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TIEMPOS DE GUERRA


Estuve dos años en la guerra con Corea (1958) como “supply”, es decir nuestra tarea consistía en mantener abastecida a las tropas que estaban en batalla. Teníamos serios problemas para distinguir quienes eran los buenos y quienes eran los malos pues ambos, para nosotros, se veían iguales. Todos comían “kimshi” que era un plato típico hecho a partir de col fermentada que olía a diablos. Los campesinos ponían el casco amarrado a un palo y lo usaban de cucharón.


La cámara era de espionaje, una Minolta, la mitad de una cajetilla de cigarrillos. Muy versátil. Alguna vez, como un reto personal, cuando estuve de visita en el ejército logré tomar fotos a todas las armas sin que se dieran cuenta de nada. La cámara tenía un rollo especial de dos compartimientos y el aparato era ideal pues muchas veces necesitaban fotos que eran difíciles y la gente cambia su postura cuando está frente a una cámara. Por esa razón en lo posible era mejor que la cámara este oculta, escondida o por lo menos no sea tan evidente. Eso me permitía capturar la esencia de la gente a través de sus rostros.


Una vez más esta imagen es en Corea 1958. El ejercito tenia almacenes donde había como comprar suministros y equipos sumamente baratos, una cámara era una ganga. Un Rolex, por ejemplo, costaba 300 en lugar de 1500 porque la mayor parte del costo la absorbía el gobierno. Yo me había comprado una cámara nueva que tenia disparador propio e infrarrojo, es decir que no necesitaba de una cable sino de una “pastillita” para disparar la foto. El campamento era cerrado cercado con alambres de púas. Adentro estaban los norteamericanos y afuera los “catiuskas” o fuerzas coreanas. En nuestro campamento habían productos de venta y las señoritas nos enamoraban para que las llevemos de compras. A cambio de pasar una noche con ellas les permitíamos que compren lo que quisieran. La que aparece en la foto una de las pocas señoritas que tenia senos normales, la mayoría eran planas y totalmente lampiñas. Hacía mucho frío y la calefacción se lograba con estufas que funcionaban con excremento humano seco. En la tarde la brisa traía ese olor de abono humano.


TIEMPOS DE PAZ


alto. Era una vista panorámica de Portoviejo capturada desde las lomas de Andrés de Vera. Siembre había mucho trabajo.

Yo no escribía en maquina sino a mano y generalmente tenia dos secretarias quienes se encargaban de transcribir los textosm así generaba el material para el periódico o el suplemento. A partir de este material el director escogía los contenidos de cada edición. Yo tenia una columna que se llamaba EN LAS CALLES. Esta se publicó por 22 o 23 años todos los días ¡sin falta! El dueño del periódico le gustaba que trabajemos así. El tenia un “file” o archivador de donde sacaba el material listo. Al dueño le encantaba mi estilo de escribir que era medio “campechano”. Yo mismo era una maquina de escribir y fotografiar. Muy amigo de la gente alta del mundo mediático pero nunca me pudieron conquistar para dejar mi mundo. Todos los artículos comenzaban de la misma manera con las palabras: EN LAS CALLES NUESTRAS... E iban acompañados de mis fotografías o

ilustraciones. A la gente le gustaba porque era un texto más íntimo, más personal, sarcástico E irreverente. Era un estilo pegajoso que daba ganas de leer. A mi mujer nunca le intereso ese asunto por que el tono de mis escritos me metía en líos sociales toda la vida. En la oficina personal que a su vez era mi estudio y la imprenta no habían muchos que hablen inglés. Yo lo hablaba muy bien por todos los años que viví en los Estados Unidos. Es por que ello que cuando iban delegados del cuerpo de paz, por ejemplo, los llevaban directamente donde mi para discutir temas de toda índole; de política, de negocios, de cultura. De esa forma yo lograba mantenerme al frente del quehacer informativo de la ciudad. El mural de esta foto era inmenso, media más que cinco metros y 48 pulgadas de

Yo tenia un Jeep Suziki rojo al que le bautizamos como LA HORMIGA COLORADA. Yo tenia la costumbre de invitar a subir al carro a quien sea que me encontraba en el camino. Así podía conversar de cosas que jamás habría conversado así como experiencias desagradables también como un señor que apestaba como el mismísimo infierno. En otra ocasión recogí a una viejita; vieja, vieja, vieja la señora. De repente veo que la viejita me miraba y me miraba. Cuando finalmente le pregunté que tanto me veía resultó que fue la cocinera de mi papa. En la foto estamos lavando el carro con mis hijas Mientras mi mujer espera. Lindo era mi carrito, yo tenia mucha prolijidad en su cuidado. Tenia un amigo mecánico con quien llegamos a un convenio en donde yo le pagaba una mensualidad para que me revise y mantenga el carro diariamente para que estuviera en optimas condiciones todo el tiempo. Y, efectivamente me lo cuidaba tanto que yo podía llegar a sitios donde otros carros no entraban. Alguna vez recogí una señora que dio a luz en el carro. En otra ocasión me vi en aprietos porque en la zona por la que estaba cruzando habían habido varios robos de ganado y de repente llego un momento que me rodearon mucha Gente con machetes. Felizmente yo solía llevar en mi carro montones de periódicos. Al ver que me rodeaban bajé del carro abrí la puerta de atrás del Jeep y saqué los periódicos y se los regalé. Así me los gané y me contaron su problema. En esos tiempos Manabí todavía era agreste, no civilizado. Una vez me toco hacer un reportaje en la montaña y me decian no vaya porque hay gente mala.


Sin embargo así aprendí el secreto de la montaña, mire me dijeron, vaya con un niño y donde sea que vaya deje que el niño vava primero. Efectivamente, los criminales respetan al niño. Nunca tuve problemas. Fui periodista desde los 17 o 18 años y siempre me gustó. Tenia un periódico mural que lo hacia totalmente. Para que se vea más profesional tenia que ponerme diferentes seudónimos y así la gente piense que habían varios periodistas.

árbol que tenia una apertura como vagina. Esta es ceiba y este es ceibo dije, fin de la controversia. Unos arboles tiene esta forma y otros no. Y para quien no sepa es fregado porque generalmente en esos huevos se hospedan murcielagos que tienen dientes afilados.

Yo siempre andaba con mi cámara y publicaba en Vistazo, en el diario Universo y en el diario Manabita también. Después tuve mi propio periodo. Para ello compramos la primera imprenta offset que llego a Manabi y ahí publicabamos diferentes folletos y la revista Gregoria. Teníamos la enorme ventaja de que la tipografía se hacia en una maquina IBM, se fotografiaba y se hacia en la plancha. Al contrario de los tipógrafos tradicionales nosotros lo hacíamos todo muy rápidamente, ellos tenían que armar de letra en letra la página. Al inicio hicimos un préstamo al banco pero luego se lo vendí todo a mi hermano pues yo era mas el soñador, no me importaba gastar cien para ganar cincuenta, lo que me interesaba era el resultado.

Las famosas ceibas, se promovían a través del periódico y las revistas. Siempre estaba presente la pregunta sobre cual es la forma correcta de decir, ceiba o ceibo. Y cada quien sostenía su opinión y su Verdad. Yo tuve la ultima palabra porque encontré en mis viajes por la provincia un árbol que tenia una rama en forma de un pene y otro

Durante mi época de foto-periodista, había un zambo que estaba loco y le encantaba jugar con fuego, a veces se le iba de la mano e incendiaba todo lo que podía, vivía en un árbol del parque; era un árbol de mate. El mate es un fruto que usan la gente de campo para el transporte del agua. Inclusive sirve para tubos de agua. Y si lo dividen en cuatro se obtienen cucharones para cocinar el arroz. No habían bomberos en esa época, lo que hacían era destruir todo lo que estaba alrededor para que el incendio no se expanda.


En la época que yo trabajaba como periodista en Manabí había una pobreza tremenda. Yo nunca se había visto a dos niños mendigando, por eso me llamó la atención esa imagen. Ellos estaban parados atrás de los alambres pidiendo que les lancen monedas. Había una sequía tremenda


El problema del agua en portoviejo, en este caso la sequía era tan extrema que en el cauce del río se hacían huecos para sacar agua, y generalmente se metían las ratas ahí y se morían porque no podían salir. Por la mañana había alguien que se encargaba de sacar los animales muertos de ahí.


Esta es una imagen que muestra el éxodo campesino que fue creciendo con el paso de los años. Alguna vez escribí una poesía con la que gané el primer premio en un concurso que se llamaba POEMA MORAL ILUSTRADO. El título propiamente de la poesía era HERMANO MONTUBIO y hacía alusión a la añoranza del retorno de los que se fueron, decía algo así como: te estoy llamando desde el fondo de mi desesperanza, pero se me escapa ahora. Había una señora, una profesional de bastante calibre, quien trabaja para la ONU, ella se la sabia de memoria. Nancy recítame le decían y ella la recitaba muy bonito. La otra foto es del primer puente que se hizo en el Ecuador con este tipo de estructura de hierro y cemento.


Yo escribía todos los días y producía muchos artículos en varios temas. Un día el gerente me aproxima y me dice Jorge, yo le ofrezco un puesto donde usted sea su propio jefe, hace lo que quiera, dice lo que quiera y no le voy a poner barreras salvo las evidentes. Así iniciamos una relación comercial donde hicimos cosas magnificas incluidos programas de desarrollo social. Yo había conocido en el Japón a agricultores que trabajaban en parcelas pequeñas del mismo tamaño de las que habían en Portoviejo pero mucho mejor cultivadas porque tienen la tecnología apropiada para ello. Comencé así a formar cooperativas donde aplicar mis observaciones sobre agricultura y así hicimos cosas muy buenas para la provincia. Incluso creamos un todo un pueblo que ha tenido mucho éxito con la artesanía de Tagua, es el pueblo de Sosote.


Paisaje de la montaĂąa y de la carretera bajando una montaĂąa. Para mis publicaciones hacia muchos foto-reportajes. Esta es una casa tĂ­pica con el arco tipico para jugar futbol. Usabamos parte de la carretera para jugar futbol.


En esta imagen la casa esta hecha con caĂąa pero ya no tiene cady (hoja de la palmera doblada de una manera especial para producir una secciĂłn, una plancha para ponerla en el techo amarradas una sobre otra y logra producir un techo a prueba de agua) y esta casa ya tiene zinc lo que quiere decir que el dueĂąo tuvo una buena cosecha.


Este es el ejercito, el regimiento Febres Cordero que fue enviado por el gobierno para reprimir la matanza que había entre los que vendían aguardiente. Alado un vendedor de pescado en Jaramijo. Jaramijo está separada por el río Burro, un río que asoma unicamente en invierno como resultado del desagüe de las laderas que están detrás de Manta y con su crecida causa mucha lluvia y destrozos. La costa ha cambiado mucho, en principio era un puerto vivo, no había nada que contenga la erosión y los barcos llegaban tan cerca que si venia de Bahía, por ejemplo, cuando llegaba había estibadores que cruzaban las manos para formar un “asiento” y así transportaban a los viajeros a la playa sin que se mojen.


Había un solo barco que podía llegar a la costa, se llamaba motonave “Colón” y era el único que hacia la ruta costera. Yo fui el primer periodista y fotógrafo en la provincia que presentaba la cobertura de un evento que había sucedido la noche anterior. Antes eso no ocurría porque la fotografía había que enviarla a procesar en Guayaquil, allí se hacia el cliché para imprimir la imagen. Este proceso tomaba cuatro o cinco días. Sin embargo para el matrimonio del doctor Julio Villacreces el asunto fue diferente. Julio me contrató para fotografiar el evento del bautizo de la hija. El me dijo: “Usted toma las fotos que sean necesarias. Si son cien son cien y si son mil pues son mil, no me importa. Quiero tener todo lo que ocurra en la fiesta”. La ceremonia fue al día siguiente, “enternado” tomé las fotos, las desarrollé y las imprimí; hice los chiches y efectivamente al dia siguiente apareció el evento en el diario. Era la primera vez que esto ocurría. Ella era la primera hija, y me dijo: “todos los meses en la misma fecha te regresas y me le tomas fotos.” En esa época yo tenia la representación de un estudio en Miami que se llamaba Monkey Color que ofrecía un álbum bonito y económico. Yo entregaba los álbumes a colores. En esa época ni se soñaba fotos a colores todavía. Yo las conocía porque habia estado en Miami. Trabajé con Monkey Color por varios años. En Jaramijo se celebra una fiesta típica que tiene bastante de autóctono. Para su financiamiento se nombra un prioste y derrocha en fiesta. Yo me acuerdo haber fotografiado todo ese evento.


en la parte tecnica necesita un filtro que le da el contraste para mostrar las nubes asi. si me dedique a la docencia, yo estaba en el ultimo a単o de colegio y vine de vacaciones a manabi. Se me ocurrio poner una escuela. Fui donde un comerciante que tenia una casa muy amplia y me dijo encantado. Y las primeras matriculadas son las hijas del due単o de la casa. el trimestre de vacaciones. repleto, en portoviejo no era culturalmente cero. la actividad cultural es grande, clubes de servicios, clubes sociales hay algunos.


Cuando era joven tenia una enamorada con quien nos dejábamos mensajes en el arbolito del parque. Teníamos un alfabeto hecho por Nosotros mismo que era un alfabeto en lineas y puntos. Basado en un rectángulo imaginario, dividido en tres partes y dependiendo de donde se ponía el punto era la letra correspondiente. En la clase hacíamos el mensaje, lo doblábamos y lo escondíamos en el arbolito. Así sólo ella sabia donde encontrar el mensaje.


El señor de la izquierda es Pedro Zambrano, un montubio, montubio, montubio que se graduó de ingeniero agrónomo quien se sentía “opacado” porque nadie lo tomaba en cuenta. En mis múltiples conversaciones con Pedro me di cuenta que era un ser superior y nos unimos inmediatamente. Juntos hicimos cosas fantásticas por Portoviejo. En esta imagen estamos hablando con el alcalde. Un gran hombre, un super-hombre de verdad. El pobre murió sin pena ni gloria. Muy humilde, cuando estaba conmigo yo siempre lo ponía adelante. En una de esas reuniones que tuvimos sobre el desarrollo de Manabí venian representantes de la ONU y de la UNESCO a dar conferencias. Siempre era una alharaca, una reunión de loras, pero este señor era tan brillante que luego de que yo lo presentaba él tomaba la palabra y nadie hacia un ruido, lo dejaban completar lo que tenia que decir sin hablar. Cuando yo ya vivía en EEUU me avisaron que había muerto. Esa edición de GREGORIO lo dedicamos a la alcaldía y fuimos en una ceremonia especial a entregarle al alcalde.


José Mendoza, sacerdote Y las otras estudiantes, él las entrenaba para hacer campamentos ejemplares, pero nunca entrenaba a nadie para que cumpliera las funciones que estaban asignadas a él. Era una “vaca sagrada” a quien nadie podía tocar. Cómo yo siempre he dicho lo que siento y he sido frontal escribí una serie de artículos críticos de la organización y ocurrió lo que tenía que ocurrir, vinieron a mi casa a protestar. Venían que porque sabían que en mi podían confiar y que siempre les decía la verdad.


Reuni贸n de funcionarios del seguro social en Quito


Esta foto es en un hotel, estábamos promocionando las candidatas de uno de los desfiles. La de foto es una candidata, creo que es María Cristiana Mendóza, está casada con un economista Barreiro. Ella fue elegida Miss Ecuador. A los 17 años cuando estaba en el colegio ya trabajaba. Mi papa era legislador y creo que por deferencia a él me contrataron como director técnico de las festividades en Portoviejo. De esa manera me comisionaron diseñar los escenarios, los carros y los carros alegóricos y la planificación del espectáculo en sí mismo. Tenia asignado un buen equipo de trabajo. Sucedió una vez que tuve que diseñar la presentación de las candidatas a Reina. Ellas entraban y hacían su recorrido y se sentaban. Yo quería que la presentación sea mas interesante y se me ocurrió tener unas cien bombas de varios colores para que de repente salgan al mismo tiempo y llenen el espacio de una forma controlada. Intentamos de todo pero la tarea resultaba casi imposible. Hasta llegué a consultar con un profesor de física la universidad, con el afán de calcular la salida de las bombas. Sin embargo nunca pudimos lograrlo. Un día uno de los empleados pudo solucionar la compleja tarea con algo tan sencillo como una caja con una salida al frente donde se colocaban todas las bombas y ¡Con el uso de una plancha de plywood soltada desde atrás lograba generar una corriente de viento constante! Las bombas salían preciosas! En otra ocasión diseñé una rampa de madera de donde salían las reinas como si se elevaran del Piso. La gente no sabia como hacia eso, era mágico. Un señor rico

de la zona me contrató para que la decore un hotel en manta luego de decirme: ¿Si sabe para que lo contrate? No, le dije, así me reveló que era para que le cuente como hacia “aparecer” a las reinas en el teatro.

Este es un grupo que iba a fotografiar y generalmente del resultado de esa sesión aparecía quien seria fotografiada para el afiche que iba en el centro de la revista, tipo “centerfold” de Playboy pero vestidas.

La otra imagen es de unas muchachas en Manabí, estaban esperando que yo las fotografiara. Las señoras amigas de la familia me decían:”Jorge usted si que hace un daño a esta sociedad”, obviamente semejante acusación demandaba una respuesta inmediata. ¿Por qué Marina? Le dije, sino no hago daño a nadie. ¿Cómo es posible que habiendo tanta niña de “sociedad” Usted no las fotografía? Y además como si esto no fuera poco en en su lugar fotografía a cualquier hija de cocinera para que se vean como reinas.

La revista GREGORIO tenia un tiraje de 3000 números. Era interesante, monotemática y agotábamos el tema. Su desarrollo era completo con investigación de primera fuente. Si era sobre el café por ejemplo la revista cubria el tema desde el café en su estado salvaje hasta su máximo desarrollo posible.


Velasco Ibarra era loco, decía por ejemplo: Quiero que el pueblo sepa que les voy dar un puente para que puedan comunicarse. Y alguien por ahí decía pero señor presidente, ¡Aquí no hay río aquí! Y el respondía: ¡No importa!¡Yo les doy uno! Velasco Ibarra era de sangre noble, creído, arrogante. No le gustaba conversar. Estuvo cinco períodos. Era un demagogo fogoso que daba unos discursos furibundos. Muy amigo de mi tío pero no me gustaba que lo sea. A mi me daban paso para tomar las fotos, me estimaban mucho y me daban preferencia para que yo pueda entrar y tomar fotos al presidente desde más cerca.


TIEMPOS DE MAR


Siempre andaba buscando la imagen fotográfica. ¿Quién va a comprar la foto? Me preguntaba. El papel más grande que había disponible en el mercado era de 48 pulgadas de ancho por rollos. lo que hacíamos era poner en el suelo plástico para que se haga una fosa y así ir paulatinamente exponiendo el papel a los químicos de revelado con pulso firme y en orden porque sino se formaban manchas, eso creaba una diferencia de color. Así lográbamos ampliar fotos de escalas descomunales para la época.


Esta imagen fue tomada en Jaramij贸 a las Val谩ndras o botes de mediano calado movidos a vela.


Esta chica en realidad estaba desnuda, era un cuento de una sirena que estaba desnuda. Don Jorge, me decía, Usted me fotografía desnuda pero no me saca la cara verá. Recuerdo haber usado una fotografía de esta serie para una campaña publicitaria para un aguardiante que se llama AGUARDIENTE SEIL MACA o algo así; Era la abreviatura de la empresa embotelladora .


TIEMPOS DE MIRADAS


“siempre me interesaron los rostros, las expresiones, las personas...�


Ella es de Bahía de Caráquez, le adoraba al papá, ella lo afeitaba.


estaba fija entonces el ultimo que subía la empujaba y quedaba para el otro lado y las escogía. Es la vaca de un señor Alemán, eran vacas excelentes, animales finos. Me acuerdo que alguna vez cuando era el cumpleaños del viejito Karl, del dueño. Y yo escribí en cartelitos pequeños “HAPPY BIRTHDAY KARL” y se las amarré al rabo de la vaca. El no veía muy bien por lo que se acercó a la vaca, se quedó viendo la letra, giró a verme y sonrió.

Misses Luckt era la esposa alemana de un señor que estuvo en la guerra. Mister Luckt tenia una hacienda en la que tenia 80 vacas lecheras, vacas finas. Una vez invite a un Alemán ancestral porque estuve en la primera guerra mundial y era un granjero, tenia vacas, y yo fui a trabajar mientras estudiaba en una universidad “ganadería” por correo. Ellos me lo pagaban todo porque nos estimábamos mucho y entonces cuando tenia que venir a EEUU les dije yo los invito a que vengan a pasar en el ecuador, se hospedaron y vinieron. Les encanto examinar todo, y cuando llego a ver una casa Montubia la examinó con microscopio. Luego de unos momentos y con tono muy serio compartió su evaluación

y dijo: Si yo viviera aquí yo hiciera exactamente la misma casa, con el mismo diseño. Es increíble dijo, la casa permite incluso que los insectos se hospeden aquí pero a una altura especifica y más allá, los bichos no suben. Les intrigaba todas esas cosas y en lugar de quedarse unos días se quedaron dos meses por que les gusto y les encantó. Además las que están bien hechas tienen una protección el tarro de hojalata donde vienen el petroleo, le cortaban la tapa y la ponían en el horcón, de tal manera que una rata no podía treparse mas arriba. La sabiduría popular. La escalera para subir a la vivienda no


TIEMPOS DE ARTE


Alcatraces frente a la isla de la plata. Es una isla privada de los Estrada. La langosta la pescan a mano, están flotando con “esnorquel” cabeza abajo y pescan langosta. Pelícanos. Cuando se despeja la neblina se ve la isla de la plata al otro lado. Hay otra isla muy simpática porque está cerca de la costa que se llama Salango. Mi papá nos enseñó a nadar desde muchachitos. De la manera mas práctica posible, el nos amarraba con una soga larga y nos botaba a la corriente, y claro, si nos estábamos hundiendo simplemente halaba la cuerda y nos sacaba.


Otra foto tomada con la cámara chiquita, yo seguramente tenía 21 años. Nací el 25 de abril de 1935. Tenía un amigo, hijo de un comerciante de apellido García, quien tenia un almacén. El hijo se sacaba las películas del almacén de su padre. Los químicos los hacíamos nosotros mismos, iguales a los que usan los fotógrafos del parque. Casi tenía que ser muy estático, muy lento porque las películas eran de baja velocidad.


Este tipo de imágenes se logran en una cámara con su obturador abierto junto con un flash que permite una recarga rápida. Cada imagen es un nuevo disparo pero la cámara no se mueve, el flash se dispara y las imágenes se van montando. Sonya es la de la foto y como era la primera hija siempre era el experimento. La ponía en un cuarto y la llenaba de periódicos y ella reaccionaba y asomaba.


Hubo un crimen en el rió entre Picuasa y Portoviejo. Era en un pueblito notorio porque la población indígena se ha conservado bastante pura. Los picuázos son muy reconocibles. Así fui a tomar la fotografía del crimen y vi un grupo de niños que estaban en la otra rivera jugando en el lodo. Se podía ver que estaban divirtiéndose al máximo. Yo les dije: ¡Hey, hey! agrúpense que quiero tomarles una foto. Mi grito y pedido les llamó la atención. Pararon de jugar pero todavía estaban muy acelerados. Entonces les dije: Háganse a la idea de que yo les iba a tirar lodo y ustedes tienen que defenderse. Entonces como por arte de magia cada uno decidió posar. Fue un momento mágico, yo tuve el privilegio de capturarlo con mi cámara.


TIEMPOS DE REFLEXIÓN


Tenia que mandar una foto a Quito para un evento al que asistí como presidente de la CámaraJunior para la cual me eligieron, incluso tuve una conversación con el presidente de la república Otto Arosemena quien me propuso integrarme a la política pero no me gustó; la política es sucia.


Vanidad, divino tesoro, en ese tiempo tenia bastante cabello, inclusivo patillas enormes. La cámara sirve de atractivo para las chicas, hubo problemas porque un buen día llega al estudio uno de los millonarios de la ciudad, ignorante pero millonario. Los hijos eran las autoridades del pueblo y nadie osaba tocarlos. Este señor se había comprado unas gafas de esas con superficie de espejo. Entra a mi estudio y se sienta, me pide que le tome una fotografía, Yo le dije que `Puesto esas gafas no le voy a tomar una foto. Se molestó y me dijo “¿Sabe cuánto me costaron? ¡Yo quiero una foto puesto esas gafas! Yo le respondí pues no quiero tomar la foto con gafas y punto. Y así fue. No le tome la foto con gafas, no me interesaba la plata.


Cuando regrese de Estados Unidos al Ecuador llevaba una cosa que era ya rarísima. Era una foto de mi papa a colores y era la primera vez que se veía eso en Portoviejo. La gente iba a ver la foto a colores. Habían muchos mal llamados “estudios fotográficos” que competían entre ellos pero conmigo ninguno. Todos eran “minuteros”, es decir con cajón y trípode (lora). Yo, en cambio, puse un estudio y era una novelería porque era la primera vez que se podía tomar fotos de una manera más controlada. Así incorporé el “Estudio Sonya” con la experiencia de haber estado en Corea y como en el ejercito no había como tener cámara -era un asunto reservado para los fotógrafos oficiales- Yo tenia que estar escondiendo las mias.


Una de las presentaciones que tenia que hacer, yo fui invitado por el presidente de la república porque se celebraban las fiestas patria de Manabí el 18 de Octubre. Tenia un restaurante Jorge´s, eso si que era una maravilla, un lujo. Yo tengo aún los menúes, las cartas ahí me escribían los testimonios. Cuando usted los lee no podría creer que estuvo en Portoviejo. Varios presidentes llegaban a la ciudad exclusivamente para ir al Jorge´s. Era super elegante y ofrecía cocina internacional. La vajilla fue diseñada por mi mismo, hecha a mano en Cuenca y nos costó una fortuna. Los norteamericanos querian comprar los platos. Nada estrambótico pero super elegante. Yo tenia que venir A los Estados Unidos para hacer una !cabeza de playa para mi familia. Así, pense, mis hijos podrán venir a estudiar en un país de primer mundo. Vine a Los Ángeles para ir trayendo a la familia a su debido Tiempo. No tenía dinero para pagarles su educación les dije, así que Ustedes tienen que pagársela. Desde mi perspectiva ese plan servia para dos cosas: Uno que aprendan a manejar dinero; y dos, que sean lo que quieran ser sin las limitaciones que habían en el Ecuador. Y quien hubiera creído pero funcionó, todos mis hijos están bien formados a pesar de las circunstancias.


TIEMPOS DE FAMILIA


Mi esposa es la de la foto. Ella es de Manta. Siempre fue una cosa conflictiva porque ellos pertenecen a una familia de nobles intocables y yo los acababa. Para mi tenían sus cosas y yo se las decía. ¿Pero cómo vas a decir eso de tal y cual? Me decían. Yo Era Un provocador, irreverente. Pero así mismo he hecho muchos amigos, eso sí nunca trate de ofender ni de insultar a nadie, sólo era duro y firme en mis opiniones. Yo conocí a mi esposa en el Ecuador y la volví a ver cuando vine acá, a los Estados Unidos. Entonces fue cuestión de meses para que nos casemos. La casa donde yo vivía era enorme, la alquilaba a una prima. Ahí vivíamos algunos primos, cada uno tenia su propia habitación. Los sábados hacíamos bailes en el sótano. Yo vine como todo emigrante a trabajar acá. Yo tenia varias enamoradas Gringas pero siempre las costumbres son diferentes por eso cuando me enamoré de mi mujer fue amor de verdad. Nos casamos aquí. Ambos estábamos aquí y mi mamá vino al matrimonio.


Mi esposa cuando fuimos a luna de miel en Niagara Falls.


Otra imagen de la luna de miel en las cataratas del Niagara. Ella no cambió la llanta sino que aprovechando que mi mamá presente las puse a posar para la foto. Era un carro Mercury y nosotros ya vivíamos acá. Yo tenia ese carro por algunos años. Lincoln Mercury, ¡de doce cilindros! Había que ponerle gasolina cada vez que se daba la vuelta al parque.


Sonya mi ni単a, con los lentes de la esposa. Ha ido empeorando con los a単os. Cada vez que tenia tiempo libre me dedicaba a tomarla Fotos, para aprender.


Nosotros somos de familia grande. Seis hijos, mellizos. Con ese diario paso una cosa curiosa, el Diario Manabita era un periódico de cuatro paginas, dos de ellas insignificantes. Entre ellos se peleaban a muerte por las historias pues ambos querían sobrevivir. Sucedió entonces que se incendio el Diario Manabita y el dueño, Pedro Zambrano García estaba en ese momento en mi casa haciéndole un retrato. Ese evento trágico nos unió por decirlo de alguna manera y desde entonces quedamos con mucha afinidad quien siempre me respeto y nunca se impuso en mis decisiones o mi manera de hacer periodismo. Mi papá fue un hombre muy especial, el fue médico. Se llamaba Dr. Oswaldo Loor Moreira y recibió la condecoración más alta que el país otorga a un civil. Fundó varios hospitales y fue alcalde de Portoviejo. Trabajaba en las montañas de Calceta a lomo de caballo. Tenía uno para el, un mular para cargar las medicinas, y otro mular para un enfermero. Cuando trabajaba para el ejército lo atacó una bacteria que comía carne, que le sacaba tajadas y lo dejaba pelado. Comenzó en el brazo Y luego pasó a la nariz. Logró curarse pero le quedaron las cicatrices. Mi padre era muy agradable. Ambos fuimos presidentes del Club Rotario y después de todos los clubes que habían en Portoviejo, uno tras de otro. Mi padre fue el autor del proyecto de Poza-onda, que fue la primera represa hidráulica del país. Papá defendía el agua, la llamaba “la charca del doctor parrandero”.


Mi mamá hacia collares con piezas de tahua. Ella me enseñó el oficio y el amor a la tahua, hemos diseñado piezas en tahua para presidentes, embajadores y hasta para guitarristas españoles famosos. Mi Mamá fue ama de casa dedicada a sus hijos pero integrada de lleno con el mundo social de la ciudad. Vivió hasta los 99 años, y mi papá hasta los 94. La foto en esta página es de ella cuando era jovencita, tomada por esos fotógrafos de parque, por un señor de apellido LORA, peruano que cada cierto tiempo venia a Manabí y fotografiaba la gente de sociedad. Tuvo seis hijos, cinco viven y el mayor murió en el 2015. Yo termine el bachillerato y me compré un libro que se titulaba EL GIGANTE DEL NORTE sobre Estados UNIDOS y luego de leerlo le dije a mi papá que me quería ir. Era un libro maravilloso sobre Estados Unidos. Es ese país tenia un tío que llegó a ser Ministro de Economía. El me fue a recibir al aeropuerto y me dijo: “sobrino de aquí a mi casa (en New Jersey a 40 minutos) tiene para hablar en español conmigo pero cuando lleguemos a la casa sólo se usa Inglés”. En dos meses ya hablaba inglés. Mis hijos viven en San Francisco, Indiana, Los Ángeles, Washington, New York y mi Silvia en el Ecuador.



JORGE LOOR - TIEMPOS DE VIDA