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EDICIÓN ESPECIAL

FEBRERO DE 2012

BOLETÍN ESPECIAL DE GUERRILLERO POR EL DÍA DE SAN VALENTÍN

Por un amor

ETERNO El amor nos hace más creativos Un estudio realizado por los psicólogos Jens Förster, Kai Epstude y Amina Özelsel, de la Universidad de Amsterdan, revela que el amor cambia nuestro modo de pensar y potencia la creatividad. En concreto, los experimentos de Förster y su equipo muestran que el sentimiento amoroso favorece el procesamiento global de la información, que se realiza sobre todo en el hemisferio derecho del cerebro, potenciando el pensamiento creativo a la vez que inhibe el pensamiento analítico. Según los investigadores, este efecto es opuesto al del deseo sexual, que incrementa el pensamiento analítico y reduce la creatividad. Los investigadores atribuyen estas diferencias a que el amor romántico requiere tener una perspectiva a largo plazo, mientras que el sexo prepara al cerebro para una perspectiva a corto plazo, “aquí y ahora”.

¿Amor platónico significa sin sexo? Este tipo de sentimiento, en el que prima la atracción espiritual sobre la sensual, toma su nombre de las ideas de Platón. En sus Diálogos, el filósofo definió una emoción basada en el amor a la belleza. Para los neoplatónicos renacentistas, el amor ideal sólo se siente tras comprender que la belleza es más perfecta cuanto más se aparta de la materia corruptible. Y hoy se entiende por amor platónico la relación en la que las circunstancias impiden practicar sexo, pero este está presente, aunque sólo sea en las fantasías eróticas de una de las partes. Fuente: Revista Muy Interesante

mor, palabra corta de dimensión infinita. Se le ha dado en llamar el sentimiento más universal; sin embargo, es tan íntimo, tan personal, el sentirnos enamorados. Amar es sumergirnos en un mundo de experiencias únicas, un compartir sin pedir nada, un honrar para merecer... No hay que ser erudito para saber cuándo nos flecha Cupido, se siente algo indescriptible, indefinible e inexplicable. Una mirada cómplice, un gesto, un roce, un latir fuerte del corazón, la añoranza perenne, un beso fortuito, un nombre descubierto en la noche estrellada, son signos de la herida. Luego vienen la pasión incontrolada de los amantes en los años

mozos; la locura sin límites; el deseo infinito; esos bichitos, guardianes de la cosecha: los celos; las más insospechadas promesas, el creer que el mundo es nuestro; el saltar escollos; el redimirlo todo. Para después, como cómplices eternos, tomarnos de la mano y caminar juntos en la misma dirección, sentirnos seguros, amados, despertarnos unidos, compartir espacios y momentos de risas y enojos, hacer planes, fraguar la vida de los hijos. Y aquí viene el reto de mantener la llama; se imponen los pequeños detalles; la comprensión y respeto mutuos; la eterna ternura; el regazo dispuesto. El amor, como las plantas, hay que regarlo cada día, injertarle la

savia de la fidelidad, estimularlo con una mirada enamorada, porque el verdadero amor no pasa, perdura y alcanza su mayor realización en la pareja. Nunca se es viejo para amar. No existe fórmula para preservar el amor. Inventemos la fórmula, inventemos los modos, despertemos la primavera, detengamos la prisa y removamos recuerdos, evoquemos placeres, soltemos en susurro un te amo, un te quiero; ganemos así a la monotonía, para que se imponga lo más sublime de la existencia: el Amor Hagamos del Día de San Valentín un momento eterno, de felicidad y complicidad. Fuente: Idania Hernández García

El amor, ¿cerebro o corazón? Un reciente meta-análisis realizado por la investigadora Stephanie Ortigue, de la Universidad de Syracuse, en Nueva York, revela que enamorarse no sólo puede provocar una sensación de euforia parecida a la vinculada al consumo de cocaína, sino que también afecta a las áreas intelectuales del cerebro. Además ha calculado que el fenómeno popularmente conocido como 'flechazo' tarda aproximadamente un quinto de segundo en surtir efecto. Los resultados del trabajo de Ortigue, publicados bajo el título “La Neuroimagen del Amor” en la revista Journal of Sexual Medicine, revelan que, cuando una per-

sona se enamora, hasta 12 áreas del cerebro trabajan conjuntamente para liberar las sustancias químicas que inducen euforia, como la dopamina, la oxitocina, la vasopresina o la adrenalina. Y que “diferentes tipos de amor implican a distintas áreas cerebrales”. Por ejemplo, el amor apasionado pone en acción a las zonas relacionadas con la recompensa y algunas funciones cognitivas superiores, como las que participan en la creación de metáforas y en la representación de la imagen corporal. Entonces, ¿el amor es corazón o cerebro? “Yo diría que el cerebro, pero el corazón también está implicado", responde Origue, que

cita como ejemplo que cuando se generan cascadas de neurotransmisores en ciertas zonas del cerebro el corazón se acelera y aparecen las “mariposas” en el estómago. Según la investigadora entender cómo y por qué nos enamoramos ayudará también a reparar un “corazón roto” por el desamor.


Las matemáticas de las relaciones de pareja ¿Por qué rompen las parejas a pesar de prometerse amor eterno? José Manuel Rey, profesor del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Complutense de Madrid, ha elaborado un modelo matemático basado en la segunda ley de la termodinámica y en las ecuaciones de control óptimo utilizadas habitualmente por los ingenieros de la NASA para explicar por qué se terminan las relaciones sentimentales. Los expertos están de acuerdo en la existencia de una especie de la segunda ley de la termodinámica de las relaciones de pareja, según la cual hace falta un cierto esfuerzo para mantenerse juntos, según explica Rey en un artículo publicado en la revista PLos One. Según sus

resultados, mantener el amor a largo plazo "es algo muy costoso y, con excepciones, casi imposible". “El dicho popular de que el amor no es suficiente se cumple y sugiere que la „erosión‟ de las relaciones debe prevenirse de algún modo”. Las relaciones duraderas son aquellas en las que se mantiene el equilibrio, de modo que ambos miembros se esfuerzan, sin des-

cuidar en ningún momento la relación a pesar de que “la dinámica de las cosas, la inercia, hace que uno tienda a relajarse y a esforzarse cada vez menos”. Además, según el investigador, el esfuerzo es siempre mayor del que uno puede prever al principio de la relación. Eso explica lo que él llama la “paradoja del fracaso”, es decir, por qué muchas personas se casan enamoradas y comprometidas a vivir juntas para siempre pero no lo consiguen. El modelo matemático es bastante desalentador, "especialmente si lo aplicamos a la sociedad en la que vivimos, en la que prevalecen las políticas de poco esfuerzo y mucha recompensa", concluye Rey.

Febrero mes del Amor El 14 de febrero se festeja el Día de San Valentín, una celebración tradicional en la que los novios, enamorados o esposos se expresan su amor. En muchos países se conoce esta fecha como el Día de los Enamorados. El origen de esta celebración es un misterio y aunque hoy día muchos tratan de generalizar su significado a todo lo relativo al amor y el cariño, lo cierto es que durante esta jornada, los verdaderos protagonistas son los enamorados y nada tiene que ver con el amor a los padres, la naturaleza o todo aquello que se quiere endilgar. Por esta fecha cobran relevancia las flores, los bombones y los ositos de peluche; los bares y los restaurantes se colman de personas que quieren brindar por el amor; y los parques y plazas brindan postales de besos y caricias. La costumbre parte de los países anglosajones, pero ha pasado a muchos otros lugares del mundo. Y aunque existen distintas versiones acerca del origen del Día de San Valentín, todas coinciden en una única cuestión: el amor merece una celebración. Una de ellas cuenta que Valentín era un sacerdote que ejercía en

Roma en el siglo III. En ese momento el emperador Claudio II prohibía el matrimonio porque creía que los solteros eran mejores soldados. Valentín, entonces, al considerar que esa disposición no era correcta comenzó a celebrar las uniones en forma clandestina. Por este accionar encarcelaron a Valentín y una vez en-

con el festejo de la “Lupercalia”, que se realizaba en la antigua Roma, en honor al dios Lupercus. En esta fiesta se le rendía tributo a la fertilidad y la prosperidad. Pero cuando Roma se convirtió al cristianismo, la Iglesia decidió cambiar esta festividad pagana por una cristiana y así, el Papa Gelasio cambió la adoración a Lupercus, por la de San Valentín. En la actualidad, se celebra mediante el intercambio de notas de amor conocidas como "valentines", con símbolos como la forma simbólica del corazón y Cupido. Desde el siglo XIX se introdujo el intercambio de postales producidas masivamente.

cerrado, conoció a la hija ciega del carcelero. Con el paso del tiempo se enamoró de ella y como un milagro de amor, le devolvió la vista. Finalmente, Claudio II ordenó ejecutarlo el 14 de febrero del año 270. Se dice que en su tumba, la joven plantó un almendro que hoy es considerado símbolo de amor y amistad. Otra versión afirma que el Día de San Valentín está relacionado

A esta práctica se sumó el dar otro tipo de regalos como rosas y chocolates, normalmente regalados a las mujeres por los hombres. Estas no son las únicas historias que existen sobre el origen de esta fecha. Sea como sea, el destino es el mismo, festejar el amor, expresarlo en palabras, regalos, salidas, gestos, o como cada uno prefiera… Fuente: Idalma Menéndez

¿Sabías que la palabra Amor se escribe con P?

LA PALABRA AMOR SE ESCRIBE CON "P" Porque para amar se debe poseer PACIENCIA en los momentos en que el mismo amor te pone a prueba. El verdadero amor se escribe con "P", porque para olvidar un mal recuerdo debe de existir PERDÓN antes que el odio entre a aquellos que se aman. Amor se escribe con "P"... porque para obtener lo que deseas, debes de PERSEVERAR hasta alcanzar lo que te has propuesto. El sincero amor se escribe con "P"... porque la PACIENCIA, el PERDÓN y la PERSEVERANCIA son ingredientes necesarios para que un amor perdure. Porque amor es también.... una PALABRA dicha a tiempo... Es el PERMITIRSE volver a confiar... Es PERMANECER en silencio escuchando al otro... Es esa PASIÓN, que nos llena de estrellitas los ojos al pronunciar el nombre del que amamos... El amor se escribe con "P"... Porque son esas PEQUEÑAS cosas que nos unen al ser amado día tras día.

"Soñaré con tus ojos de esmeraldas de mar, soñaré con tus labios desesperadamente, soñaré con tus besos... Y jamás lo sabrás" José Ángel Buesa "El alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada" Becquer "La más preciada posesión que puede tener un hombre en este mundo, es el corazón de una mujer" Anónimo


Fresquito