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Traducciones Foro LST Coordinadora: ErimooN. Traductoras: Luisa, ErimooN, Rockwood, Drvsilla, Ross, Nadezha, Libny. Correctoras: ErimooN, Ebby. Dise単o: Glad.


Capítulo 1

¿Alguna vez has tenido un día tan horrible que te

preguntas por

qué tu madre no simplemente te comió cuando naciste, como hacen los hámsteres, y así ahorrarte la molestia? Todos hemos tenido días así. Yo he tenido un montón de ellos —muchos más de los que me correspondían, si quisiera ser quejosa al respecto (que no quiero, porque yo trato con mucha fuerza no ser una llorona), pero ninguno se puede comparar con el día en que accidentalmente abrí un portal demoniaco con mi crema para granos. Oh sí. Lo hice. ¿Podría esto sucederle a alguien más? Probablemente no. Pero para mí, Kenzie Sutcliffe, es totalmente normal. Si hay barro para pisar, salsa de tomate para manchar una camisa, o una pelota de voleibol para golpear a alguien en la cabeza, me va a pasar a mí. ¿Qué puedo decir? Es un don. El veinte de octubre comenzó bastante normal: La alarma sonó demasiado pronto; mamá lanzo un graznido que parecía un agrietado aullido de loro —Es tarde, muy tarde, vas a perder el autobús— Mi hermano encendió la luz de mi habitación al pesar, mis ojos adormilados abrasados por las luces fluorescentes a las seis de la mañana. Un gran revuelo ocurrió cuando descubrí que no había encendido el secador de la noche anterior y todos mis jeans estaban fríos y húmedos. Teniendo en cuenta que nadie había lavado la ropa en dos semanas porque mamá estaba trabajando en un caso muy importante, finalmente había decidido resolver el asunto con mis propias manos y había llenado la secadora con ochenta y siete pares de jeans— literalmente, todos los pantalones de mezclilla que tenía. Luego de alguna manera me había olvidado de encender el aparato después de mover los pantalones desde la lavadora. Me acordé de vaciar el depósito de pelusa y añadir a la hoja de


secador con Snuggle1, pero se me olvidó empujar el molesto botón de ENCENDIDO. Imagíname a mí en la cocina, con mi pijama de ranas, mirando la secadora como si mi retina pudiera evaporar toda la humedad: “¡Brandon! ¡Se suponía que tenías que poner la ropa en la secadora y encenderla!” Me hizo sentir mejor culpar a alguien más a pesar de que se trataba de un total e inmensa mentira. Mi hermano de catorce años, con leche goteando de su boca, declaro “Piérdete”. Bueno, eso era justo. Sin molestarme en buscar un buen conjunto de verbos para definir a mi hermano, los que no secarían los pantalones de todos modos, corrí al piso de arriba, mentalmente haciendo un inventario de mi armario. ¿Pantalones de cordero y de color marrón? Demasiado color tierra. ¿Falda? Demasiado bohemia. ¿Pantalones negros? Demasiado como un concierto de la banda de la escuela. La cosa es que me gustan los pantalones vaqueros, y solo los pantalones vaqueros. Usar cualquier otra cosa me hace sentir como un diseño para una foto en una revista para adolescentes. Tírame una pelota de fútbol, brillo de labios y un ventilador que haga volar mi cabello de aquí para allá, y yo podría ser la colección de otoño. La única razón por la que tenía los pantalones de color marrón y la falda bohemia y los pantalones para conciertos existieran era porque mi madre pensaba que los buzos con capucha negros eran un crimen contra el mundo de la moda, y tenía la vana esperanza de que por regalarme cosas lindas, me convertiría en la Nueva Reina de Belleza destinada al programa de Derecho de la Liga Ivy2. Al igual que ella. Eso no iba a pasar. Tendría que pasar la antorcha a mi hermana pequeña, porque yo era puramente decorativa. No como esas tiras colgantes en las remeras del estilo del antiguo oeste que se ven en las películas de los setentas, sino las tiras que están en los márgenes, como aferrándose a los bordes de la aceptación social de la clase junior. Ese era yo. Nunca totalmente fuera pero tampoco totalmente dentro. Las mismas probabilidades de ser incluida en una entusiasta invitación y de ser olvidada cuando llega el momento de pasar la

1

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Snuggle: el nombre de una marca de suavizante.

Liga Ivy: la Liga Ivy o Liga de la Hiedra es una asociación y una conferencia deportiva de la NCAA de ocho universidades privadas del noreste de los Estados Unidos. El término tiene unas connotaciones académicas de excelencia también como cierta cantidad de elitismo


información de boca en boca sobre una fiesta. Nunca sabía si iba dirigida a mí, y eso era frustrante. Pero con tantos ofrecimientos de amistad tan falsos como esas revistas brillantes para adolescentes, yo estaba constantemente librando una guerra contra mí misma. ¿Quien quería estar con un grupo de chicas lameculos? O peor aún —ser una de ellas. Por otra parte, era patético estar la noche del viernes en casa viendo La Renta por decimonovena vez con mi mejor amiga Isabella. Principios vs popularidad, la vieja pregunta. Con este debate mientras en mente, me metí en mi cuarto de baño y descubrí que un cráter gigante había surgido en mi barbilla durante la noche, un enrojecido grano volcánico, listo para explotar en cualquier momento. “¡Aah!” Me estremecí y tome mi loción para el acné, ese material viscoso y que destiñe mis toallas de mano de color azul marino. En ocasiones me preguntaba si era bueno poner algo en mi cara algo que puede desteñir el color del algodón —Hola, Michael Jackson— pero necesitaba toda la munición que pueda encontrar en la guerra contra el mal de piel. Aquí es en donde el asunto se puso raro. Encendí mi reproductor de CD, así sería capaz de escucharlo desde la ducha. A continuación, abrí la botella de loción en mi mano, me incliné a su vez para abrir el agua, buscando calentarla a la temperatura adecuada mientras yo estaba ocupada deshaciéndome del grano del infierno en el primer round de Kenzie vs Consejo de bacterias. Yo ni siquiera llegue hasta el grifo. En un movimiento que es clásico de Kenzie —poniendo en duda la utilidad de todas las horas y miles de dólares gastados en clases de baile si ni siquiera lograba caminar sin incidentes— me tropecé con la parte inferior de los pantalones de mi enorme pijama y me estrelle contra la pared, dejando caer la loción en la bañera. Rebotando, hice una mueca de dolor, y una cantidad de loción cuyo valor se hallaba alrededor de los cincuenta dólares cayo de la botella y siguió su camino por el desagüe. Tome rápidamente el frasco, pero dos terceras partes ya se había ido. Si las tuberías estaban teniendo problemas con los granos, este sería su día de suerte, de lo contrario, era una pérdida total. “¡Maldición!” Salvando lo que quedaba inclinando la botella hacia el lado derecho, también intente recuperar una gota grande que se aferraba al borde de la cañería y trate de ponerla de nuevo en la tapa abierta. Vale, lo admito, era una especie de una cosa asquerosa para hacer, pero la bañera estaba limpia y yo estaba desesperada. No había forma de que mi mamá sustituyera la loción que costaba tanto dinero sólo dos semanas después de haberla conseguido —¿no podía simplemente entender la situación?— Y la


perspectiva de una vida con granitos en aumento era demasiado horrible como para considerarla. Poniendo lo que no podía obligar a volver a la botella en mi mentón cubierto de cráteres, me di la vuelta para buscar a tientas una toalla. Lamentablemente todas estaban arrugadas, húmedas y sucias en el suelo donde las había dejado la noche anterior, por lo que me conforme con utilizar un poco de papel higiénico y trate de sacarme el lodo pegajoso de encima. Mis dedos estaban comenzando a arder y picar, lo que me pareció una mala señal. Como una reacción alérgica a punto de ocurrir. Al igual que los dedos de salchicha inflados o una erupción desagradable expandiéndose en noventa direcciones. Y conociendo a mi madre, esa no sería una razón suficiente para quedarme en casa y no ir a la escuela. Ella me haría ir de todos modos, y mañana por la mañana mi apodo sería Contagiosa Kenzie o Chica Erupción. Notoriedad debido a una emergencia dermatológica no era por lo que yo iba a apostar, y además yo no tenía interés alguno en hacer una actuación para ser la reina del baile. Amber Janson ya se había reservado eso de todos modos, incluso si había sido un minuto en nuestro tercer año. Tener un gran escándalo que implicaba la pérdida de los privilegios de tu tarjeta de crédito, el anuncio de tener un problema con las drogas, o un repentino aumento de peso excesivo, no hubiera planteado ningún desafío al dominio de Amber sobre la manada. ¿Sueno celosa? Sí, adivinen qué —es porque lo estaba. Vamos, ustedes también lo estarían. La honestidad es una virtud, y realmente, honestamente, detestaba Amber. No estoy segura de tener una buena razón, exactamente, ya que nunca me había hecho nada a mí directamente. Sólo que su vida era como un chicle caro— rosa, inflable y llena de azúcar — y la mía era una de chicle duro carente de sabor. Limpiar la loción de mis dedos no funcionaba en absoluto, y mi piel estaba poniéndose realmente roja y molesta. Empecé a imaginarme como la futura protagonista de una novela de Stephen King (¡que era consumida por una erupción gigante!), así que me estire hacia atrás para abrir la ducha y así poder redimirme. Sólo que mi mano golpeó algo duro, algo que no debería haber estado allí, algo que no era una ducha de pared, no era el grifo, no era solo aire, como debería haber sido. Y cuando gire mi cabeza para controlar con que había hecho contacto, había un tipo sentado en mi bañera. Sus rodillas contra su pecho, parpadeantes ojos chocolates vueltos hacia mí. Había un tipo en mi bañera. Un tipo. En la bañera.


¿Sabes lo que hice, verdad? Lance un agudo grito como cualquier chica de dieciséis años haría cuando un hombre sólo aparece al azar en la ducha de imprevisto. Mi madre no había criado a ninguna tonta. Había criado a una gallina. O al menos intenté gritar. Antes de llegar a la mitad de mi primer "aaahhh", me cortó poniendo su mano derecha sobre mi boca. Yo no sabía que iba a hacer eso. No tuve tiempo para reaccionar, no tuve tiempo para recobrar el aliento, no tuve tiempo para retroceder, cerrar mi boca ni nada, antes de que mi cara estuviera cubierta con los dedos de un chico desde la barbilla hasta la nariz. No era una buena sensación. Eran asfixiantes y fuertes y olían a. . . chico. Como una pretzel3 suave y salado, y piel. Totalmente repugnante. Me las arreglé para tirar mi cabeza hacia atrás y abrir la boca para soltar otro grito cuando lo hizo de nuevo, esta vez realmente apretándome los labios. “Compañera, deja ya los gritos. Es detestable. ¿Y quién eres?” me preguntó. El shock en su cara mientras me revisaba, sus ojos marrones yendo de arriba a abajo. Vale, lo admito, no luzco tan atractiva antes de mi ducha —¿quién lo hace?— Pero él no necesitaba mirarme con tanto horror. Y yo podría haber estado ya duchada y con mi cabello secado, sin mis pijamas y poniéndome algo de color en los labios, si él no hubiera aparecido misteriosamente de la nada. Pero, por supuesto, el no era real. Había golpeado mi cabeza contra el grifo y estaba inconsciente y esta no era más que la manifestación de mis inseguridades. Era la única explicación de por qué un chico geek4 de ojos marrones estaba en mi bañera. Además no era atractivo en absoluto. Demasiado delgado, orejas sobresaliendo un poco de su pelo, el cual necesitaba seriamente un poco de estilo, y una voz que sonaba como Darth Vader, pero dos octavas más alta. Un perdedor total, y era por eso que esto era un sueño, una visión inconsciente, porque no tenía nada que lo convirtiera en modelo, y sin embargo ya estaba calificándome como poco atractiva. Que grosero. Tenía que ser mi subconsciente diciéndome que no me burlara de mí misma y le pidiera a Adam Birmingham que fuera al baile conmigo como había estado considerando toda la semana. (No es que realmente lo fuera a hacer, pero estaba considerándolo, lo que era una forma de engañarme hasta que 3

Pretzel: es un tipo de galleta o bocadillo estadounidense. Horneado, y retorcido en forma de lazo.

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Geek: Nerd


alguna otra chica le preguntara primero y yo pudiera echarle la culpa de la ruina de mis sueños románticos a su agresividad.) Al parecer, mi subconsciente no me conocía del todo bien si realmente creía que nunca tendría el valor para acercarme a Adam, y también estaba muy equivocado si pensaba que al mostrarme un tipo como este en frente de mí de hecho creería que era real - como si este tipo fuera en el cual yo debería estar interesada, no Adam- además había otra cosa pendiente. Yo prefería las desilusiones a los tontos. Lo siento subconsciente. Tratando de no hacer movimientos bruscos antes de que pudiera descifrar los significados más ocultos de esta alucinación, dije, “¿Quién soy yo? Soy Kenzie. ¿Quién eres tú? ¿Una manifestación de mis miedos? No, sino seria un asesino serial con el pelo encrespado el que estaría en mi bañera, porque la tortura hasta la muerte y el pelo malo son realmente mi mayor temor. Así que ¿tal vez eres mi control de los impulsos?” De cualquier manera, me pareció totalmente extraño que cualquier cosa generada a partir de mi masa cerebral utilizara la palabra "compañera." Tengo una venganza personal contra el uso excesivo de ella, pero entonces de nuevo, tal vez eso significaba algo. Era un simbolismo para… algo. Podría ser. No tenía ni idea. Hey, que acababa de comenzar la unidad de psicología en ciencias sociales. Yo no había llegado al significado de las visiones y su importancia todavía. “Uh, en realidad, soy un demonio”. Él se recostó contra la pared de la ducha y extendió los brazos como si estuviera probándolos. Cuando lo hizo, note que era más amplio de lo que esperaba, pero aún se veía como un campeón juvenil de Yu-Gi-Oh!. Nada demoniaco en absoluto, sólo un poco estúpido. Un demonio. Wow, ¿Quién se imaginaria que mi mente fuera tan profunda y oscura? Tal vez era todo las capuchas y a los tintes negros para el cabello. Pero yo no creería a mi subconsciente en este caso. Me senté en mis talones. “Creo que debo haber inhalado productos químicos de la loción. ¿Y cuál es el punto de tener alucinaciones si no puedo entender lo que significan?” “Whoa, cálmate”, dijo. “Aquí nadie está alucinando. Realmente soy un demonio.” “No, no lo eres.” “Sí, lo soy.” “No, no lo eres. No eres siquiera real.” Él extendió la mano y me dio un pellizco en el antebrazo. Con fuerza.


“¡Ay! Eso me dolió, perdedor.” Mi brazo tenía una linda mancha roja en él, por encima de los moteados y granosos dedos y muñeca. Grandioso. Añadan un moretón a mis otras deformidades. “Eso es porque soy real.” Yo estaba empezando a preguntarme si realmente podía ser cierto. “¿Tú eres real? ¿No eres mi subconsciente tratando de decirme algo?” Estaba teniendo un pequeño inconveniente sobre este punto, incluso si las pruebas se encontraban delante de mí. Yo carecía totalmente de suerte y de habilidades atléticas, pero generalmente no era proclive a los encuentros con seres de otro mundo. “¿Qué podría un hombre en tu ducha estar tratando de decirte? ¿Que se te olvido un grano?” “Muy bien, eres una persona realmente desagradable”. Se me ocurrió que si yo hubiera sido un poco más rápida para salir de la cama, habría estado yo también en la ducha cuando él apareció. Ese era un destino demasiado horrible como para contemplarlo. “Mira, yo soy realmente un demonio, ¿de acuerdo? He estado prisionero en un portal por los últimos seis meses. Tú me acabas de liberar, por lo que te debo un agradecimiento.” Extendió su mano. “Soy Levi.” Su nombre era definitivamente menos tonto que él. Y me estaba acostumbrando a su voz. Era lenta y acompasada, nada parecida a la de los chicos de los suburbios de Ohio, donde estoy atrapada —quiero decir— vivo. No muy segura de qué hacer, estreche su mano. Si. Se sentía bastante desgraciadamente real. “Soy Kenzie. ¿Por qué hay un portal demoniaco en mi ducha?” Y Dios, ¿quién sabia por cuánto tiempo había estado dando vueltas en su baño, escuchándome cantar en la ducha? ¿Habría sido capaz de ver algo? Esto podría poner a prueba la calidad del seguro mental de mis padres, porque iba a necesitar terapia si había estado observándome mientras me duchaba. “Tienes que irte. Ahora. Puedes volver por donde viniste, ¿verdad?” Podría obligarlo si era necesario. Allanarle camino con burbujas de jabón. “¿No me escuchaste? Acabo de escapar de una especie de prisión”. El sacudió su cabeza. “De ninguna manera voy a volver allí.” “Bueno, te tienes que ir de alguna manera, obviamente. Y me encantaría conocerte y charlar sobre ello, pero tengo que tomar el autobús”. Mamá no iba a considerar mi excusa de un demonio apareciendo en mi ducha como una buena razón para llevarme hasta la escuela. Lo sobrenatural no tenía


influencia cuando estaba ante el tribunal en un juicio. Y no vamos a mencionar el hecho de que todavía tenía que tomar el autobús en primer lugar porque no había pasado prueba de conducir. Dos veces. Un golpe fuerte fue dado a la puerta del cuarto de baño. Salté y Levi de repente estaba parado delante de mí, saltando sobre las puntas de sus pies, puños en posición defensiva, su postura expectante. “Mantente detrás de mí”, dijo. Bueno, ahora eso era casi como sexy. Me gustaría pensar que podría patear traseros por mi cuenta, pero es bueno tener a un hombre dispuesto a hacerlo por mí. Y se movía rápido. Increíblemente rápido. Hubiera sido famoso en el equipo de fútbol, eso era seguro. “¡Kenzie!” “Es sólo mi hermana de cinco años”, dije en voz baja. Levi relajo sus puños mientras yo exclamaba, “¿Qué, Zoe?” “¡Ka-en-za-ie! Mamá dice que estas tarde.” Zoe había encontrado una forma de alargar mi nombre hasta las cuatro sílabas. Yo iba a responder cuando ella abrió la puerta del baño e ingreso raudamente. Zoe es adorable, con verdadero cabello rubio (el mío es un repugnante sucio color pseudo-rubio que sólo pretende ser rubio, por lo que lo tiñó de color marrón oscuro con reflejos rojos) y grandes ojos azules. Ella tiene el vocabulario de un niño de ocho años, lee libros por capítulos, y puede sostenerse sobre botas negras hasta la rodilla mejor que yo. Cuando miro a Zoe, no puedo evitar preguntarme si mis padres experimentaron con Brandon y conmigo, y luego finalmente obtuvieron la mezcla correcta de ADN al tercer intento. Su futuro estaba adornado con una tiara. “¿Quién eres?” Le preguntó a Levi con una mirada curiosa. “Se supone que debes llamar a la puerta antes de entrar,” le dije, saltando defensivamente y colocándome delante de Levi para bloquearlo de la vista. “Lo hice. Golpee. Luego entre”, dijo con una lógica realmente molesta. Zoe es adorable, pero ella también tiene su lado molesto. Ella es como una especie de cachorrito. Dulces para mirar, divertidos para jugar algunas veces, pero no creo que mis padres hubieran entendido debidamente en lo que se estaban metiendo cuando la trajeron a la casa. Ella tiene el potencial de ser seriamente destructiva.


Un perfecto ejemplo —nos miró a los dos y dijo: “Yo no creo que estuvieras autorizada a tener a un chico en el cuarto de baño mientras estás en pijama.” Maldición. Apreté el botón en el picaporte para cerrar la puerta y abrí la canilla del agua de la ducha así nadie va dando vueltas en la sala —como mi hermano, que siempre estaba buscando una forma de chantajear a alguien por dinero en efectivo— oyera nuestra conversación. “Está bien, escucha, te daré cinco dólares si no le dices nada a mamá.” Se ajusto la cola de caballo mientras se la arreglaba. “¿Quién es él?” “Este es Levi”, le dije. “Yo soy el novio de Kenzie.” “¡Cállate!” Me volví con horror. “Eso no es cierto, Zoe.” Como si pudiera ser posible. Por favor. Pero ella simplemente asintió con la cabeza. “Está bien, no voy a decir nada.” “Gracias.” Di un suspiro de alivio. “Y él se está yendo de todos modos. Sólo tenemos que esperar hasta que mamá se vaya a trabajar.” Que sería después de que el autobús llegara, una gran complicación. “¡Kenzie!” mi mamá gritó desde la escalera. “¿Qué te está tomando tanto tiempo? El autobús llegará en tres minutos” Podía oír como subía los escalones. Entre en pánico. “¡Ah!” Levante la tapa de inodoro. “Zoe, estás enferma, ¿entendido?” Mi mamá llamó a la puerta. “¡Kenzie, vamos! ¿Y dónde está Zoe?” “Ella está aquí, mamá. Está enferma. Ella esta vomitando.” “¿Enferma?” La molestia se transformo en preocupación. “¿Zoe?” Zoe se inclinó e hizo sonidos de vomito de primera clase, con muchas arcadas y asfixia. Mamá sacudió el pomo. “Abre la puerta para que pueda entrar.” “No puedo, estoy en la ducha.” Me incliné hacia atrás en la ducha y metí la cabeza bajo el agua para que mi cabello se humedeciera. Hacía frío y temblaba, pero aguante hasta que estuve suficientemente empapada. Apagué el agua, puse la toalla a mi alrededor, esperando que mi mamá no se


diera cuenta que estaba todavía en pijamas, y le indique a Levi que entrara en la ducha. Lo hizo, tirando de la cortina a todo lo largo y dando a Zoe un guiño antes de desaparecer. Ella rió, luego se cubrió la boca mientras hacia un nuevo sonido de vomito que habría disparado sus globos oculares fuera de su cabeza si hubiera sido real. “Oh, Zoe, cariño.” Mi madre sonaba muy preocupada, así que moje con agua una pequeña toalla que pase por toda la cara y el cabello de Zoe para que se viera sudorosa, estruje la tela en sus manos, y tire de la cadena. Abrí la puerta, mi corazón palpitante. De alguna manera no pensé que mamá se fuera a creer cualquier explicación del tipo “un demonio simplemente apareció en la bañera sin previo aviso.” “Yo no sé qué sucedió,” le dije. “Ella solo llego aquí y empezó a vomitar.” Mamá pasó junto a mí y se puso en cuclillas sobre sus tacones con su traje color chocolate. “Bebe, ¿te sientes mejor?” Apartó el cabello de Zoe y puso sus labios sobre la frente de mi hermana. “Estás pegajosa.” Zoe dio un pequeño gemido lastimero y parpadeó con ojos de cachorro. La niña era tan buena que daba un poco de miedo. “Debo estar en los tribunales en veinte minutos para el discurso de apertura. Diablos.” Mamá toco el bolsillo de su cadera, en busca de su teléfono celular. “Esto siempre sucede cuando su padre está de viaje. El pone un pie sobre un avión y alguien vomita.” Besó la parte superior de la cabeza de Zoe. “Está bien, nena. Vamos a llevarte a la cama y voy a llamar a la abuela. Ella debería ser capaz de llegar en cuarenta y cinco minutos y yo sólo llegare un poco tarde.” “Puedo quedarme en casa con ella,” me ofrecí de voluntaria, viendo una oportunidad y corriendo hacia ella. “Hoy es el día de la película de final de cuatrimestre. No vamos a hacer nada importante.” Bueno, eso era una enorme mentira. Había un examen de Historia de los Estados Unidos y tenía que entregar un trabajo sobre un libro para mi clase de literatura. Pero también tenía un demonio en mi baño, y eso supera lo acontecido en Harpers Ferry y a mi resumen de Moby Dick. A Abril Tyrell le había sido asignado el mismo libro de todas formas, y una vez me dijo “lunático viene después de ballenas grandes,” ¿Qué otra cosa faltaba decir? Mi mamá tenía esa mirada de atormentada culpabilidad de los padres. ¿Acaso sacrificaría mi educación y la posibilidad de una Carta de Aceptación


de la universidad de la Liga Ivy, o ¿llegaría a su muy importante juicio por asesinato a horario? Ella optó por no molestar al juez y se dio a sí misma la mejor oportunidad para condenar al culpable. La que era la decisión correcta, porque no tenía ninguna intención de aplicar a ninguna universidad que tuviera un líder político -cualquier líder político — como ex-alumno. Yo iba a asistir a la escuela de teatro, pero eso era un secreto por el momento. “Está bien. Pero mantéenla siempre en la misma habitación que tú y no dejes que vea demasiada televisión. Y llámame si ella no deja de vomitar.” “Entendido.” Mamá levantó a Zoe y la llevó por las escaleras hasta instalarla en la sala familiar, donde era la zona de emergencias para el niño enfermo cuando alguien se quedaba en casa. Zoe obtendría frazadas, una almohada, un cubo, el control remoto, y una Jengibre Ale5. Con ese tipo de día, de ocio delante de ella, ella debería ser la que me pagara cinco dólares, no al revés. Entonces otra vez, ella estaba en preescolar. Sus actividades escolares más intensas eran pintar con los dedos con crema de afeitar y aceptar las galletas regaladas por admiradores masculinos de cinco años. Zoe tenía más acción con los chicos que yo, cualquier día de la semana. “Deja que me vista. Bajare en un segundo,” dije, y cerré la puerta con llave. “¿Te has ido?” Susurre a la negra cortina de la ducha, esperando que todo hubiera sido un extraño pliegue en el tiempo y ahora mi vida aburrida y normal hubiera sido restaurada. Nunca anhelaría tener una vida excitante de nuevo O Satanás podría aparecerse en la pantalla de mi PC la próxima vez. La cortina de la ducha se corrió hacia atrás. Mi demonio pareció molesto. “Sí, todavía estoy aquí. Y tengo los pies mojados.” Levi levantó su zapatilla para probar su punto. Era cierto que lucía un poco húmeda. “¿Los demonios no se funden en el agua?” Traté de no sonar demasiado esperanzada. “No. El agua es mi elemento.” “¡Entonces deja de quejarte! Casi nos atrapan.” “Creo que sería más problema para ti de lo que sería para mí.” Exactamente. Yo estaba preocupada por mí, no por él. Chico-en-mi-bañera tenia Castigada de por Vida escrito por todas partes. “Tan pronto como mi madre se vaya, te puedes ir por la puerta trasera.” 5

Jengibre Ale: es una bebida refrescante, sin alcohol, de origen inglés fabricada con jengibre, limón, agua y azúcar.


Salió de la bañera y descuidadamente levantó sus pantalones un poco. Era más alto de lo que había pensado y de repente yo era consciente de que todavía estaba en pijama con crema de granitos en la barbilla. Yo estaba empezando a sentirme un poco irritada. Tenía razones de sobra para estresarme —mala piel, un ensayo, el sábado, el baile acercándose más y más y yo aun sin pareja, es realmente irritante la cuestión de la licencia de conducir— yo no tenía tiempo para esto. Y si él había pensado por un minuto yo iba a ir a algún lado en público con él, estaba muy equivocado. De ninguna manera. No podía arriesgarme a que alguien se hiciera una idea equivocada. Si se sabía que estaba saliendo con un menos-que-caliente demonio, mi vida estaría arruinada, totalmente terminada. Tendría que teñirme el pelo (de nuevo a rubio sucio, no gracias) y cambiar de escuela. “¿Por qué le dijiste a Zoe que eres mi novio? ¿Y si ella le dice algo a mi mamá?” “¿Qué iba a hacer, decirle a la niña que soy un demonio? Habría salido de aquí corriendo y gritando y hubiera tenido pesadillas por el resto de su vida. Yo no asusto niños pequeños, hombre.” Parecía ofendido por la mera idea. “Tú no tuviste ningún problema para decirme a mí que eras un demonio.” “Y no te asustaste, ¿verdad? Parecía que podías manejar la verdad, excepto por un minuto donde parecía que te habías ido de viaje a locolandia y pensaste que yo era tu conciencia o algo así. Pero aparte de eso, lo manejaste bien. Además, tú me viste salir del portal. Tú viste por ti misma que yo no era humano.” “¿Tú no eres humano?” Que, más que cualquier otra cosa, era la cosa más espeluznante que jamás había escuchado. “Trata de seguirme,” dijo muy lentamente, como si yo fuera candidata para una escuela de chicos especiales. “De-mo-nio. Demonio. Yo ser demonio, tu niña adolescente.” Irritada, hice rodar mis ojos. Él podría no ser humano, pero tenía la suficiente testosterona como para ser un completo y total imbécil. “Increíblemente molesto.” Él sonrió. “Pero yo soy lindo.” “No.” Puse mi mano en el picaporte. “No dejes este cuarto de baño hasta que diga que está bien.” “¿Obtendré cinco dólares si te escucho?”


“No. Pero conseguirás que no patee tu maldito trasero de demonio hasta la acera.” El había recogido mi camiseta y la estaba estudiando, no pareciendo intimidado en lo más mínimo. “Wow, está bien, ya que ahora estoy aterrado.” “¡Dame eso!” Saqué la camiseta de sus manos. “No toques nada.” Pase por la puerta, cuidado de sólo abrir una grieta, y la cerré detrás de mí. Quizá con un poco de suerte para el momento en que decidiera volver el ya se habría vaporizado. Pero todos sabemos la indiscutible verdad — nunca tengo suerte.


Capitulo 2

Cuando abrí la puerta del baño 10 minutos después,

luego de

espantar a mi madre fuera de la puerta y revisar a Zoe, me debatía el impulso de golpear a mi demonio. Violencia con un convicto que se escapo del ultramundo, no era una idea muy inteligente, así que tuve que refrenarme a mí misma. Aun así, no pude evitar mirarlo. “¿Qué estás haciendo? ¡Dios!” Levi estaba parado frente el espejo del baño, cepillando sus dientes. Con mi cepillo morado. El dijo con su boca llena de espuma. “Cepillando mis dientes.” Seis meses encerrado es un largo tiempo, sin ser capaz de cepillárselos, hombre. Estaba muy preocupado de tener gingivitis” “¿No te los has lavado en seis meses?” Eew. “Tampoco he sido capaz siquiera de tomar una ducha.” Doble eew. “Hubiera tomado una, pero tú no tienes ninguna toalla limpia en tu baño. ¿Podrías ir a traerme una?” ¿Acaso estaba bromeando? O traía puesta una camiseta de dormir que decía ¿Sirviente de demonios? “¡Yo ni siquiera me he bañado!” “Entonces será mejor que uses otro baño”, dijo, limpiándose su demoníaca boca en mi toalla azul.


“¿Disculpa?” Puse mis manos en mis caderas, sin sentirme como una anfitriona muy feliz. “Está es mi casa, y mi baño. Tu puedes esperar hasta que yo termine.” “Ok, pero en primer lugar no estoy muy seguro de cuál es la razón porque terminé aquí. Y mientras no esté seguro creo que cerraré el portal tras de mí, siempre hay una posibilidad de que alguien más pueda salir.” Esa idea recorrió mi cerebro por un minuto mientras el revolvía mis cajones y encontraba algo de hilo dental. El estaba diciendo...“¿Tú estás diciendo que otro demonio puede salir de mi bañera?” “En cualquier momento, sin ningún aviso, sip.” Levi trenzaba una hebra de hilo dental alrededor de sus dedos y se inclinaba hacía el espejo. “Oh mi dios.” Yo creo que, y empecé a quejarme. “No…porque eso significaría que no puedo usar mi baño para nada, jamás.” Los horrores potenciales eran interminables, si algún demonio aparecía de la nada mientras yo hacía literalmente cualquier cosa que yo normalmente hago en e l baño. Quiero decir, que pasaría si yo estaba en. . . o si estaba sin...empecé a temblar. Había demasiado acido gástrico agitándose y muchos potenciales disgustos que ni siquiera pude terminar mis ideas. “Probablemente no sea una buena idea.” El hacía relucir sus dientes en el espejo. “Mucho mejor. Ahora que te parece darme la toalla, ¿Kenzie?” Un pensamiento feliz y esperanzador vino a mí: “¿Y si te doy una toalla y te dejo bañarte, te irías y te llevarías tu portal de demonios contigo?” Sería muchísimo mejor si todo esto de demonios simplemente se fuera lejos de aquí. Yo podía difícilmente manejar mi vida sin criaturas del infierno. No había manera de que yo pudiera ser una Buffy a mi manera, a través de un grupo amigos de Satanás paseándose por mi baño. “Yo no puedo llevármelo conmigo. Un portal es un portal. ¿Hiciste algo para abrirlo? ¿Algo diferente a lo que haces normalmente en las mañanas? Tiene que haber una razón, yo dije.” El lanzó el hilo dental que había usado en la papelera y me estudio curiosamente. “uh, derramé mi loción por el desagüe.” “¿Loción? Eso no pudo haber sido suficientemente poderoso como para tener algún efecto. Uhmm. ¿Qué clase de loción? ¿Era herbal o algo así?


Tu sabes la mayor parte de la herbología tiene sus orígenes en la brujería. En el siglo XVI….” ¿Y esto me importa porque...? Le corté antes de que el entrará a la historia del mundo de acuerdo a los demonios más tontos. “Era una típica loción recetada.” Alzó sus cejas. “¿Dónde está?” Mordiendo mi labio, le entregué la botella casi vacía y un poco pegajosa. Levi leyó la botella, sus labios se movían silenciosamente. Luego movió su cabeza asintiendo. “Ah. Acido clorhídrico. Está cosa es potente en el otro mundo Entonces para ¿qué usas está loción?” “Mi piel.” Le tomó un segundo, luego el sonreía. “Está es una crema para acné, ¿cierto? Y a pesar de que contiene como noventa químicos, ni siquiera funciona.” Su dedo tocaba mi barbilla. “De hecho tienes una ahora mismo.” “¡Ahh!” suspiré, le arranqué la botella de las manos, y la tiré en la mesa. “Las toallas están en el closet de lino en el hall. Tu mismo puedes coger una, luego mientras te lavas tu repulsivo y demoniaco cuerpo, puedes pensar como regresar de donde saliste, porque aquí no te puedes quedar. Lo digo en serio. Yo gritaré si no te has ido para cuando mi mamá llegué a casa.” “Geez, toma una pastilla, Kenzie. No necesito que descargues todo su síndrome premenstrual en mí.” Oh, de ¿verdad? Mis dientes rechinaron. “¿Es posible asesinar a un demonio? Porque a mi completamente no me gustas.” “Bueno, soy un demonio. No es como si se supusiera que quieras frotar mi vientre o algo parecido.” Mi estomago amenazó con hacer como el de Zoe e intento vomitar con esa imagen. “Gracias por hacerme querer devolver.” “He tenido mucho tiempo para perfeccionarlo.” El sonreía.


Me volteé y tiré la puerta de baño tras de mí, disfrutando el sonido que eso hizo. Levi empezó a cantar, subiendo el volumen de mi estéreo. Mi demonio podía cortar el vidrio con ese canto tan desafinado. Lo peor era que no sonaba como si tuviera algún apuro en irse. Lo cual podría ser un gran problema.

Con Levi usando mi ultra-cool baño, con su it’s black (Yes, Mom, black. Yes, I really do want black. No, I am not preoccupied with death.) y con un esquema de colores azul agua, tuve que a bajar hacía el hall al baño de Brandon y Zoe. Estuve tentada a ir al súper lujoso baño de mis padres con una ducha de cuatro cabezas, pero mi madre tiene un trapeador, el cual guarda en el armario y lo usa después de cada ducha, para limpiar cada gota de agua que pueda quedar en algún rincón de la ducha, los azulejos, y el piso para mantenerlo limpio. Yo no tenía tiempo para esa clase de comportamiento obseso-compulsivo tan meticuloso. Tenía un demonio que expulsar de mis territorios. Así que me puse mis sandalias para proteger mis pies de los hongos generados por Brandon, y baje hacía el baño del hall. Suponía que debería sentirme culpable de que mi hermano de catorce años, casi 6 pies de alto, tuviera que compartirlo con su hermanita de cinco años. Pero no era así. No era ese sentimiento del todo. Porque si Brandon no lo compartía con Zoe, yo lo tendría que hacer, ella tendría sus manos en mi maquillaje diariamente. Yo podía tener alguna simpatía por Brandon, pero mi amor fraternal no se extendía hasta llegar a expulsar los tesoros de mi baño. Además creo que mamá no quería a Zoe en mi baño porque no quería explicarle que eran los tampones. Y como me ayudaban a mí. Una vez que pude caminar a través de ese laberinto que formaban todos esos pijamas y toallas abandonadas en el piso, logré ducharme rápidamente, con una multitud de Barbies desnudas y Princesas de Disney. Espero que todas sean de Zoe, o mi hermano era un fenómeno. Me di cuenta de que había olvidado mi rasurador, pero iba a tener que pretender que mis piernas y brazos no iban a estar velludos solo por un día. Además era Octubre, pensaba que solo lo tendría que cubrirlo todo y preocuparme por eso mas tarde.


Cuando baje las escaleras, después de hacer un desastroso trabajo secando mi cabello, con todas las puntas alborotadas, encontré a Levi y Zoe jugando Go Fish cómodamente en el salón familiar. Zoe estaba saboreando una Cocacola mientras observaba a Levi como si fuera el príncipe Encantador para su Blanca Nieves. “No se supone que ella pueda tomar Coca– cola,” dije, molesta por muchas razones, y no podía elegir la que estaba en primer lugar de la lista en ese momento. “¿Por qué no?” el preguntó, a la vez que Zoe tomaba la cañita con más fuerza, claramente temía que yo le arrancará la soda de las manos. “La cafeína es mala para los niños. Ella no puede beberla hasta que tenga diez.” “Bueno, eso no es justo.” “Si, si lo es.” “No, no lo es. Cuando tú tenías cinco, eras la mayor y no había nadie bebiendo Coca – cola en frente de tí. Zoe tiene que verte a ti y a tu hermano hacerlo en frente de ella. Es inhumano, injusto.” “Siiii.” Zoe dejó de beber y me dio una mirada llena de indignación, seguida de un masivo eructo causado por el carbonato. “¿Te preguntamos algo?” Le dije. “Yo solo estoy diciendo….” Levi levanto su mano como si estuviera siendo ofendido igual que Zoe. “¿Cómo haces para que tus alas brillen tanto?” Zoe dijo, señalando hacía al aire junto a Levi. “¿Qué?” Le pregunté. Levi levantó su cabeza y observo a Zoe. “¿Puedes ver mis alas?” “¿Tus alas?” le pregunté. “¿Tú tienes alas?” Levi me lanzó una mirada furiosa. “Una vez más, Kenzie. Soy un demonio. Si, yo tengo alas.” “Yo no veo ninguna.” “Yo sí,” dijo Zoe. “Y tienen una escala de azules y verdes.”


¿Escalas? Holaaa. “¡Oh mi dios!” Corriendo alrededor de él, para alcanzar a Zoe. “No toques a mi hermanas, tu...tu... criatura.” “Oh, relájate. Yo no voy a lastimarte. Soy en realidad un chico muy bueno en comparación a otros demonios. Es por eso que estaba en prisión, tu sabes.” Estaba tratando de jalar a Zoe por la cintura, pero ella había ganado como 10 libras y no me había dado cuenta. La niña pesaba demasiado y todo lo que podía hacer era arquear su espalda y hacer que sus piernas se estiren. “En mi experiencia. . .” Yo me esforzaba e intentaba cargarla. “Zoe, pon tus brazos alrededor de mi. Las personas van a prisión porque no son buenas, ya sabes, como los criminales.” Zoe peleaba conmigo en lugar de ayudarme, poniendo sus manos en mi rostro, y yo casi me había caído encima de ella en el sofá, mi rodilla estaba casi cortando la mesa del té. Niña malcriada. Y aquí estaba yo malográndome la espalda para salvarla. Levi puso su mano en la parte de atrás de mi polo negro y me jalaba para ponerme de pie. “Si demonios. A mí me enviaron a prisión porque mi actividad demoníaca era mínima.” “¿Qué significa eso?” Respiraba arduamente, y acomodaba mi cabello hacía atrás, jalando mi camiseta para cubrir mi estomago. “¿Qué no te has comido ningún niño recientemente?” “No me estas entendiendo.” Levi puso sus pies en la mesa. “Ya veo, tendré que explicarte una o dos cosas.” “Ya no puedo esperar.” Y como él no se iba, y yo no me iba a ir sin Zoe, quien no se iba ir sin tener que pelear antes, parecía que todos nos quedábamos. Rendida, me deje caer en la silla de asiento amarillo que estaba frente al sofá. “¿Alguna vez has escuchado de los 7 pecados capitales?” “No.” “Los siete pecados capitales son los responsables por todos los vicios en los humanos. Ellos se rankean desde el menor hasta el peor, y cada uno de ellos te lleva hacía un pecado más grave. Es trabajo de los demonios hacer que los humanos pequen, ofreciéndoles cosas que les puedan tentar.” Ahora realmente el no me gustaba. “¿Qué son los 7 pecados capitales?” ¿Y cuál de ellos me estas tentando a hacer? temblaba, frotándome los brazos con las manos. ¿Algo me estaba tocando?


“Lujuria, gula, avaricia, pereza, ira, envidia, y soberbia.” Bueno, parece que esto lo resume todo. Todo las Cosas Malas básicas. “¿Qué es pereza?” “Flojera.” Yo definitivamente sabía que algunas personas eran parte de ese pecado, empezando con la mitad de mi escuela. “¿Qué es lujuria?” preguntó Zoe. “Umm….” No se me ocurría ninguna definición apropiada para una niña de cinco años, pero sabía la versión para una adolescente cuando miraba a Adam Birmingham. “Es un deseo obsesivo por otra persona,” Levi le dijo. Sip. Eso es exactamente lo que siento cuando Adam entra a clases de anatomía y fisiología todos los días. “¿Qué es lo que significa obsesivo?” “Quiere decir que tú siempre quieres estar con esa persona, cada minuto.” “Oh...” Zoe y yo analizamos ese pensamiento. Yo no podía garantizar lo que estaba pasando por su aun emergente mente, pero yo estaba pensando en Adam y cuan absolutamente perfectos podíamos ser el uno para el otro si el solo pudiera elevar su cerebro inmerso de testosterona y realmente me mirará por una vez. Como nosotros somos pareja de laboratorio hablamos casi todos los días, pero él es muy hábil discutiendo los métodos científicos sin siquiera dirigir la mirada hacía mi. El siempre se sienta muy relajado en su silla, revisando sus apuntes, colocando sus piernas largas debajo de nuestra mesa del laboratorio, y tiene hermoso cabello negro, una voz agradable, un mínimo de inteligencia. Un chico normal, bueno, y guapo, quien posiblemente estaba en mi Liga Ivy, salvo por el hecho de que era un súper atleta. En otoño, el jugaba fútbol y usaba sus pies dorados para ser el anotador del equipo. La administración estaba enamorada de su habilidad para hacer goles, ellos lo eximían de la mayoría de las prácticas de fútbol, de manera que él pudiera manejar otros deportes. En el invierno el nadaba, la primavera era para el baseball. Ok, ¿a quién estaba engañando? Yo ni siquiera podía patinar o jugar con láser. Yo era teatrera, como a mi padre le gustaba decir. La música y la actuación. ¿Pero quién dijo que los atletas y los artistas no pueden encontrar algo en común en medio de la disección del feto de un cerdo?


La esperanza aun continuaba. Zoe tocaba con la punta de su lengua su nariz, y luego resolvió, “Entonces creo que Chase tiene lujuria por mí. El siempre se quiere sentar a mi lado en el circulo del tiempo.” Upss. Miré a Levi. “Si la expulsan del jardín de niños, te voy a hacer responsable.” Luego mis ojos se abrieron y mi pecho rugió. “¡Oh mi dios! Tú lo hiciste eso a propósito. Fue un truco de demonios…tratas de meternos en problemas.” “No. Yo trato de explicarles. Pertenezco al sector de Demonios de la Envidia. Se supone que debería provocar la envidia, los celos, el deseo de las posesiones materiales en los humanos. Pero era muy lento, solo hacia el mínimo porque quería dejarlo. Empecé a pensar que había más por vivir que causar problemas a los humanos, ¿sabes a lo que me refiero no? Por eso me enviaron a prisión. Fue un gran problema.” Al menos el no era el demonio de la lujuria. Yo no quería ser influenciada a que me guste alguien en contra de mi voluntad. Gustar él. “¿Entonces eres un demonio tratando de reformar sus maneras demoníacas?” Sí, eso sonaba como para confiar. No. El sonreía y movía sus pestañas. “Sí. ¿No sientes mi dolor y sufrimiento? ¿Acaso no quieres ayudarme?” “No realmente.” Pero raramente a alguien le importaba lo que yo quería. (Ok, eso sonaba muy infantil, o ¿no? Pretendamos que no dije eso. Olvidado. Y honestamente no quiero ser infantil.) “Yo te ayudaré,” dijo Zoe, acariciando el aire al lado de él. Se me ocurrió que ella estaba acariciando las alas que yo no podía ver, lo cual era un serio fenómeno. “Gracias, pequeña.” El me dio una mirada llena de satisfacción. “Le gustó.” “Ella también comería comida de perro si se lo pides.” Tocando el granito en mi barbilla, trataba de pensar. Increíble o no, tenía un demonio en mi sofá, y ayudándolo a él, también me ayudaba a mí misma. Sacándolo fuera de mí casa. “Entonces, si te ayudo, ¿te irás lejos? ¿Y ayudarte a qué, exactamente?” “A escapar de mi servidumbre permanentemente.” Hola, detalles, por favor. Yo no iba a aceptar nada que no fuera específico.


“Cómo…”—moví mi mano para forzarlo a dar más información—“¿haciendo qué, exactamente?” “No estoy muy seguro. No creo que alguien pueda haber escapado alguna vez, o al menos no hemos oído de eso. Pero creo que si puedo eludir a mis captores y no morir de hambre, Tendré buena suerte para ser mi propio demonio.” “¿Quieres decir que siempre serás un demonio? ¿No te convertirás en un chico real?” ¡¡¡Que engaño!!!!. “Que soy yo, ¿Pinocho? Yo soy un chico de verdad,” el se mofo, luego cerró sus ojos. “No, no seré humano. Pero quiero que me dejen solo.” El me dio una mirada suplicante. “Por favor, Kenzie, estoy tan cansado de todo esto. Tú no sabes cómo es todo esto, la presión que significa forzar a las personas a caer en el vicio. Es exhausto.” Ok, Sentí pena por él. Y lo admití. El parecía tan sincero, tan dulce, tan lindo como un cachorrito. Y lo feo que debe ser ir por ahí causando problemas a la gente. Nadie te querría, y eso me sonaba tan desolador. Me incliné hacia la compasión, no puedo ignorar ese tipo de necesidad quejumbroso. Me refiero, ¿cuán cruel podía ser? El quería cambiar, ser uno de los chicos buenos por una vez, o al menos que lo dejen solo, nunca tener que forzar a las personas a hacer cosas desagradables otra vez. Era como cuando Darth Vader, después de toda una vida completa de adulto de maldades, no pudiera matar a Luke, y se esforzaba por salir del lado oscuro… ¿Qué hubiera pasado si Luke fuera obstinado y abandonará a su papá Darth en ese momento? ¿Se hubiera ido lejos? Vader nunca habría tenido la oportunidad de lanzar ese casco, y la película hubiera tenido un final aburrido. “¿Qué puedo hacer para ayudar?” Pregunté, sintiéndome mal por él y su dilema, sin mencionar lo triste que me sentía por todas las metáforas en las que había pensado acerca de Star Wars. El sonrió. “Sabía que podía contar contigo. Eres increíble, Kenzie. Este es el plan. . .” Estupidez + ingenuidad = Kenzie Sutcliffe. El estaba jugando conmigo.


Capítulo 3

El plan de Levi para escapar de la servidumbre demoníaca forzosa, según lo registrado por Kenzie Sutcliffe de dieciséis años, estudiante de West Shore High School. Quien no puede entender como fue succionada para ser la secretaría de un tipo tan grosero y con alas invisibles: 1. Convencer a la madre de Kenzie de que me deje (¡oops! Quiero decir Levi. Esta mierda de secretaría es más difícil de lo que pensaba, porque él me está dictando en primera persona, pero lo estoy anotando en tercera persona, ya que ambos vamos a leer la lista, no solo él, por lo tanto no solo se está refiriendo a él. Pero ahora me he confundido totalmente a mí misma, es mejor empezar de nuevo) ASÍ… (1) Convencer a la madre de Kenzie de que le deje a Levi quedarse por un rato. “Un momento” le dije, después de que escribiera un poco de locura en mi PDA6. “Estás loco si piensas que te voy a dejar que te mudes a mi casa.” Me alegro de que Zoe se hubiera aventurado a su habitación para jugar. No la quiero entrometiéndose con la idea de Levi, porque no había forma de que le pudiera dejar que se entrometiera con mi vida hasta ese punto. “Tu dijiste que me ayudarías.” “Me refería a que podría comprarte una hamburguesa para el almuerzo, permitirte usar mi ducha —de lo cual ya lo he hecho— y tal vez enviarte en tu camino con diez dólares. No me refería a que te mudaras conmigo.” “No estoy hablando de compartir tu habitación, Kenzie. Me refiero a interrumpir tu sofá por algunos días.” Una luz brillante apareció delante de mis ojos al pensar que él pondría un pie en mi habitación. “No”

6

PDF: del inglés Personal Digital Assistant (Asistente Digital Personal), es un computador de mano originalmente diseñado como agenda electrónica.


Levi fue encorvándose en el sofá, los pies aún sobre la mesa de café, los cordones de sus zapatillas deportivas estaban sucios y desgastados. Su camiseta y su jean vaquero se veían suaves y desteñidos, como si los hubieran estado usando alrededor de novecientas veces. Me estremecí ante la idea de que no han sido lavados por seis meses. Si la negación de los privilegios de un baño era una forma de tortura sicológica, es mejor acatar a la disciplina. No podía imaginar el gran impacto de no lavarme mi cabello diariamente, sería un problema para mi salud mental. “Entonces, ¿cómo puedo asegurarme de que el portal este cerrado? Él dijo. “¿Te refieres a que el portal de prisión está en mi ducha?” Estaba realmente tratando de ignorar este pequeño hecho. “Sí. Necesito permanecer aquí hasta que estemos seguros de que se haya cerrado, porque solo dos tipos de demonios pueden cruzarlo —prisioneros o los guardianes.” “Oh, dios. Voy a tener dolor de cabeza.” Me frote mis sienes. “Pero no dijiste que en el mundo de los demonios, ¿los prisioneros son buenos?” “Bueno… a veces. Como en mi caso, pero la mayoría, uh, no.” Levi lo dijo mirando hacía la mesa de café, para no mirarme a mis ojos en lo absoluto. “Maravilloso. ¿Así que demonios psicópatas del Infierno o los guardianes que los encarcelan podrían salirse de mi desagüe en cualquier momento? Fabuloso. Gracias por jugar.” “Los demonios realmente no son del Infierno, tu sabes. Los tipos en el Infierno son ángeles caídos, quienes han sido expulsados del Cielo.” “Wow, grandioso. Tú no eres del Infierno, pero la mayor parte del tiempo te pasas convenciendo a los humanos para pecar. Lo entiendo, ahora que eso está claro.” “Tienes que conseguir manejar ese sarcasmo que tienes. Realmente es la única cosa poco atractiva en ti.” “¿Poco atractiva?” Estaba totalmente ofendida y él no se daba cuenta que mi sarcasmo era un mecanismo de defensa, porque actualmente estaba ligeramente (solo ligeramente) ¿insegura? Todo el mundo en el teatro lo eran. Si él no sabía de esto, lo debería saber. “Mira, si no te agrado, o cualquiera de los rasgos de mi personalidad, entonces puedes irte. No vas a romper mi corazón.” “Me voy, tendrás que hacer frente a la situación por ti misma si los demonios aparecen en tu ducha.” Una bofetada me azotó, él tenía razón en ese punto.


“Número dos,” dijo, levantando sus dos dedos.

2. Registrar para la escuela. “¿Qué, escuela? ¿Por qué?” Quizás estaban hablando de la escuela de cocina o la escuela de natación o una escuela privada para demonios que pasan en la Tierra. Tú sabes, como una escuela de imán para demonios. Academia de San Lucifer de Posesión Demoníaca. “Tu escuela. West Shore High, ¿no cierto?” Cerré mis ojos. No, no, no. Abrí mis ojos lentamente y hablé lentamente, con calma. ¿Por qué tienes que ir a mi escuela? ¿Por qué alguien se inscribiría voluntariamente en la escuela si no tiene que hacerlo?” “Me estoy mezclando, yendo de incógnito, hombre. Y si quiero que esta cosa de escape funcione, tengo que hacer mi camino en este mundo, tú sabes. Obtener un título como los demás. Tengo talentos de demonios, ellos me llevarán más lejos.” Positivo, no quería saber de qué se trataba esos talentos, trataba de encontrar una salida. “Deberías ir a Westlake High. Es más grande, enorme. Incluso nadie te notará. Mi Escuela es algo pequeña y todos te notarán como el chico nuevo.” “Pero está es mi dirección.” Él apunto a la alfombre. “Tu casa estará bien. Seré tu primo de fuera de la ciudad.” Entonces, eso hizo que todo estuviera bien. Ahora se supone que debo estar relacionada a él.

3. Buscar fuentes alternativas de aleminto. Eso no parecía correcto. “¿Cómo deletreas eso?” “¿Deletrear qué?” “Alimento,” le dije, realmente trabajando mi mandíbula en su alrededor. Que, una palabra de cinco dólares, mi demonio articulo. Quería lanzarle una bomba a SAT.7 “A-l-i-m-e-n-t-o” “Maldición, me confundí en la i y el e.” “No me importa. Sigue.” “¿Por qué necesitas un alimento alternativa? ¿Alternativa a qué? 7

SAT: Reasoning Test, es una prueba estandarizada frecuentemente usada para seleccionar el ingreso a la educación superior en EE.UU.


“Yo me alimento de la envidia de las otras personas. Si no estoy haciendo que la gente se ponga envidiosa o celosa, entonces me muero de hambre. “Oh. Bueno, eso apesta totalmente.” Y eso era inquietante, espeluznante, grotesco, espantoso, alucinante… “Dímelo a mí. Si quiero dejar de incitar al pecado, voy a morirme de hambre. Así que tengo que encontrar otra forma de sustentarme. “¿Qué tal pizza? Eso siempre me sostiene por un tiempo.” “Llamativo. Pero ni si quiera cerca.” “¿Qué tal si bebes la sangre humana como los vampiros los hacen? Asqueroso, pero al menos no tienes que hacer las personas envidiosas.” “Está bien. ¿Qué tal si bebo tu sangre y lo probamos?” Agarre mi cuello y retrocedí. Levi se echó a reír. “Estoy bromeando, Kenzie. Dame un respiro” Le tiré una almohada, y mi ritmo cardíaco volvió lentamente a su normalidad. “¿Así que solo es esto? ¿Sólo tres cosas en tu lista? Esto no es hacer una listaaaaa, eso es sólo optimismo.” “Número cuatro —dominar el mundo. Número cinco —siempre ser yo mismo. Número seis —obtener un corte de pelo. Número siete —convencer a Kenzie para que se enamore de mí, se case conmigo, y comprarnos una camioneta.” Él viro sus ojos hacia atrás tan rápido que pensé que los iba a perder dentro de su cráneo. “¿Ahora, quién está siendo sarcástico?” Pero tengo que admitirlo en secreto, pensaba que él era solo un poco divertido cuando no estaba enojado.

“Mi mamá me va a matar,” le dije cuando fui hacia la puerta. “Ella no le gustará saber que haya abandonado a Zoe.” “Estará bien. Estaremos de vuelta antes de que ella incluso llegue a casa,” Levi me contestó, pasando su mano por su pelo enmarañado. “Hay sólo un par de cosas que tengo que hacer.”


Zoe estaba fascinada por los saltos de los ponis en el televisor y no parecía preocupada de que la íbamos a dejar sola con mi mejor amiga, Isabella. Abrí la puerta e Isabelle entro pavoneándose. Isabella no camina —ella desfila, brinca, salta, flota. Ella es una bailarina y siempre anda ligeramente en punta con sus pies, tiene piernas que va hasta el cuello y el pelo sabe qué color quiere ser —negro tinta. A veces es distraída, casi siempre es una amiga impresionante, y también es muy compasiva. Ella entendería lo horrible que era tener un pariente (lo que estábamos llamando al demonio) en mi casa, trastornando mi horario e impidiéndome la comodidad de usar pijamas en mi propia casa. “¿Por qué no estabas en la escuela hoy?” me pregunto, arrojando su mochila en el suelo de baldosas de la cocina y quitándose su abrigo. “Zoe estaba enferma esta mañana, pero ahora está bien, y tengo que recoger mi tarea y mi primo está aquí y el realmente necesita hacer algo. Pero te juró, te lo prometo Iz, que estaremos de vuelta dentro de una hora. Eres tan dulce por hacer esto y te debo gran parte del tiempo por el resto de mi vida.” Podría haber ahorrado el discurso. Ella ya no me estaba escuchando pero estaba sonriendo a Levi, sus manos se iban deslizando dentro de los bolsillos traseros de su jean apretada y de cadera. “Hola” “Hola, que tal,” Levi le respondió, a medida que se miraban a los ojos, comprobando el uno al otro. Coqueteo, coqueteo, sonrisa, sonrisa. ¡Puaj, que asco! “Este es mi primo Levi. El es de…Ontario.” “¿Canadá? grandioso” dijo Isabella todavía sonriendo. “Yo soy Isabella. ¿Cuánto tiempo te vas a quedar? “Es algo temporal, pero probablemente por el resto del año escolar.” ¿¡Que!? ¿Qué paso con un par de días? Levi fue hacía el sofá para decir algo a Zoe e Isabella se volvió hacia mí, agarrando mi brazo. “¿El se va a quedar por meses?” susurró. “Si. ¿No es eso horrible? Iz. No pienso que podre sobrevivir.” En realidad pensé que era un ataque de pánico solo pensar en ella. ¿Habré desarrollado asma durante la noche? Porque de repente tuve dificultad para respirar. El último año se supone que es el año definitivo, el año para mejorar las notas y las actividades extracurriculares, el año en que miras hacia adelante en búsqueda de cursos pre-universitarios mientras vas buscando una relación que


te compromete seriamente con algún miembro del sexo opuesto. No el año en que tienes un demonio haciéndose pasar por tu primo, compartiendo las toallas de tu baño. “¿Terrible?” El es adorable. Si no lo quieres aquí, mándalo a mi casa.” Ella sonrió. “¿Adorable?” Perdóname, voy a vomitar.” “Es una buena palabra para mí,” susurro envolviendo su brazo con el mío mientras Levi volvía hacia nosotras. “Lo sabes, el hecho de que no tengo un novio, y lo mucho que me gusta la comida canadiense… Hola” Ella sonrió brillantemente a Levi. “¿Comida canadiense?” pregunte. ¿Qué diablos es considerado comida canadiense? ¿Papas fritas con vinagre? “Jajaja” Isabella me dio una sonrisa falsa, entonces se viró y me miró. “¿Estás segura que estarás bien quedándote con Zoe? Levi le pregunto. “No tengo ningún problema. No me importa en lo absoluto. Amo a los niños.” Eso era algo Nuevo. A Isabella le gustaba el ballet, el rock clásico, la ropa y el chocolate. Era la ambición de su vida salir de Ohio, para ir a Chicago y al mundo de la danza profesional tan pronto como pudiera. Nunca la he escuchado profesar un gran cariño hacia los niños. “Genial. Zoe estará bien viendo televisión hasta que Probablemente no la deberías dejar tomar más coca-cola.”

regresemos.

¿Quién es él? ¿El papá de Zoe? Quizás un hermano sustituto. Zoe se precipito hacía Levi y envolvió sus piernas con sus brazos. “¿Estarás de vuelta, verdad?” “Sip. Pórtate bien, pequeña.” El la levanto de sus brazos, haciendo rebotar su cola de caballo. Luego la dejo ir, dándole un empujoncito para que siguiera, pareciendo a mi tía Mary cuando ella tomo cuatro vasos de vino. La similitud aumento cuando Zoe se fue directo al sofá. “¿Oye Iz, me puedes prestar tu auto?” le pregunte. Eso desvió su atención de checar a Levi de pies a cabeza. “De ninguna manera. Tú no tienes una licencia, y tú sabes que mi mamá tiene la habilidad de materializarse a partir de la nada cada vez que estoy haciendo algo que no debo hacer. Si te ve manejando mi auto, ambas estaremos tostadas.” “Tengo mis temporadas.” En realidad los tengo bastante seguido.


“Olvídalo” Hice una mueca. “Supongo que todos los tenemos.” Nadie parecía sentir lástima por mí. “Adiós,” Levi le dijo a Isabelle con un gesto amable. “Adiós, ella susurró de vuelta, su expresión más soñadora que de lo normal. Cuando salimos por la puerta principal, agarre su brazo y le dije, “No la toques.” “¿Qué? ¿Quién, Zoe? ¿Por qué no?” Para su crédito, él parecía realmente confundido. “No Zoe, Isabella. No molestes a mi amiga.” “¿Molestar a tu amiga? ¿Qué aspecto tengo?” “¡Un demonio!” lo dije bruscamente. El hizo ese sonido. El tipo de sonido muy molesto que es como el aire y la indignación saliendo de su boca al mismo tiempo, como si realmente lo estuviera diciendo “sabemos todo porque somos hombres, como una mujer, nunca entenderás lo que estoy tratando de decirte.” Normalmente esto ocurre en los debates sobre los deportes y las relaciones, y entonces puedes estropear todo. Ellos han terminado de hablar. Es en ese punto en las conversaciones con mi madre que mi padre se obsesiona con el surf de canales. Ese sonido del tipo rudo saco la actividad feminista en mí, el que me puso en retaguardia sin previo aviso, cuando sentí el peso de la injusticia masculina. Por el momento, incluso tenía mis axilas peludas para ir junto con mi indignación, gracias a ser forzada a salir de mi cuarto de baño. “¿Qué?” le espeté. Levi solo sacudió su cabeza. “No te preocupes por tu amiga.” Estaba demasiada preocupada por Isabella como para apreciar su esfuerzo diciéndome que no me tengo que preocupar. “Wow, estoy muy tranquila.” “Eso duele, Kenzie. Solo duele.” “Lo que sea. ¿A dónde estamos yendo? ¿Realmente tenemos que caminar a alguna parte? Estábamos en la vereda y hubiera deseado haber cogido mi abrigo. El viento estaba cortando a través de mi sudadera con capucha.


“Escuela” “¿Realmente tenemos que ir a la escuela?” Le pregunte, siguiéndole como él se dirigía a la calle. “Y odio caminar. No soy atlética.” “Eso me choca completamente y totalmente.” “Mis puntos fuertes son en la naturaleza intelectual, a excepción de ortografía, y puedo canta.” “¿Estás bromeando?” “No, no estoy bromeando.” He medido nuestro progreso. Estábamos ya en la mitad de una casa de la mía. La escuela segundaria queda al final de la calle Mills Road. Nos tomará medio hora hasta llegar allí. “Sobreviviremos” ¿Estaba recibiendo una punzada en mi lado? Frote distraídamente por encima de mi sudadera. “Fácil para un demonio decirlo así.” Levi mordió su uña y no dijo nada. “Si hubiera sabido que iba a tener una caminata de dos millas arriba hasta la escuela, me habría comido unos bocadillos antes de salir.” El se quedo en silencio. “Tú sabes, es mi culpa que no tenga una licencia de conducir. En ambas ocasiones termine metiendo la pata. Tengo la misma instructora vieja y ella tenía algún tipo de venganza contra mí.” Echaba humo con sólo recordar el sello de DENEGADO en mi solicitud, dos veces. “Ella sólo se fijo en pequeñeces y me dijo que tenía reacciones lentas. Pero ella me hizo fracasar completamente por conducir a través de barrios viejos. Los barrios viejos. Habló en serio, ni si quiera podía ver las líneas, en las calles habían un montón de agujeros, así que cómo podía saber si estaba un pie fuera del carril o no? Sin mencionar que ella me puso en peligro mi seguridad personal la segunda vez, insistiendo en acudir a una calle que había un gran grupo de chicos merodeando en frente de lo que probablemente era una casa que vendía drogas. Y hubieras ido a cien kilómetros por hora, si hubieras visto el gesto que me hizo uno de ellos con su mano.” Era realmente agradable tener a alguien nuevo para compadecerse de mis quejas. Isabella se negaba a escuchar más acerca de cómo mis derechos de conducción habían sido violados. Además la indignación ha sido renovada, por seguir siendo una perdedora de último año que aun sigue tomando el autobús. Esos pensamientos se mantuvo en mi mente y de repente mi hambre se intensifico mientras caminábamos.


“Estoy hambrienta. Realmente debería haber cogido un bocadillo. Tengo un metabolismo muy alto, quemo calorías como una loca. Sé que algunas chicas me odian por eso, pero no puedo evitarlo. Por naturaleza, soy alta y delgada, y la verdad es que me encantaría ser un poco más pequeña. Medir 5´9, no sirve mucho si no juego al baloncesto. Simplemente hace que sea más difícil encontrar sandalias.” Levi me miró, pero todavía no me decía nada. Se me ocurrió que me estaba ignorando. Pasamos con dificultad dos casas más. “Así que sabes, es probablemente una buena cosa que no haga ninguna actividad física extensa. Me gustaría ser como un esqueleto andante. Por supuesto…” Me estaba quedando sin aliento, por lo que aspire un poco de aire. “Si practicaría deportes tal vez no sería tan torpe, sabes. La danza se suponía que me daría gracia, pero fracaso miserablemente. Sin embargo soy flexible.” Nada. Me estaba empezando a sentir ofendida, así como hambrienta y cansada. ¿De qué servía hablar si no me respondía de vuelta? “Creo que tengo un calambre en mi pierna.” Levi suspiró. “Kenzie, ¿por qué no te subes a mi espalda para que no tengas que caminar? Hola. “Oh, eso está bien, no gracias, estoy bien.” Aunque su oferta era muy agradable, dulce y pensativo. “Dios, tengo hambre. Mi estómago esta digiriendo sus propios revestimientos.” Levi se viró hacia mí. “¿Oyes eso?” Se detuvo e inclino su cabeza. “No, ¿qué es?” Mire a mi alrededor, cautelosa. Tal vez un guardia de la prisión había encontrado a Levi. Por mucho que me gustaría ayudarle, no quería ser atrapada en medio de este desastre. Pero tenía un tiempo difícil imaginándome a mí siendo capaz de sobrepasar a un guardia de demonios. Probablemente perdería una carrera contra Zoe. “Es el sonido del silencio, cuando no hay chicas adolescentes quejándose.” Exclame. “¡No me estoy quejando!” “Si, lo estás haciendo. Quejas, quejas, quejas y más quejas.” Bueno, eso me pareció una exageración. Más o menos. “Y si alguien que se muere de hambre aquí, soy yo. Al menos tu puedes comer, yo no puedo.”


Ah. Pobre, me había olvidado por completo que él no puede comer. Con esa cosa de “tratando de ser bueno” debe ser muy duro para él, y yo aquí contando lo mucho que comía constantemente. Muy bien, puedo ser quejosa (en raras ocasiones antes de que me dé cuenta) y sarcástica (frecuentemente), pero siempre compasiva. “Lo siento Levi, lo olvide. ¿Hay algo que podamos hacer? Te debes sentir mal.” “En realidad, me siento cansado, y el hambre es como una especie de ardor en mi estómago. Se está poniendo peor.” Ahora que lo miró, me di cuenta que estaba pálido y su frente estaba brillando, como estaba sudando. “Debe haber algo que podamos hacer.” Pasó su mano por las hojas de un matorral arbustivo que estaba alado de la acera. “Sigue hablándome para distraerme…No sé, solo nombra la persona que no te agrada.” Me tomo menos de un microsegundo para pensar en un nombre. “¿Amber? ¿Por qué debería pensar en Amber?” “¿Por qué no te agrada Amber? “Porque ella es perfecta. Su papa es el acalde, su mamá es una cirujana, ella es atlética e inteligente, y ella nunca, nunca le da acné. Tiene un mini Cooper8 azul que coincide con sus ojos, como se lo dice a todo el mundo constantemente. Nada malo le sucede a ella. Probablemente podría mojar sus pantalones, y de alguna manera, eso sería considerado genial.” Cerré mi boca, eso fue un poco sarcástico. No me importaba tanto. ¿O sí? “¿Es bonita?” “Si te gusta las rubias. Que por lo general casi todos los chicos lo hacen. “¿Tiene novio?” “Por supuesto” “¿Qué consiguió en su último cumpleaños?” Apreté mis dientes. Esto me puso furiosa, lo admito. “Sus padres la llevaron a Nueva York por el fin de semana y vieron “Wicked” en Broadway.” Amber ni si quiera le gusta el teatro. A ella no le importaba haber estado en un show, en cambio yo daría mi hermano por estar ahí (bien, eso no es un gran sacrificio. En realidad hubiera dado a Brando, para intercambiar de lugar —Hubiera dado mi armario entero para ver Wicked) 8

Mino Cooper: es un automóvil de bajo costo pequeño producido por la British Motor Company.


“¿Estabas celosa?” “Sí” Locamente, podridamente, y trépidamente celosa. Miré a Levi, que había dejado de caminar. Sus ojos estaban cerrados, y su puños también. Aspiró profundamente y suspiro. Aflojo sus manos, y abrió sus ojos marrones. Estaban agudas, aliviadas, y paso un dedo sobre el labio inferior, como si acabara de tomar una bebida deliciosa. Que tal vez lo hizo. Huy. Como me quede allí parada, aturdida. Sus hombros se enderezaron, su piel se lleno de color, y una sonrisa arrogante cruzó por su rostro. “Gracias,” dijo él. “Oh, oh, oh…” Di un paso hacia atrás, mi estomago se tenso. Sabía que él estaba hambriento, y sin querer acababa de sacar ese borde fuera de esa hambre. No era una cosa mala en teoría, pero… “Eso estaba mal. No deberíamos haber hecho eso, Levi.” “Oh, vamos. ¿Qué es un poco de cellos entre amigos? Me hubiera muerto si no comía.” Pero me siento un poco mal y avergonzada de mí misma por alguna extraña razón. “Levi…” El tomo mi mano y me empujo a su lado. Asustada en todos los sentidos, me eche para atrás, arrancando mi mano de la suya. De lo cual me hizo torcer mi pie, y caí sobre el borde de la acera, y termine casi sentada sobre un arbusto. Mientras Levi me levantaba de la acera, dije, “Realmente no me gusta caminar.” “La próxima vez no rechazaras mi oferta.” “¿Qué oferta?” “Montar en mi espalda” Le miré, ¿realmente iba a hacer esto? Al parecer sí. Salte sobre su espalda y de repente estábamos moviendo a una velocidad de Nascar.


Capítulo 4

Mi madre no lo sabe, porque ella

estaba ocupada, pero una vez monte en una motocicleta con el director del último show en el que estuve. Lo sé, no es precisamente algo peligroso o atrevido como para confesarlo. Sin embargo, si mis padres se hubieran enterado de esto, me habría ido a parar en una especie de curso de seguridad de vehículos a motor y dos semanas en tierra, lejos de algo remotamente divertido. No fue la gran cosa. Estábamos yendo a una fiesta del elenco, y si, la perdedora de mi no había tenido un paseo —había mencionado que NO TENGO LICENCIA?— Así que Dave, que tiene cincuenta años y es gay (lo cual es relevante, ya que lo exime de la perversión aparente de tomar a una chica de dieciséis en la parte posterior de su Chopper9) me dio un aventón.

Moverse a gran velocidad sobre un cubo de pernos, sostenidos solo por los muslos delgados de Dave, era aterrador y emocionante a la vez. Aquel viento comprimido junto a mí, y la sensación de estar dentro de un video juego de ritmo rápido fue seriamente atractivo. Aunque daba miedo. Eso era como pasear en la espalda Levi —la emoción de la velocidad contrarrestada con el miedo total de ver pasar los arboles en un abrir y cerrar de ojos. El viento fresco punzando mis ojos y haciendo gotear mi nariz, y me aferraba a Levi como un bebe mono, temerosa de ser arrojada al suelo en una posición dolorosa si soltara mi agarre. Los veinte minutos a pie fueron reducidos a dos alucinantes minutos en donde me agarre a su espalda, miraba hacia el frente asombrada, y mantuve mi boca cerrada para que nada vivo volara dentro. Después de que dejáramos de movernos me tomo un total de treinta segundos de parpadeo y jadeo para darme cuenta de donde estábamos. Si, la escuela. Sabía que estábamos yendo a la escuela. Claro, el había dicho eso, y yo estuve de acuerdo. Lo comprendía. Lo que no esperaba es que iba a estar de pie en el borde del campo de futbol, pegada a la espalda de Levi, con mocos goteando de mi nariz, mientras que veinte chicos se movían en 9

Chopper: una Chopper es un tipo de motocicleta modificada que carece de elementos innecesarios.


distintas etapas de la práctica. Y que de esos veinte chicos, al menos doce de ellos se las arreglaban para echar un vistazo en el momento en que estaba tratando de deshacerme de mi demonio, deslizándome por su trasero con cero gracia y casi volcándome hacia atrás sobre mi propio culo, cuando no libero sus manos sobre mí en seguida. Y que uno de los doce chicos que me miraban sólo podría ser Adam Birmingham. Encantador. Sin aliento por el paseo, que no tenía ningún sentido ya que no era como si hubiera hecho ejercicios. Permanecí detrás de Levi y tire abajo la capucha de mi sudadera, alise mi cabello, y mentalmente planee mi ruta de escape. Si tan solo diera media vuelta y caminara de frente hacia la puerta del edificio, podría estar dentro rápidamente, pero estaría expuesta frente a la práctica durante todo el camino. Si fuera al sur, tendría cobertura de arboles, pero podría llevar tiempo. Norte, de ningún modo. Tendría que bordear todo el campo de futbol y eso era un NO GRACIAS. Antes de que pudiera decidir mi retiro cobardemente, una pelota vino hacia nosotros, arqueada y en una rápida espiral. Dejando escapar un chillido, salte hacia atrás para esquivarla. Previniendo una nariz rota, un cráneo fracturado, un escozor en la mano, cualquier forma de dolor o de vergüenza. Pero Levi se levanto en las puntas de sus pies, detuvo el descenso de la pelota con su cabeza y reboto con gracia en el suelo. Lanzándose hacia atrás y adelante con sus pies, luego dio una patada de vuelta al campo con un movimiento digno de la Copa Mundial. Wow. Estaba impresionada a pesar de mi misma. Como lo era el equipo de futbol de West Shore. Tres chicos inmediatamente trotaron alrededor y asintieron sus cabezas. “Hey tú” “¿Eres de por aquí?” Adam —mi Adam — preguntó. “¡Me acabo de mudar aquí!” dijo Levi. “De Ontario. En realidad estoy aquí para inscribirme en la escuela” “Genial”, dijo Adam. “Deberías hablarle al entrenador Fowler, el tipo de la camiseta negra. Piensa sacar a alguien del equipo. ¿En qué posición juegas? “Guardameta10” “Genial. ¡Eh! Yo soy Adam, ellos son Justin y Mack.” “Levi.” Por supuesto, yo estaba de pie allí durante todo el intercambio de testosterona, mirando a Adam discretamente —hay algo tan sexy acerca de los calcetines negras de fútbol y zapatos, aunque podría hacerlo sin los

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Guardameta: portero u arquero.


pantalonetas holgados— y no realmente prestando atención conversación. Hasta que Adam se inclinó en torno a Levi y me miró.

a

su

“Hola,” él dijo. “Hola,” gorgojé. No, hablo en serio. No me refiero a algún dialogo cursi. En realidad sonó, como una golondrina en helio. Levi me echo un vistazo, su sorpresa ante mi ridícula reacción se vio en su rostro. Su ceja se levanto. “Ella es Kenzie,” le dijo a Adam, obviamente tratando de pasar por alto el hecho de que estaba de pie babeando en silencio. De algún modo encontré mi voz —la real, no la versión de Piolín. “En realidad nos conocemos” No tan íntimamente como quisiera, pero había una académica y diaria relación entre nosotros. “Somos compañeros en A&F11.” “¿Lo somos?” Adam me miro confundido, rastrillándome con sus ojos. Hablar al respecto de esa bofetada. Mi boca se cayó. “Uh, si. Kenzie Sutcliffe. El séptimo periodo, fetos porcinos para próxima semana. . .” Podía sentir mis mejillas enrojecer. ¿Ni siquiera me reconocía? Eso estaba tan mal. “Oh claro.”Adam asintió con la cabeza, pero me di cuenta que todavía carecía de convicción alguna de que no le estaba mintiendo. Como si tuviera algo que ganar por planear lo que concierne en quien se sienta con quien en el laboratorio. Estuve tentada de empujarle con mi brazo izquierdo y ver si lo reconocía, ya que es la parte de mi cuerpo que por lo general habla con él a través de la mesa de laboratorio, obtuve una vergonzosa sonrisa. “Sí, bueno, eh.” “¿Le hiciste algo diferente a tu cabello?” pregunto, como si eso fuese la respuesta por lo que él no recordara mi rostro. “Si, definitivamente. Totalmente diferente” Totalmente mentira. Mi cabello no había cambiado ni un milímetro desde Junio. Lo recortaba, lo teñía exactamente igual cada vez. Sin embargo, para ahorrarnos tanta humillación, acabe yendo con eso. “Realmente me gusta de esta forma” lo dijo con una sonrisa de alivio en su rostro. “Va con tus ojos.” Huh. Quería que fuera un cumplido. En teoría, sonaba como un cumplido. Pero, ¿cómo exactamente combinas el pelo castaño oscuro con reflejos color burdeos con ojos verdeazulados? No lo es, por lo que Justin resoplo por la oreja izquierda de Adam y Levi frunció el ceño. Adam tuvo pánico de mirar.

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A&F: Anatomía y Fisiología.


“Hey” le dijo a Levi, “¿Están ustedes... juntos? No quise decir nada por eso, ya solo estaba diciendo...” “No, nosotros no estamos juntos,” Levi se burlo. Ouch. No es que yo quisiera estar con él tampoco, pero no podía haber fingido dos segundos que me quería totalmente para que Adán sepa que yo era muy solicitada por lo menos por un hombre ¿(demonio)? Y luego que le deje usar mi ducha y alimentarse de mi envidia, ¿ni siquiera podía fingir enamorarse de mí? “Kenzie es realmente como mi prima. ... Nuestras madres tienen esa cosa, tu sabes, habían sido amigas desde el preescolar, y se sienten como hermanas, así que nos hacen llamar 'La tía tal y tal cosa', y…” el dedo de la mano de Levi señaló mi pecho y el suyo. “Nos llaman primos.” Ahora esa era una buena historia de cubierta. Mucho mejor en lo que se refiere a él. “Oh.”Adam hizo un gesto de comprensión. “Genial. Eh, es mejor que regresemos a la práctica. Nos vemos.” El me sonrió. En serio, a mí. Lleno de brillantes dientes blancos. “Adiós, Kenzie, nos vemos mañana.” Yo asentí, forzando un movimiento de mis labios, mi estómago estaba en mi garganta, y mi corazón latía como un tambor. Adam me hablo intencionalmente. ¿Eso era bueno, no cierto? Un progreso, o algo parecido. Mientras Levi y yo caminábamos fuera, dije: “Oh por Dios, ¿el no está mirándonos, no cierto?” Vamos, me refiero que estaba usando unos pantalones deportivos. Cuan cruel podría ser el destino, si él hubiera visto mi trasero, ya que estoy usando mi pantalón de algodón azul marino descolorido que cae en lugares poco favorecedores y tiene la palabra BECK (campamento de teatro) a través de él. Levi, demonio idiota, se giró para ver detrás de nosotros. “¡No voltees! ¡Dios!” “El no está mirándonos. Relájate, nena.” Levi me lanzo una mirada divertida mientras mi corazón se calmaba ligeramente. “¿En realidad te gusta ese chico?” “¿Qué quieres decir?” dije, con toda mi falsa inocencia y abrí bien los ojos mientras caminábamos por la acera lateral del edificio. “El es mi compañero de laboratorio y se ve lindo.” “No, te gusta, te gusta. Estás loca por él y quieres un beso francés12 con Adam.” El sonrió e hizo ruidos de besos. 12

Beso Francés: en lo que se refiere a relaciones y citas en USA. El Beso Francés es un beso con lengua (tonsil tango).


Irritada, le fruncí el ceño. “¿Qué edad tienes? Hubiera pensado que en prisión demoníaca habrías madurado, independientemente de tu edad. Pero, evidentemente, no.” Y era más molesto ya que él había adivinado inmediatamente que tuve un inconveniente e inexplicable pequeño enamoramiento hacia Adam. “Bueno, en realidad soy muy joven para ser un demonio. Solo tengo quinientos noventa. Mientras vivimos en el tiempo real —tu sabes, tiempo humano— perdemos nuestra memoria a largo plazo. Un tipo de Alzheimer revertido, que se desvanece en vagas impresiones e imágenes de ensueño. De modo que no recuerdo lo que he pasado en algunas ‘experiencias de la vida.’” Levi hizo comillas en el aire. “Así que realmente, mi grado de madurez es el mismo que un chico humano de dieciséis años.” Maravilloso, justo lo que necesitaba en el mundo. “¿No recuerdas tu vida? Eso apesta.” “Bueno, recuerdo una infancia, crecer, y luego tener dieciséis... Tengo que permanecer en los dieciséis porque mi trabajo es promover envidia entre los adolescentes. En realidad es una posición muy cómoda, porque es muy fácil impulsar la envidia entre los adolescentes estadounidenses.” Definitivamente puedo ver eso. Hablo acerca de un asenso rápido, podría escalar los escalones fácilmente. “Pero tengo que ser maduro a pesar de mis vagos recuerdos, ya que comencé a darme cuenta de que lo que estaba haciendo estaba mal. Entonces es cuando me lanzaron en el portal.” Ahora, eso era realmente malo. Forzado a permanecer en la misma fase de desarrollo por tiempo indefinido, mientras alientas a otros a ser idiotas o recibes una bofetada en prisión? Totalmente grosero, bueno, y demoniaco. Aunque me imagine que podría haber sido peor. Ser atrapado en su adolescencia fue mejor que un perpetuo de ochenta y cinco años. O imagínate como a un viejo y usando pañales para siempre. ¡Huy! “¿Cómo fue la prisión?” La expresión de Levi cambio. La mayor parte del tiempo, el se ve casual, algo divertido, o irritado conmigo. Pero lo suficientemente amigable y normal. Ahora él se veía cerrado, molesto y poco agradable. Un poquito asustado con los ojos entornados y el ceño fruncido. ¿Y lo imagine o sus pupilas adquirieron un brillo de rojo profundo? “No quiero hablar acerca de eso.”


“Está bien,” le dije rápidamente, asustada por ese estallido en sus ojos.” Siento haberlo mencionado, fue grosero, porque no es de mi incumbencia. No es nada que yo necesite saber, y obviamente es un tema doloroso para ti. Olvida lo que te mencione, retrocédelo y bórralo. Se ha ido, nunca lo he mencionado.” Con los hombros caídos y la cara resignada, el abrió la puerta de la escuela y se puso a esperar para que yo entrara primero, pero me detuve y me voltee hacia él, sintiéndome mal. ¿Parecía un poco triste? “Pero si alguna vez quieres hablar al respecto, soy buena oyente. No prometo tener todas las respuestas, o incluso alguna de las respuestas, pero realmente soy muy buena, simpática y buena escuchando. Soy buena en eso, ya que la gente me cuenta cosas, cosas personales que quizás no deberían contarme. Como cuando mi odontóloga me confesó que ella había tenido una aventura con el hermano de su marido. ¿Por qué haría eso?” Sacudí la cabeza. “Quiero decir, se limita a pegarse un cartel en sí misma que dice: ‘Estoy tratando de arruinar mi matrimonio’ ¿Sabes?” Levi sólo me miró, luego levantó su brazo, el dedo apuntando hacia la escuela. “Entra allí antes de que te haga daño.” “Bueno” Dando un respingo, tire mi pelo hacia atrás y entre por la puerta. “Esta es la última vez que te ofrezco un hombro para llorar.” “Aleluya,” murmuró. Ingrato. Pero él me dio un codazo en mi hombro, se inclinó hacia abajo, su boca enfrente de mi oreja, su camiseta rozando mi manga, y me susurró: “Gracias, K. eres dulce. ¿Lo sabes?” Fue tan inesperado que sentí mis mejillas arder. “Lo que sea.” Se rió suavemente, y rozó con la punta de sus dedos sobre mi hombro. ¿Se sintió bien? Si. ¿Fue tan malo? Oh, sí, y algo más.


Capítulo 5

Los demonios pueden controlar la mente. ¿Quién sabe?

Pero

cuando vi a Levi charlar con la Directora, la Sra. Santana, me di cuenta que estaba realizando algún tipo de control sobre ella. No había otra explicación por la forma como ella sonreía, asentía y daba click en su computadora. En dos años, nunca la había visto soltar una sonrisa. Y no daba permisos para ir al baño a menos que fuera muy importante. Sin embargo, dejaba a Levi registrarse en la escuela sin ningún tipo de documentación y una clara BS historia sobre los daños causados por los huracanes, en la pérdida de documentos, bla, bla, bla. Sí, porque eludieron varios huracanes en Ontario. Sin mencionar que debería sentirse culpable por mentir acerca de algo así, menospreciando a los que de verdad sufrieron con estos desastres. No sintiéndose en lo más mínimo culpable, saco una licencia de conducir y se la dio. ¿De dónde ha sacado eso? ¿Y por qué yo no tengo una? Grrrr... Doble grrrr... Ella le echo un vistazo a la licencia “Perfecto, hare una copia. ¿Ahora quieres tomar el curso de arte?” Le preguntó, francamente emocionada. “Podría incluirte en el séptimo nivel.” “¿Si entro al curso de arte, también tendría que formar parte del coro?” “No, el curso de arte completa los requisitos de la materia de Bellas Artes” “Que bien. Hare eso...” Espera un minuto. “Usted me dijo el año pasado, que no podía entrar al curso de arte, hasta que estuviera en el último año, a menos que planeara seguir la escuela de arte. Me dijo que el curso estaba restringido para los estudiantes que necesitaran hacer un portafolio para la Universidad.”


Sus labios naranjas (honestamente, ¿todavía siguen vendiendo lápices labiales de color naranja?) se apretaron, “Kenzie, porque mejor no te vas para tu casa, mientras terminamos aquí. O el entrenador Fowler podría necesitar de un asistente en el campo. Tú podrías recoger las pelotas de los chicos.” Levi hizo un sonido molesto. No sentí ganas de reírme. “Está bien, Levi me quiere aquí, estoy segura de eso y estoy aquí para darle consejos. Somos primos, usted sabe, y él es muy tímido.” Ella me miró no muy convencida, pero lo dejo así. Quince minutos después, salimos caminando con el horario de Levi en su mano. El tenía hasta ahora, las clases más fáciles juntas que había visto en toda mi vida académica. Empezando el día con: salud, educación física, luego geometría, sala de estudio, inglés, recreo, arte y cuidado de niños. “¿Cuidado de niños?” Pregunté mientras íbamos por el pasillo en busca de su armario asignado. Me es muy difícil imaginármelo en una carrera de guardería. “Si, es una buena forma de atraer chicas, la clase estará llena de ellas.” Lindo “¡Esto apesta! Tú no tienes que dar química o política o cualquier cosa. Y esto es demasiado injusto hasta te dejó entrar en arte.” “Eso es porque soy guapo” “Eso es porque le lavaste el cerebro” “¿Celosa? Preguntó, agitando su horario frente mi cara Como si yo fuera a caer en esto. “No” “Mentirosa” Totalmente, pero nunca lo voy a admitir.

Levi pudo haber lavado el cerebro de la Sra. Santana, pero tuvo que haber clonado a mi madre. No había ninguna explicación del porque ella accedió a dejar que se quedara con nosotros, basado en un cuento medio cocinado que no tenía ningún sentido.


“Por eso necesito quedarme, hasta que el equipo remueva el moho negro en mi casa. Mis padre se quedaron para supervisar la demolición y todo, pero querían que yo me fuera.” “No me parece seguro que ellos se queden en esa casa” Mi mamá decía preocupada, y a la vez sacaba las compras del mercado y le daba a Zoe dos zanahorias para que comiera algo mientras preparaba la cena. “Pero claro que te puedes quedar con nosotros. Y si tus padre necesitan un abogado para que trate con los encargados de la casa, yo te puedo conseguir uno”. Mentalmente puse mis ojos en blanco. Mi madre podría litigar hasta en sus sueños. “Creo que todo está bien con ese asunto... no estoy seguro, pero gracias. Aunque se lo mencionaré a mis padre. Levi acerco su mano a Zoe y ella le dio una de sus zanahorias sin ninguna queja. “Estamos contentos de tenerte Levi” mi madre dijo con una sonrisa. Abogada mujer, que me hace 100,000 preguntas antes de que me deje salir de casa para ir al Centro Comercial, ¿y esto es todo lo que iba a decir? ¿Ninguna llamada a los padres de Levi? Ninguna revisión de antecedentes? ¿Quiénes son estas personas y dónde está mi familia real? Cuando mi padre llegó de Chicago a las nueve de la noche, nosotros estábamos jugando Scrabble en la mesa de la cocina. Levi estaba ganando, mamá riendo, Brandon metido en una conversación con su nuevo compañero demoniaco, Zoe lo observaba con adoración y le pasaba todas sus mejores fichas y yo rabiando. La vida se ha vuelto de una manera demasiado extraña. Papá le dio un beso a mamá, miró la mesa, saludo a todos, despeino a Zoe, y dijo dirigiéndose a Levi. “No sabía que Kenzie tenía un nuevo novio, mucho gusto” Todos se quedaron pensando. Pero papá gano puntos al decir “nuevo novio” dejando a Levi saber de que tenía predecesores. “Me voy a dormir” dije dándole todas mis fichas a Brandon. Nota: Nadie trato de detenerme al salir del cuarto. No soy exactamente una buena jugadora de Scrabble.


Un dolor de cabeza me punzaba los ojos y sentí que mi cuerpo estaba desconectado de mi cerebro. El día tenía que terminar antes de que me desmoronara, por eso subí las escaleras y fui al baño a buscar mis artículos personales. Iba a ser embarazoso explicarle a mi madre el porqué estaba usando el baño de Brandon y Zoe, pero quizás ella no lo notara. Solo tendría que lavarme la cara y cepillarme los dientes rápidamente y regresarlos en la mañana. Llevarme mi maquillaje y todas mis cremas y esprays es demasiado trabajo. Estaba mojando una toallita, mi cara llena de limpiador facial, cuando escuche un ruido en la tubería del baño. Como si el agua gorgoteara devuelta hacia la tubería. Probablemente no era gran cosa. Quizás la tubería estaba congestionada porque mi mamá estaba lavando los platos. Quizás. Pensando en las posibilidades, con la toalla en mano, trate de echar un vistazo detrás de la cortina del baño, que estaba corrida a un lado tapando la vista hacia la parte del drenaje. ¿Qué sería lo más lógico que hiciera? ¿Correr verdad? Si, probablemente pensarán así. Pero no lo hice, claro porque no soy para nada razonable. Normalmente, no soy muy valiente, pero el miedo a la humillación era más fuerte que el miedo hacia cualquier criatura de otro mundo. Imaginando a Levi con una sonrisa en su rostro si yo salía corriendo del baño, si lo que hubiera ahí, no fuera gran cosa. Además solo era un pequeño ruido, no lo suficiente como para pensar que proviniera de una bestia mutante o un demonio gigantesco. Convencida de que no era una cobarde, eche la cortina hacia un lado. El fondo de mi bañera estaba de rojo viscoso, formando una piscina de líquido oscuro en torno al drenaje, burbujeando y salpicando las paredes. Lo suficientemente malo, como si hubieran drenado sangre de un cuerpo en mi ducha, pero lo que realmente me asusto fue (no estoy exagerando, lo juro) el rostro de un hombre en el liquido. Como si alguien hubiera dibujado con un dedo sobre la sangre, la cabeza, los ojos, la nariz, los labios y todo. Y entonces me gruño. Está bien, estaba fuera de mí y grite. Con miedo de darle la espalda a lo que fuera que estuviera ahí, camine de espaldas, pise la toalla que estaba tirada desde la mañana y me golpee contra el picaporte de la puerta. Unas manos me agarraron los hombros (no es justo que me asusten así) di la vuelta para atacar, si iba a caer por lo menos haría el esfuerzo de defenderme del mutante del inframundo que me atacara.


Este mutante tenía una voz familiar “Cálmate” dijo Levi, bajando mis brazos hasta mis caderas, apartándome hacia un lado para que él pudiera entrar al baño. “¿Qué fue lo que viste?” Calmarme, seguro, absolutamente. Ya estaba en eso, respire hondo y me puse detrás de él. “En la tina”, susurre. “¿Cómo era?” me susurro de vuelta mirándome. “Cosa roja, sangrienta, casi una cara” “¿Por qué estamos susurrando?” dijo Levi burlándose. Hey, ya estaba orgullosa de mi misma porque todavía estaba en pie —incluso si me agarro de uno de sus brazos y usarlo como escudo si algo del infierno me viniera a atacar— y él quejándose por como hablamos. “¿No estás preocupado de que algo está mal?” “Lo tengo todo controlado” Levi apartó la cortina y contempló la escena, luego se inclino y pronunció unas palabras en un extraño lenguaje. Creo que era latín. ¿Pero cuando en mi vida había escuchado algo en latín? Bueno sonó como si fuera latín. Un gruñido me sobresaltó y me aferré al brazo de Levi, tratando de mirar a ambos lados con curiosidad y con una sensación de que debo estar atenta por si algo saltara sobre mí. Hubo un estallido y toda la cosa roja se arremolino de regreso al desagüe dejando una capa viscosa muy desagradable, hizo un último gruñido con sus dientes gelatinosos antes de desaparecer. “¿Qué cosa era eso?” “Un guardia de prisión proyectándose. Una clase de holograma... Probaba el portal y registraba mi presencia.” “Entonces te delataste a ti mismo, esto no puede ser bueno.” Mordisquee mis uñas y fruncí el ceño, mirando hacia el anillo del desagüe que todavía estaba sangriento. ¿Quién iba a limpiar eso? “¿Qué está pasando?” mi papá grito desde las escaleras, no sonaba preocupado. Pude haber sido asesinada tres veces y mis padres me acusarían de ser dramática. “Arañas” respondí. “Levi ya se hizo a cargo, gracias.” “Entonces dile que salga de tu baño, y es mejor que estés vestida o subiré yo mismo para arrastrarlo afuera”


Puse mis ojos en blanco, incluso si no me estuviera viendo. “Papá no es nada de eso, solo somos amigos” “Pero podríamos ser mucho más que eso” Levi alzo una ceja y relamiéndose los labios. Estúpida cosa de chicos... En sus sueños demoniacos. “Me voy a mi cama” dije.

Tres días. Es el tiempo que le tomó a Levi Athan (¿qué clase de apellido era?) para convertirse en El Chico de West Shore High School. Tres días y todos ya sabían su nombre, desde los jugadores de futbol de último año hasta los recién llegados de primero. He estado en la escuela por poco más de dos años y el 90% de los estudiantes no tenían ni idea que quien era yo. Sin embargo, Levi entró fácilmente con su licencia demoniaca y de repente era así. Su mesa siempre estaba llena a la hora del recreo. El equipo de futbol lo saludaba en el pasillo, las chicas normales que creía conocer, como mi mejor amiga Isabella, sonreían cada vez que tuviera la oportunidad de tenerlo enfrente. Caminar al lado de él, cuando íbamos para la escuela en la mañana, era realmente un tormento. “Hola Levi” saludaba Harriet mientras jugueteaba con su cabello. “Hey chico sexy” decía Savannah con una sonrisa sensual. “Buenos días” sonreía Grace Bla, bla, bla......... El constante ding, ding, ding de su celular anunciando que tenía mensajes nuevos, eran como uñas arañando el pizarrón y trate de no enfurecerme, ¿cómo sucedió todo esto? ¿Qué es lo que hice para merecerme todo esto? No solo fui echada de mi propio baño indefinidamente (los riesgos de que apareciera una cara sangrienta gruñéndome eran altos) estaba sujeta a la vista de cada persona que caía bajo el encanto del demonio pie grande. Luego de pensarlo mucho, sin poder reconciliar el sueño, quizás el estuviera coqueteando conmigo.


No es que quiero que lo haga. Ósea es un demonio. Pero tenía algo de genial en eso, imagínense yo halagándolo. Solo que ahora me demostraba a diario que había sido absolutamente mi imaginación. Desde que me vi obligada a verlo coquetearles a una docena de chicas, a veces a todas a la vez. Peor aún, ahora comenzaban a llamar a mi casa, apareciéndose en mi calle, rondando como rémora con un tiburón, y siguiéndolo a todos lados. Decían cosas como “¿Por qué esa chica vive en tu casa?” “¿Esa chica está en la escuela? Creo que la he visto en detención” Hola, es mi casa. Y no he tenido ninguna detención desde que explote goma de mascar en séptimo grado. Oh, sí. Esa chica era yo. Ellos apuntaban hacia mí o me señalaban con la cabeza y bajaban la voz cuando pasaba cerca de ellos. Como si no supiera que hablaban de mí. Grace y Savannah caminaron con nosotros el viernes, hablando constantemente. Me caí para atrás una vez más. Esa era yo. Pero en realidad no quería ser parte de su harén, y la conversación de Savannah sobre cuantos amigos tenía en su My Space simplemente era tediosa. Las posibilidades de que me quejara eran enormes, por eso preferí mantener mi boca cerrada. Cuando desperté a la realidad, Levi lo notó y me dio una gran sonrisa y dijo “Te veré después de la escuela K.” “¿Es ella tu hermanita?” Grace preguntó. “Es más bien una asistente personal” Levi dijo con una sonrisa enorme. Oh, necesitaba una conversación seria con él.

Mientras Levi pasaba su tiempo en Cuidado de Niños, yo sufría con un examen sorpresa en Anatomía y Fisiología. ¿Cómo iba a recordar tres páginas de monólogos, pero con pocas explicaciones? Esto desafiaba la lógica común, pero era cierto. Estaba confundida con todo eso de los géneros y especies, el ciclo de la vida siempre lo ponía en desorden, ¿preguntándome si la evaporación es primero que la lluvia? Por eso es que estaba en Ciencias para Tontos, el paquete de tres años diseñados para que aquellos de nosotros que no necesitara de cursos avanzados para entrar en la Universidad, o que intencionalmente explotara el laboratorio si no permitieran estar en Química o ¿Física? Olvídalo, ni siquiera sé


pronunciarlo bien. Pero por lo menos tenía que ser capaz de pasar una asquerosa materia en A&F. Haciendo lo que podía alado de mi, Adam no parecía tener mucha suerte tampoco. “El tiempo se acabó, pásenlo hacia adelante” el profesor Beckner dijo. “Mierda” Adam murmuró bajito Miré su examen y vi que la mitad de la hoja estaba en blanco. “Lo siento” le dije en simpatía, poniendo su examen junto al mío. Toque el brazo de Rachel Gibs para pasarle los exámenes. “Oye…uh…” Adam dijo, estirando sus largas piernas debajo de la mesa. “Si” dije esperando que fuera conmigo. Nadie estaba prestándole atención hasta ahora, pero él tampoco me estaba mirando. Podría ser con cualquiera, pero él hablaba conmigo porque miró hacia donde estaba yo. “Entonces, uhh Kenzie, ¿qué tal si tú y yo vamos al baile juntos? “¿Perdón?” Estoy en otro planeta. Estaba alucinando ó el mundo que conocía estaba en su final o Adam Birmingham vio la luz y me ha invitado al baile. “¿Qué? Dije mordiendo mis labios nerviosamente, porque mi fantasía se había vuelto realidad de repente. Cosas así no sucedían. No a mí. Adam, quien casi nunca me miraba en las siete semanas que hemos estado sentados el uno al lado del otro en clase, quien proclamó que no sabía ni mi nombre, o si yo era su compañera de Laboratorio y quien podría tener a cualquier chica de nuestra generación (bueno casi cualquiera, Amber Janson y unas pocas estaban fuera de su alcance) de repente estaba interesado en MI? Llámenme cínica, pero nada cambiaba mágicamente, en un abrir y cerrar de ojos, obtener lo que quisiera, a menos de que te ganes la lotería. “Creo que podríamos ir al baile” repetía “Juntos” Sonrió nerviosamente. Ah, antes de imaginarme comprando vestidos, no pude evitar preguntarle, “¿Por qué?” Vaya manera de coquetear Kenzie. “¿Qué quieres decir?” Ahora recogió sus piernas, aclarando su garganta.


“Ósea, ¿por qué me invitas a mi?” Solo déjalo ir, déjalo ir, me dije a mi misma, sin embargo tuve la pequeña sospecha de que esto no era normal, no era su comportamiento habitual. Que algo haya motivado a Adam “No Hablo” Birmingham a despejar sus labios e invitarme al baile, donde las personas nos verían. Juntos. “¿Tienes otra cita o algo así? Si es así, está bien, solo te preguntaba.” Comenzaba a sonar incómodo. “¿Te gusto?” No tengo ni idea del porque pregunté eso. Era como si alguien más hubiera tomado el control de mi cuerpo y quisiera humillarme y arruinar mi oportunidad de tener un romance que nunca se hubiera cruzado en mi camino. O era el orgullo, de que realmente a Adam no le gustaba yo, la chica a la que nunca le prestaba atención. No me iba a prestar a ser usada para una estúpida broma. “Claro que me gustas, tienes ojos... bonitos… y Levi dijo que eras agradable.” Ohh. Aquí vamos, “¿Qué fue lo que Levi dijo acerca de mi?” “Nada, solo que tú eras agradable y que debería invitarte al baile para que fuéramos juntos” “¡¡¡Silencio!!!! El Profesor Beckner gritó. Mi estomago se revolvió. “Oh” dije. “El te dijo que me invitaras al baile, ¿cierto? Adam quería caerle bien a Levi y por alguna razón Levi lo presionó para que me invitara. Era obvio para mi, especialmente cuando Adam no me respondió, al contrario, giro a la clase, apretando su lápiz fuertemente. “Entonces es un ¿no?” Preguntó en voz baja cuando el profesor dio la vuelta. “La verdad no sé” le dije honestamente. “Déjame pensarlo” ¿Quién hubiera pensado que yo diría eso? Pero lo hice, y le agradecí que me dejara pensarlo. Me sentí avergonzada, sintiéndome como si rechazara salir con un chico que realmente no estaba interesado en mí. Me olía a pura desesperación, puedo ser cualquier cosa pero nunca una desesperada. Puedo ir o no al baile, no era gran cosa. Puedo vivir sin eso, no valía la pena ser usada. Por otra parte, quizás Adam de verdad estaba interesado de mí. Tal vez solo necesitara de un empujoncito y un poco de persuasión de parte de Levi. Podría pasar. ¿Quién podría saber que pasaba en la mente extraña de Adam? Tiempo para una pausa y pensar antes de darle alguna respuesta. Realmente no quería perder la oportunidad de salir con él y lucir ropa elegante.


Capítulo 6

“Tienes algunas cosas que explicarme” le dije,

después

de

deshacernos de la última chica que estaba pegada a él, mientras entrabamos a la casa después de llegar de la escuela. “¿Qué pasó ahora?” me dijo, poniendo sus ojos en blanco. Genial, luego de mentirle a los míos para que él se quedara en mí casa. “Adam Birmingham me invitó al baile hoy” “Qué bueno, ahora puedes ir a comprar un vestido sexy con escote y dejar que te meta la lengua hasta la garganta” Levi dejó su mochila y fue directo a la refrigeradora, pasando por encima de la muñeca Polly Pocket de Zoe. Parecía que Polly iba a tener un buen paseo a caballo, después de un duro día de compras en la boutique. Eso si era vida. “¿Me gustaría saber si tienes algo que ver con la invitación de Adam?” ¿Estaba Levi siendo sarcástico o realmente estaba molesto? “¿Y por qué haría tal cosa?” su cabeza desapareció dentro de la refrigeradora. Para un demonio que se alimentaba de la envidia, podía consumir una increíble cantidad de papas fritas y muchas sodas. “Porque él mencionó que tú le sugeriste preguntarme” Él no respondió, solo apareció con una Cola en su mano. “Bueno, para futuras referencias, realmente no me gusta la idea de que andes extorsionando chicos para que me inviten a salir. Prefiero quedarme en mi casa tejiendo que acudir a una patética cita


Resoplando, destapó su soda. “¿Tu, tejiendo? Seguro.” “Levi....” “Está bien, le sugerí que te invitara. Mira no quiero que estés sola. Podría ser peligroso. Y yo sé que a ti gusta Adam —aunque no entiendo por qué. Porque él es tan interesante como un picaporte, pero me imaginé que de esa forma estarías acompañada, te divertirías y estarías sana y salva” “Adam es mucho más interesante que un picaporte, probablemente. En realidad no lo he comprobado pero la conversación que sostuvimos hoy ha sido la más larga hasta el momento. Pero no me pareció que fuera tan aburrido. Quizás Solo un poco callado. ¿Pero que tenia Levi contra él? “No es lo que yo hubiera elegido para ti, pero tú misma lo escogiste” sorbió su soda. “¿A quién hubieras escogido para mí?” No era que me importara mucho. Esperaba que mencionara alguien que no fuera muy popular, pero solo me lanzó una mirada con los ojos oscuros y la expresión enigmática. “Alguien que te apreciara más que Adam” Esa no era una respuesta válida y sus críticas hacia Adam fueron como insultos para mí. Abrí mi mochila y saque mi Ipod. “¿Bueno y tú con quién iras?” “Amber Janson” “¿¡Amber!? Pero si ella sale con Logan” sin mencionar que Levi era… bueno Levi. En realidad no era muy guapo y Amber había nacido sin defecto alguno. Levi me dirigió una satisfecha sonrisa sonrió. “Ya no” Esto era demasiado para mí. Me puse mis audífonos, queriendo olvidar que tenía una charla pendiente con él acerca de mi baño y sobre como cerrar el portal y así regresar a mi vida normal. “Bueno, que te diviertas. Trata de no aburrirte mucho cuando ella hable de sí misma toda la noche.” “Meow” Me agache y cogí unos de las faldas de goma de Polly y se lo tiré a Levi. No era un arma, pues apenas le rozo el brazo, antes de caer al suelo.


Sentí unos terribles celos creciendo dentro de mí, que odiaba y no entendía. Abandone el cuarto sintiéndome mal y egoísta y para nada contenta. “Gracias por los snacks”, dijo Levi. Ahh, subí el volumen a mi Ipod y subí las escaleras.

“¿Adam te invitó al baile y tú le dijiste que lo pensarías?” Isabella me preguntó con la boca abierta y con su mano congelada en la rodilla donde había estado estirando sus medias rosas. ¿“Estás completamente loca?” Creo que sí, mi mente colapsó. Era la única explicación del porque no salté en mi mesa y chille si, si, si cuando Adam me preguntó. “Pensé que era lo más razonable,” dije. Estaba en el cine, mi trabajo de medio tiempo, vendiendo boletos y atendiendo las llamadas. Isabella tenía clases de ballet avanzados cinco días a la semana, por eso siempre estaba allí. Estaba en su hora libre y acababa de darle la noticia. “¿Cómo puede ser eso razonable? Nada de lo que me has contado tiene sentido” me dijo completamente disgustada. “Tienes que llamarlo en la noche, ahora mismo y decirle que vas con él al baile” “Pero...la cuestión es que fue Levi quien lo presionó para que me invitara. ¿Tienes idea de lo patética que me siento? ¿Una cita por caridad? Isabella levantó una de sus cejas. “¿Y qué? Los chicos son estúpidos, no le prestan atención a esas cosas, y a veces necesitan la opinión de otro sobre chicas con quienes salir. Deberías agradecerle a Levi de salvarte la molestia de lanzarte sobre Adam.

“Yo nunca me lanzaría sobre Adam” le dije mientras giraba en mi silla de oficina, mirando a Isabella por sobre el mostrador de recepción. “Exactamente, es por ello que Levi se ha responsabilizado de asegurar tu completa y total felicidad ¡que chico tan amable! como dije antes. Debes estar agradecida” Aja, estoy muy agradecida. No.


“Por lo tanto llama Adam. Ahora mismo frente a mí.” “¡No!” Ni yo misma quería saber lo que iba a decirle y estoy segurísima hasta infierno que no quería que ella escuchara cada palabra que hablara con él. “Llámalo o lo haré yo” “Que, somos niñas ahora” “Exacto” me dio una sonrisa triunfante. “Llámalo, K. Esto es lo que has querido por más de un año.” Con un ademán con el dedo y un salto en una pierna, ya se había ido. Me dejó sola con el teléfono. Lo levantaba. Lo colgaba. Suspirando, maldiciéndome por ser tan patética. Sentí como me corría el sudor por la frente. Me pregunto porque le daba tanta importancia, si igual sabía que no podría hacerlo. ¿Qué era lo peor que podría pasar? Que Adam me saliera con la excusa de que cambió de idea porque actué como una loca psicótica cuando me invitó. Lo cual sería razonable. Probablemente no fue fácil para él decidirse a invitarme en primer lugar y yo le salí con un “¿por qué me estas invitando?” Había roto las reglas del coqueteo al decir exactamente lo que pienso. Lo cual debería estar bien. En serio. ¿Por qué no podía decir lo que pensaba? Lo último que quiero es ser una mentirosa con un chico, que se enamorara de alguien que no existe, en vez de mi verdadera yo. Poder femenino, es mi ideal. Levanté el teléfono, cerré mis ojos y marqué. Pues sí, me sabía su número de memoria. ¿Es algo enfermizo, no? “Hola” una mujer respondió “Hola, ¿puedo hablar con Adam, por favor?” El no estaba en su casa, me lo imaginé, y no tenia su # de celular, o su email, con su email hubiera sido más fácil. Quizás debo colgar y averiguar si tiene cuenta en My Space, porque hablar en persona si podíamos hacerlo cibernéticamente. De esa forma no tendría que darse cuenta del nerviosismo en mi voz. “El no está”


Que alivio y a la vez me di cuenta horrorizada de que tal vez ni hubiera podido sostener una conversación con él. Frote mis ojos. Esto si era vergonzoso, de alguna manera regrese a la primaria. “¿Quieres dejarle un mensaje?” Su madre sonaba un poco curiosa, pero a diferencia de mis padres, no hizo miles de preguntas vergonzosas. “Podría decirle que Kenzie llamó, gracias” Colgué y apoyé mi cabeza sobre la mesa. Soy una perdedora. ¿Cuándo pasó esto? Necesito ir a Terapia. “Hola Kenzie. ¿Qué hay?” Levante la cabeza de la mesa, y sonreí un poco, era Tyler Mathews, trabajaba también a medio tiempo en el cine como conserje. Lo conocía porque participó en un Show llamado “El jardín secreto” “Hola Tyler” “¿Adicionarás para El sueño de una noche de verano?” “Si.” Las audiciones comenzaban la próxima semana y yo no había ni empezado a estudiarlo. Estaba demasiada ocupada contestando llamadas para Levi. Tyler sacó sus llaves. “Estoy libre en la noche. ¿Quieres que te lleve a tu casa?” Ok, esto es nuevo. Usualmente esperaba que Isabella saliera de sus clases de danza. Mi turno terminaba una hora antes de que ella saliera Tyler nunca antes se había ofrecido a llevarme a casa. Lo miré tratando de descifrar si se trataba de un ataque de amabilidad (he escuchado que existen chicos así) o él trataba de agradarme. Como si yo supiera interpretar el lenguaje masculino. Tyler ni me miraba, pero sus llaves los agitaban de un lado a otro. En su cara había atisbo de lujuria o algo parecido, por eso decidí que era seguro. “Claro, seria genial. Déjame avisarle a Isabella para que no me venga a buscar” Busqué mi mochila y activé el servicio nocturno de llamadas del teléfono. Me levanté, le di la vuelta al escritorio y me dirigí al estudio de danza. De repente sentí una mano en mi espalda. Hola. Hay un extraño apéndice tocándome. Camine lo más rápido posible, para estar lo más lejos y fuera de su alcance, estoy algo molesta. ¿Quién le dio permiso de tocarme?


Claro, que quizás estaba siendo amable, caballeroso o algo así. No pareciera que fuera inapropiado por donde me tocó, solo que no lo esperaba. Cortés…amable, eso era todo. Cinco minutos después de subir a su carro, cuando puso su mano en mi rodilla, comencé a pensar que la amabilidad no era ni la primera ni la más importante de las ideas que rondaban en su cabeza. “¿Qué estás haciendo?” pregunté, agarrando su mano y echándola a un lado. No fui muy sutil. Tyler es un chico que se ve muy bien, con el cabello medio largo de color arena y con algo de rockero, bonita sonrisa, buena contextura. Pero tonto si pensaba que sin ningún coqueteo ni señal de atracción mutua, él podía cruzar la línea, poner sus manos sobre mi y que yo cayera rendida a sus pies agradeciéndole. Estábamos en la autopista. ¿A dónde estaba pensando llevarme? A los chicos deberían darles desde los 10 años un manual de “cómo tratar a las niñas y a las mujeres,” y el número seis de la lista debería ser: no te involucres en coqueteos sin pensar y a tientas. Recorriéndome con la mirada, trató de mover su mano otra vez hacia mi espacio personal. “Pensé que podríamos ir al parque.... Sé que me has estado observando durante semanas y quiero que sepas que me siento de la misma manera” Biiiiiii-en. “Tyler, no quiero ir al parque” Y de verdad, aunque Tyler me gustara de una forma amorosa (cosa que no siento) discúlpame pero ir a un parque, sin haber tenido una cita, ninguna conversación, nada de envíos de mensajes de texto, sin correos electrónicos, o idas al cine, o cenar juntos...esto si era pasarse demasiado. Oye, tú me gustas. ¿Paseamos en mi Honda Civic? Wow, esta es la base para una relación perfecta. “¿Tienes que regresar a tu casa? Solo llama a tu mamá y dile que llegarás tarde” Era increíble cómo podía maniobrar la palanca de velocidades con la mano derecha y aún así, abrirse paso en mi cadera, aunque la falta de cambio de velocidad en la autopista probablemente lo estaba ayudando a realizar varias tareas al mismo tiempo. Yo sabía conducir, solo que no tenía licencia, lo cual


por supuesto era la razón para encontrarme metida en el carro de Tyler, el cual, por cierto, apestaba a testosterona. “¡No tengo que regresar a casa, es quiero regresar a mi casa, y no estoy interesada en ir a ninguna parte contigo! No soy así, ¿entiendes?” Quite su mano por segunda vez. “Cuida donde pones tu mano, Mathews. En serio” Ahora que habíamos salido de la autopista, necesitaba su mano para disminuir la velocidad. Continuaba observándome. “¿Estás segura de que quieres regresar a tu casa?” Preguntó mientras me miraba como si fuera una dona cubierta de chocolate o un billete de 20 tirado en el piso “Claro que si” Estaba segura de que no regresaría a mi casa para luego retorcerme arrepentida. “No me había dado cuenta de que fueras tan anticuada.” “Bueno, ahora ya lo sabes.” Estábamos llegando al estacionamiento de mi casa, lo cual era un poco tenebroso, y empezó a asustarme. Nunca le dije a Tyler donde vivía. Estoy segura de que nunca había estado en mi casa antes. Ni siquiera iba a la misma escuela que yo, no había forma que supiera donde vivía. Mi corazón comenzó a latir con fuerza y busque discretamente la manija del carro, con la esperanza de salir disparada en el segundo que se detuviera. Iba a abrir mi boca para darle las gracias cuando descubrí que no podía hablar porque los labios de Tyler estaban sobre los míos. Me provocó nauseas, no estuve preparada para esto. Solo intente mantener mis labios cerrados, mientras trataba de deshacerme de él. Puse mi mano entre él y yo. Toqué su pecho que estaba sudoroso. ¡Qué asco! No pude moverlo ni un centímetro, mientras seguía en mi intento, moví mi cabeza para romper el contacto. Para mi desconcierto movió también su cabeza hacia mi posición. No podía utilizar mis rodillas ni mis piernas porque estaba dentro del carro, por eso usé mis uñas para arañarlo en la cara, cuando la puerta de pasajero se abrió de repente. Dando tumbos, casi me caigo en la acera, pero valía la pena, sacudiéndome de lado, casi me salgo a la calle. Pues sería lo mejor, con tal de alejarme de Tyler, quien estaba toqueteándome con su piel sucia y sudorosa, sus ojos mirándome fijamente con...... ¿lujuria? Enfermo. Se veía tan salvaje, que era difícil imaginarme que era el mismo conserje tranquilo que barría con su escoba sin ambición alguna.


Respiraba con dificultad y temblaba un poco, tan enfocado en mi, tan fuera de control y aun así con tanta determinación, que era terrorífico. El miedo me congelo, mientras me agarraba de la puerta, contemplándolo por un segundo en completo estupor. Había estado más molesta que asustada hasta que vi su mirada y ahora ya no sabía qué hacer. Repentinamente Tyler estaba lejos de mí, salió volando hacia la hierba por el vidrio de la puerta del conductor. El sonido del choque y Tyler quejándose cuando cayó, me pusieron en alerta. Salí del auto, arrastrándome sobre mi estomago, para encontrarme con un par de piernas enfundadas en pantalones de mezclilla, Levi. Debía imaginarme que sería Levi rescatándome, lo cual abría sido reconfortante si no hubiera visto sus ojos brillar de color rojo escarlata en la oscuridad. Eso fue lindo y demoniaco. Ojos rojos. Arrodillada, hice una pausa y trate de mirar sobre mi hombro, para vigilar a estos imbeciles. Whoa. Pero mis instintos de supervivencia actuaron y me paré para correr. Justo a tiempo para ver el pie de Tyler patear en el pecho a Levi. Chico, eso debió doler. Ya empezaba a perder mi cabeza, usando la palabra chico en mi mente. Debí hacer algún ruido porque Levi dijo enojado, tocándose las costillas: “¡Entra en la casa, Kenzie!” Hubiera sido lo más prudente. No tienes que ser un genio para descubrirlo. Pero estaba demasiado impresionada como para hacer algo más que estar parada con la boca abierta mientras arreglaba mi ropa. Por eso pude ver cuando Levi levantó a Tyler del suelo, lanzándolo tan fuertemente hacia el otro extremo, que escuché como el pantalón de Tyler se desgarraba y una maldición salía de su boca. Sorprendida, salté hacia atrás, al borde de la acera. Ok, algo no está bien aquí. “Levi, está bien, no llegó a hacerme nada.....quiero decir, lo detuviste a tiempo.” Arruinar su ropa y quebrarle los huesos. No es que sintiera compasión por Tyler, pero si Levi fuera metido en una una correccional de menores por agresión, no me parecía tampoco una buena idea. Recién salía de la prisión y no quería ser la responsable de enviarlo de regreso. Y no creo que la falta de higiene fuera el mayor problema en una prisión humana llena de asesinos, vendedores de drogas, y mafiosos.


“Tú no sabes lo que es él, Kenzie. Entra a la casa” Sabía que era un presuntuoso y sexualmente obsesionado cabeza hueca, pero quería que lo dejara así, no que peleara por mi honor en mi calle, donde mis padres podían salir en cualquier momento para revisar. La Sra. Lawson que vivía cruzando la calle, probablemente tendría el cuello estirado, viendo toda la escena con los binoculares de visión nocturna que le compró a su hija después de haber visto Spy Kids. Pero cualquier respuesta que tal vez hubiera tenido, se evaporó en mis labios cuando Tyler se lanzó como un león, golpeando a Levi y fracturándole el cráneo, en un movimiento que parecía sacado de la WWE. ¡Ouch! “Ella es mía, demonio” dijo Tyler cuando ambos cayeron rodando al suelo, pateando y golpeándose. ¿Discúlpenme? ¿Suya? ¿Y acababa de decir Demonio? Levi gruño, enseñando sus dientes “Tócala de nuevo y te desgarraré en pedazos” Gruñir no era normal. Me trajo a la mente, la cara en mi bañera y la terrible verdad de que no importaba lo aburrido y humano que pareciera, Levi era un demonio. No es que haya olvidado este pequeño detalle, pero lo que acaba de ocurrir, lo confirmaba más. Sin mencionar que no sabía lo que era Tyler, pero estaba empezando a tener la idea de que no solo era un chico pervertido. “Levi” dije, sin saber exactamente por qué. Estaba ahí parada, preguntándome que se suponía que debía hacer. ¿Llamar a la policía? ¿Gritar? ¿Desaparecer a Tyler con una maldición o hechizo? No me respondió porque estaba ocupado con Tyler, ambos rodando, agarrándose las gargantas el uno al otro y tratando de golpearse. Ninguno de los dos parecía ganar y ninguno tenía heridas de seriedad ni corría verdadero peligro. “Mmm” los miré por otro minuto más, mientras mi miedo se convertía en molestia. ¿Cuánto tiempo se tardarían en eso? “Dejalo ir Levi, está haciendo frio aquí afuera” Ignorándome, Levi agarró la cabeza de Tyler y la estrelló contra el pavimento. Lo golpeó tan duro que lo escuche quejarse. Y corrí donde ellos, buscando que Levi no matara a Tyler. No es que me agradara Tyler, pero tampoco quería su muerte.


El chico no merecía morir, por eso tenía que detener esto ahora. Pero entonces vi que los ojos de Tyler brillaban de un purpura profundo en la oscuridad, mientras hacia una mueca de dolor. Magnifico, ahora tengo 2 demonios en mi patio. “Tío” dijo Tyler. “Eso pensé” Levi dijo presumiendo mientras se levantaba. ¿Tío? ¿Los demonios se llamaban así entre ellos? Tyler se levantó, estirando sus piernas y sacudió su trasero. “Lo siento, Kenzie” dijo. “Tal vez podamos salir en otra ocasión” No lo creo. Ni siquiera me pidió disculpas por haberme atacado, al contrario era como si resintiera el hecho de no haber logrado su propósito. “Tyler, te pasaste de la raya. Te dije que no estaba interesada y tú me obligaste. No quiero salir contigo nunca más. De hecho, quiero que me pidas perdón, y después que te vayas y busques otro lugar para trapear mientras trabajemos juntos en el Beck.” Los dos se miraron como si yo hubiera hablado en otro idioma. “¿Qué?” pregunté. “¿Quieres decir que no estás interesada en Tyler?” Levi preguntó, pasándose las manos por sus cabellos. ¿Acaso no se dio cuenta? “¿No, no te fijaste que me estaba alejando de él mientras trataba de salir por la puerta?” “¿De veras? Tyler pregunto incrédulo. “Pero… esto no tiene sentido” ¿Acaso era tan inusual que una chica lo rechazara? Por favor, puse mis ojos en blanco. Tyler y Levi se miraron el uno al otro, su agresividad parecía haberse olvidado. Tyler se volteo para verme, y sus ojos (di gracias que ya no eran color púrpura, sino de un común color café) se agrandaron con sorpresa. “Ohhh, chica ahora lo entiendo. Está bien. Kenzie, lo siento.” Cerró la puerta del pasajero de un golpe, y se dio la vuelta, hacia el lado del conductor. Abrió la puerta de su carro y se subió. “Me voy, nos vemos Leviathan” Cuando vi que Tyler se había ido, mire a Levi, se me puso la carne de gallina.


“¿Leviathan? ¿Leviathan? ¿Quién diablos es Leviathan? ¿Era acaso el apodo de Satanás?” “Yo soy Leviathan” me dijo “Duh”


Capítulo 7

Bueno, eso estuvo mal. "¿Así que me estás diciendo que eres Satanás?” Chille, dando un pequeño paso hacia atrás. “No seas dramática, no soy Satanás. Soy un demonio, hemos pasado por todo eso. Y el primer Leviathan tampoco es Satanás, sino que el demonio a cargo del pecado mortal de la envidia.” Levi se encogió de hombros. “Mi nombre es por él. . . . Es un poco como una especie de padrino.” “Mi padrino es mi tío Jim y él es un podólogo en Vermilion. No es normal tener un ángel caído como padrino. Simplemente no lo es.” En caso de que él no lo supiera. “Es de donde vengo. ¿Y estabas hablando en serio cuando dijiste que no estabas como, eh, reaccionando ante Tyler?” “¿Reaccionando ante Tyler?” Me enoje de nuevo. “Difícilmente. Básicamente me atacó con sus labios húmedos y sus brazos de pulpo. La verdad es que estoy agradecida de que te presentaras cuando lo hiciste. El estaba temblando y sudando. . . fue repugnante.” Me estremecí al recordar, ha sido un poco más que espeluznante, y realmente me ha molestado no haber estado preparada para tratar con él. No estaba segura de lo que habría ocurrido si no hubiera venido Levi. “Pero…” Levi sacudió su cabeza. “Tyler es un demonio de las secta de la Lujuria.” Eso me hizo recordar. De repente, el temblor y la cara pálida tuvo sentido. Reconocí los síntomas de Levi. “¿Estás diciendo que tenía hambre? ¿Y si no habría reaccionado, el se habría alimentado de mí?” “Sí. Y la cosa es que Tyler no tiene que trabajar en ello en lo absoluto. Es lo suficientemente poderoso como para que todas las chicas se sientan atraídas hacia él. Así que él es bastante malo en sus métodos.”


Esto explica la falta total del pre-coqueteo. “Bueno, yo no estoy atraída hacia él. De ninguna forma. Y si alguna vez trata de meter su lengua en mi boca de nuevo, lo morderé.” “Huh.” Había mucho que no se dice en esa palabra. “¿Qué significa eso?” “Nada. Es solo que. . . nada.” Ya había comenzado a caminar hacia la puerta de mi casa, pero me detuve, poniendo mi pelo detrás de mis orejas. “Dime, Levi. Ha sido un día asqueroso y no tengo paciencia.” De repente soné como mi madre. Lo siguiente seria menearle mi dedo hacia él. Mordiéndose las uñas, Levi estudió el centeno de paja que mi mamá tenía situado junto a la entrada con una media docena de calabazas que lo rodeaban. Arrancó una paja. “Es sólo que las únicas chicas que no caen las redes de lujuria de Tyler son chicas que ya están tomadas.” “No estoy tomada” Desearía. “Pero tu destino ya debe estar determinado. Tú ya has conocido a tu compañero.” “¿Mi compañero? ¡No quiero un compañero! Sólo quiero una cita para el baile de mi escuela.” Tironee frenéticamente de las cuerdas de mi sudadera. “Levi…esto es una locura. No conozco a nadie que posiblemente pudiera ser mi compañero.” A menos que sea Adam. Que, francamente parecía muy poco probable. “Y de todos modos, soy demasiada joven como para emparejarme.” Simplemente la palabra me estaba dando convulsiones. Sonaba tan Animal Planet. “Tal vez tu compañero no es la palabra correcta,” dijo. “Pero tú sabes, alguien de quien estás enamorada, o podrías estar enamorada muy pronto, y viceversa. Sobre una base permanente de toda la vida.” “Estas hablando de matrimonio.” El jardín delantero se volvió girando y juro que vi manchas negras delante de mis ojos. “Ni siquiera tengo mi licencia de conducir todavía, no puedo pensar en casarme.” “Sabes qué, mejor olvidarse de ello. Probablemente no significa nada. Tal vez Tyler tenía demasiada hambre y no tenía su encanto como de costumbre.” “Bueno, lo olvidaré.” Pero sabía que él lo estaba diciendo para prevenir un colapso de mi parte. Iba a tener un tiempo difícil para olvidar el hecho de que los demonios pensaban que ya había conocido a la persona que se suponía seria mi compañero. Casarse, enamorarse, mucho tiempo a partir de ahora.


Solo porque ya lo conocí, no significa que debo seguir todo el asunto de sentar cabeza pronto. A veces, la gente se conoce en la secundaria, se van a la universidad, se reencuentran en su reunión diez años después de la secundaria, y se enamoran a pesar de que nunca se miraron ni siquiera una vez en el día. Probablemente eso era exactamente lo que iba a pasar conmigo. Estaba casi segura de ello. Cuando entramos a la casa, Zoe estaba de pie delante de mis padres en la sala de la familia con su bata color rosa chicle, su conjunto de pijama, con los brazos cruzados sobre el pecho. Mamá y Papá se veían un tanto divertidos, mientras que Zoe miraba francamente indignada. “Me merezco más de lo que me dan," dijo inclinándose hacia adelante agresivamente. “Me da un dólar por semana, y eso es lo que le daban a Kenzie cuando tenía cinco años y no es justo.” Su lógica sonaba como un golpe para mí, pero pensé que no era asunto mío. Estaba a mitad de la escalera cuando me di cuenta de que Levi subía el primer escalón. “¿Qué?” le pregunté. Sacudió su cabeza, claramente escuchando la conversación. Mi papá le dijo a Zoe, “Eso es justo. Ambas tenían la misma cantidad cuando tenían cinco años.” “Pero las cosas ahora son más caras, así que con solo un dólar, no puede comprar mucho. Así que no es justo.” Eso es lo que Levi dijo. Horrorizada, lo miré fijamente. Estaba manipulando a una niña de cinco años. “Eres malvado,” le dije. Pero él se encogió de hombros y me dio una sonrisa. “Es cierto. Tu dólar de hace diez años era mucho mejor que el pobre dólar que tiene Zoe hoy en día. Le están robando a la pobre chica, como ya lo he explicado a ella.” “Sí, y el hecho de que sólo te alimentaras de la envidia de una niña de cinco años de edad te hace malvado.” Me froté el codo donde se había estrellado contra la puerta del coche cuando me caí sobre la calzada. “Me voy a la cama, y no quiero oír la palabra D al menos por veinticuatro horas.” “¿Cuál es la palabra D? ¿Dieta? ¿Desayuno? ¿Diamantes? ¿Dedo? “Demonio, torpe. No quiero escuchar nada acerca de los demonios.” No sólo no quiero hablar acerca de ellos, quería olvidar que existían del todo. “Sabes, tenemos que hablar de lo que podría haber ocurrido si yo no hubiera estado allí y si no hubieras estado de alguna manera inmune ante Tyler, tú sabes, los talentos.”


Esa fue la última cosa en el mundo de la que yo quería hablar. “No importa porque soy inmune a él.” Tuve un pensamiento. “Oye, ¿Ben Jacobs es un demonio?” “Nunca he oído hablar de él.” Levi hizo como que iba a seguirme a mi dormitorio, pero le puse el brazo y lo bloquee. “Tu habitación está abajo por la sala.” “Estamos hablando” protestó, pareciéndo herido de muerte. “¿Y por qué crees que Ben Jacobs es un demonio? Tal vez lo debería comprobar.” “Me pregunto si tiene la misma habilidad de Tyler, porque Ben es un monstruo completo con dientes en mal estado y un armario falso de gangsta. Sin ninguna capacidad para las conversaciones, sin embargo, tiene una constante corriente de novias atractivas. Esto desafía toda lógica.” Pero Levi sacudió su cabeza. “No, él no puede ser un demonio. Solamente uno de cada secta puede estar dentro de un radio de cincuenta millas, a veces se amplía en función a la población.” “¿Así que estás diciendo que la responsabilidad de Tyler es fomentar la lujuria en los adolescentes en todo el lado oeste de Cleveland? Él asintió con la cabeza. Uh. “Y sin embargo, no parece en lo absoluto ambicioso. Increíble. ¿Puedo ir a la cama ahora?” “Tranquilízate, son como las nueve. No puedes estar tan cansada. Nosotros necesitamos hablar sobre el portal.” No, no, no. Me apoyé en el marco de la puerta y suspiré. “¿Tenemos que hablar de eso? Sólo quiero ponerme un pijama mullido y leer una revista en la cama. Tal vez el portal sólo se irá por su cuenta.” Levi resopló. “Sí, eso es realista. Mira, hice algunas investigaciones, en el mundo subterráneo, construimos nuestras prisiones en lugares secretos, pero todos saben que están en los puntos donde la latitud y longitud se cruzan con un seis, o con un derivado de seis en las coordenadas.” “Por supuesto.” Bostecé. Si se va a poner matemático conmigo, me iba a quedar dormida de pie. No hago fórmulas. “Cada prisión tiene la forma de un pentagrama, con los cinco principales prisiones forman un gran pentagrama. Si mis cálculos son correctos, entonces tu cuarto de baño está directamente encima de la esquina izquierda de mi prisión, el punto en que la conecta con las otras prisiones en el pentagrama.”


Oh, qué bonito. “Así que cuando derramaste tu ‘loción’…” Hizo sarcásticamente unas comillas en el aire, “abriste el portal que siempre ha existido.” Me froté mis sienes. “¿Y cómo resolviste esto?” De seguro, él estaba equivocado. No podría haberme estado duchando arriba de un portal de demonios por los últimos cinco años. “Cálculo. Jeannie Sharpton hizo la mayor parte de eso por mí.” Guiñó el ojo. “Tiene un gran cerebro en la cabeza.” “¿Le dijiste que eres un demonio?" Por alguna extraña razón, estaba herida. Pensé que su condición demoníaca era nuestro pequeño secreto, una especie de broma interna. “¿No, qué tan estúpido me veo?” “¿De verdad quieres que te responda eso?” Puso una mirada divertida en su rostro. “Kenzie…” “¿Qué?” Mi corazón empezó a latir con fuerza mientras que el levantaba su mano. Se puso serio, parecía preocupado. Como si fuera a decirme algo horrible, lo podía sentir. O aún peor, casi parecía que iba a besarme. Lo que yo no quería que pasara, por supuesto. Honestamente. Pero sólo puso su dedo en mi nariz (es totalmente despreciable cuando la gente hace eso) y dijo: “No proyectes, está bien que Jeannie sea más inteligente que tú. Todos tenemos nuestros talentos especiales y, repite después de mí, ‘Mi nombre es Kenzie y me gusta como soy.’” Es un milagro que no le pegara dejándolo sin sentido, pero estaba agotada y Zoe nos interrumpió saltando por las escaleras, mirando triunfante. Se pavoneaba con autosuficiencia hacia Levi. “Funcionó,” dijo. “Pedí dos dólares, y dijeron no, pero me dieron un dólar y cincuenta centavos en su lugar.” “Bien.” Levi sacó su mano y Zoe le dio los cinco, sonriendo por todo lo que valía la pena. “¿Cuánto tiempo vas a vivir con nosotros?” le preguntó. Me estaba haciendo la misma pregunta. “¿Por qué?,” preguntó. “¿Quieres que me vaya?” Le frotó la cabeza en un gesto de burla que la envió moviéndose hacia adelante y hacia atrás. “¡No!” gritó, porque Zoe no es conocida por ser sutil.


“Quiero que te quedes para siempre. Y si te casas con Kenzie, ustedes pueden hacerlo.” ¿Cómo puede decir eso, estando en un jardín de niños? “Yo no lo creo,” dije horrorizada, con las palabras de Levi paseando a través de mi cerebro. Levi me frunció el ceño brevemente antes de darle a Zoe una encantadora sonrisa. “Prefiero esperar para casarme contigo.” Le di puntos por calmar lo que era un tema inmensamente incómodo para mí. Pero Zoe sacudió la cabeza. “Me voy a casar con Chase.” “¿El niño que tiene lujuria hacia ti casi todo tiempo?” Levi preguntó. “Sí” “Chica.” Sacudió su cabeza tristemente. “Rechazado por las hermanas Sutcliffe, esto es devastador.” “Qué bueno que tienes a Amber Janson para hacerte compañía,” dije. No mordió el anzuelo. “Algo bueno,” el estuvo de acuerdo con una sonrisa petulante.

Al día siguiente entré a Anatomía y Fisiología, con la cabeza en alto, decidida a aceptar la invitación de Adam para baile. Si es que no lo hubiera arruinado completamente todo, y si no lo hubiera enviado gritando en dirección a una porrista. Nada se había resuelto con el portal. Levi sabía por qué estaba allí, pero no sabía realmente cómo cerrarlo, y no es como si yo tuviera alguna pista. Teniendo en cuenta el incidente perturbador con Tyler y lo convencido que estaba Levi de que ya estaba “tomada” para alguien. Tenía más valor de lo habitual (que era, en general, nada) cuando golpeé mis libros en la mesa de laboratorio junto a Adam. Ir al baile conmigo, independientemente de por qué él me haya invitado, de repente parecía menos inquietante /aterrador /importante que la idea del emparejamiento de por vida. Adam ya estaba sentado en su asiento y ni siquiera miró arriba, lo que me hubiera molestado, salvo que era normal para Adam. “Hola,” dije alegremente, usando reservas de mi actuación y utilizando una voz alegre.


Evidentemente sorprendido, ya que yo no solía hablarle alegremente, me lanzó una mirada cautelosa. “Hola” Luego me sorprendió de vuelta, añadiendo, “Lo siento, no pude regresar la llamada anoche, ya que era como las diez cuando llegué a casa, y no estaba seguro de si tus padres enloquecerían por la hora.” Wow, esa fue una frase muy larga. Estaba tan orgullosa de nosotros dos que realmente le di una sonrisa genuina. “Eso está bien, solo llame para decir que lo sentía por estar tan rara ayer…pero estaba un poco ofendida al pensar que me invitaste al baile solo porque Levi te hizo hacerlo.” Bien podría tener todo por ahí. Es muy probable que Adam dijera algo que no me haría sentir del todo maravilloso, pero era mejor conocer la realidad. De verdad, no importa lo brutal que pudiera ser. Pero, por suerte para mi autoestima, sacudió la cabeza y frunció el ceño ante mí. “Oye, yo no hago nada sólo porque alguien me dice que lo haga.” Bueno, eso estuvo caliente. Parecía arrogante y un poco molesto. “Y te invité, porque quiero ir contigo.” ¿Sus ojos se cruzaron con los míos, y lo imagine o su mirada estaba en mi boca? “Creo que eres. . . interesante.” Contuve la respiración y de repente estaba muy consciente de que su pierna estaba junto a la mía. “Está bien, entonces me encantaría ir contigo.” Porque yo era interesante. ¡Así que toma eso, Amber Janson! “Genial,” dijo. “Sí,” estuve de acuerdo. “¿Qué vas a hacer el sábado? ¿Quieres salir?” ¿Ni siquiera quería esperar hasta el siguiente fin de semana para el baile? ¿Íbamos a tener una cita pre-baile? Totalmente increíble, aunque sospechaba que mi corazón iba a necesitar desfibrilación. Empecé a cabecear un gran sí, sí, sí. Luego hice una mueca. “Oh, espera. No puedo, tengo una audición para una obra… El sueño de una noche de verano.” “¿Shakespeare?” preguntó. ¡Hola!. Él conocía a mi William. Era más que lo que jamás hubiera esperado. “Sí, yo quiero interpretar Titania.” “Tal vez después de la audición podamos salir…celebrar, ya sabes. Porque estoy seguro de que va a ir fantástico. Tú tienes eso…” Adam siguió hablando, pero ya no podía entender porque nuestro profesor de repente estaba gritando para captar la atención y hacer pasar las tareas, y su


voz de tren de mercancías supero a la voz de Adam. Me esforcé por escuchar, pero no había nada más aparte de sus labios moviéndose y palabras confusas. El Sr. Beckner dejó de hablar. “... sobre ti” Adam terminó, y lo miré, maldiciendo mis habilidades apestosas sobre lectura labial. Probablemente me acaba de hacer un cumplido y yo no había oído. Soy totalmente realista, no me estaba esperando poesía de Byron o algo así. No estaba en su composición genética deportiva. Este podría haber sido el mayor cumplido que jamás conseguiría y me lo había perdido. Fue un momento y luego nada. “Gracias,” dije con una sonrisa, porque era demasiado ridículo pedirle que lo repitiera. Nuestro profesor apareció delante de nosotros como un desquiciado de caja de sorpresa. “¿Es necesario hacer algunos cambios de asientos?” preguntó. ¿Qué clase de pregunta es esa? ¿Por qué los profesores hacen eso? Para que contestemos “Sí, creo que debe hacer un cambio de asientos”, sería una admisión de culpa, y también un acuerdo para alejarte de la persona con quien estás hablando. Y asumirías que son amigos o lo que sea, si estás hablando con ellos y no necesariamente quieren aprovechar las oportunidades de estar junto a alguien que podría no ser su amigo y/o pudiera tener mal olor corporal. Si dices, “No, yo no creo que debería cambiarme de asiento,” estás ofreciéndote a ti mismo para una conferencia masiva sobre la rudeza de hablar, mientras que el maestro está enseñando. No hay manera de ganar, no dije nada, contemplando en silencio al Sr. Beckner. Adam hizo lo mismo. “No más conversaciones,” nos dijo con severidad. “Ninguno de los dos puede darse el lujo de no prestar atención en clase.” Sea lo que sea, tuve una B. Eso sirve para mí. El profesor se dio la vuelta y se fue al frente de la clase y me preparé para aburrirme. Un segundo después, un pedazo de papel se deslizó a través de la mesa. ¿El # celular? decía al principio con la escritura masculina de Adam. Brevemente me pregunté por qué el tipo de escritura a mano es una especie de corte y garabatos, mientras que la escritura a mano de una chica es descabellada y exuberante. O al menos la suya y la mía eran opuestas como el Yin y Yang. Escribí mi número y se lo devolví. Se metió en el bolsillo. Y cuando me encontré por casualidad con su mirada, él me sonrió. Sí.


Capítulo 8

Yo estaba tan emocionada con la vida que cuando Isabella me dejó

en casa que no registre que la comitiva femenina habitual que rodeaba

a Levi había desaparecido. El se encontraba de pie en la calzada con mi padre, quien tenía su maleta de viaje de corto plazo en el espacio frente a él. “No puedo creer que va de regreso a casa con Amber,” dijo Isabella tristemente mientras aparcaba el coche detrás del Honda de mi papá y para dejarme fuera. Estaba contemplando a Levi con una expresión de completo deseo. Sintiéndome mal, recogí mi mochila del suelo. Yo no quería que Isabella saliera con Levi, porque honestamente, se merecía algo mejor, pero lamentablemente nadie se lo había pedido. Podía haberle pedido ella a alguien, pero estaba demasiado fijada con la convicción completamente extraña de que a ella le gustaba Levi. “Él es un idiota,” le dije. “Que vaya con Amber es prueba de ello.” “Tal vez Amber no es tan mala," dijo Isabella con tristeza. “Debe ser algo impresionante en ella que a él le gusta. O eso, o hay algo malo conmigo”. “Eso es una blasfemia, Iz, así que ya basta. Así que no eres su tipo. Mejor para ti.” No era normal en ella el estar tan empecinada con un hombre —esa era mi especialidad— y yo me estaba comenzando a preocupar. “Tal vez Adam tiene un amigo con el que puedas ir.” Resopló, echando hacia atrás su largo pelo negro. “No quiero una cita por pena. Piensa acerca de cómo te sentiste cuando pensaste que Levi había hecho que Adam te invitara.”


“Sí, y me dijiste que los chicos necesitan un poco de persuasión a veces. Que no saben lo que es bueno para ellos hasta que uno se los restriega en sus caras.” “Eso fue diferente debido a que a ti te gustaba Adam. Tú no me estás restregando en la cara de algún jugador de fútbol extraño.” “Entonces, ¿quién te gusta? Pregúntale a alguien, incluso como amigos. Quiero ir contigo.” De repente se me ocurrió que no sólo estaría mi mejor amiga en casa, lamentándose por la pérdida de mi demonio, sino que podría tener que ir exclusivamente con los amigos de Adam y sus citas, que sería como caer en la película de Triunfos Robados. De alguna manera dudaba que tuviera mucho en común con las novias de los futbolistas. “Solo olvídalo, Kenzie. No quiero ir.” Cuando Isabella se ponía así de terca, sabía que era hora de hacer la vista gorda por un tiempo. “Está bien, pero me llamas más tarde.” “Claro.” Su saludo fue a medias mientras salía del coche. Mi papá estaba cargando su maleta en el baúl de su Honda. “Kenzie, me voy a Nueva York,” dijo, metiendo las manos en los bolsillos de sus pantalones de vestir. “De acuerdo, ten un buen vuelo.” Mi papá hace algún tipo de oscura cosa con el ordenador que le obliga a volar por todo el planeta de forma frecuente y aleatoria. Parecía algo genial para mí. Entraba y salía de la ciudad, cenaba en restaurantes de moda, se lanzaba en las webs de clientes y salvaba el día con sus habilidades geeks. Si estuviera dispuesta a dedicarme a ese tipo de cosas, que definitivamente no lo estoy, elegiría ese tipo de trabajos. Por otro lado, realmente me parecía que la vida laboral de mi mamá apesta. Pasaba todo el día con criminales desagradables (ella generalmente se refiere a ellos como maleantes o parásitos), luchando contra el sistema para ponerlos o mantenerlos en la cárcel (mientras que usa muy poco favorecedores y aburridos trajes de negocios), luego volvía a casa y tenía que hacer el trabajo de cocinera / chofer / personal de limpieza. Pero ella no se ha escapado de ser una cantante de sala de estar en las Vegas todavía, así que supongo que estoy contenta con todo lo anterior. Mi papá me besó la frente. “Levi me llevara al aeropuerto, para que pueda quedarse con mi coche. Estuvo de acuerdo en trabajar contigo en tus


habilidades de conducción mientras que yo no este. Estresa a tu madre demasiado el salir contigo.” ¿Perdón? ¿Al demonio que tenía una licencia de conducir falsa se iba a conceder el permiso de conducir el coche de mi padre sin restricciones durante tres días? Y yo no podía imaginar qué habilidades podría aprender de él más allá de mentir y enseñarle a niños de cinco a romper las más estrictas reglas. “¡Yo sé cómo conducir!” Dije, totalmente ofendida. ¿No había ya explicado a todo el mundo —al menos siete veces— que no fue mi culpa que no hubiera aprobado? Al parecer, una octava vez era necesaria. “No es mi culpa que no haya pasado. Te dije que esa señora tenía una manía conmigo. Ella me llevó a ese barrio realmente horrible y allí estaban todos esos tipos merodeando en las esquinas haciendo gestos inapropiados. Así que fui un poco por encima del límite con el fin de preservar mi seguridad. Tú no querías que arriesgara mi seguridad, ¿no?” Papá frunció el ceño. “¿Los chicos estaban haciendo gestos inapropiados?” “¡Sí!” ¿No había oído esta historia las primeras siete veces? O tal vez nunca había mencionado los gestos groseros a mis padres. Es evidente que había sido un error, porque papá lucia enfurecido. “Ellos no deberían hacerte conducir a través de áreas como esas. ¿Qué estaban pensando? Voy a llamar y quejarme cuando llegue a casa.” ¡Sí!, buen padre. “¿Así que crees que van a cambiar mi Reprobado a un Aprobado?” le pregunté esperanzada. Pero papá sólo se burlo. “Sigue soñando, Kenzie. Vas a tener que volver a tomar el examen. Eso no quiere decir que no vaya a quejarme de todas formas.” Grandioso. “El punto es que no necesito que Levi me enseñe a conducir.” “Sólo pasa un rato con él. No es la gran cosa. Podría utilizar la práctica antes de la próxima prueba.” Luego, con un apretón de mi hombro, papá se metió en el coche. Levi me dio una sonrisa y un guiño malvado mientras se metía en el lado del pasajero.


"Está bien, el acelerador está a la derecha, el freno está en la izquierda." “Te odio,” le dije a Levi mientras me sentaba al volante, escuchándole ser condescendiente conmigo. “Wow, ha pasado casi una semana desde la última vez que dijiste eso. Estaba empezando a extrañar tu odio.” Ajustando la radio y el espejo, miré mi reflejo. El brillo de labios evaporado. Menos mal que sólo nos iríamos a la tienda para obtener leche y el queso mozzarella para mi madre. “Simplemente había asumido que se entiende que no te soporto. Pero ese comentario llamaba al odio manifiesto.” “Grandes palabras, Kenzie. ¿Adam te está ayudando a ampliar tu vocabulario?” Puse el auto en reversa y lo solté. “Eres tan divertido.” Golpeamos el fondo de la entrada un poco más fuerte de lo necesario, pero estaba sintiéndome impaciente con Levi. “Pero tal vez no deberías renunciar a tu trabajo de demonio y no pon erte al día.” “Entonces, ¿vas a bailar con Adam o qué?” “Voy a ir con él.” Y sólo el pensamiento me hizo sentir mariposas en el estomago. Como si un refresco se me hubiera ido por la nariz, pero en el buen sentido. “¿Huh?” “¿Qué se supone que significa eso? Tú eres el que le dijo a Adam que me invitara en primer lugar.” Volé por el asfalto a cuarenta millas por hora. “Sí, lo hice.” Levi se mordió la uña. “Entonces, creo que esta noche deberíamos tratar de cerrar el portal.” Cambio total de tema. Clavando los frenos cuando el automóvil delante de mí tomó demasiado tiempo para hacer una parada, lo mire. “Eso sería bueno. Pero la pregunta sigue siendo la misma —¿cómo exactamente lo hacemos?” “Estoy trabajando en ello.” “Bueno, eso lo arregla todo.” Gire a la derecha un poco, demasiado bruscamente y toque el claxon.


“Tu sabes, ¿se te ha ocurrido alguna vez que no pasaste la prueba de conducir porque apestas como conductora?” Levi preguntó casualmente. “Yo no apesto como conductora. ¿Por qué dices eso?” “Tal vez por el hecho de que estás en el jardín del vecino en este momento.” Una mirada en el espejo retrovisor me lo confirmó. “Sólo con la rueda trasera derecha por como dos pulgadas. Eso pasa.” Ajusté el volante y acelere un poco. Tal vez más de lo estrictamente necesario. Tanto mi cabeza como la suya golpearon contra el asiento. Levi tomó la puerta, como si lo estuviera poniendo en peligro. “Detente. Yo conduciré.” “¡No!” Apartando mi pelo de los ojos, mire a la carretera. “Cada uno tiene su propio estilo al volante. Sólo porque no sea una abuela manejando, no significa que sea pésima en ello.” El resopló. “Esto significa que no puedes pasar la prueba.” “Te lo dije, no es por eso que he fracasado.” Pero estábamos en el supermercado, y quería helado, que prevalece sobre el de discutir con él, así que la deje hasta ahí. Teníamos el carro lleno de helado, queso mozzarella, leche y nata montada, cuando escuché una voz conocida decir, “Hola, Levi.” Uf. Me di vuelta y me encontré cara a cara con Amber Janson. Llevaba una faldita muy corta con un cinturón dorado y una ramera incluso más pequeña, y su cabello rubio caía artísticamente alrededor de su rostro. “Oh, hola, Kenzie,” añadió, su sonrisa desvaneciéndose de su cara. “Hola.” Ni siquiera trate de fingir una sonrisa. “Hola, Amber.” Levi le dio una cálida sonrisa y tomó su mano en la suya. Como si yo necesitara o quisiera ver eso. Una parte de mí esperaba que ella lo rechazara y lo pusiera en su lugar, pero me decepciono totalmente apretándose contra su pecho. “¿Qué están haciendo?” preguntó, mirando en nuestro carrito. “Vaya, a alguien le gustan los lácteos.” “Sí, me encanta,” le dije con alegría. “Como helado prácticamente todos los días.” “Kenzie nunca aumenta de peso,” añadió Levi. “Metabolismo alto.”


Definitivamente iba a conseguir diez dólares por eso. La cara de Amber se congeló. “¡Qué suerte para ti! Lo único que me salva a mí es que soy atlética.” ¿Contar chismes era un deporte? “No puedo imaginar que te tengas que preocupar por eso,” le dije realmente pensándolo. Me resulto complicado imaginarme a Amber pasando hambre por su propia voluntad, y tampoco lo necesitaba. Ella realmente estaba en buena forma, tenía que concederle eso. Ella no respondió, pero mimo a Levi y le susurró algo al oído. Sintiéndome tan bienvenida como molde en la mozzarella de mamá, no quería estar allí indefinidamente mientras que tenían su sesión de coqueteo, por lo tanto le dije, “¿Qué haces aquí?” ¿Y qué tan pronto te irás? Amber sólo tenía sus llaves en la mano libre. Ninguna cesta o carrito. Ella agito su mano. “Estaba pensando en solicitar un trabajo aquí, como una cajera.” No teniendo ni idea de por qué alguien que tiene todo lo que siempre quiso necesitara un trabajo, solo conteste, “Oh. Bueno, espero que lo consigas.” “Gracias.” Mi teléfono celular vibró en el bolsillo de mi sudadera. La cogí y leí el mensaje de texto. “Estas ocupada” De Adam. ¡Genial! No, escribí. Sólo perdiendo el tiempo en la tienda de comestibles, mientras que Levi y Amber hacen extraños gestos de coqueteo el uno al otro. Pero eso era demasiado largo para retransmitir en un celular. “Tng tarea d matmtcs.” Lo siento. Tan alegre como me sentía, se me ocurrió no por primera vez cuán completamente aburridos los mensajes de texto pueden ser, y como consumía mucho tiempo, más que el hecho de verbalizar. Mi boca se mueve mucho más rápido que mis dedos. ¿Llámame? le pregunté, arrojando a un lado mi orgullo. Nunca vamos a pasar del tipo de comentarios de Hola, ¿Como andas? a menos que realmente habláramos. Ok. No pudiendo ocultar una sonrisa, mire hacia arriba y bruscamente interrumpí a Levi y Amber. “¿Hemos terminado? ya que probablemente tendríamos que volver a casa.”


“¿Por qué? ¿Es que Adam te va a enviar imágenes por mensaje de texto de sí mismo, y deseas ir corriendo a casa para babear en privado? “¿Adam quién?” Amber preguntó, frunciendo el ceño un poco, probablemente porque había ocurrido algo dentro de la secundaria y ella no era consciente de ello. “Adam Birmingham. Él y Kenzie están enrollados.” “Sólo vamos al baile juntos,” le dije rápidamente, de alguna manera preocupada de que pudiera interpretar que Adam y yo fuéramos más de lo que éramos. “¿Tu y Adam Birmingham?” Los ojos de Amber se ensancharon con incredulidad. “¿Qué diablos tienen ustedes dos en común?” ¿Quién sabe? Pero no era francamente asunto suyo. Mi teléfono sonó. Una hora y media más tarde tuve la respuesta de Amber. No teníamos nada en común, absolutamente nada. Música, películas, comida, ropa, estábamos casi tan distantes como Australia y Nueva York antes de la invención de los aviones o de Internet. Y él era Australia y yo era Nueva York, sólo en caso de que se preguntaran, porque él tiene que estar al aire libre, todo atlético y bronceado, y yo era delgada y me vestía de negro. Así que todo tenía sentido, y sí, Amber Janson estaba en realidad en lo cierto sobre algo y estaba dispuesta a admitirlo. Porque la cosa es, en realidad no importaba. A pesar de que no veíamos nada de la misma manera, nunca tuvimos pausas raras en las conversaciones, y nunca nos hemos hecho sentir incómodos el uno al otro, y Adam tenía este realmente inesperado y astuto sentido del humor que me mataba, y parecía pensar que yo era inteligente e intrigante. ¿Qué más podía pedir? Bueno, está bien, yo podría pedir algunos sonetos a mi belleza, pero en realidad es probable que me avergonzara de todos modos, porque aunque estoy bien, no es que estoy destinada a ser America's Top Model. Luego la devoción total y absoluta sería buena en teoría, pero no creo que un tipo de hombre que se asemeja a un cachorro me atraería tanto a largo plazo, ya que siempre quieren atención, y tienden a saltar cuando uno entra en la habitación. Si encontrara a un chico que compartiera todos mis intereses, hasta los musicales de Broadway, habría una posibilidad muy grande de que fuera gay, y yo ya tenía un montón de amigos varones homosexuales. Realmente no necesita un novio gay también. No es que debiera mencionar la palabra novio, demasiado pronto para eso.


Pero fue una muy, muy, muy guay, divertida, entretenida conversación que me había mareado y casi dejado inconsciente del acoso de Levi. Casi. Cuando él me golpeó en la cabeza con una pelota de fútbol, impacte en la conciencia de su presencia. Había ido al porche, a pesar del clima helado de octubre durante la noche — al menos para mí, porque durante el invierno me convierto en un oso polar— y estaba sentada en las escaleras hablando con Adam, mientras que Levi pateaba la pelota en el patio. En realidad no prestándole atención a él ni a sus comentarios ocasionales y a los gestos de sus ojos, estaba profundamente entregada a un monólogo del Jardín Secreto para probarle a Adam que podía imitar al acento británico, cuando fui golpeada por el balón de fútbol de Levi. El teléfono salió volando de mi mano y vi estrellas detrás de mis ojos. El dolor estalló desde el fondo de mi cráneo y dejando escapar un grito de asombro, las lágrimas aparecieron y corrieron por mis mejillas. “Kenzie, ¿estás bien?” Levi corrió hacia mí. ¿Me veía bien? Estaba tumbada en el suelo, mi nariz sangrando, y embarazos mocos goteando mientras luchaba por controlar el dolor. Sentí como si mi cerebro hiciera implosión, y de repente estaba absolutamente segura de que Levi lo había hecho con el propósito de interrumpir mi conversación con Adam. Tratando de incorporarme, busque a mi alrededor el teléfono, sintiendo que mi cabeza palpitaba y me temblaban las manos. Sentí que iba a vomitar e incline mi rostro sobre los escalones, con mi objetivo siendo la hierba. Levi tomó el teléfono y dijo: “Amigo, Kenzie no puede hablar. Se encontró con una pelota de fútbol en la cara.” Y luego colgó. ¡Simplemente colgó! “Llámalo de vuelta y dile que estoy bien y que le voy a llamar más tarde,” me las arreglé, frotándome mis mejillas al aquietarse la sensación de descompostura en mi estomago. Decidí que no iba a vomitar después de todo. “Tu no estás bien.” Levi se agachó y miró a la cara, pareciendo preocupado. “Maldición, lo siento. Esa bola volaba. . . a una velocidad del demonio, ya sabes. Es un milagro que no te desmayaras.” “¿Era eso lo que estabas tratando de hacer?” Le pregunté, tomando una respiración profunda, temblando y dejándome caer sobre el piso.


“Fue un accidente. Nunca haría eso a propósito, Kenzie.” Su mano seguía haciendo ademanes como si quisiera tocarme, flotando en frente de mi cara, y mareándome. Por último, lo golpee débilmente. “Basta, me estás haciendo sentir mal.” “Lo siento, lo siento.” Bajó la mano y apretó los labios. “Voy a ir a buscar a tu mamá. Debemos llevarte a la sala de emergencias.” “¿Por ser golpeada con una pelota?” Intente burlarme, pero el movimiento envió a mi estómago a subir por mi garganta, y devolví a mi lado, salpicado el piso con los restos de la pizza casera de mamá. Asqueroso. Entonces el mundo se inclino otra vez cuando Levi se acercó y me cogió en sus brazos como si yo tuviera el tamaño de Zoe. Al abrir la puerta trasera con el pie, me dijo, “Cierra los ojos.” El era cálido y fuerte, y pareció una buena idea. Con un suspiro, me instalé contra mi demonio y trate de ignorar el golpeteo en mi cabeza. “Eres tan torpe,” dijo. No me sorprendió ni me molesto. Los hombres tienen una tendencia a bromear cuando algo incluso remotamente grave sucede. “Llámame Gracia,” murmuré. Levi no contestó. Pero pude escuchar un suspiro. Sentir la tensión en sus brazos y los hombros. Estaba preocupado por mí. Bien. Se lo merecía.


Capitulo 9

“Ella siempre ha tenido la cabeza dura” comentaba

mi madre,

mientras llegábamos a la casa después de 3 largas horas. El diagnostico era una pequeña contusión y ninguna fractura en los huesos. “Eso no fue gracioso, Señora S. Podría haberla lastimado de verdad” dijo Levi, mientras se mordía las uñas, un signo de que estaba agitado. Él y Brandon estaban viendo la T.V, Zoe en cualquier lugar, tal vez en su cuarto. Mamá me llevo al cuarto de emergencias para que me sacaran unos rayos X y yo estaba exhausta, pero le pregunte a Levi: “¿Hiciste la llamada que te pedí?” Hubiera llamado a Adam yo misma, pero pese a su poca seriedad, mi mamá estuvo a mi lado cada segundo, desde que Levi me trajo a la casa. No había manera de hablar con Adam sin que mamá no escuchara. Mi cabeza me daba vueltas, no necesitaba una examinación detallada de Kathy Sutcliffe, Esquire13, sobre mi relación con Adam. Levi puso los ojos en blanco “Si” “¿Que te dijo? le pregunté, antes de detenerme a pensar, de verdad quería saber y para rematar ¿de verdad quería escuchar la respuesta delante de mi hermano y mi mamá? “Él espera que estés bien” Levi dijo, encogiendo sus hombros. “¿Quién?” preguntó mi mamá.

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Esquire: del inglés, título que usan los abogados y las abogadas.


“Tengo un terrible dolor de cabeza” dije subiendo las escaleras, esquivando las miradas de todos. “Me iré a acostar” La cama era el mejor lugar para mi, incluso ahora que mi mente estaba a mil. Mi mamá echó un vistazo a su reloj “Caramba, ustedes dos necesitan dejar de hablar e ir a acostarse, son las 11 PM para mañana seremos unos zombies, bueno al menos yo lo seré, estoy segura que ustedes estarán bien.” Mamá negó con la cabeza, mientras yo anticipaba una charla acerca de “Una juventud desperdiciada por los jóvenes,” subí los escalones de dos en dos, para después lamentarme, ya que comencé a marearme. Debatiendo si debería ofenderme, porque aparentemente Adam no mostraba mucha preocupación por mí. Me detuve para quitarme mis zapatos de ballet. Salté cuando Levi me tocó por el brazo. “¿Qué?” pregunté. “Necesitamos hablar” “En la mañana” “No, ahora mismo. Es acerca del portal” “¿Va a explotar? ¿Has visto algo salir de ahí?” “No, quiero hablar acerca de como cerrarlo” “Entonces, eso puede esperar hasta mañana” “No, no puede” El estaba tan cerca de mí, que sin querer di un brinco, cuando trataba de pasar a la puerta de mi cuarto. Me detuve y lo mire, respiré hondo, para sacar fuerzas para seguir debatiendo con él. “Me di cuenta de algo” dijo. “Wow, sí que piensas” En medio de mis ganas de chillar, traté de empujarlo. Pero sus brazos me detuvieron. “Levi por favor, quiero ir a dormir. ¿Por qué me haces esto, todas las noches? Y después de tumbarme con un balón de futbol, lo menos que podes hacer, es dejarme descansar en paz. ¿Puedes entender eso? ¡Déjame en paz!”


Sonó más como una desesperación que una queja, pero esperaba que entendiera y se fuera de una buena vez. Repentinamente quitó sus brazos. Su mirada se calmó. “Está bien, hablaremos otro día. Buenas noches.” Mientras lo miraba caminar por el pasillo, tuve la sensación de que mi victoria fue en vano. Pero entonces decidí que tenía que ser el golpe que me di en la cabeza, si no como explicaba el sentimiento de que hice algo malo. Trucos demoniacos. Tiene que ser eso. En verdad no me gustaba él, y no hice nada malo. Todo era culpa de él, lo que hiciera era su problema, no el mío.

Tuve una noche fatal, que no me quito las sombras de mi extraña culpabilidad. Escuche que Levi salía de mi baño en la mañana. Me forcé a levantarme. Al parecer la contusión de ayer, sería mi excusa perfecta para no ir a clase— mi madre ni siquiera hizo el intento de despertarme— pero por alguna viciosa y extraña razón ya estaba despierta a las 6:00 am de todas maneras. Tal vez me sentía culpable de tratar mal a Levi, tal vez era la ansiedad de Levi, la urgencia de cerrar el portal (que sabia él que no sabía yo) o tal vez era el trauma residual en mi cerebro, pero ya despierta, no podía conciliar más el sueño. Me arropé con una manta, fui en busca de Levi antes de que se fuera a la escuela. Él y Brandon estaban en la cocina echándose grandes cantidades de Raisin Brand14 en sus bocas. Mi hermano levantó una ceja “Bonito peinado”

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Raisin Brand: un cereal de Kellogg.


El reflejo de mi imagen en el microondas me mostró, que en la noche mi cabello se transformó en un gigantesco algodón de azúcar torcido encima de mi oreja izquierda. Lo que sea. Traté de pasar mis dedos y se me enredaron. Arrastré la manta detrás de mí, acercándome a ellos. “¿Te sientes bien? Levi me preguntó. “¿No deberías quedarte en la cama?” “Estoy bien” a pesar de tener un cabello desastroso, mi dolor de cabeza había desaparecido. Estaba cansada de que mi mamá me despertara a cada rato en la noche, para comprobar mi lucidez, por órdenes del doctor. Era conmovedor saber que le importaba. “Te ves horrible” Tonto, y yo que me sentía culpable. “Gracias” “Fue un accidente lo juro. Nunca te haría daño a propósito K” “Está bien, los accidentes pasan. No estoy molesta contigo. No mucho. Así que mejor hablemos de lo que me querías decir anoche.” “Eso es una conversación privada” dijo mirando a Brandon. Mi hermano hizo una mueca. “Está bien, si ustedes van a hablar de sexo, me voy.” Puse mis ojos en blanco. “Nada de eso, come tu cereal y cállate.” “Ella habla de eso, pero solo con Adam Birmingham.” Mi comediante personal regresó. “¿Qué es lo que tiene Adam que te molesta tanto?” “Nada me molesta de él. Es agradable, somos amigos, salimos juntos a las prácticas. Solo que él no es tu tipo” “¿Y cuál es mi tipo?” ¿Y por qué sonaba como un insulto proviniendo de él? Sabía que Adam no era mi tipo. Sé que no sé nada de futbol o beisbol, pero ¿quién dijo que tenía que tener un tipo definido? “¿Quién dijo que tenía que salir con un clon de uno mismo?” “Alguien que sea más como tú. Alguien que tú conoces…” Señalando con sus manos para indicar mi apariencia. “¿Alguien con el cabello feo?” preguntó Brandon.


Levi se reía a carcajadas. Salí del área de la cocina, arropándome con fuerza con mi manta y arrastré los pies hacia las escaleras. “No importa. Esta conversación no tiene sentido, como todas las demás conversaciones que hemos tenido.” Subí rápido las escaleras y entré a mi baño en desafío. Extraño mi baño. Mi propio lugar, mis toallas, mi jabonera escarchada y mis vasos de Hello Kittie. Sentí resentimientos hacia Levi por usar mi baño, y estaba celosa de que entrara a mi escuela y en tan solo un minuto se haya hecho popular. El encajaba ahí, y mientras yo no quería ser esclava de la moda, las tendencias o tener la mentalidad de una pequeña oveja. No pude evitar sentir que quería encajar, solo un poquito. Con algún grupo. Mirándome en el espejo, decidí que eso nunca pasaría. Chispas, mira mi cabello. Ni modo tengo que aceptar la realidad. Debatí entre irme a mi cama o ir al otro baño para ducharme, encontré una pasta dental que Levi había dejado. “Kenzie” Un débil susurro cerca de mi oído hizo que se me cayera la pasta en el lavamanos. No conocía esa voz. Miré alrededor, no había nadie. “OK, me estoy volviendo loca” hable en voz alta Sinceramente esta opción era mejor —a que un demonio estuviera en mi baño— un demonio diferente. Uno que no conociera fuera del que si conocía. “Ayúdame” esta vez la voz salía desde la ducha y se escuchó como si fuera de una mujer. Su tono suplicante envió escalofríos arriba y abajo de mi espina dorsal. Cualquier ayuda que ella necesitara, estoy segura de que no era yo la persona indicada. No pude pasar el examen de conducir, no había forma de que pudiera ayudar a un ser sobrenatural. El portal necesitaba ser cerrado y debí esforzarme más en mantener la conversación acerca de esto con Levi cuando él insistió. Paralizada frente al espejo, debatí entre correr, gritas, o ambas al mismo tiempo. “Por favor ayúdame....Kenzie, me duele.” OK, me sentí culpable. Miré por encima de la ducha. No había nadie ahí. No físicamente. Lo que estuviese hablándome estaba dentro del portal, porque la cortina del baño no se movía y no sentí la presencia de nadie cerca. Su voz golpeaba la puerta de mi conciencia con sus susurros desesperantes.


La voz se escuchaba tan lastimera y asustada. Tosió con dolor como si le hubieran pateado en las costillas o algo así. Los ruidos eran horribles, como cuando escuchas una pelea callejera de gatos afuera y quisieras ayudar, sabiendo que no puedes o no debes hacerlo. Corriendo la cortina del baño lentamente, aguante la respiración anticipando otro rostro sangriento en mi drenaje. Era un rostro. Pero en vez de un maligno sangriento salpicón, masa gelatinosa, vi una chica de mi edad. Era hermosa, de cara blanca y satinada, desgarradora belleza y lloraba en agonía. Sus lágrimas caían en su rostro como si fueran perlas brillantes. Di un paso para observarla mejor, susurré: “¿Quién eres?” Hubo un rugido en mis oídos y repentinamente sentí como si el tiempo y el espacio desaparecieran y yo estaba en el agua flotando cálidamente. El rostro afilado, las lagrimas brillantes, sus ojos haciéndome señas para que me acercara, sus labios convirtiéndose en una sonrisa de bienvenida y me sentí... importante. Como si mi presencia fuera importante para su felicidad. Pero antes de que pudiera sonreír o decirle algo, fui sacada de la tina, arrastrada hacia atrás 3 pies hasta que golpee el lavamanos. “¿Estás loca? ¿Qué estás haciendo?” Esa voz, si la conocía. Parpadee hacia Levi, confundida. “No lo sé.” Mi corazón latía con fuerza y me sentí triste como si hubiese rechazado algo maravilloso, al mismo tiempo sentía miedo. Lo que haya ocurrido, sospeche no era nada bueno. “¿Qué?” mire hacia la tina, queriendo ver, queriendo saber quién o qué era eso. Levi se interpuso entre la tina y yo, sus manos en mis hombros sosteniéndome. “No mires” “¿Qué era eso?” trate de echar otro vistazo detrás de Levi. No pude evitarlo. Mis palmas me sudaban y mis pies se movían impacientemente mientras esperaba una respuesta. Levi me agarró por las mejillas y forzó a que lo mirara a sus ojos. “No mires, es un guardia de la prisión tratando de jalarte hacia el portal.”


“¿Un guardia de la prisión? ¿Estás seguro de que no era un prisionero?” Esa no era exactamente la imagen de un guardia de prisión. En la T.V. siempre salían con la piel áspera, cabello corto, gafas, una cara de irritación que tendría mucho sentido por el factor de tener que lidiar todo el día con criminales agresivos que no respetan la autoridad. Esta chica no se veía como un guardia de prisión que hubiera visto. Puedo jurar que no aparentaba tener más de 18 años. “Definitivamente era un guardia de prisión. De la Prisión de agua. Sus talentos consisten en reflejar las necesidades y deseos hacia ti como si estuvieras viéndote en el agua. Hace que confíes en ellos y te sientas cómoda en su presencia para que no hagas un escándalo o trates de escapar.” “No tengo ninguna razón para hacer un escándalo o para tratar de escapar, no soy una prisionera.” ¿Y que tenía que ver una chica que lloraba, era quejica, hermosa con mis necesidades y deseos? Me sentí confundida otra vez. “¿Por qué estabas en la Prisión de Agua?” “Ya te respondí porque estuve en la prisión” “Pero ¿qué significa estar en una prisión de agua?” “Vamos para tu habitación” Levi dijo, sosteniendo todavía mi rostro. “Trataré de explicártelo todo” “No” de repente me sentí obstinada y cansada de todo este asunto. “Quiero saberlo todo. Ahora mismo. Y deja de apretarme las mejillas, me haces sentir como si fueras mi tía Becky.” También porque eso lo hacía aproximarse demasiado a mí, y eso no ayudaba con mi equilibrio. Por alguna razón cuando estaba delante de él, todas las piezas que no encajaban juntas, cuando lo miraba de lejos parecía funcionar individualmente. Tenía una mandíbula fuerte, lindos labios, dientes blancos y ojos oscuros con un brillo dorado. Era desconcertante mirarlo y pensar que fuera atractivo. “OK” dijo bajando sus brazos. “OK” pero no te va a gustar lo que te tengo que decir.”


Lo miré fijamente, mis brazos cruzados en mi pecho. Llegaría tarde si no se daba prisa. No es que la secretaria le fuese a poner tardanza. Él la manejaba a su antojo como a todas las demás personas de mi alrededor. “Recuerdas que la prisión fue creada en los puntos de un pentagrama —mi elemento era la del agua— somos demonios acuáticos, creo que es como lo llamarás tú.” “Demonios acuáticos. ¿Cómo serpientes acuáticas?” Era tan difícil entender a los seres sobrenaturales, considerando que hace 2 semanas no conocía su existencia. “Y yo que pensé que eras un demonio de la envidia.” “Soy ambas cosas, como el origen versus la profesión.” “Ok. Creo que ya entendí.” Extraño y perturbador como lo era, de hecho creí poder manejarlo. “Entonces ¿qué tan importante es el agua para ti? Quiero decir, ¿te es difícil sobrevivir lejos del agua?” “No. El agua solo acrecienta nuestros poderes. Por eso el portal está en la ducha. Pero lo que quiero que entiendas de verdad, Kenzie es que el guardia de prisión tratará de jalarte dentro del portal, eso era lo que los otros dos demonios trataban de hacer. Ellos te quieren a ti.” “¿Qué es lo que quieren de mi?” debí paralizarme de miedo por la idea de ser un objeto deseado por los demonios, pero sinceramente estaba curiosa. No podía imaginar que ofrecerle a un demonio a menos que quisieran entretenerse, con un monologo o una actuación de “All that Jazz.” “Ellos quieren tu energía, tu esencia humana.” “Bueno, ellos no pueden tenerlo.” “Y es por eso que necesitamos cerrar el portal.” Siempre volvía a lo mismo. “¿Por qué tengo que hacerlo yo?” respondí. “Porque tú lo abriste. No crees que tenga razón. Tú lo abriste, tú lo tienes que cerrar” “Excepto que no sé cómo hacerlo.” Acaso no se acordaba de esa pequeña y molesta parte.


“Y si la cierro, ¿eso quiere decir que tú permanecerás aquí para siempre, cierto?” “Posiblemente” “Tenemos serios problemas que resolver.” “Primero: Tú no puedes vivir aquí para siempre, ¿qué harás cuando mis padres descubran que tu historia de casa llena de moho negro es falsa, y en la escuela sepan que no tienes acudientes, cuando no vayan a las reuniones escolares?” Saque otro dedo al aire. “Segundo; los dos hemos estado ignorando el pequeño hecho de que tienes que buscar otra forma de alimentarte en tu lista de cosas a hacer. Sé que andas esparciendo y creando enormes cantidades de envidia en casi la mitad de la escuela. Estoy segura que los chicos en el equipo de futbol están totalmente celosos cuando entras al campo y que seas la nueva estrella y que cada chica a la que des una sonrisa, otras las quieran matar por una sonrisa tuya.” “Tercero; estas arruinando mi vida. Antes de que llegaras, nunca me había pasado que un demonio de otro mundo me manoseara en el asiento delantero de su Chevy Impalas, o tratando de succionarme por el drenaje del baño.” “Tampoco hubieras tenido una cita con Adam Birmingham!” Me lo acaba de restregar en mi cara. “Adam y yo hubiéramos salido por nuestra cuenta eventualmente.” Levi resoplo “seguro, como sea. Pero nada de lo que mencionas tiene relevancia, porque lo que realmente importante es que necesitas cerrar ese portal, si no quieres morir, y yo no regresaré jamás a ese lugar. Por eso tú estarás aquí y yo estaré también. El resto son solo pequeños detalles que podremos resolver más adelante” Detalles. Solo detalles. “Ok. Como tú lo sabes todo, dime como cerrar el portal.” ¿Acaso hizo una mueca? Claro que lo hizo. Porque no sabía cómo cerrar ese estúpido y apestoso portal, entonces toda la conversación que tuvimos fue completamente inservible como siempre. “Tal vez deba explicarte”


“Ese sería un comienzo” “Esta área es un centro de actividad paranormal.... está geográficamente localizado fuera de cualquier desastre natural. Tiene una energía central por su elevación y proximidad al agua. Era un asentamiento de americanos nativos y después de Colonos blancos que practicaban el Espiritismo. Pero lo más importante es que está exactamente encima del Sistema correccional del Inframundo. “Entonces, ¿básicamente vivo en el Residencial del Infierno? Y que a pesar de eso, siempre es aburrido por aquí.” “El sarcasmo no fue necesario” “¿Qué hacen en el sistema correccional? Prisión, reformatorio para demonios caprichosos que se sienten culpables y regresan los caramelos robados a los niños.” El sarcasmo continuaba. No pude evitarlo. Era eso o tirarme al suelo en un ataque de histeria y desde que Levi usa mi baño dudo mucho que el piso este limpio. Él ignoro mi pequeña broma. “Si, es una prisión. Las cinco prisiones forman un pentagrama justo debajo de West Shore. Cada punto en el pentagrama de las prisiones individuales tiene su propio portal, como te había comentado anteriormente. Este portal —señalando detrás de él— está abierto. Bastante malo. Pero si los cinco portales son abiertos al mismo tiempo… entonces el pentagrama entero se convertirá en un portal... entonces West Shore se convertirá en un portal conectando el inframundo con el mundo humano. “Whoa. Entonces quiere decir que.....” “Que cualquier cosa de abajo puede subir. Todos a las vez.” “Chispas.” Pude sentir como el rostro se me ponía caliente. “Y para que sepas, sospecho que naciste para ser una cazadora de demonios.” Chico.


Capítulo 10

Una cazadora de demonios. ¿Yo? Se trataba de una completa y total broma. “Está bien, vamos a resumir aquí, Levi. Yo no puedo ser una posible cazadora de demonios, apenas puedo caminar por la habitación sin tropezar. No tengo ni un solo hueso atlético en mi cuerpo y nunca he tocado un arma en mi vida. No veo programas de televisión de tipo sobrenatural, y tengo malos reflejos. He fallado la prueba de aptitud física presidencial en la escuela, y Zoe probablemente podría ejercer más presión en la banca que yo. Sin mencionar que no poseo ningún traje de cuero ni conozco ningún hechizo de destierro. Además no tengo licencia de conducir.” No tengo idea que tenía que ver con no pasar la prueba de la BMV, pero me pareció importante añadirlo a la lista junto a mis otros atributos que me imposibilitaban a ser una cazadora, o la falta de ellos. Pero su mandíbula estaba tensa y sus brazos cruzados sobre su pecho. De alguna manera nuestras piernas se habían separado y nos enfrentábamos cara a cara, como pistoleros. O como dos niños peleando por una dona. O una adolescente y su compañero demonio. ¿Quién era el más ridículo? Podría envolver fuertemente mi cabeza. “Es lo único que tiene sentido. Tú fuiste inmune a Tyler.” "Pensé que había sido porque estaba profundamente preocupada por eso.

‘tomada’”

le

dije,

todavía

“Es verdad. Pero tú abriste el portal. Y dos veces te has resistido de entrar en él.”


“Porque tú estabas conmigo las dos veces.” No importaba lo que el dijera, yo tendría una refutación, porque me negaba absolutamente a ser una cazadora de demonios. No era una, y nadie podría hacer que lo fuera. "Esa pelota de fútbol a la cabeza pudo haberte matado. La patee con todas mis fuerzas.” “Has oído a mi mamá. Tengo una cabeza dura. Cuando era una niña dormía en literas, y cuando tenía siete años me caí de la cama desde arriba mientras estaba durmiendo. No sólo no me abrí la cabeza, ni siquiera me desperté.” “Kenzie, tarde o temprano tendrás que considerar que podría ser posible.” “¿No tienes que haber nacido cazador o de padres cazadores?” Lo único que mi papá ha dado de baja han sido caprichosos programas de mensajería. “Tu madre es una cazadora. Ella encarcela delincuentes, a los hombres que son realmente malvados.” Un escalofrío corrió por mi espina dorsal. Nunca antes había pensado en la carrera de mamá de esa forma. Pero Levi tenía razón. Mi madre cazaba dragones muy reales, o demonios. “No quiero ser una cazadora.” Eso sonaba realmente quejumbroso. Pero, vamos. Demonios. Cazadora. ¿No sonaba eso completamente aterrador? Yo no podría incluso atravesar una casa embrujada, sin tener un ataque de pánico, y esos actores con sangre falsa. ¿Qué harían si se enfrentaran en persona a una verdadera criatura demoniaca? Aparentemente lo aloje en la habitación de mi hermano y tuve clases de conducción con él. A veces era tan difícil recordar que Levi era un demonio. “Quiero decir, si aun no te he matado, ¿qué te hace pensar que tengo en mí una sola gota de algo realmente diabólico? Además, esas caras en la bañera no eran tangibles, no eran más que charcos de pegote. ¿Cómo se puede luchar contra eso? Por no mencionar que no sé cómo luchar contra nada, nunca he estado en una pelea a puñetazos. Isabella lo hizo, en séptimo grado con una chica nueva, que comenzó a extender el rumor de que Iz estaba embarazada, en séptimo grado, ¿puedes entender eso? Aunque no creo que ella me pudiera ayudar con esto, en todo caso.” Hice una pausa para tomar aire, había perdido el hilo. “¿Estas balbuceando?”, me preguntó.


“No. No creo que lo sea.” Me mojé los labios. “Levi, el punto final aquí es que me niego a ser una cazadora de demonios. Yo no naci cazadora, no me inscribí para ser cazadora, y no seré una cazadora.” “Levi, ¿estás allá arriba?” Esa era la voz de mi mamá. “Sí, señora S,” respondió a mi lado. “Vas a llegar tarde, cariño. Será mejor que te des prisa.” ¿Cariño? Esto estaba muy mal. “Muy bien, estoy en camino.” El puso sus manos tras mis hombros. “Relájate. Hablaremos de esto más tarde. Mientras tanto, quédate fuera de ese cuarto de baño. Hablo en serio. No pongas un pie ahí sin mí.” Como si tuviera que programar eso en mi PDA. Por favor. No me acercaría a esa bañera, de ninguna manera por ahora con o sin él. Ser absorbida en un portal de la prisión no me hacía ninguna gracia, de verdad. De buena gana yo misma me someto a una de esas permanentes de los años ochenta antes de meterme en ese lío. “Yo sólo me voy a quedar en mi habitación. Incluso no iré a la escuela hasta el medio día, así que no me perderé mi prueba de literatura Americana.” “Nunca me perdonaría si algo te sucede,” el dijo. Luego se inclinó y me besó en la frente. Justo cuando mi madre golpeo la puerta. “¡Levi, es hora de irnos!” Es bueno oír que no me fastidiará y me dejara sola. Pero eso aún no me distraía de la confusión que me produjo el contacto de sus labios. Así que no fue un beso real. Sólo toco mi frente. Algo así como un toque con un brazo. Sin embargo, todavía se sentía extraño, no fue como si me besara mi hermano o un amigo. Se sentía casi como un beso chico/chica, y eso me trastorno por completo. Así es que no dije nada de nada, me quedé ahí de pie en pijamas junto a la cabecera de la cama como una idiota —sí, gran sorpresa— y lo observe pasar junto a mí y abrir la puerta. Que estupidez de su parte, realmente.


La cara de mi madre pasó de la preocupación y la irritación leve a la rabia primaria. “¿Por qué estaban encerrados en el baño? ¿Y tú en pijamas?” “Uh…” ¿Qué escusa inventar para salvar mi trasero en dos segundos? Ninguna, al parecer. “Estábamos hablando de cómo cerrar un portal de demonios,” Levi dijo mientras se ponía delante de ella con una sonrisa. La verdad parecía una locura en voz alta, por lo que era en realidad una buena estrategia. Yo estaba impresionada. Mamá no tanto. Ella frunció el ceño. “Ustedes pueden pensar que esto es lindo y divertido, pero hablo en serio. No quiero que vuelvan a encerrarse en una habitación.” “Es un cuarto de baño, mamá,” le dije, molesta por su tono. “¿Qué crees que podríamos estar haciendo aquí?” “El hecho de que no te puedes imaginar todas las cosas que podrían ocurrir en un cuarto de baño me tranquiliza.” Iuu. ¿Qué quiso decir con eso? Una imagen mental de mamá y papá haciendo todas esas cosas que podrían ocurrir en un baño golpeo mi imaginación antes de que las sacara a la fuerza. Así es que no quería ir ahí. “Pero aún así, nada de puertas cerradas.” Ella hizo aquella cosa con el dedo y yo luché contra la necesidad urgente de rodar mis ojos. “¿Cómo es que la eliminación de moho tarda tanto?” Mi madre se volvió y le preguntó Levi. Yo le lance una mirada de lo ves. No había forma de que él fuera capaz de permanecer más de una o dos semanas aquí sin que mis padres comenzaran a preguntar de donde viene y por qué en realidad nunca había hablado de sus supuestos padres. “Es algo complicado,” le dijo cuando comenzaron a bajar las escaleras. “¡Toma el día con calma!” Mi mamá me amenazó por encima del hombro. Una vez que estuvieron fuera de vista, me dirigí por el pasillo por una ducha, entonces fui directamente a mi ordenador. No había ni un sitio en la web que definiera a un cazador de demonios, pero no era difícil imaginarlo.


Demonio: un espíritu maligno. Cazador: un asesino. Cazador de demonios, por lo tanto, sería alguien que mata a los malos espíritus. Sí, como si eso fuera a suceder. Use Google para buscar ‘demonología’, y pase una hora mirando las imágenes de criaturas aladas y desnudas, con nombres impronunciables como Azazel y Belcebú, que sonaba como el tío redneck15 de alguien. Según varias enciclopedias en línea y sitios web, los demonios parecían ser, bueno, como que, los espíritus malignos, salían a convencer a los seres humanos de que actuar mal era realmente genial. Nada sobre cómo tratar con ellos. Estaba agradecida de que Levi haya aparecido en la bañera con pantalones vaqueros y una camiseta, tomando en cuenta algunas de las imágenes y los dibujos en línea. Que siempre parecían estar flotando maliciosamente, de pelo largo, mujeres bien dotadas, que abrían sus labios de color rojo rubí, en señal de rendición. Una imagen en particular, me hizo estudiarla de cerca. Los ojos de la chica eran preciosos, con piel blanca lechosa, mejillas enrojecidas, pelo castaño, y brillantes ojos azules. El demonio era feo, con una “F” capital. Tenía golpes por todo el rostro, labios grandes, brillantes ojos amarillos, gigantesco, alas escamosas, un trasero bulboso, y largas uñas en los pies. Aun así, ella estaba a medio vestir y claramente a punto de entregarse a él. Era una locura. ¿Qué mujer en su sano juicio podría caer en las desastrosas garras de esa cara de viruela? No entendía nada. Entonces, de repente se me ocurrió que tal vez lo que esa chica estaba viendo era un chico apuesto en el siglo XVIII, pantalones y zapatos de hebilla. Tal vez estaba mirando a su fantasía cobrar vida, ardientes ojos melancólicos, cabello sexy y todo eso, precisamente el hombre por el que ella caería rendida. Tal vez por eso Levi había aparecido en la bañera con pantalones vaqueros y una camiseta. No es que Levi fuera mi fantasía, porque si yo fuera a hacer clic para comprar, lo habría ordenado con orejas, que no sobresalieran, y hombros más amplios. Y él no sería un demonio lujurioso, después de todo. Era un demonio de la envidia. No es que yo la haya sentido demasiado ¿o sí? Estaba verde de envidia por su éxito social, y por su licencia de conducir. 15

Redneck: especie de granjero, con muy malos hábitos


¿Y si hubiera aparecido en una forma no amenazante sólo para manipularme? ¿Para utilizarme para acceder a mi escuela y amigos? No era un pensamiento agradable. El exactamente nunca me contó cómo es que había acabado en la cárcel, o cómo fue él exactamente el que se metió a través del portal y no alguien más. Esto me hace preguntarme, porque nunca se lo pregunte. Tal vez porque yo realmente no quería saber la respuesta. Era más fácil sentarse y fingir que era sólo un hombre normal, que apareció de una forma algo inusual. Quién diría que supuestamente seria una cazadora de demonios. Y que conocería a mi compañero. La pregunta era, ¿cuánto de lo que Levi me dijo debería creer, si es que hay algo? Debería ponerlo a prueba. La cuestión era cómo hacerlo. La situación exigía Pop-Tarts16, por lo que baje las escaleras, esperando por un desayuno cargado de brillante azúcar. Por lo general el proceso del azúcar y los carbohidratos era inspirador, pero ahora no me gustó el camino por el que condujo a mi cerebro. Al masticar, pensé que había tres opciones para descubrir si Levi era sincero y me decía la verdad. 1. Podría tratar de matarlo, de verdad, y ver si había algo maligno en mí. 2. Podría decirle que acepté mi papel como Cazadora y le pregunto si quiere ser mi mentor. 3. Podría preguntarle cómo cerrar el portal (yo sólo sabía que él sabía cómo hacerlo). Las tres opciones eran bastante apetecibles. La primera, si bien, atractiva en teoría, teniendo en cuenta todos los problemas que Levi me había ocasionado, realmente no estaba en mí. No me gusta pisar arañas, y aunque él pueda alterar hasta mi último nervio, no puedo verme a mí misma dando puñaladas o disparos o envenenando a Levi, por cierto, ni idea de cómo podrían caer en mis manos un cuchillo grande, un arma de fuego o veneno. Esto requeriría investigación y endurecerme interiormente, junto con la erradicación de toda compasión humana. No es una opción para una buena chica.

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Pop-Tarts: Un pre-pastelillo hornada, de forma plana y rectangular, hecho por la compañía Kellogs.


La segunda no era tan mala. Podría fingir interés en ser una cazadora de demonios. Yo fui actriz, después de todo. Altamente capacitada y todo eso. Pero la cosa era, que se suponía que le dijera “Oh, oye, ¿sabes qué, yo realmente no quiero ser una cazadora? Lo siento por hacerte perder el tiempo en entrenarme.” Si él fue sincero y honesto conmigo, había enormes posibilidades de que realmente lo hiciera enfadar cuando viera que estaba mintiendo como una alfombra. La número tres sonaba dudosa, pero estaba definitivamente inclinada hacia ella. Después de todo, si su sugerencia de cerrar el portal funcionaba, tendría que asumir que él estaba diciendo la verdad, ¿no? Y yo quería que el portal se cerrara, Eso era un hecho. Por lo que sería matar dos pájaros de un tiro, y yo era una chica multitareas. La puerta número tres funcionaba bien para mí.

Lo que descubrí tres días más tarde fue que no es

fácil sacar el

tema en una conversación ociosa. Así que, ¿qué hay de ese portal? Levi ya me había dicho que no sabía cómo cerrarlo. Había sido bastante claro al respecto. Antes, pensaba que estaba tratando de convencerme de que era una cazadora de demonios con la idea de que cerrar el portal fuera mi problema, ya que él no sabía cómo hacerlo pero ahora me pregunto. ¿Cuáles fueron sus motivos? ¿Le haría bien o mal que yo fuera una cazadora? ¿Y por qué un demonio como él no tenía idea de cómo cerrar ese portal? Algo apestaba, y no era mi hermano, Brandon. Y yo aún no sabía cómo llegar a la verdad. Declaraciones al azar como: “ya sabes, si vierto esa crema para el acné por el desagüe de nuevo, ¿qué crees que pasaría?” No me llevaría muy lejos. “No sé,” me dijo, cuando estábamos yendo al centro comercial. Levi necesitaba un traje para su regreso a casa y yo necesitaba un vestido. Se me ocurrió que era increíblemente raro que fuéramos a comprar juntos ropa formal, pero no quería pedírselo a Isabella porque ella estaba actuando muy molesto con todo este asunto de volver a casa. La mayoría de mis otros amigos que habían tenido calificaciones lo suficientemente altas como para ir de compras conmigo eran mis amigos del teatro pero a ellos les gustaban mas las tiendas de segunda mano que las grandes tiendas. Y aunque estoy a favor de una ganga, el llevar un vestido usado a casa no me parecía atractivo.


“Creo que podríamos tratar de derramar un poco de tu crema para acné y ver qué pasa.” Cogió el tablero. “Con calma, quiero llegar al centro comercial en una sola pieza.” Facilita el gas, le dije, “No suenas convencido en lo que respecta a las diferentes maneras de cerrar esta estúpida cosa. Pensé que estabas preocupado por mi seguridad. Si de veras estas preocupado, me ayudaras a pensar en formas para cerrarlo.” Se encogió de hombros. “Yo no creo que funcione.” Entonces supe que él sabía que no iba a funcionar, porque él sabía lo que iba a funcionar. Pero no me lo diría. Era un problema. Así como el hecho de que cada vestido en el centro comercial parecía ser de hace seis años, puf. Eran como salidos de un antiguo concurso de belleza, de color rosado chicle, amarillo o azul cielo, o era una vaina recta en colores glamorosos como esmeralda y café quemado, que sería fabuloso en uno de los miembros del elenco de Desperate Housewives, la noche del Emmy, pero eran demasiado viejos para mí. Tenía que haber un término medio en algún lugar, sólo la mitad que parecía faltar en medio de unos vestidos sobrecargados que gritaban “clubes y tiendas para proxenetas.” Levi levantó otro vestido de Cenicienta. “¿Qué tal este?” Estaba decidido a cubrirme en capas de gasa. “Como que no creo que Adam pase a recogerme en un carruaje de calabaza, voy a pasar, gracias.” Lo empujo de nuevo en el estante, suspiró. “Eres demasiado exigente. Me tomó cinco minutos encontrar algo. ¿Cuál es el problema? Adam va a mirar tu vestido y te imaginara sin el de todos modos. Confía en mí, a él no le va a importar como luzca tu vestido.” “Eres un cerdo repugnante.” Fue una respuesta automática, porque mi mente estaba en otra cosa, en como quitaba un vestido tras otro del estante de ventas. Nada. Me estaba empezando a poner nerviosa. Realmente no quería usar un glorioso tutú. “Soy un hombre.” Pero eso no le impidió seleccionar otro vestido, esta vez de un color ciruela vivo que estaría en conflicto con las puntas de mis cabellos rojos. “¿Qué tal este—”


“No.” “Vamos, lucirás bonita en este.” Claro, si fuera para una audición para Charlie y la Fábrica de Chocolate. “Si dice que brilla en la etiqueta, entonces no lo quiero.” Lo que quería era un vestido que reflejara mi personalidad. Al parecer, mis necesidades no eran prioridad en la mente de los diseñadores de vestidos ‘de regreso a casa’, porque no había nada. Dos horas y seis tiendas más tarde, hubiera sentido pena por Levi, si no estuviera tan frustrada. No pude encontrar nada que me gustara, o si me gustaba, no tenían mi talla, o lucia como un lápiz número dos en el. Mi vestido no parecía existir. Levi fue alternando entre gemidos y cantándose canciones de White Stripes. El estaba completamente abatido sentado en una banca fuera del probador, mirando con curiosidad el techo, sosteniendo su estómago. “Vamos, Kenzie, sólo tienes que elegir algo. Cualquier cosa. Esto es peor que la cárcel. Por lo menos no se moría de hambre allí.” “Te dije que te fueras a comer algo. No me importa.” Estaba acalorada y de mal humor, saque la cabeza, con el pelo esponjado por la estática, por la puerta. “¿Puedes traerme este en una talla menos?” Este vestido estaba bien, era de encaje negro con una faja rosa lamentable, pero pensé que podía pasarlo por alto, en aras de llevar algo en mi cuerpo, o mejor aún, podría teñirme el pelo rosa para combinar. Estaba desesperada. Aún recostado, Levi metió la mano y agarró el vestido. Le cayó en la cara. “¿Así que voy a ir a comer después de conseguir este vestido en una talla menos?” “Claro.” El se arranco a sí mismo de la banca. “Ya sabes que Adam Birmingham no se merece esto.” “¡Ve por el vestido!” Estaba en mi camisa y pantalones vaqueros, que me había visto obligada a ponerme para poder abrir la puerta, por no mencionar que siempre me resultaba raro estar de pie en medio de un probador solo en sujetador y bragas a la espera de otra talla. Sonaba demasiado como una visita al médico. Pero ya estaba comenzando a cansarme de ponerme y quitarme la ropa de pie y descalza en la moqueta sucia.


Luego de largos y aburridos cinco minutos, el volvió a aparecer. “No he podido encontrar ese vestido, pero la vendedora encontró este en la trastienda. Ella dijo que es nuevo, y que estaba muy de moda.” El se la dio, con una mirada dudosa en su rostro. “No lo sé. Parece un poco raro para mí, como un sudario o algo así. Pero con un tipo de onda de Austin Powers.” Eso parecía prometedor. Tres minutos después, supe que era mi vestido. Era negro puro con una falda recta y las rayas verticales de raso para darle un brillo sutil. El escote era cuadrado, con tirantes, y en conjunto se las arregló para funcionar. Era corto y muy chic, lo que hizo que mis piernas flacas tuvieran algo de estilo. Me sentía elegante y cool en él, aunque no como si llevara cuarenta años usándolo. Sólo lo suficientemente extraño como para ser yo, pero elegante. Tomando una respiración profunda, me alise el vestido en el estómago, y abrí la puerta. “¿Qué te parece? Me gusta este.” Levi volvió y tuve la satisfacción de ver caer su boca abierta. “De primera,” dijo. Pensé que había dicho de primera, pero no estaba segura. “¿Se ve bien en mí?” ¡Claro que sí! también sería bueno que se encogiera de hombros o se burlara de mis piernas de jirafa. Pero él negó con la cabeza lentamente y me miró. “Te ves...” Su voz era un poco estrecha, y yo tome aire. “Asombrosa. Ese es totalmente un vestido Kenzie.” Oh. Qué chico. Demonio. Que demonio. No se puede detener. Una sonrisa se dibujó en mi cara y me di la vuelta, sintiéndome feliz, feliz, feliz. Tenía razón en esperar por el vestido perfecto. Me gustó mucho la admiración que vi en su rostro, y me agradó que estuviera satisfecho, que entendiera la importancia que la ropa tenía para mí. “Gracias, Levi.” “¿Ahora podemos ir a comer?”, preguntó, con su rostro crispado de nuevo en agonía. Parecía, que treinta segundos era todo lo que sería capaz de desviar su atención de su estómago. “Claro. Sólo tenemos que colgar todos estos vestidos y regresarlos.” Le entregue una pila gigante de telas multicolores y diversas perchas con una gran sonrisa. “Gracias. Me voy a cambiar.” “Esta es una venganza en retribución al asunto de la pelota de futbol, ¿no?”


“¿Tendría que hacerlo?” Cerré de un portazo. Si él tuviera segundas intenciones y estuviera jugándome una broma de demonio, pensé que bien podría hacerle pagar por eso.


Capitulo 11

Como no cuestionar a un demonio, por Kenzie A. Sutcliffe. Lo primero y lo más importante, evitar cualquier asunto que pueda ser controversial. Pretender que todo irá bien. Vivir en la negación y evitar el asunto eternamente mientras el demonio se atraganta con enormes burritos. “¿Um, creo que deberíamos hacer algo? ya sabes, sobre la situación…” Encogimiento de hombros de Levi. “Así que, acido clorhídrico, ¿he?”, pensé que podría desatar algo. Nada. “Tal vez podrías mostrarme los cálculos o lo que sea que eran.” Levantamiento de cejas sin compromiso. Bueno, lo intenté. Pero no me gusta la confrontación. Así que, si tú no quieres lograr completamente nada en una sesión de preguntas con un ente demoniaco del otro mundo, simplemente vete a casa y arréglate para tu cita con la estrella de futbol y compañero de laboratorio, quien te ha brindado bonitas sonrisas cuando te ve en la escuela. Es lo que hice. Y luego me fui a mi cita con la estrella de fútbol y semental-compañero de laboratorio y me olvidé por completo de que había un demonio que vivía conmigo y que afirmaba que había algún propósito más elevado que la cacería de seres malvados. Y hablando de mi cita, todo lo que me importaba era asegurarme de no ir por ahí como un fenómeno —aunque probablemente lo soy, pero ¿por qué espantar a Adam tan pronto? por supuesto el ya fue testigo de cierto nivel de rareza cuando lo interrogue acerca de sus motivos para regresar a casa y de que estaba aun aquí colgado conmigo.


Mi audición estuvo bien —no fue brillante, pero no apesto por completo. Admitámoslo, estaba distraída. Por lo que obtuve la crítica de mis amigos cuando Adam paso por mí al teatro en su SUV Lexus y se paseo por el vestíbulo usando ropa que gritaba “mírenme, soy un atleta.” “El no es tu tipo,” dijo Sara en voz baja. Lindsay se quedo boquiabierta. “Wow. Que cuerpo.” Eso hizo a mis mejillas calentarse, me sentía completamente desvalorada. Sonrojarse debería ser ilegal y, por lo que puedo decir —aunque estoy en la ciencia por los tontos— no había una explicación biológica de por qué se ponía mi cara rosada y en ocasiones manchada por aquí y por acá cuando estaba avergonzada. Jamie hizo un pequeño sonido de “Mmmm” “"Vamos chica. ¿De qué campo de juego lo arrancaste?” “No me sigan —les susurre cuando empecé a avanzar. Adam se veía un poco intimidado al acercarse a mí a la vez que yo estaba envuelta en un paquete, en su mayoría lleno de mujeres. “Hola,” dijo con una sonrisa nerviosa. “Hola.” le sonreí de vuelta. Entonces me di cuenta que mis amigos estaban detrás de mí cuando los ojos de Adam se ampliaron. “Quiero saber si tus intenciones con respecto a Kenzie son honorables,” exigió Lindsay. “¿Y a qué hora vas a traer a nuestra pequeña a casa?,” Jamie agregó. Sin mirar me di cuenta que tenía las manos en las caderas y había entrado en el papel de madre protectora, a la izquierda del escenario. “Y si tienes…” Sara empezó. “¡Adiós!” grité, sorprendiendo a Adam, agarrando su mano y tirando de él hacia la puerta. “Los quiero chicos. Nos vemos el lunes.” Me moví rápido, me tropecé con la jamba de la puerta, y ni siquiera hice una pausa para reflexionar sobre lo embarazoso que era. Porque lo que estaba detrás de mí era mucho, mucho peor. El tirón a la mano de Adam lo hizo tropezar tras de mí, hasta que llegamos al estacionamiento. “¿Dónde está tu auto?” pregunte. “Aquí mismo” el apunto hacia el Lexus, justo frente a mi cara.


Duh, como si no lo hubiera visto llegar cuando estaba espiándolo por la ventana. El miedo me volvía estúpida. Adam abrió la puerta por mí, salte adentro, de un tirón cerré la puerta y la asegure. Cuando el estuvo en el lado del conductor, me miro de arriba abajo y frunció el ceño. “Yo no haría nada para avergonzarte.” “¿Qué?” sin querer mire atrás, al teatro, mis amigos estaban haciendo señas y poniendo caras. “¿A qué te refieres¿” “No tenias que arrastrarme lejos de tus amigos de esa manera, se que tú piensas que soy esa clase de deportista descerebrado y tal vez lo sea, pero no voy a rascarme el ombligo frente a ellos ni nada por el estilo.” No lo vi venir, estaba tan preocupada de que mis amigos pudieran humillarme o insultaran a Adam, que no me di cuenta que el pudiera mal interpretar las cosas y sentirse humillado de todas formas y por mí. Era bueno saber que él también se sentía inseguro. En aquel momento, perdí todo el nerviosismo que alguna vez sentí con Adam. Sonreí, en parte, de alivio y en parte por la imagen de el agarrando el frente de sus jeans. Así es que no es una cosa que Adam lo haya hecho. “Yo no creí que te rascarías frente a ellos, estaba aterrada de que ellos dijeran algo bizarro y me avergonzaran, estaba tratando de protegerte de ellos.” “¿Qué podrían decir?” me pregunto con una mirada un poco aliviado, pero no totalmente convencido. “Algo diseñado especialmente para atormentarme, pero créeme, no creo que seas un deportista descerebrado.” yo pensaba que él era un deportista muy, pero muy bueno, con un toque de sensibilidad. “A donde vamos” “¿Tienes hambre? podríamos ir a cenar.” “Yo siempre tengo hambre”, le asegure, no tenia caso jugar a la anoréxica con él. Descubriría muy pronto que adoraba la comida, especialmente cuando tenía en mi boca un argumento consistente y frecuente. “Genial” el me miro de arriba hacia abajo, mientras daba partida al SUV. “¿De qué te ríes?” Me mordí los labios para tratar de contener la risa, “No me hagas caso, solo soy un fenómeno.” Adam rio también, “me gusta eso de ti.” Cinco horas después concluimos que a él le gustaban un montón de cosas acerca de mí, incluyendo mis labios.


Después de dejarme en la entrada de mi casa, Adam se acerco por un beso y yo seguí el juego. Lo habíamos pasado muy bien en la cena y en el cine y el fue muy agradable. Calificaba hasta para el soso de mi padre. Un beso se convirtió en dos, lo que se convirtió en el momento de decir adiós antes de que papá mirara por la ventana y viera las ventanas empañadas. “Tienes unos ojos hermosos,” dijo Adam después de que rompiera el beso para tomar aire. “Combinan con mi pelo,” le dije sintiendo mi pecho hinchado, como si me hubiera inyectado helio. Estaba flotando muy alto, como si hubiese tomado endorfinas o algo así de serio. El se echó a reír. “Eso es lo más estúpido que he dicho hoy ¿verdad?” “Nada es estúpido cuando es un cumplido.” El se aclaro la garganta y miro a lo lejos, tamborileando los dedos sobre el volante, “¿Puedo decirte algo?” “Claro” una burbuja de adrenalina estallo inmediatamente, eso no sonaba bien, eso sonaba como al prefacio de una confesión —que él salió conmigo solo para acercarse a Levi o que se había dado cuenta de que estaría ocupado limpiando el armario en la noche del baile y ya no podría ir conmigo. Pero el miro tras de mí. “Yo sabía quién eras” dijo en voz baja. “Todo el año supe quién eras” “Oh” eso era algo muy bueno, realmente bueno, quise preguntarle por qué había pretendido no saberlo, pero no estaba segura de que él me respondiera con la verdad en todo caso y me figure que sabía por qué de todas maneras. Tal vez Adam se estaba castigando a sí mismo, y si él no hubiera estado, era mucho mejor asumir que lo estaba. Además, ahora estaba claro para mi que el se inclino hacia adelante con la intención de recoger mis labios, donde los habían dejado dos minutos antes. Desafortunadamente, casi caigo fuera del auto cuando la puerta se abrió de un tirón, entrando una explosión de aire frio de octubre. Escuche la voz de Levi, en un escenario que era extrañamente familiar, con la excepción de que ahora estaba perfectamente satisfecha de haber obtenido un poco de atención, a diferencia de cuando Tyler me había besuqueado. También estaba cien por ciento segura de que Adam no era un demonio. “Hola chicos que pasa” dijo Levi con una voz muy amistosa. Adam lo miro con incredulidad. Me volví y le lance una mala mirada. “Regresa a la casa”. Le dije sin tratar de ser sutil.


“Solo contigo” Me miro dulcemente. Odiaba cuando lucia tan inocente, y tomo mi mano en la suya. El Sr. S dice que es suficiente por esta noche. “Estaré ahí en dos minutos,” trate de quitar mi mano, pero Levi había tomado medidas al respecto. “Nop, te vienes ahora conmigo,” Levi tiro de mi fuertemente. Tendría que ir con él o terminaría desparramada sobre la calzada. “Te veremos luego Birmingham.” Como un rayo me metió en la casa. Sucedió tan rápido, mis pies se tropezaban sobre los suyos, que sospeche que se había convertido en un pequeño demonio veloz. “¿Qué crees que estás haciendo?” demande cuando entrabamos por la puerta del garaje a la cocina. “Ni siquiera pude despedirme. ¿Qué clase de rudeza es esa?” Di una rápida mirada para confirmar que mis padres estaban acostados y que en realidad no formaban parte de este jueguito del chaperón. “Solo te estaba salvando de ti misma y de las hormonas de tu futbolista semental.” “No necesito ser salvada, muchas gracias” e incluso si lo necesitara de dónde sacó la arrogancia para pensar que él es el indicado para salvarme. “Podrías engañarme” “No es tan difícil engañarte”, replique. “¿Cuál es tu problema?” “Tu, tu eres mi problema” “Tu problema es que te estás lanzando sobre Adam porque estas celosa de chicas como Amber, que siempre consiguen al chico que les gusta” ¡Hello! ¿De dónde saco esta lógica retorcida? Hay tantas cosas malas en esto, y no sabía por dónde empezar. “No estoy celosa de Amber” No demasiado en todo caso. “¿Me estas tomando el pelo?” Levi se echó a reír. “Cariño, yo he estado alimentando de tu envidia por dos semanas. Créeme tu estas celosa.” Sentí la sangre fluir a mi cara. “¿Has estado alimentándote de mi envidia? Eso es absolutamente asqueroso” Y no estaba celosa. No mucho. “Bueno, no lo pude evitar, estabas justo ahí. Sería como tener un brownie perfecto y lanzarlo a la basura. Si agitan una barra de chocolate en tu nariz, te la comes, ¿no?”


Ni idea de qué decir a eso, y me sentí extrañamente mortificada, me rebane los sesos por otro argumento. “No me estoy lanzando sobre Adam, nosotros estamos enganchados y no es tu maldito problema Levi.” “Oye” El abrió sus brazos. “¿Quieres arruinar tu vida? bien. Adelante.” “La única cosa que arruina mi vida eres tú.” Estaba tan enfadada, que comencé a temblar y las lagrimas asomaron a mis ojos. ¿Acaso no se me permitía que algo bueno me sucediera sin que todos me criticaran y trataran de quitármelo? ¿Y el cómo pudo alimentarse a mis expensas? Me sentía violada y me pregunte si él había salido con Amber a propósito, solo para irritarme, para ponerme envidiosa, para alimentarse. Levi dijo algo en voz baja sacudiendo su cabeza. “¿Qué?” “Nada” Exasperada y sintiéndome un poquito enferma del estomago, tiré mi abrigo en el mezón de la cocina y subí las escaleras. “No hagas ruido,” dijo entre dientes tras de mí. “Despertaras a Zoe.” Como es que le puede interesar más mi hermanita pequeña que yo. Déjenme liberar la mayor cantidad de auto demonios virtuosos del infierno.

Me parece que Levi y yo no nos hablamos el resto de esa semana, o al menos yo no le hable a él. Y después de un par de días el se rindió y renuncio a hablarme. Portal o no portal, de veras sentí que no podía dejarlo ir por ahí tomando decisiones por mi y pensé que él me debía una gran disculpa por alimentarse a costa mía. Aparentemente él no estaba de acuerdo. Así que en lugar de argumentar a mi favor por setenta y treceava vez, nos acabamos de evitar el uno al otro. Pero estaba demasiada ocupada con el resto de mi vida, al menos no extrañaría su áspera presencia. Lunes, teníamos nuestros interinos y Adam y yo fuimos a recibir las clases en A&F. El Sr. Beckner nos separo y me sentaron junto a Eric Dobson, que tenía un problema de mocos que le obligaba a hacer sonidos húmedos en la parte posterior de la garganta y la nariz en intervalos de cinco segundos. Adam vino


a estudiar esa noche y para compadecerse por nuestra disposición de asientos nuevos, como el tuvo que sentarse con Samantha Schwartz, que tenia tendencia a estallar en lagrimas sin razón aparente. Mientras yo estaba molesta por Eric, Adam estaba aterrado de que pudiera enviar a Samantha en un espiral suicida si no seguían la línea de sus disecciones. Martes, me enteré de que conseguí un papel en “El sueño de una noche de verano”, aunque sólo un papel de apoyo en lugar de uno protagónico, qué era a lo que aspiraba. Miércoles, aparecieron flores en mi casa, un bouquet de flores silvestres con una tarjeta de felicitación de Adam por obtener un papel. ¿Lo puedes entender? ¿Qué tipo es lo suficientemente inteligente como para no conseguir rosas o algo completamente extraño, como claveles, y decir felicidades en lugar de perdón? Los puntos de bonificación son para Adam. Jueves, Adam sugirió que podría usar su jersey de entrenamiento, en el juego del viernes por la noche. Wow. Y el viernes, lo hice. Fue surrealista, tal vez las cosas fueron muy rápidas, y de manera totalmente fuera de lugar para mí, por presentarme en un partido de fútbol vestida con ropa deportiva. De hecho fue extraño para mi incluso poner atención al juego, pero el hecho es que lo hice y lo disfrute, eso me demostró hasta que punto me había enamorado de Adam. Quiero decir, aquí estaba yo, vistiendo un cuello de tortuga negro que había pedido prestado a Isabella bajo el jersey que tenía un número 17 blanco que decía Birmingham atravesando la espalda, y mis jeans enrollados. Así es que me podías ver entera de negro con calcetines deportivos blancos que pedí prestados a mi hermano. Incluso me había puesto unas cuentas de color negro y plata para combinar con el equipo, y un listón negro en el pelo. Después entre en pánico por qué no lucia como yo, así es que agregue un cinturón tachonado para hacerlo real. El plus era que había cambiado las puntas de mi cabello de cereza a fucsia para el equipo lo que combinaba muy bien con los colores negro y plata del colegio. Mi papá de hecho dio un respingo cuando bajé las escaleras. “¿A dónde vas?” preguntó. “Al juego de futbol” tal vez pensó que iría a una fiesta de Halloween, de hecho eso era más razonable para mí de lo que estaba haciendo en realidad. “Oh” el papa frita en su mano quedo a medio camino de su boca. “¿De dónde sacaste ese jersey de futbol?” “Adam Birmingham. El es el pateador. Al menos creo que lo es. El es el tipo que patea el balón entre los postes cuando no estás lo suficientemente cerca como para conseguir un touchdown.” Levante mis dedos como pequeños postes para ilustrar mi explicación.


Mi pobre padre me miro completamente perplejo y no fue por mi falta de conocimiento de futbol. “Bueno. ¿Por qué lo tienes tú? ¿El no lo necesita llevar puesto en el juego?” “Este es un jersey de entrenamiento” “Entonces ¿por qué…?” “Porque están saliendo, Bill.” Dijo finalmente mi madre atravesando la nube de papá. “Es por eso” “Oh” Se metió un papa en su boca. “¿Un jugador de fútbol?” Dijo, haciéndola crujir mientras hablaba. “¿No Levi? Pensé…” “Ese es el problema, nene.” Mi mamá dijo. “No pienses, sólo ve con él.” Ella besó a mi papá en la mejilla mientras se sentaba junto a él, ella robo una papita frita de su plato. Exactamente. Sólo tienes que ir con él. Eso es lo que estaba haciendo. Y de hecho lo estaba pasando genial en el juego, aunque Isabel se quejó del frío todo el tiempo, incluso teniendo a media docena de chicas malintencionadas mirándome preguntándose por qué yo estaba vistiendo la camiseta de Adam. “¿De dónde sacaste esto?” me dijo Nikki Williams, tirándome de la manga cuando nos encontramos en las gradas designadas a la cancha para el juego. “Lo robe,” le dije. “Tal vez podría conseguirte uno, también. ¿Qué número te gusta?” Ella puso sus ojos en blanco. “Eres totalmente rara.” “Eso es verdad,” dije alegremente. “Oye, Nikki. ¿Puedes seguir subiendo?” dijo Amber Janson. “Tengo vértigo y estar parada aquí me enferma.” Nikki comenzó a moverse hacia arriba en la escalera, dejando desprotegidos a Amber y Levi, ya que aparecieron a la vista. Amber se veía un poco aterrada, y se agarraba a la barandilla del centro como si fuera a levitar sin ella. Me sentía francamente mal por ella. “No te preocupes, yo te sostengo,” dijo Levi, que de alguna manera neutralizaba toda mi simpatía en un microsegundo. Estaban vestidos iguales, ya que ambos estaban nominados para la corte del baile del colegio —sí, lo sé, ni siquiera un mes en mi escuela y ya estaba


abriéndose paso en la corte del Rey y Reina— Levi tenía su mano sobre la parte baja de la espalda de Amber. Como sea, volví mi atención de regreso al campo de futbol. Había muchos chicos en la cancha, y todos estaban en movimiento. Esto era mejor de lo que me había imaginado. Puntos importantes del juego se me escapaban. “Bonito jersey”. Me dijo Levi. “Gracias” Le sonreí fingidamente como él lo hacía y luego pretendí que realmente sabía lo que estaba viendo. “¿No es el de Birmingham? dijo Tim Gable tras Levi. “Sip” Tim era bajo, luchador fornido, con más músculo que cerebro. Miró hacia mí y sacudió la cabeza. Luego dijo a Levi, como si yo no pudiera escuchar cada palabra que decía, “Maldita sea, ¿cuántas veces se lo tiene que decir para que lo entienda? El raro gusto de Birmingham acerca de su ropa.” Muy bonito. Mis mejillas enrojecieron con furia, pero estaba preparada para ignorarlo. Solo haría una gran escena si protestaba, y el no me creería si lo negaba de todos modos. Al parecer, Levi no estaba de acuerdo con mi teoría de “Déjalo ir.” “¿Qué dijiste?” Preguntó, girándose lentamente hacia Tim. Tim se rio, sin darse cuenta del tono de voz de Levi. Sin embargo, yo conocía esa expresión particular, y su lenguaje corporal gritaba “problema” para mí. Cuando Levi se quedaba en silencio y rígido como lo estaba, era muy molesto. Abrí la boca para interrumpir, pero Tim dio un puñetazo en el brazo de Levi y le dijo en tono de broma. “Ya me has oído. Una chica que sólo es buena para una cosa.” Levi ni siquiera se molestó en contestar. El solo le clavo un puñetazo a Tim en la nariz. Amber gritó, tanto por su repentino movimiento que le dejo colgando fuera de balance en la escalera, y porque la nariz de Tim había reventado con el impacto, la sangre corría por sus labios. “¿Qué diablos?” exigió Tim agarrándose la cara. “Levi, no te preocupes,” le dije, tratando de trepar sobre las piernas de Isabella, para llegar a ellos. No podía creer que le diera un puñetazo a Tim Gable. Era un conversador de basura, todo el mundo lo sabía. No valía la pena el derramamiento de sangre. Iz seguía tirando de mí, tratando de detenerme, y terminamos todos apilados uno encima de otro, una maraña de mezclilla y cabello.


“No hables de Kenzie de esa manera,” dijo Levi. “Voy a decir lo que quiera de ella.” Tim se acercó más, casi pegado a la cara de Levi. “¿Y por qué estás dando la cara por ella? de todos modos, te lo hace a ti también?” Ese fue el final del asunto. Levi se fue contra él, y ambos cayeron de lado en el banco, dispersando a los espectadores del juego y a una caja de nachos con queso. Amber gritaba como si el diablo fuera tras ella, —pero él no lo hacía, el estaba golpeando a Tim— y se aferró a la barandilla como si estuviera en el Titanic que se estaba hundiendo. Casi me reí, pero no quise perder tiempo y me concentré en bajar de la banca y salir al otro lado del pasillo. Era ridículo. Es evidente que yo no estaba destinada a sentarme y ver el fútbol. Un par de padres estaban debatiendo si separarlos o dejarlos que cada uno golpeara al otro hasta que lo resolvieron. Levi tenía la cara de Tim contrs el banco de metal y le estaba diciendo, “Retráctate.” “De ninguna manera.” Respondió Tim, con la mejilla comprimida. Incluso en esa posición incómoda el irradiaba actitud, y con una fuerte patada le pego a Levi en la pantorrilla. Solía pensar que sería genial tener a un hombre luchando por defender mi honor, pero en realidad estaba debatiéndome entre la vergüenza y la necesidad de reír. Y me estaba empezando a preocupar de que los policías — que andaban en la pista cerca de la mesa de entrada— fueran a aparecer en cualquier instante. Así que cuando ambos se pusieron de pie uno frente al otro, obviamente preparados para la segunda ronda de Macho Man, hice algo realmente estúpido. Me puse entre ellos. Que fue exactamente cuándo Tim se fue con un gancho de derecha a la cara de Levi. Como estaba parada en el banco, yo era más alta que Levi. Y el golpe cayó sobre mi hombro, haciéndome perder totalmente el equilibrio, mis dientes y cerebro hicieron ruidos discordantes. Esa fue la segunda vez que me noqueaban, sólo que esta vez Levi me cogió, y se golpeo contra las gradas duramente. Si Levi no hubiera estado abajo, probablemente me habría abierto el cráneo, pero sus huesos demoníacos recibieron el golpe, yo sólo perdí el aliento, y raspe la mano brutalmente a lo largo del hormigón. Parpadeé, sintiendo como mis pulmones se habían derrumbado, cuando Levi gimió. “Ay. Eso me dolió. ¿Estás bien, Kenzie?” “Bien.” Unos brazos me subieron desde arriba. Era Tim, sacudiéndome el polvo, la preocupación llenaba toda su cara. “Lo siento, lo siento, no te quise pegar. ¿Estás bien?” Me frotó el hombro con fuerza, justo donde había golpeado, y tuve la necesidad de hacer una mueca de dolor.


En realidad, fue realmente irritante, pero yo no tenía el corazón para decirle que me estaba haciendo aún más daño. Traté de alejarme, no quería su sangre sobre mí tampoco. El sangrado de la nariz había disminuido, pero había salpicaduras de sangre en todo el frente de él. No era una buena vista, y yo llevaba una camiseta blanca. “Estoy bien.” “Quita tus manos de ella,” dijo Levi, levantándose y sacudiéndose el polvo, mirando ferozmente a Tim. “¿No has tenido suficiente Athan? Ven entonces, trata de tomar otro trozo de mi.” Tim levanto las manos en un gesto burlón. Eso fue todo. Puse los ojos en blanco. “Está bien, ya basta.” Puse la mano en el pecho de Levi para que no golpeara a Tim de nuevo. “Levi, gracias por defenderme, pero no vale la pena ser suspendido otra vez, ¿de acuerdo? Ahora ve a ayudar a Amber por la escalera. Está atrapada y va a tener un ataque de pánico. Y tú,” señalé a Tim. “Si sientes la necesidad infantil de llamarme puta otra vez, ¿por qué no vas y lo escribes en la pared del baño? nos ahorrarías a todos un montón de problemas. Ahora voy a sentarme y ver el juego.” Lo que era una buena idea, porque los policías estaban haciendo su paso por las gradas mientras hablaba. Isabella me llevó al otro lado del pasillo con un susurró. “Ven aquí, Kenzie,” y me fui de buena gana. Tim me lanzó una mirada tímida. “Oye, lo siento.” Seguro. Pero yo estaba dispuesta a ser más madura que él. “Muy bien.” Levi subió las escaleras con Amber, y todos se esforzaron por parecer inocentes. La sangre en la cara de Tim llamo la atención, pero él afirmó que se había tropezado subiendo las escaleras y se había caído, llevándose a Levi y a mí con él, pero que todos estábamos bien. Nadie parecía dispuesto a discutir la historia, y eso fue todo. Salvo que había logrado obtener sangre de Tim en el hombro de la camiseta de fútbol de Adam después de todo, tenía un dolor en el hombro y mi mano lucia como si un rallador de queso le hubiera pasado por encima. Vamos West Shore.


Capitulo Capitulo 12

Salía de mi habitación cuando oí el timbre de la puerta,

y casi me caía

encima de Levi, quien vestía el traje que le había ayudado a elegir. “Permiso,” dije. Frosty no tenía nada de mí. Mientras que apreciaba por el hecho de que él hubiera querido emparejarme con Tim, no lo apreciaba por haberlo hecho de una manera tan pública. Y aun estaba herida y confundida de qué el usará mi envidia, y tal vez hasta la hubiera almacenado para alimentarse. “Oye, espera,” dijo, tomándome del brazo cuando ya casi había bajado de las escaleras. Me volvi, impaciente, pero imaginando que tendríamos una discusión antes de que mis padres dejaran entrar a Adam. “Yo quiero—” Levi dejo de hablar abruptamente y me miró. “Genial. Aún mejor con los zapatos. Luces como si estuvieras paseando por una pasarela, K.” Adularme le podría ayudar a llegar a la mitad del camino. Me relajé un poco. “Gracias. Ahora me tengo que ir.” Podía escuchar a mi padre abrir la puerta y saludar a Adam. “Lo sé. Y sinceramente espero que la pases muy bien con Adam.” El me miraba directamente a los ojos. “Pero primero quisiera decirte algo acerca del portal.” “¿Qué pasaría si?” “Tú eres una cazadora, Kenzie. Y sé que has intentando hacerme decir como cerrar el portal. La verdad es, que se cómo hacerlo, pero no te lo puedo decir.


Es imposible. Todo lo que puedo hacer es darte pistas. La cosa es, que tu puedes cerrar el portal, y yo se que tu puedes, y es importante que lo hagas pronto. Este está creciendo.” Maravilloso. Quería creerle, en realidad quería. Por eso le dije, “Está bien, entonces dame las pistas, Levi. Dime algo.” “Recuerda, es un portal de agua. Todo es plomería. Está todo en las cañerías.” Sí, eso lo aclara todo. Esperaba algo parecido a “paso A seguido por el B” esa clase de plan. Realmente eso no era ninguna pista. Suspire. “Levi. . . yo no soy una cazadora. No sé cómo hacer esto.” El tomó mis manos y las sujeto. “Si, tu sabes. Deja de subestimar tu fuerza.” ¿Qué fuerza? Casi me reí. No sabía que decir, y volteé mi cabeza hacía las escaleras, escuchando a mi padre tener una pequeña conversación con Adam —una costumbre acerca de las chicas es que nunca están listas a tiempo. “Está bien.” Levi me dejó ir. “Que te diviertas con Adam. Pero ten cuidado. Y recuerda lo que te dije.” Cañería. Seguro. Pero por alguna razón, me detuve. “¿En realidad te gusta Amber?” le pregunté calmadamente, sin estar segura porque me importaba. El solo me miró. Y luego dijo, “Hay más de Amber de lo que crees, K.” Asentí. Quizás el tenía razón. “Ustedes también diviértanse.” “Mis padres llamaron está noche,” dijo. “¿Disculpa? ¿Qué padres?” “Mis padres,” dijo, señalándome con la mirada hacía las escaleras. “Ellos hablaron con tus papás y les explicaron que se están divorciando, y que parece una situación un poco difícil. Ellos les preguntaron si podía quedarme aquí por algunos meses.” ¿Cómo demonios pudo manejar esa clase de conversación? “Pero le dije al Sr. S que nosotros necesitábamos saber si eso estaba bien para ti.” No estaba segura de porque lo estaba, pero dije, “Sip, está bien,” realmente sin ninguna duda.


“Gracias.” El apretó mi mano. “Ahora ve abajo antes de que Adam sudé a través de todo su traje.” “Nos vemos en el baile,” dije, y bajé las escaleras, nerviosa por lo que estaba sintiendo. La ira hubiera tenido sentido para mí, pero esta extraña mezcla de confusión no lo tenía. Debí de haber enviado a Levi a empacar sin mirar hacia atrás, pero no lo hice. Ni siquiera me entendía a mí misma, ¿cómo podía esperar que alguien más lo hiciera? Todos dejaron de hablar y me miraron cuando me pare al pie de las escaleras. De alguna manera que me hacía sentir cómoda. Me paré ahí y le di a Adam una sonrisa nerviosa. El estaba boquiabierto. Lo tomé como una buena señal. Mi mamá rompió en llanto, haciendo una de esas escenas que significaban que ella iba a empezar con una de esas frases como “parece que ayer eras una bebe.” Pero mi papá la calló con un “Jesucristo.” “¡Bill!” mi mamá dijo escandalizada. “Kenzie, necesitas subir y cambiarte. Ese vestido ni siquiera es decente.” ¿Estaba bromeando? “¡Papá! ¡Este vestido tiene mangas! No vez que se me cubren. Tiene cuello. Haz perdido la razón.” Y me estaba mortificando en el proceso. “Bill.” Mi madre le golpeó en el brazo. “Estas avergonzándola. ¡Y ella no está mostrando ni una pulgada de su piel.” No lo estaba. Tenía mallas negras y zapatos Mary Jane. “Nos vamos,” dije, el color de mis mejillas probablemente eran de un rojo. “Lo lamento Adam, mi papá está loco. Vamos.” Mi papá saltó del sofá. “Lo lamento, K. Es solo que luces tan.....madura.” Caso A: Un padre arruinando la vida social de su hija. Si el mencionaba mi busto, iba a cortarme las muñecas. Mi mamá dijo, “Diviértanse. Lleguen a casa para el toque de queda.” Ella me lanzó una mirada, moviendo su mano en señal de que me fuera antes de que papá saliera y acabará con todo eso.


Tomé la mano de Adam, lo cual hizo que mi papá hiciera un sonido con su garganta, y entonces corrimos hacia la puerta del frente. Cuando estuvimos afuera, dije, “Oh mi dios, Lo lamento tanto. Eso fue muy raro. Mi papá es tan—” Lo que sea lo que iba a decir, fue cortado por la boca de Adam en la mía. Ohhh. No vi venir eso. Pero sin embargo me estaba gustando. “Luces preciosa,” Adam respiró, su boca aun estaba cerca a la mía. “En realidad...realmente me gusta ese vestido.” A mí también. Y realmente, me gusto la manera como me besó cuando estoy usando este vestido. Desafortunadamente, su madre odiaba mi vestido casi tanto como mi papá lo hacía. O de repente ella solo me odiaba a mí. De cualquier manera, era obvio que la Sra. Birmingham lamentaba el hecho de que su hijo fuera el único sin una rubia en un vestido rosado al lado. Los dos amigos de Adam, Justin y Reggie, nos alcanzaron en su casa para tomarnos fotos con sus respectivas citas, Darla y Madison. Aparentemente varias madres habían sido invitadas también, y esto era algo como una ocasión de queso y vino para los adultos, mientras nos hacían posar en combinaciones de setenta y dos poses. Luego revisaban las fotos digitales para ver si habían salido bien. Después volvían a tomar las fotos que no les complacían. Pero con las miradas de dolor y vergüenza que la Sra. Birmingham aun me seguía dando, a mi cabello, a mi vestido, y a mis zapatos, era obvio que Adam no le había advertido a su madre que yo no era artificialmente bronceada, ni tampoco una vivaz jovencita de solo un metro y medio. Ella hizo al menos tres referencias a mi estatura: “Mi dios, tu eres tan. . . alta casi como una estatua.” “Mejor coloca a Kenzie en el medio de Darla y Madison porque ella es mucho más alta.” “Quizás podrías doblar un poco tus rodillas, querida, de esa manera no tendríamos que sacar la imagen de balance o cortar tu cabeza de la toma.” Si, en realidad. Lo iba a hacer, solo para mantener la paz, pero Adam miró a su madre. “¡Mamá! Ella no tiene que doblar sus rodillas.” El se volteo hacia la madre de Darla. “Sra. Baldwin, puede tomar una de plano completo a mí y a Kenzie? Quiero que ella salga en una completa.”


“Seguro, cariño.” Sra. Baldwin traía encima al menos tres copas de ese vino de la botella roja, y tenía las mejillas sonrosadas, se sentía realmente cómoda. Adam me atrajo hacía él y con una gran sonrisa en los labios me dijo. “Sonríe.” Lo hice. Y la Sra. Birmingham parecía como si se hubiera tragado una galleta entera con crema. A pesar de eso, tuve problemas diferenciando a las dos, Darla y Madison fueron en realidad muy dulces conmigo. Ellas siguieron tocando mi vestido y diciéndome lo mucho que les gustaba. “Yo soy muy corta para usarlo,” dijo Madison. “Y yo, de alguna manera tengo mucha cadera como para usarlo,” agregó Darla. “Parecería una balsa inflable. Pero tu luces muy bien, Kenzie.” “Gracias. A mí también me gusta tu vestido. Yo no puedo usar rosa.” “Solo en tu cabello,” murmuró la Sra. Birmingham. Yo pensé que en este punto Adam y yo estábamos aun más... Mi papá y su mamá. . . era una cosa del destino, quien necesitaba un obstáculo más grande. Adam se estiró para alcanzar el sujetador rosa de mi cabello. “Yo creo que luces preciosa de rosa.” Oh, sip, su mamá me odiaba. Pero Adam no. Y eso era suficientemente bueno para mí.

Está bien. ¿Tú sabes como siempre te imaginas la manera en que van a suceder las cosas y nunca, casi nunca suceden de la manera en que lo pensaste? ¿Aún cuando haz pensando en al menos seis maneras distintas de cómo podrían suceder? Eso pasó con el baile anual. Yo esperaba que Adam y yo pasáramos un buen rato, pero que probablemente me sentiría incomoda alrededor de sus amigos, y que de alguna forma, Adam se enteraría acerca de la pequeña confrontación que tuvieron Levi y Tim en las gradas la otra noche.


Lo que no esperaba era que Darla, Madison y yo nos rendiríamos ante esas bruschettas17, que Justin y Reggie me tratarán como si siempre hubiera estado entre ellos, y que Tim Gable me diera una serenata. Cantándome: “You’ve Lost that Lovin’ Feeling,” de rodillas, a manera de disculpa. Alguien definitivamente había estado viendo demasiadas películas de los 80’ en Netflix.18 Parecía que ya me estaba acostumbrando a ser el centro de la vergüenza porque solo podía reírme mientras Tim hacia un trabajo para imitar a un joven Tom Cruise, aunque con hombros más amplios. Obviamente nosotros captamos bastante atención, incluso vi algunos flashes lo cual indicaba que todo esto iba a terminar el anuario escolar o al menos en varias páginas de Myspace. Además tenía un beneficio extra, todo eso hizo que Adam estuviera más atento conmigo, como si tuviera miedo de que si miraba hacia algún otro lado, algún chico me haría desaparecer. Levi y Amber pasaron a lado de mí y Amber me dio una señal de aliento que en realidad parecía de verdad. No estaba muy segura de que hacer, así que solo le di otra en respuesta. Adam insistía en que él no podía bailar, lo cual encontré difícil de creer dado que él jugaba futbol americano, baseball y futbol. Eso necesitaba coordinación. Yo le supliqué hasta que al fin accedió, y me mostro que de hecho el no podía bailar. Parecía como si le dieran una mala terapia con descargas eléctricas. Entonces él tenía un defecto, pero yo tenía muchos más de uno. Y él era muy bueno en los deportes, empujando a Darla y Madison hacía el salón para que bailen conmigo cuando él se retiró de la pista, riéndose. “Le gustas,” Darla dijo casi como cantando al ritmo de Beyoncé. “¿Tú crees?” le pregunté, muy segura de que si le gustaba, pero realmente disfrutando oír a alguien más decirlo. “Oh, sí,” dijo Madison, levantando su pequeño dedo.

17

Bruschettas: originaria de la cocina italiana. Consiste en rebanadas de pan tostado, rebozadas con algún ajo y puestas a la parrilla para que se doren, al servir se riegan con aceite de oliva, sal y pimentón molido.

18

Netflix: es un servicio online que ofrecen alquileres de DVDS.


“Todo lo que tienes que hacer es abrazarlo, linda.” Como si tuviera alguna idea de cómo hacerlo. Tendría que seguir el plan actual, que era solo ser yo misma. Un plan bastante pobre, pero ahí estaba. “¿Qué pasa con Justin y Reggie? ¿Han estado saliendo con ellos por mucho tiempo?” “Desde el año pasado,” dijo Darla. “Las cosas van bien. Somos cercanos.” “Reggie y yo somos solo amigos.” Madison parecía un poco nostálgica cuando dijo eso. Darla empujó ligeramente a Madison, saliéndose ambas de ritmo. “Madison no irá por él, aun cuando yo le digo que algunos chicos solo necesitan que los tomes de la mano y les muestres lo que es mejor para ellos” “Mi amiga Isabella me dijo exactamente lo mismo,” dije. “Y es cierto.” “¿Es eso lo que hiciste con Adam?” “Totalmente.” Está bien, realmente esa no era toda la verdad, porque técnicamente el me había invitado a la fiesta sin que tuviera que hacer algo. Pero había pensado tanto en ello que casi parecía que yo era la que había actuado. Y yo lo llamé, después de que le había dicho que no estaba muy segura de querer ir con él. ¿A quién estaba engañando? Yo no había hecho nada. Había esperado a que Adam me descubriera de repente, y por alguna extraña razón eso realmente funcionó. Madison necesitaba ser menos tímida de lo que yo había sido. “Bueno, después de todo yo sabía que yo le gustaba. Lo que era lamentable. Tú debes ir por él, Madison. Quiero decir: ¿qué pasa si en todo este año le gustaste a Reggie y nunca hiciste nada en todo este tiempo?” Yo estaba gritando porque la música del bajo sonaba muy alto. Ella se encogió de hombros, claramente no dispuesta a ir por él. “Creo que Levi le dio a Adam un empujoncito hacía mi. De repente podríamos darle a Reggie un empujoncito.” Probablemente una mala y desesperada idea de secundaria, pero me sentía mal por ella. Pero dado el horror que mostraba en su rostro, parecía que tampoco le gustaba mi idea. “¡No! Está bien. Nosotros solo somos amigos.”


Seriamente, mi alma dramática esperaba que Reggie nos oyera, corriera, y tomará a Madison entre sus brazos como en una de esas películas de chicas que siempre se quedan con el chico más lindo. Pero eso no sucedió. Gran sorpresa. En lugar de eso Madison dijo, “¿Qué pasa contigo y Levi?” “Nada. Somos amigos. El vive con nosotros.” “Ah-hah.” Ah-hah. Eso era todo. Levi y yo sabíamos que, aunque nadie parecía entenderlo. Y de hecho, el estaba bailando de una manera muy sugerente con Amber en ese momento, eso probablemente violaba el código de conducta durante los bailes escolares. No golpear, no bailar sin sentido, no bailes prohibidos, no bailar de manera sugerente, no bailar en grupos de más de cinco personas o hacer algo que de alguna manera pudiera crear contacto físico con miembros del sexo opuesto. Aunque aparentemente una vez alcanzado el grado de Rey y Reina —Levi y Amber— podías pretender estar en un video de Usher y a nadie le hubiera importado. Si el empezaba con el break-dance entre las piernas de Amber y nadie protestaba, pero yo iba a tener un serio problema con eso. Afortunadamente para todos, ellos solo siguieron bailando de la misma manera. No es que me importará una cosa o la otra. ¿Por qué me importaría? Excepto, que por alguna extraña razón, sentía como si Levi debería pertenecerme, de hecho el era mi demonio, mi amigo, vivía en mi casa, y era el guardián de mi baño. Y nadie lo sabía. Parecía mal que él no fuera lo que todo el mundo pensaba lo que era, y que yo tuviera que mentir por él, aunque ahora el estaba incendiando la pista de baile con Amber Janson. Mientras que yo me sentía como Morticia Addams bailando entre Darla y Madison. Pero tenía a Adam Birmingham esperando por mí. Traté de mirarlo, y vi que nos estaba mirando. A mí. Mirándome a mí. El movió su cabeza afirmando que me vio a mí, mirándolo a él, mientras él me observaba. El amor encuentra la realidad. Fue algo realmente hermoso.


Capítulo 13

Cuando llegue a casa del baile —después de tan sólo un breve beso de buenas noches con Adam, ya que habíamos conseguido cargar con Madison y Reggie, quienes de repente empezaron a actuar fríamente y extrañamente entre ellos— Me saque mis zapatos y subí por las escaleras. Adam me había pedido salir de nuevo para el próximo fin de semana. Incluso había insinuado que no deberíamos salir con alguien más, en el sentido de exclusividad. Eso funciono para mí, y encendí la luz de mi baño. Alcance en la parte trasera de mi espalda para bajar la cremallera de mi vestido, feliz, feliz, feliz en la manera en que Adam y yo estábamos funcionando, y realmente no estaba pensando en el hecho de que mi cuarto de baño estaba fuera de mi alcance. Era solo un hábito ir allí, porque antes que Levi saliera disparado de mi ducha, tu sabes, yo realmente podía usar mi baño de una manera normal. Pero mi cabeza estaba llena de Adam y cómo podríamos nombrar a nuestros futuros niños, surgiría alguna vez la necesidad —Me incline hacia Devin para una chica— Me olvide completamente de las advertencias de Levi sobre el portal. Fue por eso que no estaba prepara cuando la cortina de mi ducha se desintegro ante mis ojos y lo que parecía ser unos brazos viscosas se extendieron y me agarro. Pero a pesar de ser sorprendida con la guardia baja, una mano sobre la cremallera de mi vestido y mi cabeza listo para almorzar, instintivamente esquive el contacto. No sé si era un ataque de terrorismo en mi baño, pero estaba consciente de que esas manos mojadas podía arruinar mi vestido, o simplemente instinto de supervivencia, no tenía ni idea. Pero se dejo caer, seguido por un rápido movimiento de retroceso. Nunca se me ocurrió gritar, no quería despertar a toda la casa, y algo me dijo que Levi todavía no estaba en la casa. Estaba por mi cuenta, y que la verdad sea dicho, estaba más irritada que asustada. ¿Qué pensaban estos demonios que quienes eran? Esta es mi casa, mi ducha mi vida. Ellos tenían que retroceder. La tina entera y la baldosa se habían derretido, como malvaviscos sobre una fogata, y la cortina de mi ducha parecía haber sido absorbida en el olvido. La vista en puntillas desde la puerta, puso de manifestó que el desagüe de la bañera se arremolinaba alrededor y alrededor en un torbellino, rápido y


húmedo. Los brazos que me había tratado de capturar habían desaparecido, pero todo fue cambiándose y moviéndose tan rápido, que era difícil saber si algo se consolidan y desaparece, o si todo era solo un gran desastre mojado. Al abrir la puerta, mantuve mi ojo a todo. Salí hacia el pasillo y apreté el botón en la manija de la puerta para que cuando lo cierre, se cierre desde el interior, impidiendo que alguien entrara. Todo estaba en las cañerías, Levi lo había dicho. Al hacer clic cuando cerré la puerta con fuerza, estaba un poco sorprendida de que nada me haya tratado de hacerme apurar. Todo estaba en las de cañerías. El peligro de tratar con las cañerías en el baño era que con el fin de desmantelar cualquier tubería, yo tendría que pasar mucho tiempo ahí, desconectando y removiendo tuberías. En primer lugar, eso requiere algunos conocimientos de plomería, de lo cual yo no lo tenía. Eso da muchas, muchas oportunidades para los seres demoníacos de tomarme y arrastrarme hacia el inframundo, mientras que mi cabeza está debajo del lavabo o detrás del inodoro desarmando las tuberías. No por primera vez en mi lista de tareas pendientes. Podía esperar por Levi o llamarle a su teléfono celular. Pero, mientras tanto, la ducha estaba siendo destruida, de lo cual era desagradable. Corriendo hacia mi habitación, tome mi celular y marque el número de Levi, tal vez el tendría algunos consejos. Él contesto, riendo, es evidente que aún estaba divirtiéndose con Amber. “¿Qué?” “Hay un pequeño problema con mi baño. Las paredes de la ducha están desapareciendo y unos grandes brazos húmedos han tratado de agarrarme. Su voz cambio inmediatamente. “No hagas nada, estaré allí en seguida. Haz que todos salgan de la casa. Primero a Zoe, los demonios de agua les gustan la energía de niñas pequeñas.” “¿Qué?” Nadie le va a tocar un solo cabello rubio a mi hermana pequeña. “Estoy de camino.” Levi colgó. ¡Me colgó! De mi parte, por al menos diez minutos, tuve una idea. Corriendo aceleradamente y prendiendo todas las luces mientras pasaba, corrí hacia el sótano, yendo en pasos de dos en dos. Llegando a una parada en el fondo, me fui para la esquina que tenía todos los grifos para abrir y cerrar el agua hacia la casa y el patio. No estaba segura de cómo debía hacerlo, pero


pensé que solo tenía que girarlos en la dirección opuesta de la forma que se encontraban en este momento, eso reduciría el agua de la casa. La esperanza era impedir que los demonios treparan por el desagüe, si el agua era su elemento. Respirando difícilmente, maniobre los tres grifos y miré alrededor de las tuberías. Todos son de las cañerías, ¿no cierto? Las tuberías del baño eran fáciles de diferenciar de los conductos, ya que eran blancos y huecos, y había oído el agua del lavavajillas y la ducha corriendo a través de ellos antes. Están ubicadas a lo largo de la pared derecha, viniendo desde la cocina. Si estuviera mirándolas correctamente, las tuberías se reunían en la parte derecha del piso de arriba, fuera de la puerta de mi baño, y se dirigían directamente hacia la cocina, a lo largo de la pared del garaje. En mi vestido, medias y sin zapatos, regrese al piso de arriba, para comprobar si la puerta del baño estaba cerrada con llave, de lo cual estaba. Luego, tratando de no hacer mucho ruido, abrí la puerta de Zoe y suspiré de alivio al comprobar que estaba arropada apretadamente bajo el confortable edredón de color púrpura claro. Ella tenía sus momentos molestosos —como cuando coloreo mi falda vaquera con marcador para hacerlo más bonito— pero ella es mi hermana y la quiero. Nada le hará daño mientras todavía este de pie. Así que cuando escuche el picaporte de la puerta de mi baño vibrar, empecé a buscar en mi interior, a la cazadora de demonios y pude encontrar la respuesta que había estado rondando mi conciencia por los últimos minutos. Cerrando la puerta de mi hermana, baje corriendo las escaleras, haciendo una pausa por los zapatos que había dejado en la entrada. Saltando en ellos, cogí las llaves del auto de mi mamá que estaba en el tazón de la cocina, donde siempre se las arrojaba. Consciente de que potencialmente estaba haciendo realmente algo estúpido, abrí la puerta de la cocina, mirando en el reloj azul brillante del microondas. Tres minutos para la medianoche. Perfecto. Mi mano pulso el botón, y la puerta del garaje se abrió, esperando que no despertara a mis padres. Una vez más, probablemente asumirían que era Levi que estaba llegando a casa, él tenía el auto de mi papá. El minivan de mi mamá estaba en el garaje. Si me hubiera puesto a pensar, podría haber encontrado el queso suizo – los agujeros del tamaño de mi gran plan. Pero no había tiempo para pensar. Había pensado mi camino a través de los últimos dieciséis años, y por primera vez, este era el momento correcto para hacerlo. Para tomar mi propio consejo a Madison, y tomar el control. No más retrocesos hacia atrás, ni esperar que las cosas funcionen por sí solas, si sólo espero el tiempo suficiente. Abrí la puerta del minivan y me subí en la parte delantera del conductor. Estaba segura que toda la red de tuberías estaba principalmente en el lado derecho de la pared, enfrente de mí. No era nada más que de cañerías, yeso


y unos pedazos de madera. En el otro lado estaba la cocina, por lo que tendría que tener mucho cuidado. Solo un golpecito para desconectar. Eso es todo, nada grande. Por desgracia, mi Mary Jane se deslizó sobre el pedal y en lugar de golpear la pared interna de mi casa con el minivan, pisotee sobre el acelerador por accidente y golpee la pared del garaje a toda velocidad. Oh, sí. Hablo en serio. El impacto fue fuerte y desagradable, me pegue hacia atrás cuando las bolsas de aire exploto en mi cara y a mi izquierda. Eso fue cuando empezó a ocurrirme que mi idea no era exactamente una brillantez. Pero al final, llegó tan rápido como en el momento que perdí el control, y de repente estaba allí sentada, ilesa, respirando con dificultad, la parte delantera del minivan de mi mamá estaba en la cocina. El agua estaba salpicando por todas partes, lo que me dio una cierta sensación del triunfo. Había golpeado contra la cañería, si las tuberías hundidas de mi derecha eran alguna indicación. Mis manos temblaban un poco, traté de abrir la puerta, pero estaba atorado, por lo que me arrastre hacia atrás, hacia la puerta lateral corrediza que aun estaba en el garaje y detrás del punto de impacto. Era como si estuviera luchando para abrir la puerta, mi corazón latía y mis dedos se resbalaban con el sudor, entonces escuche el grito más terrible del otro mundo, y una ráfaga de tornados a mí alrededor. Cuando me volví para ver qué diablos estaba ocurriendo, no pude ver nada, pero podía oír el sonido caer en espiral en los tubos, donde burbujeo y estallo en los fragmentos de plásticos dispersados. Luego hubo un golpe, y silencio. Como un portal se había cerrado. La puerta del minivan se abrió y salí, sintiéndome bastante orgullosa de mí misma. Había cerrado un portal maloliente y sin ayuda. Sólo yo, por mi propia cuenta. Cazadora de demonios. ¡Sí! Esa era yo. Entonces vi a mi padre de pie en la puerta, con las manos en la cabeza, sin camisa, el pantalón deportivo deslizando por sus caderas, y una expresión de total y absoluta incredulidad en su rostro. “¿Qué diablos?” él pregunto, su voz se iba apagando. “¿Qué estoy viendo?” “¡Kenzie!” mi mamá grito, clavando su cabeza alrededor de mi papá. “¿Estás bien?”


“Estoy bien” le dije, girando un poco mi cuello para parecer un poco retorcida, mientras cruzaba el piso de hormigón del garaje. “Yo solo, eh, tuve un pequeño accidente.” “¿Un pequeño accidente?” el rostro de mi padre se puso de un color berenjena intrigante. “¡Solo estrellaste el minivan contra la cocina! ¡Oh, Dios mío!... ¿Cómo diablos hiciste para hacer eso?” “Bill, está bien” mi madre dijo, acariciando su brazo. “Está bien… Kenzie está bien. Eso es lo importante.” En serio, acababa de salvar a toda mi familia de una potencial succión de almas esclavizadoras en un portal de prisión. ¿Eso no cuenta para nada? La cabeza de Brandon apareció sobre el capó del minivan “Wow” Se cubrió su boca, como si estuviera tratando de no reírse. “Muy buen trabajo con el estacionamiento, K.” “¿Kenzie?” Levi corría por el camino de la entrada, detrás de mí. “¿Qué paso? ¿Estás bien?” “Sip.” Cruce mis brazos y me acerque hacia él. “Está bien. Tenía que, eh, tenía que llevarle a Madison a su casa, luego que ella se peleará con Reggie, y bien…” Miré a mi padre, que estaba sosteniendo su pecho, como si un ataque de corazón estaba en marcha. “Estornude cuando estaba entrando, y pise el acelerador en vez del freno.” Eso sonó bastante bien. “Lo siento,” le añadí a mi papá, mordiendo mi labio. Y luego le susurre a Levi, “Ve a checarle a Zoe.” Sus ojos se agrandaron. “Kenzie… ¿Lo hiciste… a propósito?” “Lo cerré,” lo dije en voz baja, la sensación de triunfo regresaba. “Estoy segura que se ha ido Pero ve a asegurarte de Zoe, ¿está bien?” El asintió, mirando atrás, hacia el minivan. “Dios” No exactamente un gracias, pero probablemente esperara hasta que mis padres se hayan ido para decirme lo impresionado estaba con mi forma de pensar rápido. Luego que Levi se hubiera ido, mi padre me dijo: “¿Dónde está tu bolso?” “¿Mi bolso? En la sala familiar. ¿Por qué? Fruncí el ceño y avance, mientras mi papá se giraba y cogía mi bolso que estaba sobre el sofá. Abrió la cremallera y de un tirón saco mi cartera.


“¿Qué estás haciendo?” Un segundo más y ya tenía mi permiso de estudiante en su mano. “De ninguna forma vas a tomar ese examen de conducción el próximo mes. Tendrás suerte, si lo reconsidero antes de tus treinta.” “¡Papá! Fue un accidente.” Miré a mi mamá para que me apoyara, pero ella estaba allí de pie, con los labios bien cerrados. Brandon rebotó en el capó del minivan y mi madre se precipito hacia él. “¡Bájate de allí, por el amor de Dios!” “¡Papá!” Pero mi papá irrumpió en la cocina, tiró mi permiso en la trituradora del fregadero y lo prendió. Todos escuchamos el plástico destruirse y triturarse. Trate de pararlo, pero era demasiado tarde, el motor había triunfado y ganado, haciendo trizas a mi permiso. Mi futura libertad. Bueno, eso apestaba. “Eso es un poco sobre dramático, ¿no te parece?” Le reclame. “¿Sobre dramático?” Mi papá apago el interruptor. Su brazo salió disparado hacía el daño. “¡Acabas de estrellar el auto dentro de la maldita cocina! “Bueno, técnicamente, no lo estrelle dentro de la cocina. La parte delantera atravesó la pared.” De lo cual, probablemente no le importaba en ese momento, pero me sentía obligada a señalarlo. “¡Arriba! Ahora. O al menos ayúdame, Kenzie Anne…” Eso no sonó bien. Corrí. Mientras subía por las escaleras le escuche a mi madre decir, “Creo que deberíamos llamar a una grúa.” “¿Lo crees? Mi padre respondió con sarcasmo. “Sabes, no hay ninguna razón para que seas insolente conmigo,” ella dijo. Grandioso, mis padres se estaban pelando. Me detuve en la parte superior de la escalera y escuche alrededor de la esquina. “Tienes razón, Kathy. Pero mejor si soy insolente contigo, que asesinar a nuestra hija. Que es lo que quiero hacer.” Maravilloso. Pero me di cuenta que el calor ya estaba saliendo de su voz. Y entonces oí a mi mamá susurrar, “Ella heredo las habilidades de conducción de mi madre.”


Mi padre soltó una carcajada. “¿No es la verdad? Dios mío. Muy bien. ¿Por qué no te vas a vestir mientras llamo a una grúa? Esperemos que puedan estar aquí dentro de una hora o dos.” Entraron en modo eficiente, listos para arreglar el desastre que había hecho. Me fui para buscar a Levi. El estaba cerrando la puerta de Zoe y entonces me dio una señal de victoria. “Es genial. Ella está durmiendo a pesar de todo el desastre.” “¿Y el portal?” le pregunte, mirando nerviosamente en la puerta del baño. “Cerrado. Chécala por ti misma.” La puerta estaba abierta, revelando que mi baño estaba completamente normal. Cada toalla en su lugar, a excepción de uno arrugado en el suelo. La cortina de la ducha en su lugar, el desagüe estaba agradable y brillante. Parecía tan normal, y me tomo un segundo darme cuenta que era muy normal. Pre-Levi normal. Ninguno de sus cosas estaba allí. Mi reproductor de DVD estaba sobre el mostrador, mi crema de granos, vacio. Un pedazo de papel estaba medio fuera y medio dentro del basurero. Era exactamente la forma en que se encontraba cuando el portal se abrió. “¿Cómo es eso posible?” El se encogió de hombros. “¿Cómo es que todo sea posible? Lo es.” “¿Por qué no volviste?” le pregunté, se me ocurrió por primera vez en mi pensamiento. Podría haberle enviado de vuelta a prisión sin querer. “Eso no fue tu intención.” “No, solamente quería proteger a Zoe, que todas las cosas vuelvan a la normalidad. Quería que todo suceda, sin tener que esperar por ti. Estaba impaciente.” Levi se acerco y rozo mi pelo. “Fuiste tan valiente, Cazadora de demonios, eso es lo que eres. Te lo estoy diciendo.” Su toque se sentía bien, tranquilizador. Pero me burle. “No gracias. Esa fue mi única aventura en el asesinato, y no era como si hubiera realmente hecho algo grandioso. Solo cerré el portal.” “Eso fue suficiente.” El tenía razón, lo tenía que admitir, estaba orgullosa de mí misma. No hay que esperar a alguien para arreglarlo. Yo lo arregle, y eso fue satisfactorio. “¿Pero ahora qué te va a suceder? ¿Eres oficialmente libre del mundo demoníaco?


“No exactamente. Por ahora estoy a salvo, gracias a ti. Pero todavía tengo que alimentarme.” El sonrió. “Y sospecho que no voy a conseguir más comida de ti. Tu envidia parece haber evaporado. Bueno por ti, malo por mí.” Ahora que lo menciona, me sentía bastante iluminada, por mi entera experiencia de vuelta casa luego del baile. Eso no era justamente lo que la gente pensaba como era en realidad, ni lo que esperaban. Era el momento de ser un poco más abierta y preocuparse menos por lo que las otras personas tenían y apreciar un poco más de lo que yo tenía. “Lo siento.” No es que tenía envidia, pero no había otro camino para alimentarle. El se echó a reír. “Es genial. No hay escasez de envidia en otras personas, eso es seguro.” “Realmente necesitamos convertirte en pizza. Es mucho menos inmoral.” “Tengo una idea. Pero no le tengo mucha esperanza.” Una sombre cruzo por su rostro antes que alzara sus cejas y lo bajara. “Así que, ¿te divertiste con Adam?” “Sí. Y tú y Amber se veían bastante bien para su baile real, la oficial.” “Gracias” Toco mi nariz con su dedo. “Anda a dormir, tu, mujer salvaje. Mañana va a ser un día largo. Sospecho que tu papá va a tener millones de tareas al azar para que las hagas.” Arrugue mi nariz. Probablemente tenga razón. “¿No puedes tirar un poco de moho demoníaco en él e influenciarlo para que no sea tan duro conmigo?” “Eso sería inmoral” “Estúpido.” Me quite los zapatos y me agache para recogerlos. “¿Realmente tus padres se van a divorciar?” “No tengo padres” Que concepto. Me estremecí. Lo molestos que podían ser, pero no podía imaginar una vida sin mi familia. Sonaba solitario. “Puedes tener a la mía,” le dije a la ligera. “Gracias por compartir.” El saludo. “Buenas noches K-cazadora.” Vire mis ojos. “No apodos, por favor.”


“Claro. No queremos que las cosas se ponga incómodos entre nosotros, ya que yo voy a ser tu chofer y voy a llevarte a todos lados ya que tú no puedes manejar.” Con ese comentario terriblemente cruel, me dirigí hacia mi habitación y cama. Pero no pude resistirme de pegarle en su brazo mientras iba pasando. Agarrando mi mano, me dijo: “¿Oye, K?” “¿Qué?” El me sonrió. “Ese fue un movimiento muy cool con el minivan. Lo admito, no lo vi venir. De hecho, das un poco de miedo, tu sabes, pero me gusta.” Y lo estaba. En lugar de dirigirme a la cama, decidí bajar y ayudar a mis papás a limpiar la cocina después de que el auto fuera extraído. “Adiós, Kenzie” La forma en que lo dijo me hizo parar y mirarlo, el corazón palpitando. “¿Te vas?” Pero él negó con la cabeza. “Lo siento, pero estás amarrada conmigo.” Realmente no ha sido una cosa tan mala.


Demon Envy - Erin Lynn