Issuu on Google+

Por Genaro Tolosa Vizcarra (genaro_tolosa@hotmail.com)

Los ladronzuelos somos gente no tan deshonrada (Jardiel Poncela y Rubén Fuentes: les parafraseo su producto intelectual, pero también les dedico este relato chusco, y de hecho no creo que se mueran del coraje por robarles poco de su ingenio, ¿quién no roba así?, pues en el más allá, y de paso en el cielo de los humoristas y compositores románticos, ya están) Cuatro “limpiadores” de casas, recién egresados en esos menesteres, de esos que llegan, roban y se van, pretendían hacer su más novedoso golpe. Habían decidido hacerlo en una colonia pudiente del DeFectuoso, allá en la mera capital. El primero les dice: miren, se ven buenas estas casas de aquí para “visitarlas”, ¿cómo la-avestruz?, le dice al segundo. El segundo le responde: ¡híjole!, me han dicho que ahí hay puros obispos y curitas, y ya vez: nomás los tienes de frente, que si hay que salvarse después de estirar la pata, que si diosito te hace el paro, que te ilusionan y te agarras de sus palabras, luego no los dejas de visitar y les estás soltando limosna tras limosna, tarde que temprano que te casaron sin muchas precauciones que digamos, ¡no me chinguen!, te bautizaron e ingresaron de pilón también al club a tus chamacos y terminan anunciando tu descanso eterno en plena misa, cayéndoles todavía limosnas, limosnas y más limosnas; ¡no, hombre!, si entramos ahí, el negocio es pa ellos, no pa nosotros, ellos sí son profesionales. El primero le contesta: neta que sí, mejor otras opciones; ¿qué tal las casasde allá? Interviene el tercero: ¡ta peor allá!, pues se sabe que ahí hay actores, cantantes, conductores de noticias, deportes y pendejada y media, en fin, pura raza de Tvazteca y Televisa, y ya vez: nomás los tienes de frente, que si el partido futbolero del domingo, que si la novela cachonda de la noche, que si el Nelson Ned es o era chiquito pero jarioso, luego te quieren poner a ver un putero de comerciales, ¡y hasta le agarras gusto!, y en menos de lo que canta un enajenado gallo ahí estás: que comprando”pura salud”, sabritas, coca cola, pagando a pinche plazo un Smartphone que ni ocupabas, ido recargando saldo a tu enemigo Telcel, y comprándoles mamadas y más mamadas a una bola de empresarios que viven de lo lindo, y que,ni enterado,tú vives para


mantenerlos; ¡no, hombre, cabrón!, si entramos ahí, el negociazo es solo de ellos, saldríamos bien mareados, más que en tu último cumpleaños, ellos son estupendos profesionales. El primero dice a esto: ¡híjole!, entonces nel, hay que “chambear” en otras casas, eh, ¿qué tal las de acullá? Interviene el cuarto ladronzuelo: ¡chale, manito!, ahí hay puros achichincles y pesos pesados del PRI, PAN, PRD y demás partidos de bien repartido presupuesto, ¡y que todo mundo sabe que todos esos son de unas mañas…! El segundo le contesta: ¡ya me suenan mejor las casas de los representantes de Dios! El tercero contesta también: ¿y las de los representantes de la opinión pública?El cuarto vuelve a intervenir: ¡chale!, un volado, entonces, que en las de los representantes del pueblo terminaríamos saliendo en una de esas hasta en cueros. Y el primero les dice luego: ¡dejen ustedes eso!, ya ven: de Don Porfirio como unos treinta años de servicio, de servirse, pues. Le contestan los otros tres: ¿y? Les dice el primero: de Don PRI como unos setenta años de servirse, de servicio, pues, ¡y los que faltan! Le contestan de nuevo aquellos: ¿y? Responde el primero: cien transeritos años en total con perdón de Dios, y, dicho sea de paso, de su pueblo. Y de nuevo: ¿y? Y luego el primero: ¡y sus hermanas son…!Le responden: ¡uy, qué mamón te pones! El primero termina diciéndoles: ¿cuál mamón?, y sus hermanas son, también sus madres, padres, primos, tíos, abuelos y cuanta raza abusada que pueda haber, son quienes nos dirían esto, si entráramos ahí: entren ahí, en las casas de los herederos de los cien años sumados de Don Porfirio y Don PRI, pero acuérdense: ladrón que roba a ladrón tiene cien años de perdón: ¡qué pendejos!, ¡cien años de perdón!, ¡otro siglo de pilón!... Pero, en fin, quién sabe, pero como dijeron ellos: les valió madre; sí, les importo un comino ese imaginado y sabio consejo, se amexicanaron, pues se dijeron también entre sí: ¡hay que rifársela! Así se envalentonarona “visitar” las casas más canijas, a querer que la Revolución les hiciera justicia tomando el jugoso botín de otros, “justicia” como la que ha disfrutado bien y bonito tan poca gente, aunque de hecho muy “honrada”. No les fue bien, pero tampoco tan mal como para no, por lo menos, gozar de la dosis clásica


de atole con el dedo acostumbrada en estos lares, además del no menos clásico maiceo. Es más, de su frente a frente con sus grandes representantes, salieron bromeando y cantando sus amores y desamores con el poder, muy a lo Rubén Fuentes, pues le arremedaron sus “Cien años” así: ♫Votaste por mi logo Con mucha insistencia. Tus ojos con costumbre Miraban hacia el PRI. Robé sin que me vieras, maiceé sin muchas quejas Y toda tu riqueza Se ahogó dentro de mí. Me duele Que hayas votado Por PAN En dos sexenios. Pensar Que presidencia, Ni tenga yo de ti. Y sin embargo votas Sin mucha negligencia: Saqueados en cien años, Cien años más así1.♫

1

¿Maaaaaaaaaaaaás?


Los ladronzuelos somos gente no tan deshonrada