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YOSOY

(versión inédita)


Gerardo Sánchez Tasé

YOSOY


FUERA DE CONTEXTO

No tenía la menor idea de lo que estaba ocurriendo… A través de mi ventana se podía ver el sol, ya de retirada… De pronto sentí resbalarme con fuerza hacia el frente… La vieja guagua en que era transportado se había detenido bruscamente, frente a una inmensa puerta metálica de, aproximadamente cuatro metros de altura… Pasaron unos minutos… el metal comenzó a rechinar y, la gran puerta se abrió, para dar paso al desgastado autobús. –¿Dónde estamos?, preguntó uno de los pasajeros; rompiendo el silencio mantenido por más de dos horas y media. –¡Tú, cállate!, alguien gritó… Fue un mal momento para preguntar; el ómnibus estaba a punto de atravesar el imponente portón. El chofer comenzaba a ponerse nervioso y, todos lo habían notado… La neblina es tan espesa que, apenas pueden verse unos a otros… todo se siente inseguro… El misterioso entorno que nos rodea, es capaz de amedrentar al más bravo de los guerreros… el ambiente ha comenzado a enfriarse… y, por uno de esos fenómenos inexplicables de la vida; el exceso de temor colapsa, haciendo que el alma de todos se transporte a una dimensión inédita… Ahí, donde el silencio se expresa… y tú, solo sientes como comienza a latir con fuerza dentro de ti, eso extraño y desconocido que, poco a poco, comienza a ser, uno contigo…


PREFACIO

Por varios años de mi vida, me creí saberlo todo. La simple idea de pensar que ignoraba algo o, que quizás estuviera equivocado, me aterraba… Lo cierto es que, en el fondo sentía un gran vacío… algo así, como un suspiro incompleto. Anhelaba ser de un modo y, presumía de serlo; pero en verdad, todo era puro teatro. –¿Podía haber sido mejor?, me decía – Debí actuar así o asao, agregaba una y otra vez, mientras que allá en el fondo de mi alma,

bien adentro; ahí, donde es imposible engañarnos, algo aturdía mi existencia… Lo curioso és, que… este estado de ánimo me poseía justo en esos momentos cuando regresas a la rutina… donde el combate por sobrevivir te envuelve > y tienes que lucharlo < sí o sí >… – Esto es la vida real, me repetía, siempre agregando algo… – Todo lo demás es una excusa

para huir de mi responsabilidad… Así malgasto el tiempo… siempre con un buen pretexto… y, me repito mil refranes, todos a mi favor… y me obligo a creer, que tengo razón… aunque yo sé, que ni yo mismo me lo creo… > Hasta un día < cuando sin más acá, ni más allá > todo se estremece dentro de ti… –¿Quién soy?, me pregunté…< Y ví > que todo lo que decimos ser < es tan solo, el

espejismo de esa ficción que alimentamos dentro de nuestra ansiedad, conformando una opinión… < Y, lo que decimos creer > no es más que, la repetición de lo que aprendimos a aceptar alguna vez… (En ese instante, se me prendió el bombillo) < y pensé: >>… Mi razonamiento es un títere… Han guiado con tal acierto mi vida que, hago lo que estoy programado a hacer… Y eso me induce a creer; que al final, soy yo quien decido… Y entonces digo: “Así pienso yo”


PRÓLOGO

Él, acostumbraba a sentarse bajo una frondosa mata de aguacate. Y, allí meditaba acerca de la vida y sus razones > sin saber, que yo escuchaba. –¿Qué nos pasó a nosotros?, se preguntaba curioso ... –¿En qué momento abrazamos la brutalidad?, murmuraba… Y, un sin fin de preguntas cruzaban por su cabeza; todas con respuestas turbias e incompletas. – Es cierto que vivimos en el siglo veintiuno, se decía. – Eso, nadie lo duda, comenzaron

sus pensamientos a dialogar entre si… – Pero, para mí, no es más que, un sucio borrón de aquel futuro, del que hablábamos cuando apenas tenía quince años… allí, sentados en el banquito de la bodega, junto a los demás niños del barrio, todos a la ves hablando, filosofando y, prediciendo como cada cual creía que sería el mañana… Y, aunque no es para nada como lo imaginaba, lo cierto es < que está aquí > es < el presente en que vivo... –¿¡De qué sirve interesarme por lo adverso y, querer mejorar la vida de todos; cuando la

única que debería importarme, es la mía?!, exclamó ... – ¿Quién soy yo, para decir que hacer?... –¿En qué cabeza cabe imaginar que escucharán

mis palabras?, susurró entre dientes y, su cuerpo se meció de un lado a otro... – Cada cual es dueño de su vida, se decía, tratando de apaciguar la euforia… Su ser se

entristeció en gran manera… Por primera vez, sintió el agotamiento de una cabeza llena de incógnitas… –¡Qué difícil es educar la conciencia, cuando ésta ya, ha sido educada!, exclamó para sí. – Esto no tiene remedio… el mundo no hay quien lo arregle, comenzó a hablar en alta voz,

con una irónica sonrisa entre sus labios, mientras pensaba: >>…Mejor sigo con mi vida y, que sea lo que ha de ser... pero… –¿De qué sirve vivir; si no sé, por qué vivo?... –¿De qué sirve existir, si no entiendo, ni por qué existo?... El desespero lo invadió… en un abrir y cerrar de ojos, la vida comenzó a carecer de sentido para él… Y, aunque deseaba creer lo contrario… muy adentro sentía, que provenía del país de los brutos, como él decía: “De ahí, donde están esos que, si se caen,


comen hierva” (se le hacía inevitable). – Vi a mi padre ser honrado y, trabajar como un mulo toda su vida… – Y todo eso > ¿para

qué?, cuestionaba en su interior… – Al final, no tuvo nada… literalmente, lo que ganaba, apenas le alcanzaba para comer… –¿De qué sirve la vida, cuando todo es trabajo y fatiga, sobre esperanzas ficticias?, se decía, mientras el eco de un desespero asfixiante aprovechaba la oportunidad, para encarnar en él. – Terminaré con mi vida, afirmó. – Para vivir como vivo, sale mejor no vivir, comenzó a

susurrar en cámara lenta, al tiempo que caminaba rumbo a un pequeño cuarto de desahogo que se encontraba al final del patio… Abrió bruscamente la vieja puerta de madera. Buscó apurado entre las cosas ahí apiladas una sobre otra y, sacó un revolver que guardaba lejos del alcance de sus hijos… Enloquecido guardó el revolver en su cintura y, salió de prisa… Al llegar a la calle, echó a correr tan rápido como pudieron sus piernas; repitiéndose el mismo lema, mientras aceleraba el paso: “Para vivir-como-vivo, sale-mejor-no-vivir” Corrió por varias horas… hasta que, por fin, se detuvo. La esquina estaba solitaria y, a pocos metros de él, había un gran tanque de basura desbordado; convirtiendo el lugar, en un exagerado chiquero, lleno de escombros y desperdicios podridos. Decidido a la odisea, ya con revolver en mano y, el gatillo hacia atrás; aunque un poco asustado, se sentía determinado a hacerlo… Dio un paso hacia adelante y, por no prestar atención, tropezó con un pedazo de palo que estaba justo en frente de sus pies. El revolver se disparó haciendo un estruendo ensordecedor… y él, cayó al suelo. – Me morí, pensó… su corazón latía a millón y, sus manos estaban temblorosas. – Ya me morí, repitió.


[para ti] un hombre sincero de donde crece la palma


PRIMERA PARTE

I

Algunos pueblos tratan de crear su bienestar social con los mismos lemas y consignas de esa mentalidad que asegura su acuerdo con la pobreza [Yo soy de un pueblo de esos] “Y, es así < porque así lo determina el jefe > Y, si no te gusta < te vas”


ENTRE NOSOTROS

– ¡Un gusto verte, mi hermano!, exclamó Lazarito, rebosante de alegría. – ¡Viste cómo vino!... ¡No ha podío vivir sin nosotros!, dijo Vlady. – ¿Y nosotros aquí qué? – ¿Y tú qué, Lazarito?, replicó Albert – ¡No, yo también! – ¡De verdad que es una bendición!, suspiró en voz alta Jesusito y, sonrió… La felicidad iluminó su rostro. Un sentimiento de alegría y nostalgia se apoderó de los presentes, envolviéndolos en esos recuerdos maravillosos, que nos hacen revivir el tiempo… y los ojos de todos comenzaron a brillar, aguados por la emoción… – ¡Como en los viejos tiempos!, gritó emocionado Lazarito. – ¡Así mismo!, asintió Vlady, aguantando una lagrima. – ¡Quién lo iba a decir, hee!... ¡Y aquí estamos de nuevo!, exclamó Albert, con el rostro resplandeciente. – ¡Que cosa más grande la vida, caballero!, dijo Lazarito. – ¡Que cosa más grande!, repitió Vlady, mientras se limpiaba con disimulo, la lagrima que bajaba por una de sus mejillas. – Bueno caballero. ¡Vamos a empezar a jugar, porque si nó…vamos a terminar llorando aquí todos!... Echen pacá esas fichas, pa’ darle agua a eso, sugirió Albert, al percatarse de la situación sentimental en la que se encuentran todos, incluyéndose él mismo.


– ¡Vamos a jugar!, dijo Vlady, cogiendo las fichas restantes y, moviéndolas a dúo con Albert… Los cuatro se quedaron callados, solo el sonido de las fichas chocando entre ellas se escuchaba; hasta que Lazarito se atrevió a romper el silencio… – Caballero, hablen de algo… ¡Vamos, hay que festejar que Jesusito está aquí!, diciendo eso, agarró la cerveza que tenía sobre la mesa y, la levantó por encima de su cabeza. – ¡Salud Jésu!¡Salud!, gritó emocionado. – ¡Salud!, contestó Jesusito levantando su vaso. – ¡Salud!, dijo Albert también. – ¡Salud Jésu!, exclamó bien alegre, Vlady al brindar. – ¡Dale!, dijo Jesusito, apenado pero contento. – Entonces… ¿Cómo encuentras la cosa, Jésu?... – Ná, Lazarito… aquí, mirando y, tratando de asimilar… Es increíble… ¡Qué clase de cosa!... ¡Algo! + ¡Algo!, y to’ el mundo está en las mismas… esperando- y- es-pe-ran-do… – Vengan acá, mi gente… y… qué tal; si ahora que estamos los cuatro juntos, vemos cómo arreglar el país nosotros, propuso el mayor de todos, cogiéndose bien en serio, la indirecta de su amigo. – ¡Albert, afloja! ... No me vengas ahora con que… ¿Qué vamos a hacer nosotros cuatro, chico?, dijo Lazarito apresurado. – Caballero, to’ el mundo está esperando por alguien que sepa, y nos guie a hacer lo que nos conviene… ¿Ustedes me entienden?! – Si yo sé… así mismo es, respondió Lazarito. – Nosotros siempre fuimos tremendo cuarteto. ¡¿Qué pasa caballero?! – Habla claro, Einstein, sugirió Lazarito a Albert. A quien habían apodado así desde pequeño, por su adicción a las ciencias. – Miren esto como está, comenzó diciendo Albert… – Yo tengo una familia… y mi familia está pasando necesidad, por la negligencia de un capricho… Y lo que veo a mi alrededor, es que casi to’ el mundo está igual… tirándole a todos los bolones que pichean y, no llegamos ni a primera… y así llevamos una tonga de años ya, concluyó mirándolos a todos, pá enfatizar sus razones.


– Tú sabes que lo mío = es mente positiva < que, al que bien hace > ¡bien le va!, expuso Lazarito, conmovido. – Se trata de hacer algo que nos favorezca a todos, exteriorizó Albert; en un tono de voz firme y, seguro. – ¡Los Tres Mosqueteros y Dartañan!, dijo Lazarito. – Lo que aquí, Dartañan es el más viejo, agregó Jesusito y, todos sonrieron a la vez. – Oye Albert… ¿Tú estás hablando en serio? – ¿Y tú crees que yo voy a jugar con algo así?... Acaso a ti no te duele ver a tu hijo careciendo de las cosas esenciales > y a ti mismo… ¡Eso es una tortura, chico! ¡¿Hasta cuándo Vlady!?... Si seguimos esperando, nadie va a hacer na’ > [ustedes lo saben]… así que, dime tu: ¿Seguimos como estamos… o, nos ponemos al día? – ¡Pa’lante entonces, Albert!, contestó Vlady con los ojos exaltados, como quien ha estado esperando ese momento con ansias. – ¡Pa’lante entonces, caballero!... ¿Cómo es esto?... ¡Uno para todos!, gritó Jesusito emocionado. – ¡¡¡¡Y todos para uno!!!!, gritaron rápidamente los cuatro al unísono, extendiendo sus manos y, poniéndolas entretejidas una sobre otra… – ¡Eso es un cuadro!, exclamó Albert, exaltado. – Entonces… ¿Qué has estao pensando?, preguntó Lazarito a Albert y, sin darle tiempo a responder, se dirigió a Jesusito: – Si… porque cuando él viene con una cosa así, es porque ya él, ha estao haciendo sus cálculos y, to’eso… ¡Yo sí, que lo conozco bien! ¡Muchaacho, mejor que si lo hubiera parío!... – Pa’empezar… < Tú ves como uno presume de tener tremenda mente, de ser unos barbaros… Y la verdad es que, cuando me pongo a pensar: >> ¿¡Qué mente, ni que mente, chico!?… > Si fuéramos inteligentes, no estuviéramos así… ¿Es o no es? – Así mismo es, contestó Lazarito... Vlady y Jesusito asintieron con sus cabezas y, un murmullo interrumpido por Albert… – Pero en realidad, si somos inteligentes… lo que sucede es, que no usamos esa inteligencia para el beneficio nuestro, en nuestra manera de vivir. – Yo sí creo, que somos inteligentes, aseguró Jesusito.


– ¿Pare o none?, preguntó Lazarito, refiriéndose a una ficha para decidir la salida y, comenzar el partido. – Los hombres no paren, contestó Albert. – Aparte de tó, el tipo tiene suerte, señaló Lazarito, mostrándole la ficha bocarriba, a Jesusito. – La que menos pesa, dijo Albert, al poner la primera en mesa. Acto seguido jugó Lazarito… y ahora, era el turno de Vlady… pero él, estaba muy concentrado acomodando sus fichas... Lazarito lo miró... esperó un par de segundos y; con una picara doble intención, le dijo – ¡Dale Vlady, Juega! ¿Qué tú estás esperando con dos fichas puestas namá? – ¿Estás muy apurao por perder?, le preguntó Vlady. – ¿Por perder?... ¿A ver tu deo?... mira bien el tamaño que tiene ahora y, el tamaño que va a tener cuando termine el juego. ¡Se te va a poner chiquitico de hacer así, “tac, tac, tac” con el!, le contestó Lazarito, tocando con su dedo índice en la mesa, como muestra. – ¿Oíste eso?... Los pájaros tirándole a la escopeta, comentó Vlady mirando a Albert. – Eso es, porque está envalentonáo ahora; no ves que está jugando con Jesusito. ¿Te acuerdas lo calladito que estaba?... ¡Mira ahora!… – ¡Jesusito, le has devuelto la felicidad a este hombre, valla!, exclamó Albert sonriente y, con un contagioso sentido del humor… Jesusito se sonrió, y todos sonrieron también, dejando notar su gran alegría. – ¡No, si hasta se cree que va a ganar y, to’!… – Me creo nó < Vlady… ¡Esto está ganao; que no es lo mismo, ni se escribe igual! – ¿Ganao?, jajaja... ¡Ganao son una pila de vacas y toros juntos… y tú, los quieres enlazar con hilo de coser!, jjjjj… – ¡¿Una pila de toros juntos? - ¿hilo de coser?!… Hoy ustedes van a aprender cómo se juega dominó, jajaja… – ¡Míralo!... ¡Agáchate, quel tipo viene por el aire! – Por el aire, nó… por el piso, Einstein. – ¡Entonces salta que te tumba!... ¿Tú has visto eso?, dijo sonriendo. – ¿Te fijaste?, agregó Vlady.


– ¡Albert!... Ven acá chico… hablando en serio… pero de verdá… bien en serio… ¿Tú crees que nosotros podemos arreglar esto?, preguntó Jesusito. – ¡Seguro!, contestó Albert mirándolo firme... Jesusito se quedó pensativo por un instante… finalmente levantó su vista, enfocando sus ojos café, directo a las pupilas resaltantes que, hacían brillar los ojos grises de su Amigo… y, cuando las miradas de ambos se enfrentaron; dijo con determinación: – ¡A meterle mano entonces! ¿Por dónde empezamos?... – Vengan acá caballero, vamos a hablar en serio… ¿De verdad ustedes se creen que eso es así de fácil?, dijo Lazarito, con cara de desencanto. – ¿Qué es lo que tú quieres Lazarito… < vivir bien > o, seguir cómo estás? – ¡Por supuesto que vivir bien! – ¿¡Entonces!?... Eso és, lo que quiere todo el mundo. – Albert… y, ¿tú crees que la gente escuche?... – … ¡Seguro que sí! – Me has puesto nervioso, brother… ¡Esto es algo grande caballero! – ¿Y qué tú esperabas, Jésu?... ¡Nosotros somos los mejores! Lazarito jugó una ficha, luego Vlady y, después Jesusito. Albert se quedó pensativo un rato, observó detenidamente sus fichas, también las que se encontraban ya jugadas sobre la mesa, volvió a mirar sus fichas una vez más y, jugó. Después alzo la vista y, miró detenidamente, uno por uno, a sus amigos… – Lo que yo sé mi gente, es que… en cualquier parte del mundo donde haya atraso y necesidad, es por negligencia… ¿Ustedes tienen idea de la ciencia y el conocimiento que tenemos… y del que existe hoy en el mundo?... Pues de acuerdo con todo lo que se sabe; estamos viviendo, literalmente, como los cavernícolas… ¿Y por qué? – Porque estamos en la brutalidad… Y pa’ darse cuenta deso, no hay que mirar mucho… Es muy simple = el nivel de desarrollo de un pueblo declara su inteligencia. Y, < a juzgar por nuestro desarrollo > nuestra inteligencia está por el piso… Es, como si no hubiera, ni un milímetro de sabiduría, entre todos… – ¡Pero sí la hay!... ¡Por eso es que estamos hablando aquí ahora!, replicó Jesusito. – ¡Claro que la hay!... ¡Pero hay que ponerla en práctica!¡Esa es la clave de todo! – Pero… ¿Cómo?, preguntó Lazarito. – ¿Cómo?... ¡Así de sencillo!, le respondió Albert impaciente.


– ¿Sencillo? – Tan sencillo como que todos queremos vivir bien. ¡¿Qué es lo que no entiendes!?, alegó Albert con desespero. – En teoría se ve fácil, sencillo como tú dices; pero en la práctica, tú sabes que no es, así como así, ni na’ deso, señaló Lazarito, comenzando a exponer su punto de vista… – Tú sabes que aquí, to’ el mundo habla… y bla-bla-blá > pero hasta ahí... Tú lo sabes… aquí la gente está tóa desorientá por completo, Albert… Tó el mundo anda < cada cual por su lao > y cuando uno empieza a hablar del tema… se ponen hasta nerviosos… y al momento te dicen < “desmalla esa talla, chamaco” … – ¡Pero las cosas no se hacen solas Lazarito!, expuso Vlady, interrumpiéndolo con optimismo. – Caballero, alguien tiene que hacerlo, dijo Albert, apresurándose al hablar. – ¡Oigan, esto es algo grande señores! – Yo lo sé Jesusito, pero no podemos seguir siendo tan irresponsables… – Albert, pero no te creas que es jamoneta, hacer que to’ el mundo se ponga de acuerdo, indicó Lazarito, expresando una vez más su preocupación. – Yo creo que ahora sí… Hace mucho tiempo que venimos dando excusas y, fabricando culpables… Pero es así: ¡Si queremos vivir como gente < tenemos que hacer > que aquí < se viva como gente!, contestó Albert, con un tono de voz sereno. – ¡Pa’lante entonces, que nosotros sabemos paeso y, pa’ dos o tres cositas más también!, afirmó Lazarito entusiasmado, después de un gran suspiro, contagiado con la seguridad que salía por los poros de su amigo. – ¡Así se habla! – Mi gente… tú, mira bien y, dime: < ¿esto es, lo que tú quieres pa’ siempre?... > ¡Mira estoó!... – ¡Esto, en candela y con el diablo al frente!... ¿Por qué tú crees que la gente se va de aquí? – Pero esa no es la solución Lazarito > es muy fácil salir huyendo < cuando el barco se está hundiendo, todos los ratones salen corriendo pa’ fuera… – Tampoco así Vlady, protestó Jesusito, levantando la cabeza de pronto, como si lo hubiera


cogido la corriente. – Tú sabes bien, que yo tuve que irme porque me tenían la vida hecha un yogurt... – Yo se lo tuyo Jésu, pero esos son casos aislados; tú sabes bien que, la mayoría de los que se han ido y, se siguen yendo, ha sido, y és < pa’ vivir mejor… – Si, pero tampoco lo de ratones. – Es un decir Jésu… se trata de razonar y, de entender que, no podemos seguir viviendo en el mismo atraso histórico de siempre. – ¿A quién le toca?, preguntó Lazarito. – A Jesusito, respondió Albert. – Voy a jugar porque me toca y, porque tengo con qué, dijo Jesusito con cierto alarde, al poner su ficha sobre la mesa. – No llevo, dijo Albert al pasarse. – Oye, si a ti te estuvieran pidiendo: Saca aguacate del espacio que hay entre la tierra y la luna, y de ahí, es de donde tienes que sacar todo lo tuyo (la tela para hacer tu ropa, tus alimentos, y así) … Tú vas a decir… “¡ñóo, eso sí está duro!” … – ¡No!... y todavía hay gente que se pone a decir, que si necesitamos petróleo para poder progresar… Imagínate si los egipcios se hubieran puesto a esperar por petróleo, jamás hubieran hecho las pirámides, indicó Vlady. – Ni los españoles la habana, agregó Lazarito. – No, no, continuó diciendo Jesusito… – Pero entonces vienen y te dicen, “¡Wao, las pirámides de Egipto!” … Y ponen un documental… y la pregunta cuando hablan de las pirámides es: “¿Cómo esta gente, en ese tiempo, pudo hacer cosas así?” … – ¡Todos sabemos bien cómo?!...Con las manos, con ciencia. ¿¡Con que va a ser?!, respondió Lazarito. – ¡Claro que sí… pero decimos, “(¡No! vinieron extraterrestres y los ayudaron… a lo mejor se tropezaron con la lampara de Aladino y ¡PUN! salió de pronto” … ¡Valla, hazme el favor! – Hablen, pero jueguen, dijo Vlady – ¿A quién le toca?, preguntó Lazarito. – A tí, a quien va a ser…


– Ahh, a mí… ta’ bien, pero sin guapería pa’ que sepas, que yo sí, que no eso… Jesusito y Albert se sonrieron. – Dale chico, acaba de jugar, anda, recalcó Vlady, desesperado por ver la jugada de Lazarito. – Hablando de respeto… Dime de que presumes, pa’ saber de lo que careces… – El camináo de los guapos, jajajaj… Entonces uno dice: “Así o asáo, es como caminan los guapos de verdad” … Y uno, sin saber ni lo que significa la palabra guapo, dice: “Esta bien, entonces yo camino así, y hablo asáo” … Y empiezas a presumir de algo que ni siquiera sabes su significado, se apresuró a argumentar Jesusito. – ¡Nosotros somos unos punticos, muchacho!, interrumpió Lazarito… – Tu namás pregúntate: < ¿Qué es lo que somos? > lo que se usa... < ¿Qué es lo que se usa? > lo que le dan la gana de hacer y decirte… De pronto te visten de payazo, como después te disfrazan de jirafa. Dicen, ahora esto és, lo que van a decir; y pahí va to’ el mundo, a hacer lo que le dictan. Después dicen < ahora esto otro > y de nuevo lo mismo… Y lo cómico es, que uno dice: “Hay que hacerlo caballero, no hay de otra y, hay que estar con la jugada… a la moda o, en la onda” … ¿En onda no?... ¡Nos tienen hechos unos robots, sin criterio propio, niná! – Oigan, hombre valiente y guapo, no es, ni un camináo, ni una manera de hablar. Es un comportamiento, patrocinado por el respeto hacia todos los seres humanos y, en primer lugar, hacia uno mismo. Es una manera de ser, que muestra la grandeza de nuestra dignidad… Es un hacer… Es mucho, pero mucho más que, ser buen padre, buen hijo, buen hermano y, buen amigo… Es un andar rebelde ante la injusticia y, que refleja la pureza del ser humano, en cada una de las labores que realiza… ¡Eso es, lo que és; ser valiente y, guapo de verdá!, aclaró Albert, alterando un poco el tono de su voz. – Yo siempre lo he dicho; “Pa’ ser abakuá, primero hay que ser hombre; pero pa’ ser hombre, no hace falta ser abakuá”, argumentó Lazarito arrecostándose al espaldar de su silla. – Juega abakuá, le dijo Vlady, casi sin dejarlo terminar de hablar. – Abakuá nó… ¡Tenemos que dejarnos de descaro, mi hermano!... ¡Esta bueno ya!... Tú ves que la cosa está en llama… y, en vez de irle pa’rriba a solucionar; nos dedicamos a criticar y, a entretenernos en, el dime que te diré… Y, pa’ mí, mentirnos entre nosotros mismos, es un descaro mi hermano… ¿Dónde están los principios? > Entonces hay valor, pa’ estafarnos unos a otros y,


pa’ quitarle a tu hermanito lo que obtiene con mil sacrificios; pero no hay valor, pa’ acabar con el atraso… < ¡Esta bueno ya de coger la cara pa’ sentarse, caballero! – El valor siempre hace falta Lazarito, pero yo insisto en que esto es más de inteligencia... Porque es con inteligencia, como nos están acabando… Mira pa’ que veas, como estamos anestesiados… estamos así > como desahuciados de la vida; al punto que nos da lo mismo, chicha que limoná… Primero el pensamiento de que, esto no hay quien lo arregle, y después te dicen: “Mira < has esto y, esto… si tú de verdad quieres que esto mejore > tienes que comportarte así o, decir esto otro” < Y el atraso sigue ahí > parqueado en el mismo lugar de siempre, y engordando. Y figúrate tú…< la pobre gente como yo, ansiosos por ver la luz…> nos comemos la guayaba…la misma guayaba, unas veces verde y, otras veces podría… Lo más lindo es que, la mayoría de las veces; no las vemos, ni pasar. – O si no, por el otro lao, los cristianos asustándote, agregó Vlady. – ¿Vas a empezar?, replicó Jesusito. – ¿Caballero, que pasa?... ¡Vlady!, interrumpió Lazarito, tratando de evitar un conflicto entre sus dos amigos. – Oye Jésu, esto no es nada personal… Pero es verdá, que vienen y; lo que le dicen a uno es, que Dios va a venir y, olvídate > va a destruir toa la tierra y; si tú no te haces cristiano, ya sabes lo que te espera < ¡El infierno! – Pero eso es una profecía, Vlady… – Y, porque sea una profecía… ¿quiere decir que, tiene que pasar?... a veces yo pienso que los cristianos, lo que están, es locos porque destruyan la tierra… Se me parecen más a Jonás, que el caramba… – Y… ¿qué tiene que ver Jonás en esto, caballero? … ¿Ese no fue, al que se lo tragó la ballena? – Ese mismo Lazarito, pero yo me refiero a lo que sucedió, después que la ballena lo escupió en la orilla… Porque según… Jonás era un profeta que Dios mandó a decirle a la gente de una ciudad, que él iba a destruir la ciudad esa, porque ellos eran muy malos y pecadores. Y Jonás llegó a la ciudad, refunfuñando, pero llegó; y les dijo lo que dios le mando a decir: “Que la ciudad seria destruida por causa de la maldad de ellos” … Y cuando terminó su misión, se fue un poco lejos y, se sentó para ver la ciudad… y, pa’ echarse el espectáculo de la destrucción… Pero la gente


al oír eso, tuvo miedo por sus vidas y, se arrepintió de sus malos caminos… Dios tuvo compasión de ellos y, no destruyó la ciudad… Pero Jonás cuando vio eso, se puso bravo… porque él quería ver, como dios destruía la ciudad con to’ el mundo adentro… – Ya, ya entiendo… Pero es verdad que, en eso, se dan un airecito a Jonás, como dice Vlady, asintió Lazarito con su cabeza, al dar su opinión al respecto… Jesusito se quedó cabizbajo y pensativo… – Jésu, hoy en día hay muchos católicos, evangélicos, luteranos, adventistas, bautistas, testigos de jehová, metodistas = ¿Pero cristianos? > cuando veas a uno, me lo presentas… – ¿Para qué, Vlady? > ¿Pa’ meterlo preso? – No Jésu… pa’ darle un abrazo bien fuerte y; pa’decirle todo lo que yo admiro y, respeto a su maestro. – Ahora resulta que eres cristiano, señaló Jesusito, en un tono medio burlón y, poniendo cara de asombro. – Oye Jésu, tú estás bien equivocado conmigo, pa’ que sepas. Yo no tengo nada en contra de ideales que promuevan el bien, el amor al prójimo, la hermandad, la compasión y, todo lo positivo… Al contrario, yo apoyo esos ideales. Lo que a mí me molesta, son aquellos que dicen ser parte de una causa, religión, o ideal positivo y; actúen opuesto a lo que presumen ser. Como un juez que presume hacer justicia, cuando en realidad es un corrupto que, solo satisface al que lo mantiene y soborna. – ¡O un gobernante!, agregó Albert. – Vlady… entonces desde tu punto de vista, ¿yo no soy cristiano?, eso es lo que acabas de insinuar… – Jésu, tú eres un creyente, mi hermano. Si tu fueras cristiano, ahora mismo estuvieras compartiendo con una cerveza en la mano, en vez del vaso de limoná ese, que te estás tomando; rechazando la acción y, el sacrificio de Lazarito; que se las tuvo que ingeniar, pa’ poder conseguir esa caja de cerveza para esta ocasión… pa’ festejar contigo, y por ti… Si quieres te digo la cita de la biblia que… – No gracias, no hace falta… No sabía que eras un experto… – No tanto como experto… lo que pasa es que, mientras tú has estao concentrao en la parte sobre natural y, en los milagros; yo he estado analizando sus enseñanzas y consejos.


– Escudriñadlo todo y, retened lo bueno, añadió Albert – Lazarito, yo te agradezco de todo corazón ese detalle que has tenío, mi brother; lo que sucede es… – Tranquilo mi hermanito, tranquilo… no tienes que darme ninguna explicación; yo entiendo y respeto… Acuérdate que yo también creo en lo mío… … ¡Vlady, afloja… ¿lo tuyo es destrucción o amistad?! – ¿Quién tú crees que es el que más quiere? = “El padre que abandona a sus hijos, sin importarle su suerte y, lo que hagan con ellos… o… el que se preocupa por ellos, y se molesta cuando alguien los engaña o, los usa > y al momento sale a defenderlos” – ¿Entonces tú me quieres como un padre? – Tú sabes bien, de que yo te quiero a ti < como el hermano menor que nunca llegue a tener, le contestó Vlady, hijo único. Cuando apenas tenía cuatro años, su madre perdió un embarazo que lo había embullado muchísimo, ya que anhelaba tener un hermanito… Se había ilusionado tanto con eso que, desde entonces, sus tres amigos para él, son sus hermanos y; de los tres, el menor es Jesusito, quien nació el mismo mes cuando estaba supuesto a nacer su hermanito. Este detalle, hiso que Vlady se preocupara por Jesusito de una forma especial, estando siempre en guardia para protegerlo de cualquier amenaza o peligro... Era tanta la afinidad y, el apego que; en una ocasión, la vieja Tomaza {que descanse en paz} se atrevió a decir que, el espíritu de su hermanito se había reencarnado en Jesusito. Comentario que disgustó a algunos (los padres), mientras que a otros preocupó, sembrando la duda.


– ¡Juega Lazarito < que es, pa’ hoy!... – Mira tú, el sigilo en que hemos vivío toa la vida, con el tema de los americanos. Que si nos atacan, que si por culpa de ellos, que si hay que estar listos… porque si nó [ya tú sabes]… – Oye, eso de los americanos es un número, pa’ mantenernos entretenidos… ese ha sido el truco pa’ despistarnos de lo esencial… Y el truco < funciona perfecto > …el punto es, mantenernos mirando pa’ cualquier lao, menos paquí… asustados y, con los pelos de punta to’ el tiempo… ¿Tú crees que yo no lo sé?... lo que pasa es que {ya tú sabes} … – ¡Definitivamente, la gente perece, por falta de conocimiento!, aseveró Jesusito. – Por falta de conocimiento y, porque viven abusando de la inocencia de uno, que es lo que hacen… Y uno ahí > ¡A palo con el bobo, y el bobo parriba el palo!, dijo Albert enfadado. – ¡No hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista!, argumentó Lazarito. – ¡Pues mira, que ya llevamos unos cuantos!... ¡Y eso es tiempo más que suficiente pa’ darse cuenta; de si algo sirve o, no sirve, caballero!… – Aquí nadie te está discutiendo eso, Albert, aclaró Vlady. – Yo lo sé, chico… pero tengo que aprovechar ahora que estamos hablando así claro, entre nosotros, pa’ decir todas las cosas que tengo aquí atrancadas… ¡Si nó… me reviento, valla! – ¡Pero cálmate!... Que, si te da un patatún, entonces sí, que no arreglamos na’… – A mí no me va a dar ningún patatún... < ¡Yo lo que estoy, es obstináo, viejo!... No es fácil acostarte y, que no tengas ni leche pal niño… ¡Eso es un crimen, chico!... ¡Qué clase de vida es esa!... Yo te digo a ti Vlady, que el poder de la armonía, aquí en el mundo, muy pocas veces se ha puesto en práctica para el bienestar común; así, estilo música… “¿Me entienden?” ... La usamos para que un grupo musical toque excelente (por ejemplo); pero… para vivir todos como reyes = con esas ideas, nunca hemos usado esas cosas, terminó Albert, en un tono ya más calmado. – Yo no había pensao en eso > pero tienes razón… – ¡Claro Lazarito!... Así mismo como Mozart hizo sinfonías preciosas, y hacen tremendos arreglos musicales para que todo el mundo toque su parte, su instrumento y; creamos una hermosa melodía… Así mismo, podemos hacer normal con nuestra vida, hacerlo de como vivimos, de lo que tenemos, de lo que somos… Y eso son cosas que conocemos < pero para nuestro beneficio como gente > nunca las hemos usado…


– Brother, todo está ahí en nuestras narices… Y es que, cuando te pones a mirar y, ves lo fácil que se resuelven las cosas… Lo primero que te pasa por la cabeza es > “¿Por qué no han hecho así desde hace tiempo?” …Y después sigues pensando y, no te explicas [ni cómo, ni por qué; estamos como estamos]… Es como haber andado viviendo con los ojos cerrados y, de pronto alguien te dice: “¡Abre los ojos!” ... “Si los ojos, ábrelos, ¡así mira!” < “¡PAN!” > y abres los ojos. Y cuando te das cuenta de todo lo que puedes ver, dices: “¿Cómo es posible que haya andado tantos años con los ojos cerrados, cayéndome y tropezando con todo; cuando lo único que tenía que hacer, era abrir los ojos?” ... Y, así mismo andamos nosotros por el mundo… Porque, el andar sin conocimiento es como andar ciego… y como el ciego no sabe con qué tropieza, no sabemos quién nos abusa… y como el ciego se cae en el hoyo, nosotros nos autodestruimos… – Caballero… hablen, escuchen; pero jueguen, dijo Vlady, mirando a Lazarito. – ¡Rílasss!, que hasta ahora se han metío más de vente minutos pa’ poner cinco fichas en la mesa… – Riláx… – ¿Cómo? – Que se dice riláx, no rílasss… – Ah, ¡no nó!... cógelo suave Jésu… Los ingleses hablan el inglés con su acento, y nadie les dice na’…los americanos también lo hablan con su acento, y nadie los corrige… ¿entonces tu vienes a criticarme a mí, porque lo hablo con mi acento exclusivo?... – No chico, no… Yo lo que quiero es que lo digas bien; para que tanto el inglés como el americano, te puedan entender. – Pero… ¿Quién te dijo a ti, que yo quiero que ellos me entiendan?, contestó Lazarito, mirando a Vlady con disimulo? – Ahora le vas a dar cuerda al punto, pa’ echarlo a fajar conmigo.... – Lazarito tiene razón, siempre estás criticando y, corrigiendo a todo el mundo… mirando la pajita del ojo de tu prójimo > y no miras la viga, que tienes en el tuyo… – ¡¿Tú ves lo que yo te digo!?... a este no se le puede echar un centavo, porque él, se coge un peso… – Por esa palabrita, vas a coger pase a las dos manos. ¡Te voy a poner que, ni Tito Puentes


te va a hacer na’!, dijo Vlady sonriendo. – Ven acá Vlady, ahora que estás un poco chistoso… ¿Qué me dices referente al embargo?, preguntó Jesusito, ansioso por oír la opinión de su amigo al respecto… – Jésu, el embargo pa’ mí, es un acto de cobardía del gobierno norteamericano, para evitar que aquí se prospere… por miedo a que, si nosotros prosperamos, allá a ellos se le viren la gente, y quieran hacer lo mismo que nosotros… Por eso hicieron lo del embargo. – Tu estas equivocado Vlady, pero de remate… – A ver dime –¿por qué? –…Porque el embargo es una acción, en apoyo a esos empresarios norteamericanos que tenían intereses y empresas … a los cuales todos sus intereses y propiedades, les fueron embargados cuando nacionalizaron las empresas privadas que tenían aquí… – ¡Ese fue el pretexto!... ¿O tú no sabes que los yumas, cada vez que quieren hacer algo, siempre buscan un buen pretexto pa’ salirse con las suya?... – ¡Un pretexto, no!, replicó Jesusito. – ¿Tú crees que está bien hecho eso, de quitarle a alguien lo que es del?... ¡No fastidies brother!... Eso aquí y, donde quiera; es un robo brother… ¡Un asalto a mano armada, valla!... – Oye, no justifiques más a los americanos, compadre… – Déjame hablar pa’ explicarte, chico… – Está bien, dime… – Eso fue lo que hicieron con los dueños de las empresas. Las propiedades y los negocios eran de ellos; y los cogieron y, les dijeron: “Ahora esto es mío, y yá” … ¡Eso no se hace, brother!... dime Vlady… ¿Tú crees que eso está bien? – ¡Pero ese fue el pretexto!... ¿Qué es, lo que tú no entiendes? – Y otra cosa, que el pueblo en aquel entonces, por lo que sea, pero el pueblo apoyó eso… – El pueblo no apoyó na’ Jésu… Tú sabes bien como es la cosa aquí… aquí la gente son un cero bien grande, pero a la izquierda [y eso no es un secreto pa’ nadie]… Aquí siempre se ha hecho lo que dice el de arriba, y yá… y > ¿quién se atreve a decir que no?… – Como sea, pero lo mal hecho está mal hecho… ¿Por qué le vas a quitar a otro lo que él construyó, lo que sudó, y lo que es del?… ¿porque a ti te da la gana?…


– Oye Jésu, lo que yo te estoy diciendo es que, eso en realidad fue un pretexto pa’ hacer lo que querían, que era impedir el desarrollo de nosotros… – La verdad que ustedes dos, están fundíos pal carajo, dijo Albert, interrumpiéndolos repentinamente… – Acaban de caer en la trampa del bobo, la misma de siempre… Y, si los dejo, ahí se meten toa la tarde bretiando [la trampa está hecha pa’eso] > y los dos quieren ganar su argumento… ahí, enredaos en el dime que te diré [como de costumbre] > Y así es como uno se desvía del propósito… Pero ustedes, eso no lo han entendío todavía… = Y tal parece que hay que ser un genio, pa’ darse cuenta de que aquí < lo que no ha habido es > cerebro pa’ avanzar < y aún así, nos las arreglamos pa’ decir > que todo es un heroísmo… < ¿Qué esperábamos que pasara? … Y < los jodíos > como siempre < seguimos siendo nosotros… – ¡Jésu!... ¡Aquí la cosa ha estao fea!! ¡Esto aquí está pa’ terapia intensiva, mi hermano!... ¿Tú ves este brazo?... esto es blanco, pa’ como la hemos pasao nosotros aquí > [pa’ que sepas]… – Yo lo sé, mi brother… créeme que yo lo sé. – ¡¿Qué tú lo sabes!?, Jhum= pues nosotros lo hemos vivío, y no es fácil… no-es-fácil, Jésu… – ¿Llevas o, te pasas?, preguntó Albert a Lazarito. – ¿Pa’ que te haces, si tú sabes que yo no llevo desa? – Entonces toca pa’ que Vlady juegue, ¿no?... – ¡No!, yo tampoco tengo. – ¿¡Cómo?!... ¡Esto se está poniendo bueno!... ¡Voy pa’tí mío!, gritó Jesusito, creyendo tener el control del juego. – ¿A qué?... ¿A darle otro pase?, replicó Vlady. – Oye, estás puesto pal cuero conmigo. – No le hagas caso y, juega Jésu, que tú eres el mejor, dijo Lazarito, con la intención de animar a su compañero, haciendo caso omiso a la indirecta de Vlady. – Yo he llegado a la conclusión, de que hoy en día, con la conformación de las sociedades y, a través de la educación que nos imparten; a los seres humanos nos tienen domesticados, comenzó diciéndole Albert, a Jesusito… – Tu nada más revisa tus convicciones y, dime > ¿de dónde las sacas?... Jesusito, la escuela nos instruye… y, con tan solo sembrar un criterio colectivo,


nosotros automáticamente nos comportamos, tal y como lo planean… ¡Caballero, es con inteligencia como controlan!... – Sinvergüenzas y corruptos que son, exclamó Vlady con enojo. – Esa es una de las razones por las que sigue habiendo mil necesidades >> Porque así lo quieren los que tienen el control de las masas, alegó con coraje. – Óyeme, mientras tú no digas algo que afecte o perjudique al que gobierna, tú no tienes problema, tú puedes expresarte libremente… Pero en el momento en que tus dichos afecten los intereses, al que se cree dueño y señor <> a partir de ese momento, tu vida se transforma en un infierno. Y eso es lo mismo aquí, que donde quiera. – Toma, agarra esta, indicó Albert al jugar. – No llevo, le contestó Lazarito, mirando a Jesusito con pesimismo. – ¿¡Espero que sepas lo que haces?!, añadió. – Tranquilo brother, que lo tengo todo, bajo control… – Está bien, estás justificado, le dijo Vlady, en tono burlón. – ¡Valla pal…! – Jesusito compadre, no le hagas caso a este y, ponte pal juego. Tú no ves que, lo que quiere es desconcentrarte. – ¿Tú también te vas a poner pal cuero? – Jésu, yo creo que a ti, la yuma te acabo con el sentido del humor… Si yo lo que te estoy es defendiendo, viejo… – Eso te pasa por guataca, le dijo Vlady a Lazarito, con una sonrisa de oreja a oreja. – Caballero… hablen, pero jueguen. – Si te toca a ti, Albert, respondió Lazarito. – ¿Ah, me toca a mí?… – Siro… – Voy pa’tí valla, a ver si ahora pones una. – Tú ves, de esa si tengo, y pa’ escoger. – Ya era hora, ¿no?... ¡Pero acaba de pensar… y, pon una coño! – Albert, hablando de pensar… Tú sabes que estaba pensando… – Ahora sí… ¡Jesusito pensando!


– Vlady, esto es en serio, chico… – Dale habla, anda… – Estaba pensando y… la verdad que echarle la culpa a otro por nuestro atraso, es una cobardía, brother… – Pero…y > ¿qué podemos hacer nosotros, Jésu? – ¿Nosotros? < Muchas, pero muchas cosas. – Se nota que tú no has estao aquí desde hace años, Jésu… – Ahí está el detalle Lazarito, que el que no se ha ido, se ha resignao. – Tú no sabes lo que hablas, Jésu… – ¿Qué- qué?... Brother, las cosas se resuelven con inteligencia, con propósito, con valor mi brother… ¿Hay valor o, no hay valor? – ¡Claro que hay valor!... ¡¿Qué bolá contigo, Jésu?!... – Tenemos que usar el coco, y yá… ¿Es, o no es, Vlady? – Sinó, pregúntale a Einstein… ¡Exprésate Albert! – ¡Así mismo!... > ¡Con ciencia y verdá! ¿¡Si o sí?! – ¡Seguro que sí! – ¡Heii, hey, no me vallan a caer en pandilla… – No no, es que te veo resbalando… – Ningún resbalando, Jésu… ¡Tú sabes que yo soy leopardo de nacimiento!... – Estaba fastidiándote brother, no te berrees… – ¡Que berrees ni berrees, Jésu… dale sigue… – ¿Por dónde iba? – Que esto es con mente… – Ah sí, claro que si… Atiende pacá… Mira… nos independizamos pa’ llenar nuestra tierra de abundancia, de paz y, de buena vida… o, ¿qué es lo que entendemos por independencia?... Nuestros mártires… todos ellos dieron sus vidas por nuestro bienestar… Y déjame decirte, mi brother > nuestro comportamiento, es lo que honra o, deshonra su memoria… No, no, no… los héroes no murieron pa’ que nosotros los estemos recordando así, románticamente; haciendo


parques y, monumentos con sus imágenes… Y mucho menos, pa’ que les estemos poniendo ofrendas florales de vez en cuando; enseñando esa admiración patética que despedimos por los poros… << Y, si en algo hay que estar claro, es en esto >> Ellos todos, murieron pa’ que nosotros, las generaciones futuras, viviéramos en la excelencia < una vida buena y, digna de un ser humano… [¡Pa’ que sepan!]… Y yo te digo mi hermano, que mientras estemos viviendo así, es como estar pisándole la cabeza a todos ellos… – Apretaste con eso, Jésu… pero tienes razón… de verdad que es una falta de respeto, ¡¡Y GRANDE!, agregó Vlady avergonzado. – Ya está más que visto y comprobado, que el atraso es un delito público… y ustedes saben que, esa es la verdá > la culpa es de tos nosotros… – Muchachos… ¿Por casualidad ustedes están tratando de arreglar esto, ahí sentados?, preguntó curiosa una anciana que, había llegado bien cerca de ellos, sin que alguno se percatara de su presencia… – Eso mismo es lo que estamos haciendo, respondió Lazarito. – Déjenme decirles algo muchachos… para arreglar esto, lo que hay, es que hacer cosas, dijo la anciana con una vos suave, pero penetrante. – ¡Así se habla!, afirmó Lazarito. – ¡Seguro!, asintió Albert. – A propósito… ¿No han sabido de Ñico?... porque mira que salió temprano, dijo ella extrañada por la demora. – Ese lo más probable que llame en cualquier momento, pa’ decir que lo recojamos porque se quedó botao por ahí con su adorado almendrón, que ayer tenía un falleteo de madre… y mira que le insistí pa’ ir con él… – Ese Ñico no es más cabezón, porque si nó, se cae pa’lante, susurró entre dientes la anciana, sonriente. Ñico, como cariñosamente lo llaman todos, es el hermano mayor de Jesusito. Que salió en la madrugada hacia el interior del país, con el propósito de buscar un animalito para festejar la llegada de su hermano y, de paso el año nuevo… Pero no ha regresado aún, por lo que ya ha comenzado a preocupar a algunos.


– ¿Tú tá jaciendo el congrí? – Si Albertico, y la yuca también. Lo único que falta, es que Ñico acabe de llegar, pa’ preparar lo que traiga. – ¡Maruca!! ¡Oye soy yo!... ¿Tú no me conoces? – ¡Je- su- si -to! – ¡Anhja! – ¡Jesusito mijo, ven acá chico, déjame darte un beso y un abrazo, mijito! ¡¡Que alegría!!... ¡Si yo te cargué cuando estabas así de chiquitico! ¡Santa Barbara Bendita!... mira pa’eso… ¡Como pasa el tiempo caballero!! ¡Virgen Santísima!... – ¿Viste a Lazarito?, le preguntó Maruca, mirando a su sobrino con un ligero movimiento de cabeza, en medio de un abrazo relleno de una ternura, que salpicó a todos. – Es mi pareja. – ¡¿Es tu pareja?!... ¡Alabao!... ¡Qué alegría, muchacho!... ¡Qué cosa más grande!... Bueno, después te veo, mi niño; que namás vine a ver si Ñico había regresao; y me voy, que se me van a quemar los frijoles… ¡Mira pa’eso, que sorpresa más linda!, susurró la mujer, mientras se alejaba… – ¿Vieron eso? – ¿Qué cosa Lazarito? – ¡¿No escuchaste como dijo!?: “¡Lo que tienen es, que hacer cosas!” > Un poco más y nos dice: “¡Empínense!”, jajaja… – Esa si fue tremenda hembra… ¡Una mujer pa’ respetar de verdá!, exclamó Vlady. – Eso es lo que hace falta, pa’ completar… Se imaginan: “Las jevas empinando a los hombres, a los hermanos, a los hijos, a los maridos = [Náa… ya me cansé < ¡Así que Empínate!!]… ¡Hee!... ¿Cómo?... ¿Tú crees que no lo hacen??... – ¡Claro que sí!, respondió Albert… Si se ponen un poco que se yo, y nos vuelven locos; que te pones a hacer piruetas y to’eso… Así mismo, si cogen la regla en la mano, nos meten en cintura [que cuento es ese]… No digo yo si te empinan… ¡Te empinan, y te requeté-empinan!... – Yo lo sé, no me mires así, le dijo Vlady… Lo único es que, ya les tienen el cerebro fundío por completo, compadre…


– No, no… pero no te equivoques con ese tema… Es verdad que lo que les han metío en la cabeza es de madre… jugando con su autoestima, e incitándolas al complejo. Pero eso no quiere decir que ellas no razonen y, se den cuenta de lo que hacen, de cómo las usan… Pero eso no es a ellas namá; eso es a to’ el mundo. A las familias lo que le han echado es con to’, pa’ acabarlas por completo [tú lo sabes bien]… – Y, ¿qué ustedes creen que persigue el propósito de dividirnos en múltiples y, pequeños grupitos?... Así es como único nos pueden abusar y, requetéabusar… Como una ovejita a la que el lobo le va pa’rriba y se la come… y ella, ni se entera, porque ella está muy entretenida discutiendo con otra ovejita acerca de quien tiene mejor lana… y las otras ovejitas, se quedan ahí, sin darse por enterao [fajándose entre ellas] cada una en lo suyo; mientras el lobo, feliz y encantado de la vida; se las come una por una, a todas… ¡Brother, te confunden el cerebro, y acaban contigo!... – Sin criterio propio, estamos jodíos, mi hermano. Porque no podemos permitir que nos sigan haciendo el mismo cuento chino de siempre… permitiendo que nos confundan los criterios con trabalenguas… pa’ hacernos ver el fracaso, como victoria… Definitivamente hay que dejar la guanaja < y empezar a usar el coco > ¡Que la cabeza no es, pa’ llevar pelo namá!... [y tú lo sabes]… – Todo lo que se hace, eso es lo que se tiene y se disfruta. Nosotros somos los que hacemos las cosas, comenzó diciendo Albert inspirado… – ¿Por qué nos sentamos a jugar?, preguntó. – Porque dijimos < dominó > y dominó estamos jugando… – Y, si decimos < buena vida > buena vida vamos a tener… Es tan sencillo como hacer una novena de pelota [un equipo]… Nos juntamos en comunidades, porque juntos somos más fuertes. Hablo de un equipo, donde el cuadro le grite con confianza al piche: “¡Piche, pichea pa’ que bateen que aquí hay un cuadro!!” – ¿Te acuerdas deso?, preguntó Vlady, mirando a Lazarito. – ¡¡Muchacho!!... ¡Como no me voy a acordar, si eso quedó pa’ la historia!... – ¡Qué clase de juego!, argumentó Jesusito. – ¿Qué es de la vida del guajiro, brother?, preguntó. – Se mudó hace un par de años ya y, más nunca lo he visto. – Tremendo pitcher que era. – Y tremenda persona también…


– Si, yo lo sé… – Se acuerdan… El piche haciéndose el ponchador y, nosotros sin movernos… ¿Te acuerdas, Jésu? – Espérate Vlady... déjame decirlo a mi… – Dale Jésu, que tú lo hacías igualito, jajaja… – Apretó la pelota contra el guante, se paró y, miró pa’ tos nosotros gritándole: “¡Pichea pa’ que bateen!” … y dice: – ¡¿Cuál es el problema de ustedes, chico?... y Lazarito se mandó a correr pa’rriba del, que parecía que lo iba a atacar. Y el Guajiro le dice: –¿Qué hé lo que he, compay? ¿A ver, cual he la vaina? ¿Qué he lo que tú quiere? ... y Lazarito contestó a toda garganta: < ¡¡YO LO QUE QUIERO ES JUGAR!! … ¿Te acuerdas deso Lazarito?... – Como no me voy a acordar. El Guajiro haciéndose el ponchador, el pitcher experimentado, el ya tú sabes… ¡El juego es pa’ jugar chamaco!... El piche está ahí pa’ tirar la pelota, pa’ que el otro batee, y nosotros pa’ cogerla, ¡chico!... – Ese fue el juego de los dos triple-play, dijo Vlady orgulloso, al recordar el acontecimiento. – ¡Qué clase de juego!, exclamó Jesusito. – ¡Ese día si jugamos elegante de verdá!, añadió Lazarito con una sonrisa de satisfacción. – ¡Qué clase de equipo el de nosotros!, argumentó Jesusito. – De verdá que nosotros éramos tremendo cuadro… – Éramos nó… ¡Somos tremendo cuadro! ¿Qué te pasa Albert? – ¡¡¡¡Piche, pichea pa’ que bateen, que aquí hay un cuadro!!!!, gritaron los cuatro al unísono. – A mí no me mires, y juega… y si no llevas, toca, le dijo Albert a Lazarito. – El que probablemente no lleve, sea el tuyo… ¡Valla, toma!... – ¡No!... de esa no tengo. – No te lo dije… Oye, este namás que sabe dar el encajillo, pa’ que tú te pases... ¡Y toca más alto < que no se escucha! – Óyeme Alberto, ponte pa’esto… que, si esta gente nos gana, después no hay quien los aguante…


– Vladimir, por favor… No te dejes coger para eso… ¿Tu no ves que ese es el viejo truco de divide y vencerás?... Ja,aj,ja,ja, fue la carcajada que soltaron espontáneamente y, al unísono, Jesusito y Lazarito. – Jésu juega, dijo Vlady apurándolo. – Voy a jugar, porque llevo y tengo. – Yo no sé ustedes, pero yo estoy a favor de la inteligencia, cien por ciento… Y hasta ahora lo que hemos estado es en un ring de boxeo, arrinconaos en una esquina, recibiendo golpes de todos los colores y, de todos los sabores… Lo único que hemos hecho, malamente es cubrirnos y, sufrir el castigo… > Cuando todo lo que tenemos que hacer es, bajarnos del ring de boxeo ese, y ponernos para embellecer nuestras vidas… ¿Acaso nacimos para aguantar penurias o, pa’ vivir? – Pero necesitamos un cambio, ¿sí o sí?... – ¡Claro que necesitamos cambiar < pero de palo pa’rumba y, pa’ nuestro bien > porque de lo contrario, vamos a seguir dando vueltas infinitas, alrededor de las mismas desgracias… – Vlady, ven acá brother, por fin: ¿Tu eres o no eres?... – ¿Qué pasa Jesusito?... Yo soy el mismo Vladimir de siempre. ¡Vlady!... Oye, yo te digo que < en la teoría superficial > todo es muy lindo: “Eliminamos los burgueses, se lo quitamos todo a los ricos y, nos lo repartimos entre todos a partes iguales, y así vivimos felices” … < Pero cuando profundizamos en sus raíces >… es una mata de odio = Odias al que tiene más y, envidias al que tiene el talento, al que crea… al que prospera, lo condenas por enriquecerse… menosprecias al que tiene aspiraciones y; al trabajador lo humillas, pagándole una miseria… > y, mientras tanto tú, te conformas resintiendo los pesares… Y otra cosa… en la teoría, no hay vida para la corrupción… pero en la práctica < todo es sobre eso = como aquí mismo: {“Todo es del pueblo”} … ¡¿Qué del pueblo, ni del pueblo, chico?!... ¡Está bueno ya de engaño!… ¡¿Hasta cuándo!? – ¡Ese es Vlady mi hermano, pa’ que sepas!, gritó Jesusito mirando a Lazarito y, señalando a Vlady con su mano derecha. – La razón al que la tiene, Jésu. Y son un montón de años de testigo los que lo cuentan. El sol no se puede tapar con un deo. ¡To’ el mundo sabe que es así!... ¿Hasta cuándo vamos a depender de quienes lo único que les interesa es vivir bien ellos < mientras nos mantienen a nosotros viviendo, en la candanguita de su ficción, hecha muela?… Es que ni estando ciego, mi hermano…


porque lo único que hay, es que oírlos hablar, pa’ saber lo cara dura que son… – Vlady, cálmate primo, sino al que le va a dar el patatún ahora va a ser a ti [rilaxsss]… – Ja, Ja, Ja, Ja…, sonrieron todos… – Oye yo lo que quisiera saber es: ¿Qué es lo bueno que han hecho por nosotros todos esos, que según ellos dicen, pretenden ayudarnos? – ¿Como, que... qué han hecho, brother?... en el exilio se han hecho diligencias. – Óyeme, esas diligencias son semejantes al que tiene una gotera en su casa; y en vez de coger y arreglar la gotera él, va y le dice al vecino: “Vecino mira, tremenda gotera que hay en mi casa, por favor cógeme la gotera” … Caballero, la gotera de mi casa la tengo que arreglar yo. Aquí todo el mundo está lleno de goteras… ¿Qué te hace pensar que te van a arreglar la tuya?... a ver, ¿dime?… – Pero la culpa no es que, sea de ellos… – No, no… Ahora si yo te tiro una piedra para matar la araña venenosa que tienes en la cabeza, pero te doy en la nariz y, te la parto en cuatro pedazos. Entonces resulta que la culpa no es mía… ¡NO!... la culpa es de la piedra o, de la araña… Yo tiré la piedra para que le diera a la araña, yo no tengo la culpa de que te partiera la nariz… > ¿No me digas? < ...Oye, si tú no sabes lo que tienes que hacer, por favor, entonces no te metas a hacer algo; y mucho menos cuando está por el medio el bienestar de millones de personas, chico, ooyee… Algo más > puede que, lo que tú consideres que es un bien y, bueno para el país; para ti, sí lo sea < pero para el país no… Primero hay que ver en verdad lo que todo el mundo quiere, en vez de empujarle a la gente por fuerza o, por coacción lo que a uno le dé la gana… – Así es como debe ser, comenzó diciendo Albert con un gesto afirmativo de cabeza y manos… – Que todo el mundo ponga en un papel lo que quiere… Si no, seguiremos siendo tratados como hasta ahora, peor que los animales… como quien dice: “Esta pila de imbéciles se entretienen con cualquier cosa, si lo que son es, unos punticos, facilitos de pastorear… – Caballero, a esto lo que tenemos es que < hacerle un clase de despojo > pero de arriba abajo, de punta a punta; pa’ sacar de aquí to’ el osogbo y, la mala suerte esta, junto con toa la inmundicia pa’fuera… pa’yá-pa’yá… – Desmalla eso, que esto no es de mala suerte, Lazarito… Olvídate de esa letra, que nosotros somos super afortunados desde antes de nacer…


– ¿Cómo que afortunados? – Nosotros somos el que ganó la batalla de la vida entre millones… – Y, cómo es eso… ¿De qué tú estás hablando, Einstein? – De entrada, salen más de cien millones de espermatozoides a fecundar el óvulo… eso es tremenda batalla, la carrera por fecundar, por si nó lo sabias… – ¡Claro que lo sé! – Si nosotros estamos aquí hablando hoy, es porque fuimos el que ganó esa carrera. Así que, ¿somos o, no afortunados? – Figúrate, así somos los campeones, los más fuertes, que sé yo… – Y eso que no mencioné todas las cosas que suceden en el recorrido y, todos los obstáculos por vencer; que nos hacen más afortunados todavía… – No, no, cuando yo lo digo: Este Albert es un super genio brother, exclamó Jesusito. – Si, sí, pero lo del despojo va… ¡Aquí de que hace falta, hace falta!, insistió Lazarito determinado a ejecutar su idea. – ¡Hazle el despojo entonces!... ¡Total!, le contestó Albert. – ¡¿Cómo?!... Tú no crees en eso, pero yo sí, oíste… Eso, eso lo teníamos que haber hecho desde hace rato, pa’ que sepas… ¡Hacerle un buen despojo al país completo!... ¡¡Y dos si hace falta también!!... – Oye Lazarito, nosotros lo que estamos es, falta de leyes que nos beneficien… analicen y, noten que el universo tiene leyes. Los planetas, las estrellas; todos están en sus orbitas. La tierra está rotando en sí y, alrededor del sol. Nuestro cuerpo también tiene leyes. El funcionamiento de nuestro organismo, el corazón, el hígado, los riñones, todos funcionan bajo leyes que si son violadas… si un riñón deja de funcionar, entonces nuestra salud es afectada y, nuestra vida corre peligro… Así mismo nosotros como pueblo también tenemos leyes que, como la gravedad, el no contar con ellas, hace que el país entero sea afectado… – ¡Amen!, dijo espontáneamente Jesusito… Ya veo que le has estao metiendo el coco a la matemática esta… pero profundo… – Albert, comenzó diciendo Lazarito… – Cuando te pones a mirar un poco hondo… Nosotros mismos nos acabamos con la salud…. porque es de la cabeza de donde sale todo lo que


nos perjudica o beneficia. Uno sabe que el cigarro hace daño, pero sigue fumando; a ti que te importa… ¡Claro!, tú no eres el pulmón, que es lo que se está acabando con lo que tú haces. Uno sabe que esto y, esto otro, le acaba con el hígado; y lo que uno dice es: “Oh, si si” pero sigues haciéndote daño… hasta que nos enfermamos. Ya cuando le queda poco, es que uno dice: “Ah, mira pa’eso to’ el daño que me hice” … A nosotros como pueblo nos pasa lo mismo que físicamente y; nuestra salud, se refleja económicamente… Lo bueno de esto, ¿es saben qué? > … Que aquí el pulmón, si puede unirse con el hígado, con los riñones, con el corazón; cambiar la cabeza y, poner una mente nueva, y yá, problema resuelto… – Óyeme… ¿Quién es este, Einstein two?... Metiste duro y potente, dijo Jesusito impresionado por el comentario de Lazarito. A decir verdad, él no se lo esperaba. – Tú no sabes ná… – Ya veo, ya veo... Todos sonrieron suavemente. – Oye Jésu, aunque te cueste trabajo creerlo, aquí todavía hay una gran mayoría de gente que no sabe a qué atinar… están confundidos… porque la verdad es que no se sabe si vamos pa’lante o, si vamos pa’tras… y to’ el mundo anda con una cosa en la lengua y, con otra ilusión completamente diferente en la mente… unos jugando a los escondidos y, otros echando con la cara… Déjenme decirles que aquí hay mucha, pero mucha gente que todavía no entiende lo que es un proceso revolucionario. Mas bien, yo diría que, ni saben lo que es… – Y… ¿Qué es un proceso revolucionario pa’ ti, Vlady? – Un proceso revolucionario es el medio por el cual se busca una solución; pero no es, la solución en si… – Podrías explicar ese trabalenguas, por favor, le pidió Jesusito a Vlady, con cierta ironía reflejada en el tono de su voz. – Tu que conoces de eso. Lo que hiso Moisés con el pueblo de Israel, cuando los saco de Egipto, ¿te recuerdas?... – Claro que me acuerdo. – ¡Eso es un proceso revolucionario! – No me digas ahora que vas a comparar a esta gente, con Moisés y Aaron, ¡Valla!, le dijo


Jesusito con una sonrisa irónica entre sus labios, tratando de disimular su asombro. – Pues mira… Moisés liberó a su pueblo de la esclavitud egipcia, para llevarlos a una tierra donde según, fluía leche y miel… ¿Es o no es? – Si, así es. – En el desierto no fue cosa fácil, tú lo sabes [el pueblo se reviró unas cuantas veces contra ellos]… unas por la sed, otras por el hambre, otras por las condiciones; y así vagando y pasando trabajo estuvieron un buen tiempo… ¿Es, o no es? – ¿A dónde quieres llegar?... ¿Qué tiene que ver eso con nosotros?... – ¿¡Con nosotros?!... mucho, muchísimo. Atiende esto… El triunfo de la revolución nos liberó del yugo imperialista; cómo mismo Moisés libero a su pueblo del yugo egipcio. Hemos estado en busca de una vida justa y digna, al igual que los israelitas por el desierto en busca de su tierra prometida… Ya llevamos unos cuantos años en eso, hemos pasado necesidad, hemos culpado a la revolución y a sus líderes de todo; muchos se han ido a vivir al extranjero en busca de algo mejor, por causa del desespero y la impotencia; como mismo hicieron los otros… Y salimos en busca de eso, donde las oportunidades sean parejas y, todos podamos gozar de los beneficios… pero sin saber cómo, ni que hacer para lograrlo. El hilo del propósito se rompió a tan solo pocas horas del triunfo… y, la revolución aclamada < se impuso > experimentando sobre lo incierto… Y hemos estao < encaprichados > dando vueltas alrededor del mismo desierto… llenos de obstáculos, descontentos con los resultados y, con nuestra condición… Y aún… – No no, brother… Lo que se te ocurre a ti, de verdad que no se le ocurre a nadie… – Pero… ¿cabe o no cabe? – No no, te la comiste… Pero… ahora, ¿qué? – Ahora ya sabemos que hacer, y… – ¡Lo tengo caballero!... Graben esto… Entonces el seguir empecinados en permanecer amarraos a la misma mentalidad de siempre > es como querer quedarse en el desierto en vez de entrar en Canaán… ¡Vlady, Jésu!... ¿Estoy claro?, expuso Lazarito, que no se había perdido un solo detalle de la conversación. – Así mismo es… estás en talla… Claro que se necesita tener una mentalidad totalmente diferente a la de cuando salimos de Egipto, le confirmó Vlady.


– Juega, Albert – A mí, ni me mires, que yo de esa no cogí… Pon una tú, si tienes… y sinó, toca pa’ que Vlady juegue… – Jésu, ven acá chico… ¿Qué tú le dirías a los que están contando con que algún gobierno extranjero o, alguna entidad internacional nos ayude y, de verdá esperan que hagan algo por nuestro bienestar… – Bueno Lazarito… pa’ decir verdá, yo les diría: que, están viviendo una superpesadilla disfrazada de esperanza… Mi brother, si los gobiernos actuales no se interesan, ni les preocupa el bienestar de sus propios pueblos. ¿Cómo va a pensar alguien, que una persona que no se preocupa por beneficiar su casa, va a preocuparse por su vecino?... ¡Por favor, despierten!... ¡Allá afuera, nadie da puntada sin dedal!... ¡Y si nosotros no hacemos por nuestro país cosas buenas de buena fe; ¡nadie va a hacerlo, oK! Todos se sorprendieron al escuchar a Jesusito hablar con semejante autoridad. “Esta vez tienes toda la razón”, pensó Vlady para sus adentros, pero prefirió callarse y, meditar acerca de eso... El juego continuó, pero Vlady no pudo aguantar la picapica y, finalmente… se dirigió a Jesusito. – A ver Jésu, dijo rompiendo su propio silencio… – Ahora que estas inspirado > ¿Cuál tú crees que es el primer paso que deberíamos dar, para solucionar esto? – Aprender, Vlady… Aprender, pa’ estar conscientes de que esto es algo bien serio, brother. ¡Es la vida misma!… y nadie va a hacerlo por ti >> ¡Nosotros somos los que tenemos que diseñar la vida que queremos > y hacerla hoy, pa’ vivirla hoy mismo! >> ¡Y hay que estar claro en eso!!… – Oye Jésu… Yo te aseguro, que tan pronto como dejemos de analizar la razón de lo incompleto > ahí mismo, al momento se deshace la raíz de la discordia… – Y una cosa que tenemos que tener bien claro Lazarito, es que nos han ensenado mal… porque tú y yo, nunca somos víctimas de las circunstancias. Porque no importa lo que pase, ni la situación que se presente… siempre sobran las opciones a nuestra disposición para encarrilarnos de nuevo… Y es que todos nosotros, sin acepción, y sin importar lo que fuimos guiados a creer… tú y yo, tenemos que bajarnos de esa obsoleta máquina del tiempo en la que estamos montaos y, actualizar nuestra visión de la realidad > y definir nuestra visión del futuro < y visualizarla realizá. – Miren a Jesusito como está hecho to’ un filósofo… Descarga Jésu, que te escuchamos…


– Voy pa’ ti… Por ejemplo, tú has visto que desde los tiempos antiguos… por ejemplo, tú ves que antiguamente había un rey… y cuando el rey salía, todo el mundo se doblaba ante él y le hacía reverencia… Es decir, el rey… que está supuesto a ser el servidor del pueblo, se hacia el amo… “¿Me entienden?” ... – Sigue, sigue… – Así han venido inculcándonos eso, de generación en generación… y, aunque con palabras nos dicen que, el que está al frente, es nuestro servidor; en la vida real, todo el mundo lo ve como el amo y señor. Cuando en realidad es el rey, quien debería hacer una reverencia ante todo el pueblo, en señal de sumisión; ya que nosotros somos, los verdaderos amos y señores… (o sea, el criado de mi casa, vive la mejor parte de la casa, gozando de lo lindo; y yo, en el cuartico de las herramientas, jamándome tremenda soga) … pero… ¿por qué no nos lo han ensenado así, que es como debe de ser?... Ahah, porque así > el rey no puede caer en ningún tipo de abuso ni descaro… porque de esa manera, todos nosotros primero tendríamos que vivir en palacios; para que después el rey pudiera tener el suyo… Si yo te digo mi brother, a nosotros nos han venido abusando y requeté-abusando. Nos han trocado la mente y, el razonamiento de tal manera; que lo que estamos es, al revés… > Resumen, que lo que han hecho con nosotros, es ensenarnos a mantenernos bajo el látigo… y, a creer que eso es, lo más conveniente para todos… Te guían mi brother, te hacen hacer y ser, como quieren que seas… y así actuamos, conforme a esos patrones… [despistaos de la realidad]… – … ¡Nos tienen cogía la baja! ... – ¿¡La baja namá?!… nos tienen domesticados a su conveniencia… Pero lo que pasa, acontece y sucede > es que nosotros razonamos [algunos antes y, otros después], pero razonamos… Como al niño que le dicen que, si sale se lo va a comer el [coco]. Eso hasta un tiempo, porque llega el momento en que el niño crece y, se da cuenta de que no hay [coco] ninguno… y de que todo fue un engaño, para hacerlo obedecer… Y olvídate < tarde o temprano > íbamos a saber… – Así es… pero ve > y sal ahora mismo payáfuera… y pregúntale a cualquiera, pa’ que tu veas a cuantos le va a dar la gana de seguir igual… es más, te van a decir, que ellos están orgullosos deso... … Pero a mí, con quien de verdá me da rabia y, me encabrono de mala manera < es con los que están en los niveles más altos en la dirección del país… Yo quisiera saber: “¿De qué sirve empeñarse en lo absurdo?... porque coño < ¿Dónde está la gloria, en ser el rey de los idiotas?” ...


– ¡Ahí na’má!... ¡Ese es Jesusito mi hermano, pa’ que no te equivoques! – Vlady, ¿en qué tú estás compadre?... hace un rato era un quién sabe qué, y ahora, es tu hermano… – Tú sabes, que ese, es mi hermano… – No, y mío también… – Lazarito, Vlady, los dos son mis hermanos; pero no se vallan a fajar ahora por eso… – Ja, Ja, Ja, Ja, sonrieron todos. – ¡Vamos Lazarito, acaba de jugar!… – Esa actitud tuya, te va a costar un pase… Ya jugué, a ver < pon una… – Un pase a quien, a mí o, a Jesusito, le contestó Vlady. – No me vas a dar cuero, pa’ que sepas… Jésu, no te dejes cohetear por este, que tú sabes cómo es él, Jesusito se sonrió y, todos sonrieron contagiados. – A ver Vlady… ¿Qué tú le dirías al gobierno, con respecto a toda esta situación y, a lo que están haciendo? – El gobierno, jajaja… Aquí el gobierno está perdió en un campo de lechuga, Jésu… ¿Qué tú crees que se les pueda decir?... y eso es, si por casualidad te escuchan… después hay que ver, si te prestan la debida atención… Pero aquí están en otras cosas, mi hermanito… además de que no tienen, ni el conocimiento, ni la voluntad para darle prosperidad al país [y eso está más que comprobao]… Yo digo, que escojamos nosotros lo que queremos y, como queremos hacer las cosas… En definitiva < las cosas siempre van a ser > como nosotros hagamos que sean… – Vlady, de verdá que tú si eres un caballero mi hermano, porque es pa’ cogerlos y… [ya tú sabes]… – Vlady es un tipo fiel, Jésu… que, a pesar de todo, les tira la toalla… – El punto aquí, es favorecernos > ¿no?... – Tienes razón… Pero dale juega, que esto es pa’ hoy… – ¿Cinco?... Ni uno cogí… – ¡Pero toca, tocaaa < que quiero ver como el deo se te encoge! – ¡Que charlatán es el Lazarito este! – Dejen eso ahora y, miren pacá… Miren pa’ que vean… En una compañía o negocio donde


hay un trabajador, que comienza a ser impuntual y, no hace correctamente su trabajo… lo más seguro, es que le llamen la atención un par de veces. Y, si continúa haciendo lo mismo; entonces lo botan > y buscan a otro que haga bien su trabajo… En ese caso, sí botamos al que no sirve, al que da perdida y, ponemos otro en su lugar… Pero en el caso [pueblo/gobierno] > viendo como el que dirige, es quien obstaculiza [a la cara] el desarrollo de todos… Continuamos descontentos, ansiosos y, careciendo… {y na’, eso es normal} …y nos hacemos los que estamos esperando un milagro; aunque sabes de sobra, que nunca va a llegar… ¡EL PAIS ES NUESTRO!, gritó – ¡El gobierno es nuestro siervo! < Él está aquí, para servirnos > y pa’ eso namá < no pa’ dirigir nuestras vidas > ¡Y HAY QUE ESTAR CLARO EN ESO!, enfatizó a toda garganta. – ¡¿Vamo, por una ficha Lazarito!? – Voy pa’ ti, no te me apures, que hay más tiempo que vida… – ¿¡Que nó- me apure?!... ¡Yo quiero las cosas yá = que < en cinco meses cumplo cincuenta, y el barco todavía está sin velas!… – Oye está acelerao el tipo… – No no, estoy, que si me pinchan no echo sangre, repicó Albert. – ¡Ahora sí!... A ver Albert, pa’ que te desahogues un poco… A ver: ¿Qué es lo que tú harías para beneficiarnos?... – Lo primero que tenemos que hacer es, ubicarnos en el tiempo actual, y ponernos al día… Pero primero mentalmente… Jésu, cuando tú te ubicas en que tu país eres tú, y te ubicas así de todo corazón, consciente de que, en verdad, tu país eres tú; y te miras desde esa perspectiva… La pregunta se transforma, y ahora es: “¿Por qué yo soy, un país subdesarrollado?” ... Y comienzas a pensar, y después que piensas un rato, concluyes: = ¡El subdesarrollado soy yo!... [espérate ahí]… Te observas bien y > en ese momento se te aclara el mundo < y dices > ¡Coñóo!... y entonces es que te das cuenta, de lo que te rodea, de lo que haces, de cómo vives… y logras ver con transparencia como todo eso es, lo que está dando forma a tu realidad personal… Viviendo dentro de un ambiente, que controla como pienso y, como actúo… donde cada experiencia cuenta… Y dices: “A mi desde pequeño… me ensenaron a aprender, y aprendí… y me ensenaron a repetir, y aprendí a repetir. Y crecimos haciendo eso entre todos… y hoy vivimos repitiendo lo que nos ensenaron a aprender; para decirlo después, así como lo aprendimos a repetir <> y dejamos de pensar <> y con el tiempo… hasta nos asusta pensar en eso <> Mi gente <> la ciencia ha avanzado


mucho, muchísimo [y lo sabemos]… Pero nosotros le hemos dejado a la ciencia, las cosas de la ciencia… Y yo lo que digo es: < ¿¡Qué tal, si usamos ese avance para beneficiarnos > y salimos de la edad de piedra?!… – ¡Albert, Albert! – Dime Lazarito. – Oye, de la manera en que tú estás hablando y, como yo lo veo; entonces < hay que hacer un sistema educativo completamente nuevo > ¿no?... – Esa es la idea Lazarito… o, ¿tú quieres seguir viviendo como el hombre de las cavernas? – ¡Nooo!... ¡Payá- payá con el cavernícola < so- la- valla!! – Fíjate que este mundo en que vivimos ha evolucionado a millón, la ciencia, la tecnología… > pero nuestra mente está estancá… [y eso se nota]… Oye, tu cerebro es un registro de experiencias… Y si seguimos pensando igual, y seguimos apretando la misma tecla, día tras día… aunque quieres otra cosa… sientes que estás amarrao… porque algo te aguanta... Y es que, la repetición de todo lo aprendido se manifiesta y, activa ese programa que tienes enclaustrado en tu vivir… y tu rutina sigue creando por ti > y el pasado común < se convierte en tu futuro… Jésu, es impresionante cuando uno se da cuenta de las cosas…y ves que quienes creemos que somos, es literalmente un tipo de comportamientos memorizados y, hábitos inconscientes, que producen en nosotros, reacciones emocionales, impulsadas por todo lo que aprendimos a aceptar alguna vez… y así andamos, cada uno en lo del > sin saber pa’ donde vamos… por eso, se nos hace tan difícil ponernos de acuerdo; porque tú y yo, podemos estar mirando la misma cosa, y sin embargo, estar viendo algo totalmente diferente, cada uno… Compañeros, miren como estamos viviendo hoy por hoy... Vivimos en supervivencia… y recalcamos sobre cualquier pretexto, para reafirmar nuestras limitaciones > pa’ saborear la ilusión de sentir algo… Y mientras nos entretenemos reviviendo el pasado… <> la vida <> esta vida que tenemos ahora mismo, pasa… y no le prestamos atención… Mi gente, tenemos que dejar ir el pasado, pa’ que nuestra mente se libere <> y vivir el presente con una mente clara <> pa’ poder crear nosotros mismos, la experiencia de nuestras propias vidas… – Pero… ¿Qué harías, Albert?, eso es lo que yo quiero saber. ¿Qué tu harías? – Te estoy diciendo, compadre… – No, yo te pregunto que, qué harías tú, en el sentido de ser el que tome las decisiones sobre el desarrollo…


– Ya, ya… Na’ Jésu, lo primero sería revisar las leyes; porque de las leyes depende todo… y hablando entre tú y yo < para poder salir del pantano > hay que rehacerlas por completo … Y organizar leyes que guíen al progreso… Al mismo tiempo, hacer un inventario completo y preciso, tanto de los daños y necesidades… de todo lo que poseemos… el agua, los minerales, la cantidad de tierra, su composición, las variedades de piedras, los árboles, los animales… de todo lo que es nuestro >… Así conoceremos exactamente, lo que tenemos pa’ empezar… y empezamos… – Oye, no te equivoques con Einstein, que este si sabe. Científico de nacimiento y, por herencia… – ¡Síi!, ¿Te acuerdas de que sacaba cuentas hasta pa’ hacer un fildeo? – ¿¡Te acuerdas deso?!... “Al roletazo ese tenías que haberle ido pa’rriba en un ángulo de cuarentaicinco grados y, atacar la pelota de frente” – Coge el roletazo este, le dijo Albert a Lazarito. – Tu cubre tu lao, que yo cubro el mío, contestó Lazarito al jugar. – Dale Albert sigue hablando, insistió Jesusito. – Eso, vamos a trabajar… Aunque déjame decirles que, un solo matemático es suficiente pa’ sacar la cuenta de todo lo que se necesita para acabar (por ejemplo) > con el estómago vacío… Pero, para no desviarme del tema: Sacamos la cuenta de la cantidad de alimentos que necesitamos, pa’ estar comiendo bien y, en abundancia; de la cantidad de tierra que se necesita para sembrarlos, y de todo lo que nos haga falta para proveérnoslo… >> Y vamos a hacer, a sembrar y, a criar todos nuestros alimentos en abundancia… – Tú sabes Albert que, a mí me ha pasado: Que voy, por ejemplo, por algún lugar donde todas son casas buenas… y cuando veo la ropa, los zapatos, cuando veo abundancia de comida y eso… y he dicho: “¿Acaso nosotros somos tan brutos, que no podemos hacer cosas así para nosotros, en nuestro país < hechas por nosotros mismos? > ¿Acaso somos tan ineptos, que no somos capaces siquiera de proveernos buena comida y en abundancia?” – No es que seamos unos ineptos, ni na’deso, Jésu… Es que las leyes existentes, bloquean directamente nuestro desarrollo… Jésu, yo te digo a ti, que nuestras leyes < son un acto de terrorismo histórico > contra el progreso tuyo y, mío… [compruébalo tú mismo]… – ¡Vamo Vlady! ¡Juegaa!!, le gritó Lazarito, con la intención de apurarlo. – ¡Dale puntico, pon una!


– ¿Vas a empezar?... después no llores… bueno… – Mejor sigue hablando tú, Albert… – Jésu, es sencillo… sabiendo cuantos somos, sacamos la cuenta de cuantas viviendas necesitamos para que todos estemos viviendo como reyes… y las dividimos en ciudades estratégicamente localizadas… Ciudades que construiremos a la altura de la ciencia y el conocimiento de hoy, con la última tecnología, como no se ha hecho en el mundo todavía. Vamos a usar el viento a nuestro favor, el clima, la sombra, el sol. Construiremos inteligentemente y, con buen gusto de verdad. Ciudades que declaren él rumbo y, determinen nuestra historia pa’ siempre… Ciudades que duren miles de años y, sean un monumento vivo en la revelación física, de nuestra capacidad… [por los siglos de los siglos]… – ¡Amen, mi brother!! Ahora si estoy seguro, exclamó Jesusito, convencido de que, todo lo que a simple vista vemos complicado… es solo parte de una tendencia aprendida, la cual procura insistentemente actuar en conformidad con esos patrones que, con el tiempo, ya se han convertido en dominantes… – ¡Claro que sí!... ¡Pa’ eso es que sirve la inteligencia!, añadió Vlady. – A ver Lazarín… ¿Y tú qué? – ¿Cómo qué… y yo qué, Jésu? – Que > ¿qué tu harías, en vez de estar poniendo la podría?, agregó Vlady… – No no no, caballero… cójanlo suave, que yo soy el asistente de Einstein… – ¿Cómo es eso? – Jésu, alguien tiene que encargarse de organizar y, de preparar para hacer las cosas que Einstein dice… – Albert, Lazarito… ¡Al-bert!! – Esta bien, no te me pongas bravito, que tú sabes que eso es de cariño… Compañeros, Albert Einstein es el que saca las cuentas y, yo soy el que ejecuto las acciones… – De todas maneras, él lo dijo, susurró Albert en voz alta, moviendo la cabeza. – Tranquilo Alberto… relájate Albertico, plisss. – Así está mejor, valla… – Dejen eso pa’ después, caballero… Explícanos como tú harías…


– Dale, que estamos ansiosos por oírte. – Jésu, afloja, que eso hay que planificarlo y to’eso… – Dilo más o menos ahí por arribita, así como lo dijimos nosotros. – Esta bien… pero no me caigan todos ahora… A ver… a ver, déjame pen-sar, dijo Lazarito, aguantándose la barbilla con sus dedos índice y pulgar, mirando fijo hacia un punto específico de la mesa. – No no, si cuando yo lo digo… El científico es Albert, y resulta que, el que piensa, es Lazarito, jajaja. – Voy patí, Vlady… pa’ que no te sigas haciendo el chistoso… Fíjate, lo primero que voy a hacer es, que voy a crear un centro de terapia intensiva pa’ la gente como Vlady [con el mal de desentendimiento irónico critico] … > que, acabando de hablar de una cosa, él no entendió ni papa, de to’ lo que dijo Albert… ¡Despierta Vlady, que esto se trata de pensar!... Por eso es por lo que estamos así to’ jodíos… y hacemos exactamente lo que tú acabas de hacer = burlarte del que piensa = Y el que piensa se acompleja… entonces se contagia y, empieza a hacer lo mismo que tú… – Oye Lazarito, escucha bien lo que te voy a decir… – ¿Decir qué, Vlady??... Oye… ¡Tu mejor cállate y, párate contra la pared!... que Lazarito te retrató… ¡Estás de penitencia!… – Ja, ja, ja, ajajj, sonrieron todos, hasta Vlady… – Afloja Jésu, tampoco es pa’ tanto… – Yo creo que se quedó corto, jajaja – ¿Tú también Albert? – Claro que sí Vlady, si veo que, lo que acabamos de hablar te entró por un oído y te salió por el otro, mi hermano. Si no, no hubieras dicho la barrabasá esa, tratando de burlarte primero de Jesusito hace un rato y, ahora de Lazarito [por pensar]…. Cuando pensar es lo único que puede hacernos excelentes… Esa es una de las maneras, de como entre nosotros mismos nos imponemos limitaciones los unos a los otros… Nuestra mentalidad está tan subdesarrollada, Vlady… que, tenemos la osadía de burlarnos y, criticar el desarrollo > como personas [y como país también lo hacemos]… – Bueno Lazarito, a ver… ¿Qué es lo que pensaste?, dijo Vlady, para tranquilizar los


ánimos y, poder asimilar lo aprendido… – Na’ Vlady, hacer como mismo se hace pa’ la guerra… y uno se organiza, conforma estrategias… y pelea, uno para todos y, todos para uno… hacerlo ahora… ¡Que es, hasta más fácil!... porque en la guerra entre seres humanos, el otro te dispara también, porque no es manco y se defiende, y ataca y, contra ataca… Pero el subdesarrollo y los atrasos; no tienen, ni manos, ni pies… y, como único se mantienen es, si seguimos en las mismas; pero tan pronto le vallamos pa’rriba, enseguida los acabamos [tú sabes que sí]… Y, es más > la necesidad y todo eso, son una manada de ratas cobardes, tu veraz na’más que les vallamos pa’rriba, como se desaparecen… ¿Es o no es, Jésu?... – ¡Seguro! – Lo que sucede es que, nunca lo hemos hecho; por eso es que están guapeando y haciéndonos la vida de cuadritos… – ¡Así se habla!... ¡¿Viste que facilito?!... ¡Querer es poder, Lazarito!! – ¡Si-si-sí, todo está muy bonito!! Pero falta lo principal… – ¿Qué cosa es ahora?, preguntó Vlady impaciente. – A ver… ¿Cómo vamos a hacer pa’ ponernos de acuerdo y, hacer to’eso que decimos?? – ¡Pero brother!!... ¿Todavía tu sigues con la podría?... – La podría nó, Jésu…> es la vida real…< y la realidad es > que aquí nadie le presta atención a na’… ¡Y sí, todo está muy bien en las palabras! ¡Hermoso! … {Pero yo tengo que verlo, pa’ creerlo} … Y escúchame… < Tú puedes tener toda la confianza que tú quieras, en que somos unos genios > y, payá - payá con el idiota… y, payá - payá con el cavernícola… Pero una cosa es, que lo entienda yo, y este y, el otro… Y otra cosa es entender, que esto se trata de la razón de todos, proyectando una conclusión… < y yo no sé > … y, no quiero ser pesimista < ustedes saben bien, que se necesita tener mente pa’ asimilar esto... > Dime tú, Albert… < ¿De verdad tú crees, que aquí, hay mente pa’ asimilar esto?… a ver, dime > ¿Cómo vamos a hacer?... porque no me vallas a decir que eso es facilito, como te encanta decir a ti… – Pues mira, que eso si es, facilito, facilito… – No no no, pa’ ti todo es facilito, compadre… cuando yo lo digo… a ver… ¿Cómo? – Lazarito, ten en cuenta, que nosotros < la gente > somos el poder… con una capacidad


infinita y, poseemos la clave de cada situación [de la que sea] … ¡Mi gente < el poder es nuestro!… …és > en nuestro hacer < que está el potencial de transformación y, de regeneración > Nosotros podemos hacer de nosotros mismos y, del país < lo que queramos >… Y acuérdate… < la sabiduría de un pueblo > es lo que determina el nivel de vida de sus habitantes; declarando así, que tan inteligentes son los que lo componen… – Si, ¿y?... – ¿Y?... Que ahora se va a saber < si somos unos ñames con corbata… o, si somos gente inteligente… ¡A to’ el mundo le gusta vivir bien, Lazarito!! – Entonces… ¿Definitivamente tú confías en que nosotros, somos gente inteligente? – ¡Yo sí!... ¿Y tú?...


EL ESPEJO

“¿Qué hace la diferencia, en la calidad de vida de las naciones?” … Un cuestionario se creó en mi intelecto, al pensar en eso… – ¿Por qué algunos países son desarrollados y, otros subdesarrollados? – ¿Cuál es la diferencia entre el desarrollo y, el subdesarrollo? – ¿Cómo florece el sentir, en el propósito? – ¿Por qué algunos, hacen realidad su visión y; otros mantienen, visiones irreales?... >> ¡Las respuestas son obvias < el aceptarlas > es lo incomodo! <<


MI HISTORIA

Todo comenzó un día, cuando me levanté y, dije: – ¿Qué voy a hacer hoy?... – Lo mismo de siempre, contesté automáticamente…y al momento, sentí una gran presión en todo mi cuerpo… una extraña sensación me sacudió de la cabeza a los pies… y me asusté. – ¿Cómo que lo mismo de siempre?, comenté. – ¿Seré masoquista?, repliqué con rabia… y así, en medio de ese enojo comencé a pensar: “Hago lo mismo de siempre, y ya’… Y mañana lo mismo con lo mismo” – ¡Yo quiero otra cosa!, afirmé en vos alta, mientras al mismo tiempo, un eco casi apagado se sentía murmurar desde bien adentro de mi ser, diciéndome en un débil susurro: “Tú sabes bien lo que te espera, si haces lo mismo de siempre” – Algo con respecto a mi manera de ser, es lo que me mantiene en la condición exacta en la que me encuentro hoy, pensé… Y, desde ese instante, me dediqué a reflexionar al respecto. Dia tras día meditaba acerca del tema. Pasaron semanas, meses… y, así pasaron varios años, antes del acontecimiento que marcó el rumbo de mi vida para siempre. Mientras meditaba, varias interrogantes se asomaron a mi cabeza; pero hubo una en particular, que desafió mi intelecto… – ¿De qué sirve decir lo que pienso?, me pregunté… y, como por arte de magia, mi cabeza comenzó a llenarse de dichos, pero de una manera muy singular. Eran mis pensamientos, mis ideas tomando forma. Conjugué las oraciones, las silabas; eran poesías como aquellas que tanto me gustaban recitar cuando era pequeño, frases como los proverbios y dichos de los sabios que siempre llamaron mi atención... Busqué papel, lápiz, y comencé a escribirlo todo. Un rato después, corrí hacia dentro de la casa y, con una emoción imposible de esconder, le dije a mi esposa: – Mira mi vida, < ¡Escucha estos versos!, acto seguido recité algunos y, enseguida le pregunté: – ¿Qué te parecen?, me costaba trabajo creer que, así como así, de pronto mi mente había logrado impresionarme a mí mismo. – Están buenísimos para que sepas, me dijo ella… y agregó, – ¿Esos son los únicos que has hecho, o.…? – No, tengo más… ¿Quieres oírlos? – Por supuesto, me contestó… Pude ver en sus ojos la curiosidad por escucharme. Le leí


lo que había escrito. Cuando terminé, se acercó a mí, me dio un besote y, exclamó: – ¡Mi amor, te la comiste! El nudo de mi cabeza comenzó a desatarse mientras escribía; a veces en verso, otras en poesía y, otras en dichos e ilustraciones. Pero... todavía faltaba algo para deshacer por completo el pesimismo y, la ansiedad que aún me perturbaban; mientras la misma incógnita, tomando forma de piedra, golpeaba una vez más mi cabeza… – ¿Entenderán? Un pensamiento intruso estremeció mi conciencia… y, una vos que salió de lo más profundo del alma, de ahí… de donde nacen los sentimientos, dijo: – ¡DILO! – ¡Tienes que decir las cosas, porque > si no las dices, no se saben!... y casi sin dejarme respirar, – ¡Confía!, me gritó. – ¡Confía!... ¡Habla y, se sincero!... – ¡Oh si, como no!, alegué con desgano y, continué replicando: – A ver, dime tú qué sabes tanto > – ¿Cómo podría yo, conversar con cada uno, de tú a tú?… Para mi asombro, la respuesta no se hizo esperar: – Escribe y, da a conocer tu pensamiento, me dijo sonriente: – Escribe y, confía.... porque todos están rezando… pidiendo en voz baja al igual que tú, abrumados por los mismos temores, esperando… mientras el tiempo va pasando…<> y lo sabemos <>… y, aun así, seguimos haciéndonos los locos... – Y si... ¡Ya!, muy facilito… Como se nota que tú, no estás aquí, en el mundo real, dije yo… – ¿Que yo no estoy en el mundo real?... Tú eres el que está fuera de entorno. – Para ti es muy fácil decir las cosas. – Deja ya de pensar en la podría chico, y ponte positivo… – Que positivo ni positivo compadre… – A ver, supongamos que escriba un libro, como tú dices y; lo ponga todo ahí, y después < ¿qué? > a ver… después qué... Tú crees que todo el mundo va a salir corriendo a leerlo, nada más y nada menos porque yo soy el que lo escribí… ¿Quién yo?, si yo… ¡Así de fácil es como tú lo ves! < ¿verdad? > ¡Vamos, despierta anda!... – El único que tiene que despertar eres tú mi socio. Porque aquí en el mundo real, las cosas no caen del cielo; lo que se hace, eso es lo que se tiene; y tú, eso lo sabes de sobra... Los que sueñan creyendo que las cosas les caerán del cielo, despiertan atormentados por esa ficción que desmiente su realidad… Los que se mantienen al margen esperando a que otro haga por ellos, lo que ellos deberían hacer por sí mismos, esos siempre tendrán que vivir atenidos a lo que otro decida… sufriendo constantemente las consecuencias de su letargo… la ansiedad y, el desespero


no los dejará descansar > de hecho, su vida ya es, un tormento insoportable… así que no comas tanta catibía > y, ubícate… – Pero… ¿cómo hago para que todo el mundo lea lo que escriba?... porque... ¿de qué sirve escribir, si nadie me va a leer? – La verdad es que, no entiendes nada de nada… y, mientras más miras, menos ves. – Pero dime... ¿qué es lo que tengo que hacer? – Pero si te lo acabo de decir hace menos de cinco minutos: – Has un libro, publícalo y, ya… – Pero… ¿Cómo hago para que la gente se interese en leer lo que escriba? – Olvídate de eso ahora… deja de poner la carreta delante de los bueyes. Primero lo primero… Tú, has lo que te digo… confía en mí, aunque sea una vez en tu vida, chico… – Está bien, hacemos eso entonces… pero… – Tú siempre tienes un, pero... – A ver, ¿Ya tienes algo escrito? – Si… tú sabes que sí. – Entonces empieza por eso… – ¿Y entenderán? – ¡Qué sabes tú, como entiende la gente!... A lo mejor viene un erudito, les explica todo detalladamente, y se quedan en china… ya te dije que, seas tú mismo. – Es que, son diferentes temas, unos son de amor, otros de otras cosas, no todos tienen el sentido que importa. – Oye, todo importa… deja que sean las personas quienes decidan. Y, si acaso decidieran seguir en su brutalidad; entonces mañana serán sus hijos quienes dirán:< (Nuestros padres fueron unos falta de mente, que no tuvieron el valor, la inteligencia… ni, el amor suficiente por ellos mismos y, por nosotros… para vivir como gente > … y seremos una vergüenza para ellos, para sus hijos y, para los hijos de sus hijos: < ... > Ahora es el momento de decidir qué tan ignorantes o, sabios son... Es más, su nivel de inteligencia está siendo medido en este preciso instante… – Tienes razón, contesté avergonzado... – Y, es que, en verdad tiene toda la razón, repetí para mis adentros… Me quedé pensativo por unos segundos y, luego argumenté en silencio: “Si dejamos de comer tanto gofio, echamos a un lado todas aquellas estupideces que nos dividen y


atrasan, tomamos conciencia de nuestra realidad y; nos ponemos de acuerdo, con el sagrado propósito de beneficiarnos y favorecernos < ese día se acabará nuestro calvario” … Terminé la frase y, suspiré profundo; aun sin percatarme, de que ya, mis pensamientos no eran secretos. – Y no solo eso… ¡Ese día será símbolo de inteligencia y, estandarte de un orgullo que quedará grabado en la historia de todas las generaciones!, enfatizó el intruso…. Quedé algo turbado por un buen rato… y, no era para menos… – ¿Cómo es posible?... –¿Acaso me estaré volviendo loco?, pensé… Estuve meditando toda la tarde y, al ver caer el sol, me dije: – Eso haré, pondré mis ideas en un libro y, haré publico mi pensamiento, así… según vino a mi mente, y yá… – Haces bien, susurró la voz, sorprendiéndome justo cuando comenzaba a creer que se había marchado. – ¿Eres real o, estoy soñando?, pregunté desconcertado. – Yo soy, tan real, como tú existencia, contestó.


EL LIBRO

Yo soy… el pionero, el fiñe del barrio, el chamaco del solar; el tímido guajirito y, el guajiro rebenkú… Por favor < has silencio > para que mi alma se exprese… Yo nací y, crecí << así como tú >> con las mismas manías, las mismas tendencias… y, con costumbres muy parecidas a las tuyas. Muy pocos saben mi nombre… casi todos me conocen por mi apodo; probablemente igual que a ti. Siendo apenas un niño, mientras crecía ahí, en un barrio similar al tuyo; fui a la escuela, a una escuela donde aprendí lo mismo que tú… Y, en mi corazón creí a todo lo que me enseñaron … pues para mí, no existía más... Pasó el tiempo, me hice joven y, me mudé a otro lugar del mundo; donde aprendí cosas muy diferentes a aquellas que había aprendido en mi niñez… Hoy sé mucho, pero mucho más de lo que sabía en aquel entonces, cuando solía caminar presuntuoso por las calles de la habana, creyendome ser, el papi de la compota… Ahora, cuando oigo hablar a la gente… presto atención a sus aspiraciones y; al escuchar sus dichos… noto que, no ha variado en la mentalidad, ese deseo de vivir bien, que gobernaba las calles cuando yo era un chiquillo… Hubo un momento en mi vida, en que comencé a buscarle un por qué, a ese comportamiento que te encierra dentro de la monotonía creadora de un tranquilo desacuerdo, que alcanza a estancar el desarrollo de todo un país entero… donde los sueños se desvanecen a medida que crecemos y;


la vida tiende a convertirse con los años, en una aburrida lucha por sobrevivir… con tan solo, dos opciones… o, te resignas a vivir así… o, te vas a vivir para otro país… Al enfrentar mis creencias y, mis convicciones; contra lo vivido en carne propia < me comencé a sentir… algo así, como atrapado en un fangoso laberinto, sin saber en qué momento había caído ahí… y no tenía la menor idea, de cómo salir del… Mi semblante decayó… y, se desplomó mi espíritu… Lo primero que comencé a analizar, fue mi propia manera de pensar… con el propósito de entender quién soy… Las tinieblas cubrieron mi inteligencia y, por más que me esforzaba en coordinar las ideas... solo podía ver el humo de mis pensamientos al estrellarse unos contra otros, para luego sumergirse allá, en lo más profundo de mi alma… De repente, un ruido interrumpió mi concentración. Era uno de mis hijos que jugaba en la terraza a, tan solo unos cinco metros de donde yo estaba… No sé decir exactamente por qué, pero lo cierto es que < dirigí toda mi atención hacia él > y, me puse a ver como jugaba… Lo observé detenidamente por un tiempo considerable… Para mi sorpresa; ese día recibí una de las lecciones más determinantes que haya podido experimentar en toda mi vida, hasta hoy… Las tinieblas se disiparon… Todo empezaba a tener sentido y, al momento comenzó a establecerse una concordancia asombrosa dentro del orden de mis pensamientos. Mis ideas se fueron acomodando poco a poco, hasta alcanzar la habilidad necesaria, para razonar con acierto acerca de lo que buscaba… Llegué a varias conclusiones antes de ir a descansar… pero no podía dar por seguro algo, hasta que comprobara < si tan solo era una conclusión emocional, basada en garabatos del subconsciente > o si, en verdad tenía razón y, estaba en lo cierto. Al día siguiente me levanté y, me fui derechito a la biblioteca. Al llegar, me dirigí al bibliotecario y, le comenté acerca de mi inquietud… Él, muy atento, me dio algunas recomendaciones... Estuvimos conversando un buen rato acerca del asunto; luego tomé un libro de los que me había recomendado, me senté y, lo comencé a leer… Estuve yendo a la biblioteca dos veces a la semana, por más de un año y medio. Siempre encontraba algo interesante para enriquecer mi conocimiento. Pasó el tiempo y, poco a poco, fui aprendiendo… En ocasiones, cuando no entendía algo con claridad; me tomaba semanas y, hasta meses el poder llegar a comprenderlo debidamente; pero para mí, era como si hubieran transcurrido tan solo un par de horas…


Mis hijos crecieron y, se convirtieron en hombres y mujeres, hechos y derechos [como dicen en mi tierra]… Han pasado más de veinte años desde ese día, en que me decidí > y comencé a buscarle un por qué de entre todo, a ese comportamiento que estanca el desarrollo de todo un país entero; donde los sueños se desvanecen a medida que crecemos y, la vida tiende a convertirse con los años, en una aburrida lucha por sobrevivir < con tan solo, dos opciones > o te resignas a vivir así > o te vas a vivir para otro país. – Yo soy tú, cuando pienso en mí… y; tú eres yo, al pensar en eso… No puedo evitar sentirme triste cada vez que redondeo acerca de la condición de mi tierra y, de mi gente [se me hace inevitable]. Porque la verdad es… que, en el fondo de mi alma quiero creer… Y, aquí adentro, yo sé, que sí somos gente inteligente… Pero en lo exterior = con nuestras acciones, nos esmeramos en representar lo contrario > como si ocultáramos a un ser < que no queremos dejar que se manifieste < y que, aunque lo deseamos > nos limitamos a mantenerlo en lo oscuro < sin siquiera entender > por qué, lo hacemos…


MI HISTORIA

Una tarde, estando mi mente alterada por la algarabía de mis pensamientos gritando y, opinando todos a la vez [eran millones de ideas buscando ponerse de acuerdo, sin destruirse entre sí]… Recuerdo que, me concentré como nunca y, salí de mi cuerpo; para observar bien mi vida... Me detuve en cada detalle… hay cosas que se recuerdan con tal claridad, que pareces volverlas a vivir… Yo crecí y, traté de ser como todos; pero cuán grande fue mi decepción, al ver que nadie era, como solía decir… A los veinte años decía – ¡A mí, no hay, quien me haga un cuento! – y solo cuentos me hacían... Luego me casé, tuve hijos… y, allá por los treinta, me atreví a desafiar la vida. – ¡Ahora sí, que soy el propio!… y, en la casa del trompo, no hay quien baile, con orgullo repetía… Así pasaron los años, uno detrás del otro… y yo seguía ahí > comiendo la misma catibía… Una mañana, no sé cómo… así de pronto < desperté > y, desperté tan asustao como cuando uno se cae de la cama [pero de la misma, en la que has dormío siempre]. En verdad… yo solo hice, lo que había aprendido [quien se cría en un lugar, habla el idioma de ahí]… Me crie en un barrio humilde… y, de todos los que vivíamos ahí, yo te aseguro que, a ninguno nos alcanzaba para vivir… había que luchar la jama, como fuera… y pa’ eso, las reglas no existen; las leyes son por gusto, aquí no se conocen…. robar es algo normal y, solo es malo si me robabas a mí; pero mientras fuera a otro < si me invitas, te acompaño… Teníamos muchas ilusiones > soñábamos con algún día tener de todo > Y, aunque el todo de nosotros, podría ser, casi nada para muchos. Yo te juro, que no sabes lo que es, tener mucho menos… Eso sí, por causa de la dureza del combate al que nos enfrentábamos a diario, nos acostumbramos a que, siempre escogemos de que ángulo mirar las cosas > pa’ entonces poder verlas < como nos dé la gana a nosotros… Pero te confieso algo: – ¡Que hermoso fue para mí, despertar del insomnio travieso en


que crecí! – me asusté un poco o, quizás mucho… Mi buen juicio estaba jodío, pero bien jodío… y, de sabio no tenía, ni un pelo… además era pobre < por lo que mi comportamiento, contenía un avanzado desequilibrio, sostenido por la costumbre, de hacer lo mismo de siempre y, esperar un resultado diferente… Al percatarme de eso < quise ver más allá de lo que veía >> Y pedí sabiduría, pa’ aprender lo que no sabía y, pa’ entender lo que no entendía… < Él se manifestó > y, me enseñó cosas grandes y ocultas, que no sabía… ¡El camino se alumbró! … ¡Vi el resplandor del Amor!... ¡Supe, que hay mucho amor en mí!… y, en ese momento entendí << ¡El Amor, lo puede todo! >>


SU HISTORIA

Estábamos casi llegando al mediodía y, hacía un sol que rajaba las piedras. El calor era sofocante, pero él, parecía no sentirlo… Estaba de pie en medio del patio, su cuerpo estaba ahí, pero su mente, quien sabe por dónde andaría... Movió su cabeza de un lado a otro, el sudor corría como agua, deslizándose por su cuerpo; pero él, parecía no haberlo notado… estaba concentrado en la búsqueda de esas respuestas que, al parecer en vez de acercarse, se alejaban… Una gran nube apareció sin aviso en el cielo… no sé de dónde salió, pero ahí estaba, como si hubiera sido mandada para protegerlo. El viento comenzó a soplar, creando un ambiente agradable y fresco; nadie hubiera imaginado que, hace tan solo un par de minutos atrás, el calor era insoportable… Hiso un intento por sentarse, pero se detuvo. Se iba a sentar sobre una raíz, cuando de repente se dio cuenta de algo, que no dijo… pero yo sé, que hizo temblar su intelecto… Y, más o menos, alrededor de la una de la tarde, fue cuando definitivamente decidió deshacerse de los lentes que distorsionaban constantemente su realidad... La verdad es que, ya estaba cansado de vivir creando sospechosos en los aires… pa’ entonces poder decir: {Por culpa (de) = es por lo que no avanzamos} …Y como la culpa no puede caer al suelo… siempre encontraba a alguien, que le sirviera de consuelo…. Él ya ha estado ahí, donde tú estás [te lo aseguro]… e igual que tú, no veía na’ [porque no quería ver]… aún así, creía tener razón… Y se atrevía a criticar y, a catalogar de ignorantes a quien, según su criterio = le acomoda la idea de vivir esclavizado [porque se niega a pensar]. Su espíritu estuvo atormentado por algún tiempo < > Te miró a ti primero < analizó tus pesares; luego miró pa’ aquel y, creyó haber aprendido… Al final, decepcionado de sí mismo, entendió que; por andar mirando para todos lados > estaba más perdido que una aguja en un pajar… – Miro al mundo y, me convenzo, comenzó a decir en alta voz – Vivimos sobre el engaño y,

nos engañamos a diario… Todos somos víctimas de todos y, de nosotros mismos… < y a eso, llamamos vivir, argumentó – No es, por lo que se hace, que el atraso nos persigue, empezó a murmurar contra sí mismo – El atraso nos persigue, por todas esas pequeñas cositas que a diario dejamos de hacer … Y, no importa que tan sincero seas… yo sé, que a ti también te cuesta reconocer quien es, el verdadero culpable… Y ahí comienza una batalla que solo tú, puedes librar… y entonces dices: (¿Qué puedo hacer yo solito?), como clave pa’ excusarte… y vuelves a dejar de hacer ese detalle… Y, cuando alguien llama a la reconciliación > tú repites, tal cual y


como aprendiste a repetir:

(¡No hay reconciliación que valga! = ¡Aquí está prohibido olvidar!)

... e

irónicamente > te complaces una vez más < en hacer crecer el odio > alimentando su saña… y así enseñas a tus hijos, pa’ que piensen como tú [y encarcelas el amor]… < Y se te olvida > que el amor todo lo puede <> y que, sin amor, no hay ná… Pero es más fácil culpar, que aceptar ser el culpable… [¡Para eso, sí hay que ser valiente… y tener muchas, pero muchas ganas de avanzar!]… Y decirte tú a ti mismo, en voz alta, fuerte y claro... < ¡Yo soy el progreso!… ¡Yo soy la buena vida!… ¡Yo soy el constructor de mi felicidad! [¡Y CREERLO!] >>


POEMAS

Mirando al vacío, pregunté: “¿Qué es la esperanza?” Y la esperanza dijo: “Yo soy el que preguntó”

HE VISTO

He visto a un niño llorar,

He visto a un ciego pasar

por la ausencia de su padre;

y, mirarme con amor;

y a otro, porque su madre,

y he visto como el dolor,

no lo quiere amamantar.

está a punto de acabar.

He visto como un hermano,

He visto los hombres buenos,

le pide la cabeza al otro;

esos también los he visto.

y he visto como se ha roto,

y, he visto a mi pueblo listo,

el amor del ser humano.

para hacer realidad sus sueños.

He visto que la amargura, nos carcome hasta los huesos, y que inocentes presos, es causa de una locura. He visto a los que hacen guerra, motivados por su ambición; hombres sin corazón y, sin amor a la tierra. He visto a un sordo escuchar, el triste clamor del pobre; y cambiar oro por cobre, a quien no sabe apreciar.


CANTO A MI MADRE

Yo canto a mi Madre, a esa mujer hermosa que con amor profundo me trajo al mundo. Y con toda el alma, el resto de mi vida le he de agradecer. No existe dinero, ni nada valioso, con que pueda pagarle. Ella me parió, ella me crió, ella hizo de mí lo que hoy soy yo. Madre te agradezco, porque por ti fue, que vi el amanecer. Si fuera a pagarle Madre, por la vida mía, no no no, no sé lo que haría; eso es imposible, yo jamás podría. Ni, aunque la cargara el resto de mi vida, yo le pagaría. Yo canto a mi Madre, a esa mujer hermosa que con amor profundo me trajo al mundo. Y con toda el alma, el resto de mi vida le he de agradecer. No existe dinero, ni nada valioso, con que pueda pagarle. Y gracias a Dios, que no fue de aquellas que matan sus hijos antes de nacer. Madre te agradezco, porque por ti fue, que vi el amanecer. Si fuera a pagarle Madre, por la vida mía, no- no- no- no sé lo que haría; eso es imposible, yo jamás podría. Ni, aunque la cargara el resto de mi vida, yo le pagaría….


VEN

Ven, siéntate a mi lado y, déjate querer. Me encantan tus manos suaves y tu mirada tierna. Me gusta tocar tus piernas y, acariciar tu cintura. Y, admiro la ternura que nunca ha variado en ti. Cuando te acercas a mí, así sorpresivamente y, me acaricias de pronto; aún me siento tan nervioso, como la primera vez. Contigo disfruto de lo hermoso que es, estar enamorado. Me encanta vivir contigo; dormir y, que cuando amanezca el día, te despiertes junto a mí. Ven, siéntate a mi lado y, déjate querer.

QUIZÁS

Veo al hombre en su andar… y, a todos nos gusta lo bueno. A veces me maravillo, lo inteligentes que somos pa’ esto y, pa’ aquello. Pero… cuando tenemos la soga al cuello, nos ponemos a llorar. Somos guapos, no lo niego. Muy valientes pa’ sufrir y, para aguantar… “Tranquilo” <> quédate así <> total<> Quizás sea coincidencia o, quizás sea un llamado celestial.


LA TIERRA NUEVA

Muchos llaman tierra nueva, a un paraíso celestial, donde aseguran que, el mal, no vivirá en esa era. Dicen que vendrá un momento, en que un Dios descenderá y, entonces se acabará, todo nuestro sufrimiento… Aseguran que ese día, se hará en la tierra juicio; del justo el beneficio y, del malo la agonía… Así con esa esperanza, viven algunos días y, otros con apatías que, destruyen su confianza. El tiempo atestigua al vernos, de las historias que inventaron los que antes gobernaron, para fácil someternos… Si crees en un mundo mejor, allá después de la muerte; no te resignes a la suerte y, aférrate a tu fervor… Si haz de conservar tu fe, está bien, claro que sí; pero recuerda que aquí, lo que se hace, se vé. ¿Acaso no dice Dios?: "Te llenaré de conocimiento y, acabará el sufrimiento, sí lo piden más de dos… La tierra no destruiré, por amor a los humanos; sí han de vivir como hermanos, bendición yo mandaré" ¿Por qué buscas división con doctrinas inventadas?... Si en las cosas enseñadas, lo que Dios quiere, es amor. Dios no hace nada solo, tú eres el instrumento que él usa en su momento, para arreglarlo todo. Déjate usar por él; déjate usar por él y, hagamos una tierra donde fluya leche y miel… Donde sea la alegría, quien de mañana nos llame. Donde la paz sea el gozo y, la felicidad el orgullo. Y entonces el dios tuyo, sí que será, un Dios hermoso.


LA PROPUESTA

Exaltemos las virtudes que suelen engrandecernos… Y, en estos tiempos modernos, donde aún, la adoración predomina, hagamos iglesias, templos de comunión, que reflejen la razón de nuestro existir y, que nos hagan sentir que, somos seres humanos… Por eso, propongo hacer: Un santuario a la honestidad… Una parroquia a la armonía y, otra a la organización… Una pagoda a la paz… Un majestuoso salón de la amistad… Un monasterio a la sabiduría…. Un templo a la justicia… Un solemne monumento a la verdad… Un gran palacio al amor y, Una catedral al corazón de la felicidad… Así nuestra adoración, nos llevara en verdad, a alcanzar lo que buscamos… ¡Una buena vida para todo ser humano!

SUEÑOS

Sueño sueños que atormentan y, sueños que hacen feliz… Sueño con la adversidad y, sueño como la maldad nos quiere destruir… Cuando sueño cosas bellas, entre ellas, sueño con una estrella que guía a la humanidad, que se preocupa por ella… Y sueño cosas hermosas que superan el orgullo. Sueño con una rosa que, aún está en su capullo. Sueño con la paz y, sueño con un mundo seguro. A veces sueño dormido y, otras sueño despierto. Pero lo único cierto, ya sea despierto o dormido, es la triste realidad, de ver, cómo todo lo vivido, solo ha sido un sueño más… Me gusta soñar, se me hace inevitable… Y sueño, sueño y, sueño… El que más me agrada de todos mis sueños, del cual siempre que lo tengo, quisiera no despertar. Es aquel sueño que parece de verdad… En él, yo soy feliz… y, me alegro mientras sueño, que mi más hermoso sueño, es una realidad.


MI HISTORIA

Con un vaso de agua en mi mano, salí como de costumbre a sentarme en el lugar que, por alguna razón, ya tenía para mí, un significado especial. Nunca he sido supersticioso, pero lo cierto es que; no se explicar, si es la mata o, el viento tan rico que sopla cuando me siento a la sombra de ella... Es como si alguna estrella estuviera apuntando hacia aquí y, descargara sobre mí, algo especial (no se decir exactamente) … y es que, por más que me empeño, no te lo puedo explicar… Hoy, el viento no sopla como otras veces… – ¿Ya terminaste de escribir tu libro?, irrumpió en mi silencio la vos de siempre, justo cuando estaba por sentarme en la silla. – ¡Qué clase de susto me has dao!, susurré… – El que nada debe, nada teme, me dijo con sarcasmo > y, volvió a preguntarme: ¿Ya

terminaste de escribir tu libro? – Estoy en eso, contesté.


SEGUNDA PARTE

II

Ni cobarde es el viento, ni cobarde es la razรณn; cobarde es mi corazรณn, si no digo lo que siento. [Vivo entretenido] El exceso aturde y, una hora pasa, con muchas horas detrรกs. {Mientras hoy, se deshace entre mis manos}


UNA CONVERZACION INUSUAL

– ¡¿Que bolá, Asere!? – ¿¡Que bolá, Consotte?! – Asere, ¿Tú sabes lo que pasa? – Dime tú, Consotte… – Que ya nadie piensa, Asere… – No Consotte, la gente si piensa… aunque sea en la inmortalidad del cangrejo, pero piensan, jajaja… – ¿Tú sabes lo que pasa, Consotte? – ¿Qué cosa Asere?... – Lo que hay que saber es > en que pensar, Consotte… porque si no, te entretienes pensando mierda namá < O, tú no te has dao cuenta, la pila de veces en que te crees que estás pensando por ti mismo… > ¡Pero no! < simplemente, fuimos impactados de alguna manera > para luego pensar acerca deso [que si tal noticia, que si lo otro… y, a ver qué pasó con la chiva de Felicia]… en eso te metes el día entero…> y después te quejas de que, la cosa está apretá… – Tú ves lo que te dan pa’ ver, Asere > y en eso piensas… con pensamientos creados, para mantener la condición en la que nos encontramos… y no avanzamos… ¿Qué tan difícil es darse cuenta deso?… Pero… ¿Quién entiende estas cosas, Asere? – ¿Quién?... – To’ el mundo las entiende, Consotte… to’ el mundo… >> Si dejan que uno se las explique y, le meten moropo al asunto… – Pero es que nadie te deja hablar, Asere… y, en medio de la gritería, to’ se confunde… – Oye Consotte, ponte a pensar y, trata de encontrar: – ¿Qué es en realidad lo que tú defiendes?... porque te aseguro, de que no es a ti… Y es como si tu vida no te importara. De hecho, parece que a nadie le importa; porque estamos viviendo literalmente la vida de otro… [¿y lo mío pa’ cuando?]… – Asere, pa’ decirte la verdá… – Asere, ya yo me cansé de tantas mentiras encerras dentro de una bola de cristal rota… Oye Asere, si tú quieres saber… si tú de verdad quieres saber lo que hay… > mira a tu alrededor, Asere… sal pa’fuera y, date una vuelta por el patio, camina por el barrio… analiza lo que ves < ese es el espejo > y < el reflejo eres tú… Y, como vives > así eres… Asere, tu vida es como es < porque tú eres, como tú eres >… Y si no te gusta como vives y, quieres


vivir mejor < pero… quieres seguir siendo como eres, y sigues haciendo las mismas cosas, y guiándote por los mismos >> Entonces tienes un problema serio en el [siquis] = ahí en el mero mero discernimiento, Asere… – ¿¡Qué le vamos a hacer a un clavel que se deshoja?!... – ¡Dale Consotte, agiliza el paso!... que, si seguimos a este ritmo, no vamos a llegar más nunca. ¡Vamos, ponle entusiasmo a la excursión!... Óyeme Consotte, ven acá, hablando de todo un poco… ¿Tú conoces bien al punto?... – Mira Asere, yo no conozco a nadie… Yo un día hice un negocito con el babbaro, y to’ salió de maravilla. Y lo otro, el que acabaste de coronar tú… y to’ salió elegante. Eso es to’ lo que te puedo decir… Pero Asere, si estas apendejao, no hacemos na’… tú me dices y, desmallamos to’ aquí mismo [normal, Asere, normal]… – Na’ Consotte, es pa’ estar atento a la jugá… Dale, vamos payá < que el que no arriesga un huevo, no saca un pollo… – Ahí namá… muévete, que ya estamos cerca… Ambos se entretejían con ligereza entre la gente que comenzaba a apilarse, caminando todos en un mismo rumbo. ¡Se escuchan gritos y, voces a lo lejos, justo por donde ellos tendrán que pasar… “¡Libertad! - ¡Abajo la dictadura!” – Lo que faltaba… – ¿Qué cosa Consotte? – ¿Asere tú no escuchas?... “¡Libertad! - ¡Abajo la dictadura! - ¡Asesinos! - ¡Libertad!” – Asere, mira esta gente con su espectáculo a esta hora < ¡¡Cállense!! – Deja eso Consotte, que cada cual tiene el derecho a expresar su descontento como él quiera… al menos ellos tienen el valor de hacerlo… – Coño Asere, es que lo único que logran con eso, es ponerle el picao malo a uno… tú verás que, horita se aparece la gestapo por ahí, y se le complica la jugá a cualquiera… No te digo yo… mira pa’ yá, ahí están, < ¡Que se callen reping...! – Oye Consotte, ahora el que está haciendo el espectáculo eres tú… – Asere, esto está fula, porque vivimos revolviendo la misma miedda to’ el tiempo, pa’ que apeste más… Asere, a la larga lo que la gente quiere, es un trabajito que te mantenga con cuatro


baros to’ el tiempo en el bolsillo, un buen gao, buena ropa y, por supuesto < buena jama… A mí lo que me jode es, que nos usan como a ratas del laboratorio… y no pasa na’… coño Asere, yo la verdá que no sé, ni pa’ qué, digo na’… – Esa es la mentalidad, Consotte < estamos anclaos en la continuidad de la misma historia, jajaja… y repetimos lo mismo tantas veces… que yá, hasta lo intragable, lo encontramos sabroso… – Pero dime tú, Asere – ¿Con quién se puede hablar de estas cosas aquí?... Si dices algo, te quieren comer vivo, y < ¿Por qué? > por lo que siempre hemos dicho: “Tú tienes que hacerlo pa’ poder sentirte alguien < porque eso es lo que aprendimos desde preescolar a sexto”… Óyeme Asere, ve y dile a alguien < que él piensa como piensa, por la sobre socialización del medioambiente en que creció… > Ve y díselo, pa’ que tu veas lo que te dicen… Asere, definitivamente estamos programados para que no nos importe nuestro bienestar > sino el capricho ideológico grabado para ser mantenido, Asere… [y mi mente se entretiene, mientras que mi cuerpo sufre]… – Dímelo a mi Consotte… Porque yo sí sé, lo que se siente aquí adentro > saber que se tiene el talento y, saber que podemos ser el mejor pueblo del mundo… < y ver, que nadie lo ve, aunque está a la vista de todos… – Cabeza pa’ llevar pelo namá, jajaja… Asere, tú no te has fijao, que a nosotros es a los únicos que se nos ocurre, coger una linterna y, alumbrarnos a los ojos pa’ ver mejor… Tu namás pregúntate > ¿Por qué somos un país subdesarrollado?, pa’ que veas, la bola de excusas que empiezan a rodar por tu mente, loma abajo…. y automáticamente < el atraso en que crecimos se manifiesta > y, activa ese programa que las experiencias han ido grabando en cada cual [con los mismos patrones dominantes incrustados en la medula ósea de cada uno de todos]… Asere, alguna vez tú te has preguntao > ¿Por qué estás inconforme?... ¿Por qué estás ansioso por ser, por tener?... Inclusive estás ansioso por querer, con deseos de lo que en tu cabeza te hicieron creer ver imposible… Te has preguntado > ¿Por qué defiendes lo que defiendes, y vives la vida que otro diseñó para ti?... pero… ¿Por qué?... Pregúntate, ¿por qué? > y agarra una hoja de papel y, escribe cada respuesta, todas las respuestas… Se honesto, nadie va a ver el papel, es pa’ ti… y después que escribas todas las respuestas, míralas y, hazle una pregunta a cada respuesta… así como los niños = … > pa’ que veas esa razón que buscas, grabada en la raíz del por qué… < Y al momento vas a entender que < no es posible encontrar la respuesta correcta, haciéndonos la pregunta equivocada… > Ahora < deshazte de esas preguntas que te atrasan… y, deja que sea tu alma quien


te diga < cómo puedes alcanzar eso, que en tu mente hoy, son tan solo sueños… > luego pregúntate en vos alta < ¿Cómo lo hago posible?... > …y, enfrenta la verdad, pa’ que veas < como al momento, se te alumbra el camino… – Oye Consotte, esto es como la película de los zombis… que, si los dejas, te comen el cerebro y “SAS”, te conviertes en zombi tú también… Y nos están convirtiendo en zombis… y nos dicen: “Esta es la corriente del mundo ahora, etc. etc… y, todo el mundo tiene que seguir esta corriente, porque es la nueva corriente” – Y con el lio de la corriente, tú te vas con la bola que te picheen… y luego no sabes porqué, andas medio atolondrao… [te estás comenzando a convertir en zombi, pero pa’ ti es casi imposible darte cuenta, porque andamos como el camarón = dormíos y, a merced de la corriente] … Y entonces, al que no se deja arrastrar por la corriente, todos lo miramos como algo raro: “¡Oh está loco!”, decimos “Hay que comérselo” < y, pahí van tos los zombis > y se lo comen… < Entonces, el que aún no es zombi, al verse entre la espada y la pared > opta por adoptar un comportamiento muy parecido al de los zombis (por temor a ser devorado)… ¡Y, así andamos nosotros, Consotte!… ya ni se sabe, quien es quien… – Asere, pero ven acá, dime Asere: ¿Qué es lo que tú haces en tu vida?... Piensa… < tú dices, yo debo hacer esto o, lo que debo hacer, es lo otro… pero en verdad, tú no haces lo que debes hacer… y, ¿¡por qué no haces lo que debes hacer?! > porque lo que determina, se interpone. Y, si ir a una reunión, pa’ ti es determinante en tu vida, en lo que estás ahora > eso vas a hacer… pero… tú deberías haber hecho esto otro, y lo sabes… pero bueno, aquello es lo que en realidad es determinante pa’ ti > y eso es lo que haces… Asere, nuestras determinaciones se manifiestan como prioridades, de acuerdo a como hemos ido acomodando nuestra vida a la supervivencia… ¡Y tenemos que sobrevivir!... y con esta excusa < el instinto de supervivencia lo agrandamos de tal manera > que nos volvemos paranoicos… Entonces, cuando estás paranoico > tú no sabes que estás paranoico, porque sinó, no estuvieras paranoico, valla [pa’ empezar]… y, has vivido así por tanto tiempo, que ya, ni lo notas… Paranoico es que… “¡ñoo! = ¡tengo que ir! = ¡tengo que decir! = ¡y, tengo que comportarme así! = ¡Y, así me comporto! = ¿por qué? = Porque bueno, porque yo creo que me va a ir mejor que a otras personas, que a otra gente. >> ¡Si!, pero el mejor que a otra gente, es tremenda mierda, Consotte… > Como decir…< hay unos que tienen la mierda hasta el cuello > y yo < tengo la mierda a la cintura > ¡Pero estás clavao en la miedda igual!... – Oye Consotte, yo te digo a ti que, pa’ poder avanzar, tenemos que hacernos un lavado de cerebro intenso, nosotros mismos… un despojo mental sobresaliente, pa’ sacar del disco duro to’


lo que nos jala pa’trás… – ¿Y eso que cosa es Asere? – No te me hagas el rubio, Consotte… Tú sabes bien que, de una manera o de otra, nos están lavando el cerebro… y, la pregunta se cae de la mata: “¿Quién está haciendo el lavado de cerebro?” ... – Eso es verdad, en eso estoy de acuerdo contigo, Asere… Ya ni se esconden, ya es a la cara y, hasta compiten por inyectarnos lo que sea… – Tratando de penetrar tu subconsciente, Consotte < en eso es en lo que están > …y si tú, no tomas control de tu mente, alguien va a guiarla por ti [de eso no te quepa la menor duda] > la televisión es un lavado de cerebro, la religión quiere lavarte el cerebro, tus ideales son el producto de un lavado de cerebro, en la escuela nos educan pa’ eso… los discursos quieren lavarte el cerebro… >> Todos quieren entrar ahí… [en tu siquis]… porque ellos saben que, una vez que se conviertan en parte de tus preferencias y, una vez que su influencia afecte el círculo de tu sistema de creencias… < en ese momento > ellos tienen un alto nivel de control sobre las decisiones que tomas… Óyeme Consotte, hay que poner los pies en la tierra… y mientras más pronto, mejor. Estamos en el siglo veintiuno, Consotte…la ciencia ha aumentado y, ha crecido mucho, pero mucho, mucho más de lo que escuchamos en alta voz… Hoy, ya conocemos como trabaja nuestro cerebro [y, hasta como manipularlo intencionalmente, también]… Por eso es, por lo que hoy en día, controlar a las masas es tan fácil [el que controla la información, controla tu mente]… y una vez que tienes control sobre la mente de alguien > tu controlas lo que ella crea en su realidad. = ¡Y esto es algo bien serio, Consotte!... = > Una vez que alguien tiene control sobre tu mente... >> controla tu manera de pensar… y, de acuerdo a como piensas < vives > … y tanto tu vivir, como tú manera de comportarte, provienen de los resultados de esa penetración constante en tu subconsciente [algo que no percibes, pero está ahí]… – Oye Asere, después de todo, es hasta chistoso, ver la cantidad de gente que hoy en día, todavía creen que las cosas son, como ellos las ven… En su mayoría, ni siquiera se detienen a pensar en > cómo nuestro enfoque determina lo que vemos… Por eso es que seguimos haciendo las mismas preguntas de siempre < esperando obtener una respuesta diferente… Algunos hasta se ofenden, si tratas de explicarles como el simple hecho de cambiar las preguntas que te haces a ti mismo, hace que tu inteligencia aumente… y consecuentemente creces > como persona y, como


gente… – Consotte, todo está cuidadosamente diseñado… Tu opinión y la mía > responden a los intereses de quien tiene el control pa’ hacernos bailar como un trompo a su antojo… Consotte, dime tú ahora mismo: ¿Qué imagen crees tú que tenemos nosotros como pueblo?, contéstame… – Que te puedo decir, la de un pueblo valiente, viril … … – Un pueblo que no se doblega ante nada, etc… ¡No ves lo que yo te digo!… la información que almacenas te dice… y tú, editas una imagen > y así te ves… < Vivimos en una fantasía óptica, Consotte… Pero la vida > es una realidad física… < y tal parece, que no nos damos cuenta deso… – ¡Claro que sí nos damos cuenta! > pero nos hacemos los locos < pretendiendo que todo está bien… pretendiendo que no tenemos ambiciones ni deseos… > cuando aquí, bien adentro, tú sabes que quieres más… y to’ el mundo espera cosas mejores… y codicias lo bueno, con unas ganas exageradas de vivirlo… Y, podemos pretender todo lo que nos dé la gana… pero < ni somos, ni tenemos, ni creemos [esa es la verdá]… > “Y nos auto consideramos víctimas, pa’ consolar el descaro” < Asere, ya de na’ sirve querer seguir engañándonos < porque… tú sabes bien, quién soy yo… y, yo sé bien, quién eres tú [que cuento es ese]. – Oye Consotte… es sencillo… vivimos tratando de ver al pasado reluciente; mientras el futuro se divisa allá lejos, en lo infinito… Y no importa que tanto nos creamos >> Eso que tú ves, cuando viras la cara pa’nó verlo >> eso es, tú realidad… Óyeme Consotte, todo es imposible, hasta que se hace… Y yo te digo a ti, Consotte > que lo que tenemos que hacer < es comenzar ahora mismo > y hacer el presente < como nos dé la gana a nosotros de hacerlo… – Dale Asere < ponte a la viva > que esto es pa’ hoy… ¡Muévete!...


EL ESPEJO

Todos queremos vivir una vida plena… ser felices [yo sí]… Piensa y dime: “¿Cuáles son las opciones que tenemos ahora mismo?” … Cuando pensamos en eso [tú no quieres pensar en eso]… A mí > me daba miedo pensar en eso < hasta que avancé > miré las cosas de arriba abajo, y de abajo hacia arriba… y vi, que tengo opciones infinitas… > Y al momento entendí que < estoy como estoy, por mi propia voluntad > Y cuando aprendes, dices: “¡Yo soy el creador de mi entorno!” … después, percibes como se remueve el universo alrededor tuyo… Y piensas >> “Si yo soy el creador de mi entorno… y, he creado esto en que vivo ahora… y lo hice, sin saber lo que hacía > imagínate lo que puedo hacer, ahora que sé” … Y ahí es, cuando te das cuenta, de que tienes al tiempo cogío por los huevos… y, si se los aprietas > él te va a dar, en vida < lo que tú decidas… <> En la vida real <> Hay que causar un efecto < con acontecimientos únicos.


MI HISTORIA

– ¡Estamos en el siglo veintiuno!, me dije un día. Y, aunque por supuesto que, yo eso lo sabía… tal parecía que me acababa de enterar ahora mismo. – En el siglo veintiuno… > y mira como vivimos todavía, susurré. Y es verdad > – ¿Cómo es posible que el tiempo avance, y nosotros, no avancemos con él?... Me quedé cabizbajo y, comencé a pensar, y a pensar; buscando el ancla que no nos aguanta como nación [y como gente también]… – ¡El mundo es una locura!, aseguré… > – Una locura que me envuelve… Me están educando a ser un idiota, afirmé… Y, no tuve que hacer un análisis muy extenso, para entender… > Vivimos sobre convicciones que, entre sí, están todas alineadas a un propósito [que no es precisamente, el bienestar tuyo]… pero, a pesar de eso, tú lo defiendes y, de hecho, para vivir nos regimos por ello… –¡¡Wao!!!, susurré >> ¡Estamos viviendo en el futuro > pensando como cavernícolas! << Ese día estaba lluvioso… no era un aguacero torrencial, pero la misma incomoda llovizna no había cesado de caer desde que amaneció. Yo estaba sentado y, la mata se encargaba de sostener el agua, para que no cayera sobre mi… Me puse a observar la lluvia… Aunque al parecer, era una simple lloviznita; se podía ver con claridad, como millones de gotas bien delgadas, caían sobre la tierra… Y pensé: “Quizás los pensamientos sean como gotas de agua, que no van a caer sobre mi cabeza mientras yo siga aquí” Al momento me imaginé a los pensamientos, como a partículas invisibles, que vagan en el espacio y, que como agua caen sobre la tierra… pero nosotros hemos sido enseñados a mantenernos bajo techo, para protegernos de ellos… Y recordé cuantas veces siendo niño me bañé en la lluvia, y dije: “¿¡Quien diera que mi pueblo se bañara en un aguacero de pensamientos que, nos empape bien empapados los sentidos, hasta hacernos razonar como personas?!”


MORALEJAS

"Somos nosotros, los seres humanos; los únicos seres capaces de hacer nosotros mismos, todo aquello que nos beneficie" “Las leyes favorecen los intereses y ambiciones, del que las hace” “Alguien que dice buscar la paz, con un fusil en la mano – Es un mentiroso” “La vida, es el único camino hacia la vida < en el bien de la tierra, está nuestro bien > en nuestro bien, está la vida” “Somos una generación que sabe muchas cosas; mucho, pero mucho, mucho más que todos nuestros antepasados. Y, por todo lo que sabemos; eso nos convierte en alguien casi imposible de engañar – Somos engañados > porque aceptamos el engaño” “He aquí la ley de nuestra existencia = La vida es un regalo < cómo y, cuánto vivimos > eso depende, de lo que queramos, deseemos, sembremos y, hagamos” “La patria somos nosotros < la gente > – Patriota es, el que quiere el bien de su gente” “La necesidad, la escases, el subdesarrollo < se quita con > abundancia, prosperidad y, desarrollo” “No le digas a tu patria – Te Amo = demuéstraselo” “En la armonía de un pueblo, se hacen las armas con las que se destruye o; las herramientas con las que se edifica y, embellece el país” “No existe excusa alguna, que justifique la miseria, la necesidad y, el deterioro; en algún país del mundo. Si esto pasa, dondequiera que suceda < hay una mala administración encargada del país” “De acuerdo a la inteligencia de un pueblo; así es y, así vive” “Una personalidad positiva, induce a la cooperación” “La oportunidad < eres tú” "Deja que la verdad guie tu andar"


MI HISTORIA

– Tengo sed… – Ve y toma agua… – Es que… no tengo ganas de pararme de aquí… – Entonces tú no tienes ninguna sed… – Si tengo sed… lo que pasa es que tengo una pereza que no me deja mover… – Bueno, fastídiate entonces… abraza la pereza y, quédate sin tomar agua… – Naa… mejor voy adentro a buscar el agua, porque la verdad es, que tengo tremenda sed, diciendo esto me levanté y, caminé hacia la casa… al llegar a la terraza, me detuve; miré para la silla y, mi cabeza estalló > no sé cuál de los dos soy… Si miro desde la silla, me veo en la terraza, casi por entrar a la casa… pero, si miro desde la terraza, me observo sentado en la silla… y desde la silla soy… y, desde la terraza también… – Hola mi vida, dije a mi esposa que estaba atareada preparando la cena. – Hola mi amor, contestó ella… – ¿Qué te trae por acá?, me preguntó – Vine a coger agua, que tengo una sed como si hubiera estado caminando tres días por el desierto… – ¡Alabao!, suspiró ella… – Hola papi, me dijo mi niña, sorprendiéndome al abrazarme por la espalda… – Hola Nanita, contesté… mi hijo menor tocaba en su guitarra una de sus más recientes composiciones y, ahí estaba el mayor sentado en la sala, jugando cartas con unos amigos… Cogí mi vaso, lo llené de agua y, me lo tomé de un solo jalón… volví a llenar mi vaso una vez más y, me fui… Soplaba una briza rica, pero tan rica, que dije: “Me siento tan bien aquí, que quisiera hacer este momento eterno” – Si la eternidad está hecha de momentos, ¿Cómo es que pretendes hacer un momento eterno?... ¿Ahora entiendes cuando te digo que tu reacción está programada?... Tú, naciste con una memoria vacía y, con el pasar del tiempo has ido adquiriendo información… y eso procesas… Al escuchar eso, fui movido a observar mi computadora… y, me estremecí, como cuando


uno se asusta del susto mismo. Al momento una seriedad absoluta me envolvió… “Un sistema con una programación que, trabaja para nosotros y, nos agiliza el paso, aseguré, convencido en la certeza de mi conclusión [y aprendí]… Sabes… yo siempre he sido carne de cañón. El programa está diseñado, para que yo ponga el sufrimiento, mientras alguien agiliza su bienestar… Yo sé, lo que han querido, que sepa… y, hasta el pensar diferente, es reprimido por mi mente… Fíjate si es así que, aún saliéndome del libreto, actúo tal y como he sido programado a hacerlo… – ¿Qué es lo que defiendes?, me pregunté ese día… – ¿Tu bienestar …o, tu programación?


EL ESPEJO

¡Yo quiero vivir una vida plena!... La vida es un regalo que, nos da la oportunidad de crear… Pero solo con el pasar de los años < observas cómo has actuado a través del tiempo… Y te das cuenta > de que < lo que vives ahora > es la consecuencia de tu indecisión, hace diez años atrás ... Y sabes que, a diez años de hoy < si no te decides > te encontrarás sentado sobre los mismos conceptos < y, sufriendo el mismo estancamiento > al que ya < casi casi, eres adicto… Lo cierto es… que tú y, yo < como pueblo > somos un desastre... La costumbre nos aturde y, se enseñorea… mientras vivimos despistados de las ventajas del presente. >> Mi tierra no se ha desarrollado como debería… << Y eso es culpa mía > por callarme y, por soportar de algún modo esas decisiones que, crean las condiciones; para que uno solo decida, en nombre de todos… “Y tenemos lo que merecemos” … Porque… ante la adversidad huimos y consentimos… aceptando servir a un destino que, ha ido caducando a nuestro paso [de eso todos somos testigos]… Nos expresamos sin ordenar los argumentos… [y es cierto]… >> En reconocerlo está la grandeza << Cuando un pueblo sabe quién es >> da a luz la oportunidad… = Yo soy el que quiero ver a estos niños que hoy juegan en las calles de tu barrio y, del mío < vivir llenos de abundancia > en un lugar, donde el bienestar crezca < así, como la palma real… Yo soy el que desde lo más profundo de mi alma deseo que < brille una nueva aurora > cuyo resplandor trascienda las virtudes de un pueblo culto < donde haga bulto la inteligencia y; el vivir sea la fragancia, en el fruto del bienestar de todos... <> ¡Yo Quiero Vivir un Presente Dichoso! <>


EL LIBRO

Todo el que cree tener razón a su juicio. – ¿En verdad la tiene?... – ¿Acaso el pensar y, el creer que tengo razón, me da la autoridad, para criticar la razón de otros? – ¿Quién recibe sin rezongar, la verdad cruda; cuando es restregada en la cara?... Y, ¿quién escucha la vos que dice < [Atrévete a Pensar] >? Muchas veces al hablar, cuando dices lo que piensas > te arriesgas a que la desesperación por exponer un conocimiento único, te lleve directo a meter la pata… y, cuando te sientes vencido, sin argumentos > [entonces me hago el ofendido = devorado por unas ganas imparables de tener razón]… y, comienzo a enumerar mis asumidos méritos, para humillar a mi prójimo; asiéndome así [para mi], superior a él… {y ahí es, cuando das rienda suelta a tus complejos > encarnando la discordia}… Mientras que allá, bien adentro, en la profundidad del sentir; el carácter del invisible nos consume > al tener que reconocer que < si no pienso, no sé > y, si no sé… –¿De qué hablo?... Solo detente un momento para observar a tu país… Yo lo hice… y, no tuve que andar mucho, para llegar a la conclusión de que > aquí en el mío < la vida es una confusa ilusión > hasta la realidad es hipócrita [pero a la máxima expresión] > La imposición es, a la cara… y yo, na’… ahí, tirando como pueda, esperando a ver qué pasa… y cualquier mierda, es algo grande… Y tengo que jamarmelo to’ con papa, porque si no > soy un contrarrevolucionario [y en mi país, ser contrarrevolucionario, es una mala palabra]… así de simple. Y yo tengo que ser, como me dicen, sinó, [ya tú sabes]… Y eso a mí, de verdad que no me gusta… me hace sentir muy incómodo… No puedo decir las cosas como las pienso, porque eso es un pecado. Y, así me crie y, así soy > y, el que no piense como yo, es un traidor [eso me inculcaron]… y vivo acomplejado = ¡Claro que sí!... Y digo: “Yo soy el mejor – Yo soy esto y, yo soy lo otro” ... pero… a la larga > no soy na’ … < porque si lo fuera > no estuviera viviendo como vivo… > ni mi país < fuera la representación física > de un atraso histórico… A veces pienso que estoy loco, por pensar de este modo… < ¡Y Noo! >> Lo cierto es que, locos estamos todos, si queremos beneficiarnos, pensando de la misma manera que, hasta hoy hemos pensado… Tú te has preguntado alguna vez... “¿Por qué no nos ponemos de acuerdo pa’ vivir mejor?” … < Hazlo, pa’ ver a que conclusión llegas > … Yo pensé mucho en eso… y pensé y, requetepensé por mucho tiempo. El suficiente para entender, que tu respuesta, la mía o, la del otro > todas


nuestras conclusiones < son irrelevantes > (excusas)… La pregunta, és la respuesta > lo que lo complica, son las asunciones de esas creencias, por las cuales se guía y, razona tu cabeza… Y quieres creer, pero no hay fe [yo lo sé]… y, ni una cosa, ni la otra… – ¿Eres feliz? … – ¿Quién eres?... Observa por un instante > como vives… recuerda bien < cómo has llegado hasta aquí > Analiza detalladamente cada etapa de tu vida > pa’ que veas < …has estado una gran parte de ella, tratando de ser, quien no eres > Y, en ese afán por alcanzar algo único… cada uno ha vivido, haciendo lo que hemos entendido conveniente, pal propósito de cada cual… Y lo hemos hecho, por tanto, pero por tanto tiempo, que ya nos creemos < que esto > es quienes somos… Todo es sencillo, mi gente < quien lo complica es nuestra cabeza dura > si se lo permitimos… – Deja de ser quien > no eres… [saca el valor del closet]… y < sé tú mismo > pa’ que veas = pa’ que creas y < pa’ que vivas, de frente a la vida… La grandeza de tu país << ¡Eres Tú, mi Gente! >>


MI HISTORIA

La indecisión es la madre del descontento y, regala agonía y estrés, a las dos manos… Recuerdo cuando dije – ¡Hoy es el día! – y me decidí… Al momento sentí, como si me quitara una insoportable carga de encima… Mi autoestima se elevó, no sabes cuánto [jamás me había sentido tan bien]… Mi mente se aclaró y, una sensación completamente nueva se apoderó de mí > estaba inspirado… Es admirable cuando te ves dándole forma física a eso que, un día nació en tú mente. Es una experiencia realmente excitante… [poder ver tus convicciones manifestarse por sí mismas, enriquecidas con los secretos de tu alma]… Yo tenía sueños de lo que quería para mí; también soñaba con lo que quería pa’ todos… Pero… cuando empecé a escribir; mi inspiración comenzó a crecer, a medida que avanzaba… ¡Y, voy en un rumbo nuevo! > ¡Creando una experiencia única! [y lo sé] <> una experiencia <> hermosa e, indescriptiblemente motivadora… Aprendí, desaprendí = aprendí a aprender > y, comencé a pensar… Mis sueños, dejaron de ser ficción < y, los ví hechos realidad > así, tan vivos como tú… [Dejé de vivir de ilusiones]… Y, cuando separas la ilusión de la realidad > sucede un milagro inesperado < Al momento dejas de ver el mundo como estás programado a verlo y, comienzas a verlo como es... Y te asombras de tal manera, que quieres describirlo todo; cada vez, con mayor claridad… Y es entonces, cuando te das cuenta de que < no obtenemos los resultados esperados, no importa cuánto nos esforcemos… Y, no los obtenemos > simplemente < porque no estamos programados a producir esos resultados… << Y comprendí que >> Solo hay una manera de cambiar los resultados…


EL LIBRO

– El ser humano es más emocional que lógico – nunca se me olvida esa frase. Me la dijo un buen amigo mío, un día mientras conversábamos acerca de la vida y, el porqué de nuestras reacciones; en el afán de marcar un camino hacia el sueño de cada uno y, su realización... Ambos estábamos de pie en el patio de su casa y, hacia un frio que nos tenía titiritando a los dos… Y, es cierto < mi amigo tiene razón > somos más emocionales que lógicos… < Pero hoy, es bien sabido, que todos los seres humanos tenemos la capacidad… y, por lo tanto; podemos controlar la dirección y, el enfoque de nuestras emociones < dirigirlo hacia cualquier cosa que deseemos > y, poner toda nuestra energía ahí… Yo soy el que decido, pa’ donde quiero ir… Tú decides > [y es así] < Si tú te enfocas en la problemática > consecuentemente provocaras más problemática… y vas a vivir, en conformidad con ella... Pero a diferencia de eso > Si tú te enfocas en hacer un país excelente < consecuentemente la excelencia te alcanzará = y vas a vivir así… – ¡Y tú, sí quieres eso!! – pero hay miedo, un miedo implantado dentro de todos… nos enseñaron que eso es imposible… pusieron cadenas ideológicas, murallas de prejuicios y; colocaron grandes rocas de historias, guardando el secreto… – ¡No hay tal cosa como < imposible > pa’ nosotros! [y lo sabemos]… Y también sabemos, cómo dirigir nuestro intelecto pa’ alcanzar lo que queremos… Este es el siglo veintiuno y, todo ha avanzado < ¡Eso hay que tenerlo claro! > porque ahí, es donde dices – Oye, yo estoy atado por mi propia voluntad – y, al momento en que decides desatarte, te desatas… así, como por arte de magia “¡Saz!” y, una vez que te ves libre, ya no puedes esperar… Das un paso hacia adelante, levantas la vista y < ¡Pún! > enfocas el futuro… y te asombras < ¡Wao! > ves sus maravillas y, un cosquilleo en el estómago te dice: “Yo quiero vivir ahí” … y eres movido por una fuerza que no conoces; pero que te impulsa… Y, sientes las ganas < se te atranca un suspiro por creer > y suspiras profundo… tu corazón te dice, que sí > (y tú te asustas) = [A mí, me pasó]… y te confieso que, tuve mucho miedo… Me armé de coraje y; aún así, mi corazón temblaba… >> Y sí… es cierto << le tenemos miedo al progreso >> a ese progreso que no puedes configurar claramente < porque nuestra mente > inconscientemente lo rechaza…


SU HISTORIA

Él, acostumbraba a sentarse bajo una frondosa mata de aguacates. Y, allí meditaba acerca de la vida y sus razones > sin saber, que yo escuchaba… A veces se angustiaba mucho al batallar con la inquietud de sus pensamientos… “En la mucha sabiduría, hay aflicción de espíritu”, se decía, como para consolar su agonía…. Hasta el día en que, el peso de una cabeza llena de incógnitas, lo obligó a inclinar su mirada al suelo y hacer silencio… Estuvo así por varias horas… Se podía escuchar claramente el crujir de sus pensamientos, desesperados por responderle, todos a la vez… Después de batallar un buen rato consigo mismo, logró por fin, aislar su alma por completo de lo manipulable… Y, al instante, su desaforada imaginación comenzó a correr a toda velocidad… Sus pensamientos se habían dividido en pequeños grupitos que, murmuraban entre ellos, cada cual algo diferente… Su mente curiosa, comenzó a visitarlos uno por uno… De pronto sintió un ruido que lo trajo de regreso a su silla… lo volvió a sentir una vez más. Su vista se movió con agilidad hacia el lugar de donde provenía el sonido y; ahí estaba su hijo menor… El niño tendría unos seis o siete años y, había salido a la terraza para jugar con su nuevo carrito de control remoto… El ruido había sido provocado por el carrito al chocar con algún objeto. Ya para esa época, aun sin percatarse de ello; había adquirido el hábito de observar a sus hijos cuando estos jugaban… siempre desde una distancia prudencial y, en silencio…de manera que los niños, muy pocas veces percibían su presencia … Había aprendido más en dos años acerca de él mismo, que en toda su vida… Pero esta vez, se quedó perplejo… El niño se divertía de lo lindo cada vez que chocaba su carrito contra lo que fuera… y, se reía aún más, con una de esas carcajadas convincentes; cada vez que, lograba virarlo patas pa’rriba… – jeje, sonrió contagiado… – ¡¿Qué cosas los niños?!, dijo en un susurro… Se quedó pensativo un par de segundos, hasta que… – ¡Yo soy el carrito!, exclamó < Y vas, pa’quí y, pa’ya’ … y < no importa pal lao que tú quieras ir > siempre vas pal lao que dice, el que tiene el control, argumentó… >> Y ese día << decidió ser >>


YOSOY

Gerardo Sánchez Tasé


EPÍLOGO Tremendo susto que pasó… – No hay como la realidad, cuando se experimenta de frente, susurró entre dientes… Trató de levantarse, pero sus rodillas se habían maltratado un poco, al caer sobre los escombros. Con mucho trabajo se arrastró medio metro más o menos… se sentó en la acera y, respiró con tal fuerza, como para rellenar de oxigeno cada rincón de su cuerpo… y de paso asegurarse, que aún estaba vivo… Atolondrado por los golpes, tratando de asimilar lo sucedido; echó un vistazo a su alrededor y, allá en una esquina, entre el tanque y la pared… le pareció ver salir humo. Haciendo un esfuerzo tremendo, logró ponerse de pie e, hipnotizado por la curiosidad, caminó hacia allá, acercándose poco a poco… El humo, provenía de un bulto de hojas de papel, en el cual, se había incrustado la bala que escapó de su revolver… La curiosidad fue más fuerte que sus ganas de morir. Se agachó con un poco de dificultad… Al tomar el bulto en sus manos, notó que, aunque estaba algo deshojado, parecía ser un libro sin caratula. Caminó unos pasos, se detuvo, suspiró despacio y, se movió un par de metros más hacia adelante, para salir del alcance de ese insoportable olor que despedía el apestoso basurero… Cruzó la calle de prisa… finalmente se detuvo… apoyó su hombro al poste de luz, se acomodó, comenzó a hojear los papeles uno por uno… respiró profundo una vez más, miró hacia arriba y, dijo: – ¡Gracias! – Bajó la cabeza y, fijando con determinación su mirada en el bulto de papeles que sostenía en sus manos > tomó uno de entre todos y, empezó a leerlo en alta voz: … ¡Lo más grande en la vida > es < la vida misma!... ¡Y vivirla! … Yo y tú… y, tú y yo > vivimos en una nueva era… en una era extraordinaria e, incomparable… … Tú eres el ser, más afortunado del universo... ¡Vive!


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