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PADRES Febrero de 2018

familia y sociedad 33

Salud infantil

Las madres fumadoras pueden

alterar el ADN de los niños Los efectos del tabaco no solo son nocivos sino que pueden llegar a modificar el ADN del fumador y puede que también de los fumadores pasivos en la infancia.

ANA VEIGA A estas alturas, todos sabemos que el tabaco es perjudicial para quien lo consume y para los que están alrededor. También sabemos que está contraindicado en mujeres embarazadas. Lo que no sabíamos eran las consecuencias genéticas que los cigarrillos pueden tener en el fumador y, en caso de embarazo, en el feto. Hace unos años, los expertos demostraron que fumar causa cambios en la molécula de ADN del fumador -modificaciones químicas como la adición de grupos metilo–. Ahora, se ha elaborado una nueva investigación sobre el impacto genético que las madres fumadoras pueden provocar en el feto. Se trata de una investigación realizada por el Instituto Nacional de las Ciencias de Salud Ambiental (NIEHS) de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH), en el que los expertos muestran que el consumo de tabaco durante la gestación provoca una modificación química del ADN del feto. Es el primer artículo de estos expertos que estudia los factores que modifican la expresión génica en el embarazo y en la niñez; y busca la el impacto del peso corporal de la madre, el consumo de alcohol o la contaminación del aire en los genes de sus bebés. La doctora Stephanie London, directora de la investigación y jefa de la División de Epidemiología en el Instituto Nacional de Ciencias de la Salud Ambiental en Research Triangle Park, Carolina del Norte, califica como “asombroso que las señales epigenéticas en neonatos expuestos al tabaco en el útero muestren los mismos genes que se observan en los fumadores adultos”. La diferencia es la forma de consumo ya que al feto se le pasa a través de la sangre y también “mu-

Más información n http://www.cell.com/ajhg/fulltext/S00029297(16)00070-7

Los riesgos de la exposición al tabaquismo se producen tanto en la fase prenatal como en los primeros años de vida de los niños. chos efectos nocivos pasan a través de la placenta”, explica. Los investigadores combinaron datos de 16 conjuntos de participantes en un estudio previo sobre el envejecimiento, sumando más de 15,000 personas que habían proporcionado muestras de sangre que se analizaron para un tipo de cambio de ADN conocido como metilación. En los bebés de ‘fumadoras constantes’, se encontraron hasta 6.073 modificaciones del ADN que no se presentaron en los hijos de las ‘no fumadoras’. MODIFICACIÓN GENÉTICA ¿Por qué es importante el ADN? Se trata de una molécula que contiene instrucciones para el crecimiento y el desarrollo en forma de genes. “Sabíamos que fumar se asocia con el labio leporino, pero aún desconocemos el por qué.Y la metilación puede estar de alguna manera implicada en el proceso”, argumenta la Dra London. "No sabemos si significa 'daño' al ADN. Eso requiere más estudio. Lo que estamos diciendo es que es un cambio en su

AMAMANTAR SIENDO FUMADORA n Ya hemos visto cómo afecta el tabaco al feto. Pero una vez nace, dos terceras partes de las madres que abandonan el hábito tabáquico durante la gestación fuman después del parto y, en caso de dar el pecho, transmiten los componentes del humo del tabaco a través de la leche –según el estudio de Minchin MK llamado Smoking and breast feeding: an overview–. n Es cierto que el tabaquismo activo materno reduce la capacidad de lactancia independientemente de los otros factores considerados. Sin embargo, sigue siendo posible. ¿Qué sucede si lo hacemos? “Muchas de las sustancias químicas contenidas en el humo del tabaco se se-

ADN el que puede tener un efecto descendente sobre qué genes se expresan en qué niveles", razona. Lo que sí han demostrado ya es la duración a largo plazo: Los efectos en el ADN provocados por el tabaco durante el embarazo se si-

cretan por la glándula mamaria y son absorbidas por los hijos durante los meses de lactancia materna”, alertan. n Pese a este riesgo, la lactancia materna sigue asociándose a una menor prevalencia de enfermedades infecciosas, en comparación con la artificial. Por tanto, “considerando todos los factores beneficiosos de la lactancia materna, el tabaquismo materno en ningún caso desaconseja su práctica”. n Aunque la AEP muestra su empeño en “fomentar la cesación tabáquica de las madres en edad reproductiva y/o con hijos con el fin de garantizar el bienestar de los niños que atendemos”. Éste es el objetivo número uno.

guen notando en la infancia tardía, tal y como detectaron en un segundo test con niños mayores. Esto también sucede en adultos. “Muchas personas piensan que después de cinco años, su salud vuelve a ser la de un no fumador,

pero ese no es el caso", dijo Roby Joehanes, otro de los investigadores. London, en cambio, lanza un mensaje de ánimo y fomenta que los fumadores dejen su vicio porque “muchos de los efectos del tabaquismo sí desaparecerán. OTROS EFECTOS “El tabaquismo pasivo es un factor de riesgo importante para la salud, especialmente durante la época pediátrica”, explica la Asociación Española de Pediatría (AEP). De hecho, mantienen que una de las tareas prioritarias de los pediatras es “conseguir ambientes domésticos libres de humo”. Dividen los efectos en la salud del niño entre prenatales y postnatales. Durante el embarazo, puede afectar al tamaño y peso del feto y, en los peores casos, puede suponer malformaciones o abortos espontáneos. Tras el embarazo, la AEP advierte de que los efectos en el bebé puede llegar a su estado más grave, como el síndrome de la muerte súbita infantil o afectar a sus funciones cognitivas y conductuales y a su desarrollo.

Padres y Colegios Nº 125 - febrero 2018  
Padres y Colegios Nº 125 - febrero 2018  

Revista digital para familias con hijos en edad escolar centra en la educación desde los 5 años hasta la mayoría de edad.