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«Yo soy la luz del mundo; el que me siga no caminará en la oscuridad, sino que tendrá la luz de la vida.» Juan 8, 12


Adviento: una llamada a estar vigilantes Vigilar significa estar atentos, salir al encuentro del SeĂąor, que quiere entrar, este aĂąo mĂĄs que el pasado, en nuestra existencia, para darle sentido total y salvarnos.


Enciende la primera vela Toca la primera vela, con un click y se encenderรก.


Encendemos, Encendemos, Señor, Señor, esta esta luz, luz, como como aquel aquel que que enciende enciende su su lámpara lámpara para para salir, salir, en en la la noche, noche, al al encuentro encuentro del del amigo amigo que que ya ya viene. viene. En En esta esta primer primer semana semana de de Adviento Adviento queremos queremos levantarnos levantarnos para para esperarte esperarte preparados, preparados, para para recibirte recibirte con con alegría. alegría.


Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!

¡Ven, Señor Jesús!


Adviento: un tiempo de esperanza ”Nosotros ”Nosotros esperamos, esperamos, según según la la promesa promesa de de Dios, Dios, cielos cielos nuevos nuevos yy tierra tierra nueva, nueva, un un mundo mundo en en que que reinará reinará la la justicia. justicia. Por Por eso, eso, queridos queridos hermanos, hermanos, durante durante esta esta espera, espera, esfuércense esfuércense para para que que Dios Dios los los halle halle sin sin mancha mancha ni ni culpa, culpa, viviendo viviendo en en paz". paz". II II Carta Carta de de San San Pedro Pedro 3, 3, 13-14 13-14


Enciende la segunda vela Toca la segunda vela, con un click y se encenderรก.


Los profetas mantenĂ­an encendida la esperanza de Israel. Nosotros, como un sĂ­mbolo, encendemos estas dos velas. El viejo tronco estĂĄ rebrotando; se estremece porque Dios se ha sembrado en nuestra carne...


Que Que cada cada uno uno de de nosotros, nosotros, Señor, Señor, te te abra abra su su vida vida para para que que brotes, brotes, para para que que florezcas, florezcas, para para que que nazcas nazcas yy mantengas mantengas en en nuestro nuestro corazón corazón encendida encendida la la esperanza. esperanza. ¡Ven ¡Ven pronto, pronto, Señor! Señor! ¡Ven, ¡Ven, Salvador! Salvador!


Adviento: un tiempo de gozo ”Que ”Que el el propio propio Dios Dios de de la la paz paz los los santifique, santifique, llevándolos llevándolos aa la la perfección. perfección. Guárdense Guárdense enteramente, enteramente, sin sin mancha, mancha, en en todo todo su su espíritu, espíritu, su su alma alma yy su su cuerpo, cuerpo, hasta hasta la la venida venida de de Cristo Cristo Jesús, Jesús, nuestro nuestro Señor”. Señor”. Tesalonicenses Tesalonicenses 5, 5, 23 23


Enciende la tercera vela Toca la tercera vela, con un click y se encenderรก.


En En las las tinieblas tinieblas se se encendió encendió una una luz, luz, en en el el desierto desierto clamó clamó una una voz. voz. Se Se anuncia anuncia la la buena buena noticia: noticia: ¡El ¡El Señor Señor va va aa llegar! llegar! ¡Preparen ¡Preparen sus sus caminos, caminos, porque porque ya ya se se acerca! acerca! Adornen Adornen su su alma alma como como una una novia novia se se engalana engalana el el día día de de su su boda. boda.


Cuando encendemos estas tres velas cada uno de nosotros quiere ser antorcha tuya para que brilles, llama para que calientes. ¡Ven, Señor, a salvarnos, envuélvenos en tu luz, caliéntanos en tu amor!


Adviento es bendición "Conduzcámonos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de lujuria ni desenfreno, nada de riñas ni pendencias. Vestíos del Señor Jesucristo". Romanos 13,13-14


Enciende la cuarta vela Toca la cuarta vela, con un click y se encenderรก.


"Y sucedió que, mientras ellos estaban allí, se le cumplieron los días del alumbramiento, y dio a luz a su hijo primogénito, le envolvió en pañales y le acostó en un pesebre, porque no tenían sitio en el alojamiento.“ San San Lucas Lucas 2:6-7 2:6-7


La Virgen y San JosĂŠ, con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la prueba. No hay rechazo, ni frĂ­o, ni oscuridad ni incomodidad, que les pueda separar del amor de Cristo que nace.


Ellos Ellos son son los los benditos benditos de de Dios Dios que que le le reciben. reciben. Dios Dios no no encuentra encuentra lugar lugar mejor mejor que que aquel aquel pesebre, pesebre, porque porque allĂ­ allĂ­ estaba estaba el el amor amor inmaculado inmaculado que que lo lo recibe recibe


Nos unimos a La Virgen y San José con un sincero deseo de renunciar a todo lo que impide que Jesús nazca en nuestro corazón.


Corona de adviento