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mal no es cambiar de estilo, solo uno como él ha podido hacerlo.

ne casi tres millones de habitantes, tiene Metro y es una ciudad muy importante. El de mi época era muy diferente, solo había trescientos mil habitantes y era una ciudad muy aislada. Está en una región muy montañosa y las rutas siempre pasaban a veinte o treinta kilómetros de la ciudad. Vivíamos una vida muy aislada y el alcalde de Medellín era como si fuera un presidente. Era una provincia muy conservadora y allí el clero tenía una importancia muy grande, era el centro de todo.

Hace ya tiempo que no vive en Colombia… Paso allí un mes, a veces dos, al año. Estoy muy comprometido con mi país y soy un amante de Colombia. Obviamente, soy colombiano de pasaporte y de todo, sobre todo de corazón. Nunca me desprenderé de Colombia. El tema principal de mi pintura siempre ha sido lo que conocí en mi infancia y mi adolescencia.

El Quattrocento también tiene gran influencia en toda su obra, sobre todo en la voluminosidad de las figuras.

¿Sigue teniendo esa misma importancia?

Cierto. Yo pasé un invierno en España en el año 1952, estudié en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y después me fui a Florencia. Ellos fueron los que inventaron lo de crear el volumen y el espacio en una superficie plana. Como yo tenía una inclinación especial hacia el volumen desde mis primeras obras, me sedujo e interesó mucho el arte italiano. Esa seducción no ha pasado con los años; tengo una enorme admiración sobre todo por el arte del Quattrocento.

Es usted un hombre afortunado que

Hoy en día ya no, es todo lo contrario.

Usted siempre ha dicho que Colombia, Medellín –su ciudad-, marcaron su pintura y su arte. ¿Qué tiene que ver el Medellín de ahora con el de su infancia y adolescencia? Es muy distinto. El Medellín de ahora tie16 ❘ GENTEON

Cierto. Me apasiona el trabajo, me distrae. Siento un placer enorme pintando o haciendo esculturas. Me siento una persona muy afortunada, porque la vida sin pasiones es difícil, y entre mis pasiones tengo el arte, y eso es muy grande. Cada día de mi vida es maravilloso, siempre me he dedicado a mi creatividad. Es un placer, un éxtasis diario, y hace que me sienta de maravilla.

¿Cuáles son esas tendencias que no cohesionan con la suya? Abstracto, conceptual... Son tendencias que me son indiferentes. Mi pintura la hago de acuerdo a mi creencia de lo que debe ser el arte. Es una pintura distinta y mía personal.

Pero viendo sus cuadros…

No hago ni gordos, ni gordas; son figuras plenas, llenas, sensuales si usted quiere… Obviamente, utilizo más curvas que otros pintores.

Maestro Botero, tiene ochenta años y dice que no deja ni un día de trabajar.

Toda la vida. Cuando empecé, todo el mundo iba hacia el abstracto y en todas las galerías se exponía bajo este concepto. Yo siempre he tenido mi concepto, lo que creo que debe ser mi arte. Trabajar sobre mi propio estilo es lo que me aleja de todas las tendencias que hay.

Ya no, pero sí hubo una época en que me molestaba bastante. ¿Sabe usted por qué? Porque no pinto ni gordas ni gordos, se lo aseguro…

¿Su coherencia está en las curvas?

Viví muchos años en París, pero es muy frío en invierno y prefiero estar en Montecarlo, donde el cielo casi siempre es azul. En Italia también estoy mucho, allí es donde hago mis esculturas, y voy bastante a Nueva York.

¿Es un artista contracorriente?

¿Le fastidia que se le considere pintor y escultor de gordos y gordas?

Es que yo todo lo que pinto lo hago volumétrico. Pinto un paisaje, una manzana, un caballo, un hombre, una mujer o lo que sea, y siempre le meto volumen. A la gente le produce cierto choque que una mujer, que es lo más bello que hay en la naturaleza, esté deforme, pero es una deformación que la aplico en cada tema que hago. Cualquier tema que yo haga tiene las características de volumen. Es un concepto, un estilo, y sería absurdo que pintara una figura delgada en un cuadro en lo que todo corresponde a una idea. No habría coherencia en la obra

puede escoger su lugar de residencia según la temporada: Italia en verano, Francia en invierno.

¿Y qué hace cuando no pinta?

Ni gordos, ni gordas; figuras llenas, sensuales” La seducción por el volumen no pasa con los años”

Viajo con bastante frecuencia, puesto que tengo varias casas en lugares diferentes y es necesario desplazarme. Vivo principalmente para mi trabajo, y cuando no estoy pintando, estoy haciendo pequeños bosquejos; siempre estoy creando, mi mundo es la creatividad, porque para mí es una manera de vivir.

¿Podría nombrarme a sus tres pintores favoritos? Mi favorito es Piero della Francesca, pintor italiano del siglo XV; Ingres, el pintor francés; y después Velázquez y Tiziano. Perdone usted, he dicho uno más de lo que me ha pedido, pero estos son mis pintores favoritos.

¿Había algún artista más en su familia? No, ninguno, pero es más, en Medellín, había pocos artistas. Los que había eran proveedores de dibujos en las escuelas; había artistas que pintaban a ratos, pero no realmente profesionales.

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estilo y moda

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