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OCHENTA AÑOS Y OCHENTA OBRAS EN LA EXPOSICIÓN DEL MUSEO DE BELLAS ARTES DE BILBAO, TITULADA ‘FERNANDO BOTERO. CELEBRACIÓN’. EL ARTISTA COLOMBIANO HA MOSTRADO A LA REVISTA ‘ON’ LOS CUADROS QUE RECORREN SU VIDA COMO PINTOR. [TEXTO: ROSANA LAKUNZA. FOTOS: JOSE SAMPEDRO]

or favor, no me llame Fernando; soy el maestro Botero, o Botero a secas”. El pintor y escultor colombiano marca distancias, pero acaba mostrando su cercanía durante la entrevista. Toda una vida dedicado a la pintura, más de treinta y cinco años a la escultura, y un estilo propio que no se atiene a ninguna tendencia más allá de sus propias creencias. La recientemente inaugurada exposición del Museo de Bellas Artes de Bilbao es todo un éxito desde el minuto uno, e incluso se ha tenido que ampliar el horario para atender a una demanda que supera a la que se suscitó recientemente con otro pintor de éxito en la pinacoteca bilbaína, Antonio López. Así pues, hablamos con el maestro Botero, un gran conversador que se muestra encantado de recorrer toda su trayectoria en una charla. Recuerda cómo la primera obra que vendió, cuando tenía catorce años, no superó al cambio los dos dólares; hoy en día es uno de los artistas vivos más cotizados del mundo. No le hace gracia que le se denomine el pintor de las gordas y los gordos, pero ya ha superado el enfado que esta afirmación le producía hace años. Dice que su concepción es volumétrica, pero lo mismo en una mujer que en una manzana o un animal. Vive alejado de Colombia, aunque adora a su país, en el que pasa al menos un mes al año. Para el invierno prefiere Montecarlo, con su cielo azul casi perenne, y para los veranos, Italia. No deja de pintar ni un solo día y no descansa ni los domingos. “Siempre estoy creando, porque para mí es una forma de vida”, asevera.

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¿Qué supone esta exposición de Bil-  27 de octubre de 2012

A Pie. los[FOTO: 80 años, FIRMA] este pintor y escultor es todo vitalidad.

PERSONAL Edad: 80 años (19 de abril de 1932). Lugar de nacimiento: Medellín (Colombia). Original: Su obra es reconocida en el mundo entero por su volumen. Es, sin duda, uno de los artistas vivos más reconocidos y cotizados. Sus trabajos son admirados por un extenso universo de personas y gusta tanto a niños como a adultos. Inicios: Fernando Botero inició su trayectoria profesional en 1948, trabajando como ilustrador en el diario El Colombiano de su ciudad natal. Tres años más tarde se trasladó a Bogotá, donde celebró su primera exposición individual. De formación básicamente autodidacta, en 1952 recibió el segundo premio del Salón Anual de Artistas Colombianos. Ese mismo año se trasladó a Madrid, en donde estudió en la Academia de Bellas Artes de San Fernando y acudió con gran asiduidad al Museo del Prado. Los años siguientes viajó por Francia e Italia, y en Florencia se interesó por la pintura al fresco renacentista. Regresó a Bogotá en 1955 y poco después viajó a México, donde conoció el trabajo de los grandes muralistas mexicanos Diego Rivera y José Clemente Orozco, y también la obra renovadora de Rufino Tamayo y José Luis

Cuevas. En 1960 se instaló en Nueva York y comenzó una serie pictórica dedicada a los maestros de la pintura: Leonardo, Rubens o Velázquez, entre otros. Madurez: Botero fue configurando un estilo personal, figurativo y a contracorriente, caracterizado por la exaltación del volumen y por un vitalismo con el que plasma motivos que giran siempre en torno a la condición humana: la vida tradicional colombiana, los personajes históricos, el bodegón, la vida burguesa, el circo y la tauromaquia… A comienzos de los sesenta abandona definitivamente la influencia de las tendencias artísticas del momento y configura su particular visión de la pintura. Aplicada con una pincelada delgada, la materia desaparece y las composiciones se llenan de formas plenas y de un color exuberante. Escultura: La condición monumental y la deliberada desproporción de las figuras se manifiestan también en las esculturas de representaciones humanas y animales, a las que dio inicio hacia 1973, año en el que fijó su residencia en París. A partir de ese momento su obra es internacionalmente reconocida y presentada al público en numerosas ocasiones, como las célebres exposiciones de sus esculturas monumentales en los Campos Elíseos de París en 1992 y en Nueva York, Buenos Aires y Madrid en 1993. ONGENTE ❘ 13

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