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puentes estaci贸n


Diseño y maquetación: db comunicación © de la edición: Grupo Estación © de los textos: sus autores © de las imágenes: Félix Pantoja Fotografía del Grupo Estación: Flavio Cossío Depósito Legal: TO-936-2009


puentes Miguel Mejía

Félix Pantoja

Juan Pedrosa

Tomás Ruiz

Fernando Salinero


Presidenta de la Fundación Cultura y Deporte de Castilla-La Mancha

Consejera de Cultura, Turismo y Artesanía

María Soledad Herrero Sainz-Rozas

Llevan más de quince años haciendo cultura en Toledo. Más de quince años dinamizando la actividad artística en esta ciudad hasta que han decidido dar el paso que les ha convertido en “El Grupo Estación”. Un grupo de artistas repleto de frescura; de espontaneidad y absolutamente comprometidos con su ciudad: Toledo. Un gran equipo unido por su amor al arte, que representan una pluralidad de estilos, de inquietudes artísticas, ideológicas, sociales, políticas, éticas, místicas y de tradición, identificadoras del pasado y del presente, visionarias del futuro. Con el Proyecto artístico “Puentes”, que presentan este otoño en la sala de exposiciones de la Escuela de Arte de Toledo, para luego continuar en Santa María de Melque, ‘El Grupo Estación’ da continuidad a un proyecto iniciado hace dos años, incorporando nuevas ideas, inquietudes y sensibilidades, aportando originalidad y fuerza creativa. Desde su propia complicidad, desarrollan un concepto espacial, una estética, una armonía; induciendo a la reflexión, comunicación y crítica, entrando en la dinámica de promocionar las artes plásticas y la creación contemporánea. Juan, Miguel, Tomás, Fernando y Félix, “El Grupo Estación”, suponen la innovadora aportación de un proyecto conjunto, una apuesta nada habitual cuya iniciativa hay que observarla conociendo la expresión artística del grupo: “desde su contemplación todo se serena, se calma, se apacigua y se ordena”. Tradicionalmente, Castilla-La Mancha ha contado con virtuosos de las artes. La historia, que es cíclica, repite el privilegio y la satisfacción de contar con artistas de esta talla. Por todo ello, una obligada palabra de reconocimiento: gracias.


José Manuel Tofiño Pérez

Presidente de la Diputación Provincial de Toledo

Hace poco más de dos años que felicitamos a los miembros del Grupo Estación en su presentación en Toledo. Hoy, muy poco tiempo después, nos alegra volver a encontrarnos con las obras de este colectivo que, poco a poco, va cumpliendo con las expectativas que abrió en su primera exposición. Gracias al trabajo realizado desde entonces por Félix, Fernando, Juan, Miguel y Tomás, que ahora podemos contemplar junto al de Gabriel Cruz Marcos, uno de los artistas más férreos y por lo tanto sólidos de nuestro panorama, podremos disfrutar de dos montajes muy diferentes. Uno a realizar en la escuela de Arte de Toledo y otro en las instalaciones que la Diputación Provincial que presido, mantiene abiertas en el Sitio Histórico de Santa María de Melque, un lugar cada vez más vinculado al mundo de la creación artística contemporánea en el que se logra esa anhelada y delicada fusión entre pasado y futuro, en la que ambos salen ganando. La obra de todos estos artistas sirve para recordarnos el alto nivel cultural que ha alcanzado una sociedad madura como la nuestra. No es casualidad que, por primera vez, el arte contemporáneo empiece a ocupar un lugar preferente en los espacios público de muchos de nuestros pueblos y ello se debe al buen hacer de creadores como los que integran el Grupo Estación, convertidos en verdaderos agentes de la modernidad. Para finalizar y volviendo de nuevo al recuerdo de anteriores convocatorias, hace poco tiempo que animábamos a los miembros del grupo a afrontar el riesgo que suponía su presentación. Ahora, sólo nos queda felicitarles por la labor bien hecha e invitar a todos a que disfruten de sus nuevas propuestas. Nosotros ya lo hemos hecho y les aseguro que merece la pena.


Juan Manuel Mota López

Director de la Escuela de Arte de Toledo

La propuesta expositiva del grupo de artistas plásticos “Estación”, denominada “Puentes”, sintetiza el espíritu educativo y divulgador de la Escuela de Arte de Toledo, que en su ya centenaria trayectoria ha promovido, participado y colaborado de forma activa en la divulgación de la cultura y, sobre todo, de la cultura artística en la ciudad de Toledo y su entorno. La sala de exposiciones “Matías Moreno” de la Escuela, fue concebida como puente de doble dirección para mostrar a la sociedad la actividad artística que en ella se desarrolla, así como acercar a nuestro alumnado las propuestas artísticas y artesanales más actuales. Estamos convencidos de que los puentes construidos con la base de la cultura y el conocimiento son el único camino para la tolerancia, el respeto y el entendimiento humano, que desembocan inexorablemente en la armonía tan anhelada por los hombres. Esta ciudad milenaria construida sobre el tormo jalonado por puentes sobre el río Tajo, que han sido lugar de trasiego y camino de unión de hombres y culturas desde tiempos inmemoriales, es buen ejemplo del eje vertebrador de la muestra que hoy presenta este grupo de artistas toledanos. Bajo un mismo tema, trabajan distintas disciplinas artísticas: escultura, fotografía, pintura e instalaciones, con una visión múltiple, abierta y personal que pone al espectador delante de una realidad estética diversa y enriquecedora.


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“Puentes” es un proyecto desarrollado por el Grupo Estación, formado por los artistas: Miguel Mejía, Félix Pantoja, Juan Pedrosa, Tomás Ruiz y Fernando Salinero. El proyecto es una nueva iniciativa coordinada por los integrantes del Grupo Estación que pretende configurar un espacio artístico, lúdico y cultural. “Puentes” se describe como la idea subyacente a los diversos estilos de los cinco componentes del Grupo Estación. Pintura, escultura, escultopintura, instalaciones y fotografía, son las modalidades artísticas que se incorporan. La idea, surgida en las reuniones que habitualmente celebran el Grupo, aglutina toda una serie de inquietudes artísticas, ideológicas, sociales, políticas, éticas, místicas, y de tradición, identificadoras del pasado y del presente, y visionarias del futuro. La elección del tema, como hilo conductor, recayó en la denominación “Puentes” por las diversas significaciones que se le pueden adjudicar y por la inspiración diversa que permiten no solo las variadas expresiones arquitectónicas, sino deductivas e imaginativas que se derivan del concepto “Puentes”. En un principio pensado como “Los Puentes de Toledo”, fue traducido a la expresión más universal de “Puentes”, a fin de permitir una mayor libertad de expresión para los componentes del Grupo Estación. De esta forma la colección que conforma el proyecto incorpora, no solamente los homenajes gráficos, visuales o en volumen, que los artistas han querido hacer a los puentes autóctonos de Toledo, sino las abstracciones ideológicas que otros de los integrantes han querido plasmar, proporcionando en conjunto al proyecto una amplia expresión y significación para la idea “Puentes”. Del proyecto el espectador obtendrá no solamente el recreo visual que las propias obras proporcionan, también una amplia variedad de deducciones en cuanto al significado de “Puentes”. La historia, en la arquitectura, remonta los puentes al origen mismo de la Humanidad. El puente es la estructura que salva obstáculos, que une territorios y permite el desplazamiento, la apertura de los pueblos hacia el contacto con otros pueblos, que elimina el aislamiento y contribuye al progreso. Por los puentes ha discurrido toda la historia, atravesándolos se han conquistado nuevos territorios, sobre ellos han transcurrido la cultura y el comercio, también desgraciadamente las batallas, las guerras y los conflictos, igualmente han sido estructuras protectoras y económicamente lucrativas para sus constructores y propietarios, han permitido recaudar impuestos y aranceles por sus peajes, son fronteras en muchos casos. En fin los “Puentes” son muchas cosas, muchísimas cosas más que su mero desarrollo arquitectónico. ¿Cuántos títulos recordamos, de obras literarias o cinematográficas referidos a los “Puentes”?, infinidad podemos responder y es por la propia mitología que en sí constituyen. Los “Puentes” son algo mágico que la Humanidad descubrió en sus albores. No sabemos cuál fue su primera manifestación, el puente de cuerdas, el puente de barcas, el puente de troncos, o algún otro, aunque quizás un árbol caído fuera la primera aportación que nos legó la propia Naturaleza, como el fuego de Prometeo. Tras el hogar, la cabaña, la casa o el castillo, las ermitas, los monasterios o las iglesias, los “Puentes” conforman el simbolismo más claro que identifica a la actividad humana.


GABRIEL CRUZ MARCOS artista invitado

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Grupo Estación

CRUZ MARCOS, ESCULTOR CON RAÍCES Retomando el compromiso que ya expresamos en nuestra primera exposición como “Grupo Estación” de invitar a un artista que haya aportado a Toledo su trabajo y reconocida valía a favor del Arte y la Cultura, en esta ocasión, nos acompañará, el escultor y sobre todo amigo Gabriel Cruz Marcos. ¿Que podríamos decir de Cruz Marcos como escultor, que no se haya dicho ya?, pues casi nada, porque de su trayectoria artística se ha escrito de todo; que es un escultor con raíces del y para el pueblo, que ha hecho lo que otros no se atrevieron con la escultura como hacer paisajes, que ha doblegado todos los materiales escultóricos incluso inventando uno de ellos el “ferrocemento”, que ha sido y es admirador incondicional de Alberto Sánchez, etc., etc. Quizás tan solo nos quedaría por apuntar lo que en el futuro nos pueda deparar este gran escultor, pues aunque con algún año más, Gabriel sigue lúcido y lúdico, con ganas de seguir sorprendiéndonos, porque sigue funcionando el reloj de su devenir artístico y sus obras con seguridad nos seguirán sorprendiendo, pero eso es cosa de adivinos o brujos y de momento ninguno de nosotros ha estudiado esa carrera. Como amigos de Gabriel podríamos contar cosas más novedosas, pero no es cuestión de descorrer los velos de las intimidades que dicho sea de paso, tampoco serían muchas dado la parquedad en palabras de Gabriel; tan solo resaltar el gran corazón y la solidaridad que muestra con todos aquellos que se consideran sus amigos, quizás debido a ello renunció en su momento a abandonar este terruño, dejando pasar la posibilidad de una mayor proyección artística en ámbitos más internacionales con su consiguiente cuota de éxito y popularidad; pero a cambio ha conseguido tener unos grandes amigos con los que puede departir y charlar de arte o de lo que se tercie, alrededor de unas buenas viandas regadas con un buen vino. Por tanto, Gabriel, no nos queda nada más que darte las gracias y decirte que es todo un honor que compartas éste proyecto de “Puentes” con nosotros.


PUENTE HABITADO 50 x 150 x 30 cm.

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Gabriel Cruz Marcos

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Exposiciones individuales

1975.- Galería Tolmo, Toledo.- Galería Ovidio, Madrid. 1977.- Galería Amplitud, Sevilla.- Galería Giannini, La Coruña. 1978.- Galería Tolmo, Toledo.- Galería Fúcares, Almagro C. Real.Junior Champer. Takaoka (Japón). 1980.- Galería Kandinski, Madrid.- Sala Propac del Banco Occidental, Sevilla. 1982.- Galería Tolmo, Toledo.- Galería Crac, Aranjuez .- “ARCO 82” Madrid. Galería Seiquer, 1984.- “ARCO 84” Madrid. Galería Tolmo. 1987.- “ARCO 87” Madrid. Galería Tolmo, Toledo. 1990.- Galería Cinquecento, Barcelona. 1991.- Galería Tolmo, Toledo. 1992.- EXPO 92 Puerto de Indias, Sevilla. 1995.- Galería Tolmo “Diálogos con Alberto Sánchez” Toledo. 1998.- Circulo de Arte de Toledo, “Entorno al Caballo”. 2000.- “TRANSITO” Feria de Arte Contemporáneo, Toledo. 2001.- “Arte Sevilla” Feria de Arte Contemporáneo, Sevilla. 2003.- “Elogios Gestos” Galería de Arte Ar + 51, Toledo. 2009.- “ENTORNO A LA CAVA” esculturas al aire libre, Toledo.

Exposiciones Colectivas Desde 1970

Nambroca (Toledo)

Albacete.- Premios Castilla la Mancha.- Exposición “La Cultura en Castilla La Mancha”. Alicante.- VII Convocatoria de Artes Plásticas. Almagro.- II Bienal de Almagro, Galería Fúcares. Atlanta, USA.- Suntrust Plaza 303. Badajoz.- Premio Internacional de Dibujo “Luís de Morales. Barcelona. - Premio Internacional de Dibujo “Joan Miro.- Bienales del Deporte en las Bellas Artes. - Galería Cinquecento.- Palau Victoria Eugenia. ”OLIMPIADA 92”. - Premio de Artes Plásticas C. F. Barcelona.- Artexpo 76. Basilea (Suiza).- Art 7/76. Ciudad Real.- Concurso de Pintura y Escultura.- Premios Castilla La Mancha, La Cultura En Castilla La Mancha. Guadalajara.- Premios Nacionales de Dibujo “Antonio Rincón”. - Premio de Escultura. La Cultura en Castilla la Mancha.- Premios Castilla La Mancha. Gijón.- Concurso de Ideas para Monumento a la Paz. Huelva.- Concurso Nacional de Ideas para Monumento al Descubrimiento. Leganes, Madrid.- Premios de Escultura. León.- Premio de Escultura Ciudad de Loen. Lisboa (Portugal).- Fundacao Colouste Gulbenkian.


Madrid.- Bienales Internacionales del Deporte en las Bellas Artes.-Premio de Medallas “Tomas Francisco Prieto.Concursos Nacionales, Mini esculturas Circulo 2.- “Constatación 75” Galería Osma.- Galería Kandinsky.Concurso de escultura Caja Madrid.- Galería Biosca.- Galería Tebas.- Palacio de Cristal.- Galería Balboa 13.- Palacio Velásquez.- Centro Cultural Conde Duque.- Galería Seiquer.- Premio Penagos de Dibujo.Galería Rafael Colomer.- Premio de Escultura Bellas Artes.- La Cultura en Castilla la Mancha.- Premio Mariano Benllure de Escultura. Miami, USA.- Centro Cultural Español. Nambroca, Toledo.- Sala del Ilmo. Ayuntamiento. Nagoya (Japón).- Museo de Arte. Nara (Japón).- Casa de la Cultura.- Museo de Nara. New York, U.S.A.- Arts Forum Gallery. Oropesa de Mar.- Certamen de Escultura Villa de Oropesa. Osaka (Japón).- Museo de Osaka. Oviedo.- Galería Benedet. Pollensa.- XXX Certamen Internacional de Pintura y Escultura.- Galería Actual Art. Salamanca.- Certamen Nacional de Investigación Plástica. Santander.- I Bienal de Escultura y Pintura. Santiago de Compostela.- Hostal de los Reyes Católicos. San Sebastián.- Gallería B, Museo San Telmo. San Sebastián del Puerto.- Certamen de Escultura “Jacinto Higueras”. Sevilla.- Homenaje a Goya Sala de Exposiciones Caja San Fernando.- Pintores y Escultores en Sevilla, I Bienal de Arte Flamenco, Museo de Bellas Artes.- Sala de Exposiciones Caja San Fernando.- Galería Amplitud, “EXPO 92” Pabellón de Castilla - La Mancha.- “ARTE SEVILLA” Feria de Arte Contemporáneo. Takaoka (Japón).- Exp. Júnior Champer. Talavera.- Casa de la Cultura. Tokio (Japón).- Galería Sanco.- Salón Nika Kay. Toledo.- Bienales del Tajo.- Concurso de Ideas Para Monumento a Alfonso X (El Sabio).- Premio Joan Miro Galería Tolmo.- Pequeño Formato en Tolmo.- Premios Artes Plásticas Castilla La Mancha, Museo de Santa Cruz.- Concurso de Ideas Monumento a la Constitución.- I Centenario de la Escuela de Artes.Obras Del Salón Nika Kay, Salas del Excmo. Ayuntamiento.- X Aniversario Galería Tolmo, San Pedro Mártir.- XX Aniversario Tolmo Museo de Santa Cruz.- Escultores del Hierro, Posada de la Hermandad.Espacio Tolmo Forma y Color.- “Fondos del Mercado” Circulo de Artes de Toledo.- “En Circulo” Circulo de Arte de Toledo.- Homenaje a Alberto “Encuentro en Toledo”.- Centro de San Ildefonso y espacios abiertos de la Ciudad.- Colectiva de escultura Circulo de Arte Toledo, Exposición “Gatos y Palomas” Posada de la Hermandad.- “Homenaje al BOSCO” Iglesia de San Vicente, Circulo de Arte de Toledo.- Ar + 51 Galería de Arte. Valladolid.- “I Concurso de Pequeña Escultura” Washington, USA.- Fondo Monetario Internacional. Zaragoza.- Galería Leonardo.- I Feria de Arte,


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Premios más importantes

1972.- Trofeo “MATIAS MORENO”, Medalla “AL MERITO” Toledo. 1973.- “MENCION DE HONOR” Alfonso X (El Sabio) Toledo. Premio “EXALTACION AL TRABAJO” Valdepeñas- Ciudad Real. 1974.- Premio “TOLEDO” III Bienal del Tajo Toledo, “MOLINO DE PLATA” Valdepeñas- Ciudad Real. 1976.- Premio “EL DEPORTE EN LAS BELLAS ARTES” Sevilla. 1978.- Premio “ALMAGRO” Almagro- Ciudad Real. 1980.- Beca del Ministerio de Cultura Madrid, para “INVESTIGACIÓN DE NUEVAS FORMAS” estudios realizados en Perú, Bolivia, Ecuador y New York. 1984.- Homenaje y dedicación de la Calle Arroyo en Nambroca-Toledo, 1985.- Premio “JACINTO HIGUERAS” Santisteban del Puerto- Jaén. 1987.- “PREMIO CASTILLA-LA MANCHA” Cuenca. 1988.- “PREMIO CASTILLA-LA MANCHA” Albacete. 1989.- Premio “MONUMENTO A SANTA BEATRIZ DE SILVA” Toledo. 1990.- Premio de la “REAL FUNDACION TOLEDO” Toledo. 1992.- Premio “NACIONAL DE ESCULTURA” Punta Umbría- Huelva.

Obras Monumentales

Nambroca Toledo “MONUMENTO A LA CONSTITUCION”, Hellín Albacete “SAVIA VIVA”, Regadíos del Campo de Cartagena Murcia “FUENTE DE VIDA”, Ocaña Toledo “MOPU CARRETERAS”, Toledo Monumento a “JULIAN BESTEIRO”, Toledo Monumento a “SANTA BEATRIZ DE SILVA”, Villafranca del Castillo Madrid “ORBITAS EN EL ESPACIO”, Toledo “PANORAMICA INDICATIVA”, Toledo “CLAVES” y “VELETAS” de Residencial Europa, Zafra Badajoz “CAMPO Y GANADO”, Toledo “CLAVE” y “ VEJETAL SUSPENDIDO” Centro comercial “Zoco-Europa”, Toledo “DUALIDAD” residencia universitaria, Toledo “FUENTE ARBOL” Fuente del Moro, Toledo Retratos de Al Assal, Selomo IBN Gabirol, Gracilazo de la Vega, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, Luís de Góngora, Eliseo de Medinilla, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Francisco de Rojas, G. Adolfo Bécquer, Antonio Machado, Miguel Hernández, F. García Lorca, Rafael Alberti, José Hierro y las efigies de Fraile Capuchino y Primado Bernardo de Sandoval, Cigarral del Ángel Custodio, Cazalegas, Toledo “TESON, BITALIDAD, FUERZA, ENERGIA” Elogio a D. Candido Zamora, Navalcarnero “ORIGENES” Parque de los Charcones, Nvalcarnero “CANTO DE LA MAÑANA” Barrio Ferrocarril, Toledo “FLOR DE LA CAVA” Nuevo Paseo de La Cava.

Obras Monumentales

Museo Provincial de Albacete.- Museo de Valdepeñas.- Museo Jacinto Higueras Jaén.- Museo de Almagro Ciudad Real.- Museo Provincial de Cuenca.- Ayuntamiento de Toledo.- Ayuntamiento de Punta Umbría Huelva.- Diputación de Toledo.- Consejería de Cultura Toledo.- Consejería de Hacienda Toledo.- Caja Castilla-La Mancha Toledo.- Dragados y Construcciones San Sebastián de los Reyes.- Banco Zaragozano Madrid.- SOLISS Cigarral del Angel Custodio Toledo.- Colecciones privadas de España, Francia, Japón, Estados Unidos, México, Portugal, Suiza, Grecia, Alemania, Italia, Bélgica Perú, Canadá Suecia y Chile.

Gabriel CRUZ MARCOS – Finca Caleseros, s/n caleseros@yahoo.com 45190 NAMBROCA (Toledo) // 925 366 111 // 636 625 540


Colaboradores

Jesús Carrobles / Santiago Palomero Antonio Illán Jesús Pino María Antonia Ricas Peces Mari Carmen Rubio del Pulgar Valentín Velasco José Morata


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PUENTES EN UNA CIUDAD PUENTE

Jesús Carrobles Santos Santiago Palomero Plaza

Cuenta una leyenda árabe que la humanidad cambió drásticamente tras el diluvio universal. Dios, con todo su poder y como castigo por el mal comportamiento de los hombres, optó por inundar la tierra. Una de las consecuencias de esta drástica decisión fue la separación de diferentes espacios de la superficie terrestre que quedaron delimitados por grandes cañones y barrancos, producto del último discurrir de las aguas por la superficie. En cada una de las tierras aisladas quedaron pequeños grupos de personas que generaron un modo de vida, una cultura y un lenguaje diferentes, provocando el progresivo empobrecimiento de todos ellos. Tras esta dura prueba, Dios se apiadó del género humano y viendo la incomunicación que reinaba entre unos y otros, envió a un ángel que, abriendo sus alas, sirvió de primer puente y enseñó las claves arquitectónicas necesarias para la construcción de este tipo de estructuras, que permitieron el inicio de un tiempo completamente nuevo para la humanidad. El puente, por lo tanto, y siguiendo esta misma línea de pensamiento, fue una aportación divina destinada a fomentar la comunicación y el entendimiento. Este mismo deseo aunque algo más laico, es el que sin duda alguna se encontraba tras los esfuerzos de los primeros expresionistas alemanes que desde 1905 se integraron en el grupo conocido como die Brücke, un término cuya traducción literal es la del puente. Su importancia radica en la capacidad que mostraron para unir la tradición figurativa occidental con las propuestas más novedosas y rupturistas que empezaban a emerger en distintos lugares de Europa y que, en definitiva, permitieron el desarrollo de buena parte de las corrientes que han caracterizado al mejor arte del siglo XX. En los comienzos del siglo XXI, en un mundo cuajado de -ismos cada vez más diminutos y en ocasiones irrelevantes, es necesario coger, tanto el testigo divino como el de los viejos artistas alemanes, y recuperar la figura de ese ángel que, abriendo nuevamente sus alas, marque la dirección correcta. Una línea que, como no puede ser de otra manera, surja de la comunicación y del contacto directo entre gentes con una formación y tendencias muy diferentes, caso de los distintos artistas que participan en esta exposición. Se trata de una tarea heroica propia de personajes de leyenda a los que antes hacíamos referencia. Para realizarla el Grupo Estación cuenta con el importante legado que aporta la propia historia de una ciudad puente como es Toledo, en la que se han construido algunos de los viaductos más bellos del mundo y escrito preciosas páginas de entendimiento entre gentes muy diferentes a veces incluso opuestas. Un lugar de unión entre culturas y pensamientos que no hubiera sido posible de no haber existido esas grandes obras de ingeniería a las que nos referimos, que sirvieron para propiciar el viaje de gentes y sobre todo de ideas. En otro orden de cosas y volcándonos en la exposición que ahora se presenta, creemos oportuno plantear una breve reflexión sobre las propuestas realizadas hasta ahora por nuestro grupo de artistas y amigos. Estación sig-


nifica parada, llegada, término, puente todo lo contrario, dinamismo, posibilidad, futuro. Estamos por lo tanto ante dos conceptos muy diferentes, incluso aparentemente opuestos, que ahora se unen para aportar lo mejor de cada uno. En el año 2007 asistimos a la presentación pública del grupo en una magnífica exposición que tuvo lugar en el Centro Cultural San Ildefonso. Su celebración supuso un punto de llegada que daba valor al término estación con el que se identifica el grupo. Sin embargo, su segunda apuesta se nos presenta protagonizada por la idea y la imagen del puente. Un hecho inteligente que muestra que estamos en movimiento y que todavía nos queda mucho por ver. A la espera de las felices novedades futuras que implica todo traslado, sólo nos queda hacer una llamada a disfrutar de las obras que podemos contemplar en esta exposición, que son la muestra del buen trabajo realizado en este breve periodo de tiempo. Nuestra enhorabuena a los autores por ello y eso..., que el puente siempre lleva a algún sitio y que nos mantenemos atentos a las noticias y nuevas propuestas.

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Antonio Illán Illán

PUENTES Un puente es un orgasmo y los puentes una vida de goces. Transito sinestesias de rincones hambrientos por encima de los ríos y abrazo sombras de agua que reflejan los fuegos de ciudades prohibidas. Las imágenes que no ven los ojos las pintan las manos que lloran ausencias mientras celebran el amor con imperceptibles caricias. La vida es un destino tejido por los puentes, que, sin moverse, unen. Todos los puentes el puente. “Las cosas tienen vida propia –dice Melquíades, el personaje de la novela Cien años de soledad– todo es cuestión de despertarles el ánima”. Los puentes tienen, además, imaginación y sienten crujir sus maderas por la desesperación de sus clavos y sus tornillos. También tienen imán para atraer las pisadas de los transeúntes. Un puente sirve para pasar de un lado a otro, de una situación a otra, o quizá también para quedarse encima del ojo grande y tirar papelillos para verlos volar hasta que rozan el agua del río que se los lleva hasta el remolino que los engulle. Pero mis puentes son de transformación, de evolución. Y a veces construyo en lo profundo de mi sueño un puente levadizo y lo pongo a disposición de los amantes para que lo franqueen, y entonces me despierto sonriendo por el excelente augurio que hace llanos los obstáculos insalvables. Y el puente es puerta entre el agua y el cielo, el respiradero humano de las ciudades y los caminos en los jardines para bifurcar senderos. Es un lugar de paso para vivir las crisis y los cambios de la vida. En tiempo de sazón los puentes abren sus ojos de quizá, acaso, talvez y nos ofrecen la llave para abrir los candados que aprisionan nuestra vida. Vivo sin vivir en mí y tan alto puente espero que, en una época en la que la belleza compulsiva y el azar objetivo acechan agresivamente desde un afuera global deshumanizado, parece no haber lugar para el ejercicio crítico de lo siniestro y el enarbolamiento del sinsentido como bandera de libertad. Puentes tendidos sobre el azul del intenso mar de las ciudades. Es surrealista el puente aguas abajo que no existe más que en nuestros sueños y el puente aguas arriba que va camino de convertirse en una piedra inerte sobre la que retumban las olas. Tender puentes es acolchar el horizonte con la luz hilada que borda tapices naturales. Pasan los ríos bajo los puentes cantando con la historia palabras puras que llenan la tierra y hay un arco tendido que hace viajar la flecha de la voz hasta lo más alto, allí donde las informaciones nunca son secretas y las almas están abiertas de par en par. Un puente es una construcción, ¡oh!, por lo general artificial, ¡oh!, que permite salvar un accidente geográfico o cualquier otro obstáculo físico ¡oh! como un río, un cañón, un valle, un camino, una vía férrea, un cuerpo de agua, o cualquier obstrucción. Incluso hay puentes tendidos entre dos cuerpos. Pero me quedo con aquello que dijo aquel: Yo vine desde antes de los orígenes. Tú estabas más allá de la otra orilla y juntos atravesamos todos los puentes. Sin embargo me fascina pasear por los viejos puentes, donde nada acaba y todo comienza; en ellos escucho canciones del tiempo que se ha ido nadando sobre las aguas de los ríos arrastrando los recuerdos. Ensimismado siento el primer puente de la historia, sin duda un árbol, que usó un hombre prehistórico para conectar las dos orillas de un río y acercar tierras secas; y los de piedra sobre el suelo para vadear los arroyos; y los puentes ya con arcos hechos con troncos y piedras que soportan vigas transversales. Ahí ya veo abrazos y puentes que ya no son de piedra, sino de amistad, y entonces cruzar se convierte en un verdadero acontecimiento en el que se suturan todas las heridas. Todo deviene puente y magia y palabras. Las palabras no son puentes que nos separan y no desencadenan tempestades en los corazones. Los puentes se abren y nos ofrecen un delirante regreso a la infancia como sobre un río de papel blanco. Cae indiferente la hoja del árbol, cae una estrella húmeda sobre el agua, cae un ángel loco en la canoa del sueño y el saxo me eleva con su jazzson. Y en ese ir y venir, habla más fuerte el mundo su silencio. La mirada se vuelve inocente y consume la llama de los fríos. Y todo termina en el puente de luz, en el arco iris, el puente del abrazo.


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(Fin de semana anterior al solsticio de verano en Romanievi, Finlandia)

Pira de ramas en la orilla izquierda del río Ounasjoki, cerca de su confluencia con el río Kemejoki. Cielo, entreverado de grumosas nubes azul oscuro y grisáceas, amenazando lluvia. Las aguas de los ríos confluyentes arrastran el color metalizado de las aceitunas negras. Ríos poderosos, anchos, de caudal denso, veloz y rizado.

Jesús Pino

Al navegar por ellos se percibe su espíritu de hielo, su poderosa llamada a los suicidas. Cruzan el puente «La vela del leñador» para asistir a la ceremonia que dará inicio a la festividad adelantada de San Juan. Gente acumulada en la colina. La música escapa de los recintos del baile. Portando la llama un grupo oficial se acerca a la orilla. Se trasvasa el fuego a una tea; enciende la pira. La hoguera arde. Son las doce de la noche y la claridad es la de las nueve de la tarde del mes de julio en un jardín español. Súbitamente ocurre. Como si el aire, el cielo, el agua y el fuego hubieran esperado una señal invisible, ocurre. Por encima del puente y detrás de la bruma, en el horizonte, una redonda masa enrojecida desciende iluminando el mundo, desgravitando el mundo, disolviendo las islas, la ciudad, la vegetación. Es el sol de medianoche. Ante el alud de rojo el puente se desfragmenta, se difumina en torbellinos de materia porosa. Su esencia aletea como una mariposa crema-rosada. La intensidad de los reflejos en la superficie de los ríos se traga la amarillenta lumbre de la hoguera. Es una vertiginosa alucinación. Estética y terrible. Nudos de luz sanguinolenta, abanicos de cerezas lloviendo hacia la altura, guiñol de amapolas, carnaval de claveles, pulverizados hígados. Un instante. Un instante animal y cósmico. Luego todo regresa como una panorámica genealógica: puentes de piedra, de madera, de hierro, de cemento, se empujan, se imbrican, se entrelazan; puentes diáfanos, multioculares, ciegos; puentes largos, anchos, bajos, angostos; puentes para suicidios y puentes para enamorados; rústicos, hermosos, apacibles, violentos; puentes arrogantes y puentes sin historia. Palmo a palmo; grieta a grieta, tensión a tensión, la realidad va regresando mientras el sol inicia su ascenso en el horizonte. Vuelven las aguas aceitunadas de los ríos, la música cercana, los desorientados insectos. La hoguera continúa su expiación. Hay que volver. Mientras cruzo el puente, piso con cautela. No estoy seguro de su resistencia. Tal vez yo carezca de peso. Tal vez la luz se haya convertido en alcohol.


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VÍNCULOS

María Antonia Ricas Peces

El puente Bifröst Ni siquiera Heimdall es eterno. El ragnarök vendrá para llevárselo. ¿Cuándo, cuándo? Sopla en tu cuerno ahora, dios, para que las estrellas movedizas de leche despierten y alcancen mi cuerpo. Para que mi amante brinque como un niño, de luz en luz de noche, mira, jugando al tejo, hacia mi cuerpo. Isla íntima El hombre que invita, Izanagi, salta con su amada por el puente del cielo y arroja al mar su lanza. Entonces emerge el promontorio donde se aman ellos, donde se franquean, mutuos se acceden, y se incorporan, se enlazan, se disuelven. Y ahí no hay tiempo, lascivia únicamente. Y ahí deseo estar. Paso definitivo En una sola dirección van los muertos por el Chinvat. La bondadosa Daena acaricia sus rostros y su perro olfatea los rastros de la vida. Estoy cansada, dice al guardián, de recorrer el puente. Y Rashnu le contesta: Si duermes un instante tendrán sed los fantasmas. Ah, es que ella quisiera envejecer como mi cuerpo. Iris Esta niña se pinta los ojos con los siete colores de la lluvia. La envidio cuando abre las puertas y entran en la ciudad el olor del perdón, la ternura primitiva de un bálsamo de frutas y cierto olvido, el necesario para repetirse en los errores apasionados, ésos imprescindibles de la sangre. Ella, incluso, se detiene en un puente llamado San Martín y da conversación a la mujer asesinada. Acá y allá ¿Y no enceguece ir desde el portón del ayer hasta la incertidumbre?, piensa Jano, me duele el cuello de mover la cabeza. Yo sé el secreto para que reposes: nunca existe el pasado y el futuro no late todavía… tan sólo discurrir, atravesar los cuerpos, fluir, fluir de carne, le respondo. Hombre ahogándose Pero respira. Tiberino respira y es de agua, y es de ese valle, al fondo, que lo acoge, y es de ese mar de sal que hay en un cuerpo. No queda nadie que lo libre de entregarse a la piel y más adentro, justo en los órganos húmedos del ansia, en ese centro, precipitado desde el puente de papel de mesura, quebradizo. No se defiende, no se salva, se ha tirado a morir porque está vivo. Puente-cuerpo Y si tú me cruzaras, despacio, retardándote en la arena dorada que hace curvas, que se deja lamer por las adelfas y las culebras que anidan en la orilla… Los peces subirían de sus nombres secretos, ¡cómo te morderían suavemente y cómo aprenderías de su tacto! O deprisa cruzarme, torpe, casi corriendo. La avidez es una cosa con forma de suicidio, sí, igual que las princesas que se arrojan al río con piedras en su boca. Y luego, algo saciado, retomarme en la calma, mover la lentitud, traspasar el sentido, atravesar el cuerpo. Cruzar, vincularte en el cuerpo, transitarme. ¿Acaso quien vadea no peligra?


PUENTE Y CORONA DE IMPERIO Se escapa la tarde y, con ella, los pasos recorridos en su faz… Al puente, mudo espectador de la algarabía del mundo, se le escapan por los ojos, como agua derramada entre los dedos,

Mari Carmen Rubio del Pulgar

tropeles de ensueños, de huellas de pasos silentes, de latidos de tiempos añejos, de levedad de resonancias en la leyenda de siglos que oculta su entraña… Mi mano acaricia su piel de perfiles seculares, de improntas que rotulan surcos en su vasta historia…. El vestido del tiempo la impregna de esencia de peregrinos, de aromas que trascienden sus puertas de luz, de piedras transitadas por mundos de tolerancia…. La arrogancia, en sus torres, custodia el crisol de su alquimia… Por la arcada se recrean, caprichosos, los espejos de agua, Pupilas donde se funden las miradas de otros pueblos… Embaucados, los puntales, dan escolta al Tajo en su cantinela… Se escapa la tarde y, con ella, la levedad de mis silentes pasos en su faz … ¡Puente altanero de Alcántara! ¡Gallardo el de San Martín! ¡Desde oriente hasta occidente, del Alcántara arabesco al San Martín medieval, ciñe corona la roca de la ciudad imperial…

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EL PUENTE SOÑADO (Para que brille siempre la luz en los ojos infantiles de Africa.) Te voy a pintar un puente desde mi orilla a tu lado, para ti, hermano del sur.

Mari Carmen Rubio del Pulgar

Te voy a tender un puente hacia un mañana sin sombra con un horizonte azul, hacia los campos dorados de mies, de vino, de luz. Te voy a pintar un puente para que juegues en él, con ríos de limpia plata y veleros de colores, hacia mis mares con faros y mis cielos de algodón, desde tu casa a mi casa, puerta abierta al corazón. Te voy a pintar un puente con trazos del arco iris, con vergeles al costado y gorjeos de agua clara con zambra de gitanillos y risas de cascabeles, con luces de luna llena y vientos de libertad. En tu equipaje de nada quiero poner mi mariposa preciada y que te hable de mis sueños y seque tus lágrimas con sus alas y me cuente cómo te llamas… Y mis versos te hablarán de un mundo donde no arriben pateras, donde no naufraguen sueños, donde no se pierdan vidas ni el color sea diferencia, donde no haya intolerancia ni fronteras que cruzar. donde no hay dominación, ni contraste, ni señor, Mira…, creo que, definitivamente, Te estoy dibujando un puente.


ONDINA BAJO EL PUENTE

Valentín Velasco

Este relato fue escrito a 40º del mes de julio de 2009; junto al puente de San Martín, como homenaje a cuantos se han enamorado y amado al arrullo de los sauces llorones del río Tajo; y su amor resultó imposible a causa de la moral bienpensante.

Debajo del puente todo pasa de repente, los hombres se matan las mujeres se venden…” Cuando yo era mucho más joven, aún si cabe, en las discotecas, sonaba este estribillo de una canción de moda. Nada hacía presagiar que, algunos años después –bastantes–, una ensoñación onírica me retrotraería a un capítulo lejano de nuestra historia toledana. Allá cuando la ciudad se constituía en un baluarte inexpugnable, abrazada por el río Tajo, y encorsetada por el recinto amurallado, cuyas puertas se cerraban al anochecer y sólo eran abiertas al alba por el alguacilillo, una vez que la abadesa del convento de las hermanas clarisas le entregara las llaves, que custodiaba la monja, en la noche, con similar celo que la virginidad de sus novicias. Sin embargo bajo el puente de San Martín los hombres seguían muriendo, batiéndose en duelo, casi siempre por lances amorosos o de honor; que, ciertamente, venía a ser la misma cosa, y las mujeres, mejor dicho, una mujer, Ondina, ejercía de meretriz; siendo verdad que, con certeza, nunca se supo si era fémina humana o ninfa. Particularmente creo que el personaje no deja de ser el mito de la leyenda alsaciana: aquella joven a la que, en torno a su cuna, las viejas hadas conjugaron un sortilegio para adornarla de las más ricas virtudes, casi todas ellas, dicho sea de paso, referidas a los placeres de Eros. El cómo llegó Ondina hasta Toledo es un secreto jamás desvelado. Seguramente, como ser mágico que era, por el arte del birlibirloque. Pero lo que está ampliamente documentado es que se convirtió en la reina de sus aguas. Ni que decir tiene que el Tajo la pertenecía, la mimaba, obedecía a sus caprichos; por otro lado imposible sustraerse a tanta voluptuosidad y belleza, ya se fuera ser animado o inanimado, pues como criatura ultraterrena era capaz de traspasar los sentidos, aunque se tratara de un objeto inerte. Hubo quien creyó ver en Ondina la reencarnación de la malograda Florinda, por sobrenombre “La Cava”, quien provocó aquella tragedia escrita con sangre en los anales de la historia: la invasión por los hijos de Mahoma de estas tierras. También, en su caso, por causa de un lance de despecho amoroso. Como quiera que la desdichada Florinda vagó, cual literal alma en pena, durante siglos, hasta que un santo eremita, que habitaba una oquedad en el cercano monte de La Bastida, logró deshacerle la maldición, dándola eterno descanso entre las aguas del Tajo, justamente donde se bañaba y despertara la lujuria de Don Rodrigo; como decía, hay personas que mantienen que esta tal Ondina no es mi más ni menos que el espectro de La Cava. Particularmente no lo creo. Bien es cierto que en Toledo, aún, se cuenta (seguramente como leyenda urbana que les “cuelan” los guías turísticos a los incautos guiris) cómo desde el puente de San Martín, en las noches de luna llena, se ve una figura brillante que se erige de entre las oscuras aguas del río, justamente a la altura del baluarte que fuera su atalaya. Pero esta ya sería contar otra historia muy diferente.

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Ondina se lavaba con fruición los sonrosados labios de su carnoso sexo cada vez que yacía con ella el orondo canónigo. Para ello utilizaba la fresca ova con que los pescadores lograban la picadura de los imponentes barbos; los reyes del río. Al cura lascivo (que ostentaba alta jerarquía catedralicia) la gula le había vuelto inmensamente orondo, lo que se traducía en que su barriga había crecido en la misma proporción en que se había ido arrugando su virilidad, lo que conllevaba que sólo podía ejercer el ayuntamiento carnal por medio de la boca. Vamos que el clérigo se había viciado comiéndole el coño a Ondina. Tal fue el caso (¿quizá otra malediciente leyenda?) que el mismo arzobispo tomó cartas en el asunto, sobre todo a raíz de las protuberantes verrugazas que le nacieron, de la noche a la mañana, en las comisuras de los labios; lo que el amancebado ocasional atribuyó a unas fiebres; pero me temo que la perspicacia del prelado fue mucho más allá. No le creyó. Hay que tener en cuenta que este obispo ejerció muchos años de penitencial y, ya se sabe, tras la celosía del confesionario se desnudan las almas y los cuerpos; estos incluyendo los pecados venéreos. Al final el escándalo, siempre tratado con la sordina propia de las sacristías, le vino a suponer un gran beneficio a nuestra ninfa, pues el desgraciado canónigo no volvió a aparecer por las arcadas del puente recabando sus favores. A Ondina le proporcionaba un asco irrefrenable su sebosa humanidad y aquellos ojos rojos, febriles por la lujuria, con que la miraba. Obviamente el ordinario dictó desde su Cátedra anatema contra Ondina, sin saber que su paraíso no iba más allá de los meandros del río y las torres del puente que la cobijaba. Por otro lado no hay que llamarse a escándalo. Ondina lo que tenía de guapa lo tenía de “zorra”. Obviamente, y en el estricto sentido de la palabra, no se la podía catalogar de puta; pues el dinero, los bienes en general, no formaban parte de su codicia. Tampoco lo necesitaba. Su vida era como un regalo del dios Océano; pues no en vano su propia estirpe de ninfas alsacianas tenía su parangón en las Náyades de la mitología griega. A Ondina le alimentaban las aguas cristalinas de un Tajo que circunvalaba la peña toledana sin cortapisas; ni tenía barreras por presas, ni nadie osaba hurtarle el caudal. Cual una suerte de Nilo, la proveía de todo bien de subsistencia. Con tan sólo beber su agua toda ella quedaba purificada, nutrida, pues en definitiva Ondina era un ser acuoso. Prácticamente un pez. Pero no se la debiera confundir con una sirena. Si biológicamente no estaba muy lejos de tal constitución genética, ella era una mujer con todos sus contenidos, sentimientos (excepto el amor) y atributos; pero exenta de cualquier metamorfosis por mitad, carne y pescado, lo que sí ocurría con las sirenas. Toda ella era una inmensa y voraz criatura orgásmica, sin límites ni mesura. Hete aquí su grandioso poder; también su maldición y el motivo de su tragedia. Las mozas toledanas palidecían de envidia. Primero cohibidas por el sentimiento de pecado (evidentemente aquella sociedad las tenía “mutiladas” sexualmente), que las preservaba para el himeneo marital con lo cual únicamente conocían varón la noche de bodas: un solo hombre de por vida, como sus madres y sus abuelas –con suerte dos si enviudaban y se volvían a casar– y, conforme a la costumbre de la época, el matrimonio era acordado entre las familias.


O sea, y salvo un golpe de suerte, un viejo apestoso con la Peña del Rey Moro sobre el pene. Ante el panorama, a los fogosos caballeros, bien fueren zagales o de alta alcurnia, no les quedaba otra que descargar su apremiante simiente en el coño de Ondina; y ella encantada, ¡por supuesto!, de prestar tan noble servicio a la reprimida varonía toledana, pues para ellos no regía el obligado celibato de las doncellas. Ahora bien, el asunto transcendió más allá del vulgo, que estaba encantado con los chismes, y las autoridades eclesiásticas y civiles de la Seo primada decidieron acabar con aquella bacanal de lujuria. Demasiados contrapesos morales y de poder político como para no movilizar las fuerzas inquisitoriales. Como fácilmente se puede deducir Ondina no halló clemencia alguna, directamente fue juzgada y acusada de bruja arpía, de fornicar con el mismo Macho Cabrío, cuya maldad luego transmitía a cuantos toledanos la follaban. Ni que decir tiene que la empresa de su captura resultaba imposible por los medios tradicionales: Contra ella de nada servía el afilado acero toledano, ni las flechas de los arcabuces, ni los grilletes. Ondina era un ser mágico; mujer, sí; pero una mujer especial. Su cuerpo estaba hecho de una materia incomprensible para la teología tomista, bien que esta se hubiera impregnado de los conceptos aristotélicos para explicar, con cierta coherencia religiosa, la naturaleza de este mundo. Ondina pertenecía a otra dimensión no sujeta a los cánones de los elementos físicos conocidos hasta entonces. Por ello, y aunque el personaje fuere un temido, odiado y maléfico nigromante, al inquisidor mayor no le cupo más opción que humillar su arrogancia ante aquel avaro y miserable Samuel Leví, de quien se contaba que realizaba ritos propios del más abominable judaísmo, para lo que utilizaba sangre de niños degollados, cuál cordero de pascua semita. Leví accedió a la demanda de ayuda, no sin antes cerrar un buen negocio: se le entregaría una cuantiosa suma de dinero para acabar la construcción de su sinagoga. Evidentemente el precio era excesivo, amén de socavar las mismísimas creencias cristianas, pues daría lugar a un culto errático en una ciudad bendecida por el Todopoderoso; pero no pareciera que hubiere ninguna alternativa mejor; y extirpar la gangrena que conllevaba la presencia de la concupiscente Ondina, en el puente de San Martín, era un objetivo que prevalecía por encima de cualquier otra consideración venida al caso. Sellado el canallesco pacto, el astuto Leví consultó sus viejos libros preñados de sabiduría ancestral; donde se recogían las más exotéricas recetas para hacer, o deshacer, sortilegios; en definitiva todo un vademécum de magia. Y, así, estuvo el rabino, en vela durante largas noches, repasa que te repasa los legajos, hasta que dio con la fórmula: Ondina sólo era vulnerable ante el amor. He aquí que esta era su maldición atávica, que la desvalía del poder otorgado desde su singular condición de mujer-ninfa. Si se rendía ante el enamoramiento de un joven sería mortal, descendería a las tinieblas del Hades, donde sufriría eterno tormento en el Averno. Ahora sólo había que buscar el apuesto incauto para que llevara a cabo el trabajo; que reclamase, bajo el puente y sin le-

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vantar sospecha, el cuerpo de Ondina no ya para su deleite, sino para seducirla sin tan sólo él pretenderlo ni ser consciente de ello; para rendirla de amor; sensación desconocida para Ondina, que, sí, sentía un indescriptible placer pero jamás experimentó el sentimiento amoroso. Obviamente buscar un ingenuo candidato de tal guisa no sería tarea fácil; pues ningún apuesto caballero se prestaría a ello sin saber los pormenores del trasunto, cuales eran los peligros, qué ganaba él a cambio y, por otra parte, de ser cristiano bien nacido huiría de la proposición como alma endiablada. Pero el problema tenía fácil solución. Leví preparó un filtro amoroso con el que hechizar a un mancebo, que ejercía como criado de un noble, cristiano viejo, y cuya morada se hallaba, como una burla, justamente en su barrio; judío por más señas. El primero en ser encandilado por el retorcido rabino fue dicho sirviente, sobre quien había puesto los ojos para tan ruin finalidad. Le agasajó con un buen banquete, y una mala excusa, al objeto de embriagarlo doblemente: por el exceso de vino y por el elixir del conjuro. Así, cual una fiera henchida de amor; arrobado ante el apremiante arrebato propio de la pasión desmedida, el burlado Saturio (que era su nombre) voló literalmente sobre el escarpado acantilado, que separa la Roca Tarpeya del puente, al encuentro de Ondina, quien, presintiendo su llegada, se mostraba desnuda, abierta de par en par, para yacer con él. Sin embargo, alcanzado el cenit de la cópula, sus cuerpos no pudieron separarse; quedaron inertes y pegados, confundidos, fundidos en un ser único e indivisible; conforme a la narración bíblica del Génesis. Era el AMOR que había hecho presa en ellos y ya no eran, sino una sola carne. El éxtasis en que se hallaban les privó de percatarse de la llegada de la guardia comandada por el alguacil de Toledo. El florete del mejor espadachín de la cuadrilla hizo certero blanco atravesándoles por medio de sus corazones. Ondina se evaporó en millones de gotas de agua, como si fuera el rocío del río al amanecer; en tanto Saturio expiraba su último hálito de vida con los labios pegados a los de su amada, sólo que Ondina ya no existía; se había diluido en el agua y era el Tajo quien la amaba.


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“PUENTES” El grupo Estación está formado por cinco artistas independientes: Fernando Salinero, Miguel Mejía, Juan Pedrosa, Félix Pantoja y Tomás Ruiz. Con ellos me une una entrañable amistad, cimentada durante años, a través de los proyectos artísticos y culturales, desarrollados en el C. de Arte de Toledo, cuando estos artistas pertenecían a dicha asociación cultural. Unos diez años de colaboraciones proyectos, exposiciones, gratos momentos y también dificultades, que potenciaron esta amistad entrañable que se mantiene y se alimenta aún, por lo cual para mí es una gran satis-

José Morata Moya

facción poder escribir sobre ellos y la exposición denominada “Puentes”. Dicha exposición se celebra en la Escuela de Arte de Toledo, del 16 de octubre al 13 de noviembre de 2009; y en el Sitio Histórico Santa María de Melque, en los primeros meses de 2010. Esta exposición la realiza el grupo Estación acogiendo al escultor toledano Gabriel Cruz Marcos, nacido en Nambroca, que también expone una de sus obras. El grupo y yo tenemos el honor de disfrutar de su amistad. De Gabriel sólo podemos hablar en positivo. Gran artista, es quizás uno de los escultores más importantes del Arte Contemporáneo en Castilla La Mancha. Admirador apasionado, primero de Victorio Macho, y después, sobre todo, de Alberto Sánchez. Gabriel se ha inspirado, al igual que Alberto, en la naturaleza y su belleza, y en el vuelo de los pájaros o el ritmo y movimiento de los caballos. La escultura en hierro, en bronce y en ferrocemento (técnica creada por él) le han permitido entregarse con plenitud a la creación, realizando esculturas monumentales que embellecen el paisaje de España, así como parques, plazas y jardines. Todo ello sin dejar a un lado la escultura de menor tamaño, que ha enriquecido y enriquece Salas de Exposiciones y Museos de Castilla La Mancha, de Toledo, de otras provincias españolas, y diferentes países del Mundo. Con un estilo Moderno y próximo a los planteamientos más vanguardistas del Cubismo y Constructivismo, la escultura de Gabriel Cruz Marcos está impregnada de sabiduría, técnica, ritmo, armonía y equilibrio, coherencia compositiva y misterio, un misterio que emana vida y sensibilidad artística en cada fragmento de sus obras. Por lo tanto, considero que es un gran acierto la iniciativa del Grupo Estación de acoger a este escultor en esta exposición como Artista invitado. El Grupo Estación ha realizado, desde su creación en 2007, varias Exposiciones. Destacando las realizadas en las Salas de Exposiciones de la Diputación Provincial de Toledo, en octubre de 2007. La realizada en la Sala de Exposiciones de Caja Castilla La Mancha de Albacete, y la más reciente, realizada en la Sala Ar+51 de Toledo en febrero de 2009.


El Grupo cuenta en sus filas con cinco artistas heterogéneos unidos por la amistad. El proyecto fundamental es realizar encuentros artísticos y culturales, partiendo de ideas desarrolladas, discutidas y puestas en común, por todo el Grupo. Las reuniones periódicas que tienen sus miembros en alguno de sus estudios, (Principalmente en el de F. Salinero y en el de Juan Pedrosa) son fundamentales en su funcionamiento. En ellas se profundiza en sus diferentes planteamientos desde el punto de vista Artístico, Filosófico, Social y Cultural, Literario, Creativo, Técnico, etc. Estos diálogos profundos, jocosos y divertidos a veces, apasionados y vibrantes siempre, permiten llevar adelante los proyectos que se proponen. Estos encuentros a los que he asistido encantado varias veces como invitado, son realmente excepcionales, y los debates, magníficos. En esta ocasión nos presentan la Exposición denominada “Puentes” , donde cada uno de ellos realiza un planteamiento diferenciado sobre esas estructuras, que han servido y sirven para salvar los obstáculos y barreras existentes en el mundo y establecer la apertura y las comunicaciones hacia otras culturas y civilizaciones. Cada uno de los artistas nos presenta varias obras relacionadas con los Puentes. Fernando Salinero, escultor de largo y brillante currículum. Ganador de Premios importantes, como el Premio de Escultura “ Escultor Alberto Sánchez” Bienal del Tajo de 1998. Y el Premio de Escultura de Castilla La Mancha, Bienal del Tajo de 2002. Ha expuesto en varios certámenes nacionales e internacionales y realizado un gran número de Exposiciones, destacando “Arquitectura Solar” Escuela de Arte de Toledo, en 2003. “Encuentros con la Escultura” Edificio Iberdrola de Toledo, en 2004. Exposición de Escultura. C. de Arte de Toledo en 2005. Y la Exposición “20 Palabras y 20 Símbolos” en el Centro Cultura S. Ildefonso de la Diputación de Toledo, en 2006. Recientemente también ha ejecutado obra monumental en distintas poblaciones. F. Salinero, que trabaja normalmente con el hierro, la piedra y la madera, ha querido ofrecernos otra vertiente de su creación Artística. Ha realizado seis obras con un planteamiento más desenfadado que en obras anteriores, utilizando el relieve en madera, con las estructuras de los Puentes, insertando collages, figuras de metal, y otros objetos, que se integran en el conjunto. Todo ello para obtener mensajes muy concretos, relacionados con el Mundo Contemporáneo. La guerra y sus consecuencias destructivas y terribles para la humanidad. El desarrollo y progreso de los pueblos a través del trabajo en la agricultura y la ganadería. La cultura y sus manifestaciones a través de las artes plásticas, la literatura, la música. etc. La tauromaquia en sus diferentes vertientes. Los problemas de la emigración, la pobreza, la miseria

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y los contrastes entre el mundo occidental y el llamado Tercer Mundo. El consumismo desaforado, el lujo, la fama y el egoísmo de la burguesía, que busca el placer y el poder por encima de cualquier planteamiento equitativo y ético. Todos estos temas son los que plantea F. Salinero en sus “Puentes“ como ya indiqué, utilizando el relieve y el collage, con una técnica laboriosa y cuidada, que establece mensajes muy claros sobre dichos temas. Obras inéditas de Fernando Salinero que nos muestran unas inquietudes sociales y creativas específicas, que satisfacen también el afán de investigación creativa del artista. Félix Pantoja es el fotógrafo del grupo. Premio de honor “ABEJA DE ORO” en el 33 Concurso Nacional de Fotografía de Guadalajara. También tiene una larga y dilatada experiencia creativa. Gran amante de la obra cinematográfica de Luis Buñuel y del Surrealismo en su conjunto, ha realizado composiciones infográficas realmente magníficas en torno a Buñuel y sus películas. Ha realizado exposiciones de profunda calidad artística como las realizadas en el Centro Cultural San Marcos de Toledo “Ensoñaciones con Luis Buñuel” en el 2002. C. de Arte de Toledo, con “Paraísos Perdidos , en 2005 y en la Escuela de Artes de Toledo “Apuntes del Natural” en 2006. También ha expuesto en diferentes ciudades de España en los últimos años, especialmente en Barcelona, Guadalajara y Aranjuez. Aquí nos muestra una serie de fotografías sobre el Puente de Alcántara, en Toledo. Realizadas desde diferentes ángulos y perspectivas. En algunas de ellas, como la vista panorámica de perfil del puente, donde se percibe el entorno abrupto y escarpado por donde discurre el Tajo. Concurren las nubes amenazantes de tormenta, de las cuales surge una luz mágica y fantasmagórica, que de forma misteriosa alumbra el Puente, haciendo que destaquen las huellas de sus piedras centenarias y el reflejo significativo de la luz y el puente, en las aguas del río. En otra de las fotografías, obtiene un efecto de perspectiva realmente magnífico, jugando con la geometría de las piedras y la arquitectura del Puente. La luz en disminución progresiva, potencia el efecto de profundidad e infinito. La luz resbala de la piedra al cielo, elevándose invisible, con una presencia, sin embargo, tangible. El paisaje del fondo, con el castillo de San Servando, sumido en una luz suave y tenue, participan en resaltar la belleza de la imagen. Estas imágenes y las otras variantes que incluye Félix en la Exposición, son muestras palpables de la calidad que tiene su obra fotográfica e infográfica. Juan Pedrosa, es otro de los escultores del grupo. También de larga trayectoria artística, ha realizado más de treinta Exposiciones en España y en el extranjero. Tiene obras en Inglaterra, Alemania, Noruega y en España, en varias colecciones particulares. Destacar la exposición de escultura en la Galería de Arte de Osborne en Malpica del Tajo (To-


ledo) en 2002 y la exposición de escultura, conjuntamente con Fernando Salinero en las Salas de Exposiciones de Iberdrola en Toledo en 2004. Obtuvo un premio de escultura en el V Certamen de Artes Plásticas de la Diputación Provincial de Toledo y sus obras han sido seleccionadas en diversos certámenes nacionales. Él ama la dificultad de trabajar con el mármol y la piedra. Estos materiales le permiten tallar y pulir la escultura hasta conseguir el efecto de solidez deseado. Juan es un artista apasionado, que se siente atraído especialmente por la vitalidad del movimiento, por las ondulaciones de las formas y la línea serpentinata, todo ello exponentes de vida y de frenesí. Sus Puentes, tallados en piedra, son tortuosos caminos, ya de por sí complicados de salvar, como los puentes difíciles que nos depara la vida. El “Puente de los Elefantes”, “Las Puertas de la Percepción” y el “Puente Metafísico”, son exponentes magníficos de la obra escultórica de Juan Pedrosa. Tomás Ruiz es el más joven de los artistas del grupo. A pesar de ello también tiene una extensa experiencia artística. Licenciado en B. Artes por la UCLM. Es profesor de Artes Plásticas y Dibujo desde 1997. Ha realizado múltiples Exposiciones de pintura y escultura en Castilla La Mancha y en Madrid. Ha realizado varias esculturas públicas destacando la realizada en la Hoz del Júcar en 1992 y la del Estadio Vicente Calderón de Madrid, con Arcadio Cañada y Fernando Salinero, en 1997. Como otros artistas del grupo, alterna la pintura con la escultura. En esta exposición, nos muestra una serie de obras escultóricas muy diferenciadas entre sí. En algunas juega con la materia y la textura de los elementos empleados, con una aproximación al Arte Conceptual, donde los surcos de la tierra o la forma sinuosa de la madera integrada nos sugieren una visión aérea del paisaje y los Puentes comunicantes. Otras veces, como en el grandioso Puente en vertical, la madera tallada con referencias de roca abrupta y escarpada nos sugiere el poderío de la montaña y su inaccesible orografía, elevándose ésta hacia el infinito. El hierro y el acero incrustados firmemente sobre la madera-roca nos permiten romper las barreras de la montaña y alcanzar la Libertad hacia lo desconocido. Esculturas las de Tomás Ruiz, que se sitúan en primera línea de vanguardia, realizadas con soltura y valentía. Miguel Mejía es otro de los artistas del grupo que alterna la pintura y la escultura. Para mí un gran pintor y un escultor en progresión constante. Licenciado en Bellas Artes por La Escuela Superior de San Carlos de Valencia. Es Catedrático de Arte y Dibujo en el Instituto el Greco de Toledo.

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Ha obtenido premios importantes de Pintura a nivel Nacional, como el Primer Premio de Dibujo y Acuarela en el XXVII Salón Nacional de Arte de Puertollano, Medalla Selección en la IX Bienal Internacional del Deporte en las Bellas Artes de Barcelona, Finalista del I Premio de Pintura Taurina de Sevilla en 1990, Segundo Premio de Pintura Gran Formato, Premios Ejército, Madrid, en el 2007. Miguel Mejía ha realizado un gran número de Exposiciones individuales y colectivas, como la del Centro de Arte y Cultura Posada de la Hermandad, de Toledo, en 1989. Escuela de Artes de Toledo en 1992. Museo Elisa Cendrero. Ciudad Real, en 1994. La Exposición “Los Placeres y las Vergüenzas”. Valdepeñas, 2002. “Soñando Arquitecturas ”Centro Cultural San Clemente. Toledo, 2006. Muestra Internacional de Arte en Nápoles. Italia, en 2005. Inconformista por naturaleza, siempre busca nuevas fronteras artísticas. Gran dominador de la forma, de la composición y del color, dentro de una línea Expresionista y Onírica, Miguel busca la dificultad, como desafío personal, tratando de hacer siempre algo nuevo e innovador. Sus obras tienen una solidez plástica excepcional. En ella nos encontramos con una fusión perfecta entre todos los elementos descritos, apoyados en una técnica vibrante, intensa, plena de movimiento y texturas, en donde el cromatismo contrastado, muchas veces en complementarios armónicos, palpita y transcurre con potencia inusitada por el conjunto del cuadro. En esta ocasión, Miguel Mejía nos muestra 7 Puentes, fusionando la escultura-arquitectura con la pintura. Por una parte, los Puentes tridimensionales, realizados en madera, con diferentes calidades. Alargados e inmensos, unos sencillos y esquemáticos. Otros infinitos y de estructuras complicadas, pero perfectamente resueltas. En todos ellos, los arcos de herradura, enarbolados sobre las columnas, se suceden en ritmos reiterativos, que les confieren una cierta solemnidad. Sobre los Puentes infinitos y con las mismas dimensiones, fragmentos de cielos que sugieren el infinito, todos ellos en cromatismos fantásticos, en donde las nubes se disputan el protagonismo, con movimientos ondulantes y superposiciones, insólitas e inesperadas, que mágicamente nos introducen en el misterio insoslayable del espacio y lo inefable de éste. Puentes al fin, que nos impulsan a contemplar la belleza de unos cielos plenos de encanto y portadores de sonidos cromáticos, donde las luces, tramas y transparencias, sugieren una realidad, perteneciente a otra dimensión o espacio onírico, realmente de ensueño plástico.


FERNANDO SALINERO

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Un puente no es sólo una construcción “matérica” de piedra, ladrillo, hierro etc., que nos permite físicamente pasar a otro lugar de una forma segura, ó unas tablas flotantes para vadear un río, un puente además quiero pensar que representa un misterio, algo arcano y difícil de comprender, diviso un puente como el deambular de una idea, ó el camino intrincado de una emoción, atisbo un presentimiento inquieto en su presencia que me fascina, presagio al otro lado de él una nueva dimensión, una nueva situación, un nuevo estado que me atrae irremediablemente a descubrir.

Fernando Salinero

En esta exposición ,los personajes y animales que represento miran desde esta orilla expectantes, miedosos, vigilantes el río a franquear, los muros y pilares del puente a superar y transitar; quieren avanzar, saltar, pasar al otro lado, quizás están invadidos por un pánico que aún les mantiene inmóviles; un tanto catatónicos se preguntan si encontrarán realmente en la otra orilla su quimérico edén, la materia deseada, el infinito vergel, la faena gloriosa, la victoria definitiva, los juguetes favoritos. El paso del puente es largo, y el tiempo apremia, ya decididos emprenden la travesía sin mirar atrás, el vacío que existe sobre sus pasos hay que salvarlo cuanto antes, el vértigo no puede ya atenazarlos, saben que su peso puede quebrar la a veces frágil estructura del puente, y ya no pueden volver atrás; tienen que llegar y concluir el viaje, una vez allí pasarán un tiempo feliz y después vislumbrarán otro puente que desafiante les invitará y retará a un nuevo traslado, esta vez quizás para algunos el último.


PUENTE DE LA GUERRA 120 x 110 cm. Técnica mixta

….y se escuchó la orden: ¡adelante! ¡avanzad! ¡atacad! ¡tomad el puente! celebraremos después la victoria, la victoria de haber matado la vida.

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PUENTE DE LIDIA 110 x 110 cm. T茅cnica mixta

El asta noble y triunfadora embiste, el trueno del mugido inunda de miedo el coso, el pelele matador se arrastra en la arena envuelto en mil luces de derrota y traici贸n.

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PUENTE DEL DESEO 110 x 95 cm. Técnica mixta

los ojos anhelantes ansían la belleza sensual, la melodía infinita, la lectura escondida, el tranquilo hogar, el arte etéreo y despiadado, el vuelo definitivo

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PUENTE DEL ERRANTE 110 x 80 cm. Técnica mixta

los pilares mudos teñidos de color infranqueable, ocultan a la mirada perdida y ávida, el maná prometido envuelto en papeles de engaño, en cajas con ventanas de mentira

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PUENTE DEL GANADO 110 x 87 cm. TĂŠcnica mixta

Unidos en el ribazo, el rebaĂąo olfatea de la otra orilla el fresco aroma de la hierba, escuchan la llamada del agua apacible, del seguro aprisco que les espera

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PUENTE DEL SUEÑO 110 x 87 cm. Técnica mixta

… las imágenes flotan montadas en carros voladores, los deseos aceleran sobre ruedas derrapantes, la fragancia se enamora de la piel, la dulce fantasía entorna los párpados

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FÉLIX PANTOJA

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CUANDO SOLO NOS QUEDA LA BELLEZA En esta nueva cita con el “GRUPO ESTACIÓN” he fotografiado puentes, pero lo mismo hubiese dado hacer otro tipo de fotografía, pues la verdad, en la sociedad que nos ha tocado vivir, la cual se asemeja a un gran manicomio donde los cuerdos estamos dentro y afuera están los locos de atar que nos dirigen y gobiernan, el único recurso que

Félix Pantoja

nos queda a los que todavía tenemos un mínimo de sensibilidad, es tratar de reivindicar “LA BELLEZA”. Buscar la mejor luz con el adecuado encuadre que me permita mi particular visión de las cosas, es lo que me ha guiado en mi trayectoria fotográfica, ya que siempre he considerado que la fotografía está subordinada a la subjetividad del fotógrafo y que gran parte del mérito de su obra depende de su inteligencia y del grado de compromiso e implicación con que se entregue en el acto de la toma fotográfica. No obstante, durante los últimos diez años, en los cuales he sustituido el laboratorio de blanco y negro por el photoshop del ordenador, he descubierto que el poder de trabajo y manipulación con mis fotografías se ha multiplicado por diez, con lo cual, fotografíe lo que fotografíe, siempre trato de sacar lo más bello de la imagen. Los puentes se crearon sobre todo, para unir orillas y salvar obstáculos, pero como metáfora, sirven para muchas otras cosas. Tan solo con cerrar los ojos y dejar volar la imaginación, se nos ocurrirán muchas de las aplicaciones con que los puentes nos pueden ayudar a explicar, lo que pensamos, decimos, sentimos, y hacemos. Como mejor ejemplo éste catálogo que tienes entre las manos, dada la variedad y belleza de su contenido. Podría hacer un recorrido anímico y fotográfico, tratando de explicar, el camino realizado hasta la ejecución de estas seis fotografías que presento en el proyecto “PUENTES”; anímicamente lo he expresado en otro escrito, pero me han convencido de lo inoportuno del sitio y el momento, y fotográficamente, sobretodo una explicación técnica, no la veo adecuada para estas cuatro líneas que estamos escribiendo sobre nuestro trabajo, además siempre he considerado que el “ARTE” aunque suene pretencioso, no necesita explicación alguna, eso sí, si alguien está interesado, gustosamente nos podremos “enrollar” en torno a su realización fotográfica. Espero que mis imágenes conecten y transmitan algo de sensibilidad y belleza al espectador, si no es así, lo siento, para otra vez será, yo por lo menos me he divertido mucho durante su gestación y parto. Lo dicho, cuando corren malos tiempos para la lírica, siempre nos quedará la belleza.


ALCÁNTARA 100 x 70 cm.

“Si hemos de sobrevivir como humanidad, necesitamos cambiar drásticamente nuestra forma de pensar”. Albert Einstein

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CAMINO DEL OJO 100 x 70 cm.

â&#x20AC;&#x153;Si eres neutral en situaciones de injusticia, has elegido el lado del opresorâ&#x20AC;?. Desmond Tutu

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FARO_LA 100 x 70 cm.

â&#x20AC;&#x153;Solos podemos conseguir muy poco, pero juntos podemos lograr muchoâ&#x20AC;?. Helen Keller

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HACIA LA SALIDA 100 x 70 cm.

“La injusticia hecha a uno solo es una amenaza a todos”. Montesquieu

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NOCTURNA 100 x 70 cm.

“Al igual que la esclavitud, la pobreza no es un estado natural. Es obra del hombre y puede ser superada y erradicada por la acción de los seres humanos”. Nelson Mandela

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SIEMPRE A LA IZQUIERDA 100 x 70 cm.

“La velocidad no importa si vas en la dirección equivocada”. Mahatma Gandhi

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JUAN PEDROSA

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Nací en Madrid en 1952 y el destino me trajo a Toledo en 1981. Aquí tuve la oportunidad de consolidar mi interés por las Artes Plásticas, estudiando en la Escuela de Arte de Toledo en los años 1983, 1984 y 1985 y aquí también conocí a mis amigos del Grupo Estación. Soy Licenciado en Ciencias Económicas y he cursado estudios de doctorado en Economía de la Energía. Fruto de mis investigaciones, en 2007 obtuve un premio en el 1º Certamen “Peixe Verde” para ahorro de energía en los barcos de pesca. También, en al año 2002, junto con mi esposa, publicamos el libro “Almonacid de Toledo, crónica, historias y noticias”, editado por la Diputación

Juan Pedrosa Luna

Provincial de Toledo. Ahora con los integrantes del Grupo Estación afrontamos el reto de expresar con nuestras obras este proyecto que titulamos:

PUENTES El arte como actividad propia de personas tradicionalmente consideradas extravagantes, visionarios, también a veces bohemios y marginados, e incluso genios y adelantados a su tiempo, parece no tener mucho que ver con la idea que nos hemos planteado en el Grupo Estación para elaborar este nuevo proyecto, quizás los “Puentes” estarían más relacionados con otros gremios y profesiones, tales como constructores, arquitectos o ingenieros de caminos, pero para los artistas siempre constituye un reto plasmar con sus propias técnicas una idea concreta y ha sido para nosotros una gran motivación. Los “Puentes” han sido desde los albores de la Humanidad algo bueno, necesarios para atravesar ríos y fronteras naturales, imprescindibles para la convivencia y para los contactos con otras culturas. Tras mucho vadear ríos, la vista de un tronco caído que permitió cruzar de una orilla a otra, sin duda daría lugar a que la inventiva humana consiguiera construir esos pasos mediante lianas, cuerdas, piedras y trozos de madera, desde donde fueron evolucionando hasta convertirse en maravillosas obras de ingeniería y arquitectura muchos siglos después y que hoy en día siguen avanzando en adelantados diseños a base de novedosos materiales y futuristas tecnologías. Los “Puentes” son, por todo ello, emblemas para la Humanidad y fue por eso que el Grupo Estación eligiera este tema para las obras que exponemos, como un homenaje a esas grandiosas construcciones que nos permiten un fluido discurrir por la inmensidad de nuestro planeta. En mi caso el mármol ha sido el material que desde hace años vengo empleando para mis obras y he querido representar, en cada una de las que se exponen, un breve reflejo, una abstracción, de lo que en mí sugiere “Puentes”.


“Las Puertas de la percepción” ha sido una clave para las realizaciones posteriores, son un simbolismo surrealista de traspaso, de acceso, de percepción, como dicen, de esa otra realidad no accesible y por ello he considerado que deben preceder a las demás obras, son en sí una iniciación. La idea futurista para el “Puente extensible”, abstracción que quiere expresar una mezcla de alta tecnología y evolución, es un icono de vida artificial, un ser animado creado por el hombre para colaborar en el avance de la civilización. El “Puente metafísico” expresa el misterio que siempre ha envuelto a estas construcciones, es un arquetipo construido en un entorno surrealista de tabúes y mitología. El “Puente de los elefantes” es una elucubración de la mente que nos remonta a primitivas civilizaciones en competencia con el entorno hostil de fieras salvajes, de la caza y domesticación de los animales y simboliza en su forma los inicios del lenguaje y de la propia cultura humana. Por último en “El Puente del Medievo” he querido representar mi admiración por los diversos estilos arquitectónicos que se han sucedido en la Historia en el desarrollo de estas construcciones, una confluencia de Románico y Gótico unidos pon una pasarela futurista que nos permite respirar, contemplar e imaginar un mundo mejor.

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PENSAMIENTOS ENTRE LOS PUENTES Vida bajo los puentes, hogar, nido, madriguera, maleza que cobija, humedal, refugio..., agua que discurre y nos llena de vida, baño infinito, cálida y fría, leve, profunda, sutil..., ondeante, veloz,

Juan Pedrosa Luna

luces, reflejos, sombras, bruma, belleza, paz, solaz del espíritu, plenitud, inflexión, descenso, caída vertiginosa, sonidos, sombras, decisión, guía, mensajero, experiencia vital, sensaciones, lento discurrir por tranquilas aguas, manantiales, sosiego del espíritu, murmullo, zozobra, deslizarse, fluir, delgada lámina de plateados reflejos, colores, olor, respirar, sentir, escuchar. Esbeltez magnífica, en espejo de azogue inmerso, obra del hombre, soporte, ansias de alcanzar, sometimiento a la tierra, esperanza, sombra de luz, contraste, visión interpuesta, sonidos del alma, lejanía, poder, fuerza de titanes, sendero de altitud, embudo, diábolo, transitar, pasar, atravesar, mirada que se pierde por donde vagas. Amada del alma, triste..., quizás dulce... melancolía, no habrá despedida, luce tu hermosa cabellera, húmedo peine del viento. Frontera sin puerta, inútil portazgo de quien no podrá cerrar, ¿quién..., porqué tuvo que pagar por su humilde tránsito...? Despídete de nosotros, discúlpanos..., no te supimos cuidar..., cuan teñida de humanidad te recordaremos.


LAS PUERTAS DE LA PERCEPCIร“N 68 X 20 X 32 cm. Talla directa Mรกrmol de Portugal

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PUENTE EXTENSIBLE 27 x 60 x 12 cm. Talla directa Mรกrmol de Portugal

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PUENTE METAFรSICO 33 x 75 x 31 cm. Talla directa Mรกrmol de Portugal

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PUENTE DE LOS ELEFANTES 22 x 74 x 12 cm. Talla directa Mรกrmol de Portugal

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PUENTE DEL MEDIEVO 35 x 84 x 32 cm. Talla directa Mรกrmol de Portugal

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TOMÁS RUIZ PIÑEIRO

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Me llamo Tomás Ruiz Piñeiro, soy licenciado en Bellas Artes y profesor de dibujo en el I.E.S. Guadalerzas de los Yébenes , fundador de varias asociaciones juveniles y culturales relacionadas con el mundo del arte y miembro de este grupo de amigos llamado “ESTACIÓN” que por encima de todo se divierten con lo que hacen. Es difícil decir con palabras lo que cada artista intenta expresar en su obra y más cuando el artista en cues-

Tomás Ruiz Piñeiro Gentileza de Maria del Carmen desde Claromecó - Pcia Bs Aires - Argentina

tión no tiene muchas dotes de escritor como es mi caso… pero navegando por internet encontré un texto que resume la filosofía de mi obra para esta exposición y la que me gustaría fuera la filosofía de mi vida, se titula…

“PUENTES QUE UNEN, MUROS QUE AISLAN” Querido Hijo: Todo el día, desde que amanece, tu ceño está fruncido. Tu boca está siempre lista para criticar y tu mirada se ha vuelto tan dura que tus hijos te tienen miedo y tu llegada no causa alegría sino pesar en tu hogar. ¡Siéntate a escucharme! Quiero decirte qué es lo que trae ira a tu vida. Quiero señalarte cuál es el problema para que puedas poner un remedio. Empecemos por tu actitud. Tu tienes actitud de guerra. ¿Sabes por qué lo digo? Porque ante las cosas que pasan en tu vida, tu puedes reaccionar con una actitud de guerra o una actitud de paz. Tú puedes convertir cualquier motivo en un campo de batalla o puedes convertir, ese mismo motivo, en un lazo de unión. Tu actitud es decisiva porque es como un espejo a través del cual ves el camino a seguir. Si tu actitud es oscura y estrecha, los caminos que encuentres van a ser igualmente oscuros y estrechos. Si tu actitud es amplia y abierta, encontrarás no uno sino muchos caminos por los que puedes acercarte y reunirte con los que te rodean. Si tu cambias tu actitud y pones en ella buena voluntad, servicio y tolerancia, encontrarás que puedes construir puentes de unión. Porque ahora, lo único que estás construyendo son muros de aislamiento y al final, te quedarás solo.


No esperes a que los demás se vayan; no dejes que los que te rodean te sigan huyendo. Empieza desde ya a establecer lazos de unión. Ante cualquier situación pregúntate: ¿Cómo puedo establecer un puente, derribar un muro? Porque la ira es un velo que nubla el entendimiento y la buena voluntad es un limpiador de entendimientos y aclarador de verdades. Después de todo, el primero que saldrá ganando al construir puentes eres tú porque los muros aíslan y matan la comunicación, pero los puentes comunican, unen y funcionan en dos direcciones: de ida y de vuelta. En otras palabras que lo que tú envíes hacia los demás a través de los puentes que construyas, te regresará con la misma buena voluntad y el mismo empeño de servicio que le pongas. Sólo tienes esta vida para vivirla del modo que decidas. Tú eres el constructor de tu propio destino. Así que empieza ahora mismo a derribar muros y a construir puentes. Un día vas a voltear el rostro y vas a ver que tu vida ha dejado de ser una estrecha celda de rencor para convertirse en una amplia avenida por donde circulan muchas sonrisas, abrazos y caras felices. Tu padre que te ama

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Dibujo puentes para que me encuentres, puentes de madera con lรกpiz de cera, puentes levadizos, plateados, cobrizos, puentes irrompibles de piedras invisibles. Hago cien, hago diez, hago uno, y no cruzas ninguno. Mรกs como te quiero, dibujo y espero. Dibujo bellos puentes, para que te encuentres. Basado en un poema de MARIANA EMILSE FRIAS.


CIEN HERIDAS 198 x 55 x 21 cm.

“…El puente obtiene tanto un valor estético como practico, pero en todo caso adquiere siempre una forma visible, casi pictórica, al realizar el sueño humano de “ la ligazón de lo separado en la realidad… el puente unifica, también la excisión esencial del ser, como si la costura pudiera suturar esa herida…” Georg Simmel

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DIEZ RAZONES 100 x 100 x 11 cm.

“Cuando no sabemos a que puerto nos dirigimos, todos los vientos son desfavorables” Séneca

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UNO, YATSU HASHI 93 x 93 cm.

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PUENTE ROTO 85 x 100 x 50 cm.

“…hay vidas que son puentes rotos que no llevan a ninguna orilla, y todo puente roto lo último que pierde es la esperanza y la esperanza está en el horizonte…” Pedro A. González Moreno

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“H” 150 x 97 x 9 cm.

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PUENTES 310 x 60 x 44 cm.

Somos hijos de una cultura de lo negativo, de lo imposible, de la agresión y del egoísmo. Nuestros padres aprendieron de sus padres y ellos de los suyos, y así por siglos, pero, cada uno de nosotros tiene el conocimiento y la inteligencia y la sabiduría para cambiar. Cuando tu cambias el mundo a tu alrededor cambia, todos ponemos énfasis en pensamientos negativos y pocos en lo positivo, por eso es que hay mas perdedores que triunfadores… Todos somos de piel sensible, y nos enojamos a la primera y luego no somos capaces de sacar valor e ir donde el otro a pedir perdón, por eso es que levantamos muros con los mismos materiales que podemos construir los puentes que nos unen. Pero mi linda niña, cambia tu y todo cambiará, ya yo cambié y hay muchos a mi alrededor que han cambiado… Anónimo

Colaboradores Miguel Mejía Félix Pantoja Sagrario Rodríguez Gema Rubio Arcadio Cañada Roberto de la Cruz Fernando Salinero

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MIGUEL MEJÍA

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REALES… IMAGINADOS El puente siempre plantea el dilema: pasar o quedarte, ir más allá o permanecer admirándolo.

Miguel Mejía

Casi siempre se impone el impulso por recorrerlo para seguir la llamada de esa inquietante mole que surge como una visión majestuosa, como un monumental objeto en medio de la naturaleza o por el contrario como una obra de arte sencilla y útil. Percepciones diferentes para una misma conclusión que puede alcanzar su punto álgido con la sensación de elevarte con él, sintiéndolo vibrar bajo los pies. Cuando cruzamos un puente, el punto de vista suele quedar situado a la altura de la línea del horizonte en un plano que nos permite ver amplias panorámicas que generan sensaciones de gozo estético, recreado por el placer de mirar. Pero hay otra mirada posible, retenida, ensimismada por el fluir del agua, por las nubes que lo cruzan o el tono sonoro de su caudal. Esa contemplación crea una atmósfera envolvente que nos identifica aún más con él, porque no solo nos proporciona el descubrimiento de su esencia profunda, también percibimos en algún momento señales de nuestro propio ser, la visión interior de nosotros mismos. El cielo reflejado en el agua, el agua guiando las nubes. Como en las relaciones humanas, las aguas muestran lo que mueve el viento por encima de nuestras cabezas: pocos puntos de coincidencia si bajan contaminadas y oscuras o todos los puntos reflejados por igual si son limpias y transparentes. Cuando es así, nada se oculta, todo queda evidenciado, aunque como en los espejos la imagen se refleje tal cual solo que al revés. Es la realidad según se mire. Muchos muros y pocos puentes reprobaba Newton a los hombres. Puentes necesarios para llegar, para cambiar de un sitio a otro, para unir, para igualar. Transitados a pie, sobre animales o en máquinas, abierto a la navegación, descubiertos o techados. Puentes romanos, persas, andalusíes, tudescos, toscanos… con nombre propio o impropio. Mediadores entre las dos orillas, donde confluyen fraternidad y desencuentro, utopía y conservadurismo, temores consumados o injusticias reparadas. Pasarela donde realizar los anhelos insatisfechos y donde el deseo puede desembocar en desengaño, nexo de eslabones distintos, control de aduana o promesa de libertad. Puentes reales... puentes imaginados.


… EN LAS MANOS La ingeniería y la arquitectura suponen una sensibilización profunda con los problemas humanos. Problemas de circulación, de comunicación, de habitabilidad, de estética, etc. Si por su parte la arquitectura básicamente implica cerrar espacios, cuando se asocia a la ingeniería y al urbanismo ne-

Miguel Mejía

cesariamente se abre a otros nuevos. Pero en este ámbito de actuaciones siempre habrá un problema común que abordar: los elementos sustentantes y sostenidos de la obra, sobre todo si el campo de actividad es la realización de un puente. En este caso las soluciones articuladas, compuestas de varias piezas y flexibles como en el caso de los arcos han sido los recursos más utilizados. Aunque en el presente los avances tecnológicos y el empleo de nuevos materiales permiten soluciones impensables, en el pasado el uso del arco como elemento constructivo para la realización de puentes obedeció precisamente a problemas derivados de la ausencia de materiales suficientemente rígidos y resistentes para afrontar grandes vanos. Su utilización en cualquier época o lugar ofrece la posibilidad de cubrir esos espacios, trasladando los pesos y tensiones lateralmente, creando vectores resultantes oblicuos con lo que se consigue aligerar la estructura y dinamizar la obra. A partir de este enfoque y en consecuencia, se hace ostensible alusión a los arcos en cada una de las obras que presento para esta exposición. Éstas han sido concebidas en un formato rectangular a modo de objeto-pinturas dentro de un contexto seriado repetitivo para atribuir unidad conceptual a la muestra. La conformación de estas piezas se realizó aprovechando algunos materiales utilizados en construcción ensamblando arcos delimitados por listones arriba y abajo, según el caso, cerrando los extremos por tacos de aglomerado para potenciar el carácter sólido a la vez que airoso que aparencialmente tienen los puentes. Pretende ser también un homenaje a las maquetas. Las reproducciones a escala reducida de obras de ingeniería y arquitectura hechas con madera y otros productos tienen un acabado que cuando son fotografiadas pueden confundirse con la realidad llegando a no diferenciarse del propio original, aunque luego éste sea realizado con otros materiales totalmente distintos. Cuando no basta con los planos y dibujos en los sistemas de representación convencionales, la réplica tridimensional a escala es suficientemente verosímil para que el cliente “vea” el diseño propuesto con total claridad e incluso como sería el caso, sienta que tiene el puente en las manos.

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Aquí, sin querer alcanzar la perfección en el acabado del maquetista profesional, los puentes se presentan aislados, libres de anécdotas o detalles innecesarios, sin particularizar su origen y por tanto evitando reproducirlos fielmente, utilizando intencionadamente un módulo o número clave, canon de proporción armónico pretendido en todas las piezas y caracterizado por el tipo de arco casi siempre de medio punto, morisco o carpanel… así podrían asociarse a un determinado estilo artístico, además el color, el perfil de las molduras, los huecos y resaltes, las pátinas, etc. han sido procedimientos empleados para ofrecer algunas pistas que sugieran imaginarlos en el espacio y en el tiempo. En la elaboración de las obras siempre tuve presente considerar los puentes como un logro producto de la creatividad y la técnica del hombre, no solo valorando criterios objetivos de construcción, de acabado, de estilo o de proporción ya mencionados, sino además pensando en lo intangible, lo que queda o pasa y lo que estando sutilmente presente a veces se nos escapa. Aunque el planteamiento conceptual tiene estilísticamente un intencionado formalismo clásico, entendí que copiarlos, o reproducirlos sin más, era una opción demasiado rutinaria. Por el contrario, al recrearlos, aunque todos recuerdan alguno, ninguno es uno en particular y esa pretendida armonización entre la realidad y lo imaginario podía conciliarse haciendo patente esa dualidad por separado. Cada puente ofrece en consecuencia su correspondiente soporte pictórico, réplica similar en dimensiones y volumen pero realizadas en paralelepípedos pintados, queriendo evidenciar también en esa dicotomía: la presencia del cielo o del agua. El factor juego aparece entonces como un componente más en ese descubrimiento, invitando al espectador a observarlo como lo haría un curioso, un amante del divertimento o alguien que mira un juguete del escaparate.


ANDALUSÍ 84 x 13 x 9 cm. Madera tratada y policromada Soporte pictórico-mixta óleo

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CÁNTABRO 71 x 11 x 9 cm. Madera tratada y policromada Soporte pictórico-mixta óleo

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FLORENTINO 110 x 13 x 7 cm. Madera tratada y policromada Soporte pict贸rico-mixta 贸leo

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ISFAHANO 160 x 13 x 9 cm. Madera tratada y policromada Soporte pict贸rico-mixta 贸leo

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PERSA 160 x 13 x 9 cm. Madera tratada y policromada Soporte pict贸rico-mixta 贸leo

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ROMANO 73 x 12 x 10 cm. Madera tratada y policromada Soporte pict贸rico-mixta 贸leo

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TUDESCO 160 x 13 x 9 cm. Madera tratada y policromada Soporte pict贸rico-mixta 贸leo

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puente <116puentes117>


A MODO DE EPÍLOGO

El GRUPO ESTACIÓN vuelve a la carga con otra exposición... PUENTES, donde seguimos desconfiando de las etiquetas y las simplificaciones y donde continuamos disfrutando del arte, como seguramente hicieron ya hace mas de cien años otro grupo de artistas, precursores del expresionismo alemán, que también vivieron sus orígenes como grupo con el cambio de siglo, nos referimos a DIE BRÜCKE, EL PUENTE, (Kirchner, Bleyl ,Heckel, Schmidt–Rottluff, y luego mas tarde, Pechstein, Müller y Emil Nolde), que quisieron traspasar las orillas del arte y hacer algo totalmente nuevo cuando aun no habían nacido el cubismo ni la abstracción .Die Brücke resulta innovador en la forma y en el color, atrevido y osado en su mensaje, pero en absoluto restallante cáustico o desagradable en su plasmación artística. Por su momento histórico, también tenían una característica ideológica que tal vez nuestro grupo comparta con ellos: intuían la vanguardia, pero a la vez desconfiaban de ella. En todo caso, se nos ocurrió que el concepto de puente nos podría servir tanto como inspiración en todas sus connotaciones y significados como para ilustrar el momento que vive el arte actual donde todos estamos inmersos. Buena parte de nosotros ha crecido sintiéndose híbrido, admirando estéticas distintas y resistiéndose a elegir entre ellas de manera drástica. Tenemos la sensación de que muchos de los artistas que hemos empezado en el último cuarto de siglo, más que la clásica adoración al “maestro” y a la “especialización”, hemos preferido dedicarnos al

s

“totum revolutum” y al final, naturalmente, ya no nos reconoce ni la madre que nos parió. Bromas aparte, tal vez el puente nos sirva para explicar una cierta voluntad de no perder jamás de vista las orillas (que siempre, como mínimo, son dos). La relatividad de las estéticas, que no tiene que ver con la abolición del criterio sino con la convivencia consciente de criterios distintos, que no tiene que ver con la pérdida del gusto sino con su mudanza y su radical dinamismo, tal vez nos haya inducido a residir de manera permanente en un lugar antes considerado como de transición. El grupo estación en lugar de contemplar el actual eclecticismo estético como un lugar de paso, ha decidido montar su tienda de campaña en esa tierra de nadie, negar la provisionalidad de la dispersión, y defender su permanencia. Instalados sobre un puente, la localización parece más imprecisa pero la perspectiva es más amplia. Desde un puente es posible contemplar al mismo tiempo las orillas enfrentadas, y uno deja de ver dicotomías donde hay paralelismos, o disyuntivas donde hay canales. El puente es un concepto: un punto fijo cuya razón es el tránsito. Y el puente puede ser un lugar por sí mismo, una casa al aire libre.


Esta manera de entender el camino del arte y sus tradiciones, en apariencia, genera contradicciones y contrastes. Pero a nosotros nos parece que la contradicción también es una ética, y que –como ocurre desde un puente– los extremos son opuestos pero no contrarios. Existen porque existe el otro. Se complementan sin anularse. Con todo, la tradición no se descarta ni se asume: se reelabora necesariamente. Tan ingenuo sería pensar que serviría de algo imitar a nuestros predecesores ilustres, como fingir un ataque de amnesia y ponernos a inventar la pólvora a estas alturas. En este sentido, nos gustaría terminar recordando una antigua leyenda jasídica que rescata Roberto Juarroz en su ensayo Poesía y Realidad. La leyenda es la siguiente: érase un célebre chamán que, cada vez que era necesario, se marchaba al bosque, encendía un fuego, invocaba cierto conjuro y conseguía que el prodigio se produjese. Mucho más tarde, un discípulo de aquel chamán se dirigió al bosque y exclamó: “No sé encender el fuego, pero aún soy capaz de recitar el conjuro”. Y el prodigio volvió a tener lugar. Tiempo después, otro chamán peregrinó al mismo bosque e imploró: “No sé encender el fuego, ya no conozco el conjuro, pero puedo situarme en el lugar propicio y eso debería bastar”. Y también ocurrió el prodigio. Muchos años más tarde, sentado en su sillón (o, digamos nosotros, frente al ordenador), el enésimo chamán pronunció en voz alta lo siguiente: “Soy incapaz de encender el fuego, no conozco el conjuro ni sé dónde queda el bosque. Pero sé contar esta historia, y eso debería bastar”. Y, naturalmente, el prodigio siguió cumpliéndose. Estamos seguros de que esta historia compartida no se perderá jamás, y de que el portento del ARTE seguirá cumpliéndose por los siglos de los siglos. Queremos agradecer a las instituciones: Excma. Diputación de Toledo, Obra Social y Cultural de Caja Castilla la Mancha, Fundación Cultura y Deporte de Castilla la Mancha y Escuela de Arte de Toledo por haber contribuido a hacer realidad este proyecto; y a las amigas Mª Antonia Ricas y Mª Carmen Rubio y los amigos Cruz Marcos, Pepe Morata, Antonio Illán, Jesús Pino, Jesús Carrobles, Santiago Palomero, Valentín Velasco y Flavio Cossío, brindarles nuestra amistad y reconocimiento por su participación desinteresada en este catálogo sin la cual el proyecto “PUENTES” no hubiese sido el mismo. Toledo, septiembre 2009

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Miguel Mejía Ramos Las Perdices, 6 45191 – NAMBROCA (Toledo) Ezequiel Félix Pantoja Martínez Paseo Gregorio Marañón, 32 45007 – TOLEDO Juan Pedrosa Luna Melisa, 7 45111 – COBISA (Toledo) Tomás Ruiz Piñeiro Azacanes, 47 45003 – TOLEDO Fernando Salinero Jiménez Ronda de Buenavista, 29 – Portal 2 – 4º A 45005 - TOLEDO


Catálogo exposición Puentes  

Catálogo de la exposición "Puentes", del grupo estación, celebrada en Octubre y Noviembre de 2009 en la Escuela de Artes de Toledo y en Sant...

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