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www.grupotransicion.com.mx Director: Carlos Ramírez

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Madero, el desmoronamiento del PAN Emiliano López

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Agosto 2013, Número 13

Estados Unidos, una nación que se construyó sobre el contrabando José Manuel Suárez Mier

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La obediencia política en El Príncipe de Maquiavelo zzo Vecc

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Antonio Hermosa Andújar (Universidad de Sevilla)

Deuda de estados y municipios, mitos y realidades Carlos Loeza

Colaboran: Lidia Aguilar Balderas • César Cansino • Fernando Dworak • Gustavo Ramírez • Ernesto Morán • Marcos Marín


2

Editorial

Índice La disolución del poder del Estado, el grave problema de México Por Lidia Aguilar Balderas

Madero: el final de una gestión con un partido convulsionado y fragmentado Por Emiliano López

Las reformas que (no) vienen

3

6

Como te vendes te contratan Por AMECAP/ Jorge Muniain/ Ernesto Morán

Deuda estatal, Mitos y Realidades

Por Carlos Loeza Manzanero

La obediencia política en El Príncipe de Maquiavelo

Por Antonio Hermosa Andújar

El falso debate sobre una nueva constitución Por Fernando Dworak

El movimiento obrero en México parte II Por Gustavo Ramírez

Baja California: el PRI derrotado Por Marcos Marín Amezcua

Nación contrabandista

Por José Manuel Suárez Mier

La democracia en la era de las redes sociales Por César Cansino

11

12

En medio de un mundo convulso por la crisis financiera del 2008 y con efectos sociales desastrosos en pérdida de bienestar y desempleo, las posibilidades de los países para salir del hoyo se localizan en la profundidad de las reformas estructurales. El desafío radica en modernizarse sin ceder proyectos nacionales de desarrollo. México ha tenido reformas de gran calado casi al calor de la reorganización del mundo occidental: se adelantó a la globalización con el tratado de comercio libre, aunque se quedó estancado en la liberalización arancelaria y no en la reorganización productiva. Ahora el mundo no sabe cómo salir de la recesión sin ceder espacios del Estado de bienestar. Las élites mexicanas necesitan abrir espacios al debate y a la negociación con objetivos claros pero con decisiones de reforma estructural. México enfrenta la necesidad de darle un nuevo sentido al petróleo con una segunda expropiación que consolide la propiedad estatal pero se abra a la inversión privada y está obligado a romper con los mitos fiscales para un nuevo modelo de Estado de bienestar. Las reformas ya vienen, son necesarias y las fuerzas políticas necesitan primero redefinir el proyecto nacional y social de desarrollo y, luego impulsar las reformas productivas. Otro sexenio de estancamiento aumentaría el empobrecimiento nacional.

16

Fe de erratas: Transición edición número 12, página 21, primer renglón dice: LXXII Legislatura, debe decir: LXII Legislatura.

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Reporte

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24

26

Por Luy

Mtro. Carlos Ramírez Presidente y Director General carlosramirezh@hotmail.com Lic. José Luis Rojas Coordinador General Editorial joselrojasr@hotmail.com Dr. Rafael Abascal y Macías Coordinador de Análisis Político Mtro. Carlos Loaeza Manzanero Coordinador de Análisis Económico Dr. Samuel Schmidt Coordinador de Investigación Política Wendy Coss y León Coordinadora de relaciones públicas Emiliano López Analista emiliano_082002@yahoo.com María Eugenia Briones Juárez Diseño Mathieu Domínguez Pérez Formación Redacción Raúl Urbina Asistente de la dirección general

Transición es una publicación mensual editada por el Grupo de Editores del Estado de México, S. A., el Centro de Estudios Políticos y de Seguridad Nacional, S. C. y el Grupo Editorial Transición. Editor responsable: Carlos Javier Ramírez Hernández. Todos los artículos son de responsabilidad de sus autores. Oficinas: Durango 223, Col. Roma, Delegación Cuauhtémoc, C. P. 06700, México D.F. Reserva………………… Certificado de licitud en trámite. www.grupotransicion.com.mx


Columna

3

La disolución del poder del Estado, el grave problema de México Por Lidia Aguilar Balderas El hombre sigue aspirando al poder. Entre otras razones porque el hombre tiene una ansiedad que jamás, por mucho poder que consiga acumular puede ser satisfecha. Homo fame futura famelicus. El hombre tiene hambre del hambre futura. (Hobbes, 2007). Las comunidades humanas han gestado una serie de instituciones que les permiten establecer las organizaciones políticas, cualquiera sea la época y circunstancia, el Estado aparece como el referente inmediato de la disposición necesaria para organizar a los individuos, encontramos aquí, la necesidad y manifestación del poder encargado de regular las relaciones dentro de esa sociedad, se trata del poder del Estado. Pero ese poder debe estar revestido de una serie de factores que servirán para acrecentarlo y reproducirlo, tanto así como para legitimar su existencia, en todos los casos debemos identificar dos grandes sujetos de intercambio de poder 1) las instituciones del Estado y 2) la sociedad en general. Pero en estos se van delimitando espacios más precisos de actuación, en el primero se trata del poder estatal, lo que Weber (2008) llamó la violencia legítima del Estado1, o lo que Hobbes denomino “una persona de cuyos actos una gran multitud, por pactos mutuos, realizados entre sí, ha sido instituida por cada uno, como autor, al objeto de que pueda utilizar la fortaleza y medio de todos, como lo juzgue oportuno, para asegurar la paz y la defensa común.” (Hobbes, 2007, p. 177). Así la justificación de estos dos clásicos, sirven a su vez como hilo conductor de autores más contemporáneos que van delimitando los espacios de justificación del Estado como el ente legítimo y regulador del poder. Por ejemplo, Manuel Méndez especifica, “la diferencia entre poder y contrapoder, podríamos resumirla en los siguientes puntos. Primero, un poder impositivo es un poder que, por definición, al tratar de imponer su voluntad sobre los otros tiene que poner obstáculos a la acción o la libertad de aquellos sobre los cuales se impone”. (Méndez, 2007, p. 27). Pero siempre, el poder y el orden que de él deriva, implican la manifestación de aspectos negativos de su existencia, pues no se puede soslayar el uso disuasivo pero también efectivo de la fuerza del Estado, la cual no necesariamente se circunscribe al ámbito de lo físico, sin embargo, en cualquiera de los matices de utilización, aparece como sombra indisoluble del Estado, el uso de la violencia, de hecho, entre más grande sea esa sombra, mayor será la presencia del Estado, así, regresando a la visión de Méndez, (2007, p. 27) “el poder impositivo tiene que crear instituciones políticas, 1 Para Weber: “El Estado es aquella comunidad humana que en el interior de un determinado territorio el concepto de territorio es esencial a la definición reclama para sí, (con éxito) el monopolio de la coacción física legítima.” P. 1056.

sociales y jurídicas que garanticen la estabilidad del mismo, tiene que crear toda una estructura institucional de poder. Tiende a institucionalizarse en una estructura de dominación”. En suma, deriva de las reflexiones previas que el poder no tiene sentido sin el concepto de violencia, pero más aún, El orden que crea el Estado emana violencia, es tajante Méndez (2007, p. 33) en plasmar que “la violencia es ineludible en toda sociedad y que el orden del Estado no es más que una forma de sistematizarla, de encausarla, de adecuarla a fines específicos para que sea posible la vida social.” Se afianza en este orden de ideas, el hecho de que la existencia del Estado responde a la necesidad intrínseca del hombre por sentirse seguro, por abatir, en la medida de los posible, uno de los sentimientos más básicos, el miedo, como dice Corey Robin (2010, p.15) en el miedo político existe “el temor de la gente a que su bienestar colectivo resulte perjudicado, miedo al terrorismo, pánico ante el crimen, ansiedad sobre la descomposición moral, o bien, la intimidación de hombres y mujeres por el gobierno o algunos grupos. Lo que hace políticos, más que personales, ambos tipos de temor es que emanan de la sociedad o que tienen consecuencias para esta”. En su exacerbación, el miedo político ocasiona convulsiones sociales de tal magnitud que puede hacer caer gobiernos, provocar revoluciones, que a final de cuentas redimensionen un nuevo orden jurídico político. Así, la consecuencia inmediata de dicho miedo es la infidelidad política ocasionada por la infelicidad social manifiesta, siempre que el Estado no tenga la capacidad de controlar el miedo político, pero en la mayoría de los casos, el miedo, es un instrumento eficaz de mantener el orden social y político, pues por miedo, las personas prefieren la inmovilidad a perder el raquítico espacio que poseen, es preferible lo que se tiene que lo que se puede tener, pues las certezas son mucho mejores que las incertidumbres, esta condición es ampliamente aprovechada por los detentadores del poder. Por ello, resulta coherente que necesitemos a otros cuando nos sentimos débiles o tenemos miedo. Cuando uno deja ya de tener esas necesidades, elimina todo ese conjunto de relaciones. El poder calma la ansiedad y el poder introduce un orden en el propio sujeto, pero ese orden nunca es completo si no existe un orden institucionalizado por fuera que garantice la paz para todos, es decir, el poder del Estado aparece como ese agente

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Transición

capaz de dar certezas, de imponer orden, de ejercer la violencia en nombre de todos, de dar el ejemplo de castigo si se infringe la ley. Así, el sistema devora a sus propios integrantes la voluntad de poder, como un mecanismo de auto alimentación para mantener siempre el control en cualquier circunstancia. Por ello, dice Méndez (2007, p. 38) “el Estado existe y comienza a ser necesario precisamente para que nosotros podamos llevar a cabo todo un conjunto de fines sociales sin tener que preocuparnos por la autodefensa y sin tener que estar obsesionados por la seguridad”. Hoy la presencia del Estado ha sido llevada a niveles insospechados, pues los avances tecnológicos en el contexto del sistema mundo, que pareciera que limita la diversidad política ideológica (occidentalizada), de momento, pareciera conmina a restringir las posibilidades de bienestar de los individuos, ya que a mayor beneficio, mayor dependencia y control, Méndez (2007) y Corey (2010) amplían sobre este tema. A esa capacidad de control estatal y por ende capacidad de represión, es lo que otros han llamado “violencia estructural”, es el caso de Parra y Tortosa, “El término violencia estructural es aplicable en aquellas situaciones en las que se produce un daño en la satisfacción de las necesidades humanas básicas (supervivencia, bienestar, identidad o libertad) como resultado de los procesos de estratificación social, es decir, sin necesidad de formas de violencia directa.” http://www. ugr.es/~fentrena/Violen.pdf De ello, se dice que las estructuras ocultan los actores de la violencia y sus circunstancias, porque la ambigüedad del mando detrás de la institución es ocasionada porque se diluyen los sujetos que ejercen la violencia, esta se manifiesta, pero no se alcanza a ver quién exactamente es el agresor.


Artículo

4

En la mayoría de los casos, el miedo, es un instrumento eficaz de mantener el orden social y político, pues por miedo, las personas prefieren la inmovilidad a perder el raquítico espacio que poseen, es preferible lo que se tiene que lo que se puede tener, pues las certezas son mucho mejores que las incertidumbres, esta condición es ampliamente aprovechada por los detentadores del poder. Policías Comunitarias en México Contorno: Centro de Prospectiva y Debate

Pero ahora, esa violencia estructural se ha revestido de una simbiosis escalofriante entre las autoridades y los grupos criminales organizados, pues los niveles de corrupción han entretejido el sistema institucional, todo en detrimento de la base social, ya no se trata tanto de un asunto en que los pobres sean los únicos perjudicados de esta trágica complicidad de opresores, también los ricos se han visto afectados. Hoy día, en México, las policías comunitarias y los grupos de autodefensa, emergen como un recurso desesperado por contrarrestar los abusos reticulares de quienes al amparo del ejercicio incontrolado del poder han esparcido el miedo, el desorden y la dislocación económica de las comunidades. Los gritos desesperados de quienes se encuentran en estas terribles circunstancias, generan poca resonancia en las instituciones indolentes quienes pareciera que sólo con identificarlos como “casos aislados de violencia”, que no merecen más que unos pocos espacios medidos de información, la problemática piensan, es absorbida sin mayor aspaviento. Si bien es cierto que el Estado desde la perspectiva teórica, es el único legitimado para ejercer la violencia, el problema radica en que empieza a ser desplazado

Organizaciones de autodefensa 1 2 3 4

Fuente: El universal

Diferencia entre grupo de autodefensa y Policía Comunitaria Autodefensa

Policía Comunitaria

Carece de fundamento jurídico

Se da en el marco constitucional y de las leyes

Intencionalidad

Surge como acción colectiva con el potencial de convertirse en movimiento social

Es una política pública y usualmente forma parte de un programa gubernamental

Naturaleza

Es de tipo reactivo

Es predominantemente preventiva

Entrenamiento

No se da preparación formal estructurada

Se requiere de un programa de capacitación en varios niveles

Vinculación social

Puede o no estar apoyada por la propia comunidad

Requiere la relación estrecha de cooperación con la comunidad

Financiamiento

Fuentes propias no necesariamente legítimas

Fondos federales, estatales o municipales

Carece de monitoreo

Exige el cumplimiento de indicadores como victimización, homicidios y violencia contra grupos vulnerables

POLICÍA Variable Legitimidad

Seguimiento y evaluación

Fuente: Tabla tomada y reproducida de “Policía Comunitaria y Autodefensa, diferencias cruciales”, Brown Cesar Javier, en http://www.fundacionpreciado.org. mx/biencomun/bc217/Javier_Brown.pdf, consultado el 26 de julio de 2012.

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01.08.2013

por ciertos grupos sociales, esta situación evidencia por un lado, la incapacidad y/o indolencia de las instituciones estatales, pero por otra parte aparecen aquellos que manifiestan una genuina razón de defensa ante la inmovilidad estatal, el hecho es que al gobierno se le está disputando el ejercicio de la fuerza, en respuesta, la autoridad está intentando desarmarlos, pero, aún no se saben las consecuencias del reclamo estatal por el uso único de la fuerza, el problema principal que enfrentan, es de legitimidad, pues parece que esta se les está arrebatando. Esa legitimidad que constituye la existencia del Estado, consiste en brindar seguridad, empero, ha sido rota, pues aunque históricamente han existido en nuestro país las policías comunitarias, ahora estas se organizan con un fin muy específico de combate al crimen organizado, su aparición con este objetivo específico se da a partir de octubre y noviembre de 2012, es el caso de la Montaña y Costa Chica de Guerrero. Ahora también están emergiendo una serie de grupos de Autodefensa en lugares como tierra caliente Michoacán, donde comunidades como Apatzingán, Buena Vista, Tecapaltepec, se han armado, se dicen hartos de los abusos, del crimen organizado (La familia Michoacana y los Templarios) como de las autoridades, así, las comunidades en esos lugares empiezan a tomar el control de su propia seguridad, en contra de aquellos que se escudan en las armas bajo el amparo de la indolencia del gobierno en los tres niveles, todo ello, ha llevado a que desde las bases, la colectividad se está organizando, levantando en armas, rechazando todo aquello que venga del Estado, ya que no cree en que las autoridades sean capaces de restablecer el orden, cabe preguntar ¿qué pasa cuando la sociedad se revela contra el raquítico orden establecido? ¿Cómo restablecer el orden y el poder del Estado?


Artículo

5

El poder no tiene sentido sin el concepto de violencia, pero más aún, el orden que crea el Estado emana violencia, es tajante Méndez (2007, p. 33) en plasmar que “la violencia es ineludible en toda sociedad y que el orden del Estado no es más que una forma de sistematizarla, de encausarla, de adecuarla a fines específicos para que sea posible la vida social.”

Jorge Fernández Menéndez en su columna del 13 de marzo del presente año, manifestó que se crearon grupos armados de autodefensa en 37 municipios del país: 19 en Guerrero, 5 en Michoacán, 4 en el estado de México, 1 en Morelos, 2 en Campeche, 11 en Chiapas, 1 en Jalisco, 1 en Oaxaca, 5 en Veracruz y 1 en Yucatán. http://www.excelsior.com.mx/jorge-fernandez-menendez/2013/03/22/890268 Para Javier Brown, la diferencia entre la Policía Comunitaria y las autodefensas radica en que las primeras son legales y legitimas mientras que las segundas se dan al margen de la ley y consecuentemente carecen de legitimidad, y por ende de política pública. Las circunstancias de esparcimiento de estos grupos, se encuentran en los acontecimientos iniciados en el sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, pero que desafortunadamente continúan en el gobierno de Enrique Peña Nieto. Aunque mucho se esperó del arribo de Enrique Peña Nieto a la presidencia de la república, para abatir este mal, pues se dijo de variadas formas “ellos sí saben gobernar”, tristemente se ha visto que los índices de violencia con respecto al crimen organizado en el periodo de Felipe Calderón no han bajado con el gobierno actual, el 14 de marzo del año en curso, la revista Proceso publicó que “según las cifras de la Secretaría de Gobernación (Segob) y de su titular, Miguel Ángel Osorio Chong, durante el primer año del gobierno de Calderón se cometieron 10 mil 553 homicidios dolosos, es decir, 879 cada mes o 29 diarios, en promedio.” http://www.proceso.com.mx/, consultado el 25 de julio de 2013. Una cifra más reciente, muestra que “durante el gobierno de Enrique Peña Nieto -desde diciembre que tomó posesión hasta el final de junio pasado- han ocurrido al menos 7 mil 119 asesinatos en diferentes hechos violentos, según cifras de la Secretaría de Gobernación.” http://www.prinosaurios.com/van-7mil-119-asesinatos-de-diciembre-a-junio-durantegobierno-de-epn/#sthash.FTwKmjr4.dpuf En fin, la lógica es ineludible, ahí, donde el Estado es débil, donde los niveles de corrupción están más que desbordados, donde el miedo está por encima de cualquier otro sentimiento, el terreno es fértil para la aparición de los grupos de autodefensa, de las policías comunitarias ex profeso para defensa contra la actuación del crimen organizado y a veces también en la actuación de este último en contubernio con las autoridades locales. Pero su emergencia y diseminación por amplios espacios del territorio nacional conlleva la gestación de un problema mayor, la violencia sin control, sin regulación legal, aunque el objetivo sea genuino de inicio, se pervierte rápidamente cuando se actúa al margen de la ley, nada puede ser más dañino para una nación que tener un Estado famélico en su fuerza, incapaz de imponer orden, corrompido desde sus propias entrañas y tremendamente deslegitimado en

aquellos lugares donde más aqueja el crimen organizado, porque ahí la ley no sirve, ahí el poder estatal ha sido desplazado por el poder por sí mismo, y esto no es más que una bomba de tiempo que tarde que temprano nos terminará por estallar en el rostro a todos los mexicanos. No sirve de mucho desplazar a las fuerzas federales, de hecho, ya hasta parece contraproducente, pues se ha abusado de la manifestación total de la fuerza del Estado, en manos de las fuerzas armadas, al grado que su presencia en las calles, hoy día ya no es garantía de seguridad, el ejemplo más desolador es el del Ejercito Mexicano, una institución que una década atrás gozaba de máxima reputación, pero en el gobierno de Felipe Calderón y ahora incluso con Enrique Peña Nieto, está prostituido, rebajado y vilipendiado por todos lados, algunos piensan que en muchas partes está coludido con el crimen organizado, en otras partes dicen que solo hacen presencia esporádica y eso no es suficiente para combatir el crimen organizado, otros tantos apuntan que este ha sido rebasado en estrategia y armamento por los delincuentes del narcotráfico, otros más dicen que está tremendamente limitado porque se circunscribe a órdenes de muy pocos alcances, también organismos internacionales lo ha puesto en la mira como violador de derechos humanos, el costo de tenerlo en las calles es muy alto, y los resultados son bastante cuestionables. Cómo hacer entonces para restablecer el orden del Estado si su manifestación de fuerza excelsa ha sido insuficiente para contener al crimen organizado. Al tiempo con este complicado entuerto.

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Fuentes: Corey, Robin, 2010, El miedo, historia de una idea política, México, FCE. Hobbes, Thomas, 2007, Tomo I., El Leviatán, México, Gernica. Méndez Alzamora, Manuel (editor), 2007, Sobre el Poder, España, Tecnos. Biblioteca de Historia y Pensamiento Político. Comunicación Política y Política de Comunicación Organizacional en la PSD del Gobierno de Álvaro Uribe Vélez en http://www.javeriana.edu.co/biblos/tesis/comunicacion/tesis129.pdf de la parra Daniel y Tortosa José María, Violencia Estructural, una ilustración del concepto, GEPYD, Grupo de estudios de Paz y Desarrollo, Universidad de Alicante, en http://www.ugr.es/~fentrena/Violen.pdf http://www.prinosaurios.com/van-7mil-119-asesinatos-de-diciembre-a-junio-durante-gobierno-de-epn/#sthash. FTwKmjr4.dpuf Jiménez Bautista, Francisco y Adolfo Muñoz, Francisco. Violencia cultural, en http://www.ugr.es/~fmunoz/documentos/ Violencia%20estructural.html Proceso.com.mx, http://www.proceso. com .mx/?p=336263 http://www.excelsior.com.mx/jorge-fernandez-menendez/2013/03/22/890268


Artículo

6

Madero: el final de una gestión con un partido convulsionado y fragmentado Por Emiliano López El actual dirigente nacional panista, Gustavo Madero, fue electo en un clima candente y convulsionado y así va a terminar su gestión. Madero no tuvo las suficientes herramientas personales y apoyos de sus correligionarios para detener la caída del panismo a nivel nacional y local. El descenso del panismo no solo son por la impericia e inoperancia de Madero, sino también, provocada por los neopanistas oportunistas como Fox entre otros, que desplazaron a panistas tradicionales en los puestos claves del partido. Fox y Calderón causaron mucho daño al panismo al quebrar su unidad, su disciplina y su institucionalización, para dar paso a una forma de elección y toma de decisiones basado en apreciaciones personales limitadas y la cercanía con el poder, que ocasionaron una tribalización panista. En su tiempo los dos expresidentes panistas hicieron y deshicieron en el partido con desastrosos resultados electorales ya documentados, con ellos surgieron a la luz pública panistas, políticos y dirigentes nacionales pragmáticos y de miras cortas. En el 2000 como en el 2006 el panismo no creció, ni se fortaleció, debido a falta de una planeación y comunicación política prospectiva partidista. El hacer y quehacer panista, político y gubernamental fue de carácter cortoplacista e inercial. El poder presidencial que pudo haber fortalecido y agrandado al panismo, no lo hizo. Tan mal hicieron y resultaron las cosas que tuvieron que recurrir a las alianzas entre el PAN y el PRD. Estas alianzas en el pasado y en el presente no han sido de gran utilidad para detener el avance del priismo, como lo muestran los resultados electorales del pasado y el presente. Además, de lo anterior en 12 años, el blanquiazul ha carecido de liderazgos sólidos y sustentados en lo colectivo e intelectual personal. Generalmente una carrera meteórica y emergente en lo individual, no significa que ocurra lo mismo en lo colectivo, de ahí el fracaso en lo colectivo. Gustavo Madero tampoco tuvo las herramientas personales, ni colectivas para hacer un buen papel, solo administró la inercia de las circunstancias y coyunturas políticas, las cuales no generan buenos resultados. En la tabla 1 se expone y analiza el perfil político del dirigente nacional panista. Madero proyecta una experiencia más empresarial y legislativa que política, su única incursión en una campaña amplia y competida fue por la presidencia municipal de Chihuahua y la perdió. Madero prácticamente no construyó su carrera, se la construyeron al plegarse y recibir apoyo del exgobernador de Chihuahua, Francisco Barrio Terrazas, y después de Felipe Calderón, con el apoyo presidencial, se desbancó al senador Santiago Creel de la coordinación de la bancada panista en el Senado, para poner en su lugar a Madero. Por su perfil no era el más indicado para la dirigencia nacional panista, pues no es conciliador, ni gran operador político. Por ello, la convulsión en su elección de dirigente nacional y no pudo hacer una cicatrización política interna en su partido. Polarización de inicio a fin en el panismo durante su ges-

Tabla 1.Perfil político de Gustavo Enrique Madero Muñoz Personalidad que proyecta

Trayectoria

Nació en Chihuahua, el 16 de diciembre de 1955 (57 años). Lic. en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Occidente. (ITESO) 1973-1977. Personalidad de bajo impacto político. No convence ni une en torno del PAN o de su liderazgo personal. Agilidad mental regular. Tiende a ser impulsivo y cerrado. Tiene tendencia a polarizar su entorno. Voz estridente y sin modulación. Discurso de bajo impacto. No tiene comunicación política, ni sabe cómo combinar cifras y frases para resaltar su discurso y adquirir mayor resonancia y comunicación. Lenguaje corporal disperso, gesticula mucho, no genera cercanía política y social. Tiene una red política y empresarial que no ha sabido aprovechar en beneficio del PAN.

Presidente Nacional del PAN, desde el 4 de diciembre de 2010, fue electo para el periodo 2011-2013. Líder de la fracción parlamentaria del PAN en el Senado. 2008-2010. Fue Presidente del Senado para el tercer año de ejercicio de la LX Legislatura del 2008 al 2009. Senador de la República por el Estado de Chihuahua para el periodo 20062012 Vicepresidente de la Coparmex en Chihuahua en 1993. Diputado Federal por el VI Distrito Electoral Federal de Chihuahua, electo a la LIX Legislatura 2003-2006 donde fue designado Presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público de la Cámara de Diputados. Excandidato a la presidencia municipal de Chihuahua, cargo que perdió ante el priista Jorge Barousse Moreno. Secretario de Planeación y Evaluación del Gobierno del Estado de Chihuahua. Coordinador de COPLADE. durante la gubernatura de Francisco Barrio Terrazas en 2001. Presidente del Consejo de Desarrollo Económico del Estado de Chihuahua A. C. Ex Presidente de Desarrollo Rural del Estado de Chihuahua A. C. Miembro del Consejo de Administración y Presidente del Comité de Auditoria de Grupo VITRO S. A. de C. V.

Cifras electorales y posiciones federales en la era maderista Madero no entrega buenas cuentas en la elección de cargos federales, como dirigente nacional evaluó y avaló los candidatos a los distintos cargos de elección federal que fueron derrotados, la caída panista no sólo se debió a la confrontación entre Calderón, Madero y la candidata presidencial, Josefina Vázquez Mota, así como, de la pésima gestión de FCH que contribuyeron a la derrota del panismo. La tabla 2 muestra que en la elección federal y la más importante que tuvo a su cargo, Madero, no pudo, o no supo qué hacer, o las dos cosas, en la contienda federal. Impero la auto-complacencia y el auto engaño político de que las cosas estaban marchando bien, pero los resultados electorales reflejaron otra cosa. En la gestión de Madero tuvo fuertes pérdidas en la elección federal del

tión, no estableció puentes políticos, ni creó, capacitó o eligió a buenos operadores políticos en lo interno. La polarización interna se recrudeció y rebasó a sus protagonistas en detrimento de la imagen partidista y de la dirigencia nacional. La lucha política entre los simpatizantes calderonistas y corderistas contra los maderistas erosionan la institucionalización y unidad panista. El trasfondo es el inicio de la lucha por la nueva elección de la dirigencia nacional del PAN, por los cargos de elección popular para el 2014, además de las posiciones con miras a la elección presidencial del 2018. Madero como sus antagonistas no hacen uso de la política como una de las herramientas principales para conciliar y negociar espacios que permita reforzar la institucionalización y unidad partidista. La visión y acción cortoplacista e inercial maderista se reflejó en los resultados electorales federales y locales.

Tabla. 2 Cargos y resultados en elecciones federales, fuente IFE y sexto informe de gobierno de Calderón PRESIDENTES

SENADORES

DIPUTADOS FEDERALES

2000

2006

2012

2000

2006

2012

2000

2003

2006

2009

2012

PAN

1

1

0

47

50

38

207

148

206

148

114

PRI

0

0

1

59

33

52

208

203

106

201

212

PRD

0

0

0

16

26

22

53

97

127

97

104

VOTACIÓN EFECTIVA POR CARGO DE ELECCIÓN POPULAR EN MILES 2000

2006

2012

2000

2006

2012

2000

2003

2006

2009

2012

PAN

15989636

15000284

12,473,106

14198

13889

13126

14212

8306

13754

9679

12971

PRI

13579718

9301441

18,727,398

13 694

11622

15 607 13 722

9 916

11 620

12 829

15 972

PRD

6256780

14756,350

15535,117

7 024

12 293

9 268

4 765

11 942

4 218

9 204

Transición

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6 943


Artículo

7

poder a nivel nacional que debe ser desarticulada, disciplinada e institucionalizada. Una nueva dirigencia no va a resolver por sí sola el problema, se requiere del apoyo de todos los instrumentos administrativos, económicos y políticos para reencauzar las luchas internas de poder que dañan a este partido. Los resultados que muestra la tabla 3, indican que el PAN no está de regreso al poder político y presupuestal, sino que aún se está recuperando del nocaut efectivo que le puso el PRI. Gubernaturas por entidad federativa ganadas por los tres principales partidos En la dirigencia de Madero se perdió Jalisco, estado considerado bastión panista y de alta rentabilidad electoral. Asimismo Morelos, de menor rentabilidad. Ganó las gubernaturas de Guanajuato considerado de alta rentabilidad electoral, así como Baja California y Baja California Sur de menor rentabilidad electoral. Baja California fue cedida indirectamente al PAN, pues los indicadores locales favorecían para un triunfo total del priismo, los priistas pusieron a un candidato menos competitivo, como Castro Trenti en lugar de Hank Rhon, este último más agresivo y más experimentado y con mayores posibilidades de ganar la gubernatura de Baja California. En el ajedrez político, el PRI ofreció un peón para avanzar en sus propias reformas. El PRI ganó la mayoría de gobernadores y los estados de mayor rentabilidad electoral, en total obtuvo 7 de 14 disputados, entre ellos, el estado de México, Michoacán, Jalisco y Chiapas. Por su parte, el PRD ganó 4 gobernadores, 2 de alta rentabilidad electoral y 2 de menor rentabilidad. En

Tabla 3. Procesos electorales locales 2011, 2012 y 2013 Fuente: Institutos electorales estatales Resultados del PAN en procesos electorales locales comparados con los logrados por el PRI y PRD. 2011 Elección

2012

2013

TOTAL GLOBAL

total

PAN

PRI

PRD

total

PAN

PRI

PRD

total

PAN

PRI

PRD

total

PAN

PRI

PRD

Gobernadores

6

1

4

1

7

1

3

3

1

1

0

0

14

3

7

4

Congresos

4

1

3

0

15

2

9

4

13

2

10

1

32

5

22

5

Municipios

222

51

104

39

891

193

470

127

931

112

434

44

2044

356

1008

210

Capitales

4

0

4

0

14

3

9

2

13

5

8

0

31

8

21

2

2012: perdió la elección presidencial; perdió 12 senadores, de 50 que tenía en el 2006 logró 38; perdió 34 diputados federales, de 148 que tenía en el 2009 logró 114; en la era maderista cayó 92 diputados federales con respecto a la elección del 2006 donde obtuvo 206. En la tabla 2, se muestra y compara lo que perdió el PAN y lo que ganaron sus principales competidores. Como se visualiza, el PAN es el principal perdedor en cargos federales y el principal ganador es el PRI, actualmente este partido puede controlar el Congreso de la Unión con una o dos alianzas, sin tantas complicaciones, o bien cooptando a algunos legisladores, por lo que el Pacto por México, sólo es un instrumento de legitimidad del gobierno federal, no es debilidad, este instrumento político beneficia más al PAN y PRD, que al PRI. El pacto beneficia al PAN y a su actual dirigente nacional. En la elección presidencial del 2012 hubo un descenso de 2.527,178 votos con respecto a la elección de 2006 y 3.516,530 de votos con respecto a la elección del 2000. En el 2012 pasó a la tercera posición después de haberse mantenido en el primer lugar en dos periodos presidenciales anteriores. En la elección presidencial del 2012 obtuvo el 25.4 % del total de votos, contra 38.1 % del PRI y 31.6% del PRD.  El panismo logró menos votos que en las elecciones presidenciales del 2006, en las cuales el PAN logró 35.8%, el PRI 22.2% y el PRD 35.3%; y en las del 2000, el PAN alcanzó el 42.5%, PRI 36.1% y PRD 16.6%. Igualmente se nota un evidente descenso en la votación efectiva en senadores y diputados federales. En materia federal Madero presenta peores resultados que sus antecesores. En la elección de senadores perdió 763 mil votos con respecto a la elección de 2006  y más de un millón de votos en comparación con la elección del 2000. En elecciones de diputados federales perdió 783 mil votos en comparación con la elección del 2006 y un millón 241 mil con respecto a la del 2000.  Madero no ata, ni desata en materia federal. Resultados de Madero en procesos electorales locales en las elecciones de 2011, 2012 y 2013 La gestión maderista tuvo bajos resultados en los comicios locales, logró 3 gubernaturas de 14 en disputa; ganó 5 congresos locales de 32 en juego; triunfó en 356 municipios y ganó 176 en alianza con el PRD, en

los estados de Oaxaca, Puebla y Zacatecas, municipios ganados, de 2044 disputados; obtuvo 8 capitales de 31 competidas. En porcentaje, el PAN logró 28.5% del total de gubernaturas, contra el 50% que obtuvo el PRI y 21% del PRD; en los congresos el PAN ganó 15.6% contra 68.7% del PRI y 15.6% del PRD; en municipios el panismo logró el 17. 4 % sin contar los municipios ganados en alianza con el PRD en Oaxaca y Puebla, contra 49.4 % del PRI y 10.2% del PRD; en capitales el PAN obtuvo el 25.8% contra 67.7% del PRI y 6.4% del PRD. Estos resultados obligan a una reflexión global e integral de lo que hay que resarcir y unir internamente en el panismo. Es cierto, Madero es uno de los principales responsables de la derrota electoral, pero el partido panista ya estaba fragmentado y polarizado, la dirigencia nacional refleja debilidad e impotencia ante los intereses locales. Existe una feudalización del

Tabla 4. Gobernadores ganados por los principales partidos en las elecciones del 2011, 2012 y 2013 Elección de gobernadores

2011 (6 Gober.) PAN

PRI

2012 (7 Gober.)

PRD

PAN

PRI

2013 (1 Gober.)

PRD

PAN

PRI

Resultado global

PRD

PAN

Baja California

1

Baja California Sur

1

PRI

Coahuila

1

Chiapas

1

Distrito Federal

1

Guanajuato

1

Guerrero

1

Jalisco

1

México

1

Michoacán

1

Morelos

1

Nayarit

1

Tabasco

1

Yucatán Total

PRD

1 1

01.08.2013

4

1

Transición

1

3

3

1

0

0

3

7

4


Artículo

8

En el 2000 como en el 2006 el panismo no creció, ni se fortaleció, debido a falta de una planeación y comunicación política prospectiva partidista. (...) El poder presidencial que pudo haber fortalecido y agrandado al panismo, no lo hizo. Tan mal hicieron y resultaron las cosas que tuvieron que recurrir a las alianzas entre el PAN y el PRD. Estas alianzas en el pasado y en el presente no han sido de gran utilidad para detener el avance del priismo, como lo muestran los resultados electorales del pasado y el presente. las elecciones por las gubernaturas el PAN se ubicó en el tercer lugar, el PRD segundo y el PRI en el primer lugar, como  lo indica la tabla 4. Madero también entrega malas cuentas en las gubernaturas, ningún panista debería estar conforme con estos resultados. El problema no solo es estar inconforme, sino buscar y proponer soluciones reales, efectivas y duraderas a la feudalización del poder interno del panismo, que va de lo local a lo nacional y viceversa. Los resultados obtenidos muestran una feudalización y polarización interna, por lo que se hace necesaria una revisión y ajuste en las normas de acceso al poder y sanciones a quien no las quiera respetar, además de hacer diagnósticos local y nacional de las derrotas para hacer un control de daños, que permita ver y analizar las vertientes de fallas. Congresos locales ganados por los principales partidos De 32 congresos locales disputados en los tres periodos locales, el PAN ganó 5, el PRI 22 y el PRD 5. El panismo disminuyó su poder político y presupuestal, así como su resonancia política y legislativa. En varios estados tuvo la oportunidad de acotar el margen de maniobra de los gobernadores priistas o cogobernar con ellos, pero su cosecha electoral fue baja. Ello refleja una mala evaluación del perfil de los candidatos a diputados locales que finalmente perdieron, por no ser competitivos electoralmente. Se percibe que Madero perdió el control de la selección y evaluación de los candidatos en los estados. Los congresos son un factor importante de los equilibrios y contrapesos de poder político a los gobernadores y necesarios para impulsar reformas que vayan de lo local a nacional. Las pérdidas electorales son cuantiosas, en todos lados y en todas direcciones. Con alianzas y sin alianzas entre el PAN y PRD, el PRI les gana la mayoría de las contiendas electorales, como lo muestra la tabla 5.  El PRI se fortaleció como primera fuerza, mientras que el PAN y el PRD están empatados en el segundo lugar. El PRD estuvo cerca de rebasar al panismo y dejarlo en tercer lugar. El PRD con menor capital político y presupuestal logró mejores resultados que el panismo. Municipios ganados por el PAN, PRI y PRD El PAN ganó una tercera parte de municipios, de los que ganó el PRI. El panismo obtuvo 356 alcaldías de 2044 disputados, más 176 en alianza con el PRD. El PRI obtuvo 1008. El PRD 210 y 176 en alianza con el PAN. El PRI se ubicó como primera fuerza municipal, el PAN en segunda y el PRD en tercera. El partido blanquiazul tuvo posibilidades de duplicar, por lo menos, su cantidad de municipios ganados, puesto que

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Tabla 5. Congresos locales ganados por los principales partidos en los comicios de 2011, 202 y 20113 Elecciones de Congresos

2011 (4 ) PAN

PRI

2012 (15) PRD

PAN

PRI

2013 (13) PRD

PAN

PRI

Resultado global PRD

PAN

Aguascalientes

PRI 1

Baja California

1

Baja California Sur

1

Campeche

1

Coahuila

1

Colima

1

Chiapas

1

Chihuahua

1

Distrito Federal

1

Durango

1

Guanajuato

1

Guerrero

1

Hidalgo

1

Jalisco

1

México

1

Michoacán

1

Morelos

1

Nayarit

1

Nuevo León

1

Oaxaca

1

Puebla

1

Querétaro

1

Quintana Roo

1

S. Luis Potosí

1

Sinaloa

1

Sonora

1

Tabasco

1

Tamaulipas

1

Tlaxcala

1

Veracruz

1

Yucatán

1

Zacatecas

1

Total

PRD

1

Transición

3

0

01.08.2013

2

9

4

2

10

1

5

22

5


Artículo

9

Madero prácticamente no construyó su carrera, se la construyeron al plegarse y recibir apoyo del exgobernador de Chihuahua, Francisco Barrio Terrazas, y después de Felipe Calderón, con el apoyo presidencial, se desbancó al senador Santiago Creel de la coordinación de la bancada panista en el Senado, para poner en su lugar a Madero. Tabla 6. Municipios ganados por los tres principales partidos en los comicios locales de 2011, 2012 y 2013 Mpios. Entidad federativa

2011 (222 MUN.) PAN

PRI

PRD

2012 (891 MUN.) PAN

PRI

PRD

2013 (931MUN.)

TOTAL GLOBAL

PAN

PRI

PRD

PAN

PRI

PRD

Aguascalientes

11

3

3

0

3

3

0

Baja California

5

2

3

0

2

3

0

Baja California Sur

5

1

2

2

Campeche

11

0

11

0

Coahuila

38

9

29

0

Colima

10

3

6

1

3

6

1

Chiapas

122

14

43

15

14

43

15

Chihuahua

67

16

50

0

Distrito Federal

16

1

1

14

Durango

39

6

32

0

Guanajuato

46

23

17

3

23

17

3

Guerrero

81

4

30

43

4

30

43

Hidalgo

84

8

47

7

Jalisco

125

22

87

5

22

87

5

México

125

16

93

11

16

93

11

Michoacán

113

31

47

29

Morelos

33

2

8

13

Nayarit

20

11

8

1

Nuevo León

51

13

32

2

Oaxaca

153

66*

63

66*

66*

63

66*

Puebla

217

94*

84

94*

94*

84

94*

Querétaro

18

5

13

0

Quintana Roo

10

0

10

0

S. Luis Potosí

58

11

32

4

Sinaloa

18

3

15

0

Sonora

72

45

26

1

45

26

1

Tabasco

17

0

7

10

0

7

10

Tamaulipas

43

8

35

0

8

35

0

Tlaxcala

60

15

17

8

15

17

8

Veracruz

212

50

57

36

50

57

36

Yucatán

106

34

64

5

Zacatecas

58

1

2

2 0

11

0 9

16 1

1

31

47

47

8

0

8

13

1

5

32

13

2

0 0

11

32

34

39

193

64

470

10

0

4 3

104

32

29

13

51

0

7

2 11

50

0

14 6

8

29

15

0

5

127

16*

36

16*

16*

36

16*

112

434

44

356

1008

210

*El PAN y el PRD presentaron candidaturas municipales comunes en 3 estados, Oaxaca, Puebla y Zacatecas, ganando 176 municipios.

01.08.2013

Transición

tenía mejores condiciones, apoyos y recursos que sus opositores. En el proceso local del 2011, el PAN ganó 51 de 222 en juego, el PRI 104 y PRD 39. En el 2012, el PAN logró 193 de 891 disputados, el PRI 470 y el PRD 127. En los comicios del 2013, el PAN triunfó en 112 de 931 municipios, el PRI ganó 434 y el PRD 44. En alianza el PAN y PRD ganaron 76 ayuntamientos. El PAN no tuvo resultados favorables sobresalientes en las elecciones municipales. Estos resultados reflejan que las alianzas políticas no pueden vencer al priismo. Se visualiza que las alianzas cumplieron un ciclo entre dos posturas totalmente opuestas y que no abonan capital político y presupuestal directo a cada fuerza panista y perredista. La tabla 6, muestra los resultados municipales obtenidos por los principales partidos en cada entidad federativa. Capitales obtenidas por los partidos políticos en los comicios locales del 2011, 2012 y 2013 El PAN ganó 8 de 31 capitales de los estados, el PRI 21 y el PRD 2. Cada capital tiene amplio impacto a nivel estatal, por su fuerza presupuestal, administrativa y política, de ahí su importancia vital para cada partido. El PAN obtuvo las capitales de Aguascalientes, Mexicali, Saltillo, Monterrey, Puebla, Hermosillo, Tlaxcala y Mérida, de éstas sólo dos, Monterrey y Puebla, son de alta rentabilidad electoral. La mayoría de las capitales y varias de ellas de alta rentabilidad electoral las ganó el priismo. Por el número de capitales ganadas, el PRI es la primera fuerza, el PAN la segunda y el PRD la tercera. Madero tampoco tuvo buenos resultados en las contiendas electorales por las capitales. En la tabla 7 se visualiza las capitales en cada estado ganadas por el PAN, PRI y PRD. Las cifras indican contundentemente que Madero obtuvo peores resultados que sus antecesores, quien en realidad creció fue el priismo y el perredismo. Los resultados son un indicador de la retirada de Madero en la dirigencia nacional panista, su obstinación por mantenerse en el poder acentuará la polarización política interna panista. Lo que tiene que hacer, es tener una salida decorosa y digna, operando para institucionalizar al panismo mediante la disciplina, la unidad y la negociación política. Madero debe apoyar a un nuevo dirigente que tenga las mayores herramientas personales y políticas para fortalecer y unir al PAN. El partido requiere  de ajustes en requisitos y candados para elegir dirigente nacional, pues, no es suficiente ser militante panista de muchos años y de ganar la contienda interna, sino de cubrir un perfil personal y político que conduzca y fortalezca al partido en lo interno y externo.


Artículo

10

La lucha política entre los simpatizantes calderonistas y corderistas contra los maderistas erosionan la institucionalización y unidad panista. El trasfondo es el inicio de la lucha por la nueva elección de la dirigencia nacional del PAN, por los cargos de elección popular para el 2014, además de las posiciones con miras a la elección presidencial del 2018. Madero como sus antagonistas no hacen uso de la política como una de las herramientas principales para conciliar y negociar espacios que permita reforzar la institucionalización y unidad partidista. Tabla 7. Capitales ganadas por los principales partidos. 2011

Capitales Entidad federativa

PAN

PRI

2012 PRD

PAN

PRI

2013 PRD

PAN

PRI

TOTAL GLOBAL PRD

PAN

Aguascalientes

Ags.

1

Baja California

Mexicali

1

Baja California Sur Campeche

La Paz

1

Campeche

1

Coahuila

Saltillo

Colima

Colima

Chiapas Chihuahua

1

Tuxtla G.

1

Chihuahua

1 -

-

-

Durango

1

Guanajuato

Guanajuato

1

Guerrero

Chilpancingo

1

Hidalgo

Pachuca

1

Jalisco

Guadalajara

1

México

Toluca

1

Michoacán

Morelia

1

Morelos

Cuernavaca

1

Nayarit

Tepic

1

Nuevo León

Monterrey

Oaxaca

Oaxaca

Puebla

Puebla

1 1 1

Querétaro

Querétaro

1

Quintana Roo

Chetumal

1

S. Luis Potosí

S.L.P

1

Sinaloa

Culiacán

Sonora

Hermosillo

Tabasco

Villahermosa

Tamaulipas

Tlaxcala

Veracruz

Xalapa

Yucatán

Mérida

Zacatecas

1 1 1

C. Victoria

Tlaxcala

1 1 1 1

Zacatecas Total

PRD

1

Distrito Federal Durango

PRI

1 0

4

0

3

9

2

5

8

0

8

21

2

Las alianzas políticas entre el PAN y PRD no son rentables por partido y por agendas políticas Los resultados electorales aliancistas no contribuyen a vencer o disminuir la fuerza priista. Las alianzas como experimento cumplieron un ciclo que no dio los resultados esperados para cada partido y en su cometido de derrotar al priismo, además no contribuyen a distinguir y valorar la propia fuerza del PAN y el PRD, ni tampoco a su identidad política e ideológica. Las alianzas benefician a dichos partidos presupuestalmente, pero no benefician a la democracia partidista, ni mucho menos a los ciudadanos. Las posturas y agendas políticas son totalmente contrarias. El PAN representa a la derecha, a los poderes fácticos empresarial y religioso, representa al conservadurismo estancado o regresivo, por su parte el PRD representa el otro extremo. Ambos son pensamientos y posturas que representan un sector de la sociedad y que son necesarios para que la sociedad no se estanque y desbarranque, sino para que avance y se modernice en todos aspectos. Las agendas políticas son totalmente opuestas: el PAN representa a una parte importante de la sociedad y no se interesa, ni apoya a las minorías. El panismo defiende la tradicional familia heterosexual, defiende la vida desde la concepción, defiende más los intereses de los empresarios que de los trabajadores, defiende el estancamiento y sometimiento de la mujer por parte de la religión; defiende a los poderes fácticos salvajes como el del catolicismo y empresarial monopólico, tan de moda en este tiempo, entre otros temas. El perredismo defiende a mayorías y minorías, el derecho a las familias y matrimonios formados por personas del mismo sexo, asimismo, su derecho a la adopción de hijos; defiende el empoderamiento de la mujer sobre su propio cuerpo y por lo tanto su derecho al aborto, por encima de creencias religiosas particulares; defiende más los intereses de los trabajadores que el capital de los empresarios, entre otros temas que aborda. De estos dos partidos, ninguno de los dos representa a la mayoría o a toda la sociedad, representan y defienden a un sector en particular. El Estado es el único que debe representar y defender a mayorías y minorías, es decir, a toda la sociedad. El PAN ataca y combate logros del perredismo. Los partidos aliados, PAN y PRD, confunden y engañan a los ciudadanos por sus intereses políticos particulares, en los hechos se perjudican entre ellos y perjudican los intereses de mayorías y minorías. El PAN en complicidad con el catolicismo y el PRI penaliza en los congresos locales el aborto, logro del PRD en varios estados, asimismo, impide la aprobación de la legalización de matrimonios entre personas del mismo sexo.  Este panorama presentado motiva a reflexionar en serio y con sustento sobre la política interna y el rumbo del PAN, así como, de sus alianzas con el PRD.

emiliano_082002@yahoo.com.mx

Transición

01.08.2013


Artículo

La imagen del poder

11

Como te vendes te contratan Por AMECAP/ Jorge Muniain G. / Ernesto Morán

No solamente en la búsqueda de empleo una persona debe de cuidar lo que comunica. Aquellas personas responsables de vender productos o servicios (es decir, todos), deben cuidar qué es lo que buscan en la comunicación. Quienes son responsables de seleccionar y contratar personal, tienen que poner atención particular en aquella información que les ayude a tomar decisiones. Ya que, en la gran mayoría de los casos, los responsables de ésta labor en las organizaciones, no tienen experiencia previa, ni capacitación en estas significativas y esenciales actividades cotidianas. En este marco, la Asociación Mexicana de Capacitación de Personal y Empresarial A.C. (AMECAP) en su Programa de Formación Continua realizó el Desayuno – Conferencia: Como te vendes te contratan. Impartido por Jorge Muniain Gómez, quien es presidente de la Asociación Mexicana de Bolsas de Trabajo (AMEBOT), asociación civil que dedica sus esfuerzos a orientar, capacitar e instruir a personas para encontrar empleo. Además, es director general de Employer de México, compañía editorial que produce un periódico especializado en empleos de nivel medio y ejecutivo. Buscar un buen trabajo y un buen trabajador, es un proceso complicado que requiere mucha disciplina, dedicación y una buena dosis de tolerancia a la frustración, situaciones por las que todas las personas han pasado alguna o algunas veces en su vida, desde un velador hasta un gran empresario. Sin embargo, las oportunidades esperadas llegan, si se cuenta con el apoyo de una guía que identifique y facilite la búsqueda de este binomio esencial en el mundo de los negocios, ya que la desorganización puede alargar el periodo de una vacante y provocar desesperación, pero sobre todo una búsqueda pobre con resultados infructuosos. Jorge Muniain Gómez autor del libro “Como te vendes te contratan. técnicas infalibles para encontrar (o cambiar de) empleo”, ofrece en 24 capítulos cientos de consejos y recomendaciones para encontrar empleo rápidamente, que van desde el diseño de un currículum vitae que sí logre entrevistas inmediatas, hasta la creación de una red de contactos clave, pasando por la detección de los sitios adecuados de búsqueda de acuerdo al perfil, técnicas elementales para aquellos entrevistadores que tienen el reto de ubicar a la gente clave para los objetivos clave de la organización. Head Hunters, agencias de empleos, sitios de empleo en Internet son componentes tradicionales de búsqueda de empleo y candidatos para ocupar una vacante, pero lo cierto es que, el networking o labor de redes sociales pueden contribuir reducien-

do el tiempo de búsqueda y ser más efectivos, señala Jorge Muniain “Buscar empleo, así como, los mejores colaboradores, no es una simple actividad o una acción, es, en realidad, una técnica que, aunque puede parecer difícil y frustrante, resulta fascinante, y con la cual se puede tomar el control del destino personal y convertir ese difícil momento en una experiencia que cambiará para bien nuestra vida, nuestra trayectoria personal y el futuro de nuestra familia”. Finalmente, Ernesto Morán Santoyo quien es consultor en Imagen Pública, detalla algunos puntos importantes en el proceso de comunicación de las entrevistas de trabajo: •Cuide la primera impresión. La mente emocional por encima de la mente racional: Al cerebro le toma solo unos cuantos segundos el decodificar estímulos que darán como resultado la emisión de juicios de valor. Este punto es de vital importancia para quienes son entrevistados, pero también, para quienes realizan entrevistas, pues son la imagen de la empresa. •Distinga información. La imagen es dinámica: Con la finalidad de atraer la atención y no ser

01.08.2013

Transición

uno más, se debe de adaptar detalles del currículum para cada entrevista. Así mismo, quien entrevista, tiene la responsabilidad de extraer lo importante, y, después pasar a detalles menos importantes. •Coherencia. La eficiencia de una imagen irá en relación directa a la coherencia de los estímulos que la causen. •Si es vendedor, imagínese el reto que tiene por venderse bien a usted, aplique las diversas técnicas de ventas que domine: seguimiento a la venta, prepare puntos concretos de sus ventajas, cuide la relación, sino logra vender en esta ocasión, habrá próximas. •Si es ingeniero en sistemas, diseñe pasos a seguir en la búsqueda de empleo, resalte puntos críticos en el proceso, implemente decisiones ante elementos clave del candidato o la empresa en la que está aplicando. •Si es usted un cazador de talentos (trabaja en RRHH), tiene el compromiso de identificar aquellos candidatos con cualidades, características, capacidades, fortalezas, que requiere la empresa y el puesto. Si usted tiene talento, su compromiso es mostrarlo.


Artículo

12

Deuda estatal, Mitos Por Carlos Loeza Manzanero

Una temática que forma parte de las prioridades de atención para las autoridades federales y así lo ha señalado la Secretaría de Hacienda y Crédito Público es la Deuda Estatal y Municipal, sobre lo cual el titular de esa Secretaría ha indicado que no habrá rescate alguno y que se tomarán las medidas necesarias para el ordenamiento de las finanzas subnacionales. Sobre el particular, si bien resulta necesario una revisión profunda sobre las finanzas de estados y municipios, para identificar los requerimientos prioritarios y todos los conceptos y partidas de gasto susceptibles de racionalizar, para avanzar a una situación de mayor eficacia también es cierto que se ha indicado que se buscará una reestructuración de pasivos, que aligere su pesada carga sobre las finanzas subnacionales. Es de destacar, que aún en el caso de una reestructura que aligere la pesada carga del costo del servicio de la deuda, no se llega al fondo del asunto que consiste en que los ingresos de estados y municipios son insuficientes parta hacer frente a sus requerimientos mínimos de gasto, incluyendo el costo de servicio de la deuda, lo que se refleja en una dependencia creciente y aguda respecto de las transferencias federales. Es de señalar al respecto, que en 2001 se registró la siguiente situación: de cada peso de que disponían las finanzas estatales, 93 centavos correspondían a transferencias federales y 7 centavos a ingresos propios, Para el 2009 la situación era ya de 95 centavos de transferencias federales y tan solo 5 centavos de ingresos propios y para este 2013 se estima que la relación llegará a 96 centavos de transferencias federales y apenas 4 centavos incluso un poco menos, de ingresos propios. Lo anterior pone en evidencia el deterioro de las finanzas estatales y del federalismo fiscal, que obliga a la necesidad urgente de tomar medidas para corregir esa situación. Lo señalado coincide con una situación caracterizada por el agotamiento del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal creado en 1980 y que resulta apremiante su actualización. En ese sentido es conveniente analizar situaciones y propuestas, la del autor de esta nota consiste en una revisión profunda de potestades tributarias, cuya propuesta específica se presenta más adelante. En relación a la temática de deuda estatal resulta conveniente señalar que con frecuencia es calificada por autoridades del gobierno federal, como resultado de dispendio de gobernadores y en su caso de presidentes municipales, pero ese enfoque no explica en su integralidad la problemática, toda vez que se debe considerar que su esencia radica en insuficiencia de los ingresos para financiar los requerimientos de gasto y además no se analiza ni se presentan propuestas factibles para que estados y municipios puedan disponer de mayores ingresos propios, que modifique hacia la baja la dependencia de transferencias fede-

Obligaciones Financieras de entidades federativas y entidades ‘Saldos al cierre de cada año y al 30 de Septiembre de 2012 ‘(Millones de pesos) Entidad Federativa TOTAL

2006

2007

2008

2009

2010

2011

2012

160,093.5

186,470.0

203,070.2

252,153.5

314,664.3

390,777.5

434,761.2

958.4

2,347.4

2,440.2

2,816.1

2,603.1

3,076.7

3,155.9

4,556.0

5,809.9

6,438.2

8,895.2

9,490.8

11,450.7

12,762.2

647.9

662.3

731.0

2,015.4

2,030.8

1,800.0

1,687.7

Aguascalientes 1_/ Baja California Baja California Sur Campeche

0.0

56.4

35.0

0.0

328.6

1,010.9

1,115.1

Coahuila

420.0

486.9

1,831.9

1,561.6

8,267.1

36,509.6

36,421.7

Colima

889.7

901.6

1,068.0

1,270.0

1,303.9

2,223.0

2,138.7

Chiapas 2_/

881.7

6,005.4

7,069.9

9,215.0

8,236.2

14,225.9

16,412.9

Chihuahua 3_/

6,896.7

6,623.3

6,300.6

13,183.0

12,547.0

17,318.6

23,284.8

Distrito Federal 4_/

44,085.9

44,079.5

45,579.6

47,529.5

52,578.5

56,232.2

58,773.8

Durango

2,680.9

2,692.1

3,153.3

3,643.7

3,697.7

4,425.5

4,263.6

Guanajuato

1,972.4

3,174.9

3,801.1

6,410.0

7,632.2

8,499.3

8,074.1

Guerrero

2,309.5

2,236.3

1,773.0

3,140.8

3,794.9

3,528.9

3,039.6

Hidalgo

2,451.8

2,481.4

2,466.4

3,909.2

4,022.9

3,745.1

3,642.9

Jalisco

8,830.8

8,480.4

12,309.9

20,163.4

22,122.9

24,309.0

26,015.3

Estado de México 5_/

31,975.7

32,316.3

32,838.6

33,017.5

38,249.7

38,195.9

39,929.3

Michoacán 6_/

2,811.4

6,581.1

6,757.8

7,770.9

10,069.5

15,140.6

15,528.1

Morelos

737.8

653.3

486.1

346.2

1,269.6

2,856.9

2,871.1

Nayarit

547.9

648.0

1,539.7

2,215.7

3,150.9

5,534.5

6,320.1

Nuevo León 7_/

16,711.1

17,346.2

17,959.9

27,070.7

33,971.5

38,590.5

46,952.9

Oaxaca 8_/

1,506.2

4,245.3

4,544.6

4,483.8

4,615.4

5,360.3

5,660.4

Puebla

3,360.3

6,250.0

6,327.4

6,501.8

9,104.7

9,318.2

9,115.0

Querétaro

1,717.9

1,891.2

1,975.2

2,355.8

2,219.8

2,082.8

1,811.1

Quintana Roo

1,880.0

2,427.8

2,756.4

3,743.2

10,037.2

13,025.7

15,006.5

San Luis Potosí

2,712.8

2,771.5

2,865.4

4,580.1

4,823.5

4,639.8

4,688.2

Sinaloa

4,226.1

4,579.2

4,514.7

4,476.5

4,879.3

5,271.4

7,416.8

Sonora

6,248.8

6,922.5

11,390.7

11,258.2

17,287.4

14,023.9

15,105.8

Tabasco

639.4

4,561.7

2,068.0

1,962.7

2,233.2

2,900.1

4,823.8

Tamaulipas 9_/

782.9

1,344.0

1,507.4

6,637.4

10,069.8

11,277.3

10,924.1

Tlaxcala

180.0

210.0

0.0

0.0

0.0

52.8

43.1

5,514.3

7,074.4

9,169.7

9,331.2

21,499.9

27,938.1

40,028.9

Yucatán

743.1

476.0

730.9

2,076.1

1,844.3

2,504.8

2,426.0

Zacatecas

216.1

133.7

639.6

572.8

682.0

3,708.5

5,321.8

Veracruz 10_/

Fuente: Elaborado por la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas, SHCP con información proporcionada por las Entidades Federativas.* *Nota: Información proporcionada por las Entidades Federativas a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público sobre la situación que guardan sus obligaciones financieras inscritas en el Registro de Obligaciones y Empréstitos de Entidades Federativas y Municipios establecido en el

Transición

01.08.2013

Reglamento del Artículo 9o. de la Ley de Coordinación Fiscal y algunas otras Obligaciones reportadas por las Entidades Federativas. Incluye las obligaciones inscritas de sus organismos paraestatales y paramunicipales. Las cifras pueden variar debido al redondeo.


Artículo

13

y Realidades 1_/ El saldo total de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de Aguascalientes incluye un crédito cuya fuente primaria de pago, del principal al vencimiento del crédito, la forman recursos provenientes de la redención de bonos cupón cero –adquiridos con ingresos propios de la entidad–. Los intereses serán pagados por el Gobierno del Estado con recursos provenientes de las participaciones que le corresponden. 2_/ El saldo total de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de Chiapas incluye dos emisiones bursátiles con ingresos derivados de la recaudación del Impuesto sobre Nóminas. 3_/ El saldo total de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de Chihuahua incluye cuatro emisiones en bonos carreteros, garantizados tres de ellos con fuente de pago propia, y el sexto cuenta con fuente de pago el Impuesto sobre Nómina y como garantía de pago un porcentaje de las participaciones federales. Además, incluye tres créditos cuya fuente primaria de pago, del principal al vencimiento del crédito, la forman recursos provenientes de la redención de bonos cupón cero –adquiridos con ingresos propios de la entidad–. Los intereses serán pagados por el Gobierno del Estado con recursos provenientes de las participaciones que le corresponden. 4_/ El saldo de las obligaciones financieras del Gobierno del Distrito Federal incluye diez emisiones bursátiles garantizadas con participaciones. 5_/ El saldo de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de México incluye una emisión bursátil garantizada con los ingresos futuros del Instituto de la Función Registral del Estado de México (IFREM). 6_/ El saldo total de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de Michoacán incluye una emisión bursátil garantizada con los ingresos derivados del Impuesto sobre Nóminas. 7_/ El saldo total de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de Nuevo León incluye tres emisiones bursátiles del Gobierno del Estado garantizada con ingresos propios, una emisión bursátil del Instituto de Control Vehicular y una emisión bursátil de la Red Estatal de Autopistas con fuente de pago propia. 8_/ El saldo total de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de Oaxaca incluye una emisión bursátil garantizada con los ingresos derivados del Impuesto sobre Nóminas, y de los ingresos por derechos vehiculares y otra emisión garantizada con Participaciones Federales. 9_/ El saldo total de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de Tamaulipas incluye un fideicomiso garantizado con el Impuesto sobre Nóminas. 10_/ El saldo total de las obligaciones financieras del Gobierno del Estado de Veracruz incluye siete emisiones bursátiles garantizadas con participaciones.

rales y permita posibilidades del ejercicio de Política económica en relación a las características y fuerzas y debilidades de gobiernos subnacionales En ese sentido se hace necesario revisar a fondo la situación que registra el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal.

Actualización del Sistema Nacional de Coordinación Fiscal (SNCF)

El Sistema Nacional de Coordinación Fiscal(SNCF) formalmente fue constituído al comenzar el año de 1980 y la característica principal fue en el ámbito de potestades tributarias, que consistió en un Acuerdo entre los tres órdenes de gobierno, federal, estatal y municipal, en el sentido de que la autoridad federal sería la única facultada para gravar ingreso y consumo, es decir, impuesto sobre la renta e IVA, lo que dio lugar a que las entidades federativas derogaran impuestos locales con ese propósito, sumando poco más de 300, y a cambio de ello, la autoridad federal se obligaba a resarcir esa merma de ingresos, definiendo que un porcentaje de la recaudación tributaria, se entregara a gobiernos subnacionales. En así que se formalizaron las denominadas participaciones federales, agrupadas en el denominado Fondo General de Participaciones en el Ramo Presupuestal 28. Esa proporción se ha ido modificando hasta llegar al 20% actual. El modelo económico denominado Neoliberal, registró agotamiento hacia el segundo semestre de 2008, que dio lugar a que la potencia económica del modelo, Estados Unidos tomara medidas para avanzar hacia un nuevo esquema, que a��n sin denominación oficial, dio lugar a que la economía Norteamericana líder del sistema económico que prevalece, tomara medidas de inmediato reflejadas en una activa participación estatal en el proceso económico, que las tres décadas anteriores había sido limitada en el modelo que se agotó. Es evidente que las diversas variables del señalado modelo económico también reflejaron agotamiento y ello da lugar a un replanteamiento en cada uno de sus componentes. En ese sentido se ubica el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, que requiere de una actualización y en ese sentido se plantea la necesidad de revisar de fondo sus componentes fundamentales. En lo particular la temática se concentra en el esquema de potestades tributarias, donde se hace necesario que los gobiernos locales dispongan de mayores recursos más allá de posibles excedentes petroleros, que la historia nos ha enseñado que resultan de gran utilidad, pero el país requiere de una mayor certeza y regularidad en la obtención de ingresos. Para ello se requiere adecuaciones de fondo cuya propuesta se presenta a continuación: Resulta necesario revisar y adecuar en su esencia el Sistema de Coordinación Fiscal y en particular en el aspecto central del mismo sistema, es decir, las potes-

01.08.2013

Transición

tades tributarias, que evidentemente tendrían efecto sobre las finanzas estatales, que sin duda es el propósito principal. La propuesta se plantea en las dos vertientes de los ingresos tributarios, como a continuación se señala: A. El impuesto sobre la renta a personas físicas, se convierta en una potestad estatal, reconociendo la factibilidad de que la acción impositiva y la recaudación sería más eficaz bajo la certeza de que las autoridades locales conocen acerca de los contribuyentes quienes son, donde están, a que se dedican. El impuesto sobre la renta a personas morales seguiría siendo potestad del gobierno federal. B. Impuesto al Valor agregado. En cuanto a los impuestos indirectos la propuesta consiste en que del total de la tasa impositiva una proporción quede en manos de las autoridades de la localidad donde se haya generado el consumo. A manera de ejemplo: se puede citar que del actual 16% del IVA, dos o tres puntos queden en el lugar del consumo. C. Es evidente que esa adecuación de potestades tributarias se tendría que reflejar en una disminución del porcentaje del Fondo General de Participaciones, bajo el entendido que el gobierno local tendría que llevar a cabo acciones eficaces para que sus ingresos compensen la disminución de participaciones y en adición logre ingresos excedentes. Bajo ese escenario se estarían logrando varios objetivos, destacando lo siguiente: Fortalecimiento de las finanzas estatales Fortalecimiento del Federalismo Fiscal Acciones que significarían un avance en términos de una Reforma Fiscal, toda vez que acciones relevantes para esta última se estarían logrando, como es el caso de la identificación de incremento de la base de contribuyentes. Las adecuaciones al modelo económico y las acciones referidas estarán configurando los niveles de interacción entre los tres órdenes de gobierno en beneficio de todos los mexicanos Las adecuaciones al sistema de coordinación fiscal deberán reflejarse en un fortalecimiento de la finanzas locales, que deberían de llevar a un mayor volumen de ingresos propios que entre sus consecuencias inmediatas estaría dando lugar a un incremento de los ingresos públicos, factor fundamental del federalismo fiscal y que debe verse reflejado en que la participación en el ingreso total y el gasto total refleje una mayor presencia de ingresos propios cuya misión sea el financiamiento de un mayor nivel de gasto. En ese sentido se presenta la esencia de las acciones fundamentales para la adecuación del gasto y que consisten en GASTAR MAS Y GASTAR MEJOR.


Artículo

14

Aún en el caso de una reestructura que aligere la pesada carga del costo del servicio de la deuda, no se llega al fondo del asunto que consiste en que los ingresos de estados y municipios son insuficientes parta hacer frente a sus requerimientos mínimos de gasto, incluyendo el costo de servicio de la deuda, lo que se refleja en una dependencia creciente y aguda respecto de las transferencias federales.

Adecuaciones al gasto público estatal.

GASTAR MAS, seria resultado de un aumento por el lado de los ingresos, es decir, mayor capacidad de financiamiento del gasto, y a su vez, la obligación acorde con los tiempos del país, de una mejora en la distribución de esos ingresos y en la ejecución del gasto. Consecuentemente una vez aprobadas las modificaciones en materia de las principales fuentes de ingreso, resulta indispensable avanzar en lo que constituyen las acciones para lograr el propósito de GASTAR MEJOR. La eficacia en el ejercicio del gasto tendría que ser un propósito central de la política económica reconociendo que sería un proceso y que se tendría que avanzar en paralelo al incremento del gasto y a su utilización lo más eficaz posible. Es evidente que la insuficiencia de ingreso para financiar gasto da lugar al endeudamiento y sobre esta variable resulta conveniente identificar los principales factores que determinan el endeudamiento estatal. Esos factores son: A. Incremento del costo del servicio de la deuda B. Gasto electoral C. Paripassus D. Reducción del margen disponible operativo E. Déficit Presupuestales A continuación los principales elementos de cada uno de los factores referidos. A. Incremento del costo del servicio de la deuda Como es conocido, el costo del servicio de la deuda se integra fundamentalmente por dos factores principales. Por un lado, el nivel de la tasa de interés y como la vertiente decisiva el denominado SPREAD que se refiere, a los puntos por encima de la tasa de interés que se aplican en función del deudor, es decir, a medida que el contratante de deuda registra deterioro financiero el número de puntos o sobretasa es mayor. Así entonces, una característica es que el SPREAD representa propiamente el termómetro de la situación financiera del deudor. Es de destacar que la situación financiera incluye para su análisis variables como las siguientes: montos de la deuda como proporción del PIB de la entidad; pago de servicio de la deuda en relación a Participaciones disponibles; pago de servicio de la deuda como proporción de los ingresos propios y pago del servicio de la deuda en relación a rubros relevantes de gasto, como puede ser el caso de gasto de inversión, principalmente. B. Gasto Electoral Este se ha convertido en un renglón determinante para las finanzas estatales, toda vez que los gobernantes en el poder hacen en general todos los esfuerzos a su alcance para conservar el poder para el partido político al que representan y en la medida en que el país ha avanzado en su proceso democrático, esa vertiente de gasto se ha convertido en una erogación fundamental que evidentemente impacta las finanzas locales, en

una práctica que se identifica como “ Clientelismo”, en forma independiente de los resultados formales de su gestión gubernamental. Es de destacar que el gasto electoral contempla diferentes niveles y conceptos, como puede ser en el primer caso los relativos al cambio del Poder Ejecutivo, Gobernador y Presidentes Municipales, Congreso Local, fundamentalmente. C. Paripassus Es un factor que cada vez más impacta a las finanzas estatales, se convierte en uno de los factores principales del endeudamiento estatal, sobre el particular, resulta conveniente destacar que una práctica común es que el gobierno federal realice aportaciones o apoyos particularmente para gasto de infraestructura por montos que en los últimos años han tenido la característica de ser crecientes, pero que en general se condicionan a que el gobierno receptor aporte una cantidad similar, que es lo que se identifica como paripassus. La fragilidad de las finanzas conlleva a que la autoridad estatal o municipal contrate deuda para poder hacer frente a la proporción que le corresponde bajo la certeza de que la recepción de los fondos federales está condicionada a la aportación estatal. Consecuentemente, en forma recurrente la posibilidad de que se realice la aportación estatal tiene la característica de que es a través de la contratación de deuda y aun en el caso de que pudiese reintegrar el importe contratado, estaría causando un gasto en costo financiero, que en general no se tiene suficiencia para hacer frente. Lo anterior es un factor relevante para la reducción del margen disponible operativo a que se refiere al monto no comprometido para cubrir los requerimientos que de manera cotidiana se registran en el ámbito local y municipal, regularmente también por motivos políticos como compromisos de la clase gobernante en visita a municipios con mayores rezagos, apoyos con sectores marginados y que no tienen evidentemente una programación presupuestal. D. Reducción del Margen Disponible Operativo En relación al denominado margen disponible operativo no se pueden soslayar erogaciones, normalmente excesivas para los propósitos distintos a la acción de gobierno, que regularmente se identifican como elementos de enriquecimiento de miembros de la clase gobernante. Todo ello da lugar a que de manera inexacta se llegue a señalar que esos dispendios son la causa principal del endeudamiento estatal lo cual es inexacto. Es evidente que resulta indispensable y urgente revisar de fondo y reordenar los destinos de gasto, donde es de todos conocido excesos y dispendios de la clase gobernante en la mayoría de los casos, pero por elevados que resulten, lo son para el reducido grupo de personas que integran los círculos más cercanos del poder, pero evidentemente que no se pueden considerar como la causa central del endeudamiento estatal.

Transición

01.08.2013

Deuda per cápita por entidad federativa,20121/ (Millones de pesos, personas y pesos) 2012 ENTIDADES

Total (mdp)

Población

Per Cápita (pesos)

TOTAL

434,761.2

115,639,915.0

3,759.6

Coahuila

36,421.7

2,852,479.0

12,768.4

Quintana Roo

15,006.5

1,454,603.0

10,316.6

Nuevo León

46,952.9

4,846,552.0

9,687.9

Chihuahua

23,284.8

3,478,181.0

6,694.5

Distrito Federal

58,773.8

8,865,660.0

6,629.4

Nayarit

6,320.1

1,122,323.0

5,631.2

Sonora

15,105.8

2,766,046.0

5,461.1

Veracruz

40,028.9

7,788,294.0

5,139.6

Baja California

12,762.2

3,320,259.0

3,843.7

Michoacán

15,528.1

4,419,787.0

3,513.3

Zacatecas

5,321.8

1,517,348.0

3,507.3

Jalisco

26,015.3

7,578,608.0

3,432.7

Chiapas

16,412.9

5,004,853.0

3,279.4

Tamaulipas

10,924.1

3,386,493.0

3,225.8

Colima

2,138.7

675,589.0

3,165.7

Sinaloa

7,416.8

2,811,088.0

2,638.4

México

39,929.3

15,633,788.0

2,554.0

Durango

4,263.6

1,671,288.0

2,551.1

Aguascalientes

3,155.9

1,243,865.0

2,537.2

Baja California Sur

1,687.7

697,611.0

2,419.2

Tabasco

4,823.8

2,317,554.0

2,081.4

San Luís Potosí

4,688.2

2,644,781.0

1,772.6

Morelos

2,871.1

1,824,843.0

1,573.3

Puebla

9,115.0

5,929,562.0

1,537.2

Oaxaca

5,660.4

3,873,609.0

1,461.3

Guanajuato

8,074.1

5,672,299.0

1,423.4

Hidalgo

3,642.9

2,763,875.0

1,318.0

Campeche

1,115.1

852,719.0

1,307.8

Yucatán

2,426.0

2,022,956.0

1,199.2

Querétaro

1,811.1

1,935,393.0

935.8

Guerrero

3,039.6

3,448,766.0

881.4

Tlaxcala

43.1

1,218,843.0

35.4

Fuente: Elaborado por la ASF con base en información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, INEGI, 2012. 1/Los datos de población utilizados provienen de la serie de resultados trimestrales publicados por el INEGI en razón de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al segundo semestre de 2012.


Artículo

15

En relación a la temática de deuda estatal (...) se debe considerar que su esencia radica en insuficiencia de los ingresos para financiar los requerimientos de gasto y además no se analiza ni se presentan propuestas factibles para que estados y municipios puedan disponer de mayores ingresos propios.

Esto último requiere de un análisis de mayor profundidad, donde se identifica que el margen disponible operativo se ha reducido sensiblemente en paralelo al avance democrático que ha registrado el país. Los titulares del poder ejecutivo estatal y municipal hacen todo a su alcance para lograr que el partido político que representan se mantenga en el poder y se convierte en erogaciones cotidianas el gasto con ese propósito. E. Déficit Presupuestales Un factor que es identificado como un elemento que da lugar a la contratación de deuda es la situación de déficit presupuestal, que en general corresponde a un gasto mayor que el ingreso y si bien se requiere reducir los requerimientos de deuda, en forma adicional a los elementos que se han señalado, no se deben soslayar que cierto nivel de erogaciones e incluso de pago de servicio de deuda no cuenta con esquemas de seguimiento o de ser el caso de identificación, de los montos reales de compromisos de pago pero que finalmente afectan a las finanzas estatales y son factor de endeudamiento. Es el caso de las erogaciones por concepto de pago de servicio de deuda pero que no se cubre con participaciones, lo que da incluso lugar a que llegue a tener una denominación distinta, pero que finalmente corresponde a erogaciones por concepto de servicio de deuda contratada, pero se reitera, que no se cubre con participaciones. Sobre este particular es de destacar que incluso el registro oficial de deuda se refiere fundamentalmente a que su servicio se cubre con participaciones, lo que quiere decir que no se tiene la certeza del monto total exacto de deuda, pero finalmente significa un impacto sobre las finanzas estatales. Esa situación es una práctica común de que tienen conocimiento las autoridades y seguramente está contemplado en las acciones por iniciar por parte de las autoridades hacendarias, para hacer frente a la problemática referente a la deuda estatal y municipal. Con base en lo señalado, es previsible que el monto total de la deuda de gobiernos locales difiera de los montos que a la fecha ubican las autoridades federales. Sin entrar al detalle de esa situación, es conveniente resaltar que a final de cuentas un monto mayor de deuda, por marginal que sea está influyendo en la disminución del margen disponible operativo que a su vez se puede convertir en un factor adicional de endeudamiento.

Deuda estatal Per Cápita por zonas del SNCF Zona 1 Noroeste

Zona 5 Centro

Entidades

Per Cápita

Baja California

3843.7 Guanajuato

1423.4

Baja California Sur

2419.2 Michoacan

3513.3

Sinaloa

2638.4 Queretaro

3513.3

Sonora

5461.1 San Luis Potosi

Total Zona 1

Entidades

14362.4 Total Zona 5

Zona 2 Norte Centro Per Cápita

Coahuila

12788.4 Distrito Federal

Durango Zacatecas Total Zona 2

Entidades

Per Cápita 6629.4 881.4

551.1 México

2554

3507.3 Morelos

1573

Zona 3 Noreste

11637.8

Zona 7 Sureste

Per Cápita

Hidalgo

9385.8

6694.5 Guerrero

23541.3 Total Zona 6

Entidades

935.8

Zona 6 Metropolitano

Entidades

Chihuahua

Per Cápita

Entidades

Per Cápita

1318 Chiapas

3279.4

Nuevo León

9687.9 Oaxaca

1461.3

Tamaulipas

3225.8 Puebla

1537.2

Tlaxcala Total Gpo.3

35.4 Veracruz

5139.6

14267.1 Total Zona 7

11417.5

Zona 4 Occidente

Zona 8 Península

Entidades

Per Cápita

Aguascalientes

2537.6 Campeche

1307.8

Colima

3165.7 Tabasco

2081.4

Jalisco

3432.7 Quitana Roo

Nayarit

5671.2 Yucatan

Total Zona 4

Entidades

14807.2 Total Zona 8

Fuente: Elaboración con datos de SHSP.

01.08.2013

Transición

Per Cápita

10316.6 1199.2 13705.8

Hacia la mejora de las finanzas estatales y municipales.

Indudablemente es de alta prioridad atender la situación de las finanzas locales y como se ha comentado, un camino es la adecuación del Sistema de Coordinación Fiscal, a través principalmente de distribuir potestades tributarias, que permitan aumentar los ingresos propios. Ello incluye varios aspectos y se reitera que además de incrementar el gasto disponible de recursos para hacer frente a requerimientos para gobernar se necesita en paralelo fortalecer al federalismo, donde cada orden de gobierno disponga de recursos suficientes para hacer frente a las prioridades de la población, concertado desde luego con su congreso local. Así mismo resulta urgente tomar medidas que liberen a la brevedad recursos a los gobiernos locales, bajo mecanismos donde la autoridad federal reconozca que su función central es atender a la población y no confundirse con resultados cuantitativos en variables, que por importantes que sean no dejan de ser instrumentos para todos en conjunto, atender de acuerdo a los recursos disponibles a la prioridad máxima que es la población. En ese sentido, una medida con resultados inmediatos podría ser la suspensión de paripassus, pero manteniendo la aportación federal. Es decir que los recursos locales no sean un requisito indispensable para recibir los recursos federales y se proceda a la consecución de las metas donde el beneficiario sin duda sea el ciudadano. Las adecuaciones al Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, liberando potestades a gobiernos locales fortalecerían al federalismo y al no tenerse la obligación de aportaciones locales para programas federales, los logros y resultados tendrían un efecto inmediato. En resumen, se tiene que tener claridad de que el modelo económico después de su agotamiento necesita adecuaciones urgentes y que todas las que se realicen tengan como objetivo final a la población. El avanzar y resolver la problemática actual expresada en un monto creciente de deuda estatal, también será convergente en sus resultados con una mejor y mayor atención del destinatario principal de la política económica, que se reitera, deberá ser el mexicano.


Artículo

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Maquiavelo: 500 años de El Príncipe (3)

La obediencia política en El Príncipe de Maquiavelo Por Antonio Hermosa Andújar (Universidad de Sevilla) En política, sin obediencia no hay poder. Por ello el problema de su obtención ocupa el centro de la vida política, en la teoría como en la praxis, se reconozca o no. De hecho, incluso el rico entramado de instituciones con el cual los Estados democráticos han intentado dar garantías al poder de su eficacia y a la libertad de su preservación, no es sino otra forma de intentar resolver el problema citado y volver a la obediencia sensible a las obligaciones que se le imponen. Por lo demás, de ello deriva asimismo que cada práctica de la obediencia implique, si no una concepción del poder, al menos una forma específica de ejercerlo. En El Príncipe de Maquiavelo, bajo la común forma del principado, en el que hay un único centro de imputación política, aunque la intensidad del absolutismo varía por grados, aparecen al menos cuatro tipos de obediencia política (pasiva, mecánica, ideológica y activa), cuya casuística pasamos a desarrollar. Con todo, nuestro objetivo no se limita a poner en evidencia tal casuística, pese a que la novedad del tema invitaría a pensar que valdría en sí la pena circunscribirse a él, sino que aspiramos a demostrar en qué condiciones la obediencia en el interior de un sistema absolutista mantiene viva la política e incluso puede devenir un precedente del sistema democrático, en lugar de la antesala de otro totalitario, al que parecería impulsarla su propia ley interna. El tipo de obediencia preconizada por Maquiavelo es una buena prueba de la tesis antedicha. El capítulo II trata de los principados hereditarios. Son Estados, nos dice Maquiavelo, “hechos al linaje de su príncipe”, cuya conservación, por lo mismo, apenas resulta problemática, pues basta con que su titular disponga de un mínimo de prudencia política que le permita amoldarse a las circunstancias para que el simple mantenimiento del orden de sus antepasados obre dicho milagro político. Es decir, a partir de un cierto momento, que Maquiavelo no fija pero no por ello menos intuible, sumar tiempo al tiempo, ese acto reflejo de la vida, basta, se diría, para cancelar la política: el principado dinástico echaría a rodar por el espacio político girando sin reposo sobre sí mismo sin otra preocupación que envejecer. Sólo una “fuerza extraordinaria”, ajena al príncipe o suscitada por él –la vocación hegemónica de otro Estado o los “vicios extraordinarios” de la persona al timón del Estado, susceptibles de provocar el odio de sus súbditos, y con él su rebelión- podría detener su curso y devolverlo de la naturaleza a la historia; pero aun así, en el primer caso, los reflejos automatizados y aún no perdidos de la obediencia harían que a la menor ocasión la dinastía y su pueblo se reencontraran en el mismo punto y la rotación comenzara de nuevo. ¿Qué significa obedecer en una relación de poder como la aludida? Sencillamente, la práctica de un ejercicio rutinario y casi ya prepolítico. ¿Por qué?

En ese tipo de Estado un poder antiguo y continuo produce efectos antihumanos, se diría, en el sentido de demoledores contra la libertad. Actúa directamente sobre la mente de los súbditos, sepultando en el olvido los recuerdos anteriores a la instauración de la dinastía en el trono e incidiendo de este modo decisivamente en su voluntad, al privarles del deseo de innovar, esto es, de instaurar un nuevo orden político que redistribuyera el poder entre los nuevos sujetos políticos. Ahora bien, atizar el olvido no es a su vez sino sepultar la historia y narcotizar la voluntad no es a su vez sino sepultar el futuro. Sin pasado ni futuro la comunidad vive fuera del tiempo, o lo que es igual, en un tiempo reiterativo que se acumula sobre sí mismo, que no responde a causas ni produce efectos, y que sólo es testigo de la reproducción inerte de la vida. En ese sentido, decíamos, era cómo la comunidad había devenido naturaleza y cómo su movimiento era puramente cíclico, esto es, físico: cómo había abandonado la historia. El príncipe de dicha comunidad puede entonces ser calificado sin más de “natural” y la política no necesitar de su virtù para cumplir con el objetivo supremo de conservar el statu quo -Estado y príncipe- garantizando seguridad y un cierto bienestar al conjunto de sus miembros. La obediencia es ahí una pieza más del engranaje, un descontado automatismo que en ningún momento obstaculiza o quiebra el rutinario movimiento de la máquina. Tanto más fácil de funcionar cuanto que el paso del tiempo ha reducido al mínimo la “necesidad de causar daño”, tan perentoria en cambio en los momentos fundacionales de un Estado, cuando la fuerza, impotente además sin el auxilio de la violencia, dicta incluso la ley. Así pues, en el principado hereditario la violencia es un acto políticamente pasivo. Como la política misma es una acción defectuosa. Cuando el tiempo ha activado y mistificado el olvido hasta el punto de convertirlo en acto fundacional de un Estado, la obediencia es simplemente un acto más del conjunto de la ritualidad, una función de la costumbre, por así decir, que identifica el querer del súbdito con la voluntad del amo como si sus bienes nunca fueran lesionados y sus intereses fueran permanentemente satisfechos, y como si su dignidad personal estuviera constantemente respetada. La costumbre, de su lado, representaría el vínculo de unión de la serie de actos atomizados en

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los que se desgrana la conducta pública del súbdito, la acción de un sujeto rutinario sin mañana ni ayer. ¿Qué es entonces el Estado dinástico, una consecuencia no querida, por contradictoria, de la evolución del Estado antaño nuevo y gobernado por un príncipe nuevo en el que la virtù ha muerto de éxito o una discontinuidad, siempre contradictoria, en la evolución general que ha logrado sobrevivir a costa de abandonar la historia, aunque manteniendo permanentemente abierta la posibilidad de reintegrase a ella? Maquiavelo ni se formula la pregunta, pero ¿qué impide concebirlo como una evolución exitosa del principado nuevo? Quizá la irrealidad de una situación como la sucintamente descrita se palpa en el hecho de que un tal proceder constituiría en principio una violación de la naturaleza humana, aquélla que nos dice, según Maquiavelo, que los individuos, siendo malos y buenos a la vez, son peores que mejores. Y, con ello, de la consecuencia política que hace de la relación príncipe / súbdito un objeto de perenne transacción. El conflicto allí neutralizado por la costumbre se mantiene aquí activo, bien que controlado por la ley. En el capítulo IV Maquiavelo da una respuesta política a una pregunta histórica. Se trata de saber por qué el reino de Darío ocupado por Alejandro no se rebeló a su muerte contra sus sucesores, y la respuesta sobreviene tras elaborar dos tipologías enfrentadas de principado absolutista, la poliarquía feudal francesa y el Estado centralizado turco. La primera contempla a un señor, primus inter pares, que gobierna en medio de una constelación de señores poderosos con prestigio y poder propios, que no pierden su voluntad con la obediencia. La segunda, como dirá más tarde Montesquieu (e igual de equivocadamente ambos, puntualicemos), a un amo que al concentrar en su persona el entero poder de la comunidad iguala a todos los demás en la nada, de la que saca a quien quiere cuando quiere para devolverlo desnudo a su origen cuando así lo disponga. Si en el principado hereditario la obediencia era un hecho pasivo, pero que preservaba un cierto aroma de espiritualidad original, pues se trata de una situación heredada de otra más turbulenta que la dinastía reinante logró calmar, y que un cambio en las circunstancias podría restaurar, en el sultanato la obediencia es ya únicamente un hecho mecánico, como respirar, una mera función de la supervivencia. Nunca hubo


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En El Príncipe de Maquiavelo, bajo la común forma del principado, en el que hay un único centro de imputación política, aunque la intensidad del absolutismo varía por grados, aparecen al menos cuatro tipos de obediencia política (pasiva, mecánica, ideológica y activa).

antes intereses que oponer, bienes o necesidades que reivindicar ni fuerza que ejercer ante el poder del amo, ni, mucho menos, derechos ni poder en los súbditos que lo limitaran o lo contrarrestaran. No ha habido nunca, por tanto, ni un tiempo mejor ni otro peor, sino tan solo situaciones personales que cambiaban en función de la voluntad del señor, sin que el cambio mismo pudiera decirse definitivo por haberse producido ni la prebenda adquirir el título de propia, y menos el de hereditaria, por haberla gozado. Maquiavelo, para completar su respuesta, añadirá que en situaciones como ésas alguien con aspiraciones a dominar ambos reinos fácilmente entraría en Francia porque siempre encontraría a otro alguien en quien apoyarse, aunque difícilmente su condición sería mejor que la del primus anterior, sino que la inestabilidad de su dominio continuaría siendo la regla. En el turco, en cambio, al que se asemejaba el de Darío casi como dos gotas de agua lo hacen entre sí, el aspirante a amo difícilmente lograría poner pie porque no existe ningún lugar firme en el que hacerlo, pero si conseguía apoderarse de él la misma materia inerte que había visto desfilar ante sus ojos la fuerza del antiguo señor permanecería igual de resignada ante la suya. Nos hallamos aquí, en suma, en una condición calificable igualmente de prepolítica en relación con la libertad, pues no hay ningún tumulto legítimo que apunte hacia ella, ni recuerdos que tienten con ella las voluntades desde la memoria, ni pasiones que a su socaire la anhelen. Pero no sólo en relación con la libertad: asimismo, en comparación con un principado nuevo, es prepolítica, porque al haber disipado toda vida espiritual de la vida política, al impedir el desarrollo de un mínimo de autonomía individual que traducir en derechos y dignidad, todo interés personal diferenciado y legítimo respecto del interés del amo es tan inerte como la materia de la que está hecha la obediencia en un reino así. La política es aquí, pues, básicamente, fuerza real y violencia potencial, sin límites que le impidan devenir real; la sociedad, naturaleza. La costumbre de obedecer es en este contexto una mera fuerza cósmica ajena siempre a la historia. El tercer tipo de obediencia es la ideológica, y ésta, a diferencia de las dos anteriores, la hallamos en dos tipos de principados notablemente diferentes entre sí: el eclesiástico y el nacional. El primero, destaca Maquiavelo, posee una singularidad reconocida: aunque también se acceda a ellos por fortuna o por virtù, su

conservación, en cambio, no depende de ninguna de de intereses entre ambos con los cuales transar, sino las dos; más aún, la religión, base de sus instituciones, que es un mismo espíritu divino en los dos casos el otorga a éstas un prestigio y una potencia “que mantieque aúna lo dividido, merced al poder de las creencias, nen a sus príncipes en el poder, sea cual fuere su modo en un cuerpo místico que contraviene a la condición de obrar y proceder”. Y concluye: “Sólo ellos tienen humana tal y como se nos ofreció hasta el presente. Estados y no los defienden; súbditos y no los gobierObedecer, al igual que en los demás contextos expuesnan” (cap. XIII). tos, es una solución ya dada que anula por adelantado Sin nombrarla, Maquiavelo está aludiendo a la su planteamiento como problema. O lo que es igual: ideología: es la fuerza de las creencias, la unanimidad nos hallamos fuera de la política. La triple casuística de convicciones que producen entre gobernantes y goanterior, y en el último ejemplo por partida doble, prebernados en torno a determinados valores, el resorte sentan mutatis mutandis ese rasgo común. que impulsa la comunión de intereses y de fines entre Ahora bien, con independencia del tipo de relaambos, un proceso voluntario que, por tanto, no necesiciones establecidas entre el príncipe y los súbditos, ta ni de la fortuna ni de la virtù ni, lógicamente, de los preservar el Estado implica siempre e invariablemente instrumentos de los que ésta se vale para imponer su tomar decisiones; éstas, en el gobierno de cada día y en poder. Y una obediencia fundada en creencias comunes la idea de arrancar el futuro al presente, en ocasiones y garantizada por una misma fe hace más mediante se hallarán canalizadas por la legislación vigente, mienla sola voluntad por la conservación del Estado que tras otras, con las que hacer frente a las circunstancias cualquier otra necesitada de constreñimiento, provenimprevistas, entre las cuales pueden tener cabida la nega éste de la persuasión racional o del rudo convencicesidad y la excepción, se fiarán a la prudencia del amo; miento esgrimido por la fuerza o la violencia. si entonces su voluntad hipoteca la de los súbditos al En el principado nacional no gobiernan cardenales punto de extraer de ellos un cheque en blanco para su ni papas, sino un príncipe secular, pero el tipo de doacción, ello significa que éstos se han anulado en aquél, minio es el mismo y, a decir verdad, también éstos acay al ser subsumidos por él dicha voluntad queda libre, ban adquiriendo su cuota de poder en tanto la religión, esto es, ya no conoce más límites en su ejercicio que los Dios incluido, se suma a la causa. De hecho, la liberade su arbitrio o su poder. Ello es así tanto en el princición de esa nación que ahora se llama Italia, y que hasta pado hereditario, en el que la situación es reversible si entonces fue más bien un espacio geográfico-cultural el príncipe se vuelve excepcionalmente vicioso, cuanto en el que pueblos con elementos históricos comunes en la condición mineral del sultanato turco, como en ventilaban, a menudo mediante la guerra, sus inmarcelos principados ideológicos, asimismo reversibles si ensibles diferencias, no es sino un proceso de redención. tre los antiguos creyentes comenzaran a proliferar los Tampoco aquí, como en el caso anterior, será necesaria descreídos y no hubiera fuerza que los obligara a creer la virtù ni la fortuna para llevar a cabo la empresa y de otra manera. Es decir, ello es así incluso en los casos consolidar el resultado obtenido, porque de nuevo la en los que la naturaleza, revirtiendo en la historia, resucomunión ideológica, amparada por el piadoso furor citara la política de entre los muertos vivientes. de las armas necesarias, por rememorar a Tito Livio, Tal es la paradoja de esa suerte de misticismo que las ha erradicado del ámbito de la política. Y tampoco preconiza la unidad entre gobernantes y gobernados: aquí, como en el caso anterior de nuevo, la obediencia la supresión de intereses y sus conflictos en aras de la deja de ser un proceso voluntario, del que todo nacioarmonía social aúna arbitrariamente las diversas volunnalista participa -y nacionalista es ahora todo italiano tades de aquéllos a expensas de las voluntades de los por serlo-, irracional cuanto su homólogo religioso, que obvia la fuerza de la razón y las razones de la fuerza o la violencia, momentos en los que se sustancia una parte del ejercicio de la virtù. La obediencia, pues, también en este caso ha dejado de ser un fenómeno político para devenir nuevamente un hecho natural. No crea dos sujetos políticos jerárquicamente correlacionados ni división Cenotafio en honor de Nicolás Maquiavelo en Santa Cruz, Florencia, Italia.

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Establecer límites a la acción del soberano significa sin más reconocer a un sujeto digno de ser respetado, esto es, atribuir dignidad política a otro sujeto distinto de aquél, y con el que por tanto, de una manera u otra, debe compartir el espacio público. El pueblo, se acaba de ver, no es fuente ni de legitimidad ni de consenso de la autoridad política, pero no por ello es materia inerte para ésta (...) salvo para otorgar su aquiescencia a cuanto haga el príncipe, en su nombre o no.

intereses de los no gobernantes. Lo que surge de ahí es ese monstruo que puede decir quiero a voluntad en el mundo de los hombres y jugar a placer con su destino, según se pone de manifiesto en el sultanato, evolución natural de los demás principados prepolíticos, máxime si ninguno ha conocido nunca la libertad y ésta no ha podido construir un paladio para sí misma y sus instituciones en los recuerdos de sus habitantes. El monstruo de la voluntad ilimitada que, con su mero existir, antes incluso de empezar a querer -si una tal cosa fuera posible-, ya ha transmutado la política en una sucursal del totalitarismo. Esa brutal entelequia es lo que Maquiavelo erradica de dicho ámbito con su concepción activa de la obediencia: la que se ejerce en el principado nuevo, que requiere la práctica de la virtù para su conservación. La cual, cierto, otorga una cierta patente de corso a la discrecionalidad del príncipe a fin de preservar la salus populi, el objetivo político supremo. Pero en realidad ello es así básicamente al comienzo del reinado y, siempre, en los casos de peligro para la supervivencia del Estado. Es entonces cuando es lícito a su titular, por ser necesario, “matar a los hijos de Bruto”, es decir, utilizar sabiamente la crueldad; liquidar otras formas de resistencia a su acceso al trono; hacer caso omiso de los prejuicios de la moral o la religión o incluso actuar sin contemplaciones contra ellas si la ocasión lo requiere; faltar a su palabra en sus relaciones con sus pares, etc. Con todo, cuando el paso del tiempo ha aportado estabilidad política y los expedientes extraordinarios han desaparecido o se han vuelto muy raros en el gobierno ordinario de la cosa pública, la violencia ha dejado de tener razón de ser cediendo la mayor parte de su espacio a la fuerza; la zorra y sus engaños han desaparecido de los acuerdos estipulados con sus iguales y sólo perviven ante la certeza de ser engañado por ellos; la política se ha reconciliado con la moral y la religión, que bendice la transformación de la necesidad de obedecer

en el hábito de la obediencia, y los preceptos de “aprender a ser no bueno” o “entrar en el mal” si la situación lo exige, aunque vigentes de manera permanente, se ocultan ahora bajo las apariencias de la simulación y de la disimulación, un paisaje barroco en pleno escenario público en el que las ficciones representan el papel de la verdad mientras la esconden. En este punto vemos desenvolverse con naturalidad las relaciones del príncipe con sus súbditos: ¿qué ha hecho para granjearse su obediencia? Al consolidarse en el trono le es menos perentorio recurrir a los episodios de violencia que jalonaron su acceso al mismo, razón por la cual ha empezado a desterrar el miedo de la vida pública; ahora bien, ¿cómo se ha ganado su confianza, qué le hace ser más querido de cuanto fuera temido, aun cuando un cierto temor deba subsistir siempre? La explicación radica en la naturaleza de la potestad del príncipe, absoluta pero no extrema; absoluta en cuanto personifica la única fuente del poder político de la sociedad, y sin requerir legitimidad o consenso previos; pero no extrema, esto es, ilimitada, en cuanto consigue la legitimidad indispensable para su supervivencia mediante un ejercicio del poder que le procura el consenso de los súbditos. El secreto de este milagro político, verdadera clave de bóveda del funcionamiento de la maquinaria estatal, se propala en los límites que Maquiavelo impone a la acción del príncipe, a saber, evitar el odio o el desprecio de los súbditos. Franquear cualquiera de las dos barreras le desalojaría de su lugar privilegiado en el vértice de la comunidad, y los infringe cuando les expropia injustificadamente de sus bienes y cuando la pusilanimidad bloquea la línea recta que la conducta, en aras de su firmeza y coherencia, debe seguir desde la decisión a la acción. Establecer límites a la acción del soberano significa sin más reconocer a un sujeto digno de ser respetado, esto es, atribuir dignidad política a otro sujeto distinto de aquél, y con el que por tanto, de una manera u otra, debe compartir el espacio público. El pueblo, se acaba de ver, no es fuente ni de legitimidad ni de consenso de la autoridad política, pero no por ello es materia inerte para ésta o un fantasma que cruza por la escena pública sin apenas dejar rastro, salvo para otorgar su aquiescencia a cuanto haga el príncipe, en su nombre o no. Se trata de un sujeto bien definido en el que se distinguen rasgos propios, como la capacidad de poseer de manera segura bienes que en dicha escena aún no aparecen como derechos pero sí como intereses, cuya existencia impone al monarca el deber de tutela, vale decir, un freno a su voluntad y un límite a su acción. Un sujeto, además, cuya dignidad pública se realza al considerár-

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sele la cantera en la que han de reclutarse las milicias –en otras palabras: “el fundamento del Estado”, según nos dice en los Discorsi-, de modo que aun por nudo egoísmo un príncipe que quiera mantenerse debe respetarlo; pero al que se añade en última instancia una razón normativa para que ello sea así: es moralmente superior como clase a la opuesta y complementaria de los nobles, que únicamente piensa en dominarlo cuando piensa en él, mientras él sólo piensa en sortear sus amenazas. Dos sujetos, pues; dos fuerzas desiguales en poder y capacidad, y por ende relacionadas jerárquicamente. Pero dos fuerzas que, pese a ello, se limitan y completan entre sí: he ahí el abecé de la política, sin las cuales ésta no es sino su propio simulacro, cuando no el puro y simple esperpento de sí misma. Es verdad que Maquiavelo no traza el punto a partir del cual la infracción de los límites desencadena la tormenta de la rebelión popular sobre el escenario político, ni se preocupa por la cadena de injusticias cometidas por el príncipe antes de llegar a él, ni ofrece garantías reales de que dicha rebelión vaya a tener lugar al cumplirse dichas circunstancias; es verdad que los límites políticos no tienen la fuerza vinculante de los límites jurídicos, pero quizá no lo sea menos que sí poseen idéntica o similar fuerza lógica y que por ello el teórico es honesto cuando defiende su imposición. Y, sobre todo, es verdad que puede verse el espíritu de los mismos en el desarrollo que en la obra republicana, con la libertad siempre al fondo de sus razonamientos y siempre en vista, cuando ese mismo pueblo al que se relega a un papel secundario en El Príncipe forme parte activa del proceso del poder y cuando se fíe a su persona, y no a la de los nobles, la custodia de la libertad. Para entonces, en un régimen institucionalmente más complejo, la obediencia será, ella también, más abstracta e impersonal, y en cierto modo, como siempre donde la libertad prevalece, en parte será obediencia a uno mismo. Empero, hasta entonces, la obediencia a la persona del príncipe había sido el fruto de una negociación tácita entre dos actores políticos sin duda desiguales, pero en la que el superior debía transigir, incluso en aras de su propia preservación al frente del Estado, con la existencia y los intereses de otro sujeto con el que, a fin de cuentas, se complementaba. Ese reconocimiento de intereses sociales que imponen su tutela al soberano y del sujeto con capacidad de imponerlos política, ya que no jurídicamente, en la escena pública, constituyen en fin el despuntar, en el interior de un régimen personal y absolutista, del sujeto democrático, al que su función en la república había empezado a sacar al exterior.


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El falso debate sobre una nueva constitución Por Fernando Dworak Una de las razones por las que no ha prosperado el debate en torno a la reforma política ha sido la forma en la que se concibe el proceso de cambio institucional. Por ejemplo, hay quienes ven a ese ejercicio de cambio un parteaguas en la historia nacional que debería culminar en una nueva constitución, producto del acuerdo unánime de todas las fuerzas políticas. Sin embargo y aun en la plena coincidencia de que el actual arreglo es obsoleto, la creencia uno de los obstáculos para que pueda tener lugar un verdadero ejercicio de evaluación de nuestro marco institucional. Con base en lo anterior, el presente artículo dará algunos argumentos que sostengan la afirmación del párrafo anterior. Al final del texto se hablará sobre cómo podría concebirse la reforma institucional. No existe el botón de “reinicio” Una constitución vigente es el resultado de un proceso permanente de adaptación, prueba y error de diversos arreglos institucionales. Bajo este supuesto no hay un marco institucional que pueda ser perfecto. En el mejor de los casos se puede aspirar a diseñar aquel que pueda generar la mayor gobernabilidad posible para un momento determinado: no hay sistemas eternos y su aplicación dependerá de las circunstancias del respectivo país. Claro está, habrá arreglos más eficaces que otros. Pero no se puede definir de antemano cuál podría ser. También es posible que un conjunto de normas sea funcional en tiempos normales y haga quiebra en crisis. Cuando eso sucede y se llega al restablecimiento de una democracia, las reformas parten de un diagnóstico sobre qué fracasó y cómo resolverlo, sabiendo que esas normas posiblemente generen otros problemas. Bajo esta categoría se pueden considerar todas las transiciones que se nos ponen como ejemplo para México. Tanto en Alemania en 1949, como en Francia en 1958 y España en 1978 las nuevas reglas del juego se basaron en un diagnóstico de por qué cayó la democracia y cómo se podrían evitar esos problemas. Lo anterior significa que ninguna constitución se inventa al vacío. De hecho sólo hay un ejemplo exitoso al respecto: Estados Unidos en 1791. Sin embargo los padres fundadores eran personas pragmáticas que, al reconocer que el hombre es el lobo del hombre, diseñaron instituciones basadas en controles, pesos y contrapesos: no había visiones románticas sobre la naturaleza humana y visiones utópicas sobre el futuro. Al contrario, en 1919 se pensó diseñar una constitución perfecta para Alemania en Weimar. Acudieron los mejores pensadores de su tiempo, como Max Weber. Las instituciones que de ahí emanaron se consideraron de avanzada. Sin embargo el arreglo no generó gobernabilidad en la crisis de 1929 ni pudo detener el avance del nazismo. No obstante lo anterior, ha sido una idea constante en nuestra historia creer que se puede alcanzar un sistema perfecto tan sólo decretándolo. El resultado

fueron varias décadas de enfrentamientos durante la primera mitad del siglo XIX y arreglos estables pero ultimadamente ineficaces, como lo que conocemos como el Porfiriato y los años de hegemonía del PRI. En ambos caso imperaban las reglas no escritas por encima de las escritas. El mito de la voluntad política Otro gran argumento que se escucha una y otra vez a favor de una nueva Constitución es que sólo falta que los políticos se pongan de acuerdo. El primer problema es que tal “acuerdo” por lo general sigue las visiones e ideales de quienes promueven un modelo determinado. Y si cada grupo tiene sus propias visiones tenemos como resultado el inmovilismo que hemos vivido por décadas. Lo peor de este problema es que ninguna de las visiones maximalistas ha venido acompañada de un diagnóstico asertivo de por qué su visión es la más adecuada, basado en un análisis comparado y escenarios de impacto. Ningún arreglo institucional es perfecto y su aplicación traerá necesariamente efectos esperados e inesperados, pudiendo los últimos ser indeseados. Pero esto no debe entenderse como una justificación a la inactividad, sino un exhorto a revisar mejor lo que se propone, so riesgo de vernos hundidos en el diletantismo y los buenos deseos. Todavía más: si cada grupo tiene sus preferencias y muchas de éstas son contrapuestas, es probable que un ejercicio de revisión de la Constitución traiga como resultado un documento quizás mejor redactado y ordenado, pero con disposiciones casi idénticas a las que hoy imperan. La Constitución aspiracional Las instituciones de un país contienen reglas escritas y no escritas, las cuales se modifican mutuamente y en muchas ocasiones de manera impredecible. Cualquier interacción social modifica la forma en que los individuos perciben el entorno y la forma que se relacionan con éste, llevando eventualmente a un cambio en las normas. En ocasiones el desfase entre lo que se percibe y el desempeño de las instituciones llevan a un cambio en la norma rígida: la Constitución. Por otra parte el ejercicio del poder se apoya en leyes eficientes y procedimientos y creencias que legitiman. En el primer caso hablamos de normas que llevan a mejores decisiones. Respecto a lo segundo se pueden mencionar aquellas reglas que, aunque no llevan a un mejor desempeño, generan aceptación del régimen. Ambas son importantes. Por eso el Estado se debe encargar de impulsar aquellas ideas y nociones que apuntalen su aceptación: sus propios

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mitos. El problema surge cuando éstos pierden vigencia y se insiste en mantenerlos. Durante los años de hegemonía de un partido imperaron las reglas no escritas sobre las escritas. Bajo este esquema el sistema educativo se convirtió en un aparato de propaganda, exaltando las virtudes de una Constitución que apenas se aplicaba. Cuando este régimen comenzó a entrar en crisis durante los años ochenta, comenzó a convertir a la Constitución en un texto programático y aspiracional a través de incorporar en su texto nociones contradictorias principios antes que normas que apuntalasen la certidumbre jurídica. Por lo tanto una labor necesaria no será tanto redactar una nueva Constitución que posiblemente reproduzca nuestras visiones con sus prejuicios y atavismos, sino desregular la que tenemos. En la medida que muchos de sus principios formaron parte del discurso de legitimidad de un régimen, ese proceso tomará muchos años para completar del todo. ¿Por dónde empezar? Como se dijo al principio estas ideas no deben ser interpretadas como una apología del inmovilismo. Más bien se desearía que invitasen al pensamiento táctico para su transformación. Si los grandes modelos son inoperantes, entonces sería conveniente pensar en dos o tres reformas que impactarán en el funcionamiento de las demás normas. Posiblemente habrá algo de caos en su aplicación: ningún arreglo es predecible. Sin embargo, con la debida tutela esos cambios llevarán a nuevos equilibrios que puedan ser más eficaces que lo que hoy se tiene. El proceso de cambio es permanente, por lo que se necesita hacer una prospectiva basada en otras experiencias. También es posible que haya temas eficientes que sean impopulares y otros legitimadores aunque inocuos. Por ello es recomendable pensar en paquetes de reformas que permitan una mayor aceptación. Creer que se puede hacer un gran cambio con el consenso de todos es seguir hundidos en las marismas del diletantismo y los buenos deseos, a costa de una mayor ineficacia de las instituciones. Esto sólo favorece a quienes proponen soluciones fáciles y mágicas para nuestros problemas: los voceros de la demagogia.

El Mollete Literario molleteliterario@grupotransicion.com.mx www.grupotransicion.com.mx


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Agenda Pública

El movimiento obrero Por Gustavo Ramírez

Cuadrante de ubicación ideológica En la colaboración anterior iniciamos la serie denominada El Movimiento Obrero, relatando cronológicamente toda la trayectoria dentro del ámbito laboral, desde la época colonial, México independiente, mutualismo y cooperativas, círculo de obreros, huelgas del siglo XIX, última parte del siglo XIX, siglo XX, el Porfiriato, la CROM, la CTM. Presentamos gráficamente la historia de la CTM su posicionamiento político, así como el balance y trayectoria de Fidel Velázquez como líder sindical. Ubicados en nuestra época actual y realidad suprema, este 22 de Julio de 2013, el Ejecutivo puso en marcha el programa para la formalización del empleo 2013, mediante el cual los gobernadores, el IMSS y la STPS se comprometen a realizar acciones para iniciar el combate a la informalidad laboral en el país, y ratificó –el Presidente– que más de 28 millones de trabajadores no cuentan con el amparo del marco legal y de seguridad social. El nuevo reto es contrarrestar la Informalidad, que, sin duda, es un gran reto y es efecto del mercado laboral productivo… pero y ¿las causas? Haciendo un análisis retrospectivo, hay muchas, desde patrones explotadores que evaden o eluden la responsabilidad y la obligatoriedad social hasta los que contratan personal con renuncia en blanco en mano; así también, otra causa es la autoridad laboral que ha permitido y solapado, generado y autorizado infinidad de excepciones en la definición de la relación de trabajo como: Cooperativas, mutuales, revolventes de seguros médicos, asociados en participación, ventas por catálogo, etc.; todas estas nuevas formas que eluden las responsabilidades laborales establecidos en la ley, a pesar de ser sujetos que prestan un trabajo personal subordinado. Por último, no podemos soslayar que otro gran impulsor de la Informalidad, son los Sindicatos, sí aquella “Institución” definida y defendida por el constituyente de 1917 como “la asociación de trabajadores o patrones, constituida para el estudio, mejoramiento y defensa de sus respectivos intereses”. Sindicatos Los sindicatos han dejado de funcionar para el actual mercado laboral, y el motivo es que se han quedado en el pasado, anquilosados, desengrasados, atrofiados, estáticos y por su puesto avejentados, realmente avejentados, donde sus liderazgos sindicales diseñados por ellos a perpetuidad han propiciado que las nuevas generaciones de trabajadores no les crean y no se identifican con la forma de vivir dentro de un sindicato, por lo tanto, no sólo han perdido credibilidad sino membresía. En Estados Unidos sólo el 8.1 por ciento de los trabajadores están sindicalizados; en Holanda, 22 por ciento; en España, 15 por ciento, y en México, según cifras oficiales del INEGI, es de apenas 4.7 millones de trabajadores, es decir, sólo 10.8 por ciento. Luego entonces, ¿Por qué sostener un sistema sindical obsoleto? ¿Por qué no crear nuevas formas de organización? ¿Por qué no arribar a un cambio generacional

Alineado

Autócratas

19 12 14 7 17 15

Cacíque

2 9 1 3 13 16 21 2

Progresista Conservador

10 11 25 6 5 26 23 27 Credibilidad

8 18 24 4 20 Demócratas

Radical

que permita la modernización laboral y al cambio proponer nuevos esquemas de asociación? Un punto clave de su falta de credibilidad radica en la opacidad, la falta de rendición de cuentas a los trabajadores, a pesar de estar obligados por Ley; sin embargo, esto no sucede, ya que no hay sanción al no hacerlo, y otro es que por la Ley del ISR están exentos de declarar ingresos y facturar egresos, situación única en el mercado laboral internacional. En economías desarrolladas todo costo es planeado, negociado y con pago de impuestos. Los sindicatos fueron poderosos cuando garantizaban la estabilidad del Estado y del PRI, “pastoreados” en su momento por funcionarios laborales cuya formación era haber sido presidentes del PRI. Hoy el sistema laboral y los costos están y deben estar alineados al mercado, que es el amo, y ya no el Estado. Hoy hay que eliminar privilegios y excesos que afectan los costos laborales y repercuten en los precios y en la competitividad. Hoy los sindicatos son de las entidades más opacas; el actual modelo sindical privilegia solamente a los líderes sindicales perpetuos. Los abusos y los privilegios de los líderes sindicales en México cada día están más a la luz pública: Napito, Martincito, Carlos Romero Deschamps, el anterior líder del sindicato del IMSS, Víctor Flores del sindicato FFCC, todos ellos tienen un común denominador: Son acusados por sus compañeros de malversar fondos sindicales y de pensiones que pertenecían a trabajadores jubilados y existen varias investigaciones vigentes. Pero no pasa nada, todos ellos ni sufren ni se acongojan, todo por estar blindados y escudados en la “bendita autonomía sindical”, o como dijera Javier Lozano, anterior Secretario del Trabajo, en la “inmaculada autonomía sindical”. Los sindicatos en el país se enfrentan a la disyuntiva de modernizarse, adecuarse o desaparecer. Las demandas del mercado deben estar enfocadas a matizar las demandas laborales, no al revés. La flexibilización laboral y la nueva tecnología llegaron para quedarse.

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Acotaciones de cuadrante REF

DIRIGENTE

SINDICATO

STATUS

1

AGUSTÍN RODRÍGUEZ

STUNAM

REELECTO

2

FRANCISCO HERNÁNDEZ JUÁREZ

TELMEX

REELECTO

3

CARLOS ROMERO DESCHAMPS

PEMEX

REELECTO

4

ABEL DOMÍNGUEZ

CONGRESO LABORAL MEXIQUENSE

REELECTO

5

VICTORIA RAUFLA

ISSSTE

6

MANUEL VALLEJO BARRAGÁN

IMSS

7

JOEL AYALA ALMEIDA

FSTSE

REELECTO

8

MARTÍN ESPARZA

SME

REELECTO

9

ABEL DOMÍNGUEZ

CTC

REELECTO

10

RICARDO DEL VALLE

ASSA SOBRECARGOS

11

CARLOS MANUEL DÍAZ

ASPA PILOTOS

12

ROBERTO RUÍZ ÁNGELES

CMS CONFEDERACIÓN MEXICANA SINDICAL

REELECTO

13

JOAQUÍN GAMBOA PASCOE

CTM

REELECTO

14

ARNULFO GARCÍA PICHARDO

CTM VALLE TOLUCA

REELECTO

15

GILBERTO MUÑOZ MOSQUEDA

PETROQUÍMICA

REELECTO

16

ABRAHAM MARTÍNEZ RIVERO

CTM 4ª SECCIÓN

REELECTO

17

ISAÍAS GONZÁLEZ

CROC

REELECTO

18

VÍCTOR FLORES

FFCC

REELECTO

19

JUAN DÍAZ

SNTE

20

NAPOLEÓN GÓMEZ URRUTIA

MINERO

REELECTO

21

ARMANDO NEYRA

REFRESQUERO

REELECTO

22

TERESO MEDINA

23

HÉCTOR JIMÉNEZ CORONADO

MINERO

24

ALFREDO DOMÍNGUEZ

FAT

REELECTO

25

JOSÉ MARÍA MARTÍNEZ R.

AZUCARERO

REELECTO

26

VÍCTOR FUENTES DEL VILLAR

CFE

27

RODOLFO GONZÁLEZ GUZMÁN

CROM

REELECTO

REELECTO


Columna

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en México parte II Los sindicatos deben cambiar la percepción de chantaje a cambio de paz laboral, a coadyubante a la competitividad. Posicionamiento Sindical Para poder visualizar la ubicación ideológica de los liderazgos sindicales es necesario el diseño de un cuadrante de ubicación idelógica, delimitando su estilo sindical en democráta, autócrata, conservador y progresista, identificando su afiliación política o querencias, como radical, cacique, alineado o con credibilidad, y, en función de su posicionamiento ideológico, identificarlo gráficamente. LÍDERES Caciques y Radicales (ejemplos representativos) Dentro de estos cuadrantes se localiza al líder del sindicato de la UNAM, de más de 63 años de edad, y con 6 reelecciones; ha sido diputado federal por el PRD. Francisco Hernández Juárez, Sindicato de Telmex, de 63 años, 36 años en el cargo sindical, Presidente Colegiado de la UNT y diputado federal por el PRD. Carlos Romero Deschamps, Sindicato Petrolero, 69 años, 41 años de funcionario sindical y 21 años de Secretario General, protagonista del PEMEXGATE, varias veces diputado y senador por el PRI. Joaquín Gamboa Pascoe, Secretario General CTM, Presidente del Congreso del Trabajo en varias ocasiones, ha sido diputado federal más de 3 veces y 2 veces senador de la República, heredó el puesto de Leonardo Rodríguez Alcaine del SUTERM, quién lo heredó de Fidel Velázquez. Armando Neyra, 78 años. Líder del Sindicato Refresquero, líder de la CTM del estado de México, diputado varias veces, estuvo en el análisis de la Reforma Laboral (2012). Tereso Medina, Presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la actual Legislatura.

Romero Deschamps, archivo Proceso

Obreros protestan, archivo Proceso

Todos catalogados como conservadores, antidemocráticos y autócratas LÍDERES Radicales y Conservadores (ejemplos representativos) Abel Domínguez, líder eterno del Congreso Laboral Mexiquense y de la CTC, brazo conflictivo en el estado de México. Martín Esparza, líder del SME, empresa en extinción; en su lucha por el poder, en las penúltimas elecciones fracturó al Comité ejecutivo y la autoridad declaró nulas las elecciones, acusado de tener ranchos y caballos, con apoyo económico del PRD. Víctor Flores, líder del Sindicato Ferrocarrilero, 73 años, 38 años en el Sindicato y 17 años como Secretario general; a él le tocó la privatización de Ferrocarriles Nacionales, tiene varias investigaciones por malversación de fondos sindicales y de pensiones, ha sido diputado varias veces y senador suplente, también Presidente del Congreso del Trabajo. Napoleón Gómez Urrutia, heredó el cargo de líder de los mineros de su padre Napoleón Gómez Sada, nunca fue minero, fue Director de la Casa de Moneda, precandidato perdedor a la candidatura para gobernador de Nuevo León, casi 13 años en el cargo, varias veces diputado y senador del PRI, exiliado en Canadá. LÍDERES Autócratas – Alineados Joel Ayala Almeida, eterno líder del Sindicato de burócratas, peleado con la maestra Elba Esther, actual diputado por la Asamblea del DF. Roberto Ruíz Ángeles, líder de la Confederación Mexicana Sindical, sector que apoyó la campaña del presidente Enrique Peña Nieto; formó su agrupación al cobijo del gobernador de estado de México, Enrique Peña Nieto, y en su discurso de toma de posesión ante EPN expresó, “es tiempo de grandes alianzas, de lealtades, de compromisos, de muchos diálogos y fundamentalmente de respeto a la Ley”. De gran

presencia en el estado de México y desprendido de la CROC. Arnulfo García Pichardo, líder de la región del Valle de México, líder operativo, de cercanía con la gente, agrupa secciones sindicales de gran parte del sector automotriz, refresquero y petroquímico. Nunca ha querido tener un puesto de representación popular de ninguno de los tres niveles de gobierno. Tiene un enfoque modernizador y promotor de esquemas sindicales de vanguardia. Gilberto Muñoz Mosqueda, líder del Sindicato Petroquímico, gran apoyador de la capacitación y de esquemas sindicales modernizadores, ha sido diputado federal y senador por el PRI representando a Guanajuato. LÍDERES Progresistas y con Credibilidad (Demócratas) En este grupo se encuentran los representantes sindicales que son de cultura demócrata, de no reelección con enfoque moderado y moderno. En él se incluyen sindicatos como el ISSSTE, IMSS, ASSA, ASPA, y también nuevos cuadros de sindicatos de tendencia autócrata como: Minero, Azucarero, CFE y CROM. Ahora bien, qué sigue, sin duda lo que seguiría sería un cambio generacional que de acuerdo a este análisis se realizará de manera natural en cuanto se aprueben las reformas a la Ley de transparencia, donde los partidos adheridos al pacto por México exigirán los cambios. Apuesten por quién será el nuevo Don Fidel y apunten hacia el estado de México.

ramirezllaca@axtel.net www.mundolaboral.com

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Columna

Escondrijos de la Alforja

Baja California: el PRI derrotado Por Marcos Marín Amezcua

¿Pasar página al 7 de julio? No tan rápido. Lo sucedido en Baja California en las elecciones estatales de 2013 no ha sido poca cosa. Siendo Baja California un capítulo aparte y ya resuelta la elección estatal con el triunfo del panista Francisco Vega de la Madrid a la gubernatura, con la coalición formada por los partidos PAN, PRD, Nueva Alianza y Partido de Baja California, el panorama invita a analizarlo porque lo acaecido es un tropiezo mayúsculo para el PRI al completo, pues nadie en el se salva de ese fracaso. La derrota del PRI conlleva implicaciones en distintos órdenes y no es en forma alguna, cosa menor. A ganar Baja California le apostó el PRI gran parte de su capital político, no solo como la natural estrategia electoral, sino al convertirla en su obsesión, envalentonado y bravucón, a juzgar por los calentones de boca de sus correligionarios al expresarse del desempeño panista en esas latitudes- y porque en paralelo el PRI emprendió una verdadera guerra sucia electorera de la mano de la campaña formal para hacerse con aquel cargo. Lo uno y lo otro podría justificarse y contemplarse solo como parte de la normalidad democrática, pero no es así. Por el contrario, la derrota del PRI ha supuesto que ni el partido era invencible, como se cansaron de plantearlo sus corifeos ni la oposición está abatida desde 2012, como se suele plantear al analizarla. Sin lugar a dudas hay PAN y PRD para rato, aunque se turbe el priismo. La derrota del PRI al buscar la gubernativa de Baja California parte de que ganarla se planteó como el buque insignia de su poderoso e imbatible retorno. Vimos un PRI engreído e invencible que decreta su regreso a Baja California más porque sí, que por voluntad de los electores; de forma machacona, sin que los electores tengan más que decir. Y fracasó. Planteó que después de recuperar la presidencia de la República pondría orden y ese orden empezaba por recuperar Baja

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Francisco Vega de la Madrid, Gobernador de Baja California foto: Octavio Gómez / Procesofoto / DF

California, decana de las entidades en manos opositoras, bastándole un aparato avasallador utilizando cualquier artimaña. ¿Su estrategia derrotada fue avalada hasta por el jefe de estado? si apelamos a que a inicios de 2013 los priistas encandilados tuvieron la mala idea de nombrar a Peña Nieto como su líder nato y primer jefe político, ergo, es previsible que la política emprendida en Baja California contó con su aval. A menos que su liderazgo en el PRI sea sólo de parapeto. Cualquier respuesta a este planteamiento, en un sentido u otro, ya fuera de parapeto o efectivo, le dejaría muy mal parado. El PRI se entrampó y de qué manera. Lo sucedido en Baja California es pues un sonoro fracaso, rotundo y brutal, que salpica a todos los priistas. A todos al estallarles en la cara su derrota. Por eso el PRI habría deseado no perder. Ahora Baja California derrotando al PRI obliga a replantear el peso real de sus estrategias y a replantear todos los actores políticos. Porque una cosa es que nos casemos con las siglas de nuestra preferencia y otra la terca realidad prevaleciente. El análisis político no puede mirar hacia otro lado y apelar a la pereza de no cambiar parámetros para evaluar de forma necesaria a la nueva realidad electoral presente y, sobre todo, en Baja California.

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Así, lo sucedido el 7 de julio de 2013 y el ulterior mensaje de Castro Trenti reconociendo su derrota el 13 de julio, más que una simple derrota, supone que en Baja California se han estrellado los anhelos de venganza, de guerra sucia declarada contra el PAN y los intentos de apostar hasta la ignominia a favor de un modelo que no ha tenido cabida allí por 24 años, cosa explicable entre otras, porque el PAN, pese a todo, habrá hecho su parte para cumplir y al PRI le ha costado renovar la baraja y sobre todo, sus prácticas. Porque el PAN ha actuado entre claroscuros, pero al final ha pesado más evaluar su labor antes que primar la inquina y el deseo de servirse del cargo, tal y como nunca se pudo sacudir semejante imagen el PRI y su derrotado candidato. Se impuso una opción con valores más democráticos. Porque no puede negarse que esa idea priista de que “estamos de regreso” con las fauces abiertas con el erario publico en la mira, fue su sello y no le ha funcionado allí, menguando su presencia en toda la Península, incluso, justo por el hartazgo de sus ciudadanos a las tropelías del pasado y a una corrupta clase política priista que no acaba de entender cuál debe de ser el rol ciudadano que debería de asumir para evitar la derrota. Y a ver qué hacen con eso los priistas. Minimizaron al adversario. Perdieron.


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A ganar Baja California le apostó el PRI gran parte de su capital político, no solo como la natural estrategia electoral, sino al convertirla en su obsesión, envalentonado y bravucón, a juzgar por los calentones de boca de sus correligionarios al expresarse del desempeño panista en esas latitudes- y porque en paralelo el PRI emprendió una verdadera guerra sucia electorera de la mano de la campaña formal para hacerse con aquel cargo. (...) la derrota del PRI ha supuesto que ni el partido era invencible, como se cansaron de plantearlo sus corifeos ni la oposición está abatida desde 2012.

Jorge Hank Rhon, candidato del PRI al Gobierno de Baja California. 2007 foto: Octavio Gómez / Procesofoto / DF

El fracaso del PRI en Baja California nos recuerda que ni se puede emprender una campaña a base de trapacerías ni con madruguetes como el irresponsable cometido por el líder nacional del PRI, Camacho Quiroz, quien mientras denunciaba malos gobiernos panistas en Baja California -que él, como priista, no hizo mejores gobernando Estado de México- le alzaba el brazo a su candidato sin la certeza del triunfo y sólo para enrarecer el resultado que sabía que no favorecía al PRI; y mientras Castro Trenti optaba por desconocer al PREP no por sus algoritmos, sino porque sabía que no lo favorecía. Optaron por minar las más elementales reglas de cordura política, forzando las cosas hasta el último momento. No son conductas admisibles en una democracia. El PRI se ganó su derrota y fracasó su intentota. Eso de decretar triunfos sin atender a las urnas es una gran torpeza. El PRI pensó que esa eficaz campaña de 2012 le resultaría nuevamente en Baja California y no ha sido así, llevándose el varapalo de los electores, cuya inteligencia y cordura nunca deben de ser subestimadas. El PRI pierde la gubernatura y la mayoría en el congreso local. Ganar Tijuana apenas es mérito dada su vocación priista. No ha ganado

la capital estatal, Mexicali. A ello sumemos que no pudo sacudirse la sombra de personajes como Hank Rhon. La campaña sucia del PRI no es nueva allí, pero ha sido particularmente agresiva. Al PRI y al gobierno federal que encabezaba en los ochenta les costó aceptar derrotas estatales. Se impuso en los fraudes de Nayarit y el desvergozadamente llamado “fraude patriótico” de Chihuahua, de 1986. Con Baja California en 1989 fue complicado hacerlo, ante la mirada del exterior y la necesidad de legitimidad de Carlos Salinas de Gortari. El triunfo panista de 1989 no fue pues, una concesión, fue una derrota al PRI que no pudo superar. Tan pronto como el PAN asumió, se organizaron grupos cuyo objetivo era recuperar Baja California para el PRI. Uno de ellos llevaba el muy emblemático nombre: TUCAN (Todos Unidos Contra Acción Nacional). Ello deja en claro cuán mal ha sentado entre los priistas esa realidad. Y se rigieron hasta 2013 por una vocación poco democrática, después de todo. Las administraciones panistas pudieron sortear las elecciones de 1995 y 2001 ganándolas, y hasta la de 2007. Superaron el descrédito dirigido hacia ellas con el asesinato de Colosio en la priista Tijuana en 1994. A campañas como

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esa asistimos ya en 2007 con una escalada menos ruda, al aparecer Jorge Hank Rhon, un contendiente de mucho peso político y económico, sobretodo, avecindado allí. Con la fama que lo precedía como empresario e hijo del afamado y muy controvertido priista Carlos Hank González, el mexiquense exalcalde de Tijuana parecía ser un hueso duro de roer. Iba con un despliegue que le permitió ser considerado presidenciable si se alzaba con el triunfo en Baja California. Hank Rhon fue apoyado por su partido para conseguir un liderazgo entonces carente en el PRI y con el cual empujara un triunfo en la siguiente elección presidencial de 2012. Que el Estado de México identificado con el priista Grupo Atlacomulco fundado por su padre, rondara la presidencia de la República desde Baja California como llegó a decirse, solo era una de varias estrategias cuando el PRI quedó en tercer lugar en las elecciones presidenciales de 2006, se explica por ser el grupo más organizado dentro del priismo. Al fracasar Hank Rhon y perder la gubernatura afianzándose el PAN, se abrieron las puertas para buscar otro candidato y es allí donde Peña Nieto quedó mejor posicionado que nunca. Lo demás ya lo conocemos. Queda una última reflexión. Para el panismo lo sucedido es una lección que más le valdrá aprenderse. Ha estado a un tris de perder la gubernatura y ha requerido de una coalición para aventajar al PRI. Es previsible su desgaste y los retos que le resta por afrontar en el ámbito estatal y en la relación con el gobierno nacional. Gobernar en coalición no es un problema siempre y cuando se destaquen los verdaderos conflictos de la entidad y se trabaje en su solución. La inteligencia política y el oficio político serán el único camino para conseguirlo y es posible. Pero se requiere altura de miras y mucha astucia, puesto que problemas y desafíos reales los hay allí y por lo tanto, cuando hay puntos críticos en la tarea pública es fácil detectarlos y plantear soluciones conjuntas. Pero eso sí: la advertencia es clara: el PAN necesita renovarse, y atender lo desatendido. Los electores han mandado señales claras igual que sus opositores: la perdida de la gubernatura es factible por sus errores si no aplican todos sus esfuerzos al mejor gobernar. Advertidos quedan.

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Aquelarre Económico

Nación contrabandista

N. de la R.: enviado para su publicación en Excélsior 6,13 y 20 de Junio de 2013

Por José Manuel Suárez Mier 1 I

Acabo de incorporar a la lista de lecturas de mi curso La Economía del Crimen Transnacional que ofreceré en el otoño, como todos los años, el recién publicado libro de Peter Andreas del que toma su título esta columna, y que como subtítulo resume la esencia del texto: cómo el comercio ilícito forjó a los Estados Unidos de América. Andreas es un respetado académico dedicado al análisis de las actividades criminales en el ámbito internacional, y profesor en la universidad de Brown en la ciudad de Providence, Rhode Island, EU, lo que resulta paradójico dado el origen de la fortuna de su fundador John Brown, “un prominente mercader cuyos negocios incluían el contrabando, la piratería, el comercio de esclavos” y el combate a las autoridades. Lo que hace el autor en su magnífico texto es reescribir la historia de Estados Unidos con una narrativa no solo distinta sino diametralmente opuesta a la que presenta la historia oficial. Su argumento es que el tráfico ilícito de todo lo imaginable, empezando por el contrabando en la era colonial, encarna la esencia de su país. Explica cómo los nativos de las trece colonias británicas en América del norte no mostraron el menor interés en buscar su independencia de la Madre Patria sino hasta el reinado de George III, a resultas de la intensa campaña que emprendió para combatir el tráfico ilícito de mercancías en sus territorios americanos. Hasta ese momento las autoridades inglesas no habían aplicado las leyes vigentes, que al igual que en la América española mantenían el monopolio del comercio con sus territorios de ultramar, lo que llevó a los habitantes de las colonias anglosajonas a concluir que era su derecho natural comerciar con quien ellos quisieran.

La narrativa habitual para explicar la guerra de independencia emprendida por los habitantes de las trece colonias, es que su raíz se ubica en la defensa de la libertad y en su protesta de pagar impuestos sin tener representación en el gobierno británico, pero se ignora su afición al contrabando y su encono contra los agentes aduanales.

El autor relata cómo en la guerra de independencia el contrabando resultó esencial para mantener avituallado de todo lo necesario a los ejércitos de General George Washington, violando el intenso bloqueo aplicado por la armada británica, lo que les permitió derrotar al más poderoso ejército de la época, aunque los colonos, anteponiendo sus intereses al patriotismo, también le vendían abastos al enemigo. Una vez conseguida la victoria y con la creación del gobierno federal en 1789, el reto para la nueva república consistía en cómo regular el comercio de una nación fundada en la evasión de todas las leyes comerciales, lo que explica que la primera entidad creada por el nuevo gobierno fuera la administración de aduanas. La flamante aduana de EU tuvo que recurrir a la fuerza para aplicar sus nuevas leyes lo que llevó a establecer lo que hoy es la Guardia Costera, y a negociar con los principales mercaderes que era en su propio interés pagar los aranceles, fuente principal de los ingresos del gobierno por más de un siglo, a cambio de alentarlos a violar las leyes de otros países con lo que el contrabando de EU se tornó global. Los contrabandistas probaron su gran poder cuando el Presidente Thomas Jefferson adoptó el embargo total a las exportaciones de su país, una de las medidas más torpes en la historia del comercio universal que hizo que resurgir el contrabando para vender al resto del mundo vía Canadá, con envíos disfrazados a otras ciudades de EU o pretextando emergencias que forzaban a los cargueros a entrar a puertos foráneos. En la guerra con Inglaterra de 1812 los contrabandistas regresaron a sus prácticas de avituallar tanto a las milicias locales como al ejército enemigo, lo que se trató de neutralizar con la militarización adicional de las aduanas, pero con un muy limitado éxito como lo reconoció el Presidente James Madison al afirmar que “el espíritu comercial de los yanquis probó ser superior a su espíritu bélico.” La expansión hacia el occidente, que incluyó la conquista de la mitad de México y el despojo de los territorios indios, estuvo acompañada del contrabando prohibido de esclavos y de bebidas alcohólicas, cuya venta estaba vedada a los indios, un número despro-

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porcionado de los cuales se volvió adicto al alcohol, poderoso aliado para inducirlos a otorgar cada vez más generosas concesiones territoriales a los invasores.

II Inicié la semana pasada mis comentarios sobre el nuevo libro de Peter Andreas con el título de esta columna, y concluí mi relato con la marcha de los estadounidenses hacia el oeste, violando las prohibiciones de su gobierno y asentándose en terrenos públicos adquiridos con la compra de la Luisiana sin la necesaria autorización. Pero en su expansión al poniente los estadounidenses tampoco se molestaron en acatar las leyes de otras naciones soberanas como México, cuando se prohibió la inmigración de EU en el territorio de Tejas en 1830, o de los pueblos indios, con los que se violaron sistemáticamente los tratados firmados con ellos por el gobierno. Simultáneamente, los estados del norte de EU inician su industrialización con base en el contrabando de tecnología, violando las prohibiciones correspondientes sobre todo en Inglaterra. No fue sino hasta que EU tuvo una industria pujante e innovadora que el país empezó a propugnar por proteger la propiedad intelectual. El contrabando de ideas estuvo acompañado de políticas públicas diseñadas para contrabandear no sólo máquinas y herramientas cuya venta estaba prohibida, sino también para reclutar en forma ilegal a los inventores e innovadores de otros países, especialmente en las actividades clave para detonar la revolución industrial. Si bien la esclavitud en EU no habría de prohibirse por completo sino hasta 1865 después de la terrible guerra que se peleó entre los estados esclavistas del sur que se independizaron y los abolicionistas del norte, desde 1808 se había prohibido la importación de nuevos esclavos, contravención que fue regularmente violada. Embarcaciones de bandera de EU se apoderaron del terrible tráfico de esclavos de África no sólo para su propio territorio sino también para atender la demanda en otros mercados como Cuba y Brasil cuyas economías, al igual que las de los estados sureños de EU, se sustentaban en plantaciones agrícolas con mano de obra esclava. La única razón por la cual la Guerra Civil en EU


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La tesis del autor es que el auge en la globalización de los tráficos ilícitos en lugar de representar un nuevo reto para EU, es la continuación de una vieja tradición que ubica sus orígenes en el nacimiento mismo del país y que desde entonces los contrabandistas han frustrado los controles gubernamentales de manera sistemática.

controlar la inmigración, sobre todo de europeos y asiáticos –curiosamente no de mexicanos que eran bienvenidos-, lo que resultó en que ése tránsito ilícito se trasladara naturalmente a Canadá y México. Peter Andreas

duró casi cinco años fue el enorme contrabando que se dio en violación del bloqueo naval que impuso la marina de guerra de la Unión, pues de otra naturaleza los estados de la Confederación sureña no hubieran tenidos acceso a armas, municiones, artillería y avituallamientos. Dado que la guerra trajo un aumento fuerte en los precios del algodón, principal producto de las plantaciones del sur, resultó muy atractivo contrabandearlo vía Bahamas o Tamaulipas hasta llegar a su destino principal en Inglaterra, pero se dio también un enorme tráfico ilegal de algodón de sur a norte entre los enemigos. El término de la Guerra Civil trajo consigo “la era dorada del proteccionismo de EU,” a pesar de que ese país nació favoreciendo la libertad de comercio y de que sus habitantes decidieron continuar esa tradición mediante un gigantesco contrabando de bienes que el gobierno de EU protegía con aranceles mínimos del 40%. Los agentes aduanales eran frecuentemente “vistos como abusivos, violentos y corruptos.” La “mano invisible” de los mercados –como la llamó Adam Smith- que opera con eficiencia en el libre comercio fue suplantada por la “mano muy visible y pesada del Estado” en la era proteccionista. Para intentar atajar la corrupción, se adoptó la práctica de darle a los aduaneros un “moche” del ingreso adicional generado al detectarse contrabando o subfacturación de las importaciones, lo que predeciblemente resultó en una aplicación mucho más estricta y con frecuencia desmedida, de los aranceles y prohibiciones vigentes. Si bien la vigilancia del contrabando en el umbral del siglo XX tenía sobre todo fines recaudatorios, empezó a concebirse cada vez más como una cruzada de moralización con el Estado ampliando de manera creciente sus facultades para regular el comercio y suprimir “vicios” mediante poderes coercitivos más amplios y opresivos. Así, se prohibió importar “materiales obscenos,” incluyendo los anticonceptivos, y se generó un pánico entre la población cuando el gobierno le declaró la guerra al “tráfico de blancas.” La magnitud de la trata de prostitutas resultó exagerada en extremo pero tuvo el resultado de expandir los tentáculos del gobierno federal aún más. Los tráficos ilegales aludidos estaban frecuentemente asociados con inmigrantes por lo que no debe sorprendernos que por primera vez en su historia, el gobierno federal de EU se metiera en el negocio de

III Continúo con la crónica que he venido haciendo en las últimas semanas del libro de Peter Andreas que da su título a esta columna, y que dejamos hace ocho días relatando cómo EU empezó a cerrar sus puertas a los inmigrantes a fines del siglo XIX, lo que trasladó el tráfico ilegal de personas a sus vecinos, Canadá y México. Las primeras leyes expedidas para mantener fuera de EU a los “indeseables” por parte del gobierno federal se expiden para impedir la entrada de chinos, que fue la mano de obra mayoritaria para construir las vías para los ferrocarriles intercontinentales, después de la conquista de los territorios mexicanos del noroeste. Para 1870 los chinos constituían el 10 por ciento de la población de California y la cuarta parte de su fuerza laboral, y empezó a crecer la presión política para atajar el “peligro amarillo” mediante leyes que vedaran la entrada de orientales, lo que obligó a que la aduana de EU ampliara sus facultades para impedir su ingreso. Previsiblemente, conforme se fue dificultando el acceso directo de inmigrantes chinos a California, su tránsito se transfirió primero a Canadá, que les cobraba un impuesto y acto seguido se marchaban a EU, y luego a México cuando Canadá, bajo presión de sus vecinos del sur, también cerró sus puertas a la entrada de asiáticos. El establecimiento de servicio regular de embarcaciones entre Hong Kong y Guaymas abrió las puertas a la inmigración china a nuestro país, la mayoría de los cuales en llegando tomaban el tren para el norte. A diferencia de Canadá, México rechazó la presión de EU de impedir la entrada a los “indeseables,” categoría que con el paso del tiempo se fue ampliando a otras nacionalidades y condiciones humanas. Muchos de los inmigrados a nuestro país trataban de parecer mexicanos cuyo cruce a EU se veía no solo como un fenómeno natural y temporal, sino que había una gran demanda por sus servicios para trabajar en los campos agrícolas del suroeste de EU. La prohibición a la fabricación y venta de bebidas alcohólicas entre 1920 y 1933 dio un enorme impulso a las actividades ilícitas y amplió el ámbito de acción del gobierno federal de forma inusitada, afectando “el

pacto federal, el sistema de procuración de justicia, los juzgados, las libertades civiles y la federalización del combate al crimen.” A diferencia de la prohibición al alcohol que fue temporal, la interdicción de un número creciente de drogas definidas como ilegales por el gobierno de EU dura ya más de un siglo, y a pesar del evidente fracaso en impedir su consumo no hay indicios que se vaya a dar marcha atrás pronto en su proscripción a nivel federal. La prohibición a las drogas –heroína, cocaína, marihuana y un número creciente de substancias “sintéticas”- demandó ampliar las facultades del gobierno para perseguir el tráfico de “vicios” con leyes más estrictas y punitivas, lo que ha resultado en un gran negocio para los traficantes y en presupuestos gigantescos para las policías. La guerra de EU contra las drogas enfocada a reducir su oferta solo consiguió dispersar su tráfico y abrir nuevos caminos, como el de México al cerrarse Florida y el Caribe para la cocaína. La mayor diferencia entre esta situación hoy y en el pasado es la increíble violencia que se ha desatado en las países en la ruta de las drogas. La tesis del autor es que el auge en la globalización de los tráficos ilícitos en lugar de representar un nuevo reto para EU, es la continuación de una vieja tradición que ubica sus orígenes en el nacimiento mismo del país y que desde entonces los contrabandistas han frustrado los controles gubernamentales de manera sistemática. Desde un principio el combate a los contrabandistas llevó a expandir instituciones públicas para enfrentarlos y a la ampliación del ámbito de acción del gobierno federal en detrimento de las facultades soberanas de los estados de la unión, lo que genera tensiones hoy evidentes en la legalización de la marihuana en muchos de ellos. La batalla para combatir el comercio ilícito debe priorizar concentrarse en aquello que no es legalizable, como el tráfico de personas contra su voluntad, al tiempo que se legaliza y regula con sensatez el intercambio voluntario de bienes y servicios que no afectan a terceros, como las drogas y la migración voluntaria, cuya prohibición ha resultado en terribles consecuencias como las que hemos sufrido en México. (1)El autor es Economista en Residencia y Catedrático de la Escuela de Servicio Internacional de American University, en la ciudad de Washington D.C.

aquelarre.economico@gmail.com

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La democracia en la era de las redes sociales Por César Cansino Introducción

No es una conjetura ni una ocurrencia, es simplemente la ponderación de un hecho que está esperando por explicaciones persuasivas. Que las redes sociales se han convertido en el espacio público por excelencia del siglo XXI, en la moderna ágora de deliberación y confrontación de ideas y opiniones, es una realidad incontrovertible. ¿Pero esta condición es suficiente para postular que la democracia en el futuro se jugará de manera decisiva en las redes sociales? La respuesta es un categórico sí, a condición de que concibamos a la democracia como algo más que una forma de gobierno, o sea como una forma de vida en común. En este ensayo se explica por qué. ¿Qué significa concebir a la democracia como una forma de vida, una forma de sociedad? En principio de cuentas, constituye un ajuste respecto de las concepciones dominantes que nace de la necesidad de (re) colocar a los ciudadanos en el centro de la vida pública, de restituirles su condición de sujetos políticos, sustraída por los políticos profesionales, quienes se abrogan para sí ese monopolio. De lo que se trata es de concebir a la política democrática como el lugar decisivo de la existencia humana, y al espacio público como el lugar de encuentro de los ciudadanos en condiciones mínimas de igualdad y libertad, el espacio natural donde los individuos transparentan (en el sentido de hacer públicos) sus deseos y anhelos, sus frustraciones y congojas, y por esta vía instituyen con sus opiniones y percepciones los valores que han de regir al todo social, incluidos a los políticos profesionales.1 Según esta concepción, nada preexiste al momento del encuentro de ciudadanos libres, el momento político por antonomasia, sino que es ahí, en el intercambio dialógico incluyente y abierto, donde se llenan de contenido los valores vinculantes, sin más guión que la propia indeterminación; o sea, ahí donde se encuentran individuos radicalmente diferentes (como los que integran a cualquier sociedad plural) pueden generarse consensos, pero también acrecentarse las diferencias. Huelga decir que para esta concepción, todo es politizable, a condición de que sea debatible. En suma, según esta noción, los verdaderos sujetos de la política son los ciudadanos desde el momento que externan sus opiniones y fijan sus posiciones sobre todo aquello que les preocupa e inquieta en su entorno cotidiano. Lejos de lo que pudiera pensarse, esta forma de vivir la democracia siempre ha existido en las democracias realmente existentes, desde el momento que sólo este tipo de gobierno puede asegurar condiciones mínimas de igualdad ante la ley y de libertad a los ciudadanos, lo cual resulta indispensable para la expresión espontánea y respetuosa de las ideas. Sin embargo, también

es verdad que la esfera del poder institucional suele ser ocupada por gobernantes y representantes que lejos de gobernar en tensión creativa con la sociedad lo hacen en el vacío, generándose un corto circuito entre ellos y la sociedad. La crisis de las democracias representativas contemporáneas tiene su estro en este hecho cada vez más evidente. Desde cierta tradición teórica, el fenómeno ha sido explicado como una colonización de la sociedad por los sistemas instrumentales del poder y el dinero que todo lo avasallan a su paso.2 Otros autores, por su parte, ven en el elitismo de la política profesional, en cualquiera de sus manifestaciones posibles —como la oligarquía o la partidocracia—, el impedimento para que la sociedad sea considerada de manera más incluyente por quienes toman las decisiones en su nombre en una democracia representativa.3 Pero independientemente de las explicaciones, lo interesante es señalar que no obstante los factores reales del poder que merman el impacto de la sociedad en la democracia, confinándola casi siempre a legitimar a los políticos profesionales y a los partidos mediante el sufragio, las sociedades nunca han dejado de expresarse, o sea que siempre, en mayor o menor medida, han condicionado el ejercicio del poder, necesitado siempre de legitimidad para conducirse. Es lo que algunos teóricos han denominado la capacidad instituyente de la sociedad desde sus imaginarios colectivos, o sea todo aquello que de manera simbólica construyen las sociedades desde su tradición, su historia, sus percepciones, sus temores y su interacción con otras sociedades.4 Con lo que queda mejor ilustrada la concepción de la democracia como modo de vida en común. El impacto de esa capacidad o su intensidad pueden variar de una democracia a otra, pero siempre permanece in nuce, ya sea como acción o reacción, a pesar de lo que muchos políticos profesionales quisieran. Y es precisamente aquí, donde cobra sentido la idea de democracia en la era de las redes sociales, pues pensar lo público-político en la actualidad no puede hacerse sin considerar a las nuevas redes sociales, la moderna ágora virtual de la democracia.

Si la democracia ha de ser concebida cabalmente como el gobierno del pueblo, como una moderna república (res-pública), y en ese sentido como una forma de sociedad y no sólo de representación política, la idea de espacio público-político resulta crucial. Sin embargo, por muchas razones, la concepción clásica del ágora o la plaza pública fue minada en la modernidad no sólo en la práctica sino incluso semánticamente. Así, lo “público” terminó asociándose con el Estado, o mejor, con el ejercicio del poder, y lo “privado”, con todo aquello que atañe a lo social, incluidas sus preferencias políticas, amén de los consabidos ámbitos de lo familiar, lo mercantil o lo religioso.5 La inversión conceptual está tan introyectada culturalmente que muchos ciudadanos la asumen a pie juntillas, al grado de concebirse a sí mismos como “apolíticos”, para desmarcarse de los políticos profesionales, los cuales son percibidos casi siempre como una raza aparte de egoístas y cínicos. Sin embargo, con la caída del Estado benefactor hace cuatro décadas (que asumía como suyo el deber de procurar bienes y servicios a la sociedad), y con la crisis de la democracia representativa (que se expresa en un malestar creciente de los ciudadanos al sentirnos cada vez menos representados por nuestros gobernantes), las democracias modernas han visto un proceso gradual de activación social que ha venido a restituirle a la sociedad un rol mucho más destacado que al que estaba confinado en el pasado inmediato.6 Sin duda, en ese proceso jugaron un papel decisivo las sociedades en los países comunistas en los años noventa del siglo pasado, que decidieron asaltar las plazas y las calles para demandar las libertades que les negaron sus dictaduras durante décadas. La caída del Muro de Berlín es por ello el símbolo inequívoco no sólo del derrumbe de los regímenes comunistas sino también del resurgimiento de la sociedad en clave postotalitaria. De ahí en adelante, las sociedades en las democracias viejas y nuevas se han venido activando y movilizando con distintas intensidades y modalidades, recuperando

1 Véase en particular C. Cansino, La revuelta silenciosa. Democracia, espacio público y ciudadanía en América Latina, México, BUAP, 2010. 2 Véase en particular J. Habermas, Teoría de la acción comunicativa, 2 vols., Madrid, Taurus, 1987 y J. Habermas, Facticidad y validez. Sobre el derecho y el Estado democrático de

derecho en términos de teoría del discurso, Madrid, Trotta, 1998. 3 Véase, por ejemplo, U. Rödel, G. Frankenberg y H. Dubiel, Die demokratische Frage, Frankfurt, Suhrkamp Verlag, 1989. 4 C. Castoriadis, La institución imaginaria de la sociedad, Madrid, Tusquets, 1980. 5 Para mayores elementos sobre este particular remito a C.

Cansino, “Estado”, voz para el Léxico de la Política (eds. L. Baca, J. Bokser, I. H. Cisneros, et. al.), México, UNAM/ FLACSO/FCE, pp. 222-229. 6 Véase sobre este tema P. Rossanvalon, La nueva cuestión social: repensar el Estado providencia, Buenos Aires, Manantial, 1998

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I. Democracia como espacio públicopolítico


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De lo que se trata es de concebir a la política democrática como el lugar decisivo de la existencia humana, y al espacio público como el lugar de encuentro de los ciudadanos en condiciones mínimas de igualdad y libertad, el espacio natural donde los individuos transparentan (en el sentido de hacer públicos) sus deseos y anhelos, sus frustraciones y congojas, y por esta vía instituyen con sus opiniones y percepciones los valores que han de regir al todo social, incluidos a los políticos profesionales.

para sí un protagonismo político que los inquilinos del poder les habían sustraído arbitrariamente.7 Incluso antes del crucial 1989, muchas democracias occidentales experimentaron grandes movilizaciones sociales por reivindicaciones de todo tipo hasta entonces ignoradas o pospuestas en los andamiajes normativos de sus naciones, como los derechos de las mujeres, de los homosexuales, de los jóvenes, o por cuestiones ecológicas, entre muchas otras causas. Posteriormente, las sociedades comenzaron a agruparse en organizaciones no gubernamentales (ONG’s) para tomar en sus manos la defensa de derechos de todo tipo insuficientemente garantizados por sus Estados o para impulsar proyectos e iniciativas que consideraban necesarios, pero que olímpicamente habían sido desentendidos o ignorados por las autoridades. Al tiempo que este proceso avanzaba en todas partes, aportando una energía social inédita a los ámbitos de decisión vinculantes, y acotando por esa vía al poder ocupado por partidos y gobernantes, emerge un nuevo ingrediente que viene a complementar e incluso a modificar radicalmente el espacio público-político tal y como se conoció hasta entonces: las así llamadas redes sociales, de las que nos ocuparemos más adelante. Por efecto de la irrupción de las sociedades democráticas en los asuntos públicos, mediante la deliberación colectiva de todo aquello que les atañe, o incluso mediante la gestión social de bienes colectivos, lo público dejó de ser competencia exclusiva de lo estatal. De hecho, en las democracias modernas cada vez más lo político está contenido en lo social, y las sociedades son cada vez más protagonistas de su historia. Sin embargo, poner las cosas en esos términos ha tenido que enfrentar fuertes resistencias por parte de los enfoques teóricos dominantes en las ciencias sociales y las humanidades, casadas con preconcepciones institucionalistas o estatalistas que le conceden poco espacio o impacto a la cuestión social. Justo por esas resistencias he tenido que decretar sin miramientos la muerte de la ciencia política en un libro al mismo tiempo premiado y denostado por mis pares intelectuales.8 Para esas perspectivas cerradas y dogmáticas en el plano empírico, una concepción alternativa como la que he resumido aquí resultaba no sólo incómoda sino incluso “radical”, puesto en esos términos, su alegato no deja de ser curioso porque en su perspectiva lo radical no es otra cosa que lo que en realidad es consustancial a la democracia y que le había sido negado teóricamente, o sea volver a colocar a la sociedad en el centro de lo público-político. ¿Puede haber algo más básico y elemental que eso? Claro que no, pero las rigideces de los paradigmas cientificistas dominantes les impiden a sus 7 Véase al respecto, C. Cansino y S. Pineda (coords.), La modernidad exhausta. Posiciones sobre nuestro tiempo veinte años después de la caída del Muro de Berlín, México, UACJ, 2012. 8 C. Cansino, La muerte de la ciencia política, Buenos Aires, Debate, 2008. 9 H. Arendt, Los orígenes del totalitarismo, Madrid, Taurus, 1974

partidarios ver lo evidente. Ciertamente, una perspectiva como la que yo mantengo tiene un componente de radicalidad que asusta a los científicos porque rompe todos sus esquemas y certidumbres: la indeterminación de la democracia. En efecto, concebir a la democracia no sólo como una forma de gobierno sino también como una forma de vida implica asumir sin reservas la total indeterminación de la democracia, desde el instante en que se acepta que nada preexiste al momento de encuentro de individuos libres y radicalmente diferentes, o sea que sólo en el espacio público-político se definen y redefinen permanentemente los valores y los contenidos de esos valores que han de articular al todo social. Siguiendo con esta lógica, debemos aceptar que las sociedades no siempre elijen lo mejor para ellas sino con frecuencia optan por retrocesos en sus propias libertades y conquistas. Se trata de un elemento de incerteza al que no se puede renunciar si es que realmente nos asumimos como demócratas o si se prefiere como “demócratas radicales”. Cabe recordar que pretender mantener lo social bajo control, en el marco de un guión preconcebido, es un rasgo propio de mentalidades totalitarias. De hecho, como bien nos enseñó la más grande filósofa de todos los tiempos, Hannah Arendt, la única manera de entender a cabalidad la democracia es concibiéndola como el justo opuesto del totalitarismo.9 Ahora bien, adscribirse a esa concepción alternativa de la democracia exige abandonar las perspectivas deterministas, institucionalistas o formalistas largamente dominantes en las ciencias sociales, incapaces de aprehender la dimensión simbólica de la democracia, que no es otra cosa que lo que las sociedades quieren, sus anhelos, sus deseos, sus aspiraciones… Y eso no se registra con sondeos cuantitativos sino simplemente con la experiencia, con la ocupación simbólica, como lo hace cualquier ciudadano, de la calle, la plaza pública y de cualquier otro espacio de interacción social. Obviamente, pensar lo público-político en la actualidad no puede hacerse sin considerar a las nuevas redes sociales, la moderna ágora virtual de la democracia.

II. Las redes sociales como la nueva ágora ciudadana

¿Qué hubieran pensado los precursores intelectuales de esta manera alternativa de concebir la democracia, como Castoriadis, Lefort y la propia Arendt, si les hubiera tocado en vida ver y participar de las redes sociales que hoy han irrumpido masivamente en nuestras sociedades? Creo que todos verían cristalizadas en ellas

10 La cuestión fue puesta en esos términos por G. Sartori, Democratic Theory, Michigan, Wayne State University Press, 1965. 11 Al respecto véase C. Cansino, “La crisis de la democracia representativa y la moderna cuestión social”, Revista de la Universidad de México, México, UNAM, núms. 588-589, enero-febrero de 2000, pp. 45-47.

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sus principales tesis sobre la democracia como forma de vida. Y es que de algún modo las redes sociales restituyen a los ciudadanos una centralidad simbólica que les había sido escamoteada en la práctica cotidiana de las democracias realmente existentes. Como es sabido, lo que distingue a las democracias de los modernos de las democracias de los antiguos es la representación.10 Si en la antigüedad griega los ciudadanos podían dirimir directamente los asuntos de la polis, la complejidad de las sociedades modernas exigía incorporar mecanismos indirectos de representación para encausar la voluntad de los ciudadanos. Los jacobinos se dieron cuenta muy pronto que la voluntad general nacida caóticamente de la Asamblea podía conducir a una nueva tiranía, tan cruel y voraz como la de los monarcas absolutos que se intentaba derrocar, la tiranía de las mayorías. Por eso, después de la malograda experiencia revolucionaria francesa, los primeros experimentos exitosos de democracia —la inglesa y la estadounidense—, tuvieron como eje la idea moderna de la representatividad. Una fórmula que permitió al mismo tiempo preservar las ideas ilustradas de la soberanía del pueblo y la supremacía de los derechos individuales, y conferir a la sociedad una forma de estructuración política legítima y promisoria. Sin embargo, la representación consintió la afirmación de élites partidistas que con el paso del tiempo terminaron monopolizando el quehacer político, relegando nuevamente a la sociedad a roles accesorios, como la legitimación mediante el sufragio de las propias élites. Por ello, si las democracias modernas estás en crisis es porque los ciudadanos nos sentimos cada vez menos representados por nuestros representantes, o sea es una crisis de representación, caracterizada por un alejamiento o incluso un corto circuito entre representantes y representados.11 Pero como suele suceder, el malestar social se ha abierto paso frente a la ignominia. Primero fueron los movimientos sociales, luego la sociedad volcándose en las plazas públicas, luego organizándose en ONG’s, y ahora ocupando las redes sociales, gracias a la masificación de las nuevas tecnologías de la información. En esta perspectiva, las redes sociales constituyen la nueva ágora, el lugar donde se construye cotidianamente la ciudadanía y se definen los valores sociales. Las redes sociales nos recuerdan que la democracia no puede edificarse en el vacío, sino en contacto permanente con la sociedad. Si la representatividad fue la fórmula que permitió que la democracia como forma de gobierno se concretara en sociedades complejas como las modernas, las redes sociales son el vehículo


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Las redes sociales nos recuerdan que la democracia no puede edificarse en el vacío, sino en contacto permanente con la sociedad. Si la representatividad fue la fórmula que permitió que la democracia como forma de gobierno se concretara en sociedades complejas como las modernas, las redes sociales son el vehículo moderno que restituye a la sociedad su centralidad y protagonismo frente a los déficits de representatividad que acusaba desde hace tiempo.

moderno que restituye a la sociedad su centralidad y protagonismo frente a los déficits de representatividad que acusaba desde hace tiempo. Además, no podía ser de otra manera, pues si las sociedades modernas se han vuelto cada vez más complejas, es decir más pobladas, plurales, activas y heterogéneas, sus formas de expresión no podían limitarse a lo local, sino que para trascender debían irrumpir en el mundo complejo y global de las comunicaciones que sólo las redes sociales pueden ofrecer. Por eso, si en algún lugar se juega hoy la democracia, entendida como el espacio público donde los ciudadanos deliberan desde su radical diferencia sobre todos los asuntos que les atañen, es en las redes sociales, un puente poderoso que pone en contacto en tiempo real a millones de individuos. Huelga decir que la comunicación que fluye en las redes sociales es abierta y libre, pues es un espacio ocupado por los propios usuarios sin más condicionante o límite que su propia capacidad de expresarse. Y no es que las redes sociales vayan a ocupar el lugar que hoy ocupa la representación política, sino que la complementa, la estimula, por cuanto sus mensajes y contenidos ya no pueden ser ignorados por los gobernantes so riesgo de ser exhibidos y enjuiciados públicamente en estos modernos tribunales virtuales. De hecho, los políticos profesionales están cada vez más preocupados por el impacto de las redes sociales, se saben vigilados, observados, y finalmente intuyen que ya no pueden gobernar a espaldas de la ciudadanía. Muchos quieren entrar en las redes sociales, congraciarse con sus usuarios, ser populares, pero no saben cómo hacerlo, pues los usuarios de las redes no se dejan engañar fácilmente, la crítica puede ser implacable. De algún modo, las redes sociales llenan de contenido esa idea clásica de que el poder está en vilo, me refiero al poder ocupado por los políticos profesionales, pues su permanencia o caída depende siempre de una sociedad cada vez más crítica, informada y participativa.12 Los políticos profesionales se han dado cuenta por la irrupción de la sociedad en las redes sociales, que ya no pueden apropiarse arbitrariamente de la política, pues la política está hoy más que nunca en todas partes. En suma, las redes sociales reivindican al ciudadano, lo

visibilizan frente a la sordina consuetudinaria de los políticos profesionales. ¿Por qué este rol que hoy desempeñan las redes sociales no lo realizaron antes otros medios de comunicación, como la radio y la TV? La pregunta tiene sentido, pues mucho antes que llegaran las redes sociales lo hicieron los medios electrónicos, mismos que nunca pudieron convertirse en un foro auténtico de y para los ciudadanos, pese a que muy pronto invadieron todos los hogares. Ciertamente, tanto los medios tradicionales (la prensa, la radio y la TV), como las redes sociales (Twitter, Facebook y otras), son medios de comunicación, pero sería un error meterlos en el mismo saco. La primera diferencia es que los medios tradicionales siempre han sido ajenos a la sociedad, siempre han respondido a los intereses de sus dueños, por lo que la comunicación que emiten es unidireccional, vertical, del medio al receptor, sin posibilidad alguna de interacción o diálogo con la sociedad. La TV y la radio pueden tener públicos cautivos y hasta fieles seguidores o incluso teléfonos en el estudio para retroalimentarse de sus audiencias, pero su razón de ser es comunicar desde los particulares intereses y valores que representan y buscan preservar. Por su parte, las redes sociales surgieron en Internet con la idea de conectar simultáneamente a miles de personas de manera horizontal, desde sus propios intereses y necesidades, sin mayor límite que su creatividad. En ese sentido, aunque Twitter o Facebook tienen dueños y sus acciones cotizan en la bolsa, su éxito reside precisamente en la libertad que aseguran a sus usuarios para comunicarse entre sí, al grado de que son los propios usuarios los que terminan ocupando las redes sociales desde sus propios intereses. Desde cierta perspectiva, si los medios tradicionales se convirtieron en el cuarto poder en la era moderna, dada su enorme penetración social y capacidad de influencia; las redes sociales se han convertido repentinamente en un quinto poder, un poder detentado por la ciudadanía por el simple hecho de ejercer ahí de manera directa y masiva su derecho a expresarse, a opinar de todo aquello que le inquieta.

12 Véase al respecto, C. Lefort, La invención de la democracia, México, FCE, 1990 y A. Maestre, El poder en vilo, Madrid, Tecnos, 1994. 13 J. Habermas, La teoría de la…, cit.

14 G. Sartori, Homo Videns. La sociedad teledirigida, Madrid, Taurus, 1997. 15 G. Vattimo, “Pero el Apocalipsis no llegará por los mass-media”, Topodrilo, México, UAM-Iztapalapa, núm. 3, julio de 1988, pp. 23-25

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Por eso, si hay un lugar donde hoy se materializa la así llamada “acción comunicativa” que alguna vez vislumbró el filósofo Habermas, o sea la comunicación no interesada, horizontal, dialógica entre pares y libre del dominio de los sistemas instrumentales, ese es precisamente el que hoy ocupan las redes sociales13, aunque aún están en espera de mayores y mejores teorizaciones como las que han concitado durante décadas los medios tradicionales, sobre todo con respecto a su relación con la política y la democracia. Pero la tarea no es fácil. Ni siquiera tratándose de los medios tradicionales existe todavía consenso sobre la manera que impactan o influyen en la democracia. Para unos, los apocalípticos, como Giovanni Sartori, la TV llegó muy temprano a la humanidad y se ha vuelto contra ella, no sólo porque marca una involución biológica del homo sapiens al homo videns, sino porque alimentan la ignorancia y la apatía de una sociedad, lo cual es aprovechado por los políticos para manipularla de acuerdo a sus propios intereses.14 Para otros, algunos posmodernos y culturalistas, como Gianni Vattimo, la TV amplió el espectro de la mirada de los ciudadanos, por lo que acercó a los políticos a la sociedad, los volvió más humanos y en consecuencia susceptibles de crítica y juicio, amén de que ofreció a los espectadores nuevos referentes provenientes de otras realidades, lo que les permitió, por simple contrastación, reconocer los límites y deficiencias de la suya.15 Como quiera que sea, las preocupaciones intelectuales de lo que hoy se conoce como “videopolítica” o “teledemocracia” no son las de las redes sociales. Más aún, estos debates se volverán obsoletos conforme las redes sociales se vayan imponiendo en el gusto y el interés de las sociedades contemporáneas. No digo que los medios tradicionales desaparecerán o dejarán de tener súbitamente el impacto que hoy tienen, pero sí es un hecho que las redes sociales, por sus características intrínsecas asociadas a la libre expresión de las ideas, terminarán impactando y hasta colonizando a los medios tradicionales. De hecho ya lo hacen, con frecuencia éstos aluden a lo que se dice en Twitter o Facebook para tener una idea más precisa de lo que interesa y preocupa a la sociedad, y saben que permanecer al margen de las redes sociales los aislará sin remedio. No olvidemos además, que lo que se dice en los medios tradicionales también es motivo de deliberación pública para las propias redes sociales. Por ello, si hay una problemática a dilucidar asociada con el extraordinario avance de las redes sociales en las democracias modernas, no es si éstas “manipulan” o “desinforman” o no lo hacen, como se discute a propósito de los medios tradicionales, sino hasta qué punto podrán desarrollarse como espejos de la sociedad, como tribunales de la política institucional, antes que los poderes fácticos busquen minimizar su impacto mediante regulaciones y controles de todo tipo. De ese tamaño es el desafío que las redes sociales han abierto casi silenciosamente para los intereses de los poderosos, así como los riesgos que entraña su inusitado crecimiento.


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III. Todo es politizable en las redes sociales

Llegados a este punto, conviene precisar que no todas las redes sociales existentes en la supercarretera de la información están dotadas de las características necesarias para convertirse en lo que aquí he llamado el lugar decisivo de la democracia. Ante todo, tienen que ser populares, pues de lo que se trata es de propiciar la interacción abierta y plural de miles de usuarios en tiempo real. En la actualidad, las únicas dos redes sociales que cumplen este requisito son Twitter y Facebook, y al parecer ninguna otra de las muchas que existen en internet parece amenazar su hegemonía. Ahora bien, no obstante que Facebook llegó primero, ha venido perdiendo adeptos frente al rápido crecimiento de Twitter, y creo no exagerar al decir que sólo es cuestión de tiempo para que Twitter desplace definitivamente a Facebook y se convierta en la red social más popular a nivel mundial. Huelga decir que esta tendencia se debe ante todo a las características intrínsecas de Twitter y de las que adolece Facebook, y que además lo aproximan más a la idea de espacio público que aquí he defendido. En efecto, Facebook nació como un medio para poner en contacto a amigos y conocidos, y en buena medida así se ha mantenido, en cambio Twitter nació para poner en contacto a individuos entre sí simplemente porque resulta interesante o enriquecedor tenerlos como interlocutores. Además, la fórmula de los 140 caracteres por tweet posibilitó la interacción ágil, dinámica y abierta de todos con todos, materializando la idea de un ágora donde todos pueden opinar y ser escuchados. Asimismo, tener la posibilidad de participar de los TT (trending topics o temas que marcan tendencia) y debatir de todo aquello que preocupa a la sociedad en tiempo real, generando una suerte de termómetro de los intereses sociales, abona al potencial de Twitter respecto de otras redes sociales. Por estas y muchas otras virtudes es que sostengo que la democracia se jugará cada vez más en Twitter. De hecho, el potencial de Twitter ha quedado ya de manifiesto en las múltiples expresiones de indignación que tuvieron lugar en varias partes del mundo a lo largo de 2011, ya sea convocando a movilizaciones o simplemente repudiando a los tiranos y presionando para derrocarlos. Si Twitter ha contribuido a todo ello, imagínense lo que puede hacer en una elección, exhibiendo las contradicciones de los candidatos, reprobando sus

16 Véase, por ejemplo, R. Harfoush, Yes we did. Cómo construimos la marca Obama a través de las redes sociales, Madrid, Gestión, 2010.

dichos y acciones, o elogiando la sensatez y la capacidad de otros. Se podrá objetar que las redes sociales siguen siendo irrelevantes frente a las poderosas audiencias que aún conservan los medios tradicionales, o que los usuarios de Twitter son todavía un porcentaje muy reducido de la población de un país, lo cual es hasta cierto punto cierto, pero los grandes cambios ocurren cuando hay una masa crítica capaz de impulsarlos, y hoy esa masa crítica reside invariablemente en Twitter. Sin embargo, en un mundo de intereses tan poderosos, las redes sociales pueden ser víctimas de su propio éxito. No es descabellado suponer que tarde o temprano alguien buscará neutralizar su impacto, mediante regulaciones y controles legales de todo tipo, con lo que perderán la frescura y la independencia que hoy disfrutan. De hecho, al estar inmersas en el mercado, ya existen en Twitter mecanismos velados de censura para modificar los TT por dañar la imagen de un político o un partido. La lógica es simple, si un TT puede comprarse por parte de firmas comerciales para promocionar productos y servicios, también pueden ser comprados por los políticos para los mismos propósitos. Asimismo, si los TT pueden comprarse es lógico que también haya interesados en erogar dinero para que algunos temas desaparezcan del TT cuando afectan a alguien. Este tipo de censura ya se ha desplegado en Twitter, que no por ser una red social ocupada libremente por los usuarios, deja de ser un negocio multimillonario. Sin duda, este tipo de cuestiones minan la credibilidad de Twitter, pero es un riesgo inminente que, paradójicamente, toca a los propios usuarios denunciar, exhibir y hasta castigar con su eventual abandono en casos extremos, lo que amenazaría la propia rentabilidad comercial de Twitter. Además de estas prácticas, han emergido otras igualmente dañinas, como la compra indiscriminada de seguidores virtuales por parte sobre todo de políticos profesionales para mostrarse con ello muy populares, o la creación de bots o réplicas mediante las cuales esos mismos políticos reproducen mensajes de apoyo para sí mismos o críticas a sus adversarios, en un juego perverso de simulaciones que contamina la comunicación en Twitter. Como quiera que sea, parece que los propios usuarios de esta red social han creado sus propias vacunas para denunciar y exhibir este tipo de conductas. De lo que se desprende que el potencial de las redes sociales como espacios genuinos de deliberación pública depende en buena medida de la responsabilidad con la que se muevan en ellos sus propios usuarios. En esa perspectiva, y dicho a título personal, soy partidario de

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que los usuarios de Twitter lo hagan con sus nombres y apellidos verdaderos y no de manera anónima, o sea con nombres ficticios o seudónimos, pues en esa medida las opiniones ganan en credibilidad, y el debate se vuelve más transparente y democrático. Suele pensarse que el primero en utilizar a su favor el potencial de algo desconocido hasta entonces marcará una tendencia o un patrón. Sin duda ese fue el caso de la campaña presidencial de Barack Obama, quien supo aprovechar las redes sociales, en particular Facebook, para ganar la presidencia de Estados Unidos en 2008. El caso de Obama ha motivado múltiples estudios y libros al grado de considerarlo un paradigma de éxito de lo que hoy se conoce como “cibercampaña”.16 Ninguna campaña en el mundo antes de ésta fue capaz de aglutinar por internet a tantos simpatizantes, recaudar tanto dinero para la propia campaña, y mantener un contacto tan directo y permanente con los votantes, elementos todos que sin duda redituaron en el contundente triunfo de Obama. Sin embargo, se equivocan rotundamente quienes creen ver en esta experiencia el modelo a seguir para desarrollar campañas exitosas en la nueva era de la información. Y esto es así por una simple razón, las redes sociales cambian tan vertiginosamente como las propias tecnologías informáticas. Hoy, por ejemplo, a diferencia de la campaña de Obama, más que apoyarse en Facebook para conectar con sus simpatizantes, un candidato en campaña deberá hacerlo por Twitter si es que realmente quiere trascender. Ello se debe a que


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Lo que se dice en los medios tradicionales también es motivo de deliberación pública para las propias redes sociales. Por ello, si hay una problemática a dilucidar asociada con el extraordinario avance de las redes sociales en las democracias modernas, no es si éstas “manipulan” o “desinforman” o no lo hacen, como se discute a propósito de los medios tradicionales, sino hasta qué punto podrán desarrollarse como espejos de la sociedad, como tribunales de la política institucional, antes que los poderes fácticos busquen minimizar su impacto mediante regulaciones y controles de todo tipo. Twitter ha desplazado a Facebook en lo que al debate de los asuntos públicos se refiere, y ofrece de inmediato, gracias a los TT que genera permanentemente, un barómetro que mide el impacto de los contendientes. Empero, no hay nada más difícil para un político en campaña que conquistar a los tuiteros, que suelen ser críticos y perspicaces, y que saben o intuyen que sus opiniones trascienden a la sociedad en su conjunto y pueden cambiar el rumbo de una elección, sobre todo en el contexto de comicios con amplios márgenes de indecisos, debido a una pobre oferta política o partidista. Una cosa es cierta, las elecciones en el futuro se jugarán cada vez más en Twitter y cada vez menos en los medios tradicionales o en los mítines o plazas públicas. Hay muchas razones para anticipar que éste será precisamente el caso de las elecciones en el futuro inmediato. He aquí las más importantes: a) en todas las democracias prevalece una franja más o menos extensa de electores indecisos, y de ellos un buen porcentaje son tuiteros en busca de definición; b) el mayor porcentaje de indecisos en una elección es población joven, igual que el 90 por ciento de los tuiteros en el mundo, y casi siempre el voto joven decide una elección; c) un buen porcentaje de los tuiteros constituye lo que se conoce como la “masa crítica” de una sociedad, capaz de impulsar y estimular los cambios que el país requiere, amén de que han hecho de Twitter su medio natural de expresión y deliberación pública; d) a diferencia de las elecciones en el pasado inmediato, los medios tradicionales jugarán un papel cada vez menos decisivo, pues las restricciones legales en muchos países les impide hacer proselitismo durante las campañas, mientras que TW permanece todavía libre de controles y regulaciones, o sea sólo pertenece a quien lo habita; e) al ser un espacio público abierto y horizontal, la moderna ágora de deliberación ciudadana, Twitter constituye el espejo más veraz de las percepciones sociales; nadie puede abstraerse de lo que ahí se defina, ni los políticos, ni los partidos ni los propios medios tradicionales; f ) ni los políticos que con dinero manipulan los TT podrán imponer su voluntad sobre la de millones de tuiteros; pues éstos han creado sus propios mecanismos para exhibir a los tramposos; g) sólo en Twitter se exhibirán sin censura los claroscuros de los candidatos, sus defectos y virtudes, cuestión que sin duda influirá en las preferencias electorales; h) Twitter se ha convertido en el medio de socialización política más influyente, muy por encima de Facebook, sobre todo entre la población joven y universitaria; i) los medios tradicionales no pueden permanecer indiferentes a Twitter so riesgo de mostrarse parciales y perder credibilidad; y j) lo que se dice en Twitter impacta cada vez más a la sociedad e incluso empieza a colonizar a otros medios de comunicación tradicionales, los cuales ya se dieron cuenta que permanecer al margen de Twitter es condenarse al aislamiento y el olvido.17 17 Los datos aquí reproducidos fueron obtenidos de diversas páginas y blogs especializadas en el comportamiento de Twitter, como eduarea.wordpress.com o estwitter.com

Bibliografía

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01.08.2013

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