Page 19

Semanario

L

weekend

Motor

o que nunca: llegué de cinco a 10 minutos antes de mi cita y la bestia estaba allí esperando, bella por donde la viera. Mientras esperaba mi turno empecé a platicar con el que sería mi chaperón en el tan ansiado baile. Se llama Chris (como casi todos los instructores de manejo estadounidenses), y en pocos minutos ya estábamos compartiendo puntos de vista entre si los chasis de gokart CRG son o no los mejores del mundo. A pesar de ello, ambos coincidimos que manejar un kart en lluvia con llantas blandas es la mejor experiencia que existe, a pesar de asegurar un boleto a una larga y complicada gripe. Finalmente recibí el “all clear and ready, sir!”. Tuve que usar una nica (entiéndase ese espantoso casco negro) que seguramente había sido utilizada unas mil veces antes que yo, pero de verdad eso era lo de menos… Eso me pasa por querer viajar ligero. Entrar al Juke R es hacerlo a otra dimensión: el tiempo pierde

36

toda la importancia. Para sentarse dentro es necesario burlar un tubo del roll cage, caer al cubo OMP y luego subir la pelvis para sacar el cinturón de seguridad. Cero pose, nada sexy… Mientras pasaba lo anterior, Chris hablaba con Tom (otro típico nombre de driver gringo) y, por lo visto, Chris me delató: “He is into karting”. Acto seguido, Tom me leyó la cartilla (ver la foto). Después de darle el avión a Tom, Chris fue aún más claro y me explicó que dada la corta distancia entre ejes y vías, aunado al significativamente alto centro de gravedad, debía ser cuidadoso con su amado Juke R. “Please, no drifting…”. El baile con la bestia consistió, luego de una breve negociación, en tres vueltas: warming, hot y cooling… lo normal. Salimos de los pits y apenas al pisar la línea de salida fuimos flat out. Antes de la primera curva íbamos a 140 km/h y el coche feliz. Para la primera curva, Chris dijo: “Watch out, steady on the

gas”. Acomodé el Juke innecesariamente y pisé el acelerador a fondo. Aquello fue impresionante, la tracción integral del Juke R se siente como RWD, pero con ese feel de jalar y empujar a la vez, típico de un Evo IX o X. Salimos de la primera curva con el eje trasero bien posado, traccionando ligero atrás o, como se dice por ahí, drifteando. En ese momento pensé que Chris me iba a pedir el coche y fin de la historia, pero no. Su respuesta fue: “That’s right men, now just enjoy and don’t overcook the brakes”. No sé si verdaderamente el Juke R acelere a 100 km/h en 3.4 segundos o si llegue o no a los casi 260 km/h de máxima, porque da igual. De lo que estoy convencido es que su paso por curva es uno de los mejores (la suspensión bullea a la física como en un Bentley) y sus frenos están a la altura de un GT3 (991). ¿Que si soy fan?, por supuesto, y tú también deberías serlo.

ESTILODF WEEKEND 17 A 24 ABRIL 2014  

ESTILODF WEEKEND 17 A 24 ABRIL 2014

ESTILODF WEEKEND 17 A 24 ABRIL 2014  

ESTILODF WEEKEND 17 A 24 ABRIL 2014