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Hay momentos en los que un sector entero toma conciencia de su verdadera dimensión.
La confirmación de la Peste Porcina Africana (PPA) en jabalíes en Cataluña, primera detección en España desde 1994, no es solo un hecho sanitario: es un acontecimiento económico, social y estratégico de primer orden.
Hablamos del tercer productor mundial de carne de cerdo, del líder indiscutible en la UE, de un sector que representa más del 40 % de nuestra Producción Final Ganadera que sostiene miles de empleos directos e indirectos.
La experiencia europea demuestra que, una vez que la PPA entra en la fauna silvestre, la gestión se convierte en una carrera de resistencia. Y aquí debemos ser claros: las autoridades son y deben ser las garantes de la bioseguridad nacional.
Para contener y erradicar el foco con la mayor rapidez posible, no hay margen para la improvisación, sino imprescindibles: vigilancia epidemiológica, gestión del jabalí, retirada sistemática de cadáveres, control poblacional, coordinación con el sector cinegético y aplicación estricta de las zonas de restricción.
El informe preliminar del comité científico aporta un elemento adicional de complejidad: el virus pertenece al genotipo II, con una firma genética propia, y podría corresponder a un aislado de virulencia moderada. Este escenario, exige mayor prudencia.
Las formas subagudas o crónicas pueden favorecer una circulación más silenciosa y prolongada en jabalí, dificultando la erradicación.
Si algo nos enseña la PPA es que la bioseguridad no es un concepto teórico, ES DISCIPLINA DIARIA.
El virus aprovecha la rutina, la prisa y los atajos. Entradas mal diseñadas, vehículos mal lavados, alimentos cárnicos introducidos en granja, puntos de acceso múltiples o tiempos de vacío sanitario ignorados pueden convertirse en puertas abiertas. La infraestructura ayuda, pero la clave es la CONDUCTA.
La incertidumbre sanitaria tiene además un componente humano y, cuando el miedo entra en la granja, paraliza.
Gestionarlo implica aceptar la realidad sin resignación, centrarse en lo controlable y reforzar protocolos reales. La formación técnica y la comunicación transparente son herramientas tan importantes como cualquier desinfectante.
En paralelo, no debemos olvidar que la resiliencia productiva también se construye desde la nutrición y el manejo.
Estrategias como el Active Feeding en lechones PRRS positivos, la revisión del destete o la alimentación de precisión en cerdas hiperprolíficas apoyada en IA son ejemplos de cómo el sector sigue avanzando incluso en contextos adversos.
La sanidad, la nutrición y la gestión están hoy más interconectadas que nunca.
Tampoco podemos obviar la importancia del transporte y de la respuesta ante emergencias, ni el papel del Complejo Respiratorio Porcino en un entorno donde reducir antibióticos es ya un compromiso irrenunciable. Todo forma parte del mismo ecosistema sanitario. La PPA nos pone a prueba como sector y como país. La bioseguridad empieza en la valla de la granja, pero no termina allí. Continúa en el monte, en las carreteras, en los puertos, en la gestión de residuos y en cada decisión administrativa. Extremar todas las herramientas disponibles no es alarmismo, es RESPONSABILIDAD.
España ha sabido erradicar la PPA en el pasado. Volver a hacerlo dependerá de la coordinación institucional, del rigor técnico, teniendo a los mejores técnicos del país al frente de la investigación independientemente de su adscripción administrativa y de la implicación de todos. En este desafío no solo está en juego una enfermedad, está en juego el futuro de nuestro sector.
EDITOR GRUPO DE COMUNICACIÓN
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DIRIGIDA A VETERINARIOS DE PORCINO
Depósito Legal Porcinews B17989-2015
ISSN (Revista impresa) 2696-8029
ISSN (Revista digital) 2696-8037
Revista Trimestral
La dirección de la revista no se hace responsable de las opiniones de los autores. Todos los derechos reservados.

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Bioseguridad aplicada frente a Peste Porcina Africana: protocolos clave en granja, logística y control externo

David García Páez
Director Técnico en OneSilex
Controlar la peste porcina africana empieza por asumir que la bioseguridad, bien diseñada y aplicada sin atajos, es la primera y la última línea de defensa en granja.
20/24
Bioseguridad y control: estrategias para afrontar el PRRS y PPA en un escenario de riesgo
Servicio Técnico de Boehringer Ingelheim Animal Health
26/33
Gestionar la incertidumbre cuando el miedo entra en la granja


Laura Pérez Sala
Directora técnica de porciNews, veterinaria especialista en producción porcina y gestión de equipos
Claves emocionales y prácticas para gestionar la incertidumbre en granja ante crisis sanitarias como un brote de PPA.
34/38
Medidas para el control de la cepa Rosalía de PRRS
Servicio Técnico de Ceva Salud Animal
40/48
El destete como punto clave de la productividad: puntos críticos a tener en cuenta








Andrea Martínez Martínez1, Anabel Fernández Bravo1, Emilio José Ruiz Fernández1, Francisco Francés Díaz1, Simón García Legaz1, Manuel Toledo Castillo2, Elena Goyena Salgado3 y José Manuel Pinto Carrasco4
1Veterinario/a de Producción, Agropecuaria Casas Nuevas
2Veterinario jefe de Producción, Agropecuaria Casas Nuevas
3Profesora de la Universidad de Murcia
4Ingeniero Agrónomo, SAT Hnos Chico
La edad al destete determina el consumo de pienso, la integridad intestinal, el uso de antibióticos y la productividad futura de los lechones.
Servicio Técnico de Quimunsa 50/54
MASTERFLY® BAIT: control eficaz y duradero de moscas
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Estrategia nutricional Active Feeding en lechones destetados PRRS positivos

Alberto Morillo Alujas
Dr. en Veterinaria y Consultor de Tests and Trials, S.L.U.
Una estrategia nutricional basada en el eje intestino-pulmón y en el microbioma intestinal que mejora la resiliencia de los lechones frente al PRRSv desde el destete.
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Lechones más fuertes y numerosos al destete
Erwan Le Bras
Nutricionista de Techna
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El arte de alimentar a cerdas reproductoras: inteligencia artificial al servicio de la nutrición y productividad



Gustavo Márquez Esteban1, Pablo Fuentes Pardo2 y Sara Crespo Vicente3
1Técnico veterinario Cefusa especialista en maternidad
2Técnico veterinario Cefusa I+D+i especialista en nutrición
3Técnico veterinario Cefusa & Departamento de Fisiología de la Universidad de Murcia
Adaptar la alimentación al estado fisiológico de la cerda es clave para maximizar su rendimiento y bienestar en cada fase productiva.
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La apuesta ganadora de Porgaor, Grupo LANKA: el sistema de alimentación individualizada en maternidades, Materneo de Asserva
Servicio Técnico de Asserva
Agradecemos a nuestros anunciantes por hacer posible la publicación de esta revista: Agrifirm, Arvet Veterinaria, Asserva, Basf, Bbzix, Bioplagen, Boehringer Ingelheim Animal Health, Ceva Salud Animal, Datamars Livestock, Grupo Innofarm, Huvepharma, Inserbo, Interporc, Lidervet, New Farms, PIC, Quimunsa y Techna.
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Energía neta y crecimiento porcino: claves para una mejor predicción

Gabriela Martínez Padilla PhD Nutritionist
Una correcta estimación de la energía neta es clave para optimizar el crecimiento porcino, especialmente bajo estrés por calor.
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Microbiota intestinal en el cerdo: de la taxonomía a la función en producción porcina
Eduard de la Torre Candán Departamento Técnico de Agrifirm
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Respuesta de emergencia en accidentes con transporte porcino: la experiencia danesa



Cecilie Kobek-Kjeldager¹, Kirstin Dahl-Pedersen² y Mette S. Herskin¹ ¹Departamento de Ciencias Animales y Veterinarias, Universidad de Aarhus, Dinamarca ²Departamento de Ciencias Clínicas Veterinarias, Universidad de Copenhague, Dinamarca
La gestión de accidentes con camiones de cerdos exige coordinación, rapidez y conocimientos técnicos. El modelo danés ofrece claves para mejorar la respuesta.
Equipo INTERPORC 122/123
2026: consolidar fortalezas para avanzar con firmeza
124/132
Cómo cuidar la salud respiratoria de los cerdos: medidas clave






Ana I. Pastor Calonge, Sonia Martínez Martínez, Mario Delgado García, Alejandro Cid González, César B. Gutiérrez Martín y Oscar Mencía-Ares Grupo BACRESPI. Departamento de Sanidad Animal, Universidad de León.
La salud respiratoria porcina depende de medidas clave como la bioseguridad, el manejo y la vacunación estratégica.
David García Páez
Director Técnico en OneSilex, Expertos en Bioseguridad Aplicada

Llevo años metido en granjas, entrando por las mismas puertas que el personal, revisando entradas, hablando con equipos y corrigiendo esos “pequeños” fallos que nadie ve… hasta que un día se convierten en un problema muy grande.
Si hay un virus que no perdona esas grietas, es el virus de la Peste Porcina Africana (vPPA), un virus que no entiende de excusas ni de “mañana lo hago ”. Tampoco de “solo esta vez ”.
Es un virus resistente, testarudo, que sabe aprovechar lo más humano que tenemos: la prisa, la rutina, la confianza excesiva y esa costumbre de pensar que “aquí nunca pasará”.
No tenemos una vacuna comercial que nos saque del apuro, ni hay tratamiento milagroso en el que apoyarnos.
Lo que sí tenemos —y no es poca cosa— es BIOSEGURIDAD BIEN HECHA con disciplina y sentido común.
Por eso quiero contar lo que veo a diario: lo que funciona de verdad y lo que falla, mezclando la evidencia científica con esa experiencia que solo se adquiere cuando has pisado barro, has compartido vestuario con los operarios y has visto cómo se vive la bioseguridad cuando el teléfono no para de sonar.

en algún momento, decidió —consciente o inconscientemente— que el protocolo era flexible, negociable o “para cuando haya tiempo”.
También entiendo el contexto: las granjas no son laboratorios. Hay presión de producción, falta de personal, averías, animales que no esperan y camiones que llegan cuando llegan.
El vPPA no se derrota con carteles en la pared ni con fotografías de instalaciones impecables. Pertenece a la familia Asfarviridae y su complejidad genética va acompañada de algo todavía más preocupante para nosotros: su capacidad de aguantar en el ambiente.
Hablamos de un patógeno capaz de:
Sobrevivir meses en productos cárnicos curados o congelados
Resistir semanas en sangre seca y heces
Mantenerse infectivo en cadáveres durante largos periodos
En lo que respecta a la PPA, un descuido nunca es “una anécdota”, es una puerta abierta y el virus, si la encuentra, entra.

¡El virus no negocia con nada de eso!

Esto no es un dato para una presentación: es la explicación de por qué una bota mal desinfectada, una rueda con restos orgánicos o un bocadillo con embutido traído de casa pueden terminar costando una granja entera.
Después de revisar brotes en distintos países y auditar explotaciones de niveles muy diferentes, el patrón es casi siempre el mismo: el factor humano es el vector más frecuente a larga distancia.
No es el jabalí el que cruza fronteras con un remolque. Somos nosotros con nuestros vehículos, nuestra ropa, nuestras botas, nuestras manos, nuestros hábitos y nuestra comida.
Un ejemplo real, demasiado común…
En una granja donde trabajé como asesor, el protocolo de entrada era impecable sobre el papel: vestuario bien diseñado, cartelería, pediluvios, registros.
Pero el equipo de mantenimiento tenía “su atajo” para acceder rápido a la zona de bombas. Ese atajo evitaba el cambio de botas. Durante meses no pasó nada. Hasta que pasó. Una sola vez fue suficiente.
La evidencia es clara respecto al sistema de entrada danesa:

Zonificación estricta
Ducha cuando corresponde
Cambio completo de ropa y calzado



Es una de las barreras más eficaces que tenemos. Pero instalarlo no basta: hay que diseñarlo de forma que sea imposible saltársela, incluso cuando hay prisas, frío o “solo vengo un momento”.



Con los años he visto que las medidas que funcionan no son necesariamente las más sofisticadas, sino las que están bien pensadas para el día a día real de la granja
PROHIBICIÓN TOTAL DE ALIMENTOS CÁRNICOS EN LA ZONA DE PRODUCCIÓN
Sí, también ese chorizo casero que trae el mejor operario “porque es de confianza”. Precisamente por eso: porque nadie se atreve a decirle que no. El virus puede persistir en productos curados durante mucho tiempo.
Esta medida es impopular, genera conversación… ¡pero no es negociable!
Puede sonar radical, pero funciona. Cuantos más accesos, más tentaciones… Las “puertas de emergencia que nunca se usan” acaban siendo las que se abren cuando alguien tiene prisa o cuando el circuito normal parece demasiado largo.
¡El virus es fan de los atajos!

BANCO DE SEPARACIÓN (BENCH ENTRY)
El mínimo imprescindible… Una línea física que el calzado exterior no debe cruzar jamás.
Aquí se pierde mucha eficacia por detalles ridículos: bancos bajos, estrechos, mal colocados, que invitan a “saltar” en lugar de sentarse y cambiarse las botas.
¡Si el banco se salta, el sistema deja de existir!
Si el personal rota entre varias granjas, hay que marcar un tiempo mínimo sin contacto con cerdos entre una y otra. No es manía ni exageración: es epidemiología básica.
¡Un tiempo de seguridad básico y bien definido, reduce de forma clara el riesgo de transmisión entre explotaciones y se nota cuando se respeta!



Si tuviera que señalar el lugar donde “bioseguridad teórica” y “bioseguridad real” chocan con más fuerza, diría sin dudar: los vehículos.
Transporte de animales, camiones de pienso, recogida de cadáveres, servicios técnicos… Toda esa logística se mueve a diario entre explotaciones, mataderos y centros de servicio. Si no se controla bien, se convierte en el mejor aliado del virus.
He visto camiones considerados “limpios” con materia orgánica incrustada en los pasos de rueda, bajo los guardabarros, en las juntas de las rampas y en rincones donde nadie mira… hasta el día en que sí importa.

El protocolo que funciona no es el rápido, es el COMPLETO


LIMPIEZA EN SECO
Retirar toda la materia orgánica visible: cama, estiércol, restos de pienso.
¡Si esta fase se hace mal, todo lo que viene después es puro teatro!

DESINFECCIÓN CON ESPUMA ACTIVA
Solo se debe hacer después de limpiar.
Los viricidas (por ejemplo, formulaciones en base a Cresoles + Glicoles, Glutaraldehído + QAC, Peroximonosulfato potásico) necesitan concentración correcta, tiempo de contacto real, poca carga orgánica y agua con dureza controlada.
Y algo obvio pero que se olvida: el producto debe estar validado frente a PPA.

DETERGENTE ESPUMANTE + AGUA CON CAUDAL Y PRESIÓN
Aquí se falla muchísimo: agua a presión sin detergente, caudal escaso, prisa.
El detergente es el que rompe y emulsiona la suciedad. Si además se puede utilizar agua caliente después, mejor, pero siempre respetando el orden.
¡Primero detergente, luego aclarado!

Secar bien es clave, ya que el binomio desinfectante + calor + ventilación + secado multiplica la eficacia. El virus se inactiva con temperaturas altas (en torno a 55–60 °C), pero no vamos a acercarnos a eso si todo queda húmedo, frío y a medias.
El problema no suele ser que los transportistas “no sepan” lo que hay que hacer. Es que trabajan con tiempos ajustados, rutas largas y presión de costes.
Los centros de lavado certificados, con protocolos claros, personal formado y auditoría real, marcan una diferencia enorme en la práctica.
Eficaz bactericida, fungicida y viricida Sin residuos nocivos Combina acción biocida y desincrustante Máxima eficacia a dosis bajas





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En muchas zonas de Europa, el jabalí mantiene el ciclo epidemiológico de la PPA. Pero intento evitar el discurso simple de “el jabalí es el culpable de todo”. En muchos casos, el jabalí es víctima y reservorio accidental dentro de un sistema que hemos ayudado a construir.
El ciclo hábitat–cadáver
Se ha descrito un patrón que, cuando lo ves en mapas y en campo, impresiona: el “ciclo hábitat–cadáver”.
Un jabalí infectado muere en el monte.

Su cadáver queda cargado de virus durante semanas o meses.

Mueren. Y el ciclo se repite.

La “bomba viral” no siempre es el animal vivo que se mueve, sino EL CADÁVER QUE PERMANECE.
Otros jabalíes se acercan, contactan con la carcasa o con el entorno inmediato y se infectan.
El vallado “a prueba de jabalí” es una herramienta importante, sobre todo en sistemas al aire libre o extensivos. Pero los informes técnicos y la realidad de campo coinciden en algo: los vallados por sí solos no bastan.


LA ESTRATEGIA EFICAZ COMBINA:

Un vallado continuo, bien mantenido, sin puntos débiles en drenajes ni portones.
Gestión del atractivo de la granja: derrames de pienso, basura orgánica, agua accesible, almacenes abiertos. El jabalí busca comida y refugio, no virus.

Búsqueda y retirada de cadáveres de jabalí en el entorno, con apoyo real de las autoridades. Si los cadáveres se quedan, el ambiente se convierte en un reservorio prolongado.






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Las autoridades sanitarias son clave en todo lo que ocurre fuera de la valla:
Fauna silvestre
Vigilancia
Zonificación
Coordinación con el sector cinegético y con el tejido productivo
El marco europeo es claro, pero la ejecución es muy desigual según la zona.
Para los que estamos en campo, la información temprana sobre detecciones cercanas —aunque sea a decenas de kilómetros— no es un detalle: es lo que nos permite reforzar medidas en la granja antes de que el riesgo “nos llegue encima”.
Cuando aparece una sospecha, se pone en marcha el circuito granja–laboratorio. Ese recorrido también puede convertirse en un vector si no se cuida.
GRANJA
En granja, la toma de muestras tiene que hacerse con material dedicado o correctamente esterilizado, EPIs bien puestos y minimizando todo lo que entra y sale sin control.
El transporte no consiste en simples “tubos en una nevera”, es:
Triple envase
Desinfección externa
Cadena de custodia
Respeto a la normativa de sustancias biológicas

En laboratorio, el nivel de contención depende de la actividad.
Para PCR con muestras inactivadas se trabaja con un enfoque basado en riesgo.
Para aislamiento o propagación del virus, las condiciones son de alta contención, con cabinas, flujo de aire controlado, autoclave y gestión estricta de residuos.
¡Todo lo que sale debe hacerlo inactivado, sin excepciones!

La limpieza y desinfección no es un ritual que se “pasa rápido” al final del día. ES UNA SECUENCIA TÉCNICA.
¡Si se cambia el orden o se recortan pasos, se pierde eficacia!
Retirada en seco: todo resto orgánico debe eliminarse y la gestión de purines debe hacerse adecuadamente según normativa. Sin este paso, el resto no sirve.
Prelavado con agua a presión: fundamental para eliminar adherencias.
Detergente alcalino espumante: se debe aplicar detergente (alcalino preferiblemente), dejando actuar según fabricante (habitualmente 15-30 minutos o antes de que seque sobre la pared) y lavar a presión. El detergente rompe la carga orgánica y prepara la superficie.
Enjuague: se debe enjuagar con agua a presión y caudal suficiente hasta eliminar residuos de detergente.

Una frase que repito mucho en las granjas es que “un pediluvio con estiércol flotando no es un pediluvio, es una sopa de microorganismos”.

El calor es un gran aliado: a baja temperatura el virus aguanta mucho más, mientras que con calor se inactiva rápidamente.
El lavado, secado y, cuando proceda, el tratamiento térmico de la ropa de trabajo a temperaturas suficientes (por encima de 60 °C) suma más de lo que parece.

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Secado: es necesario permitir secado completo, ya que un desinfectante aplicado sobre superficies húmedas con restos de detergente pierde eficacia.
Desinfección: se debe aplicar desinfectante viricida (derivados clorocresílicos con ácido glicólico, glutaraldehído + amonios cuaternarios, peroximonosulfato potásico) de forma uniforme, respetando la concentración, temperatura y tiempo de contacto indicados por el fabricante. Muchos estudios usan 20-30 minutos a 20 °C como referencia.
Segunda desinfección y vacío sanitario: en situaciones de alto riesgo (post-brote), se debe repetir la desinfección tras 24 horas y mantener vacío sanitario durante un mínimo de varios días.

Ojalá nunca toque vivirlo, pero hay que estar preparados.
La diferencia entre un “brote contenido” y un “desastre” suele ser OPERATIVA, no cuestión de suerte.



Las claves son claras:
Congelación inmediata de movimientos
Zonificación interna (áreas “rojas” y “verdes”)
Gestión correcta del sacrificio, si aplica
Limpieza y desinfección por fases, sin saltarse etapas
Gestión de cadáveres y subproductos sin fisuras
Vigilancia intensificada durante y después

El marco legal marca el mínimo exigible, pero la capacidad de la granja y del equipo para ejecutarlo sin improvisar es lo que marca el resultado.

Menos puntos de entrada, pero mejor controlados.
Protocolos cortos, claros y aplicables (si parecen un libro, no se cumplen).
Registros mínimos, pero útiles.
Simulacros de sospecha que se hagan de verdad, no solo sobre el papel.
Cultura por encima de infraestructura: el mejor arco o la mejor valla no sirven si nadie los usa bien.
La PPA no es cuestión de “mala suerte”. Es, en gran parte, cuestión de disciplina
El virus está ahí fuera, en jabalíes, en productos, en el ambiente… esperando a que bajemos la guardia.
Las autoridades tienen su parte en el control exterior, sí, pero en el día a día la primera y la última línea somos nosotros : técnicos, veterinarios y personal de granja.
No escribo esto desde un despacho aislado. Lo escribo después de visitar granjas semana tras semana y ver, una y otra vez, que el riesgo real vive en los detalles: una bota mal limpiada, una rueda con restos, un “solo esta vez”…
También he visto lo contrario: qué funciona.
Cuando el equipo entiende por qué y aplica las medidas sin atajos, funciona. Hay granjas en zonas de riesgo que llevan años manteniéndose libres gracias a una bioseguridad sencilla, constante y bien interiorizada.
La PPA es un enemigo serio, pero no invencible. Nos exige ser meticulosos, constantes y, sobre todo, humildes. Porque el día que alguien dice “aquí no puede pasar”, suele ser el día en que ya ha empezado a pasar.
Bioseguridad aplicada frente a peste porcina africana: protocolos clave en granja, logística y control externo DESCÁRGALO EN PDF




























Servicio Técnico de Boehringer Ingelheim Animal Health
En un entorno productivo cada vez más complejo, la sanidad porcina se ha convertido en uno de los pilares estratégicos para garantizar la viabilidad económica de las explotaciones.
El sector afronta presiones constantes:
Incremento de los costes
Exigencias regulatorias
Nuevas amenazas epidemiológicas
Estructuras productivas más intensivas
Una globalización que facilita la circulación de patógenos a una velocidad sin precedentes
A ello se suma la necesidad de mantener un alto nivel de eficiencia técnica con márgenes ajustados y una vigilancia continua para anticipar riesgos.
En este contexto, el control del Síndrome Reproductivo y Respiratorio Porcino (PRRS) y la prevención frente a la Peste Porcina Africana (PPA) representan dos de los retos sanitarios más relevantes para el porcino europeo y, en particular, para España.


El PRRS continúa siendo la enfermedad de mayor impacto económico en la industria porcina moderna.
Su variabilidad genética, su capacidad de persistencia en los animales y la facilidad con la que se disemina dentro y entre granjas lo convierten en un agente extremadamente difícil de controlar.
La circulación de nuevas variantes, la inestabilidad de los rebaños y la presión vírica externa obligan a los productores a adoptar estrategias dinámicas basadas en:
Vacunación
Bioseguridad
Monitorización epidemiológica
PPA
La reaparición de la PPA en España en 2025 tras más de tres décadas sin casos ha reactivado todas las alarmas.
Su letalidad, la ausencia de vacuna y rapidez de propagación hacen que la bioseguridad sea la única defensa real disponible para el sector.

Generan enormes pérdidas
Suponen un riesgo directo para la estabilidad productiva
Por ello, disponer de herramientas, protocolos y sistemas de evaluación que permitan anticiparse es tan importante como aplicar medidas de control estrictas.
Los tres pilares fundamentales para reducir el riesgo sanitario siguen siendo los mismos:

Bioseguridad Vigilancia epidemiológica
Su correcta aplicación determina la probabilidad de que un sistema permanezca estable o se convierta en vulnerable a la entrada de nuevos virus.
COMPLEMENTARIOS

El PRRS afecta a cerdos en todas las etapas productivas y provoca:
Fallos reproductivos
Mortalidad perinatal
Retrasos en el crecimiento
Cuadros respiratorios severos
Su efecto acumulativo en los parámetros productivos impacta directamente en la rentabilidad global de las granjas.
La PPA presenta un desafío completamente distinto.
Su elevada mortalidad, la dificultad para controlarla mediante vacunación y la resistencia del virus frente a condiciones ambientales adversas obligan a aplicar medidas extremas de prevención.
Para el Dr. Oliver Durán, director Global de Servicios Técnicos en Porcino de Boehringer Ingelheim, “el objetivo frente a la PPA, tanto a nivel individual como de país, debe ser evitar la entrada del virus a toda costa. Al no disponer de vacuna, la bioseguridad pasa a ser la herramienta más crítica para contener cualquier riesgo”.
La experiencia demuestra que las granjas que mantienen un plan vacunal homogéneo y estable, junto con medidas estrictas de manejo y monitorización, tienen una menor probabilidad de sufrir brotes clínicos.
No obstante, la vacunación por sí sola no evita la entrada del virus: únicamente reduce el impacto clínico y ayuda a estabilizar los rebaños, siempre que se acompañe de una bioseguridad sólida.

La detección precoz, los tiempos de vacío, el control de movimientos y las barreras físicas y operativas continúan siendo esenciales para proteger la cabaña porcina española.

La evidencia científica señala tres líneas estratégicas para reducir la incidencia del PRRS y mantener la estabilidad productiva:
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Maximizar la inmunidad del rebaño mediante programas de vacunación estandarizados, bien coordinados y adaptados al nivel de riesgo de cada explotación.
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Reducir la exposición interna, mejorando el manejo, minimizando el movimiento de animales entre grupos y controlando la presión vírica dentro del sistema.
Evitar la introducción de nuevas variantes, mediante protocolos estrictos de bioseguridad externa, especialmente en transporte, movimientos de personal y entradas de material.

Desinfección de vehículos antes del acceso
Cada transporte —de animales, pienso, purines o personal— constituye un riesgo elevado de entrada de patógenos.
La desinfección debe ser obligatoria y documentada.
Desinfección del equipamiento y material externo
La limpieza de utensilios, equipos portátiles o herramientas que se mueven dentro y entre granjas evita la entrada de virus.
La luz UV puede ser útil como complemento rápido a la desinfección tradicional.
La combinación de estos tres puntos es lo que realmente determina la probabilidad de brote y la estabilidad sanitaria.
Control estricto de visitantes y personal
Registrar accesos, asegurar tiempos mínimos sin contacto previo con cerdos y disponer de protocolos claros de entrada son medidas esenciales.
Ducha de entrada y salida con cambio completo de ropa
Es una de las barreras más efectivas y, a menudo, menos implementadas en pequeñas explotaciones.
Aislamiento inmediato de animales sospechosos
La rapidez con la que se detecta y separa a un animal con síntomas determina la probabilidad de transmisión.
COMBAT:
Con el objetivo de dar soporte a los productores, Boehringer Ingelheim ha desarrollado COMBAT, una herramienta digital gratuita diseñada para evaluar de manera estructurada los puntos críticos de bioseguridad.
Esta plataforma permite:
Evaluar según el sistema de producción, mostrando solo las preguntas relevantes.
Obtener resultados en tiempo real, sección por sección.
Recibir recomendaciones priorizadas, basadas en el riesgo real de la explotación.
Comparar evaluaciones en el tiempo, permitiendo medir la mejora y detectar tendencias.
COMBAT incorpora un modelo predictivo que estima la probabilidad de sufrir un brote de PRRS en los próximos cinco años, una funcionalidad clave para orientar decisiones de inversión y priorizar mejoras.
Según Gisela Girmé, responsable de Marketing de Animales de Producción en Boehringer Ingelheim Animal Health España, “COMBAT ayuda a entender que la bioseguridad no es un concepto abstracto, sino un conjunto de decisiones concretas que marcan la diferencia en el día a día”.
Acceder a la herramienta digital

“Solo las grandes granjas necesitan bioseguridad”

“La vacunación lo resuelve todo”

“La bioseguridad es demasiado costosa”

La dimensión nos determina el riesgo, cualquier explotación puede infectarse.

Es fundamental, pero solo funciona cuando se combina con medidas de manejo y bioseguridad

Las acciones más efectivas suelen requerir organización, no inversión.

“Bioseguridad es igual a limpieza”

“Una vez implementada la bioseguridad, ya está lista”

Incluir control de accesos, manejo, movimientos internos y vigilancia sanitaria es imprescindible.

La bioseguridad debe auditarse y actualizarse continuamente.
Bioseguridad y control: estrategias para afrontar el prrs y ppa en un escenario de riesgo DESCÁRGALO EN PDF

Herramienta para ayudar al sector porcino a prepararse y actuar frente a la Peste Porcina Africana.
Herramienta para controlar y reducir el impacto del PRRS en las granjas porcinas.
Juntos lo hacemos posible.
Laura Pérez Sala
Directora técnica de porciNews, veterinaria especialista en producción porcina y gestión de equipos
Hay noticias que, cuando llegan, no solo informan, impactan
La confirmación de un brote sanitario, como puede ser la Peste Porcina Africana, no es únicamente un dato técnico ni una alerta epidemiológica.
Para muchas personas del sector porcino supone la materialización de uno de sus mayores temores y cuando eso ocurre, la reacción no es solo racional, es profundamente emocional.

Durante los primeros momentos, a veces días, es habitual sentir bloqueo, dificultad para concentrarse, una sensación constante de alerta y una necesidad casi compulsiva de buscar información . La mente salta de un escenario a otro:
¿y si llega a granja?, ¿y si se cierran mercados?, ¿y si esto va a peor?
Este estado no es una debilidad ni una falta de profesionalidad, es una respuesta humana normal ante la incertidumbre.
Desde la neurociencia sabemos que, ante una amenaza percibida, el cerebro activa de forma automática los circuitos de supervivencia.

La amígdala, nuestro “radar del peligro”, toma el control y reduce la actividad de las áreas prefrontales, responsables del pensamiento analítico, la planificación y la toma de decisiones complejas
Por eso, en los primeros momentos tras una noticia de este calibre, no siempre somos capaces de actuar con la serenidad que nos exigimos.
Esto es importante entenderlo, porque solo desde la comprensión podemos avanzar.
Traducido al día a día:
Nos cuesta pensar con claridad. Perdemos capacidad de priorizar.
Reaccionamos más desde la emoción que desde la estrategia.
Otro fenómeno habitual tras una crisis es la necesidad de hablar con otros profesionales del sector (compañeros, colegas, asociaciones, equipos técnicos).
Compartir información, contrastar datos y escuchar otras voces.
Lejos de ser un signo de alarma o rumorología, esta conducta responde a un mecanismo profundamente humano y ancestral: el cerebro social busca seguridad en el grupo, porque tenemos marcado en el ADN que el grupo es sinónimo de supervivencia.
Sentir que no estamos solos, que otros están viviendo lo mismo, reduce la percepción de amenaza y ayuda a regular emocionalmente la situación.

Por eso son tan importantes los espacios de encuentro, los foros técnicos, los webinars, las conversaciones honestas. No solo informan, contienen
Una vez pasado el impacto inicial, suele aparecer otra fase: la negación o la rabia.
Negación porque cuesta aceptar que algo así esté ocurriendo “aquí”, “ahora”.
Rabia porque las consecuencias económicas, logísticas o emocionales nos afectan directamente, aunque no hayamos hecho nada mal.
Aparecen preguntas legítimas:
¿Por qué ahora?
¿Por qué nosotros?
¿Por qué siempre lo pagamos los ganaderos si no tenemos la culpa?
Y, de fondo, una cascada de “y si…” que alimenta la ansiedad.
ACCIÓN: Cómo gestionar la incertidumbre de forma eficaz
Una vez superado el impacto inicial de la noticia, el shock, la necesidad de hablar, la negación o incluso la rabia, llega un momento clave: decidir cómo queremos situarnos ante la incertidumbre.
Aquí hay un punto fundamental que conviene aclarar desde el inicio:
Aceptar la situación no significa resignarse.
Aceptar es dejar de luchar contra la realidad para poder actuar sobre ella.
1. La aceptación como punto de partida
La aceptación tiene un enorme valor operativo.
Reconocer estas emociones no significa quedarse atrapado en ellas. Significa ponerles nombre para poder avanzar.
Mientras seguimos anclados en el “esto no debería estar pasando”, el cerebro permanece en modo amenaza: aumenta el estrés, disminuye la capacidad de análisis y se reduce la toma de decisiones eficaces.
Cuando aceptamos que la situación es la que es, liberamos recursos mentales para pensar con claridad.

Esta idea no es moderna: es uno de los pilares de la filosofía estoica, una escuela de pensamiento que durante siglos ha enseñado cómo vivir con serenidad incluso en tiempos turbulentos.
Para los estoicos, como Epicteto, Séneca o Marco Aurelio, la clave está en distinguir entre:

Lo que sí podemos controlar: nuestras acciones, nuestros pensamientos, nuestras decisiones. Lo que no podemos controlar: las circunstancias externas, las acciones de otros, los factores externos a nuestra influencia.
Este principio, conocido como la dicotomía del control, no es una invitación al conformismo, es una herramienta para enfocar nuestra energía donde realmente puede producir resultados.
Esta idea está intrínsecamente relacionada con el círculo de la influencia de Stephen R. Covey.
Ambos conceptos se basan en la idea de diferenciar lo que podemos controlar de lo que no.
Los estoicos (como Epicteto) enseñan a centrarse en nuestros juicios y acciones, mientras que Covey define el Círculo de Influencia como aquello que depende de nosotros (nuestras respuestas, decisiones) y el Círculo de Preocupación como lo externo. Otros puntos en común son:
Tanto el estoicismo como Covey enfatizan la proactividad.
Las personas proactivas, al igual que los estoicos, eligen su respuesta ante las circunstancias, en
La práctica de enfocarse en el Círculo de Influencia (o el control interno estoico) no solo resuelve problemas, sino que también expande nuestra capacidad de generar cambios positivos, promoviendo el crecimiento a largo plazo.

Al centrarse en lo que se puede cambiar, se evita la frustración de luchar contra lo incontrolable.
Los estoicos buscan la serenidad aceptando la realidad, y Covey sugiere que enfocarse en la influencia aumenta la efectividad y el optimismo.
Si dejamos a un lado la filosofía y lo abordamos desde un punto de vista neurocientífico, la aceptación reduce la activación sostenida de la amígdala (centro del miedo) y permite que el córtex prefrontal vuelva a liderar: planificación, priorización y pensamiento estratégico.
En el contexto de un brote de PPA, la aceptación implica asumir que:
El riesgo existe.
No todo depende de nosotros.
Muchas cosas sí dependen de nosotros y ahí es donde debemos poner el foco.
Esta reflexión es clave tanto para técnicos como para productores. Podemos preguntarnos, de forma muy concreta:
¿Qué puedo controlar directamente?

Como técnico, depende de ti…
¿Qué no depende de mí y debo soltar?

Lo que no depende de nosotros (decisiones políticas, cierres de mercados, evolución macroeconómica) no debe ocupar la mayor parte de nuestra energía diaria, porque nos desgasta sin aportarnos soluciones.

Revisar y actualizar protocolos de bioseguridad.
Asegurarte de que se entienden y se aplican.
Formar, explicar y acompañar.
Consensuar los nuevos protocolos.
Detectar puntos débiles antes de que el virus lo haga.
Como productor, depende de ti…
Priorizar la bioseguridad como una obligación.
Dar ejemplo con tu propio comportamiento.
Facilitar los medios necesarios para que las medidas se cumplan.
Exigir cumplimiento, pero también comprensión.

En momentos como este, la bioseguridad deja de ser un concepto teórico para convertirse en una línea roja. Ya no hay margen para el “lo haremos cuando tengamos tiempo”.

Acciones concretas que deberían revisarse de inmediato:
FRONTERA MEDIO NATURAL–GRANJA
Vallados perimetrales funcionales.
Control de accesos.
Prohibición estricta de la entrada de perros de caza o cualquier animal externo que pueda actuar como transmisor (gatos, ratas, pájaros, ¡no solo jabalíes!).
AGUA
Revisión del origen del suministro.
El uso de agua procedente de canales o ríos debe evaluarse con extrema cautela.
TRÁFICO DE PERSONAS
Se debe prestar especial atención a trabajadores que puedan tener contacto con zonas forestales o explotaciones externas, o que sean cazadores.
ENTRADAS Y SALIDAS
Control real de vehículos, personas y materiales.
¿Se registra todo?
¿Se desinfecta correctamente?
Especialmente críticos son los vehículos utilizados en medio natural y no deberían entrar en la granja (quads, 4x4…).
ROPA Y CALZADO
Cumplimiento real del cambio de ropa, siendo crítica toda la ropa usada en exterior, no solo el calzado.

Aquí hay un mensaje clave:

El sector, en general, tiene un nivel de bioseguridad alto, pero el virus no entra por donde está bien hecho, entra por donde está mal hecho. Y basta un solo punto débil.
4. Estrategia: pensar escenarios sin entrar en pánico
Gestionar la incertidumbre no significa ignorar los riesgos, sino pensar escenarios de forma ordenada. No desde el miedo, sino desde la anticipación.
Algunas preguntas estratégicas útiles:
Protocolo si tenemos casos sospechosos.
¿Los conocemos? ¿Cómo se activarían?
¿Quién comunica qué y a quién?
¿Cómo protegemos a las granjas más vulnerables? ¿Es necesario llenarlas?

Tener estas respuestas pensadas antes de necesitarlas reduce enormemente el estrés cuando hay que actuar.
5. Información: menos ruido, más criterio
Uno de los mayores riesgos en estas situaciones es la sobreexposición a información no contrastada: rumores, teorías, mensajes alarmistas.
La información constante activa el miedo, no la solución.
Recomendaciones claras:
Definir fuentes fiables y ceñirse a ellas.
Limitar el tiempo de exposición a noticias.
Priorizar datos confirmados frente a especulaciones.
6. Formación: el conocimiento como generador de seguridad
La formación técnica es una de las herramientas más potentes para reducir el miedo. Saber qué hacer, por qué se hace y cómo hacerlo bien genera sensación de control.
Invertir en capacitación en bioseguridad, manejo, sanidad y protocolos no solo mejora los resultados técnicos, protege emocionalmente a las personas.

Por último, no podemos olvidar el factor humano. La incertidumbre sostenida genera desgaste emocional y una granja emocionalmente agotada es también una granja más vulnerable.
Reuniones periódicas, espacios para explicar la situación, escuchar preocupaciones y alinear mensajes son medidas sencillas que marcan la diferencia.
Gestionar una crisis sanitaria como un brote de PPA no es solo una cuestión de protocolos, diagnósticos y decisiones técnicas, es una cuestión humana.
Pretender actuar con lucidez cuando estamos saturados de información, dominados por la rabia o bloqueados por el miedo no es realista. Por eso, una parte fundamental de la estrategia es saber buscar y aceptar ayuda, tanto técnica como emocional.
Desde el punto de vista técnico, es esencial rodearse de las personas adecuadas, no de cualquiera que opine, sino de profesionales con conocimiento contrastado, experiencia y criterio.
En momentos de incertidumbre, el exceso de información no aporta seguridad; al contrario, la erosiona.
Elegir bien a quién escuchar (administración, veterinarios de referencia, equipos técnicos internos) y reducir el “ruido” externo es una medida de bioseguridad mental que no siempre valoramos lo suficiente.
Al mismo tiempo, no podemos olvidar el apoyo emocional. Técnicos, encargados, trabajadores de granja y productores están sometidos a una presión enorme en estas situaciones y un equipo desbordado emocionalmente toma peores decisiones.
Espacios de conversación ordenada, reuniones periódicas para actualizar información fiable, validación de emociones y acompañamiento real no son gestos “blandos”, son herramientas de gestión del riesgo.
Cerrar bien una crisis empieza por actuar donde podemos actuar, apoyándose en el conocimiento, cuidando a las personas que sostienen el sistema y no caminando solos.
En el sector porcino, como en tantas otras cosas, la fortaleza no está en hacerlo todo sin ayuda, sino en saber con quién contar cuando más falta hace y haciendo piña.

Gestionar la incertidumbre cuando el miedo entra en la granja DESCÁRGALO EN PDF

La llegada en 2020 de la variante de PRRS-1 de alta virulencia “Rosalía”, ha provocado grandes cambios en la estructura productiva de las granjas en España.
5 semanas
Una parte importante de granjas ha pasado a producir con manejo en bandas superior a una semana (MEB>1s) y en concreto el MEB cada 5 semanas con destete a 28 días (MEB5s28d) se ha puesto muy de moda.
La situación ideal sería trabajar con granjas libres de patógenos, pero en la práctica, debemos aprender a convivir con diversas enfermedades inherentes a los animales y de compleja o imposible erradicación, por las condiciones epidemiológicas de la granja o por la naturaleza del patógeno que las produce.
Las vacunas y el manejo sanitario de la granja ayudan a alcanzar una determinada estabilidad sanitaria, donde el objetivo es lograr que los síntomas clínicos sean lo menos manifiestos posibles, a pesar de estar presente el agente infeccioso en particular. MEB
En muchos casos se han extremado otras medidas relacionadas con la bioseguridad externa e interna para lograr una mayor estabilidad sanitaria frente a PRRS. En este artículo revisaremos todas estas medidas.
Probablemente, el caso del virus PRRS es donde la estabilización sanitaria constituye un mayor reto. Los puntos críticos son los siguientes:
1. EXTREMAR LA BIOSEGURIDAD EXTERNA
Como es lógico, si conseguimos mantenernos libres de PRRS, ya no deberemos preocuparnos de su estabilización.
La bioseguridad continúa siendo importante en granjas positivas para evitar la entrada de variantes nuevas, que es el primer riesgo de desestabilización.
No es el objetivo de este artículo revisar todas las medidas de bioseguridad, pero está claro que en general la mayoría de las granjas han mejorado estas medidas.
Por ejemplo, en algunos casos ya se están construyendo granjas con aire ltrado.

4. MOVIMIENTO DE LECHONES AL DESTETE Y TRASLADO DE SITIO 1 A SITIO 2
La mezcla que se genera al destetar a los lechones de las distintas salas, subirlos al camión (si el sitio 2 está alejado) y seleccionar por sexo y por tamaño favorece la diseminación del PRRSv, a pesar de que el número de lechones destetados positivos sea muy bajo. Mejorar en este sentido no es nada fácil, pero algunas granjas están moviendo las camadas a transición con el mínimo de mezclas, sin seleccionar por tamaño ni por sexo.
Incluso algunas granjas se han diseñado con corrales de transición que a la vez sirven de maternidad y donde las camadas no se mezclan hasta la salida a cebo.
6. EXTREMAR LA BIOSEGURIDAD INTERNA
Todas las medidas del protocolo McRebel que puedan llevarse a cabo en todas las fases productivas serán de gran ayuda para lograr la estabilidad frente a PRRSv.
Así pues, el MEB>1s puede considerarse como una importante medida de bioseguridad interna.
2. ADAPTACIÓN DE NULÍPARAS
El segundo riesgo de desestabilización de una granja viene derivado de la entrada de reposición externa, alrededor de un 20 % de cerdas en cada lote de cubrición.
La correcta adaptación de las nulíparas, que deben ser negativas a su llegada, independientemente de si el proveedor es externo o interno, es probablemente, el principal reto para lograr una buena estabilidad frente a PRRS.
Algunas de las granjas están transformándose en sistemas de autorreposición, incluso con cerrado de la granja a la entrada de animales externos, aunque sea a costa de perjudicar la evolución genética.

3. VOLUMEN DE PRODUCCIÓN Y NACIMIENTO CONSTANTE DE LECHONES
En un sitio 1 de 1.000 cerdas con destete semanal a 28 días (MEB1s28d), tendremos, a parte de las cerdas, alrededor de 2.500 lechones lactantes de 4 edades distintas.
Los tratamientos y movimientos de lechones que se practican habitualmente durante la fase de lactación, favorecen la diseminación del PRRSv entre lotes, perjudicando la estabilidad del rebaño.
La práctica de protocolos estilo Mc Rebel y el MEB>1s ayudan a controlar esta diseminación, al reducir el número de edades presentes simultáneamente en maternidad.
7. ERRADICACIÓN DE PRRSV
5. CIRCULACIÓN DEL PRRS ENTRE LOS DISTINTOS LOTES EN FASE DE CRECIMIENTO
Destetando 600 lechones semanalmente y alojándolos durante 7 semanas en transición, tenemos unos 4.200 lechones de distinta edad, estado sanitario y nivel inmunitario alojados en un espacio muy reducido. Este punto es probablemente el más con ictivo en las granjas positivas a PRRSv, y más aún en las positivas a cepa Rosalía.
La coexistencia de distintas edades favorece la infección de los lechones recién entrados de forma constante y muy temprana, debido a la alta capacidad de propagación de esta variante.
El MEB>1s es prácticamente la única medida que puede ayudar en este punto. Cuantas menos edades distintas coincidan en el mismo espacio, mejor, lo que va a depender del sistema de MEB>1s escogido. Lo mismo sucede en la fase de cebo.
En algunos casos es posible plantearse protocolos de erradicación, siempre y cuando haya ciertas garantías de mantener la granja negativa durante un tiempo mínimo. Una opción muy e caz es la despoblación total, pero implica una pérdida de producción muy importante y mucho tiempo a retomarla.
También es posible establecer protocolos de erradicación sin el vaciado de la granja, deteniendo la entrada de reposición y con la fase de transición vacía o alejada del sitio 1.
A estos protocolos ayudan mucho los sistemas de MEB>1s, ya que reducen la circulación del virus en maternidad de una forma más e caz.
El MEB5s28d es probablemente la medida de bioseguridad interna más potente que puede tomarse.
La maternidad funciona con un manejo Todo dentro – Todo fuera (TD-TF) por fase y lo mismo sucede en transición si se trabaja con un único lote productivo.
Otra ventaja es el elevado número de animales por lote que genera , lo que permite llenar transiciones y cebaderos grandes con una sola edad y origen.

En granjas muy grandes, se pueden cebar por separado machos y hembras, o incluso segregar lechones pequeños de grandes.
El sistema permite destetar a 28 días, lo que es muy interesante desde el punto de vista de cumplimiento de la normativa de bienestar animal y contribuye a reducir mucho las bajas en transición cuando la circulación de PRRS empieza pronto o los animales ya llegan positivos.
MEB5s: FACTORES A TENER EN CUENTA
Este sistema está demostrando muy buenos resultados en granjas positivas a PRRS cepa Rosalía. Sin embargo, tiene una serie de implicaciones que hay que tener en cuenta:
Necesidad de afinar en la consecución del objetivo partos
Esta es una situación asociada a todos los MEB>1s. Las bandas semanales permiten una cierta holgura donde la falta de partos en una semana puede compensarse con más partos en el siguiente lote.
Sin embargo, esta holgura favorece que se empiecen a quebrar las normas de un buen manejo TD-TF, favoreciendo la mezcla de edades.
Para lograr un objetivo de partos lo más regular posible es imprescindible programar correctamente la reposición con altrenogest y conseguir una óptima salida en celo y fertilidad de todas las cerdas.
También es muy recomendable desviejar después de haber pasado el ecógrafo, cubriendo más cerdas de las necesarias para garantizar el objetivo de partos y descartando las sobrantes.
Pérdida 5 % censo en relación con MEB1s28d
Hay que tener en cuenta que se pierde algo de volumen de producción al pasar a MEB5s28d.
Esto sucede porque el ciclo reproductivo de 21 semanas no es enteramente divisible entre las 5 semanas de intervalo entre lotes, lo que genera una distancia entre lotes de 5/5/5/6 semanas. Esto conduce a una alteración del orden de tareas en relación al MEB5s21s.
Agrupamiento de tareas (2,5 semanas con elevada carga de trabajo y 2,5 con baja carga)
El resultado es interesante, ya que nunca coinciden destetes con partos y las cubriciones están distanciadas de los partos. Sin embargo, conlleva concentrar mucho estas tres principales actividades en un mismo periodo.
D: Destete; C: Cubrición; P: Partos
Tabla 1. Organización semanal de las principales tareas con MEB5s28d.
Presenta el inconveniente de mover cerdas gestantes a patios con 28 días, muy justos si solo se dispone de espacio para un lote, lo que puede traducirse en mayor mortalidad embrionaria.

Implica sacar lechones pequeños a cebo si solo se dispone de espacio para un lote en transición.
Si desea alargar el tiempo, es necesario disponer de espacio para dos lotes (rotación de 10 semanas), lo que habitualmente implica ampliar las plazas de transición y acomodarlas a lechones que pueden superar los 30 kg de peso.
Idealmente estos 2 lotes deberían estar separados si se quiere sacar el máximo provecho de la ventaja sanitaria del sistema.
La ventaja de tener 2 lotes en transición es que se ahorran plazas de cebo, pero por el otro lado el coste del transporte aumenta al mover lechones más grandes.
Las repeticiones, anoestros y cerdas vacías en patios son más difíciles de ajustar a banda y aumentan los días no productivos.
Este es un punto complicado, más aún con cerdas hiperprolíficas, aunque también es verdad que el hecho de no hacer nodrizas es interesante para disminuir la circulación de PRRS.
Con MEB5s la única opción es intentar llegar a una edad en la que parte de los lechones ya se puedan destetar y alojarlos en la misma maternidad o en una sala para destetes tempranos.
Al pasar de MEB1s28d a MEB5s28d, pasamos de destetar, de golpe, 5 veces más cerdas.
Esto implica tener más espacio para alojarlas mientras la maternidad se limpia para la entrada del siguiente lote.
Para gestionarlo lo ideal sería ampliar la gestación, lo que no suele ser fácil, por lo que en muchas granjas se opta por destetar en varios días, para entrar rápidamente parte del siguiente lote a maternidad.

El problema de este manejo es que acorta el tiempo de vacío sanitario de la maternidad, lo que suele dar lugar a problemas derivados de vacíos sanitarios muy cortos.
El MEB5s28d impone una serie de retos, fruto de su elevada concentración de cubriciones. Otros sistemas de MEB>1s pueden ser sanitariamente potentes, sobre todo si logramos que los lotes de transición estén alojados de forma separada. Dentro de este escenario tenemos las siguientes opciones:
MEB3S-28D
Es el sistema más tradicional, con una óptima distribución de tareas y elevado tiempo de vacío sanitario en la maternidad.
Se puede trabajar bastante bien con dos lotes en transición.
Su principal problema es que la rotación de 6 semanas de las salas de maternidad perjudica el volumen de producción.
Tiene la posibilidad de destetar a 35 días.

MEB3/2S-28D
La idea de este sistema nace de dividir el MEB5s por la mitad, logrando 8 lotes en vez de 4, pero de la mitad de tamaño.
En comparación con el MEB3s28d tiene la ventaja de poder destetar a 28 días, pero con una rotación de salas de maternidad de 5 semanas, lo que se traduce en un lote productivo extra (8 en vez de 7).
La situación óptima sería tener espacio para 3 lotes en transición, para sacar lechones con unas 9,5-10,5 semanas de vida a cebo.
MEB2,5S-28D
Es una opción muy parecida al MEB3/2s28d, pero en la que se van alternando destetes, por ejemplo, lunes y jueves, para lograr una distancia de 2,5 semanas entre lotes.

No se han contemplado otras opciones, como el MEB4s21d y MEB2s21d porque obligan a destetar a 21 días como máximo, lo que va en contra de la legislación europea de bienestar animal.
Además, suponen el riesgo añadido de que los brotes de Rosalía en lechones destetados a menor edad tienen un impacto mucho más grave.
Medidas efectivas para el control de la cepa Rosalía de PRRS DESCÁRGALO EN PDF
La situación con PRRS cepa Rosalía en España está obligando a extremar la bioseguridad tanto externa como interna en las granjas y tomar medidas para reducir la difusión del virus entre lotes y entre animales de un mismo lote.
En este aspecto, el manejo en bandas superior a una semana (MEB>1s) supone una ayuda muy importante.
El MEB5s28d es una opción sanitariamente muy segura, pero que impone una serie de condiciones que complican la gestión.
El MEB3/2s y MEB2,5s resuelven la mayoría de los inconvenientes del MEB5s28d, pero no son tan potentes desde el punto de vista sanitario, al aumentar el número de lotes en maternidad y transición.

MEB3s(28d) es una opción similar a estas dos, que logra mayor orden de las tareas, pero a costa de perder volumen de producción.




Progressis® Emulsión inyectable para cerdos Composición cualitativa y cuantitativa. Cada dosis de 2 ml contiene: Virus del Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino (PRRS) inactivado, Cepa EU P120: 102,5 unidades IF Gentamicina como tazas Excipiente oleoso Indicaciones En cerdas adultas y futuras reproductoras: reducción de los trastornos de la reporducción causados por el Virus del Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino (Cepa europea) en medio contaminado La vacunación reduce el número de partos prematuros y el número de lechones mal nacidos muertos Posología y modo de administración: Respetar las condiciones habituales de asepsia. Una dosis de 2 ml por vía intramuscular profunda, en los músculos del cuello detrás de la oreja, de acuerdo con el protocolo de vacunación siguiente: Primovacunación: nulíparas: 2 inyecciones con 3-4 semanas de intervalo al menos 3 semanas antes de la cubrición; cerdas adultas: 2 inyecciones, con 3-4 semanas de intervalo, (se recomienda vacunar a todas las cerdas de la explotación en un corto período de tiempo). Revacunación: 1 inyección a los 60-70 días de gestación, a partir de la primera gestación siguiente a la primovacunación. Precauciones particulares de uso: Vacunar solamente animales sanos Respetar las condiciones habituales de manipulación de los animales Utilizar la vacuna inmediatamente después de la apertura del frasco En caso de auto-inyección accidental de la vacuna, consúltese inmediatamente con un médico, mostrándole el prospecto o la etiqueta. Precauciones particulares para la la especie de destino: En las explotaciones contaminadas por PRRS, la infección vírica es heterogénea y variable a lo largo del tiempo En este contexto la instauración de un programa de vacunación es una herramienta para mejorar los parámetros reproductivos y puede contribuir al control de la enfermedad en combinación con medidas sanitarias Utilización durante la gestación o la lactación: No se ha observado ningún efecto indeseable después de la administración de la vacuna a las hembras gestantes o en lactación. Efectos secundarios: La vacunación puede inducir un edema ransitorio (máximo 3 cm) que generalmente no persiste más de una semana y una reacción local de pequeña magnitud (granuloma) que no tiene ninguna consecuencia en la salud ni en los rendimientos reproductivos de los animales A veces se han observado reacciones más extensas (máximo 7cm) después de vacunaciones repetidas frecuentemente En raros excepto

Andrea Martínez Martínez1, Anabel Fernández Bravo1, Emilio José Ruiz Fernández1, Francisco Frances Diaz1, Simón García Legaz1, Manuel Toledo Castillo2, Elena Goyena Salgado3 y Jose Manuel Pinto Carrasco4
1Veterinario/a de Producción, Agropecuaria Casas Nuevas
2Veterinario jefe de Producción, Agropecuaria Casas Nuevas
3Profesora de la Universidad de Murcia
4Ingeniero Agrónomo, SAT Hnos Chico
La fase de transición de los lechones, ha sido, y sigue siendo, objeto de numerosas controversias, especialmente en aspectos como la edad al destete y su impacto en la evolución productiva posterior (Faccin, Laskoski, et al., 2020).
Además, nos encontramos ante un nuevo escenario donde el uso de antibióticos de forma profiláctica está muy restringido y su uso debe hacerse de una manera más racional (Real Decreto 666/2023).
Por lo tanto, en esta fase se establecen dos objetivos claros:
Reducir el uso de antibióticos.
Producir lechones capaces de expresar todo su potencial genético y sanitario en la fase posterior de engorde.
Para conseguir estos objetivos nos encontramos con una serie de puntos críticos.

La edad al destete define en gran medida el uso de antibióticos en los sistemas de producción (Gráfica 1).
Enmarcados en un sistema de producción donde las terapias antibióticas profilácticas están prohibidas y se intenta limitar el uso de las metafilácticas, la edad al destete es la que define la cantidad de tratamientos antibióticos.
De esta forma, la edad al destete se convierte en un claro indicador de la evolución de los lechones, a mayor edad al destete, menor es el consumo de antibióticos (Faccin, Tokach, et al., 2020).
Gráfica 1. Relación entre la edad al destete y el porcentaje de cerdos tratados bajo dos estrategias de manejo: uso preventivo de antibióticos (con AB) frente a ausencia de tratamiento profiláctico (sin AB).
Los lechones más inmaduros presentan un mayor grado de permeabilidad intestinal, asociada además a una mayor activación de los mastocitos (Moeser et al., 2007).
Este conjunto de cambios favorece el daño de la barrera intestinal y el desarrollo de procesos inflamatorios, dando lugar a una barrera intestinal aún más permeable y a una menor capacidad de adaptación del lechón tras el destete.
En cuanto a la permeabilidad intestinal relacionada con la edad al destete (Gráfica 2), evaluada mediante la TER (ohm/cm²), se observa que los lechones destetados a los 28 días o más presentan una mayor resistencia al paso de la corriente que aquellos destetados a los 19 días. Además, estos animales muestran una calidad de barrera intestinal comparable a la de los lechones no destetados.
Estos resultados indican que el destete a los 28 días se asocia con una mayor integridad de la barrera intestinal en comparación con un destete más temprano.
28 días
En cuanto a la permeabilidad intestinal medida por el paso del manitol en el yeyuno (Gráfica 3), los lechones destetados con 19 días presentan valores significativamente superiores de paso de manitol, indicando un aumento de la permeabilidad intestinal.
Estos resultados refuerzan la evidencia de que el destete temprano compromete la función de la barrera intestinal.
Destete temprano
Gráfica 2. Resistencia transepitelial en yeyuno en lechones no destetados y destetados a los 19 y 28 días.
Gráfica 3. Evaluación de permeabilidad intestinal mediante el paso de manitol.
Cuando se realizan destetes precoces se produce una pérdida de la integridad del intestino, permitiendo el paso de toxinas y antígenos a la circulación sistémica. Este proceso desencadena una respuesta inflamatoria a nivel intestinal y una estimulación continua del sistema inmunitario.
Como consecuencia, se produce una reducción del ritmo de crecimiento y falta de desarrollo de los lechones (Moeser et al., 2007).
En este contexto, resulta fundamental controlar la inflamación local a nivel intestinal y la alteración inmunitaria sistémica derivada de este proceso (Martínez-Martínez et al., 2025).
En el momento del destete, como consecuencia del estrés asociado a este proceso, se observa con frecuencia la aparición de estereotipias. En los casos de destete temprano, es especialmente común la manifestación de la estereotipia de hociqueo ventral (Gráfica 4).
Se observa correlación lineal entre la edad al destete y la frecuencia de hociqueo ventral, de modo que los lechones destetados a edades más tempranas presentan una mayor incidencia de esta estereotipia (Faccin, Laskoski, et al., 2020).

Este comportamiento se relaciona con un menor crecimiento y un deterioro del bienestar de los animales, lo que sugiere que los destetes tardíos son menos estresantes para los lechones que los destetes tempranos.
Edad al destete
Gráfica 4. Correlación entre hociqueo ventral y la edad al destete (Faccin, Laskoski, et al., 2020).

Uno de los factores más influyentes en la presentación de diarreas colibacilares en los lechones es la madurez intestinal, estrechamente ligada a la edad de destete y al consumo de pienso.
Destete precoz
La presentación y la clínica de las diarreas en el postdestete está ligada a la edad del destete, siendo mayor su frecuencia e intensidad en destetes más precoces (Rhouma et al., 2017).
Gráfica 5. Gravedad e intensidad de las diarreas y su correlación con la edad al destete. Con destetes más tardíos, hay un mayor consumo de pienso en la fase de lactación, mejorando el consumo de pienso en los primeros días en la transición, ya que se trata de un punto clave para asegurar una buena adaptación del lechón.
La producción láctea de la cerda alcanza su pico máximo de producción el día 19 de lactación (Farmer, 2015).
Puntuación fecal (diarrea)
destete 16 días destete 18 días destete 20 días
En este momento se maximiza el consumo de pienso por parte de los lechones, por lo que es importante asegurar lactaciones de 28 días que les permita aumentar su consumo de pienso de forma notable.
No hace falta tener un pienso con especificaciones nutricionales muy altas, ya que en esta fase el lechón cuenta con el complemento ideal, la leche de la cerda.
No obstante, para asegurar una mejor adaptación, es interesante que el pienso consumido por el lechón en la lactación sea el mismo que en la transición.
La Gráfica 5 muestra que, a medida que disminuye la edad al destete, la diarrea aparece de forma más temprana y la sintomatología asociada es más duradera.
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La edad al destete no solo influye en la fase de transición, sino también en el periodo de engorde (Main et al., 2005).
Los lechones destetados con mayor edad tienen consumos de pienso más altos y ritmos de crecimiento más elevados (Gráfica 6).
Los lechones destetados con 28 días son claramente más eficientes que los destetados con 22, ya que en el día 42 los lechones con más edad al destete pesan 5 kg más de media que los destetados de forma precoz (20 días).
Esto es debido al peso alcanzado en el destete tardío y a la eficiencia en el consumo de pienso. En resumen, los lechones tienen mayor crecimiento y mayor grado de supervivencia.
En muchas ocasiones pensamos que destetar con 25 días es suficiente para conseguir un lechón de calidad. Sin embargo, esta edad solamente es suficiente para los lechones de mayor peso del lote, pero no lo es para los más pequeños del destete.
Al final de la lactación, los lechones tienen una tasa de crecimiento de 200 g/día, por lo que retrasar el destete de 25 a 28 días permite disponer de tres días adicionales de crecimiento.
En este periodo un animal de 3,5 kg puede alcanzar aproximadamente 4 kg al destete, lo que puede resultar determinante para su viabilidad y supervivencia en la fase postdestete.
Gráfica 6. Ritmo de crecimiento de lechones en la fase de transición con distintas edades postdestete. Días del destete
El lote de lechones destetados de forma precoz no solo presenta un porcentaje más elevado de cerdos que pierden peso en la fase de transición, sino también una mayor dispersión en la distribución de pesos.
Como consecuencia, se incrementa el porcentaje de lechones con bajo peso, que muestran una peor eficiencia productiva en las siguientes fases de engorde.

El destete a 28 días no solo establece un peso medio más alto, sino una población más uniforme, reduciendo el número de animales no comercializables al final de la transición.
Uno de los biomarcadores más utilizados para la evaluación de la inflamación intestinal es la calprotectina.
Diversos estudios la emplean como una herramienta predictiva para identificar la falta de consumo de pienso en los lechones tras el destete.
La reducción de la ingesta se asocia con la aparición de anorexia que da lugar a inflamación intestinal y disbiosis, así como un mal funcionamiento del sistema inmunitario.
El deficiente desarrollo de estos lechones está relacionado con una ingesta insuficiente de pienso que favorece un estado inflamatorio detectable mediante la medición de calprotectina fecal (Suppi et al., 2025) (Gráfica 8).
Gráfica 7. Peso medio al destete y porcentaje de animales que pierden peso después del destete dependiendo de la edad al destete.
Gráfica 8. Concentración de calprotectina en lechones comedores y no comedores.
La edad al destete determina de una manera inequívoca la evolución de los lechones en las fases posteriores.
La reducción del uso de antibióticos en la fase de transición viene determinada por la edad al destete, ya que el uso de antibióticos inyectables es más alto siempre en el grupo con menos edad que tengamos.

La anorexia, unida a la permeabilidad, causa incrementos de la calprotectina que es un biomarcador de la inflamación intestinal que da lugar a una alteración de la respuesta inmunitaria local y sistémica.
En el escenario de producción sin antibióticos de forma profiláctica la edad al destete es crítica.
La permeabilidad de la barrera intestinal y la activación de los mastocitos intestinales se reducen conforme aumenta la edad al destete.
La permeabilidad intestinal da lugar a que pasen antígenos a la circulación sistémica alterando la salud de los lechones y contribuye a una pérdida de peso de los lechones muy fuerte al destete, lo que se traduce en la inadaptación al pienso y la pérdida de condición corporal.
Una baja edad al destete creará un incremento de los procesos digestivos en los lechones, teniendo estos procesos mayor intensidad y duración, lo que contribuye al incremento de la mortalidad y aumento de los animales no comercializables.
A nivel productivo, los lechones destetados con más de 28 días tienen un comportamiento de crecimiento en la fase de transición muy superior a los destetes precoces, con lo que la eficiencia es mucho mayor, el crecimiento es más homogéneo y requiere menos instalaciones.
La edad al destete determina, no solo el peso medio de los animales, sino el peso más bajo de la distribución de frecuencias, por lo tanto, habrá más animales con pesos inferiores a los 3,5 kg al destete que no serán eficientes en las fases siguientes.
El mayor factor de la eficiencia de los lechones es la edad al destete, que debe ser de entre 28 a 32 días, para que la evolución de los lechones en las siguientes fases sea óptima y no tener problemas de inadaptación con pérdida de peso que están condicionadas por la edad al destete como factor determinante.
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En las granjas porcinas, la presencia de moscas no solo genera molestias, sino que también afecta a la sanidad animal y la eficiencia productiva. Además de causar estrés y reducir la ingesta de alimento, estos insectos pueden transmitir enfermedades, comprometiendo el bienestar de los cerdos y la bioseguridad de las instalaciones.
Masterfly® Bait ofrece una solución eficaz y de larga duración, atrayendo y eliminando rápidamente a las moscas con una sola aplicación que mantiene su efecto hasta 8 meses.
Su innovadora formulación, que combina un potente insecticida con atrayente feromona, lo convierte en una herramienta clave para el control integrado de plagas en el sector porcino.
La presencia de moscas en las instalaciones porcinas puede ocasionar daños significativos, afectando a la producción y a la sanidad del ganado.
Disminuyen la producción debido al estrés que generan en los cerdos, que reducen su ingesta de alimento, lo que ralentiza su crecimiento y disminuye la producción de carne.

Moscas hematófagas: especies, como la mosca de establo (Stomoxys calcitrans), se alimentan de sangre, causando dolor y un estrés aún mayor en los animales.

Anemia y debilidad: las picaduras frecuentes pueden generar anemia en los cerdos, debilitándolos y haciéndolos más vulnerables a enfermedades.
Favorecen la propagación de enfermedades:
Ocasionan malestar en los cerdos por:
Irritación constante: las especies que no pican, como la mosca doméstica (Musca domestica), se alimentan de secreciones oculares y nasales de los cerdos, lo que causa incomodidad y estrés.
Interrupción del descanso: las moscas alteran los patrones de descanso de los animales, afectando su bienestar y crecimiento.
Heridas e infecciones: algunas especies se alimentan de las supuraciones de heridas, dificultando su cicatrización y favoreciendo infecciones secundarias.
Vectores de patógenos: las moscas pueden transportar virus, bacterias, parásitos y hongos en sus patas y piezas bucales, contaminando alimento, agua y superficies dentro de la granja.
Transmisión de enfermedades: son responsables de la propagación de patologías como la disentería porcina, gastroenteritis y enfermedades bacterianas que afectan el tracto digestivo de los cerdos.
Afectación a la salud humana: al actuar como vectores de enfermedades zoonóticas, las moscas pueden transmitir infecciones desde los animales a los trabajadores de la granja.
El control de moscas es indispensable para garantizar una producción eficiente y cumplir con los estándares sanitarios exigidos por la industria.
Masterfly® Bait actúa atrayendo y eliminando rápidamente a las moscas adultas, reduciendo significativamente su población.
Masterfly® Bait es una solución altamente efectiva para el control de moscas que reduce de forma rápida su población con efecto prolongado en el tiempo.
Con una sola aplicación, su acción se mantiene activa hasta 8 meses, ayudando a reducir significativamente la presencia de las moscas en las explotaciones porcinas y evitando los inconvenientes y costes asociados a su proliferación.
Este producto se ha diseñado específicamente para combatir de manera eficiente la infestación de moscas en instalaciones ganaderas, donde su presencia representa un problema serio para la sanidad y el bienestar animal.
Masterfly® Bait garantiza una protección rápida, eficaz, duradera y de sencilla aplicación.
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Compuesto con DINOTEFURAN, molécula insecticida de última generación de alta eficacia.
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Su eficacia es de larga duración, hasta 8 meses.
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Comparativa de Masterfly® Bait con otros cebos actuales del mercado.


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La composición de Masterfly® Bait está especialmente formulada para el control de las moscas.
Combina dos principios activos insecticidas, Dinotefuran y Tetrametrina, a los que se añade una feromona atrayente para conseguir que el cebo pueda realizar su acción con total garantía.
Los ensayos de campo realizados en el control de mosca doméstica (Musca domestica) y mosca de establo (Stomoxys calcitrans) demuestran que el producto es altamente eficaz para el control de ambas especies durante períodos de hasta 8 meses.
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La aplicación de Masterfly® Bait es sencilla y eficaz. Se presenta en polvo soluble, listo para diluir en agua y aplicar mediante pintado.

Para un rendimiento óptimo, basta con mezclar 100 g de producto con 80 ml de agua, lo que permite tratar una superficie de hasta 100 m².

Para su uso, se recomienda pintar pequeños cuadrados de aproximadamente 30 x 30 cm sobre material plástico o madera no absorbente. Una vez secos colgarlos en las paredes.
Masterfly® Bait facilita placas con agujeros diseñadas para facilitar su aplicación y colocación en distintas superficies, ya sea de forma fija o colgante.
Masterfly® Bait está disponible en envases de 125 g y 500 g
Duración en meses
mes 1 mes 2 mes 3 mes 4 mes 6 mes 8 mes 10 Mosca doméstica Mosca de establo
Gráfica 1. Eficacia del Dinotefuran en el control de Musca domestica y Stomoxys calcitrans a lo largo del tiempo.
Se observa una alta mortalidad sostenida en ambas especies durante un período de hasta 8 meses.
HIGIÉNICAS
LA PREVENCIÓN Y ELIMINACIÓN DE MOSCAS EN GRANJAS PORCINAS
Las moscas representan un problema recurrente en las granjas porcinas, afectando al bienestar animal, la bioseguridad y la productividad. Por ello, la implementación de medidas higiénicas, físicas y químicas es esencial para su prevención y control.
MEDIDAS HIGIÉNICAS
Gestión de residuos orgánicos
El manejo adecuado de excrementos y restos de alimento es fundamental para reducir la atracción de moscas por lo que se recomienda:
Retirar periódicamente el estiércol y almacenarlo en áreas alejadas de la zona de producción.
Implementar sistemas de compostaje o tratamiento de purines para minimizar su impacto.
Evitar la acumulación de alimento en descomposición.
Limpieza y desinfección
Establecer un protocolo de limpieza regular para todas las áreas de la granja.
Utilizar desinfectantes eficaces en superficies donde puedan proliferar larvas.
Mantener drenajes y fosas sépticas en óptimas condiciones para evitar charcos que faciliten la reproducción de moscas.
MASTERFLY® BAIT: control eficaz de moscas hasta 8 meses DESCÁRGALO EN PDF
Barreras físicas
Instalación de mallas mosquiteras en ventanas y aberturas para impedir el acceso de insectos.
Uso de cortinas plásticas en accesos para minimizar la entrada de moscas.
Control ambiental
Mejorar la ventilación en las instalaciones para reducir la humedad y el calor, condiciones favorables para la reproducción de moscas.
Manejar adecuadamente el nivel de humedad en el suelo y en los espacios donde se almacena alimento.
Uso de larvicidas para el control en las zonas húmedas.
Uso de insecticidas adulticidas de contacto para aplicación sobre las superficies.
Uso de cebo atrayentes para atraer y eliminar las moscas.
Para el control de moscas mediante medidas químicas, el cebo con atrayente Masterfly® Bait es una herramienta sencilla y con garantía de resultados.
El control de moscas en granjas porcinas requiere un enfoque integral basado en la higiene, el manejo de residuos, la implementación de barreras físicas y medidas químicas.
La combinación de estas estrategias reduce significativamente la presencia de estos insectos, mejorando la sanidad y el bienestar animal, además de contribuir a una producción más eficiente y sostenible.






Alberto Morillo Alujas
Dr. en Veterinaria y Consultor de Tests and Trials, S.L.U.

El Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino (PRRS) representa una de las mayores amenazas globales para la industria porcina, no solo por sus efectos directos en los sistemas reproductivo y respiratorio, sino también por su profundo impacto en la salud sistémica y metabólica del animal.

La estrategia Active Feeding representa un cambio de paradigma, pasando del apoyo nutricional convencional a una intervención dirigida que aborda las causas fisiopatológicas centrales de la infección por el virus del PRRS (PRRSv).
Esta estrategia se basa en el principio del “eje intestino-pulmón” que reconoce la interconexión entre la microbiota intestinal y la respuesta inmunitaria respiratoria.
Al modular selectivamente el microbioma intestinal y proporcionar un soporte inmuno-nutricional específico, es posible:
Contrarrestar la inflamación inducida por el virus.
Optimizar la utilización de nutrientes.
Mejorar la resiliencia inherente del huésped.
Las recomendaciones clave incluyen:
La incorporación de probióticos y prebióticos especí cos, como los manano-oligosacáridos (MOS) para promover la proliferación de géneros bacterianos bene ciosos como Prevotellaceae-NK3B31 y Prevotella, a la vez que se suprimen patógenos como Campylobacter y Desulfovibrio.
La inclusión de ingredientes funcionales que mitiguen la in amación sistémica y promuevan un crecimiento rápido.
Se anticipa que la implementación de esta estrategia resultará en una reducción de los signos clínicos (por ejemplo, fiebre más baja, menos diarrea), una mejora en los parámetros productivos (como la ganancia de peso diaria y la eficiencia alimenticia) y un fortalecimiento general del sistema inmunológico del animal, lo que se traduce en una mayor rentabilidad y sostenibilidad en la producción porcina.
EL DESAFÍO DEL PRRSV: MÁS ALLÁ DE UNA
El
El PRRSv es un virus ARN monocatenario de polaridad positiva perteneciente a la familia Arteriviridae 1 que representa un desafío significativo para la industria porcina mundial, principalmente debido a su capacidad para causar trastornos reproductivos en cerdas y una enfermedad respiratoria debilitante en lechones.
Los signos clínicos en lechones incluyen fiebre, taquipnea, disnea, diarrea y retraso del crecimiento. Estas manifestaciones clínicas se ven exacerbadas por infecciones bacterianas secundarias que aumentan la morbilidad y la mortalidad.
La infección por PRRSv induce una respuesta inmunitaria compleja y a menudo ineficaz que, a su vez, supone una carga fisiológica

El organismo desvía valiosos recursos metabólicos, que normalmente se dedicarían al crecimiento y la síntesis de tejidos, para activar la respuesta inmunitaria inespecífica y combatir el virus 2
Este desvío de energía y nutrientes explica en gran medida la reducción del consumo de alimento y la supresión del crecimiento observadas en los lechones infectados 3 .
El impacto del PRRSv no debe considerarse un problema localizado en el tracto respiratorio, sino una enfermedad sistémica y multifacética que supone un importante coste energético y metabólico, afectando directamente la productividad.
La resistencia del huésped al virus del PRRS se ve influenciada por una combinación de factores
La resistencia no se trata simplemente de evadir la infección, sino de cómo el animal responde a ella.

Este enfoque contrasta con el de los animales susceptibles, que presentan una alta carga viral y una ganancia de peso baja o nula1 .
La respuesta óptima se define por una baja carga viral y una alta ganancia de peso, incluso después de la infección1.

El concepto de resistencia al desafío viral, donde el animal mantiene su rendimiento productivo a pesar de la infección, es el objetivo fundamental de una estrategia de alimentación proactiva.
Un componente crucial de este entorno es el microambiente endógeno formado por la microbiota intestinal1 .

La evidencia de que la microbiota influye en la respuesta del huésped sienta las bases para una intervención nutricional que no solo atenúa los síntomas, sino que también fortalece la capacidad inherente del lechón para resistir y recuperarse de la infección.



Disbiosis inducida por virus
El eje intestino-pulmón es un sistema de interacción mediado por la microbiota intestinal 1,11
Las investigaciones han demostrado una estrecha relación entre la composición de la microbiota intestinal y las infecciones respiratorias, lo que indica que los microorganismos intestinales pueden influir en la salud pulmonar¹.
La infección por PRRSv provoca una alteración drástica en la comunidad microbiana intestinal, alterando el equilibrio y la estabilidad que caracterizan a una microbiota sana¹.
Los estudios de Wang et al. (2000) y de Argüello et al. (2011) indican un aumento en la abundancia y diversidad de la microbiota intestinal después de la infección por PRRSv, un hallazgo que sugiere una ruptura del estado homeostático del ecosistema microbiano 1,11
Por ejemplo, se ha observado que una cepa de PRRSv de alta virulencia induce una disbiosis más temprana y agresiva, que incluye una reducción en la diversidad microbiana y la pérdida de bacterias anaerobias comensales beneficiosas, como Roseburia, Anaerostipes, Butyricicoccus y Prevotella1 1
Esta alteración en el microbioma se correlaciona con una mayor gravedad de los síntomas clínicos y la viremia11


Los hallazgos demuestran una interacción fisiológica bidireccional donde la inflamación pulmonar y el estrés sistémico contribuyen a la disbiosis intestinal, y esta disbiosis, a su vez, puede exacerbar el cuadro clínico general.
La correlación entre la composición intestinal y la gravedad de la enfermedad
La composición del microbioma intestinal es un factor determinante en el pronóstico clínico de las enfermedades infecciosas.
Por ejemplo, los lechones que muestran mejores resultados clínicos tras la coinfección con PRRSv y circovirus tipo 2 (PCV2) presentan una mayor diversidad microbiana en el microbioma fecal13
Por el contrario, los cerdos con peores resultados presentan una menor diversidad microbiana, lo que indica que la diversidad del microbioma puede ser un factor protector y un indicador de resiliencia13

El estado de estrés inflamatorio y metabólico inducido por la infección altera el equilibrio del microbioma, lo que crea un entorno intestinal menos favorable para las bacterias anaerobias comensales y más propenso a la proliferación de patógenos oportunistas.
Esta alteración se observa claramente en la correlación entre la abundancia de ciertas bacterias y la gravedad de la enfermedad.
La reducción de bacterias anaerobias deseables, como las del género Prevotella, se ha correlacionado directamente con la gravedad de la infección, lo que sugiere una causalidad clara en la que un microbioma debilitado contribuye a una enfermedad más grave1 .
Este ciclo negativo (enfermedad que causa disbiosis y disbiosis que empeora la enfermedad) subraya la necesidad de una intervención nutricional que rompa este patrón.


La abundancia y diversidad de bacterias beneficiosas, como el grupo Prevotellaceae-NK3B31, están asociadas con una menor carga viral y un mayor aumento de peso en cerdos resistentes 1
Otros géneros beneficiosos identificados incluyen Prevotella y Faecalibacterium, y la familia Ruminococcaceae, cuya abundancia se correlaciona negativamente con la gravedad de la enfermedad 1
Se han identificado géneros patógenos u oportunistas asociados con peores resultados clínicos. Campylobacter y Desulfovibrio se encuentran en mayor abundancia en cerdos susceptibles1 , asociándose estos géneros con diarrea y desequilibrio del sistema inmunitario1

El análisis del microbioma intestinal ha identificado géneros bacterianos específicos que se correlacionan positiva o negativamente con la respuesta del cerdo a la infección por PRRSv.
Estos hallazgos proporcionan una base científica para diseñar una estrategia
Active Feeding que promueve activamente la proliferación de bacterias beneficiosas y la supresión de las dañinas.



La Tabla 1 resume el “Plan del microbioma bajo el concepto Active Feeding ” , proporcionando una guía para la formulación de dietas.
Tabla 1. El modelo del microbioma dentro del concepto Active Feeding.
Género bacteriano
Grupo Prevotellaceae-NK3B31
Prevotella
Ruminococcaceae
Bacteria fecal
Campylobacter
Desulfovibrio
Grupo R7 de Christensenellaceae
Parabacteroides
Treponema
Metanobrevibacter
Asociación con la respuesta al PRRSv Objetivo en la dieta
Positivamente correlacionado con la ganancia de peso y negativamente con la carga viral1
Correlacionado negativamente con la gravedad de la enfermedad1
Mayor abundancia en cerdos resistentes; promueve la función de barrera intestinal1
Correlacionado negativamente con la gravedad de la enfermedad1
Alta abundancia en cerdos susceptibles; asociada con diarrea1
Alta abundancia en cerdos susceptibles; asociada con desequilibrio inmunológico1
Alta abundancia en cerdos susceptibles; correlacionada negativamente con el aumento de peso1
Correlacionado positivamente con la carga viral y negativamente con el aumento de peso1
Abundancia en cerdos infectados con una cepa virulenta1
Mayor abundancia en cerdos infectados; asociada con baja tasa de crecimiento1
Promover su abundancia
Suprimir su abundancia

Un descubrimiento fundamental es que las diferencias en la composición del microbioma ya existían antes de la infección por PRRSv en cerdos que posteriormente mostraron fenotipos de resistencia o susceptibilidad 1 .
Esta observación transforma la perspectiva sobre la nutrición:
En lugar de ser una terapia reactiva para animales enfermos, el Active Feeding es una estrategia proactiva para desarrollar un estado de resiliencia metabólica y microbiológica desde el inicio.

El objetivo no es simplemente curar al animal, sino fortalecer su capacidad para resistir los efectos más graves del virus antes de que se produzca la infección.
Al fomentar un microbioma resiliente con las bacterias adecuadas, el animal está capacitado para gestionar de forma más eficaz la carga viral y la respuesta inflamatoria , lo que le permite mantener un rendimiento productivo incluso en condiciones adversas.


Esta estrategia centra el manejo de enfermedades en la prevención de sus manifestaciones más graves, abordando la salud animal desde una perspectiva de bienestar a largo plazo.
El papel de los probióticos y prebióticos
Los probióticos y prebióticos son componentes clave de la estrategia Active Feeding, ya que actúan directamente sobre el microbioma intestinal para modular la respuesta del huésped.
Probióticos

Los probióticos, como Bacillus subtilis y Lactobacillus acidophilus, actúan mediante:
Exclusión competitiva de patógenos.
Producción de compuestos antimicrobianos.
Mejora de la digestibilidad de los nutrientes4 .
Su función más importante en el contexto del PRRSv es su capacidad de actuar como inmunomoduladores, mejorando la actividad de los macrófagos y aumentando los niveles locales de anticuerpos4 .
Los prebióticos son ingredientes no digestibles que sirven como sustrato para la proliferación selectiva de microorganismos beneficiosos en el tracto gastrointestinal12 . Esto fomenta una microbiota saludable que, a su vez,



El núcleo antiinflamatorio e inmunomodulador

La respuesta inmunitaria sistémica al PRRSv, si bien necesaria, es la principal causa de síntomas patológicos, como fiebre e inflamación.
El objetivo de una dieta Active
Feeding es mitigar estos efectos negativos.
Tabla 2. MOS: Evidencia de eficacia inmuno-nutricional12.
Parámetro
Índice de conversión (F:G)
Temperatura rectal (RT)
TNF-α
IL-10
Leucocitos
Manano-oligosacáridos
La investigación sobre manano-oligosacáridos (MOS) constituye un caso práctico ideal para este enfoque¹:
Los lechones alimentados con MOS y expuestos al PRRSv muestran una reducción de la fiebre y una mejora en la ganancia de peso al alimento (F:G)12
El análisis de mediadores inmunitarios muestra que los cerdos alimentados con MOS presentan una menor concentración de TNF-α y una mayor concentración de IL-10 12
Esta evidencia demuestra que la dieta puede reducir la carga inflamatoria que la enfermedad impone al metabolismo del cerdo, permitiendo que la energía se redirija hacia el crecimiento y la recuperación.
Por ello, la matriz de ingredientes de una dieta de Active Feeding debe incluir componentes que actúen de esta forma.
Hallazgos en cerdos infectados con PRRSv alimentados con MOS Implicación funcional
Mejora durante los días 7 a 14 posteriores a la infección (P = 0,041)
Disminuye los días 7 y 10 posteriores a la infección (P < 0,01) en comparación con los cerdos del grupo de control
Concentraciones séricas reducidas el día 14 después de la infección (P = 0,028)
Aumento de las concentraciones séricas el día 14 después de la infección (P = 0,036)
Aumento en los días 3 y 7 posteriores a la infección
Mejora de la eficiencia alimentaria y desempeño productivo
Reducción de la fiebre, lo que disminuye el gasto energético metabólico
Disminución de la respuesta proinflamatoria
Aumento de la respuesta antiinflamatoria, favoreciendo el equilibrio inmunológico
Fortalecimiento del sistema inmunitario en la fase temprana de la infección
Linfocitos
Aumento el día 7 después de la infección
Apoyo de la respuesta inmune celular
Las proteínas funcionales como el plasma deshidratado y derivados del huevo también pueden mejorar la función de la barrera intestinal y modular la respuesta inmunitaria, reforzando los principios centrales de esta estrategia 2 .
Al limitar la inflamación sistémica, se maximiza la eficiencia nutricional y se mejora la productividad incluso en animales enfermos.
Enfoque nutricional por fases
La estrategia Active Feeding debe implementarse en forma gradual para maximizar su eficacia.

Esta dieta debe administrarse a todos los lechones desde el destete, independientemente de su estado de salud.
El objetivo es desarrollar un microbioma robusto y resiliente antes de una posible exposición a virus.
El enfoque se centra en prebióticos y una mezcla de probióticos multiespecie que promueve los géneros bene ciosos identi cados. Asimismo, las proteínas funcionales, como los productos derivados del plasma y del huevo, son esenciales para disminuir la in amación y favorecer la estructura intestinal.
FASE I (PROACTIVA) 1

FASE II (REACTIVA) 2
En lechones con diagnóstico con rmado o sospechoso de ser positivos al PRRSv, se debe ajustar la dieta para incluir una mayor concentración de componentes clave.
Esta fase busca contrarrestar el impacto de la enfermedad con un aumento de nutrientes de alta densidad energética e inmunomoduladores para favorecer la recuperación.


Perfil de ingredientes recomendado
La dieta Active Feeding debe estar formulada con ingredientes que no solo aporten nutrientes básicos, sino que también ejerzan un efecto fisiológico específico.
Se deben priorizar las fuentes de proteínas de alta digestibilidad para reducir la carga intestinal y proporcionar los aminoácidos necesarios para la respuesta inmunitaria y el crecimiento.
La inclusión de proteínas como el plasma deshidratado y los compuestos derivados del huevo es valiosa, ya que se ha demostrado que mejoran la función de la barrera intestinal y modulan la respuesta inmunitaria2.
La formulación debe asegurar niveles óptimos de vitaminas y minerales, ya que son cofactores esenciales en la función inmunitaria y los procesos metabólicos.
Vitaminas y minerales
Es recomendable incluir grasas de alta calidad, como los ácidos grasos poliinsaturados omega-37 .
Se ha demostrado que estos ácidos grasos tienen un efecto antiin amatorio en humanos y son una fuente de energía densa y de baja in amación9.
Ácidos grasos
Proteínas funcionales
Prebióticos
Probióticos
Los MOS deben ser un componente central debido a su capacidad comprobada para reducir la in amación y mejorar la e ciencia alimentaria en lechones infectados con PRRSv12.
Se debe considerar la inclusión de otras bras fermentables para estimular la fermentación colónica6 .

Se recomienda una mezcla de probióticos multiespecie, que incluya cepas de Lactobacillus y Bi dobacterium, conocidas por su capacidad para fortalecer la inmunidad y suprimir el crecimiento de patógenos4 .
El objetivo debe ser una formulación que fomente la abundancia de los géneros bene ciosos identi cados en este artículo.


La estrategia Active Feeding para lechones destetados positivos al PRRSv es un enfoque con base científica que aborda la infección por este virus no solo como una enfermedad respiratoria, sino como una afección sistémica influenciada por el eje intestino-pulmón.
La evidencia demuestra que la composición del microbioma intestinal es un factor determinante en el desenlace de la enfermedad y que los lechones más resistentes presentan un perfil microbiano específico incluso antes de la exposición al virus.

Al incorporar componentes como MOS y mezclas probióticas que reducen la carga inflamatoria y mejoran la eficiencia metabólica, la dieta no se limita a tratar los síntomas, sino que potencia la capacidad del animal para mitigar los efectos más devastadores de la infección.
Esta estrategia proactiva, al fomentar un microbioma resiliente desde el destete, tiene el potencial de mejorar significativamente la salud y el bienestar de los cerdos, lo que se traduce en un rendimiento productivo superior y una mayor sostenibilidad a largo plazo en la industria porcina.

nutricional active feeding en lechones destetados PRSS positivos DESCÁRGALO EN PDF

Erwan Le Bras Nutricionista de Techna

La selección genética ha permitido producir camadas cada vez más numerosas.
El aumento de la prolificidad se aprovecha mejor en unas granjas que en otras, ya que, para el mismo número de lechones vivos al nacimiento, el número de destetados puede variar considerablemente (Gráfica 1).
Esto demuestra que ciertas prácticas son beneficiosas, o incluso necesarias, para el manejo de camadas numerosas (manejo, nutrición, etc.).
Desde una perspectiva zootécnica, aumentar el número total de lechones nacidos disminuye su peso promedio al nacimiento y reduce su vitalidad, lo que afecta negativamente sus posibilidades de supervivencia.
Desde una perspectiva económica, destetar más lechones garantiza la rentabilidad y la viabilidad a largo plazo.
Por lo tanto, es fundamental promover soluciones sencillas y rentables para el destete de lechones más robustos.

Gráfica 1. Relación entre el número de destetados y el número de nacidos vivos en 5 tipos de granjas en 2022 (Boulot et al., 2024).
La complejidad de describir y mejorar las bajas en la maternidad proviene del hecho de que varios factores interactúan y el más limitante debe ser identificado primero (cerda, camada, lechón, manejo, etc.).
En este artículo, TECHNA destaca algunas observaciones y recomendaciones para:
Apoyar el progreso genético
Limitar la mortalidad
Mejorar el rendimiento económico en maternidad

Gráfica 2. Distribución de las cerdas según su paridad y número de nacidos muertos en la camada (TECHNA, 2024).
Paridad de la cerda nº partos
El riesgo de mortinatos aumenta con la paridad de la cerda (Gráfica 2).
En un estudio llevado a cabo por TECHNA, en cerdas de paridad 2, el 62 % no presentó mortinatos, mientras que en las de paridad 6 este porcentaje se redujo al 30 %.
de la camada
El riesgo de mortinatos aumenta con el tamaño de la camada (Gráfica 3).
En camadas de 17 lechones, el 41 % no presentó mortinatos, frente al 22 % observado en camadas de 20 lechones.

Nacidos totales
Gráfica 3. Distribución de las camadas según su número total de nacidos y su número de nacidos muertos (TECHNA, 2024).
Centrándose específicamente en las cerdas de paridades 2 y 3 (n = 821), TECHNA las clasificó en cuatro grupos según el porcentaje de mortinatos sobre el total de nacidos:
0 % mortinatos/nacidos totales
1-8 % mortinatos/nacidos totales
9-16 % mortinatos/nacidos totales
>16 % mortinatos/nacidos totales
La primera información recopilada indicó que la pérdida de condición corporal al final de la gestación (días 84–109) constituye un factor de riesgo.
Para limitar el riesgo de mortinatos, el programa de alimentación al final de la gestación debe ajustarse para proporcionar la cantidad adecuada de nutrientes que permita cubrir las necesidades de la cerda y su camada.
Parámetro
Número de cerdas
Porcentaje de nacidos muertos sobre el total de nacidos
Parto promedio 2,42
% de mortinatos/nacidos totales
Grasa dorsal D109 (mm) 18,4a 17,9a
Ganancia grasa D84-D109 (mm)
% de cerdas con pérdida de grasa dorsal
Músculo dorsal D109 (mm)
Evolución del músculo dorsal D84-D109 (mm)
% de cerdas con pérdida de musculo dorsal
Tabla 1. Descripción de las cerdas de paridades 2 y 3 según su porcentaje de nacidos muertos sobre el total de nacidos.
Valores con letras diferentes en la misma fila difieren significativamente (p < 0,05) (TECHNA, 2024).
Resulta interesante comparar esta observación con otro estudio, en el que se mostró que los lechones nacidos muertos presentaron un peso medio de 1,14 kg, frente a los 1,40 kg de los lechones nacidos vivos, y que el 38 % de los lechones nacidos muertos tenía un peso al

Estudios nutricionales posteriores nos han llevado a centrar el análisis en la reducción del nerviosismo en torno al parto como estrategia para disminuir las tasas de mortinatos.
Desde el punto de vista fisiológico, se sabe que el cortisol inhibe la oxitocina, hormona clave para las contracciones uterinas y la producción de leche.
A este respecto, la inclusión de extractos de plantas específicos, desde el ingreso en maternidad hasta el destete, permite ofrecer una solución sencilla a través de la alimentación para:
Reducir el cortisol salival en torno al momento del parto (Imagen 1).
Reducir el porcentaje de mortinatos/ nacidos totales en más de un 2 % (7 % vs. 4,6 %).
Mejorar el peso de la camada (73,4 vs. 75,3 kg) y mejorar el peso individual del lechón (+170 g) a los 21 días de lactación.

Imagen 1. Prueba de campo de TECHNA con recolección de muestras de saliva para el análisis de los niveles de cortisol salival (TECHNA, 2025).
Mortinatos (% de nacidos totales)
Grupos
Gráfica 5. Efecto de ROBUS ZEN sobre él porcentaje de mortinatos/nacidos totales (TECHNA, 2025).
El orden de nacimiento influye considerablemente en la mortalidad de los lechones.
En un estudio con 11.575 lechones, de los cuales 817 nacieron muertos, la tasa


La mortalidad temprana tiene varias causas y su importancia relativa varía entre granjas.
Las principales causas no sanitarias de mortalidad temprana de lechones son:
Los aplastamientos.
La debilidad y la pérdida de robustez o vitalidad durante las primeras horas de vida.
En este contexto, el manejo de los lechones resulta clave para mejorar la supervivencia, especialmente a través de:
Una adecuada ingesta de calostro, fundamental para fortalecer a los lechones desde las primeras horas de vida.
El mantenimiento de una temperatura corporal adecuada, ya que diversos estudios demuestran la importancia de mantener a los lechones calientes.
Gráfica 6. Impacto del peso y la temperatura al nacimiento (T1) en la mortalidad a los 5 días (Badouard y Boulot, 2023).
Reducir la hipotermia severa (<38 °C) en los lechones al nacimiento disminuye la mortalidad, independientemente de su peso al nacimiento (Gráfica 6).
La proporción de lechones hipotérmicos al nacimiento es mayor en camadas numerosas (20 % de lechones “fríos” en camadas de más de 18 lechones), frente al 10 % en camadas de 15 a 18 lechones).
Por tanto, resulta esencial controlar la temperatura del nido (34–40 °C) y secar a los lechones lo antes posible tras el nacimiento para mitigar el choque térmico.
Gráfica 7. Correlación entre la proporción de nacidos vivos por pezones funcionales y el consumo de calostro, en relación con la supervivencia al destete. Puntos claros = supervivientes. Puntos oscuros = muertos. 10.758 nacidos vivos en total (Gourley et al., 2020).


Una adecuada ingesta de calostro es esencial para fortalecer a los lechones.
La Gráfica 7 muestra que los lechones que murieron antes del destete (puntos oscuros) corresponden, en su mayoría, a animales que consumieron menos de 250 g de calostro, independientemente de la ratio “nacidos vivos/ pezones funcionales” al nacimiento.
Por ello, se recomienda mantener a los lechones con su madre durante 24 a 48 horas para maximizar la ingesta de calostro, incluso cuando el número de pezones funcionales es inferior al de nacidos vivos.
Conviene recordar que los últimos lechones nacidos presentan con mayor frecuencia niveles bajos o dudosos de IgG (Gráfica 8).
En estos casos, la alternancia en el acceso a la ubre puede resultar beneficiosa.
Gráfica 8. Distribución de lechones (%) según su estado inmunológico según su orden de nacimiento en camadas de más de 16 nacidos vivos (Leneveu, 2019).
TECHNA ha desarrollado un aditivo nutricional (IMUN’UP) destinado a mejorar la calidad del calostro:
Incrementando la concentración de IgG a 1 h y 10 h después del nacimiento (TECHNA, 2024).
Favoreciendo una mayor persistencia de IgG para los últimos lechones nacidos (TECHNA, 2018) (Gráfica 9).
de IgG (g/L)
Orden de nacimiento
Nivel bajo de IgG Nivel dudoso de IgG Nivel alto de IgG

Horas después del primer lechón nacido
Gráfica 9. Efecto de IMUN’UP sobre la evolución de la concentración de IgG en el calostro después del nacimiento del primer lechón (TECHNA, 2018).
Los resultados más recientes, obtenidos en 2025, demuestran un marcado impacto de IMUN’UP en la reducción de la mortalidad temprana, particularmente, en la disminución de los aplastamientos.
Parámetro
La supervivencia de los lechones constituye un desafío técnico, económico, moral y social.
Incluso en un contexto sanitario favorable, requiere un enfoque complejo y riguroso que integre nutrición, bienestar y prácticas ganaderas.
En este sentido, resulta esencial ofrecer soluciones rentables y fáciles de implementar
Incluidos los aplastados
Incluidos los pequeños 1,5% 0,3% /
Incluidos los retrasados 1,8% 0,3% /
Peso individual al destete (kg) 7,43 7,66 /
Peso de la camada al destete (kg)
de la camada (kg)
Tabla 2. Efecto de IMUN’UP sobre las bajas y robustez de los lechones (TECHNA, 2025).
Estos datos confirman resultados previos obtenidos en China en un estudio con 1.270 cerdas en el que se observó una mayor robustez de los lechones asociada a un calostro más concentrado (TECHNA, 2024).
La reducción de las bajas permite destetar camadas más numerosas, más pesadas y más robustas.
/

Tener una adecuada demografía dentro de las bandas de cerdas.
Cubrir las necesidades nutricionales de la cerda y su camada durante los últimos 30 días de gestación.
Reducir la producción de cortisol alrededor del parto mediante estrategias nutricionales y de manejo.
Acortar el intervalo entre la última comida y el momento del parto
Calentar y secar los lechones (pesados y ligeros) lo más rápido posible (temperatura corporal objetivo > 38 °C).
Garantizar una adecuada ingesta de calostro en los primeros y en los últimos nacidos (aditivo, tomas alternadas, etc.)
Iniciar las adopciones tras un periodo de 24-48 horas con la madre biológica.

Mover en primer lugar a los lechones más pesados, evitando hacerlo después del 4º día de lactación.

BENEFICIOS PARA EL ANIMAL Y EL GANADERO




Animales más tranquilos en periodos de riesgo
Una reducción de los comportamientos agresivos en favor de interacciones sociales positivas con sus congéneros.
Una mejora del rendimiento en engorde (GMD, IC) y en maternidad (nacidos muertos y peso de la camada).
Soporte nutricional en el sector del Bienestar Animal (cola intacta, macho entero, etc.).
*Pruebas de campo, Francia, Techna 2023
TESTIMONIO
Philippe Michonneau Ganadero de cerdos, Francia
« Probé R o bus Zen y c omp r o bam o s qu e l o s c e r dos e s t aba n má s t r anquil o s y s e r educían lo s c ompo r t ami e n t o s ag r esi v os, c o m o m o r de r s e la c ola y pelear El crecimiento mejoró en 33 g/d y el peso vivo de 3,6 kg»


Para más información, póngase en contacto con nosotros : contact@groupe-techna.com
Gustavo Márquez Esteban1, Pablo Fuentes Pardo2 y Sara Crespo Vicente 3
1Técnico veterinario Cefusa especialista en maternidad
2Técnico veterinario Cefusa I+D+i especialista en nutrición
3Técnico veterinario Cefusa & Departamento de Fisiología de la Universidad de Murcia
En un contexto de alta exigencia productiva, la alimentación de precisión se ha consolidado como una herramienta clave para mejorar la eficiencia y el bienestar en las granjas de cerdas hiperprolíficas.
En este sentido, la inteligencia artificial (IA) y la automatización permiten ajustar las raciones de forma individualizada, optimizando tanto la productividad como la salud de los animales.
El cambio actual de la producción implica la búsqueda de mayores rendimientos económicos mediante selección genética y estrategias productivas que permitan obtener:
Mayor productividad numérica
Mayor velocidad de crecimiento
Mayor eficiencia productiva
Estos parámetros afectan directamente a los costes de producción y a la rentabilidad de la empresa (Kyriazakis et al., 2006; Piñeiro et al., 2025).


Tradicionalmente en producción porcina, la alimentación de la cerda ha consistido básicamente en “echarle de comer” de forma que quedaran cubiertos sus requerimientos nutricionales según su estado fisiológico y etapa productiva, estado corporal, etc., todo ello con un criterio subjetivo.
Así, la correcta alimentación de la cerda dependía de la disponibilidad de personal en la granja, de sus horarios, días de trabajo, reducciones de plantillas y horas laborales los fines de semana y festivos, etc.
En los últimos años la alimentación de la cerda ha evolucionado a un aporte de la ración de forma automatizada, monitorizada y de precisión, tanto en la fase de gestación como en la fase de lactación.
Esto permite una alimentación más objetiva, ajustada de manera casi milimétrica a los requerimientos nutricionales, para conseguir así una óptima producción.
Otro factor que afecta directamente a la rentabilidad es la nutrición, tanto de forma directa a través del precio del pienso, como indirecta a través de su efecto en el crecimiento del lechón (Menegat et al.,2024).

La nutrición y el manejo de la alimentación para alcanzar la ingesta necesaria son pilares fundamentales para lograr el crecimiento adecuado de camadas de cerdas hiperprolíficas (Sulabo et al., 2014).
Ello también contribuye a lograr una mejor condición corporal en el momento del destete de las madres y, a su vez, a un un menor intervalo entre el destete y la siguiente gestación, mejorando los rendimientos de la siguiente camada.
Cubrir las necesidades nutricionales de las cerdas en diferentes momentos del ciclo productivo, a través del adecuado manejo de la alimentación y de la estrategia nutricional, es uno de los principales retos a los que se enfrenta el sector porcino.
En muchas ocasiones las cerdas son subalimentadas, ya que las curvas de alimentación se diseñan de una forma estándar, descuidando en cierto modo las necesidades individuales de los animales.

Los nuevos sistemas de alimentación electrónica permiten suministrar la ración diaria, sin importar el día de la semana, la presencia o ausencia de personal y la hora del día.
Una vez establecida la curva de alimentación, la cerda dispone del pienso en el momento que ella lo demande, siendo más que una alimentación ad libitum, una alimentación a demanda que se ajusta a los momentos en que la cerda tiene apetencia, se siente segura, responde a sus dictados etológicos o a su ritmo circadiano.
Curva de alimentación cerdas reproductoras
Para el buen funcionamiento de una alimentación de precisión, es indispensable diseñar una curva bien calculada, basada en todas las características y condicionantes de la granja y de la cerda.
Una vez establecida, deberá ser valorada y recalculada las veces que sea necesario, hasta conseguir que las curvas de pienso ofrecido y de pienso consumido como media, en el rebaño, se ajusten de forma íntimamente paralela.
Los sistemas electrónicos de alimentación de precisión trabajan, en primer lugar, en base a una curva de alimentación estándar (Gráfica 1) establecido según aspectos específicos de la granja como:
Genética de las cerdas
Valores nutricionales del pienso administrado
Clima y época del año
Ciclo reproductivo de la cerda (nulípara, primeriza o cerda adulta)
Condición corporal media en la granja
Estado sanitario general de la granja
Histórico de datos de consumo de la granja
Experiencia previa
8.000
Cantidad de pienso of r ecido (g)

Días relativos al parto de la cerda primeriza
Nivel de alimentación diaria
Gráfica 1. Ejemplo de curva de periparto y lactación de cerdas primerizas en una granja comercial (Fuente propia).
A partir de la curva de alimentación estándar, se podrán hacer las modificaciones necesarias para obtener diferentes curvas de alimentación adaptadas (Gráfica 2).
Estas curvas se aplicarán de la forma más individualizada posible a cada cerda, teniendo en cuenta las particularidades de cada animal y las variaciones en los parámetros previamente mencionados (Aparicio et al., 2025b).
2.800
Cantidad de pienso ofrecido (g)
2.600 2.400 2.200 2.100 1.800 1.500 1.400 1 2 3 4 5
Días desde el inicio de la ingesta en maternidad
Nivel de alimentación diaria
Gráfica 2. Ejemplo de curva adaptada de maternidad en cerda enferma con aumento paulatino de alimentación durante los 5 primeros días de ingesta (Fuente propia).


El pienso de gestación está adaptado a las necesidades de las cerdas gestantes, con el objetivo de:
Asegurar un desarrollo embrionario equilibrado.
En el caso en el que la curva no esté bien adaptada, se recomienda trabajar con un 20 % adicional de alimentación, de forma que las cerdas que queden con hambre en su última comida tengan la oportunidad de poder llegar a comer un mayor porcentaje de la curva estándar (Gráfica 3).
Si existe un amplio porcentaje de animales por encima del 15-20 % de la curva de alimentación significa que la curva está mal diseñada y se debe aumentar la cantidad de alimentación total por tomas (Gráfica 3B).
El diseño de los principales parámetros de alimentación automática se muestra en la Gráfica 3.
A Porcentaje de animales de más de 3 días sin comer.
>3 días sin comer
1,14 % animales que llevan más de 3 días sin comer.
Evitar sobreengordes o carencias nutricionales que puedan afectar la salud reproductiva.
Favorecer la preparación para el parto y la lactación.
Su fórmula es moderada en energía, pero rica en fibra y minerales , promoviendo la salud digestiva y el bienestar de la cerda a lo largo de toda la gestación (Bruun et al., 2023).
La cantidad de pienso suministrada en gestación depende mucho de la genética y condición corporal de la cerda, oscilando entre 2 kg y 2,6 kg
B Porcentaje de animales con alimentación superior al umbral máximo del 100 % de ingesta diaria estimada (solicitando el 20 % adicional).
Exceso de alimentación
86 % de los animales con alimentación superior al umbral máximo del 100 % de ingesta diaria. Necesidad de adaptación de curva urgente.
C Porcentaje de animales con alimentación inferior al umbral mínimo de 50 % de ingesta diaria estimada.
< umbral mínimo de alimentación
2,28 % animales con alimentación inferior al umbral mínimo del 50 % de ingesta diaria.
Gráfica 3. Patrones de identificación de consumo en curvas de alimentación. A. Porcentaje de cerdas que llevan más de 3 días sin comer. B. Porcentaje de cerdas superior al umbral máximo de alimentación. C. Porcentaje de cerdas inferior al umbral mínimo de alimentación (Fuente propia, n=175).
Los sistemas de alimentación automatizada en gestación permiten administrar la ración de pienso a lo largo de 24 horas, comenzando a las 14:00 para poder localizar a las cerdas rezagadas antes, dentro del horario laboral, valorarlas, instarlas a comer y así evitar que salgan en alarma al cambio de día.
Esto permite observar los patrones habituales de ingesta de las cerdas, entre los cuales destaca que un 14,7 % de los animales se alimenta después de las 0:00, aprovechando las horas de menor temperatura (n = 340) (Gráfica 5).
Delgada <11mm de grasa
Media 12-14mm de grasa dorsal Nulíparas Óptimo
Gorda >15 mm de grasa dorsal
4,5
Gráfica 4. Variación de la cantidad de pienso suministrado a las cerdas durante la gestación en función de su condición corporal y los días postcubrición (Fuente: Manual de Alimentación Danbred).
Gráfica 5. Patrón de alimentación observado en cerdas (n=340) alimentadas mediante sistemas de alimentación automática de precisión en gestación durante las 24 horas del día.
Diseñado específicamente para los días previos y posteriores al parto, esta dieta de transición:
Prepara el sistema digestivo para el cambio a pienso de lactación.
Reduce el riesgo de estreñimiento, frecuente en esta etapa.
Aporta los micronutrientes clave para un parto sin complicaciones y una recuperación más rápida.

Los piensos periparto contienen una combinación equilibrada de fibra funcional, prebióticos y minerales biodisponibles pensada para suavizar el cambio metabólico y mejorar el bienestar, tanto de la madre como de los lechones al nacimiento (Feyera et al., 2022).






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En el manejo de alimentación tradicional, en el mejor de los casos, durante el periparto la cerda deberá comer la misma cantidad y tipo de pienso que ha estado comiendo en la etapa de gestación.

Los días previos y posteriores al parto, la cerda necesitará un mayor aporte de bra para controlar y evitar la aparición del síndrome de agalaxia o síndrome MMA (Mastitis, Metritis, Agalactia), y también para mejorar la calidad y cantidad de calostro producido (Decaluwé et al., 2014).

El síndrome MMA se caracteriza por la in amación de la ubre (mastitis), la in amación del útero (metritis) y la disminución o ausencia de producción de leche (agalactia).
Con la alimentación electrónica individualizada existe la posibilidad de suministrar un pienso periparto con un mayor contenido en fibra desde la entrada a lactación hasta dos o 3 días posteriores al parto, mediante la disposición de dos líneas de pienso diferente.
entre nacimientos (min)
de parto acumulado (min)
Peso corporal a las 24 h postparto (g)
de peso corporal durante las 0–24
de lechones durante los
7 días de vida (%)
Mortalidad de lechones durante los primeros 21 días de vida (%)
Tabla 1. Producción, mortalidad de lechones e ingesta de calostro en grupo control (con dieta convencional) y grupo tratamiento (con dieta suplementada con fibra 7 días previos al parto) analizada mediante least-square means ± SEM (Dumniem et al., 2024).
La incorporación de este pienso especifico (Tabla 1) (Dumniem et al., 2024) permite:
Disminuir la duración del parto.
Disminuir el porcentaje de lechones nacidos muertos.
Mejorar la ingesta de calostro.
Reducir la mortalidad durante los 3, 7 y 21 días postparto.
Formulado para cubrir las altas exigencias nutricionales de la cerda durante la fase de lactación, este pienso está diseñado para:
Maximizar la producción de leche, asegurando una óptima nutrición de los lechones.
Evitar la pérdida excesiva de peso corporal de la cerda.
Mejorar la recuperación postparto, favoreciendo su posterior ciclo reproductivo.
La alimentación electrónica en maternidad permite habilitar tantas ventanas de alimentación como se deseen a lo largo del día.
En nuestro caso, para que la cerda disponga de las fracciones de su ración diaria repartidas en varias tomas disponibles, ofrecemos 5 raciones (Gráfica 6) que van de más a menos cantidad:
A las 7:30: 25 % de la ración diaria
A las 11:30: 20 % de la ración diaria
A las 15:30: 20 % de la ración diaria
A las 18:30: 20 % de la ración diaria
A las 21:30: 15 % de la ración diaria
Posibilidad de un 20% adicional en total repartido en las 5 tomas anteriores.
Los piensos de lactación contienen un alto contenido energético y proteico, vitaminas del grupo B, minerales esenciales (como calcio y fósforo) y aditivos que favorecen la digestibilidad y el aprovechamiento de los nutrientes (Quesnel et al., 2009).

Este sistema permite aumentar o disminuir in situ desde dispositivos portátiles, de forma manual e individualizada, la ración de la cerda durante la revisión diaria, corrigiendo así casos puntuales como cerdas que van por encima de la media en cuanto a capacidad de ingesta, condición corporal o estado sanitario (Aparicio et al., 2025a).
Porcentaje de la ración diaria de pienso suministrado (%)
20 15 10 5 0
Hora del día
Horario habitual
Gráfica 6. Ejemplo de distribución horaria de ingesta de pienso en lactación y porcentaje de pienso (%) suministrado durante 1 hora y media en cada una de las 5 comidas asignadas a un animal (Fuente propia).
En el caso de una cerda con una alta ingesta, que consuma una cantidad superior a la establecida dado el extra que ofrecen estos dosificadores, se procederá a un aumento individualizado de su ración, corrigiéndose así la subestimación de su curva de lactación a partir de ese día y en adelante.
En el caso de la cerda enferma o sobrepasada, se hará una reducción individual de la ración diaria con el fin de minimizar el desperdicio de pienso. Después se podrán recuperar de forma progresiva las cantidades hasta volver al punto de la curva que le corresponda o a la cantidad que la cerda admita.
Habitualmente, los dosificadores cuentan con indicadores luminosos o pantallas con un código de colores (Imagen 1) que aportan, de forma ágil y visual, información sobre el nivel de consumo alcanzado por el animal respecto al objetivo diario fijado en su curva.
Estos avisos luminosos indican, mediante diferentes grados de alarma, si la cerda ha comido por debajo del nivel crítico, una cantidad baja, la cantidad establecida o ha sobrepasado esta cantidad prefijada.
Así se puede evaluar qué le está pasando a la cerda y actuar en consecuencia.

Imagen 1. Diferentes sistemas de alimentación automática (Fuentes: Piñeiro et. al; Premio Grupo Fuertes y propia).

Se puede actuar sobre cerdas individuales o de forma colectiva si se repite el mismo patrón de consumo en el grupo de cerdas lactantes
Una ventaja adicional de estos tipos de sistemas es que permiten proporcionar un extra de pienso, que suele ser de hasta un 20 % por encima del máximo asignado a una cerda de forma automática, sin necesidad de nuestra intervención, si lo reclama (Gráfica 7).
Esto da un margen de seguridad muy valioso para cubrir con mayor precisión los requerimientos nutricionales de la cerda y asegurar que alcanza su máximo potencial de producción láctea.
En el momento en el que gran parte de las cerdas estén recurriendo a este aporte adicional de pienso, el sistema indicará que la mayoría tiene una curva de ingesta superior a la curva de pienso asignado y, por tanto, será necesario recalcular al alza la asignación (Grá ca 7).

En el caso contrario, cuando la mayor parte de las cerdas no lleguen con su ingesta a la línea de la curva de pienso asignado, se deberá recalcular a la baja la asignación.
La alimentación de precisión permite maximizar la producción láctea de la cerda, ya que su curva de ingesta, a voluntad y autorregulada, se adapta de forma paralela a la curva de producción láctea, lo que contribuye a la obtención de camadas de mayor peso al destete (Piñeiro et al., 2024).

En un estudio comparativo de campo realizado en nuestras explotaciones, comprobamos un incremento de hasta 400 gramos más de peso al destete, en comparación con los sistemas tradicionales no electrónicos, a los 28 días de lactación.

Cantidad de pienso of r ecido y consumido (g/día)
Días desde el parto 8.000 6.000
Gráfica 7. Ejemplo de alimentación de una cerda que se encuentra por encima de la curva, pudiendo comer un 20 % más de la ración en cada comida (Fuente propia).

Tabla 2. Estudio comparativo entre alimentación electrónica (n=668) y control (n=672) en una granja comercial de cerdas reproductoras (Fuente propia).
Durante el estudio, también se observó un menor número de bajas en lactación por aplastamientos, debido a una reducción del nerviosismo.
Por tanto, de los picos de estrés en los momentos previos a la administración del pienso que se producen con la alimentación tradicional, reduciéndose asimismo el estrés del lechón en los momentos de amamantamiento (Aparicio et al., 2024a).
Dada la mayor producción láctea observada, se redujo la necesidad de realizar movimientos de lechones, recogidas y donaciones, con las consecuentes ventajas sanitarias que ello conlleva (Aparicio et al., 2024a).

Se necesitó un menor número de cerdas nodrizas, pasando del 12 % al 8 %.
Se observó un aumento en la capacidad de crianza (número de lechones que la cerda es capaz de amamantar hasta el final de la lactación), pasando de 13,1 a 13,2 lechones destetados por camada.
Control del racionamiento
Los sistemas de alimentación automatizada no se consideran ad libitum, pero permiten la autorregulación del propio animal, ya que se le dota de libertad de elección para comer toda o parte de su ración asignada en el momento en el que ella lo desea a lo largo de las 24 horas del día.
Periparto
Un racionamiento más controlado, quizás se debería ejercer en los periodos más críticos, como el periparto, en los que una alimentación excesiva podría acarrearnos problemas de edemas mamarios y, por tanto, agalaxia
Sin embargo, en la mayoría de los casos, cuando monitorizamos la curva de ingesta, esta se adapta en gran medida a la curva de alimento disponible.
Esto demuestra que la autorregulación por parte de la cerda
Durante la lactación, hemos observado que, en la mayoría de los casos, durante la lactación la cerda opta por comer la mayor parte de su ración diaria durante la noche, buscando la tranquilidad, minimizando su estrés y el de su camada.
Por ello, será interesante introducir la primera ventana de alimentación durante la noche, incrementando la oferta hasta un total de 6 tomas diarias (Gráfica 6).
Limitar la ración desde la mitad hasta el final de la lactación daría lugar a la llegada a un umbral de máxima producción láctea demasiado bajo, comprometiendo la disponibilidad de leche para la camada de lechones y, por tanto, su ganancia diaria de peso y el peso al destete alcanzado a la edad prevista.

En cambio, con la dosificación automatizada, la curva de alimentación durante toda la lactación, tendrá un amplio límite superior, que dará la posibilidad de la expresión máxima del potencial de producción láctea (Aparicio et al., 2025c).
Como resultado, se obtienen l actaciones más exitosas y una reducción considerable del número de cerdas con edema mamario, disgalaxia o agalaxia que, a menudo derivan en fallos de lactación completos, con la consecuente necesidad de destetes precoces y periodos de reposo para la cerda (Aparicio et al., 2025c).

Para mejorar el rendimiento reproductivo de la cerda, es clave establecer un estricto control sobre el intervalo destete-celo (IDC), ya que ello:
Permite mantener elevado el índice de partos por cerda y año.
Posibilita la inseminación del número semanal necesario de cerdas destetadas.
(Leman, 1992)
El IDC está directamente influenciado por la presencia de anestros postdestete, considerados uno de los problemas reproductivos con mayor impacto económico en las granjas porcinas, al provocar un incremento de los días no productivos (DNP) (Rodríguez-Estévez, 2010).
Cuanto menor sea la duración del intervalo entre partos, mayor será el número de partos por cerda y año.

Imagen 2. La dosificación automatizada en cerdas lactantes permite adaptar la alimentación al ritmo natural de ingesta, favoreciendo la producción láctea y reduciendo problemas como el edema mamario o la disgalaxia/agalaxia.

Un solo día no productivo implica una reducción de 0,007 camadas por cerda y año (Rodríguez-Estévez, 2010)
Imagen 3. Control individualizado de la ingesta mediante dosificadores automáticos en maternidad. Una alimentación precisa y ajustada tras el parto contribuye a reducir el intervalo destete-celo y mejorar los índices reproductivos.

El aumento del IDC no solo conlleva una mayor acumulación de días no productivos, sino también una asincronía en el momento de la ovulación que, en ausencia de un protocolo de inducción y sincronización del celo y la ovulación, puede traducirse en un descenso de la fertilidad de la cerda (Cassar et al., 2008).
Tras el parto de la cerda, debe producirse la regeneración endometrial y la involución uterina en un plazo aproximado de tres semanas para que pueda iniciarse un nuevo ciclo estral con una elevada capacidad fértil (Björkman et al., 2018).

En algunos animales, esta involución puede retrasarse debido a infecciones uterinas, a menudo acompañadas de infecciones mamarias, lo que provoca una disminución de la fertilidad y la prolificidad en el siguiente ciclo, con graves consecuencias para los rendimientos productivos y económicos.
Estas infecciones son más frecuentes en animales longevos, con un alto número de partos (Glock y Bilkei, 2005).
Tabla 3 . Comparativa entre nacidos vivos, muertos, momificados y días medios de gestación en cerdas hiperprolificas de segundo ciclo alimentadas con alimentación electrónica y tradicional con dosificador (Fuente propia).
En un estudio realizado con 296 cerdas (149 alimentadas mediante sistema electrónico y 147 con alimentación control) en su segundo ciclo reproductivo, se observó una mejoría en el número de lechones nacidos vivos, así como una reducción de los lechones muertos y momificados, en el grupo de alimentación electrónica.
Además, los días medios de gestación fueron mayores en el grupo con alimentación electrónica, lo que podría justificarse por la mayor prolificidad asociada al incremento del tamaño de camada, en el contexto del uso de líneas hiperprolíficas (Oliviero et al., 2019).

El principal inconveniente de los sistemas de alimentación electrónica de precisión es la necesidad de contar con personal formado y, al menos, mínimamente cualificado en el manejo de sistemas electrónicos, informáticos, etc.
El operario que antes destacaba por su experiencia y buen ojo, ahora también debe adquirir competencias para analizar, controlar e interpretar las señales y parámetros que devuelven estos sistemas con el fin de corregir posibles desviaciones o errores y alcanzar así una alimentación eficiente que maximice la producción de la cerda.
Es importante señalar que los sistemas automáticos no son completamente autónomos, ya que requieren una supervisión constante para detectar a tiempo cualquier incidencia que pueda producirse.
No obstante, una vez identificada, su corrección puede realizarse de forma inmediata desde cualquier dispositivo habilitado para su control.

La principal ventaja de estos sistemas es que, una vez superado el reto de la formación del personal, se disponen de herramientas útiles, prácticas, visuales y objetivas que informan en todo momento sobre cómo se está llevando a cabo la alimentación de nuestras cerdas lactantes.
Ofrecen todas las ventajas del dosificador manual (el pienso está visible, se conoce la cantidad que se va a suministrar y se puede verificar), siempre que el sistema esté correctamente calibrado, con el valor añadido de no requerir la intervención del personal fuera del horario laboral.

La toma de decisiones en maternidad exige cada vez más precisión, especialmente en lo que respecta al control del consumo y a la disponibilidad de datos fiables que permitan ajustar el manejo.
Para conocer cómo se traduce esto en la práctica, descubrimos con Miguel Ángel Ortiz, responsable de la granja Porgaor del Grupo LANKA, las innovaciones implantadas en una explotación de 2.600 cerdas, que integra maternidad y postdestete, y que cuenta con una maternidad de 600 cerdas y un índice de productividad de 38,68.

En esta granja, el manejo se apoya en distintos conceptos orientados a la optimización de los procesos productivos, entre ellos la alimentación y la digitalización.
En este contexto, PORGAOR ha apostado por la alimentación individualizada en maternidad mediante el sistema Materneo de Asserva, como una herramienta para mejorar el control del consumo de las cerdas y disponer de información detallada que facilite la toma de decisiones en el manejo diario.

Datos, precisión y rentabilidad en la alimentación de la cerda en maternidad
El origen de la apuesta por el sistema Materneo estuvo en los problemas que se venían detectando en maternidad relacionados con la alimentación: dificultades en el manejo del pienso, presencia de desperdicios y, sobre todo, la falta de información precisa sobre lo que realmente comía y bebía cada cerda.
Ante esta situación, se probaron distintos productos. Entre ellos, se pudo evaluar el sistema de Asserva durante seis meses con varios dosificadores, lo que permitió llevar a cabo una comparativa real entre las distintas soluciones.
A partir de esta experiencia, se identificaron tres aspectos clave.
Facilidad de acceso al alimento y adaptación al ritmo de la cerda
El sistema Materneo funciona con dos sondas por conductividad: si hay pienso en el comedero no se sirve más y, si no hay pienso o agua, el sistema vuelve a dosificar durante los periodos de comida.

2 3
Saber exactamente qué cantidad de pienso y de agua consume cada animal permite alcanzar un desperdicio prácticamente nulo.
Se observó un ahorro aproximado de 1 kg de pienso por plaza y día, sin perjudicar el metabolismo ni la producción de las cerdas.
Conocer exactamente qué se consume resulta fundamental para la toma de decisiones.
Materneo ofrece esta información a través de registros detallados sobre cuánto come cada animal y cuándo lo hace. De este modo, es posible analizar el comportamiento de las cerdas y determinar si un animal necesita ajustar su consumo, facilitando una toma de decisiones más correcta en el manejo diario.
Materneo, pese a su coste inicial, resulta rentable gracias al ahorro de aproximadamente 1 kg de pienso por plaza y día, lo que permite amortizar la inversión en un plazo corto si el sistema funciona correctamente (como ha sido en este caso).


Desde el comienzo, destacó la cercanía de Asserva, trabajando conjuntamente en el análisis y testeo de las propuestas de la granja para valorar su viabilidad.
Un ejemplo fue la necesidad de aumentar los periodos de comida diarios, inicialmente cuatro e insuficientes. Tras las pruebas y el trabajo conjunto con el equipo informático, el sistema permitió ampliarlos hasta ocho; actualmente se utilizan seis, lo que ha aportado mayor flexibilidad que la prevista.
Esta capacidad de adaptación refuerza la idea de que una granja digitalizada y orientada al manejo de datos es más productiva y rentable, dado que la rentabilidad condiciona todas las decisiones del negocio.
Contar con herramientas que proporcionen datos precisos y en tiempo real permite tomar decisiones cada vez más inmediatas y ajustadas, evitando manejos basados en estimaciones. En el caso de la alimentación, y especialmente del pienso, cuyo coste es cada vez más elevado, cuanto mayor es la precisión, mejores son las decisiones que se pueden tomar.
La implantación del sistema cumplió plenamente las expectativas iniciales, aunque fue necesario un periodo de aprendizaje y adaptación.
En este proceso resultó clave el apoyo comercial y técnico de Asserva, con acompañamiento presencial y telefónico durante la fase inicial.
Superado el periodo inicial, el sistema ha funcionado según lo esperado: la sonda opera correctamente, el comedero se mantiene limpio y es posible conocer con precisión el consumo real de pienso por cerda, lo que favorece una gestión más eficiente.
Además, los datos están disponibles y la capacidad de los dosificadores permite realizar el trabajo que antes requería muchos más equipos.
El grado de satisfacción con el sistema es alto y la experiencia ha sido positiva.
Cuando una tecnología funciona correctamente, el coste de la inversión deja de ser un factor determinante. Si un producto aporta valor y se integra en el manejo diario, termina percibiéndose como una herramienta más de trabajo.
Desde la experiencia en granja, la rentabilidad del sistema se valora en función de la información que es capaz de aportar y de la calidad de las decisiones que permite tomar.
En un contexto de digitalización, cuanta más tecnología se implementa, mayor es la cantidad de datos disponibles y mejores son las decisiones que se pueden adoptar en el manejo diario.
La cuestión no debería centrarse en el mayor coste del producto completo, sino en decidir su instalación según la eficacia y la calidad que ofrece.

Desde esta perspectiva, la experiencia confirma que, si el producto se hubiera instalado sin el control del agua, no habría funcionado igual. Es comparable a comprar un coche sin radio, sin elevalunas eléctricos y sin la aguja del depósito de gasolina: el coche funciona y se puede circular, pero se va un poco a ciegas.
Por este motivo, se optó por el producto completo, especialmente teniendo en cuenta que se trabaja con animales de genética hiperprolífica, con mayores demandas y niveles de eficiencia, que requieren soluciones más avanzadas.
La experiencia en PORGAOR pone de manifiesto que la alimentación individualizada en maternidad, apoyada en datos y en sistemas de control precisos, permite avanzar hacia un manejo más eficiente y rentable. En un contexto de costes elevados y mayores exigencias productivas, disponer de información fiable se convierte en una herramienta clave para tomar decisiones ajustadas y sostener la competitividad de la granja.

La apuesta ganadora de Porgaor, Grupo LANKA: el sistema de alimentación individualizada en maternidades, Materneo de Asserva DESCÁRGALO EN PDF
Resultados trabajo investigativo alimentación Curva Convencional Dosificador manual (C.C.) VS alimentación Ad-libitum con Dosificador Electrónico Materneo Asserva (D.E.) :
Lechones destetados / cerda
Peso medio lechón destetado (Kg)
Kg totales de lechón destetado / cerda
Ganancia diaria de peso (lechón)
Ganancia diaria de peso (camada)
Porcentaje de bajas en lactación
Con Dosificador Electrónico Materneo Asserva :
• Peso medio del lechón destetado = +270 gr / lechón
• Kilos totales de lechón destetado por camada = +5,008 kg / camada
• Ganancia de peso diaria de la camada = +190 gr /día


Sonda de nivel TIT en el comedero que permite la distribución de alimento y agua, según el ritmo de consumo de la cerda. Reduce al máximo el desperdicio de alimento y agua.
La distribución del alimento mezclado con agua facilitan mayor consumo de pienso.

Hasta 8 comidas al día. Más comidas, mayor consumo de pienso y mejor aprovechamiento.



¿Qué es la energía, qué significa en producción animal y cómo se mide?
La energía en los ingredientes del alimento puede ser estimada usando varios sistemas diferentes.

La EB se mide quemando una muestra de alimento en una cámara de calorimetría de bomba y midiendo el calor producido.
Estimar la energía neta de los ingredientes también es clave, ya que existen grandes diferencias entre ellos en cuanto al incremento de calor.
Energía digestible (ED) y energía metabolizable (EM)

Alimentando a los cerdos en jaulas de metabolismo y midiendo la diferencia entre la EB consumida y la excretada en las heces, o excretada en las heces y orina, se estima la energía digestible y metabolizable (ED, EM), respectivamente.
Incremento de calor (IC) y energía neta (EN)
Mediante cámaras de respiración se miden gases como metano, dióxido de carbono y oxígeno para estimar la energía perdida como calor (incremento de calor, IC), y energía retenida en el cuerpo (energía neta, EN).
Este último paso es crítico para estimar con precisión la EN o la energía disponible para propósitos productivos.
Por ejemplo, los ingredientes altos en fibra perderán un mayor porcentaje de energía como incremento de calor durante la digestión, mientras que las grasas y aceites tienen un incremento de calor muy bajo.
Esto significa que alimentar con fibra a un cerdo resultará en una mayor producción de calor en comparación con alimentar con grasa.
Esto crea una carga de calor excesiva para el cerdo en el verano y puede resultar en menores ingestas de energía a medida que los cerdos trabajan para disipar el exceso de calor.

Por esta razón, las grasas y aceites históricamente se han usado en niveles más altos en el verano y en ambientes más cálidos.
El almidón y la proteína tienen incrementos de calor intermedios en comparación con la fibra y la grasa.
Estas relaciones son importantes para predecir con precisión la energía que un ingrediente contiene y que un cerdo puede utilizar para el crecimiento.
El papel de la energía neta en el crecimiento: una mirada más cercana


Asegurar unas tasas óptimas de crecimiento de forma económicamente viable es una preocupación clave para los productores de porcino.
Al igual que en otros campos de estudio (meteorología, finanzas, marketing, salud, ingeniería etc.), el sector porcino puede usar ecuaciones de predicción para pronosticar resultados futuros.
Estas ecuaciones de predicción son fórmulas matemáticas basadas en datos históricos que permiten estimar un resultado al introducir factores o variables relevantes.
Al formular dietas para cerdos, el primer paso es determinar la densidad energética adecuada.
Esto implica equilibrar los objetivos de producción con las consideraciones económicas.
Numerosos estudios han documentado cómo los cambios en la densidad energética impactan el rendimiento del crecimiento. Una revisión notable de Nitikanchana et al. (2015) exploró este concepto en detalle.


En total, se utilizaron 100 experimentos en 41 ensayos para generar ecuaciones de predicción.
Los autores encontraron que predecir la ganancia media diaria (GMD) y el índice de conversión (IC) en cerdos requiere considerar múltiples factores.
Inicialmente, usar solo la energía neta dietética (EN) fue un buen predictor, pero añadir el peso corporal medio (PC) de los cerdos mejoró la precisión del modelo.
Un análisis posterior reveló que incluir la EN dietética, el PC medio, la proteína bruta (PB), la lisina digestible ileal estandarizada (LDE) y sus interacciones proporcionó las mejores predicciones.
Específicamente, la interacción entre EN y PB o LDE mostró que niveles más altos de estos nutrientes maximizan las mejoras en el crecimiento cuando la LDE estaba por debajo del requerimiento sugerido.


0,8%
Diferencia de GMD
Si los cerdos se alimentaban al nivel de requerimiento de LDE o por encima, se elimina la LDE y la PB como predictores significativos. En el caso de la GMD, el modelo predecía que por cada cambio de 25 kcal/lb en EN, la GMD cambiaba
Al predecir la eficiencia alimenticia en cerdos, se encontró que la EN sola proporcionaba un buen punto de partida.
Sin embargo, la precisión del modelo mejoraba al incluir la interacción entre EN y LDE, junto con el peso corporal medio.
Un análisis adicional reveló que el mejor modelo mostraba que la eficiencia alimenticia mejoraba con una mayor EN dietética, especialmente cuando los niveles de LDE también eran altos.
Esto sugiere que la LDE era un factor limitante en muchos ensayos. Después de eliminar los ensayos con insuficiencia de LDE, el modelo óptimo incluía EN dietética, peso corporal medio y grasa.
Este modelo indicaba que la eficiencia alimentaria mejoraba con una mayor EN dietética y grasa, y un menor peso corporal. Se esperaba que por cada cambio de 25 kcal/lb en EN, el IC mejorara en un 2 %.
¿Cuál es la utilidad práctica de esta información?
Durante el verano, el aumento de temperatura provoca estrés por calor en los cerdos, lo que resulta en una reducción del consumo de alimento, un crecimiento más lento y un impacto negativo en los procesos metabólicos.
Cuando los cerdos experimentan estrés por calor, generalmente sufren algún tipo de inflamación y decaimiento del sistema inmune.
La energía disponible se desvía para contrarrestar o disminuir esa inflamación, en lugar de utilizarse para el crecimiento y la deposición de músculo (o proteína).
Una opción para mitigar los efectos negativos de las altas temperaturas del verano podría ser incrementar los días de alimentación en la granja, pero no todos los sistemas pueden costear un mayor presupuesto de alimento para alcanzar el mismo peso.


Otra opción es incorporar dietas altas en energía, pero esta estrategia puede no ser rentable para todos los sistemas de producción, ya que se deben evaluar varios factores.
Sin embargo, cuando el escenario económico en términos de ganancia es prometedor, esta estrategia no solo ayuda a mitigar los efectos del estrés por calor, sino que también garantiza la obtención de ganancias.

Uno de los factores a considerar al implementar dietas altas en energía es la relación del precio de la fuente de grasa con relación al precio del maíz.
Una vez que se determina que la relación es apropiada,
¿qué se puede esperar en el rendimiento de los cerdos?

Como se mencionó previamente, las grasas y aceites tienen un incremento de calor muy bajo.
Proporcionar grasa ante un reto de estrés por calor se traduce en que el cerdo necesita esforzarse menos para obtener las calorías necesarias.
Menos visitas al comedero resulta en menos calorías utilizadas por cada visita, lo que deja más calorías disponibles para

Utilizando ecuaciones de predicciones, en la práctica se puede observar un incremento del 0,3-0,5 % de ganancia diaria de peso por cada 1 % de incremento en densidad energética.
La eficiencia alimenticia generalmente varía de manera proporcional al cambio en ganancia de peso.
Además del ejercicio matemático y la determinación de si es una solución rentable, se deben considerar otros aspectos como la temperatura alta, el número de cerdos por corral, el espacio de comedero y los bebederos suficientes.
El momento de aprovechar esta estrategia también dependerá de si la ganancia en el retorno de inversión es positiva.
Se recomienda incrementar gradualmente la energía en la dieta a medida que el cerdo avanza en sus etapas de crecimiento.
El manejo adecuado de la energía neta en la alimentación porcina no solo puede mejorar el rendimiento del crecimiento y la eficiencia alimentaria, sino también mitigar los efectos del estrés por calor, especialmente durante los meses de verano.
Incorporar dietas altas en energía puede ser una estrategia efectiva y económicamente viable, siempre y cuando se evalúen adecuadamente los factores.

Referencia:
Nitikanchana, S., S. S. Dritz, M. D. Tokach, J. M. DeRouchey, R. D. Goodband, and B. J. White. 2015. Regression analysis to predict growth performance from dietary net energy in growing-finishing pigs. J. Anim. Sci. 93:2826-2839. doi:10.2527/jas2015-9005.
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Eduard de la Torre Candán Departamento Técnico de Agrifirm

El cerdo (Sus scrofa domesticus) es un animal monogástrico cuya fisiología digestiva presenta importantes similitudes con la del ser humano, especialmente en lo relativo a la anatomía del tracto gastrointestinal, la dinámica del tránsito intestinal y el tipo de dieta.
Esta analogía ha permitido que muchos de los avances en el estudio de la microbiota intestinal humana sean, con las debidas precauciones, extrapolables a la producción porcina.
La microbiota intestinal se define como el conjunto de microorganismos que colonizan de forma estable el tracto digestivo del hospedador.
En el cerdo, esta comunidad microbiana desempeña funciones esenciales en:
La digestión
El metabolismo
La maduración del sistema inmunitario
El mantenimiento de la integridad de la barrera intestinal
Desde un punto de vista funcional, la microbiota puede considerarse un auténtico “órgano metabólico”, altamente dinámico y sensible a la dieta, el manejo, el estrés y el estado sanitario.
El objetivo de este artículo es ofrecer una visión práctica de la microbiota intestinal porcina, reduciendo el énfasis en la descripción taxonómica y centrándose en sus funciones clave y aplicaciones en producción.
A nivel práctico, el uso de ingredientes funcionales, como los ácidos grasos de cadena media (AGCM), puede permitirnos incidir en la microbiota:
Mejorando la integridad intestinal
Contribuyendo al desarrollo de la inmunidad
Controlando poblaciones de bacterias patógenas gracias a su efecto bactericida
El cerdo y su microbiota pertenecen a dominios biológicos diferentes, con arquitecturas celulares y capacidades metabólicas radicalmente distintas.
A pesar de ello, la coexistencia es estable y funcionalmente imprescindible.
La microbiota intestinal no debe entenderse como una suma de especies aisladas, sino como un ecosistema complejo en el que bacterias filogenéticamente distintas pueden desempeñar funciones similares.
Desde una perspectiva aplicada, la taxonomía es una herramienta descriptiva útil, pero no debe interpretarse como un objetivo en sí mismo.
En producción porcina, lo relevante no es la presencia de un género concreto, sino el equilibrio funcional del conjunto.

Aunque la diversidad bacteriana intestinal es elevada, la microbiota del cerdo está dominada por unos pocos grandes grupos:
Firmicutes: grupo mayoritario en animales adultos, estrechamente ligado a la fermentación de carbohidratos complejos y a la producción de butirato, clave para la salud intestinal.
Bacteroidetes: especializado en la degradación de polisacáridos dietéticos, especialmente relevante en dietas ricas en fibra.
Proteobacteria: minoritario en animales sanos, asociándose su aumento a disbiosis, inflamación o estrés.
Actinobacteria: más relevante en etapas tempranas de la vida, asociada a la maduración inmunitaria.

Más allá de esta clasificación general, la interpretación debe ser siempre funcional y contextual.
Aprovechamiento digestivo y eficiencia alimentaria
El cerdo carece de enzimas capaces de digerir completamente muchas fracciones de origen vegetal presentes en la dieta. La microbiota intestinal, especialmente a nivel de ciego y colon, compensa esta limitación mediante procesos fermentativos, llevando a cabo las siguientes funciones principales:
Fermentación de fibra dietética
Producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC)
La producción de AGCC contribuye a:
Mantener un pH intestinal desfavorable para patógenos
Limitar el crecimiento de bacterias oportunistas
Estabilizar el ecosistema intestinal tras cambios de dieta


Recuperación energética a partir de sustratos no digeribles

Los AGCC, especialmente el butirato, son fundamentales para la salud intestinal, ya que constituyen la principal fuente energética de los colonocitos y favorecen la renovación epitelial.
Una microbiota fermentativa eficiente se asocia a una mejor conversión alimentaria y a una mayor estabilidad digestiva, especialmente en dietas con niveles moderados de fibra.
Regulación del ambiente intestinal
La actividad metabólica de la microbiota condiciona el microambiente intestinal, influyendo sobre el pH, la disponibilidad de nutrientes y la proliferación indirecta de microorganismos oportunistas.
Los principales AGCC (acetato, propionato y butirato) son ácidos orgánicos débiles que contribuyen a la disminución del pH intestinal tras su liberación, favoreciendo la proliferación de bacterias beneficiosas, inhibiendo la de bacterias patógenas y mejorando la absorción de calcio y magnesio. Además, esta acidificación potencia la función del butirato como fuente de energía de los colonocitos.
Este efecto de estabilización del sistema es especialmente relevante en situaciones de estrés, como el destete, el transporte o las transiciones alimentarias bruscas, donde es frecuente la aparición de disbiosis.
Microbiota y destete: un punto crítico
El destete representa uno de los mayores desafíos fisiológicos y microbiológicos en la vida del cerdo. El cambio abrupto de dieta, la separación materna y el estrés ambiental y social provocan una reorganización profunda de la microbiota intestinal que no es especialmente beneficiosa para lechón.
Durante este periodo es habitual observar una reducción de bacterias fermentativas beneficiosas, unida a un aumento transitorio de microorganismos oportunistas, lo que provoca una mayor inestabilidad digestiva que puede ser perfectamente la vía de entrada a la aparición de diarreas.
La capacidad del lechón para restablecer rápidamente una microbiota funcional se asocia a menor incidencia de diarrea postdestete, mejor crecimiento inicial y menor necesidad de tratamientos antimicrobianos.
Por este motivo, las estrategias nutricionales y de manejo orientadas a estabilizar la microbiota en esta fase son clave desde el punto de vista productivo.

Mantenimiento de la barrera intestinal
La barrera intestinal es un sistema dinámico de protección y regulación que separa la luz intestinal y su contenido del resto del organismo. En condiciones normales permite el paso selectivo de nutrientes y bloquea microorganismos, antígenos y toxinas. Parte de esta regulación es llevada a cabo por la microbiota a través de funciones de:
Estimulación de la renovación epitelial
Regulación de la secreción y composición del moco
Producción de metabolitos tróficos, como el butirato
Determinadas bacterias mucolíticas participan en un recambio controlado de la capa mucosa, contribuyendo a una barrera más funcional y resistente.
Una barrera intestinal íntegra reduce la translocación bacteriana, limita la inflamación de bajo grado y mejora la eficiencia productiva.
Además, la microbiota beneficiosa también compite a nivel de espacio y nutrientes frente a bacterias patógenas, controlando su crecimiento descontrolado y evitando la aparición de alteraciones intestinales.
Los polifenoles naturales refuerzan las uniones estrechas de los enterocitos, contribuyendo de forma notable al mantenimiento de la integridad intestinal.
En situaciones de estrés y disbiosis bacteriana la incorporación de polifenoles naturales en la dieta refuerza la integridad intestinal y minimiza la permeabilidad intestinal, evitando la translocación de patógenos y toxinas y limitando las reacciones inflamatorias.
Interacción con el sistema inmunitario intestinal
El intestino es el principal órgano inmunitario del cerdo y su correcto desarrollo depende de una estimulación microbiana adecuada.
La microbiota intestinal es esencial para la maduración del tejido linfoide asociado al intestino (GALT) y representa la mayor masa inmunológica del organismo.
Su función principal es proteger frente a patógenos sin generar respuestas inflamatorias innecesarias frente a la microbiota comensal y frente a los antígenos alimentarios.
También tiene relevancia por su función de secreción de IgA, que tiene la capacidad de neutralizar patógenos y toxinas e impide la adhesión bacteriana al epitelio intestinal, todo ello sin activar la cascada inflamatoria.
Una microbiota equilibrada permite una respuesta inmunitaria eficaz frente a patógenos sin generar inflamación innecesaria.
En producción, esto se traduce en animales más resilientes y con mejor rendimiento.
Inflamación subclínica y rendimiento productivo
Las alteraciones de la microbiota no siempre se manifiestan como procesos digestivos agudos. En muchos casos, inducen inflamación intestinal de bajo grado, difícil de detectar clínicamente, pero con un impacto negativo sobre el rendimiento productivo.
Esta inflamación subclínica puede:
Reducir la eficiencia alimentaria
Limitar el crecimiento
Aumentar la variabilidad entre animales

Desde esta perspectiva, la microbiota no debe considerarse solo como una causa de enfermedad, sino también como un indicador precoz de desequilibrios nutricionales, sanitarios o de manejo.
Exclusión competitiva y control de patógenos
La microbiota intestinal actúa como una primera línea de defensa frente a patógenos entéricos mediante mecanismos de exclusión competitiva.
Se produce una competencia por nutrientes y nichos ecológicos, además de una producción de metabolitos antimicrobianos que son capaces de modificar el entorno intestinal.
Este efecto es especialmente relevante en el control de Escherichia coli enterotoxigénico, Clostridium perfringens y Salmonella spp., y constituye una herramienta clave para reducir la presión infecciosa basal en las granjas.
El conocimiento funcional de la microbiota intestinal ha permitido desarrollar estrategias prácticas orientadas a mejorar la salud intestinal y reducir el uso de antibióticos:
Formulación de dietas adaptadas a cada fase productiva
Uso racional de probióticos y prebióticos
Transiciones alimentarias más progresivas
Mejora del manejo en fases críticas como el destete
Modificación del entorno intestinal
En producción porcina, el uso de AGCM permite modular el ambiente intestinal y controlar patógenos bacterianos.
Actúan principalmente frente a patógenos en su forma no disociada, dañando la membrana bacteriana a través de la creación de poros, disociándose en el interior de su citoplasma y bloqueando la replicación del ADN bacteriano.
En el caso de Salmonella, son capaces de inhibir el gen HilA, responsable de su mecanismo de virulencia para invadir células entéricas.
A nivel sistémico los AGCM mejoran la integridad intestinal y son capaces de mejorar la inmunidad intestinal disminuyendo la apoptosis de los neutrófilos.
La combinación de estas acciones genera un efecto bactericida frente a bacterias Gram+ y Gram-, que se potencia cuando se utiliza una combinación de AGCM en lugar de un único AGCM específico.

Potente herramienta para reducir el uso de antimicrobianos
• Mejoras índices productivos
• Reducción de la mortalidad
• Resultados contrastados
Cecilie Kobek-Kjeldager¹, Kirstin Dahl-Pedersen² y Mette S. Herskin¹
¹Departamento de Ciencias Animales y Veterinarias, Universidad de Aarhus, Dinamarca
²Departamento de Ciencias Clínicas Veterinarias, Universidad de Copenhague, Dinamarca
El vuelco de un camión que transporta cerdos en carretera es una situación extrema que pone a prueba, en cuestión de minutos, la coordinación entre servicios de emergencia, veterinarios, transportistas y autoridades.
En estos escenarios, el bienestar animal, la seguridad de las personas y la gestión técnica del accidente se entrelazan de forma inevitable.
Durante el periodo comprendido entre 2017 y 2021, aproximadamente 2.500 millones de animales de producción vivos fueron transportados cada año entre los Estados miembros de la Unión Europea (European Court of Auditors 2023a).
La mayoría de estos envíos se realizaron por carretera (European Court of Auditors 2023b), lo que implica que un número significativo de vehículos transportó animales de producción por las carreteras europeas.

En circulación, cualquier vehículo está expuesto al riesgo de verse implicado en un accidente de tráfico (Prato et al. 2014).
Cuando un vehículo de transporte de animales vuelca como consecuencia de un accidente, las consecuencias pueden ser graves, tanto para los animales como para el conductor, las personas directamente implicadas y el personal de emergencia.
En este tipo de situaciones, disponer de una respuesta de emergencia rápida y eficaz resulta fundamental (Rembalovich et al. 2020).
Según el principio One Welfare, que pone de relieve las interconexiones entre el bienestar animal, el bienestar humano y el medio ambiente, el análisis de los problemas que afectan tanto a las personas como a los animales no humanos suele requerir un enfoque interdisciplinar amplio (Colonius & Earley 2013; Pinillos et al. 2016; Bourque 2017), ya que estos ámbitos comparten métodos de medición científica, se solapan y se influyen mutuamente.
En Dinamarca, desde 2017, la gestión de las emergencias en las que se ven implicados vehículos de transporte de cerdos que han volcado en un accidente de tráfico está coordinada por un “Grupo de gestión de emergencias”, bajo la supervisión de la asociación danesa del sector porcino. Este grupo está integrado por:
Representantes de la policía
Los servicios de bomberos y rescate
La Asociación Veterinaria Danesa
El sector danés del transporte porcino
La Dirección Danesa de Carreteras
Las autoridades danesas de trá co.
La Administración Veterinaria y Alimentaria de Dinamarca
El objetivo de este trabajo fue integrar aspectos relacionados con el bienestar de los animales de producción y el bienestar humano, describiendo y analizando la respuesta de emergencia en casos de vuelco de vehículos de transporte de animales desde una perspectiva One Welfare.
El material disponible, basado en una serie de casos ocurridos en Dinamarca, se recopiló a través de entrevistas cualitativas realizadas a actores clave seleccionados.
El estudio se basó en la realización de 20 entrevistas cualitativas a representantes de los principales profesionales implicados en la respuesta ante este tipo de emergencias:
Tres representantes de la policía.
Cuatro representantes del servicio de bomberos y rescate.
Cuatro veterinarios, entre los que se encontraba un representante de la Asociación Veterinaria Danesa.
Un representante de la Danish Agriculture and Food Council.
Dos representantes del sector danés del transporte de cerdos.
Cinco conductores de transporte ganadero que habían estado implicados directamente en un accidente o habían sido movilizados para prestar apoyo con un vehículo de sustitución.
Un representante de las autoridades veterinarias alemanas.
Esta entrevista se incluyó debido al elevado volumen de comercio de cerdos vivos desde Dinamarca hacia otros Estados miembros de la UE (European Court of Auditors 2023a), lo que implica que los conductores de transporte ganadero entren o transiten por Alemania durante el traslado de cerdos daneses (Dahl-Pedersen et al. 2022).
A continuación, se resume la respuesta de emergencia en Dinamarca, seguida de la discusión de los seis temas identificados a partir de las entrevistas realizadas a los distintos profesionales implicados (Figura 1):
Representante de la asociación del sector porcino y coordinador del grupo de gestión de emergencias
Representante del sector del transporte porcino en el grupo de gestión de emergencias
Experiencias en el lugar del accidente
Conductores de transporte ganadero
Procedimientos operativos estándar
Equilibrio entre bienestar animal y seguridad laboral
Roles, formación y experiencia
Comunicación, tiempo y acceso a los animales
Reunión técnica de evaluación (Debriefing)
Sacrificio de animales
Representante de la policía en el grupo de gestión de emergencias
Representante del servicio de bomberos y rescate en el grupo de gestión de emergencias
Representante de la Asociación Veterinaria Danesa en el grupo de gestión de emergencias
Contacto del Servicio de Gestión de Emergencias Veterinarias de la Administración Veterinaria y Alimentaria Danesa
Investigador alemán en transporte de animales
Personal del servicio de bomberos y rescate
Agentes de policía Veterinarios
Resumen de la respuesta de emergencia
Temas identi cados en las entrevistas
Procedimientos operativos estándar
Equilibrio entre bienestar animal y seguridad laboral
Roles, formación y experiencia
Comunicación, tiempo y acceso a los animales
Responsable de sección de las autoridades veterinarias alemanas
Reunión técnica de evaluación (Debrie ng)
Sacri cio de animales
Figura 1. Visión general de los grupos entrevistados y de los temas extraídos a partir de la respuesta de emergencia resumida cuando un vehículo de transporte de cerdos vuelca en Dinamarca.
La descripción del siguiente procedimiento llevado a cabo en Dinamarca se basa en la información obtenida en un total de 20 entrevistas realizadas a los distintos perfiles profesionales.
de la respuesta de emergencia
En general, el procedimiento que se sigue en caso de una emergencia de tráfico consiste en alertar a las autoridades por vía telefónica tan pronto como se produce el accidente o este es detectado.
A partir de ese momento, los centros de llamadas de emergencia de la policía aplican una serie de protocolos para determinar a qué servicios debe avisarse y movilizarse hasta el lugar del accidente, lo que habitualmente incluye a la policía, los servicios sanitarios y el personal de bomberos y rescate.

La “tarjeta de actuación”: a quién avisar y cuándo
Una vez constituido el grupo de gestión de emergencias, los centros de llamadas de emergencia de la policía disponen de una denominada “tarjeta de actuación” que establece a quién debe avisarse en caso de vuelco de un vehículo de transporte de cerdos.
Esta tarjeta incluye la movilización del personal de bomberos y rescate, así como la información de contacto de:
Veterinarios de clínicas privadas, organizados por áreas geográ cas.

Empresas de transporte porcino, para la activación de un vehículo de sustitución y de un conductor de transporte ganadero de relevo.
Una empresa de gestión de subproductos para la retirada de los animales muertos.
El grupo de gestión de emergencias ha elaborado asimismo un listado de contacto de veterinarios que actúan de forma voluntaria, además de facilitar el acceso a personal de mataderos.
Se ha desarrollado una tarjeta de actuación específica para el veterinario que interviene en este tipo de situaciones. Según este documento, la función del veterinario, cuando está presente en el lugar del accidente, es:
Asumir la responsabilidad sobre los animales afectados y evaluar su estado sanitario y su aptitud para continuar el transporte.
La posibilidad de movilizar personal de mataderos para la realización del sacri cio de emergencia.
Colaborar en las tareas de sacrificio de emergencia, aunque esta no se considera la función principal de este colectivo profesional.
La responsabilidad de la policía es garantizar que el lugar del accidente quede delimitado mediante un perímetro exterior adecuado y que el tráfico sea desviado de forma segura.

En el lugar del accidente, la policía puede solicitar materiales adicionales (por ejemplo, en establecimientos cercanos de suministros de construcción) para utilizarlos como vallado provisional para los animales rescatados del vehículo.
Asimismo, puede recurrir al uso de drones o cámaras termográficas para localizar a animales que hayan escapado.

Paralelamente, un responsable operativo del servicio de bomberos y rescate asume la responsabilidad técnica del perímetro interior de la zona del accidente.
Dentro de este perímetro interior, las primeras actuaciones consisten en obtener una visión general de la situación, asegurar unas condiciones de trabajo seguras y establecer el acceso a los animales.
5 7
En algunos casos puede ser necesario apuntalar el suelo o el techo del vehículo antes de que el personal pueda acceder a su interior.

El rescate de los animales recae en el personal de bomberos y rescate, pudiendo ser necesaria la extracción manual mediante cuerdas o incluso a mano.
En determinadas situaciones, es preciso acceder al interior del vehículo para permitir la salida de los animales.
El conductor del transporte ganadero implicado en el accidente suele ser trasladado a un servicio de urgencias o a un hospital, ya sea por lesiones o para una revisión médica. Aunque existe una gran variabilidad entre accidentes, el conductor del vehículo siniestrado no suele participar directamente en la respuesta de emergencia.
Reubicación de los animales y destino final
Una vez que un veterinario ha evaluado a los animales implicados y ha determinado que son aptos para continuar el transporte, y estos han sido trasladados al vehículo de sustitución, la empresa de transporte coordina el destino posterior de los animales.
Si el destino original era un matadero, los cerdos se envían al matadero más cercano.
En el caso de animales destinados a continuar su ciclo productivo —por ejemplo, lechones—, pueden ser trasladados al centro de concentración más próximo.
En su lugar, se moviliza a otro conductor con un vehículo de sustitución que aporta apoyo técnico en relación con el camión volcado (por ejemplo, en lo relativo a los pisos móviles presentes en la mayoría de los vehículos de transporte de cerdos), así como su experiencia práctica para trasladar a los animales al vehículo de reemplazo.


Dentro del horario habitual de trabajo, suele haber un veterinario oficial presente en el centro de concentración, que puede volver a evaluar a los animales a su llegada.
Aquellos que se consideran no aptos para continuar el transporte son sacrificados en dicho centro. Los cadáveres son retirados y gestionados por una empresa de tratamiento de subproductos previamente avisada.
La respuesta de emergencia ante el vuelco de un vehículo de transporte de cerdos implica la intervención de distintos perfiles profesionales y requiere tanto conocimientos técnicos sobre los propios vehículos de transporte y su funcionamiento como un conocimiento específico de la especie animal y de su manejo adecuado.
Además, desde el punto de vista de las operaciones de rescate, los vuelcos de camiones de transporte porcino representan una situación atípica dentro de las emergencias habituales.
A continuación, se analizan los resultados obtenidos a partir de los seis temas identificados en las entrevistas, abordándolos tanto desde la perspectiva del bienestar animal como desde el bienestar de los profesionales implicados en las operaciones de rescate.
Una vez finalizadas las actuaciones, el personal de bomberos y rescate realiza un debriefing en el propio lugar del accidente.
En la actualidad, no existen procedimientos operativos estándar ni descripciones de buenas prácticas que orienten la respuesta de emergencia en casos de vuelco de vehículos que transportan cerdos, incluido el sacrificio de emergencia, con el fin de garantizar de la mejor manera posible el bienestar de los animales implicados.
No obstante, sí pueden encontrarse protocolos europeos de gestión de emergencias en accidentes de tráfico con vehículos de transporte animal en dos publicaciones alemanas de carácter no científico (Gayer et al. 2016; Mitglieder der Länderarbeitsgruppe, 2022) y en un documento de apoyo elaborado por la Universidad Sueca de Ciencias Agrarias (Anonymous 2016).

El desarrollo de procedimientos operativos estándar comunes entre países resulta complejo, ya que los escenarios de los accidentes difieren, al igual que el acceso al personal y al equipamiento disponible (por ejemplo, si el accidente se produce en una carretera rural o en una autopista, el número de animales implicados y su categoría de peso, el diseño del propio vehículo).
El enfoque ético hacia los animales de producción también es variable, lo que tiene consecuencias directas sobre la manera en que se prioriza el bienestar animal.
Resulta evidente que los accidentes de tráfico de los vehículos de transporte de animales conllevan un impacto negativo significativo sobre el bienestar de los animales implicados, por lo que es fundamental contar con un sistema de preparación ante emergencias capaz de actuar con rapidez y eficacia, limitando en la medida de lo posible las consecuencias negativas.
Las entrevistas realizadas al personal de bomberos y rescate pusieron de manifiesto que la seguridad en el trabajo constituye un pilar implícito de su actuación, mientras que otros colectivos profesionales señalaron el riesgo potencial que supone acceder a un vehículo volcado en el que se transportan cerdos de elevado peso destinados al sacrificio.
Los procedimientos operativos estándar deberían contemplar numerosos aspectos, entre ellos:
La formación previa del personal.
La existencia de una red local de comunicación entre la policía, los servicios de bomberos y rescate, los veterinarios, las empresas de transporte de animales, los mataderos y las empresas de gestión de subproductos.
La disponibilidad de equipamiento para la extracción.
El con namiento y sacri cio de emergencia.

La seguridad laboral.
La gestión del trá co y de los transeúntes.
La realización de reuniones técnicas de evaluación.
La provisión de apoyo psicológico.

Las condiciones de trabajo en una respuesta de emergencia bien organizada deberían orientarse a minimizar el impacto físico y psicológico que este tipo de situaciones pueden tener sobre las personas (Burke & Richardsen 2019).
El esfuerzo físico se produce durante la propia intervención de emergencia, aunque puede tener consecuencias a más largo plazo, e incluye las posibles lesiones del conductor implicado en el accidente y las condiciones de trabajo del personal movilizado.
Los profesionales del servicio de bomberos y rescate describieron la necesidad de adoptar posturas forzadas, realizar levantamientos de cargas pesadas y efectuar arrastres físicamente exigentes para poder rescatar a los cerdos.
Este tipo de situaciones se relaciona con factores bien conocidos dentro del concepto de carga física de trabajo (da Costa & Vieira 2010; Gentzler & Stader 2010).
Las condiciones físicas de trabajo de los conductores de transporte ganadero ya son, de por sí, ergonómicamente exigentes incluso en situaciones normales (Wilhelmsson et al. 2019, 2021, 2022, 2023).
Por ello, se requieren más estudios que permitan identificar las necesidades en materia de formación, equipamiento y personal de relevo, con el fin de reducir en la mayor medida posible la carga física asociada a este tipo de intervenciones.
Los desafíos relacionados con la salud mental son relevantes tanto durante la respuesta de emergencia como en el periodo posterior a la misma, e incluyen las experiencias traumáticas vividas por el conductor del vehículo volcado (Mayou et al. 2000).
En una encuesta realizada a conductores de transporte ganadero, los participantes destacaron la sensación de una responsabilidad excesiva, por ejemplo, en relación con la evaluación de la aptitud de los animales para el transporte, lo que genera estrés y ansiedad ante la posibilidad de cometer errores (Dahl-Pedersen et al. 2022).
A partir de descripciones generales de accidentes, se sabe que consecuencias psicológicas habituales son la vergüenza y el sentimiento de culpa.
La forma en que estas experiencias se procesan tiene relevancia para el bienestar mental posterior (Ho et al. 2000) y asumir la responsabilidad de un resultado negativo puede constituir un mecanismo de afrontamiento orientado a restablecer la sensación de control y a aumentar la resistencia frente a situaciones de estrés.
No existen estudios sobre los retos en salud mental que afrontan los conductores de transporte ganadero tras verse implicados en accidentes, por lo que tampoco se dispone de herramientas destinadas a facilitar su recuperación en el periodo posterior al accidente.
Los retos en materia de salud mental asociados a este tipo de accidentes se extienden también a los profesionales movilizados para la respuesta de emergencia , así como a posibles testigos.
Entre las cargas psicológicas más evidentes se encuentran:
La presión temporal (Gerritzen & Raj 2009).
Los tiempos de espera.
La sensación de impotencia al presenciar o percibir el sufrimiento de los animales.
Los problemas de organización y/o la falta de recursos (Jacobsson et al. 2015; Burke & Richardsen 2019).
La complejidad de las tareas de rescate, especialmente en situaciones como las derivadas de accidentes que implican vehículos de transporte de animales, podría ser una de las razones por las que los bomberos han señalado que perciben los “accidentes” como más estresantes que los “incendios” (Rodrigues et al. 2018).
En general, la baja frecuencia de accidentes que implican vehículos de transporte de animales en el contexto de las respuestas de emergencia hace que los profesionales no se enfrenten a este tipo de situaciones con regularidad a lo largo de su carrera y, por tanto, que las actuaciones necesarias difícilmente lleguen a convertirse en rutinarias (Gavinelli et al. 2014).
En casos como estos, Anthony y De Paula Vieira (2022) describen que el ciclo de gestión de emergencias debería estructurarse en torno a cuatro fases clave:
1 2 3 4
Planificación
Preparación
Respuesta
Recuperación
Uno de los principales retos señalados por las personas entrevistadas fue cómo prepararse de forma eficaz para eventos poco frecuentes, como el vuelco de un vehículo de transporte de cerdos, con los que la mayoría de responsables operativos, veterinarios y conductores de transporte ganadero puede no llegar a encontrarse nunca.
Este desafío plantea un dilema de priorización social, relacionado con el equilibrio entre la formación y la preparación para este tipo de emergencias y la atención a otros eventos que ocurren con mayor frecuencia o que pueden implicar animales con un mayor valor económico, emocional y/o ético para la sociedad.
Puede suponer un reto que grupos profesionales con competencias muy diferentes y que apenas trabajan conjuntamente se vean obligados a colaborar bajo presión, como ocurre durante una respuesta de emergencia.

De ahí la importancia de la formación específica en rescate de animales, destacando la utilidad de la formación práctica (ASAR, 2024) en relación con accidentes que implican grandes animales de producción.

Varios de los entrevistados que trabajan de forma habitual con animales señalaron una de experiencia en manejo animal por parte del personal de bomberos y rescate. Por ello, la formación podría centrarse en la toma de decisiones y/o en habilidades de manejo animal.

La tarea que más tiempo consume es lograr el acceso a los animales en el interior del vehículo, un proceso que puede prolongarse más de 1,5 horas desde el momento del accidente hasta que se rescata al primer animal.
Varios entrevistados expresaron su insatisfacción con el tiempo transcurrido y reclamaban la adopción de medidas para reducirlo.
Con frecuencia, los accidentes que implican vehículos de transporte ganadero se producen en áreas geográficas relativamente localizadas, por lo que podría resultar beneficioso priorizar la formación del personal y la disponibilidad de materiales en estas zonas.
Los accidentes con vehículos que transportan animales tienden a concentrarse en regiones de los países donde la densidad ganadera es elevada y/o en áreas que funcionan como corredores hacia las fronteras nacionales (Miranda-de la Lama et al. 2011).
Evaluar la localización regional y la disponibilidad de vehículos de recuperación podría representar una oportunidad para reducir la duración de las operaciones de rescate.
El debriefing se refiere específicamente a un proceso de evaluación y discusión de un suceso o actividad que suele llevarse a cabo una vez finalizada la intervención (Kikkawa & Mavin 2017), y cuyo objetivo es recopilar feedback, reflexionar sobre la experiencia e identificar posibles áreas de mejora (Fullerton et al. 2000; van Emmerik et al. 2002; Rose et al. 2003).
El personal de la policía y del servicio de bomberos y rescate indicó tener acceso a debrie ngs técnicos formalizados y, además, los agentes de policía señalaron que se les ofrecía supervisión psicológica de forma regular.
Los veterinarios movilizados y los conductores describieron opciones de debrie ng basado en procesos interpersonales con compañeros, amigos o familiares al compartir una experiencia vivida (Fullerton et al. 2000).
En conjunto, los distintos grupos profesionales implicados difirieron claramente en sus posibilidades de acceder a procesos de debriefing tras el suceso, al tiempo que desempeñaban funciones muy distintas durante la respuesta de emergencia.
En la UE, el sacrificio de emergencia se define como la muerte de animales que presentan lesiones o enfermedades asociadas a dolor o sufrimiento intenso, cuando no existe ninguna otra posibilidad práctica de aliviar dicho dolor o sufrimiento (Reglamento [CE] nº 1099/2009).
Durante las entrevistas se puso de manifiesto que, aunque el veterinario movilizado tiene asignada la función de evaluar el estado clínico de los animales afectados y su posible aptitud para continuar el transporte, no es su responsabilidad supervisar directamente las tareas de sacrificio.
Asimismo, se constató que, antes de la llegada del veterinario, puede ser necesario que los primeros intervinientes (policía y/o personal del servicio de bomberos y rescate) realicen una evaluación inicial y procedan al sacrificio de emergencia mediante el uso de armas de fuego.
En las instrucciones de aplicación alemanas (Mitglieder der Länderarbeitsgruppe, 2022) se contempla la necesidad de realizar sacrificios de emergencia utilizando armas de fuego policiales o por parte de cazadores.
No obstante, se considera preferible que el sacrificio de emergencia sea llevado a cabo por una persona cualificada, específicamente un veterinario.
Los métodos descritos en dichas instrucciones son:
AAturdimiento mediante pistola de perno cautivo seguido de la muerte con o sin sangrado en rumiantes o cerdos.
BUso de pinzas eléctricas en cerdos.
El documento de apoyo sueco (Anonymous, 2016) describe métodos similares de sacrificio de emergencia para distintas especies, e incluye también la administración de inyecciones letales por parte de un veterinario.
Sin embargo, tal y como señalan la American Veterinary Medical Association (AVMA, 2020) y Gerritzen y Raj (2009), la mayoría de estos métodos requieren contacto directo con el animal y un cierto grado de sujeción, lo que puede suponer un reto en condiciones de emergencia.

Por su parte, la Humane Slaughter Association ha descrito a los cerdos adultos como una especie especialmente difícil de abatir mediante pistola de perno cautivo penetrante (HSA, 2017) debido a las características anatómicas de la frente y del cerebro.
La Autoridad Europea de Seguridad
Alimentaria (EFSA AHAW Panel, 2020) describe el uso de armas de fuego como un método rápido y eficaz que puede aplicarse a distancia.
No obstante, también advierte que el uso de armas de fuego en espacios cerrados o cuando los animales se encuentran sobre superficies duras puede provocar rebotes de los proyectiles, por lo que debe realizarse con extrema precaución para evitar lesiones a las personas u otros animales en las inmediaciones.
Independientemente del método empleado, la falta de experiencia del personal se identifica como un factor de riesgo importante durante el sacrificio de animales (Gavinelli et al. 2014).
Las experiencias recogidas ponen de manifiesto los beneficios potenciales de contar con información a escala de la UE sobre los accidentes de tráfico que implican vehículos de transporte de animales que, idealmente, debería abarcar a todas las especies transportadas con fines comerciales y no limitarse únicamente a los cerdos, e ir acompañada de procedimientos operativos estándar que contemplen el sacrificio de emergencia en este tipo de situaciones.
Respuesta de emergencia en accidentes con transporte porcino: La experiencia danesa DESCÁRGALO EN PDF ACCEDER A ARTÍCULO ORIGINAL
El vuelco de un vehículo de transporte de cerdos conlleva de forma inherente graves problemas de bienestar para los animales implicados. Por ello, resulta fundamental disponer de una respuesta de emergencia rápida y eficaz que permita minimizar las consecuencias negativas derivadas de este tipo de accidentes.
La respuesta de emergencia ante el vuelco de un vehículo de transporte de cerdos implica la participación de distintos perfiles profesionales y requiere:
Conocimientos técnicos sobre los vehículos de transporte ganadero y su funcionamiento.
Conocimiento especí co de la especie animal implicada y de su manejo adecuado.
Estas respuestas de emergencia plantean además un dilema inherente de priorización social, que exige equilibrar la formación, la preparación y los procesos de debriefing de los distintos colectivos profesionales con el impacto negativo en el bienestar que sufren los animales atrapados.
En este contexto, se hace necesaria la realización de más investigación (incluyendo consideraciones éticas), así como el intercambio de buenas prácticas y de datos disponibles, con el fin de esclarecer si el desarrollo de protocolos u otras iniciativas puede contribuir a facilitar respuestas lo más rápidas y eficaces posible.
Artículo traducido y adaptado de: Kobek-Kjeldager C, Dahl-Pedersen K and Herskin MS (2025). Emergency response in overturned pig transport vehicles: Description and discussion of Danish cases from a One Welfare perspective. Animal Welfare, 34, e10, 1–8 https://doi.org/10.1017/awf.2025.6 (CC
Equipo INTERPORC
El sector porcino de capa blanca español se enfrenta a este nuevo ejercicio desde una posición robusta, construida sobre cimientos sólidos.
El 2025 ha sido un año desafiante, marcado por tensiones comerciales internacionales, incertidumbre geopolítica, cambios legislativos y la aparición de la Peste Porcina Africana en fauna silvestre.
Sin embargo, la respuesta coordinada del sector, respaldada por protocolos eficaces y una fuerte cooperación institucional, está permitiendo contener los riesgos y mantener la confianza de los mercados.
De esta manera, el sector ha demostrado capacidad de respuesta ante escenarios complejos. Esa es su base para avanzar con paso firme, aprovechando sus principales puntos fuertes, como son la bioseguridad y el bienestar animal, entre otros.
Años de inversión y profesionalización proporcionan sistemas eficaces de prevención y control sanitario que sitúan al sector como un referente internacional.
Además, una gestión basada en la transparencia es clave para mantener la credibilidad institucional y comercial, incluso en contextos delicados como los sufridos durante el año pasado.
En este sentido, la comunicación sigue siendo una herramienta estratégica. Es fundamental explicar con claridad qué se hace, cómo se hace y por qué es esencial, para proyectar de esta manera la imagen de un sector moderno, tecnificado y comprometido con el medio rural y la mejora continua.

Por tanto, el camino debe continuar profundizando también en la digitalización y en el uso de la inteligencia artificial. La generalización de estas nuevas tecnologías permitirá mejorar la toma de decisiones, reforzar la sanidad y avanzar en la sostenibilidad en toda la cadena.
Algo que resulta básico en el contexto interno, pero sobre todo en el externo, donde, en 2026, la consolidación de mercados en Asia y Latinoamérica seguirá siendo prioritaria dentro de la estrategia de diversificación orientada a reducir dependencias y aportar estabilidad a largo plazo.
Finalmente, otro reto importante seguirá siendo el fomento del relevo generacional.
El porcino ofrece hoy oportunidades profesionales estables y con proyección internacional, una realidad que es necesario trasladar a la sociedad para atraer ese talento joven que tanto se necesita en el campo.
Con este balance, el sector porcino de capa blanca y su interprofesional encaran 2026 con el objetivo de transformar los retos en oportunidades, reforzar su liderazgo internacional y seguir siendo un pilar clave del sistema agroalimentario español y del medio rural.
Ana I. Pastor Calonge, Sonia Martínez Martínez, Mario Delgado García, Alejandro Cid González, César B. Gutiérrez Martín y Oscar Mencía-Ares Grupo BACRESPI. Departamento de Sanidad Animal, Universidad de León.
El Complejo Respiratorio Porcino (CRP) continúa representando uno de los principales desafíos en la producción porcina moderna debido a:
La diversidad de patógenos implicados (Tabla 1).
La frecuente aparición de coinfecciones.
La dificultad para lograr un diagnóstico preciso.



swIAV (Virus de la influenza porcina)
PATÓGENOS PRIMARIOS
PATÓGENOS SECUNDARIOS
PRRSV (Virus del síndrome reproductivo y respiratorio porcino)
PCV2 (Circovirus porcino tipo 2)
PCMV (Citomegalovirus porcino)
PPIV-1 (Virus Parainfluenza porcino tipo 1)
TTsuV (Torque teno sus virus porcino)
Bocavirus porcino
Parvovirus porcino
Respirovirus porcino
Virus Getah
Mesomycoplasma hyopneumoniae
Actinobacillus pleuropneumoniae
Bordetella bronchiseptica (en lechones)
Bordetella bronchiseptica (en adultos)
Glaesserella parasuis
Pasteurella multocida
Streptococcus suis
Actinobacillus suis
Mesomycoplasma hyorhinis
La persistencia de los patógenos en el ambiente y en animales portadores, junto con la elevada capacidad de mutación de algunos agentes infecciosos, dificulta aún más su control.
En este contexto, resulta imprescindible un enfoque integral basado en mejores diagnósticos, estrategias preventivas combinadas y una gestión sostenible que reduzca el uso de antimicrobianos y proteja la salud animal y pública.

REPOSICIÓN

¿Cómo controlar el riesgo de la entrada de nuevos animales?
El control del ingreso de animales constituye un punto clave en la prevención y manejo del CRP.
Los animales reproductores desempeñan un papel central en la productividad, la sanidad y la rentabilidad de las explotaciones porcinas.
La reposición de animales puede realizarse de manera:
Interna: mediante la recría de primerizas en la propia granja.
Externa: mediante la compra de reproductores.
TRANSPORTE
El transporte debe realizarse bajo estrictas medidas de higiene y las instalaciones para la cuarentena de los deben ubicarse a una distancia adecuada del resto de las naves.
Para patógenos respiratorios se han recomendado distancias de al menos 1.000 m (Alarcón et al., 2021), pero algunos estudios sugieren que distancias menores (130 - 150 m) podrían ser suficientes para la mayoría de los patógenos (MCEIRS, 2017).
Sin embargo, se ha reportado que agentes como PRRSV o M. hyopneumoniae pueden transmitirse por vía aérea a distancias de varios kilómetros, lo que subraya la necesidad de tomar precauciones adicionales (Otake et al., 2010).
Aunque la reposición externa puede acelerar el progreso genético, conlleva un riesgo significativo de introducción de patógenos, dado que muchos agentes del CRP se transmiten por contacto directo (Alarcón et al., 2021).
Cuando se opta por la compra de animales, es esencial la granja de origen tenga estatus sanitario igual o superior al de la granja receptora.

CUARENTENA
Las cuarentenas deben operar bajo un sistema estricto de Todo Dentro-Todo Fuera, con flujos de trabajo unidireccionales y uso de ropa específica.
Paralelamente en espacios separados, debe realizarse un proceso de aclimatación que permita que los animales que van llegando desarrollen una inmunidad frente a los patógenos presentes en la granja, mediante vacunación y exposición controlada.
Asimismo, deben existir planes de contingencia claros ante la detección de un brote, que pueden ir desde la prolongación del aislamiento hasta el sacrificio de animales positivos o la despoblación completa de los animales en cuarentena (Alarcón et al., 2021).

El control sanitario del semen es otra medida crítica de bioseguridad, ya que varios patógenos del CRP, como PRRSV o PCV2, pueden persistir en el tracto reproductor y transmitirse por esta vía.
Los centros de inseminación deben implementar estrategias diagnósticas integrales que incluyan PCR en suero y semen, serología e incluso muestreos con fluidos orales.
El uso de sistemas de filtración de aire en centros de inseminación y, potencialmente, a nivel de granja, han demostrado ser eficaces para reducir la introducción de patógenos transmitidos por vía aérea (Dee et al., 2024).

La prevención de la entrada de patógenos a través de vehículos, equipos o personas, es igualmente esencial.
La correcta limpieza, desinfección, secado e inspección de camiones ha demostrado reducir significativamente la transmisión de enfermedades durante brotes regionales, como se ha demostrado en el caso del PRRSV (Martínez et al., 2025).
Entre los agentes del CRP, el virus de la influenza A es el único con evidencia clara de transmisión de humanos a cerdos. Por este motivo, se recomienda que los trabajadores eviten el contacto con los animales cuando estén enfermos y mantengan su vacunación antigripal actualizada.

Otros patógenos del CRP, como PRRSV, M. hyopneumoniae y A. pleuropneumoniae, pueden transmitirse mediante fómites entre los cerdos (Pitkin et al., 2011; Assavacheep & Rycroft, 2013).
Por ello, medidas preventivas generales como el uso de ropa exclusiva de la granja, el lavado de manos y los protocolos de ducha de entrada y salida, entre otras, son eficaces para reducir el riesgo de transmisión de patógenos respiratorios.
Es importante que el número de visitantes se mantenga al mínimo y que los trabajadores eviten cualquier contacto con cerdos externos.
¿Cómo
La bioseguridad interna es fundamental para limitar la diseminación de los patógenos respiratorios dentro de la granja (Figura 1).
El mantenimiento de un flujo estricto de animales, con manejo Todo Dentro-Todo Fuera, segregación por edades, bajas densidades poblacionales, minimización de la adopción cruzada y reducción de la mezcla de grupos es esencial para el control del CRP al reducir el estrés, mejorar la calidad del aire y limitar la transmisión de agentes infecciosos (Alarcón et al., 2021).
Dirección estricta del ujo (Todo Dentro – Todo Fuera)
Minimización de adopciones cruzadas
de la mezcla entre grupos

De manera complementaria, factores productivos como el peso corporal durante la fase de transición también influyen en la gravedad del CRP.
Un mayor crecimiento temprano se asocia con mejores marcadores inmunitarios y una menor severidad clínica, aunque el peso por sí solo no siempre refleja fielmente la imagen completa del desarrollo de esta enfermedad (Kwon et al., 2025).
Control de factores productivos
Segregación por edades

Densidades adecuadas
Aislar temporalmente la granja ha demostrado ser una estrategia eficaz para muchos patógenos respiratorios (Hu et al., 2023).
Este enfoque implica no introducir nuevos animales durante un periodo prolongado mientras que se homogeniza la inmunidad de los cerdos mediante vacunación o exposición controlada.
Se han reportado altas tasas de éxito, pero la principal dificultad de esta estrategia radica en mantener el estatus negativo a largo plazo, ya que cualquier fallo en la bioseguridad puede resultar en reinfección.
Esta estrategia no es adecuada para todos los patógenos, por ejemplo, para A. pleuropneumoniae, que puede persistir en portadores asintomáticos durante largos periodos de tiempo (de Almeida et al., 2025).
En situaciones extremas, la despoblación y repoblación, acompañadas de una limpieza y desinfección exhaustivas, pueden ser necesarias.

Las condiciones ambientales tienen un impacto directo en la salud respiratoria.
Niveles elevados de amoníaco, CO₂ y polvo, junto con una ventilación deficiente, temperaturas inadecuadas y humedad excesiva, pueden dañar el epitelio respiratorio y aumentar la susceptibilidad a infecciones (Figura 2).
Por ello, la monitorización y el control de estos parámetros son esenciales para prevenir el CRP.
2. Factores ambientales que afectan al desarrollo y severidad del CRP.
El uso intensivo de antibióticos para controlar el CRP ha favorecido la aparición de resistencias, lo que ha impulsado la búsqueda de alternativas más sostenibles.
Entre las opciones más estudiadas (Tabla 2) se encuentran:
PROBIÓTICOS
El consumo de ciertos probióticos puede actuar de forma indirecta frente a las enfermedades respiratorias porque, al mejorar la microbiota intestinal, que es el conjunto de microorganismos que residen de manera natural en el intestino, refuerza el sistema inmunitario y contribuyen a la reducción de la gravedad de las infecciones.
ACEITES ESENCIALES
Algunos aceites esenciales como el timol o el carvacrol pueden modular la respuesta inmunitaria y, en algunos casos, dañar directamente a los patógenos (LeBel et al., 2019).
Tabla 2. Mecanismos de acción de las principales alternativas a los antibióticos frente al Complejo Respiratorio Porcino.
ÁCIDOS ORGÁNICOS
Han mostrado efectos prometedores, como la mitigación de la propagación viral de PRRSV (Dee et al., 2021).
BACTERIÓFAGOS
Pueden eliminar bacterias resistentes y romper biofilms, pero su uso requiere cautela y más estudios en condiciones de campo.
Estos compuestos no sustituyen por sí solas a los antibióticos, pero pueden ayudar a reducir su uso cuando se integran con buena bioseguridad, manejo y vacunación.
Estrategia Mecanismo principal
Probióticos Modulación de la microbiota
Aceites esenciales Antimicrobiano/antiinflamatorio
Ácidos orgánicos
Modulación de la microbiota
Bacteriófagos Lisis bacteriana específica
La vacunación es una de las herramientas más eficaces para controlar el CRP y reducir el uso de antibióticos.
Actualmente existen diferentes vacunas y protocolos frente a los principales patógenos implicados (Tabla 3) que, en su mayoría, ya se aplican de forma habitual en las granjas españolas.
Principales patógenos respiratorios en España
Tipo principal de vacuna
Mesomycoplasma hyopneumoniae Inactivada
PRRSV-1
Actinobacillus pleuropneumoniae
Inactivada o viva atenuada
Inactivada, toxoides o mixtas (inactivada + toxoide).
PCV2 Inactivada
Bordetella bronchiseptica y Pasteurella multocida D toxigénica
Inactivada combinada
Protocolo orientativo de vacunación*
Lechones: a partir de las 3-4 semanas de vida con refuerzo a las 2-3 semanas
Reproductoras: 6-8 semanas antes de la primera inseminación con refuerzo a las 3-4 semanas; revacunación a los 6 o 12 meses.
Lechones: al final de la transición o al destete
Reproductoras: cada 3-4 meses
Lechones: a partir de las 7-8 semanas de vida con refuerzo a las 5-6 semanas
Reproductoras: 2 dosis con la segunda 3 semanas antes del parto con refuerzo 3 semanas antes de cada parto
Lechones: a partir de las 2-3 semanas de vida
Reproductoras: 2 dosis separadas por 3-4 semanas en nulíparas con refuerzo en cada gestación 2-4 semanas antes del parto
Lechones: 1-4 semanas de vida
Reproductoras: 2-4 semas antes del parto
Implementación actual
Ampliamente implementada por la alta prevalencia
Ampliamente implementada por la alta prevalencia
Implementada donde está presente o hay riesgo elevado
Virus influenza tipo A
Inactivada polivalente (con los subtipos relevantes de la región)
Lechones: a partir de las 8 semanas de vida con refuerzo a las 3 semanas
Reproductoras: 14 días antes del parto, en cada etapa de la gestación, antes de la lactación o cada 6 meses (según la vacuna)
Ampliamente implementada por el gran éxito universal
Juntos causan la rinitis atrófica cuya relevancia ha disminuido, pero si hay un brote sí se aplica
Cada vez más ampliamente implementada en las granjas por su creciente importancia
Tabla 3. Programas vacunales orientativos establecidos en España en la actualidad para el control del Complejo Respiratorio Porcino.
*Pueden existir variaciones entre distintas vacunas, por lo que se deben seguir los planes de vacunación recomendados por el fabricante.

Debido al carácter polimicrobiano del CRP, las vacunas multivalentes están cobrando mayor importancia, combinando varios patógenos respiratorios e incluso algunas vacunas, aunque no son combinadas, permiten su administración conjunta con otras.
Además, como alternativa para combatir las cepas que circulan en cada explotación, muchas granjas recurren a las autovacunas.
En cuanto a otros patógenos relevantes del CRP, su situación en España es diversa.
Glaesserella parasuis actúa como un agente secundario cuyo interés ha aumentado en los últimos años y, aunque la eficacia de su vacunación es variable, se ha ido incorporando en distintas granjas.
Gracias al éxito del programa oficial de erradicación, la mayoría de las granjas españolas están libres de Aujezsky, por lo que su vacunación solo se recomienda en explotaciones no libres o con un alto riesgo de infección.
El control y la prevención del CRP requieren un enfoque integral que combine:
Buena bioseguridad externa e interna.
Manejo adecuado de los animales y del ambiente.
Uso responsable de antibióticos.
Programas de vacunación bien diseñados.
Ninguna medida por sí sola es suficiente, pero la aplicación conjunta y constante de estas estrategias permite reducir la incidencia de la enfermedad, mejorar el bienestar animal y aumentar la sostenibilidad de las explotaciones porcinas.
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