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Gn.3

RINCÓN VIETNAMITA: menos imagine y más something to be. La Chinoise (pág.20)

GRUNDmagazine

Número 3. Agosto 2013. Revista de actualidad cultural, social y política. www.grundmagazine.org

DOSSIER: Toni Esteban entrevista al escritor Kiko Amat. José Gallego entrevista a los chicos de la revista Mongolia. Poemas inéditos de Cristina Peri Rossi. Conversamos con Pascuala Ilabaca, renovadora del folk chileno. El escritor Daniel Bernabé y su Seducción Revolucionaria. Phonsavan, Laos y la guerra que no fue, por Ale Oseguera. Salvador J. Tamayo: «La maleta no cierra bien». Además:

Brais Fernández: ¿Hacia una nueva pragmática política?” (pág.4). Lolo Romero: El fútbol detrás de los focos (pág34). Versos de Fruela Fernández (pág. 62) y Laia López Manrique (pág. 64). Relato: El mercader de betunes de Juan Gómez Bárcena (pág. 66). Galería de arte de Ignacio Estudillo (pág.72). Fotografías: Marrakech de Pablo Á. Mendivil (pág76).


Créditos Dirección y gestión de contenidos: Salvador J. Tamayo salvadorjtamayo@grundmagazine.org José Gallego Leal josegallego@grundmagazine.org Maquetación: Salvador J. Tamayo Columnistas en la web (BLOGS): Brais Fernández Daniel Bernabé José Gallego Toni Esteban Salvador J. Tamayo Lolo Romero Ale Oseguera Mark Bergfeld Lugar: Cádiz. ESPAÑA. www.grundmagazine.org Los autores de los textos son los responsables finales de los mismos. Desde GRUND eludimos cualquier responsabilidad sobre el perjuicio que puedan causar las opiniones vertidas en los textos, aunque coincidamos ideológicamente con lo escrito.

ÍNDICE -Brais Fernández: ¿Hacia una nueva gramática política (transformadora? (Pág.4). -Daniel Bernabé: Seducción Revolucionaria (Pág 8). -Salvador J. Tamayo: La maleta no cierra bien (Pág. 14). -La Chinoise: Menos Imagine y más Something to be (Pág. 20). -Héctor Meleiro: El infierno se congelará antes de que Rajoy nos saque de la crisis (Pág. 24). -Ale Oseguera: Phonsavan, Laos: La herida abierta de una guerra que no fue (Pág. 26). -Lolo Romero: El fútbol detrás de los focos (Pág. 34). -Toni Esteban: Entrevista a Kiko Amat (Pág. 38). -Conversando con Pascuala Ilabaca (Pág. 46). -José Gallego: Entrevista a la revista Mongolia (Pág. 54). -Versos de: Cristina Peri Rossi (Inéditos) (Pág. 60). Fruela Fernández (Pág. 62). Laia López Manrique (Pág. 64). -Juan Gómez Bárcena: El mercader de betunes (Relato) (Pág. 66). -Ignacio Estudillo: Galería de arte (Pág. 72). -Pablo Á. Mendivil: Galería fotográfica - MARRAKECH (Pág. 76).


Editorial: Young Pretenders Army

S

i el meteorito que cayó en Rusia y la dimisión del Papa hubieran coincidido con la fecha del Apocalipsis maya, más de uno (y más de mil), se hubiera arrepentido de no haber guardado una muda limpia en el bolso esa mañana antes de salir. Los mismos que ven a Luís Bárcenas como el héroe que va a hacer que el gobierno cleptócrata que nos ha tocado sufrir caiga. Si además coinciden ese día el ascenso de Beppe Grillo y el segundo puesto de Berlusconi en la lotería electoral italiana, definitivamente nuestros esfínteres se hubiesen visto sometidos a su prueba más seria. Con este último caso nuestro esfínter histórico. No es el siglo XXI el primero en el que la Humanidad se convulsiona, los acontecimientos se aceleran, y una columna de camisas (o papeletas electorales) pardas marcha sobre Roma al grito de ni izquierdas ni derechas, Gobierno Nacional. En GRUNDmagazine, ante tanto revival histórico que simultánea farsa e historia nos preguntamos ¿Qué hacer? (Lenin). Y si alguien tiene la respuesta que se la guarde. Una pregunta es una invitación, no la espera de un arribo mesiánico. Aunque quizá sí podríamos delimitar ciertos parámetros y convertir la pregunta en una invitación a moveros con nosotros entre el guevarismo (convirtamos la propaganda en hechos, no necesitamos más consignas) y la sociología gramsciana (por favor, que alguien encuentre la consigna apropiada, la palabra correcta). Algo así como: dibujar el contexto, el imperfecto situacional, y con Lenin, encontrar el momento, la acción perfecta y simple, indefinida. ¿Qué habéis hecho del imaginario democrático? (Vázquez Montalbán). Mientras tanto una parte de GRUNDmagazine, de retiro en Rostov del Don aprendiendo El arte de la guerra cosaca, recibe una invitación a participar en un evento: «No nos vamos, nos echan». ¿Otra vez buscando nuevos sujetos históricos? ¿La antítesis de la cleptocracia, casta decadente de la Transición y el capitalismo, es el «emigrado»? ¿Emigrantes de todos los países uníos? Lo cierto es que uno no extraña su patria, la patria es un invento. Uno extraña su trinchera, su lado de la barricada. El número 3 de GRUNDmagazine llega tarde. Pero llega. Como las revoluciones.

¡Aguanten, coño!

El consejo editor

Nota: “Young Pretenders Army”, tema del disco The First Conspiracy, de The (International) Noise Conspiracy


¿Hacia una nueva gramática

política (transformadora)?

por Brais Fern «¿Dictadura del proletariado, democracia burguesa, clase obrera vs Democracia, dictadura de los mercados, los de abajo?»

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a

a

nández

N3 GRUNDmagazine.org

Brais Fernández (Vigo, 1986) Miembro de Izquierda Anticapitalista. Colabora en medios como Viento Sur, Rebelión y Praza Pública. Escribe una columna en GRUNDmagazine: Abrir el campo. http://www.grundmagazine.org/blogs/abrir-el-campo/ @BraisRomanino

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na situación política sobredeterminada porque lo viejo no termina de perecer y lo nuevo no acaba de nacer nos obliga a replantearnos nuestros instrumentos de combate. La cuestión de la organización, los límites de la movilización, como reconstruir un horizonte alternativo de sociedad, como convertir la energía popular antagonista en poder: múltiples cuestiones que no pueden ser respondidas al margen del desarrollo real de la lucha de clases, de la interactuación entre teoría y praxis. El lenguaje o la gramática que puede servir como herramienta para construir una política capaz de superar el actual estado de las cosas parece ser una de las cuestiones más candentes. Creo necesario aclarar algunos puntos de vista previos. El que escribe considera que es imprescindible ir más allá de los postulados pos-estructuralistas, que consideran el lenguaje el punto de partida de las construcciones sociales. Los conceptos políticos no son tan solo significantes vacíos, sino también relaciones sociales comprimidas, producto de la acumulación de diversas experiencias históricas. Así pues, aunque los conceptos performen las experiencias humanas, éstos también surgen de realidades concretas, muchas veces dispersas y fragmentadas, las cuales son sintetizadas por palabras. Un concepto en política es algo más que una simple representación metafórica o una identidad: los vocablos políticos no son productos de decisiones tomadas arbitrariamente en un laboratorio al margen del desarrollo real de lo material, sino que viven en una estrecha relación con los procesos históricos, formando parte de esa realidad material, tanto reflejándola como conformándola. Son tanto «expresiones» como «herramientas». Abandonar esa doble perspectiva suele resultar poco eficaz para intervenir desde un prisma transformador. Por supuesto, no se trata de negar el rol «relativamente autónomo» con respecto a los comportamientos cotidianos del lenguaje. Se trata, más bien, de comprender que la relación que liga su papel como «producto» y como «productor» es la que Zizek llamó paralaje: una relación que une en una totalidad indisoluble pero a la vez separa, algo así como el canto de una moneda. Esta breve sintetización nos puede ayudar a huir de unilateralismos y a comprender las diferentes esferas en las cuales opera el lenguaje desde el punto de vista político, más en concreto, desde el punto de vista de los que aspiramos a construir una alternativa a la civilización de la explotación, la precariedad y la miseria. Existen dos niveles que merece la pena señalar. Uno, el de la comunidad militante, mu-


chas veces dispersa, y sumida en enfrentamientos cainitas en los cuales se confunde la teoría con el talmudismo. Otro, el lenguaje que surge de la experiencia histórica popular, muchas veces al margen de la comunidad militante, otras veces enfrentado con el de ésta, otras veces recogiendo sus términos, en ocasiones obligando a la comunidad militante a afrontar una nueva terminología (y, por qué no, nuevos deseos). La relación es siempre de tensión, algo inevitable cuando no existe una fusión entre la comunidad militante y las capas populares que expresan sus deseos en la lucha socio-política. Esa tensión se expresa de formas muchas veces contradictorias y genera desconcierto en la comunidad militante. Es evidente que la lucha de clases no ha desaparecido de la escena, aunque obviamente ha mutado sus formas al desarrollarse en la era del capitalismo tardío o neoliberal, con nuevas formas de dominio y explotación del capital sobre el mundo del trabajo, conviviendo con las «viejas». Lo vemos todos los días, en los ataques a lo público y en su defensa por los de abajo, en los choques entre los desahucios y la PAH. Sin embargo, la forma de expresar el antagonismo no se expresa exactamente en los términos de la vieja izquierda. Sin embargo, hagamos una matización: no se expresa «siempre» en los viejos términos, o más bien, «exactamente». Los viejos significantes políticos no desaparecen nunca del todo porque es históricamente imposible empezar de cero. De ahí la tensión y la tendencia a dicotomizar posturas con respeto a la utilidad de las «viejas categorías políticas». Muchas veces se olvida que una «nueva» gramática política siempre dialoga con la «vieja», la incluye, desecha términos, recoge otros, los reformula. Si entendemos la política como un intento de actuar en el presente, tendremos que empezar asumir que en presente siempre «chocan» tiempos históricos y diferentes expresiones de los mismos. Así pues, sería útil empezar a asumir, por ejemplo, que la cultura de la «izquierda» (su gramática incluida) no va a desaparecer como elemento performativo ni como espacio de identificación, pero que no tiene por qué ser suficiente para convertir a las capas de la población expropiada en un sujeto político con un imaginario propio capaz de materializarse en fuerza y poder. Necesitaríamos buscar un equilibrio entre aquellos que se identifican con las categorías políticas ya construidas y aquellos que están irrumpiendo en la vida política sin un imaginario previo. El debate sobre la gramática política de la revolución es también sobre las convergencias sociales entre sectores de la misma clase separados por las lógicas de la competencia capitalista, por diferencias generacionales o de condiciones de vida. La aspiración de una gramática política transformadora debe ser la utilidad, y la utilidad pasa por generar instrumentos comunes que puedan servir para unificar las diferentes realidades subalternas en un proyecto de sociedad alternativo donde la pluralidad sea un activo y no un estorbo.

Los planteamientos de los lenguaje viejo ya no sirve» son c punto. No ha surgido nada nuevo y la impaciencia suele acompañ go, sostener que el problema de de lenguaje como muchas veces demuestra una vez más que el s envolverse en las estructuras cr pero que es insuficiente para un punto de partida para la transfor última instancia, no es el lengua producto de un proceso de derro

“La experien

bolchevique p como ejemplo gó al poder gr la dictadura d do», sino «tod los soviets»”.

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de hegemonía cultural, del fraca nativo que tenía base de masas, que la terminología «clásica» de pacio en el imaginario popular e a la crisis de los sindicatos, al fin contrarrevolución neoliberal. Le una relación de paralaje, se encu de la lucha de clases. Y ahí tamb

Por otra parte, el hacer ban parte de sectores de la izquierda dad provocada por la necesidad a la defensiva. Esta izquierda, a «identitaria», está más preocupa símbolos y palabras que por ava teórico-práctica. Consideran que blema es que esa mentalidad lo la historia: en el periodo que se a del régimen del 78, ya no se trat política dada, sino de crear una n mente se derrumba. En el fondo ha quedado es el sedimento de l nes útiles de las experiencias hi


sectores activistas estilo «el comprensibles hasta cierto o capaz de sustituir a lo viejo ñar a la frustración. Sin embarla izquierda es un problema s se escucha popularmente, sentido común sirve para desreadas por la clase dominante, n análisis que pretenda ser un rmación social. El problema, en aje, es la conciencia de clase, otas de la izquierda, de pérdida

Precisamente, la confusión entre niveles «gramaticales» es bastante común. La experiencia histórica bolchevique puede servir como ejemplo. Lenin no llegó al poder gritando: «viva la dictadura del proletariado», sino «todo el poder a los soviets», una consigna que revelaba esa visión leninista de convertir lo surgido desde abajo espontáneamente en estrategia de ruptura, así como esa unidad entre el uso del concepto teórico («dictadura del proletariado») y la praxis expresada mediante la gramática popular («soviets»). En definitiva, para rellenar los significantes vacíos (por ejemplo, democracia/los abajo), necesitaremos reelaborar contenidos teóricos (dictadura del proletariado/proletariado; democracia socialista/ clase trabajadora). De nuevo, la teoría como la práctica política mantienen una relación de tensión, siendo relativamente autónomas: esto es, distintas, pero ligadas. La necesidad de intervenir en la práctica partiendo del lenguaje popular no excluye un lenguaje propio dedicado a la reconstrucción teórica, que sirva para reformular y aprovechar el bagaje teórico de más de 150 años de creación de teoría revolucionaria. Además de ser ingenuo y pretencioso, el intentar «saltar/ignorar» por encima de toda la acumulación de ideas previas generada por la izquierda es sencillamente irreal. ¿Acaso los libros presuntamente más novedosos se construyeron al margen de la historia humana? La demostración más palpable de esa imposibilidad es que todo que se presenta como «nuevo» lo hace intentando demoler lo «viejo», volviendo a intentar a matar lo que presuntamente había sido aniquilado para siempre. Las ilusiones posmodernas siempre acaban justificando el nihilismo: más útil es plantearse la construccion de lo nuevo dialogando con la teoría legada.

ncia histórica

puede servir o. Lenin no lleritando: «viva del proletariado el poder a

aso del proyecto histórico alter, el estalinismo. Al fin y al cabo, e la izquierda haya perdido eses paralelo a la caída del Muro, n de la socialdemocracia, a la enguaje e historia, ligados por uentran en los procesos reales bién se divorcian.

ndera del viejo lenguaje por a es producto de una mentalid de sobrevivir durante décadas la que podríamos denominar ada por preservar sus viejos anzar hacia una nueva síntesis e resistir es vencer. Pero el proos puede arrojar al basurero de abre a partir del 2008 y la crisis ta de justificar una existencia nueva sobre lo que estrepitosao, en estos sectores, lo único que las derrotas, pero no las leccioistóricas que dicen reivindicar.

El problema que tenemos no es solo gramatical, aunque a veces es su parte más visible. La cuestión es que queremos preservar de la experiencia histórica de los movimientos emancipadores de los dos últimos siglos. ¿Es posible que el socialismo reaparezca en Europa bajo nuevas formas? ¿Podemos esperar encontrar sus valores y objetivos característicos recodificados en alguna nueva visión alternativa del mundo, objetivamente emparentada pero subjetivamente desligada de su predecesora? Desde luego: es el propio capitalismo el que engendra el potencial para que la cooperación sustituya a la competencia. Si queremos construir un «freno para la historia» como aconsejaba Walter Benjamin y evitar que nuestras vidas se conviertan en miseria cotidiana, tendremos que parafrasear aquel viejo axioma materialista: la gramática política ni se crea ni se destruye, se transforma.

G.


N3 GRUNDmagazine.org


Seducción Revolucionaria

Texto: Daniel Bernabé @diasasaigonados

http://www.grundmagazine.org/ blogs/el-muro-de-ladrillo-rojo/ http://www.danielbernabe.com/

Daniel Bernabé (Madrid, 1980). Ha trabajado en multitud de oficios y profesiones extrañas e innombrables, pero afortunadamente para él, desde hace ya unos cuantos años, desarrolla su labor profesional como escritor, librero, redactor y demás asuntos relacionados con las letras (y espera seguir haciéndolo por mucho tiempo). Es autor del libro de relatos cortos De derrotas y victorias (Edymio Ed., Madrid, 2011), y escribe cada martes en su columna de GRUNDmagazine: «El muro del ladrillo rojo».

C

onozco a diferentes personas que detestan el orden existente de cosas. La mayoría ya lo hacían desde antes de la crisis, cuando hablar de cambios sociales bruscos y revoluciones era poco menos que una excentricidad juvenil que despertaba, en el mejor de los casos, una sonrisa condescendiente. Entre esas personas ha habido de todo, desde marxistas y anarquistas, militantes con ideas muy claras y modelos muy concretos; hasta agitadores culturales, mucho más dispersos pero no menos ardientes. A todos sin excepción, además del rechazo a lo existente, les ha unido un elemento común: la gente parecía no querer escucharles. Para esto puede haber muchas explicaciones, aunque no es objeto de este artículo profundizar en ellas. La gente suele ser muy empírica, quizá demasiado, y eso supone que un periodo largo de crecimiento - un crecimiento anfetaminado con su posterior resaca - deja a muchos sin ganas de cambiar nada, viviendo un entorno donde parecía que el esfuerzo individual daría sus frutos tarde o temprano. Desclasamiento, confusión y falta de memoria. Además de lo tangible el aparente triunfo de la ideología capitalista con la caída del muro también hizo lo suyo; como decía el aforismo marxista: «la ideología de la clase dominante es la ideología dominante». Por otro lado somos el resultado de unos procesos de control y adoctrinamiento social - que tuvieron quizá su inicio en el periodo posterior a la ola revolucionaria del ‘68 - que han conseguido un efecto ansiolítico notable. El ciclo de cama-trabajo-televisión, la doble faceta de alienación en cuanto al trabajo-consumo, los sofisticados mecanismos que mercantilizan desde nuestro cuerpo hasta nuestras emociones... En definitiva, todo un decorado en el que solo somos meros espectadores, nunca actores. Un cuerpo social bastante reacio a los cambios revolucionarios, incluso por muy en contra de sus intereses que esté el sistema, incluso aunque nos hallemos en un momento de crisis profunda, no solo económica, sino a todos los niveles, una crisis estructural. Esta situación, sin llevar espe-

cialmente hacia el optimismo, tampoco puede desembocar en una inacción: es solo el esbozo de una imagen en movimiento, es el trazado esquemático de un mapa que debe servir para situarnos. Además recuerden, por ejemplo, que en 1917 muchos de los obreros que cambiaron la historia en esos diez días que conmovieron al mundo no sabían ni leer. Lo que la mayoría de personas y grupos con una aspiración de cambio social tienen claro es que la revolución es el acontecimiento más democrático que existe: sin la concurrencia libre y voluntaria de una parte mayoritaria – gigantesca - de la población, el cambio no se puede llevar a cabo. Necesitamos (y ya si me permiten me incluyo en el plural de autoría, que estoy cansado de fingir distanciamiento) que nuestra ideología - pongan ustedes la suya - sea comprendida por aquellos que la van a llevar a cabo, que la adapten como suya tanto o más como han adoptado la impuesta por el sistema capitalista, sus instituciones y su sistema cultural. Necesitamos que el mensaje llegue al destinatario, es decir, disputar los espacios donde las ideas se desarrollan como entes vivos y que normalmente son ocupados incluso por ideas con aspecto subversivo pero sin contenido real. Necesitamos que el mensaje, además de tener su espacio, sea


comprensible por quien lo va a recibir. Porque lo otro ya lo conocemos y se llama huir de las contradicciones reales y apostarse en una habitación oscura bajo las páginas de un tratado incomprensible; rumiar el rencor de la impotencia. ¿Qué es lo que nos falta? Nos falta algo esencial en toda relación (y la política es una relación muy parecida al amor): nos falta la capacidad de seducción. No necesitamos a expertos en marketing político (horreur!), de hecho ese ha sido uno de los errores de la izquierda que ha intentado modernizarse con complejos y olvidando su ideología y tradiciones: el dejar su mensaje en manos del enemigo. La forma de pensar influye en la forma de comunicar, de ahí lo impostado del resultado, la falsedad absurda de un candidato en ese cementerio virtual llamado second life, esos vídeos a lo Obama en Youtube, ese circo mediático en el que siempre vamos a tener las de perder. Nosotros, y nadie mejor que nosotros, sabemos cuales son las cosas atractivas, que se entienden en nuestro barrio, que pueden llegar a ser comprendidas por nuestro compañero de trabajo. Por otro lado están los que dominan con cierta gracia esta comunicación, o al menos con bastante más arrojo que la izquierda tradicional, pero que de tanto centrarse en el mensaje, de tanto rebajar su nivel, al final lo han desposeído de todo contenido. Hablo de esas organizaciones vinculadas al 15M, con un éxito apreciable en Internet (sobre todo ahí), que han despertado simpatías en mucha gente antes inactiva. El problema es que muchos ya empezamos a dudar (lo hicimos desde el principio pero no lo decíamos por no joder la fiesta) que detrás de esa simplificación de los mensajes hasta el exceso de su desnaturalización, lo que se haya no es el objetivo de comunicar, sino de transformar el 15M en algo inocuo, de reconducir la indignación hasta algo aceptable por el sistema. Yo, al menos, tengo claro que el rojo es mi color preferido. De lo que se trata es de retomar la audacia y el arrojo de una tradición que es nuestra. Casi nada de los que viene a continuación es de cosecha propia, no es más que una mermelada personal creada en base a tener los ojos abiertos, a la historia y al presente - ya hay mucha gente en ello. No es más que un compendio variado y anárquico de puntos interesantes: háganlos suyos y amplíenlos hasta el infinito. Los trenes agitprop bolcheviques cruzaban Rusia cargados de ideas, pintados con murales alegóricos, luchando contra siglos de atraso cultural. Debía ser un espectáculo verlos llegar a alguna pequeña población con parada ferroviaria. Dentro una sala de cine; un espacio de lectura que acercaba a lugares recónditos ideas de vanguardia; actores teatrales; exposiciones fotográficas; escritores redactando pasquines, artistas visuales dándoles forma; una imprenta maquinando la revolución. La utilización de la cultura como arma al servicio del despertar. El compromiso político de los artistas fue continuo durante el primer tercio del siglo XX. Luego, un sistema mercantil que favorecía la insustancialidad - censura económica - fue alejando las el arte de las ideas políticas. Hoy en día necesitamos a los escritores, a los pintores, a la gente del teatro y del cine (ese arrojo tanto formal como ideológico de Godard). Queremos a los que realizan textos que profundizan en las teorías, pero sobre todo, a quienes construyen narraciones (escritas, escenificadas o audiovisuales) que, al alcance del lector-espectador medio, se conviertan en bombas mentales de relojería. Pintores, animaos, necesitamos cuadros donde salgan las cargas en Plaza Catalunya, los piquetes en acción, la gente discutiendo en su asamblea de barrio. Necesitamos a los músicos (nada de cantautores lloricas y flojos, se trata de atraer a la gente, no de hacerla huir, recuerden). El rap español es una esperanza, está ejerciendo lo que pudo ser el rock urbano en los ochenta: letras directas que denuncian sin ambages la injusticia y la miseria. Pero al fin y al cabo, si se fijan, hablan a un público que ya tiene inquietudes, que ya les quiere escuchar. Seamos ambiciosos (y hablo totalmente en serio), necesitamos una pop-star revolucionaria. No se trata tanto de poner música a Das Kapital, del panfleto en disco, como de seguir esa gloriosa tradición de músicos británicos como Ray Davies o Jarvis Cocker, que ejercen de cronistas ácidos de las derrotas y victorias de la clase obrera, que ponen voz a la mala leche y las aspiraciones, que señalan la hipocresía de la upper-class.

#1. RECUPEREMOS A LOS ARTISTAS (¡Viva el Cabaret Voltaire!)


Y si aquí no nos va eso del dandismo sonoro mal encarado probemos con la música popular - esa que sirve de escarnio en revistas para pequeño-burgueses con ínfulas intelectualoides -, ¿o acaso creen que si Camela hubiera hablado de lucha de clases las huelgas generales no serían ahora un poco más fáciles de ganar? En la próxima manifestación pregunten a los organizadores dónde están nuestros MC5 y Gil Scott-Heron: toda revolución necesita su banda sonora.

#2. DISEÑADORES DEL MUNDO, UNÍOS (Larga vida a la publicidad)

«

Necesitamos que nuestra ideología sea comprendida por aquellos que la van a llevar a cabo, que la adapten como suya tanto o más como han adoptado la impuesta por el sistema capitalista, sus instituciones y su sistema cultural».

La publicidad es mala porque juega a favor del enemigo, solo por eso. Existe un cuerpo - en general desideologizado - de creativos, copys, diseñadores gráficos y visuales, que va en aumento día a día, a la par que sus condiciones laborales (antaño magníficas), que han pasado a ser de auténtica esclavitud asalariada. ¿Os creéis que vais a encontrar al próximo Maiakovsky en ARCO? No. El ejército de la imaginería visual está a la vuelta de la esquina, en el estudio trabajando doce horas y cobrando ochocientos pavos. Y con ganas de estrangular a su jefe, un trepa repeinado que, en secreto, vota al PP. Necesitamos a gente que sepa codificar los mensajes en sentimientos directos, las ideas en pequeños cuentos imborrables, resumir hasta el extremo lo complejo sin que pierda fuerza. Y quién se encarga de esto: los publicistas. No es casual que Michèle Bernstein trabajara en una agencia de publicidad; que los poderosos mensajes de mayo del ‘68 se expresaran a través de gráficas que hoy siguen teniendo vigencia. Queremos a los dibujantes de cómic, con sus libros repasando temas de importancia, pero también con sus breves y certeras tiras inundando pantallas y paredes.

#3. ROMPAN SU CÍRCULO DE ADULADORES (Ligar nunca ha sido cosa fácil)

La vida de una estrella de twitter debe de ser muy «dura»: todo el día pegado a la pantalla pensando ocurrencias breves y contestando a sus miríadas de seguidores. En nuestros círculos nos sabemos desenvolver, eso está claro. Es agradable recibir el aplauso y contemplar el asentimiento de cabeza. Pero no se nos debe olvidar nunca que el mundo es mucho más grande que nuestros seguidores de twitter, nuestra asamblea de barrio o nuestro grupo de discusión en un partido. Lo difícil no es hablar de política a una audiencia selecta - que sepa comprender nuestros mensajes y que además esté previamente de acuerdo con ellos -, lo difícil es hablar de la realidad con ese compañero de trabajo o ese colega del curro, que fluctúan como una veleta al viento de los medios de comunicación y cuyas opiniones, aunque odiosas, están formadas por la ausencia de un factor objetivo. ¿Acaso no han visto la proliferación de artículos y vídeos ultras de difusión viral en las redes? Esos con las coletillas de «indignado» o «se vuelve loco y dice verdades como puños». Maldita sea, millones de visualizaciones, reenvío por emanas y redes sociales. ¿Saben a qué responde? Al oportunismo de la derecha colando su mismo ideario de siempre a gente a la que antes nunca habrían llegado, a salir de sus círculos habituales para buscar nuevos incautos. La naturaleza ocupa el vacío. Si no somos nosotros quienes llegamos a la gente otros se encargarán de hacerlo, y deduzco, los resultados no nos van a gustar.

G. 10-11


Los Surrealistas contemplaban el sueño como la ruptura de las cadenas culturales - entendida aquí la cultura en su vertiente antropológica de normas y valores - y la liberación de los deseos reprimidos. Utilizaban las potentes imágenes del sueño - y hasta de la locura como la forma más certera de expresar una realidad que se tornaba inaprensible.

#4. TÉCNICA ONÍRICA DE SUBVERSIÓN (Nuestros sueños son mejores)

Uno de los triunfos definitivos del capitalismo avanzado fue la apropiación de las esperanzas de la gente, de sus sueños e incluso de sus frustraciones. Es decir, la ocupación de su vida cotidiana por una represión constante colmada por satisfacciones sustitutorias. Biopoder a una escala mayor de la que queremos admitir.

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únic de a vidu Los dual sam

Hay que destapar todos estos mecanismos, rasgar el telón y mostrar qué hay detrás de la pantalla. Pero no nos vale únicamente con la denuncia en negativo - por otro lado de bastante difícil comprensión. Normalmente, además, la gente se enfada cuando le dices que su vida es un gigantesco camelo. Se trata de mostrar cuales son nuestros sueños, que como los niños perdidos, andan esperando a que alguien les haga caso. Sólo hace falta enfocarlos con la luz lo suficiente para que ellos mismos ejerzan de cuña contradictoria con los sueños impuestos, con las imágenes falsas. ¿De verdad quieres ese coche o lo que buscas es juventud y seguridad? ¿Prefieres tener que vivir ahogado para pagar esa letra de eso que ya has olvidado, o tener tiempo para ti, tu hijo o tus amigos? ¿Qué buscamos realmente detrás de las toneladas de droga que consumimos? ¿Pasas tantas horas delante de esa pantalla porque te gusta o porque tienes que llenar un hueco de aventuras y emociones de la cual tu vida carece? No podemos jugar en su campo, es un partido amañado. No podemos estar respondiendo a cada triquiñuela, corriendo como perros tras el hueso que nos lanzan. No podemos ofrecer neveras y todoterrenos como símbolo de prosperidad. Tenemos que ser nosotros quienes marquemos la agenda del sentido común, de lo importante, de lo que realmente merece la pena. Y ahí tenemos todas las de ganar, porque la vida que nos ofrece el sistema es aburrida y prescindible. Como decía Trocchi: “El hombre ha olvidado cómo se juega...” Las vías del convencionalismo son las que llevan a ser absorbidos como un número en la gigantesca cuenta de resultados de la historia. Cuanto más somos lo que el sistema quiere que seamos, no sólo nos sentimos más tristes, sino que tenemos menos importancia como personas. En cuanto a la represión el capitalismo es muy refinado, pero, detrás de su aparente variedad de oferta de productos, solo se haya un desprecio a nuestra especificidad. Por contra, las teorías críticas han logrado hablar de multitud de temas, de analizar hasta el detalle todos los problemas más variados que afectan a personas muy diferentes. ¿Qué ofrece el sistema a la mujer? Estereotipos patriarcales que se manifiestan desde la ropa que compra hasta el papel que juega en la ficción. Trata a todas la mujeres como si fueran la misma. ¿Qué ofrece el feminismo? Respuestas adaptadas reales, tanto a la hora de explicar de dónde viene la opresión como hasta a la hora de brindar salidas a ese problema. ¿Con quién se va a sentir más identificada una mujer, con Ana Rosa Quintana o con Angela Davis? No hay color. O al precariado, o a los inmigrantes, o a las personas con dependencia...

#5 EL VALOR DE LA ESPECIFICIDAD (Nuestra precisa y crítica lupa)

Es decir, tenemos un discurso muy preciso cuando queremos, pero además somos nosotros mismos quienes lo generamos. Sabemos de lo que hablamos y, a veces se nos olvida que no hay nadie mejor que un hermano para decirnos lo que llevamos años esperando oír.

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G.


#6. EL VALOR DE LA UNIDAD olo no puedes, con amigos sí)

Aunque aquí sabemos que el liberalismo es una patraña para justificar con palabras bonitas la explotación más despiadada, que la ca libertad que garantiza es la del dinero y que su defensa de la democracia es sólo una forma aceptar un mal menor, los tahúres que rezan Friedman siempre andan con su defensa del indiuo en la boca.

Dexys Midnight Runners decían algo así como don´t run with the pack. Ese es el único indivilismo bueno: el que defiende la individualidad frente al gregarismo tontorrón de masa - precimente el que los amigos de la Escuela de Chicago recomiendan para la plebe.

«La vida de una estrella de twitter debe de ser muy «dura»: todo el día pegado a la pantalla pensando ocurrencias breves y contestando a sus miríadas de seguidores […]. Lo difícil no es hablar de política a una audiencia selecta, lo difícil es haun individuo aislado se ha vuelto muy caro en esta iedad despiadada. De hecho, los únicos que pueden blar de la realidad con ese mitírselo son los que pueden pagárselo. Los demás, compañero de trabajo o trabajadores atomizados, no valemos un colín como sonas. ese colega del curro, que actitud de pequeño propietario/emprendedor/chicoo-de-la-clase que tan detestable resulta pero que tan fluctúan como una veleta do caló en muchos - todos con el crédito barato paemos genios de los negocios - deja de tener sentido al viento de los medios de ndo las cosas vuelven a su estado normal dentro del comunicación». italismo - lo que estamos viviendo ahora. Más nos

e enfrentarnos al desastre unidos o perecer.

hecho nuestra fuerza como individuos se manifiesta cuando vemos que nuestros intereses son munes a los del vecino, cuando comprobamos que si cae uno caemos todos, cuando nos damos nta que somos una clase social con intereses propios y capacidad de decisión para llevarlos a o. Y esto, experimentado, es algo muy grande que ellos no pueden ofrecer, saquémosle partido a día. historia está llena de ejemplos, es más, si los chicago-boys hubieran tenido alguna influencia nuestra evolución como especie aun andaríamos a cuatro patas por las sabanas de África. más es algo obvio que sabemos desde siempre: en el cole los más débiles hacían frente al malos trabajadores crearon los sindicatos para ser más fuertes que el explotador, Sauron era uno Compañía del Anillo nueve. eso no preguntes por quién doblan las campanas, doblan por ti.

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G. 12-13


LA

MALET

NO CIERRA BI f

por Salvador J. Ta O cómo escuchar Territorial Pissing diez años más tarde Salvador J. Tamayo. (San Fernando, 1986). Escritor. Licenciado en Historia. Máster en Estudios Hispánicos. Codirector de la revista GRUNDmagazine. Colabora en distintos medios como Granite & Rainbow, Opticks Magazine, BCN Week y Panfleto Calidoscopio. Ha ejercido como docente, articulista, crítico musical y literario. Escribe una columna semanal en GRUNDmagazine: «Saturno es aburrido». Ha estudiado en Cádiz y en Florencia. Fue becario de la IX promoción en la Fundación Antonio Gala para Jóvenes Creadores durante el año 2010/2011. Es autor del libro de relatos Salitre (Alumbre Narrativa 2013). Es adicto a los Beatles y le encantaría ser zurdo. salvadorjtamayo.blogspot.com http://www.grundmagazine.org/blogs/saturno-es-aburrido/ @salvadorjtamayo


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«-¿Cuándo saldré de aquí?- preguntaba tres o quince horas más tarde la mujer ya sin lágrimas. -No se preocupe -contestaba el guardia-. Desde que yo vengo, y hace mucho de eso, todos han salido». Luís Martín Santos. Tiempo de Silencio.

L

a patria es un invento. Esta frase tan manida que aparece tallada en el imaginario de cada progre de España, repetida hasta la saciedad desde que Federico Lippi la escupiese en la película Martín Hache (1997), parece haber perdido todo su significado si es que realmente algún día lo tuvo. «No se extraña un país, se extraña un barrio, pero también se extraña si te mudas a Diezcuadras. El que se siente patriota, el que cree que pertenece a un país es un tarado mental, la patria es un invento». Naces a mediados de los ochenta, creces bien, tus padres se esfuerzan. Tienes una Nintendo y cada sábado con trescientas o cuatrocientas pesetas compras un par de cómics. Llega el día en que se quedan cortos los dibujos y las letras parecen tener cada vez más sentido. Como se te da fatal jugar al fútbol aunque lo intentes, aprendes a tocar la guitarra y lees sin parar. En casa coges algunos vinilos que ya nadie escucha y que estaban en una caja. Desempolvas un tocadiscos con la aguja rota. El hombre de la tienda de electrónica ríe divertido al verte llegar, como si fueras un pato gigante lleno de hormigas. Colocas como puedes la aguja en el vinilo y aquello comienza a girar, y algunos acordes de Los Rolling salen del trasto. De los Rolling y de Danza Invisible, y Los Beach Boys, y los Brincos. Pasan los años y sientes que nadie te comprende, que nadie te quiere ya. Para tocar los huevos rompes unos vaqueros, te dejas el pelo largo, fumas algún canuto y la guitarra española que andaba por casa medio rota es insuficiente para sacar toda la rabia que sientes y que crece por momentos. Rabia que se expresa en tres acordes. Territorial Pissings tiene tres acordes, repites. Tiene cuatro en realidad, chaval, tiene cuatro; te dices desde el tiempo y la distancia. Mirándote, en la misma cama como si el Delorean aparcado en la azotea te brindase la posibilidad de recordártelo y usaras el último viaje para hacerlo y no para evitar alguna estupidez años más tarde. Usas el Delorean para recordarte, para recordarme, para recordarnos, que Territorial Pissings de Nirvana tiene cuatro acordes. Viajes en tren, autobús, los primeros callos en las manos, empleos que ahora rechazarías a no ser que quintuplicasen el sueldo o que de verdad comenzases a pasar un poco

de hambre. Malvendes tus guitarras a comprar otras. Londres con alguna de Portugal, Marruecos, Quito, Misah

Y Córdoba, juegas a escribir en bir aunque vayas perdiendo, aunque que la novela no termina nunca. Imb terminar nunca, no me lo perdonaría cuerdo, como un zombie al que le ho un momento en que la Universidad s nada sin un máster. Dos mil euros qu mil euros que no tienes. Te enfadas. mal genio. Un día sencillamente vue rial Pissings. Has crecido y estás en libros y quilómetros, y estás en el mi vuelvan las clases. Nos mienten. Ya n Eso está desfasado. Como la concien sada sencillamente nos dejamos em económica que casualmente surgió antes de las absurdas ideas que nos de clase. Le das un BMW a un albañi tienes la delicadeza de permitir que plazos que se extienden por más de pájaros de un tiro. Obreros que se ve mico que un cirujano y eternos súbd no deje de engrasar a la propia maqu

Hablas tres idiomas, tienes una algunos de tus mejores amigos -latin yoría- encuentran decenas de proble su permiso de residencia e incluso p médico si por casualidad se caen po gastroenteritis, o algún desalmado l tras, los mismos que hace diez años migratorio», ahora poco menos que t te planteas marcharte al extranjero a tu país es incapaz de ofrecerte. Pone ministro de Educación, Cultura y Dep hablar de las bondades de trabajar e nia, Francia o incluso China. Todo el misma mañana en la que plantea ha competitiva, lo que significa que lo q sirve para nada. Gestionar la Univers cional en la que los estudiantes son sociedad pierde el significado de su en un mercado. Gestionar el país com multinacional. Si no da beneficio eco se elimina. Sin embargo para exalta damos a Lope, Cervantes, Goya, Man Incluso a Gil de Biedma y a Buñuel. T tan poco rentables como ineficaces, lógica impuesta por el nuevo orden.


s, te arrepientes y vuelves a rubia estúpida, más tarhualli y Florencia.

n Córdoba. Juegas a escrie digan que has perdido y béciles. La novela no va a a. Escribes sobre el reorroriza eyacular y llega se queda corta y no eres ue no tienes. Pagas dos Siempre has tenido muy elves a escuchar Territoel mismo punto. Años, ismo punto. Deseas que no hay clases sociales. ncia de clase está desfambaucar por una filosofía unos cincuenta años s harían tener conciencia il sin estudios y encima lo pague en cómodos una década. Matas dos en al mismo nivel econóditos de una deuda que uinaria.

a carrera y un máster y noamericanos en su maemas para poder renovar para poder acceder a un or unas escaleras, cogen les pegan ladillas. Miens alertaban de «tsunami te tachan de idiota si no a buscar un trabajo que es la televisión y oyes al portes -sí, «y deportes»en países como Alemallo sucede durante la acer la Universidad más que has estudiado no sidad como una multinaactivos económicos y la nombre y se transforma mo si se tratase de una onómico a corto plazo, ar la gloria patria recornuel de Falla y Cernuda. Todos ellos con oficios atendiendo siempre a la

Ni la Literatura ni la Historia dan dinero, así que mientras en los mentideros tecnócratas de las facultades más rentables -las de verdad, las que enseñan a gestionar negocios como Zara, El Corte Inglés o Carrefour, con empleados competitivos = más horas por menos dinero, y menos derechos-, hablan de cerrar la facultad de Filosofía y Letras, tú cierras los ojos y te imaginas en Oslo, casado con una rubia de pezones plateados que cena a las cinco de la tarde y mira al presidente del que era tu país hablar por la BBC vía streaming desde su iMac de 27”. Ella te mira, y con una suerte de paternalismo y lástima te dice: «menos mal que estás aquí». Menos mal que estás aquí. Exactamente lo mismo que pensaste cuando tomabas una cerveza con aquella chica argentina que tanta gracia te hacía, la que te contaba cómo en esos momentos el resto de su familia golpeaba cacerolas delante de La Casa Rosada. Ella bebía contigo, primero cerveza, después ginebra y aunque colérica pensaba en su familia aporreando cacharros frente al palacio presidencial, tú no dejabas de mirar sus labios. Ahora son tus labios los que miran, aunque no son tan bonitos como los de la porteña. O sí, qué demonios. Ahora son tus labios los que miran, mientras bebes cerveza barata -ojalá un gintonic- y le cuentas a alguna chica Noruega, Sueca o Alemana que tienes todo listo para marcharte a Singapur, Berlín o Shangai. El ministro de educación de tu país ha dicho que es bueno para España -lugar que adoras aunque algunos gilipollas te tachen de fascista- que pruebes suerte en el extranjero, aunque sabes que tu formación le ha costado al país miles de euros y que por menos de nada la va a aprovechar otro. España cultiva la yerba y se la entrega sumisa a otros para que se la fumen. Sobras. Sobramos. Con el mismo argumento les dicen a ecuatorianos y chilenos y argentinos y peruanos y marroquíes y senegaleses y tunecinos, que sobran. Con el mismo argumento que emplean contigo pero distinto. Son otros los que sobran.

Tirar de hemeroteca es lo peor que le puede suceder a un político: Europa Press. 8 de agosto de 2012. Declaraciones de Rafael Hernando, portavoz del PP en el congreso: «(El dinero público) hay que administrarlo y hay que elegir cómo se prestan los servicios para que sean lo más amplios, los más cercanos y no se discrimine a ninguna persona en función de sus rentas», Prefiere que se cobre por la prestación del servicio «a quienes no tienen que estar» en España que «a personas que pagan sus impuestos» y que están en el país de forma legal. «Es una cuestión de opción y alternativas en un momento en el que vivimos». Informativos Cuatro. 8 de febrero del año 2008. Declaraciones de Mariano Rajoy, Secretario general del PP: «Quiero proponer que establezcamos un contrato de integración entre los españoles y los inmigrantes que lleguen a este país. Mediante este contrato de integración, los inmigrantes se comprometerán a cumplir las leyes, a respetar las costumbres de los españoles, a aprender la lengua, a pagar sus impuestos y cotizaciones como todos los demás. Nunca habrá más regularizaciones masivas. Cuando yo gobierne voy a combatir la idea de que en España, a diferencia de otros países de la Unión Europea, se puede entrar

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ilegalmente. Voy a crear una agencia de inmigración y empleo que trabajará para atender las necesidades de las empresas privadas españolas». El País. 7 de febrero de 2008. Declaraciones de Arias Cañete, Secretario ejecutivo de Economía y Empleo del PP: «La mano de obra inmigrante no es cualificada. Ya no hay camareros como los de antes» Incluso para las elecciones autonómicas del 2010 Alicia Sánchez Camacho se convirtió en la heroína, Alicia Croft que, subida a una gaviota, en un videojuego que lanzaron los cachorros de las Juventudes del PP, solucionaba los problemas de Cataluña a tiros. Entre las dianas podíamos encontrar independentistas catalanes y como no, inmigrantes que caían en paracaídas. Atrás parece que ha quedado esa obligación de los políticos de promover la convivencia y no romperla o alterarla como vemos y oímos desde la caverna mediática que da cobertura y legitimidad a individuos como Josep Anglada (PxC), Alicia Sánchez Camacho, José Ignacio Wert, Ana Botella o Esperanza Aguirre Gil de Biedma (PP) y de igual modo criminaliza a medios como Tele K (Vallecas) o ejerce su influencia para quitarse del camino a periodistas -que no es que sean demasiado incómodos- como Ana Pastor o Javier Gallego (RNE3 Carne Cruda). Incluso medios internacionales están recogiendo la caza de brujas ideológica que Rajoy está llevando a cabo contra periodistas del sector público español. Es curioso cómo cambia radicalmente el discurso de la derecha cuando son los españoles los que emigran, más aún si están formados por el propio Estado, lo que es más grave por que no asistimos a una fuga de mano de obra, sino a una fuga de cerebros:

Público. 21 de febrero de 2012. Sobre unas declaraciones de José Ignacio Wert. Ministro de Educación, Cultura y Deporte: «Para el ministro de Educación, José Ignacio Wert, que los investigadores españoles tengan que salir del país para ejercer no es algo “negativo”. De hecho, en su opinión, si luego hay recursos suficientes para su regreso, “es una de las mejores cosas” que pueden hacer en su carrera científica.»

Pool e nas d Norue frene -dond que n que n ba. L tas. S derita golpe

“Mientras, los que hace diez a taban de «tsun torio», ahora p que te tachan d no te planteas m al extranjero a trabajo que tu p capaz de ofrece

Siempre en países en recesión -como le sucede actualmente a Españasurge el mito del dorado. Mi abuelo dice que hay que desconfiar cuando te dicen cosas del estilo: «en Alemania se amarran los perros con longaniza». Ni en Alemania ni en Noruega. Fue hace tan solo una par de meses cuando se me puso la piel de gallina al leer el reportaje de El País en el que contaba cómo más de doscientos cincuenta españoles vivían de la caridad de comedores sociales y albergues financiados por el Estado noruego. Muchos de ellos deslumbrados por el lujo y la amabilidad que escupía un televisor cualquiera mientras emitía: Españoles por el mundo.

Los que estamos terminando de preparar las maletas porque nos negamos a ver cómo el país se va a la mierda, rezamos porque en el extranjero no sean de la misma calaña que los muchos españoles que trataban como escoria a peruanos, marroquíes y ecuatorianos (en ningún lugar me han tratado con tanto cariño como en Marruecos o Ecuador). Rezamos porque el auge de la ultraderecha en Europa -como denuncia el sueco Daniel

H inclus de ha arte. S diz no Montp La Ca me al Esos q costu por su ñol. C Balea lengu gan d inglés llorca del pa el cas drid, l tradic dieron


en su revista EXPO- que ha protagonizado escedantescas como el atentado de Anders Breivik en ega, se frene en seco, de la manera que sea. Que se en seco no sólo en Alemania, Suecia y Noruega, de nos venden constantemente que son mejores nosotros- sino también en España. Por la cuenta nos trae no podemos seguir escupiendo hacia arri-

Los que nos queremos marchar somos antipatrioSí, antipatriotas. Ser patriota no es llevar una bana de España en el cuello, ni en la muñeca, ni darte es de pecho porque hayamos ganado el Mundial y las últimas dos Eurocopas. Ser patriota es quedarse y aguantar, en 1973 Pinochet dio el golpe en Chile y el MIR -(Movimiento de Izquierda Revolucionaria) Grupo armado de izquierdas- expulsaba a cada miembro que salía del país como exiliado político -y el Estado amablemente le ponía una «L» en su pasaporte, para que a nadie le pasase desapercibido- había que quedarse y luchar. Patria o Muerte.

s mismos años alernami migrapoco menos de idiota si marcharte a buscar un país es inerte”.

Hemingway decía que en París era pobre y feliz, so otros como Henry Miller añadieron que morir ambre en París siempre iba a estar considerado un Sin embargo hay veces en las que pienso que Cáo es un lugar tan malo para la hambruna. Cambiar parnase por El Pópulo y el río Sena por la playa de aleta. A veces pienso eso y me maldigo tostándol sol y recuerdo a los inmigrantes que nos gustan. que como decía Rajoy se han adaptado a nuestras umbres y hablan la lengua de España. El español, upuesto; nada de catalán, euskera o gallego. EspaCon todas sus letras. Pienso en esos alemanes de ares y la Comunidad Valenciana, que ya hablan la ua de Cervantes con acento vallisoletano y reniede periódicos hechos expresamente para ellos en s o alemán, como el que se edita en Mallorca -Maa Zeitung-. De hecho, aunque la memoria histórica aís sea la de un pez, seguro que podemos recordar so de David Beckham, quien tras vivir años en Malogró el deseo de Mariano Rajoy de adaptarse a las ciones españolas y tanto él como su mujer aprenn encantados la lengua y la cultura de Cernuda.

Sol. Calor. Hace calor. En Noruega no hace calor. Quiero ir a Noruega y casarme con una mujer de pezones plateados que me diga: «Salva, menos mal que estás aquí», quiero pensar que con mi carrera y con mi máster y mis tres idiomas no voy a dormir en la calle, ni a comer salmón pasado en un comedor social, ni a rogarle a la embajada española en Oslo que me repatríe porque no tengo dinero ni para un vuelo de Ryanair, Oslo-Sevilla. Me tuesto al sol y recuerdo lo que este país era, lo que esta España mía, esta España nuestra, era. Recuerdo como si fuera el fantasma de Georges Perec apuntando en una libreta alguno de sus estúpidos «Je me souviens». Recuerdo a Jose Luís López Vázquez, Paco Martínez Soria, Antonio Ozores y Alfredo Landa, y sin poder evitarlo me siento heredero de ellos. Me siento el actor secundario de Manolo La Nuit (1973), El turismo es un gran invento (1968) u Operación Cabaretera (1967); sólo que no envidio la libertad de poder pasear en bikini o desnudo por la playa, sino llegar a fin de mes con la dignidad que el Estado español actualmente es incapaz de darme. Íñigo Errejón y Pablo Iglesias hablan de una crisis del régimen, y seguramente tengan razón, pero soy más vanidoso que ellos, y por supuesto menos inteligente; así que más que pensar en el régimen y en la patria, decido escoger qué chaqueta voy a meter en la maleta mientras en mi cabeza Kurt Cobain recita: Gotta find a way to find a way when I’m there/ Gotta find a way, a better way, I had better wait, y sonrío porque sé que Territorial Pissings tiene solo cuatro acordes. Sólo, cuatro, acordes.

G.

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Rinc贸n vietnamita

CHIN

LA

Menos Imagine y m谩s something to be.

La Chin la incor tad del papal d Desde q Imperio ca y las de Vietn aprende Su grito GRUN ces tien ta.

Blog: la @vietn


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NOISE

noise. En plena época de bipartidismos y moderación, rrección política es más necesaria que nunca. A misiglo XX tuvimos el ejemplo de que no todo es blanco de fumata, sino que también existe el negro pantera. que Ho Chi Minh y el Vietcong dieran una lección al o en aquella Guerra orquestada desde la Casa Blans cloacas de la CIA, decidimos mudarnos a la selva nam para proseguir con nuestro quehacer diario y er de la gente que consideramos imprescindibles. o de guerra: ¡Socialismo y Barbarie! Colaboran con NDmagazine desde nuestros inicios y desde entonnen su espacio en la revista en este Rincón Vietnami-

achinoise.net namitas

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«Si Working class hero is something to be, el Working class hero protagonizaba huelgas y protestas sindicales contra quienes cantaban Imagine al más puro estilo de un Ministerio en la novela 1984».

l 8 de diciembre de 1980, en plena calle de Nueva York, caía abatida una persona entre tantas que mueren asesinadas en la antigua puerta de EEUU desde Europa. Quien blandía el arma, un chaval llamado Mark David Chapman, quizás escuchando voces de J.D. Salinger en su interior, se quedó en el sitio hasta que se declaró culpable por delito flagrante de asesinato. Ese hombre que caía al suelo, aseguran las fichas policiales, era un activo consumidor de cocaína y drogas en general, apoyó económicamente a los Panteras Negras, fue un activo manifestante contra la guerra de Vietnam y, quizás lo peor de todo, se ganaba la vida haciendo rock’n’roll. Podría considerarse el antipatriota por antonomasia con la salvedad de que no era estadounidense, sino inglés. Este melenudo con la cuarentena recién estrenada se hacía llamar John Lennon, figura clave en la música del siglo XX que revolucionó, con perdón, la música negra mediante pop, beat y mensajes satánicos. De él dicen que creó el himno pacifista, Imagine, versionada cientos de veces y dedicada a igual número de conflictos en el mundo, ya sea en Palestina, Sri Lanka o Colombia. Un piano de cola blanco siempre será identificado como «el que tocó John en el videoclip de aquella canción»

E

mientras Yoko Ono, la artista conceptual japonesa, abría ventanas como si no hubiera mañana. Gracias a él hemos imaginado un mundo sin cielo, sin infierno ni posesiones, donde no sólo el autor era «el único soñador» evocando un Fuenteovejuna mundial. Incluso se canturreó cuando aquel muro de ladrillo que dividía Berlín dejaba ver de una acera a otra del Checkpoint Charlie. Imagine, además de con el piano, siempre ha sido identificada con una vela encendida o una vigilia en la puerta de algún importante edificio en la que sólo faltaba Mahatma Gandhi, el “otro” del dúo pacifista. Definitivamente, Mahatma&John era la pareja idílica sin haberse conocido, la de la casa con valla blanca, como el vestido del primero y el piano del segundo, la de ese 30 de enero en el que se pide “el fin de las guerras” con un grito sordo y desesperado. La cuestión: ¿es el escaparate de la desobediencia civil post-guerra fría igual de blanca que la inocencia de Imagine? Sin ánimo de aguarle la fiesta a nadie, y centrándonos en la figura del exconsumidor británico de LSD,


cualquiera puede ver el resto de la discografía del cantante de la que sacamos perlas solo con ver los títulos: Working class hero, Power to the people o, leyendo un poco más, God, tema que puede resumirse en una sola frase, Kill your idols, muy punk, por cierto. Si Working class hero is something to be, el Working class hero protagonizaba huelgas y protestas sindicales contra quienes cantaban Imagine al más puro estilo de un Ministerio en la novela 1984, los Masters of War que tampoco creían en Zimmerman. Una época, los ’60, muy convulsa, donde el miedo de los pueblos hacia los gobernantes daba la vuelta convirtiéndose en adoquín contra el stablishment. Aparecían nuevas formas de hacer política, incluso el renacimiento de la guerrilla urbana como respuesta de libertad. Las dictaduras fascistas de Sudamérica, apoyadas por un tal Henry Kissinger y el gabinete de EEUU, fueron foco de masivas manifestaciones denunciando esa fase superior al capitalismo que es el imperialismo. La Guerra Fría entre EEUU y la URSS indicaba un «todo vale» para el bando yankee por motivos de «seguridad» y por ello, el creado Comité de Actividades Antiamericanas persiguió a cientos de personas acusadas de “conspiración” y “antipatriotismo” tildándolas de «comunistas». No sólo John Lennon tuvo su ficha en un Comité que, presumiblemente, aún no ha cesado en su actividad, sino que provocó la huida de «brujas» como Charlie Chaplin o Dalton Trumbo. ¿Mereció el «activista musical por la paz» un seguimiento tan cercano del FBI si lo único que pedía era precisamente eso, convivencia y concordia? A veces, es necesario investigar en aquel rincón oscuro donde el poder no quiere poner bombillas, ya sea en Sudáfrica, el Raj (Pakistán e India bajo mandato británico) o el Ulster, no vaya a ser que «nos tiremos con nuestros/as amigos/as a las colinas». Ya nadie recuerda, tampoco, la figura declarada de Nelson Mandela como «terrorista» para las administraciones de Ronald Reagan (EEUU) y Margaret Thatcher (Reino Unido) en los ’70 y ‘80. A fin de cuentas, quizás es mejor apropiarse de figuras para la apacible lectura en la sección de libros de El Corte Inglés ofreciéndole la cara amable que invirtiendo en bombillas inductoras de subversión. ¿Y las mujeres, las Nigger of the world? Preferimos no hablar, sumisas Cenicientas de cuento ahogadas en cuello de Botella. Escuchar la Cara B de tu disco favorito es, a veces, una tarea peligrosa que llama a la rebelión y la emancipación social, imaginen si le damos la vuelta al disco de manera generalizada.

En definitiva, menos Imagine y más Power to the people. It’s something to be. La Chinoise

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El infierno se congelará a de que Rajoy nos saque de

hesión de la Un Las Palmas de Gran Canaria (1989). Es estudiante de las carreteras a Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de que por tener un Madrid. Ha militado en la Asociación Universitaria Con- dinero iba a cae trapoder y en la plataforma Juventud Sin Futuro. En la unos pocos sí lo actualidad es redactor en La Tuerka y en Fort Apache. contentar con la permitía hipote da; he ahí el pec españoles para esde hace unos años venimos sufriendo las consecuencias decir que aquí todos «vivimos por e de un modelo de desarrollo diseñado por, y para, las élites justificando así una salida regresiv políticas y económicas de este país que lleva funcionando, Este atolladero donde nos man con más o menos cambios, desde antes de la Transición. El diagser fruto de dos circunstancias: o nu nóstico es por muchos conocido y de él se ha escrito mucha tinta: la incompetentes que han sido consta construcción y el turismo como los pilares sobre los que reposaba unos oportunistas que han decidido el crecimiento de la economía española, la reconversión industrial como clave para el disciplinamiento de la clase trabajadora, la explosión de la burbuja inmobiliaria y el subsecuente comienzo del sangriento goteo en forma de 6 millones de parados, recortes en los servicios públicos, y lo que nos queda de este largo invierno patrocinado por la Troika.

por Hector Meleiro @hmeleiros

D

Este modelo de desarrollo basado en actividades económicas de bajo valor añadido es la base material sobre la cual se edificó el Régimen fundado en la Constitución de 1978, y es a su vez el origen de los grandes problemas que, de manera agravada, vivimos en España como consecuencia de la crisis económica. Dicho modelo de desarrollo fallido no sólo se ha demostrado incapaz de proporcionar un bienestar suficiente y generalizado a para los habitantes de este país, sino que nos ha dejado un paisaje lleno de grandes infraestructuras sin utilizar, como el famoso aeropuerto sin aviones de Fabra, que a pesar de no estar en funcionamiento cuenta con su debido director y con su debido salario de escándalo, o el aeropuerto de Ciudad Real que habiendo costado más de 1000 millones de euros se pretende ahora vender por menos de 100 . También nos ha dejado un país saturado de viviendas vacías que el poder político se niega a ceder a las familias desahuciadas forzando su venta o sometiéndolas a un régimen de alquiler social. El gobierno se empeña en que la marca España es la selección de fútbol, pero en realidad se parece más a una panorámica de Seseña o a una familia desahuciada. No es hasta hace poco que nos empezamos a enterar de que muchas de estas grandes obras han podido ser concedidas a cambio de «donaciones» de grandes constructoras, o incluso que los presupuestos habrían sido hábilmente inflados para aumentar el margen de beneficios teniendo la certeza de que el concurso estaba más o menos apañao. Recientemente se publicaba un informe del Tribunal de Cuentas Europeo en el que se señalaba que el coste de la construcción de las carreteras en España, financiadas con fondos de co-

Es falso que e ralismo no de intervención tado en la economí bien la necesita: so la ayuda de las inst nes del Estado los g des liberales de est se han hecho ricos, méritos propios”.

español. Porque, aunque el tono de l cesivamente estrambótico como pa tampa fiel y realista, la obra de Berl cómo han funcionado las cosas en e franquismo, donde hacerse rico siem connivencia con el poder político; el que de repartidor de periódicos se c en su mansión el primer billete que si es que ha existido alguna vez má de Hollywood. Es falso que el liberal del Estado en la economía, más bien las instituciones del Estado los gran hecho ricos, no por méritos propios.

Precisamente Mariano Rajoy m de la inexistencia de procedimiento nes. A modo de pregunta retórica di


antes e la crisis.

nión Europea, llega a doblar el de alemanas . Este país se ha creído nas infraestructuras faraónicas el er del cielo, y lo cierto es que para o hizo, pero la mayoría se tuvo que a pequeña parte del pastel que les ecarse para adquirir una viviencado original que cometimos los a que nuestros políticos pudiesen encima de nuestras posibilidades» va de la crisis.

ntienen acorralados sólo puede uestros gobernantes son unos antemente mal asesorados o son o hacer uso de las instituciones” públicas para engrandecer su patrimonio y el de sus amiguetes. Seguramente haya de ambas cosas. Como decía uno: «yo estoy en política para forrarme», una frase tan burda y tan descarada que no podría ni aparecer en La Escopeta Nacional, ese maravilloso retrato del capitalismo la película sea humorístico y exara ser entendida como una eslanga es una buena caricatura de este país desde mucho antes del mpre fue sinónimo de cercanía y l estereotipo del self-made man convierte en millonario y enmarca e ganó no existió nunca en España, ás allá de la ficción de los estudios lismo no desee la intervención n la necesita: sólo con la ayuda de ndes liberales de este país se han .

el libeesee la del Esía, más olo con tituciogrante país , no por

me resulta la expresión más clara os meritocráticos en las institucioiré que cómo es posible sino que

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haya llegado a Presidente del Gobierno un tipo que confunde Mallorca con la «Isla de Palma», que saluda al Gobierno cubano frente a las autoridades de Perú, que se le olvida que es él el Presidente del Gobierno, que no «entiende su propia letra» cuando le toca responder a una sencilla pregunta del público, que no sabe lo que es un bono bus, o que ni se prepara él mismo el que seguramente se convierta en uno de sus discursos parlamentarios más recordados de su carrera, en el cual decidió leer hasta la última letra del texto que sus asesores le habían endosado, haciendo pasar al país el ridículo de haber elegido a alguien tan inepto que no es capaz de diferenciar en un texto lo que debe ser leído y lo que no (fin de la cita). Siempre nos podemos consolar con que hay más ciudadanos que no le votamos que los que sí lo hicieron. Buena muestra de la incompetencia de Rajoy es su prácticamente nula exposición a los medios de comunicación. El hecho de que Soraya Sáez de Santamaría comparezca más a menudo que el Presidente dice mucho de cuánto se valoran en el Gobierno las capacidades retóricas de Rajoy, que es incapaz de improvisar respuestas frente a preguntas imprevistas. Hasta tal punto esto es cierto que necesita esconderse tras una pantalla de plasma tras la cual está protegido de las preguntas de los periodistas. Por supuesto, si viene un mandatario extranjero tiene que aparentar transparencia y admite alguna que otra para no parecer un presidente bananero. Mariano Rajoy es tan solo el resultado de una lucha por el poder dentro del Partido Popular en la cual no operan tanto las cualidades, los méritos o los votos, sino la capacidad de las familias y grupos de poder de conseguir delegados en los congresos a cambio de carteras ministeriales, puestos de nombramiento directo, puestos en listas electorales y demás prebendas; se requiere en definitiva lo que en política de partido suele ser llamado fontanería, para la cual uno no se tiene que encargar en persona. Y esto es más o menos igual de cierto con respecto a casi todos los partidos políticos importantes en el Estado español. Está ya ampliamente asumida por los ciudadanos la inexistencia de mecanismos de transparencia y de elección democrática tanto en los partidos, como en el resto de las instituciones del Régimen. Y éste es uno de los grandes tumores de los que sufre el agotado Régimen del 78’, que si no despliega rápidamente un ejercicio de transformismo político está abocado a ser barrido por la historia. Claro que con esto no quiero decir que necesariamente lo que venga después sea mejor que lo que existe ahora. En fin, sería estúpido creer que todos los políticos son unos estúpidos negligentes, porque eso significaría que nosotros somos más estúpidos y negligentes si cabe. De hecho entre los pasillos del Congreso y las sedes de los partidos merodean muchos que son astutos, inteligentes y muy capaces. Pero en el fondo la miseria moral e intelectual de nuestra clase política no es el problema. El problema es más bien el compromiso de esa clase como fuerza colectiva con un proyecto político determinado, el del ajuste del déficit y el austericidio, que nos encamina en la senda del empobrecimiento generalizado que ya recorrieron otros países antes que nosotros, y que, como mucho, nos ofrece un puesto en la periferia de Europa en la que abundan los empleos precarios y los salarios de mierda; y donde en vez de hablar de desahucios se habla de Gibraltar.

Spain is different. G.

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Phonsavan, Laos: La herida abierta de una guerra que no fue


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Ale Oseguera Guadalajara, México (1982). Periodista. Ha trabajado como locutora de radio tanto presentando música, como cubriendo temas de política internacional e inmigración. También se ha dedicado al periodismo y la gestión cultural. Escribe desde que aprendió a hacerlo, y sus textos, entre cuentos, artículos y guiones, han sido publicados tanto en medios virtuales como impresos. Actualmente reside en Barcelona, trabaja en una novela y mantiene un blog de pensamiento libre así como una columna en GRUNDmagazine. http://www.grundmagazine.org/ blogs/ni-de-aqui-ni-de-alla-blogs/ http://dobleaire.wordpress.com/


GRUNDmagazine 3 Ale Oseguera

L

legamos a Phonsavan pasadas las cuatro de una tarde de enero nublada y fría. Es la hor habitual de llegada, ya que al parecer, en esta zona de Laos no se viaja de noche. Al menos no si eres un turista. El camino que te trae aquí desde Luang Prabang –una ciudad d una mezcla arquitectónica enre asiática y francesa que fuera la primera capial del país– es a través de unas verdes montañas de tierra arcillosa. Hay que ir desde las orillas del río Mekong hasta donde la tierra se toca con el cielo en un estrechísimo y sinuoso camino no apto para quienes el vaivén del automóvil les provoca náuseas.

El panorama está plagado de pequeños pueblos de carretera que existen justo a los costados d ese camino de dos vías. Una hilera de casitas de bambú y otras maderas se aprecia a traves de los cristales de la miniván. Las de la derecha quedan pegadas al muro de la montaña; mientras las otras miran al vacío. Imagino como serán las vistas muy temprano por la mañana, blancas y espesas como la neblina que inunda estos lugares silenciosos, casi fantasmales. Por el mediodía aparece la vida humana, también a los costados del camino de pavimento. Los lugareños apalean hojas de palma contra el suelo en un afán de suavizarlas. Esas hojas se convertirán en escobas artesanales que los turistas podrán comprar en los mercados de las grandes ciudades, o podrán usar en sus habitaciones del guesthouse, porque ahí le dejan una a los huéspedes para ve-tú-a-saber-qué. Quizá para eliminar a uno de esos gigantescos bichos que visitan los lavabos por las noches.

Phonsavan aparece desértica. Todavía está bañada con la luz del sol vespertino que se difumina en un blanco cegador. Un grupo de gente se abulta frente a las únicas dos minivanes que han traído hasta aquí a los turistas. La segunda viene de Vientiane, la capital. Nos ofrecen, en un inglés bastante comprensible, hospedaje a precio de ganga, aunque la oferta parece excesiva en comparación con lo que te cuenta la Lonely Planet. Esta guía te recomienda algunas pensiones por las que puedes pagar sólo 40.000 kips por una habitacion (1 dólar estadounidense = 8.000 kips). El turista puede, o bien dejarse llevar por alguno de estos promotores, o hacer el camino a pie, con la mochila a cuestas. No hay que andar mucho; una de las pocas avenidas de la ciudad, amplia pero corta, está al salir de la estación. En ella se encuentran la mayoría de pensiones. 70.000, 50.000 kips, la oferta no sobrepasa los 100.000, salvo en algunos sitios donde cada kip que estás pagando parece sinónimo de lujo.

Finalmente volvemos a la primera guesthouse que visitamos. No las vimos todas, pero tampoco hubiese sido difícil. La ciudad es pequeño pero siempre hay cuartos disponibles, puesto que los turistas que alcanzan a llegar aquí no se quedan ni veinticuatro horas. Conseguimos una habitación por unos 7 dólares por noche divididos entre dos: mi compañero y yo. Ducha con agua caliente, toallas y sábanas limpias, una escoba e internet; éste último es una excepción que agradecemos.

Las calles de Phonsavan, terregosas y desoladas, nos esperan para recorrerlas. Hay que hacerlo. Hay que aguantar la mirada desconfiada de los lugareños. Ellos no saben aún que se han ganado un lugar en las guías turísticas de mochileros, y se preguntan qué hace toda esta gente aquí. Los qu más experiencia en el turismo tienen, saben lo que hay que explotar y no dudan en contártelo: aguas termales, cuevas con reliquias, las antiquísimas Plains of Jars y los vestigios de la guerra.


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Una bomba hecha bar Para cuando el reloj marca las 7 de la tarde ya el cielo se ha oscurecido del todo. La amplia avenida es escasa en transeúntes. Apenas unos cuantos lugareños y turistas van y vienen de un lado a otro, con la inevitable imposibilidad de ir a cualquier sitio. Unos cuantos locales están abiertos. En su mayoría son restaurantes que sirven noodles y arroz. También hay bares con mesas de billar, un restaurante de comida india regentado por una familia –niños incluidos–, y un bar que resalta por moderno y luminoso, cuyo dueño es un irlandés que encontró la manera de enamorarse de una laosiana y casarse con ella.

leitmotiv del Bombie: “Te contamos la verdadera historia de Phonsavan”.

En la provincia de Xiangkhouang –de la cual Phonsavan es su actual capital– se libraron varias guerras durante el siglo XX: La documentada Guerra de Indochina (1945-1954), librada entre Francia y los nacionalistas vietnamitas por la independencia de la Indochina Francesa (Camboya, Laos, Vietnam del Norte y Vietnam del Sur). Y la poco conocida Guerra Secreta, el bombardeo más inhumano y salvaje de la historia de la humanidad cometido por el gobierno de Estados Unidos desde 1964 y hasta 1973. Nos decidimos por el Bombie bar para to mar una cerveza Lao, la típica del país. El lugar Durante la Guerra de Vietnam (1964-1975), nos recibe con su obvio cascarón de bomba que el gobierno de Laos se declaró neutral. Tenían anuncia el nombre del diminuto recinto. Sus peentonces su propio conflicto político y bélico, una queñas paredes están plagadas de memorias de guerra civil en la cual el Pathet Lao se hizo con el guerra. Unas cien fotografias han sido impresas y control de la nación. Como dato curioso, la actual pegadas una al lado de la otra, junto con un gran bandera fue instaurada por este movimiento inmural hecho de granadas, bombas, armamento, surgente comunista. Su área de actuación fueron explosivos y otros trozos de artillería. Las image- esas frondosas montañas del norte de Laos, casi nes revelan aviones, soldados, políticos, azafatas, en el límite con Vietnam, donde coincidían tanto cráteres, pueblos y niños con las extremidades en territorio como en ideología con el Viet Cong y amputadas, y una invitación a ver un documenel Viet Minh. tal. Ésta, y todas las noches desde que existe el Bombie, se proyecta uno sobre la Guerra Secreta. El padre del dueño del local participó en la producción. Fue el guía que acompañó a los reporteros extranjeros durante la realización, conduciendo a través de la selva montañosa y sirviendo de traductor. La película, que relata las atrocidades cometidas durante el conflicto, nos deja un mal sabor en la boca, un asco que compartimos, y el logro del

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No obstante la neutralidad política de Laos, el gobierno de Estados Unidos arrojó más de dos millones de toneladas de artillería en un total de 580.000 misiones de bombardeo. Esto es igual a realizar un ataque cada ocho minutos, las veinticuatro horas del día, durante los nueve años que duraron estas misiones.

Los objetivos del gobierno estadounidense durante esta llamada Guerra Secreta eran dos. En primer lugar, apoyar al Gobierno Real de Laos contra la expansión roja del Pathet Lao. Y en segundo, impedir el tráfico de personas y armamento de Vietnam del Norte a Vietnam del Sur por la vía de Ho Chi Minh, un camino que en su mayoría se encuentra en el lado laosiano. Para ejecutar sus tareas, la Agencia Central de Inteligencia norteamericana (CIA por sus siglas en inglés) infiltró agentes a través de vuelos supuestamente comerciales de Air America tanto a Laos como a Tailandia. Esta aerolínea era secretamente propiedad de la CIA. Air America realizaba también misiones de ayuda humanitaria, por supuesto. Durante esos años, arrojaron paquetes de arroz y medicamentos que los laosianos recogían y almacenaban sin acabar de comprender porque a veces caía alimento del cielo, y otras veces, explosivos. La antigua capital de la provincia fue completamente destruida. De esa ciudad, que alguna vez compitió con Luang Prabang en esplendor y belleza, quedan sólo reliquias. Los campos de Xiangkhouang, fértiles y bondadosos, permanecen intactos de la mano del hombre por su imposibilidad a ser traspasados sin arriesgar con ello una pierna, un brazo o la vida entera. Los habitantes de la región no pueden sembrar, ni construir escuelas u hospitales. No podían incluso abrirse al turismo por los elevados riesgos que son consecuencia directa del abuso armamentístico de una guerra que ni siquiera era la de ellos.

La familia Phetrasy Somos apenas unas ocho personas en el Bombie bar, pero ya es suficiente para que parezca lleno. Todos hablamos inglés pero nuestros acentos delantan nuestras variadas nacionalidades. El dueño, Milan Phetrasy, es hijo y nieto de protagonistas de la Historia de Laos. Milan es periodista de vocación. Afirma que hay una falta total de conocimiento sobre lo que pasó en Laos. Tanto de los mismos laosianos como de los extranjeros, los estadounidenses específicamente. Por su bar pasan decenas de turistas al año que se quedan perplejos ante la realidad. “Se sienten culpables”, dice, “muchos lloran cuando se enteran y me piden disculpas. Otros vuelven, intentan ayudar de alguna manera. Dan dinero, colaboran en proyectos sociales. Pero no pueden hacer nada. Los estadounidenses no pueden hacer nada porque su gobierno no les cuenta la verdad”. Milan también fue militar, como su padre; pero a él ya no lo alcanzó la guerra. Nació en 1979. Habla inglés con extrema fluidez y se maneja bien en árabe y chino, además de en su lengua materna. Después de ser monje budista, trabajó para la agencia de viajes que montó su padre, pero él quería hacer lo suyo: escribir y ver el mundo. Tuvo la oportunidad de viajar a la República Checa, anterior Meca europea del comunismo, y volvió a Phonsavan a poner su grano de arena en la construcción de la memoria de su pueblo. Milan espera el día en que pueda culminar un libro que su padre dejó inconcluso, y terminar de plasmar su apellido en la memoria de esta desolada provincia de Laos. Después de pelear durante la Guerra Civil con el Pathet Lao, el padre de Milan lideró la conversión de las Plains of Jars (Llanuras de Jarras), en sitios turísticos. Fue él quien redactó el documento de proposición para realizar esta limpieza en la que han colaborado potencias extranjeras como Alemania. Estos espacios arqueológicos consisten en decenas de jarrones megalíticos, de todos los tamaños, dispersos en el paisaje. Se cree que datan del año 500 A.C. Desafortunadamente, muchos fueron destruidos por los bombardeos. Hay tres sitios que actualmente están disponibles para visitas turísticas, aunque los caminos por donde puedes andar son delimitados y señalizados, ya que no es garantía que la totalidad del suelo esté libre de metralla. En el más grande, el que pudimos conocer, hay también señalizados cráteres de bombas y líneas de trinchera.

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El hermano mayor de Milan ha heredado la agencia de su padre. Intenta enlistarte en su tour con la afirmación sincera de que no hay nadie que conozca mejor que él los secretos de la guerra. Aprovecho su disposición a hablar y le hago una pregunta: ¿Cómo se vive el tema de una guerra que ya terminó, pero cuyas heridas continúan abiertas? Inevitablemente me habla del Agente Naranja, un químico utilizado por Estados Unidos durante la guerra de Vietnam. Lo vertían en los ríos para contaminarlo todo y a todos. Aún ahora, sus efectos siguen activos, se pasan de manera genética a la tercera generación. Los nietos de aquellos que ingirieron el químico nacen actualmente con malformaciones. No puedo evitar recordar la exhibición del World Photo Press 2011 que incluía el retrato de una niña vietnamita con la cara deformada, exhibiendo la huella del Agente Naranja. De inmediato pienso en la comida y en el agua que ingerido hoy, en la ducha que me he pegado apenas entrar en la habitacion.

A 40 años del bombardeo

En Phonsavan es posible alquilar una motocicleta para hacer uno mismo el recorrido de la zona. No obstante los escasos indicadores en la carretera y un mapa a manera de cómic que a veces resulta imposible de leer para los lugareños, es posible conocer las cuevas que servían de refugio a los laosianos. Subes la montaña y entras a la zona en soledad, con apenas una linterna que te presta el encargado. Tras caminar por un sendero entre la abundante vegetación, aparecen frente a ti unas grutas de entrada imponente. En el suelo de la cueva que servía como hospital todavía pueden encontrarse frascos y ampolletas vacías esparcidas por el suelo, además de abejas y otros insectos.

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tor no duda en decirnos que uno de los grandes obstáculos es no tener los mapas que siguieron los pilotos estadounidenses para arrojar las bombas, a pesar de haberlos solicitado en varias ocasiones. En la calle principal de la ciudad hay otro recinto que funciona como centro de difusión y museo. Se muestran los diferentes tipos de bombas encontradas, estadísticas sobre las víctimas, datos históricos, los logros del pueblo en cuanto a la reconstrucción de su vida cotidiana, y lo que se hace con las donaciones.

Durante esos años, No hace falta visitar de batalla en arrojaron paquetes campos Phonsavan para sentir de arroz y medicamentos las huellas del conflicto. Hasta en el aire se respique los laosianos reco- ra el legado y la continua existencia de una guerra gían y almacenaban sin Las montañas sirvieque no fue. La ciudad se ron de protección para los acabar de comprender ha construido con estos locales y fueron el Watervestigios. Las bombas loo de los Estados Unidos. porque a veces caía ali- que han podido ser desEs por la complejidad del activadas se han convermento del cielo, y otras territorio que muchas de tido en la materia prima las bombas no llegaron a de un pueblo que no pueveces, explosivos». estallar. No eran arrojadas de utilizar sus propios con la distancia necesaria para que funcionaran como era debido. Y es también por esta razón que actualmente, a 40 años del final del bombardeo, aún siguen explotando.

recursos naturales. Las bombas se convierten en macetas, bancos, mesas, columnas, tejados, ceniceros, letreros. Las cucharas con las que se agita el azúcar del té de gengibre que sirve Milan están hechas de ese metal; Phonsavan ha instituido un centro encarga- también los tenedores, los platos, otros artefactos do de detonar y encontrar los explosivos que aún de cocina y pulseras a manera de souvenir. Su se esconden entre los árboles. Organizan brigadas reutilización es una de las principales fuentes de de desactivación, capacitación técnica y psicoló- ingresos económicos de los laosianos de Xiangica para los voluntarios y trabajadores, y análisis gkhouang. Por esta razón, todavía resulta difícil del material rescatado para su reutilización. Tam- convencer a niños y jóvenes de que no deben tobién se encargan de señalizar las rutas seguras car el metal que encuentran, a veces, enterrado en para que tanto los locales como los turistas pueel camino mientras vuelven de la escuela o miendan moverse en el territorio. Cuentan con ayuda tras juegan en el campo. de varios gobiernos extranjeros, aunque su direc-

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Las nubes y los fantasmas Mi compañero y yo pasamos en Phonsavan cinco nublados días, más de lo que un turista promedio se queda. La mayoría de extranjeros llegan allí sin sospechar que este lugar está lejos de ser un paraíso asiático como el de las guías. Generalmente se quedan una noche. No tienen otra opción. No hay manera de huir de la ciudad cuando ya está oscuro. A pesar de la hostilidad con la que parece recibirte esta ciudad, no cabe duda de que la simpatía y la generosidad, de la que tanto se habla en las guías sobre el sureste asiático, existe. Los laosianos que intentan venderte insistentemente una habitación o un recorrido turístico, como el hermano de Milan, tienen el objetivo de que la gente se quede más tiempo, que conozcan Phonsavan y su Historia. Buscan que los fantasmas de la guerra que pasean por esas calles terregosas sirvan para algo, así como sirven los esqueletos de las bombas y unos jarrones elaborados hace más de 2000 años. Quizá Phonsavan no era el sitio más adecuado para intentar hacer autostop. Todos aquellos con quienes compartimos nuestro connato de aventura intentaron convencernos de irnos de allí en miniván. Milan incluido. Sin embargo, después de un par de horas de espera en una gasolinera, tuvimos las suerte de que nos recogiera Phet, un joven trabajador que llevaba a su familia hacia Vientiane para pasar unos días. Nos despedimos de Phonsavan con una sonrisa melancólica y una sensación que mezclaba la rabia con la impotencia, una especie de nostalgia que nos acompañaría todo el trayecto, ahora de bajada, a través de las espesas nubes que cubren los picos de las lastimadas montañas de Laos. G.

1. Este texto fue escrito después de un viaje a Laos en 2012. 2. Autoría de las imágenes: Ale Oseguera y Basek Bores.


El

FÚTBOL un detrás de los focos por

LOLO ROMERO

Lolo Romero (1984). Filólogo. Ex montador de escenarios, gestor cultural, crítico musical y profesor. Ha colaborado con revistas y blogs como Freek Magazine, LibrosyLibretas, Galimatías Cádiz y mantiene una columna en GRUNDmagazine: «De la cabeza a los pies». http://www.grundmagazine.org/blogs/de-lacabeza-a-los-pies/

A

Eduardo Galeano, una de esas contadas l principio fue el balón. Y tras excepciones que consiguió aunar sin esfuerzo él, persiguiendo la estela que dejaba, llegó toda una pléyade el respeto de tribuneros y académicos, nos habla de talentosos jugadores, ambi- de esta particular confrontación en su Fútbol a sol y a sombra: «El desprecio de muchos intelecciosos comerciantes, fanáticos con tendencia al éxtasis y partidarios en general de uno de los tuales conservadores se funda en la certeza de que la idolatría del balón es la superstición que el mayores fenómenos de masas que conoció el pueblo merece. En cambio, muchos intelectuales siglo XX. de izquierda descalifican al fútbol porque castra Tradicionalmente, el fútbol se definió como un deporte apegado a la multitud; a un público a las masas y desvía su energía revolucionaria. Pan y circo, circo sin pan». masivo que idolatraba voz en grito a quienes La pregunta es obvia: ¿está este desprecio «gambeteaban» con un balón en los pies y tenían la extraña capacidad de provocar con sus justificado? ¿Son mundos tan lejanos e incomunicados la cultura, la política, el arte y «ese patadas toda una catarsis colectiva. Fue esa capacidad de convocatoria, ese perfil de depor- reino de la lealtad humana ejercida al aire libre» (Antonio Gramsci dixit) al que llamamos fútbol? te del pueblo, lo que lo alejó de los estrados y lo acercó a las tabernas. Un trayecto aparente- A responder a estas preguntas nos ayudarán Diego Barcala y Roger Xuriach, responsables, resmente sin retorno que le valió la reprobación pectivamente, de Líbero y Panenka, dos de quienes tienden a odiar lo que gusta a mupublicaciones con la admirable vocación de cha gente.

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rela jue sid la c sec fútb opo mie rio act pro una ra, l de u efe dep edi ilus Gon Sin lo q don mu nes de, tod

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N3 GRUNDmagazine.org

na historia alternativa.

que más sé, a la larga, acerca de moral y de las obligaciones de s hombres, se lo debo al fútbol».

Albert Camus

acionar idea y sudor, deporte y tendencia, ideología y ego. Para Barcala, «el fútbol empieza ahora a ser conderado un activo cultural del país. Durante 40 años, cultura, el deporte y el ocio de los españoles fueron cuestrados por una dictadura fascista que utilizó el bol como distracción de los asuntos importantes. La osición franquista no encontró en el fútbol una herraenta de protesta. La cultura ha salido ahora del armade los aficionados. Ya no puede ser considerado una tividad de brutos incultos despreocupados por los oblemas sociales». Con esa intención de reivindicar al futbolero como a persona no necesariamente imbuida en la incultula cerrazón y la obsesión por las estudiadas poses un portugués bien parecido, en España se vive, en ecto, todo un auge de la creación relacionada con el porte rey. Los ejemplos sobran. Uno de ellos es el de la itorial Libros del K.O, que en su colección Hooligans strados cuenta con las firmas de autores como Enric nzález, Julio Ruiz o Antonio Luque (aka Sr. Chinarro). n embargo, el camino no ha sido fácil. Al contrario de que sucedía en otros países de Europa y Sudamérica, nde el fútbol era ya reconocido como un fenómeno ultidisciplinar y en los que abundaban las publicacios interesadas en esta perspectiva (El Gráfico, 11FreuBallester, When Saturday comes, So foot), en España do estaba por hacer.

El periodismo deportivo, aun contando con iluss excepciones como Santiago Segurola o el británico hn Carlin, padece un endémico déficit de calidad, una civa tendencia al fanatismo, la parcialidad y la pobrede ideas. Todo un valladar que estas nuevas publicaones están contribuyendo a derribar. «Queremos que el fútbol sea una excusa para haar de política, sociedad, cultura e historia. Esta altertiva no existía hace un año y medio en España. Sí nocíamos revistas similares en otros países de Eupa, así que decidimos trasladarla a nuestro país, aun iesgo de no encontrar un nicho de mercado que per-

mitiera nuestra supervivencia. Al final, nuestra intención no es otra que hablar de fútbol desde un punto de vista totalmente distinto al de los grandes medios, lo cual no implica que no apreciemos la labor del periodismo deportivo realizado hasta la fecha. Somos una alternativa, nada más», explica Xuriach, un partidario convencido de ese fútbol que se lee. Con secciones dedicadas a la música, la historia o la literatura, Panenka y Líbero miran al césped con una nueva perspectiva. Diego Barcala reincide, con claridad meridiana, en este propósito: «Percibimos desde hace tiempo una sobreexplotación comercial del fútbol que ha conllevado un empobrecimiento de los contenidos periodísticos deportivos. La ansiedad empresarial por rentabilizar enormes inversiones en este espectáculo ha llevado al fútbol a una especie de contenido basura. Proyectos como el nuestro tratan de aportar algo a la cultura desde el deporte. No hay que renunciar a la lectura, a la reflexión y la formación porque el fútbol sea un entretenimiento. Es como si sólo hiciéramos cine con mucho sexo para garantizarnos un mínimo de espectadores rentables ante la pantalla. Pues no, se puede aspirar a hacer algo cultural y que guste a todos los aficionados al fútbol». Y es que hay mucho de lo que hablar. Muchos prismas diferentes desde los que acercarnos a un fenómeno que es mucho más que un balón y una portería. Muchas historias que contar. Desde las marcadas tendencias antifascistas de equipos como el St. Pauli de Hamburgo, una sociedad deportiva estatutariamente democrática, anticapitalista y contraria a cualquier forma de racismo o discriminación social, hasta la vinculación de clubes como el Celtic de Glasgow, el Estrella Roja de Belgrado, el Livorno o la Lazio con las tendencias más varia-


das: catolicismo irlandés, militari aleccionador, como cómplice rep equipos obreros con acento cock mo lugar que se rebeló, el 4 de Oc O, por qué no, de los grupos de mo Pero si queremos asomarno nes pueden ayudarnos? «The Dam (El fútbol contra el enemigo) o El Canciones como One Step Beyon (Oasis), vinculadas con Chelsea y libros de cuentos de Osvaldo Sori de Quique González, con guiños c sobre todo, Luis García Montero: « pero a mí me han quitado mucha Las recomendaciones perte permítanme añadir algunas: la pe (Nick Hornby), retratos fieles, am inglés. Toda la producción de Rob ses que cultivaron simultáneame tada. Todo lo que puedan conseg publicación mensual) El Gráfico, su buen hacer. Relacionados fútbol y cultu éste con la política y la economía inevitable, desgraciada o afortun evitable y afortunadamente ligad contar muchas de las historias qu coslovaquia si Antonin Panenka h mania? ¿Cómo contextualizar los sin la figura de Ceaușescu y su es están politizadas desde siempre, quierda o la derecha? ¿Se entend sin toda la cruzada que ha habido muchas veces de la política y la p del fútbol». Fútbol y política, mun dice Diego Barcala: «Si queremo nía formada y crítica, debemos fútbol es una enorme herramien Permítanme terminar con u ¿es posible defender el fútbol y to y en un momento en el que los cl tundamente sí. Porque el fútbol q el palco de cualquiera de nuestro deporte. Ni con la avaricia de los serviles y manipulados por un fa lo social, con una fiesta colectiva ralizada. Y para muestra un botón tras ser fundado por un represen tes de adoptar una fórmula noved nados. Y es que, indudablemente Así que ya saben: si quieren cio y acérquense a él con una nue

Lolo Romero para GRUNDmagaz


ismo serbio, comunismo o fascismo italiano. O tal vez del fútbol como instrumento presivo en la Argentina de Videla, en los duros tiempos de silencio y picana. De los kney; de ese West Ham paradójicamente radicado en el East End londinense, el misctubre de 1936, contra la marcha antisemita de Osward Mosley y sus «blackshirts». ods que proliferaron en las gradas inglesas desde la década de los sesenta. os a esta nueva visión, ¿por dónde empezamos? ¿Qué libros, películas o canciomned United, todos los reportajes de Informe Robinson; los libros de Simon Kuper l Fútbol, dinámica de lo impensado (Dante Panzeri). nd (del cantante de ska Prince Buster) o Roll With It y Manchester City, respectivamente». Y aún más: Los iano. Las referencias futbolísticas de las canciones como «si me das un metro te hago un descosido». Y «El fútbol son sólo 90 minutos en un vaso de agua, as veces la sed» (Domingos por la tarde). enecen, cómo no, a nuestros gurús particulares. Pero elícula Fever Pitch y el libro Fiebre en las gradas mbos, de los sufrimientos de un aficionado al Arsenal berto «el Negro» Fontanarrosa, uno de esos rioplatenente el amor a la celulosa y a la hierba recién corguir, háganme caso, del semanario (reconvertido en que lleva desde 1919 ilustrando a los futboleros con

No hay que renunciar a la lectura, a la reflexión y la formación porque el fútbol sea un entretenimiento. Es como si sólo hiciéramos cine con mucho sexo para garantizarnos un mínimo de espectadores rentables ante la pantalla”.

ura, detengámonos un momento en la vinculación de a, si es que cabe hacer esta distinción… ¿Una unión nadamente real? Desde Panenka lo tienen claro: «Indos. Más que nada porque de no ser así no podríamos ue contamos. ¿Qué hubiera hecho el gobierno de Chehubiera marrado esa genialidad de penalti ante Ales muchos ganadores de la Bota de Oro de Rumanía sposa Elena? ¿Acaso las aficiones de los clubes no ya sea en una vertiente tan simplista como la izdería el primer partido internacional de Sudán del Sur o detrás antes de su independencia? El fútbol nace política intenta muchas otras crecer y beneficiarse ndos relacionados, sinergias útiles. Y es que como os elevar la cultura social para tener una ciudadas dotar a la gente de herramientas para ello. Y el nta social». una pregunta retórica y su consiguiente respuesta: odo lo que conlleva en un clima de ruina económica lubes profesionales deben más de 750 millones de euros a la Hacienda pública? Roque quien suscribe defiende no tiene mucho que ver con la opulencia observable en os grandes estadios. Ni con la mercadotecnia obscena vinculada a los cracks de este grandes magnates ni con el negocio que llevan a cabo los medios comunicación anatismo traducible en números redondos. Mi fútbol, nuestro fútbol, tiene que ver con a en la que caben iniciativas alternativas al fraude económico y a la estupidez genen: la iniciativa llevada a cabo por los aficionados del humilde Ciudad de Murcia, que ntante de jugadores en 1999, ha atravesado un sinfín de vicisitudes económicas andosa: el accionariado popular, que devuelve el control del club a sus propios aficioe y tal como tituló en su día Panenka, «el fútbol es de la gente». n analizar el deporte rey desde una nueva perspectiva, háganlo. Abandonen el prejuieva mirada. Tal vez se sorprendan.

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Esteban revista Fotografía: Eli Roca

N3 GRUNDmagazine.org Toni Esteban (1977). Pese a las titulaciones universitarias que cuelgan de la pared de su habitación no se le conoce ningún oficio determinado. En una sociedad del bienestar escandinava de los 70 se hubiese dedicado exclusivamente a beber y escuchar música ruidosa, pero el sistema social ibérico le empujó -además- a ser un incordiador anti-régimen y culo de muy mal asiento. Aparte de un blog que abandonó por una prometedora carrera truncada como conserje universitario, sus trazas pueden ser encontradas de manera dispersa en publicaciones como El Queixal, Mundo Obrero, Nou Treball, Veu Rebel, Erial y el panfleto de Pedro Jota Ramirez, en el cual llegó a publicar dos textos como becario. Co-fundador de Socialismo y Barbarie (actual LaChinoise.net) y colaborador del programa de radio Maximum Clatellot de Ràdio P.I.C.A. se lanza a revivir su viejo blog tras la muerte del sueño como funcionario vividor de 14 pagas y futuro dorado de 1100 euros netos al mes. http://www.grundmagazine.org/blogs/i-fought-the-law/

de todo quería felicitarte por la fiesta P rimero de presentación de «Eres el Mejor Cienfuegos»

en el Bar Heliogàbal. No me acuerdo absolutamente de nada a partir de las 12 de la noche, pero nunca la olvidaré.

K.A. Ya, suele pasar, la despedida de La Escuela Moderna fue un pasón de borrachera total, y corría en aquella ocasión el rumor de gente que había aparecido allí a las 12 del mediodía sin haber dormido. G. Ja, ja, bueno, vamos por materia: Tengo entendido que el proceso de escritura de tú última novela ha sido difícil, incluso has desechado varios manuscritos desde el inicio. Explícanos como ha sido el proceso de génesis, parto y nacimiento de la criatura, porque algunos intuimos que no ha sido fácil. K.A. Ha sido el caso más farragoso de escritura que he conocido, excepto un pequeño momento entre la primera novela (El día que me vaya no se lo diré a nadie) y la segunda (Cosas que hacen BUM) por culpa de las malas lecturas -bueno, inadecuadas- que te pueden llevar por caminos que no proceden. En aquel momento estaba leyendo Thomas Pynchon y cosas así, y resultó ser una mala influencia. Me gusta, obviamente, pero no se corresponde con mi forma de escribir. En el caso de Cienfuegos no fue culpa de las lecturas sino de varios planteamientos incorrectos a la hora de escribir. La idea inicial viene de la canción de The Lemonheads, como dice en la contraportada y comenté en la fiesta de presentación, de imaginar qué podría pensar un señor que se pasa de madrugada observando el balcón de su ex señora.


A partir de ahí se crea la trama: yo sabía que tenía que existir un proceso de separación y un tío tocando fondo, y además quería que fuese un periodista corrupto, que ha perdido el talento y es un has been. Es decir, los temas iniciales ya estaban definidos. Pero, cometí dos claros errores: el primero, maldirigir la culpa. En los primeros drafts que escribí, la culpa era «de ella». Eso es para mí algo totalmente ajeno, la culpa casi siempre la he tenido yo de todo en la vida. Por extensión, los tíos somos los que acabamos haciendo las cosas más pérfidas, somos los capullos y los crueles. Y por tanto eso me llevó a un camino sin salida, porque no sonaba auténtico, y que una voz no suele real es terrible en un libro. El segundo error vino por el aislamiento que requiero como escritor. Si no consigo ese aislamiento total me contagio de la mierda (cultural también, en ocasiones), y llevé eso tan lejos que en el primer draft no había crisis de ningún tipo. Uno de mis primeros lectores, debió ser Miqui Otero, cuando lo terminó me dijo: «tío, si no hay crisis». Eso fueron los dos cambios: pasarle la culpa a él, con lo cual el libro empieza a fluir de una manera totalmente distinta. Y el otro ponerlo en un contexto de crisis política y social.

descorazonadores, o el ambiente de extrarradio de Rompepistas, pero que no es algo tan determinante. Hasta no hace mucho nos encontrábamos a gente en el mundo de la cultura que se escudaba en el Arte por el Arte para no hablar de según qué cosas. En el momento actual ¿hasta qué punto podría escaparse de manera impune ese tipo de escritor que elude hablar de conflicto social, escenario de crisis y personas que realmente los viven, «con la que está cayendo»?

K.A. Esto, inevitablemente, no puede abordarse si no hablamos del concepto de clase social. Hay gente a la que desde luego no le está cayendo, con lo cual para ellos es muy fácil no hablar de esos temas. No han de luchar para mantenerse alejados de ellos en sus disciplinas artísticas: directamenG. También podemos encontrarnos que es la primera novela en la que abandonas la temática te no les toca. Si acaso, lo ven en las páginas salmón de los periódicos. En juvenil y adolescente para, manteniendo muchos rasgos mi caso, y viniendo del entorno del comunes, así como detalles, introducirnos en el mundo que vengo, la crisis es algo muy real. adulto, con lo que son sus inquietudes y problemas. TeAunque mi situación individual sea niendo en cuenta que eres un engullidor nato de subculturas juveniles y adolescentes ¿cómo te has enfrentado a distinto, porque (como dijo Nelson Algren), no soy de clase media pero sí esta nueva temática? estoy en la clase media: he abandoK.A. En realidad utilizo las mismas herramientas, algo así nado el trabajo manual y estoy tocándome las bolas en casa en pijama. En como Casavella cuando hizo una novela ambientada en todo caso, dentro del entorno en el la Ilustración, pero en realidad hablaba del tipo de pícaro, truhán y delincuente que ya aparecía en su novela El Triun- que me muevo todo el mundo está en estos atolladeros y estos sufrimienfom, solo que situándola en otra época. En mi caso, aparetos. Con lo cual, la diferencia obviacen una serie de problemas que son del cuarentón. Pero el mente es de clase. Eso no significa reflejo inmediato de estos problemas son los mismos que que algunos mantengan un arte más en las anteriores novelas: el ridículo público, la culpa, la «puro», que es la excusa, sino que escaída ignominiosa, el patetismo, etcétera... También el no saber crecer, porque aquí se termina con el estadio peterpa- tamos hablando de gente que es rica, y no le afecta de ninguna manera la nesco y se habla del sujeto sin análisis romántico, porque crisis, y no ve el porqué debería hael estadio de Peter Pan, si no se trata a tiempo, desemboca blar de ello. Cuando hablan de ello es siempre en la ridiculez y la tragedia personal, no hay nada desde la denuncia histérica o el cinismás ridículo que un señor mayor pretendiendo ser joven. Pero el libro vuelve a ir por ahí, siempre hablo de lo mismo. mo repugnante, y casi que mejor que Esto me lo han dicho como crítica, aunque yo lo tomo como no lo hagan, entonces. elogio. Mis novelas van de aventuras urbanas y siempre G. La música siempre es transversal hay puñetazos, vomitonas y ese tipo de elementos. Y pena, en todos tus libros. Como es natural culpa y tragedia. En este caso Cienfuegos está en los 40, las selecciones musicales responden pero vuelve a ser el mismo tipo de personaje que en antea lo que serían tus gustos personariores obras. les. ¿Cuál es, sin embargo, los criterios que usas en cada novela para G. Esta es tu primera novela en la que el conflicto social, seleccionar el repertorio que aparece en este caso un 15 rebautizado como La Rabia, aparece en cada una de ellas? de telón de fondo y participa mucho en lo que es el argumento. Anteriormente sí aparecían trabajos bastante


Fotografía: Anna Aran

K.A. Yo esto lo he considerado uno de los errores en los que caí al hacer Cosas que hacen BUM, un exceso de auto referencialidad y de meterle los clásicos del soul en el gaznate al lector como si fuéramos a fabricar foie-gras. En el caso de los discos, de mi universo, es una mala táctica. Aunque en Cosas que hacen BUM lo que importa es la acción, para mí existe un exceso de referencias. Esto lo solventé en Rompepistas, y lo he vuelto a hacer en Cienfuegos. Es decir, las cosas o son útiles para lo que está ocurriendo o no se mencionan. En Cosas que hacen BUM de repente soltaba una larga lista de artistas de soul americano. Esto, si acaso, alimentaba la extravagancia del personaje, pero no llevaba adelante la trama ni tampoco ayudaba a explicar lo que estaba pasando. En Rompepistas y Cienfuegos, por el contrario, las canciones vienen a cuento, porque hablan de «estar esperando debajo del balcón de alguien». «If I were a Carpenter» viene muy a cuento porque es un diálogo sobre un embarazo primigenio. Las de El Último de la Fila son casi un síndrome de Tourette’s: tanto escuché Enemigos de lo Ajeno cuando salió que hoy me salen líneas vomitadas del disco, y luego me doy cuenta que las he puesto. Me digo: joder, si esto es un trozo de «Insurrección» enterito. En este libro una inmensa mayoría son canciones que me gustan de verdad, pero también aparece el «Year of the Cat» de Al Stewart que, aunque también me gusta, nunca lo incluiría en mi canon personal. Simplemente es perfectamente natural que suene en una discoteca donde ponen soft rock de los setenta. G. Llevas más de una década escribiendo más allá del mundo fanzinero, tanto libros como en diferentes publicaciones ¿Nunca has llegado a sentir «el podrido» que menciona Cienfuegos, pero creativo? K.A. En eso y a título personal me parezco muy poco a Cienfuegos, en el sentido de que por rollo izquierdista y rojeras siempre me he andado con pies de plomo a la hora de colaborar con los medios. Así, este ingreso en la corrupción total nunca me ha pasado. Ocasionalmente, y para ganar el pan, como casi todo el mundo, he hecho cosas de las que no estoy particularmente orgulloso. Entonces no lo he colgado en mi página ni lo he celebrado en bares. Pero nunca he entrado en ese estado de corrupción absoluta en el que escribes de todo y vales para todo, lanzando lisonjas a auténticos desalmados y botarates desprovistos de talento e ideas. Pero sé lo que es, y la compasión es una de las herramientas de lo que hago, la compasión guay de Nelson Algren. Entiendo la naturaleza de todo y entiendo los casos de gente que lo ha hecho. También, por fortuna, no lo he necesitado para comer. De haber sido así, vete a saber, igual lo hubiera hecho. G. Bueno, me refería no ser sólo «servil» con los medios, sino también a tener lagunas y momentos de hastío creativo.

G. 40-41


Entrevista a Kiko

K.A. ¡Ah! Lo de la página en blanco. No, no me ha pasado nunca, sólo en el momento aquel entre la primera y la segunda novela, un espacio temporal de confusión. En la disciplina que practico los métodos de trabajo son fundamentales. Cuándo trabajar, cuándo parar, cuándo empezar. Esto son cosas que, como autodidacta, aprendí a trompazos. Al principio escribía después de comer… pero son momentos en los que yo no tengo el vigor requerido, y ahora ya he aprendido a cuándo ponerme. G. Me llama mucho la atención las ilustraciones tan tiernas de Sergi Puyol ¿Cómo salió la posibilidad de esta colaboración? K.A. Hubo un momento en que Cienfuegos se transformó en un libro sólido y empecé a recapitular mis gustos primordiales, Richard Brautigan o Vonnegut, volví a las lecturas mías de adolescencia y eso me llevó a las lecturas ilustradas de pre-adolescente. Pensé que con el ritmo, la excitación del libro y el tipo de humor le irían muy bien ilustraciones, como en aquellos libros de aventuras de Bruguera. Fue así de natural, y me gusta mucho como dibuja Sergi Puyol, tiene ese estilo naif y inocente. Comunica una cierta ternura y confusión que le iba muy bien a la mente del protagonista. G. Cienfuegos va referido por el ex director del Festival de Cine de Gijón, el mítico guerrillero cubano… K.A. Y te has dejado uno, hay una novela de un autor de Bestsellers que se llama así: Cienfuegos. Se lo pregunté a mi editor: «oye, ¿hay algún problema si lo titulo casi igual?», y me dijo que nuestros lectores nunca se iban a cruzar, así que sobre ruedas. Nadie se iba a confundir y comprar el suyo por error. Muchos de mis escritores favoritos le ponen nombres chulos a sus personajes. Es casi un mandamiento narrativo, los nombres llamativos y excitantes. Hay algunos autores que me gustan y no lo hacen, y siempre pienso «esto sería mucho mejor si el tío no se llamase Pepe». Hay gente que no lo considera crucial, pero yo sí. Casi todos mis personajes favoritos han tenido nombres extravagantes, o como mínimo memorables. O no tenían nombre, como el protagonista de Principiantes de Colin MacInnes G. Los superhéroes tienen nombres llamativos. Salvo Superman, que tiene el más anodino de todos, los demás son cojonudos. K.A. El nombre es crucial, claro que si, también para los grupos de música. Cuántas bandas a lo largo de la historia te chiflan y te has dicho «pero vaya mierda de nombre». G. El rockero famoso que es entrevistado al inicio de la novela con «el estilo Cienfuegos» ¿con quién se correspondería más: Bunbury, Sabina, Calamaro o Juanes?

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K.A. Mi abuela decía que sabe quién es, claramente personaje en cuestión tien no poseen ninguno de eso mío es como más torturad

G. Respecto al libertariam sa Interior» había apostad son muy pulcros y poco d

K.A. Yo pensaba en una m cían vomitar a la gente, o l orientaban al espectador c había acordado, segurame asturianos, que eran un dú en el subconsciente. El pro Defensa Interior, el grupo a tecno asturiano Defensa, y surgiendo los personajes.

G. ¿Con este libro ya son sufren los protagonistas d que se debe esta fascinac pelo de dos ruedas de Piag

K.A. En un principio estab automotriz, pero en coche. más natural y más lógico q por la ciudad. Y por la falta tos para novelar un accide casi atropello a un tío ahí f buenos talegazos en Vespa poco, la verdad, porque las pedo y no me acuerdo de m guno. Obviamente, el elem ción ni relatarlo científicam es la caída del personaje.

G. La oferta de trabajo que recuerda mucho aquella q impugnadora de la acamp contestasteis. ¿Cómo acab

K.A. No, en absoluto. Yo cr tipo de cosas, porque es to desconectado de la socied guen este tipo de comenta de trabajo, incluso como ca no fue adelante. En cualqu mi protagonista está clara En general, ese tipo de colu sabes que van a acabar co


o Amat por Toni Esteban

no había que señalar, solo te diré que se e. No es ninguno de los que mencionas, el ne un punto de afectación dramática que os cuatro, que sí son histriónicos, pero el do, es la parte que quería resaltar.

mente llamado grupo industrial «Defendo por Esplendor Geométrico, pero estos de casa okupa.

mezcla de Throbbing Gristle cuando halos Swans, o todos los grupos que descon bajas frecuencias. Pero mira, no me ente haya algo de unos tales Defensa úo punk-electrónico, los debía conservar oceso veo claro que debió ser: pensé en armado libertario; eso me llevó al dúo y luego entre una cosa y la otra acabaron

dos los accidentes tremendísimos que de tus novelas montados en Vespa. A ción por las ostias con los secadores de ggio?

ba planteado que hubiese un siniestro . Y al final cambió a Vespa. Me pareció que, como periodista, fuera en scooter a de documentación, no tendría los daente de coche a pesar de que el otro día fuera. En la vida real sí me he dado mis a, sé como es y como duele. Aunque tams veces que ocurrió iba tremendamente mucho, solo de caer y no sentir dolor almento no es para dar lecciones de conducmente, es solo para marcar cuan patética

e recibe Cienfuegos de columnista me que Quim Monzó redactó totalmente pada del 15M y que Manolo Astrud y tú bó aquella historia? ¿Hubo réplica?

reo que alguien como Monzó no lee este otalmente impermeable a la crítica y está dad, no creo que a su torreta de marfil llearios. Pedí publicarlo en el periódico donarta del lector, no de autor, pero la cosa uier caso, la columna que le proponen a amente inspirada en la que mencionas. umnas de «recomendación ciudadana» on damnificados en los miembros de las

clases menos opulentas. G. Recientemente he visto diversos anuncios del Banco de Sabadell en el que ofrecen su imagen varios personajes del establishment catalán, y en ella hay músicos y artistas. Bill Hicks ya sabemos que pensaba de ellos (le chupan la polla a Satanás y quedan inmediatamente fuera del mundo artístico) pero me gustaría también saber tu opinión. K.A. Es exactamente la misma de Bill Hicks, pero con un añadido. Primero: estás fuera del mundo artístico, no se te debería permitir nunca más escribir, ni grabar, ni nada. Estás en un nuevo estado mercantil en el cual te vendes al mejor postor, que además suelen ser los bancos. Y en segundo lugar: esto se podía haber hecho en muchos periodos de la historia y siempre hubiese sido repugnante. Pero si ya en los 90 daría ganas de vomitar profusamente, ahora es de una obscenidad nihilista y directamente casi malvada, cerca del entorno del mal, de cuando te la suda tanto lo que le sucede a la gente que te prestas a ello. Y luego está la «disyuntiva Estopa», porque la clase nunca puede desligarse de la discusión: si dos chavales que vienen de un barrio obrero y trabajan en la cadena de montaje hacen esto, te parecerá «mal», pero no resultará tan obsceno como el caso de gente que no lo necesita en absoluto. No hay ninguna razón para que ninguno de estos tipos se presten a este juego, puramente monetario. A estos niveles me parece asqueroso, repito: asqueroso. Ni con mis hijos pidiendo pan en una alcantarilla me dejaría comprar de esta manera. Es vil. No es como tener dinero en el banco, es hacer propaganda que ensalza a unos criminales y sus formas de actuar. Es claramente dañino y te estás poniendo muy claramente del lado de los malos, en un momento en que los malos echan familias a la calle. O eres malvado, o eres retrasado mental, o te importa tan poco la gente que estás entrando en lo malvado por la vía de la pasividad. G. Tú colaboras en diversos impresos, algunos de gran relevancia. Se habla mucho de crisis de los medios, de su viabilidad económica –cosa que también se muestra en Cienfuegos- o incluso de su carácter servil a los grandes poderes o a los publicistas. Sé que no pisas redacciones cotidianamente pero seguro que como espectador debes tener alguna opinión, sobre todo cuando hay algunas alternativas mediáticas que sí están funcionando. K.A. En primer lugar, paradójicamente en los sitios donde he escrito (menos uno, que es el que se insinúa en la novela: La Nación), he tenido una libertad absoluta de hacer lo que me salía de los cojones, incluso mentando madres y familiares. Así que mi forma de trabajar nunca ha sido afectada por


Entrevista a Kiko retoques. En este aspecto soy afortunado. En cualquier caso no creo ser el más adecuado para hablar de crisis de los medios. Me hubiese gustado vivir en un mundo, en los años 40 ó 50 ingleses, donde había prensa claramente alineada con el poder pero otra claramente más independiente. O, qué coño, tan solo hace 10 años en Gran Bretaña escribir en The Guardian, que está orientado a rentas medias-bajas con orientación progresista, pero claramente contra las políticas de derecha, a saco incluso con el nuevo laborismo y que evidentemente criticó todas las políticas de Blair. Algo así me hubiese hecho ilusión, cuando nació Público creí que podría haber sido posible, si no hubiera sido por el coup d’état empresarial interno (del que muchos nos enteramos por Mongolia, que si no...). Me hubiese gustado escribir para un diario serio, pero de izquierda clara y protestón. No sé hasta qué punto Internet puede ser una salida, soy bastante crítico. Es decir, obviamente es una fuente de riqueza y conocimiento, pero por otro lado está resultando pernicioso. Y una gran mayoría de blogs son todavía más vendidos que los propios diarios y a cual peor. Tampoco me parece una solución total. Y tampoco los fanzines, el alcance que tiene es mínimo, en los 80 aún tenían una función, pero ahora es de un cero-coma. Es un mundo muy militante y hablas para los conversos, eso tampoco es interesante. G. ¿Qué empuja a un adolescente de extrarradio con estudios de secundaria se lance al mundo de la escritura con un bagaje tan autodidacta? Además, tampoco parece que te presentaras a los Juegos Florales del Insti. K.A. ¡Pues mira! Gané unos Juegos Florales de EGB, casualmente. Creo que no se lo había dicho nunca a nadie. Y eso que lo tengo colgado en la pared, me lo regaló mi madre, bien enmarcado. Mi inclinación a la narrativa y a contar historias es de quinto o sexto de EGB y eso sí que lo comento muy a menudo. Cuando hablo en talleres de escritura y narrativa, siempre digo lo mismo: si esa inclinación no es muy temprana y casi natural, ni cien mil talleres de escritura te van a hacer un escritor con un universo guay y una voz interesante. Así que me viene de muy antiguo, y en octavo de EGB gané un premio de redacción a nivel nacional. Mi colegio fue seleccionado… y ¡gané una tele! En blanco y negro, bien maja. Yo quería ser escritor de pequeño. Pero eso costaba de imaginar, como tu comentabas, por entorno, clase, y bagaje extrarradial, y (no nos engañemos) porque

G. 44-45

me gustaba la locura y el despiporre má boina, y también por la perspectiva que que la gente que escribe era siempre de tísima y de clase alta. Yo de pequeño pen ser autor, siendo de Sant Boi y siendo fil nal fui desechando mi sueño y pasando como casi todos mis amigos. Mi protoam Luego con las lecturas, la reflexión paus pecé a usar mis herramientas en fanzine dándole a todo un tono más vivencial, y nación que ya tenía.

G. Tanto tú como tus compañeros de pr mente La Escuela Moderna- os habéis u político libertario pero últimamente ha hacia un «comunismo oriental demenc el fútbol» o de mezclar el obvio radica con un punto de pragmatismo a corto p creta esa evolución y por qué se da?

K.A. Estas pataletas que mencionas vie que hay por todo el estado y que en algú que podían tener relación con La Escuel mos que no nos parecíamos en nada y e por los grupos de vanguardia de los 60’s situacionistas, cosas que sí son encomia Panther Party… Pero hay un poco de perf mente estéril, de réplica ridícula -y repit sentido en su momento ahora no lo tiene fascinación muy tonta por la violencia p nunca la experimentado y nunca la ha te están esas vacías consignas de tono sur de «quemar el mundo» que soltaban los esas cosas son muy divertidas cuando l Debord (las partes que sí comprendes, c gangosamente por una pandilla de bobo parecía el perfecto opuesto de lo que nos cer. La paternidad, eso, y una larga lista de c dad y desengaño con las vanguardias -q pasajera- así como otras cosas me lleva que no definiría como socialdemócratas sociales. ¡No vayas a pintarle una barba hagas! No sirve para nada, ni siquiera si mendamente ofensivas o ingeniosas. Lo centros sociales, todas esas cosas que s todo lo que sea construir desde la base y pataleta colectiva, pero no haciendo per ser un intento de diferenciación individu bobada.

G. Después de varios fanzines, el colec Beat y el festival Primera Persona ¿tien lectivos en mente?


Amat por Toni Esteban

ás que a un tonto una e me habían inculcado, el estilo Vila-Matas, culnsaba: igual no puedo lo delincuente… y al fipor trabajos manuales, mbición era ser escritor. sada y el tiempo emes, críticas de discos ya salió toda esa incli-

royectos –especialubicado en un espacio ablabas de evolucionar cial, enemigo de la tv y alismo anticapitalista plazo. ¿Cómo se con-

enen dadas por grupos ún momento creímos la Moderna. Luego viellos estaban cegados s, los surrealistas y los ables como The Black formance completato: ridícula- que si tenía e, de teatro callejero, de por parte de gente que enido cerca, y luego rrealista y milenarista, situacionistas. Todas las lees en boca de Guy claro), pero replicadas os de clase media me sotros queríamos ha-

contactos con la realique fue una obsesión aron a unas posturas s, pero sí claramente a una estatua! ¡No lo i las pintadas son treo que sí sirve son los sabemos sí funcionan, y por supuesto desde la rformances, que no deja ual y además es una

ctivo de Dj’s Hungry nes más proyectos co-

K.A. Pues no, más allá de Primera Persona no tengo nada. Nos hemos hecho mayores, directamente. Y el entusiasmo que podías antes emplear en hacer diez cosas -yo no soy multidisclipinar- lo aplico ahora en dos o tres cosas a lo sumo, y para una que hago bien no dispongo de todo el tiempo que quisiera. Casi todos mis amigos han acabado siendo padres y han entrado en un nuevo mundo, gozosamente familiar debo decir, y por tanto las prioridades han sido alteradas de una forma brusca, celebrable y aplaudible. Tampoco hemos tenido dudas sobre dejar de hacer cosas que antes parecían cruciales, porque ahora lo parecen mucho menos, por otras responsabilidades diarias que tenemos. Ahora hago eso: escribir y organizar el Primera Persona. Desde luego pincho discos y doy charlas de vez en cuando, pero es algo que hago yo sólo.

iban siempre a los mismos sitios. Había una parte muy política en imprimirlo y regalarlo, había una parte muy política en celebrar las fiestas en casales de barrio y no en clubes del centro, por baratez de cara a nuestros socios y seguidores y por lo apasionante que es hacer cosas en Casals de Joves y Ateneos. Nosotros venimos de ese mundo y es lo que queremos celebrar. En cuanto a lo publicado, pensé por algún tiempo que había escrito alguna gilipollez y había algo de trabajo mal hecho, pero una vez que tuve que revisarlo en conjunto -quizás para el último número o para hacer una despedida del asunto- me sorprendió la calidad de lo escrito, muy superior de lo que recordaba. Casi no me arrepiento de nada, aparte de un par de editoriales de vanguardia que ahora me parecen un poco bobas e inocentes, todo lo demás tenía sentido del humor y la gente escribía bien. Casi toda la gente tenía que escribir bien y comprensible, divertido y rítmico. Y hubo muchos artículos remarcables, quizás de los mejores que he escrito están ahí.

G. No podemos dejar de preguntarte por el proyecto más notorio en el que participaste, obviamente me refiero al Fanzine La Escuela Moderna y sus seis números, regalados gratuitamente y presentados en unas fantásticas fiestas. Ya que es una experiencia del pasado, me gustaría que hicieras balance de la experiencia y de su evolución.

G. Tu estilo escribiendo críticas de libros, discos o films es muy peculiar, apasionado, rozando casi lo que el ser fan. Es muy alejado de la asepsia forense que nos enseñaron en las facultades de periodismo. Sin embargo fuera de nuestras fronteras es un estilo mucho más habitual. ¿Quién te ha influenciado y quién admiras en este sentido?

K.A. A mí siempre me ha gustado la idea de «Generación», aunque nunca tuve ninguna. Y La Escuela Moderna era la forma de actuar a título grupal. Creaba claramente una comunidad que era estable, cosa que luego en Primera Persona intentamos hacer, pero resulta más complicado porque ya es un entorno un poco más establecido. En La Escuela Moderna creamos esa comunidad, a las fiestas que hacíamos conocíamos a todo el mundo, eran 150 personas que

K.A. Esto es tan habitual en Inglaterra que no es una forma extraña de escribir. Incluso los medios más de clases medias y más pomposos, saben que tienen que ser divertidos, todo el mundo lucha para serlo y entretener al lector. Es algo que es parte de la cultura inglesa. Y aquí, que lo fue y durante muchos años con aquel deje carrincló y cañí que tenía La Codorniz y publicaciones así tenías que ser divertido, producir entretenimiento y mostrar pasión por lo que hacías; si no era no publicable. A la hora de dar ejemplos, hay tantos que me parece imposible.


Uno de los que he leído últimamente, no solo de joven sino también ahora, es un tipo que se llama Charlie Brooker. Al principio le encargaban críticas de videojuegos, y eso es lo que creo que diferencia a la gente buena de verdad: este tipo podría haber hecho un artículo de reflexología podal y me hubiese tronchado igual y hubiera pensado: dios mío qué agudo, qué perspicaz y qué bien escribe este tío. Y luego el tema me importaba una mierda, y daba igual. Charlie Brooker empezó haciendo videojuegos y pasó a escribir sobre la gran pantalla, en «Screen Burn» y en otra columna del The Guardian cuyo nombre no recuerdo. Hablaba de tele, a veces de Big Brother, que más allá del fenómeno no me interesa lo más mínimo, pero su columnas eran una maravilla. Eran maravillosas, y escatológicas también, otra cosa que aquí es difícil. ¿En Inglaterra? ¡Todo el mundo! El tío en el prólogo de un libro que ha hecho mencionaba que a veces tenía que borrar cosas que repetía todo el rato, como «gente cagando una piña» y así. Tenía frases que eran como estribillos que se iban repitiendo y sobre todo era muy guarro, muy Fotografía: Anna Aran bruto, muy insultador y muy divertido. Estas cosas son las que aspiras a hacer. De gente de aquí que admire y haya tenido una carrera posterior muy diferente, por ejemplo está Ramón de España. Todos sus artículos eran un poco faltones, todos pertenecían a un universo personal que no es el mío pero que si era muy reconocible. Y todo partía de sinceridad, de criticar lo que no le gustaba. Yo siempre lo menciono porque está un poco olvidado, pero sus artículos… ¡comprendían de todo! De cine coreano, que me importa poco, lo leía y me meaba de risa. Hasta le pedí un autógrafo, cosa que no he hecho en mi vida con nadie. G. Un amigo me ha chivado que por su ejemplar de Cienfuegos le han cobrado 5 euros menos en una pequeña librería

Entrevista a Kiko

de Gràcia que a mí cuando hice la co tural para la que además trabajaste. pero me gustaría conocer las tuyas

K.A. No sé, desconozco el precio, yo algo de descuentos pero en todo caso curioso es que siempre me encuentro bros es que aparecen ejemplares en a que quiere decir que a algunos period imagino qué tipo de periodistas debe

G. Te enfrenas a alguien que no ha l como los otros que has sacado. Y de empezar. ¿Por cual

K.A. Pensaba que m tar, aunque no sea la ca Santiago Lorenzo número uno es abur lloreras. Y obviamen pepistas. En Eres el ha costado dolor y lá loco escribiéndolo y Pero como conexión sando hacer es inev pistas, porque sé qu día. Refleja un mom ser explicado, era m que tiene hablar de xión emocional Rom parece mala propag nal muy grande, per cencia, y como tal lo

G. Nos gustaría que ciente edición y es

K.A. Me acabo de le CHAVS: La demoniz cado los de Capitán porque yo siempre h ranoia y que luego t clase obrera. Y a veces me ha parecid he visto cuando era cierto. En el libro y el receptáculo de los valores, y aho Ese es el estereotipo con el que se ex media. El libro derriba todas estas co de clase obrera, hay un cero coma qu también debe ser «qué ha pasado pa obra de manera violenta cuando les q libro lo analiza muy bien. Y en músic hay cosas muy interesantes pero se v y me emocionó de verdad se disolvió los Free Fall Band, a los semidescub Son una rareza con sus 18 o 19 años h


o Amat por Toni Esteban

ompra en cierta multinacional de la industria cul. Se me ocurren muchas soflamas para esta afrenta, más inmediatas.

sé lo que cuesta sacado de Anagrama, no sé si hay o bien: soy muy fan de las librerías. Lo que sí que es o a la mañana siguiente de salir publicados mis lialgunas librerías de segunda mano de Barcelona. Lo distas que se los envían, los venden de inmediato, me en ser.

leído nunca ningún libro tuyo. Tanto las novelas, eberías indicarle o recomendarle alguno por dónde lo harías?

me ibas a decir cómo las escribiría, y te voy a contesa pregunta. Lo que le diría a alguien es lo que explio: no aburrido, básicamente no aburrido. El pecado rrir al lector. Es dónde no quieres ir, aburrir con tus nte, respondiendo a la pregunta, recomendaría Roml Mejor Cienfuegos he puesto muchísimo de mí y me ágrimas, literales además. Me he carcajeado como un y creo que es un libro relevante de los que he escrito. n emocional y como algo que llevaba toda la vida penvitable no decir a la gente que empiece por Rompeue es el libro que yo a los 17 sabía que escribiría algún mento histórico de un grupo de gente que nunca iba a mi grupo de amigos en 1987. Por la gran importancia e algo que nadie lo hubiera hecho nunca, y por conempepistas siempre será la niñita de mis ojos. Sé que ganda, en el nuevo también hay una conexión emocioro Rompepistas es la historia de mis años de adoleso miro, con la misma alegría, melancolía, pena y gozo.

e nos recomendaras algo musical y escrito de reigual que sea de aquí o de allende los mares.

eer inmediatamente, y lo terminé ayer por la noche, zación de la clase obrera de Owen Jones. Lo han saSwing, y es un libro muy chulo y muy recomendable he sufrido esta enfermedad, que sospechas que es pate das cuenta que no lo es, y es el desprecio hacia la do detectarlo, he sido hipersensible, pero también lo o se habla de que la clase obrera era la sal de la tierra ora son una pandilla de garrulos que juegan a la Play. xplica toda una clase y nos etiqueta de golpe la clase oncepciones de no-división, la gente se considera aún ue van en chándal y destruyen cosas, pero la lectura ara que esta gente acabe así». La gente no violenta quitan cosas y cuando lo pierden todo, es de cajón: el ca siempre derivo a cosas bastante antiguas,. Ahora van muy rápido: Charades que era mi grupo favorito ó a los cuatro días. Cosas de actuales, pues estoy con brí por razones muy azarosas que no vienen a cuento. haciendo un rollo Zombies, con pianos y violines, y

son increíbles. También estoy escuchando y me emociona el disco de Lightships, que es lo que está haciendo Gerard Love de Teenage Fanclub en solitario: básicamente lo mismo de siempre. Pero bueno, hay que defender «lo mismo de siempre» si es bueno, Wodehouse hizo siempre el mismo libro y Teenage Fanclub el mismo LP después de Songs of Nothern Britain. Pero es excelente, no me importa, de manera que me he leído 11 novelas de Wodehouse, son iguales y no sé cual es cual. Ayer estaba en la librería inglesa Hibernian, quería comprarme otro de Wodehouse y era…”me lo he leído, ¿no?… me suena tanto pero ¡no sé!” G. Me gustaría que dijeras algo muy inspirado a los muy militantes lectores de GRUNDmagazine a modo de despedida. K.A. Mira, voy a decir algo que no es mío. La frase me la dijo mi mujer ayer, porque no sé de qué hablábamos, posiblemente de la novela, y me dijo: «¿Tú sabes por qué eres escritor? Porque nunca te curas. Nunca curas tu dolor, hay gente que lo cura y lo cauteriza, pero tú nunca». Y pensé: «qué manera tan hermosa de decir lo que hago». Uno de los azuzadores de lo que hago es eso, que no me curo, quizás le debe ocurrir a mucha otra gente, pero la no-curación es un determinante clarísimo en mi obra y no me había dado cuenta hasta ayer, y me dije: es verdad. Que cosas de 1986 me afecten con la misma intensidad ahora es una peculiaridad que solo debe compartir cierta gente (y no precisamente mejor, porque es una minusvalía), pero que a la hora de escribir inevitablemente es útil, es una muy buena herramienta.

G.

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Pascuala Ilabaca: Pasc

Samadi: Pe Pascuala Ilaba

PASCU

ILABA

ENTREVISTA SALVADOR J. TAM Imagen extraída de «Twinsessions.com»


Discografía: cuala le canta a Violeta (2008) erfume o Veneno (2010) aca y Fauna: Diablo Rojo Diablo Verde (2010) Busco Paraíso (2012)

UALA

ACA

MAYO

N3 GRUNDmagazine.org

Conocí la música de Pascuala y de su banda (Fauna) gracias a una pareja de amigos que estudiaron con ella en la Universidad de Valparaiso. Pero no fue hasta su visita a España cuando pude conocerla y ver la verdadera fuerza de la Pascuala. Nacida en Valparaiso en 1985, pasó su niñez viajando con sus padres por todo Chile, llegando a residir también en la India y en México. La libertad de aprendizaje y el autodescubrimiento en el viaje se respira en cada una de sus canciones, ya que volviendo a las raíces de su tierra, incorpora los elementos que va encontrando con los quilómetros y las ganas a su imaginario particular. Pascuala no sería la misma sin Fauna, la banda que la acompaña a todas partes y hacen que sus temas suenen con esa pureza insultante.


Entrevista a Pascuala Ilabaca por Salvador J. Tamayo

conversando con

Pascuala Ilabaca

Viaje a la India

Hice un viaje a la India con Jaime, fue mi segundo viaje a la India. El primero fue en el noventa y seis, con mi familia, con mi padre que es pintor y mi mamá que hace mosaicos, fue un viaje de artistas, buscando su inspiración artística y nosotros de niños que acompañan. Este era mi viaje, pero influenciado por el viaje que hice por primera vez con ellos. Ese fue el punto importante, en el fondo seguir una tradición de familia que busca cosas en el viaje. Me crié en eso y entendí el viaje como un elemento importante de aprendizaje, como escuela. Encontrar maestros de música, ir a conciertos, aprender el arte de la improvisación. Yo he visto que se experimenta improvisando pero no se llega a lograr una forma a través de esa improvisación, en el mundo occidental no se logra la forma y se topa con la contingencia de una composición acabada, los músicos occidentales tratan de improvisar, en cuanto que quieren lograr algo completo, frente a lo que vi en la India, donde el objetivo no era otro que cien por cien improvisar. Yo quería saber cómo se comunican, cómo son los signos que uno ve en el otro para ir avanzando siempre juntos en una improvisación que termina siendo una obra maestra; ese era un concepto muy importante, el hecho de descubrir el misterio de la improvisación. El otro motivo era que terminé de estudiar en la Universidad Católica, mi formación era muy académica vinculada siempre a la historia de occidente y no la de oriente, y a la teoría y la filosofía occidental; siempre pensando en los grandes compositores de la historia y lo que ellos hicieron con el sonido, en esta etapa de la humanidad tan globalizada hace que haya que complementar el conocimiento con otros ámbitos, yo lo encontré en mi viaje a oriente.

Viaje iniciático

No sé si fue un viaje iniciático, ya que en ese concepto con respecto a la India me parece que hay como un cliché, y yo ya había vivido allí a los doce años. Ese puede ser un viaje más iniciático ya que lo viví absorbiendo el lugar de una manera más inocente, más inconsciente. Para mi carácter ha influido mucho haber vivido allá de niña porque aprendí a tener paciencia, a esperar tres horas sentada sobre una maleta para coger un tren, resistir los insectos, el calor, acompañar a mis padres a donde sea, forjar el carácter, aprender a ser tolerante, a entender cosas que no te gustan y darles la vuelta y pensar más allá del motivo por el que esas cosas suceden. El primer viaje fue iniciático y el segundo fue un viaje de investigación, estuve como seis meses aprendiendo la forma, la teoría, y técnica y por otro lado otros seis meses viajando por distintos paisajes buscando culturas que me interesaban con Jaime, como instrumentos, ritmos y fuimos a la selva, al desierto a buscar castas de músicos antiguos, y fue muy importante compartir con la grabadora transcribiendo la melodía con monjes tibetanos, gitanos, aprendiendo el repertorio tradicional. En el disco está el concepto de la creación que hicimos y el concepto en sí es un viaje.

G. 50-51


Tren a Kanyakumari

Kanyakumari es la última ciudad en la India y llegas al final donde convergen tres mares y sale el sol y la luna y se juntan en el mismo punto del mar, uno al lado del otro, se junta como el oeste con el oriente; es un lugar precioso y queríamos llegar allí por la idea poética de llegar al final. Nos cogimos un tren que duraba tres días. Jaime quería descubrir una historia que le habían contado de que el tabla hindú eran dos instrumentos que estaban unidos y ahora se tocan por separado. Un viaje de tres días en el tren en la India es como una vida entera. Hay momentos de contemplación en el paisaje y otros de caos de agobio que están recogidos en la canción. En el disco grabé incluso unas voces como más étnicas de mujeres hindúes, de mujeres que van rezando entrando en los vagones, así como peregrinos, vendedores...

Renovadora del folclore chileno

La prensa o la gente quiere encontrar frases para el bronce, siento que no es tan así, pero sí en este momento en Chile se está renovando el folclore, yo soy un eslabón, soy hija de una serie de chilenos que han venido haciendo esto, por eso nombro como mamita a Violeta Parra. Es una misión que se traspasa de generación en generación y no es una cosa de sangre sino un llamado que te surge. Yo pertenezco a este linaje y tengo que continuarlo para que el resto de la comunidad vaya encontrando sus raíces, por eso lo veo como algo muy místico, como es el hecho de ser violetaparrista, que es el hecho de reconocerse en ese linaje de gente. Hay algo como súper importante en eso porque hay gente que recopila folclore pero lo hace de una manera muy estática, yo estoy en contra de eso, creo que no ayuda porque en el fondo siempre el folclore ha estado muy expuesto al nacionalismo y se ha transformado en una bandera, un estandarte, un baile nacional típico, un uniforme y siento que cuando tú le pones uniforme al folclore deja de ser folclore porque en el fondo es móvil y no estático, cada persona lo hace de una manera diferente y esa es la gracia. De hecho cuando aparece la imagen tópica de folclore, eso no es folclore; es el maniquí que genera el nacionalismo de lo que es el folclore. La gente joven cuando lo rechaza rechaza a esta imagen. Quiero remarcar esto último ya que al principio mucha gente me recriminaba, pero cómo puedes tocar una cueca que no tiene forma de cueca. Cada persona tiene su duende, como se dice acá, si vas al campo no vas a encontrar a una persona que cante o que vista igual a otra y eso es lo más bonito del folclore, eso es justamente, no es algo estático, es algo que se mueve. El folclore siempre es movimiento y cada persona aporta su esencia, ahora si crees que el folclore es algo estático, una bandera, sí puede ser que se esté revolucionando o rompiendo, pero no es cosa mía sino de toda la gente que lo está haciendo.

«Un viaje de tres días en tren en la India, es como una vida entera»

Qué hay de Violeta Parra dentro de Pascuala Ilabaca

Violeta Parra es la mamita, gracias a Violeta yo me conecté con el folclore chileno y para mí es súper importante, cuando hablo con Camila Moreno u otros músicos jóvenes de mi generación, llegamos a Violeta. Todos estábamos hastiados de ese nacionalismo que en el fondo es terrible. El folclore después de la dictadura militar pasó a ser, imagino que lo mismo que acá con el folclore español cuando estaba Franco. Hay una cosa que se quiere imponer: esto es y esto no es, y eso no es el folclore. El folclore es todo y cada quién lo vive de una persona distinta. Violeta Parra es clave porque es la única que uno puede ver desde los


años 40 o 50 y es acercarse al folclore de una manera personal y respetar eso, entenderlo y aprender formas como la décima y crearla, y liberarse de eso también. Los vestuarios de las obras que hacía era delirante y a la vez folclórica, es el espejo, el objeto más nítido en el que uno puede mirar para encontrar ese camino, esa esencia, esa identidad que uno quiere defender. Por eso es tan importante porque en los cuarenta o cincuenta, Chile lo único que hacía era mirar a Europa y si no hubiera existido ella tal vez yo no me hubiera encantado del folclore y existiría sólo folclore de grupos corales fachos.

Arte y política

Todas las personas somos políticas, hay una esencia que está en este tiempo mal canalizada. Este momento de la humanidad es la decadencia de la política. Nadie que tenga ética, que quiera aportar a la comunidad verdaderamente está en este momento interesado en la política porque en este momento se desvinculó del hombre y se vinculó a la economía y a otras cosas. Si los intereses de los políticos no son hacia el hombre sino a la ficción, porque finalmente los valores, la bolsa esas cosas son una ficción que creó el hombre y como están conectados con la ficción y no con la realidad, es difícil que las preocupadas de la gente se preocupen de la política en este momento, porque históricamente estamos en la decadencia de la política. Pero repito que las todas las personas son políticas, una persona preocupada de su familia ya está haciendo política. Todos los artistas hacen arte político en este sentido, pero los artistas que han estado vinculados a partidos es porque lo hacían en otros momentos históricos, en este momento no puedo vincularme a la política. Fotografía de un momento de la entrevista

Influencias literarias a la hora de componer

Violeta Parra porque a parte de ser música lo que más me interesa a mí es su influencia literaria, tiene un libro Autobiografía en décimas en el que ella cuenta su vida y para mí fue mi biblia, creo que todo la gente, sobre todo los chilenos deberían leer en la escuela. Se han hecho muchas cosas sobre Violeta Parra, como la película y tal y ninguna toma como referente su autobiografía y me parece una cosa completamente absurda. Huidobro, Eduardo Parra, Nicanor Parra quien tiene un lenguaje muy inteligente, y comprensible por todos.

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Entrevista a Pascuala Ilabaca por Salvador J. Tamayo

Es un proceso abierto, todo lo que me impacte yo necesito devolverlo y opinar sobre eso, hay personas que lo canalizan de una forma y lo absorben y no lo expresan, yo necesito hacerlo. Todo lo que me impacta de la sociedad; lo mismo que le impacta a un punki pero él lo canaliza y lo expresa de otra manera. Hay temas súper íntimos como el amor o la decepción amorosa, y me preguntó porqué estoy compartiendo esto. No es que necesite hacerlo, sino que quiero compartirlo, compartir nuestras decepciones amorosas nos hacen más unidos. Muchas veces la gente acusa a los artistas de egocéntricos de cómo se quieren y de escupir su intimidad en la cara de los demás pero en el fondo esa intimidad tuya como ser humano es la intimidad de todas las personas, porque todos sufrimos desilusiones, a todos nos dicen que no... entonces como poder encontrar palabras para comunicar eso y que la gente se sienta comprendida con ese mensaje es lo que a mí me interesa, porque el tema que me afecta a mí es también el que afecta a mi vecino, lo exprese él de una forma o de otra. En el momento Diablo Rojo, Diablo Verde, mi motivación fue hacer sentir a la gente chilena que hay gente muy importante en nuestro país y que no ha recibido la importancia que merece y que eso nos va a unir como identidad. La canción «Machi» es una mujer mapuche de la tierra y al hablar de ella le estoy dando un valor. El diablo rojo del desierto, importante carnaval de nosotros, invita a que descubras cosas de la cultura chilena. En «La venta de la canela», tenemos a las mujeres de Valparaiso y por otro lado a Eduardo Parra y Alvaro Peña: lo cantó parra y peña. Los poetas de nuestra ciudad pueden hablar bien de nosotros mismos, las mujeres han estado solas siempre y esto ya lo dijo parra y ya lo dijo peña y no lo dijo Shakespeare ni Jung, lo dijo Parra y lo dijo Peña que son de aquí y son los que mejor pueden hablar sobre nosotros mismos. Mucha gente busca mucha respuesta en filósofos de otras culturas con otras historias con otros procesos y no

Proceso creativo

buscan la poesía o la filosofía de la tierra natal. Existe un libro Yepun, mapuche al que le puedes hacer preguntas, como el I-Ching chino, y mucha gente conoce el I-Ching y no conoce el Yepun. que fue creado por los sabios ancestrales de nuestra tierra, donde explicaban los procesos de nuestra tierra, no del otro lado del mundo. Entonces también tenía que ver eso el disco, la emoción que yo sentía era esa. Con el disco nuevo, Busco Paraíso está el mismo tema pero incorporo otro más con el que estoy obsesionada, la búsqueda de la felicidad. Qué es la felicidad, algo efímero, etéreo y estamos obsesionados con eso, se supone que tenemos que ser felices, es algo que nos afecta a todos y cada canción, como «Isla» es el momento de la felicidad, en este momento soy feliz porque hice el amor y eso basta para sentir que soy feliz. «Es difícil», habla de cuando te quedas en la ciudad y pierdes la conexión con las cosas sencillas y después es difícil volver a sensibilizarte: es difícil hablarle de amor a un muro de plata y de hielo, es difícil hablarle del sol a un muro de humo negro, es difícil hablarle de amor a un muro de miedo, es difícil hablarle de humor a un muro de ego. Hay un leiv motiv en el disco, si todos estamos buscando felicidad qué es lo que nos va a hacer felices, por eso se llama Busco Paraíso el disco, y esa canción habla de eso: tan lejos paraiso que te vine a buscar, pero estás en todos lados y en ningún lugar.

«Los poetas de nuestra ciudad pueden hablar bien de nosotros mismos, las mujeres han estado solas siempre y esto ya lo dijo parra y ya lo dijo peña y no lo dijo Shakespeare ni Jung, lo dijo Parra y lo dijo Peña que son de aquí y son los que mejor pueden hablar sobre nosotros mismos. Mucha gente busca mucha respuesta en filósofos de otras culturas, con otras historias, con otros procesos, y no buscan la poesía o la filosofía de la tierra natal».

G.


CO

M

ENTRE VISTA EXCLU SIVA en GRUNDmagazine Autor: José Gallego Leal

E

G. 54-55

n las manifestaciones contra las políticas de ajustes y contra los recortes del Gobierno en los últimos meses hubo una consigna que nos llamó especialmente la atención: Occupy Mordor. La vimos en Barcelona y se dirigía a la grotesca torre negra que alberga las oficinas de Caixa-Bank. ¿Qué clase de consigna es esta? ¿Dónde quedó el «todo el poder a los soviets»? ¿Occupy Mordor? Bueno, pues para nosotros se trata de una cuestión de momentos (del tiempo político) y de estrategia comunicacional (buscar la mejor forma de anular al adversario). Cuando Juventud Sin Futuro lanza la consigna «La deuda que la paguen los Lannister», esta tiene efecto porque el mapa mental generacional que nos une a los precarios (ese casi 60% de jóvenes que en España no tienen empleo, y si lo tienen, es precario)

puede contextualizarla «Juego de Tronos» cuy ter siempre paga». Pue así que como si dijéram Mordor es el Mal, es el berga las oficinas de L no, donde la Banca for nes de desahucios.

La consigna del 9 recer interclasista, per enorme: ayuda a visib justo reparto de la riqu capital y los que tienen trabajo para sobrevivi empuje neoliberal y de paso para la reconstru lectiva. En este sentido Estado español las con sociales, desde el 15M ro, las Plataformas con «No es una crisis, e ¿qué mejor forma de s ha sobrevivido durant


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ONTRA

MORDOR

a: los Lannister, ese clan de yo blasón reza «Un Lannises eso, no es nuestra deuda, mos «que la pague Rita». l 1%; esa torre negra que alLa Caixa, el Monte del Destirja cada día cientos de órde-

99% frente al 1% puede paro tiene una potencialidad bilizar el cada vez más inueza entre los que poseen el n que vender su fuerza de ir. Esto, después de años de e despolitización, es un gran ucción de la conciencia coo se han ido moviendo en el nsignas de los movimientos M hasta Juventud Sin Futuntra los Desahucios, etc. es que ya no me quieres»: señalar que el capitalismo te estos últimos años sedu-

ciéndonos y que, llegada la «crisis», nos deja, nos abandona? Le quitamos así la máscara al sistema, la seducción es un juego de poder en el que el que más armas tiene trata de conquistar al otro, y una vez seducidos y exprimidos para saciar su hambre, sobramos. Así, el humor se convierte en herramienta de la guerrilla comunicacional para recuperar la conciencia de clase y para anular la imagen pública y espectacular de nuestros enemigos. Anular, disminuir al enemigo. En estas, aparece una publicación, Mongolia, que «no es una revista» sino «un país»; que «todo lo que dice» es «mentira» y «nada verdad»; que no creen en nada, y menos ellos mismos; y que insisten: «no somos ni de izquierdas ni de derechas. Repetimos: no somos de derechas». Pero es que además, amenazan: «Desde nuestras páginas perseguiremos con tinta a bandoleros, farsantes, embusteros y demás fauna que anteponga sus intereses personales y los del Fondo Monetario Internacional a los del mundo mundial». Christine Lagarde y Durao Barroso tienen miedo a un Planeta Mongol.


Para conocernos mejor antes de entrar ria, una batería de preguntas a bocajar

G. ¿Qué es «Mongolia»? M. Una revista satírica sin mensaje alguno, que combin páginas de humor con ocho más de confidenciales y repo

«Quien no se haya dado cuenta en menos de tres minutos que nuestra revista es satírica, política, y con una línea muy clara que se vaya a hacer un TAC. […] El problema es que el personal escribe más de lo que lee, cuando debería ser al revés».

G. ¿Quiénes forman Mongolia? M. Lo forman un núcleo duro de seis personas y una se radores. Dentro de lo que llamamos la Alta Dirección de M tán Gonzalo Boye, editor; Darío Adanti, Eduardo Bravo, Ed Fernando Rapa, sección de humor; y Jaume Ochirbat, el r Reality News, las páginas de noticias reales. Luego colaboran humanos y humanas como Mauro Entrialgo, Gallardo, Filósofa Frívola, BobPop, Álvaro Valiño, Fran Nixon, Raúl Minchinela, Antonio Rico, El Niño Rodríguez, Pepo, Javier Vázquez, Ata... y los genios que se nos olvidan y nos cortarán los huevos en cuanto lean esto. G. ¿Capital de Mongolia? M. Está en Wikipedia. Lo miráis allí. Vagos. Así nos va el país. G. ¿Cómo nació «Mongolia»? M. Nació en marzo de 2011 cuando a estos seis humanos se les ocurrió idear una revista satírica que recogiese el testigo de las clásicas «El Papus» o «Hermano Lobo» y lo combinase con medios extranjeros como Barcelona, «The Clinic» o «Le Canard Enchaine» para hacer algo nuevo y muy loco que, también, incluyese noticias reales para terminar con la chifladura. G. ¿Por qué «Mongolia»? M. Por culpa de un niño de gafas, ya ves tú, que dijo que aquel nombre sonaba bien. O podría haber sido debido a que el voto de Mongolia fue el decisivo para que España entrase en la ONU en 1955. O, quizá, pensándolo bien, fue por la afición insana de algunos de los miembros de la Alta Dirección al canto bitonal y a su utilización en terapias alternativas. Nunca se sabe.

G. Del «No pasarán» al «No nos joderán». ¿Tanto hemos M. Muchísimo. La involución es evidente y muy dolorosa simbolizaba una época en la que no tenías nada que perd ¿único? que te podía ocurrir era el maltrato físico o el atr tus derechos. Ahí es lógico que uno diga «No pasarán». A En cambio, la situación actual es la de defender lo conqu raciones anteriores. «No nos joderán» porque nos ha cost conseguir la Sanidad Universal, el respeto al inmigrante, digna, y tantas cosas que ahora se ponen en duda por par que antes se arrogaban como sus máximos defensores.

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r en materro:

na treinta y dos ortajes reales.

erie de colaboMongolia esduardo Galán y responsable del

s cambiado? a. El «No pasarán» der, en la que lo ropello brutal de Aguantaremos. uistado por genetado muchísimo , la Educación rte de humanos

G. Hemos leído varios comentarios a vuestros posts en facebook de lectores muy enfadados. La mayoría de ellos coincidían en que «antes molábais» pero luego, cuando empezasteis «a meteros en política», ya no. Entonces comenzaron a llamaros «sectarios» y otra serie de epítetos intereconómicos. ¿A qué creéis que se debe esto? ¿Puede el humor ser neutral? M. Uff, quien no se haya dado cuenta en menos de tres minutos que nuestra revista es satírica, política, y con una línea muy clara que se vaya a hacer un TAC. En serio, nos preocupa. Y quien nos coºmpare con Intereconomía, un canal de televisión «real», está a punto de sufrir un ictus. Cuidado. Creemos que desde el principio hemos sido muy políticos. Solo hace falta que leas nuestro decálogo, que escribimos antes de la salida del primer número. El problema es que el personal escribe más de lo que lee, cuando debería ser al revés. Obviamente que nos basamos en una ideología. No somos apolíticos (un concepto bastante «tontuno»), seguimos una línea editorial muy clara que, lógico, hace que tengamos a muchos mozos y mozas llamándonos sectarios y estas cosas tan divertidas. Pero no dramaticemos, es Internet, luego los ves por la calle y te saludan cariñosamente y hasta te invitan a cañas. Qué jodidos estos pajeros. G. Escribió Javier Gallego «Crudo» que «Mongolia ha llegado a su quinto número en los quioscos. Creo que es la única buena noticia que he dado en los últimos tres años». Da la impresión de que más que vivir, Mongolia sobrevive, y que esto es algo común a todo proyecto editorial que sin un grupo empresarial potente detrás se lanza a salir en papel. M. Hombre, como toda nueva empresa pequeña que se ponga a funcionar en España en estos momentos. Si sobrevives, ya te puedes dar con un canto en los dientes. Eso se debe (momento José Luis Moreno, ouuuuu, ouuuuu, ouuuuu) a nuestros lectores y suscriptores y seguidores de redes sociales. Si ellos no se gastasen sus eurillos, pues nada, que nos íbamos a tomar por el culo. Pero, de momento, nos queremos, ellos a nosotros y nosotros a ellas. G. ¿Qué banda sonora le hubierais puesto, al «rescate financiero» de Europa a España? M. «Highwater (For Charlie Patton)» de Bob Dylan y «Europa ha muerto» de Ilegales. G. Poco a poco vamos viendo «Mongolia» en más papelerías, librerías y kioskos aquí en Cádiz. ¿Cuáles son los límites de las hordas mongolas? M. Los que quieran sus lectores. Todo empezó al ritmo de un barco enorme que mue-


GRUNDmagazine n3 ven unos pitufos, pero, poco a poco y con la paciencia de todo el mundo, estamos haciendo que la distribución mejore, lanzamos 40.000 ejemplares, y que se nos vaya conociendo poco a poco. Nos alegramos saber que en Cádiz va apareciendo. Nos mola mucho esa ciudad. Esperamos ir por allí en nuestro «World Tour Mongolia», que ya nos ha llevado por Barcelona, Oviedo, Gijón, Valencia, Madrid... G. Mongolia dice: «Allí donde esté Mongolia, habrá una bicicleta; allí donde haya una bicicleta, habrá dos ruedas». ¿Sabéis que en los nuevos presupuestos generales del Estado el lobby del automóvil volverá a recibir ayudas públicas? M. Somos muy de bicicleta, de transporte público y demás porque la verdad es que ninguno de los cuatro que andamos en humor conducimos demasiado. «Mongolia» es una publicación montuna, de encontrarnos por la calle, del paseo por el parque y tomarnos una cerveza. G. ¿Apostáis solo por el formato en papel? Justifica tu respuesta. M. No sabíamos bien cómo monetizar una publicación pequeña en Internet. Esa es la primera justificación. En papel, si vendes tantos, ganas tanto. En Internet, no sabíamos cómo hacerlo. Así andamos. Además, nuestro estilo no cuadraba bien con un medio que no tiene fondo, por el que los chistes van y vienen en un día: queríamos algo que tuviese una cierta estabilidad física, que pudieses tocar, que pudieses incluir chorradas interactivas (una careta de Esperanza Aguirre o un cartel del «NO» para el 25S), que lo pudieses utilizar en el baño a tu gusto. Porque, amigos, ¿sabéis de alguien que se limpie el culo con un Ipad? G. ¿Es más fácil hacer chistes sobre la derecha que sobre la izquierda? M. En general, sí. Porque tiene las cosas más claras (o eso cree ella). En buena parte de la derecha no existe la contradicción (es no al aborto, es «el esfuerzo te hará triunfar», es «el sector privado funciona mejor que el público»), y la realidad es muy contradictoria. Decía Bergson que el humor provenía de cuando la rigidez se rompía y esto puede ser un ejemplo. Quien se aprovechó mucho de esta derecha casposa y superespañola fue Berlanga, ahí hay un ejemplo del juego que da. Eso sí, la izquierda hace mucha gracia cuando se desenmascara como una pose (al estilo Bono o Felipe González) que conviene tener en un momento determinado. Ahí sí que se puede sacar humor, como también hizo Berlanga en «Todos a la cárcel». Pero bueno, este es un tema que daría para mucho y seguro que nos citan por ahí por quedarnos demasiado cortos... G. La falta de humor no es patrimonio de la derecha. Si alguien se ríe de Chávez, rápidamente será acusado de agente de la CIA. Del mismo modo, no solo los musulmanes la arman cuando alguien se ríe de Mahoma, los cristianos y los judíos también son muy amigos de la censura cuando de sus religiones se trata. ¿Es el humor un arma contra el fundamentalismo? Por otra parte, ¿hay alguna línea que separe el humor de la falta de respeto?

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M. Sí, contra el fun plo). Cuando cia. Si tú dices mu colocando el cuer a un hombre del e acabamos de con pedir a alguien, es que cada domingo Eso es muy peligr y los sentimientos que el único que p En cuanto se el cómo, cu chiste vas a ha en «Mongolia» es cierto que ha básico respeto del 11M al día s la toma de Bastil como emblema en páginas interi podrían ser du nos), sino que igu En definitiva, q en cuenta que la mos d G. Un último m M. «Cuidado ahí f

G. Pedimos a l guntas para esta las dejamos. Toda Debió costaros sa M. Sí, una invitaci hombros al final d G. ¿Sois consc co del país? M. Somos conscie justicia a su nomb

Entrevista: Mon José Gallego Lea


ndamentalismo y los esencialismos (nacionalismos, por ejemo se le quita la solemnidad a una ficción, pierde toda su potenuy serio que tres veces al día te tienes que tumbar en el suelo, rpo en dirección a un lugar y soltando una letanía sin sentido espacio, puede ser que cuele. Eso sí, si ahora releéis esto que ntestar con un mínimo de ironía es lo más loco que se le puede s digno de chistes a cascoporro... Y ya no decimos nada de lo o haya gente que se come el cuerpo de otro señor en la iglesia. roso porque el humor atenta contra el negocio de unos cuantos s (esenciales, irracionales) de otros tantos. Una ecuación de la puede salir mal parado es el más débil, el humorista. a la segunda pregunta, antes de hacer algo hay que preguntaruándo, dónde, por qué y contra quién del acer. Normalmente, estas preguntas dan con un «adelante, haz el chiste», pero sí ay cosas que no se pueden hacer por un o materialista. Es decir, no nos reiríamos siguiente pero ya es justificado reírse de lla. No haríamos chistes sobre Mahoma a (aunque nosotros hemos hecho varios iores) porque las consecuencias no solo uras para nosotros (que eso es lo de meual matan a un español sabe Alá donde. que hay que valorar cada caso, teniendo libertad de expresión es algo que debedefender con un buen «no nos joderán». mensaje para el mundo. fuera».

«El humor atenta contra el negocio de unos cuantos y los sentimientos (esenciales, irracionales) de otros tantos. Una ecuación de la que el único que puede salir mal parado es el más débil, el humorista».

los lectores de GRUNDmagazine que nos dejaran sus preentrevista, y acudieron en masa a nuestra llamada. Aquí os as: angre, sudor y lágrimas conseguir entrevistar a Rajoy. ión a café y dejarle que llorase amargamente en nuestros de la entrevista. cientes de que Darío Adanti es el nombre más erótico-políti-

entes pero es una lástima que el tamaño de su pene no haga bre.

ngolia vs. Mordor al G.


POESÍA

Cristina Peri Rossi Cristina Peri Rossi (Montevideo, 1941). Una de las más destacadas narradoras, ensayistas y poetas en lengua española. Hija de inmigrantes italianos, exiliada en España desde 1972. Ha traducido a Clarice Lispector y ha sido articulista en El País, Diario 16, La Vanguardia, El Periódico de Barcelona y El Mundo. Autora de más de treinta obras, en las que destacan algunas como: La nave de los locos, El amor es una droga dura o Cuando fumar era un placer. Obtuvo en 1994 una beca Guggenheim, así como premios como el Loewe de poesía por Play Station (Ed. Visor, 2009), y el Vargas Llosa NH de relato por su último libro: Habitaciones Privadas (Ed. Menoscuarto, 2012). www.cristinaperirossi.es

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DIÁLOGO EPISTEMOLÓGICO O LADY GAGA ENTRE NOSOTRAS Te dije: la emoción estética y el amor –en tanto emociónson las únicas formas de lo sagrado Como el saxofonista enamorado del instrumento en un mundo profano cada noche desmonta las partes y duerme con ellas Me miraste con asombro: como el fotógrafo enamorado de la cámara acababas de tener un orgasmo cada noche desmonta las piezas y no encontrabas nada de sagrado y duerme con ellas en el temblor de piernas y de glándulas en el dulce dolor de músculos Yo, enamorada de tu cuerpo en el sueño sobrevenido como la sábana cada noche limpio alabo venero tus partes que como un telón tus elementos volvió a cubrirte. tus miembros exteriores tus órganos que suenan como fugas Y me quedé despierta tus vísceras que palpitan llenas de sangre pensando que en un mundo profano tus vértebras dichosamente enhebradas las emociones son intercambiables como las cuerdas de un piano y quizás pueden reducirse a estremecimientos tus tubas tus arcos tus volutas tus odres vaginales tus cántaros tus cofres tus cuevas y voluptuosidades. producidos por lo demás con cualquier utensilio de latex comprado en el sex-shop Y me duermo entre tus piezas las acaricio en sueños Hasta que me dijiste que al utensilio del sex-shop Las protejo las bendijo las cuido las mimo le faltaba algo

INSTRUMENTO

Sólo así ¿qué le faltaba? a la mañana Tu manera de pronunciar las eses podrás volver a ser de modular la voz la música que amo aunque no digas obscenidades en la cama, y aman todos dijiste. la luz y la sombra que buscan los fotógrafos y pintores Vaya por dios Mi ama pensé –un dios con minúscula, como corresponde a y mi señora los ateosaquella a quien pulso como una tecla heme a mí superior a un implante de látex: y hago sonar para regocijo y deleite mìo y general La obra mi obra me convierte si no en lo sagrado tu obra por lo menos en lo no vulgar. nuestra Y te besé con ternura. en tanto tú en tanto yo La emoción estética y la emoción del amor en tanto nosotros. son lo único sagrado en un mundo profano Aunque algunos algunas la consigan con Lady Gaga, me dije solitariamente.


POESÍA

Fruela Fernández

GRUNDmagazine 3

Fruela Fernández, (Langreo, 1982). Es autor de la plaquette, 2001). Sus poemas han aparecido en distintas antologías, co de Orfeo, Veinticinco poetas españoles jóvenes, Última poes Deshabitados, Poesía en mutación o La inteligencia y el hac Traducción e Interpretación por la Universidad de Granada, traducciones de Patrick Kavanagh, Eduardo Sanguineti, Mar chnitz, Ezra Pound y Franz Kafka, entre otros. Desde 2007 h rigió el festival internacional Cosmopoética (Premio Nacion de la Lectura) junto a Carlos Pardo y Juan Antonio Bernier. H recientemente su segundo libro de poemas: Folk en la editor http://fruela.blogspot.com.es/

Cuando me aburro me acerco al Leclerc. A veces voy en dirección contraria, hasta el Real Sitio, hasta los Jardines. Pero me gusta más el Leclerc. Casi nunca compro, sólo camino despacio, voy entrando en las tiendas, el ojo a vagar, tomo etiquetas, hojeo. En realidad no me gusta nada de lo que venden. Las camisas de ese tejido que se esfaldoria, que se ahueca al vestirlo, como si un manguito se inflase en alguna parte aleatoria del cuerpo – la cadera, la espalda, el brazo. La tela de los pantalones resplandece igual que pegamento seco. Ninguno de estos libros debería llegar a una biblioteca. Al entrar me subo el cuello de la americana, soy débil de anginas. Las cajeras hablan de turnos, de horarios, de estructura empresarial. La señora de Orange me dice que ha vivido en Asturias. Decidió que, si tenía un hijo, le pondría Fruela. Creo que no ha tenido hijos. Intento encontrar un dvd. Siempre me extraña la gente que llena el carro con postres lácteos.

La dictadura má Eso fue un male pero un niño de como una tarde

Un monitor de T

En un poema de “Ti piace essere Bamb.: Sì, perch Y yo traduje: «¿Estás content Niñ.: «Sí, porque

Me gusta la mu Me gusta de mo

Le doy la vuelta nal: calorías: pro

Álex compra am pero no tiene pr

Yo nunca comp

Zapping del esc Zen del escapar


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Círculos (KRK, omo La lógica sía española, cha. Doctor en ha publicado rie Luise Kashasta 2011 codinal al Fomento Ha publicado rial Pre-Textos.

ás duradera del siglo XX ha sido la del Pryca. entendido, e los 80, en la cuenca minera, no podía imaginar nada e en el Pryca.

Teletienda: «Entonces, ¿con este simple gesto puedo…?».

Cuántas milfs hay en las galerías. Este es tiempo productor de milfs, entre la soltería extensa y el divorcio precoz.

e Zanzotto: e venuto a questo mondo?” hé c’è la STANDA”.

¿Qué le explicaría yo a un hijo?

to de haber venido a este mundo?» e hay el PRYCA»

Si Leclerc fuese circular, un parque de polímero…

ujer que está esperando en la cerrajería. omento.

a a los envases. Compro mirando la información nutriciooteínas: hidratos: grasas.

¿Me soportaría un hijo?

Sería más fácil seguir paseando. Siempre me olvido la bolsa de plástico. ¿Dónde está Aranjuez?

mbientalmente: evita la pesca porque daña a los delfines, roblema con los animales estabulados.

pro peces que no sean de un mar cercano.

caparate. rate.

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POESÍA

Lóp Manriqu

Laia

Laia López Manrique (Barcelona, 1982). Licenc tura y Literatura Comparada por la Universitat Deriva (Prensas Universitarias de Zaragoza, 20 gías, como Voces Nuevas XXII Selección (2009 aman a mujeres (2011) o Hijas del pájaro de fue Es directora y coeditora de la revista digital Ko colaborado con artículos críticos y textos de cr de Letras, Literaturas, Calidoscopio, Revista Ka Shangrila Textos Aparte, Paralelo Sur o Revista el animal o impostura que ruge en tu silencio desconcha la piedad gris como el muro tú gran egoísta techo que oculta asesinos en vilo inmanencia de la carne que contiene la herida como una promesa reversible

la lengua bajo el labio el frío la pezuña el eco la saturación del color en la retina todo

tú no eres tu madre tu padre tu hija no eres un bloque sólido una estirpe la seca jurisdicción de cuerpos vivos tú eres la ciudad inconexa en la memoria los pasos bajo el fluorescente lo que alcanza a rozar

tú no llegaste allí al charco al reposo al lugar libre de viento suspendiste el camino aporía o renuncia de los pies que descomponen las huellas y sin embargo la vida su cuenca inaprensible todavía sangraba

lo difuminado todo lo aproximativo

De Deriva (Prensas Universitarias de Zaragoza, 2012)

http://palidofuego.wordpress.com/

Canción de la mujer desconfiada Ella dice: “Mientras yo dormía, alguien se acordó de mí para matarme.” Dice: “No hay más auxilio, ni más cerro, ni más navaja que la memoria.” Dice: “Estoy convencida de que se puede ahorcar a alguien sin usar los dedos.” Dice: “Pensar es peligroso.” Dice: “Cuando reposamos el mundo termina, no hay estrépito que suene tan atronador como un cuerpo dormido.” Dice: “Podrían exportar mi sangre con un solo guiño de la mente.” Dice: “Que mis pies estén anclados en el suelo no significa presencia.” Dice: “Tú ahora podrías estar hablando con un cerebro insidioso, con un trozo de lumbre que te arrastra.”

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pez ue

ciada en Filosofía y en Teoría de la Literade Barcelona. Ha publicado el poemario 012) y ha participado en diversas antolo9), Blanco Nuclear (2011), Mujeres que ego (2012). okoro (www.revistakokoro.com) y ha reación en publicaciones como Revista afka, Catálogos de Valverde-Cartoemas, a Détour.

Dice: “No hay garantía alguna e que siga viva, l pulso puede ser la desinencia nacabable e mi muerte.” Dice: “Serré mis dientes ara que no se los llevaran.” Dice: “Podrías ser tú uien me ha matado.” Dice: “Podrias ser tú l lenguaje que me expolia.” Dice: “Podrías ser tú a sombra estéril.” Dice: “Podrías ser tú la fiebre, a ceniza, a reunión de palabras que recorren l arco de mi boca uando hablo.” Dice: “Podrías ser tú. Yo podría ser tú. n mí. Fuera.”

ENTRE MUJERES SOLAS (II) Soñar con ella. Soñar con encontrarla en lugares improbables, en las calles arenosas de ciudades que nunca he visitado. Soñar con ella, relieve en las fotografías, presencia turgente que se deslinda del plano. Con ella como ancla, piel que cuartea su desnudez y la reparte entre la retina exhausta y el dedo que roza siempre una ausencia. Ella: mi madre, mi hermana (ma semblable, ma soeur), hendidura, perfil, voz que silba (¿dónde?), que huye, garganta adentro, corriente que se lleva el deseo y lo ahueca, más allá de sí, en su orilla.

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El

mercader de betunes

Relato de Juan Gómez Bárcena Del libro: Los que Duermen Ed. Salto de Página, 2013

a víspera de su duelo con Héctor, Aquiles vuelve a tener el mismo sueño. Es de nuevo aquella obsesión de infancia, soñada tantas veces, en que se veía combatiendo al pie de una ciudad sin nombre. En ese sueño empuñaba una lanza y con ella atravesaba a un guerrero enemigo de parte a parte —hoy sabe que esa ciudad es Troya, que el guerrero se llama Héctor; que con su lanza está vengando la muerte de Patroclo—. Pero esta noche hay algo amargo en su victoria. Algo en el último destello del sueño que le impide disfrutar del pecho herido y de la sangre empapando la abominada muralla. De pronto, el sueño se torna pesadilla y la pesadilla se hace hierro. Y ese hierro tiene la forma de una saeta, venida de quién sabe dónde, que le hiende el talón con un golpe seco. En ese instante, Aquiles comprende horrorizado que se trata de aquella flecha mortal que, tal y como habían advertido todos los oráculos, algún día habría de darle muerte. Aquiles despierta bañado en el sudor de los que por fin conocen la fecha precisa de su muerte. Aún está oscuro y, tras la lona de la tienda, las tropas apuran sus últimas horas de sueño. Enfebrecido aplica la llama a la lámpara de aceite y se descubre el talón en el que aún siente el dolor de la flecha. Nada. Y sin embargo sabe que la caligrafía de los dioses escribe firme y claro en nuestros sueños, y que la flecha soñada existe en algún lugar y lo está esperando. Tal vez alguien la está forjando en este mismo instante.

L

Tal vez descansa ya en un carcaj, en cualquier aljaba troyana. Quizás está en manos del divino Áyax o de Eneas. Tan sólo espera que no esté en el arco del afeminado Paris, vergüenza de cuantos empuñan escudo y bronce. Aquiles camina de un lado a otro de su tienda. Revisa las armas con las que, lo sabe, mañana matará a Héctor —pero alguien, pronto, en otro momento y en otro lugar, le acabará a él la vida. Repasa la punta de la lanza con el dedo y sopesa ciertos apliques de bronce con que desde niño se protege los talones —y de qué servirán mañana, si ha visto ya la mueca de la muerte—. Ensaya algunos movimientos de lucha. Su lanza es poderosa y precisa. En unas horas será vencedor de lo que significará el principio de su fin. Morir es fácil, es natural, deseable, necesario, claman los dioses; pero los dioses son inmortales y la muerte es precisamente lo único que desconocen. Morir defendiendo el deber es bello, pero Aquiles ha empuñado las armas demasiadas veces y acabado las vidas de hombres que merecían unos años más sobre la tierra. Él nunca construyó nada: se le adiestró para destruir en un instante lo que los demás construían con sus manos, en un esfuerzo que duraba la vida entera. La muerte es hermosa, se repite, pero sabe que en la mirada de sus enemigos nunca hay paz cuando mueren defendiendo lo que amaban. Y, sin embargo, tal vez su sacrificio sea necesario para que algún día un rapsoda cante verdades a las generaciones venideras; y, sin


r

El mercader de betunes

los que duermen

Juan Gómez Bárcena (Santander, 1984). Ha residido en Córdoba,

Budapest, México DF y Madrid. Licenciado en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada (UCM), en la actualidad concluye sus estudios en Filosofía (UNED) e Historia (UCM). Es autor de las novelas El héroe de Duranza (Ed. Ir Indo, 2002) y Farmer Stop (Ed. Complutense, 2010) y el libro de relato Los que duermen (Ed. Salto de Página 2012). Con sus obras ha obtenido, entre otros, los premios José Hierro de Relato y Poesía del Ayuntamiento de Santander, el Premio Internacional CRAPE de cuento o el Premio de Narrativa Ramón J. Sender, y ha sido finalista del XII Premio Mario Vargas Llosa NH de libro de relatos. Como reconocimiento a su labor literaria fue becado por la Fundación Antonio Gala y por la Fundación Caixa Galicia, y disfrutó de una residencia en México DF patrocinada por el FONCA. Actualmente reside en Madrid.

embargo, sacrificarse es absurdo, y para los corderos que se degüellan en los altares de guerra no es ningún consuelo hacer sonreír a Ares. Es imposible burlar el Destino que los dioses escriben en nuestros sueños —lo sabe; los rapsodas están afónicos de cantarlo. No hay forma de evitar esa flecha que es como si ya hubiera partido, pero de todas formas se calza el bronce. Sabe que no podrá abandonar su tienda sin ser visto y, aun así, toma aire y sale a la oscuridad de la noche. Sabe que no podrá cruzar el campamento aqueo sin hacer ladrar a los perros o despertar a los guardias —es imposible, pues entonces nunca mataría a Héctor y el sueño se volvería humo. Pero los perros duermen, los guardias se juegan un casco enemigo a los dados y logra salvar de un solo salto la empalizada. Corre haciendo tintinear los bronces de la armadura —alguien le dará el alto, le pedirá explicaciones; le dirá acaso olvidaste tu duelo con Héctor, cobarde. Pero en todo el camino no encuentra a nadie que le dé el alto, que le pida explicaciones; que le diga acaso olvidaste tu duelo con Héctor, cobarde. Cuando clarea, está ya lejos del campamento. Demasiado lejos incluso para oír el clamor de las cornetas aprestando a los aqueos para la batalla. En su camino encuentra un abrigo de roca en que esconder las armas, el peto, el casco. Echa un último vistazo al bronce abandonado — el sol relampaguea en la lanza que jamás atravesará el pecho de Héctor. Luego vuelve la espalda a aliados y enemigos y sale al camino a buscar la vida que los dioses no quieren dejarle vivir. Pasan los días y Aquiles prosigue su marcha

hacia el Sol naciente. En su camino cruza desiertos en los que conoce la soledad y aldeas miserables en cuyas chozas arruinadas comprende la pobreza. Por todas partes encuentra ruinas y hombres que arañan los frutos de la tierra con esfuerzo. Conoce también el hambre, y se ve obligado a mendigar raciones de pan y agua — ninguno es ya su poder, enterrado su escudo y su lanza. Unos hombres condescienden a sus súplicas; otros le señalan el duro, caldeado horizonte que persigue. Aquiles no sabría decir si atraviesa reinos o imperios, o si ya ha llegado a ese punto de la tierra donde ningún gobierno es posible y los hombres son libres como las aves del cielo. Pero cierto día llega a una aldea donde nadie ha oído hablar de aqueos ni de troyanos, y Aquiles comprende que ha encontrado el lugar que buscaba. En la aldea hay un río, junto al río un camino y, en el camino, una choza abandonada que atrae a Aquiles instintivamente. Perteneció a un joven mercader de betunes, dicen los lugareños, que desapareció sin dejar rastro hace ya algún tiempo. Aquiles derriba la puerta y encuentra que dentro todo parece en suspenso —el sayo del mercader colgado de un clavo, los últimos pedidos de betunes empaquetados junto a la puerta—. Sólo el mal olor indica que la casa no está habitada. Junto al hogar hay un cuenco con leche que huele agriamente y en el instrumental para destilar betunes aún quedan restos de nafta. En un rincón está el bacín donde el mercader de betunes orinó por última vez, merodeado de moscas.


Relato de Juan Gómez Bárcena

Aquiles limpia el hogar con agua y cal, acondiciona el laboratorio y desempolva los vidrios acumulados en los estantes. En un primer momento su labor le resulta vergonzosa para un guerrero; luego piensa en Hércules limpiando los establos de Augías y se siente un poco más digno. Aquella será su casa, su coartada de hombre corriente, se dice, y desinfecta el cuenco en el que beberá leche y el bacín en que vaciará todos los orines de su vida. Repone el heno del jergón y en él encuentra el reposo que le negó toda una vida de sangre y guerra. En la choza del mercader no vuelve a soñar ni con Héctor ni con la flecha mortal, pero aun así no se descubre el talón ni se arranca los apliques de bronce ni siquiera cuando está desnudo. Muchas veces se repite que los dioses escriben nuestro Destino silenciosamente en los sueños, y que a ningún mortal le está dado desviar la trayectoria de la flecha que le está destinada. Pero lo hace mientras se viste las ropas del mercader y trata de convencerse de que nunca fue Aquiles. Para ganarse el pan busca el medio de sacar provecho al instrumental abandonado. Ensaya el uso de los alambiques y los destiladores, pero sus recias manos están hechas para el martilleo de la guerra y no para el contacto afeminado de las cerámicas. Con el tiempo, aprende a destilar un betún denso que no impermeabiliza bien los cascos y un aceite que arde con dificultad y que vende a los caravaneros por precios irrisorios. A menudo, los comerciantes claman al cielo juramentos contra los falsos fabricantes de betunes que infestan la Armenia y preguntan a Aquiles por el paradero del antiguo mercader. Aquiles, que viste sus ropas y se acuesta en su jergón, señala imprecisamente el horizonte del que proviene, en silencio.

Pasa el tiempo, pero nunca aprende a mejorar la calidad de sus betunes y sus aceites. Los caravaneros le gritan que es el más mediocre de todos los mercaderes de betunes y Aquiles escucha sus imprecaciones con vergüenza. A menudo se le pasa por la cabeza la idea de regresar al campo de los aqueos para dar muerte a Héctor y sus huestes, pero el recuerdo de la flecha soñada lo contiene. Además, no es necesario hacer ningún movimiento: los dioses acabarán encontrándolo y le obligarán a beber del cáliz de ese Destino cuyas últimas heces no ha querido apurar. Sabe que no podrá escapar de la muerte que le está deparada al pie de Troya —el oráculo la predijo y sus vaticinios nunca yerran—, pero los días van agotándose inofensivamente, sin que nada ocurra, y todos y cada uno de ellos son un regalo que Aquiles saborea. Al otro lado de las alquitaras, deja pasar la vida entera. Sabe que los dioses conocen infinidad de artimañas para precipitarnos precisamente a la muerte de la cual huimos, pero ninguna de sus estratagemas es empleada. Aquiles trata de olvidar que alguna vez tuvo una lanza y un escudo y se refiere a sí mismo como el mercader de betunes. Desposa a una aldeana y tiene con ella cuatro hijos que según las profecías jamás debieron haber nacido —Aquiles supo que el primer niño moriría en el parto; que los dioses evitarían así la traición a su destino, pero nuevamente no se pronunciaron—. Da a cada uno de sus hijos el nombre de las ciudades empeñadas en guerra contra Troya, por conjurar la nostalgia del asedio cuyo final jamás verá. Una noche, al bañarse, olvida ceñirse los apliques de bronce en el tobillo, y desde entonces los desecha para siempre. Es como si ya no creyera en la flecha que le está reservada. Como si, por primera vez, los dioses hubieran equivocado su rumbo. Por curiosidad interroga a los caravaneros por el


El mercader de betunes

destino de sus compañeros de armas; pero de Troya llegan noticias confusas, que cantan contradictoriamente la victoria de unos y de otros. Aquiles se hace viejo esperando una desgracia que nunca llega. Su rostro se llena de arrugas y las manos le tiemblan tanto que ya nunca podrá traspasar a Héctor con su lanza —además, perdió su lanza; además, Héctor ha de ser ya también un hombre muy viejo—. Una mañana en que prepara un betún mediocre más, su mano derriba uno de los destiladores y lo hace añicos contra el suelo. Su hijo Pilos le grita igual que hace veinte años Aquiles le gritaba te dije que no jugaras en el laboratorio. Esparta y Atenas lo sustituyen en el preparado de los aceites y los caravaneros encuentran que han mejorado su calidad. Aquiles escucha las felicitaciones de los mercaderes en silencio. El fin se acerca. Le llega ese punto de la vida en que ya todo está hecho —la mujer, estéril; los hijos crecidos y fuertes, arando la tierra o preparando betunes para mujeres que algún día serán estériles e hijos que ararán la tierra—. La casa se vuelve fría incluso en verano y sólo le queda sentarse en el patio de arena —su esposa hila junto al hogar— y tomar ese sol mustio que ya no calienta. La muerte le llegará pronto y, por primera vez, sabe que esa muerte no estará hecha de hierro; y, también por vez primera, lamenta haber cambiado su muerte de bronce y gloria por esta otra muerte anónima, que jamás cantará un aedo ni hará vibrar de emoción a un guerrero. Clama al cielo, a los dioses, pero los dioses han decidido no castigarlo con aquel sueño que era su secreta recompensa. Se obstina en comprar a un mercader una lanza vieja que maneja con dificultad y cuyo peso lo vence y le hace caer de espaldas. Pilos corre a socorrerlo alarmado por el ruido, y le grita padre, es que se

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creyó usted un guerrero aqueo. Y Aquiles guarda silencio; ese silencio con que callan los dioses cuando nos envían sueños que nunca han de cumplirse. Una noche, Aquiles despierta cuando todos aún duermen. Recoge las ganancias que ha atesorado a lo largo de toda su vida —un puñado de cuentas de plata, limaduras de oro y piedras raras que pueden trocarse por pieles o marfiles—. Se echa al hombro también su lanza y su aljaba de betunes mediocres. En los establos de la casa lo espera la mula vieja que compró la tarde anterior a un caravanero ciego. Con un esfuerzo sobrehumano que le resiente las caderas y casi le descoyunta los brazos, consigue montar la cabalgadura y buscar el camino de regreso a Troya. Ya no quiere el jergón de paja ni la muerte lenta de los que no empuñan el bronce. Prefiere el túmulo de la gloria a una sepultura sin nombre en un patio de arena —como su mujer, muerta hace sólo unas semanas; como algún día enterrarán a sus hijos y a los hijos de sus hijos—. Tal vez Troya cayó o tal vez los aqueos se estrellaron con sus muros. Quizás Héctor murió en otras manos y ningún poder tiene ya su lanza. Pero algo le dice que se equivocaba aquella noche que abandonó el campamento aqueo —porque no había paz en los ojos de sus enemigos muertos, pero habría paz en los suyos; porque los corderos no gustan de ser degollados en las aras sagradas, pero está en la naturaleza de los corderos derramar su sangre ante Ares—. Caminó en la dirección equivocada, se dice, y cuarenta años más tarde cabalga hacia el Destino al que nunca debió volver la espalda. Pasan los días y Aquiles prosigue su marcha hacia el Sol poniente. En su camino cruza desiertos en los que recuerda la soledad y aldeas miserables en cuyas chozas arruinadas reco-

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El fin se acerca. Le llega ese punt ho —la mujer, estéril; los hijos cre parando betunes para mujeres que rarán la tierra—. La casa se vuelv da sentarse en el patio de arena — noce la pobreza. Por todas partes encuentra ruinas, y hombres que arañan los frutos de la tierra con esfuerzo. Recuerda también el hambre y se ve obligado a intercambiar betunes y aceites a cambio de raciones de pan y agua. No sabría decir si atraviesa reinos o imperios, o si ya ha llegado a ese punto de la tierra donde las ciudades son sólidas como peñascos y tardan al menos diez años en ser ocupadas. Pero cierto día llega a una aldea donde le indican que Troya está a sólo una jornada de camino y comprende que ha llegado el momento que esperaba. Todo está perdido. La ciudad está vieja y derruida, herida de muerte como él. Del lugar donde antaño se alzaran los almenares y atalayas de Troya, no quedan más que escombro y ruinas. La puerta que Héctor defendió en tantos combates ha desaparecido —a veinte pasos encuentra una de sus jambas rota, cega- da por la hiedra— y el suntuoso palacio de Príamo se vino abajo hace ya mucho tiempo. Aquea fue la victoria, comprende, aunque faltaran su brazo y su lanza contra Héctor. Recorre las calles arruinadas donde cientos de hombres malviven de los obsequios de la tierra y los árboles. Por casualidad dobla una esquina y en esa esquina encuentra a un rapsoda viejo, que mendiga a cambio de leyendas pretéritas. Descabalga con esfuerzo, se arrodilla a su lado y le ruega noticias sobre el paradero de Héctor, o sobre el traidor Aquiles, que abandonó a su suerte al ejército aqueo. El rapsoda se resiste a hablar, pero acuerdan que le premiará con una cuenta de plata —o una limadura de hierro, o una piedra rara que intercambiar por pieles o marfiles— por cada canto que narre la suerte que corrió la infortunada Troya. El anciano Aquiles, disfrazado de mercader de betunes, deja caer la primera de las cuentas de plata y el aedo co-

mienza a cantar. Pronto comprende que el rapsoda nunca conoció la guerra de Troya o bien que los años transcurridos le hacen exagerar los detalles. En su canto Aquiles es dos palmos más alto; su número de combates vencidos, cinco o seis veces mayor; los bronces refulgen como el oro y en los escudos bruñidos resplandecen las odiadas murallas —y eso que en realidad las armas estaban herrumbrosas y hedían a fango y sangre, a pesar de las órdenes de los capitanes de lavarlas al finalizar los combates. Aquiles escucha en silencio tales invenciones y en su memoria vuelve a tejerse lentamente la historia de la guerra de Troya; el rapto de la orgullosa Helena, la fanfarronería de Agamenón pilotando las cóncavas naves, los combates singulares al pie de las murallas y la muerte de su amado Patroclo. Llega finalmente el canto a la noche fatal en que soñó su muerte y Aquiles espera oír cantar su propia traición, su marcha, el regocijo de Héctor y sus troyanos. Pero en su lugar escucha incrédulo una historia imposible. El rapsoda se aclara la garganta y canta lo nunca sucedido más que en sus sueños. Canta que Aquiles salió al campo de batalla firme y seguro la mañana siguiente, que se enfrentó a Héctor, que lo traspasó de parte a parte con su lanza y empapó de sangre la abominada muralla —y la ciudad era Troya, y el guerrero era Héctor; y con su lanza estaba vengando la muerte de Patroclo—. Y canta también que en mitad de los festejos de su victoria una flecha enemiga le alcanzó el talón y que el hierro le acabó la vida; y que nada extraño había en ello, pues todos los oráculos le habían advertido que aquella flecha mortal algún día habría de darle muerte. El anciano mercader de betunes que ya no se siente tan seguro de ser Aquiles detiene al


to de la vida en que ya todo está h ecidos y fuertes, arando la tierra o e algún día serán estériles e hijos ve fría incluso en verano y sólo le q —su esposa hila junto al hogar— y N3 GRUNDmagazine.org

rapsoda. Lo llama mentiroso y le increpa para que cuente la historia verdadera —pues él es Aquiles y huyó y fue padre de una prole que nunca debió haber nacido—. Pero el rapsoda toma una cuenta de plata más y continúa su canto. Sus versos narran los últimos momentos de la vida de Aquiles. Canta que tardó tres días en morir y que en sus últimos delirios murmuraba invenciones extrañas. Hablaba de un cañaveral con unas armas abandonadas y de un camino por el que había visto escapar al verdadero Aquiles. Repetía una y otra vez que sólo era un impostor, un hombre corriente; un miserable mercader de betunes que tratando de burlar una maldición inscrita en sus sueños se había disfrazado del divino Aquiles. Pues muchas noches seguidas los dioses le habían enviado un sueño en que se veía a sí mismo ya muy anciano y a punto de poner fin a sus días, peregrinando a las ruinas de Troya. Y en ese mismo sueño se veía doblando una esquina y en esa esquina veía a un rapsoda no distinto de aquel rapsoda y, escuchando las heroicidades pretéritas, comprendía haber malgastado su vida entre betunes y naftas, sobreviviendo al margen de la Historia —pues prefería el túmulo de la gloria al patio de arena en que algún día lo enterrarían y, tras él, a sus hijos y a los hijos de sus hijos—. Tales alucinaciones inventaba el bizarro Aquiles en el último instante de su muerte. Acabado su canto, el rapsoda guarda silencio. Y cuando el mercader de betunes examina su saco para pagarlo —pues le consta que en el fondo ha cantado la historia verdadera— da en comprobar que una a una ha agotado todas las cuentas de plata. Escuchar aquellos hechos heroicos en los que debía haber participado le ha costado las ganancias de toda una vida. Arruinado y sin nada que llevar a la boca, ruega al aedo

una parte de su pan y de su agua, y su súplica le es atendida. Luego busca el camino de regreso a casa —al laboratorio de betunes, a la tumba de la mujer muerta y a su patio de arena. Un hombre a caballo lo detiene cuando apenas ha recorrido una legua. Ha reparado en su aljaba de betunes y busca nafta con que reponer los depósitos de sus lámparas. Se apea del caballo y pide permiso para probar las muestras de aceite. El viejo mercader se lo concede con un simple movimiento de cabeza. Mira fijamente al horizonte que ya recorrió una vez, como si el comercio o la venta no fueran su trabajo. El comprador prende la yesca que lleva en sus alforjas y al aplicar la llama al aceite encuentra que arde mal. Prueba una segunda y tercera vez y la nafta no da más que humo y una maloliente combustión negra. Entonces se pone en pie, arroja las muestras de aceite y clama horribles juramentos contra el mercader, contra los dioses y contra los falsificadores de betunes que día a día infestan el Helesponto con sus inmundicias. El mercader lo escucha en silencio, sin apartar la vista de las ruinas de aquella ciudad junto a la cual él también debía haber muerto. Se sabe un pésimo mercader de betunes; se sabe incluso el más mediocre de todos los hombres. Pero, al fin y al cabo, acaba de cumplir setenta y dos años y, agradecido a los dioses, alza la vista al cielo y sonríe. G.

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IGNACIO

ESTUDI

El laboratorio escrito.

El enigma hoy. Directamente señalamos que es imposible definirlo o acotarlo, lo cual nos deja un gran espacio donde poder experimentar, investigar, sobrepasar los nuevos límites descubiertos. Tenemos la libertad de hacer en el infinito. Desde el respeto y atracción que me genera la naturaleza. Parto de la idea de que copiarla a esta o a los procesos que se dan en ella es mutilar algo que nos sobrecoge por esa sensación de inabarcable, de algo profundamente importante. Busco algo puro, nuevo. Otro origen. Un origen que explore nuestras mentes por diferentes caminos llegando a las mismas preguntas o que pueda formular nuevas con el objetivo natural de tener una comprensión completa, o que nos satisfaga, de los acontecimientos que nos rodean y de nuestra propia existencia. Este proceso creativo parte del compromiso con la experiencia, colocándome en el lugar de la vida. El análisis de la luz, la gravedad, la temperatura, el tiempo, lo emocional, lo anómalo, la materia. Del compromiso con lo creativo. Del compromiso con uno mismo. Es ese ejercicio de conocimiento que te ofrece la oportunidad de viajar dentro de uno para hallar desde lo que me pertenece de manera insustituible hasta lo irreconocible y perecedero. Trabajo entre lo pasado y la incertidumbre de hoy. A partir de mi lenguaje diálogo entre historia, tradición y contemporaneidad. Indago en el concepto mismo de pintura, buscando ampliar su espectro y adecuarlo a mi tiempo, buscando la diferencia atractiva que debe ejercer hoy. Con la pintura no se trata de representar formalmente estos objetos, sino lo que transportan los símbolos que reconocemos como partes de la naturaleza. Estos símbolos puros y complejos de una gran capacidad comunicativa encierran el enigma, el drama y la incertidumbre que ya son míos. El resultado es la pieza, que te perturba, te seduce, te convence, que te da la sensación de estar ante un hecho importante. Sobre estas ideas sobre creación construyo mi montaña.


ILLO 2012 2º premio en el BP Portrait Award 2012. National Portrait Gallery. London.* 2012 Curso-Taller para Pintores impartido por Golucho. Olula del Río. 2012 Seleccionado para el XIV International call for young artists en la galería Luis Adelantado. Valencia.* 2012 I Curso de Realismo y Figuración para Pintores, curso impartido por Antonio López y Andrés Gª Ibáñez. Olulua del Río. 2011 - 12 Beca Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores. Córdoba.* 2011 Matrícula de honor en la Cátedra Francisco de Goya 2011, curso impartido por Antonio López. Palacio los Serrano, Ávila. 2011 ArtMadrid´11. Stand Fundació de les Arts i els Artistes. Madrid.* 2010 Matrícula de honor en la Cátedra Francisco de Goya 2010, curso impartido por Antonio López. Palacio los Serrano, Ávila. 2010 Mención de honor en el V concurso de pintura y escultura figurativas. Fundació de les Arts i els Artistes. Barcelona. (Catálogo editado) 2007/08 Licenciado en Bellas Artes en la Facultad Santa Isabel de Hungría en la especialidad de pintura por la Universidad de Sevilla. 2006/07 Beca Sicue-Séneca para la universidad del País Vasco (UPV-EHU).

Piezas en museos/colecciones

National Portrait Gallery. Londres. Museu Europeu d´Árt Modern MEAM. Barcelona. Museo Casa Ibañez. Olula del Rio. Fundación Antonio Gala para jóvenes creadores. Córdoba. Caja de Ávila. Ávila. Universidad de Sevilla /US/. Sevilla

estudilloperez.blogspot.com.es/


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MARRA Pablo Á. Mendivil (1986). Con curiosidad y admiración por la fotografía desde bien pequeño, es en la actualidad fotógrafo y periodista. Comenzó a trabajar como fotógrafo en el 2004 captando momentos sobre todo en eventos de información cultural. Ha retratado a escritores, políticos, artistas, directores de cine… llegando a colaborar con las revistas digitales Culturamas, ARN, Vía52, OtroLunes y para los periódicos El País y El Mundo. Parte de su trabajo está publicado en: http://500px.com/ pabloamendivil Y próximamente en www.pabloamendivil.com


galería fotográfica

AKECH


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Pablo Á. Mendívil


3.n

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