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MARTIN ROJAS

MEXICO

jmartinrojash@gmail.com


LA OBRA DE MARTIN ROJAS El poder de la luz J. Martín Rojas Hernández, pintor de iconismos, buscador de la luz, de las múltiples luces que están en el mundo, que gobiernan con su energía especial, con su turbadora presencia, sin que los hombres, en muchas ocasiones, nos enteremos. Plantea en su obra pictórica estructuras icónicas mayas, incas y aztecas, de fundamento geométrico, de cariz estructural, dentro de un diálogo cromático, en el que la densidad es elegante, profundizando en el expresionismo matérico de la composición. Su obra pictórica es sutil, extraña, plasma paisajes inventados, cósmicos, de carácter ancestral, como si le dictaran imágenes y composiciones de otros mundos. Plantea en otras temáticas los símbolos indígenas, el poder de la fuerza de la tradición. Presenta la fuerza de lo no cuantificable, que es luz, que conecta con el subconsciente de las civilizaciones antiguas y se proyecta en la actualidad en la sociedad compleja que nos ha tocado vivir. Dibuja con precisión, pero sustituye su preciosismo por el trabajo abstracto de la materia o bien por la delimitación geométrica. También tiene obra de retrato, en la que sus personajes, por los conocimientos de psicología del maestro, dejan entrever como en filigrana lo más recóndito de su alma, se puede decir que el maestro Rojas, como lo ha comentado ya con anterioridad Luc Zoumenù (maestro de conferencias de La Sorbonne y del Institut de Sciences Polítiques de París), no solo pinta personajes, sino que biografías. De gran determinación, de pincel detallado y preciso, que lleva a cabo con cuidado, tejiendo detalles con gran meticulosidad. No trabaja para consolidar una esencia estetizante, no busca plasmar la atracción cromática plástica por si misma, sino que la emplea en función de su desarrollo circunstancial, de su transformación de los cromatismos en verdaderos símbolos de una creación que es autóctona. Pero como decía Joan Miró: ‘una obra local, cuando más local es, más universal se convierte’. Así funciona también la producción pictórica de Martín Rojas, el gran maestro mexicano de la luz. Buscador de espacios, indagador de parcelas que se explican por sí mismas, que se desarrollan con fuerza y determinación. Parcelas que


se decantan por inmiscuirse en mundos atropellados, pero que son energéticos y que el pintor consigue darles la vuelta, para convertirlos en positivos. Hay cuatro fuerzas que se constatan de manera clara a lo largo de toda su producción: energía, espacio, tiempo y tierra. La energía transforma la materia, que es la tierra, base que abandonamos para realizar nuestros viajes astrales, meditaciones o reflexiones espirituales. El tiempo y el espacio cambian totalmente según la obra de que se trate. Su discurso es un largo viaje a través del espacio-tiempo, buscando expresar la superación de los cánones clásicos, de la tradición ancestral, para entroncar con la visión científica, que conecta, paradójicamente con la de las civilizaciones indias. Templo, noción de recogimiento y de reflexión espiritual. Su creación está llena de pureza, salmos y rezos, de chamanes y sacerdotes. Se produce una fusión de culturas, dentro de unos parámetros en los que prevalece lo autóctono, como símbolo universal, como expresión de una verdad que entronca con todas las grandes verdades que existen en el ámbito mundial. La gran aportación a la pintura actual del maestro Joaquín M. Rojas es haber conseguido, a partir de lo cotidiano, ser consciente de la trascendencia, para elevarse al cosmos, diciéndole al mundo que la verdad es la libertad del individuo. Joan Lluís Montané De la Asociación Internacional de Críticos de Arte Madrid, España. 18 de octubre de 2005


Art from today In MartĂ­n Rojas artworks emerge some values that seemingly "today" is very important to emphasize: first of all the strong rooting with his own land and traditions, expressed with an artistic creativity truly matured within the universe of contemporary art and Mexican culture. Also his ample curriculum as an artist and educator, attests a great experience matured by him, as well the diverse occasions of studying in other countries, which make a great depth for his formation, his culture, as well for his artistic sensitivity. Another important aspect to mention is his feeling for the Arts, his Art making, as sacrum facere: like a particular way to perceive, to feel and to express "the sublime". It is the knowledge of being, latent in each one, whicht in his artwork, MartĂ­n Rojas gets to give through form, as related by sign, in a "unique" way more than rare, because it comes discovered and matured by his great capacity to see. The subjects that MartĂ­n Rojas propose, are those Eternal to us of the composition of the Being, for example: what it appears like the equivalent to the four fundamental elements, Fire, Water, Air, and Earth of the Alchemy or from the Four Gospels of our tradition. Thus also the signs of the zodiac, the houses of heaven; where the deities he displays express diverse qualities of an only one an unique force; hidden and discovered, played between the duality of light and shade, life and death, the no-time that maintains space and time of man and all universal things. His Art is like becoming a body from light, the Soul, the body of painting, slight and luminous body. Form alive from the present, Form of Art from today. Edgardo Abbozzo Director of the Academy of Fine Arts from Perugia, Italy. Translated by Alberto Cerritos.


Cielo y tierra


EL DESPERTAR DE QUETZALCOATL. Por: J. Martín Rojas Hernández. Dibujante, Pintor, Escultor, Muralista y Grabador. El presente periodo tiene su inicio en la ciudad de Sion, Suiza el año 1996. Como una necesidad de evolución en mi trabajo, después de haber recorrido galerías de arte en diversos países y realizado diversas exposiciones en las que mostré, lo último de mi trabajo plástico, incluyendo aquella exitosa muesta RESIN SERGISI, realizada en 1995, en el Semal Resit Rey Konser Salonu, de Estambul, Turquía. En la que el pueblo turco, apreció los mejores trabajos de mi periodo abstracto. Fue durante un viaje realizado a Francia, haciendo lo que infinidad de veces hago durante mis viajes (dejarme perder en las calles de las grandes ciudades), cuando en uno de estos recorridos en la ciudad de París, entré en una librería del barrio de Montmartre y revisando los libros, encontré uno que llamó en especial mi atención, “LE RÈVEIL DU SERPENT A PLUMES” una versión francesa del libro de Doris HEYDEN y Luis Francisco VILLASEÑOR (El despertar de la Serpiente Emplumada), lo tome con cierto desgano, pero el viaje en el TGV de París a Lausana me tomaría algunas horas, así que finalmente lo compré y ya en el tren comencé a leerlo. Analizando la síntesis de trazo del ilustrador Alberto BELTRAN, así como lo importante de su contenido, paulatinamente fui descubriendo que aquellos artistas desconocidos, tlacuilos, arquitectos, escultores, sacerdotes y poetas, habían logrado en conjunto, una síntesis de la profundidad religiosa y cultural de su pensamiento y cada línea, cada símbolo, representan una realidad histórica de su tiempo, que hoy día, no pueden aún ser cabalmente descifrados ni interpretados, así que me dije. Que andas buscando en las culturas de otros países,


¿Las diferencias?, ¿Su riqueza cultural?, ¿Algo que sorprenda al mundo, y te haga famoso?, ¿Parecerte o ser diferente a quien?, finalmente hasta ahora, no eres otro que un pintor que ha pasado por un sin fin de experiencias, pero sin poseer aún una personalidad que te dé identidad. Vino a mi mente un comentario hecho por la Doctora Gabriella Bairo Puccetti, crítica de arte y regista cinematográfica italiana, un día de visita a mi estudio en Florencia, “El día que logres fusionar tu obra académica con tu búsqueda abstracta, habrás encontrado tu camino”. Ya en mi estudio de Sion, Suiza. Seguí pensando y observando mi obra abstracta, basada en efectos luz-sombra de texturas ricamente cromáticas, en composiciones áureas dinámicas, en la diversidad de materiales con los que realizo mis texturas y los efectos luz-sombra de mis collages, la incertidumbre entre lo conceptual, lo esencial, lo existencial y lo espiritual vivido, después de unos días, finalmente salgo de mi estudio, me dirijo a la tienda de materiales de arte, adquiero de inmediato seis telas de 0.70 x 0.70, tintas, colores acrílicos y todo aquello que considere necesario para iniciar un nuevo proceso en mi obra, al leer nuevamente el libro, surgieron Ehecatl, Tlaloc y Tonatiuh, sobre papel pinto Ometeotl y Conquista, mis amigos de La Residence de Sion, quedan fascinados con mi nueva obra, ahí hace tiempo realicé trabajos de restauración de algunas piezas para la Catedral. Por esos días me llamo Enrico Volpini, un gran amigo de Perugia, siempre interesado en aquello que estoy pintando, le comenté; he comenzado un nuevo periodo de mi pintura y me dijo. Esa obra deseo que, antes de ser expuesta en cualquier otra parte, la exhibas en Italia, le explique sobre mis limitaciones económicas, para poderme trasladar con todo lo necesario para trabajar en Italia, y me contestó: Nada… no te preocupes, hablaré con los amigos que tenemos en común, para que el Comune de Spello te ofrezca el hospedaje y la alimentación, así, por lo único que te deberás preocupar será por completar la obra para la exposición y así fue como todas las demás obras que conformaron


“Il Risveglio di Quetzalcóatl” (El despertar de Quetzalcoatl), en su primera etapa, nacieron en la ciudad de Spello, provincia de Perugia, Italia. Fueron presentadas al culto pueblo italiano por primera vez, del 8 al 16 de marzo de 1997, en la Sala delle Volte del Viejo Palacio Comunal de la ciudad de Spello, contando con la presencia de las autoridades de la ciudad, así como con la del Señor Embajador de México en Italia, Lic. Mario Moya Palencia, posteriormente la Universidad Autónoma de Tlaxcala, con el apoyo de la Embajada de México en Italia y de la Accademia di Belle Arti “Pietro Vannucci” de Perugia, la presentó en sus instalaciones. En el segundo periodo de esta misma búsqueda, surge la obra de gran formato, en la que realizo por primera vez, aquello que siempre estuvo inquietándome y que consiste en mis “Polípticos” collages-plano-pluri-dimensionales, mi propuesta al movimiento plástico de México. Este se inicia en mi estudio de Acxotla del río, en la ciudad de Tlaxcala, teniendo su primer encuentro con el mundo, en la ciudad de Osaka, JAPÓN, el año 2000, durante la Quinta Muestra Internacional de Arte, del Global Culture Center, en el World Trade Center de esa ciudad. La obra de este nuevo periodo estará compuesta al finalizarlo, por treinta Polípticos, collages-plano-pluri-dimensionales, (obras de un formato de 4.00 X 2.00 metros), que se subdividen en 17 fragmentos, los cuales al sumar, 1+7 nos dan 8, el número del universo. Número que conforma cada una de ellas. De este nuevo periodo, la obra de formato medio se expuso de manera más completa del 15 al 25 de noviembre de 2005 en el Museo Regional de Tlaxcala INAH (ex convento de San Francisco).


De donde partimos para presentarla del 8 al 31 de diciembre de 2005 en la Menkul Kiymetler Borsasi de Estambul, por invitación de la Bolsa de Valores y de la Asociación Nacional de Artistas Plásticos de Turquía, y parte de ella, se presento del 12 al 22 de enero en “Casa do Brasil” en Madrid. Y del 27 de enero al 2 de abril en “Canals” Galerí D’Art de Sant Cugat, en Barcelona, España. La segunda edición de esta misma muestra, se llevo a cabo del 27 de marzo al 12 de abril de 2006 en la “Sala Joan Miro”, del Palacio de Congresos de Madrid, por invitación de la Asociación Internacional de Críticos de Arte de Madrid, encabezada por el gran crítico y amigo Joan Lluís Montanè. A nuestro regreso ya en América, luego un largo recorrido por espacio de dos años; la presentamos del 1 al 25 de noviembre de 2007, en la galería del Robert Morris College de Chicago, Illinois, USA. Ya en territorio mexicano fue expuesta del 29 de septiembre al 17 de octubre de 2008, en “Casa de las Bóvedas” de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y para concluir nuestro recorrido la presentamos nuevamente del 26 de octubre de 2008 al 10 de febrero de 2009, en el Museo Regional del Estado de Tlaxcala, con motivo del 63 Aniversario de la fundación de la Organización de Naciones Unidas, contando con la presencia de embajadores de diversos países con los que México mantiene relaciones diplomáticas. Luego este continuo ir y venir en diversos espacios, es para mí motivo de gran alegría, por la trascendencia que en mi vida representa luego este largo itinerario, presentarla en el maravilloso espacio donde se conjugan todas las corrientes y pensamientos de las más diversas culturas del mundo al ser seleccionada mi obra por la Organización de las Naciones Unidas-México para ser exhibida de manera permanente como represente del arte de México y de nuestra ancestral cultura, rica en historia y manifestaciones artísticas, a la altura de las más importantes del mundo.


Atl-tlachinolli II


Ce-ozomatli


Chalchiutlicue


Coatlicue II


Ehecatl


El color y la fuerza del indigenismo en Martín Rojas Una de las características más sobresalientes de la pintura del maestro mexicano Martín Rojas es su tratamiento del color, implicándolo con la materia, en sus sensuales técnicas mixtas sobre madera, pero, también, sobre tela. Elabora una pintura basada en la densidad de lo sugerente, en la que predomina la intensidad del rojo fuego, del azul misterio, del verde esperanza y la complicidad del amarillo, en mitad de naranjas y blancos intensos y directos, que se pelean con los azules oscuros, casi como la noche, aunque con trazos de diferentes tonos más apagados, que actúan como auténticos resquicios. El color es el escenario de fondo que le permite desarrollar su apología del indigenismo, de los personajes que, junto con los animales y abalorios, sugieren una dinámica basada en el poder mágico de las invocaciones y la magia de los Dioses poseedores de la esencia o conjunto de efluvios que desgranan, mediatizan, dan sentido y coherencia al mundo del ser humano de todas las épocas. Joaquín Carnicer Moreno Periodista, poeta y crítico de Ecuador


Matlalcueye


Mictlantecutli


Serpiente Emplumada


Tezcatlipoca


Xipe-Totec


No es posible hablar del pintor sin hablar del hombre Para quien, como yo, conoce a J. Martín Rojas Hernández de muchos años, no es posible hablar del pintor sin tratar del hombre. Mucho se identifican. Martín Rojas es, antes que nada, un hombre que ha escogido la pintura para expresarse a sí mismo y comunicarse con los demás. Su pintura por lo tanto nunca para sí misma se convierte en el medio para afirmar su naturaleza de comunicador. Siempre en posición de constructiva dialéctica con el arte oficial de su país, ha sabido, de todas formas, descubrir en la cultura que lo ha generado las raíces de la propia historia personal, dejando una trayectoria artística que refleja, en el fondo, siempre la historia de su tierra, México, a través de sus colores, símbolos, emociones. La pintura de Martín Rojas inicia con un realismo estrechamente relacionado a su gente, su país, a las tradiciones de su tierra. Con la voluntad explicita de documentar con amor, el ambiente que le ha dado origen, aquél del altiplano mexicano de Tlaxcala y de Puebla. Depositario de una cultura dramáticamente destruida por el choque entre civilizaciones diferentes, la mesoamericana y la española. Su trabajo de artista prosigue después a través de la investigación, a veces simbólica, pero siempre manifestando la clara voluntad de alcanzar una síntesis, por eso Martín Rojas se pone en camino, viaja por el mundo en busca de algo, tal vez las raíces comunes de toda la humanidad, se convierte en peregrino en busca de respuestas, siempre de alguna síntesis que trata continuamente de transferir a su pintura: su modo de registrar, de trasmitir, por lo tanto de comunicar. Busca aquello que identifica pueblos y culturas diversas, busca los mecanismos que unen mas que las diferencias, busca mecanismos de comunicación inmediata. Pero toda esta riqueza de conocimientos, esta experiencia madura, no la quiere tener para él ni hacerla exclusiva de su producción artística. Martín Rojas es también enseñante. Como un antiguo pintor que, entrando de aprendiz en el taller de un maestro, disponiéndose con “humildad, amor, perseverancia y respeto” a un largo aprendizaje, salía él mismo maestro, así Martín Rojas entrando de estudiante en el “taller del mundo” ha madurado y codificado un algo de transmitir, de comunicar y se hace maestro: abre a los jóvenes estudiantes mexicanos su “estudio”, el Taller-Escuela de Artes Visuales con apoyo de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, del cual es uno de sus fundadores y dirigente. No impone, no pretende, quiere comprender y hacer comprender, quiere contribuir a formar hombres-artistas. Todo esto a través del ejercicio de la pintura. Y su pintura se convierte así en ejemplo didáctico, no tanto por los modelos formales, sino por el proceso que la ha generado. De su pintura de los últimos años, aquella que me impresionó en su estudio de Tlaxcala en marzo de 1993, encierra lo esencial de todo lo recorrido, se hace fuego y hace sentir la naturaleza volcánica de su tierra, pero el rojo quiere ser también el color del amor, aquél generado por su altruismo y por su respeto por el prójimo. Y el rojo viene después balanceado por el azul, el mismo de las antiguas pinturas aztecas y olmecas-xicalancas. Son colores primarios filtrados por la luz indiscutible del altiplano mexicano, aquella en la cual se fundían las figuras de los antiguos sacerdotes emplumados que se dirigían al cielo. Aquel


cielo al cual el hombre caído anhela regresar, aquel cielo que, aunque roto por explosiones volcánicas, símbolo de los tormentos del hombre, Martín Rojas hace suyo, casi en una invocación y súplica. Vuelvo a ver el trabajo de Martín Rojas después de tres años, cuando me viene a encontrar a Florencia y me muestra sus últimas pinturas. Estoy impresionado porque tengo frente a mi un resultado importante de este extraordinario y sufrido recorrido que he seguido de amigo y de artista, un resultado que, en el fondo, me esperaba: Martín Rojas ha llegado a proponer una verdadera síntesis. Ha tenido el coraje de declarar explícitamente su origen, uniendo los resultados precedentes, ya notables, en una temática evocativa de los principales mitos y símbolos de la cultura azteca. Nos encontramos frente a un serio ejemplo de pintura mexicana contemporánea. Martín Rojas ha, simplemente, sobrepuesto con una sutil habilidad técnica a la pintura hasta ahora dominada, una serie de verdaderos y reales “pictogramas” aztecas. La nueva muestra europea de Martín Rojas en España. Ofrece así una sugestiva, personal, galería de evocaciones mágicas y rituales. Todo este habilísimo contrapunto simbólico-temático entre elementos “alquímicos”, aire, tierra, agua y fuego y mitológicos hechos pintura en continuo diálogo entre elementos de luz y tinieblas, entre juegos de rojo y azules, de materia y textura, se concluye en obras como “In-xóchitl in-cuícatl” , símbolo mexicano de la palabra, donde la pintura se hace signo y el signo se hace pintura. En fin, el mensaje decisivo de síntesis que nos deja el Martín Rojas de ahora, hombre y artista, me parece se pueda resumir en el soberbio “Sacrificio en noche de obsidiana” que más allá de cualquier interpretación simbólica, por lo cargado de los significados y claves de lectura, queda como ejemplo de auténtica pintura. Dto. Riccardo Saldarelli Catedrático de la Academia de Bellas Artes de Florencia, Italia


Martin Rojas y sus geografias de codice. Los territorios cromaticos comprenden el raro monticulo de los observatorios y los viejos brujos sorprendidos ante la multitud alucinante enmedio de la noche. El Caracol alineado con los solsticios y las estrellas Castor y Polux, Fomalhaut y Canopus. Contemplando las tormentas magneticas tampoco se puede aprehender y visualizar Andromeda con el ojo desnudo sin antes alcanzar las unidades Astronomicas como un valor indispensable para medir el vasto misterio del universo. Solamente el arte es capaz de pintar en embrujos de colores lo que la ciencia explica despues de profundas investigaciones. La presencia del metalenguaje como ventana de la intuicion y ejercicio de la imaginacion es por ello previa al enfoque pleno de la razon hacia la realidad para explicarla en las peripecias del numero y las infinitas posibilidades de la hipotesis. Ver es ya entrar en la realidad para asombrarse de su presencia a la luz de lo que pasa y lo que queda solo para morir y renovarse en un proceso de retorno permanente hacia la vida. Al encontrar la pintura de Martin Rojas donde los brujos caminan geografias de codice flotando cual si la gravedad fuese fenomeno de otro mundo entramos a una experiencia magica. Nuevamente los humildes verdes explotan con los soberbios rojos, la dignidad de los azules a la par de la suculenta fiesta de amarillos. Por supuesto que todo es mas facil si se vive en el centro magnetico y radiante de Tlaxcala. Alli la flauta silba los dulzores de la tarde y el majestuoso Popocatepetl sube su pecho bravio hasta alcanzar el majestuoso azul del cielo mexicano. Hay puentes que nos llevan sobre la encrucijada de los tiempos y al atravezarlos ya hemos llegado a la vertiente original cuando America aun no era conquistada y colonizada por los locos a caballo del reino de Castilla. Texturas que en la sensualidad de la noche gimen un ardor indiano de razas que se encuentran mas alla del odio. No es el pintor pintando una alegoria de quimeras. Es un chaman con inciensos de copal y orgullosos ocres pintando la crudeza de la tierra, la nopalidad del paisaje en su hamaca de mezcales. La pintura del artista mexicano Martin Rojas es por todo ello un sentido homenaje al espiritu insumiso de una tierra que explico la razon y sentido del universo mucho antes que los elaborados laberintos de la fe y las milagrosas alquimias de la ciencia. Alberto Cerritos Vancouver, B.C., Canada Mayo 23 del 2005


CURRICULUM EXTRACTADO DE J. MARTIN ROJAS HERNANDEZ. 1949.- Nace en San Martín Texmelucan, Puebla. Hijo de padre poblano y madre tlaxcalteca. Realiza diversas muestras de pintura en Puebla su Estado natal, así como a nivel nacional. 1981.- Comienza una fuerte actividad en Europa, a través de sus estudios en la Universita Italiana per Stranieri y en la Accademia di Belle Arti “Pietro Vannucci” de la ciudad de Perugia, así como por su participación en los Seminarios Internacionales de Arte, en Caprese Michelangelo, (AR), ITALIA. 1988 - 1989 Consolida su carrera dentro del Arte Plástico, en el Ámbito Internacional, mediante exposiciones en diversos países Europeos, de Norte y Sudamérica, Trabajó durante el pontificado de S. S. Juan Pablo II, para El Vaticano, en Roma, ITALIA, como pintor de la Guardia Suiza Pontificia y para el Arzobispado de Sion, así como para la Fondation “La Residence” en la ciudad de Sion, SUIZA. 1991.Fundador del Taller Escuela de Artes Visuales, a través de la Universidad Autónoma de Tlaxcala. MEXICO. 1992.- Obtiene el PREMIO INTERNACIONAL “CARAVELLE D’ ORO” de las cuatro antiguas repúblicas marineras italianas, Amalfi, Génova, Pisa y Venecia, premio otorgado por el Gobierno Italiano a artistas sobresalientes, y con motivo de las Celebraciones Colombianas del encuentro de dos mundos, en la ciudad de Génova, ITALIA. 1998.- Noviembre 19, es declarado “HIJO PREDILECTO” de San Martín Texmelucan de Labastida, Puebla, MEXICO. 1999 – 2005.- Director General del CONSEJO MUNDIAL DE ARTISTAS VISUALES, COMAV, organismo internacional formado por artistas de catorce países de América, Asia y Europa, con sede permanente en MEXICO. 2000.Coordinador de la Segunda Jornada Mundial de Arte Público y Muralismo, en colaboración con la Sociedad Nacional de Muralistas de Argentina, en Mar del Plata, ARGENTINA. 2001.- PREMIO INTERNACIONAL “TARGA D’ORO” L’espressione del’altro, otorgado en el Encuentro Nacional de Artistas de Italia, de diversas disciplinas, organizado por el Centro Operativo Mondiale Arte e Cultura y por el Comune de Rapallo (GE), por su gestoría y apoyo en los intercambios internacionales entre Italia, México y países de Europa. Génova, ITALIA. 2003 – 2006 .- Asesor Cultural de la Little Village Chamber of Commerce de Chicago, Illiniois, U. S. A.


2005.- Coordinador de la Jornada Mundial de Arte Público y Muralismo, Tlaxcala 2005, “en la ecología hagamos la diferencia”, con la participación de más de ciento veinte artistas provenientes de trece países. Recibe la orden académica de Pintor y Escultor, “ACADEMICORUM ORDO” de la Academia Gentium “Pro Pace”, Instituto de Cultura Internacional con sede en Roma, Italia. 2006.- Presidente Honorario del Consejo Consultivo Permanente del COMAV. Representante de la Sociedad Mexicana de Autores de las Artes Plásticas SOMAAP, Para los Estados de Puebla y Tlaxcala. 2008.- A partir del 2 de agosto, es nombrado Vicepresidente, del Mexican American History Museum, de la ciudad de Chicago, IL. U. S. A. 2009.- Exposición permanente en la sede de la Organización de las Naciones Unidas en México. Medalla de oro al MERITO, por cinco años de servicio al frente del Consejo Mundial de Artistas Visuales. 2010.- Mayo 17, recibe el nombramiento de “HIJO PREDILECTO”, del Municipio de Zacatelco, Tlaxcala. Lugar de nacimiento de su señora madre. Diversas Exposiciones en Italia, Suiza, Argentina, Canadá, España, Estados Unidos de Norteamérica, Turquía, Japón y México. SU OBRA DE CARACTER RETRATISTICO, ASI COMO EXPRESIONISTA Y ABSTRACTO, SEA PICTORICO, QUE ESCULTORICO EN BRONCE, PODEMOS LOCALIZARLA EN COLECCIONES PUBLICAS Y PRIVADAS DE INGLATERRA, ESPAÑA, ARGELIA, FRANCIA, SUIZA, AUSTRIA, TURQUIA, POLONIA, ESTADOS UNIDOS, ARGENTINA, CANADA, BELGICA, ITALIA Y JAPON.

PAGINAS WEB: www.artmajeur.com/ecoglobalarte http://jmartinrojash.artelista.com


ARTIST MARTIN ROJAS

MEXICO jmartinrojash@gmail.com ART GROUP 21 PLUS EDITIONS 2011-2012 Art Group 21 Plus Editions Catalogues/Journals #22 cerritos@cyberbro.com, grupo21plus@yahoo.es, artgroup21plus@gmail.com Vancouver, CANADA


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