Issuu on Google+

La invención del ordenador Pierre Lévy Sinopsis extraída de: "La invención del ordenador" Pierre Lévy - 1989 Grocio Herrada Vigo Sobre el autor Pierre Levy, Ciberfilosofo. “Pierre Levy nació en Tunes el 2 de Julio de 1956. Su formación originaria es en el campo de la historia, continuada mas tarde en el de la historia de la ciencia. Su perfil investigador emerge siguiendo cursos con el genial Michel Serres en la Sorbona. Defendió una tesis de sociología Acerca de la idea de libertad en la Antig‡edad con Cornelius Castoriadis en l'Ecole de Haute Etudes en Sciences Sociales (1983). Mientras estudio informática por su cuenta Desde el principio de su aprendizaje estuvo convencido de la importancia de las técnicas de comunicación y de los sistemas de signos en la evolución cultural. En ese sentido fue uno de los primeros investigadores a nivel mundial (con equivalentes en USA como Seymour Papert o Sherry Turkle) en intentar pensar la revolución digital en los planos filosófico, estético, educativo y antropológico. En 1984/1985 trabajó en el Centre de Recherches en Epistemologie y Autonomie (CREA) de l'Ecole Polytechnique (junto a Jean-Pierre Dupuy, Daniel Andler e Isabelle Stengers) temas tales como el nacimiento de la cibernética y la inteligencia artificial (publicados en sendos cuadernos CREA). Cuando visité a Dupuy en Mayo de 1984 en el 1 de la rue Descartes, Levy todavía no había llegado a ese centro y me perdí entonces de concoerlo por unos pocos meses. Participo con el colectivo que trabajo con Michel Serres, en la redacción del extraordinario volumen Eléments d'histoire des sciences (1989) (Traducido al castellano por Catedra) en el cual firmo la nota sobre la invención de la computadora. … “ Fuente: http://www.ilhn.com/filosofitis/ensayitis/archives/000588.php


“Donde veremos cómo el ordenador aparece al final de una cascada de manipulaciones e interpretaciones de materiales heterogéneos y de dispositivos varios; como colofón de una sucesión aleatoria de oportunidades y circunstancias concretas, aprovechadas con distinta fortuna por múltiples actores.”

La formación académica de Pierre Lévy, es decir, filósofo, historiador, cibernético, entre otros, nos conduce a reflexionar sobre el génesis de este portentoso invento, como es la computadora, no sólo desde puntos de vista cronológicos, de datos históricos, adalides y otros formatos al cual estamos acostumbrados a recibir como alumnos en la educación primaria, secundaria y de pre grado, sino que, obliga a interpretar este evento desde diversos puntos de vista, tales como las causas que lo originaron, los líderes o pseudos líderes, que evoca automáticamente la existencia de un grupo o equipo de trabajo, si fueron las guerras o no las que lo originaron y cómo contribuyeron otras disciplinas a concretar este invento, incluso, a conjeturar sobre un plan inmanente conducente a crear esta máquina, las causas y efectos sociales que suscitó, etc. El suceso desencadenante ¿Fue la II guerra mundial el suceso desencadenante? El autor enumera un conjunto de eventos que podrían indicar a la segunda guerra mundial como motivadora de este invento, tal como la necesidad misma de tener máquinas calculadoras que permitan el cálculo de tiro (balística) en tiempo real, la gran oferta de recursos financieros de parte de los estados en guerra y el conjunto de recursos humanos (con talento) que pudieron darse cita en los momentos y lugares adecuados por la misma causa de la guerra, podrían señalar a esta como la “causa” del invento del ordenador; sin embargo, también señala que se produjeron eventos, promovidos por la misma guerra, que conspiraron contra este invento en las mismas circunstancias de tiempo y espacio; por ejemplo: el reclutamiento de los inventores, postergando así, para el final de la guerra o las postrimerías de esta los aportes de estos hombres. Pareciera que Pierre Lévy quisiera correlacionar la segunda guerra mundial con la invención del ordenador (computadora), pero su propio análisis lo conduce a negar esta posibilidad porque el ordenador, en su concepción moderna, apareció durante la post guerra; por lo cual, no fue utilizado para la construcción de las bombas atómicas que destruyeron Hiroshima y Nagasaki, ni tampoco fueron utilizados para cálculos de balística durante la II guerra mundial, por lo menos, no por parte de los americanos, alemanes ni japoneses. Se deja la interrogante del grado de adelanto y grado de uso por parte de los científicos e ingenieros ingleses de la máquina Colossus debido al alto celo para mantenerlo como secreto militar.


En Alemania, Konrad Zuse fue enrolado en el ejército, retardando su carrera; y, lo más importante, no logró de parte del Estado Mayor el financiamiento para la construcción del ordenador en base a los tubos de rayos catódicos, que hubiesen dado a su máquina el verdadero poder del ordenador, esto es: velocidad de cálculo. Similar problema tuvo John Atanasoff en los Estados unidos para un proyecto idéntico. “En Francia, el proyecto de calculadora electromecánica programable de Couffignal, vinculado a la firma Logobax, se interrumpió con el estallido de las hostilidades” Nuestra interpretación es que, aun dudando de la influencia directa de la guerra para la invención del ordenador, si tuvo que servir como catalizador mediante la presentación directa o indirecta de materiales y teorías que ésta produjo en otras disciplinas, como las telecomunicaciones por ejemplo, o la neumática, el electromagnetismo y la electrónica misma. Precursores y genios fundadores. ¿Existieron precursores, pioneros o gestores únicos y directos para este invento? El autor parece resistirse a asignarle a un solo hombre o aun grupo pequeño de hombres la autoría de la creación de la computadora, incluso resalta sus acciones negativas que, necesariamente atentaron contra esta creación; va aun más lejos al resaltar la vanidad humana y la lucha descarnada en los fueros judiciales para lograr que sus nombres figuren en la historia como sus creadores o quizás por razones pecuniarias. No obstante que el autor, a lo largo de esta historia, menciona alguno de los nombres de científicos, ingenieros, técnicos, quienes contribuyeron con este invento, no se sustrae decididamente de la historia clásica y cae en lo que el mismo dice: “El historiador de las ciencias y las técnicas que quiera escenificar la invención del ordenador es víctima de una segunda tentación clásica (la primera tentación clásica es asignarle las causas que lo originaron): la del individuo (o genio) fundador”; y el mismo añade: “Varios candidatos se disputan el estrellato, entre los cuales cabe citar a Charles Babbage, Alan Turing y John von Neuman, aspirantes al papel con diferentes títulos”. (Quisiera resaltar la última conjunción que pone a John von Neuman como el último de la lista). Líneas abajo, revisaremos, junto con el autor, el papel de cada uno de los nombrados, en seguida deseamos insertar nuestro comentario. Nuestra opinión es que el ser humano está diseñado para ejecutar, y efectivamente los ejecuta, un número finito de acciones, que, necesariamente lo va a conducir en determinadas direcciones (sin que esto signifique que exista un plan preconcebido), estas líneas de acción tienen una alta probabilidad de confluir en un punto del tiempo y del espacio propicio para la ocurrencia de algún evento, en este caso: la invención del ordenador, que por otro lado, tuvo que aparecer en el momento y en los lugares que más se lo necesitaba. Los enormes volúmenes de producción y el enorme incremento poblacional en la


década del cuarenta del siglo XX no se hubiera podido manejar con las calculadoras rudimentarias anteriores al ordenador. Creemos también, por lo tanto, que existen fuerzas sociales (las fuerzas armadas, las universidades, las empresas, la población misma, etc.) que conducen a la creación tecnológica. Simultáneamente, existen otras fuerzas contrarias a este propósito (algunas confesiones religiosas por ejemplo) que de alguna manera frenan o retardan los adelantos tecnológicos. Ante este panorama, surgirán los voceros, lo adalides o los líderes en cuyos nombres recaerá la gloria o la responsabilidad de estas creaciones tecnológicas. Hemos mencionado que la Universidad es una fuerza social que presiona hacia los inventos y descubrimientos tecnológicos, pero debemos precisar, que al revisar la historia de tales hechos, la universidad, es decir, los profesionales egresados de éstas, intervienen con posterioridad al génesis de la mayoría de los inventos, y son otros, no universitarios, los verdaderos creadores o gestores de las ideas conducentes a tales creaciones. La lista podría ser muy larga por lo que nombraremos sólo a aquellos que, por la naturaleza de su trabajo, contribuyeron con la creación del ordenador: Tomás Alva Edinson, Samuel Morse, Frederick George Creed (diseñador del teletipo inglés), Ernst Werner von Siemens, Alexander Graham Bell,(no estudio ciencias) entre otros; obviamente debe existir una larga lista de genios anónimos que, por diversas circunstancias (tal como señala Mario Bunge y la sentencia bíblica: “A los que tienen, todo les será dado, mas a los que no tienen, hasta lo que no tienen les será quitado), no lograron figurar en la gloriosa lista; asimismo debemos precisar que, si los científicos egresados de la universidades no son los verdaderos autores de todos los inventos, sí contribuyeron con sus métodos y conocimientos científicos al desarrollo de las creaciones iniciales de otros. Debemos señalar también que el autor, creemos que deliberadamente, omite a los genios, ampliamente conocidos, que de alguna manera fueron los precursores del ordenador o contribuyeron con sus inventos a inspirar su creación, pues, desde muchas décadas anteriores, existían máquinas que no sólo sumaban y multiplicaban sino que realizaban las cuatro operaciones matemáticas básicas. Creemos que la mayor omisión es la de George Boole y de los que estudiaron los sistemas boléanos, verdadero origen de la computadora digital, tanto en la concepción del hardware como del software. Otros omitidos en este artículo son: Blaise Pascal (1623-1662, creador de la pascalina), Wilhelm Leibniz (1646-1716, creador de la máquina aritmética), Charles Xavier Thomas de Colmar (aritmómetro, realizaba las cuatro operaciones), Augusta Ada King, Condesa de Lovelace (1815-1852, primera mujer programadora, asistente de Charles Babbage, en el artículo es considerada peyorativamente), Herman Hollerith (1860-1929, usó tarjetas para almacenar los datos de información del censo y una máquina compilaba los resultados mecánicamente), Claude Elwod Shannon (1916-2001), investigador de los laboratorios Bell y profesor en el MIT y autor de la "Teoría matemática de la información" (1948), Vannevar Bush (1890-1974), el padre del hipertexto, desarrolló una gran calculadora analógica para resolver ecuaciones diferenciales complejas: el analizador diferencial (1931).


Los pioneros, precursores y creadores premiados por la historia según Pierre Lévy. Antes de proseguir con los comentarios sobre los precursores e inventores del ordenador digital que el autor del artículo toca, queremos hacer algunas disgregaciones que nos permitan enfocar los juicios sobre tales precursores e inventores. En primer lugar, la computadora es la conjunción de lo que hoy universalmente se conoce como hardware y software; a su vez, el hardware es también un conjunto de inventos (lo que señala a diferentes inventores) que, ordenados e interconectados en tal forma, constituye la computadora digital, si seguimos profundizando los detalles, encontraremos que los bloques constitutivos del ordenador como: la fuente de poder, el generador del reloj, la memoria, la Unidad Aritmética Lógica, los buses, los puertos están formados por componentes inventados separadamente para cada uno de ellos durante muchos años antes y, obviamente, por diferentes inventores y para otros propósitos. Igualmente, con el software ha ocurrido lo mismo, pero, en mucho mayor tiempo, pues el software es el conjunto de algoritmos que conducen a la solución de un problema o conjunto de problemas, tales algoritmos ya estaban diseñados, incluso siglos antes, es decir, se conocía la lógica del funcionamiento de estos algoritmos, muchos de ellos muy engorrosos y tediosos en su manejo, entonces, solo se necesitaba una máquina que acelerara el proceso de ejecución de estos algoritmos; es cuando aparece la computadora digital a la cual se le agregará las librerías de funciones (algoritmos). Cada uno de los genios que desarrollaron estos algoritmos debería ser considerados como precursores de la computadora digital. Charles Babbage (1791-1871) Al margen del mal registro de fechas de los principales acontecimientos en la vida de Babage que recoge el autor de este artículo, así como otras fuentes consultadas, al margen de los datos históricos irrefutables y no susceptibles de opiniones particulares, nosotros deseamos centrarnos en la opinión que Pierre Lévy emite: “… No se trataba en lo absoluto de construir un cerebro mecánico, ni siquiera una máquina capaz de procesar información de forma automática. La máquina analítica no es en su mente un soporte de programas, como son para nosotros los ordenadores.” “El objetivo de Babbage consistía, ante todo, en elaborar tablas náuticas, astronómicas y matemáticas exactas, que sustituyeran a las utilizadas hasta entonces, que estaban plagadas de errores. Para elaborar tablas numéricas precisas, era menester mecanizar, al mismo tiempo, el cálculo y la impresión. No se trataba del sueño de la máquina pensante, sino de proponer un método industrial que redujera los plazos de ejecución, eliminara los errores de cálculo y de composición y abaratara los costes de edición de tablas.”


Para concordar con estas opiniones, debemos, primeramente, admitir que los ordenadores modernos son cerebros mecánicos o máquinas pensantes, lo cual, según nuestra opinión, no es cierto, por lo menos, hasta este momento. Por el contrario, nuestra opinión es que Babbage, especialmente con su segunda máquina: la máquina analítica, sí contribuyo al enfoque moderno del ordenador, pues se trataba de un ambicioso proyecto, muy flexible y poderoso, controlado por tarjetas perforadas, con unidad de cálculo de propósitos generales, incorporando muchas características que reaparecen en los ordenadores modernos con los programas internos y las unidades de entrada y de salida. Babbage propuso, primeramente, la máquina diferencial cuya construcción resultó trunca debido a problemas técnicos, propios de la época y por insuficiente financiamiento. La segunda máquina que diseño fue la máquina analítica, que tampoco logro ser construida completamente. Es cierto que muchos se preguntan si las máquinas propuestas por Babbage hubieran funcionado si se hubiesen construido. En lo que respecta a la máquina diferencial, la pregunta ha sido respondida satisfactoriamente, por lo menos en dos ocasiones; la primera, por el sueco George Scheutz, quien construyó una calculadora similar en 1855, luego de leer un artículo sobre la Máquina Diferencial en el Edinburgh Review en 1834. La segunda respuesta positiva fue dada en la década de 1980 un equipo liderado por el Dr. Allan Bromley y el Dr. Doron Swade del museo de ciencia de Londres, quienes lograron construir exitosamente la máquina diferencial de Babbage. La opinión de los mismos es que la máquina analítica es perfectamente factible de ser construida, el único inconveniente, como siempre, es el financiamiento. Lévy hace comentarios, según nuestra opinión, injustos con respecto a las tarjetas perforadas usadas en telares por el francés Joseph Marie Jacquard. Consideramos injustos los comentarios, pues, Babbage no negó el aporte de Jacquard, por otro lado, la historia del conocimiento humano se basa en la acumulación de conocimientos previos, mejorándolos o transformándolos. Los comentarios parecieran indicar un posible chauvinismo francófilo. Alan Turing (1912-1954) Nuevamente, los comentarios de L��vy resultan contradictorios, controvertidos y exageradamente exigentes con Alan Turing, al igual que lo es con Charles Babbage. Para ilustración, copiaremos los comentarios contradictorios de Lévy con respecto a Alan Turing: “Desde el punto de vista formal, y ciñéndonos a la cuestión de la calculabilidad, la máquina universal descrita en el artículo de 1936 es el equivalente lógico exacto del ordenador, aunque se anticipe a este en unos diez años. Encontramos, en particular, las nociones del programa interno, de cálculos sobre los programas y de generalidad máxima, que buscamos en vano en la obra de Babbage. Es pues una tentación contemplar el ordenador como la encarnación del autómata lógico de 1936, máxime cuando el mismo individuo se vio implicado sucesivamente en la concepción de ambos. El ordenador se concibió primero bajo una forma ideal, antes de


reflejarse en una máquina real”. El comentario anterior nos indica claramente que Alan Turing no solo fue un pionero sino uno de los inventores directos del ordenador; sin embargo Lévy continua con el siguiente comentario: “Pero no debemos caer en esta tentación. La máquina universal de Turing, descrita en el artículo de 1936, no es, en el fondo más que un artefacto muy ingenioso de demostración centrado en un problema matemático de base …” y agrega: “La máquina universal de Turing no inspiro a ningún constructor un autómata concreto. El contexto en el que había sido ideada se encontraba demasiado alejado de los problemas planteados a los inventores de calculadoras de vidrio y metal … “ y “A posteriori solamente, una historia de inspiración logicista pudo citar a Turing entre los fundadores de la informática”. Nuestra impresión sobre las opiniones de Pierre Lévy al referirse a Charles Babbage y Alan Turing es que pareciera que Lévy es un convencido que el actual ordenador es el autómata que va a permitir el desarrollo de la inteligencia artificial y que cualquier otra máquina que no esté encaminada en esta dirección no puede ser considerada precursora del nuevo ordenador. Nuestra discrepancia es pues máxima, porque consideramos que, por lo menos, la tecnología del silicio no nos facilitará la creación de inteligencia artificial conforme al concepto clásico de inteligencia. John von Neumann (1903-1957) Igualmente, resulta arto difícil comentar las opiniones de Lévy con respecto a von Neuman, lo señala primero como sabio matemático con reconocida trayectoria científica para luego presentarlo como redactor (entendiendo redactor como el que lleva al papel las ideas de otros) de los planos de la EDVAC (Electronic Discrete Variable Automatic Calculador). Sea como fuere que von Neumann llegó a la Moore School, su genio ha hecho que la arquitectura del ordenador digital, incluyendo la arquitectura de las computadoras personales actuales, la cual llevan su nombre, sin que por ello dudemos que los que formaron parte del equipo tuvieron que aportar necesariamente su contribución a este invento. Hubiese sido, quizá conveniente, para satisfacción de todos, que el equipo fuese bautizado con algún nombre para que todos sean reconocidos en la posteridad. El logicismo: ingenieros y matemáticos Parece justo que Pierre Lévy trate de rescatar del anonimato a todos y cada uno de los precursores y actores directos que contribuyeron a esta realización, por su puesto, en la medida que sus grados de genialidad los permitían, sin embargo, puede resultar injusto evocar las debilidades humanas de los mas conspicuos personajes en esta gesta, creemos que, lamentablemente, la genialidad no viene sola sino que está acompañada de vanidad, egocentrismo y otras negaciones que la historia, normalmente, perdona, a mérito de la contribución de estos personajes. Parece también que el autor interpreta las realizaciones como hechos aislados, no contempla el concepto sistémico en


donde precisamente éste se manifiesta con toda su fuerza, donde nada es excluyente, sino por el contrario, todos se complementan. El hardware de la computadora digital necesita del software para funcionar; y, el software necesita de un hardware donde funcionar (parece de Perogrullo, pero las circunstancias obligan) y cada una de ellas deberá ser aportado por los respectivos profesionales de cada área; y cada uno de ellos debe recibir el reconocimiento respectivo. El mismo subtitulo de estos párrafos dice: Logicismo: ingenieros y matemáticos, no dice Logicismo: ingenieros o matemáticos, además, no es posible separar el tiempo de los materiales en el ordenador digital, y no lo fue en ninguna época, porque cada material se toma el tiempo que necesita. La historia expresada en generaciones de materiales. No alcanzo a comprender porque Pierre Lévy aborda este tema, más aun en la forma y la propuesta que hace, esto es, considerar las etapas de construcción del ordenador en función de diversos agentes completamente ajenos a la invención del ordenador, aunque quizás sí, en su posterior desarrollo; y reniega de la consideración de los materiales usados para señalar tales etapas. Él mismo concluye su párrafo diciendo: “… Vemos así claramente que las nociones de <<generación>> o de <<etapa>> no describen la marcha normal del progreso técnico, sino que ocultan sus múltiples superposiciones, y su carácter incluso caótico” Nuestra visión es que, siendo la informática una agregación de disciplinas, cada una de ellas deberá, para mejor suplir sus necesidades, dividir sus etapas en la manera natural y propia de cada una de ellas; y, de requerirse etapas más generales, ésta será la combinación analítica de todas ellas. Por otro lado, la división en etapas obedece a razones metodológicas para su explicación, sustrayéndonos así del posible caos. Nada quita pues, que cada disciplina divida su desarrollo en etapas usando los criterios más convenientes. En cuanto a la superposición de materiales, esto es una realidad incontrastable; en este mismo momento se sigue produciendo tubos de vacío y relés, pues hay funciones que la microelectrónica no puede aun satisfacer en el mundo mecánico, sin que esto signifique, que la era de los tubos y los relés continúe. La mecatrónica se encargará de colocarlos definitivamente en alguna vitrina de un museo (para beneplácito de los que admiramos tan hermosos artefactos). La causa Futura Cuando no conocemos los mecanismos psicológicos o fisiológicos que entran en funcionamiento, en el momento que se opta por una creencia u otra, mal haríamos estar de acuerdo o en desacuerdo con Pierre Lévy para abrazar la filosofía mecanicista o, por el contrario, la de la causa final.


Nuestra creencia personal es que todos, aunque a diferente velocidad, nos encaminamos en la misma dirección, con vehículos de transportes diferentes (hablando metafóricamente) sin que esto signifique que algo o alguien nos llame desde algún punto final o meta. ¿Es La dirección del camino fijado a priori y corregido durante el viaje? Quizá nuestra estructura genética así nos instruya. ¿Será posible que esa sea la razón por lo cual hacemos lo que hacemos? El ordenador digital es uno de ellos, y efectivamente, muchos acontecimientos previos concurrieron para su realización, pero, en modo alguno, este ordenador es un punto final, sino un hito más en el camino de la humanidad. Discutir, pues, sobre teleología, con respecto al ordenador, es formar dos grupos que (¿libremente?) opten cada uno de ellos por una de las dos formas de pensamiento. Realizaciones concretas La segunda parte del artículo trata sobre realizaciones concretas, por lo que optamos por darle un formato distinto que nos ayude a reflejar lo expuesto por el autor. Tabla en la siguiente página. Como comentario final debemos decir que encontramos este artículo demasiado pequeño para contener todas las causas y los efectos de este invento, así como también los innumerables detalles, anécdotas, personas y situaciones que necesariamente debieron ocurrir en el proceso de invención del ordenador. Creemos también que escribir sólo sobre el invento del ordenador es dejar de lado la parte más importante de este invento, es decir, su desarrollo posterior, que quizá es aun más fascinante que el mismo proceso de invención.

Hemos encontrado al autor algo descuidado con las fechas. La fecha de nacimiento de Charles Babbage fue el 26-12-1791 y no 1792 al igual que la presentación de la primera máquina diferencial fue en 1821 y no alrededor de 1830 como indica el autor. Otro error de fecha encontrado es la fecha de nacimiento de George R. Stibitz (1904 - 1995), el autor del artículo señala 1940 como año de nacimiento. (Las fechas resultan de particular importancia cuando revisamos los antecedentes de un invento). Existe un verdadero caos con los datos publicados en Internet.


Máquina Ábacos Omitidos Ábaco neperiano Pascalina Regla de cálculo Maquina Diferencial Máquina Analítica Máquina Universal ABC (Atanasoff Berry Computer) Complex Computer Model 1 a 5 Máquinas de Zuse Z1 a Z4 (Alemania) Colossus (U.K) ASCC Automatic Secuence Controlled Calculador o Mark I ENIAC Electronic Numerical Integrator and Computer EDVAC Electronic Discrete Variable Automatic Computer EDSAC (U.K) UNIVAC

Autor

INVENCIÓN DEL ORDENADOR Máquinas precursoras del ordenador moderno Fecha Tipo Materiales Funciones

Programa

Babilonios egipcios, chinos, japoneses --------John Napier 15501617

2500 AC Actual. ------1617

Analógico

Mecánico

Suma, resta Multiplicación,

---------Analógico

----------Mecánico

Blas Pascal 1623-1662 Amédée Mannheim 1831-1906

1642

Analógico

Mecánico

------------Multiplic. división y raíz cuadrada. Sumas y restas

1850

Analógico

Mecánico

Multifuncional

Si (De ejecución manual)

Charles Babbage 1791-1871 Charles Babbage 1791-1871 Alan Turing 1912-1954 Atanasoff 1903-1995 C. Berry 1918-1963 George R. Stibitz 1904-1995

1821

Analógico

Mecánico

No

1834

Analóco

Mecánico

1936

Digital

Virtual

1942

Digital

Electrónico Electromec.

Polinomios de 2do grado Propósito general Propósito general Propósito general

1937

Digital

Propósito general

Si (Jumpers)

Konrad Zuse

1938

Digital

Electrónico Electromec. Relés y válvulas Z1: Mecánico Z2: Relés Z3 y Z4: Relés

Propósito general

No No Si

Electrónico / Válvulas Electromec. Electromag.

Propósito específico Propósito general

No conocido Si (jumpers)

1941

Si (De ejecución manual) ----------Si (De ejecución manual) No

Si Si (Virtual) Si (parcial)

Alan Turing

1943

Digital

Howard H. Aiken 1900-1973 e IBM

1944

Análogo Digital

John von Neuman 1903-1957 John P. Eckert 1919-1995 y John W. Mauchly 1907-1980

1946.

Análogo Digital

Electrónico

Propósito general

Si (jumpers)

John von Neuman 1903-1957 John P. Eckert 1919-1995 y John W. Mauchly 1907-1980

1949

Digital

Electrónico

Propósito general

Si

Maurice Wilkes

1949

Digital

Electrónico

Si

John P. Eckert 1919-1995 y John W. Mauchly 1907-1980

1951

Digital

Electrónico

Propósito General Propósito general (primera versión

Si


Remington Rand

comercial)

Apéndice A: Resumen Gráfico de artículo de Pierre Lévy “La invención del ordenador

Fuente: http://www.google.com.pe/search?client=firefox-&rls=org.mozilla%3Aes-ES %3Aofficial_s&hl=es&q=invencion+del+ordenador&meta


Invención de la computadora digital