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Cantemos La Gloria del Barrio Yungay

Por Eduardo Gálvez Astorga.

Alrededor de la Plaza Portales, se formó este barrio, que, hasta 1935, era una verdadera villa o pequeña ciudad, dentro de la capital de Chile, distinta de todas las demás poblaciones, por el aire provinciano típico, y el espíritu de comunidad que reinaba entre sus moradores. Además, este nuevo sector de Santiago contribuyó poderosamente a su crecimiento” (Crónicas del Barrio Yungay, Fidel Araneda Bravo, 1972)

Una épica batalla le dio el nombre al primer barrio planificado de Santiago, en la que el ejército chileno derrotó a las fuerzas de la confederación peruano-boliviana en el pueblo de Yungay.

Este hecho ocurrido en 1839, dio pie para que el 5 de abril del mismo año, el Presidente José Joaquín Prieto, mediante un decreto presidencial fundara el Barrio Yungay.

El barrio que se sitúa -según decreto presidencial- entre las calles Matucana, Alameda, San Pablo y Brasil, continúa librando batallas para defender su estilo de vida, su patrimonio y su riqueza inmaterial.

La eficaz organización vecinal, les ha hecho frente a las múltiples amenazas que se van presentando, hasta ahora no conocen de derrotas, es más, son un ejemplo de la defensa de sus intereses comunitarios.

Eso bien lo saben sus vecinos, no cuesta mucho que gran parte de los habitantes más ancianos cuenten historias o comenten, con orgullo que por esas calles transitó y vivió Domingo Faustino Sarmiento, según algunos, un importante promotor del nuevo barrio, o que en sus casas habitaron Ignacio Domeyko, Eusebio Lillo, Violeta Parra, Elena Caffarena, o los escritores Augusto D`Halmar, Joaquín Edward Bello o Nicanor Parra, entre muchos otros.

El pasado 5 de abril, en la celebración de los 180 años del barrio, la organización vecinal ganó una nueva batalla, lograron ampliar la zona típica patrimonial que se logró en 2009 de 113 a 230 hectáreas, lo que sumado a 3 zonas típicas anteriores en el territorio, suman un polígono de 300 hectáreas. Batalla que se inició mucho antes.

Cantemos la gloria del