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La fiesta brava, ¿tortura o tradición?

Bogotá a punto de dar la estocada La temporada taurina en la Capital comenzó en medio de una gran polémica, debido al rechazo expresado por el alcalde Gustavo Petro. Los aficionados a los toros la defienden.

Camilo Cetina

redaccion@elperiodico.com.co

Lo que para algunos es un arte, para otros no deja de ser una práctica que reafirma la violencia en la sociedad. La tauromaquia, que llegó a Colombia proveniente de España en la época de la colonia, es una tradición que logra despertar miles de pasiones dentro de sus seguidores y detractores. Diferentes son los convocados cada vez que inicia una temporada taurina. Desde los vendedores de ‘botas’, carpas, y cojines que se agolpan a los alrededores de la Santamaría, pasando por los fervientes críticos que rechazan mediante arengas, pancartas y silbidos este tipo de espectáculos, hasta la clase alta bogotana que no duda en asistir a las corridas cada vez que la Corporación Taurina de Bogotá anuncia el comienzo de una nueva temporada. Para muchos el ambiente, los gritos del público cada vez que el capote burla al

No a espectáculos en torno a la muerte

Petro toma el toro por los cachos

Gustavo Petro, alcalde de Bogotá.

El nuevo alcalde de Bogotá se mostró en desacuerdo con las corridas de toros, al afirmar que durante su campaña para llegar al palacio de Liévano siempre promulgó que no aceptaría el desarrollo de espectáculos en torno a la muerte. Una manera de ser coherente con lo expuesto durante su camino a la Alcaldía, fue no hacer uso del palco al que la Administración Distrital tiene derecho siempre que se adelanta la temporada taurina en Bogotá. Debido a esto el debate sobre el apoyo o no de la Alcaldía al

“Lo nuestro es abolir las corridas” toro, la manzanilla y las bellas mujeres, son motivos suficientes para decir que una corrida no es un acto de muerte, sino un arte en el que se enfrentan la fuerza bruta y la inteligencia. Para otros no es más que una burla a un ser vivo y una manera de fomentar la violencia de la sociedad en torno a un animal que lucha por sobrevivir. Son ellos los que sin importar el peso del animal, si es de casta o no o de que ganadería proviene, claman porque lo que muchos llaman arte desaparezca para siempre de la cultura capitalina. Ayer los hijos del presidente Juan Manuel Santos no quisieron perderse la corrida y asistieron muy puntuales a la cita.

DE BOGOTÁ

Informe Especial

13 / Enero 16 de 2012

12 / Enero 16 de 2012

¡No más ole! Cerca de 200 manifestantes se agolparon en la Plaza de Toros de La Santamaría para exigir la abolición de la fiesta brava en Bogotá. Con parodias que buscaban ridiculizar el papel del torero, niños, jóvenes y adultos, de todos los estratos pretendían crear conciencia sobre el maltrato y la burla a la que son sometidos los toros en estos espectáculos. ¡Aquí están, ellos son, asesinos sin razón!, gritaban de manera eufórica mientras sostenían pancartas con mensajes contundentes que rechazaban tajantemente la fiesta brava. Para Emiliano Castro, vocero de la Fundación Proyecto Etica Animal y Ambiental – Bogotá (Prea), la idea es estigmatizar a quienes apoyan la tauromaquia, ya que esta práctica refuerza la cultura violenta de la sociedad. Así mismo, Castro afirma que su misión y la de su organización, es hacer visible ante el Gobierno Distrital y Nacional, el clamor de miles de ciudadanos que no toleran que para diversión de unos se maltrate a un animal, “las corridas son legales ante la ley, pero ante la moral universal son ilegítimas”, aseguró el activista.

espectáculo taurino tomó fuerza, por lo que Petro anunció que sería prudente que la Capital abriera espacios de discusión públicos en lo que la misma ciudadanía debatiera la permanencia de este tipo de prácticas en Bogotá. Así mismo, el Alcalde aseguró que no permitirá que la Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá ETB ni Codensa, sirvan como patrocinadores de las corridas de toros mientras él sea el Burgomaestre de la Capital.

no tienen la moral para acabar la fiesta brava

“Los aficionados nos sentimos agredidos” El matador de toros Óscar Silva criticó rotundamente el anuncio hecho por el alcalde de Bogotá Gustavo Petro, de querer acabar con las corridas de toros y aseguró que el mandatario no tiene la autoridad moral para acabar con la fiesta brava, debido su pasado en el grupo guerrillero M-19.

Mujeres de todas las edades expresaron su repudio a la tauromaquia.

Silva dice que tanto él como el resto de los aficionados a los toros, se sienten agredidos por las declaraciones de Petro y afirma que a diferencia de los mataderos, en las corridas se le da al toro la oportunidad de defenderse. “Verlo embestir (al toro) es una hermosura, los que rechazan este espectáculo son ignorantes. Acá se mata un toro con arte y con belleza; los que nos critican son la minoría”, dice Silva. El matador que participó en corridas de toros en diferentes países del mundo, también afirmó que es muy difícil que se elimine esta tradición que no solo representa un arte, sino dinero y turismo para Bogotá.

Óscar Silva, matador de toros colombiano.

La mayoría de los manifestantes eran jóvenes, que de manera pacífica decidieron volcarse a las calles para ratificar su compromiso con el respeto de la vida animal.

FOTOs: linda sarmiento

Opinómetro Ernesto Quiroga

Juan Ruíz

Pablo Sierra

Hernando Alzate ‘Rondeño’

Fabián Camacho

Es un espectáculo que nos permite trabajar. No creo que sea justo acabar con este tipo de eventos que sirven de empleo a muchos de los bogotanos. Me parecería una arbitrariedad con nosotros los vendedores.

Si esto es cultura y la gente piensa que cultura es ridiculizar a un animal, allí se demuestra que tan culto puede llegar a ser el ser humano. No hay derecho a que se burlen así de un animal, de un ser vivo.

Los contradictores prefieren morirse de hambre que ver el espectáculo. Acabar la fiesta taurina en Bogotá sería la peor estupidez que podría cometer el alcalde Petro. Son animales criados para esto.

Esto es un legado que nos dio España. El hecho de que a mí no me guste el fútbol, no significa que me pare en un estadio a agredir a los aficionados. El Alcalde debe pensar mucho mejor las cosas.

Nosotros vivimos de vender los sombreros, las botas y este tipo de cosas. No creo que la solución sea acabar con la fiesta brava. Pienso que hay que llegar a un acuerdo entre los aficionados y sus opositores.


Bogotá a punto de dar la estocada