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La idea del Alcalde Gustavo Petro es brindar un espacio para la cultura y los actos políticos.

No convence la ‘Séptima’ peatonal por primera vez sería peatonal

A caminar por la Calle Real La Carrera Séptima, Avenida Alberto Lleras Camargo o Calle Real de la colonial Santa Fe, nunca ha sido totalmente peatonal. Solo en algún momento tuvo esa característica durante los fines de semana. Desde las “doce chozas” de Gonzalo Jiménez de Quesada, quedó trazada al estilo español, como una arteria norte a sur y, de ahí en adelante, la transitaron los hermosos caballos de los fundadores, las carrozas de los virreyes, los corceles de los próceres y, claro está, las mulas, los burros y los carromatos del pueblo, primeras versiones de los vehículos de tracción animal o “zorras”, a las que les queda un año para desaparecer. Esta sería la primera vez que se podría caminar por la Calle Real de Bogotá, sin la boñiga de caballos, humo de diesel quemado, ni ruidos de pitos.

Es urgente “limpiarle la cara” al entorno de la Séptima, sea o no peatonal, porque ese es el núcleo de la Bogotá histórica y, por lo tanto digno, de la visita de propios y turistas. Antonio Colmenares/Camilo Cetina redaccion@elperiodico.com.co

No hay unificación de opiniones en torno a la propuesta del alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, de volver peatonal la Carrera Séptima, entre la Plaza de Bolívar y la calle 26, para garantizar un “Septimazo” cómodo, limpio y vital, para los bogotanos con espacio para la cultura y los actos políticos. La idea del alcalde es, en suma, humanizar un sector que cuando hay manifestaciones se cierra, causa embotellamiento y caos vehicular en 20 cuadras a la redonda. Es tratar también de recuperar la limpieza y esplendor de

un sector que guarda joyas arquitectónicas importantes y emblemáticas para Bogotá, comenzando por la Casa del Florero y el complejo de la Plaza de Bolívar con el Capitolio, Palacio de Justicia, Catedral y Palacio Lievano, sede del gobierno Distrital. Hay descuido

Ese sector está descuidado, es prácticamente como ver a una persona muy importante pero despeinada y con ropa sucia. El fenómeno viaja de la Plaza de Bolívar hacia el norte porque, de ahí en adelante, las Iglesias de San Francisco, la Tercera, La Veracruz, entre otras y

hasta San Diego en la 26, han sido convertidas en papel para grafitis que nada tienen de artístico y sí mucho de vandálico. Es decir que, por ahora, es urgente “limpiarle la cara”, a todo el entorno de la Séptima, sea o no peatonal, porque ese es el núcleo de la Bogotá histórica y con alta importancia comercial y, por lo tanto, digna de la visita de propios y turistas. No hay consenso

Pesan en contra de la peatonalización principalmente los conceptos de movilidad porque por ese sector circulan a diario más de 30 rutas de busetas desde

la plaza de Bolívar hasta la 26 y quienes están en contra del cambio ven muy complicado “rearmar” los sistemas de tránsito, “cargándole la mano” a la Avenida Décima especialmente. Además, hay comerciantes legalmente establecidos que consideran que por donde “no pasan carros no hay venta”, mientras que los vendedores informales se alegran de la posibilidad de que la medida se haga realidad porque para ellos la venta está en los transeúntes. Hay también quienes creen que la Séptima puede ser peatonal durante el fin de semana, como ya se intentó alguna vez, y no se cumplió, comenzaba a las 5 de la tarde los viernes.

Acceso a importantes eventos

Precisamente por ese tramo de la Calle 26 a la Plaza de Bolívar, se llevan a cabo las marchas de protesta, las manifestaciones políticas, los desfiles artísticos que sirven de abre bocas a eventos como el Festival de Teatro, entre otros. Es el complemento y la ruta de quienes llegan en masa y por algún motivo hasta lo que se considera como uno de los “altares de la Patria”, el espacio abierto y democrático más importante y que preside la efigie de Simón Bolívar: La Plaza de Bolívar.

peatonalización sería permanente

La idea de Petro El alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, aseguró que una vez sea derribado el puente vehicular de la Carrera Séptima con calle 26, los únicos que podrán transitar por la Calle Real (Séptima), serán los peatones y los ciclistas. El Mandatario afirma que ésta es una “segunda oportunidad”, al tener en cuenta que la iniciativa ya había sido planteada por el ex alcalde Enrique Peñalosa. Según Petro, “al volverse obligatoriamente peatonal la Carrera Séptima, podemos alrededor de esa avenida peatonal y ciclística, revitalizar el centro de una gran manera”. Aunque inicialmente se trata de una medida de “prueba”, el Alcalde no descartó que esta iniciativa se vuelva permanente, “la ciudad va a tener un momento de práctica. Mi intención es que se vuelva permanente; si la Séptima cambia y se vuelve un gran paseo, el gran sitio de la ciudad, un espacio juvenil y cultural, indudablemente habremos ganado gracias a una crisis”, manifestó Petro tras asegurar que, el derribar el puente de la Carrera Séptima con calle 26 es “realmente una crisis”.

La ciudad va a tener un momento de práctica. Mi intención es que se vuelva permanente”: Gustavo Petro, Alcalde Mayor.

Congestión constante de la Carrera Séptima. Este flujo sería absorbido por la Carrera Décima.

FOTOs: antonio colmenares

Las obras de la 26 causan evidentes problemas de movilidad.

Andrés Blanco calibrador de transporte público

Raúl Díaz pensionado

Jeison Rodríguez conductor de buseta

Rafael Álvarez taxista

Elisa Rojas ama de casa

“No pueden cerrar la Séptima por las obras en la 26, en la 34 hay otro problema. He llevado el control de transporte público por 11 años y sé que no sería prudente la peatonalización”.

“Es muy buena medida, pero deben pensar en la movilidad porque se debe reemplazar esta vía para los vehículos por otra u otras que desembotellen y no vaya a salir más caro el remedio que la enfermedad”.

“Es muy complicado porque se ocasionarían muchos ‘trancones’ y más congestión en la Décima. A nosotros no nos conviene, pero si toca, toca, aunque de antemano sabemos qué es lo que nos espera”.

“No, eso es una locura porque cómo entra uno a recoger la carrerita, a dónde sale la gente a conseguir un servicio público. Les toca subir a la 5ª o bajar a la Décima o a la Caracas. Es muy incómodo”.

“Esta es una avenida insignia de Bogotá. Me parece que debe ser peatonal sólo el domingo. Pero entre semana, así como está, está bien. No se debe quitar el servicio público de transporte”.

DE BOGOTÁ

Informe Especial

13 / Febrero 8 de 2012

12 / Febrero 8 de 2012


No convence la ‘Séptima’ peatonal