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2012ko apirila

LAS FRASES: “En relación al total de habitantes y visitantes, el nivel de delincuencia es bastante bajo” “Queremos una Policía Municipal más cercana y centrada en sus labores típicas y exclusivas” “El plan de control activo de San Francisco ha dado sus frutos” “Que los agentes vayan a pie genera una gran sensación de seguridad que no la consiguen ni mil detenciones”

El concejal delegado del Área de Seguridad Ciudadana Tomás del Hierro en su nuevo despacho de Miribilla

Gorka Otaegi Uriya

UN descenso del 50,9% en delitos contra el patrimonio llama la atención. Más aún si se da en el barrio San Francisco. La disminución por tercer año consecutivo del número de delitos consolida el incremento de la seguridad en Bilbao. Pero no hay que bajar la guardia. El cese de la actividad armada de ETA dará pie a una reubicación de las policías vascas. Circunstancia que permitirá recuperar la cercanía, personalidad y particularidades de la Policía Municipal. Será una de las labores más importantes que dirigirá el concejal del Área de Seguridad Ciudadana Tomás del Hierro. Lo hará desde su despacho ubicado en la particular torre de control del nuevo edificio de Miribilla. El pasado año, los delitos contra el patrimonio –el 75% del total– disminuyeron un 12,5% en Bilbao. Dentro de ese tipo de delitos, destacan los descensos de robos en vehículos (-28,7%) y de robos con violencia a personas (-20,7%). Del Hierro destaca la importancia de ese último dato: “Los robos con intimidación crean cierta ruptura psicológica a los ciudadanos. No es lo mismo un robo por descuido que uno a punta de navaja”. 2011 fue un año más tranquilo para la Guardia Urbana. Debido al descenso de la actividad delictiva, el número de intervenciones registradas del cuerpo descendió. Así como la cantidad de detenciones (-19%).

Desciende el número de delitos por tercer año consecutivo en Bilbao. El fin de la violencia de ETA facilita la aproximación de la policia local a la ciudadanía

Una policía más cercana en una ciudad más segura tos”. El concejal deja la puerta abierta a la posibilidad de extender el modus operandi a otras zonas con alta delincuencia. Además, los adelantos técnicos de Miribilla posibilitarán un uso más eficiente de las cámaras de la zona. Mejora que se aplicará también al resto de cámaras de la Villa (incluidas las de tráfico): “La visión que tendremos ahora de ellas nos permitirá mejorar la prevención de delitos. Vamos a sacarles chispas”, anuncia del Hierro. Aún y todo, el responsable quiere dejar claro que en relación al número de habitantes y visitantes

de Bilbao, el nivel de delincuencia es “bastante bajo”. Pero no todos los datos han sido positivos. La memoria de la actividad de la Policía Municipal también refleja repuntes: Entre ellos el de los robos con fuerza en objetos (15%), las detenciones por delitos de orden público (20,3%) o el número de decomisos de armas (15,82%). Especialmente llamativo resulta el incremento de sanciones por consumo de estupefacientes (67,89%).

Los Bobbys como ejemplo

Para contrarestarlos, los respon-

sables municipales están perfilando un nuevo modelo de Policía Municipal: “ETA ha dejado su actividad y las policías se reubicarán. La banda hacía que la Er-tzaintza se dedicara a ciertas labores y nosotros a otras que no nos correspondían”. Del Hierro lo explica con un ejemplo: el despliegue de agentes (uniformados y de paisano) y vehículos que movilizaba el mero hecho de ver una furgoneta mal estacionada en algún lugar delicado. Tener que descartar la implicación de ETA en actuaciones ordinarias ha condicionado los quehaceres y la utilización de recursos.

Éxito en San Francisco

Del Hierro es cauto al hablar de las causas del descenso generalizado. Ya que para enumerarlas haría falta un estudio sociológico. Pero en barrios como San Francisco la eficacia policial ha incidido directamente en el aumento de la seguridad: “Dispusimos una serie de patrullas, junto con la Ertzaintza, para controlar los hechos delictivos. El plan de control activo de San Francisco ha dado sus fru-

Edificio con forma de estrella que alberga las dependencias de la Policía Municipal

“Nosotros somos Policía Municipal con todo lo que ello conlleva. A partir de ahora nos centraremos más en nuestras labores típicas y exclusivas como tráfico y ordenanzas”. El objetivo del área es una policía de menor complejidad estructural y mayor proximidad al ciudadano: “El ciudadano es nuestro cliente. Nos paga y debemos protegerlo porque tiene la razón. Por lo tanto, el trato que debemos darle es exquisito”. Del Hierro no ve ninguna contradicción entre cercanía y respeto a la autoridad. Pone como ejemplo a los Bobbys de Manchester, con los que muchos aficionados del Athletic conversaron e incluso se fotografiaron: “Son muy accesibles, pero también reparten estopa cuando deben hacerlo”. En esa línea, reprueba la actitud de agentes prepotentes: “Soy consciente de que hay agentes que van de Rambo. Algo habremos hecho mal en la academia, porque suelen ser jóvenes”. Saber escuchar al ciudadano es, según el concejal, la mejor manera de solucionar problemas puntuales: Oleadas de robos, situaciones de riesgo... Recuerda que muchos operativos exitosos han partido de la coordinación con vecinos, comerciantes, hosteleros, asociaciones...: “Nos cuentan sus problemas y se disponen dispositivos policiales para


abril de 2012

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Seguridad Ciudadana busca su “efecto Miribilla” Policía Municipal, Bomberos y Protección Civil trabajan ya en la nueva central. Destacan que es un edificio diseñado ex profeso para policías y bomberos G.O.U.

LA mole de hormigón recubierta de placas de acero inoxidable arrugado está ya en pleno funcionamiento. La habituación de los 1.000 nuevos inquilinos (policías, bomberos, Portección Civil y personal administrativo) no requerirá grandes esfuerzos. Porque tal y como afirma el concejal del Área de Seguridad Ciudadana Tomás del Hierro, “en Garellano tuvimos que adaptarnos al edificio. Pero la nueva sede se ha construido expresamente para nosotros”. “Dos edificios: Uno con forma de estrella para la Policía Municipal, y otro rectangular para Bomberos, unidos por una pasarela acristalada”. Tras esa descripción

general que hace Del Hierro encontramos el resultado de cuatro años de trabajo. El arquitecto Juan Coll-Barreu gestó el diseño entre decenas de reuniones con responsables del área: “Hemos revisado el proyecto con ellos mil veces”. Por consiguiente, la funcionalidad prevalece en la distribución de los 30.000 m2 que conforman el complejo. Es el caso de la ubica-

ción de los vestuarios o el búnker de armas, entre otros. El módulo de la comisaría dispone de cinco plantas: tres sobre rasante y dos subterráneas. Lo preside el despacho de Del Hierro, ubicado en la tercera planta. Sus ventanales, junto a la amplitud, lo convierten en una perfecta atalaya desde la que se divisa gran parte de la Villa. Entre otros equipamientos, la estrella cuenta

El arquitecto oscense Juan Coll-Barreu ha diseñado dos módulos funcionales y luminosos unidos por una pasarela

solucionarlos”. Frecuentemente, los mecanismos consisten en incrementar patrullas policiales a pie. Práctica que pretenden fomentar desde el departamento: “Que los agentes vayan a pie genera una sensación de seguridad que no la consiguen ni mil detenciones”. Muchas veces, la Policía Municipal también interviene en casos que no son extrictamente policiales: Problemas en comunidades de vecinos, cuestiones educacionales o de convivencia... “Nosotros no renegamos de ese tipo de labores asistenciales que suponen el 75% de nuestras intervenciones. Cosa que no ocurre en la Ertzaintza. Por esa línea vamos”. En ese contexto, las labores de mediación adquieren importancia: “Muchas veces es suficiente con sentar a las partes implicadas y buscar soluciones”.

Jóvenes “pasados”

Una cuestión educacional que preocupa a la Policía Municipal es la popularización del consumo de drogas entre jóvenes: “Antes, el consumo tenía un componente marginal. Ahora, en las noches de juerga puedes ver gente metiéndose rayas encima de los coches”. Como consecuencia, la Guardia Urbana ha percibido un aumento de la agresividad juvenil. “En ocasiones, han llegado a agredir a policías”. Actos que se suman a la paliza que “cuatro personas de etnia gitana” propinaron a dos agentes a comienzos de año en Rekalde. Del Hierro alerta del peligro de que este tipo de agresiones cale en la gente. Pese a que considera que los recursos de la Policía Local son suficientes, matiza que están buscando una nueva arma. “No hay nada entre porra y pistola, y tampoco nos gusta utilizar el Taser. Buscamos algo alternativo”. De todas formas, el concejal señala que en cuanto a material policial (cascos, buzos ignífugos, botas, pistolas...) la Policía Municipal de Bilbao es “una de las mejores equipadas del Estado”.

Hall de atención al ciudadano

con duchas y vestuarios, sala de crisis, galería de tiro, doce celdas individuales y una doble, una sala de menores y aparcamientos. Cruzando el edificio-puente elevado sobre jardines se llega al módulo de Protección Civil. El cual contrasta con la estrella por sus líneas rectas. Alberga, por una parte, servicios comunes como un gimnasio de 811 m2 (con una pista multideportiva, tatamis de artes marciales y saunas) y la academia. Junto a ellos está la zona de los bomberos. Fácilmente identificable por el amplio y visible hangar. A la veintena de plazas para camiones, zodiacs y demás vehículos llegan las cucañas: Típicas barras de bomberos que utilizan para bajar a los vehículos en casos de urgencia. Proceden desde los dormitorios, situados en la planta más alta. Discurren por la cocina, el comedor y la sala del equipo de guardia. La torre de entrenamiento –de 50 metros de altura– permitirá realizar maniobras con las escalas de los camiones. Distribución de comisarías Miribilla ha modificado el mapa de comisarías de la Villa. Seguridad Ciudadana pretende descentralizar departamentos y distribuirlos entre las 4 bases con las que cuenta actualmente: Las de La Cantera, Otxarkoaga, Casco Viejo (ayuntamiento) y Miribilla. En esta última se encuentra reubicada la sección que pertenece al centro (hasta ahora en Garellano). La cual volverá a tener su propia base cuando culmine el soterramiento de Termibus. “Vamos a dar más fuerza a las comisarías”, anuncia Del Hierro, “A ellas hay que sumar la oficina de recogida de denuncias de Colón de Larreategui y las comisarías de la Ertzaintza. No nos podemos quejar del número de bases”. Del Hierro incide en considerar la Ertzaintza y la Policía Municipal como cuerpos complementarios: “Las dos conformamos la policía vasca”. En esa dirección, tomarán medidas para incrementar la colaboración interpolicial: “Dos ertzainas trabajarán desde Miribilla para intensificar la coordinación”.

Sobre terreno minado

Pasarela que une la estrella de la Policía Municipal con el edificio de Protección Civil y Bomberos

Asentar un edificio de estas características sobre la antigua mina de San Luis ha supuesto quebraderos de cabeza. El arquitecto recuerda que para estabilizar las cimentaciones tuvieron que introducir pilotes de 45 metros. Hizo falta un año para concluir las labores de cimentación, imprescindibles para dotar de seguridad al edificio de los que se encargan de mantenerla.


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