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Moniciones para la celebraci贸n de la eucarist铆a

SAN PABLO


SANTIAGO JARAMILLO URIBE

Vivir el tiempo pascual Moniciones para la celebración de la eucaristía T

Colección ouiecciun

Liturgia ADVIENTO, EL Silvano Sirboni, la. reimpr. ADVIENTO Y NAVIDAD Santiago Jaramillo Uribe, la. ed. ARTE DE PRESIDIR LAS CELEBRACIONES LITÚRGICAS, EL Antonio Sorrentíno, la. ed. ASPECTO HUMANO EN LA CONFESIÓN, EL G. Sovernigo, la. ed. CURSO DE PREPARACIÓN PARA LOS MINISTROS EXTRAORDINARIOS DE LA SAGRADA COMUNIÓN EUCARÍSTICA Aury Azéiio Brunetti, la. ed. CRISTO, FIESTA DE LA IGLESIA (El año litúrgico) Augusto Bergamini, la. ed. ERAN ASIDUOS EN LA ORACIÓN Mauro Paternóster, la. ed. INTRODUCCIÓN AL ESPÍRITU DE LA LITURGIA Joseph Ratzinger, 2a. reimpr. GUÍA A LA LITURGIA DE LAS HORAS Angelo de Simone, la. ed. FE QUE VENCE AL MUNDO, LA Raniero Cantalamessa, la. ed. LITURGIA DE LAS HORAS DEL PUEBLO 2a. ed. LITURGIA DE LA MISA, LA Alberto Beckhauser, la. reimpr. LENGUAJE SIMBÓLICO DE LA LITURGIA, EL Silvano Sirboni, 2a. ed.

MANUAL PARA ACÓLITOS DE PARROQUIAS Y DE COLEGIOS CATÓLICAS Diego Nicolás Pardo Motta, la. ed. MINISTERIO LITÚRGICO DÉLOS DIÁCONOS, EL Michael Kwatera, la. ed. NAVIDAD: EL HOY DE DIOS Luigi Pozzoli, la. ed. ORDENACIÓN GENERAL DEL MISAL ROMANO la. ed. PASCUA DE NUESTRA SALVACIÓN, LA Raniero Cantalamessa, la. ed. PREPARAR LA VENIDA DgL SEÑOR Adalberto Sierra, la. ed. PREPARAR Y CELEBRAR LA PASCUA Santiago jaramillo Uribe, la. reimpr. PREPARAR Y VIVIR LA NAVIDAD Santiago Jaramillo Uribe, la. ed. SEMANA MAYOR, LA Silvano Sirboni, la. reimpr. SÍMBOLOS LITÚRGICOS Alberto Beckhauser, la. reimpr. SEMANA SANTA (Libro para la asamblea) Autores Varios. Ha. ed. VIVIR EL TIEMPO PASCUAL Santiago Jaramillo Uribe, la. ed. VIVIR LA CUARESMA Santiago Jaramillo Uribe, la. ed.

SAN BBLO


Prólogo

Sobre el tiempo pascual, la tercera edición del Misal Romano dice: "Los cincuenta días desde el domingo de resurrección hasta el domingo de pentecostés se celebran con alegría y júbilo, como un único día festivo, más aún, como 'un gran domingo' (SAN ATANASIO. Epíst. fest. 1: PG 26, 1366). Estos son los días en los que principalmente se canta el Aleluya"1. Por lo tanto, el tiempo pascual es un período del año litúrgico que debe caracterizarse en la Iglesia -y en cada católico- por la alegría y el júbilo que emergen de la victoria pascual de Jesucristo resucitado. Él -como fuente de gozo y consuelo- inunda los corazones de quienes participan consciente, activa y piadosamente en la eucaristía. Toda esta felicidad la expresa la Iglesia por medio de un canto especial: el Aleluya. Aleluya significa: Alaben a Dios. Es el canto que expresa el júbilo que siente la Iglesia en el tiempo pascual.

Título Vivir el tiempo pascual Autor Santiago Jaramillo Uribe

ISBN 978-958-715-134-3 la. edición, 2008 Queda hecho el depósito le^al según Ley 44 de 1993 y Decreto 460 de 1995

Los cincuenta días del tiempo pascual -desde la vigilia hasta el domingo de pentecostés- deben manifestarse, tanto interna como externamente, en la pastoral de la Iglesia y en la vida espiritual de todos los católicos. El lugar de la iglesia y el ambiente festivo en las casas debería mostrar la vivencia de la pascua. Es necesario decorar en este tiempo litúrgico, como se hace en adviento-navidad.

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Cf. Normas universales sobre el año litúrgico y del calendario, n. 22.


Las personas buscan con ansia -por diversos medios- paz, alegría, gozo y tranquilidad. Esto sólo es posible encontrarlo en Jesucristo resucitado.

directamente litúrgica -y si es preciso- ténganse previstas en los ritos mismos breves moniciones que dirá el sacerdote u otro ministro..." (Sacrosanctum concilium [SC] 35,3).

En nuestra dimensión espiritual y pastoral debe estar muy claro que pascua es el tiempo privilegiado para vincularnos más estrechamente con Jesús y con los hermanos.

Lo anterior nos habla claramente del valor que tienen las moniciones: son ayudas pastorales para facilitar a la asamblea convocada por Dios Padre para que participe en la acción litúrgica, tal y como lo desea el concilio Vaticano II: "La santa madre Iglesia desea ardientemente que se lleve a todos los fieles a aquella participación plena, consciente y activa de las celebraciones litúrgicas... (SC 14), una participación plena (SC 55)2, activa y comunitaria (SC 21), una participación plena y activa (SC 41), que los cristianos participen consciente, piadosa y activamente en la acción sagrada (SC 48), y se haga más fácil la piadosa y activa participación de los fieles (SC 50).

El espíritu de la pascua debe crecer en los católicos y manifestarse en una vida nueva, la vida del "Hombre Nuevo, creado según Dios, en la justicia y santidad de la verdad" (cf. EfA, 24). Pero, infortunadamente, la realidad que se comprueba es otra: este tiempo -el período central de todo el año litúrgico- pasa desapercibido para la mayoría de los fieles. Generalmente en la pastoral de la Iglesia no se observa un esfuerzo especial para que el tiempo pascual sea un período verdaderamente extraordinario y diferente para la vida espiritual de las personas y para la vivencia fraternal entre los católicos, como sí se advierte notoriamente en adviento, navidad y cuaresma. ¿Por qué sucede este fenómeno, si la pascua -con su octava privilegiada- y el tiempo pascual deberían ser los días del año litúrgico en los que la Iglesia tendría que esforzarse con decisión, mediante la acción pastoral, para que los frutos espirituales que la cuaresma produjo en los católicos, crezcan en ellos y se hagan manifiestos en la vivencia de la vida bautismal, y para que las gracias transformadoras de la pascua muestren el cambio espiritual profundo realizado en las personas? ¡Es como si se hubieran agotado las energías con el esfuerzo pastoral de la cuaresma y de la semana santa! La eucaristía es el momento privilegiado para que la renovación de la pascua del Señor se haga presente en cada uno de los que participen en ella y las gracias que brotan del sacramento de la pascua lleguen a sus corazones y los transformen. Por eso, la eucaristía debe ser preparada con especial dedicación en el tiempo pascual. Es necesario buscar medios que ayuden a que la pascua recobre todo el sentido y la importancia que debe tener en la Iglesia, en cada católico. Y una manera para lograrlo, pueden ser las moniciones en los momentos que señalan los documentos litúrgicos, como veremos enseguida. En primer lugar, sobre la importancia de las moniciones, encontramos lo siguiente: "Inculqúese por todos los medios la catequesis más 6

Que las moniciones ayudarán a conseguir el anhelo del Vaticano II sobre la manera como deben los fieles participar en las acciones litúrgicas -especialmente en la eucaristía-, se desprende del contenido de la Carta Circular que la Sagrada Congregación para el Culto Divino envió a los presidentes de las Conferencias Episcopales sobre las oraciones eucarísticas. Dice, en efecto: Entre los elementos que pueden favorecer una adaptación más completa y que están en manos de los celebrantes, conviene recordar -en primer lugar- las moniciones: con ellas se lleva a los fieles a una más plena comprensión del sentido de toda la acción litúrgica o de cada una de sus partes y a participar en ella con verdadero espíritu. Entre las moniciones tienen particular importancia las que la Ordenación General del Misal Romano deja para que el celebrante las elabore y pronuncie; la que introduce a los fieles en la Misa del día antes de iniciar la celebración; en la Liturgia de la Palabra antes de las lecturas; en la Oración eucarística, antes del Prefacio; y la monición que concluye toda la acción sagrada, antes de la despedida. También ha de tenerse en cuenta aquellas moniciones que se proponen en el Ordinario de Misa para algunos ritos, como el acto penitencial y de la oración dominical (...)3. 2

"Se recomienda especialmente la participación más perfecta en la misa, la cual consiste en que los fieles -después de la comunión del sacerdote- reciban del mismo sacrificio el Cuerpo del Señor." 3

SAGRADA CONGREGACIÓN PARA EL CULTO DIVINO. Carta circular a los presidentes de

las conferencias episcopales sobre las oraciones, 27 de abril de 1973, n. 14. 7


Esto mismo lo encontramos ratificado en el n. 31 de la Ordenación General del Misal Romano*. El papa Benedicto XVI -en la exhortación apostólica Sacraméníum caritátis- hablando de la liturgia de la Palabra recomienda: "Si las circunstancias lo aconsejan, se puede pensar en unas breves moniciones que ayuden a los fieles a una mejor disposición" (n. 45). Todo indica que los documentos de la Iglesia en materia litúrgica atribuyen gran valor al uso de las moniciones y las presentan como una ayuda importante para que se facilite a los fíeles la participación "que exige la naturaleza de la liturgia misma, y a la cual tiene derecho y obligación -en virtud del bautismo- el pueblo cristiano" (cf. SC 14). Confiamos en que este trabajo contribuya a la mejor preparación de la celebración de la eucaristía y que sirva para que los fíeles puedan vivir más intensamente el espíritu de la pascua. Con el presente libro, Vivir el tiempo pascual, la Editorial San Pablo completa cuatro libros de moniciones para los tiempos más importantes del año litúrgico: Adviento y navidad, Vivir la cuaresma y Preparar y celebrar la pascua. EL AUTOR

Lunes Segunda semana de pascua

Monición de entrada** *Dios, que es amor, nos reúne hoy en el amor de Cristo para que esta asamblea eucarística reciba de manera renovada las gracias del Resucitado, quien está presente en medio de nosotros. Jesucristo victorioso nos fortalece en la lucha contra el pecado y nos trae su alegría pascual. Dispongamos nuestro corazón para participar conscientemente en la eucaristía. **E1 inmenso gozo de la celebración de la pascua aún está latente en nuestras vidas. La alegría pascual que hemos estado experimentando desde la vigilia pascual, en la eucaristía, Jesucristo nos la hará nuevamente viva y presente hoy; pues Él nos trae en la celebración eucarística, el gozo de su victoria pascual. El triunfo del Señor es también el nuestro. Preparemos nuestro espíritu para participar consciente y devotamente en la eucaristía. Monición para la oración colecta

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"Corresponde también al sacerdote -que ejerce el ministerio de presidente de la asamblea congregada- formular algunas moniciones previstas en el mismo rito. (...). A él, además, le está permitido introducir a los fíeles con brevísimas palabras en la Misa del día, después del saludo inicial y antes del rito penitencial; en la liturgia de la Palabra, antes de las lecturas, en la Plegaria eucarística, antes del Prefacio, pero nunca dentro de la misma Plegaria; igualmente, dar por concluida toda la acción sacra, antes de la despedida".

Pidamos a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, nos conceda que, renovados por las gracias de la pascua, abandonemos el mal y seamos más semejantes a la imagen del Creador.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 4, 23-31 La Iglesia es perseguida. En esta lectura, la persecución se evidencia en el encarcelamiento de Pedro y Juan. Los creyentes, al conocer la liberación de ellos, se unen en una bellísima oración que tiene de trasfondo el salmo segundo, y ven cómo lo dicho por el Mesías, ahora se hace presente en la vida de la Iglesia perseguida. Ante esta situación piden la fortaleza y la valentía para responder como testigos de la Palabra de Dios. Él les da la respuesta llenándolos del Espíritu Santo. En todas las circunstancias de la vida la oración nos dará las fuerzas que necesitemos. Monición para el salmo responsorial Salmo 2, 1-3.4-6.7-9 Como la primera lectura hace referencia al salmo segundo, con él proclamamos la grandeza de Jesucristo y cómo en el Señor se cumple lo que Dios había prometido al Siervo de Yahvé: tendrá en herencia las naciones. Las confabulaciones que urden las personas contra los planes de Dios, fracasan irremediablemente. Monición para el evangelio Juan 3, 1-8 El evangelio trata del encuentro de Nicodemo con el Señor: lo reconoce como enviado de Dios y como maestro. Jesús habla a Nicodemo que es necesario nacer de nuevo, mediante una manera nueva de dar vida: la acción del Espíritu Santo y el agua. Para entrar en el Reino de Dios es necesario nacer de lo alto. El evangelio nos lleva a reflexionar sobre cómo vivimos nuestra vida bautismal y cómo cumplimos los compromisos bautismales renovados en la vigilia pascual. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, en el tiempo pascual el Señor resucitado continúa derramando las gracias propias de la pascua sobre la Iglesia y sobre nosotros. Imploremos, entonces, la misericordia de Dios con piedad y devoción por todas las necesidades del mundo. 10

Ministro: Unámonos en oración haciendo nuestras las peticiones que se nos propondrán, diciendo: R/. Padre bondadoso, escúchanos. • Para que las gracias de la pascua den nueva vida a la acción misionera de la Iglesia. • Para que en todas las naciones se difunda la alegría pascual y ella sea fuente de paz. • Para que el gozo pascual lleve consuelo a los tristes y fortaleza a los enfermos. • Para que los católicos sean fíeles a sus obligaciones bautismales. • Para que la presencia de Jesucristo resucitado, en esta asamblea eucarística, haga a todos los participantes portadores de la paz que el Resucitado desea dar a todas las personas. Ministro: En silencio, en nuestro corazón, manifestemos nuestras peticiones particulares. Presentemos como nuestras las peticiones de nuestros hermanos, diciendo: R/. Padre bondadoso, escúchanos. Presidente: Padre bueno, con fe te hemos presentado estas súplicas que te expresan nuestras preocupaciones por la Iglesia y por el mundo. Sabemos que las escuchará prontamente, porque te las presentamos por medio de Jesucristo resucitado, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 • Con el Prefacio iniciamos la Plegaria eucarística, que es una oración de acción de gracias. Demos, pues, gracias a Dios nuestro Padre, porque Cristo, el verdadero Cordero pascual, con su resurrección renovó nuestra vida.

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Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística, punto culminante de toda la eucaristía, demos hoy gracias al Dios y Señor nuestro, porque por la resurrección de Cristo se abren las puertas del reino de los cielos a todos los fieles. Prefacio de pascua 3 ***Llegamos al punto central y a la parte más importante de celebración de la eucaristía, al iniciar la Plegaria eucarística, que es una oración de acción de gracias y de santificación. Hoy demos gracias al Dios de cielo y tierra, porque Jesucristo es nuestro abogado ante su Padre y nuestro Padre para defendernos siempre con su perenne intercesión. Prefacio de pascua 4 ****Hoy en la eucaristía demos gracias al Dios del amor y de la paz, especialmente porque en Cristo resucitado se ha restablecido la integridad de nuestra vida. Prefacio de pascua 5 *****La Plegaria eucarística inicia la parte central de la eucaristía. En ella, por mediación de Jesucristo, demos gracias a Dios Padre de la gloria, porque Cristo se entregó por nuestra salvación. Monición de despedida Volvemos a la vida cotidiana renovados por las gracias y la alegría de la pascua que hemos vivido en la misa. El Señor resucitado en la eucaristía les concedió abundantemente las gracias de la pascua. Habiendo, pues, vivido la paz y el gozo que nos trajo el resucitado, esforcémonos por difundirlos entre todos los hermanos. Deseo que, hoy y siempre, experimenten que Jesucristo victorioso habita en ustedes.

Martes Segunda semana de pascua

Monición de entrada** *La misa debe reforzar los vínculos de unidad entre todos, como expresión de la vivencia del mandamiento del amor. Con las gracias del banquete eucarístico arranquemos de nosotros lo que cree división, para que Jesucristo nos colme con su gozo pascual. El espíritu Santo nos disponga para participar devotamente en esta celebración eucarística. **E1 tiempo pascual es de gozo espiritual, porque Jesucristo resucitó. Él nos sigue acompañando y nos hace partícipes de su triunfo pascual. En la eucaristía el Señor nos concede gracias especiales para no desfallecer en el camino de la vida, sembrado de obstáculos por el maligno. Dispongamos nuestros corazones para participar plenamente en la misa. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios Padre proclamar con nuestra vida y nuestras palabras el poder del Resucitado. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 4, 32-37 La vida de las primeras comunidades cristianas se caracterizaba por la unidad que en ellas creaba el Espíritu Santo y por la comprensión del Evangelio que las llevaba al desprendimiento de los bienes para que nadie padeciera hambre. Este modo de vida sigue siendo un interrogan-

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te para la sociedad egoísta en que nos movemos, pues con tal de "vivir bien", poco importa la situación de pobreza de los otros. Monición para el salmo responsorial Salmo 93 (92), lab.lc-2.5 El salmo hace resonar en nuestro corazón el triunfo de Cristo: "El Señor reina, vestido de majestad". En Jesús podemos tener plena confianza de que Él nos da toda seguridad, pues su señorío es eterno. Monición para el evangelio Juan 3, 7b-15 La figura de la serpiente que curaba a los israelitas rebeldes en el desierto, se hace realidad en la salvación que Cristo nos trajo cuando fue elevado en la cruz. Con su sacrificio pascual, El selló la Nueva Alianza. El Señor nos recuerda hoy que debemos conocer muy bien nuestra fe y saber entender sus enseñanzas. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos, llenos de alegría por el triunfo pascual del Señor, elevemos con mucha fe nuestras peticiones al Dios misericordioso para que las gracias de la pascua de Cristo se derramen sobre todas las personas. Ministro: Oremos con ardiente fe, diciendo: RA Dios de amor, escucha nuestras peticiones. • Para que el misterio de la pascua renueve la vida y el apostolado de la Iglesia. • Para que los gobernantes iluminados por la gracia de la pascua busquen decididamente el bien de sus conciudadanos. • Para que los que sufren por la enfermedad, por los odios e injusticias sociales, encuentren ayuda en la fuerza del Resucitado y en la asistencia generosa del prójimo.

• Para que la celebración de la pascua cree en cada uno de los participantes, en esta asamblea eucarística, un compromiso renovado para vivir las exigencias del bautismo. Ministro: En el silencio de nuestro corazón presentemos a nuestro Padre del cielo nuestras peticiones más personales. Ahora, hermanos, oremos por las intenciones que todos acabamos de hacer en nuestro corazón, diciendo: RA Dios de amor, escucha nuestras peticiones. Presidente: Padre misericordioso, en este tiempo de alegría pascual tus hijos te han abierto el corazón para pedirte por tantas necesidades que existen en el mundo. Estamos seguros de que ellas tendrán pronta respuesta, ya que te las presentan por Jesucristo nuestro Señor, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *La parte central de la eucaristía se inicia con el Prefacio, en el que se expresa brevemente el motivo especial de acción de gracias. Hoy demos gracias a Dios misericordioso, porque Jesucristo con su resurrección restauró nuestra vida. Prefacio de pascua 2 *Con la plegaria eucarística llegamos al momento culminante de toda la celebración. Demos gracias, pues, a Dios Padre de infinita clemencia, porque Jesús en su gloriosa resurrección restableció nuestra vida. Prefacio de pascua 3 ***Vamos a iniciar la Plegaria eucarística, que es una oración principalmente de acción de gracias. Hoy en ella daremos gracias a Dios Padre celestial, porque Cristo, aunque sacrificado, siempre vive e intercede por nosotros.

• Para que la vivencia de la comunicación de bienes -que vivimos en la cuaresma pasada- se haga más viva en la pascua por el ejemplo de entrega total y de servicio que nos dejó Cristo. 14

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Prefacio de pascua 4 ****En la Plegaria eucarística nos unimos a Cristo en el reconocímiento de las grandezas que Dios ha obrado en la Iglesia, en la humanidad y en cada uno de nosotros. Demos, pues, gracias a Dios Señor de todo lo creado, porque en Cristo se ha restablecido completamente nuestra vida. Prefacio de pascua 5 ***** Llegamos al momento más importante de la celebración de la eucaristía: la Plegaria eucarística. Ella es una oración especialmente de acción de gracias. Hoy en ella vamos a dar gracias a Dios todopoderoso y eterno, porque Cristo es sacerdote y víctima que intercede por nosotros ante su Padre. Monición de despedida Hoy en la eucaristía celebrada durante el tiempo pascual, y con el gozo propio de la pascua por el triunfo de Cristo resucitado, Dios renueva su alianza con nosotros, nos concede nuevamente las gracias del misterio de la pascua del Señor para afianzar nuestra salvación. Nuestra respuesta debe ser la vivencia clara del Evangelio y que nuestra vida exhorte a creer en Cristo resucitado. Deseo que este día lo vivan plenos de la paz de Cristo.

Miércoles Segunda semana de pascua

Monición de entrada** *En la eucaristía proclamamos jubilosos la gloria del Resucitado. También en ella las gracias de la pascua reviven en nuestra vida. La eucaristía, especialmente en tiempo pascual, es fuente de renovación espiritual y de paz interior. Si permitimos que el Espíritu Santo obre en nosotros, la misa nos transformará interiormente. **La pascua, victoria de Cristo sobre el sufrimiento y la muerte, alimenta en nosotros la vida espiritual, es decir, la existencia que nos concede el Espíritu Santo. La eucaristía nos comunica el gozo pascual por la paz que en ella derramad Resucitado. Participemos, pues, consciente, activa y devotamente en la celebración eucarística, para que Jesucristo nos comunique las gracias de su pascua. Monición para la oración colecta Pidamos al Dios clemente que las gracias de la salvación que celebramos con fe en esta pascualas recibamos con amor infinito. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 5,17-26 Dios salva a los apóstoles de la persecución y les manda que expliquen al pueblo "este modo de vida", es decir, el Evangelio de salvación

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y a Cristo mismo resucitado. El ángel del Señor personifica la acción salvífica de Dios. Una vez más los planes humanos se estrellan contra los planes de Dios: Él defiende y protege a quienes le son fieles. Nuestras palabras y nuestra vida deben proclamar la alegría de la pascua. Monición para el salmo responsorial Salmo 34 (33), 2-3.4-5.6-7.8-9 El salmo nos conduce a meditar en la acción de gracias que debe caracterizar nuestra vida, porque el Señor nos salva y nos defiende en nuestras aflicciones, como lo hizo con los apóstoles cuando fueron perseguidos, según lo que oímos en la lectura anterior, la eucaristía es la mejor manera de dar gracias y de alabar a Dios. Monición para el evangelio Juan 3, 16-21 Jesús explica aNicodemo el inmenso amor del Padre para con cada uno de nosotros: nos entregó a su Hijo para ser sacrificio expiatorio. La misión del Hijo es salvar, es dar vida, no condenar. Para recibir la vida que trae el Señor es necesario creer en Jesucristo. El evangelio nos habla de la entrega de Jesús para salvarnos y esa ofrenda se remonta a la encarnación. Toda la vida ha de estar siempre iluminada por la luz de Cristo. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos, inmersos en el gozo pascual, presentemos a nuestro Padre Dios las súplicas que se nos propondrán por las necesidades de la humanidad. Nuestro Padre está atento a escucharlas. Ministro: Con mucha fe respondamos a las peticiones, diciendo: R/. Padre bueno, escúchanos. • Por el Papa N., y por todos los pastores de la Iglesia, para que con la luz del Espíritu Santo conduzcan sabiamente a todos los fieles. • Por todas las naciones para que acepten la paz que el Resucitado trajo a la humanidad.

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• Por los que sufren para que la luz de la pascua los conforte, y con la ayuda de sus hermanos encuentren la solución a sus necesidades. • Por todas las personas para que en ellas aumente la fe en Jesucristo. • Por quienes forman parte de esta asamblea eucarística para que alimentados con los sacramentos pascuales crezcan en santidad y justicia. Ministro: En silencio hagamos las peticiones propias de cada uno. Unámonos ahora a las intenciones que todos acabamos de realizar en silencio, diciendo: R/. Padre bueno, escúchanos. Presidente: Dios nuestro Padre siempre escucha las oraciones de sus hijos, cuando las hacen con verdadera fe. Sabemos que hoy nuevamente atenderá nuestras peticiones, porque nos ama y porque se las presentamos por mediación de su Hijo predilecto, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 * Enseguida vamos a escuchar la invitación de elevar nuestros corazones hacia nuestro Padre del cielo, para que en la Plegaria eucarística, unidos al Señor, demos gracias a Dios Padre todopoderoso, porque Jesucristo con su resurrección restableció nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **A1 llegar a la parte central y más importante de la eucaristía, la Plegaria eucarística, demos gracias a Dios, Padre santo, porque por la resurrección de Jesucristo nacimos a la vida eterna. Prefacio de pascua 3 ***La Plegaria eucarística es una oración de acción de gracias y de santificación. Por mediación de Jesucristo demos gracias al Padre celestial, porque gozamos de la perenne intercesión del Señor ante el Padre. 19


Prefacio de pascua 4 ****A1 llegar al punto culminante de la celebración de la eucaristía con la Plegaria eucarística, demos gracias a Dios Padre, porque Jesucristo por su resurrección destruyó la antigua situación de pecado. Prefacio de pascua 5 *****La Plegaria eucarística es la cumbre de la celebración de la eucaristía. Es una oración principalmente de acción de gracias. Hoy demos gracias al Dios del cielo y la tierra, porque su Hijo se entregó por nuestra salvación.

Jueves Segunda semana de pascua

Monición de despedida La vida del católico se desarrolla iluminada por la luz de la pascua de Cristo. Luz que Él nos comunicó desde el día de nuestro bautismo. A ella la encontramos en los ejemplos de su vida, en el Evangelio y en su misterio pascual. Si obramos según las enseñanzas de Jesús, nuestra existencia se convertirá en luz para las personas, en orientación que conduce al encuentro personal con Jesucristo. Deseo que la luz del Resucitado inunde los corazones de ustedes con su paz y con su gozo pascual.

Monición de entrada** *La eucaristía hace presente a Cristo en su misterio pascual, misterio de dolor, de gozo y de victoria. Experimentado así el misterio de Cristo en la celebración de la eucaristía, ella nos abre el horizonte para llevar una vida auténticamente cristiana en medio de los momentos de sufrimiento, de dolor, de éxitos y de alegrías. Celebrada y vivida la misa en su dinámica pascual es fuente de vida para la Iglesia y para todos los que participan en ella. Preparémonos para participar en ella activamente con devoción. **La paz que Cristo resucitado comunicó a los apóstoles cuando estaban con temor y desorientados, hoy nuevamente nos la comunica a nosotros, quienes -llenos del gozo de la pascua- iniciamos la participación en esta eucaristía. Procuremos con la gracia de Dios que la paz que hoy intercambiamos en la celebración eucarística, tenga su pleno significado. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios que Cristo, porque es semejante a nosotros, nos reconcilie, y porque es igual al Padre, nos absuelva.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 5, 27-33 La lectura narra la nueva confrontación que sufren los apóstoles por predicar el Evangelio e invitar a la conversión. El mandato del Señor está por encima de las leyes humanas. Los discípulos, con decisión y libertad para obrar, dan a conocer que el Espíritu Santo está actuando en ellos, conforme lo había prometido Cristo a quienes eran perseguidos por causa de Él. Aquí tenemos un modelo para seguir cuando tengamos que defender a Jesucristo y sus enseñanzas. Monición para el salmo responsorial Salmo 34 (33) 2 y 9. 7-18.19-20 Con el salmo proclamamos nuestra íntima convicción de que Dios siempre está cerca de nosotros, especialmente en los momentos de contrariedades al defender la persona de Jesucristo. Como en Él, también en nosotros el sufrimiento engendra vida. Monición para el evangelio Juan 3, 31-36 El Señor se presenta a Nicodemo como el enviado y el amado del Padre. Esta realidad de Jesucristo dividió a sus conciudadanos, y sigue dividiendo hoy a las personas: los que creen en Él se salvan; los que no, se condenan. Ante Cristo siempre hay que tomar una decisión. ¿Cuál es la aceptación sincera que damos a la persona de Jesucristo y a sus enseñanzas? Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos muy amados en Cristo resucitado, renovada nuestra vida espiritual por el sacramento de la pascua -y recordando que Cristo nos dijo que pidiéramos con confianza al Padre-, unámonos en esta oración universal para orar por las necesidades que viven la Iglesia y la humanidad.

• Por todos los bautizados, para que diariamente crezca en ellos la fe en Cristo resucitado. • Por todos los que trabajan, para que su actividad no los convierta en esclavos, sino que los lleve a Dios, conscientes de que colaboran con Él en el desarrollo de la creación. • Por todos los que padecen, para que el sufrimiento de Cristo en la cruz los conforte y reciban pronta ayuda del prójimo. • Por todas las personas, para que reconozcan a Cristo como enviado del Padre y defiendan con valentía sus enseñanzas. • Por quienes participan en esta celebración de la eucarística, para que Jesucristo resucitado les aumente la fe, la esperanza y la caridad. Ministro: Hagamos en nuestro corazón las peticiones más personales. Unámonos a las súplicas de todos, diciendo nuevamente: R/. Padre bueno, óyenos. Presidente: Dios Padre, quien por Jesucristo nos prometió concedernos lo que le pidamos, si es para nuestro bien, escuchará estas peticiones nacidas de lo profundo de nuestro ser y que le presentamos por medio de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Vamos a iniciar la Plegaria eucarística. Hoy demos gracias a Dios, dueño y Señor de todos, porque Jesucristo con su resurrección restableció nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **Con la Plegaria eucarística iniciamos la parte central de la eucaristía. Demos gracias a Dios Padre de misericordia, porque por la resurrección de Jesucristo los hijos de la luz nacen a la vida eterna.

Ministro: Oremos con fe viva y con esperanza segura, diciendo: R/. Padre bueno, óyenos. 22

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Prefacio de pascua 3 ***Acojamos la invitación que se nos hace en la Plegaria eucarística para dar gracias a Dios todopoderoso y rico en misericordia, porque sabemos que Cristo es nuestro perpetuo intercesor ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****La Plegaria eucarística es principalmente una oración de acción de gracias por las maravillas que Dios ha obrado en su plan de salvación. Por eso, hoy demos gracias al Dios lleno de amor, porque en Cristo, con su resurrección, se restauró nuestra vida.

Viernes Segunda semana de pascua

Prefacio de pascua 5 *****La acción de gracias se expresa breve y principalmente en el Prefacio. Hoy daremos gracias a Dios todopoderoso y eterno, porque Cristo inmolado como nuestra pascua, llevó a plenitud los sacrificios de la antigua alianza en la celebración de la eucaristía. Monición de despedida Por el misterio pascual de Cristo nacemos a una vida nueva desde el momento en que fuimos bautizados. Por eso, al terminar esta eucaristía, debemos vivir siempre en gracia, es decir, en amistad con Dios, manteniéndonos alejados del pecado grave. Llevemos la alegría de la pascua a todas las personas con quienes nos encontremos hoy. Que el Señor resucitado les conceda disfrutar del gozo y de las gracias propias del tiempo pascual.

Monición de entrada** *La eucaristía nos invita a vivir proyectados hacia el día de nuestra pascua, día del encuentro definitivo con Cristo, también a ofrecernos al Padre continua y conscientemente, como sacrificio vivo y agradable, uniendo nuestro sacrificio al de Cristo, como oramos en la Plegaria eucarística. Participemos consciente y activamente en la eucaristía. **En el tiempo pascual vivimos la alegría de la victoria de Cristo. La eucaristía, celebrada especialmente en medio del gozo propio del tiempo pascual, debe inundar el corazón de los fieles con la paz y con la alegría del Resucitado, si la persona dispone sinceramente sus entrañas para participar consciente, activa, devota y plenamente en la celebración eucarística. La paz y la alegría pascual debemos transmitirlas hoy y siempre a todas las personas a quienes demos el saludo de paz. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios, esperanza y luz pura del espíritu, que oremos dignamente y siempre proclamemos su alabanza. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 5,14-42 Gamaliel, doctor de la ley, hace reflexionar al Consejo de ancianos sobre el trato que quieren dar a los apóstoles. Les demuestra con ejem-

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píos que si lo que hacen ellos es obra de Dios, oponerse sería luchar contra Dios. Sin embargo, los discípulos son flagelados por cumplir el mandato que habían recibido de predicar a todo el mundo el Evangelio de Jesucristo. La persona de Jesús resucitado tiene que ser proclamada, aún con las más grandes dificultades que se presenten. Monición para el salmo responsorial Salmo 27 (26), 1.4. 13-14 Con el salmo meditamos cómo Dios es luz y defensa nuestra, como lo fue de los apóstoles cuando fueron perseguidos. La actitud que despierta el salmo en nuestro espíritu es de esperanza y proyecta nuestra existencia hacia la paz y el gozo de la Jerusalén celestial, la casa de nuestro Padre Dios. En todas las circunstancias de la vida necesitamos tener ánimo, esperar confiadamente en el Señor que siempre está cerca de nosotros. Monición para el evangelio Juan 6, 1-15 El Señor para realizar sus planes necesita nuestra ayuda. La cercanía de la fiesta de pascua, la abundancia de la comida, la oración de acción de gracias, hablan claramente de la eucaristía que el Señor instituiría en la última cena. El agradecimiento que la gente quiere dar a Jesús no está en la línea de la misión del Mesías, confiada por el Padre. Cristo en cada misa desea con ardor donarse en alimento espiritual a todos los fieles, siempre y cuando estén en gracia. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, plenos de alegría por la pascua que estamos viviendo, pidamos a nuestro Padre rico en misericordia que todas las personas se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Ministro: Respondamos con ardiente fe a las peticiones, diciendo: R/. Padre, Dios de infinito amor, óyenos. • Para que la vivencia de la resurrección de Cristo recuerde a los católicos la presencia del Señor resucitado en su vida. 26

• Para que los jefes de los estados, con diligente esfuerzo, consigan promulgar en sus naciones una justicia social duradera. • Para que todos los desconsolados en el alma o en el cuerpo, ayudados por su prójimo, sientan el alivio de sus penas. • Para que en los católicos crezca el aprecio por la comunión eucarística. • Para que quienes participan en esta eucaristía, guiados por el Espíritu Santo, usen de tal modo las cosas terrenas, que ellas los conduzcan a los bienes del cielo. Ministro: En silencio elevemos a Dios nuestras propias súplicas. Roguemos confiadamente por las intenciones que hicimos en silencio, diciendo: R/. Padre, Dios de infinito amor, óyenos. Presidente: Dios, Padre Señor del universo, tú como Padre bondadoso cuidas de todas tus criaturas y estás atento a sus necesidades. Por eso, sabemos que hoy escuchas las peticiones que te acabamos de hacer, especialmente porque te las presentamos por medio de nuestro Señor Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *La Plegaria eucarística es una oración principalmente de acción de gracias y nos sitúa en el centro y en el momento más importante de la eucaristía. Demos gracias a nuestro Padre Dios, porque en Cristo resucitado nos concedió la nueva vida. Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística el sacerdote, en nombre de todo el pueblo santo, glorifica a Dios y le da gracias por las maravillas de la obra de salvación. Hoy especialmente demos gracias a Dios, autor de toda santidad, porque Jesucristo en su gloriosa resurrección restableció nuestra vida. 27


Prefacio de pascua 3 **""Llegamos a la cumbre de la eucaristía con la oración de acción de gracias, la Plegaria eucarística. Demos gracias a Dios autor de la vida, porque Jesucristo no cesa de interceder por nosotros ante su Padre. Prefacio de pascua 4 ****Llegamos al momento culminante y al punto central de la eucaristía al iniciar la Plegaria eucarística. En ella hoy daremos gracias a Dios Padre misericordioso, porque Jesucristo resucitado destruyó el pecado y levantó todo lo caído. Prefacio de pascua 5 *****Con la Plegaria eucarística llegamos a la cumbre de la celebración de la eucaristía. Demos gracias a Dios Padre bondadoso principalmente, porque Jesucristo por nuestra salvación es sacerdote, altar y víctima. Monición de despedida Con el gozo de haber participado en esta eucaristía celebrada en tiempo pascual, regresemos a nuestra actividad ordinaria para mostrar con nuestro comportamiento que Jesucristo resucitado vive en cada uno de nosotros. A quienes tratemos, participémosles la alegría y la buena noticia de que Cristo resucitó, que nos ama y nos acompaña en todas las circunstancias de la vida. Les deseo que disfruten de un día pleno de la paz del Resucitado.

Sábado Segunda semana de pascua

Monición de entrada** *En esta eucaristía vamos a vivir una vez más una gran realidad: Cristo resucitó y con su resurrección, mediante el bautismo, nos hizo hijos de Dios, partícipes de la vida divina. Las gracias del misterio pascual del Señor se nos comunicarán en la medida de nuestras disposiciones espirituales. El gozo de la pascua llegará a nuestro espíritu especialmente al participar en la comunión eucarística. Preparemos nuestro espíritu, con la gracia de Dios, para participar consciente y fructuosamente en esta celebración de la eucaristía. **Las gracias de la pascua nutren con nueva vida a la Iglesia, a cada uno de nosotros. Jesucristo resucitado, quien preside nuestra asamblea eucarística, quiere comunicarnos en la acción litúrgica su paz y su amor, y capacitarnos para amarlo en nuestros hermanos. La paz que nos daremos hoy, debe tener el pleno sentido de la que trajo el Resucitado, que El comunicó a los apóstoles y que sigue participando a todas las personas que quieran recibirla. El Espíritu Santo disponga nuestro ser para participar con devoción y conscientemente en la eucaristía. Monición para la oración colecta** *(Para la primera oración colecta): Pidamos a Dios misericordioso que aleje de nosotros la deuda adquirida por el pecado, que Cristo anuló con su resurrección.

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**(Para la segunda oración colecta,): Pidamos a Dios Padre misericordioso que, puesto que nos concedió seguir el camino de su voluntad, nunca nos apartemos de los senderos de la vida. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 6, 1-7 La lectura nos presenta un intento de división en el seno de la Iglesia, pero el Espíritu Santo actúa y la unidad se fortifica. Los siete primeros diáconos de la Iglesia son servidores de la comunidad y colaboradores de los apóstoles. Su elección tiene como finalidad encargarse de las tareas que los discípulos no pueden desempeñar, porque han de dedicarse a predicar la Palabra de Dios. Un deber primordial de cada católico es contribuir a la unidad de la Iglesia. Monición para el salmo responsorial Salmo 33 (32), 1-2.4-5.18-19 Yahvé es un Dios que salva y siempre podemos esperar en su misericordia. El plan de Él es un proyecto de salvación. Hoy y siempre hemos de confiar en la misericordia de Dios. El salmo es un llamado a estar atentos para escuchar la voz del Padre que nos llama, a que seamos sus colaboradores y a que confiemos plenamente en su consuelo. Monición para el evangelio Juan 6, 16-21 El mar embravecido simboliza los poderes del mal. Jesús muestra que es Dios con el pleno dominio sobre la tormenta, y al decir "Soy yo", ratifica su divinidad. El Señor dice a sus discípulos: No teman. Así nos indica que Él siempre está a nuestro lado y "se deja ver" cuando más lo necesitamos. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos en Cristo Jesús, con el gozo y la esperanza que estamos viviendo en este tiempo pascual, elevemos nuestras ple30

garias a Dios Padre misericordioso para pedirle por las necesidades de la Iglesia, de la humanidad y de nosotros mismos. Ministro: Oremos con esperanza y con fe, diciendo: R/. Padre misericordioso, escúchanos. • Para que la Iglesia lleve a todas las personas el gozo pascual y las gracias de la pascua. • Para que las gracias de la pascua traigan la reconciliación entre todas las personas y entre las naciones. • Para que todos los que sufren por el hambre, por los conflictos bélicos, por la falta de hogar, por la enfermedad y por la incomprensión, encuentren ayuda en Dios y en el prójimo. • Para que todos los católicos, en las situaciones adversas de la existencia, escuchen la voz del Señor que les dice: "Soyyo", no teman. • Para que los participantes en esta celebración eucarística muestren con su vida la transformación que recibieron por las gracias del misterio pascual que están celebrando. Ministro: En silencio elevemos a Dios nuestras peticiones particulares. Unámonos a las plegarias de nuestros hermanos, diciendo una vez más: R/. Padre misericordioso, escúchanos. Presidente: Dios, Padre misericordioso, estamos seguros de que escucharás las plegarias que acabamos de hacerte, porque nos amas mucho y porque te las presenta nuestro hermano y mediador, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Vamos a iniciar la Plegaria eucarística con el Prefacio que expresa en forma concisa la acción de gracias por la obra de salvación o por algunos de sus aspectos particulares. Hoy demos gracias al Dios, Padre de todos, porque con la resurrección de su Hijo amado, reparó nuestra vida. 31


Prefacio de pascua 2 **E1 Prefacio expresa la acción de gracias por algún aspecto especial de la obra de la salvación. Hoy demos gracias a Dios, Padre amable, porque por Jesucristo resucitado nacemos a la vida eterna. Prefacio de pascua 3 ***Con la Plegaria eucarística demos gracias a Dios Padre misericordioso, especialmente porque Jesucristo resucitado es nuestro perenne intercesor ante su Padre.

Tercer domingo de pascua Ciclo A

Prefacio de pascua 4 ****En la Plegaria eucarística los fieles congregados por Dios Padre para participar en esta celebración eucarística, se unen a Jesucristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios. Hoy demos gracias a nuestro Padre Dios, porque Jesucristo resucitado destruyó la antigua situación de pecado y renovó todo. Prefacio de pascua 5 *****La Plegaria eucarística constituye el momento culminante de la celebración eucarística. En ella hoy demos gracias al Dios autor de la vida, porque Jesucristo resucitado es nuestro Salvador. Monición de despedida Terminada la eucaristía, regresemos a nuestros quehaceres cotidianos, llevando la paz que el Señor resucitado nos ha concedido en esta celebración eucarística. Mostremos con nuestro modo de actuar la renovación que el tiempo pascual está produciendo en nuestra vida. Deseo que la paz de Cristo los acompañe hoy y siempre.

Monición de entrada** *La eucaristía dominical es un momento privilegiado para encontrarnos con Jesucristo resucitado y celebrar su pascua. En nuestro peregrinar hacia la Jerusalén celestial, Cristo nop alimenta con el pan de su Palabra y con el alimento de su cuerpo y sangre. Jesús resucitado peregrina con nosotros, se interesa por lo que nos sucede y nos ilumina con su luz. Participemos consciente, activa y fructuosamente en la celebración de la eucaristía. **E1 Resucitado se hace presente en nuestra asamblea eucarística y nos transmite su paz. La alegría y el gozo que experimentamos en la misa, es la comunicación de la paz y de la alegría de la pascua del Señor, quien nos hace partícipes de su victoria pascual. Cristo nos acompaña en nuestro peregrinar hacia la Jerusalén celestial, la casa del Padre. Si participamos conscientemente en la eucaristía el Señor resucitado nos comunicará abundantes gracias. Monición para el Gloria Con el himno jubiloso del Gloría nos unimos al gozo de Jesucristo resucitado y expresamos nuestra alegría por la victoria del Señor, que está sentado a la diestra del Padre.

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Monición para la oración colecta Pidamos a Dios Padre misericordioso la alegría de ver fortalecido nuestro espíritu y gozarnos de nuestra condición de hijos de Dios. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 2, 14.22-28 El discurso de san Pedro, el día de pentecostés, es una primera exposición del Kerygma, o sea, la predicación apostólica, cuyo núcleo lo constituye el misterio pascual del Señor. El apóstol expone a los israelitas la vida y obra de Jesús. San Pedro se refiere también al salmo 16 (15), en el que David espera confiado en el futuro. Nuestra esperanza se verá colmada el día de nuestra resurrección. Monición para el salmo responsorial Salmo 16 (15), l-2ay 5.7-8.9-10.11 Cristo, a pesar de su muerte, esperaba confiado su resurrección, porque confiaba plenamente en su Padre, a quien siempre tenía presen•te. En nuestra peregrinación por el sendero de la vida, la fe en nuestra resurrección nos reconforta y nos da paz. Monición para la segunda lectura Primera Carta del Apóstol san Pedro 1, 17-21 San Pedro invita a tomar en serio nuestro obrar en la vida, rescatado con la sangre de Cristo, según el plan de Dios. En Jesucristo, juez justo, tenemos puesta nuestra fe y esperanza. La vida de católicos hemos de asumirla con seriedad: somos peregrinos que caminamos hacia el cielo. Monición para el evangelio Lucas 24, 13-35 El evangelio nos narra el encuentro de Jesús resucitado con los dos discípulos que van hacia Emaús. Es un relato muy instructivo para

nuestra vida: Jesús nos acompaña siempre en nuestro diario caminar, nos habla, nos explica las situaciones que estamos viviendo, pero con mucha frecuencia no caemos en cuenta de su presencia. Sólo cuando la fe nos ilumina, descubrimos a Jesús peregrinando con nosotros. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, la pascua nos hace más conscientes de las exigencias del mandamiento de amarnos mutuamente. Por eso, elevemos nuestras plegarias al Padre de nuestro Señor Jesucristo con la plena confianza de ser escuchados. Ministro: Unidos en ferviente oración digamos: R/. Padre misericordioso, escúchanos. • Por todos los católicos, para que fortalecidos por las gracias especiales de la pascua sean fieles a sus compromisos bautismales. • Por los gobernantes, para que la paz que Jesucristo resucitado trajo al mundo, la promulguen sólidamente en sus países. • Por todos los que sufren, para que encuentren fortaleza en las gracias de la pascua y en la ayuda de sus hermanos. • Por todas las personas, para que sientan la compañía de Cristo maestro y acepten recibirlo en la comunión. • Por todos los participantes en la eucaristía, para que cumplan con el compromiso misionero recibido desde el bautismo: proclamar con su vida a Jesucristo. Ministro: Ahora en el silencio de nuestro corazón hagamos las peticiones personales. Mostremos que somos hermanos en Cristo, haciendo nuestras las peticiones que acabamos de hacer en silencio, diciendo: R/. Padre misericordioso, escúchanos. Presidente: Nuestra confianza en que Dios atenderá nuestras oraciones se fortalece, porque presentamos nuestras súplicas por medio de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R7. Amén.

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Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *E1 punto central de la eucaristía es la Plegaria eucarística. Hoy demos gracias a Dios, fuente y autor de la vida, porque la resurrección de Jesucristo nos ha traído nueva vida.

brir en la Palabra, en la eucaristía, en el prójimo y en la oración personal y comunitaria. No olvidemos que somos peregrinos que vamos hacia el cielo, y que estamos siempre acompañados por Jesucristo. Les deseo que este domingo disfruten abundantemente de los gozos y de la paz del Resucitado personalmente y en familia.

Prefacio de pascua 2 **Por medio de la Plegaria eucarística demos gracias a Dios nuestro Padre porque por la victoria del Resucitado, nacimos a la nueva vida. Prefacio de pascua 3 ***Llegamos al inicio de la Plegaria eucarística en la que nos unimos a Cristo en el reconocimiento de las grandezas del Padre. Demos gracias a Dios, porque el Resucitado está siempre vivo e intercede por nosotros. Prefacio de pascua 4 ****En la Plegaria eucarística demos gracias al Dios de amor, porque en Cristo resucitado se ha restablecido la integridad de nuestra vida. Prefacio de pascua 5 *****La Plegaria eucarística tiene como uno de los principales elementos la acción de gracias, la cual se expresa especialmente en el Prefacio. Hoy daremos gracias al Padre bueno, porque el Resucitado es sacerdote, altar y víctima. Monición de despedida Siempre que admitamos a Cristo en nuestra vida, Él estará a nuestro lado, aunque muchas veces no nos demos cuenta de ello, como les aconteció a los discípulos de Emaús. A Jesucristo lo podemos descu-

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Monición para la oración colecta Pidamos al Dios fiel y misericordioso, que a quienes nos alegramos de ser sus hijos adoptivos, nos conceda esperar confiadamente el día de nuestra resurrección.

Tercer domingo de pascua Ciclo B

Monición de entrada** *La celebración eucarística debe ser para cada uno de nosotros una renovada proclamación de nuestra esperanza, en que con Cristo también nosotros resucitaremos definitivamente al final de la vida. Con el Señor vamos acompañados hacia la Jerusalén celestial, la casa del Padre. Abramos nuestro corazón para recibir las gracias del misterio de la pascua. **Pascua es un tiempo del año litúrgico marcado particularmente por la esperanza y el gozo espiritual, porque el Señor resucitó. La gran noticia que vivimos en este tiempo litúrgico es la que nos transmite la fe: el Señor resucitó, puso su morada entre nosotros y nos participa continuamente la paz que trajo al mundo su pascua. Si participamos consciente y activamente en la eucaristía, el Señor nos colmará con las gracias de su misterio pascual. Monición para el Gloria Con el himno alegre del Gloria en este tiempo gozoso de pascua expresamos nuestra alegría por la resurrección del Señor, y alabamos al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 3, 13-15.17-19 El apóstol Pedro advierte claramente a los israelitas que la curación del tullido no fue obra de los apóstoles, sino de Dios. Él es presentado con gran majestuosidad como el Dios de sus padres y el autor de la glorificación de su Siervo Jesús. Disculpa a sus oyentes por lo que hicieron: haber rechazado al autor de la vida y absuelto a un asesino. También les muestra cómo se ha cumplido el plan salvífico de Dios: Jesucristo muerto, reina vivo. Monición para el salmo responsorial Salmo 4, 2.4.7.9 El salmo nos invita a la confianza. El gran milagro es la resurrección de Jesucristo. Él es quien nos hace ver la luz y nos da la tranquilidad en la vida. En el Resucitado se apoya nuestra fe. Busquemos en la oración y en la eucaristía el resplandor del rostro del Resucitado. Monición para la segunda lectura Primera carta del Apóstol san Juan 2, 1-5a San Juan nos advierte sobre una triste realidad: todos somos pecadores; pero, al mismo tiempo, abre a todos la esperanza del perdón, porque Jesús es víctima propiciatoria para el perdón de los pecados. Además, en la lectura encontramos una manera sencilla de saber si conocemos Jesucristo: observar los mandamientos. Nuestro esfuerzo decidido debe ser alejarnos siempre del pecado y de las ocasiones de cometerlo.

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Monición para el evangelio Lucas 24, 35-48 Jesús resucitado se presenta a los apóstoles -lo ven- y los saluda con su paz, y para borrarles el miedo que los invade, se presenta con la expresión que Dios usó para darse a conocer a su pueblo: "Soy yo". Para manifestarles que Él es en realidad el Señor resucitado, se muestra extremadamente condescendiente con ellos, pues aún no están capacitados para asimilar la gran verdad de la resurrección del Maestro.

Presidente: Dios, Padre celestial, con el gozo y el compromiso apostólico que crea la pascua en todos los católicos, te hemos presentado nuestras súplicas. Sabemos que tú las atenderás benévolamente, porque no las pedimos confiados en nuestros méritos, sino por los de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1

Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos, en medio del gozo del tiempo pascual, acudamos confiadamente al Padre de nuestro Señor Jesucristo para pedirle que las gracias de la pascua se anuncie a la humanidad, y que todas las personas se comprometan a ayudar en la creación de un mundo donde reine el amor y la paz. Ministro: Unámonos en fervorosa oración, diciendo-. RA Padre bueno, escúchanos. • Para que la Iglesia difunda entre todas las personas el mensaje de paz de Cristo resucitado. • Para que entre todos los habitantes de las naciones se establezca sólidamente la paz que el Señor trajo a la humanidad con su pascua. • Para que los afligidos, enfermos, los perseguidos y los que sufren, de una u otra forma, encuentren consuelo en Cristo resucitado y en la ayuda del prójimo. • Para que los católicos sean testimonio de que conocen a Jesucristo por medio de la observancia de los mandamientos. • Para que los miembros de esta asamblea eucarística vivan la realidad de ser hermanos en Cristo Jesús. Ministro: En silencio presentemos a nuestro Padre del cielo las necesidades más íntimas de cada uno.

*La Plegaria eucarística es principalmente una oración de acción de gracias dirigida a Dios Padre, por medio de Jesucristo. Hoy demos gracias a Dios, que es amor, porque por el misterio pascual de Cristo ha sido vencida la muerte y restaurada la vida. Prefacio de pascua 2 ** Llegamos al punto central y al momento principal de la eucaristía con la Plegaria eucarística. En ella damos gracias a Dios Padre por sus grandezas. Y hoy demos gracias a Dios, Padre de las luces, por la nueva vida que nos dio en su Hijo amado, Jesucristo, el Señor. Prefacio de pascua 3 ***En Padre por te al Dios cesar ante

la Plegaria eucarística glorificamos y damos gracias a Dios la obra de la salvación. Hoy daremos gracias especialmenbueno y misericordioso, porque Jesucristo nos defiende sin su Padre Dios.

Prefacio de pascua 4 ****A1 llegar el momento fundamental de la eucaristía, con la Plegaria eucarística, levantemos nuestros corazones hacia Dios para darle gracias por las maravillas de nuestra salvación. Hoy demos gracias a nuestro Padre del cielo de una manera especial, porque en Jesucristo resucitado ha restablecido la integridad de nuestra vida.

Mostremos nuestro interés por las necesidades de los demás, diciendo: RA Padre bueno, escúchanos. 41

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Prefacio de pascua 5 *****La Plegaria eucarística constituye el centro y el momento más importante de la eucaristía. En esta oración de acción de gracias y de santificación, hoy vamos a dar gracias a Dios Padre bondadoso, porque Jesucristo, en su misterio pascual, llevó a plenitud los sacrificios de la antigua alianza.

Tercer domingo de pascua Monición de despedida Con la resurrección de Jesucristo, Dios nuestro Padre nos enseña que Él es un Dios dador de vida. En la eucaristía, especialmente celebrada en tiempo pascual, acudimos con gozo a la fuente de la existencia para recibir la vida abundante, que nos injerta más radicalmente en Cristo. Les deseo que en este día del Señor experimenten en sus hogares la paz del Resucitado, y que sientan en su vida, y en la de los suyos, la presencia del Señor que los ama y los bendice.

Ciclo C

Monición de entrada** *En la eucaristía, mediante la liturgia de la Palabra, Jesús nos habla, nos instruye y nos alimenta con su mensaje; luego, en la comunión sacramental, nos nutre con su cuerpo y sangre, pan de la unidad. La eucaristía es el encuentro personal con Jesucristo resucitado, quien nos acompañará hoy en la celebración eucarística, y también en nuestra existencia de recorrer el camino de la vida que debe conducirnos a la casa del Padre. **La alegría pascual que experimentamos en la participación consciente y activa en la eucaristía es el fruto del encuentro de cada uno de nosotros con Jesucristo resucitado. El se dejó ver -se apareció^- a los apóstoles, les cambió los sentimientos: del temor los condujo a la alegría y al gozo pascual. También hoy en la misa Jesucristo está realmente vivo y presente, actuando en el interior de nuestra alma y comunicándonos su paz y alegría pascual. Monición para el Gloria Con el himno jubiloso del Gloria cantado por el coro de los ángeles en el nacimiento de Jesús, hoy celebramos la victoria de Jesucristo resucitado, quien atiende nuestras súplicas.

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Monición para la oración colecta Pidamos a Dios autor de la vida experimentar el regocijo de habernos restablecido en la condición de hijos suyos y de poder esperar el día de nuestra resurrección.

nen a pescar, pero su labor es un fracaso hasta el momento en que el Señor se les aparece y les dice cómo deben hacerlo. Nuevamente el Señor es quien da apertura al diálogo. Él había prometido hacer a los discípulos pescadores de hombres. Lectura larga: Jn 21, 1-19

Monición para la primera lectura Hechos de ¡os Apóstoles 5, 27b-32.40b-41 La lectura narra una nueva confrontación de los apóstoles con las autoridades judías, porque a pesar de las prohibiciones que les hicieron, ellos siguen evangelizando. Los Apóstoles contrastan el actuar de las autoridades judías con el modo de obrar del Padre, quien exalta a Jesús a su diestra, para conceder a Israel la conversión y el perdón de los pecados. Monición para el salmo responsorial Salmo 30 (29), 2 y 4. 5 y 6. 11 y 12a y 13b El salmista agradece a Dios por ampararlo en el peligro. Por eso, este salmo nos sirve para meditar en la lectura anterior: El salvó a los apóstoles. El ritmo pascual de tristeza-alegría aparece en este salmo. El Padre resucitó a Jesucristo y restaura a su pueblo. No temamos, porque Dios continuamente fortalece nuestra vida espiritual y nos salva. Monición para la segunda lectura Apocalipsis 5, 11-14 En la lectura del Apocalipsis aparece el Cordero sacrificado, al cual aclaman dos coros: los ángeles y las criaturas que hay en el universo -toda la creación-. Lo hacen con himnos de alabanza en honor del Cordero degollado, pero viviente. A estos dos coros se une la adoración de los cuatro vivientes y de los ancianos, quienes responden "Amén", como confirmación de las alabanzas que escuchan. Monición para el evangelio Lectura breve: Jn 21, 1-14 El evangelio relata la tercera aparición de Jesús a los discípulos, esta vez en el lago de Tiberíades. A la invitación de Pedro, todos se dispo44

Jesús "examina" a Pedro sobre el amor que le tiene. Tres veces lo interroga para que borre las tres negaciones que cometió. La elección de san Pedro es para servir a la Iglesia. Además, le predice el modo de martirio que sufrirá. La participación en la celebración de la eucaristía debe constituirse en un momento vital del día y de nuestra existencia. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos muy amados, en medio del gozo pascual presentemos a Dios Padre misericordioso nuestras súplicas, para que el sacramento de la pascua traiga a la Iglesia y a la humanidad las gracias especiales de Jesucristo resucitado: alegría, esperanza y paz. Ministro: Oremos diciendo con fe y con esperanza: R/. Padre bondadoso, óyenos. • Para que la Iglesia católica propague por el universo la alegría de la pascua. • Para que los gobernantes de las naciones las administren con justicia y afiancen en sus países la paz que Jesucristo trajo con su pascua. • Para que Jesucristo, quien en su resurrección asume el oficio de consolador, consuele a los afligidos, a los enfermos y a todos los que sufren. • Para que, con la gracia del Espíritu Santo, los fieles aprecien mejor y vivan más intensamente su participación en la eucaristía. • Para que las gracias de la pascua transformen lo más hondo del corazón de quienes participan en esta celebración de la eucaristía. Ministro: En silencio presentemos a nuestro Padre Dios nuestras necesidades más personales. Oremos todas las intenciones hechas en silencio por todos, diciendo: 45


R/. Padre bondadoso, óyenos. Presidente: Dios, Padre bondadoso, tú siempre estás dispuesto a atender las peticiones de tus hijos. Estamos seguros de que las escucharás porque te las presenta tu Hijo amado, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.

Monición para la plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Con el Prefacio iniciamos la Plegaria eucarística, oración de acción de gracias y de santificación. Demos hoy gracias a Dios, quien es luz, porque en la eucaristía nos restaura la vida que Cristo nos obtuvo con su resurrección.

porque Jesucristo llevó a plenitud todos los sacrificios de la antigua alianza, por medio de su sacrificio en la cruz, sacrificio que se actualiza en cada eucaristía. Monición de despedida Al terminar la celebración de la eucaristía, fortalecidos con las gracias de la pascua y con la sabiduría que nos da el Espíritu Santo, el Señor nos envía a evangelizar con nuestra vida, con nuestro trabajo y con nuestras palabras; nos envía a ser testigos de Él y del Evangelio. Deseo que este día del Señor esté colmado con el gozo y con la paz del Resucitado, y que puedan disfrutar de las alegrías familiares.

Prefacio de pascua 2 **En este momento vamos a iniciar la Plegaria eucarística y con ella llegamos al momento culminante de la celebración de la eucaristía. Demos gracias a nuestro Padre Dios, porque la resurrección de Jesucristo nos abrió las puertas del reino de los cielos. Prefacio de pascua 3 ***La Plegaria eucarística es una oración de acción de gracias y de santificación. Hoy demos gracias al Padre de infinita bondad, especialmente porque Jesucristo resucitado es nuestro perenne intercesor ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Con el Prefacio iniciamos la parte central de la eucaristía. El Prefacio expresa en pocas palabras el motivo de la acción de gracias. Hoy demos gracias a Dios Padre, autor de toda santidad, porque Jesucristo resucitado destruyó la antigua situación de pecado. Prefacio de pascua 5 *****Con la Plegaria eucarística vamos a glorificar a Dios y a darle gracias por la obra de salvación. Hoy especialmente démosle gracias, 47 46


Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 6, 8-15

Lunes

La lectura presenta al protomártir san Esteban y su actividad apostólica. El vigor y la sabiduría con la que él expone la doctrina, hace que sus oponentes sean abatidos. Personas de la sinagoga llamada de los libertos persuaden al pueblo, y así se inicia el camino del martirio de Esteban. Dios mostrará la fuerza espiritual que comunica a quienes sufren por ser fieles. No podemos ocultar, por miedo, las verdades de nuestra fe.

Tercera semana de pascua Monición para el salmo responsorial Salmo 119 (118), 23-24.26-27.29-30 Monición de entrada** *La eucaristía debe ser siempre un encuentro personal con Jesucristo. El quiere comunicarnos las gracias de su resurrección gloriosa. Pero es necesario participar en la eucaristía consciente, activa y plenamente; esto último por medio de la comunión sacramental, siempre que podamos hacerlo, es decir, si estamos en gracia de Dios. **E1 tiempo pascual es un período muy importante del año litúrgico, que comunica el gozo y la alegría del Resucitado. La resurrección de Cristo inició en nosotros la vida nueva, la existencia de los hijos de Dios. La eucaristía celebrada en el tiempo pascual nos comunica de manera especial el júbilo, el regocijo y la paz de Jesucristo victorioso sobre la muerte y el pecado. Dios espera nuestra colaboración para darnos las gracias especiales del sacramento de la pascua.

El salmo enseña que la persona que medita y cumple los preceptos del Señor, ha de afrontar calumnias y persecuciones. Necesitamos que el Espíritu Santo nos enseñe y nos dé fortaleza para no apartarnos del camino recto. El bautizado debe distinguirse por una vida intachable, como obra la persona de la cual hace mención el salmo. Monición para el evangelio Juan 6, 22-29 La gente va en busca de Jesús y, extrañados, le preguntan cuándo llegó al lugar. Él, que penetra el corazón de las personas, les dice claramente por qué lo buscan: no por los signos que El hace, sino porque les dio pan hasta saciarse. Deben trabajar por encontrar el alimento que no perece: creer en el enviado del Padre, en Jesucristo. Oración universal o de los fieles

Monición para la oración colecta Pidamos a Dios, Padre todopoderoso, abandonar la condición de pecado y vivir la nueva vida de Jesucristo, a la cual fuimos introducidos por las gracias de la pascua.

Presidente: Hermanos muy amados en Cristo Jesús, renovados con las gracias de la pascua y conscientes de las necesidades que hay en el mundo, presentemos con fe nuestras peticiones a nuestro Padre, que nos ama tanto y que está dispuesto siempre a escucharnos. Ministro: Oremos con fe a nuestro Padre misericordioso y digámosle: R/. Padre misericordioso, óyenos.

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• Para que el gozo pascual viva en los católicos y les ayude a llevar a sus hermanos la alegría de la pascua, que transforma los corazones débiles en murallas de fe. • Para que el gozo pascual disponga todas las personas a colaborar para que la sociedad sea más amable y logre vivir en paz. • Para que el gozo pascual mueva a las personas a llevar alegría y ayuda a quienes sufren. • Para que los católicos crean con fe viva que en la comunión eucarística se encuentran el alimento que no perece: Cristo, pan de vida. • Para que todos los participantes en esta celebración eucarística difundan el gozo pascual en la sociedad. Ministro: En el silencio del corazón elevemos a nuestro Padre bondadoso nuestras súplicas más personales. Pidamos a nuestro Padre misericordioso que acoja favorablemente las peticiones que acabamos de hacer en silencio, diciendo: RA Padre misericordioso, óyenos. Presidente: Dios Padre nuestro, rico en misericordia, confiamos en que escucharás nuestras peticiones, pues no lo hacemos por nuestros méritos, sino que te las presenta nuestro hermano y mediador, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *lniciamos la Plegaria eucarística con el Prefacio, que presenta los motivos especiales de acción de gracias que la Iglesia escoge, según el momento del año litúrgico. Demos hoy gracias a Dios, autor de toda santidad, porque por la nueva vida que nos comunica con la resurrección de Cristo, nos hace partícipes de la vida divina.

Prefacio de pascua 3 ***La Plegaria eucarística es una oración de acción de gracias y de santificación. En ella, por mediación de Jesucristo, elevamos al Padre nuestra acción de gracias. Hoy demos gracias a Dios nuestro Señor, porque Cristo, sacrificado en la cruz, está vivo e intercede ante su Padre eternamente por nosotros. Prefacio de pascua 4 ****En la Plegaria eucarística la acción de gracias se expresa principalmente en el Prefacio. Demos hoy gracias a Dios, fuente de toda bendición, porque el Señor resucitado renovó todo lo que había dañado el pecado. Prefacio de pascua 5 *****£! presidente ¿Q \a asamblea litúrgica invita a quienes Dios convocó a levantar el corazón hacia Dios y a darle gracias por medio de la oración que él -en nombre de toda la comunidad- va dirigir al Padre por medio de Jesucristo. Demos gracias a Dios, Señor del universo, porque Jesucristo inmolado en la cruz para nuestra salvación, resucitado es sacerdote, altar y víctima. Monición de despedida La paz es uno de los dones pascuales por excelencia y Jesucristo nuevamente hoy nos comunicó su paz en esta eucaristía que estamos terminando de celebrar. Esto crea en nosotros un compromiso evangelizados proclamar con obras y con palabras que Jesucristo es nuestra paz. Deseo que la paz de Cristo permanezca en el corazón de ustedes hoy y en toda su vida.

Prefacio de pascua 2 **A1 iniciar la Plegaria eucarística, cumbre de la celebración eucarística, demos hoy gracias a Dios, Padre amable, porque por Jesucristo resucitado nos abre las puertas del Reino de los cielos. 50

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actuar de ellos no ha sido correcto y que continúan en la misma tendencia de los antepasados, quienes fueron los responsables de la muerte de los profetas. Esteban entrega su vida a Dios y perdona a sus enemigos. Todo católico debe ser testigo de Jesús y del Evangelio, con la fortaleza que le da el Espíritu Santo.

Martes Tercera semana de pascua

Monición para el salmo responsorial Salmo 31 (30), 3cd-4.6ab.7b.8a. 17.21 El salmo que nos ayuda hoy a meditar la lectura anterior, es un salmo de confianza. Las palabras: "En tus manos encomiendo mi espíritu", nos conducen inmediatamente a escuchar la voz del protomártir, quien entrega su vida en manos de Dios.

Monición de entrada** *Participar en la eucaristía es vivir la pascua del Señor. La celebración eucarística nos va transformando en católicos que se asemejan a Cristo, y nos prepara para ser sus testigos ante las personas y en las actividades de nuestra vida. Dispongámonos a participar con todo el corazón en la misa. **En este tiempo pascual todo católico debe sentir, en lo íntimo de su ser, un profundo y especial gozo, por la oportunidad de experimentar, en su propia vida la presencia personal del Resucitado. La eucaristía, por la acción del Espíritu Santo, revive en los participantes de manera consciente, activa y plena, las gracias de la pascua: consuelo, gozo espiritual, deseo de crecer en santidad. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios, fuente de vida, que acreciente en nosotros las gracias recibidas en el bautismo. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 7, 57; 8, la San Esteban, lleno del Espíritu Santo, se dirige a los ancianos y letrados con expresiones muy fuertes con las que demuestra que el

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Monición para el evangelio Juan 6, 30-35 Jesús se da a conocer a la multitud como el pan de vida, el alimento que sacia las necesidades más hondas de la persona. Pan de vida es un lenguaje simbólico que quiere "manifestar toda la riqueza salvífica de Cristo", inexpresable con palabras humanas y que recibimos en la comunión eucarística. Oración universal o de los fíeles Presidente: Amados hermanos, llenos del gozo que nos ha dado la pascua, elevemos nuestras peticiones al Dios bueno y misericordioso, para que repare las inmensas necesidades de la Iglesia y de la humanidad. Ministro: Oremos juntamente con fe y con esperanza, diciendo: RA Padre bueno, escúchanos. • Por los apóstoles laicos, para que vivan las gracias que les ha comunicado la celebración de la pascua, y para que con su testimonio ayuden a los demás a encontrarse con el Resucitado. • Por todos los que se esfuerzan para lograr que en las naciones haya un orden moral, social y jurídico conforme a las enseñanzas del Evangelio.

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• Por quienes sufren en el alma o en el cuerpo, para que la luz de la resurrección del Señor los fortalezca y encuentren la ayuda necesaria de sus hermanos. • Por todos los católicos, para que descubran, con la gracia del Espíritu Santo, las riquezas del pan de vida. • Por los miembros de esta asamblea eucarística para que con su vida manifiesten con claridad su vivencia del sacramento pascual. Ministro: En silencio manifestemos a nuestro Padre del cielo las necesidades propias que llevamos en el corazón. Mostremos nuestro interés por las peticiones hechas en silencio por cada uno de nosotros, diciendo: R/. Padre bueno, escúchanos. Presidente: Dios todopoderoso, rico en misericordia, tus hijos te han presentado su preocupación por las necesidades de la Iglesia y del mundo. Acógelas no por nuestros propios méritos, sino porque te las presentamos por Jesucristo, nuestro Señor, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. . R/. Amén.

Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1

Prefacio de pascua 3 ***Vamos a ser invitados a levantar el corazón a Dios para darle gracias por sus grandezas. Demos, pues, gracias a Dios, porque el Señor resucitado no cesa de ofrecerse ante su Padre y defendernos. Prefacio de pascua 4 ****Unámonos en profunda acción de gracias por medio de la Plegaria eucarística para agradecer al Padre por sus inmensas maravillas en la obra de salvación. Hoy démosle gracias porque en el Señor resucitado restableció la integridad de nuestra vida. Prefacio de pascua 5 *****Con la Plegaria eucarística, oración especialmente de acción de gracias, demos gracias al Dios que es amor, porque Cristo por su inmolación en la cruz, se entregó para nuestra salvación. Monición de despedida La vida nueva que nos trajo el misterio pascual del Señor debe manifestarse en el amor y en el servicio a las personas. El mandamiento del amor debe caracterizar mi modo de obrar en la vida: debo amar al otro como Dios me ama. Que en la existencia de ustedes el Señor resucitado los colme con la abundancia de sus bendiciones y con la alegría pascual.

*Por medio de la Plegaria eucarística, oración primordialmente de acción de gracias, demos gracias a Dios, Padre eterno, porque nos participa su vida por la resurrección de Jesucristo. Prefacio de pascua 2 ** Unidos a Jesucristo, y por su mediación, demos gracias a Dios Padre misericordioso, porque por la resurrección del Señor nos abrió las puertas del reino de los cielos.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 8, lb-8

Miércoles Tercera semana de pascua

Monición de entrada** *La celebración de la eucaristía proclama jubilosamente el gozo de la pascua: el Señor resucitó victorioso, ya la muerte no tiene dominio sobre El. Además, la celebración eucarística afianza el clima de amor cristiano que debe reinar entre los católicos. El Espíritu Santo se derramará en el corazón de todos los participantes en la misa -si están bien dispuestos- para hacerlos más semejantes a Cristo, quien nos amó tanto que entregó su vida por nosotros. Dispongamos nuestro ser para participar fructuosamente en la eucaristía. **E1 amor de Jesucristo por nosotros se hizo patente en su misterio pascual -"muriendo en la cruz, nos libró de la muerte eterna, y resucitado nos dio la vida eterna"-. La eucaristía, celebrada en tiempo pascual, pregona alegremente que la acción salvífica de Cristo se renueva y que Él participa con abundancia las gracias propias de la pascua a quienes celebren consciente, activa y plenamente de la santa misa. Monición para la oración colecta

Saulo se distinguía por su ira contra los cristianos, pero poco después se convertirá y luchará infatigablemente por difundir el Evangelio. Dios se vale de la persecución para predicar la Buena Nueva. Felipe va a Samaría a predicar a los judíos disidentes que residen allí. El católico ha de ser consciente, desde el bautismo, que es "misionero" del Evangelio. Monición para el salmo responsorial Salmo 66 (65), l-3a. 4-5. 6-7a El salmo nos invita a contemplar las maravillosas obras que realiza el Señor a favor de las personas. Por eso, nos conduce a meditar en las proezas que Dios realizó en los principios de la Iglesia, y que sigue obrando siempre. El gozo debe reinar en nuestra vida, porque Dios "con su poder gobierna eternamente". Monición para el evangelio Juan 6, 35-40 Jesús se vuelve a presentar como el pan de vida, alimento que sacia las necesidades más profundas de nuestro ser. El Señor una vez más reprocha la incredulidad de sus conciudadanos. El Padre nos lleva al Hijo, y el que venga a Cristo, el Señor lo guardará, no lo echará fuera, porque el Señor debe cumplir la voluntad de su Padre: no puede perder nada de lo que su Padre le dio, y lo resucitará en el último día. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, pidamos a Dios Padre, rico en misericordia, que escuche las súplicas que le expresamos con fe y esperanza, pues sabemos cuánto nos ama.

Pidamos a Dios, Padre santo, que a quienes concedió la fe, también les proporcione participar en la resurrección de Jesucristo.

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Ministro: Acudamos a Dios nuestro Padre para presentarle nuestras intenciones, diciendo con mucha fe: RA Padre rico en misericordia, escúchanos. • Para que los católicos por su vivencia de la fe y del mandamiento del amor sean Evangelio viviente. • Para que los gobernantes en el ejercicio de sus funciones tengan siempre presente que deben gobernar con justicia, equidad y promover la paz que Cristo trajo en su resurrección. • Para que Dios misericordioso aparte del mundo la peste, el hambre y la guerra. • Para que haya siempre entre los católicos ansia del pan de vida y participen de él en la comunión eucarística. • Para que los miembros de esta asamblea eucarística vivan intensamente las gracias propias del sacramento de la pascua. Ministro: En silencio oremos a nuestro Padre Dios para presentarle nuestras necesidades más personales. Unámonos a las peticiones que cada uno de nosotros acaba de hacer en silencio, diciendo: RA Padre rico en misericordia, escúchanos. Presidente: Dios, Padre nuestro, confiados en tu infinito amor hacia toda la humanidad, te presentamos las peticiones que brotan de nuestros corazones. Sabemos, ciertamente, que las escucharás, porque te las hacemos llegar por medio de tu Hijo amado, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén.

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Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Con el Prefacio vamos a iniciar la Plegaria eucarística. Eucaristía significa acción de gracias. Hoy en la celebración eucarística demos gracias a nuestro Padre Dios, porque Jesucristo, verdadero Cordero de Dios, quitó el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística nos unimos a Jesucristo para que Él, como nuestro mediador, lleve al Padre celestial nuestro agradecimiento por las maravillas de la obra de la salvación. Hoy demos gracias especialmente a nuestro Padre bueno, porque en la resurrección gloriosa de Jesucristo resucitó nuestra vida. Prefacio de pascua 3 ***En la Plegaria eucarística toda la asamblea se une a Cristo para agradecerle las grandezas de la obra de salvación. Hoy demos gracias a Dios Padre celestial, porque el Señor resucitado ya no muere más y es nuestro permanente intercesor ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Con la plegaria eucarística demos gracias a Dios todopoderoso y eterno, porque Jesucristo resucitado destruyó la antigua situación de pecado. Prefacio de pascua 5 *****En la Plegaria eucarística toda la asamblea se une a Cristo en la acción de gracias y en la oblación del sacrificio. Demos gracias a Dios Padre de infinita bondad, porque Jesucristo resucitado es sacerdote, altar y víctima.

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Monición de despedida Renovados con las gracias de la eucaristía, debemos proceder en todas las circunstancias de nuestra existencia como quienes por el bautismo murieron al pecado y a las mentiras del demonio, y resucitaron a la vida nueva. La existencia debe ser testimonio viviente de nuestra condición de resucitados en y con Cristo. Deseo que el gozo de la pascua colme hoy sus corazones.

Jueves Tercera semana de pascua

Monición de entrada** *En la eucaristía vivimos una gran verdad y un gran consuelo: Cristo resucitó y está en medio de nosotros con su presencia salvífíca. Esta última se constituye en un hecho decisivo en nuestra vida de católicos, porque ella nos comunica las gracias propias de la salvación. Participemos, pues, en la misa con inmenso gozo y atención. **La eucaristía hace presente el misterio pascual del Señor. En la celebración eucarística vivimos la presencia de Jesucristo resucitado, entre nosotros, de manera especial durante toda la acción litúrgica. Asistir a la misa, en tiempo pascual, nos lleva a crecer en la esperanza de nuestra resurrección definitiva, cuando cumplamos la pascua: el paso a la casa del Padre. Participemos en la celebración eucarística consciente, activa y fructuosamente. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios omnipotente y eterno que a quienes libró de las tinieblas del pecado, les conceda adherirse firmemente a sus enseñanzas portadoras de la verdad.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 8, 26-40 El encuentro de Felipe con el etíope marca una etapa más en la extensión de la Iglesia, que se abre a todas las naciones. La expansión es obra del Espíritu Santo. La lectura nos interroga sobre nuestra responsabilidad de enseñar a los demás las verdades de la Sagrada Escritura: ser misioneros. Monición para el salmo responsorial Salmo 66 (65), 8-9.16-17.20 Escuchando el prodigio que Dios realizó en el ministro de Candaces, meditamos en las maravillas que el Padre hace continuamente en nosotros y nos unimos a la alabanza de todas las naciones. Nuestra vida debe ser invitación para que todas las personas alaben a Dios y sean agradecidas con Él. Monición para el evangelio . Juan 6, 44-51 El evangelio de hoy continúa el desarrollo del discurso del pan de vida. Jesús se nos revela como portador y dador de la existencia de Dios. Él es el pan vivo bajado del cielo, el que come de él vivirá eternamente; el pan de vida es la carne de Cristo entregada en sacrificio para la salvación del mundo. Oración universal o de los fíeles Presidente: Amados hermanos en el Señor, acudamos a Dios nuestro Padre por medio de Jesucristo y movidos por el Espíritu Santo para orar por todas las necesidades de la Iglesia y de la humanidad. Ministro: Oremos con ardiente fe, diciendo: RA Padre santo, óyenos. • Para que los católicos permanezcan fíeles a los compromisos bautismales, y por lo tanto, vivan siempre en gracia de Dios.

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• Para que la paz que Cristo trajo con su resurrección sea la base de las relaciones entre las personas y las naciones. • Para que desaparezcan del mundo el dolor y las injusticias causadas por el mal obrar de las personas. • Para que la participación en el pan de vida y en la comunión eucarística reafirme la fe en la resurrección gloriosa. • Para que la renovación del misterio pascual en esta celebración eucarística produzca en los fíeles auténticos frutos de amor fraterno. Ministro: En silencio hagamos nuestras peticiones más propias y personales. Mostremos nuestra preocupación por las intenciones de nuestros hermanos, diciendo nuevamente: R/. Padre santo, óyenos. Presidente: Dios, Padre providente, tú continúas obrando misericordiosamente en la vida de la Iglesia y de las personas, de ahí nuestra seguridad de que escucharás estas peticiones que te hacemos con gran fe y que te presentamos por medio de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *La Plegaria eucarística es una oración donde predomina la acción de gracias y es al mismo tiempo el momento culminante de toda la celebración de la eucaristía. Hoy demos gracias a Dios Padre, rico en misericordia, porque Cristo es el verdadero Cordero que quitó el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **En la oración de acción de gracias nos unimos con Cristo en el reconocimiento de las inmensas grandezas que Dios ha realizado en la obra de la salvación. Por eso, hoy demos gracias al Padre celestial todo-

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poderoso y eterno, porque por la resurrección de Jesucristo los hijos de la Luz nacen a la vida verdadera. Prefacio de pascua 3 ***En la Plegaria eucarística todos nos unimos a Cristo en la oblación del sacrificio y en la acción de gracias. Demos gracias a Dios nuestro Padre, porque Jesucristo resucitado es nuestro perenne intercesor ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Con la Plegaria eucarística, unidos a Jesucristo y por medio de Él, glorificamos y damos gracias a Dios por la obra de salvación. Demos, pues, gracias a Dios todopoderoso, porque en Cristo ha sido restaurada nuestra vida. Prefacio de pascua 5 *****La acción de gracias se expresa sobre todo en el Prefacio, según las variantes del día, de la fiesta o tiempo del año litúrgico. Hoy demos gracias a Dios Padre santo, porque Cristo inmolado en la cruz es sacerdote, altar y víctima. Monición de despedida Nuestra vida deber ser como la del peregrino que sigue un sendero para llegar a la meta que se ha fijado. Nuestra meta es la Jerusalén celestial, la casa del Padre, donde el Señor nos prepara una mansión y donde nos reuniremos también con nuestros seres queridos que ya gozan de la presencia de Dios. Renovada nuestra vida con las gracias que nos dio la eucaristía, continuemos con mayor ahínco nuestra peregrinación, agradando siempre a nuestro Padre con nuestro modo de obrar. El Señor resucitado les conceda hoy la paz y el gozo de la pascua.

Viernes Tercera semana de pascua

Monición de entrada** *A1 participar consciente, activa, fructuosa y plenamente en la misa, el Señor nos instruirá con su Palabra y nos unirá más vigorosamente a Él, que es la vid verdadera. Nuestra vida espiritual será renovada y fortalecida para poder ser fieles seguidores de Cristo en todas las circunstancias de nuestra vida. La participación en la celebración eucarística debe ser atenta, dinámica y fecunda. **La alegría de la pascua debe acrecentarse a lo largo del tiempo pascual, porque en la eucaristía se renueva la pascua gozosa de Cristo, y la acción del Espíritu Santo en nosotros nos llena de gozo y de paz. Dispongámonos con sincero corazón a participar devota y activamente en la misa que está empezando. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios todopoderoso que por la gracia que nos trae la resurrección de Jesucristo, por el amor del Espíritu Santo, resucitemos a una vida nueva. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 9, 1-20 La lectura narra la conversión de san Pablo, hecho que tuvo gran importancia en la expansión del cristianismo. Dios se vale de él para

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hacer su obra. La imposición de manos significa la transmisión de una gracia: Pablo se llena del Espíritu Santo para ser en el futuro un valiente predicador del Evangelio. Desde el bautismo Cristo nos dio la misión de ser evangelios vivientes. Monición para el salmo responsorial Salmo 117 (116), 1.2 Con este salmo meditamos en nuestra obligación de proclamar con todo nuestro ser el nombre de Jesús, como fue toda la vida de san Pablo. ¿Con mis obras y con mis palabras soy de veras un Evangelio viviente! Monición para el evangelio Juan 6, 52-59 Nuevamente la gente no comprende las enseñanzas de Jesús. Discuten entre ellos porque no pueden entender que es necesario comer la carne de Jesús y beber su sangre para tener vida eterna. El Señor introduce un cambio notable en lo que venía enseñando: había hablado de creer, ahora habla de comer. Recibir la comunión es recibir la vida que el Señor nos comunica.

• Para que el amor cristiano se manifieste en ayudar a los que tienen hambre, carecen de techo, están abandonados o enfermos. • Para que al comer la carne beber y la sangre de Cristo en la comunión eucarística, se aumenta en los católicos la participación en la vida de Dios. • Para que quienes están celebrando esta eucaristía sean conscientes de la presencia del Señor que actúa en ellos, quien como pastor los conduce a las verdes praderas de la eternidad. Ministro: En silencio hagamos nuestras peticiones especiales. Mostremos nuestro interés por las peticiones de nuestros hermanos, diciendo nuevamente: R/. Padre misericordioso, escúchanos. Presidente: Dios Padre, lleno de misericordia y de amor, tus hijos confían en que recibirás las peticiones que te acaban de hacer, porque eres bueno y porque te las presentan por mediación de tu Hijo, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística *****

Oración universal o de los fieles Presidente: Amados hermanos, en este tiempo que se caracteriza por el gozo pascual, el Espíritu Santo nos ayudará a presentar a nuestro Padre las súplicas que vamos a hacer por las necesidades de la humanidad y de la Iglesia. Ministro: Unámonos en oración y presentemos con fe nuestras peticiones, diciendo: R/. Padre misericordioso, escúchanos. • Para que la Iglesia, por medio de su esfuerzo evangelizador, conduzca a las personas a un seguimiento sincero de Jesucristo. • Para que las naciones encuentren en las enseñanzas del Evangelio la orientación segura para su desarrollo armónico.

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Prefacio de pascua 1 *Con la Plegaria eucarística, oración de acción de gracias y de santificación, demos gracias a Dics fuente de todo bien, porque Jesucristo con su resurrección renovó nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **Con la Plegaria eucarística llegamos a la parte central de la eucaristía. Demos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, porque Cristo, nuestro Buen Pastor, nos abrió las puertas de la casa del Padre. Prefacio de pascua 3 ***Con la Plegaria eucarística, unidos a Jesucristo, y por su mediación, demos gracias a Dios Padre de todos, porque podemos gozar ante Él de la intercesión incesante de Cristo resucitado. 67


Prefacio de pascua 4 ****La Plegaria eucarística es una oración de acción de gracias y de santificación. Hoy demos gracias a Dios nuestro Padre y Señor, porque Jesucristo resucitado destruyó la antigua condición de pecado. Prefacio de pascua 5 *****Con la Plegaria eucarística demos hoy gracias al Padre celestial especialmente, porque Cristo resucitado llevó a plenitud todos los sacrificios del Antiguo Testamento, y nos dio como cumbre de todos ellos la eucaristía. Monición de despedida El católico -que desde el bautismo fue iluminado con la luz de la fe- tiene como misión iluminar con sus palabras y con su obrar a todos los hermanos, para ayudarles a caminar con mayor seguridad hacia la Jerusalén celestial. Terminada la eucaristía debemos preguntarnos si la vida de cada uno de nosotros es luz para los demás, es testimonio de que resucitamos con Cristo desde el bautismo. Deseo que la paz y la alegría del Señor resucitado habite siempre en sus corazones.

Sábado Tercera semana de pascua

Monición de entrada** *En la celebración de la eucaristía vivimos la actualización de la pascua del Señor, se nos comunican las gracias propias del misterio pascual del Señor y se nos da el gran regalo del que es portador el Resucitado: la paz. Participemos consciente, activa y plenamente en esta eucaristía. **La alegría pascual crece en cada persona por la participación consciente, activa y fructuosa en la eucaristía. La vivencia del gozo pascual ha de constituirse en un integrante clave de nuestra vida espiritual. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios Padre, que los renacidos en el bautismo a una vida nueva en Cristo, conserven con fidelidad las gracias recibidas. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 9, 31-42 Después de la conversión de san Pablo, la paz retorna a la Iglesia y ésta continúa expandiéndose, por obra del Espíritu Santo. Pedro hace un viaje pastoral y evangelizador. Encontramos en la lectura dos milagros que el Señor hace por medio del apóstol, con lo cual se cumple en él la potestad que Jesucristo había dado a los apóstoles: predicar y

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curar. Estos milagros se convierten en acciones salvíficas: muchos creyeron. El católico no puede olvidar nunca su misión de evangelizar en el lugar en que se encuentre. Monición para el salmo responsorial Salmo 116 (115) 12-13.14-15.16-17 El gran milagro de Dios es haber resucitado a su Hijo, y de esta manera, son vencidas las ataduras de la muerte y del pecado: somos salvados. De este hecho prodigioso brota nuestra exclamación: ¿Cómo pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho? Monición para el evangelio Juan 6, 60-69 De nuevo el evangelio nos muestra la incomprensión con la que tuvo que luchar el Señor, debido a los prejuicios de sus interlocutores y aún de sus mismos discípulos. Las palabras del Señor son "espíritu y vida". Esta expresión hace referencia a la realidad celestial del pan de vida, "manifiestan una realidad divina". El evangelio nos lleva a reflexionar •sobre la firmeza de nuestra fe en circunstancias conflictivas de nuestra existencia. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos muy amados en Cristo Jesús, invoquemos la misericordia de Dios nuestro Padre para que las gracias especiales que trae la pascua de Cristo a la Iglesia y a la humanidad, ayuden a solucionar los problemas espirituales y materiales de todos.

• Oremos por los enfermos y los afligidos, para que reciban consuelo con las gracias de la pascua y generosa ayuda del prójimo. • Oremos por todas las personas para que el Padre las conduzca a Jesús y tengan vida eterna. • Oremos por esta asamblea eucarística, para que cada uno de sus miembros cumpla cabalmente sus compromisos bautismales. Ministro: En silencio, desde lo hondo de nuestro corazón, presentemos al Dios rico en misericordia nuestras necesidades más personales. Pidamos por las intenciones que todos hicieron en silencio, diciendo nuevamente: R/. Padre amoroso, óyenos. Presidente: Dios Padre lleno de amor y de misericordia, acoge las súplicas que tus hijos te han presentado con fe, por medio de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Por medio de la Plegaria eucarística demos gracias a Dios, porque Cristo es el verdadero Cordero pascual que quitó el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística demos gracias a Dios Padre, dispensador de todos los bienes del cielo, porque la resurrección de Jesucristo nos trajo la vida nueva.

Ministro: Presentemos nuestras súplicas a Dios nuestro Padre, diciendo: RA Padre amoroso, óyenos. • Oremos por la Iglesia santa de Dios, para que difunda el gozo pascual en todas las personas y para que esa alegría se extienda a toda la humanidad. • Oremos por todas las necesidades que experimentan las personas, para que remediadas por el auxilio divino y la caridad de los hermanos, vivan en paz y alaben a Dios por los beneficios recibidos. 70

Prefacio de pascua 3 ***Con la Plegaria eucarística demos gracias a Dios fuente de todo bien, porque tenemos a Cristo como intercesor perpetuo ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Hoy demos gracias a Dios Padre de infinita clemencia, porque todo lo que estaba caído lo renovó Cristo con su resurrección. 71


Prefacio de pascua 5 *****Demos hoy gracias por medio de la Plegaria eucarística al Dios de amor, porque Jesucristo llevó a la plenitud todos los sacrificios de la antigua alianza y nos dejó como supremo sacrificio la eucaristía. Monición de despedida El Espíritu Santo renovó nuestra vida espiritual y cristiana por medio de la eucaristía. Al regresar a nuestras actividades cotidianas, debemos realizarlas con el empeño decidido de ser testigos del Señor con nuestro modo de actuar. Deseo que el gozo y la paz de Jesucristo resucitado permanezcan en el corazón de todos ustedes.

Cuarto domingo de pascua Ciclo A

Monición de entrada** *En medio de la alegría del tiempo pascual, Dios nuestro Padre nos convoca en este domingo para celebrar la eucaristía y experimentar el gozo de sentir que Cristo es nuestro Buen Pastor. Él nos conduce a fuentes tranquilas y a verdes praderas. Con la gracia de Dios dispongamos nuestro espíritu para participar conscientemente en la celebración eucarística. **La alegría del tiempo pascual adquiere hoy una dimensión especial al contemplar en la eucaristía a Jesucristo como nuestro Buen Pastor. Jesús hoy se identifica con esa imagen del Buen Pastor, pero también nos dirá en otro momento que Él es el camino, la verdad y la vida, y también que es el pan que da vida... Participemos devota y conscientemente en la misa para obtener las gracias especiales que el Buen Pastor quiere comunicarnos hoy. Monición para el Gloria Con el himno jubiloso del Gloria alabamos a la Santísima Trinidad por su obra salvífica en la humanidad y cantamos la victoria de Jesucristo resucitado. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios todopoderoso y eterno que lleguemosa las alegrías celestiales, donde nos espera nuestro Buen Pastor.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 2, 14a. 36-41 San Pedro, con su discurso el día de Pentecostés, proclama que Jesús -a quien los judíos crucificaron- lo glorificó su Padre exaltándolo a su diestra. El mensaje conmueve profundamente a quienes escuchan y preguntan qué deben hacer. La respuesta que da el apóstol es que han de convertirse para recibir el bautismo y el Espíritu Santo, y de esta manera, obtener el perdón de los pecados. Monición para el salmo responsorial Salmo 23 (22), l-3a.3b-4.5-6 Cristo, Buen Pastor, nos guía en todas las circunstancias de la vida, nos lleva a fuentes tranquilas, nos conduce al banquete eucarístico y a habitar en la casa del Padre. El Buen Pastor camina a nuestro lado, es nuestro defensor. ¿Experimento su presencia y acudo a El en las diversas circunstancias de la vida? Monición para la segunda lectura Primera carta del Apóstol san Pedro 2, 20b-25 Evocando el canto del Siervo de Yahvé, Cefas nos recuerda que Cristo sufrió injustamente. Por eso los sufrimientos de Él son ejemplos para la vida del cristiano: como Jesucristo sufrió, también sus seguidores están expuestos al padecimiento. El apóstol nos advierte, además, que antes andábamos como ovejas descarriadas, pero ahora hemos vuelto al "pastor y guardián de nuestras vidas". Monición para el evangelio Juan 10, 1-10 El Buen Pastor conoce a cada una de sus ovejas, y ellas a El. Existe una afectuosa familiaridad entre el Buen Pastor y sus ovejas. Por eso, las que lo conocen, siguen su voz y Él las precede. El Señor es la puerta por donde se entra a la salvación. Quien conoce verdaderamente a Jesús lo sigue cariñosamente por el camino estrecho.

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Oración universal o de los

fíeles

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Presidente: Hermanos en Cristo Jesús, invoquemos la misericordia de Dios nuestro Padre para que Él guíe los esfuerzos de la Iglesia y de las naciones de manera que construyamos un mundo conforme a las enseñanzas del Evangelio. Ministro: Hagamos nuestras las peticiones que se nos propondrán, diciendo: R/. Padre rico en clemencia, óyenos. • Por la Iglesia santa de Dios para que por medio del Papa, los obispos, los sacerdotes, los diáconos y los laicos comprometidos conduzcan a los que aún no creen en Cristo a la Iglesia verdadera, y así constituya un solo rebaño y un único pastor. • Por las vocaciones sacerdotales y religiosas, para que Dios, el dueño de la mies, envíe a su siega abundantes y excelentes vocaciones. • Por todas las naciones para que acepten las enseñanzas del Buen Pastor y guiadas por ellas, obtengan la paz verdadera. • Por todas las personas que sufren, para que encuentren ayuda y comprensión en sus hermanos. • Por todas las personas para que entren por la puerta -que es Cristoy se salven. • Por quienes conforman esta asamblea eucarística, para reconozcan a Cristo como Buen Pastor, quien los conduce por el sendero justo para habitar en la casa del Señor por años sin término. Ministro: En silencio hagamos nuestras peticiones más especiales. Pidamos por las intenciones que todos acaban de hacer en silencio, diciendo: RA Padre rico en clemencia, óyenos. Presidente: Dios, Señor de cielo y tierra, esta parte de tu Iglesia acaba de presentarte con fe y con plena confianza sus peticiones con el fin de pedirte por las necesidades que tiene ella y la humanidad. Tus hijos saben que tú escucharás estas súplicas, porque tienen por intercesor a Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. 75


Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Con la Plegaria eucarística demos hoy gracias a Dios fuente de vida, porque Cristo es el verdadero Cordero que quita el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **Hoy, en medio de la alegría pascual, demos gracias al Dios de la paz, porque por la resurrección de Cristo resucitó nuestra vida.

Cuarto domingo de pascua Ciclo B

Prefacio de pascua 3 ***Llegamos al momento de iniciar la Plegaria eucarística. Con ella, unidos a Jesucristo y por su mediación, demos hoy gracias al Padre bueno, porque Cristo es nuestro eterno abogado ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Con la Plegaria eucarística agradecemos hoy a nuestro Padre Dios por la obra maravillosa de salvación que realiza, y por la resurrección del Señor Jesús. Agradecemos también porque en Cristo se ha restablecido la integridad de la vida. Prefacio de pascua 5 *****Hoy elevemos con la Plegaria eucarística una especial acción de gracias a Dios dador de bienes, porque Cristo, para nuestra salvación, se entregó al Padre, en el sacrificio de la cruz. Monición de despedida Cristo, Buen Pastor, nos acompaña todos los días de nuestra vida, instruye con sus enseñanzas, fortalece con el pan de vida que recibimos en la comunión eucarística y nos precede como guía durante nuestra peregrinación hacia las verdes praderas de la casa del Padre. Nuestra existencia ha de mostrar claramente, por nuestra conducta intachable, que somos seguidores de Cristo. Deseo que este día del Señor esté lleno de paz y de amor cristiano en sus hogares, también de sano esparcimiento.

Monición de entrada** *En esta asamblea eucarística, celebrada en el día del Señor, Cristo resucitado se hace presente bajo la figura del Buen Pastor. Él quiere darnos vida, orientarnos y conducirnos con seguridad por los caminos que durante nuestra existencia terrena recorremos como peregrinos que habitarán en la casa del Padre por años sin término. Por eso, nos instruye con su Palabra y nos fortalece con el pan de vida. Participemos en esta eucaristía con el corazón bien dispuesto para escuchar lo que el Señor nos dirá. **En medio de la alegría del tiempo pascual la liturgia nos presenta hoy la bella figura de nuestro Buen Pastor. Cada domingo Él nos reúne y hace de nosotros un rebaño que lo conozca mejor y que acepte más dócilmente sus enseñanzas. Preparémonos para participar con todo nuestro ser en la renovación del sacrificio de Cristo. Monición para el Gloria Con el himno gozoso del Gloria alabamos a Dios, Padre nuestro, a Cristo nuestro Buen Pastor y al Espíritu Santo nuestro santifícador. Monición para la oración colecta Pidamos a nuestro Padre celestial nos conceda reunimos con el Buen Pastor en las eternas moradas del cielo.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 4, 8-12 San Pedro, lleno del Espíritu Santo, se dirige a los jefes del pueblo, quienes están irritados porque ven cómo la persona de Jesús empieza a ser aceptada en contra de toda la oposición que ellos realizan. La respuesta del apóstol es clara y contundente: el milagro es obra de Jesucristo Nazareno. No existe otra persona que pueda salvarnos. Que la Iglesia había de sev perseguida por dar testimonio de Jesús, fue revelado por Jesucristo anteriormente. Ante el Señor tenemos que tomar una posición definida, la de aceptar sus enseñanzas. Monición para el salmo responsorial Salmo 118 (117) 1 y 8-9.21-23.26.28cd. 29 El Salmo es el canto agradecido de un personaje importante que da gracias por su liberación; adquiere su plenitud en Cristo resucitado. El Señor es rechazado por quienes no quieren aceptarlo. El domingo es un día de júbilo porque es el día en que el Padre actuó y resucitó a Cristo. Monición para la segunda lectura Primera carta del Apóstol San Juan 3, 1-2 El amor del Padre se revela en nosotros haciéndonos sus hijos, pero aún no se ha manifestado lo que seremos. Un día veremos a Dios tal cual es. Desde el bautismo empezamos a participar en la vida del Padre, realmente iniciamos a ser sus hijos. El católico debe tener una solicitud constante: vivir plenamente la gracia recibida en el bautismo e incrementarla por medio de la recepción del cuerpo y la sangre de Cristo. Monición para el evangelio Juan 10, 11-18 Jesucristo aparece nuevamente como portador y dador de vida. La alegoría del Buen Pastor es una manera de expresarlo. El Buen Pastor conoce y da la vida por sus ovejas, porque son suyas, son el regalo que le dio su Padre. Por eso, no las abandona como lo hace un pastor mer-

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cenario. Sus ovejas lo siguen, porque lo conocen. Formaremos parte del rebaño del Señor siempre que cumplamos los mandamientos, comportamiento con el que expresamos que lo amamos y conocemos. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, en este domingo del Buen Pastor unámonos en oración e invoquemos a Dios para que conceda a la Iglesia y a todas las personas las gracias que necesitan. Ministro: Imploremos la misericordia de nuestro Padre Dios, diciendo: R/. Padre de infinita misericordia, óyenos. • Para que todos los católicos encuentren en las enseñanzas del Buen Pastor, luz para obrar rectamente en todas las circunstancias de la vida. • Para que el dueño de la mies envíe a su siega muchos y excelentes obreros. • Para que todas las familias, guiadas por las enseñanzas del Buen Pastor, eduquen a sus hijos en el amor de Dios y de la Iglesia. • Para que los enfermos, los ancianos, los que sufren por cualquier causa, sientan el amor del Buen Pastor que los acompaña en los sufrimientos, y experimenten la eficaz ayuda de las personas, sus hermanos. • Para que todas las personas reconozcan a Cristo como el Buen Pastor que dio su vida por la salvación de cada una de ellas. • Para que todos los participantes en esta celebración eucarística en el domingo del Buen Pastor disfruten de las gracias que Él les prepara en la mesa eucarística. Ministro: En el silencio de nuestro corazón hagamos nuestras peticiones más peculiares. Unámonos a las oraciones que los demás hicieron en silencio, diciendo: RA Padre de infinita misericordia, óyenos. Presidente: Dios, Padre de infinita bondad, tus hijos llenos de confianza te presentan sus peticiones que reflejan su interés por las necesidades de la Iglesia y de la humanidad. Ellos esperan de ti respuesta

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favorable, pues te las manifiestan por medio de tu Hijo Jesucristo, El que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Hoy en la Plegaria eucarística demos gracias a Dios, porque Jesucristo es el verdadero Cordero pascual que quita el pecado del mundo.

Monición de despedida El domingo del Buen Pastor es un llamado a cada uno de nosotros para asumir las responsabilidades en la promoción de las vocaciones sacerdotales y religiosas. Es también un llamado a fomentar la unidad de la Iglesia con nuestra conducta recta, con la honestidad de vida, con un obrar que haga atrayente a la Iglesia. Deseo que este día del Señor se caracterice por el gozo pascual, por la tranquilidad y por el ambiente agradable de compartir en familia.

Prefacio de pascua 2 **La eucaristía es toda ella acción de gracias, pero en la celebración eucarística hay un momento principal para dar gracias: la Plegaria eucarística, que vamos a iniciar. Demos, pues, gracias a Dios dador de todo don perfecto, porque con la resurrección Jesucristo nos abre las puertas del cielo. Prefacio de pascua 3 ***La Plegaria eucarística es el momento culminante de la eucaristía. En ella demos hoy gracias a Dios dueño de todos, porque tenemos ante el Padre como intercesor a Jesucristo, nuestro hermano. Prefacio de pascua 4 ****En la Plegaria eucarística que vamos a iniciar, demos gracias hoy a Dios, Padre misericordioso, porque Cristo con su resurrección renovó todo lo que había destruido el pecado. Prefacio de pascua 5 *****En la Plegaria eucarística el pueblo santo glorifica a Dios y le da gracias por la obra de salvación, o por algunos de sus aspectos particulares. Demos hoy gracias a Dios Padre de bondad, porque Cristo es sumo sacerdote para nuestra salvación.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 13, 14.43-52

Cuarto domingo de pascua Ciclo C

Monición de entrada** *Dios nuestro Padre nos congrega en el día del Señor para celebrar el acontecimiento capital de nuestra vida de católicos: Jesucristo está vivo, resucitado y en esta asamblea eucarística se hace presente como Buen Pastor. Él nos conoce, ama, defiende y nos dará gracias especiales en esta eucaristía para ser fieles ovejas de su rebaño. Preparemos nuestro corazón para participar con devoción en la misa. **E1 tiempo pascual es el tiempo en que gozosamente la Iglesia vive el acontecimiento central de la Liturgia: ¡El Señor resucitó! El Resucitado difunde en los corazones de los participantes en la asamblea eucarística, el gozo de su victoria, y como Buen Pastor, cuida de su pueblo y de las ovejas de su Rebaño. Con la gracia de Dios dispongamos nuestro ser para participar conscientemente en la celebración de la eucaristía. Monición para el Gloria Con el himno gozoso del Gloria cantemos la victoria de Jesucristo, el Hijo del Padre, dispuesto a escuchar nuestras súplicas. Monición para la oración colecta Pidamos a nuestro Padre Dios nos conduzca a las alegrías celestiales, donde ya se encuentra nuestro poderoso pastor. 82

De nuevo nos encontramos con posiciones encontradas ante el mensaje del Señor: unos lo oyen con devoción y gozan escuchándolo; en cambio, otros se llenan de ira y lo rechazan, más aún, atacan a quienes evangelizan. Los discursos inaugurales de Jesús en la sinagoga, de Pedro y ahora éste de Pablo, al principio causan emoción, pero enseguida aparece la reacción contraria de una parte del auditorio. Esta lectura nos invita a examinar nuestra disposición para escuchar la Palabra de Dios. Monición para el salmo responsorial Salmo 100 (99), 2.3.5 A Dios debemos servirle con alegría. Es necesario hacernos conscientes de que somos propiedad del Padre y que Él nos llama a participar en las gracias de la pascua. El salmo invita a proclamar la misericordia que Dios tiene con todos.

Monición para la segunda lectura Apocalipsis 7, 9.14b-17 La visión extraordinaria que nos presenta la lectura del Apocalipsis nos muestra la multitud que no se puede contar, multitud que viene de la gran tribulación -la persecución-: son los redimidos. Sus vestiduras blancas y las palmas que llevan, expresan el triunfo. Este libro tiene un mensaje de consuelo y de alegría para los perseguidos del tiempo en que fue escrito, y de todos los siglos. A quienes se dirige el Apocalipsis les expone la situación definitiva, la pascua eterna.

Monición para el evangelio Juan 10, 27-30 Entre el Buen Pastor y sus ovejas existe empatia: Cristo las conoce, les da la vida y las defiende, ellas oyen la voz de Él y lo siguen. Existe una intimidad entre el Señor y sus seguidores: se conocen mutuamente, se aman, tienen identidad de pensamientos, de ánimo y de afectos.

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Nosotros también somos parte de ese regalo y hemos de corresponder a ese amor de manera que nos comportemos como verdaderos seguidores del Buen Pastor. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos, unamos nuestros corazones para pedir en esta oración de los fieles que Cristo, nuestro Buen Pastor, consiga de su Padre las gracias que necesitan la Iglesia, la humanidad y cada uno de nosotros. Ministro: Oremos con fe y con devoción, diciendo: R/. Padre bondadoso, óyenos. • Para que todas las personas acepten las enseñanzas del Buen Pastor y se cumpla el deseo de Cristo de que haya un solo Rebaño y un solo pastor. • Para que el dueño de la mies envíe a la Iglesia excelentes vocaciones sacerdotales y religiosas. • Para que en todos los hogares del mundo haya el alimento necesario, y en ellos reinen las buenas costumbres. • Para que los sufrimientos que experimentan las personas por diversas causas, sepan unirlos a la pasión salvífica de Cristo, y también encuentren ayuda en todos sus hermanos en el Señor. • Para que los católicos cada vez escuchen mejor la voz del Buen Pastor y lo sigan decididamente. • Para que los participantes en esta eucaristía sientan la compañía del Buen Pastor todos los días de su vida. Ministro: En silencio presentamos las peticiones propias, las que llevamos en el corazón. Unámonos a las peticiones de los demás, diciendo:

humanidad, y porque te las presentan por medio de Jesucristo, El que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 •Levantemos el corazón para darle gracias a Dios, Padre misericordioso, especialmente, porque Cristo con su muerte destruyó nuestra muerte. Prefacio de pascua 2 **Llegamos a la cumbre de la eucaristía con la Plegaria eucarística, plegaria de acción de gracias y de santificación. Hoy demos gracias a Dios Padre de bondad, porque por Jesucristo, nosotros los hijos de la luz, nacemos a la vida eterna. Prefacio de pascua 3 ***La acción de gracias de la eucaristía se expresa especialmente en el Prefacio, acción de gracias por toda la obra de salvación o por algún aspecto de ella. Hoy demos gracias a Dios Padre nuestro, porque tenemos siempre delante de Él como intercesor a Jesucristo resucitado. Prefacio de pascua 4 ****La Plegaria eucarística es el punto culminante de la celebración de la eucaristía. En ella hoy demos gracias a Dios Padre bueno, porque Cristo destruyó la antigua situación de pecado. Prefacio de pascua 5 *****Demos gracias a Dios Padre de amor, porque Jesucristo el Señor se entregó al Padre por nuestra salvación.

R/. Padre bondadoso, óyenos. Presidente: Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, en este domingo del Buen Pastor tus hijos acuden a ti llenos de confianza para presentarte sus súplicas. Ellos saben que son recibidas bondadosamente por ti, porque los amas, piden por las necesidades de la Iglesia y de la 84

Monición de despedida Al terminar la celebración de la eucaristía el Buen Pastor nos envía a vivir en su amistad y a disfrutar de la vida divina que Él nos aumentó 85


hoy al recibir su cuerpo y sangre en la comunión. El Buen Pastor nos envía a ser "buenos pastores" para los demás, con nuestro obrar y con nuestras palabras. Deseo que tengan un día del Señor pleno de amor de Dios y que disfruten en familia, y en el descanso dominical, de la paz y la alegría del tiempo pascual.

Lunes Cuarta semana de pascua

Monición de entrada** * Cristo presente en la eucaristía participa su victoria pascual -obtenida en la resurrección- a cada uno de los que, convocados por Dios Padre, forman la asamblea eucarística. El Resucitado nos hace crecer en la comunión de vida con Él y en la participación de la paz que difundió después de resucitar. Dispongámonos con fe y con devoción a participar en esta celebración eucarística. **La alegría del tiempo pascual produce un gozo profundo en el corazón del católico. El júbilo de este tiempo debe hablar al católico del triunfo de Cristo, de la victoria del Señor sobre el pecado y sobre la muerte. La victoria pascual de Jesucristo se hace presente en la celebración de la eucaristía. Participemos en la acción litúrgica con el corazón bien dispuesto para que Cristo glorioso nos comunique las gracias especiales del sacramento de la pascua. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios, luz perfecta de los bienaventurados, nos conceda la plenitud de su gracia en el cielo, ya que en la tierra nos permitió celebrar su pascua.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 11, 1-18 San Pedro aclara su manera de actuar ante quienes le reprochan el haber entrado y comido en casa de un incircunciso. Lo hizo porque no podía oponerse a las cosas que Dios pide. El Espíritu Santo le comunica a Cefas que vaya a casa del pagano. Cuando el apóstol está reunido con las personas que conforman el hogar, el Paráclito baja sobre todos ellos, y los gentiles son bautizados con el fuego de su amor, como lo había dicho Jesús.

un solo rebaño sin distinciones de personas, razas o naciones, y quiere conducirlo a las fuentes tranquilas de la casa del Padre. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, elevemos nuestras súplicas a Dios Padre misericordioso para orar por las necesidades de la Iglesia y del mundo. Ministro: Invoquemos la misericordia del Dios, Padre del Señor Resucitado y digamos con fe: R/. Padre misericordioso, óyenos.

Monición para el salmo responsorial Salmo 42 (41), 2-3; 43 (42), 3-4 Con un salmo de peregrinación meditamos en el deseo de ver a Dios. Él nos abre a la luz de la verdad, como lo hizo con los gentiles. Nuestra vida es una peregrinación: caminamos hacia la luz, si nuestro sendero es el que nos señala el Evangelio. Monición para el evangelio Ciclos B y C: Juan 10, 1-10 Jesús se nos presenta en el evangelio que vamos a escuchar como la puerta, como el portero, como el pastor responsable de cuidar las ovejas que le ha dado el Padre. Por esta puerta es necesario entrar, no hay otra. El Señor es quien pastorea, conduce el rebaño y da vida eterna. Cristo vino a dar vida abundante a todos los que quieran recibirla, a quienes lo sigan. El Buen Pastor conoce que somos sus ovejas, y nosotros debemos escuchar su voz y seguirlo.

• Por la Iglesia santa de Dios, para que difunda entre todas las personas la alegría de la pascua. • Para que se cree un ambiente apropiado para el crecimiento de la paz y de la justicia social en el mundo. • Por los enfermos de los hospitales y de las clínicas, para que la alegría de la pascua los fortalezca y puedan recibir las atenciones médicas necesarias. • Por todas las personas, para que oigan la voz de Cristo y lo sigan como a su Buen Pastor. • Por cada uno de los miembros de esta asamblea eucarística, para que difundan entre sus hermanos la alegría pascual. Ministro: En silencio presentemos a Dios Padre misericordioso nuestras peticiones más particulares. Unámonos a las peticiones que nuestros hermanos hicieron en el silencio de su corazón, diciendo una vez más: RA Padre misericordioso, óyenos.

Ciclo A: Juan 10, 11-18 Jesús se nos presenta como el Buen Pastor que nos conoce, y a quien debemos conocer. Él nos comunica su vida y alcanza la plenitud del amor cuando entrega generosamente su existencia por nosotros. Al llegar su "hora", Cristo dará su vida libre y voluntariamente. La "hora" es el momento de su glorificación. Jesús -Buen Pastor- manifiesta su preocupación porque hay ovejas que todavía no son del redil y ha de traerlas para que oigan su voz y lo sigan, porque el Señor quiere formar 88

Presidente: Dios Padre, rico en misericordia, tus hijos acuden a ti llenos de confianza, porque saben que siempre escuchas las plegarias que te elevan en favor de tu Iglesia y de la humanidad, y porque estas peticiones te las presenta tu Hijo Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.

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Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *A1 iniciar la Plegaria eucarística, llegamos al momento principal de la eucaristía. Demos gracias a Dios dador de todo don perfecto, porque Cristo con su gloriosa resurrección restauró nuestra vida.

Martes

Prefacio de pascua 2 **Con la Plegaria eucarística vamos a elevar nuestro corazón a Dios, Padre misericordioso, para darle gracias porque por la resurrección del Señor, los hijos de la luz nacen para la vida eterna. Prefacio de pascua 3 ***Con la Plegaria eucarística demos gracias al Dios del amor y de la paz, porque ante Él tenemos a Jesús, nuestro hermano, como nuestro perenne intercesor. Prefacio de pascua 4 ****En el Prefacio se expresa de manera especial el motivo de acción de gracias de la eucaristía. Demos gracias al Padre celestial, porque Cristo inmolado como nuestra pascua destruyó la antigua condición de pecado. Prefacio de pascua 5 *****Con la Plegaria eucarística demos gracias al Padre misericordioso, porque Cristo inmolado en la cruz es víctima para nuestra salvación. Monición de despedida Jesús nuestro pastor nos acompañó de manera especial en la celebración de esta eucaristía. Terminada la misa, Él nos envía al trabajo cotidiano, fortalecidos con la recepción de su cuerpo y sangre para ser sus testigos. Siempre podemos contar con la compañía de Jesucristo resucitado, porque nos ama y sigue cumpliendo la promesa de estar con nosotros hasta el final de nuestros días. Deseo que el Señor resucitado los colme con su gozo pascual en todas las circunstancias de la vida.

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Cuarta semana de pascua

Monición de entrada** *Como miembros de la Iglesia nos reunimos hoy para celebrar nuevamente la victoria de Cristo resucitado. Jesús nos invita a participar consciente, activa y plenamente en la celebración eucarística para recibir la abundante vida de Dios, que Él nos quiere comunicar en esta acción litúrgica celebrada en medio del gozo pascual. **EI gozo pascual que el Resucitado viene comunicándonos en esta nueva pascua suya, nace de la alegría que inunda a Cristo por su victoria sobre el pecado y sobre la muerte. Él Señor hoy nuevamente nos quiere hacer partícipes de su júbilo en esta celebración gozosa de la eucaristía. Participemos en ella, con las mejores disposiciones espirituales, para que el Señor resucitado pueda obrar en nosotros. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios al Dios de todo consuelo que quienes celebramos el misterio de la resurrección del Señor, merezcamos recibir la alegría de estar resucitados con Cristo. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 11, 19-26 La lectura trata de la fundación de la Iglesia en Antioquía, donde por primera vez los discípulos de la Iglesia fueron llamados cristianos. El 91


reconocimiento de esta parte como constitutiva de la Iglesia madre de Jerusalén, se realiza por medio del envío de Bernabé, una persona llena del Espíritu Santo y de fe, quien al contemplar la acción de Dios, se llena de gozo. Terminada su misión en Antioquía, él continúa su viaje misionero, proclamando el Evangelio. Monición para el salmo responsorial Salmo 87 (86) 1-3.4-5.6-7 El salmo nos invita a la alabanza de Dios por el crecimiento de la Iglesia entre todas las naciones y nos enseña que ya no hay diferencias de clases, razas o pueblos: todos somos llamados a ser ovejas del rebaño de Cristo. Nuestra vida debe constituirse en una continua acción de gracias por el llamado que nos hizo Dios para ser miembros activos de la Iglesia, mediante el bautismo. Monición para el evangelio Juan 10, 22-30 El Señor sigue creando interrogantes acerca de su persona. ¿Quién eres tú? Esta es la gran pregunta del evangelio de san Juan. Y la respuesta sólo la obtienen quienes creen en Jesucristo, en sus obras. El evangelio que escucharemos, continúa habiéndonos del Buen Pastor, y parte de ahí para enseñarnos qué es la fe en Cristo y los efectos que ella produce en los creyentes. Oración universal o de los fíeles Presidente: Amados hermanos, unidos por el gozo de la pascua y movidos por la fe, la esperanza y la caridad, elevemos nuestras peticiones al Padre de nuestro Señor Jesucristo para pedirle por la Iglesia y por la salvación de todas las personas. Ministro: Para hacer nuestras las peticiones que se nos propondrán, respondamos con profunda fe: R/. Padre bueno, óyenos. • Por la Iglesia, para que enseñe a todas las personas que Jesucristo, el Señor, es el camino de salvación. 92

• Para que quienes ejercen la autoridad en las naciones orienten el ejercicio de su potestad a crear las mejores condiciones de paz y justicia en los pueblos. • Por los enfermos, para que con la ayuda de los médicos de las enfermeras y de las demás personas que trabajan en las clínicas y hospitales, recuperen pronto su salud. • Por todos los católicos, para que oigan la voz de Cristo pastor y Él los reconozca como a sus fíeles seguidores. • Por esta asamblea eucarística, para que viva el misterio de Cristo resucitado que está celebrando. Ministro: En silencio, desde lo profundo de nuestro corazón, elevemos a nuestro Padre Dios las peticiones por nuestras necesidades más personales. Mostremos el interés que tenemos por las intenciones de los demás, diciendo nuevamente: R/. Padre misericordioso, óyenos. Presidente: Padre misericordioso, como sabemos que eres bueno y escuchas las oraciones de las personas, acudimos a ti con plena confianza, seguros de que nos escucharás. Por Jesucristo nuestro Señor. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *A1 llegar al momento central de la eucaristía, la Plegaria eucarística, demos hoy gracias a Dios dador de todo don perfecto, porque Cristo con su misterio pascual destruyó nuestra muerte y restauró nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **La Plegaria eucarística constituye el punto central y el momento más importante de la celebración de la eucaristía. Demos hoy gracias a Dios Padre de bondad, porque con la victoria del Resucitado nos abrió las puertas del reino de los cielos. 93


Prefacio de pascua 3 ***En la Plegaria eucarística toda la asamblea convocada por Dios Padre para celebrar la eucaristía, da gracias a Dios por la obra de la salvación, o por un motivo especial de ella. Hoy demos gracias al Dios autor de la vida, porque tenemos como defensor nuestro a Cristo victorioso, por su resurrección. Prefacio de pascua 4 ****En la Plegaria eucarística los fieles congregados por su Padre Dios, se unen con Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en la oblación del sacrificio de Cristo. Por eso, hoy demos gracias a Dios Padre de toda consolación, porque Cristo resucitado destruyó la antigua situación de pecado. Prefacio de pascua 5 *****Por medio de la Plegaria eucarística. Demos gracias a Dios, Señor de todos, porque Cristo llevó a plenitud los sacrificios de la antigua alianza y nos dejó el sacrificio perfecto, la eucaristía. Monición de despedida Llevemos esta vida nueva en Cristo y la alegría pascual a donde estemos, y mostrémosla con nuestro comportamiento. Seamos luz que oriente y guíe a nuestros hermanos que peregrinan con nosotros hacia la Jerusalén del celestial, la casa del Padre. Allí nos espera Cristo resucitado. Deseo que la paz de Jesucristo resucitado habite permanentemente en el corazón de ustedes.

Miércoles Cuarta semana de pascua

Monición de entrada** *La eucaristía nos pone en contacto vivencial con Cristo resucitado. En esta celebración eucarística Jesucristo nos comunicará las gracias especiales del sacramento de la pascua: su paz, su gozo. Participemos, pues, consciente y activamente en esta misa que estamos iniciando. El Señor quiere colmarnos con bendiciones especiales. **La eucaristía que vamos a celebrar aumentará nuestro gozo pascual, porque ella nos une más vitalmente al Resucitado mediante las gracias propias del sacramento de la pascua, que recibimos abundantemente si participamos en la celebración eucarística con el corazón bien disponible. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios, vida de los creyentes, nos conceda la abundancia de los bienes prometidos. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 12, 24; 13, 5a La nueva situación que se presenta a la Iglesia está marcada por la acción del Espíritu Santo. Éste, en una reunión litúrgica, encomienda una tarea especial a Saulo y a Bernabé: emprender el viaje misio-

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nal que los llevará a anunciar la Palabra en las sinagogas de los judíos de Salamina. En la eucaristía, el Espíritu Santo nos reafirma en nuestro carácter misionero. Monición para el salmo responsorial Salmo 67 (66), 2-3.5-6.8 El salmo es una aclamación de alabanza a Dios por las maravillas que hace con su pueblo y pide una bendición, ésta la recibimos ahora, en Cristo resucitado. Nuestra vida debe ser una continua alabanza a Dios por los beneficios que concede a la humanidad y a cada uno de nosotros. Monición para el evangelio Juan 12, 44-50 Cristo vino como salvador, como luz que ilumina a todos los hombres de buena voluntad. Su doctrina ha de convertirse en norma de nuestra vida: quien la rechace, será juzgado. Este evangelio contiene un grito salvífico que lanza Cristo. Debemos recibirlo como luz que nos orienta en todos los momentos de la vida.

• Para que los enfermos, los que carecen de paz y quienes se encuentran solos y abandonados, hallen la paz espiritual y la ayuda de sus hermanos. • Para que creamos siempre en Cristo y nunca caminemos en tinieblas. • Para que los participantes en esta celebración eucarística reciban de la pascua especiales fuerzas espirituales. Ministro: En silencio presentemos a Dios nuestras necesidades más personales. Mostremos nuestro interés por las intenciones que en su corazón hicieron nuestros hermanos, diciendo nuevamente: R/. Padre misericordioso, óyenos. Presidente: Dios Padre lleno de misericordia, tus hijos acuden a ti suplicantes porque saben que eres misericordioso. Por eso, confían plenamente en que concederás lo que te han pedido con fe para bien de la Iglesia y de la humanidad, porque te presentan sus peticiones por medio de Jesucristo, Él que vive y reina pro los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la plegaria eucarística *****

Oración universal o de los fieles

Prefacio de pascua 1

Presidente: Hermanos, acudamos con fervor a Dios Padre misericordioso para pedirle que las gracias que Jesucristo nos consiguió con su triunfo pascual, lleguen a todas las personas y atiendan las graves necesidades de nuestro mundo.

*En esta eucaristía demos gracias a Dios, Padre santo, porque Cristo es el verdadero Cordero que quita el pecado del mundo.

Ministro: Presentemos a nuestro Padre del cielo nuestras peticiones con fe y con confianza, diciendo:

**Con la Plegaria eucarística demos hoy gracias a Dios, Padre misericordioso, porque con la muerte gloriosa de Cristo, venció nuestra muerte.

R/. Padre misericordioso, óyenos. • Para que la Iglesia pueda comunicar las gracias de la pascua a todas las personas. • Para que con un esfuerzo mancomunado los jefes de las naciones y sus conciudadanos logren establecer, en sus Estados, la paz y la justicia.

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Prefacio de pascua 2

Prefacio de pascua 3 ***Unámonos a nuestro mediador Jesucristo para darle gracias hoy a Dios Padre pleno de amor, porque Cristo no deja de ofrecerse por nosotros ante el Padre y es nuestro defensor ante Él.

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Prefacio de pascua 4 ****Demos hoy gracias especialmente a Dios todopoderoso, porque por la resurrección de Jesucristo todo se ha renovado, transformación que se hace presente a nosotros en esta celebración de la eucaristía. Prefacio de pascua 5 *****Hoy demos gracias a Dios, Padre de bondad, porque Cristo inmolado, como nuestra pascua, aparece ante todos como sacerdote, altar y víctima.

Jueves Cuarta semana de pascua

Monición de despedida En el bautismo renacimos a la vida nueva por el agua y por el Espíritu Santo, y desde ese momento somos miembros de Cristo profeta, o sea que nuestra vida bautismal nos compromete a manifestar al Señor resucitado ante las personas, por el amor hacia todos y por la honestidad con que desempeñemos nuestro trabajo. Así proclamaremos las maravillas del Resucitado que habita en nosotros, siempre y cuando estemos en gracia de Dios. Deseo que el gozo pascual los fortalezca en los momentos difíciles de la vida.

Monición de entrada** *E1 Señor, con su misterio pascual, nos hace hijos de Dios y hermanos de todos. Con la eucaristía celebrada en este tiempo litúrgico, el Señor con su Palabra y la comunión eucarística acrecentará en nosotros la vida de Dios y, por lo tanto, aumentará nuestra incorporación en la vid, que es Jesucristo mismo. Con la gracia dispongamos nuestro espíritu para participar consciente, activa y fructuosamente en esta celebración eucarística. **La pascua celebra el misterio del triunfo de Jesucristo sobre la muerte y sobre el mal, esto después de pasar el oprobio de la cruz. Hay un ritmo pascual: el dolor se convierte en gozo. El misterio de la pasión, muerte y resurrección del Señor se renovará entre nosotros por medio de la eucaristía que vamos a celebrar. Dispongamos nuestro corazón con la gracia para participar en ella consciente, activa y fructuosamente. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios, Padre bondadoso, que nos conserve sin cesar las gracias recibidas en el bautismo.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 13, 13-25 La lectura nos sitúa ante el gran discurso inaugural de san Pablo, el sábado en la sinagoga de Antioquía de Pisidia. En esta prédica, el apóstol hace una estrecha síntesis de la historia de la salvación, en la que va recorriendo las diversas etapas desde Israel hasta llegar a Jesús, cuya venida fue precedida por la predicación y el reconocimiento que Juan Bautista hizo del Señor. Monición para el salmo responsorial Salmo 89 (88), 2-3.21-22.25.27 El salmo contiene un oráculo mesiánico y a la vez es un cántico a la fidelidad y misericordia de Dios. David es figura de Cristo y Él es el nuevo David. Dios ha sido fiel a la promesa que le hizo. También nosotros debemos proclamar con nuestra vida la fidelidad y la misericordia que Dios nos ha ofrecido. Monición para el evangelio Juan 13, 16-20 El evangelio hace alusión al lavatorio de los pies y a la traición que sufrirá el Señor. Cristo manifiesta que conoce el corazón de las personas y también a quien lo traicionará. Quiere prevenir el escándalo que la traición de Judas ha de provocar a los discípulos. En el lavatorio de los pies Jesús muestra y enseña, en la práctica, su actitud humilde y de servicio fraterno. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos muy amados, convocados hoy por nuestro Padre Dios para celebrar la eucaristía en medio de la alegría pascual, que inunda al universo entero, presentemos nuestras súplicas a nuestro Padre Dios por las necesidades de la Iglesia y de la humanidad. Ministro: Respondamos con fe y confianza, diciendo:

• Por la Iglesia santa de Dios, que es fuente de vida espiritual y eterna, para quienes viven en ella. • Por la paz del mundo, que debe fundamentarse sólidamente en la paz que Cristo trajo a todos con su resurrección. • Por los enfermos, ancianos, desamparados y por quienes viven sin esperanza. • Por la humildad y sencillez que debe caracterizar a todos los católicos, seguidores de Cristo. • Por los participantes en esta asamblea eucarística y por los que no han podido venir a ella. Ministro: En silencio oremos por nuestras intenciones particulares. Pidamos por las intenciones que nuestros hermanos hicieron en silencio, diciendo: RA Padre amante de todas las personas, escúchanos. Presidente: Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, tus hijos acudieron a ti, porque saben que estás dispuesto a escuchar sus súplicas. Por eso, confían plenamente en que serán atendidas por ti, además, porque te las presenta nuestro mediador y hermano, Jesucristo nuestro Señor, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Demos gracias a nuestro Padre celestial, porque Cristo es el verdadero Cordero pascual que quita el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **Demos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, porque el Señor, inmolado como nuestra pascua, con su gloriosa resunección, restableció nuestra vida.

RA Padre, tú que amas a las personas, escúchanos.

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Prefacio de pascua 3 ***Demos gracias a nuestro Padre Dios, porque el Señor está siempre vivo e intercede eternamente por nosotros ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Demos gracias a Dios, autor de la verdadera paz, porque por la resurrección del Señor restableció la integridad de la vida. Prefacio de pascua 5

Viernes Cuarta semana de pascua

*****Demos gracias a Dios, Padre de la gloria, porque Cristo se entregó al Padre por nuestra salvación. Monición de entrada** Monición de despedida Con la celebración de la eucaristía Cristo se hizo presente entre nosotros y nos comunicó sus gracias pascuales. La nueva vida recibida en la misa creó en todos un compromiso indispensable de servir con amor cristiano a todas las personas, especialmente a los pobres y a los más necesitados. Deseo que Jesucristo resucitado los colme con su paz y gozo pascual.

*Jesucristo resucitado está entre nosotros con su presencia salvadora. Él en la misa continúa el plan de salvación trazado por su Padre. Vivamos, pues, la celebración eucarística participando en ella con un corazón bien dispuesto para poder recibir las gracias que Dios desea derramar en nosotros hoy. **Cristo libre de las ataduras de la muerte, presente en nuestra asamblea litúrgica, llena nuestros corazones de alegría espiritual, pues nos transmite el gozo por su triunfo pascual. Pero, además, hoy el Resucitado nos invita con afecto a participar en la cena pascual, que Él nos prepara nuevamente. Dispongamos todo nuestro ser para participar devota y activamente en la celebración de la eucaristía. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios nuestro Padre que a quienes redimió por la sangre de su Hijo, nos conceda la gracia de vivir de tal manera que siempre le agrademos. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 13, 26-33 Pablo predica en Antioquía el mensaje de salvación y resume el mal comportamiento de las autoridades judías con Jesús. Les recuerda que ellas no entendieron el contenido de las profecías que habla-

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ban de Cristo. El sufrió la muerte, pero Dios cumplió la promesa de resucitarlo. Debemos mostrar con nuestras acciones y palabras que el Resucitado vive en nosotros y que rige y orienta nuestra existencia. Monición para el salmo responsorial Salmo 2, 6-7.8-9.10-11 El salmo que vamos a proclamar es mesiánico. La promesa hecha a David se realiza plenamente con la resurrección de Cristo. Nuestro compromiso es servir a Dios cumpliendo su voluntad y honrándolo. Esto es lo que significa "temor de Dios". Monición para el evangelio Juan 14, 1-6 La fe es una entrega total a Cristo y a sus enseñanzas. El Señor nos dice que iremos a la casa del Padre, donde nos preparará una morada. Esta afirmación del Señor se constituye en nuestra gran esperanza. Podemos llegar allí si caminamos con Cristo, porque es el camino, la verdad y la vida. En la existencia podemos tener dificultades, pero en esos momentos nos anima la voz de Cristo: "No pierdan la calma". Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos en Cristo Jesús, nuestro Padre del cielo está siempre atento a escuchar nuestras oraciones. Confiados en esta disposición cierta de Él hacia nosotros, hoy le dirigimos especiales peticiones por la Iglesia y la humanidad. Ministro: Hagamos nuestras las peticiones que se nos proponen, orando con fe y con confianza, diciendo: R/. Padre de bondad, escúchanos. • Por la Iglesia santa de Dios, por el Papa N,, por los obispos, párrocos, sacerdotes, diáconos y por los laicos comprometidos con la labor pastoral.

• Por los enfermos, por los que sufren las injusticias y malos tratos, por todos los desamparados. • Por todos los seguidores de Cristo, que es el camino, la verdad y la vida. • Por todas las necesidades de las personas que están reunidas celebrando hoy la eucaristía. Ministro: En silencio presentemos a Dios nuestro Padre las peticiones más íntimas, que llevamos en el corazón. Mostremos nuestra solidaridad con las necesidades de los demás, diciendo nuevamente: PJ. Padre de bondad, escúchanos. Presidente: Dios de amor y de misericordia, Padre de nuestro Señor Jesucristo, con el gozo que inunda nuestros corazones por la resurrección de tu Hijo, acudimos hoy a ti para manifestarte las necesidades por las que pedimos en esta oración universal. Sabemos que nos las concederás, porque eres bueno y porque te las presenta nuestro mediador, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R7. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *En este momento llegamos a la parte central de la eucaristía que estamos celebrando. Demos hoy gracias especiales a Dios, Padre misericordioso, porque Cristo es el verdadero Cordero que quita el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **La celebración de la eucaristía, tiene su plenitud en la Plegaria eucarística. Demos hoy especiales gracias al Dios bondadoso, porque en Cristo resucitado, restableció nuestra vida.

• Por los gobernantes de todas las naciones, por nuestro presidente N., gobernadores, alcaldes y por todas las familias del mundo.

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Prefacio de pascua 3 ***En esta celebración de la eucaristía demos gracias a Dios, Padre misericordioso, porque Cristo, aunque sacrificado para nuestra salvación, está siempre vivo e intercede por nosotros. Prefacio de pascua 4 ****La Plegaria eucarística constituye la parte central de la celebración de la eucaristía. Es principalmente una oración de acción de gracias y de oblación. Demos, pues, gracias a Dios Padre de bondad, porque por el misterio pascual del Señor, el universo entero ha sido restaurado. Prefacio de pascua 5 *****Hoy demos gracias de manera muy especial a nuestro Padre Dios, porque su Hijo Jesucristo entregó su vida por nuestra salvación. Monición de despedida Ahora, al término de la celebración de la eucaristía, vamos a regresar a nuestros quehaceres cotidianos, pero retornamos a ellos con la visión nueva que nos dio la renovación de nuestra vida de fe, adquirida con la participación en la misa. Continuaremos, pues, en nuestras labores de cada día, pero desarrollándolas con un espíritu cristiano rejuvenecido. Deseo que la paz del Resucitado los acompañe todo el día de hoy y durante toda su vida.

Sábado Cuarta semana de pascua

Monición de entrada** *Participar en la eucaristía de manera consciente, activa y plena, renueva nuestras fuerzas espirituales y, además, se convierte en fuente de gozo y de paz interior. Dispongámonos para vivir esta celebración eucarística siendo dóciles a la acción del Espíritu Santo. Cristo estará presente en medio de nosotros y nos hablará con su Palabra y nos vivificará con su Cuerpo y Sangre. **E1 gozo pascual que vivimos en estos días por la resurrección de Jesucristo, nos invita a participar en la eucaristía con un corazón alegre y bien dispuesto, porque Cristo puso su morada en nosotros y porque el Señor nos renovará las gracias especiales del sacramento pascual. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios, nuestro Padre, que por las prácticas de esta vida temporal, logremos alcanzar la vida eterna. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 13, 44-52 La lectura nos muestra el ansia de las personas por escuchar la Palabra de Dios, y la envidia de los judíos al ver cómo crecía el número de adeptos al cristianismo. Es necesario oír la Palabra de Dios con alegría, sin prevenciones, para que el Espíritu Santo pueda cambiar nuestro corazón.

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Monición para el salmo responsorial Salmo 98 (97), l-2.3ab.3cd-4 El salmo responsorial nos invita a cantar al Señor un cántico nuevo por las maravillas que hace, y hoy especialmente por darnos a conocer la victoria del Señor resucitado. El anuncio de la resurrección de Cristo ha de llegar a todas las personas. Nosotros debemos anunciar el triunfo de Jesús actuando como auténticos católicos.

Monición para el evangelio Juan 14, 7-14 Hoy Jesús nos exhorta a pedir en su nombre, con confianza, y anuncia su regreso al Padre para recibir la gloria que tenía antes de la creación del mundo. Recordemos que en el evangelio según san Juan hay un tema central y al que se hace referencia muchas veces: la pregunta inquietante: ¿quién es Jesús? Nuestra vida de seguidores de Jesucristo debe mostrar que sabemos quién es el Señor y que lo seguimos con alegría y decisión.

• Por todos los que no conocen ni aman al Padre celestial y a su Hijo, Jesucristo. • Por los participantes en la eucaristía, por sus familias, difuntos, por la comunidad parroquial. Ministro: Recojámonos en oración silenciosa para pedir por nuestras necesidades más personales. Mostremos nuestro interés por las necesidades de nuestros hermanos, diciendo una vez más: R/. Padre santo, escucha y ten piedad. Presidente: Padre santo, estos hijos tuyos, que forman parte de tu Iglesia te han presentado súplicas por diversas necesidades, las que llevan en su corazón. Ellos saben que tú las atenderás, porque eres misericordioso y porque te las presenta por medio de tu Hijo amado, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística *****

Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, el amor de Dios para con nosotros, nos invita a pedir por las necesidades que sabemos existen en la Iglesia y la humanidad. Elevemos nuestras peticiones a Dios con la esperanza cierta de que El las reparará. Ministro: Oremos con mucha fe, diciendo: R/. Padre santo, escucha y ten piedad. • Por la Iglesia santa de Dios, extendida de uno al otro confín, por los ateos, por quienes no creen en Cristo, por la conversión de los gentiles. • Por el buen tiempo, las cosechas abundantes, por la justa remuneración del trabajo sacrificado de nuestros campesinos. • Por los enfermos, por los encarcelados, por los marginados, por los ancianos, por los niños que no tienen hogar ni quien vea por ellos, por los que viven solos y angustiados.

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Prefacio de pascua 1 • En la Plegaria eucarística, unidos a Cristo, cantamos las grandezas de Dios. Démosle gracias a Dios Padre bondadoso, porque el Señor inmolado como nuestra pascua, resucitando, restauró nuestra vida. Prefacio de pascua 2 ** La Plegaria eucarística es el punto central y el momento principal de toda la celebración de la eucaristía. Hoy demos gracias a Dios, Padre de la gloria, porque por Cristo inmolado como nuestra pascua, nacen a la vida eterna los hijos de la Luz. Prefacio de pascua 3 ***Demos gracias muy especiales al Dios de poder y de misericordia, porque Cristo inmolado como nuestra pascua se ofrece al Padre y es nuestro intercesor eterno ante El.

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Prefacio de pascua 4 ****p or m e c | j 0 je i a Plegaria eucarística, unidos a Jesucristo, demos hoy gracias al Padre celestial, porque Cristo inmolado como nuestra pascua, restableció la integridad de nuestra existencia: nos dio la vida de Dios. Prefacio de pascua 5 *****A1 llegar a la parte en la que Cristo renueva su misterio pascual, demos gracias especiales a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, porque por la inmolación del Señor podemos participar del sacrificio de la nueva alianza: la eucaristía. Monición de despedida En la eucaristía que estamos terminando de celebrar, Cristo resucitado vino a nuestro encuentro para comunicarnos el gozo de su victoria pascual. Vino a habitar en nosotros como Resucitado para que siempre nuestra vida irradie la luz de Cristo glorioso. Deseo que este día la paz de Dios custodie sus corazones y mentes por medio de Cristo Jesús.

Quinto domingo de pascua Ciclo A

Monición de entrada** *Nos reunimos hoy invitados por nuestro Padre del cielo para celebrar el día del Señor y para agradecer a nuestro Padre Dios las maravillas que Él hizo al resucitar a Cristo. La celebración de la eucaristía nos acercará más a la herencia eterna prometida por Jesucristo, el Señor. Con la gracia de Dios dispongámonos a participar en la celebración eucarística con las mejores disposiciones espirituales. **En medio del gozo pascual, la eucaristía nos recuerda nuestra condición de peregrinos que vamos a la Jerusalén celestial, precedidos por Jesucristo. Con el corazón bien dispuesto preparémonos para recibir hoy en la celebración eucarística las gracias del misterio pascual. Monición para el Gloria Con el himno gozoso del Gloria nos unimos a la alegría de Cristo resucitado y de la Iglesia y cantamos la alabanza al Dios Uno y Trino por las maravillas de la resurrección del Señor. Monición para la oración colecta Pidamos a nuestro Padre Dios que a quienes se dignó renovar por el bautismo, con el auxilio de su protección, abunden en frutos espirituales y lleguen a la vida eterna.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 6, 1-7 Los apóstoles piden a los hermanos que escojan siete hombres llenos de espíritu de sabiduría para que se dediquen a un quehacer propio del cristianismo: el servicio. Debemos ser conscientes de que servir es una característica típica del discípulo de Cristo, pues Jesús no vino a ser servido, sino a servir. Monición para el salmo responsorial Salmo 33 (32), 1-2. 4-5.18-19 El salmo es un himno de alabanza y de acción de gracias a Dios. Con él meditamos la gran misericordia del Señor, que libra la vida de la muerte, como Dios Padre resucitó a su Hijo victorioso de las ataduras de la muerte. La confianza en Dios en medio de las dificultades de la vida debe caracterizar al católico. Monición para la segunda lectura Primera carta del Apóstol San Pedro 2, 4-9 San Pedro nos enseña que Cristo es la piedra viva y que los bautizados, como piedras vivas, entran en la construcción del templo del Espíritu Santo. Jesús exige tomar posición ante Él: o se le acepta con fe, o se le rechaza. La situación que se deriva de esta toma de posición tiene efectos bien diversos, pues para los creyentes la piedra angular es de gran precio, pero para quienes no creen en el Señor, se convierte en piedra de tropiezo.

Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos muy amados, movidos por el amor cristiano, que nos lleva a sentir como nuestras las necesidades de la Iglesia y de las personas, presentemos estas peticiones a Dios Padre todopoderoso. Ministro: Respondamos a las diversas peticiones con mucha fe, diciendo: R/. Padre bueno, amante de todos, óyenos. • Para que la Iglesia, con incesante labor pastoral, trabaje por la unidad de los cristianos. • Para que los gobernantes dirijan a los pueblos con rectitud. • Para que los que sufren encuentren alivio en la alegría pascual y en la ayuda de sus hermanos. • Para que todas las personas acepten a Cristo como el camino, la verdad y la vida. • Para que las enseñanzas del Evangelio guíen siempre nuestra manera de obrar. Ministro: En silencio presentemos a nuestro Padre del cielo las necesidades más personales. Oremos por las intenciones que hicimos en silencio, diciendo: R/. Padre bueno, amante de todos, óyenos. Presidente: Dios de infinita misericordia, acoge tus súplicas que tus hijos te presentan por las necesidades de la Iglesia y la humanidad. Por Jesucristo, nuestro Señor. R/. Amén.

Monición para el evangelio Juan 14, 1-12 El Señor nos exhorta a creer en Dios y a no perder la calma. Él, que es el camino, la verdad y la vida, nos llevará a la Jerusalén celestial, cuando vuelva por nosotros. Esa promesa se convierte en nuestra gran esperanza. La vida del católico debe ser una espera confiada y segura, permaneciendo siempre alerta para estar listo a la hora que llegue Jesucristo.

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Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Vamos a iniciar enseguida la Plegaria eucarística. Demos gracias a nuestro Padre Dios, porque Cristo es el verdadero Cordero inmolado que quita el pecado del mundo.

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Prefacio de pascua 2 ** Con la Plegaria eucarística demos gracias al Dios del cielo y de la tierra, porque por Cristo, inmolado como nuestra pascua, nacemos a la vida eterna. Prefacio de pascua 3 *** El Prefacio expresa de manera especial la acción de gracias por la obra de salvación o por un aspecto especial de ella. Demos gracias hoy a Dios, Padre de todos, porque Cristo está vivo para interceder por nosotros.

Quinto domingo de pascua Ciclo B

Prefacio de pascua 4 **** En la Plegaria eucarística levantaremos nuestro corazón a Dios para darle gracias, porque en Cristo se restableció la integridad de la vida de cada uno de nosotros. Prefacio de pascua 5 *****La acción de gracias se expresa principalmente en el Prefacio. Éste que vamos a emplear, nos invita a dar gracias al Dios del cielo, porque el sacrificio de Cristo en la cruz se perpetúa en cada eucaristía, que es el sacrificio de la nueva alianza. Monición de despedida Hoy con la celebración de la eucaristía hemos santificado el día del Señor. Pero la misa también marca un paso adelante para el encuentro con Cristo. Hemos recorrido una etapa más de nuestra peregrinación hacia la Jerusalén celestial, acompañados en nuestro camino por Jesucristo. Ahora, el Señor los envía a difundir este gozo pascual entre todas las personas con quienes traten. Deseo que hoy y siempre experimenten en su existencia el gozo y la paz del Resucitado.

Monición de entrada ** *La pascua nos invita a crecer en nuestra unión a Cristo, y nos da las gracias especiales para que esta necesidad vital se haga realidad en nuestra vida de católicos. Estar incorporados al Señor supone una donación de todo nuestro ser a Jesús, para hacernos sus discípulos. Nuestra adhesión a Cristo crecerá con la participación en la comunión eucarística. **Las alegrías del tiempo pascual deben aparecer de manera especial en la celebración de la eucaristía, pues en ella Jesucristo resucitado se hace presente, nos consuela y nos trae su paz. Dispongamos todo nuestro ser para que, participando consciente, activa y fructuosamente en la celebración eucarística, recibamos las gracias del misterio pascual del Señor. Monición para el Gloria Con el himno gozoso y alegre del Gloria cantemos la victoria de Jesucristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Monición para la oración colecta Pidamos a nuestro Padre Dios que a quienes se dignó renovar por el bautismo, con la protección de su auxilio, abunden en frutos espirituales y lleguen a la vida eterna.

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Oración universal o de los fíeles Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 9, 26-31 Pablo narra brevemente su conversión y los inicios de su apostolado. Se quedó con los apóstoles y predicaba con gran valentía a Jesús. La Iglesia goza de paz, y se va construyendo por acción del Espíritu Santo. Nuestra vida debe ser testimonio de que somos en realidad seguidores de Cristo. Monición para el salmo responsorial Salmo 22 (21), 26b-27. 28.30.31-32 Los versículos del salmo que hoy proclamamos son la última parte del que recitó; Cristo en la cruz. Con el salmo proclamamos la obra que realizó Jesucristo en la conversión de Saulo. Nuestra vida debe ser una alabanza continua a Dios por las obras de conversión que efectúa en nosotros. Monición para la segunda lectura Primera carta del Apóstol san Juan 3, 18-24 "El amor se debe poner más en obras que en palabras", en obras y según la verdad, que es Dios. Si actuamos así, mostraremos que somos de la verdad, nuestra conciencia no nos condenará y podremos tener plena confianza en Dios. San Juan, el evangelista del amor, nuevamente nos enseña cuál es el mandamiento del Padre: creer en la persona de Jesucristo y que nos amemos unos a otros como Cristo nos amó. Monición para el evangelio Juan 15, 1-8 Hoy en el evangelio Cristo se nos presenta como portador y dador de vida. Si permanecemos en Él, viviremos de la existencia nueva, de la vida de Dios. Sin el Señor no podemos hacer nada. Del evangelio surge una pregunta: ¿cuánto nos preocupamos por permanecer en amistad con Dios?

Presidente: Hermanos, con el gozo pascual de que están llenos nuestros corazones, elevemos nuestras súplicas al Padre de nuestro Señor Jesucristo para que la resurrección del Señor traiga a toda li humanidad la paz de Cristo y las gracias especiales que el mundo está necesitando. Ministro: Con mucha fe respondamos a las diversas peticiones, diciendo: RA Padre celestial, escúchanos. • Para que el sacramento de la pascua con sus gracias especiales renueve la actividad pastoral de la Iglesia. • Para que los gobernantes dirijan a sus conciudadanos buscando siempre el bien de ellos y de la nación. • Para que el gozo de la pascua alivie a todos los afligidos, y ellos encuentren ayuda en sus hermanos. • Para que los católicos implantados como sarmientos en Jesucristo, vid verdadera, nunca se separen del Señor y crezca en ellos la vida de Dios. • Para que todos los miembros de esta asamblea eucarística coi las gracias especiales de la pascua se renueven en su seguimiento de Cristo. Ministro: En el silencio del corazón hagamos nuestras peticiones más particulares. Supliquemos a nuestro Padre Dios que escuche las oraciones hechas en silencio, diciendo: R/. Padre celestial, escúchanos. Presidente: Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, estos hijos tuyos -renovados con las gracias del sacramento de la pascua- te presentaron sus peticiones por las necesidades de la Iglesia y la humanidad, confiados en que se las concederás, porque conocen el amor con que los amas y porque tienen por intercesor a Jesucristo, tu Hijo amado, El que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.

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Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *En la Plegaria eucarística demos gracias a Dios, fortaleza de nuestra debilidad, porque Cristo como verdadero Cordero pascual quita el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2

Quinto domingo de pascua Ciclo C

**En la Plegaria eucarística nos unimos con Cristo en la acción de gracias para reconocer las grandezas de Dios. Démosle gracias al Dios de poder y de misericordia, porque la resurrección de Jesucristo nos abrió las puertas de la casa del Padre. Prefacio de pascua 3 ***Vamos a empezar la parte central de la eucaristía con la Plegaria eucarística, oración de acción de gracias por las maravillas de Dios en la obra de salvación. Hoy demos gracias al Dios felicidad de los justos, porque Jesucristo es nuestro incesante intercesor ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Con la Plegaria eucarística glorifiquemos a Dios y démosle gracias por la obra de la salvación, mediante la resurrección de Jesucristo que nos dio la nueva vida. Prefacio de pascua 5 *****En la Plegaria eucarística demos gracias a Dios, Padre de todos los hombres, porque por la inmolación del Señor en la cruz, Jesucristo llevó a plenitud todos los sacrificios de la antigua alianza. Monición de despedida La eucaristía, especialmente con la comunión, nos ha hecho participar de la vida de Cristo. Si no se da esta relación, no podemos ayudar a transformar la sociedad. ¿Cómo debo manifestar más y mejor mi unión vital con Cristo? Deseo que el gozo de la pascua les llene el corazón y que ustedes lo transmitan, especialmente a los angustiados y los desorientados en la vida. 118

Monición de entrada** *La victoria de Cristo sobre el pecado obtenida en su pascua, se hará nuevamente presente aquí y ahora con sus gracias especiales en la eucaristía que está comenzando. Dispongamos, pues, nuestro ser para recibir la acción transformante del Espíritu Santo. Él nos fortalecerá hoy nuevamente con las gracias propias de la pascua. **E1 Resucitado comunicará, a todos los participantes en esta celebración eucarística la alegría de su victoria sobre el pecado y la muerte. Acrecentará en ellos la vida nueva, la existencia de Dios, recibida en el bautismo. Con la ayuda de la gracia dispongamos nuestro ser para participar devota y fructuosamente en la misa. Monición para el Gloria Con el jubiloso himno del Gloria, entonado por primera vez en el nacimiento de Cristo, cantemos hoy plenos de júbilo la victoria de Jesucristo exaltado a la derecha del Padre para interceder por nosotros. Monición para la oración colecta Nuestro Padre Dios se dignó renovarnos por el sagrado bautismo, para que abundemos en frutos espirituales y lleguemos a los gozos de la vida eterna. 119


Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 14, 21b-27 Pablo y Bernabé durante su viaje apostólico fueron fortaleciendo en la fe a los discípulos y enseñándoles que es necesario sufrir dificultades para entrar en el reino de los cielos. En diversas circunstancias de la vida nosotros podemos ser un apoyo para las personas que dudan en su fe. No podemos evadir esta responsabilidad. Monición para el salmo responsorial Salmo 145 (144), 8-9.10-11.12-13ab El salmo es un himno que invita a la creación entera a la alabanza, porque el Señor es clemente y misericordioso. En la celebración eucarística en el tiempo pascual, el salmo nos orienta a pensar en el significado que tiene, para nosotros, la resurrección de Jesucristo. Monición para la segunda lectura Apocalipsis 21, l-5a En la lectura del Apocalipsis san Juan nos habla de un cielo nuevo ' y de una tierra nueva que van a surgir, es decir, toda la creación será renovada. La resurrección de Jesucristo es la victoria definitiva sobre el mal. Nuestra vida se va transformando y haciéndose actual continuamente por la inhabitación del Espíritu Santo en nosotros. Monición para el evangelio Juan 13, 31-33a. 34-35 La práctica del mandamiento del amor es la señal para ser conocidos como discípulos de Cristo. Este amor debe caracterizar a todos los miembros de la Iglesia. ¡El mandamiento del amor debe ser siempre la norma de vida y del trato a los demás! Oración universal o de los fieles Presidente: Amados hermanos en el Señor resucitado, en medio del gozo pascual elevemos nuestras plegarias a nuestro Padre bueno y mise-

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ricordioso para pedirle por la salvación de todas las personas y que ellas lleguen al conocimiento de la verdad, iluminadas por el Espíritu Santo. Ministro: Imploremos con fe viva los dones del cielo, diciendo con fervorosa esperanza: RA Padre bueno, amigo de todos, escúchanos. • Por la Iglesia santa de Dios, para que viva y haga partícipes a todas las personas de las gracias especiales del sacramento de la pascua. • Por todas las personas del mundo, para que en ellas viva la paz de Jesucristo resucitado y la emitan a quienes tratan con ellas. • Por los afligidos por diversas angustias, para que el gozo pascual alivie sus tristezas y reciban el socorro necesario de sus hermanos. • Para que todas las personas cumplan el mandamiento nuevo de amarse unos a otros, como los ama Dios. • Por esta asamblea eucarística, reunida en el nombre del Señor, para que cada uno de los participantes, con su proceder de auténticos católicos, sean cada día más claros testigos de Jesucristo resucitado. Ministro: En silencio elevemos a nuestro Padre del cielo nuestras peticiones más particulares. Roguemos al Padre celestial que escuche benigno las oraciones que acabamos de hacer en silencio, diciendo nuevamente: R/. Padre bueno, amigo de todos, escúchanos. Presidente: Dios, Padre del cielo y la tierra, tus hijos llenos de gozo pascual acaban de dirigirte sus peticiones con la confianza de ser escuchados, porque eres bueno con todas tus criaturas y, además, sus ruegos te los presenta tu Hijo muy amado, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Llegados al momento principal de la celebración de la eucaristía, demos gracias a Dios Padre celestial, porque Cristo inmolado como nuestra pascua, restauró nuestra existencia. 121


Prefacio de pascua 2 ** Vamos a empezar la Plegaria eucarística. Demos gracias a Dios, autor y fuente de vida, porque por la inmolación de Cristo, los hijos de la luz nacemos a la vida eterna. Prefacio de pascua 3 ****A1 llegar al centro y al punto principal de la celebración de la eucaristía, demos gracias a Dios, Padre de todos, porque Cristo aunque sacrificado siempre está vivo para interceder por nosotros ante su Padre.

Lunes Quinta semana de pascua

Prefacio de pascua 4 ****A1 iniciar la Plegaria eucarística, demos gracias a Dios, fuente de todo bien, porque Cristo con su resurrección, destruyó la antigua condición de pecado. Prefacio de pascua 5 *****A1 llegar al centro de la eucaristía, con la Plegaria eucarística, demos gracias al Dios de cielo y tierra, porque Cristo continúa ejerciendo su sacerdocio a favor nuestro. Monición de despedida El amor cristiano ha de distinguirnos en todo lo que hagamos y digamos. ¿Hay alguien a quien hemos de perdonar o a quien debamos pedirle que nos perdone? Son interrogantes serios que nos deja la vivencia de la eucaristía que estamos terminando de celebrar. Deseo que ustedes, y todos en su familia, puedan disfrutar de este domingo, día del Señor, como una jornada especial de paz, amor mutuo y gozo pascual.

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Monición de entrada** *Una vez más en este tiempo en que celebramos la resurrección gloriosa de Jesucristo, Dios nos concede la gracia y la alegría de poder participar en la eucaristía de la renovación del sacrificio pascual de Cristo. Dispongámonos, pues, a celebrar esta cena consciente, activa, fructuosa y plenamente. **Con la participación en la eucaristía durante este tiempo de pascua, nuestro gozo espiritual debe haber crecido, pues el Resucitado nos ha ido haciendo cada vez más partícipes en las celebraciones eucarísticas de la alegría de su victoria pascual. Con la gracia de Dios dispongámonos a participar devota y conscientemente en la celebración eucarística. Monición para la oración colecta Pidamos al Padre de Jesucristo resucitado nos proteja con su auxilio perpetuo para que por la resurrección de su Hijo, defendidos de toda maldad, nos conceda los dones celestiales.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 14, 5-18 La curación de un hombre tullido, por parte de Pablo y Bernabé, se convierte en una ocasión salvífica para quienes presenciaron el milagro. Ellos aprovechan el acontecimiento para evangelizar a esta gente y enseñarles que hay que convertirse al Dios vivo y verdadero. Es necesario anunciar a Cristo salvador en todas las circunstancias que se nos presenten. Monición para el salmo responsorial Salmo 115 (113 B), 1-2.3-4.15-16 Es necesario abandonar los ídolos, hechos de manos humanas, y glorificar sólo a Dios, dando testimonio con nuestra vida de la mayor glorificación de Dios: Jesucristo resucitó y fue glorificado por su Padre. Monición para el evangelio Juan 14, 21-26 Amar a Jesús significa vivir como Él, cumpliendo su Palabra, que consiste en amarnos mutuamente como Él nos ha amado. La persona que ama al Hijo y a los hermanos, estará en capacidad de experimentar el amor del Padre. La morada de Dios entre los hombres es la del amor. Por eso el que ama a Jesús se convierte en templo de Dios: tiene en sí al Hijo que está en el Padre y al Padre que está en el Hijo. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos muy amados en Cristo resucitado, con el inmenso gozo que vivimos en este tiempo pascual, oremos hoy a nuestro Padre del cielo, rico en misericordia, para pedirle por algunas de las muchas necesidades de la Iglesia y del mundo. Ministro: Elevemos nuestras súplicas a nuestro Padre Dios, diciendo:

• Por los obreros, los técnicos, por las personas que trabajan en diversos oficios, para que el trabajo no los esclavice, sino que conviertan sus labores en fuente de gracias personales y para la humanidad. • Por los enfermos, por los que no tienen ningún estímulo en la vida, por los que sufren por diversas causas, para que encuentren alivio a sus penas, en la resurrección de Jesucristo y en la ayuda del prójimo. • Por todos ios católicos, para que permitan que Dios ponga su morada en cada uno de ellos. • Por los participantes en esta asamblea litúrgica, para que vivan intensamente el mandamiento del amor, que Jesucristo nos dejó como distintivo de sus discípulos. Ministro: En el silencio de nuestro corazón, oremos a nuestro Padre para presentarle nuestras peticiones más personales. Presentemos como nuestras las peticiones hechas en silencio por nuestros hermanos, diciendo: R/. Padre nuestro, escúchanos. Presidente: Dios, Padre providente, con el gozo de la pascua tus hijos reunidos aquí hoy para celebrar la eucaristía, te presentan sus peticiones, confiados en que las escucharás, porque eres bueno y las presentan ante ti por medio de Jesucristo, tu Hijo amado, Él que vive y reina por los siglos de los siglos, RA Amén. Moniciones para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Con la Plegaria eucarística demos especialmente gracias a Dios, el amigo sincero de todos, porque Jesucristo, el verdadero Cordero pascual, muriendo, destruyó nuestra muerte; y resucitando, nos dio nueva vida. Prefacio de pascua 2

R/. Padre nuestro, escúchanos. • Por los recién bautizados, para que crezcan en la fe y con su vida sean testigos del Señor resucitado.

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**A1 iniciar la Plegaria eucarística, momento principal de toda la celebración eucarística, demos gracias a nuestro Padre misericordioso

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y lleno de amor, porque Jesucristo, inmolado como nuestra pascua, nos abrió las puertas del reino de los cielos. Prefacio de pascua 3 ***Cuando se inicie la Plegaria eucarística llegaremos al punto central de la celebración de la eucaristía. Hoy demos gracias a nuestro Padre bueno y bondadoso, porque Cristo inmolado como nuestra pascua, ya no vuelve a morir, e intercede constantemente por nosotros ante su Padre.

Martes Quinta semana de pascua

Prefacio de pascua 4 ****En la Plegaria eucarística el presidente de la celebración, en nombre de todos los participantes, glorifica y da gracias a Dios por toda la obra de salvación, o por un aspecto especial de ella. Hoy demos gracias a Dios, Padre de todos los hombres, porque Cristo inmolado como nuestra pascua, destruyó la antigua condición de pecado y renovó todo lo caído. Prefacio de pascua 5 *****La acción de gracias se expresa especialmente en el Prefacio, oración con la que se inicia la Plegaria eucarística. Demos gracias al Padre de la gloria, porque hoy nuevamente en la eucaristía, Jesucristo se ofrece por nosotros para salvarnos. Monición de despedida Fortalecidos con las gracias recibidas en esta misa, regresemos a nuestras actividades habituales, para afrontarlas iluminados con la luz del Señor resucitado. Deseo que hoy abunde la paz que el Espíritu Santo comunica a los corazones bien dispuestos.

Monición de entrada** *La celebración eucarística es un momento privilegiado para conocer mejor la persona de Jesucristo y su mensaje. Dispongámonos a participar consciente, activa y fructuosamente en esta cena del Señor. **La eucaristía siempre es una celebración gozosa, porque en ella festejamos la victoria pascual de Cristo y su presencia vivificante entre nosotros. Participemos con todo el corazón en esta misa para obtener las gracias que necesitamos para ser fieles discípulos del Señor Jesús. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios Padre todopoderoso que nos conceda perseverar en la fe y la esperanza para que nunca dudemos del cumplimiento de sus promesas. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 14, 19-28 El mensaje de salvación produjo y seguirá originando reacciones diversas y adversas. Ser fieles a la fe exige pasar dificultades, pero en esos momentos se cuenta con la fortaleza del Espíritu Santo. Por la persona de Jesús hemos de estar dispuestos a padecer humillaciones e insultos.

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Monición para el salmo responsorial Salmo 145 (144), 10-11.12-13ab.21 Meditamos con el salmo responsorial en la acción de gracias y la alabanza que ha de pronunciar todo viviente al reconocer las maravillas que Dios hace. Alabarlo debe ser una necesidad vital. Monición para el evangelio Juan 14, 27-3la Las acechanzas del maligno no deben turbar nuestro corazón, ya que contamos con la compañía y la fuerza del Mesías resucitado. Jesús anuncia su partida para ser glorificado por el Padre, pero volverá. El Señor nos enseña cómo ha de ser nuestra relación con nuestro Padre Dios: debe ser de sumisión y respeto. El querer del Padre será la referencia en nuestro modo de obrar. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, Dios quiere que todas las personas se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Unámonos, pues, en oración para invocar la misericordia de nuestro Padre sobre la Iglesia y la humanidad. Ministro: Elevemos nuestras súplicas a nuestro Padre del cielo, diciendo: R/. Padre celestial, óyenos. • Para que la Iglesia, de manera renovada, muestre al mundo de hoy que Cristo resucitó, que está vivo y presente en las personas de buena voluntad. • Para que los gobernantes de las naciones tengan como meta crear en sus países un régimen social justo y equitativo. • Para que los enfermos encuentren la ayuda necesaria en las clínicas y hospitales, y para que los marginados y quienes padecen hambre encuentren ayuda eficaz en las personas. • Para que la paz de Cristo habite en el corazón de todas las personas.

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• Para que quienes participan en esta celebración eucarística no ahorren esfuerzos para preparar un mundo donde reine el amor fraterno. Ministro: Recojámonos, en el silencio de nuestro corazón, para presentar a Dios Padre del cielo nuestras peticiones más personales. Mostremos nuestro interés por las intenciones de los demás, diciendo nuevamente: R/. Padre celestial, óyenos. Presidente: Dios, Padre celestial, las peticiones que te acaban de hacer estos hijos tuyos -que tanto amas- estamos seguros de que las escucharás, porque eres bueno y porque tienen como mediador a Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *A1 llegar al punto central de la eucaristía, elevemos nuestros corazones hacia Dios para darle gracias porque Cristo, verdadero Cordero pascual, resucitando, restauró nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **Por medio de la Plegaria eucarística demos gracias a Dios Padre, porque por Cristo, inmolado como nuestra pascua, nosotros los hijos de la luz, nacemos a la vida eterna. Prefacio de pascua 3 ***La Plegaria eucarística, que vamos a empezar, es una oración de acción de gracias y de santificación. Demos hoy gracias a Dios creador y conservador del universo, porque Cristo no cesa de ofrecerse por nosotros y porque es nuestro defensor ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Por medio de la Plegaria eucarística nos unimos todos con Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en la oblación

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del sacrificio. Demos, pues, gracias hoy al Dios del cielo y de la tierra, porque Cristo, nuestra pascua, renovó todo lo que estaba caído por el pecado. Prefacio de pascua 5 *****En la Plegaria eucarística nos unimos en la oblación del sacrificio y alabamos a Dios por las maravillas que realiza en la obra de salvación. Hoy demos gracias a Dios, Padre de todos los hombres, porque Jesús llevó a la plenitud los sacrificios de la antigua alianza en la eucaristía.

Miércoles Quinta semana de pascua

Monición de despedida Nuestro modo de vivir, ha de mostrar con claridad a las personas con quienes tratamos, que la eucaristía nos llenó el corazón con la paz del Señor resucitado y que nos hizo más semejantes a Cristo. Deseo que este día la paz del Resucitado esté presente en el corazón de ustedes y que el Señor los colme con el gozo pascual.

Monición de entrada** *Por la Resurrección de Jesucristo fuimos pasados de las tinieblas del pecado al Reino de la luz. La eucaristía nos comunica las fuerzas que proceden del misterio pascual para que crezcamos en santidad, venzamos las tentaciones y permanezcamos en el reino de la luz. Dispongamos nuestro ser para participar devota y conscientemente en la celebración eucarística que estamos empezando. **La victoria de Cristo que continuamos celebrando de manera especial en el tiempo pascual, se hace presente en esta celebración de la eucaristía. Participar en ella conscientemente es acercarnos a Cristo, la fuente de la paz y del gozo de la pascua. Dispongamos nuestro corazón para recibir las gracias del sacramento de la pascua en esta celebración eucarística. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios misericordioso y amante de la inocencia, que a quienes libró de las tinieblas de la incredulidad, nunca se aparten de la luz de su verdad.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 15, 1-6 La lectura relata cómo nacen en la Iglesia las primeras discordias. Surge una fuerte disputa con Pablo y Bernabé, suscitada por algunos que querían imponer la circuncisión como requisito para la salvación. Éste será el tema del primer concilio que se reúne en la Iglesia, el concilio de Jerusalén. La lectura nos invita a ser dóciles a las enseñanzas de la Iglesia y a aceptarlas sinceramente. Monición para el salmo responsorial Salmo 122 (121), l-2.3-4a.4b-5 El salmo responsorial es un canto alegre de peregrinación de quienes van a Jerusalén, a la casa del Señor. La resurrección del Señor nos abre el camino para peregrinar hacia la ciudad celestial. Nuestra vida es una peregrinación en la que nos precede y guía el Resucitado. Monición para el evangelio Juan 15, 1-8 Cristo nos enseña que para tener vida es indispensable estar injertados en Él, como el sarmiento para tener existencia necesita estar implantado en la vid. El que esté separado de Jesús-vid, morirá. Quien está unido a Jesús, tiene vida divina abundante. Estamos injertados en Jesucristo, cuando permanecemos en gracia. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos muy amados en Cristo Jesús, la pascua nos ha llenado de confianza y de alegría. Por eso, hoy acudimos seguros a nuestro Padre Dios para manifestarle las necesidades de la Iglesia, de la humanidad y las nuestras. Ministro: Con mucha fe respondamos a las diversas peticiones, diciendo. R/. Padre, Señor del universo, escúchanos.

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• Para que la Iglesia lleve a todas las personas las gracias y la alegría de la resurrección de Cristo. • Para que la paz que brota de la resurrección de Jesucristo se difunda entre todas las naciones. • Para que los enfermos, los que sufren por diversas causas, al unir sus dolores a la pasión del Señor, conviertan el sufrimiento en salvación de la humanidad. • Para que los católicos unidos a Jesús, vid verdadera, produzcan frutos abundantes para el bien de la Iglesia y la humanidad. • Para que los participantes en esta celebración eucarística muestren, con su vida, la transformación que en ellos obró el misterio pascual que ahora están celebrando. Ministro: En silencio expongamos a nuestro Padre Dios nuestras necesidades más personales. Para pedir por las intenciones de los demás, digamos nuevamente: R/. Padre, Señor del universo, escúchanos. Presidente: Dios, Padre santo, confiamos plenamente en que nos concederás las peticiones que te presentamos en esta oración universal, porque sabemos cómo nos amas y porque tenemos por intercesor ante ti, a tu Hijo muy amado, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *En esta eucaristía demos especialmente gracias a Dios, porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, es el verdadero Cordero pascual que quitó el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística nos unimos con Jesucristo para darle gracias a nuestro Padre Dios, especialmente, porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, abre las puertas del reino de los cielos a todos los fieles. 133


Prefacio de pascua 3 ***Elevemos nuestros corazones a Dios para darle gracias porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, aunque sacrificado está siempre vivo para interceder por nosotros ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****La eucaristía es la mayor acción de gracias que podemos tributar a Dios. Hoy, por medio de Jesucristo, demos gracias a nuestro Padre celestial, porque Cristo, nuestra pascua, destruyó la antigua situación de pecado y nos restableció la integridad de la vida.

Jueves Quinta semana de pascua

Prefacio de pascua 5 *****Demos gracias hoy en la eucaristía a Dios, Padre de todos, porque Cristo inmolado como nuestra pascua, es sacerdote, altar y víctima para nuestra salvación. Monición de despedida La eucaristía en la que acabamos de participar nos llenó con el gozo pascual que proviene de la victoria de Cristo resucitado. La renovación espiritual que nos dio el Señor al participar en esta celebración eucarística, debe manifestarse en nuestro comportamiento como católicos, proclamando con nuestra vida las maravillas que Dios obra en nosotros. Deseo que este día transcurra en la paz y la alegría de Jesucristo resucitado.

Monición de entrada** *Participar en la misa no puede ser obra de la rutina, sino que debe brotar del deseo de estar con Dios para escuchar su Palabra y para seguir creciendo, en la vida divina, por medio de la comunión eucarística, que es la mejor manera de participar en la eucaristía. Con la gracia del Espíritu Santo preparemos nuestro corazón para este encuentro personal con el Señor, que apenas empieza **En la eucaristía, principalmente cuando ésta se celebra en tiempo pascual, la alegría que brota de la victoria de Cristo, llega al corazón de las personas con apertura, porque el Señor hace presente su misterio pascual por medio de la liturgia. Con la gracia divina, dispongamos nuestras entrañas para vivir intensamente esta misa. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios Padre misericordioso que no falte la fortaleza de la perseverancia en quienes ha justificado con la fe. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 15, 7-21 Pedro fue escogido por Dios para evangelizar a los gentiles y llevarlos a la fe. Ellos, al igual que los discípulos, se salvan por la gra-

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cia de Dios. En las intervenciones de Pedro y Santiago aparece cómo el Padre obra en la conversión de los paganos. El Espíritu Santo guía a la Iglesia. Monición para el salmo responsorial Salmo 96 (95), l-2a. 2b-3.10 El salmo nos invita a cantar las maravillas que Dios hace y a contarlas a todas las naciones. Una es que el Padre aprueba la conversión de los gentiles sin imponerles cargas innecesarias. Hemos de ser evangelizadores de nuestros hermanos. Monición para el evangelio Juan 15, 9-11 El Señor continúa su discurso de despedida y nos enseña que Él permanece en nosotros por el amor infinito que nos tiene. Cristo nos ama con el mismo amor con el que el Padre lo ama. Nuevamente aparece la dinámica de amor: viene del Padre, pasa por el Hijo y llega a nosotros. El evangelio nos da la clave para que el Señor pueda establecer su morada en nuestro corazón. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos, las gracias de la pascua fortalecen nuestro espíritu y nos impulsan a interesarnos por la Iglesia y la humanidad. Presentemos, pues, nuestras súplicas a Dios Padre por esas necesidades. Ministro: Hagamos nuestras las peticiones que se nos propondrán, diciendo con fe y esperanza: R/. Padre bueno, escúchanos. • Por la Iglesia vivificada por la victoria pascual de Cristo, para que pueda trasmitir a todos los pueblos el mensaje de amor y de salvación contenido en el Evangelio. • Por todos los jefes de los Estados, para que procuren eficazmente que todas las personas puedan llevar una vida digna, propia de las criaturas de Dios.

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• Por la salud de los enfermos y el consuelo de los angustiados, para que los reanimen las gracias de la pascua y reciban la ayuda necesaria del prójimo. • Por todos los católicos, para que guardando los mandamientos del Señor, permanezcan en el amor de Cristo. • Por todos y cada uno de los miembros de esta asamblea eucarística, para que se esfuercen en cumplir el mandamiento del amor. Ministro: Desde lo más íntimo de nuestro corazón presentemos a nuestro Padre Dios las necesidades más personales. Unámonos a las peticiones de nuestros hermanos, diciendo: RA Padre bueno, escúchanos. Presidente: Dios rico en misericordia, que siempre estás dispuesto a escuchar las oraciones de sus hijos y a acogerlas benignamente. Por eso, en esta oración universal te presentamos nuestras peticiones seguros de que las acogerás, porque nos amas intensamente y porque tenemos por mediador a Jesucristo, su Hijo muy amado, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Por medio de la Plegaria eucarística, unidos a Cristo, expresamos nuestra acción de gracias por las maravillas que Dios hace en la humanidad y en nosotros. Por eso, hoy demos gracias a nuestro Padre Dios, porque Cristo, con su resurrección, restauró nuestra existencia. Prefacio de pascua 2 **E1 punto principal de la celebración de la eucaristía lo constituye la Plegaria eucarística en la que por medio de Jesucristo damos gracias a Dios por la obra de salvación, o por algún aspecto de ella. Hoy demos gracias a Él, Padre de amor, porque en la gloriosa resurrección de Cristo, restauró nuestra existencia.

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Prefacio de pascua 3 ***En la Plegaria eucarística todos nos unimos a Jesucristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en la oblación del sacrificio. Hoy demos gracias al Padre de infinita bondad, porque Cristo es nuestro eterno intercesor ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Con la Plegaria eucarística llegamos al momento principal de la celebración de la eucaristía. Hoy demos gracias al Padre compasivo, porque Jesucristo, con su resurrección, destruyó nuestra condición de pecado. Prefacio de pascua 5 *****La acción de gracias la expresamos especialmente en el Prefacio. Hoy demos gracias al Dios autor de la vida, porque Cristo se entregó por nuestra salvación. Monición de despedida La eucaristía es la mejor acción de gracias que podemos tributar a la Santísima Trinidad. Por eso, nuestra vida debe ser una continua alabanza por tantos bienes que hemos recibido. Deseo que en este día, y siempre, el Resucitado los colme con su alegría y con su paz.

Viernes Quinta semana de pascua

Monición de entrada** *Reunidos por Dios venimos a la eucaristía. En ella el sacrificio redentor de Cristo se hace presente en el altar para comunicar a los participantes en la celebración, y al mundo entero, la salvación. La misa es la mayor glorificación que podemos tributar a Dios Padre por medio de Jesucristo. El Señor resucitado disponga nuestros corazones para participar devota y fructuosamente en esta celebración eucarística. **La eucaristía celebrada especialmente en tiempo pascual es un momento muy especial de nuestro día en el que el Señor nos reúne para estar con Él en un lugar apartado y tranquilo, con el fin de dar descanso a nuestro ser, para educarnos en la fe y para que nosotros le contemos nuestros triunfos, nuestras derrotas y le expongamos nuestras necesidades. El nos preparará para participar fructuosamente en la misa y nos reconfortará con su cuerpo y sangre. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios nuestro Padre que nos conceda realizar en nosotros plenamente el Misterio pascual, para que nos fortalezca y nos salve con su infinita gracia.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 15, 22-31 Después del concilio de Jerusalén, los apóstoles y los presbíteros envían a Antioquía una delegación presidida por Pablo y Bernabé para comunicar a los hermanos de esa comunidad las decisiones tomadas en dicho concilio, bajo la guía del Espíritu Santo. Estemos atentos a oír la voz del Paráclito y de la Iglesia para caminar siempre por la senda recta. Monición para el salmo responsorial Salmo 57 (56), 8-9.10-12 El salmo responsorial es un himno matutino de acción de gracias por la inmensa bondad de Dios. Esta acción de gracias se concreta hoy -teniendo presente la lectura anterior- en el llamado de los gentiles a la Iglesia. El católico es responsable de evangelizar y ha de practicarla con su modo de obrar en el lugar donde se encuentre. Monición para el evangelio Juan 15, 12-17 Fue Cristo quien eligió a los apóstoles y nos llamó también a nosotros para que demos mucho fruto, el propio de la vida cristiana: imitar e incorporar el modo de ser de Jesucristo. El evangelio nos trae la promesa consoladora que nos hace el Señor: Él está dispuesto siempre a escuchar nuestras peticiones. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, fortalecida nuestra esperanza con las gracias que brotan del misterio pascual, elevemos nuestras oraciones suplicantes para las necesidades de la Iglesia y el mundo. Ministro: Respondamos a las peticiones con fe, diciendo: R/. Padre celestial, óyenos.

• Para que los católicos vivan la paz del Resucitado y la difundan en donde estén. • Para que se establezca en cada país, y entre las naciones, la paz que Cristo trajo con su victoria pascual. • Para que la luz de la pascua ilumine los corazones de todas las personas y las mueva a llevar consuelo y ayuda a los que sufren. • Para que los católicos comprendan, cada vez mejor, que son elegidos por Cristo para mostrar, con su existencia, que viven como auténticos seguidores de El. • Para que la paz del Resucitado colme y fortalezca el corazón de todos los participantes en esta celebración eucarística, y la manifiesten en su vida. Ministro: En el silencio de nuestro corazón presentemos nuestras súplicas más personales a Dios, nuestro Padre. Hagamos nuestras las peticiones de nuestros hermanos, diciendo nuevamente: RA Padre celestial, óyenos. Presidente: Padre Santo, acoge las súplicas que tus hijos te dirigen con fe, por medio de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *En la Plegaria eucarística la comunidad reunida se une con Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en el ofrecimiento del sacrificio de Cristo. Hoy demos gracias a Dios Padre dador de vida, porque Cristo -el verdadero Cordero pascual- resucitando, restauró la vida, la vida de cada uno de nosotros. Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística la comunidad reunida para celebrar la eucaristía se une a Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios

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y en el ofrecimiento del sacrificio de Jesús. Cada uno ha de ofrecerse a sí mismo, junto con el sacerdote. Hoy demos gracias al Padre celestial, porque Cristo, con su muerte, venció nuestra muerte. Prefacio de pascua 3 ***En la Plegaria eucarística los participantes en la eucaristía elevan su corazón a Dios para darle gracias, que el sacerdote, en nombre de toda la asamblea, dirigirá al Padre por medio de Jesucristo. Demos hoy gracias a nuestro Padre, porque Cristo resucitado no muere más y no cesa de ser nuestro intercesor.

Sábado Quinta semana de pascua

Prefacio de pascua 4 ****La Plegaria eucarística es una oración de glorificación de Dios Padre y de acción de gracias, o en general por la obra de la salvación, o por un motivo especial de ella. Demos gracias al Padre, porque Cristo restableció todo lo caído con su resurrección. Prefacio de pascua 5 *****En la Plegaria eucarística toda la comunidad reunida por Dios Padre para la misa, se une con Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en el ofrecimiento del sacrificio de Jesús. Hoy demos gracias a nuestro Padre Dios, porque Jesucristo inmolado en la cruz, es al mismo tiempo sacerdote, altar y víctima para nuestra salvación. Monición de despedida Por las gracias que nacen del misterio pascual, renovado en cada eucaristía, hemos recibido hoy más vida divina, porque el Señor aumentó nuestra inserción en Él. Por eso, como fruto de la misa, nuestra actitud con los demás se debe caracterizar por la promoción de la unidad, del amor cristiano y la paz. Deseo que hoy la luz del Resucitado ilumine el sendero de la vida de cada uno de ustedes para que prosigan gozosos y fortalecidos la peregrinación hacia la casa del Padre.

Monición de entrada** *La eucaristía renueva nuestro ser espiritual para afrontar y superar diariamente las dificultades que el maligno suscita al tratar de impedir nuestro compromiso de ser testigos de Cristo. La misa no borra el compromiso de ser fieles a Cristo, pero sí nos fortalece en la lucha y nos capacita para vencer en ella. Dispongamos nuestro ser para participar con devoción y fe en esta celebración eucarística """Iniciarnos la celebración de eucaristía alegres y gozosos por la victoria de Cristo resucitado, quien muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, nos dio la vida nueva. Pidamos a Dios nuestro Padre que disponga nuestro ser para recibir las gracias que fluyen del misterio pascual, misterio de salvación, que se hace presente en la celebración eucarística. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios Padre todopoderoso que a quienes por el bautismo preparó para la inmortalidad gloriosa, lleguen a la plenitud de la bienaventuranza eterna. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 16, 1-10 La Iglesia se fortalece en la fe y crece el número de fieles. El Espíritu Santo actúa en dos ocasiones para guiar a Pablo hacia Europa.

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Dios tomó la iniciativa de la apertura de la Iglesia hacia los gentiles y cada vez percibe con más claridad que eso debe continuarse. Hemos de estar atentos para descubrir qué quiere el Espíritu Santo de nosotros, tener la seguridad que Él nos guía por el camino que el Padre quiere, aunque a nosotros no nos parezca que es el mejor. Monición para el salmo responsorial Salmo 100 (99), 2.3.5 El deseo del salmista es que el nombre de Dios sea alabado en toda la tierra. La tarea que desempeñará san Pablo, guiado y fortalecido por el Espíritu Santo, será la de predicar a Cristo en otras regiones para que el nombre del Señor sea conocido y aclamado en el universo. Monición para el evangelio Juan 15, 18-21 Jesús explica por qué el mundo, es decir, los que no creen en El o quienes odian al Señor, también desprecian a sus discípulos. Esto es así, porque en ellos se prolonga el Señor. En otras palabras, en los apóstoles la gente rechaza a Cristo. Jesús crea una profunda crisis entre las personas: lo aman o lo odian, no hay intermedios. Y esta realidad la seguimos experimentando y sufriendo en nuestro tiempo, porque "el siervo no es mayor que su señor". Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, el triunfo de Jesucristo resucitado nos invita a suplicar por las necesidades de la Iglesia y la humanidad, pues el Señor quiere hacer de nosotros criaturas nuevas por medio de las gracias de su resurrección. Presentemos, pues, con fe nuestras súplicas a Dios Padre de infinita misericordia. Ministro: Con mucha fe elevemos a Dios las peticiones que se nos propondrán, diciendo: R/. Padre amoroso, escúchanos. • Por todos los miembros de la Iglesia, para que en medio de las dificultades que les suscita el mundo, permanezcan fieles a sus compromisos bautismales. 144

• Por todos los gobernantes, para que la luz del Espíritu Santo los ilumine y fortalezca en el recto cumplimiento de sus obligaciones. • Por los enfermos y por los que sufren por diversas necesidades, para que reciban la atención requerida y el auxilio de las personas. • Por todos los católicos, para que sean conscientes de que el Señor los escogió y los sacó del mundo. • Por esta asamblea eucarística, para que comprendan con la luz del Espíritu Santo que han de distinguirse por la observancia del mandamiento del amor. Ministro: Desde el silencio del corazón elevemos a Dios Padre misericordioso nuestras intenciones más personales. Hagamos propias las peticiones que acabamos de hacer en silencio, diciendo una vez más: RJ. Padre amoroso, escúchanos. Presidente: Dios del amor y de la paz, esta parte de tu Iglesia reunida aquí en medio de la alegría pascual te elevó fervorosas y especiales plegarias por estas necesidades. Sabemos que tú las escucharás benévolamente, porque quieres mucho a estos hijos tuyos, y porque ellos, para presentarte estas peticiones, se unen a tu Hijo, nuestro mediador ante ti, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *E1 punto central de toda la celebración de la eucaristía lo constituye la Plegaria eucarística, oración en la que los fieles se unen a Cristo en el reconocimiento de las maravillas del plan de salvación y en la ofrenda del sacrificio. Hoy demos gracias a Dios Padre misericordioso de una manera especial, porque Jesús es el verdadero Cordero pascual que quita el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **E1 momento principal de toda la celebración de la eucaristía es la Plegaria eucarística, que vamos a iniciar en seguida. Ella es una ora145


ción eminentemente de acción de gracias y de santificación. Unámonos a Cristo para dar gracias especiales a nuestro Padre Dios, porque el Señor, con su resurrección, nos abrió las puertas del cielo. Prefacio de pascua 3 ***A1 llegar a la Plegaria eucarística comenzamos el momento principal de toda la eucaristía. La Plegaria eucarística es una oración principalmente de acción de gracias y de santificación. Demos gracias hoy a nuestro Padre Dios, porque Cristo inmolado en la cruz, como nuestra pascua, está siempre vivo para interceder ante su Padre por nosotros.

Sexto domingo de pascua Ciclo A

Prefacio de pascua 4 ****La Plegaria eucarística es la oración en la que el presidente de la eucaristía en nombre de todos los participantes -y ellos unidos a élglorifican a Dios Padre y le dan gracias por la obra de la salvación. Hoy demos gracias a nuestro Padre del cielo, porque Cristo destruyó la antigua condición de pecado y renovó todo lo caído. Prefacio de pascua 5 *****En la Plegaria eucarística los participantes en la eucaristía dan gracias a Dios por la obra de salvación o por algún aspecto de ella, teniendo en cuenta los diversos momentos del año litúrgico, como el tiempo pascual. Hoy demos gracias a Dios Padre todopoderoso, porque Cristo, por la inmolación de su cuerpo en la cruz, llevó a su plenitud los sacrificios de la nueva alianza.

Monición de entrada** *En la celebración eucarística los misterios de Jesús se hacen presentes. Por eso, dispongamos nuestra mente para participar consciente y activamente en la eucaristía y para recibir las gracias especiales de salvación que Cristo nos va a comunicar hoy. *La eucaristía nos invita a vivir las gracias del misterio pascual del Señor, que transformarán nuestra vida espiritual y nos ayudarán a crecer en el seguimiento de Cristo. Participemos, pues, en la misa consciente y activamente para que el Espíritu Santo pueda obrar en nosotros. Monición para el Gloría

Monición de despedida Después de haber sido fortalecidos con la Palabra de Dios y la comunión eucarística, regresamos a realizar nuestras tareas ordinarias, pero hoy con un espíritu renovado para afrontarlas de una manera nueva. Deseo que este día lo vivan en la paz del Resucitado y gocen de su abundante bendición.

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Con el himno jubiloso del Gloria cantemos la victoria de Jesucristo, el Hijo del Padre, quien quita el pecado del mundo y tiene piedad de nosotros. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios todopoderoso nos conceda celebrar con amorosa solicitud estos días alegres en honor del Señor resucitado, para que el misterio de la pascua se manifieste siempre en nuestra vida.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 8, 5-8.14-17 Felipe predicaba el evangelio de Cristo en Samaría y la gente lo escuchaba con gran aceptación. La evangelización que hace este personaje, está respaldada por el Espíritu Santo y la Iglesia madre de Jerusalén. El Espíritu Santo reproduce la Iglesia por todas partes y viene a nosotros en esta celebración de la eucarística para transformarnos. Este cambio espiritual debe hacerse presente en nuestro comportamiento diario. Monición para el salmo responsorial Salmo 66 (65), l-3a.4-5.6-7a. 16.20 Después de escuchar las maravillas que los apóstoles Pedro y Juan hicieron en Samaría, el salmo nos invita a ver las obras de Dios, a apreciar sus bendiciones con las que nos santifica y lo que hace en nosotros. Nuestra vida ha de ser una alabanza unida a la glorificación que toda la tierra hace al Señor. Nota: Se puede tomar la segunda lectura correspondiente al séptimo domingo de pascua, por haberse trasladado la Ascensión para ese domingo. Monición para la segunda lectura Primera carta del Apóstol San Pedro 3, 15-18 El apóstol Pedro nos dará normas de conducta muy concretas: glorificar a Jesucristo, dar razón de nuestra esperanza, hacerlo con mansedumbre y buena conciencia, para que las ofensas se conviertan en confusión de quienes desacreditan el buen proceder de los discípulos de Cristo. Aquí encontramos una importante manera de proceder: mejor es actuar haciendo el bien, si Dios así lo permite, que sufrir realizando el mal. O bien: Primera carta del apóstol san Pedro 4, 13-16 Pedro nos habla de algo que agrada los criterios del "mundo": sentir alegría cuando se comparten los padecimientos de Cristo y al ser humi-

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liados por vivir como Jesús nos enseñó. El Espíritu de la gloria y de Dios vivirá en nosotros si amamos al Señor, cumpliendo el Evangelio. Nunca hemos de avergonzarnos de seguir a Jesucristo, sino más bien, rechazar todo lo que es indigno del cristiano y cumplir cuanto este nombre significa y exige. Nota: Se puede tomar el evangelio correspondiente al séptimo domingo de pascua, por haberse trasladado la Ascensión para ese domingo. Monición para el evangelio Juan 14, 15-21 El evangelio de hoy se inicia y termina con la norma que Cristo nos da para saber si lo amamos: cumplir sus mandamientos. También se nos presenta la solemnidad de la ascensión del Señor y la venida del Espíritu Santo. Habrá una gran diferencia: El mundo no verá a Jesús, en cambio, los discípulos sí, porque Él no los dejará solos, puesto que sigue viviendo en ellos con una presencia espiritual. O bien: Juan 17, 1-1 la Jesucristo al pedir al Padre que lo glorifique con la gloria que tenían antes de venir al mundo, manifiesta claramente que Él es Dios. El Hijo ha cumplido la misión encomendada por su Padre: darlo a conocer, ha comunicado las palabras que el Padre dijo y nos ha revelado que el nombre de Dios es Padre. La oración del Señor es eficaz y se realiza en sus seguidores. Puesto que conocernos quién es Jesús, debemos manifestarlo a todas las personas. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, movidos por el mandamiento del amor y con la seguridad que tenemos de ser escuchados por Dios nuestro Padre, acudamos a Él con fe y esperanza para pedirle por la Iglesia, la humanidad y nosotros. Ministro: Oremos con fe y esperanza, diciendo: R/. Padre santo, escúchanos.

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• Por la Iglesia, para que goce de paz y de unidad. • Por todas las personas, para que den a conocer la paz que Cristo trajo al mundo desde su nacimiento. • Por todos los que sufren en el alma o el cuerpo, para que encuentren consuelo en Dios, ayuda eficaz y pronta en el prójimo. • Por todos nosotros, para que mostremos nuestro amor a Cristo, cumpliendo sus mandamientos. • Por todos los miembros de esta asamblea eucarística, para que movidos por el mandamiento del amor traten a los demás con comprensión y misericordia. Ministro: Recojámonos en nuestro interior para que expresemos a nuestro Padre Dios nuestras peticiones más personales. Mostremos nuestra unión con las peticiones de los demás, diciendo: R/. Padre santo, escúchanos. Presidente: Dios, Padre santo, estamos seguros de que aceptarás las peticiones que te acabamos de hacer, porque conoces el amor que te tenemos, porque nuestras súplicas desean que tu reino se extienda por todo el mundo y porque te las presenta, nuestro hermano y mediador, Jesucristo, El que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística *****

Prefacio de pascua 3 ***Con el Prefacio demos gracias a Dios Padre bueno y misericordioso, porque Cristo inmolado como nuestra pascua no cesa de ofrecerse por nosotros ante su Padre. Prefacio de pascua 4 ****Vamos a iniciar la Plegaria eucarística. En ella, unidos a Jesucristo, demos gracias a Dios Padre, fuente y origen de toda salvación, porque Cristo con su resurrección, renovó todo lo que estaba caído por la antigua condición de pecado. Prefacio de pascua 5 *****En el Prefacio se concentra, en alguna forma, la acción de gracias que expresa la Plegaria eucarística. Hoy demos gracias a Dios Padre misericordioso, porque Cristo inmolado en la cruz llevó a plenitud todos los sacrificios de la antigua alianza. Monición de despedida Terminada la eucaristía con la que hemos santificado el día del Señor, Él nos recuerda que hemos de ser sus testigos en todas partes y en las circunstancias de la vida. El testimonio se hará visible de manera especial amando a todos, como Jesucristo nos enseñó y mandó: amarnos mutuamente. Deseo que este domingo habite en ustedes de manera especial la paz de Cristo y que la den a conocer a su alrededor.

Prefacio de pascua 1 *Por medio de la Plegaria eucarística démosle gracias a nuestro Padre del cielo, porque Cristo, el verdadero Cordero pascual, muriendo destruyó nuestra muerte y nos dio nueva vida. Prefacio de pascua 2 **Vamos a iniciar la Plegaria eucarística oración de santificación y de acción de gracias. Hoy expresemos a nuestro Padre Dios nuestra acción de gracias, porque por la inmolación de Cristo, nuestra pascua, nacemos a la vida eterna.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 10, 25-26.34-35.44-48

Sexto domingo de pascua Ciclo B

En medio del discurso de Cefas, viene el Espíritu Santo y las personas que lo escuchan, empiezan a hablar en lenguas. Ante este hecho, el apóstol mandó bautizarlos. Este acontecimiento señala el inicio de la admisión de los gentiles a la Iglesia y el final de cualquier exclusivismo. Nuestra relación con las personas tiene que estar empapada por el amor cristiano, que supera las barreras y conduce a amar como Cristo lo hace con nosotros. Monición para el salmo responsorial Salmo 98 (97), 1.2-3ab.3cd-4

Monición de entrada** *La celebración de la eucaristía es una invitación que nos hace Dios Padre para derramar sobre nosotros las abundantes gracias del misterio pascual. Con la gracia de Dios, abramos nuestro corazón para que la Santísima Trinidad pueda obrar en cada uno de los participantes en la celebración eucarística y encuentre en nosotros una morada digna. **En esta celebración eucarística, ya a finales del tiempo pascual, Jesucristo resucitado nos recuerda que es necesario permanecer en el amor, porque el amor crea estrechos lazos entre Dios Padre, Jesucristo y nosotros. La misa es la expresión del amor que nos tiene Jesucristo. Dispongámonos para participar en la eucaristía con devoción y provecho. Monición para el Gloria Con el himno gozoso del Gloria cantemos la victoria de Jesucristo, Cordero de Dios, Hijo del Padre que quita el pecado del mundo. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios todopoderoso nos conceda celebrar con amorosa solicitud estos días alegres en honor del Señor resucitado, para que el misterio de la pascua nos transforme y se manifieste siempre en nuestra vida.

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En la lectura escuchamos la maravilla de la efusión del Espíritu Santo y la aceptación de esas personas para ingresar a la Iglesia por medio del bautismo. Por estos prodigios, cantamos a Dios un cántico nuevo, y proclamamos que el Señor revela a las naciones su justicia. Nota: Se puede tomar la segunda lectura correspondiente al séptimo domingo de pascua, por haberse trasladado la Ascensión para ese domingo. Monición para la segunda lectura Primera carta del apóstol san Juan 4, 7-10 La caridad viene de Dios, y quien ama ha nacido de Él. Escucharemos una de las frases más bellas y profundas que se encuentran en la Sagrada Escritura: "Dios es amor". El Padre manifiesta su amor al enviarnos a su Hijo como propiciación por nuestros pecados y para darnos vida por y en Él. Porque Dios nos amó primero, por eso nosotros podemos amar. O bien: Primera carta del apóstol san Juan 4, 11-16 Debemos responder al amor que Dios nos tiene, siendo caritativos unos a otros, porque en el hermano amamos a Dios. Es necesario que proclamemos con obras que Jesús es el Hijo de Dios, para que el Padre

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permanezca en nosotros y viceversa. Sólo podemos afirmar realmente que amamos a Dios, cuando amamos a nuestros hermanos. Nota: Se puede tomar el evangelio correspondiente al séptimo domingo de pascua, por haberse trasladado la Ascensión para ese domingo. Monición para el evangelio Juan 15, 9-17 El Señor mostró su caridad entregándose por nosotros. Seremos verdaderos amigos de Jesús, si nos amamos entre las personas. Cristo permanece en el amor del Padre, porque ha guardado los mandatos de Él. Jesús promete que lo que pidamos al Padre en su nombre, nos lo concederá. O bien:

• Para que los huérfanos y los niños abandonados encuentren un hogar que les ayude a desarrollarse y a llevar una vida digna de hijos de Dios. • Para que todas las personas sientan que Cristo las ama y permanezcan en la caridad, cumpliendo los mandamientos del Señor. • Para que todos los participantes en la eucaristía experimenten el gozo de estar con Jesucristo, y a través de la vida lo muestren a sus hermanos. Ministro: En el silencio del corazón hagamos nuestras peticiones más personales a nuestro Padre Dios. Mostremos nuestra unión a las peticiones que acaban de hacer nuestros hermanos, diciendo una vez más: R/. Padre bueno y misericordioso, óyenos.

Juan 17, llb-19 En su oración de despedida Jesús pide al Padre que proteja a sus discípulos. También a Dios que conserve a sus seguidores en una unidad tal, como la que existe entre el Padre y el Hijo: son uno. También ora para que los consagre, es decir, que los escoja para la misión. Esa misión puede originar persecuciones de distinto género: perder las amistades, desprecios, ofensas y calumnias. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos muy amados en Cristo resucitado, en este día del Señor oremos fervorosamente a nuestro Padre bueno y misericordioso para pedirle con fe y confianza por la Iglesia y las personas del mundo. Ministro: Oremos haciendo nuestras las peticiones que se nos propondrán, diciendo: PJ. Padre bueno y misericordioso, óyenos. • Para que todos los miembros de la Iglesia vivan generosamente los compromisos bautismales, renovados solemnemente en la vigilia pascual. • Para que las relaciones entre los países y los ciudadanos se guíen siempre por el amor cristiano, la justicia y la paz.

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Presidente: Padre, amante de todos, acabas de escuchar las fervientes súplicas de tus hijos a favor de la Iglesia y la humanidad, sabemos que las acogerás y las concederás, porque te las presenta tu Hijo Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Demos gracias a Dios, Padre de todos los pueblos con la Plegaria eucarística -oración de acción de gracias-, porque Cristo, verdadero Cordero pascual, con su resurrección, restauró nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **Hoy elevemos nuestra acción de gracias a Dios Padre de amor, porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, con su muerte, venció nuestra muerte. Prefacio de pascua 3 ***A1 proclamar la Plegaria eucarística demos gracias a Dios Padre de infinita bondad, porque el Señor con su eterna intercesión nos defiende ante el Padre. 155


Prefacio de pascua 4 ****En esta celebración eucarística demos hoy gracias a Dios Padre compasivo especialmente, porque todo lo que el pecado había destruido, lo renovó Jesucristo con su resurrección. Prefacio de pascua 5 *****A1 iniciar la Plegaria eucarística, demos hoy gracias a Dios autor de la vida, porque Jesucristo por la inmolación de su cuerpo en la cruz, es sacerdote, altar y víctima.

Sexto domingo de pascua Ciclo C

Monición de despedida La eucaristía con la que celebramos el día del Señor fue un tiempo de recogimiento y de paz espiritual, que ha de prolongarse durante toda la jornada. El Señor quiere acompañarlos con sus gracias y bendiciones en este día de descanso. Deseo que pasen un día muy feliz.

Monición de entrada** *Dios espera que participemos en la celebración eucarística con un corazón bien abierto, pues Él quiere bendecirnos, con toda clase de gracias espirituales, para hacernos cada vez más conformes a su imagen. Nuestro espíritu ha de prepararse para participar fructuosamente en la misa. *En este tiempo pascual, Dios nuestro Padre, por el infinito amor que nos tiene, nuevamente nos reúne en el día del Señor para celebrar jubilosamente la victoria de su Hijo resucitado. Dispongamos, pues, nuestro corazón para participar en la eucaristía de forma consciente, activa y piadosa, como respuesta de amor y gratitud a la invitación que nos hace Dios Padre. Monición para el Gloria Con el himno jubiloso del Gloria cantemos la victoria pascual de Jesucristo, quien atiende nuestra súplica y se compadece de nosotros. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios todopoderoso nos conceda celebrar, con amorosa solicitud, estos días de gozo en honor de la resurrección del Señor,

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para que el misterio de la pascua nos transforme y se manifieste siempre en nuestra vida.

O bien: Apocalipsis 22, 12-14.16-17.20

Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 15, 1-2.22-29 Guiados por el Espíritu Santo, presente en el gobierno de la Iglesia, los discípulos y presbíteros rompen con las antiguas normas de la ley y deciden no imponer a los gentiles más cargas que las necesarias y los exhortan a apartarse de las cosas que les han señalado antes. Hemos de estar atentos a las enseñanzas de la Iglesia y llevarlas a cabo para saber que vamos por el camino recto de la salvación.

Monición para el salmo responsorial Salmo 67 (66), 2-3.5.6.8 Con el salmo meditamos en la piedad que Dios nos tiene, en las bendiciones que derrama sobre nosotros y cómo gobierna con rectitud a todas las personas. Alabémoslo por las incesantes bendiciones que derrama sobre la humanidad. Nota: Se puede tomar la segunda lectura correspondiente al séptimo domingo de pascua, por haberse trasladado la Ascensión para ese domingo. Monición para la segunda lectura Apocalipsis 21, 10-14.22-23 En una visión san Juan logró distinguir la Jerusalén celestial, descrita aquí como una piedra preciosa finísima, de impresionante perfección y belleza. No hay templo, porque es el mismo Dios todopoderoso y Jesucristo, el Señor. La gloria del Padre ilumina la ciudad y el Cordero es su lámpara. Si guardamos los mandamientos, nuestros nombres estarán escritos en el libro de la vida, en el cielo.

La lectura tomada del libro del Apocalipsis renueva en nosotros la espera de la venida del Señor y promete que nos dará el agua de la vida. Jesucristo trae su salario para pagar al final de nuestra existencia, el propio trabajo. Estemos atentos a escuchar la voz de Jesús. Nota: Se puede tomar el evangelio correspondiente al séptimo domingo de pascua, por haberse trasladado la Ascensión para ese domingo. Monición para el evangelio Juan 14, 23-29 El amor mutuo de los discípulos es el que crea la relación personal con el Padre y con Jesús. Es la forma como Jesucristo permanecerá con los suyos después de su regreso al cielo. El magisterio del Señor en la tierra será reemplazado por el definitivo e invisible del Espíritu Santo. Acojamos la paz de Jesús y llevémosla a donde estemos y a quienes se relacionen con nosotros. O bien: Juan 17, 20-26 La oración en la que Cristo pide al Padre la unidad se extiende a los discípulos del Señor de todos los tiempos. Jesús ora por la Iglesia de los que han de creer en Él. El objeto de esta petición es que el mundo crea que Jesucristo fue enviado por el Padre. La oración de Jesucristo es un llamado, a cada uno de nosotros, a promover la unidad de la Iglesia mediante la mutua caridad de las personas. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos, en esta oración universal invoquemos desde lo íntimo de nuestro corazón la misericordia de Dios, para pedirle por las necesidades de la Iglesia y del mundo. Ministro: Presentemos nuestras intenciones a nuestro Padre del cielo, diciendo con fe y esperanza:

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R/. Padre bueno y misericordioso, escúchanos. • Por el Papa, los obispos, sacerdote y diáconos, para que el Espíritu Santo los colme con sus gracias a fin de que su servicio origine progreso espiritual de la Iglesia. • Por los jefes de las naciones, para que iluminados por la luz del Espíritu Santo, logren obtener que todos los ciudadanos disfruten de la verdadera justicia social. • Por los afligidos y los enfermos, para que el Espíritu Santo los fortalezca, y encuentren ayuda en el prójimo. • Por todas las personas, para que reciban y difundan por doquier la paz del Resucitado. • Por los aquí presentes, para que este sacramento los fortalezca en la fe, y den testimonio de ella con su manera recta de obrar. Ministro: En el silencio de nuestro corazón presentemos a nuestro Padre Dios nuestras necesidades más personales. Oremos por todas las intenciones que hicimos en silencio, diciendo: R/. Padre bueno y misericordioso, escúchanos. Presidente: Padre nuestro, te hemos pedido con fe por las necesidades espirituales y materiales de la Iglesia, del mundo y de nosotros mismos. Esperamos confiadamente que nuestras súplicas serán atendidas por ti, porque nos amas y porque te las presenta Jesucristo, nuestro hermano y mediador, El que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística *****

Prefacio de pascua 2 **Nuestra acción de gracias hoy a Dios todopoderoso, tiene como motivo especial que Cristo con su resurrección gloriosa, restableció nuestra vida. Prefacio de pascua 3 ***Demos gracias hoy a Dios Padre de misericordia especialmente, porque Cristo aunque sacrificado, está siempre vivo e intercede por nosotros. Prefacio de pascua 4 ****Demos hoy gracias a Dios todopoderoso y eterno, porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, ha restablecido la integridad de nuestra vida. Prefacio de pascua 5 *****En esta celebración de la eucaristía en tiempo pascual, demos gracias a Dios, fuente y autor de toda santidad especialmente, porque Cristo en la cruz llevó a plenitud los sacrificios de la antigua alianza. Monición de despedida Habiendo vivido en esta eucaristía el inmenso amor que nos tienen el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, debemos responder a él con la práctica sincera del mandamiento de la caridad, que ha de iluminar siempre y en todas las circunstancias de la vida. Deseo que en este día del Señor sientan de manera especial en su vida la presencia del amor increado.

Prefacio de pascua 1 *Vamos a iniciar el momento principal de la celebración de la eucaristía con la Plegaria eucarística. Hoy, al reconocer las grandezas del Señor, demos gracias a Dios nuestro Padre, porque Cristo, verdadero Cordero pascual, borró el pecado del mundo y restauró nuestra vida.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 16, 11-15

Lunes

La primera lectura nos relata brevemente la conversión de Lidia, una mujer vendedora de púrpura. El Señor abrió el corazón de ella para que escuchara con atención las palabras de Pablo. Como fruto de esto, la mujer creyó y fue bautizada con su familia. Enseguida invitó a Pablo y sus acompañantes a hospedarse en su casa. En la eucaristía el Padre renueva nuestra fe para que también nosotros adoremos al Dios verdadero.

Sexta semana de pascua Monición para el salmo responsorial Salmo 149, l-2.3-4.5-6a.9b Monición de entrada** *Debemos ser conscientes de que cada vez que venimos invitados por el Señor a participar en la eucaristía, las gracias recibidas en ella nos preparan para crecer en el amor, el mandamiento propio del católico. La caridad se hará presente aquí y ahora en esta celebración eucarística, puesto que allí se renueva el misterio pascual de quien dando su vida nos mostró su infinito amor para nuestra salvación. Participemos con devoción conscientemente en la celebración de la misa para que Dios nos conceda especiales gracias y bendiciones. **Nuestra fe se renueva en la celebración de la misa al escuchar la Palabra de Dios, al hacer la profesión de fe mediante la proclamación del Credo. En el tiempo pascual Dios reanima en nosotros, la esperanza en la resurrección del Señor, prenda de la nuestra que acontecerá después. Pidamos al Espíritu Santo que disponga nuestro ser para participar debidamente en esta celebración eucarística. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios misericordioso que la celebración del misterio pascual fructifique siempre en nosotros.

El salmo -con los cantos y danzas de victoria- nos lleva a meditar en el triunfo de Jesucristo sobre el mal. Dios nos ama, su gracia vence en nosotros. Por eso, nuestra vida ha de ser una continua alabanza al Padre. Monición para el evangelio Juan 15, 26-16, 4 El Espíritu de la verdad nos llevará a dar testimonio de Jesucristo. Él fortalece nuestra fe para afrontar las pruebas que se nos presentan. El testimonio que debemos dar de Jesús se muestra con la propia vida: rechazar siempre lo que va en contra del católico y cumplir todo lo que esto significa. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, el Espíritu Santo nos enseña a orar como le gusta a nuestro Padre del cielo, porque nosotros no sabemos hacerlo. Que Él nos inspire hoy y siempre las súplicas, que por medio de Jesucristo, elevaremos con fe a nuestro Padre misericordioso. Ministro: Supliquemos con fe viva y esperanza, diciendo: PJ. Padre rico en misericordia, óyenos. • Para que la Iglesia instruida por el Espíritu Santo sea fiel en su misión evangelizadora.

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• Para que los gobernantes, guiados por las enseñanzas del Evangelio, sepan solucionar los problemas morales y sociales de sus países. • Para que los enfermos encuentren alivio a sus penas en la esperanza cristiana y en la ayuda de los médicos y enfermeras. • Para que los católicos fortalecidos con la fuerza del Espíritu Santo sean siempre testigos de Cristo. • Para que quienes hoy invitados por Dios se encuentran celebrando la eucaristía, sean auténticos mensajeros de la paz y del amor cristiano. Ministro: Con fe y en silencio manifestemos a Dios Padre nuestras súplicas personales. Presentemos a Dios las peticiones hechas en silencio por todos, diciendo una vez más: R/. Padre rico en misericordia, óyenos. Presidente: Con fe hicimos a nuestro Padre esta oración universal, porque somos solidarios con las necesidades que padecen la Iglesia y la humanidad. Tenemos plena confianza de que será escuchada por Dios, porque se la presenta Jesucristo, nuestro hermano y mediador, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1

Prefacio de pascua 3 ***En todo tiempo debemos dar gracias a Dios, pero principalmente cuando celebramos a Cristo, inmolado como nuestra pascua. Por eso, en esta celebración eucarística daremos gracias a Dios, fuerza de quienes esperan en El, porque tenemos el eterno intercesor, Jesucristo resucitado. Prefacio de pascua 4 ****Unidos a la Iglesia que desborda de alegría con la abundante efusión de gozo pascual, demos gracias al Dios todopoderoso y de misericordia, porque Cristo destruyó el pecado del mundo. Prefacio de pascua 5 *****Demos gracias a Dios nuestro Padre, porque Cristo con su gloriosa resurrección aparece ante el mundo como sacerdote, altar y víctima. Monición de despedida Jesús se hizo presente entre nosotros de una manera especial en la eucaristía que está terminando para concedernos las gracias especiales del tiempo pascual. Esas gracias nos invitan a que nosotros seamos presencia del Señor en medio de las personas. Por eso, nuestro modo de proceder ha de mostrar amor, comprensión y cariño por todos. Deseo que la paz y el amor de Jesucristo habiten hoy y siempre en sus vidas y que Él los haga muy felices.

*En medio del gozo pascual demos hoy gracias al Dios de clemencia, porque Cristo con su resurrección borró el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **En medio de la copiosa alegría pascual, demos especiales gracias Dios dador de todos los bienes, porque por la resurrección de Cristo, nacemos a la vida eterna.

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dia, quien es bautizado junto con su familia. En agradecimiento invitan a Pablo y a Silas a comer en su casa y celebran una fiesta familiar. Nuevamente vemos cómo la fe se manifiesta en obras de caridad. Monición para el salmo responsorial Salmo 138 (137), l-2a 2bc-3. 7c-8

Martes Sexta semana de pascua

Ante la maravillosa intervención salvífica corporal y espiritual que Dios realiza a favor de Pablo, Silas, el guardia y su familia, respondemos a la lectura anterior con un salmo de acción de gracias. La eucaristía es una acción de gracias que nos prepara para agradecer al Padre la misericordia que tiene con nosotros, también a quienes nos ayudan y sirven.

Monición de entrada** *D¡os nuestro Padre nos concede hoy un tiempo especial para que, en medio de tantas obligaciones diarias que a veces nos agotan y "secan" nuestra vida espiritual, logremos estar con el Señor. Aprovechemos, pues, la celebración eucarística participando en ella consciente, activa y piadosamente para recibir las gracias del misterio de la pascua, que estamos celebrando especialmente en estos días. **La celebración de la eucaristía ha de llenarnos de alegría espiritual, porque con la salvación que Jesucristo nos alcanzó con su pasión, muerte, resurrección y ascensión gloriosas, renueva la vida de quienes participan en la misa con el corazón bien dispuesto. El gozo pascual vivido en esta cena, ha de colmar existencia de manera que se dé a conocer el gozo que produce ser discípulos de Cristo resucitado. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios omnipotente y misericordioso que realmente tengamos parte en la resurrección de Cristo. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 16, 22-34

Monición para el evangelio Juan 16, 5-11 Jesús es consciente de la tristeza de los apóstoles porque les ha dicho que tendrá que ausentarse. Ellos no han comprendido lo importante que es su regreso al Padre, quien le concederá la gloria por la obra de salvación que realizó. El Espíritu Santo será quien continúe la misión de Jesús en la tierra. Nuevamente Jesucristo promete enviar el Paráclito. En los momentos de oscuridad y de alegría Él acompaña y aconseja.

Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos en Cristo Jesús, acudamos a la bondad y misericordia de nuestro Padre para pedirle que escuche las plegarias que vamos a hacerle, nacidas de nuestro corazón al descubrir tantas necesidades en el mundo. Ministro: Confiados en la bondad de nuestro Padre, elevemos nuestras súplicas, diciendo: R/. Padre todopoderoso y eterno, escúchanos. • Para que en todos los católicos madure la fe y se fortalezca, y la Iglesia sea instrumento de la paz de Cristo.

Mientras Pablo y Silas oraban cantando, Dios interviene de manera maravillosa: los salva del peligro. Ellos explican la Palabra al guar166

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• Para que los gobernantes de las naciones administren con sabiduría y rectitud las naciones y promulguen en ellas la paz auténtica. • Para que libre al mundo del hambre, la enfermedad y la guerra. • Para que venga a todos los católicos el Espíritu Santo y los fortalezca en el seguimiento de Cristo. • Para que la eucaristía celebrada conscientemente y con amor, transforme a todos los participantes en testigos del Evangelio y en portadores de la paz. Ministro: Elevemos nuestro corazón para hacer nuestras peticiones más peculiares. Presentemos a nuestro Padre las súplicas que hicimos en silencio, diciendo:

Prefacio de pascua 3 ***Presentemos con la Plegaria eucarística nuestra acción de gracias a Dios, porque Cristo resucitado ya no vuelve a morir e intercede por nosotros ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Demos gracias a Dios Padre bondadoso, porque Cristo destruyó la antigua situación de pecado y renovó todo lo caído. Prefacio de pascua 5 *****Unidos a Jesucristo con la Plegaria eucarística, demos gracias a Dios Padre, porque por la inmolación de Cristo en la cruz, llevó a plenitud todos los sacrificios de la antigua alianza.

PJ. Padre todopoderoso y eterno, escúchanos. Presidente: Nuestro Padre del cielo siempre está atento a las necesidades de sus hijos. Con esta confianza acudimos hoy a Él para presentarle nuestras súplicas a favor de la Iglesia y el mundo. Conscientes de la providencia que tiene sobre sus criaturas, podemos confiar en que las escuchará, porque se las presenta su Hijo amado Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística *****

Monición de despedida Por la participación en la eucaristía que está terminando, fuimos purificados con la Palabra de Dios y con el cuerpo y sangre de Cristo. La misa nos ha renovado espiritualmente. Por lo tanto, nuestras obras han de ser dianas de quienes son hijos de Dios, y como Él es amor, los frutos de sus hijos tienen como característica el servicio de la caridad. Deseo que el amor del Padre los acompañe siempre y los colme de alegría pascual.

Prefacio de pascua 1 *Demos gracias a nuestro Padre Dios, porque Cristo, nuestro Cordero pascual, borró el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **Por medio de la Plegaria eucarística demos gracias a Dios, Padre de las luces, porque por la inmolación de Cristo, los hijos de la luz, nacen a la vida eterna.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 17, 15.22; 8, 1

Miércoles

San Pablo se dirige a los atenienses con un discurso bien preparado, y los evangeliza sobre el verdadero Dios y su obra. A pesar de las dificultades, el discurso de Pablo no fue totalmente inútil, pues algunos abrazaron la fe. En el mundo en el que vivimos, el discurso de Pablo nos hace reflexionar sobre el conocimiento que tenemos de Dios y el aprecio de los valores sobrenaturales. ¿Estamos secularizados?

Sexta semana de pascua Monición para el salmo responsorial Salmo 148, 1-2.11-I2ab.l2c-I4a.l4bcd Monición de entrada** *La eucaristía es un llamado a la conversión. Participar en la misa consciente y activamente es estar inmersos en el misterio de reconciliación de Jesucristo. Él, con la sangre que derramó en la cruz, puso en paz todas las cosas y nos reconcilió con su Padre. Por eso, la participación en la celebración eucarística debe crear en nosotros un deseo fervoroso dé continua conversión, especialmente en este tiempo de pascua. **Jesucristo resucitado está presente en la eucaristía, y en este tiempo pascual derrama su paz sobre cada uno de los participantes en la celebración eucarística. Hoy, al hacerse nuevamente presente la renovación del misterio pascual en la misa, Jesucristo irá disponiendo el corazón para que reciban la paz y la transmitan a los hermanos. Monición para la oración colecta Pidamos a nuestro Padre que así como ahora celebramos en la fe la Resurrección de Jesucristo, cuando Él vuelva nos alegremos con todos los santos.

El salmo invita a la creación entera a reconocer que el cielo y la tierra están llenos de la gloria de Dios. ¿Cuando contemplamos la creación, descubrimos la hermosura que ella contiene y que todo procede de Dios? Monición para el evangelio Juan 16, 12-15 El Señor nos enseña cuál será la obra que el Espíritu de la verdad hará en nosotros. Él nos llevará a profundizar en la enseñanza y la persona de Jesús, en los acontecimientos de su misterio pascual. Todo esto se entenderá mejor con la acción iluminadora del Espíritu Santo. Pero hemos de saber claramente que las enseñanzas de Cristo y las del Paráclito no son distintas. El Espíritu Santo glorificará a Jesucristo. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos muy amados en el Señor resucitado, hoy acudimos a nuestro Padre lleno de amor para presentarle nuestras peticiones a favor de todas las personas y las necesidades espirituales y temporales de la Iglesia y el mundo. Ministro: Elevemos a Dios nuestras peticiones con la plena confianza de que serán escuchadas, diciendo: PJ. Padre, Señor nuestro, óyenos.

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• Para que haya abundantes obreros en la Iglesia, mies del Señor. • Para que todas las personas empleen rectamente los recursos naturales, regalo que Dios concede para beneficio de todos. • Para que los enfermos recuperen prontamente la salud y restablecidos, sean la alegría de sus familiares. • Para que el Espíritu Santo guíe a todos los católicos a conocer mejor a Jesucristo y les enseñe a glorificarlo. • Para que todos los miembros de esta asamblea eucarística obren en todo según el Evangelio. Ministro: En silencio hagamos las peticiones que llevamos en el corazón. Roguemos a nuestro Padre que oiga las peticiones que acabamos de presentarle, diciendo:

Prefacio de pascua 3 ***Hoy demos gracias a Dios Padre nuestro especialmente, porque Cristo resucitado no cesa de ofrecerse por nosotros ante su Padre y defendernos. Prefacio de pascua 4 ****Hoy demos gracias muy especiales al Dios de infinita misericordia, porque Cristo resucitado renovó todo lo que estaba muerto por el pecado. Prefacio de pascua 5 *****Hoy demos gracias a Dios Padre de todos los pueblos, porque Cristo por su entrega en sacrificio al Padre, es nuestro sumo sacerdote.

R/. Padre, Señor nuestro, óyenos. Presidente: Dios Padre, rico en misericordia, estamos plenamente seguros de que nuestras súplicas serán atendidas, y también porque para presentártelas, gozamos de la mediación de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.

Monición de despedida La eucaristía reforzó nuestras fuerzas espirituales de manera que seamos capaces de evangelizador y proclamar que Jesucristo resucitó y vive entre nosotros. Deseo que el Señor los bendiga y los proteja hoy y todos los días de sus vidas.

Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Hoy demos gracias al Dios que da la vida, porque Cristo resucitando, restauró nuestra existencia. Prefacio de pascua 2 **Demos gracias al Dios de todo consuelo porque por Cristo, inmolado como nuestra pascua, las puertas del reino de los cielos se abren a los fieles.

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mesianismo de Jesús. Él siente el rechazo y hace lo mismo que el Señor les dijo a los discípulos: sacude el polvo de los zapatos y se declara inocente de que no acepten la Palabra. Jesús nos exige hoy una posición clara y decidida con respecto a Él y a su enseñanza.

Monición para el salmo responsorial

Jueves Sexta semana de pascua

Monición de entrada** *E1 cristiano es otro Cristo y la eucaristía con las gracias que brotan del misterio pascual del Señor, hace que crezcamos y nos configuremos en la vida de Jesucristo. Con la ayuda de la gracia, dispongamos nuestro corazón para participar activamente y con devoción en la celebración eucarística. **La pascua es tiempo de esperanza, porque Jesucristo resucitado hace más viva la confianza de nuestra resurrección futura y definitiva. Jesús nos concede las gracias de su pascua por medio de la participación consciente, activa y plena en la eucaristía. Acojamos las inspiraciones del Espíritu Santo, ya que El nos quiere guiar en este encuentro con Cristo resucitado. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios Padre que así como nos hizo partícipes de la redención, también conceda alegrarnos eternamente de la resurrección del Señor. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 18, 1-8 Pablo predicaba todos los sábados en la sinagoga, procurando la conversión de los judíos y griegos. El tema de su predicación era el 174

Salmo 98 (97), 1.2-3ab.3cd-4 El salmo es un himno de alabanza a Dios porque da a conocer sus maravillas. Las conversiones que Él hace por medio de la predicación de san Pablo son maravillas que nos invitan a nosotros y a toda la creación a cantar a Dios un cántico nuevo. Nuestra vida ha de ser una salmodia de alabanza por las maravillas que el Padre realiza diariamente en cada uno de nosotros. Monición para el evangelio Juan 16, 16-20 Nuevamente Cristo nos enseña algo que es frecuente en la Sagrada Escritura, pero que para nosotros es difícil comprender y aceptar. Se trata del ritmo pascual que consiste en que de la tristeza brota la alegría. Los apóstoles se sienten desconsolados en la pasión y en la muerte de Jesucristo, pero el gozo definitivo retornará en la resurrección. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, todos somos corresponsables de que el plan salvífico de Dios se realice en el mundo. Oremos, pues, con fe a nuestro Padre para manifestarle el deseo de cooperar con su designio de salvación. Ministro: Oremos con fe y confiadamente, diciendo: RI. Padre, escúchanos. • Por todos los católicos, para que escuchen la Palabra de Dios, la hagan vida en su corazón y la practiquen en todas las circunstancias de la existencia. • Por todas las naciones, para que reúnan sus esfuerzos para conseguir la paz, que es fruto de la justicia y del amor. 175


Prefacio de pascua 4

• Por los enfermos, los afligidos, ancianos que se encuentran tristes y solos, por todos los que sufren para que reciban la ayuda y el cariño necesarios. • Por todas las personas, para que la resurrección del Señor sea continuo origen de gozo espiritual.

****Demos gracias a Dios todopoderoso, porque en Cristo resucitado se ha restablecido la integridad de nuestra vida.

• Por todos los participantes en esta celebración eucarística, para que su encuentro personal con el Señor resucitado los motive activamente a vivir más conforme con el Evangelio.

*****Demos gracias al Dios fuente de toda verdad en esta celebración eucarística, porque por la inmolación de su cuerpo en la cruz, Cristo llevó a plenitud los sacrificios de la antigua alianza.

Ministro: Desde el silencio del corazón elevemos a nuestro Padre las peticiones más personales. Pidamos también por las necesidades de nuestros hermanos, diciendo: R/. Padre, escúchanos. Presidente: Hemos acudido con segura esperanza a Dios nuestro Padre para implorar de su misericordia la reparación de las necesidades de la Iglesia y el mundo. El Dios bueno las atenderá porque nos ama y se las presenta su Hijo amado, Jesucristo, El que vive y reina por los siglos de los siglos.

Prefacio de pascua 5

Monición de despedida Si no amamos de verdad a nuestros hermanos, nuestro seguimiento a Jesucristo es falso. Deseo que, con la gracia de Dios, durante este día sean personas amables y atentas. Que el Padre del amor y de la paz los acompañe hoy y siempre.

RA Amén.

Monición para la Plegaria eucarística ***** Prefacio de pascua 1 *Por mediación de Jesucristo demos gracias al Dios, fuente de vida, porque Cristo muriendo, destruyó nuestra muerte, y resucitando, restauró nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística demos gracias a Dios todopoderoso porque por la gloriosa resurrección de Cristo nacemos a la vida eterna. Prefacio de pascua 3 ***Hoy demos gracias al Dios y Señor nuestro, porque Cristo resucitado no cesa de interceder por nosotros.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 18, 9-18

Viernes

En una visión nocturna Dios le dice a Pablo que no tema. Como la mies es muy abundante en Corinto, el apóstol permanece año y medio en la ciudad predicando la Palabra. Los judíos nuevamente lo calumnian y lo persiguen. Debemos estar dispuestos a sufrir en defensa del Evangelio. El Espíritu Santo nos enseñará qué hemos de decir y nos dará las fuerzas para no desfallecer.

Sexta semana de pascua Monición para el salmo responsorial Salmo 47 (46), 2-3.4-5.6-7 Monición de entrada** ""Invitados por Dios nuestro Padre para participar devota y activamente en esta celebración eucarística, proclamaremos nuestra fe en la resurrección de Jesucristo, y el Señor nos comunicará las gracias de su Espíritu. Iniciemos, pues, la misa teniendo presente que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo van a actuar en cada uno de nosotros, según las disposiciones de nuestro corazón. **¡Qué bueno que entendiéramos que la eucaristía es un momento privilegiado de nuestro día! Es un espacio singular que nos concede el Padre para entrar en contacto con el Señor, especialmente por medio de su Palabra y por la participación en el pan de vida. Abramos nuestro corazón a las inspiraciones del Espíritu Santo para vivir mejor la eucaristía y obtener sus frutos. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios que todas las personas alcancen la plenitud de la adopción filial.

El salmo es un himno a Dios por la victoria. Jesucristo asciende triunfante a los cielos. Con este salmo meditamos en la obra que el Padre le encomendó a Pablo, pues evangelizará a quienes Él escogió como heredad suya. Monición para el evangelio Juan 16, 20-23a Con el bello ejemplo de cómo la mujer sufre cuando está dando a luz y se llena de alegría cuando nace el bebé, Jesús explica a los apóstoles las dificultades que pasarán, y cómo momentos tristes se transforman en alegría. Acontecerán situaciones en las que el gozo no será interrumpido, nadie podrá quitar el júbilo a los apóstoles, ni a nosotros. Después del desconsuelo que sobreviene con la peregrinación en el mundo, llegará el sosiego eterno en la casa del Padre. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos muy amados en Cristo Jesús, conscientes de nuestra condición de hijos de Dios, acudamos a Él para manifestarle las necesidades que tiene la humanidad. Ministro: Supliquemos con fe viva la misericordia de Dios, diciendo: R/. Padre amante de los hombres, escúchanos. • Para que todos los católicos crezcan en el amor a Jesucristo y a la Iglesia.

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• Para que en la sociedad se superen las injusticias. • Para que los que sufren encuentren ayuda en Dios y en sus hermanos. • Para que el Señor convierta nuestras tristezas en alegría espiritual. • Para que los participantes en esta celebración eucarística vivan el mandamiento del amor. Ministro: Desde lo más íntimo de nuestro ser hagamos a Dios nuestras peticiones más privadas. Oremos también por las intenciones que acabamos de hacer en silencio, diciendo: R/. Padre amante de los hombres, escúchanos. Presidente: Dios bueno, tú siempre miras con bondad a tus hijos y les escuchas sus peticiones. Estamos ciertos de que nos concederás las súplicas que te hicimos por las necesidades de la Iglesia y del mundo, porque ellas están orientadas a la extensión de tu reino y te las presentamos por medio de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística *****

Prefacio de pascua 3 ***Cuando en este tiempo pascual celebramos a Cristo inmolado como nuestra pascua, demos gracias especialmente al Padre justo y misericordioso, porque Jesucristo aunque sacrificado está siempre vivo. Prefacio de pascua 4 ****A1 llegar al momento central de la eucaristía con la Plegaria eucarística, demos hoy gracias especiales al Padre de infinita bondad, porque Cristo, renovó todo lo que el pecado había dañado. Prefacio de pascua 5 *****La Plegaria eucarística es el punto central de la celebración de la eucaristía. Es una oración de acción de gracias a Dios por algún motivo especial de la obra de salvación. Hoy demos gracias al Padre bueno, porque Cristo con su triunfo pascual es sacerdote, altar y víctima. Monición de despedida La vida de todos los que han participado en esta eucaristía ha de ser un claro testimonio de amor a Dios y de servicio a los hermanos. Deseo que Jesucristo resucitado los consuele en todas las circunstancias de la vida y les conceda su paz y el gozo pascual.

Prefacio de pascua 1 *Con la Plegaria eucarística -unidos a Jesucristo nuestro mediador- demos hoy gracias a Dios Padre celestial, porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, borró el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **Con la Plegaria eucarística -oración de acción de gracias y de santificación— hoy demos gracias a Dios todopoderoso, porque Cristo con su muerte, venció nuestra muerte, y con su gloriosa resurrección, restableció nuestra vida.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 18, 23-28

Sábado Sexta semana de pascua

Pablo inicia otro viaje misional y en él va animando a los discípulos. En Efeso se encuentra con Apolo, una persona elocuente y versada en la Sagrada Escritura. Él será ministro del apóstol en el anuncio de la Buena Nueva. Sin embargo, necesitaba más instrucción con respecto "al camino del Señor". Priscila y Aquila se encargan de enseñarle. Es urgente y necesario que todas las personas asuman el compromiso de predicar la palabra de Dios. Monición para el salmo responsorial Salmo 47 (46), 2-3.8-9.10

Monición de entrada** *Participar en la eucaristía es una profesión de nuestra fe en la obra salvífica de Cristo. El Señor resucitado nos comunica las gracias de su resurrección: paz, gozo, consuelo espiritual... Participemos, pues, en esta celebración eucarística con devoción y activamente dando las respuestas que nos corresponden, orando en silencio en los momentos determinados y cantando. **En la eucaristía el plan salvífico de Dios -que Cristo realizó plenamente con su pasión, muerte, resurrección y ascensión gloriosas- se renueva en esta celebración litúrgica. El Espíritu Santo irá aclarando en nosotros las exigencias del plan salvífico, y con la participación activa y consciente en la misa, nos fortalecerá para llevarlo a cabo en nuestra vida.

El salmo lo aplica la liturgia a la ascensión del Señor. Este hecho salvífico produce alegría: batir de palmas y aclamaciones, porque Jesucristo reina sobre el cosmos. Vemos que con la predicación de san Pablo, Dios extiende su reinado a las naciones. Monición para el evangelio Juan 16, 23b-28 Ahora los discípulos pueden dirigirse directamente al Padre, porque están en Jesucristo. El gozo del que habla el Señor es la consecuencia de la oración hecha "en Cristo". El evangelio hoy nos da a conocer un profundo misterio de Jesús: su preexistencia -salí del Padre- y por su encarnación viene al mundo. Su muerte -dejo el mundo- y su ascensión -vuelvo al Padre-. Nuestra oración ha de ser tal, que siempre le agrade a Dios.

Monición para la oración colecta Pidamos a nuestro Padre Dios que siempre nos instruya en la práctica de las buenas obras para que procurando hacer siempre lo mejor, vivamos plenamente la gracia del misterio pascual.

Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, oremos a nuestro Padre celestial por la salvación de todas las personas y por nuestras propias necesidades. Ministro: Invoquemos la misericordia del Dios del cielo y la tierra, diciendo: PJ. Padre misericordioso, escúchanos.

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• Para que la vida de los católicos sea evangelizadora. • Para que desaparezcan del mundo toda clase de injusticias e inmoralidades. • Para que las personas compartan generosamente lo que tienen con los necesitados. • Para que el Espíritu Santo enseñe a todos a pedir en nombre de Jesucristo. • Para que los participantes en la eucaristía recuerden su condición de peregrinos y, con la gracia de Dios, se preparen cada día mejor para llegar al cielo. Ministro: En silencio expongamos al Padre celestial nuestras propias peticiones. Presentemos a Dios Padre misericordioso como si fueran nuestras, las peticiones de nuestros hermanos, diciendo una vez más: PJ. Padre misericordioso, escúchanos. Presidente: Dios, Padre santo, te presentamos nuestras peticiones por la Iglesia y el mundo, todas ellas han salido de nuestro corazón. Sabemos que las atenderás, porque las presentamos a ti por medio de tu Hijo amado, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística *****

Prefacio de pascua 3 ***E1 tiempo pascual es una época de gozo y acción de gracias a Dios por la resurrección de Jesucristo. Por eso, hoy demos gracias a Dios, Padre santo, porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, no cesa de ofrecerse por nosotros y de interceder ante el Padre. Prefacio de pascua 4 ****Cuando en este tiempo pascual celebramos con particular solemnidad a Cristo inmolado como nuestra pascua, demos gracias al Dios y Señor nuestro, porque en Él se ha restablecido la integridad de nuestra vida. Prefacio de pascua 5 *****Demos gracias al Padre de infinita clemencia, porque por nuestra salvación Cristo apareció ante el mundo como sacerdote, altar y víctima. Monición de despedida La participación consciente en la celebración de la eucaristía ha de crear en todos y cada uno de los fieles el sentido "misionero", es decir, ser enviados a ser testigos del Resucitado, haciéndolo presente mediante el testimonio de auténticos católicos. Deseo que tengan una jornada feliz y exitosa. Que el Señor los bendiga abundantemente.

Prefacio de pascua 1 *En medio de la efusión del gozo pascual que estamos viviendo, demos gracias al Dios de amor, porque Cristo resucitando, restableció nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **Con el mundo entero que desborda de alegría pascual, demos hoy gracias a Dios Padre, Señor de cielo y tierra, porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, en su gloriosa resurrección, restableció nuestra vida.

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Monición para la oración colecta** *Pidamos a nuestro Padre del cielo llenarnos de santa alegría y esperar confiadamente entrar en el cielo, donde nos precedió nuestra cabeza, Cristo glorioso. O bien:

Séptimo domingo de pascua La ascensión del Señor Ciclo A Monición de entrada** *A1 celebrar el misterio de la ascensión del Señor, nos alegramos con su triunfo, puesto que regresó al Padre para sentarse a su derecha como reconocimiento de la aceptación plena de la obra salvífica que Dios le había encomendado a Cristo. Dispongamos nuestro espíritu para recibir en esta celebración eucarística las bendiciones y gracias propias del misterio de la ascensión, que Jesucristo derramará abundantemente en nosotros. **La ascensión del Señor es un motivo de consuelo y esperanza para quienes peregrinamos en el mundo con el deseo ardiente de llegar allá, donde se encuentra Jesucristo. En la medida en que dispongamos nuestro corazón, el Señor nos concederá en esta acción litúrgica las gracias y bendiciones que Él derramó cuando subió al cielo. Monición para el Gloria Con el himno jubiloso y alegre del Gloria cantemos la victoria de Jesucristo, que está sentado a la derecha del Padre.

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**Pidamos a Dios todopoderoso nos conceda que quienes creemos que Jesucristo subió hoy al cielo, tengamos nuestra mente puesta en los bienes celestiales. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 1, 1-11 La ascensión es la conclusión de la obra de Cristo en la tierra y el triunfo definitivo y universal. Los discípulos continúan con las ideas de un reino glorioso. La respuesta del Señor los orienta acerca de cómo ser sus testigos hasta los confines del mundo; para este propósito, serán fortalecidos por el Espíritu Santo. Monición para el salmo responsorial Salmo 47 (46), 2-3.6-7.8-9 Con las expresiones que contiene el salmo, meditamos en el misterio de la ascensión del Señor, nos asociamos a las aclamaciones gozosas de las personas como una forma de expresar nuestro júbilo por el triunfo de Cristo, y nos unimos a la procesión presidida por Jesús de llevarnos a la casa del Padre. Monición para la segunda lectura Efesios 1, 17-23 El pasaje de la Carta a los Efesios trata del triunfo y de la supremacía de Cristo con una amplitud ilimitada. Jesús está sentado a la derecha del Padre, expresión que significa igualdad con el Padre, y superioridad sobre cualquier criatura. San Pablo habla de la necesidad que tenemos de que la gracia de la sabiduría y la revelación guíen nuestro corazón para avanzar en el conocimiento de Dios.

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Monición para el evangelio Mateo 28, 16-20 Como Jesucristo tiene todo poder en el cielo y en la tierra, envía a los apóstoles a evangelizar a todas las personas, a bautizarlas y a enseñarles a cumplir todo lo que el Señor mandó. Esta misión se encomienda también a la Iglesia de todos los tiempos. Tengamos presente que Jesús está acompañándonos en nuestra existencia y que para tener vida necesitamos ser sus seguidores, cumpliendo el Evangelio. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos, conscientes de que el Señor está sentado a la diestra del Padre y que intercede por su Iglesia, oremos con mucha fe al Padre de nuestro Señor Jesucristo para pedirle por las necesidades de la Iglesia y de la humanidad. Ministro: Respondamos a las diversas peticiones, diciendo. BJ. Padre fiel y misericordioso, escúchanos. • Para que la Iglesia iluminada y fortalecida por el Espíritu Santo trabaje con mayor empeño en la nueva evangelización. • Para que la paz del Resucitado viva en los corazones de todas las personas. • Para que los enfermos y todos los que sufren en el alma o el cuerpo, reciban la fortaleza del Espíritu Santo y la ayuda del prójimo. • Para que todas las personas experimenten la presencia del Señor en su existencia. • Para que todos los miembros de esta asamblea eucarística sean conscientes y cumplan el deber evangelizador que tienen desde que fueron bautizados.

Presidente: A Dios Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien exaltó a su Hijo sentándolo a su diestra en el cielo, le hemos presentado nuestras plegarias por las necesidades de la Iglesia y la humanidad. Estamos seguros de que las escuchará porque se las presentamos por medio de su Hijo amado, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ** Prefacio de ascensión 1 *Con la Plegaria eucarística llegamos al momento central de la eucaristía. Por medio de Jesucristo, quien subió al cielo, demos gracias a Dios Padre, porque podemos confiar en que lo seguiremos a donde ya el Señor nos precede. Prefacio de ascensión 2 **La Plegaria eucarística es el punto central y el momento superior de la eucaristía. Con esta oración demos gracias a nuestro Padre celestial, porque Jesucristo fue elevado al cielo para hacernos compartir su divinidad. Monición de despedida Al terminar la eucaristía, celebrada para vivir con gozo la ascensión del Señor, llevemos a todas las personas la esperanza de que un día podremos estar con Jesucristo en el cielo. Deseo que el Señor que está sentado a la diestra del Padre los bendiga y los acompañe con su gozo y con su paz. Que pasen un domingo muy feliz en el descanso del hogar.

Ministro: Con la esperanza cierta de ser oídos por nuestro Padre del cielo, hagamos en el silencio de nuestro corazón las peticiones más personales. Mostremos nuestro interés por las peticiones de nuestros hermanos, diciendo: RJ. Padre fiel y misericordioso, escúchanos. 188

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Monición para la oración colecta** *Pidamos a nuestro Padre del cielo alegrarnos con piadosa acción de gracias, porque por la ascensión del Señor al cielo, tenemos la esperanza de llegar donde ya nos precede nuestra cabeza, Cristo glorioso. O bien:

Séptimo domingo de pascua

**Pidamos a Dios todopoderoso que, como creemos que el Redentor subió hoy a los cielos, nuestra mente esté fija en los bienes celestiales.

La ascensión del Señor Ciclo B Monición de entrada** *En la ascensión, Jesucristo nos manifiesta su alegría por haber cumplido con amor el designio de su Padre. Compartamos con el Señor este gozo por la conclusión de su misterio pascual. El triunfo de Jesús también es el nuestro, pues nuestra naturaleza humana está exaltada con Cristo en el cielo. Dispongamos, pues, nuestro corazón para celebrar jubilosos su victoria y recibir las gracias especiales que brotan del misterio de la ascensión, participando activa y conscientemente en esta celebración eucarística. Nos reunimos hoy como parte de la Iglesia universal para celebrar la solemnidad de la ascención del Señor, con el sacrificio eucarístico de Cristo, que se renueva hoy en este altar, para la salvación de todos. El Señor quiere derramar, en la eucaristía, sobre el corazón de los participantes bien dispuestos, las gracias especiales del misterio de la ascensión. Monición para el Gloria Con el himno festivo y gozoso del Gloria cantemos la victoria de Jesucristo, a quien el Padre exaltó al sentarlo a su derecha y se compadece de nosotros.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 1, 1-11 El misterio de la ascensión marca la conclusión de la obra del Señor en nuestra tierra, su triunfo definitivo y universal. Los discípulos aún no logran borrar las ideas de un reino glorioso. A esa concepción Jesucristo responde indicándoles la misión: los apóstoles serán sus testigos en todas las naciones, con la fortaleza del Espíritu Santo. Nuestra existencia vivida según el Evangelio irá formando nuestro tesoro en el cielo, mientras esperamos la venida gloriosa de Jesucristo. Monición para el salmo responsorial Salmo 47 (46), 2-3.6-7.8-9 El contenido espiritual del salmo nos permite meditar en el misterio de la ascensión del Señor; nos invita a unirnos a la alegría de todas las naciones y al son de los instrumentos musicales para manifestar el júbilo por el triunfo del Señor. Monición para la segunda lectura Efesios 1, 17-23 El apóstol Pablo suplica a Dios que ilumine nuestro corazón para que conozcamos la esperanza a la que nos llama y la riqueza de gloria, es decir, los dones naturales y sobrenaturales que Dios concede ahora y en la eternidad, a quienes están en su amistad, y también la grandeza del poder de El que actúa en nosotros, el mismo poder que empleó para resucitar a Cristo y sentarlo a su derecha.

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O bien:

é

Efesios 4, 1-13 (lectura breve: Efesios 4, 1-7.11-13) San Pablo exhorta a la unidad y a que los cristianos se comporten como llamados de Dios. Recomienda a sus fieles que practiquen las virtudes que contribuyen a mantener la unidad en el corazón de las personas. El apóstol también se refiere a la ascensión -en la que Cristo toma posesión del cosmos- y a la efusión del Espíritu Santo. En las cartas de Pablo encontramos, con frecuencia, que son llamados santos a los fieles de la Iglesia. Este apelativo es un compromiso para todos los bautizados.

• Para que el Padre bendiga los esfuerzos de los gobernantes de establecer la paz y la justicia en sus naciones. • Para que Dios conceda la salud a los enfermos y el consuelo a los afligidos. • Para que el Padre aumente la fe de todos los católicos y les conceda la salvación. • Para que Dios haga de los participantes en esta celebración de la eucaristía fíeles y valientes testigos de la fe. Ministro: En el silencio de nuestro corazón presentemos a Dios nuestras necesidades más especiales. Oremos por las peticiones de nuestros hermanos, diciendo:

Monición para el evangelio Marcos 16, 15-20 San Marcos narra brevemente la ascensión de Cristo como un volver junto al Padre, para poseer la misma gloria y dignidad de Dios. Este misterio es presentado en perspectiva teológica con la que se quiere significar el triunfo de Jesús sobre toda la creación. Después de este acontecimiento, los apóstoles se encaminan a la tarea evangelizadora. En ese trabajo apostólico sintieron la acción del Resucitado. Nuestra vida ha de ser una proclamación viviente del Evangelio. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos muy amados en Jesucristo, en este día jubiloso de la ascensión del Señor, unámonos en ferviente súplica por las necesidades del mundo. Ministro: Oremos con fervor por las intenciones que se nos van a proponer, diciendo: R/. Padre santo, óyenos. • Para que Dios haga crecer en la Iglesia el entusiasmo por la nueva evangelización.

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R/. Padre santo, óyenos. Presidente: Nuestro Dios es un Padre bondadoso y dispuesto a escuchar a sus hijos. Podemos esperar confiadamente su respuesta favorable, porque El nos ama y se las presentamos por medio de su amado Hijo Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística ** Prefacio de la ascensión 1 • Demos hoy gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, porque Jesús, rey de la gloria con su ascensión, no abandona nuestra pequenez, sino que funda nuestra ardiente esperanza de llegar adonde El nos precedió. Prefacio de la ascensión 2 **E1 Prefacio es la parte inicial de la Plegaria eucarística y en él se encuentra el motivo especial de la acción de gracias. Al celebrar hoy la ascensión del Señor, demos gracias a nuestro Padre celestial, porque Cristo es elevado al cielo para hacernos compartir su divinidad.

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Monición de despedida La eucaristía celebrada el día de la ascensión del Señor, está terminando. Cristo, exaltado por su Padre sentándolo a su derecha, nos espera para llevarnos a la mansión que nos tiene preparada en la casa de su Padre, si somos fíeles al Evangelio y a las enseñanzas de la Iglesia. Deseo que Jesús desde ya los haga partícipes del júbilo que tiene en el cielo. Jesucristo les conceda un domingo pleno de felicidad y gozo familiar.

Séptimo domingo de pascua La ascensión del Señor Ciclo C Monición de entrada** *Cristo al "irse" rompe los límites del tiempo y del espacio, para hacerse presente a todos en todo tiempo y lugar. Sabemos que Jesucristo -aunque para nosotros sea invisible- está en cada persona que sea su amigo porque guarda los mandamientos. Al recibir la comunión, Jesús se hará presente en lo más íntimo de nosotros: nos irá transformando para que nos asemejemos cada día más a Él. Dispongamos nuestro corazón para participar consciente, activa y plenamente en la celebración eucarística. **En unión con todos los miembros de la Iglesia católica, celebramos hoy la ascensión del Señor. Cristo recibe el premio por la fidelidad en el cumplimiento de la misión que el Padre le había encomendado: ser nuestro Salvador. Por eso, el Padre glorifica a su Hijo con la gloria que tenía antes de la Encarnación. Jesús glorificado a la derecha del Padre derrama hoy sobre nosotros bendiciones especiales, como lo hizo con los apóstoles cuando subía al cielo. Participemos devota y activamente en esta jubilosa celebración. Monición para el Gloria Con el jubiloso himno del Gloria que cantaron los ángeles en Belén cuando el Señor vino a nuestra tierra- y hoy, al regresar al cielo, proclamamos la victoria de Cristo resucitado y exaltado a la derecha del Pacire.

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Monición para la oración colecta** *Pidamos a nuestro Padre del cielo gozar con santa alegría y esperar confiadamente llegar al cielo, allí donde ya nos precedió nuestra cabeza, Cristo glorioso. O bien: **Pidamos a Dios todopoderoso que tengamos fija nuestra mente en el cielo, a donde ascendió nuestro Redentor. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 1, 1-11 La ascensión designa el triunfo definitivo y universal de Jesucristo. El evangelista manifiesta que todavía los discípulos esperan la llegada de un reino glorioso. Para que abandonaran estas ideas, era indispensable la venida del Espíritu Santo sobre ellos. El Paráclito los fortalecerá los para que sean testigos del Señor hasta los confines del mundo. Nuestro actuar ha de mostrar a las personas que nuestra mirada está puesta en el cielo, y que esperamos el retorno glorioso de Cristo. Monición para el salmo responsorial Salmo 47 (46), 2-3.6-7.8-9 Con el salmo nos asociamos a las aclamaciones jubilosas de todos los pueblos para expresar nuestro gozo, porque el Señor asciende como rey del mundo al son de trompetas e instrumentos que causan gran alegría. También nos invita a vincularnos a la procesión que preside Cristo de llevarnos a la casa del Padre. Monición para la segunda lectura Efesios 1, 17-23 San Pablo pide para todos la gracia de la sabiduría para conocer a Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo. El Espíritu Santo nos ilumina para que comprendamos la esperanza a la que nos llama y la riqueza de los dones naturales y sobrenaturales que el Padre concede ahora y en la eternidad; y para conocer el poder que empleó al resucitar a

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Jesucristo y sentarlo a su diestra. Demos a conocer la fe que tenemos en Jesús, en nuestra vida, cumpliendo el Evangelio y principalmente el mandamiento del amor. O bien: Hebreos 9, 24-28; 10,19-23 Cristo entra en el templo del cielo para quedarse y no como lo hacían los sacerdotes antiguos, que volvían a salir del santuario. Ellos ofrecían sangre de animales, Jesús, en cambio, entrega la propia sangre. Su sacrifico es único -una vez para siempre-, y además, vigente. Monición para el evangelio Lucas 24, 46-53 Al relatar la ascensión San Lucas presenta a Jesús elevándose al cielo con las manos levantadas y bendiciendo. Este acontecimiento nos enseña que el Señor vuelve a su Padre definitivamente para tomar posesión de la gloria. Los discípulos se llenan de alegría y celebran en el templo un culto de alabanza a Dios en espera de ser "revestidos de la fuerza de lo alto", es decir, del Espíritu Santo. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, Jesucristo está sentado a la diestra del Padre e intercede continuamente por nosotros. Conscientes de las necesidades que existen en la Iglesia y la humanidad, acudamos con fe a nuestro hermano y mediador para manifestarle nuestras súplicas por esas necesidades. Ministro: Con fe imploremos la misericordia del Señor, diciendo: R/. Señor Jesucristo, luz del mundo, óyenos. • Para que en la Iglesia se renueve continuamente el celo de la nueva evangelización. • Para que las bendiciones de Jesucristo, en la ascensión, traigan paz y armonía al mundo entero.

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• Para que los enfermos, los tristes y los desamparados encuentren alegría y ayuda en Dios y en sus hermanos. • Para que todos los católicos con su vida alaben y bendigan a Jesucristo. • Para que los participantes en esta celebración de la eucaristía reciban las abundantes bendiciones que el Señor derrama en su gloriosa ascensión.

Monición de despedida La eucaristía nos avivó la presencia de Cristo artífice en cada uno de nosotros y en la humanidad. Con esta nueva visión, Jesús nos envía al mundo para que seamos testigos con la conversión y la vida ejemplar. Deseo que este día de la ascensión del Señor sea un domingo pleno del amor y la paz del Resucitado, de tal manera que puedan disfrutar de las alegrías familiares.

Ministro: Recojámonos en oración para presentarle a Jesucristo nuestras peticiones más especiales. Mostremos nuestro interés por las peticiones de los demás, diciendo nuevamente: R/. Señor Jesucristo, luz del mundo, óyenos. Presidente: Jesucristo nuestro hermano peregrina con nosotros como guía hacia la Jerusalén celestial, conoce nuestros éxitos y luchas. Sabemos que Cristo y responderá generosamente las peticiones que le hicimos por las necesidades de la humanidad. Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén.

Monición para la Plegaria eucarística ** Prefacio de la ascensión 1 *Con la Plegaria eucarística -punto central de la celebración eucarística- demos gracias a nuestro Padre Dios, por el significado del misterio de la ascensión del Señor para la Iglesia, el cosmos y cada uno de nosotros. Por este hecho podemos confiar en que lo seguiremos un día adonde Él, como cabeza nuestra, nos precede. Prefacio de la ascensión 2 **Llegamos al momento central de la celebración de la eucaristía con la Plegaria eucarística, en la que por mediación de Jesucristo, vamos a dar gracias a Dios Padre, porque Cristo con su ascensión fue elevado a la derecha del Padre, para hacernos compartir su divinidad.

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truye sobre el alcance del bautismo de Juan, obtienen el sacramento del Señor y con la imposición de las manos, desciende sobre ellos el Espíritu Santo. Hemos de ser muy conscientes de que también nosotros recibimos el Espíritu Santo para evangelizar y administrar nuestra vida según la ley de Dios y las enseñanzas del Evangelio.

Lunes Séptima semana de pascua

Monición para el salmo responsorial Salmo 68 (67), 2-3.4-5ac.6-7ab Jesucristo la presencia de Dios hace rebozar de alegría a los justos. Los fíeles expresan este gozo con cantos e instrumentos. También nosotros hacemos parte de la procesión que preside Cristo hacia la casa del Padre. Nuestra vida ha de ser un canto de agradecimiento a Dios.

Monición de entrada** *Durante toda esta semana la eucaristía, especialmente con sus oraciones, nos va a ayudar a prepararnos para la venida del Espíritu Santo. El renovará, en nosotros, el ser miembros de Cristo, sacerdote, profeta y rey. Preparémonos, pues, para la venida del gran Consolador, participando consciente, activa y fructuosamente en esta misa. **Tal vez al celebrar la eucaristía pase inadvertida la acción del Espíritu Santo. Sin embargo, El convierte los dones del pan y vino en el cuerpo y la sangre de Jesucristo, y a nosotros nos transforma en ofrenda permanente. El Paráclito obra en la misa, y en nosotros, maravillas. Permitámosle que nos restaure y fortalezca espiritualmente. Monición para la oración colecta Pidamos a nuestro Padre del cielo nos envíe la fuerza del Espíritu Santo para permanecer fíeles al designio de Dios. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 19, 1-8 Pablo llega a Éfeso, una de las comunidades paulinas más importantes. Allí encuentra unos discípulos que no han oído hablar del Espíritu Santo y que sólo han recibido el bautismo de Juan Bautista. El los ins-

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Monición para el evangelio Juan 16, 29-33 Prosigue el ambiente de la despedida del Señor y la soledad en que quedarán los discípulos. Cristo no está solo, porque lo acompaña su Padre. Jesucristo vaticina luchas, pero al mismo tiempo concede la esperanza de triunfar sobre ellas, porque dice: "Yo he vencido al mundo", o sea, a sus enemigos. Gran aliento y consuelo para nosotros en medio de los conflictos que tenemos que afrontar cotidianamente. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, durante esta semana nos preparamos para la venida del Espíritu Santo. Es tiempo de intensificar la oración personal y comunitaria. Por eso, en esta celebración eucarística presentemos súplicas especiales por las necesidades de la Iglesia, del mundo y de cada uno de nosotros. Ministro: Con fe y esperanza respondamos a las diversas peticiones, diciendo: R/. Padre santo, óyenos • Para que la Iglesia se prepare con la oración para recibir el Espíritu Santo.

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• Para que cese la corrupción en los asuntos públicos y privados y reine la honestidad. • Para que los enfermos y quienes sufren encuentren la salud y el alivio a sus penas. • Para que todas las personas encuentren la paz en Jesucristo. • Para que los que participan en esta celebración eucarística descubran la presencia de Jesucristo en ellos. Ministro: En silencio presentemos a nuestro Padre Dios nuestras peticiones más personales. Oremos por las intenciones de nuestros hermanos, diciendo: BJ. Padre santo, óyenos Presidente: Sabemos que Dios escucha las oraciones que esta parte de su Iglesia acaba de manifestarle, porque nacen de la preocupación que ella tiene por las necesidades de la Iglesia universal y del mundo, cuyo intercesor es Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística De pascua****** De ascensión** Después de la ascensión* Prefacio de pascua 1 *Por medio de la Plegaria eucarística -unidos a nuestro mediador Jesucristo- demos gracias al Dios de la paz, porque Cristo, inmolado como nuestra pascua, resucitando, restauró nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **Unidos a Jesucristo demos gracias a Dios Padre todopoderoso, porque por Jesucristo resucitado, nacemos a la vida eterna. Prefacio de pascua 3

Prefacio de pascua 4 ****Demos gracia a Dios Padre misericordioso y providente, porque Jesucristo resucitado renovó todo lo que había sido destruido por el pecado. Prefacio de pascua 5 *****La Plegaria eucarística es acción de gracias. En ella le vamos a dar gracias a Dios, fuente de todo bien, porque Cristo, inmolado en la cruz, llevó a plenitud todos los sacrificios de la antigua alianza. Prefacio de la ascensión 1 *En la Plegaria eucarística, unidos a Cristo nuestro mediador, demos gracias al Dios que da la vida, porque Jesucristo ascendió al cielo para que tengamos confianza de llegar a donde ya el Señor se encuentra. Prefacio de la ascensión 2 **Llegamos al momento principal de la celebración de la eucaristía al iniciar la Plegaria eucarística y en ella daremos gracias al Padre, pastor bueno, porque Jesucristo con su ascensión al cielo nos hace compartir su divinidad. Prefacio para después de ascensión *Con la Plegaria eucarística, glorificamos a Dios Padre y le damos gracias, porque Jesucristo subió al cielo para hacernos compartir su divinidad. Monición de despedida Las gracias recibidas en la eucaristía nos ponen en la dinámica de prepararnos espiritualmente para la venida del Espíritu Santo. Dispongámonos y ayudemos a los demás a prepararse para esperar el arribo del Paráclito. Deseo que el gran Consolador los oriente en todo su comportamiento en el hogar y trabajo.

***Con la oración de acción de gracias de la Plegaria eucarística -y unidos en ella a Jesucristo- demos gracias a Dios, Padre santo, porque tenemos a Cristo como nuestro eterno intercesor ante el Padre. 202

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 20, 17-27

Martes

Pablo reúne a los presbíteros de Efeso y resume la vida suya entre ellos. Con esto, les deja el retrato del verdadero apóstol, como lo ha sido él: un servidor del Señor y de la comunidad, sin ahorrar esfuerzo alguno en su predicación. Ahora el Espíritu Santo lo conduce a Jerusalén, haciéndole saber que le esperan cárceles y luchas. Pero a él sólo le importa cumplir la misión de predicar el Evangelio.

Séptima semana de pascua Monición para el salmo responsorial Salmo 68 (67), 10-11.20-21 Monición de entrada** *Somos un pueblo que en cada eucaristía revive su experiencia de estar reunido e invitado por Dios Padre para participar en el sacrificio de Cristo, que se hace realmente presente en cada celebración eucarística. Hoy la misa nos preparará para la venida del Espíritu Santo, el "dulce huésped de las almas". En la eucaristía el Paráclito reanimará nuestra vida espiritual, la existencia en el Espíritu. Con la gracia de Él dispongámonos a participar en esta cena devota y conscientemente. **Esta semana está destinada por la Iglesia para que los católicos se preparen de manera especial para la venida del Espíritu Santo el próximo domingo, día de pentecostés. La participación diaria en la eucaristía es la mejor manera de prepararse para recibir al Paráclito en nuestro corazón. En la celebración eucarística El -hoy y siempre- nos transforma en sacrificio espiritual agradable al Padre, en ofrenda permanente. El Señor nos llama a participar consciente y devotamente en esta misa. Monición para la oración colecta Pidamos al Dios Padre lleno de amor que cada día haga de nosotros morada más digna del Espíritu Santo.

Con el salmo continuamos en la meditación de la ascensión del Señor y proclamamos la infinita misericordia de Dios. Siempre podemos contar con el Señor en nuestras luchas cotidianas; El se acuerda de nosotros y nos bendice abundantemente. Monición para el evangelio Juan 17, 1-1 la El Señor Jesús continúa rogando a Dios para que proteja a sus apóstoles. El Señor pide al Padre que lo glorifique de manera que el Hijo también pueda glorificar al Padre. La gloria de Dios y Jesús son una sola. La vida eterna es que los hombres conozcan al Padre -único Dios verdadero- y a su enviado, Jesucristo. El enaltecimiento que Él concede al Creador es haber realizado a cabalidad la obra que su Padre le había confiado: nuestra salvación. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, la Iglesia se prepara con fervorosa oración personal y comunitaria para recibir el Espíritu Santo. Hoy Dios, nuestro Padre, dispone nuestros corazones para orar por la Iglesia y el mundo. Oremos todos al unísono para elevar al Creador nuestras peticiones. Ministro: Roguemos con fe, diciendo: PJ. Padre de todos los hombres, óyenos.

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• Para que la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, dé a conocer, en el mundo la paz del Resucitado. • Para que desaparezca de la humanidad toda clase de guerra y discriminación. • Para que los enfermos reciban la asistencia necesaria. • Para que todas las personas reconozcan a Jesucristo como al enviado del Padre para la salvación del mundo. • Para que los participantes en esta celebración eucarística dispongan sus corazones para la venida del Espíritu Santo. Ministro: En lo profundo de nuestro corazón formulemos a Dios nuestras peticiones más especiales. Mostremos nuestro interés por las necesidades de los hermanos, diciendo nuevamente: R/. Padre de todos los hombres, óyenos. Presidente: Dios se muestra bondadoso con las súplicas que acabamos de hacer, porque es misericordioso con la Iglesia y la humanidad y porque estas peticiones se las presentamos por medio de su Hijo, .Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén.

Prefacio de pascua 3 ***Demos gracias a Dios, Padre bueno y misericordioso, porque Jesucristo no cesa de ofrecerse por nosotros. Prefacio de pascua 4 ****Elevemos nuestra acción de gracias al Dios de la vida porque Jesucristo, con su resurrección, destruyó la antigua condición de pecado. Prefacio de pascua 5 *****Nuestra acción de gracias llegue hoy a Dios Padre porque el Señor se entregó para nuestra salvación. Prefacio de la ascensión 1 *Demos gracias a Dios, porque Jesucristo no abandona nuestra condición humana, sino que con su ascensión nos da esperanza verdadera de que llegaremos a la Jerusalén celestial. Prefacio de la ascensión 2 **Demos gracias a Dios Padre de amor, porque con la ascensión del Señor nos hace participar de su divinidad. Prefacio de la ascensión 3

Monición para la Plegaria eucarística De pascua***** De ascensión** Después de la ascensión* Prefacio de pascua 1 *Por medio de Jesucristo presentemos nuestra acción de gracias a Dios todopoderoso, porque el Señor es el verdadero Cordero pascual, que muriendo destruyó nuestra muerte. Prefacio de pascua 2 **Demos gracias a Dios todopoderoso porque Jesucristo, con su resurrección gloriosa, nos abrió las puertas de la casa del Padre.

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*Con la Plegaria eucarística hoy demos gracias a Dios, Señor nuestro, porque Cristo al entrar en el santuario del cielo, nos asegura la eterna efusión del Espíritu Santo. Monición de despedida Hoy hemos dado un paso más en nuestra preparación para recibir el Espíritu Santo el próximo domingo. La misa celebrada en tiempo pascual nos exige ser auténticos testigos del Señor resucitado. Deseo que el Dios de la paz los llene de esperanza cristiana y los fortalezca de manera que actúen siempre bien.

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les ha encomendado. Con mucho cariño y con lágrimas en los ojos los previene, porque sabe que habrá quienes tratarán de arruinar la obra de Dios en estos fíeles. Por eso, los entrega en manos del Padre y de su palabra que es eficaz para construirlos.

Miércoles Séptima semana de pascua

Monición de entrada** *Invitados por nuestro Padre del cielo, nos reunimos hoy nuevamente para celebrar el misterio pascual del Señor y disponer nuestro corazón para la venida del Espíritu Santo, que Cristo nos prometió. El Paráclito vendrá a establecer su morada entre nosotros y a enseñarnos el misterio de Cristo. Además, nos fortalecerá en la fe, la esperanza y el amor cristiano. **En la eucaristía el Señor hace maravillas en quienes participan de manera consciente, activa y plena. Cristo permitirá conocerlo mejor por medio de su Palabra y nos hará más semejantes a Él con la comunión. El Espíritu Santo purificará y dispondrá nuestra alma para recibir las gracias especiales de la pascua que Dios hace presentes y comunica en cada misa. Monición para la oración colecta Pidamos al Padre conceda a la Iglesia, congregada por el Espíritu Santo, que se entregue de todo corazón a Dios y haga su santa voluntad. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 20, 28-38 San Pablo, a la hora de su partida, exhorta a los encargados de la Iglesia de Éfeso a guardar como verdaderos pastores el rebaño que se 208

Monición para el salmo responsorial Salmo 68 (67), 29-30.33-35a.35b-36c La Iglesia -nosotros- sigue inmersa en la contemplación de la ascensión del Señor. Jesucristo avanza por los cielos e invita a reconocer el poder del Padre. En tiempo de san Pablo el poder de Dios actuó a favor de la comunidad de Éfeso; hoy cuida de nosotros. Monición para el evangelio Juan 17, Ub-19 El Señor custodió a quienes el Padre le había dado, pero ahora tiene que dejarlos, porque vuelve a Él. Por eso, pide a su Padre que los guarde del maligno y le pertenezcan sólo a Dios, que se ocupen sólo del servicio de Él. El Señor sigue orando por la Iglesia y por nosotros para protegernos en todas las circunstancias de la vida. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos, oremos a nuestro Padre del cielo siempre solícito a nuestras oraciones, y pidámosle por las necesidades de la Iglesia y la humanidad. Ministro: Oremos con mucha fe y hagamos nuestras las peticiones, diciendo: PJ. Padre rico en misericordia, escucha a tus hijos. • Por la Iglesia, para que el cuerpo y la sangre de Cristo fortalezcan la unidad, acrecienten la santidad y dinamice su acción evangelizados. • Por los habitantes de la tierra, para que la participación en el cuerpo y Sangre de Cristo cree en ellos disposiciones de paz y de servicio a los necesitados.

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• Por los afligidos, los enfermos y los moribundos, para que la participación en la eucaristía les traiga consuelo y fortaleza en sus penas. • Por todos los seguidores de Cristo, para que se cumpla la petición del Señor a su Padre de protección y de unidad para ellos. • Por los miembros de esta asamblea para que la eucaristía sea para ellos una fuerza transformadora, que los lleve a dar testimonio de Jesucristo. Ministro: En silencio hagamos a Dios nuestras peticiones particulares. De corazón unámonos a las intenciones de nuestros hermanos, diciendo: PJ. Padre rico en misericordia, escucha a tus hijos. Presidente: Padre bueno y misericordioso, estamos seguros de que concederás a la Iglesia y al mundo lo que te hemos implorado. No te lo pedimos por nuestros méritos, sino porque te las presenta Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística De pascua****** De ascensión** Después de la ascensión* Prefacio de pascua 1 *Demos gracias a Dios, Padre justo, porque Jesucristo, con su resurrección, restauró la vida. Prefacio de pascua 2 **Demos gracias a Dios Padre de infinita bondad, porque por Jesucristo nacemos a la vida eterna.

Prefacio de pascua 4 ****Demos gracias a Dios Padre clementísimo, porque Cristo ha renovado todo lo caído y ha restablecido nuestra vida. Prefacio de pascua 5 *****Demos hoy gracias especialmente a Dios Padre amoroso, porque Cristo, por su inmolación en la Cruz, llevó a plenitud los sacrificios de la antigua alianza. Prefacio de la ascensión 1 * Demos gracias a Dios misericordioso, porque el Señor Jesús -vencedor del pecado y de la muerte- ascendió a lo más alto de los cielos para que aumentemos nuestra fe de seguirlo adonde Él ya nos precede, a la Jerusalén celestial. Prefacio de la ascensión 2 ** Demos gracias a Dios, Padre nuestro, porque con su ascensión Cristo nos hace compartir su divinidad. Prefacio de la ascensión 3 Demos gracias a Dios, nuestro Padre del cielo, porque Cristo nos invita a orar en la espera de un nuevo pentecostés. Monición de despedida Terminada la celebración de la eucaristía Jesús sigue acompañándonos y actuando en nosotros. La misa nos preparó mejor para la venida del Espíritu Santo. Ahora nos esperan las actividades cotidianas, que hemos de continuar con ánimo, alegría y sin egoísmo. Deseo que el Espíritu de amor los colme de caridad cristiana y de paz.

Prefacio de pascua 3 ***Demos gracias a Dios salvador de todos, porque Jesucristo sacrificado siempre está vivo e intercede por nosotros ante su Padre.

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que espera la resurrección de los muertos. El Señor -en visión nocturna- dice a Pablo que así como ha dado testimonio de El en Jerusalén, también ha de hacerlo en Roma. La vida del católico tiene que ser testimonio vivo a favor de Jesucristo resucitado.

Jueves Séptima semana de pascua

Monición de entrada** *En la eucaristía recibimos la salvación que Cristo nos obtuvo con su misterio pascual. En ella se renueva nuestra esperanza de inmortalidad mientras peregrinamos en el mundo hacia la Jerusalén celestial. Abramos el corazón a la acción del Espíritu de amor para recibir las abundantes gracias que Dios quiere comunicarnos en esta celebración eucarística. **La acción del Espíritu Santo se hace más fuerte en la celebración de la eucaristía en quienes participan en ella consciente, activa y plenamente en la comunión. La misa nos prepara para la venida del Espíritu Santo el día de pentecostés, el próximo domingo. En esta celebración eucarística hemos de encontrar la paz del Resucitado y el crecimiento en el amor cristiano. Monición para la oración colecta Pidamos al Dios lleno de amor, hacia los hombres, que el Espíritu Santo infunda en nosotros sus dones y nos dé un espíritu que le agrade y nos disponga para hacer su voluntad. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 22, 30; 23, 6-11 El magistrado romano quiere esclarecer por qué los judíos acusan a Pablo. El apóstol se presenta como fariseo diciendo que lo juzgan por212

Monición para el salmo responsorial Salmo 16 (15), l-2ay 5.7-8.9-10.11 Meditamos con el salmo la protección que Dios concedió a san Pablo. Expresa una confianza plena en el auxilio de Dios. Esto nos lleva a confiar plenamente en que también el Padre nos ampara. Monición para el evangelio Juan 17, 20-26 La oración de Jesús se extiende a sus discípulos de todos los tiempos. Ora por la Iglesia futura de todos los creyentes, por consiguiente, también por nosotros, sus discípulos actuales. Esto tiene que ser un motivo de esperanza y seguridad. El Señor pide la unidad, como la que existe entre el Padre y Cristo. Los apóstoles también han conocido al Padre. Nuestro obrar ha de ser manifestación de que conocemos al Padre y al Hijo. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos en nuestro Señor Jesucristo, unámonos en fervorosa oración para presentar a nuestro Padre, dador de vida, nuestras peticiones por las necesidades de la Iglesia, la humanidad y la felicidad de todos. Ministro: Oremos confiadamente, diciendo: PJ. Padre dador de vida, escúchanos. • Por la Iglesia, por el Papa, obispos, presbíteros, diáconos y laicos. • Por las autoridades de las naciones, por nuestro presidente N., por los gobernadores y alcaldes. • Por los enfermos y por quienes sufren el hambre, la injusticia y la persecución.

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• Por los que creen en Cristo, por los que serán evangelizados y creerán en Jesucristo. • Por los miembros de esta asamblea eucarística, por sus familiares, amigos y por los fieles difuntos. Ministro: Desde lo más íntimo de nuestro corazón expongamos a nuestro Padre Dios, nuestras propias necesidades. Porque todos formamos un cuerpo, mostremos nuestro interés por las necesidades de los demás, diciendo: R/. Padre dador de vida, escúchanos. Presidente: Nuestro Padre, Señor de cielo y tierra, escuchará las peticiones que acaba de presentarle esta parte de la Iglesia, porque están dirigidas a pedir los auxilios que tanto necesita ella y el mundo, también porque el portador de ellas es Cristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la plegaria eucarística De pascua***** De ascensión** Después de la ascensión* Prefacio de pascua 1 *Inmersos en esta efusión de gozo pascual, demos gracias a Dios todopoderoso y eterno, porque Cristo inmolado como nuestra pascua, borró el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **Llenos de alegría pascual por la resurrección de Jesucristo, demos gracias a Dios autor de la vida, porque vencida por Jesucristo la muerte, resucitamos a la nueva existencia. Prefacio de pascua 3 ***Con la Plegaria eucarística demos hoy gracias especialmente a Dios, salvador nuestro, porque Cristo ya no vuelve a morir, y nos defiende eternamente ante su Padre.

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Prefacio de pascua 4 ****Llegados al momento principal de la eucaristía, con la Plegaria eucarística demos hoy gracias al Dios del cielo, porque en Cristo, se ha restablecido la integridad de nuestra vida. Prefacio de pascua 5 *****En la Plegaria eucarística nos unimos a Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en la ofrenda del sacrificio. Demos, pues, hoy gracias al Padre misericordioso, porque Jesús apareció ante el mundo como sacerdote, altar y víctima. Prefacio de la ascensión 1 *Demos gracias a Dios porque Jesucristo está sentado a la derecha del Padre, no para abandonar nuestra condición humana, sino para que confiemos en que un día estaremos también con El. Prefacio de la ascensión 2 **Demos gracias a Dios, Padre de todos los pueblos, porque Jesucristo después de su gloriosa resurrección, fue elevado al cielo para hacernos compartir su divinidad. Prefacio después de la ascensión ***Demos gracias a Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, porque Cristo nos invita, a ejemplo de María y de los apóstoles, a la plegaria unánime en la espera de un nuevo pentecostés. Monición de despedida En la eucaristía compartimos la Palabra, el cuerpo y la sangre de Cristo. Debemos, pues, asumir el compromiso de vivir y de promover la unidad, en la Iglesia y la sociedad, pues el Paráclito es el Espíritu de la unidad. Deseo que el proceder de ustedes siempre genere nexos, lleve paz y gozo pascual.

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Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 25, 13b-21

Viernes

El rey Agripa II llega a Cesárea, y Festo le expone en forma breve el caso de Pablo. Los sumos sacerdotes presentaron acusación de condena contra él. Y como el apóstol apeló para que el emperador tomara la decisión, Festo lo dejó en la cárcel para enviarlo luego al César. En nuestra vida frente a Jesucristo continuamente hay que precisar de qué lado estamos, a veces es difícil y pueden aparecer dificultades.

Séptima semana de pascua Monición para el salmo responsorial Salmo 103 (102), 1-2.11-12.19-20ab Monición de entrada** *La eucaristía renueva en nosotros la salvación que Jesucristo nos consiguió con su misterio pascual: su gloriosa pasión, muerte, resurrección y ascensión al cielo. En la misa igualmente el Espíritu Santo continúa su obra de llevarnos a la verdad plena, de iluminar el misterio de Cristo y de purificar nuestro corazón para ver al Padre. Participemos en la celebración eucarística consciente, plena y devotamente. **Cada celebración eucarística renueva nuestra inserción en Cristo Jesús, nuestro Salvador. Cristo, mediante nuestra participación en su cuerpo y sangre, nos injerta, cada vez más profundamente en Él para que demos frutos abundantes y no perecederos. Participemos consciente y fructuosamente en la misa para que Jesucristo resucitado derrame abundantes bendiciones, en nosotros, que nos llegan con la ascensión. Monición para la oración colecta Pidamos al Padre bueno que partícipes del inmenso don de tener abierta las puertas del cielo, crezca nuestra consagración a Él y se acreciente nuestra fe.

Meditamos la lectura anterior con un salmo que es un himno a la misericordia de Dios. En todas las circunstancias desagradables de la vida de san Pablo, éste ha experimentado los beneficios del Padre y su ternura. Acojamos la invitación de este cántico para alabar a Dios y no olvidar la gracia que de Él hemos recibido. Monición para el evangelio Juan 21, 15-19 Jesús, con mucho amor, interroga a san Pedro: le pregunta si lo ama, si es su amigo. Cefas había negado al Señor y ahora ha de responder con caridad para borrar el pecado. La sencillez ha de ser nuestra característica en medio de un mundo arrogante. Oración universal o de los fíeles Presidente: Hermanos, oremos unidos por la fe y la esperanza para pedirle a nuestro Padre que repare las necesidades de la Iglesia, de la humanidad y las de nosotros. Ministro: Oremos por las diversas necesidades que se nos propondrán, diciendo: RJ. Dios de bondad y de misericordia, escúchanos.

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• Por las organizaciones que fomentan las condiciones necesarias para llegar a la unidad de la Iglesia. • Por las personas que se resisten a acoger la luz de Cristo, con la que Él quiere transformarlas. • Por los que tienen trabajo, hogar, por los que sufren por la dureza de labores inhumanas. • Por una respuesta sincera de los seguidores de Cristo al amor que Él les tiene. • Por los participantes en esta celebración eucarística, por quienes no lograron venir a ella y por los que no comprenden el sentido de la eucaristía. Ministro: En silencio manifestemos a nuestro Padre las intenciones más personales. Pidamos por las intenciones de todos, diciendo: RI. Dios de bondad y de misericordia, escúchanos. Presidente: Dios rico en bondad nos concederá lo que acabamos de pedirle con fe y con devoción, porque es un Padre misericordioso y porque nuestras súplicas se las presentamos por medio de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística De pascua***** De ascensión** Después de la ascensión* Prefacio de pascua 1 *Con la Plegaria eucarística, demos gracias a Dios de amor y de paz, porque Cristo, el verdadero Cordero pascual, borró el pecado del mundo. Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística hoy daremos gracias al Dios todopoderoso y de misericordia, porque Cristo con su muerte, ha vencido nuestra muerte.

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Prefacio de pascua 3 ***Demos gracias al Dios de todo consuelo, porque Cristo no cesa de ofrecerse por nosotros e interceder ante su Padre. Prefacio de pascua 4 ****Demos hoy gracias a Dios Padre de toda consolación, porque destruida por Cristo la antigua condición de pecado, Él lo ha renovado todo. Prefacio de pascua 5 *****Expresemos nuestra acción de gracias a Dios que concede todo don perfecto, porque por la inmolación de Cristo en la cruz y en la eucaristía llevó a plenitud los sacrificios de la antigua alianza. Prefacio de la ascensión 1 *Demos gracias a Dios porque el Señor Jesús ascendió a lo más alto de los cielos para que tengamos la esperanza segura de llegar adonde ya Él nos precede. Prefacio de la ascensión 2 **Demos gracias a Dios, Padre de infinita bondad, porque Cristo ante los ojos de sus discípulos fue elevado al cielo para hacernos participar de su divinidad. Prefacio después de la ascensión ***Demos gracias a Dios Padre, lleno de amor, porque el Señor Jesucristo nos invita a la oración unánime en la espera de la venida del Espíritu Santo, como en un nuevo Pentecostés. Monición de despedida Los frutos de la eucaristía en cada uno de nosotros, deben mostrarse en el deseo fervoroso de meditar la Palabra de Dios, de conformar la propia existencia con las enseñanzas y preceptos del Señor y en la preparación a la venida del Espíritu Santo. Anhelo que hoy y siempre permanezcan firmes en la fe y constantes en la oración. 219


Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 28, 16-20.30-31

Sábado

La lectura nos da a conocer un panorama de la vida de Pablo prisionero en Roma. Él explica por qué está preso y dice que no es por violar las tradiciones. En el proceso que le hicieron antes, no encontraron nada digno de sanción. El apóstol en su predicación del reino de Dios, recibió la ayuda y el sustento de los hermanos, e hizo realidad la misión encomendada por el Señor.

Séptima semana de pascua Eucaristía de la mañana

Monición de entrada** *Con esta celebración eucarística la Iglesia quiere ayudarnos en la preparación personal inmediata para la venida del Espíritu Santo, que comenzaremos a celebrar desde esta tarde con la vigilia de Pentecostés, y que mañana tendrá su celebración plena. Dispongamos nuestro corazón para que este acontecimiento salvífico se cumpla en cada uno de nosotros. Participemos consciente y activamente en esta celebración eucarística. **La participación en la eucaristía se origina en una amorosa invitación que nos hace nuestro Padre para que en el trato íntimo y personal con Cristo en la misa, recibamos las gracias propias de Jesucristo resucitado. La celebración eucarística que estamos empezando, tiene una particularidad: disponernos de manera inmediata a la venida del Espíritu Santo. Participemos en la ella digna y devotamente. Monición para la oración colecta Pidamos a Dios Padre todopoderoso que -habiendo celebrado las fiestas pascuales- conservemos en la vida y en nuestra conducta el espíritu cristiano de la pascua y del tiempo pascual.

Monición para el salmo responsorial Salmo 11(10), 4.5.7 Desde su trono en el cielo, los ojos de Dios observan y examinan a todas las personas y porque es justo, los buenos verán el rostro del Señor. Así observó el Padre el actuar de san Pablo que llevó una vida de sacrificio para enseñar la existencia de Jesús. La vida del católico ha de ser una preparación para ver el rostro de Cristo. Monición para el evangelio Juan 21, 20-25 Pedro interroga a Jesús sobre el futuro del otro discípulo, que no dice ninguna palabra. Sólo se autopresenta al final como testigo ocular y autor del evangelio. El testimonio de la verdad pasó de Jesús al discípulo amado y de éste a la comunidad que la comunica a nosotros, para que a la vez la anunciemos a los demás hermanos. Todo el evangelio es testimonio de la verdad del amor entre el Padre y el Hijo, que da la vida eterna a todo el que la acoge. Oración universal o de los fieles Presidente: Amados hermanos, elevemos nuestras plegarias a nuestro Padre, por medio de Jesucristo, por las necesidades de la Iglesia y de toda la humanidad. Ministro: Guiados por el Espíritu Santo, oremos con fe, diciendo: R/. Dios de amor, ten piedad de nosotros.

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• Para que el Espíritu Santo oriente con su luz a la Iglesia, a fin de que permaneciendo fiel a las enseñanzas de Cristo, sepa adaptarse a las circunstancias del mundo moderno. • Para que el Espíritu de verdad guíe a quienes han de dar justicia. • Para que el Espíritu consolador disminuya los sufrimientos de los enfermos y de los que padecen, y mueva a los católicos a ayudarlos en sus penas. • Para que todos cumplan fielmente las obligaciones sin estar pendientes de lo que los demás hacen o han de realizar. • Para que los reunidos en esta celebración eucarística vivan lo que son: templos vivos del Espíritu Santo. Ministro: Desde nuestro corazón elevemos -en silencio- a Dios Padre nuestras peticiones especiales. Como a todos nos interesan las necesidades de nuestros hermanos, pidamos por ellas, diciendo: R/. Dios de amor, ten piedad de nosotros. Presidente: Porque el Espíritu Santo inspiró nuestras oraciones, sabemos que son gratas a nuestro Padre Dios. Por esto Él las escuchará y llegan por medio de Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. R/. Amén. Monición para la Plegaria eucarística De pascua ***** De ascensión** Después de la ascensión* Prefacio de pascua 1 *Demos gracias a Dios fuente de toda bondad y perfección, porque Jesucristo, el verdadero Cordero pascual, muriendo destruyó nuestra muerte y resucitando restauró nuestra vida. Prefacio de pascua 2 **En la Plegaria eucarística demos gracias a Dios Padre justo, porque Jesucristo, en su gloriosa resurrección, restableció nuestra vida.

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Prefacio de pascua 3 **Hoy, unidos a Jesucristo, demos gracias a Dios fuente del amor, porque Cristo no deja de ofrecerse por nosotros e intercede ante su Padre. Prefacio de pascua 4 ****A1 llegar a la Plegaria eucarística, demos gracias al Dios que da la vida, porque Jesucristo renovó todo lo que había sido destruido por el pecado. Prefacio de pascua 5 *****La Plegaria eucarística nos propone que demos gracias a Dios salvador nuestro, porque Jesucristo se entregó al Padre por nuestra salvación. Prefacio de la ascensión 1 *Intnersos en el misterio de la ascensión, demos gracias a Dios porque Jesucristo con su ascensión renueva nuestra confianza de que un día llegaremos a la Jerusalén celestial, a donde Él ya nos precede. Prefacio de la ascensión 2 ""Cautivos con la abundante efusión de gozo pascual, demos gracias a Dios, porque por el misterio de la ascensión, el Señor nos hace compartir la divinidad. Prefacio después de la ascensión ***Unidos a la alabanza de todas las criaturas demos gracias al Padre celestial, porque nos invita a prepararnos para un nuevo Pentecostés. Monición de despedida Al terminar la celebración eucarística recordemos que Jesucristo sigue vigente y obrando en cada persona que lo ama, aquélla que practica los mandamientos de Cristo. Vivir amados por el Señor es una excelente manera de prepararnos para recibir, en la acción litúrgica, el don del Espíritu Santo. Deseo que Jesús los colme con su paz y alegría pascual. 223


O bien: **Pidamos a Dios todopoderoso que confirme a los renacidos por su gracia con la luz del Espíritu Santo. Nota: Los ciclos A, B y C tienen las mismas lecturas.

Sábado Por la tarde Vigilia de pentecostés

Monición de entrada** *Estamos iniciando la eucaristía con la que damos apertura a nuestra preparación para vivir el gran misterio de la venida del Espíritu Santo. La plenitud de esta celebración será mañana. Como la Virgen María y los discípulos de Jesús estaban reunidos en oración esperando al Paráclito, dispongámonos también, de manera especial, con esta . celebración eucarística para recibir las gracias que el Consolador derramará en nuestros corazones. **Nos reunimos en asamblea eucarística para prepararnos a la celebración del misterio de pentecostés. El mismo Espíritu Santo nos dispondrá para recibir mañana, de manera especial, sus dones y gracias. Con la gracia de Dios dispongamos todo nuestro ser para participar en la eucaristía de manera consciente, activa, fructuosa y plena. Monición para la oración colecta** *Pidamos a Dios todopoderoso y eterno que, por la acción del Espíritu Santo, congregue a todos los pueblos dispersos, en una única proclamación del nombre de Dios.

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Monición para la primera lectura (se puede escoger una de las tres siguientes lecturas): Génesis 11, 1-9 Dios castiga el pecado colectivo de soberbia y orgullo: el hombre quiere obrar independientemente de Dios, no reconoce que como criaturas dependen de Él para vivir. Con este modo de actuar, al final el hombre sólo encuentra frustración. Sucedió algo similar a la desobediencia de Adán y Eva. En cambio, pentecostés, con la efusión del Espíritu Santo, crea unidad. Todas las personas de las diversas lenguas y naciones entendían en sus propias lenguas lo que los apóstoles les anunciaban. El orgullo y la soberbia son malos consejeros, son opuestos a la humildad de Jesús. En nuestro mundo actual reinan de diversas maneras. O bien: Éxodo 19, 3-8a.l6-20b La lectura que escucharemos nos habla de la teofanía en el Sinaí. Dios sellará la alianza con su pueblo, Israel. Él manifiesta a Moisés cómo Egipto ha tratado al pueblo y que lo convertirá en su propiedad, una nación santa, un reino de sacerdotes. Como siempre, la elección es gracia de Yahvé. El pueblo escogido ha de cumplir el pacto y a eso se ha comprometido delante de Dios y de Moisés. La alianza que el Padre cerró con cada uno de nosotros, se encuentra en el bautismo. Si queremos ser fieles a esto, hemos de practicar los compromisos de ese sacramento. El acuerdo se renueva cada vez que participamos plenamente en la eucaristía.

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O bien:

Santo se manifiesta en nosotros cuando viene en ayuda de nuestra debilidad y enseña a pedir lo que es agradable a Dios.

Ezequiel 37, 1-14 La lectura de Ezequiel nos transmite la visión de los huesos secos. "Estos huesos son la casa de Israel". Los dispersos representan el destierro de Israel; cuando los huesos vuelvan a la vida, hace referencia a la restauración del pueblo. Con el pecado estaba lejos de Dios, fuente de vida. Yahvé comunicará su espíritu a Israel para que sepa quién es El. El pecado también hoy nos aleja de la fuente de vida, de Dios. Si alguien está muerto para el Padre, volverá a la vida con el sacramento de la confesión. O bien: Joel 3, 1-5 En el tiempo mesiánico Dios derramará su Espíritu sobre todas las personas y el Paráclito empezará a obrar en ellas con manifestaciones maravillosas. Aquí está el centro de esta lectura que se escucha y medita en la vigila de la solemnidad de pentecostés. El profeta habla del día del Señor y de la salvación del resto de Israel. Apreciemos el don del Espíritu Santo, que ha sido derramado en nuestros corazones como amor de Dios. Monición para el salmo responsorial Salmo 104 (103), l-2a.24.25c.27-28.29bc-30 El salmo que proclama con bellísimas imágenes la grandeza de Dios en la obra de la creación, la generosidad con sus criaturas y su sabiduría. Con el cántico meditamos en el misterio de Pentecostés, especialmente cuando nos dice: "Envías tu aliento y renuevas la faz de la tierra". Monición para la segunda lectura Romanos 8, 22-27 El capítulo octavo de la Carta a los Romanos trata del Espíritu Santo. Nos muestra su acción como dador de vida en la vida del católico. Con la expresiva metáfora de los "dolores de parto" nos enseña que vivimos esperando nuestra resurrección gloriosa. La acción del Espíritu

Monición para el evangelio Juan 7, 37-39 Jesús nos invita para que acudamos a Él como a fuente de sabiduría y nos enseña que de sí brotarán torrentes de agua, con lo que quiere expresar el don del Espíritu Santo, que dará con abundancia a sus fieles seguidores. En diversas circunstancias de la vida, necesitamos pedir el don de discernimiento espiritual y de fortaleza para descubrir la manera como hemos de obrar. Oración universal o de los fieles Presidente: Hermanos en esta celebración eucarística, en la vigilia de pentecostés, invoquemos la misericordia de Dios, Padre de nuestro Señor Jesucristo, para que el Espíritu Santo nos enseñe a pedir siempre lo que es conveniente para reparar las necesidades de la Iglesia y de la humanidad. Ministro: Unidos en ferviente oración digamos: R/. Padre santo escucha la oración de tus hijos. • Para que el Espíritu Santo fortalezca la fe de los católicos y la Iglesia aparezca ante el mundo como signo de unidad y sacramento de salvación universal. • Para que los gobernantes, iluminados con la luz del Espíritu Santo, conduzcan a los pueblosa un desarrollo armónico y justo. • Para que el Espíritu Santo fortalezca a los enfermos, enseñe a las personas a tratarlos con cariño, e ilumine a los médicos el tratamiento que más les sirva para su recuperación. • Para que toda la Iglesia se prepare debidamente a recibir los torrentes de agua, que simbolizan el don del Espíritu Santo. • Para que quienes participan en esta celebración eucarística obtengan, en abundancia, los dones del Espíritu Santo.

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Ministro: En el silencio de nuestro corazón dejemos que el Espíritu Santo nos sugiera las peticiones más importantes para hacerle a nuestro Padre bueno y misericordioso. Oremos por las intenciones que hicimos en silencio, diciendo nuevamente: R/. Padre santo escucha la oración de tus hijos. Presidente: Padre santo, en la vigilia de pentecostés te presentamos nuestras súplicas por las necesidades de la Iglesia y la humanidad. Tú las escucharás bondadosamente, porque amas esta parte de la Iglesia y ella te las encomienda por los méritos de tu Hijo, Jesucristo, Él que vive y reina por los siglos de los siglos.

Domingo de pentecostés Eucaristía del día

R/. Amén. Monición de entrada** Monición para la Plegaria eucarística ** Prefacio de Pentecostés *Unidos a nuestro mediador Jesucristo, con la Plegaria eucarística, demos gracias al Dios de amor, porque hoy envía el Espíritu Santo • sobre quienes constituyó hijos en Cristo Jesús. **Demos gracias porque en los comienzos de la Iglesia el Espíritu Santo reveló el conocimiento de Dios a todos los pueblos y los congregó en la confesión de una misma fe. Monición de despedida Hemos concluido la eucaristía de preparación para celebrar mañana, Dios mediante, la solemnidad de pentecostés. Permanezcamos en especial recogimiento, orando con algún pasaje de la Sagrada Escritura que se refiera al Espíritu Santo. Que el Señor los acompañe de manera especial con su amor.

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*Invitados por nuestro Padre Dios, nos reunimos para celebrar la solemnidad de pentecostés, la fiesta de la efusión del Espíritu Santo sobre la Iglesia, sobre cada uno de nosotros. El Paráclito es nuestro santificador y nos ayuda a penetrar en el misterio de Cristo, ya que Él continúa en nosotros la obra del Señor y nos lleva al conocimiento pleno de la verdad, Jesucristo. El Consolador viene a nuestro corazón y transforma nuestro ser llenándolo de amor. Dispongámonos con fe y devoción a participar en la eucaristía. **En la misa que vamos a celebrar experimentaremos un nuevo pentecostés, que transformará profundamente nuestra existencia espiritual, la vida que obra el Espíritu Santo en nosotros. Participemos consciente y devotamente en esta cena del Señor para disponernos a recibir la efusión del Paráclito. Monición para el Gloria Con el himno jubiloso del Gloria reconocemos la obra que el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo realizan continuamente en nosotros.

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Monición para la oración colecta Pidamos al Dios de amor que derrame los dones del Espíritu Santo sobre la faz de la tierra, y que continúe obrando en los fieles, las maravillas que realizó en los inicios de la predicación evangélica. Monición para la primera lectura Hechos de los Apóstoles 2, 1-11 Los discípulos estaban reunidos el día de pentecostés esperando la venida del Espíritu Santo. Éste se hace presente en ellos con los signos del viento y el fuego, que en otros pasajes de la Sagrada Escritura se emplean para simbolizar al Paráclito. Todos los que acuden a ver el prodigio, oyen hablar en su propia lengua las maravillas de Dios. Lo que en Babel fue confusión, en pentecostés es unidad. Pentecostés es el cumplimiento de la profecía de Joel: en los tiempos mesiánicos habrá efusión del Espíritu Santo. Monición para el salmo responsorial Salmo 104 (103), lab.24ac.29bc-30.31.34 Con el salmo meditamos en la belleza y majestad de Dios, en su grandeza, en la sabiduría con que hizo la creación. Cuando el Padre envía su aliento, renueva la faz de la tierra. Hoy le pedimos que nos envíe su Espíritu para que haga de nosotros, una creación nueva. Monición para la segunda lectura Ciclo A Primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12, 3b-7.12-13 La presencia del Espíritu Santo en las personas se manifiesta por las gracias que Él les concede para bien de la Iglesia y los demás. El amor, el servicio al necesitado, la capacidad de perdonar... Como la diversidad de carismas proceden todos del mismo Espíritu, esto hace que todos los dones contribuyan a crear la unidad de la Iglesia. El Paráclito nos reúne en la unidad mediante el amor que El derrama en nuestros

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corazones. Las gracias especiales que el Consolador nos ha concedido -"carismas"- tienen una finalidad apostólica: difundir el reino de Dios. Ciclo B Primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 12, 3b-7.12-13 El Espíritu Santo se manifiesta en las personas por talentos especiales, como son el amor sacrificado de los padres hacia los hijos, el servicio a favor de los enfermos y necesitados, la capacidad de perdonar y hacer el bien a quienes ofenden... Esos "carismas" los concede el Paráclito en bien de la unidad de la Iglesia. Por eso, las gracias especiales que cada uno de nosotros posee como don del Consolador, están marcados con la finalidad de servir al crecimiento y fortalecimiento de la Iglesia. O bien: Gálatas 5, 16-25 San Pablo exhortó en su tiempo a los gálatas a llevar una vida según el Espíritu, existencia que se opone a la "carne", o sea la parte débil de nuestra naturaleza sometida al pecado. El apóstol muestra cómo las dos son opuestas, presenta dos modos de vivir; enumera y contrapone las obras que nacen de la carne y las que brotan del Espíritu. Ciclo C Primera carta del Apóstol san Pablo a los Corintios 12, 3b-7.12-13 San Pablo escribe a los corintios sobre los "carismas", que son gracias especiales con las que el Espíritu Santo manifiesta su obra en la Iglesia y en algunas personas, en determinadas circunstancias. Como todos los dones proceden del Paráclito, por eso se ordenan al bien y unidad de la Iglesia, de la comunidad donde ellos se dan. Todas las cualidades que poseemos hemos de encaminarlas a la difusión del reino de Dios y al servicio de los hermanos.

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O bien: Romanos 8, 8-17 San Pablo afirma que quienes siguen los principios de la carne -las tendencias del pecado- no agradan a Dios, pero aquellos que poseen el Espíritu Santo ya no viven según los deseos malos de la naturaleza inclinada al pecado. El Consolador es el principio de la vida divina, maestro interior que guía nuestro actuar. Para ser verdaderos hijos de Dios, es necesario que nos dejemos orientar por el Espíritu de la verdad. Monición para el evangelio Ciclo A Juan 20, 19-23 Cristo resucitado nos da su gran regalo: el Espíritu Santo. El trae a nuestro ser amor, paz, consuelo, fortaleza. Jesús sopla sobre los apóstoles y los convierte en agentes del perdón. Necesitamos urgentemente esta acción misericordiosa y de reconciliación en nosotros y en todas las personas. Ciclo B Juan 20, 19-23 Cristo resucitado sopla sobre los apóstoles, esto es signo del Paráclito. Después de resucitado el Señor nos da el gran regalo del Espíritu. Él los transformó a ellos de cobardes en valientes defensores de Jesús, hasta ser capaces de dar la vida por el Maestro. Empieza la nueva re-creación de la humanidad. Necesitamos urgentemente que el Consolador haga de cada uno de nosotros una criatura nueva. Ésta ha de ser nuestra petición de hoy al Espíritu. O bien: Juan 15, 26-27; 16, 12-15 Jesús habla de la misión del Espíritu Santo en la humanidad. Él será testigo de Jesucristo. También los apóstoles tendrán que dar testimonio de Cristo, pues lo han seguido desde el principio. Asimismo, el Paráclito nos hace testigos del Señor. También la misión del Consolador es llevar 232

a todas las personas a crecer en el conocimiento de Jesucristo y a conocer mejor y responsablemente el Evangelio. En nuestra vida tenemos momentos oscuros y difíciles, pero la fuerza y la sabiduría del Espíritu de amor nos dará las fuerzas para afrontar la dificultad. Ciclo C Juan 20, 19-23 Jesucristo resucitado se aparece a los apóstoles inmersos en la tristeza y en la cobardía. Los saluda llenándolos con su paz y los envía como el Padre lo hizo con Él. La misión que les confía es la de ser agentes del perdón de los pecados. También hoy a nosotros el Resucitado nos concede un gran regalo: el Espíritu Santo. El Paráclito trae a nuestro ser amor, paz, consuelo, fortaleza. Vivamos de tal manera que el dulce huésped de las almas pueda siempre tener una morada digna en nuestro corazón. O bien Juan 14, 15-16. 23b-26 Jesucristo exige obediencia y guardar sus mandamientos. Los preceptos del Señor son también los del Padre. Llevarlos a cabo es amar a ambos. A quien ama a Cristo, también ama al Padre. Jesús promete: el Padre y el Hijo vendrán a poner su morada, a tener una presencia habitual en quienes guardan los mandamientos. También el envío del Espíritu Santo, quien recordará y nos ayudará a entender mejor la enseñanza de Jesucristo. Mostremos nuestro amor al Padre y a Jesús cumpliendo cabalmente los mandatos. Oración universal o de los fíeles Presidente: Desde nuestro bautismo fuimos hechos hijos de Dios, por eso hoy podemos hablar con nuestro Padre, para pedirle, con afecto filial, por las necesidades de la Iglesia y del mundo, especialmente para que derrame con abundancia el Espíritu Santo prometido a los apóstoles. Ministro: Con fe viva oremos por las peticiones que se nos presentarán, diciendo:

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R/. Padre de bondad escucha a tus hijos. • Para que la Iglesia santa de Dios, renovada por la acción del Espíritu Santo, encienda la luz del amor increado en todas las personas. • Para que el Espíritu Santo guíe a los gobernantes de los pueblos de modo que establezcan y conserven la paz que Jesucristo trajo a la tierra, desde el día de su nacimiento. • Para que el Espíritu consolador derrame su paz en los enfermos y afligidos y mueva a las personas a ayudarlos correctamente. • Para que todas las personas reciban la paz y la alegría que el Resucitado comunica a quienes están bien dispuestos. • Para que el Espíritu Santo descienda sobre los miembros de esta asamblea eucarística y los colme con sus dones y con sus gracias especiales.

de la Iglesia el Espíritu Santo reveló a todos los pueblos el conocimiento de Dios y congregó las más diversas lenguas en la confesión de una misma fe. Monición de despedida Con la solemnidad del Espíritu Santo termina el tiempo pascual. En la eucaristía, el Espíritu Santo renovó nuestro ser. Nosotros hemos de cooperar con su acción santificadora y disponernos para que Él pueda guiarnos sin que le pongamos obstáculos. Respondamos a la transformación que Él hizo en nosotros con la efusión de sus dones, mostrando con nuestro actuar que somos verdaderos seguidores de Cristo. Deseo que la venida del Paráclito los colme hoy y siempre con sus dones y gracias y los llene de alegría y de paz espirituales.

Ministro: En silencio manifestemos a Dios todopoderoso las peticiones más personales que llevamos en el corazón. Oremos por las intenciones que todos hicimos en silencio, diciendo: PJ. Padre de bondad escucha a tus hijos. Presidente: Presentamos al Padre de todos nuestras peticiones por algunas de las necesidades de la Iglesia y la humanidad, sabemos que nos las concederá, porque no son nuestros méritos los que alcanzan su favor, sino los de Jesucristo, nuestro hermano y mediador, Él que vive y reina por los siglos de los siglos. RA Amén. Monición para la Plegaria eucarística** Prefacio de pentecostés *lniciamos la parte central de la celebración de la eucaristía con la oración de acción de gracias y santificación, la Plegaria eucarística. Demos gracias a Dios Padre, santificador de todas las cosas, porque para consumar el misterio pascual, envió al Espíritu Santo sobre quienes, por su inserción en Jesucristo, constituyó sus hijos. **La Plegaria eucarística es el momento principal de toda la celebración. Demos gracias al Dios Padre de amor, porque en los orígenes

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índice

Prólogo Lunes (Segunda semana de pascua) Martes (Segunda semana de pascua) Miércoles (Segunda semana de pascua) Jueves (Segunda semana de pascua) Viernes (Segunda semana de pascua) Sábado (Segunda semana de pascua)

Tercer domingo de pascua (Ciclo A) Tercer domingo de pascua (Ciclo B) Tercer domingo de pascua (Ciclo C) Lunes (Tercera semana de pascua) Martes (Tercera semana de pascua) Miércoles (Tercera semana de pascua) Jueves (Tercera semana de pascua) Viernes (Tercera semana de pascua) Sábado (Tercera semana de pascua)

Cuarto domingo de pascua (Ciclo A) Cuarto domingo de pascua (Ciclo B) Cuarto domingo de pascua (Ciclo C) Lunes (Cuarta semana de pascua) Martes (Cuarta semana de pascua)


Miércoles (Cuarta semana de pascua) Jueves (Cuarta semana de pascua) Viernes (Cuarta semana de pascua) Sábado (Cuarta semana de pascua)

95 99 103 107

Quinto domingo de pascua (Ciclo A) Quinto domingo de pascua (Ciclo B) Quinto domingo de pascua (Ciclo C) Lunes (Quinta semana de pascua) Martes (Quinta semana de pascua) Miércoles (Quinta semana de pascua) Jueves (Quinta semana de pascua) Viernes (Quinta semana de pascua) Sábado (Quinta semana de pascua)

111 115 119 123 127 131 135 139 143

Sexto domingo de pascua (Ciclo A) Sexto domingo de pascua (Ciclo B) Sexto domingo de pascua (Ciclo C) Lunes (Sexta semana de pascua) Martes (Sexta semana de pascua) Miércoles (Sexta semana de pascua) Jueves (Sexta semana de pascua) Viernes (Sexta semana de pascua) Sábado (Sexta semana de pascua)

147 152 157 162 166 170 174 178 182

Séptimo domingo de pascua (La ascensión del Señor - Ciclo A) Séptimo domingo de pascua (La ascensión del Señor - Ciclo B) Séptimo domingo de pascua (La ascensión del Señor - Ciclo C) Lunes (Séptima semana de pascua) Martes (Séptima semana de pascua) Miércoles (Séptima semana de pascua) Jueves (Séptima semana de pascua) Viernes (Séptima semana de pascua) Sábado (Séptima semana de pascua - Eucaristía de la mañana) Sábado (Por la tarde - Vigilia de pentecostés) Domingo de pentecostés (Eucaristía del día)

186 190 195 200 204 208 212 216 220 224 229

Vivir el tiempo pascual santiago jaramillo uribe  
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