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The master of menace Rat in a trap – entre la espada y la pared Blackout – el apagón. The obelisk Losers kiss Blind man’s bluff A midnight dip Black snow Steak tartar Dead of night The cat’s whiskers Double scotch And coming soon The smiling man Andrew Wyke Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.-

Iré al grano. ¿A qué grano? ¿Le darás el divorcio a Maggie? Y si no, ¿por qué no? Ella cree que no estás siendo razonable, y yo también. No va a volver contigo, así que, ¿por qué no se lo das? Le vendría bien esperar 5 años, dado su carácter. ¿La vas a hacer esperar 5 años? Esa es la ley, la ley del país. Eso es puro resentimiento. (Hablan de otras cuestiones)

Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.-

Qué hay del divorcio, ¿cuál es tu postura? Todo a su tiempo…Tengo entendido que te follas a mi mujer. Así es. Correcto, sí, correcto. Ya tenemos algo claro. Sí. Está claro. Pensaba que quizá lo negarías. ¿Por qué iba a negarlo? Porque es mi mujer. Sí, pero ella jode conmigo. ¿Así que ella también te jode? ¡Hay que joderse! Je, je. Lo siento. Sí, es mutuo. ¿Os turnáis? Nos follamos los dos. Es lo habitual. Ya, ya, ya, comprendo. Estamos enamorados. ¿Enamorados? Así es. He oído el rumor de que pensabas casarte con ella. No será cierto, ¿verdad? ¿Por qué no? ¿Hoy en día el matrimonio es absolutamente necesario? ¿No es anticuado? ¿Lo es?


Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.-

Amante.Marido.Amante.Marido.-

Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.-

Es de necios. En tu lugar ni se me ocurriría. Y no puedes casarte con ella, porque está casada conmigo, a menos que le dé el divorcio, claro. ¿Y lo harás? ¿Si haré qué? Darle el divorcio. ¿O vas a quererle hacer esperar 5 años? Quiere saberlo. Con sinceridad, no me creerás, pero estoy deseándolo. Así es como yo lo veo. Ven arriba. Mi mujer es una despilfarradora, así que si no tienes cuidado, te desplumará bien desplumado. Está acostumbrada al lujo. ¿Tú qué eres? ¿Chófer en paro? No encajas nada. Si crees que ahora no tienes dinero, tendrás diez veces menos cuando acabe contigo. Te sacará hasta los ojos. ¡Está enamorada de mí! Desconfía del amor amigo mío. El amor te pateará el culo sin darte cuenta. Lo que en un minuto es amor, diez más tarde es desprecio. Esa es tu experiencia ¿verdad? Oh, no, no, no. Es una observación. No olvides que soy escritor, observo a las personas. A lo que quiero llegar, es que no podrás darle todo lo que ella quiere. Así que te dejará y volverá conmigo. Y yo la quiero bien lejos. Es lo último que querría, porque me tiene hasta aquí (la coronilla). Estoy con una amante maravillosa, tiene una sauna en Swinton. Es mi chica. Entenderás que me interesa que Maggie se quede contigo. Quiero que sigáis juntos toda la vida. Pero a menos que me escuches, diré que nos espera una puta catástrofe de dramáticas consecuencias a todos. Pero tengo la solución. No te creerás lo que voy a decirte. ¿Qué me vas a decir? Que soy todo oídos. ¿Sabes qué? Estoy empezando a rendirme a tu encanto. ¿No me digas? En serio. Estoy conmovido. Es normal. Dime ¿a qué no esperabas que fuera tan inteligente, tan ingenioso? Oh, algo así, bastante. Maggie te lo ha dicho. ¿Cuál es tu solución? Voy a hacerte una proposición… (Le propone el robo de las joyas de la casa, por valor de un millón de libras, con una argumentación muy creíble, ofreciéndole comprador, que le dará 800.000, él recuperará el valor con un seguro, y así todos contentos, pues él tiene su amante, le ha expuesto que aborrece a su mujer, y no quiere que vuelva después de abandonar al amante por falta de lo que el dinero ha de pagar y a lo que ella no está dispuesta a renunciar “enamorada”. El amante, en su miseria, comprende que hay mucho de cierto en el planteamiento de la situación)

Amante.Marido.Amante.-

Si yo accediera a hacerlo, ¿accederías a darle el divorcio? ¿Por qué debería darle el divorcio si os vais a embolsar 800.000 Libras? Ella quiere un acuerdo legal. Quiere parte de tus bienes.


Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.-

¡Avariciosa! Es lo que estipula la ley. Desconfía de lo que estipula la ley. Tú cobrarás un millón que te dará el seguro. Sí, quid pro quo. Tú me ayudas, yo te ayudo, y te quedas con la chica. De acuerdo. Hagamos un trato. Yo entro en la casa. Robo las joyas y tú accedes a darle el divorcio. Ese es el trato. Y si no, ¡a la mierda! Ahí tienes tu quid pro quo. Y sólo así sellamos el trato. De acuerdo, lo sellamos, aquí tienes mi mano. Podrás ser libre, independiente, ocuparte de la mujer a la que amas. Sigue las normas, tú sólo sigue las normas.

(Cuando el amante sigue el plan y entra como un ladrón, el marido le espera con una pistola enorme, y le encañona. El amante se siente desconcertado, pero da verosimilitud a la nueva postura, y cree que puede dispararle) Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.Marido.Amante.-

No consigo dormir en mi cama sin mi mujer. Pero ¿a qué viene eso ahora? Oh, venga, piensa ya en espabilarte. ¿No creerías que iba a dejar que te quedarás con mi mujer y con las joyas? ¿Estás de coña? Me metes en un laberinto. Efectivamente. Escucha un momento antes de que hagas nada. Te diré algo. ¿Qué? Maggie te respeta ¿En serio? Sí. Siempre dice que eres un hombre muy integro. Que eres muy buena persona. Y tiene razón, soy muy buena persona. Estoy seguro. Tiene mucha razón. Soy una gran persona. Sí, sé que lo eres. Y ella no deja de repetir que lo eres. Y admira tu mente. ¿Qué admira mi mente? Sí. Tu mente la excita. ¿Sexualmente? Sí, mucho. Tu mente la excita sexualmente. ¿Y qué tal mi cuerpo? ¿Qué pasa? ¿Qué dice de mi cuerpo? Creo que nunca me ha dicho nada. ¡Capullo! Mi capullo, ¿a qué viene ahora mi capullo? ¿Qué dices? No estaba hablando de tu capullo. Te estaba llamando capullo. ¿Pero sabes lo que eres ahora? ¿Qué? Un fiambre es lo que eres. ¿En serio? ¿Vas a matarme? ¿Tú qué crees? ¿Por qué?


Marido.-

Amante.Marido.-

Lo tenía todo planeado desde el inicio. Siempre he anhelado tener un “tête a tête” con un peluquero, especialmente con un peluquero…¡¡qué se folla a mi mujer!! ¡¡Mi mujer es mía. Ella me pertenece. Yo soy su marido. Y lo que tú has hecho es auto invitarte para asistir a tu muerte!! ¡Odio a las mujeres!. ¿Tú crees en Dios? (implora desesperadamente, tratando de encontrar una salida a lo que teme su muerte inminente) ¿Dios? Siempre ha sido un cabrón depravado. ¿Sabes cuál es el problema de Dios? Qué no tiene madre. Que no tiene lazos familiares. Es un desarraigado. El pobre no tiene donde caerse muerto. Me da pena.

(Llegado el punto en que suplicaba por su vida, el marido dispara a bocajarro, y el amante cae. En este momento parece que lo ha matado, pero el marido sabe que la bala era de fogueo, sacándolo fuera de la casa. Días después llega un inspector de policía, al que no reconoce el marido, pero que es el amante disfrazado. Le indica que es sospechoso de asesinato, pues han encontrado el cadáver. A lo que el marido responde que de la casa salió vivo, que todo había sido una farsa) Amante.Marido.-

Su mujer cree que está “chalao”, que es un hombre muy peligroso. ¿Cuál era el objetivo de todo? Humillarle. Agrada ver al amante de tu mujer, jodido, temblando y acojonado delante de ti. Con la humillación se va directo al corazón. Te permite crear un vínculo.

(Entre otras cuestiones, sigue el interrogatorio, en el que el marido se siente acosado por el detective y seriamente incriminado, ante lo que va creciendo su angustia) Amante.-

Sí, ya he interrogado a su mujer. Una mujer suntuosa, pidiendo guerra. Por eso creo que ella le gustaba a él. ¿Sabe qué es lo que conseguí detectar? Qué ella está enamorada de su propio cuerpo. Oh, se pone como loca de lujuria y desenfreno. Debe ser curioso saber que a tu mujer se la trajina otro hombre todos los días, hasta fundirle las bielas, hasta que los ojos le hacen chiribitas.

(El interrogatorio va incluyendo la típica perorata que no viene al caso, y en este caso, el detective le relata el por qué se hizo detective) Amante.-

Le diré lo que me mantiene motivado: el acoso, la emoción de cazar y notar como una luz ilumina tu presa.

(Una vez que le ha metido el miedo en el cuerpo, encontrando ropas llenas de sangre en el armario, y urdiendo una serie de pruebas incriminatorias aparentemente irrefutables, hasta destrozarlo anímicamente, se quita el maquillaje, la máscara, y se descubre como el amante) Amante.-

De nada sirve jugar a un juego si no se lleva hasta el límite. No lo olvides, soy medio italiano. Nos encanta vengarnos.


(El marido se rehace, y lejos de reconocer el mérito de la interpretación de su antagonista, al darle de su propia medicina, se enajena, y desquiciado, pierde su hasta ahora hierática compostura, para sucumbir a la barbarie) Marido.-

¿Sabes? A Maggie le ha encantado que te pegara un susto de muerte. Que te mearas encima y que llegaras a desmayarte. Cuando le dije –Se ha cagado de miedo. Se desinfló del todo- se ha reído tanto, que creí que le iba a dar algo. Por cierto, quiere volver conmigo. ¿Sabes lo que ha dicho de ti? – Un pusilánime jamás ha conquistado a una señorita-

(Tras lo que le ha matado de un tiro, esta vez de verdad)


guion sleuth la huella