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1. Es bueno leer libros. 2. La familia Villa, un caos organizado. 3. Si algo produce una reacción de asombro/rechazo/incredulidad, no os preocupéis. Se trata de ver cómo hacen las cosas otros para, después de procesarlas, decidir cómo hacerlas nosotros. 4. Siempre he tenido un gran respeto por lo de pensar. Y un gran desprecio por lo de copiar. Copiar puede ser inútil y hasta contraproducente. 5. Y a vivir, ni más ni menos. A vivir para siempre con aquella chica tan maja, o con aquel chico tan fenomenal. 6. Se recomienda que, antes de casarse, los novios hablen del número de hijos que quieren tener. Es bueno ponerse de acuerdo en algo tan importante. Es un tema serio, con muchas repercusiones, para la familia, y para la sociedad. 7. Los hijos han de visitar con frecuencia a los abuelos, con sus nietos. 8. Unos padres y otros han de darse cuenta de que los hijos se casan, se independizan… y se van. Aunque se queden a vivir –grave error-en el piso de enfrente, se han ido. 9. Y que seremos muy inexpertos, muy tontines, muy jovencitos, pero que somos la mujer y el marido de nuestra familia. Y ya está. Y ellos son la mujer y el marido de otra familia, no de la nuestra. Por tanto, ellos a sus cosas, y nosotros, a las nuestras. 10. Con cariño se consiguen las cosas antes y mejor. 11. Señora suegra, cuando venga a vernos, con llave o sin llave, toque el timbre y espere a que le abramos, y no se cuele hasta la cocina sin permiso. 12. Los esposos han de acostumbrarse al acomodo entre ellos. Dos proyectos vitales se hacen uno. Y de aquí hasta que se hagan mayores faltan bastantes años. Años de cariño, de enamoramiento, de más cariño, de más enamoramiento. 13. Se han de cuidar los pequeños detalles, hacer sin descuido pequeñas cosas que te hacen pensar que la casa no es una ruina. 14. La familia (ver punto 9) es el primer negocio de cada persona. La primera responsabilidad. 15. Marido y mujer piensan en el trabajo. Por supuesto se acuerdan de los hijos y se acuerdan uno del otro, y llevan las fotos de todos en la agenda y las enseñan a los amigos y a sus clientes. 16. El peligro está en que todo eso que hace el matrimonio es muy bueno. Los dos se matan a trabajar, y a trabajar bien, para sacar adelante a la familia. Pero después de hacerlas, aún tienen un ligero resquemor, como si no se ocupasen suficientemente de su familia. Y les puede entrar una especie de depre, una sensación de no saber qué hacer. 17. Los detalles pequeños no se tienen. Se viven. 1. LA FAMILIA ESTÁ FORMADA POR INDIVÍDUOS, irrepetibles, cada uno tendrá sus ilusiones, sus ambiciones, su buen genio, su mal genio. Y aunque al verlos berrear en la cuna nos podamos decir “No te preocupes, a los 30 años, ingeniero”. Luego no ha estudiado ingeniería nadie. Pero no ha dejado de estudiar ninguno. 2. A ESOS INDIVIDUOS HAY QUE QUERERLOS COMO SON, NO COMO NOS GUSTARÍA (EN TEORÍA) QUE FUERAN. Pues a esos seres imperfectos hay que quererlos como son. Ayudándolos a mejorar en las cosas importantes, y dejando las cosas menos importantes, que son casi todas, dentro de eso que se llama libre albedrío, que tanto nos gusta cuando se trata de lo nuestro y tan poco cuando se trata del de los demás.


3. DAR IMPORTANCIA A CADA UNO INDIVIDUALMENTE. Atender sus preocupaciones. Sus ambiciones nobles. Y alguna ambición menos noble, que habrá que ayudarle a corregir. a. Preguntarle qué tal en el colegio, que tal el examen, en fin por sus preocupaciones y ambiciones. 4. TENER MIRAMIENTO Y CONSIDERACIÓN A CADA UNO INDIVIDUALMENTE. El marido tiene que respetar a su mujer. La mujer, a su marido. Los hijos a los padres. Los padres a cada uno de sus hijos. a. No se fisga las cartas, mails y sms de nadie b. No se fisga los bolsos, para eso tienen cremalleras. c. No se fisga en los cajones de la mesa de nadie. d. Cada uno tiene derecho a tener un rincón, donde solo puede entrar él. Y si alguien quiere entrar, tendrá que dar su autorización. 5. EXIGIR CON REALISMO. Se han de cumplir obligaciones. A cada uno, individualmente, hay que exigirle aquello que puede alcanzar. Sin caer en pereza o indolencia. 6. LA DIRECCIÓN POR ENCARGOS EN LA FAMILIA. Se trata de que cada hijo, y mi mujer y yo, tuviéramos uno o varios encargos. Por ejemplo: poner la mesa, retirar la mesa, cambiar las bombillas, cambiar el papel higiénico, cambiar las toallas, recoger los juguetes antes de irse a dormir, etc. Permitiéndose cambios, pero de modo que todas las tareas se completen en su momento. 7. RECORDAR QUE NOSOTROS TAMBIÉN FUIMOS ADOLESCENTES. Y los hijos tan pronto se enamoran como se desenamoran, unas veces están tristes y al poco entusiasmados, por lo que al poco se sienten desencantados. Una hija se desesperaba porque no la queríamos como a los demás. Un día deciden casarse, y tenemos que pagarles el cubierto. Y unos nos complacen y otros no tanto, pero siempre dentro de la formación que con mucho esfuerzo les hemos inculcado y sabiendo que será su tabla de salvación, evitando errores irreparables. 8. INTERESARNOS POR LO QUE NO CUENTAN. Estar abiertos a escuchar. Incluso fijar un momento periódico para contar todo lo que se desee compartir, por ejemplo, los domingos después de comer. 9. ESTAR AL DÍA (I). Interesarse por los aprendizajes, gustos y nuevas tendencias para los niños y jóvenes en cuanto a lenguaje, películas, series, canciones, etc. Para procurarles formación y herramientas para su desarrollo intelectual y social. 10. LOS CINCO OBJETIVOS FUNDAMENTALES DE UNA MADRE Y DE UN PADRE: a. Que los hijos sean buena gente b. Que se quieran c. Que se ayuden d. Que nos quieran a nosotros e. Que ayuden a los demás 11. LOS HIJOS TAMBIÉN TIENEN QUE ESTAR AL DÍA. De los peligros que pueden arruinar la vida de los hijos, sin que se den cuenta. 12. NO ESCANDALIZARSE. Pone el ejemplo de un niño que canturreaba Una de dos, o me llevo a esa mujer, o entre los tres nos organizamos, si puede ser. Una de dos, o me llevo a esa mujer, o te la cambio por dos de quince, si puede ser. Los padres se callaron, y con el tiempo se le olvidó. 13. NO SER PATAOLÓGICAMENTE EXIGENTES EN CUANTO A COMIDAS. Se puede comer a las 14:30 o a las 15:00 y la comida sabe igual de rica, si es que el


retraso es justificado. Eso sí, todos comen a la misma hora y sin televisión u otra distracción que impida conversar animadamente. 14. NO SER MANIÁTICOS DEL ORDEN. No buscar culpables de pequeños descuidos y desde luego no culpar sin pruebas. 15. DEMOSTRAR CON NUESTRO EJEMPLO QUE EL TRABAJO NO ES CASTIGO DE DIOS. No decir constantemente que se cuentan los días para jubilarse. Y cuando se jubilen contar los días hasta que se muera. No pretender ser por ejemplo capitán de barco, porque no se pega ni golpe. Dignificar el trabajo de todos, cada uno en lo suyo, desde la directora a la limpiadora, y de quien deja su trabajo para dedicarse a su familia hasta quien realiza labores benéficas. 16. VIVIR EN UN AMBIENTE DE OPTIMISMO. Hay que huir de los pesimistas como de la peste. Esterilizan ilusiones. Y si dicen no soy pesimista, soy realista, escapad, esa persona es peligrosísima. 17. SONREIR. (Y ESO A VECES ES HERÓICO). Cuando toca, no se sonríe cuando a uno se le ha muerto su padre. Pero si se sonríe para animar a los hijos diciendo todo lo bueno que hizo, y que sus hijos deben continuar incluso mejorándolo. 18. NO DEJAR PASAR OCASIONES DE DECIR ALGO CARIÑOSO O DE FELICITAR A ALGUIEN POR UNA COSA QUE HAYA HECHO BIEN, O DE DAR BUENAS NOTICIAS. No solo reprender cuando algo se ha hecho mal, aunque sea para corregir y aprender a hacerlo bien después. 19. ABORTAR EN SU INICIO CUALQUIER POSIBLE CONFLICTO CON NUESTRA MUJER/NUESTRO MARIDO O CON NUESTROS HIJOS. Por ejemplo un marido que decía que no iba a comer a casa porque tuvo una pelotera con la mujer porque compro nescafe normal en vez de descafeinado. Leopoldo le dijo, vete a comer inmediatamente a casa, eso es una bobada. Bobada es todo aquello que se puede remediar o hacer sin menoscabar la buena fe. Y desde luego no enzarzarse a golpes o realizando absurdeces como cerrar pestillos en las habitaciones o romper puertas o demás objetos. 20. FIARSE DE LOS HIJOS. Fomentando que se den cuenta de su evolución y que sus padres están ahí para tutelar su crecimiento, para ayudarles y formarles en las buenas acciones. Y que entienden sus posturas, porque ya las han vivido. 21. AYUDAR A LOS HIJOS A CONCRETAR LO QUE HACEN Y COMO LO DICEN. Sin ambigüedades o evasivas. 22. LA VIDA ESTÁ LLENA DE DETALLICOS. Por ejemplo, una mujer andando tres metros por delante de su marido (que aún queda gente así). Una señora criticando a su marido (que aún queda gente así). Cuando veo esto se me cae el alma a los pies. Un matrimonio que va de la mano hace que el alma se ponga en su sitio. a. El padre que se comía el pastel con frutas. Un día no quedaba en la pastelería ese pastel. Los hijos se apenaron por no llevar al abuelo el pastel que siempre se comía. Y el abuelo dijo, no me gustaba, era que me comía el que no quería nadie, y luego por no desilusionaros al ver que os preocupabais por complacerme, me los comía. Y al final, hasta me gustaban. 23. DOMINAR LA TELE. No es bueno tener teles por toda la casa, genera disgregación. a. En la tele es mejor no ver programas con lenguaje soez, bajo indigno, grosero, vil b. No ver personajes a los que nunca se te ocurriría invitar a cenar a casa. c. No ver los que enganchan en vez de relajarte o divertirte. Porque esos programas rebajan el nivel cultural de la gente, que al final, no sabe hablar más que de esos líos, por supuesto con el lenguaje soez al que me he referido antes.


d. No ver escenas de sexo explícito cuando hay menores en la casa. e. Se pueden ver programas que no sean estrictamente educativos sino para el ocio. 24. SE CELEBRA TODO. Para que el protagonista se sienta querido, la familia haga piña y la gente se divierta. a. Las celebraciones no tienen que ver con el dinero, sino con el cariño. 25. LOS HIJOS TIENEN QUE QUERERSE. Y eso no solo es responsabilidad de ellos. También es de los padres. Porque: a. De un hijo no se habla nunca mal delante de los hermanos. b. No se espera que se vaya de una reunión familia para ponerle verde. c. La mejor herencia que pueden dejar unos padres a sus hijos es el cariño, unido a una buena formación 26. LAS BRONCAS NO SON ETERNAS. En una familia, de vez en cuando, hay que pegar un puñetazo (simbólico) en la mesa, para decirle a un hijo, que aquello que ha hecho o aquello que ha dicho, en esta familia, NO. A ser posible en privado, para corregir, no para humillar. Pero si lo que ha pasado ha sido delante de todos, la bronca ha de ser delante de todos. 27. NO REÑIR CUANDO ESTAMOS ENFADADOS. “Leopoldo, cuando te apetezca mucho decir algo en una discusión, cállate” porque: a. Dirás algo de lo que te arrepentirás al cabo de 15 minutos exactos. b. Harás daño a la persona a la que se lo dices. Y tú no quieres hacer daño, quieres poner las cosas claras y en orden. c. Es mejor medir las palabras cuando se está tranquilo para llamar la atención a esa persona queridísima que es tu hijo o cónyuge. 28. NO EMPECINARSE EN LAS DISCUSIONES. Hay que dar salida al otro. No se trata de acorralar a nadie, porque el acorralado hace o dice algo inconveniente. Y luego hay que pedir perdón. Y eso cuesta más. 29. DELANTE DE LOS HIJOS SIEMPRE DE ACUERDO. Basta con decirles ¿qué ha dicho papá/mamá? 30. PEDIR PERDÓN. Todos metemos la pata de vez en cuando. Y en ese de vez en cuando se incluye la vida de familia. a. Se ha de atender al sentido de justicia, castigo proporcional a la culpa. Y todo con delicadeza. 31. NO PLANTEAR BATALLITAS SIN IMPORTANCIA. Por ejemplo pedir a los hijos que se quiten la barba. 32. CONTAR COSAS PROFESIONALES. De modo que mejore el nivel cultural y la capacidad de describir correctamente lo que se esté tratando, con personas de distintos ámbitos. 33. HAY QUE CONSEGUIR QUE EN CASA SE ENCUENTREN BIEN NUESTROS HIJOS Y SUS AMIGOS. Los amigos de mis hijos son mis amigos y además está bien conocerlos de modo que puedo llegar a la conclusión de que alguno de ellos no es recomendable. 34. SE HAN DE ESTABLECER NORMAS DE FUNCIONAMIENTO EN FAMILIA. Como en todas partes. Pero ajustadas a las particularidades de cada familia. 35. LAS NORMAS DE FUNCIONAMIENTO DE LA FAMILIA ABADÍA. a. En casa se come bien vestido y todos juntos. Los hombres con traje y corbata y las mujeres con vestido, en fechas señaladas. El resto de los días con un decoro bien inculcado y suficientemente divulgado. Nunca en traje de baño. b. A la hora de comer se pone la mesa completa. Y se retira entre todos. c. Si no se viene a comer o a cenar se avisa.


d. Los que salen de noche vuelven a la hora que consideren prudente. Nunca volverán solas las chicas. Papá nunca va a buscar a nadie, para eso están los hermanos. e. Cuando alguien llega a casa dice “Hola” y cuando se va “Adiós”, más que nada para saber quién está en casa si preguntan por él. f. Cada uno se hace su cama. Y lleva la ropa sucia al cesto correspondiente. g. Si hay niños, nadie se va sin recoger todo lo que ha sacado. h. Los lavabos tienen que estar limpios. i. Reponer papel higiénico escrupulosamente, mejor tener dos rollos. j. Sin manías se cuenta lo que se gasta k. Si un hijo enferma, nunca comerá solo, alguien comerá con él. 36. LA LISTA DE TACOS. No se sueltan palabras inconvenientes. Muestran una pobreza absoluta de lenguaje. Estas personas utilizan una décima parte del vocabulario elemental, y de esa décima parte, el 90% es inaudible. 37. A LA FAMILIA HAY QUE DEDICARLE TIEMPO. Todo lo posible, como he dicho siendo el principal negocio de los padres. 38. EN LAS FAMILIAS HACE FALTA UNA PERSONA MAYOR. Y si se le va la cabeza, se escapa de casa o se pone agresiva, se le ingresará en un sitio especializado, pero se le visitará con frecuencia. Eso humaniza. 39. LOS ABUELOS EN LOS 195 METROS FINALES. Pero que no hagan tonterías, como buscarse una pareja mucho más joven o entregarse a numerosas operaciones de cirugía estética. O inmiscuirse en asuntos de los padres, que no les corresponden. 40. LAS TATAS. Personas al servicio doméstico, pero que suelen ser internas y sin familia. 41. REZOS Y LIBERTAD. Rezar de forma amable, lúdica y en actos de cohesión con los demás, por ejemplo “Papá, ¿qué tal te ha ido en aquella cosa tan difícil que tenías que hacer hoy? Yo he rezado mucho por ti” 42. ELEGIR BIEN LOS COLEGIOS. De modo que tengan un ideario acorde con la educación que se les procura en casa. Por ejemplo que enseñen: a. Que meter la mano en la caja ajena y llevarse el dinero, está mal. b. Y que buscar niños para hacer porquerías con esos pobres chavales, está mal. c. Y que ser trepa está mal. d. Y que ayudar a los demás está bien. e. Y que dejar abandonado al abuelo en la gasolinera está mal. f. Y que enriquecerse hundiendo al prójimo estaba feo. g. Y que privar a los hijos de padre está mal. h. Que los padres de familia son los responsables de sus hijos i. Que el colegio no puede arreglar lo que se estropean los adultos que rodean a los niños. 43. LO QUE NOS TIENE QUE IMPORTAR MUCHO Y LO QUE NOS TIENE QUE IMPORTAR MENOS. a. Que el chaval sea limpio, generoso, recio, trabajador, que se vuelca por los demás, simpático, alegre…y además saca buenas notas. 44. LA FAMILIA ES DE TODOS NO SOLO DE LOS PADRES. Esto es que cada uno es responsable de su familia, la que forma con su pareja y sus hijos. a. La de los abuelos pasa a un segundo lugar respecto a la que forman marido y mujer y sus hijos. 45. HELMUT Y LA COLECCIÓN DE COLECCIONES. Habla de sus perros bobtail y de las colecciones de cosillas que permiten a los demás acordarse de ellos y traerles cosas para ampliar esas colecciones.


46. LA EXPERIENCIA DE LOS MAYORES SIRVE PARA ALGO, PERO NO PARA TODO. Es cuando los abuelos pretenden sentirse útiles tratando de solucionar problemas para los que no están cualificados y las más de las veces causan problemas mayores o agravan los preexistentes. 47. LA FAMILIA…Y UNO MÁS, Y DOS MÁS, Y TRES MÁS, Y MUCHOS MÁS. Habla de la llegada de los nietos. De los amigos de los hijos que se quedan a dormir y comer en la casa cuando no están los padres, pero que tienen que dejar la casa como se la encontraron. Y de como los amigos se encuentran en el colegio, en la carrera, en el lugar donde se vive, donde se veranea, en el trabajo. 48. DE VEZ EN CUANDO, SE FRACASA. ¿Y QUÉ? Muestra cómo hay que sobreponerse a perder popularidad, a que haya gente que te rehúya. A la necesidad de la humildad. Una familia bien formada, cuando llegan reveses, hacen una piña alrededor de los desafortunados. 49. HAY OTROS PROBLEMAS. Si alguien fallece o con una enfermedad irreversible hay que digerirlo, no decirse ¿Por qué me ha pasado esto a mí? Recuperarse del golpe y hallar una nueva normalidad. 50. GASTAR CON LA CABEZA. O sea con austeridad, acomodándose a los ingresos. Cuenta el caso de cuando les ofrecieron ropa usada en buen estado, y que no solo no se avergonzaron, sino que la aceptaron con agrado. Y el caso de un hijo al que le regalaron un juguete automático, y que el niño prefirió jugar con unos lápices y unas canicas o unas cajas de cartón o unos recortes de periódico o revistas. 51. LAS LEYENDAS FAMILIARES. Se refiere a esas veladas en las que los abuelos cuentan algún suceso curioso que han vivido, y que parece a los niños increíble. 52. LA FORMACIÓN. Especialmente en valores, de modo que tengan palabra y la cumplan, que sean honrados, trabajadores, que alcancen estudios universitarios y gusten de perfeccionar sus capacidades incesantemente. Que salgan lejos de su pueblo para quitarse la boina y el recelo a lo desconocido. 53. PERO NO OLVIDEMOS LO FUNDAMENTAL: EL MATRIMONIO TIENE QUE HACER EL AMOR. Desde que se casan, fabricándolo cada día, con alegrías, con tristezas, con algunos éxitos, con muchos fracasos, con la idea clara de que, “aunque me canse, aunque no pueda, aunque reviente, aunque me muera” ese matrimonio lo saco adelante, pase lo que pase. a. Lo del cansancio y el reventamiento es de la Teresona de Ávila. Entiéndase de que no se trata de llegar a esos extremos literales. a. Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa (cosa fundamental, de la que hablaré otro día, que te ayuda a quitarte la boina y a descubrir que hay otros mundos fuera de tu pueblo, de tu calle y de tu piso), se volcaron para que fuera feliz. Y me exigieron mucho. b. Lo que sí hicieron mis padres fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación. Si no la adquirí, fue culpa mía. c. A mí me gustaría que mis hijos y los hijos de ese señor que me ha escrito y los tuyos y los de los demás, fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales. Lo que por ahí se llama "buena gente". Porque si son buena gente harán un mundo bueno. Y harán negocios sanos.


Y, si son capitalistas, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano. (Si son mala gente, demostrarán con sus hechos que el capitalismo es sano, pero que ellos son unos sinvergüenzas.) Por tanto, menos preocuparse por los hijos y más darles una buena formación: que sepan distinguir el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos. En estos puntos suspensivos podéis poner todas las cosas buenas que se os ocurran. d. Al acabar una conferencia la semana pasada, se me acercó una señora joven con dos hijos pequeños. Como también aquel día me habían preguntado lo del mundo que les vamos a dejar a nuestros hijos, ella me dijo que le preocupaba mucho más qué hijos íbamos a dejar a este mundo. A la señora joven le sobraba sabiduría, y me hizo pensar. Y volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Porque es fácil eso de pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo, pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son cosa suya y de que si salen bien, la responsabilidad es un 97% suya y si salen mal, también, no arreglaremos las cosas. e. Y el Gobierno y las Autonomías se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviéndola a poner, añadiendo la asignatura de Historia de mi pueblo (por aquello de pensar en grande) o quitándola, diciendo que hay que saber inglés y todas estas cosas. Pero lo fundamental es lo otro: los padres. Ya sé que todos tienen mucho trabajo, que las cosas ya no son como antes, que el padre y la madre llegan cansados a casa, que mientras llegan, los hijos ven la tele basura, que lo de la libertad es lo que se lleva, que la autoridad de los padres es cosa del siglo pasado. Lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, no hagamos NADA. P.S. 1. No he hablado de los nietos, porque para eso tienen a sus padres. 2. Yo, con mis nietos, a merendar y a decir tonterías y a reírnos, y a contarles las notas que sacaba su padre cuando era pequeño. 3. Y así, además de divertirme, quizá también ayudo a formarles. f. –«36 cosas que hay que hacer para que una familia funcione bien», ¿y para que funcione mal? –No quererse nada. No tener detalles de cariño. No dedicarle tiempo. –¿Sabe más de familia que de economía? –Por supuesto. De economía no sé nada; de familia sé por obligación: llevo casado 53 años. –Su familia de 66 miembros es feliz sobre todo por... –Porque nos queremos mucho. Discutimos, pero no hay broncas. –«Los enemigos del hombre son sus propios familiares». ¿Por qué diría esto san Mateo? –Quizá tenía problemas con la prima de riesgo. Los peores enemigos son los próximos; pero también los mejores amigos son los próximos.


–Hoy, ¿cuál es el mayor enemigo de la familia? –No dedicarle tiempo. Olvidamos que la familia es nuestro primer negocio. –Cuando hay dinero de por medio, no hay amor familiar que valga... –El dinero divide si hay egoísmo. Y si hay egoísmo, no hay amor. –Por favor, dígame cómo logró amar a su suegra... –Era una gran mujer y no se metía en nuestras cosas. A las suegras se las odia cuando son «meticonas». –La familia: refugio en tiempos de crisis... –Ahora es lo más valorado, y no sólo por la ayuda económica; también por lo que anima y mima, por el cariño que ofrece. –Sin familia y con 5 millones de parados, ¿la rebeldía social ya estaría en la calle? –Sin duda. La rebelión no estalla por la familia y la economía sumergida. –¿El Estado se entromete demasiado en las cosas de la familia? –Sí, en todo. Por ejemplo, ahí está la Educación para la Ciudadanía. Me recuerda a la Formación del Espíritu Nacional en el franquismo. –Dice que huye de los pesimistas... –Como de la peste, y más de quien dice: «No soy pesimista, soy realista». Son esterilizadores de ilusiones. –¿Qué fue de aquello de que la familia que reza unida permanece unida? –Sigue funcionando, pero no debe imponerse el rezo: lo hace odioso.


eduque y evitará hijas maltratadoras