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Encontrar a Dios en la ciudad Siguiendo el llamado de nuestro papa Francisco que pide “Una Iglesia que salga”, la comunidad de La Merced asume el gran desafío de salir a encontrar en medio de la ciudad en la que vive, a ese Dios que adora en la Eucaristía.

Protagonista de la foto: Damián Augusto Leiva, verdulero.

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Año 02 Julio 2013

Distribución gratuita

Jóvenes. Cierre Confirmación ¡ 2012/2013. Pastoral de la Salud. “Estuve enfermo y me visitaste”.

Familia I.

La comunicación y las nuevas tecnologías por Marisol Mañá.

mucho más...


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Parroquia Nuestra Señora de La Merced

IENTO: ESTACIONAM osos Seamos cuidsad tos dejando lo reau que s ga lu s lo en e. Los correspondpe n vecinos es trraos eso de noso

SUMARIO

Dirección: Julián Navarro 3546, (1643) Beccar, Partido de San Isidro. Web: www.parroquialamerced.org Seguinos en: /lamerced.sanisidro @LaMercedSanIsid

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Editorial.

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Recomendados.

Capilla Cristo Redentor

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Familia I.

Dirección: Murature y Gob. Udaondo, Beccar

Horarios de misas Parroquia Ntra. Sra. de La Merced Lunes, martes, miércoles, viernes: 19 h. Jueves: 19 h, celebración con comunión. Sábados: 19 h. Domingos: 11.30 y 19 h.

Capilla Cristo Redentor Domingos: 10 h.

Secretaría Parroquial Graciela Álvarez Iberlucea Horario: Lunes a viernes de 10 a 13 h y de 17 a 20 h. Dirección: Julián Navarro 3546 (1643) Beccar, Partido de San Isidro Tel./Fax: 4512 8294 C.e.: secretaria@parroquialamerced.org E-grupo: lamerced-subscribe@yahoogroups.com

Publicidad Si querés saber cómo hacer para publicar un aviso en la revista de la parroquia La Merced escribí a publicidad@parroquialamerced.org o llamá a Cecilia Moreira (15 6955 8006)

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¡Apuntá!

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La comunicación y las nuevas tecnologías por Marisol Mañá.

Pastoral Urbana. Encontrar a Dios en la ciudad.

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Año de la fe.

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Familia II.

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Jóvenes.

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Colecta de Cáritas.

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Pastoral de la Salud.

La audacia de la fe.

Jornada para padres e hijos.

Cierre Confirmación 2012/2013.

Unos dan, otros reciben. ¡¡Todos ganan!!

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“Estuve enfermo y me visitaste”.

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Adoración Permanente.

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Apoyo Escolar.

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Para compartir.

Producción y Diseño: GOLONDRINA, comunicación para la Iglesia. www.golondrinacomunicacion.com Dirección: Gerardo Semanzato Fotos: Pato Müller www.patriciamuller.com.ar Corrección: TRADUAR (Claudia Calvosa traduar@gmail.com y Silvana García Calabria traduarsilvana@gmail.com)

“Permanecer con Él requiere salir”. Una dinámica propia y un espacio integrador. El tiempo de celebrar por Agustina Lanusse / Reunión de Referentes parroquiales 2013 por Gerardo Semanzato

Correo de lectores Te invitamos a que nos hagas llegar tus comentarios, sugerencias y opiniones respecto de la revista.

revista@parroquialamerced.org La Merced / 03


Editorial.

Queridos amigos: Esta vez les propongo charlar un poco sobre nuestro país, o mejor, sobre nuestra patria. Con ella nos pasa algo parecido a lo que nos pasa con nuestra familia. La amamos pero también renegamos de ella. La queremos porque es nuestra madre, hemos nacido aquí, tenemos una historia común, compartimos una cierta idiosincrasia y la extrañamos cuando estamos lejos por algún viaje. Y al igual que con

« Elegir gobernantes no es la única forma de mejorar la calidad de vida de una sociedad. Nuestro trabajo doméstico, profesional, cívico-social y solidario también son maneras concretas de hacer nuestro aporte para un país mejor». una familia, en la medida en que nos maltrata y la maltratamos, la patria comienza a sernos hostil, antipática y hasta maldecible… Cuando alguien sufre algún delito, agresión o injusticia, suele escucharse: “Este país de m…”; “me quiero ir”; “esto no da para más”; “qué país de porquería”. En cualquier caso, para bien o para mal, el país no nos es indiferente. Somos muchos los que convivimos en él y son muchas nuestras diferencias; quizás por eso nos cuesta convivir con un proyecto común. Todavía no lo hemos encontrado. Entonces cobran fuerza los intereses sectoriales o personales, y los más hábiles para alcanzar alguna forma parroco@parroquialamerced.org 04 / La Merced

de poder son los que hacen prevalecer sus propios intereses. En estos próximos meses tendremos la oportunidad de hacer algo pequeño pero muy importante por nuestra patria. El 11 de agosto será el día de las elecciones primarias, abiertas, simultáneas y obligatorias, y el 27 de octubre, el día de elecciones nacionales. Podremos elegir a quienes deseamos que nos gobiernen. Es un acto que debemos preparar: averiguar las propuestas de los candidatos y conocer sus antecedentes políticos y personales. Necesitamos pasar de la protesta a la propuesta y darnos cuenta de que los avances colectivos siempre serán lentos pero sostenidos. No debemos perder la esperanza de contribuir al mejoramiento político y social de nuestro país. Elegir gobernantes no es la única forma de mejorar la calidad de vida de una sociedad. Nuestro trabajo doméstico, profesional, cívico-social y solidario también son maneras concretas de hacer nuestro aporte para un país mejor. Si nuestra familia anda mal, podremos protestar o hacer algo para mejorarla. Sabemos que nos cuesta, pero vale la pena. Lo mismo con nuestra patria. En este caso se necesita más generosidad y paciencia. Que Dios nos las dé y sepamos encontrar nuestro lugar de ciudadanos comprometidos. Superemos la protesta con nuestra propuesta. Un abrazo.

P. Carlos. Párroco


¡Apuntá!

Recomendados. Esta vez, recomendamos dos libros, y varias cuentas de Twitter que nos parecen piolas.

Libros “Relatos de un peregrino ruso” (anónimo). Contiene un mensaje trascendental: la necesidad de la oración continua. A lo largo de sus páginas, el Peregrino, con su propio itinerario físico y espiritual, y con la ayuda de su director espiritual o staretz, nos guía en el aprendizaje de la oración continua y nos muestra los efectos positivos que causa en el alma y en el cuerpo de la persona que la practica.

“Vivir desde el don, pensamientos y experiencias” de Alberto Berro “La maravilla mayor se nos revela cuando descubrimos que precisamente aquello que más considerábamos como ‘nuestra’ obra, como el producto más exclusivo de nuestras propias manos, simplemente nos ha sido dado. Darnos cuenta de esto es el comienzo de un cambio en nuestro modo de vivir.” (del Prólogo del autor).

Twitter Cáritas Argentina @CaritasAR

Bueno para estar informado sobre qué está haciendo Cáritas en el país y en qué podes colaborar.

Juan Carr @hambreCero

Interesante para que sepas en qué podes ayudar.

Quiero Ayudar @QAorg

Un espacio de encuentro entre quienes desean ayudar y las organizaciones que llegan a aquellos que más lo necesitan.

News.va Español @newsva_es

News.va es un servicio ofrecido por el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, en colaboración con los medios de la Santa Sede.

La Merced San Isidro @LaMercedSanIsid

Cuenta oficial de la parroquia Nuestra Señora de la Merced, San Isidro, creada para mantener una comunicación fluida con los miembros de la comunidad.

Guido @GuidoB_

Imperdible la cuenta del papa que cuenta con un tuit diario en el que, con un lenguaje claro y profundo, sintetiza conceptos fuertes para trabajar.

Ama y haz lo que quieras (San Agustín). Swallow your pride, you will not die; it’s not poison (Bob Dylan). Cristiano, pero no Ronaldo. Si sos bostero o te gusta la música o el humor ácido, seguí a Guido, cura de nuestra diócesis.

JMJ @JornadaMundialJ

Manos a la Obra @manosalaobrasi

Papa Francisco @Pontifex_es

Twitter de la sección del portal www.jovenescristianosenaccion.com con noticias de la Jornada Mundial de la Juventud

Un Proyecto Solidario impulsado por Jóvenes Universitarios y la Pastoral Universitaria de San Isidro. www.manosalaobrasi.com.ar

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Familia I. por Marisol Mañá

Tengo 52 años, estoy casada con Jorge desde hace 30. Soy madre de cuatro hijos varones entre 28 y 17 años. Soy docente, trabajo en el colegio Pilgrims en el secundario. Voy a La Merced desde los años 90 y en cierta forma es mi parroquia, pero o he participado en nada formal

La comunicación y las nuevas tecnologías Comunicarse es una tendencia natural y una necesidad esencial en el hombre. Comunicarnos con los que nos rodean, con nuestros vínculos. Esos vínculos en los que se juega la vida. Aquellos que tejen y escriben mi historia. Pero resulta que vincularnos no nos es fácil. Nos cuesta salir de nosotros, saltar nuestros muros, ver al otro, estar. Nos cuesta acercarnos y escucharnos, pero tenemos que escucharnos porque ahí es donde comienza todo. Y esto no es fácil en el mundo en que vivimos. Andamos corriendo, haciendo una y otra cosa, acelerados haciendo cosas “urgentes”, “ocupados” trabajando, haciendo, resolviendo… y nos perdemos esos espacios de calma y silencio donde podemos estar juntos y acercarnos unos a otros. 06 / La Merced

Escuché muchas veces decir que la tecnología complica aún más todo esto. Creo que vamos mal si encaramos el tema así. La tecnología es el conjunto de saberes, conocimientos y habilidades que buscan satisfacer necesidades básicas del hombre, y como tal existe desde el comienzo de la historia. Pero no vamos a hablar de la tecnología en general. Vamos a detenernos en la tecnología de la comunicación, que valga la obviedad, busca que el hombre pueda comunicarse con otros. Desde la invención de la escritura en adelante, pasando por el teléfono, la radio, la televisión, Internet, la telefonía móvil, todos buscan satisfacer el deseo profundo del hombre de entrar en contacto con otros. El avance en estas tecnologías durante el último siglo, y más aún en las últimas décadas, es sorprendente y a veces nos descoloca. Hoy muchas barreras se han roto, agilizando el contacto entre unos y otros, permitiendo la interconexión y la interactividad instantánea. Nada de esto es malo, más bien todo lo contrario. Y entonces, ¿en qué nos complica? Como siempre el mal no está “afuera”, en las cosas, en este caso en las tecnologías, sino en nosotros y en


“La tecnología es el conjunto de saberes, conocimientos y habilidades que buscan satisfacer necesidades básicas del hombre, y como tal existe desde el comienzo de la historia”.

el uso que de ellas hacemos. Me gustaría detenerme en algo para poder hablar en concreto. Los celulares. Es una realidad que los celulares son una presencia diaria en todos. Adultos, jóvenes, adolescentes y niños. Nadie queda afuera. Las cifras son impactantes. Vamos a dar solo una: por mes en la Argentina se envían 12.000 millones de sms. Tengo que confesar que yo me resistí mucho a tener un celular. Tengo que confesar también que hoy siento que es muy bueno tener uno y lo disfruto. Nada reemplaza el encuentro cara a cara pero el celular me permite comunicarme con otros. Y no estoy hablando del llamado que me hace un hijo para decirme dónde está. Estoy diciendo que a través del chat del teléfono he podido vivir la experiencia de estar cerca, realmente cerca de alguien. Acompañando en una noche de angustia. O haciéndome realmente presente solo mandando una carita feliz o un abrazo. Y también he tenido conversaciones íntimas donde nos hemos dicho cosas que a veces no nos animamos a decir personalmente. El celular me acerca a otros. Y esto es muy bueno. Por supuesto hay un uso desordenado que nos puede llevar a una dependencia que no es buena. Y no hablo solo

de los jóvenes. Todos podemos caer en ella que nos lleva, por ejemplo, a no poder dejar de mirar constantemente los mensajes que nos llegan. No importa el lugar o las personas con que estemos, a veces nos encontramos atrapados. Y entonces lo que nos comunica y acerca muchas veces, nos distancia, nos aleja otras tantas. Y nos encontramos un día tratando de hablar con un hijo que no levanta la cabeza de su celular o quizá son ellos los que nos quieren contar algo y nosotros nos lo perdemos por estar como “hipnotizados”. Y se nos escapa ese instante, ese momento, ese aquí y ahora donde se juega la vida. Y aparecen celulares que invaden el espacio sagrado de las comidas. Celulares que suenan en iglesias. Celulares que interrumpen conversaciones. Celulares que no me dejan ver al que tengo al lado. Obviamente tenemos que aprender a usarlos y educar sobre todo desde el ejemplo. Que lo que nos mueva en el uso de esta u otra tecnología sea la búsqueda del bien, aprovechando lo que la inteligencia y la creatividad del hombre inventa para ser más plenos. Que ante todo busquemos priorizar lo que nos lleva al encuentro conmigo mismo y con el otro. La Merced / 07


Pastoral Urbana. por Javier Iraola

Lic. en Economía Agropecuaria, 48 años, casado hace 22 años con Silvina y padre de 5 hijos. Coordinador General del Consejo Pastoral de La Merced.

Encontrar a Dios en la ciudad Bajo ese lema la parroquia convocó el pasado 18 de Mayo a una charla sobre Pastoral Urbana a cargo del Padre Jorge Eduardo Scheining. La exposición abrió nuevas miradas en muchos de los que allí estuvimos y, si bien es imposible resumir una charla tan amplia y tan rica en el espacio de una nota, intentaré contar algo de lo que nos dijo el Padre Jorge Eduardo. El audio y el texto de la charla están en la página web de la parroquia. “Una Iglesia que salga”, es el llamado de nuestro papa Francisco. Es un gran desafío para nosotros como comunidad de La Merced salir a encontrar a ese Dios que adoramos en la Eucaristía, en medio de la ciudad en la que vivimos. Si logramos encontrar a Jesús en el rostro de los que caminan con nosotros y si logramos ver el rostro de los demás, especialmente el de los que sufren, cuando miramos la Eucaristía, habremos alcanzado la verdadera contemplación, esa que deja de ser autorreferencial y nos lleva al encuentro con Dios y los hermanos. 08 / La Merced

LA CIUDAD El hombre siempre hizo ciudades, entre otras cosas porque la organización se hace más sencilla pero también como un lugar que ofrece apoyos para darle sentido a la vida. Hoy esto de la ciudad como un lugar de apoyos existenciales se da de manera exponencial. A pesar de que el fenómeno urbano lejos de retroceder avanza en todo el mundo, la pastoral de la Iglesia todavía está anclada en ciertos esquemas de tipo rural. Muchas veces nos cuesta aceptar la ciudad y se nos hace difícil evangelizar un lugar al que nos cuesta querer, de lo que resulta una pastoral más antipática que empática. Una buena pregunta sería ¿Cómo hacemos para enamorarnos del lugar en el que vivimos? Es importante entender lo que está pasando en la ciudad no para “mejorar” lo que venimos haciendo pastoralmente sino para lograr una verdadera conversión pastoral, que implica un cambio de mirada, de enfoque, de interpretación, de actitud, de propuestas, de acciones y que requiere cambios interiores profundos.

UN MARCO CON CUATRO CONCEPTOS 1) El nuevo paradigma

En el paradigma tradicional la Iglesia le dictaba al mundo la orientación que debía tener. El Concilio Vaticano II propone una manera nueva de mirar las cosas y nos dice que el reino es más grande que la Iglesia, que está más allá de la Iglesia, y que en el mundo hay


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Pastoral Urbana. semillas, flores y frutos del reino. Muchos hombres y mujeres, que no son parte de la Iglesia, pero que están misteriosamente unidos a ella, están haciendo cosas para que el reino crezca. La Iglesia es más pequeña que el reino y muchas cosas que suceden en el mundo son parte del reino. Evangelizar es comprender y asumir esto y la misión pastoral será descubrir esas cosas del reino en el mundo y disfrutarlas.

2) El lugar de la Evangelización La Evangelización no es solo un problema geográfico. No es solo implantar la Iglesia para dispensar sacramentos en la urbe que se extiende, es, también, tratar de llegar a los criterios de juicio, los valores determinantes y las ideas inspiradoras de las personas. El Evangelio tiene que ir al corazón del mundo, a los criterios de pensamiento y modelos de vida. Hay que llegar a los hombres que son urbanos y están en movimiento y cambio.

3) El hombre en el centro El hombre es el centro del amor trinitario. Muchas veces Evangelizar será, más que “defender” a Dios, defender al hombre. Al hombre hay que amarlo mucho y cuidarlo mucho, tal como hace Dios. La pastoral es el arte de provocar, preparar y facilitar el encuentro del hombre con Dios. Podemos encarar la evangelización con la tranquilidad de saber que no depende solo de nuestro esfuerzo, porque el Espíritu está antes, durante y después de nuestra acción y es el primero que quiere que se produzca el encuentro. El Espíritu Santo trabaja en el mundo y evangelizar es estar a la escucha del Espíritu.

4) La cultura Las personas transitamos y buscamos apoyos. Ya no hay síntesis cultural y habitamos distintas culturas de acuerdo a las necesidades que tengamos. En la cultura urbana hay una gran mezcla de historias culturales. En la ciudad estamos ante una cultura híbrida y cuando hoy hablamos de cultura no hablamos solo de valores, sino de algo más complejo. Occidente vivió durante mucho tiempo en una monocultura llamada cristiandad. En algún momento empezaron a aparecer otras voces para ofrecer sentido a la vida desde otros lugares. A la monocultura cristiana no se vuelve. Hay que trabajar en la interculturalidad y eso significa entrar en diálogo con una diversidad absolutamente impensada en la monocultura cristiana. 10 / La Merced

“Desde la contemplación y adoración a Jesucristo, bajo el amparo de María, La Merced sale al encuentro del hombre en las periferias existenciales”


Un recorrido contemplativo Esta conversión pastoral es un gran desafío para nuestra comunidad y para la Iglesia toda. Tal vez, un primer paso pueda ser recorrer el territorio parroquial con una mirada nueva, libre del apuro de todos los días y libre de todo lo que “ya sabemos”. Recorrer la parroquia con una mirada contemplativa, abierta a encontrar a Dios allí donde Él se nos quiera mostrar. Allí donde no imaginábamos que podía estar. Una mirada y un corazón abiertos a lo que el Espíritu quiera hacer en nosotros y de nosotros.

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Hay que “salir”, pero ¿cómo hacemos? ¿Por dónde empezamos? Kerigma significa pregón, anuncio, grito. Para los cristianos es el anuncio de Jesús resucitado. “¡Jesús resucitó!” es el anuncio que queremos llevar a los que no conocen a Jesucristo. Es un anuncio que no es catequesis. Las misiones en la cristiandad eran catequéticas porque estaban dirigidas a personas que ya conocían a Jesús. Ahora estamos llamados a salir para despertar nuevamente el interés en la persona de Jesús, para testimoniar y animar, anunciar y motivar… No es solo ir a las geografías sino meterse en las experiencias existenciales de las personas urbanas, despertando en ellos significados nuevos, significados cristianos. El sentido de la vida, del tiempo, la fatiga del trabajo, el sentido de la fiesta….Hay muchas experiencias existenciales donde hacer misión. Antes los misioneros podían correr riesgo de vida yendo a tierras remotas y desconocidas para evangelizar. Ahora nosotros estamos llamados a entrar en diálogo con la existencia misma de la persona urbana, ir a la profundidad de su

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existencia, aprender su cultura, su imaginario y su lenguaje…. Para eso debemos correr el riesgo de la “contaminación”. Habrá que tener cuidado con el relativismo, sí, pero hay que ir con confianza. Como nos dice el papa Francisco, es mejor una Iglesia accidentada por salir que una Iglesia muerta por quedarse encerrada. Nuestro modo de pensamiento cristiano está tan aferrado al molde que le tenemos miedo a la habitación de la existencia, y entonces “nos parapetamos” cuando tal vez lo que nos están reclamando es más cercanía. Cuando uno entra testimonialmente, poniendo el corazón, ninguno de los elementos puestos en juego queda inmune y, al final del proceso, la cultura termina enriquecida, ¡pero el cristianismo también! Debemos aceptar la “contaminación” porque eso es propio de la encarnación, es lo que hizo Jesús que, sin tener en cuenta su condición divina, se hizo uno de nosotros. Para una misión kerigmática no podemos presuponer la existencia de la fe ni ir con argumentaciones de catequesis. Debemos privilegiar el encuentro con el otro y necesitamos poner en práctica nuevas maneras pastorales. El anuncio se hace a aquellos que nunca conocieron a Jesús, o se han

alejado, y apunta a captar la curiosidad para despertar un interés y, tal vez, llegar a una primera adhesión. Es un anuncio que se hace en un tiempo corto y comprimido, en el lugar en el que se da, muchas veces de manera imprevista y sorpresiva. Nuestra pastoral tiene que generar nacimiento, no crecimiento. Hay que salir de nuestros esquemas, buenos para nosotros, si, pero no podemos pretender que en dos encuentros el otro piense en venir a misa. No hay que hacer misiones urbanas con liturgia y actos para gente que ya tiene un recorrido, eso es crecimiento no nacimiento. Tres modelos de kerigma pueden ser: el encuentro personal, las acciones sorpresa y las acciones sociales permanentes. Sería bueno preguntarnos ¿qué tendría que hacer como testigo con mi propia vida para que impacte en el territorio reducido donde vivo, en mi propia cuadra? ¿Cómo anuncio? ¿Cómo me identifico como cristiano? Solo un ejemplo: mostrar con hechos que uno es un tipo de vecino distinto puede suscitar la pregunta ¿y a éste que le pasa?, ¿por qué hace lo que hace? Es entonces cuando puede dar testimonio de su esperanza, de su fe y hacer el anuncio explícito, respondiendo a la curiosidad suscitada en el otro.


Símbolos, lenguaje, formas, valores, pueden ser todos distintos en la diversidad urbana, entonces, para entrar en diálogo, hay que ir a un nivel más profundo, buscar encuentro en esos niveles más profundos allí donde los seres humanos estamos buscando apoyo, es decir, ir a las experiencias existenciales de la persona urbana. Habrá que comprender, entonces, sus manifestaciones culturales y aceptar que todos somos buscadores de sentido.

digma, en otra realidad. El llamado es a una conversión pastoral, a reformularse preguntas tales como; ¿Cuál es nuestro lenguaje evangelizador?, ¿cómo es?, ¿en qué cultura estamos?, ¿en qué nivel actuamos pastoralmente?, ¿nos da miedo la realidad?, ¿nos encerramos?, ¿sabemos interactuar con gente distinta, heterogénea y multicultural, desde una perspectiva evangelizadora?, ¿a quién o quiénes están dirigidas mayormente nuestras acciones pastorales?

EL DESAFÍO

DIOS VIVE EN LA CIUDAD

Imaginemos el desafío que todo esto representa para una comunidad como La Merced, que es una comunidad muy formada y con una experiencia espiritual muy profunda. Imaginemos, entonces, lo que puede significar meterse en los imaginarios y en los núcleos éticos de otras realidades urbanas. Este es el gran desafío de La Merced y de toda la Iglesia. La pastoral urbana nos invita a situarnos en otro para-

Dice el texto de Aparecida que “La fe nos enseña que Dios vive en la ciudad”. En la realidad urbana Dios está vivo y habla. Mucho de nuestra evangelización pasa por recomponer nuestra mentalidad y aceptar la ciudad en toda su diversidad multicultural y amarla tal como es. Dios vive en la ciudad, la ciudad vive y la Iglesia vive en la ciudad. Salgamos a su encuentro.

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Año de la Fe. por Ignacio Rico

Tengo 24 años. Estudié administración de empresas. Me gusta crear, escribir, diseñar, expresarme con la música o las manualidades. Curso un taller literario. nachorico.blogspot.com

La audacia de la fe La casa estaba llena de gente. Ni siquiera en puntas de pie lo podían divisar. ¿Cómo llegarían? Tomaron distancia de la gente y el sol del mediodía les iluminó la respuesta: el techo. —¿Cómo? ¿Se volvieron locos? —preguntó el hombre desde la camilla. Aparentaba ser paralítico desde siempre, pero no lo era. Su discapacidad provenía de una parálisis del corazón, atado por miedos que lo tenían enjaulado en su comodidad. El miedo básicamente a dar un paso hacia delante, al terreno nuevo, a pisar en lo desconocido. —Sí, no nos queda otra —dijo uno de ellos. —Un momento muchachos, subirlo al techo no es el problema. El tema va a ser bajarlo. —¿Qué va a decir cuando me vea bajar así en esta camilla? Esperémoslo afuera mejor. —No, vos quisiste venir así que ahora bancátela. Manos a la obra. Algunos los vieron trepar por el árbol hasta las tejas de la casa, mientras alzaban a su amigo en la camilla. Los cuatro

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lo sostenían entre delicadezas y torpezas, y daba la sensación de que se podían accidentar en cualquier momento. Los que miraban desde abajo, murmuraban que

Al bajar, su propia fragilidad los hizo temblar y tuvieron miedo de caer, pero los renovó una confianza inesperada, cuando reconocieron al Maestro que predicaba en el interior de la casa. estaban locos, que no tenía sentido semejante movimiento por uno solo de ellos. Y que además, tras todo ese esfuerzo, ¿quién les garantizaba que el Maestro los recibiría? Quizás les reprocharía hacer un boquete en el techo solo para acercarle un paralítico insignificante. Pero los que caminaban por el techo eran movidos por algo más que su testarudez: una fe en equipo, una comunidad a la que le apasionaba poner lo mejor de sí al servicio de sus hermanos. Desde arriba del techo se sentían fuertes,

como si hubiesen descubierto que las paredes físicas no habían sido un límite ineludible. Corrieron las tejas y comenzaron el descenso. Al bajar, su propia fragilidad los hizo temblar y tuvieron miedo de caer, pero los renovó una confianza inesperada cuando reconocieron al Maestro que predicaba en el interior de la casa. Este los miró con asombro y les hizo un lugar para que descendieran. Desde el más joven al más anciano de aquel grupo, quedaron perplejos por la capacidad del Maestro de recibir sus vidas tal como estaban, y de tocar el corazón de su amigo, sanando sus dolencias y poniéndolo de pie en medio de sus miedos. Quizás, esta comunidad pequeña de caminantes portadores de su camilla, siguió después pensando caminos nuevos para llegar al Maestro. Una comunidad que no mira con desprecio al frágil y desvalido, sino que lo reconoce y presenta ante Jesús; una comunidad atenta a los paralíticos al costado del camino, asombrándose del poder de la fe, que abre caminos insospechados de encuentro y sanación en medio del acontecer cotidiano.


Familia II. Coordinadores de La Pastoral Familiar desde 2008. Mariela tiene 43 años y es diseñadora textil. Actualmente no está trabajando. Participa activamente en La Merced Vida además de en La Pastoral Familiar. Mi nombre es Ignacio, tengo 45 años y soy ingeniero mecánico; trabajo en la industria automotriz. Estamos casados desde hace 19 años y tenemos 4 hijos: Camila (16), Lourdes (14), Felipe (9), Ramiro (4)

por Mariela e Ignacio Vidal Domínguez

El sábado 29 de junio fue para la Pastoral Familiar un día muy especial. Después de mucho tiempo de soñarlo, pensarlo y diseñarlo, finalmente pudimos concretar el primer encuentro de padres e hijos de nuestra Parroquia.

Jornada de padres e hijos Hasta ahora nuestras actividades se habían centrado casi exclusivamente en el vínculo matrimonial, aunque hace tiempo teníamos la idea de empezar a trabajar en las relaciones intergeneracionales. Para ello invitamos al Lic. Matías Muñoz, un especialista con amplia trayectoria en vínculos familiares. El eje de las reflexiones fue “La identidad en nuestra familia”, ¿conozco a mis padres?, ¿conozco a mis hijos? El encuentro tuvo cinco momentos. Una presentación del Lic. Muñoz, un momento de reflexión individual, otro de diálogo entre un padre / madre con su hija / hijo, una dinámica por parejas a modo de juego y una compartida final. Del encuentro participaron cerca de 60 personas, en un clima de gran apertura e intimidad. Se reflexionó sobre cómo en la actualidad la revolución cibernética condiciona la comunicación entre padres e hijos. Solemos percibir solamente una parte de lo que verdaderamente es el otro y de esta manera se generan distancias en la relación, en la que los hijos se alejan y se acercan a los padres como en un sistema planetario. Todo esto es necesario para crecer. Y en este crecimiento los padres debemos llenar sus “valijas” de valores para que ejerzan su libertad y responsabilidad, de con-

ciencia de su “elemento personal” y de competencias vinculares, de tal manera que puedan registrar y regular sus emociones. Es necesario ampliar la mirada sobre “la identidad” de padres e hijos y así entender sus principales rasgos para poder llegar al entendimiento mutuo. Otro aspecto analizado fue el cambio de la noción de inteligencia y la importancia de la inteligencia emocional a partir del descubrimiento del “elemento personal”. Es necesaria entonces la “validación” de lo que somos cada uno en su rol. Finalmente se planteó cómo los valores de una familia se transmiten a los hijos y en consecuencia qué tipo de relación se establece entre sus miembros (segura, agresiva, armónica, silenciosa, autoritaria, amorosa, sólida, refugio, etc.) Luego de la exposición se generó un momento de reflexión individual y otro de diálogo “uno a uno”, a

partir de una guía: “Hoy me gustaría contarte que…”, en la que se ahondó acerca de los pensamientos y sentimientos de cada uno y sobre las relaciones en cada familia. Como cierre del encuentro se los invitó libremente a una “compartida”. Surgieron testimonios muy ricos, plenos de alegría por el redescubrimiento mutuo. Fue un momento muy emotivo y sanador que guardaremos en nuestros corazones y que nos invita a seguir trabajando en esta maravillosa experiencia del encuentro entre padres e hijos.

pastoralfamiliar@parroquialamerced.org La Merced / 15


Jóvenes. por Florencia Palazzo

Tiene 20 años. Es Coordinadora General. Desde hace 5 años forma parte de la parroquia. Es estudiante de 3.° año de Comunicación Publicitaria e Institucional en la UCA.

Cierre confirmación Este ciclo fue particular debido a la renovación de todo el equipo. Si bien fue un desafío, gracias a lo que cada coordinador aportó y a la respuesta de los jóvenes ante cada actividad con alegría y “pilas”, también fue un verdadero éxito. Durante este corto camino se vieron grupos unidos que rieron, compartieron y aprendieron mucho. En la primera mitad del año se realizó una convivencia al aire libre en la que nos conocimos y realizamos actividades grupales para “romper el hielo”. Luego tuvimos el campamento, en Escobar, en donde pasamos dos días nutriéndonos unos de otros. Para hacer posible el orden y la organización vinieron los de Pepe (Postconfirmación) a ayudarnos en el armado de carpas, las comidas, la limpieza y el orden, además de aportar con su buena onda y ejemplo. En la segunda parte del año, ya más formados a mitad del camino de preparación, se realizó la convivencia de apertura, y tras el apuro por no conseguir lugar, uno de los coordinadores prestó su casa para que los 90 chicos pudieran tener su convivencia. Fue una linda bienvenida para presentar la segunda parte previa a las Pascuas. Finalmente llegó el retiro, lo más importante dentro del ciclo de confirmación. Acudimos al Colegio Máximo de la Orden Jesuita, en San Miguel, y en él vivimos tres días in16 / La Merced

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tensos aprendiendo sobre el Espíritu Santo y sus dones que tan preciadamente los chicos iban a recibir. El fin de semana posterior al retiro se hizo la vigilia de confirmación que coincidióe con la fecha de Pentecostés. Se organizó una adoración guiada junto con la ayuda del equipo de coro, para revivir momento a momento este día tan representativo para todos y más para los que pronto se confirmarían. Como si fuera poco, todos colaboraron con Cáritas, caminaron juntos a Luján y repartieron pandulces a los guardias el día de navidad. Todas estas actividades demostraron que decidieron formar parte de la Comunidad de la Merced y que no era un simple gesto. Los chicos demostraron que la

juventud es la esperanza y está de pie. Fue su propia decisión dedicar un día a la semana a Confirmación para buscar a aquél que no conocían o no encontraban: Jesús. Del mismo modo, los coordinadores dedicaron horas de su tiempo para ayudar a los chicos en esa búsqueda. Y es así como ahora, luego de confirmarse, siguen demostrando su entusiasmo en continuar siendo parte, siguen pidiendo encuentros y muchos ya piensan anotarse en Postconfirmación. Desde el principio al fin nuestro gran guía fue Dios. El Checo, nuestro párroco, asistió a los encuentros para reforzar cada dinámica trayéndonos a nuestro lenguaje las enseñanzas bíblicas, para que podamos aplicarlas en nuestra vida.

confirmacion@parroquialamerced.org


Colecta de Cáritas. por Familia Ottaviano

Unos dan, otros reciben ¡¡Todos ganan!! Mi nombre es Julieta Buyé, casada con Sebastián Ottaviano. Somos padres de cuatro varones, Juan Cruz de 16, Agustín de 14, Mateo de 12 y Pedro de 10. Somos vecinos de La Merced y generalmente vamos a misa de 19 h los domingos, Sebastián participa de los cantos con algunos instrumentos, y cada tanto vamos a hacer oración contemplativa. Un domingo escuché en misa que los jóvenes estaban pidiendo voluntarios para la colecta de Cáritas y me anoté. Me pareció una buena actividad solidaria para hacer en familia. Cuando les conté a mis hijos que íbamos a ayudar en la

“Seamos un puente entre el amor de Dios y los más necesitados” colecta de Cáritas pasando las alcancías, ¡los adolescentes me preguntaron por qué no les había consultado antes! Les di la libertad de participar o no y les conté porqué era importante que lo hiciéramos. La verdad es que hasta el momento de salir de casa la única certeza que tenía era que iba con Sebastián y Pedro. Gracias a Dios se sumaron dos más, obviamente porque ellos quisieron. Estuvimos en la esquina de Tomkinson y Sucre. Al principio a los chicos les daba un poco de vergüenza pasar la alcancía y se desilusionaban si pasaba un

rato sin que nadie les diera un peso, pero de a poco fueron tomando confianza y ¡comenzaron a divertirse y entusiasmarse! Jugaban a ver quién juntaba más, se acercaban más a los autos, recibiendo también palabras de aliento y agradecimiento por lo que estaban haciendo y, cuando terminamos, todos, pero principalmente los chicos, estábamos felices por lo que habíamos hecho. Fue muy lindo verlos participar en una actividad solidaria y que a la vez los enriquece y forma como personas de bien, sensibilizándolos frente a otras realidades. Esta actividad familiar generó charlas posteriores donde compartimos la experiencia de cada uno y anécdotas personales como cuando a Pedro (10) le regalaron una moneda de chocolate. ¡Estaba feliz! En lo personal, como madre, también tuve mi aprendizaje, al ver que ya tienen una edad en que uno no decide todo por ellos y, principalmente, entendí que debo respetar sus tiempos que son muy distintos de los míos, pero que finalmente todo se acomoda ¡¡¡y sale bien!!! Sin lugar a dudas los aliento a participar de este tipo de actividades. Siempre es muchísimo más lo que se recibe que lo que uno da, y más aún si se hace en familia. Con Sebastián queremos agradecer al grupo de jóvenes de la parroquia que se encargó de la organización, que estuvieron muy presentes y pendientes de lo que sucedía en todo momento. ¡¡Gracias por la oportunidad!!

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voluntarios de la parroquia , un 88% más que el año pasado Destacamos la presencia de jóvenes y de varias familias completas. Se recaudó, con respecto a 2012, un:

25% más en el total de las misas 87% más en los puestos callejeros El esfuerzo de la comunidad de La Merced ubica a nuestra parroquia en el podio de las que más recaudaron en la diócesis de San Isidro. A toda la comunidad: ¡¡Muchas La gracias!! Merced / 17


Pastoral de la Salud.

“Estuve enfermo y me visitaste” San Camilo: “el corazón en las manos”

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La Merced es una parroquia que ha crecido en cuerpo y espíritu. Nos hemos hecho comunidad al trabajar juntos en el crecimiento de las distintas actividades pastorales. Como Iglesia, estamos llamados a salir al encuentro de nuestros hermanos, a través de la oración y la acción. Por eso, hemos querido profundizar en esta vocación de acompañar enfermos en respuesta a ese llamado del mismo Jesús que nos dice “estuve enfermo y me visitaste”, convocando a la comunidad a ser equipo y a crecer juntos en la formación y el ministerio al servicio del enfermo y su familia. Un ministerio que nos invita, movidos por el Espíritu, a salir al encuentro en nues-

tro barrio y en aquellos lugares donde se necesite, con “el corazón en las manos”, como decía de San Camilo. Poniéndonos al servicio del enfermo para servirlo, consolarlo y caminar junto a él y a su familia en el difícil tránsito de la enfermedad, la soledad, la convalecencia, aportando ayudas concretas. Todos alguna vez –es parte de la vida– nos hemos sentido frágiles, vulnerables, solos o quebrantados en nuestra integridad, y en esa debilidad hemos encontrado nuestra mayor fortaleza: la necesidad “del otro”. Aquella mano tendida, corazón sereno, oído que escuchó, mirada, abrazo, caricia que alivió. Aquel amigo o hermano que nos regaló silencio, presencia, empatía, disponibilidad y nos dio seguridad; se dio a sí mismo y nos ofreció un tiempo sin tiempo, un espacio sagrado, donde nuestras heridas pudieron ser tocadas y sanadas y nuestra humanidad lastimada encontró descanso. Fue vital el alimento del Pan de Vida y la luz de la Palabra, pero también fue importante la escucha, la presencia, el consuelo y la solicitud gratuita del “otro” hecho hermano. Constatamos así a través de la propia experiencia que el mundo del dolor convoca al mundo del amor y lo reclama, siendo cons-


« Todos alguna vez –es parte de la vida– nos hemos sentido frágiles, vulnerables, solos o quebrantados en nuestra integridad, y en esa debilidad hemos encontrado nuestra mayor fortaleza: la necesidad “del otro”».

cientes de que todos somos sanadores heridos y que solo el amor redime al dolor y al sufrimiento. Los que valoramos esa presencia –que fue encuentro– en los momentos difíciles de nuestras vidas hemos sentido, ante nuestra propia sorpresa, que podemos tener también esa capacidad para acompañar, apoyar, aliviar a otros, desde nuestra fragilidad. Acompañar enfermos significa enfrentarnos con nuestras propias limitaciones y por eso, quizás, es un ministerio que no se entiende desde la razón sino desde el corazón. Visitar enfermos es ir al encuentro del que sufre, animarnos a abordar su dolor y recibirlo. Es acompañarlo a recorrer su intimidad, a recuperar lo esencial, su historia,

sus anhelos y sueños, sus dudas y miedos. Es encontrar un lugar para la alegría, la esperanza, el perdón y el milagro del amor. Es recorrer un camino de búsquedas y de encuentros con uno mismo, con otros y con Dios. El encuentro con quien sufre es experiencia mística y de oración. Poder servir al enfermo es gracia y privilegio. Paul Pascual agrega: “no es un don difuso de algo que se tiene de sobra, es una pasión”. Sabemos que no podemos curar, pero estamos llamados a sanar... En ese encuentro Jesús asume los dos roles: el del enfermo –“estuve enfermo y me visitaste”– y el del agente de pastoral, que fiel al modelo mismo de Jesús enseñó y sanó y –como el buen samaritano– vio, se conmovió y actuó en consecuencia.

salud@parroquialamerced.org

La Merced / 19


Adoración Permanente. por Equipo de Adoración Permanente

Nuestra comunidad, marcada fuertemente por el carisma de la Adoración, es comunidad de Adoradores. Todos somos adoradores, todos adoramos y contemplamos el misterio de su presencia viva en el pan consagrado en la celebración eucarística. La frase inicial de la primera audiencia general del papa Francisco, leída desde nuestra capilla de Adoración, nos presenta una aparente paradoja, nos invita a permanecer en su presencia en un movimiento que nos lleva hacia el otro, saliendo en su búsqueda y también llevándolo a la presencia del Señor en nuestra oración. En esa misma audiencia nos dice “ éste es también mi camino, el tuyo, nuestro camino… aprender a salir de nosotros mismos para salir al encuentro de los demás, para ir hasta las periferias de la existencia, ser nosotros los primeros en movernos hacia nuestros hermanos y hermanas,

especialmente los que están más alejados, los olvidados, los que están más necesitados de comprensión, de consuelo y de ayuda. ¡Hay tanta necesidad de llevar la presencia viva de Jesús misericordioso! Salir de sí mismos, de un modo de vivir la fe cansado y rutinario, de la tentación de ensimismarse en los propios esquemas que terminan por cerrar el horizonte de la acción creadora de Dios. Dios salió de sí mismo para venir en medio de nosotros, colocó su tienda entre nosotros para traer su misericordia que salva y da esperanza. También nosotros, si queremos seguirlo y permanecer con Él, no debemos contentarnos con permanecer en el recinto de las noventa y nueve ovejas, debemos “salir”, buscar con Él a la oveja perdida, a la más lejana. Recuerden bien: salir de nosotros, como Jesús, como Dios salió de sí mismo en Jesús y Jesús salió de sí mismo para todos nosotros… A menudo nos conformamos con algunas oraciones, con una Misa dominical distraída e inconstante, con algún gesto de caridad, pero no tenemos esta valentía de “salir” para llevar

adoracionpermanente@parroquialamerced.org 20 / La Merced

a Cristo…”salir” al encuentro de los demás, acercarnos nosotros para llevar la luz y la alegría de nuestra fe ¡Salir siempre!” Permanecer y salir… hacer visibles en la oración a los invisibles. Ver en el Cristo presente en la eucaristía el rostro del hermano que sufre, ver su dolor, su soledad, su necesidad de ser visto y escuchado. El equipo de Pastoral de la Salud ha comenzado a trabajar nuevamente en la parroquia y por eso queremos proponerles este año como intención especial, que se unirá a las intenciones permanentes de la adoración, la oración por los enfermos. En este tiempo unámonos en oración poniendo en las manos de Jesús a nuestros hermanos enfermos, y a aquellos que están solos. Pidamos también por el Equipo de Pastoral de la Salud y por nuestros ministros. “Señor Jesús, ruega con nosotros al Padre, queremos pedirle por estos hijos suyos doloridos en el cuerpo o en el alma. Queremos ser comunidad que adora, y comunidad que te sirve en cada uno de ellos”.


Apoyo escolar. Tengo 48 años, nací en Alta Gracia (Córdoba) y vivo en Del Viso. Soy Licenciada en Comunicación Social de la Universidad Nacional de Córdoba y estoy casada con Juan Carlos Abella. Además, soy Voluntaria en el Apoyo escolar secundario.

Una dinámica propia y un espacio integrador Uno de los objetivos principales del Apoyo escolar la Merced, es el de contribuir, entre otras cosas, a evitar la deserción escolar.

Esto no depende solo de cuánto empeño pongamos como voluntarios, ni del esfuerzo que hagan los alumnos para aprender. Nuestra experiencia nos indica que lo primordial es tomar conciencia de la importancia que tiene el espacio común que se genera entre la integración de las familias y sus necesidades y nuestra posibilidad real de ayudarlos y de acompañarlos en el proceso de crecimiento de los chicos. Es por eso que el Apoyo ha ido concibiendo su propia dinámica educativa a través de diversas actividades y talleres para los estudiantes y también para sus padres. Esta dinámica se refleja, por ejemplo, en el testimonio de David, quien se acercó al Apoyo buscando asistencia educativa para cursar el C.B.C. e ingresar en la carrera

de Trabajo Social. David, si bien necesitaba apoyo exclusivamente académico, hoy está convencido de que una vez logrado su objetivo, querría seguir participando como voluntario: “Encontré un lugar donde lo que hace y siente cada uno es importante, donde hay una insistente preocupación por lograr un bien común. Descubrí un espacio de “reflexión” que me hizo, muchas veces, volver a casa pensando en esos valores y situaciones planteadas en los primeros veinte minutos de cada clase”. Continúa contando: “El día que llegué me invitaron a contar mi experiencia personal, no podía creer lo que decía (jaja), es que nunca había hablado así, jamás había usado muchas de las palabras que utilice y ahora brotaban así nomás, tan… reflexivas. Enseguida encontré mi lugar”. David tiene 22

por Vero Hubert

años, vive en La Cava, es el cuarto de diez hermanos y luego de haber dejado la escuela durante 3 años logró, con mucho esfuerzo, recibirse en una escuela nocturna. Mariela y Paola son madres de alumnos secundarios que concurren desde hace mucho tiempo. Este año ellas participan de un taller que brinda el Apoyo para asistir a los padres en la complicada tarea de acompañar al adolescente en su desarrollo escolar y social. Cuenta Mariela que a sus hijas jamás se les ocurre faltar al Apoyo, y dice: “cuando las llamo para avisar que voy a llegar más tarde del trabajo, me retan porque ellas no quieren llegar ni un minuto tarde”. Siempre fue una gran ayuda para nosotros como padres, yo tengo dos niños en la primaria también, y una más chiquita que me pregunta: “Mami, ¿cuándo voy a ir yo al apoyo?” Paola agrega: “El apoyo cumplió una función muy importante en el desarrollo de los hábitos de estudio de mi hijo. Aprendió de chiquito a llegar de la escuela, fijarse que tarea tenía y organizarse para hacerla. Entre el apoyo y mi casa le enseñamos a ser responsable y a entender que estudiar es lo primero, y así fue como llegó a ser abanderado en 7.° grado”. Y, finalmente, Mariela agrega: “si un día no hay plata para comprar hojas, un mapa, o algún libro, ellos mismos nos dicen: “Mami, no te preocupes, lo que necesitemos para la escuela lo tratamos de conseguir en el Apoyo”. A veces son tantos los problemas que sentirnos acompañados hace la diferencia”.

apoyoescolar@parroquialamerced.org La Merced / 21


Compartiendo. por Agustina Lanusse

Lic. en Ciencias Polìticas, Periodista.Casada con Nacho Güemes y madre de 5 hijos (Pedro 8, Andrés 6, Paloma 4, y los mellizos Santiago y Juan Ignacio de 2 años).

El tiempo de celebrar Nuestros días están marcados por rutinas y a pesar de que por momentos pueden resultarnos monótonas, todos sabemos cuánto colaboran con el orden de la vida familiar. Porque los chicos van al colegio de 8 a 5 de lunes a viernes es que los padres podemos salir a trabajar cada mañana tranquilos sabiendo que ellos están siendo cuidados. Los días del calendario se suceden con ritmos de trabajo y descanso. Al trabajo semanal le corresponde el ocio y el reposo del fin de semana. Al estudio, el recreo. Pero en esta posmodernidad en la que vivimos, las obligaciones parecieran ir reduciendo el tiempo libre. Se trabaja cada vez más, se viaja a la oficina cada vez más y peor. La vida se ha tornado exigente. Y así vivimos. Estresados. Salimos del trabajo para llenarnos de otras obligaciones, las familiares, que parecen no tener límites: médicos, dentistas, pools de cumpleaños, deportes de los chicos y reuniones por la noche en los colegios.

En esta vorágine de tareas en la cual nos embarcamos, a veces sin ser conscientes de que deberíamos ejercitar mejor nuestra capacidad de elegir, nos perdemos algo maravilloso: la capacidad de celebrar. De tomarnos un tiempo para reencontrarnos alrededor de la mesa familiar por algún motivo específico o sin él. Sólo porque queremos. Celebrar, nos dice la Real Academia Española, significa festejar o conmemorar un acontecimiento. Algo grande como un cumpleaños, un bautismo, una boda, un nuevo aniversario de casados, o una celebración religiosa: la cena de Navidad o el chocolate de Pascua. Pero también, lo pequeño: un té especial por el onomástico de alguno de nuestros hijos, un asado en familia el domingo para encontrarnos más tranquilos, una cena familiar especial el día que el padre llega de un viaje laboral. Qué lindo e importante es aprender a celebrar lo cotidiano. Tal vez, sin motivo aparente. Sólo para agradecer que estamos vivos

y nos queremos. O para tomar conciencia del regalo inmenso que significan nuestras vidas y los vínculos que construimos a diario. Por ejemplo esperar a nuestros hijos con una torta un jueves a la tarde cuando llegan cansados del colegio, o comprar flores y encender las velas durante una cena para armar un ambiente cálido y diferente que convoque al encuentro profundo. O poner música y bailar en casa entre todos. La vida es don de Dios y una manera simple de honrar este regalo (que por cotidiano no deja de ser milagroso), es celebrar. Festejar, encontrarnos, hacer de nuestros hogares lugares de comunión y alegría donde recuperarnos de las dificultades y tropiezos de la vida. ¿Trabajar? Sí, siempre, y mucho. Pero también disfrutar, relajarnos y celebrar para revitalizarnos y encontrar sentido a nuestro trabajo diario. Seamos Martas y Marías (las hermanas de Lázaro) al mismo tiempo y con la misma intensidad. Animémonos. Vale la pena.

por Gerardo Semenzato

Reunión de Referentes El 31 de mayo se realizó en la parroquia la Reunión de referentes. Estaban invitadas aquellas personas que colaboran en la parroquia y que tienen a su cargo diversas actividades. La dinámica fue informal. Los casi 80 asistentes fuimos divididos en grupos. Debíamos expresar 22 / La Merced

nuestras opiniones sobre el grado de cumplimento con los objetivos fijados en la Asamblea parroquial de 2010, que incluían conceptos de Apertura, Espiritualidad, Solidaridad, Adolescentes/Jóvenes y Formación. La preparación de la reunión estuvo a cargo de Marcela Ocampo

y de Estela Santángelo, quienes con mucha amabilidad y una cierta dosis de rigor, nos indicaron las pautas y marcaron los tiempos. Lo más importante de la jornada fue la integración de todos los presentes. Una expresión de la comunidad de La Merced viviente y dispuesta a encarar nuevos desafíos.


La Merced / 23


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Alegrate 07  

Revista de la Parroquia Nuestra Señora de la Merced, de Lomas de San Isidro

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