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CONOCE EL COLESTEROL BUENO ES COMÚN RELACIONAR EL COLESTEROL CON LA OBESIDAD. Sin embargo, es importante saber que el colesterol, dentro de los niveles adecuados, es imprescindible para el óptimo funcionamiento de nuestro organismo. Existen dos tipos: 1) colesterol bueno (lipoproteínas de alta densidad) y 2) colesterol malo (lipoproteínas de baja densidad). El colesterol bueno es importante porque permite que el colesterol malo no se oxide y se pegue a las arterias, evitando que se obstruyan y que ocasionen una enfermedad cardiovascular. ¿Sabes qué alimentos pueden elevar tu nivel de colesterol bueno?

Palta. Posee grasas insaturadas y un alto nivel de colesterol bueno, lo que lo hace ideal para ayudar a reducir el colesterol malo del cuerpo.

Salmón. Además de contener el colesterol bueno, también contiene Omega 3. Ayuda a reducir el colesterol malo y los triglicéridos (que es otro tipo de colesterol malo).

¿Sabías que? El ejercicio reduce en un 37% el cáncer y en un 50% las enfermedades cardiorrespiratorias, asegura la Red de Actividad Física de las Américas (RAFA).

Alrededor de 2,7 millones de muertes son ocasionadas sólo por comer pocas frutas y verduras, dice la Organización Mundial de la Salud (OMS).

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Ajo. Puede llegar a subir hasta un 23% el colesterol bueno según un estudio realizado en el Colegio Bastyr, de Seattle. Previene, además, que nuestra sangre se coagule y ayuda a disminuir la presión arterial.

Chocolate negro. A diferencia del chocolate blanco o de leche, éste contiene tres veces más antioxidantes, permitiendo que tus arterias no tengan riesgos de coagulación.

saludable (frutas, verduras, cereales), para pasar, casi de manera natural, al consumo de productos procesados industrialmente. «La tendencia es que el peruano copie las costumbres nutricionales de países como Estados Unidos. Ese calco es perjudicial», afirma la doctora Marinalva Santos, especialista en Nutrición y Directora del programa NUTRAZONE. «El 70% de personas obesas tienen a padres obesos. No se tiene una cultura de consultar al nutricionista ni de comprar alimentos sanos». A pesar de ello, para Santos la solución a la obesidad no está en privarnos de los deliciosos platillos a los que estamos acostumbrados. Si contamos con la información apropiada y la orientación de un especialista, sabremos qué comer en función a lo que nuestro organismo necesita. El valor del ejercicio Pero no sólo es suficiente alimentarse bien para combatir la obesidad: también es necesario realizar actividad física. La razón es simple: las nuevas rutinas de trabajo, transporte y recreación obligan a llevar un estilo de vida sedentario y por tanto más peligroso. «El sedentarismo produce 2,5 millones de muertes anuales en el mundo», asegura Michael Pratt, director de la Oficina de Actividad Física del Centro para el Control y Prevención

DICIEMBRE 2009

Soya. Las comidas a base de soya ayudan a reducir la cantidad de grasas saturadas consumidas y la presencia de colesterol malo en tu sangre.

de Enfermedades de los Estados Unidos. Mientras que en el país, según un estudio de Nestlé Perú y el Instituto de Investigación Nutricional, el 71% de los peruanos rechaza la práctica diaria de ejercicios físicos. No sorprende por eso que los especialistas definan a la sociedad actual como un entorno obesogénico: generador de obesos. Un entorno que afecta no sólo la salud de las personas, sino también a la economía mundial. Según comenta el mismo Michael Pratt, entre el 2 y el 6% del costo de salud a nivel mundial está asociado a la inactividad de la población. «Las sociedades obesas son demasiado caras, el Perú no tendría para poder combatirlo» concluye la doctora Marinalva Santos. Por suerte, solucionar ello no es tan complicado. «Hoy no hay en el mercado farmacológico ninguna píldora que evite tantas enfermedades como la actividad física», afirma Víctor Matsudo, presidente de la Red de Actividad Física de las Américas (RAFA). Matsuda afirma que practicar deporte treinta minutos al día o entrenar en el gimnasio puede prevenir la osteoporosis, la demencia senil, la hipertensión y la diabetes, y disminuir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y cerebrales. Ante tal evidencia, ¿hay alguien que no se anime a ejercitarse?

Revista Gold's Gym Perú Edición 12  

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