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UD 06 Lectures


Lectura 1 – Externalitats: Los criadores acuden a los tribunales para reclamar por los daños económicos El arroz perjudica a las ostras en el delta del Ebro. La convivencia entre los productores del grano y los de moluscos, actividades apenas separadas por decenas de metros, se agrieta por la toxicidad de las aguas de la zona. Los pesticidas empleados en los arrozales son “el factor principal” de la frágil salud de las ostras y su mortalidad, que en la última década se ha mantenido en unas tasas de entre el 30% y el 40%. Lo advierte un estudio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de próxima publicación que refleja el impacto negativo entre ambas actividades. “Cuando se abren los canales cargados de toxicidad por el agua de los arrozales, su impacto en las ostras resulta grave”, explica el coordinador del estudio, Damià Barceló. La Generalitat insiste en que no existe un vínculo directo Los productores del molusco confían en que este estudio les permita reclamar compensaciones económicas a los productores de arroz. “Desconocíamos estas conclusiones. Siempre se nos ha dicho que las ostras se mueren por varios factores y ninguna causa concreta”, explica José Ramón Castells, presidente de la Federación de Productores de Moluscos del Delta. Éstos añadirán el informe del CSIC a la denuncia realizada por la entidad hace dos años, que exige indemnizaciones por la alta mortalidad de sus criaderos. La denuncia evita señalar directamente a los agricultores pese a que los criadores siempre han recelado de los pesticidas que los arrozales vierten directamente a las bahías. “Si la responsabilidad es suya debe decidirlo un juez”, opina Castells. Los criadores aseguran que el incremento en el fallecimiento de las ostras ha ido acompañado del mayor uso de los pesticidas en los arrozales, pero el conflicto es latente. “No queremos malas relaciones con los agricultores porque en parte dependemos de ellos. La comunidad de regantes gestiona el agua que se vierte de los arrozales al mar y a las bahías”, apunta Castells. Los agricultores, por su parte, aseguran que cumplen los requisitos que fija la ley. El informe destaca que de los 22 tipos de pesticidas empleados en los arrozales, 21 acabaron siendo detectados en las aguas. El equipo del CSIC tomó 104 muestras de agua dispuestas en seis ubicaciones distintas: dos en las bahías donde se crían las ostras y cuatro junto a los canales que descargan el agua de los arrozales. Los resultados arrojan que en condiciones ambientales similares la mortalidad de las ostras se dispara cuando entran en contacto con los pesticidas. “La conexión es evidente”, señala. Llegir apartats 6.1 i 6.2 del dossier de la UD 06 (portada pescadors de tonyina) i Llegir lectura 1 dossier lectures i activitats UD 06 (fum i xemeneies) Contestar les següents preguntes sobre la lectura 1: musclos del Delta de l’Ebre 1 Què és una externalitat negativa. Posa 3 exemples (si pot ser un original). 2. Què és una externalitat positiva. Posa 2 exemples (si pot ser un original). 3. De quin tipus d’externalitat parla el text. Identifica qui genera l’externalitat i qui la pateix. Qui té raó? Tu com ho solucionaries?


Lectura 2 – Externalitats: "Vendo toneladas de CO 2 a buen precio" La UE pondrá en marcha un nuevo mercado para ganar dinero por reducir la contaminación Font: El Pais, Gabriela Cañas Bruselas 24 / 11 / 2002 El mercado de derechos de emisiones de gases causantes del cambio climático está a la vuelta de la esquina. Este mecanismo fue desarrollado por Estados Unidos para incentivar económicamente a la industria en la aplicación de tecnologías que reduzcan las emisiones. El Protocolo de Kioto lo hizo suyo. La Unión Europea, que pretende liderar el combate mundial contra el cambio climático, ultima el marco regulador de este mercado en su ámbito territorial y en sus relaciones con los países en desarrollo. El punto crítico será la asignación de emisiones en cuyo reparto trabajan desde hace meses varios ministerios, algunas autonomías, la CEOE y las grandes empresas de los sectores afectados. Comprar o vender toneladas de dióxido de carbono va a ser muy pronto una realidad en Europa. Este mercado sin precedentes en la historia es un sistema revolucionario del que se esperan beneficios ecológicos, aunque también económicos a largo plazo. La Unión Europea, que quiere introducirlo el 1 de enero de 2005, ya ha diseñado cómo debería funcionar y la City londinense aspira a convertirse en la sede central de esa futura bolsa de emisiones europeas. El mecanismo será similar al que impera en el mercado de valores. El objetivo: cumplir el Protocolo de Kioto de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. El comercio de emisiones lo ideó la Administración de Bill Clinton y lo abanderó su vicepresidente Al Gore, pero será la Unión Europea la pionera en ponerlo en marcha, toda vez que Estados Unidos se ha retirado del Convenio Marco sobre Cambio Climático de la ONU, más conocido por Protocolo de Kioto. Cada país adjudicará a las empresas derechos de emisiones para su comercialización A falta de concretar todavía algunos detalles, que los ministros de Medio Ambiente de los Quince discutirán el próximo 9 de diciembre, las líneas directrices ya están perfiladas. Cinco mil grandes empresas europeas cuya actividad contamina la atmósfera con una importante cantidad de emisiones de dióxido de carbono estarán obligadas a participar en este mercado. Se han incluido dos sectores, el de la energía (combustión, refinerías y coquerías) y la industria (metales férreos, papel y minerales), es decir, que están afectadas, entre otras, cementeras, papeleras, fábricas de vidrio, de cerámica y acerías, entre otras muchas. Cada país miembro de la UE les adjudicará los derechos de emisión que considere convenientes y, a partir de ahí, cada empresa podrá vender las toneladas de CO2 o dióxido de carbono que le sobren (mejorando así su cuenta de resultados anuales) o tendrá que comprar si su actividad supera la cantidad que le ha sido permitida. Sólo las empresas seleccionadas por cada país (las más grandes, pues deben emitir más de 50.000 toneladas de dióxido de carbono) detentarán los derechos para emitir, pero todo el mundo (incluidos los brokers de nuevo cuño que surjan) podrá comprar y vender. De ahí que el sistema se asemeje enormemente al mercado de valores. Habrá lugar, pues, también, como lo hay en cualquier mercado libre, para los especuladores. El experimento no está exento de riesgos. La buena noticia es que el sistema está ideado para incentivar tecnologías más eficientes que contaminen menos el ambiente que todos respiramos. A partir de enero de 2005, cuando entre en funcionamiento, las empresas intentarán por todos los medios consumir menos combustible y, consecuentemente, contaminar menos, pues tal política les permitirá vender "derechos de emisiones". La mala noticia es que, elijan la política que elijan, sobre todo en la primera etapa, todas las compañías tendrán que hacer un desembolso extra.


Las que mejoren sus sistemas tendrán que invertir en ellos. Las que no, tendrán que comprar derechos de contaminación, toneladas de dióxido de carbono, al precio del mercado, en una aplicación práctica del principio de "quien contamina paga". Los Gobiernos adjudicarán los derechos de forma muy restrictiva, teniendo en cuenta los compromisos de Kioto. Y si una empresa sobrepasa el límite que se le ha adjudicado, tendrá que pagar una multa "disuasoria". Los borradores de Bruselas hablan de un mínimo de 50 a 100 euros por tonelada de más. "Es evidente que a las empresas, sobre todo en la primera etapa, les va a tocar pagar más dinero, pero a largo plazo se presenta, sin embargo, una oportunidad de negocio", asegura el eurodiputado portugués Jorge Moreira da Silva, del PP, ponente de la directiva del mercado de emisiones, ya aprobada por el pleno de la Eurocámara el pasado 10 de octubre. Moreira está entusiasmado con el sistema que se avecina. Asegura que el mercado de emisiones va a reducir en un 35% el coste de la aplicación del Protocolo de Kioto y que Europa se va a situar en la avanzadilla de las tecnologías limpias, lo que finalmente va a ser positivo también para la economía. "En un año de trabajo he recibido en mi despacho hasta 400 personas interesadas por este asunto", cuenta Moreira. "Muchas de ellas son norteamericanas. Observan con mucho interés la experiencia". Los acuerdos de Kioto prevén abrir el mercado de emisiones a nivel mundial (sólo entre los países que los suscribieron) en enero de 2008. Para entonces la UE contará ya con una evidente ventaja en un sistema repleto de complicaciones que los políticos están intentando solventar. Por ejemplo: ¿qué pasa si una empresa española compra emisiones a una alemana? ¿Qué ocurre si los especuladores bloquean derechos a la espera de que el precio suba? ¿Y si una empresa reduce su actividad para emitir menos? La mayor parte de estas eventualidades están previstas, y alguna de ellas siguen pendientes del acuerdo final. Se prevé, por ejemplo, que si una empresa española compra emisiones a una alemana, el sistema corregiría instantáneamente el techo del montante total de emisiones teóricas de ambos países para que el compromiso total de la UE a nivel internacional suscrito en el Protocolo de Kioto se mantenga. Reducir, o incluso parar, totalmente la actividad conllevará una pérdida proporcional de derechos de emitir para que las empresas no caigan en la tentación de producir y contaminar en Túnez, por ejemplo, a cambio de nada. Reino Unido, Alemania, Dinamarca y, sectorialmente, Estados Unidos ya están ensayando sistemas similares. Uno de los grandes escollos del acuerdo político en Bruselas es, precisamente, el mercado británico. En este país, el Gobierno ha creado un fondo de 43 millones de libras anuales para incentivar la reducción de los seis gases de efecto invernadero (y no sólo el CO2, el más importante, previsto para toda Europa). Bruselas considera que tal fondo puede ser considerado ilegal por cuanto se trata de una ayuda de Estado.El sistema, con todas sus complicaciones, es innovador, pero no la panacea. Los expertos esperan que el mercado de emisiones ponga su grano de arena en la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, pero recuerdan que, por ejemplo, el peor enemigo, el causante del mayor volumen de emisiones es el sector del transporte y para éste no hay previsto ningún nicho en este mercado de emisiones. Sólo un mayor uso del tren y, en general, de los transportes públicos frenarán su potencial contaminante. Un sacrificio, en fin, al que los ciudadanos europeos no parecen estar muy dispuestos.


España, en desventaja El desarrollo económico español ha disparado la emisión de gases de efecto invernadero muy por encima de su compromiso del Protocolo de Kioto. España emitía en 1990 (año de referencia) 309,7 millones de toneladas equivalentes de dióxido de carbono. El acuerdo europeo le permite contaminar anualmente, hasta el periodo 2008-2012, un 15% más, es decir, 46,5 millones de toneladas adicionales cada año. España ya ha superado ese techo (74,4 más en 1999) y ahora se ve obligada a hacer un esfuerzo añadido mientras que el Reino Unido y Alemania partirán con una inmejorable situación, gracias a la sustitución del carbón por el gas en el primer caso y al cierre de la industria obsoleta en el segundo. El resultado es que las compañías españolas, salvo que acometan una modernización a fondo, se van a ver obligadas a comprar derechos de emisión a otros países excedentarios. "Es evidente que el nuevo mercado les va a costar dinero", dice una fuente diplomática española. "También es cierto que muchas empresas no miran más que las cuentas de resultados. Eso sólo ya no será posible porque el aire que contaminan es de todos". Si España no cumple se expone, además, a las sanciones de Bruselas, ya que el Consejo de Ministros de la UE del 4 de marzo pasado se comprometió a respetar tales acuerdos.La UE es una de las regiones más contaminadoras del mundo. Emite más de 4 billones de toneladas, el 24% de las emisiones mundiales. Sólo Estados Unidos (39%) le supera. Pero la UE, que lidera la lucha contra el cambio climático, pretende reducir 340 millones de toneladas sus emisiones con el mercado de emisiones ya ensayado en Estados Unidos.

Lectura 2: “Vendo toneladas de CO2 a buen precio” 1 Què és un dret d’emissió de contaminants? 2. De quina manera es pot negociar amb aquests drets? Explica com funciona el mercat de compra/venda de drets. 3. Què té a veure la ciutat japonesa de Kyoto amb aquests drets. 4. Qui va idear aquest sistema? El seu país va signar l’acord de Kyoto. Per què? 5. Espanya ha aprofitat les possibilitats dels acords de Kyoto? Comenta la política industrial de les empreses espanyoles (busca les xifres i compara les d’altres països com Alemanya o Suècia). 6. Quins sectors vigila l’acord de Kyoto? Totes les fonts de CO2 queden controlades? Quines no?.


Vídeo 1: Què en fem dels purins?

1. Què són els purins? Qui va descobrir la contaminació de l’aigua per excés de nitrats? 2. Explica el procés de contaminació de l’aigua. 3. A nivell individual l’activitat d’un granger que es dedica a l’engreix de porcs és rendible? Podem dir el mateix a nivell de tota la societat? Raona la teva resposta. 4. Explica l’expressió “nosaltres ens quedem la m.... i els altres països la carn. Expressa la teva opinió personal. 5. Una manera de trobar solucions a un problema es veure com el solucionen en altres llocs. Explica el viatge que fa el ramader de Lleida a Dinamarca i quines coses útils aprèn (explica com el granger danès pot convertir un residu perillós en un recurs útil). 6. Cita dos exemples d’externalitats negatives i un d’externalitat positiva.


Lectura 3: ¿En qué consiste la tragèdia de los comunes? “…lo que es común para la mayoría es de hecho objeto del menor cuidado. Todo mundo piensa principalmente en sí mismo, raras veces en el interés común”. Aristóteles

La tragedia de los bienes comunes es una parábola que muestra porque los recursos comunes se utilizan mas de los deseable desde el punto de vista dela sociedad en su conjunto. Imaginemos que vivimos en un pueblo con un campo para uso de todos, y que todos lo usamos para pastar a nuestro ganado, desde el punto de vista racional de cada uno, lo lógico sería comprar más vacas u ovejas con las que producir más y obtener más beneficios ya que no tenemos que pagar los costes del prado. Cada pastor piensa que puede añadir una oveja más a las que pacen en los pastos comunes, ya que el impacto de un solo animal apenas afectará a la capacidad de recuperación del suelo. Los demás pastores pensaron también, individualmente, que podían ganar una oveja más sin que los pastos se deteriorasen. Pero la suma del deterioro imperceptible causado por cada animal arruinó los pastos, y tanto los animales como los pastores murieron de hambre. Con ejemplo así Garrett Hardin en Science teorizo en 1968 como la mano invisible que intuyo Adam Smith no era del todo perfecta, pues si dejamos hacer a todos los ganaderos a su placer al final todos saldrán perjudicados al perder los pastos, a pesar que desde el punto de vista de cada ganadero sea algo racional comprar más vacas ya que este recibirá para si todos los beneficios que esta aporte y por el contrario los costes serán para todos los ganaderos La tragedia de los comunes puede aplicarse a mas ejemplos, observando las consecuencias de tratar cualquier bien limitado como si fuera de todos, lo que acaba provocando una sobreexplotación del mismo, suele darse este problema en los atascos de las carreteras, la pesca o la contaminación mediambiental. En la sociedad moderna, los “comunes” son los bienes públicos, accesibles para todos los miembros, incluidos aquellos que no han contribuido a su producción ni a su conservación. A simple vista podríamos pensar que cualquier miembro de la sociedad podría abusar de estos recursos sin que se observen efectos importantes. Pero la realidad es que nuestro papel individual no es en absoluto insignificante si se suma a las acciones de otros individuos.


Lectura 4a: ¿Por qué no se han extinguido las vacas? Gregori Mankiw

A lo largo de la historia, muchas especies animales han estado en peligro de extinción. Cuando los europeos llegaron por primera vez a América del Norte, más de 60 millones de búfalos habitaban el continente. Sin embargo, su caza fue tan popular durante el siglo xix que para 1900 su población se había reducido a 400 ejemplares antes de que el gobierno interviniera para proteger a la especie. Hoy, en algunos países africanos, el elefante enfrenta un reto similar, pues los cazadores furtivos matan a los animales por el marfil de los colmillos. No obstante, no todos los animales que tienen valor comercial enfrentan esta amenaza. La vaca, por ejemplo, es una fuente valiosa de alimento, pero a nadie le preocupa que se vaya a extinguir muy pronto. De hecho, la gran demanda de carne parece asegurar que la especie siga prosperando. ¿Por qué el valor comercial del marfil representa una amenaza para el elefante, mientras que el valor comercial de la carne protege a la vaca? La razón es que los elefantes son un recurso común, mientras que las vacas son un bien privado. Los elefantes deambulan libremente sin dueño. Cada cazador furtivo tiene un fuerte incentivo para matar cuantos elefantes le sea posible encontrar. Debido a que los cazadores furtivos son numerosos, cada uno tiene sólo un pequeño incentivo para preservar la población de elefantes. Por el contrario, el ganado vive en ranchos que son de propiedad privada. Cada ranchero hace un gran esfuerzo por mantener la población de ganado dentro de su rancho, ya que cosecha los beneficios de estos esfuerzos. Los gobiernos han tratado de resolver el problema del elefante de dos formas. En algunos países, como Kenia, Tanzania y Uganda, la caza de elefantes y la venta de su marfil están tipificados como delitos. No obstante, ha sido difícil hacer respetar la ley y la población de elefantes ha seguido a la baja. En contraste, otros países como Botsuana, Malaui, Namibia y Zimbabue, han convertido a los elefantes en un bien privado y permiten a las personas matar elefantes, pero sólo aquellos ejemplares que son de su propiedad. Ahora los terratenientes tienen un incentivo para preservar la especie en su propia tierra y, como resultado, las poblaciones de elefantes han comenzado a aumentar. Con la propiedad privada y la motivación de lucro ahora de su lado, el elefante africano algún día estará tan lejos de la extinción como lo está la vaca.


Lectura 4b: ¿Por qué las ballenas se extinguen y los ciervos no? Font: El Economista naturalista

Históricamente, muchas especies animales han estado o están amenazadas por la extinción. Actualmente, en algunos países africanos los elefantes corren peligro, ya que los cazadores furtivos los matan por el marfil de sus colmillos. Los defensores del medio ambiente se manifiestan un día sí y otro también para protestar por la pesca abusiva que está llevando al borde de la extinción a las ballenas. Sin embargo, no todos los animales que tienen un valor comercial corren este peligro. Por ejemplo, los animales de caza (ciervos, gamos, muflones, perdices, jabalíes, etc.) nadie teme, en la actualidad, que se extingan rápidamente. De hecho, la proliferación de cazadores y la cada vez mayor afición a la caza parece garantizar que estas especies continuarán existiendo. Por eso no hay manifestaciones para pedir que se protejan a los animales de caza ¿Por qué los animales de caza no están en peligro de extinción? Le pregunté a mi amigo Ignacio Pérez Avendaño (que tiene una empresa de gestión y desarrollo agrocinético) y me contestó que las poblaciones de ballenas han ido disminuyendo porque no pertenecen a nadie (son un recurso común). Viven en aguas internacionales y, si bien existen tratados que intentan protegerlas, varios países se han negado a cumplirlos. Los balleneros japoneses y noruegos se dan perfecta cuenta de lo que están haciendo: poner en peligro la supervivencia de las ballenas y, por tanto, su propio sustento. Pero cada ballenero sabe también que, si él no captura una ballena, otro se encargará de hacerlo. Por tanto, a ningún ballenero le interesa controlar la población de ballenas. La ciencia económica ha bautizado este fenómeno como “la tragedia de los bienes comunales (comunes)”. Según Ignacio, al menos en España, la mayoría de los animales de caza están en fincas bajo el dominio de algún propietario. De alguna manera se puede decir que los animales de caza pertenecen a alguien, son bienes privados. Si el propietario se gana la vida dando cacerías, o disfruta de su finca cazando, le interesa mucho mantener un equilibrio ecológico. Es decir, debe cuidar que haya un balance entre el número de animalers que caza y el número de los que nacen todos los años para evitar agresiones al medio ambiente. El dueño está interesado en mantener en la finca una carga de animales que resulte óptima con el tamaño de la propiedad. En este sentido, en España, los propietarios de las fincas de caza tienen un incentivo para preservar las especies cinegéticas, pero también y gracias a esos esfuerzos cuidan de otras especies protegidas o en peligro de extinción que se encuentran en sus propiedades. En definitiva, al estar los animales circunscritos a una propiedad hace que esos animales estén a salvo de la extinción. Tanto los animales que se cazan, en los campos y montes españoles, como las ballenas del mar poseen un valor económico. El hecho de que las personas disfruten de derechos de propiedad sobre los primeros (bienes privados), pero no sobre las segundas (recursos comunes), explica por qué aquéllos están a salvo y éstas en peligro de extinción. O al menos eso es lo que me ha explicado mi amigo Ignacio.


Lectura 5 – Béns públics: El rescat del jove desaparegut a la Molina va costar uns 50.000 euros

1. • Els bombers començaran a cobrar a l'octubre els salvaments quan hi hagi hagut negligència 2. • Prevenció subratlla que no hi ha indicis que el noi cometés cap imprudència El rescat aquesta setmana del jove practicant de surf de neu que va estar una nit desaparegut al perdre's a l'estació d'esquí de la Molina ha costat prop de 50.000 euros als Bombers de la Generalitat, que a partir de l'octubre vinent cobraran els rescats provocats per imprudència o negligència evident. Segons dades dels bombers, en el rescat d'aquest noi --que es va perdre dilluns i va ser localitzat dimarts al migdia, després d'haver passat la nit refugiat en una barraca-- hi van intervenir 100 agents, 20 vehicles i un helicòpter . D'aquesta manera, el cost del rescat se situa al voltant de 50.000 euros, ja que els 100 bombers van treballar una mitjana d'entre 12 i 15 hores cada un --cada hora de bomber en rescat es cobra a 30 euros--; es van mobilitzar 20 vehicles --39 euros al dia cada un--, i un helicòpter va sobrevolar la zona durant quatre hores --2.271,5 euros l'hora--. El jove rebrà els pròxims dies a casa seva una factura amb el preu del rescat -que no haurà de pagar--, ja que des de l'1 d'octubre els bombers envien sistemàticament les factures de les seves actuacions a totes les persones que han hagut de rescatar per conscienciar la població del cost d'aquest servei i la necessitat de prevenir. Cost d'entre 1,5 i 2,5 milions a l'any No obstant, a partir de l'octubre vinent els bombers sí que començaran a cobrar els rescats de muntanya quan s'hagi comès una imprudència o negligència evident, com no portar l'equipament correcte, endinsarse en zones senyalitzades com a perilloses o atrevir-se a practicar un esport de risc en què no es tingui experiència ni preparació, sense equip o sense monitor. La directora general de Prevenció, Extinció d'Incendis i Salvaments, Olga Lanau, ha assegurat que, amb la informació de què disposa actualment, res fa pensar que el jove incorregués en


cap tipus de negligència o imprudència, ja que anava ben equipat, és un esquiador expert i es va perdre a causa de la densa boira. Els rescats de muntanya suposen cada any una despesa als Bombers de la Generalitat d'entre 1,5 i 2,5 milions d'euros, ja que de mitjana cada actuació suposa una factura d'uns 3.000 euros. El rescat de l´esquiador perdut a la Molina va tenir un cost de 60.000 euros Si prospera la voluntat dels mandataris del Departament d'Interior l'octubre vinent entrarà en vigor la taxa que permet cobrar els rescats de muntanya. En aquells casos en què la persona que requereix ser rescatada s'hagi endinsat en zones perilloses, vagi sense l'equipament necessari o hagi sol·licitat el rescat sense motiu justificat (hi ha qui vol que el vagin a buscar perquè s'ha cansat) la Generalitat li pot fer pagar el cost de l'actuació. Cada hora de vol de l'helicòpter es facturarà a 2.271 euros, els vehicles terrestres costaran 39 euros l'hora i cada efectiu personal valdrà 30 euros l'hora. De moment s'envia una carta al rescatat informant del cost de la factura. Lectura 5: “El rescat del jove desaparegut a la Molina va costar uns 50.000 euros”

1. Llegeix la notícia i fes un breu resum de la mateixa. 2 Per què la Generalitat s’ha plantejat cobrar els rescats de muntanya? 3. Creus que aquesta decisió de la Generalitat és justa?. Justifica la teva resposta


4. llegeix el text següent i digues si té relació amb la notícia dels rescats de muntanya:

A partir de la temporada 2015-2016 serà obligatori pagar per collir bolets al Ripollès, l'Alt Pirineu i els Ports. En un principi, el govern havia anunciat que seria obligatori pagar a partir de la temporada vinent. Però el Departament d'Agricultura ha decidit que l'any vinent es faci només una acció d'informació i "conscienciació" als caçadors de bolets. L'anomenat "carnet del boletaire" ha rebut crítiques d'associacions de boletaires que proposen que només paguin els professionals que cullen bolets per vendre'ls. Consideren que seria adequada una llicència per a tots aquells que en recol·lectin més de tres quilos per dia. La mesura només es planteja en terrenys que són propietat de la Generalitat. Els propietaris privats i també els ajuntaments poden incloure's dins del projecte, si ho volen.


Lectura 6a – Béns públics: Els metges volen el copagament per frenar la "barra lliure" sanitària

Hi ha un tipus de pacient a la sanitat catalana que els metges han batejat amb el nom d'"hiperfreqüentador", és a dir, "aquell que viu als hospitals i els CAP" sense necessitar una atenció tan exhaustiva. Aquest pacient potser no se n'adona, però és un dels principals culpables del col.lapse del sistema i que faltin professionals de la salut, segons el Col.legi Oficial de Metges de Barcelona (COMB). Aquesta entitat, que ahir va llançar diverses propostes per mitigar la falta d'especialistes, va sol.licitar entre altres accions la fi de la "barra lliure" sanitària. O sigui, mesures com el copagament que frenin la pressió assistencial. "Amb 3,7 metges per cada 1.000 habitants, Catalunya és una de les zones d'Europa amb la taxa més alta de professionals sanitaris per persona", va explicar Miquel Bruguera, president del COMB. Però segueixen faltant metges de guàrdia, pediatres, radiòlegs... Un gran nombre de places que no es cobreixen per culpa de l'"ús abusiu de la sanitat, del creixement demogràfic i de la mala organització del sistema sanitari", entre altres raons. "Els canvis dels últims anys han originat disfuncions i problemes que hem de solucionar", va reconèixer Bruguera. I per poder-ho fer, va dir, calen decisions com el copagament. "Es tracta d'una mesura que als polítics els costa d'aplicar, però nosaltres la defensem des d'un punt de vista dissuasori, més que no pas recaptatori, i aplicant-la sense perjudicar els pacients més desafavorits", va recalcar. Ser més eficients Ja sigui mitjançant l'encariment de la gasolina i el tabac, cobrant un euro per visita o amb altres propostes (en les quals el COMB va preferir no entrar), el copagament suposaria un alleujament, però no seria la solució definitiva. "També és molt important millorar l'eficiència del sistema sanitari, i per a això s'ha de donar més poder de decisió als metges i flexibilitzar l'organització del treball. D'aquesta forma es mantindria la qualitat de l'atenció amb menys especialistes". A més, s'hauria de replantejar el sistema de jubilacions als 65 anys, reconsiderar el model d'urgències ("concentrar cada especialitat en un centre") i facilitar el canvi d'una àrea a una altra més demanada, així com evitar ampliar la cartera de serveis (en referència a la promesa del Govern de dentistes gratis fins als 15 anys) sense analitzar-ne correctament el cost econòmic. Universitat i sous Serveix d'alguna cosa que s'incrementin les places per estudiar Medicina? Això, segons l'opinió de Bruguera, "és menys prioritari, perquè només tindria resultats d'aquí a 10 anys i els canvis socials són tan ràpids que s'ha d'actuar a més curt termini". ¿I augmentar els salaris dels metges? La Generalitat ha reconegut que el seu model retributiu és pitjor que el d'altres autonomies, i potser hi té alguna cosa a veure que l'any passat hi va haver 200 professionals que van sortir de Catalunya per exercir en altres zones d'Espanya. Seria bo, va defensar el president del COMB, augmentar els sous i els incentius per frenar aquestes fugues. Així també s'aconseguiria que els metges s'impliquessin més i "s'evitaria la penalització, perquè ara cobra el mateix un metge que ho fa bé que un altre que no té pacients perquè és pitjor".


Lectura 6a: Els metges volen el copagament per frenar la "barra lliure" sanitària

1.

Explica que vol dir pacient “hiperfreqüentador”. Descriu una situació que descrigui aquest comportament.

2.

Explica que vol dir “barra libre” sanitària”.

3.

Defineix copagament sanitari. Fes una llista de punts a favor i punts en contra de la seva aplicació. Cita dos exemples d’externalitats negatives i un d’externalitat positiva.

4.

Per què els polítics estan en contra de l’aplicació del copagament i els professionals del sector en són favorables. Raona la teva resposta.

5.

Llegeix la lectura “Copago y buena salud” del catedràtic Salvador Cardús, un cop llegida escriu, de manera justificada, la teva opinió sobre el tema del copagament i l’ús que fem les persones del sistema de sanitat públic.


Lectura 7: Copago y buena salud Salvador Cardús i Ros

Estoy absolutamente a favor de la implantación de un sistema de copago sanitario moderado, tanto en la atención primaria y hospitalaria pública, como en el gasto farmacéutico. Pero también creo que en ningún caso debería ser defendido como medida para paliar la crisis, aunque circunstancialmente sirviera para ello. El copago de los servicios públicos – los sanitarios y todos los demás- debería ser simplemente una medida al servicio de la buena educación sanitaria de los ciudadanos y, en definitiva, de nuestra propia salud. En primer lugar, el copago tiene una función autorreguladora que favorece la racionalización del uso de los servicios sanitarios. No hacen falta grandes estudios científicos para argumentarlo, aunque sean necesarios para medirlo con exactitud. Basta llegarse hasta una consulta pública y hacer una hora de cola para descubrir que mezcladas con las personas verdaderamente necesitadas de atención, se encuentran un sinfín de gentes que acuden al médico como entretenimiento. El simple pago de una tasa, por pequeña que fuere, supondría un alivio en las colas y una mejor atención médica. En este caso, el copago apenas tendría ningún efecto en el ahorro de la factura sanitaria pública, pero mejoraría la calidad asistencial.Por otra parte, el copago, junto a una factura detallada del conjunto del gasto efectuado en cada servicio médico, debería producir un aumento de la conciencia de lo que cuesta este tipo de atención. Nos hemos acostumbrado al uso – y abuso- de sistemas carísimos de diagnóstico y los exigimos para cualquier nimiedad. No se trata de dejar a nadie sin atención, por supuesto, pero lo que no es razonable es este camino alocado que, a más calidad y mejor asistencia, lleva a más insatisfacción y quejas. Tal como podemos consultar los precios aproximados de los distintos modelos de automóviles o de los nuevos televisores de pantalla plana, sería deseable que también pudiéramos saber con facilidad los costes de las intervenciones quirúrgicas más habituales, del gasto anual que supone atender a un enfermo crónico con diabetes o del precio que se acaba pagando por una conducta irresponsable como ciertas formas de agresión auditiva propias de algunas actividades de ocio.Tan importante como los anteriores objetivos, el copago serviría para favorecer conductas más responsables en la medida que frenaría la automedicación y forzaría a desarrollar una cultura sanitaria individual y familiar apta para dar respuesta a aquellas enfermedades más habituales que, en la mayoría de los casos, no necesitan atención médica profesionalizada. Saber distinguir un resfriado común, no alarmarse ante una ligera subida de la temperatura o atender adecuadamente una indigestión, por solo recordar algunas de las indisposiciones que treinta o cuarenta años atrás todo el mundo sabía cómo solucionar, debería volver a ser un patrimonio ciudadano a favor de una mayor autonomía y responsabilidad personal.No me cabe ninguna duda de que estos cambios también podrían suponer un cierto ahorro y, en cualquier caso, un mejor uso del gasto actual. Pero me parece un error justificar el copago como una medida para tiempos de crisis, ya que sugiere al contribuyente que, con tal decisión, el sistema va a ser o menos generoso o más injusto. Nada de eso tendría por qué ser cierto. El copago debería prever las exclusiones justificadas de esta obligación y asegurar, precisamente, que contribuye a una mejor redistribución de la renta, justo lo que ahora no ocurre. En realidad, una correcta aplicación del copago llevaría a lo contrario: a un sistema sanitario más eficiente y a una mayor calidad de atención y, en este sentido, a un sistema realmente más generoso y a un modelo más justo para todos. Y por si existiera alguna duda, para tomar ejemplo sólo hace falta ver cómo funcionan los sistemas sanitarios europeos de los países más avanzados en prestaciones sociales (véase La Vanguardia del 24 de octubre). Sí, ya sabemos que los responsables políticos no parecen estar por la labor. En Catalunya, la tímida propuesta de copago se refiere tan sólo a la factura farmacéutica, que es justo sobre lo que el Govern no tiene competencia. Y el Gobierno central, que podría, ya ha dicho que no. Quizás se piense que no sería popular. Y, ciertamente, planteado como una medida para apretarse el cinturón, no lo va a ser.


Lamentablemente, llegamos tarde: el copago debería haberse aplicado en los momentos de menor apuro económico. En cualquier caso, se trata de un asunto de tanta importancia – nos jugamos el futuro de nuestro sistema de previsión- que quizás debería plantearse como resultado de un pacto político nacional. Y, por supuesto, debería ser anunciado y comprometido en los propios programas electorales. Hay que aplicarlo bien, pero no tengo la menor duda de que el día que un dirigente político se atreva a decir la verdad a la gente, por dura que esta sea, sobre el negro futuro de la Seguridad Social si sigue tal como ahora está, que sea capaz de poner remedio al desorden y el abuso sanitario – por otra parte, conocido por la mayoría-, y que pida una mayor corresponsabilidad de cada uno de nosotros en nuestra propia salud, se va a ganar la confianza de todos.


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