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TAPA LA REVISTA DEL TOMBA


PUBLI


Índice 4 Edición de los 100 años 6 Historia de una pasión 12 Godoy Cruz, 100 años de historia posta 22 Historia de nuestro hogar 28 “Para mí, Godoy Cruz es todo” 30 Los heroes que cambiaron la historia 36 Tres goleadores inolvidables: Los romperedes 40 El día que el Tomba venció a la Selección Argentina 42 Un Loco amor 46 El día que el Santos de Pelé jugó en el Gambarte 52 Piel azul y blanca

STAFF PRODUCCIÓN ARGENTINA RRPP MACARENA COLUCCI ALEJANDRA MAGALLANES EDICIÓN CONSTANZA BRAVI

REDACCIÓN EVELYN POBLETE CONSTANZA BRAVI CARLA OTTAVINI (UMAZA) SOFÍA LUFFI JULIÁN LÓPEZ NAVARRO (ISAD) MATÍAS SOSA

DISEÑO RENZO SOTO FOTOGRAFÍA PABLO GONZÁLEZ


Edición de los 100 años Godoy Cruz Antonio Tomba cumple 100 años y lo celebra de una manera muy especial, casi impensada, diferente a lo que los hinchas tombinos podrían haber visualizado desde su niñez en la que tanto anhelaron cumplir el centenar. Sin embargo, y pese a la pandemia, el orgullo de ser testigos de este momento histórico es mucho más poderoso que cualquier acontecimiento que se nos interponga de cualquier manera, y hoy brindamos -y homenajeamos- al club de nuestros amores. En este número, celebramos el cumpleaños de nuestra querida institución repasando cada detalle y rincón de su historia a lo largo de los años como también los sucesos detrás del estadio Feliciano Gambarte y el origen del porqué de los colores que hoy defendemos y mostramos con mucho orgullo. Los años no vienen solos. Vienen acompañados de hechos imborrables en la vida de nuestro club, como el encuentro ante el Santos de Pelé y la Selección Argentina, de ídolos que defendieron con hidalguía la camiseta como los Héroes del Barro, de aquellos locos de amor como Julio Roque Pérez que dejó un legado de cariño imposible de igualar, y también de quienes serán recordados por sus goles y el esfuerzo de dejar en lo más alto al equipo bodeguero. Cien años nunca serán suficientes para contar todas las vivencias, las alegrías y lágrimas que alguna vez derramamos por este club que nos ha visto y hemos visto crecer siempre a su lado, pero sí los necesarios para poner a varias generaciones de pie para brindar y festejar el amor y sentimiento eterno hacia el Expreso. Esperamos que esta nueva edición de la revista acompañe el sentimiento del hincha en este día tan especial, y por supuesto, ponga en sus manos un pedacito de los 100 años de historia de nuestra amada institución. ¡Salud, por cien años de amor!


Historia de una pasión


El fútbol godoycruseño nació en un bar, precisamente, el Bar Victoria de la calle Colón al 41 frente a la Plaza de Godoy Cruz, cuna de los colores azul y blanco. Allí, un grupo de muchachos soñadores se reunía para dar comienzo a la existencia de lo que jamás imaginaron en ese momento, iba a hacerse realidad: el nacimiento del Club Godoy Cruz. Así las cosas, un 1 de junio de 1921, firmaron el acto de fundación que rezaba el siguiente anhelo: "Con los primeros fondos que reciba la sociedad, se comprará un football y un sello con el nombre de la entidad" y dieron marcha a la construcción de los primeros carriles del Expreso. La Comisión Directiva de la entidad que en primer momento se denominó Club Sportivo Godoy Cruz, estuvo compuesta por Romero Garay (Presidente), Ramón Bernet (Vicepresidente), José Brizuela (Secretario), Adriano Urbisaglia (Tesorero) y Antonio Balart, Tobías Cogni, Bruno Atalivar Tomba, Pedro Fluixá, Pedro Tagarelli, Lorenzo Cesarino, Aldo Testaseca y Jorge Miguel (Vocales). El inicio de la historia no fue sólo acompañado de una pelota con hexágonos, también habían otros deportes como boxeo, ajedrez, ciclismo y pesas para hacer gimnasia. Las voces que corren de generación en generación, cuentan que en

el siguiente año tras varios amistosos jugados, Godoy Cruz se afilió a la Liga Mendocina de Fútbol y comenzó a disputar encuentros del Torneo de Segunda División. Ese mismo año ascendió victorioso a Primera, convirtiéndose en el único equipo de la Liga que nunca descendió a nivel local. A causa de ello, los próximos pasos indicaron que el profesionalismo vendría acompañado con una cancha propia, y así fue como la Bodega Tomba cedió terrenos que disponía para sus establos y Godoy Cruz se hizo de su primera cancha oficial, ubicada en las calles Las Heras y Juan José Castelli, en el año 1931. Sin embargo, ya para el año 1953 se dispuso la construcción de un estadio nuevo que lo contuviera de local, gracias a la inversión de los socios del club y un terreno donado. La estructura se levantó con material antisísmico y albergó una capacidad de 4.000 personas. Además, se construyó la sede social conjuntamente con las canchas de básquet, bochas y tenis, entre otras obras y finalmente, tras 6 años de intenso trabajo, se inauguró el 3 de octubre de 1959. En 1930 se formalizó la fusión entre el Club Sportivo Godoy Cruz y el Club de la Bodega Tomba (pionera


de la vitivinicultura). Esta alianza significó el vínculo de instituciones que fueron creciendo en el mismo departamento para, posteriormente, dar a luz a la institución cuyo nombre fue Club Sportivo Godoy Cruz Antonio Tomba, presidida por Dardo García. Tres años más tarde, Don Feliciano Gambarte llegó a la presidencia y en estos momentos, dada la cercanía, comenzó a concretarse la rivalidad con Andes Talleres Sport Club. Recién en 1947, cuando se le entregó la personería jurídica el club comenzó a denominarse como lo conocemos hoy: Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba.

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El Expreso logró ser 9 veces campeón de la Liga Mendocina: en 1944 (1-1 frente al Club Nacional Vélez Sarsfield Pacífico -hoy conocido como Club Atlético Argentino-), 1947 (ante Murialdo sin goles), 1950 (venció 4-2 a Gimnasia y Esgrima en el último encuentro de la serie de 3 partidos), 1951 (al vencer nuevamente a Gimnasia y Esgrima la serie de dos encuentros finales que resultaron 1-1 y 3-0 a favor del Tomba), 1954 (ante Deportivo Guaymallén, donde resultó victorioso por 6-2), 1968 (ante Andes Talleres por 1-0), 1989 (se impuso por penales ante Independiente Rivadavia, luego de empatar 1-1). Su octavo título en 1990, donde se impuso ante Huracán Las Heras por 1-0. Finalmente, el noveno lo ganó este año frente al CEC. El día 26 de mayo de 1974 es un día que nuestras generaciones recuerdan con mucho orgullo: Godoy Cruz disputó el Torneo Nacional, consagrándose campeón de la primera rueda de la Liga Mendocina de Fútbol. A raíz de ello, logró el derecho a participar en el Campeonato


Nacional A al obtener la segunda plaza que otorgaba la AFA a la Liga. A Godoy Cruz, el profesionalismo finalmente lo premiaría en 1994, donde obtuvo el ascenso a la Primera B Nacional al coronarse campeón del Torneo del Interior luego de pasar a la ronda final jugando con Cipolletti de Río Negro y Deportivo Patagones. Este triangular le posibilitó jugar la final del torneo contra Guaraní Antonio Franco en un partido de local (1-0 a favor del Tomba) y un empate de visitante en Misiones. De esta manera, los dirigidos por Alberto Isaías Garro ascendieron de categoría y se mantuvieron por 12 extensos años. En la temporada 2005/2006, logró coronarse campeón del Torneo Apertura de la B Nacional producto de haber empatado 1-1 y vencido 3-1 a Chicago en la final de dicho campeonato, finalizando la tabla con 40 puntos producto de 12 victorias, 4 empates y 3 derrotas con 29 goles. El año siguiente descendió, pero en la temporada 2007/2008 de la Primera B Nacional, fue subcampeón tras vencer a San Martín de Tucumán y volvió a demostrar que volvería al lugar que le correspondía para siempre: la máxima categoría; y que, hasta el momento, ningún otro equipo mendocino logró alcanzar.

Ya en Primera División, logró afianzarse de a poco durante las primeras temporadas y fue en el Torneo Clausura 2010 cuando todos los diarios del país comenzaron a cuestionarse la exitosa campaña del Tomba bajo la dirección de Omar Asad, donde culminó el torneo en tercer lugar con 37 puntos, posicionándolo como el club indirectamente afiliado a la AFA con más puntos en un torneo corto. Luego, en el Apertura 2010 volvió a ser sobresaliente la actuación de Godoy Cruz, otorgándole el quinto puesto y la clasificación por primera vez en la historia a la Copa Libertadores, torneo en el que volvería a participar en 2012.

En el Torneo Clausura del año siguiente, acostumbrado a los éxitos, el Expreso volvió a alcanzar la tercera posición en el torneo y se ganó su primer lugar en la CopaSudamericana. El Torneo Final 2014 fue decisivo para el Tomba, luego de varias temporadas de resultados que lo obligaban a mirar de reojo la tabla de promedios y llevar una calculadora bajo


el brazo. Sin embargo, Jorge Almirón se puso el equipo al hombro y logró sumar 32 puntos, salvándose definitivamente del descenso y logrando la segunda clasificación a la Copa Sudamericana 2014. Para el inicio de la temporada 2016, Sebastián Mendez tomó las riendas del conjunto bodeguero e hizo su participación en un torneo corto dividido por 2 zonas de 15 equipos cada uno. La buena actuación del Tomba lo llevó a -casi- medirse frente a Lanús, el equipo ganador de la Zona 2, pero en la última jornada se llevó una derrota frente a San Martín de San Juan y finalmente se posicionó en cuarto lugar. Allí, la historia una vez más agasajó a nuestro club con una tercera oportunidad de disputar la Copa Libertadores; donde

obtuvo por primera vez la clasificación a octavos de final bajo la dirección de Lucas Bernardi, pero quedó fuera de la ronda luego de caer ante Gremio de Porto Alegre.

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Ya para el año 2018, Diego Dabove aterrizó en la provincia y concretó una imagen deportiva que nuestros hinchas jamás olvidarán: de 16

encuentros disputados, ganó 12, empató 3 y perdió uno solo. Esta campaña puso al Tomba en la vidriera del fútbol internacional, ya que se posicionó como el tercer equipo con mejor rendimiento del mundo con un 82,35% de efectividad -debajo del Bayern Munich y de la Juventus y por delante del Manchester City de Pep Guardiola-, le otorgó el subcampeonato y la cuarta clasificación a la Copa Libertadores.

Actualmente, Godoy Cruz es el


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quinto club del interior y el vigésimo tercer equipo argentino en disputar torneos internacionales con seis participaciones: 4 en Copas Libertadores y 2 en Copas Sudamericanas. Además de ser el único equipo mendocino en llegar a la máxima categoría del fútbol argentino, junto a Newell’s, son los dos únicos dos equipos del interior que no perdieron la categoría desde que ascendieron por última vez. El paso del tiempo pareciera ser una ilusión que convirtió aquellas reuniones de café entre amigos, en una institución reconocida a nivel internacional capaz de movilizar miles de simpatizantes por todo el mundo y por supuesto, mover cielo y cruzar montañas para ver crecer al club de sus amores. La historia continúa, nuestro club cada vez se hace más grande y queda un largo trecho de páginas en blanco que escribir. Brindemos por cada hincha que dejó su granito de arena en el club, por el Loco Julio, por todos aquellos que dejaron en alto el nombre de nuestra institución y por quienes nos representan con hidalguía en cada lugar. Somos Godoy Cruz, somos Mendoza. ¡Felices 100 años, Tomba!


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Godoy Cruz, 100 años de historia posta A nuestro club no solo lo hace grande su gente, sino también su historia. Es por eso que en este centenario conmemoramos los inicios, sus mejores campañas y los mayores logros obtenidos a lo largo de estos años.


Décadas 1940 a 1950 1944 Por primera vez en su historia, el día domingo 8 de octubre de 1944, Godoy Cruz se consagró campeón de la Liga Mendocina. Ese día enfrentó, en condición de local, al Club Nacional Vélez Sarsfield Pacífico (actual Club Atlético Argentino), partido que terminó 1 a 1, el gol "bodeguero" fue de Domingo Rafael Godoy. Otro dato particular de este año es que el Tomba participó por primera vez en la Copa de la República, donde integró el Grupo B, y tras una serie de encuentros llegó a la última ronda para pelear un puesto en cuartos de final. El resultado terminó con victoria para Talleres de Córdoba por 3-2 quedando el Expreso eliminado del certamen. 1945 En este año Godoy Cruz quedó Subcampeón tras jugar un desempate frente a Andes Talleres, y en el partido de desempate salió favorecido este último, quedándose con el título. 1947 Unos años después, el Tomba volvió a obtener un título, fue el 19 de septiembre de 1947 cuando se proclamó por segunda vez en su historia como campeón de la Liga Mendocina. Ese día empató sin goles con el Club Murialdo en un encuentro arbitrado por el Sr. Mario Comellas. 1950 El grito de campeón venía de tres en tres, y es por ello que el día 10 de diciembre de 1950 Godoy Cruz se coronó por tercera vez campeón de la Liga Provincial. 1951 La racha de tres en tres había llegado a su fin y al año siguiente el Tomba se consagró campeón por cuarta vez de la Liga Mendocina el día 28 de octubre de 1951. 1954 El día 14 de noviembre de 1954, Godoy Cruz logró por quinta vez en su historia el título provincial. Con este nuevo título el Tomba comenzó a cerrar dos décadas de oro en la historia institucional del club y de la misma Liga Mendocina Mendocina de Fútbol.


1955 En este año volvió a ser Subcampeón peleando la primera posición con Andes Talleres, y en el partido de desempate salió favorecido Talleres, quedándose con el título. Para el cierre de estas dos décadas, los medios destacaban el buen fútbol de Godoy Cruz, pero lo que más resaltaba era la gran cantidad de entusiastas, simpatizantes e hinchas que permanentemente concurrían a ver al Expreso estableciendo récords de recaudación y concurrencia.

Década de 1960 El comienzo de una nueva era, sin dudas, fue la década del 1960 ya que Godoy Cruz se comenzó a engrandecer cada vez más. En esta etapa, participó de su segundo amistoso internacional frente al Santos de Brasil. 1965 En 1965 el Expreso volvió a ser Subcampeón de la Liga Mendocina y por acumulación de puntos se posicionó en el segundo lugar, por debajo del campeón.


1968 Godoy Cruz por sexta vez en su historia obtuvo el campeonato provincial. Ese día le ganó a su clásico rival Andes Talleres por 1-0, el gol del triunfo lo marcó Osvaldo Camargo, quien resultó ser goleador del equipo con 21 tantos. 1969 En este año, el Expreso inició su primera gira internacional participando en un cuadrangular organizado por clubes de fútbol de la zona central de la República de Chile (anteriormente ya habían visitado Brasil), y en Copa Argentina.

Década de 1970 En esta década, el Tomba no obtuvo títulos, pero sí grandes distinciones: el 28 de febrero de 1970 se enfrentó en un encuentro amistoso frente a la Selección Argentina y el 15 de marzo, participó en un amistoso frente a la Selección de Chile.


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En el año 1974 Godoy Cruz fue parte del Torneo Nacional, por primera y única vez. La experiencia no resultó como se esperaba.

En el año 1977, se enfrentó en un encuentro amistoso frente a la Selección de Polonia.

Década de 1980 1987 Godoy Cruz se quedó con el Apertura del 1987 de la Liga Mendocina en la penúltima fecha gracias al triunfo contra Jorge Newbery de Junín y la derrota de Deportivo Guaymallén. El Tomba se había vuelto a encontrar con la gloria bajo la dirección de Carlos Montagnoli y con una característica primordial: un plantel con jugadores de la casa e identificados con el club. El equipo ganó siete partidos de forma consecutiva que le permitieron ser el mejor en doce fechas, con sólo cuatro goles en contra. Fue el primer campeonato que el Expreso ganó desde 1968 y se festejó como se debía. En la última jornada hubo caravana de ida y vuelta hasta la cancha del Atlético Palmira. 1988 En el año 1988 Godoy Cruz recibió a River Plate en un encuentro amistoso disputado en el Malvinas Argentinas, con la presencia de aproximadamente 30.000 espectadores. El cotejo favoreció a los de Núñez por 4-1. Dicho partido se organizó y llevo a cabo gracias a la venta del Gato Oldrá. 1989 Por séptima vez, el Tomba volvió a obtener el título de la Liga Provincial el día 17 de noviembre de 1989. Habían pasado 21 años sin poder obtener el máximo trofeo local desde aquel último que había logrado en 1968.

Década de 1990 Sin dudas, esta era quedará marcada en los recuerdos de cada hincha tombino. En 1990 Godoy Cruz jugó un amistoso frente al Sevilla de España, donde los españoles ganaron 2-0. 1990 El día domingo 28 de octubre de 1990 por octava vez en su historia, Godoy


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Cruz se consagró campeón de la Liga Mendocina. Ese día venció a Huracán Las Heras por 1-0 en el Estadio Malvinas Argentinas y el gol del triunfo fue marcado por Alejandro Abaurre, a los 46' del PT. Con este título también adquirió el derecho a participar en el Torneo Regional 1990/91 organizado por la AFA. 1994 Godoy Cruz disputó la penúltima edición del Torneo del Interior de la temporada 1993/94. Así fue que ganando distintas etapas y atravesando todo el país, debutó en la segunda fase de grupos con otros 5 equipos.

Allí, terminó en la 2º posición con 13 puntos producto de 5 victorias, 3 empates y 2 derrotas con 16 goles a su favor y 8 en contra, logrando pasar a la siguiente instancia compitiendo con 3 rivales de la región cuyana: San Martín de San Juan, Independiente Rivadavia y Atlético Trinidad (SJ). El conjunto tombino pasó de ronda junto al Verdinegro sumando 8 puntos y llegó a la ronda final enfrentando a Cipolletti de Río Negro y Deportivo Patagones. Adjudicándose dicho triangular, el Expreso ganó la posibilidad de jugar la final del torneo con Guaraní Antonio Franco. Fueron dos partidos inolvidables: Godoy Cruz ganó en Mendoza 1-0 y logró soportar en Misiones el empate. Siendo dirigido en esa ocasión por Alberto Isaías Garro y conformado por una inolvidable camada de prestigiosos jugadores de la cantera, se ganó el ascenso al Nacional B. Fue el único equipo mendocino en levantar dicho trofeo que lo disputaban 132 equipos de todo el país.


Década del 2000

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Tras varios años de espera, lucha y esfuerzo, en el año 2005 logró el campeonato Apertura del Torneo de Primera B Nacional al haber obtenido 40 puntos. El 3 de diciembre de dicho año, Godoy Cruz se consagró finalmente campeón al derrotar a Ben Hur 1-0. El 16 de mayo de 2006, se disputó la primera final en Mataderos con 7.000 hinchas tombinos apoyando al equipo, que culminó en empate 1-1. El 20 de mayo de 2006 el club logró ascender por primera vez en su historia a Primera División en el Malvinas Argentinas ante 40.000 personas. Fue victoria 3 a 1 ante Nueva Chicago con 2 goles de Daniel Tanque Giménez y uno de Diego Villar. Así Godoy Cruz ganó en el resultado global 4-2. El día 24 de junio de 2007, tras jugar su primera temporada en Primera División, el Tomba regresó a la B Nacional. Lejos de darse por vencido, mantuvo la expectativa de poder lograr nuevamente el ascenso. Con Sergio Batista en el inicio de la campaña y luego Daniel Oldra, logró el ascenso el día 8 de junio de 2008. Fue el regreso y estadía prolongada en la elite del fútbol nacional.


Década 2010

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Esta parte de la historia también quedará en la memoria de los hinchas, ya que en el año 2011 Godoy Cruz participó por primera vez de la Copa Libertadores y Copa Sudamericana. En el año 2012, el Tomba volvió a ser campeón de la Liga Mendocina de fútbol, obteniendo este título por novena vez en su historia. También en 2012 volvió a participar en la Copa Libertadores. En el año 2014, Godoy Cruz logró clasificarse a la Copa Sudamericana. Luego de cinco años, en el 2017 volvió a participar de la Libertadores, esta vez logrando clasificarse a octavos de final de la mano de Lucas Bernardi. En el año 2018 Godoy Cruz le ganó 2-0 a Tigre en Mendoza y coronó el mejor campeonato en su historia al terminar como Subcampeón de la Superliga Argentina, a sólo dos puntos de Boca. Un año después, el Tomba se metió una vez más en los octavos de final de la Conmebol Libertadores 2019, instancia en la que perdió contra el Palmeiras, otra vez el entrenador fue Bernardi. Godoy Cruz es mucho más que un club con momentos dorados y distinciones, es mucho más que un departamento y una provincia. Hay mucho más detrás de estos 100 años… Godoy Cruz es pasión y sentimiento.


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SEBASTIÁN MÉNDEZ Nuestro actual director técnico del plantel superior, Sebastián Ariel Méndez, conocido en la Bodega como el “Gallego” Méndez, fue y es uno de los entrenadores más querido y respetado por el hincha. El formador llegó al club en diciembre del 2015, comenzó su trabajo el 4 de enero del 2016 y desde ese momento comenzó a hacer y ser parte de la historia de Godoy Cruz. El plantel bodeguero, antes de comenzar el Torneo de Primera División, disputó dos amistosos frente a Gimnasia de Mendoza donde se quedó con la victoria de uno. También jugó con Lanús, donde solo consiguió un empate y enfrentó a Vélez, partido que ganó. Además consiguió el título de Campeón del Torneo Vendimia 2016. En el Torneo de Transición, Méndez dirigió 17 encuentros en los que cosechó 10 triunfos, tres empates y cuatro derrotas. Con estos números llevó a Godoy Cruz a estar entre los primeros cuatros del fútbol argentino, realizando una campaña realmente histórica. Además logró meter al Tomba en Copa Libertadores por tercera vez en la historia del club. A principios del 2021 volvió a Mendoza y fue presentado como nuevo entrenador de Godoy Cruz para llevar a cabo su segundo ciclo en casa. Fue muy esperado y bienvenido por los hinchas y la familia tombina por todo lo que hizo por nuestro club, por su motivación, por su fe en sus jugadores, por sus logros y por su sentido de pertenencia.

LUCAS BERNARDI En 2017, Sebastián Méndez dejaba la dirección de Godoy Cruz y asumía Lucas Bernardi para ponerse a trabajar con el equipo desde la segunda mitad del torneo y realizó una muy buena campaña. De la mano de Bernardi, el Expreso consiguió una histórica clasificación para los octavos de final de la Copa Libertadores 2017, pero ésta no fue la única vez que llegó a dicha instancia: Lucas volvió a hacerse cargo del equipo en 2019 y una vez más se metió en octavos de final de dicha copa, quedando en el segundo lugar del grupo por diferencia de goles. En su segunda etapa, ganó 4 de los 21 partidos que dirigió, empató 9 y perdió 8.


Historia de nu


uestro hogar


Desde la fundación de Godoy Cruz en 1921, el nombre de la institución está asociado al Departamento homónimo de la provincia, pero lo cierto es que sus primeros pasos los dió en la Plazoleta Barraquero de la Ciudad de Mendoza donde realizaba su entrenamiento y encuentros informales. Fue recién en el año 1931 que en la historia del Tomba se marca un antes y un después -habiendo transcurrido tan solo 10 años de su fundación- cuando quienes presidían la institución decidieron enmarcar el deporte en una estructura que le diera respaldo y aliento. El calendario marcaba que el primer día de noviembre de ese año Godoy Cruz inauguró su primer estadio de manera oficial en calle Castelli y Las Heras, a dos cuadras de la plaza departamental. Paralelamente, Don Feliciano Gambarte comenzaba a tener una activa participación en la toma de decisiones y destacarse en varios deportes de la institución. Sin embargo, en 1948 los nuevos dueños de la Sociedad Bodega Tomba solicitaron al club la devolución de los terrenos en los que se encontraba instalado el viejo estadio de Castelli, por lo que el 12 de septiembre de 1948, el Consejo Deliberante del Departamento de Godoy Cruz dictó la Ordenanza

Municipal número 635 que cedía definitivamente el predio municipal que posteriormente sería usado para la construcción del estadio propio del Club Godoy Cruz. La donación consistió en un terreno de 2 hectáreas que el Municipio había adquirido años antes para establecer un campo comunal de deportes y se ubicaba entre la calle Balcarce, Flores, el zanjón Cacique Guaymallén y las vías del ex Ferrocarril San Martín.

El proyecto consistía en la construcción de un complejo deportivo y social. Las instalaciones edilicias fueron construidas en hormigón y mampostería de calidad antisísmica e incluyeron un campo de juego de 100x70 metros de superficie regado por un moderno sistema de aspersión para la época, 3000 m2 de superficie construida, tribunas, canchas de tenis, básquet y bochas. Luego de 38 años de la fundación de Godoy Cruz, un sábado 3 de octubre de 1959 fue finalmente inau-


gurado el nuevo estadio de cemento. Por fin nuestra institución tenía su propia sede, bajo la presidencia de Jorge Schmitt y el trabajo de Luis Carlos Filippini (Presidente de la Comisión Pro-Construcción del estadio), Juan Tinelli y Esteban Stareloni, quienes eran los ingenieros responsables del proyecto y dirección técnica. Fue un acontecimiento que tuvo brillo provincial en el que asistió el gobernador e intendente del Departamento de Godoy Cruz de aquel entonces para inaugurar la estructura bajo un acto protocolar de corte de cintas celestes y blancas. La inauguración del estadio se celebró durante un encuentro válido por la fecha 23 de la Liga Mendocina frente a Andes Talleres Sport Club, el clásico departamental, que resultó en un empate 3-3. Los 11 protagonistas de aquel encuentro fueron: L. Pieruz, R.Ambrosi, O. Vázquez, B. Sankow, G. Garín, J. Entre Ríos, O. Marcucci, R. León, D. Godoy, O. Garro y H. Barci, dirigidos por Enrique Goldenberg. Los autores de los tantos fueron Barci, Marcucci y Garro. Diez años más tarde, el 7 de febrero de 1969, nuestro emblemático hincha Julio Roque Pérez ganó un boleto de lotería de la provincia de San Juan y donó el dinero al club para la construcción de una tribuna

del estadio y la primera etapa del sistema de iluminación artificial. El proyecto y dirección del sistema de iluminación estuvo a cargo del reconocido ingeniero Heriberto Storoni y estaba sustentado en cuatro enormes torres que aún hoy perduran en el estadio. El estreno de las obras se festejó en un encuentro frente a Chacarita Juniors en el marco de la primera rueda de la edición 1969 de la Copa Argentina. En aquel momento, el día estuvo acompañado por miles de hinchas tombinos que asistieron al lugar para observar la moderna obra de iluminación que hasta el momento, ningún equipo de Mendoza había logrado conseguir. El sistema comprendía cuatro torres que pesaban 10 toneladas de acero, 30 metros cúbicos de hormigón armado, 1600 kilogramos de acero para anclajes y 9000 metros de cableado subterráneo con 48 artefactos de mercurio-yodo de 2000 watts que aseguraron 10 millones de lúmenes, una remodelación única en Sudamérica y equiparable al nivel de los estadios europeos. En 1986, para el 27° aniversario de su inauguración, se le dio el nombre de Feliciano Gambarte, en honor a uno de los dirigentes más reconocidos y que más impulso le dio al club.


Gambarte" conjuntamente con la Comisión Directiva de la institución y constó de 2 etapas: la primera consistió en obras para acondicionar y reformar las instalaciones, incluyendo la reconstrucción de la tribuna sur, los baños, el reemplazo de las alambradas, remodelación del vestuario, el retiro de la cubierta de la platea norte, nuevas cabinas para el sector de prensa y sistemas de acceso para jugadores, público y estacionamientos. La segunda etapa, por su parte, consistió en la construcción del ala este de la platea norte y una segunda bandeja popular para ampliar la capacidad del estadio. En 1994, la historia de Godoy Cruz se agigantó a grandes pasos y logró el ascenso al Nacional B, por lo que el Feliciano Gambarte tuvo que adaptarse a las características impuestas por el reglamento para disputar dicho torneo. Casi 20 años más tarde, el hogar del Expreso volvió a remodelarse para estar acorde a los mantenimientos propios que necesitaba la estructura, ya que con el motivo de su ascenso a la Primera División del fútbol argentino, los encuentros comenzaron a disputarse en el Estadio Malvinas Argentinas. La iniciativa fue tomada por la Sub-Comisión Estadio "Volver al

El año 2020 y el corriente 2021 fueron y actualmente son víctimas de un suceso jamás anticipado por nadie. Una pandemia mundial cambiaría la vida de todo el mundo y, por supuesto, la del fútbol también: se suspendieron las competencias y en sus reanudaciones, los torneos se jugaron sin público y con exigentes protocolos. Estas situaciones llevaron a replantear la localidad en el Estadio Feliciano Gambarte, y con el fruto del esfuerzo de la Comisión Directiva y la iniciativa de miles de hinchas tombinos que se acercaron a pintar y renovar el hogar, se resembró el campo de juego, se estrenó un siste-


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ma lumínico LED de alta potencia, se reacondicionaron los vestuarios, los bancos suplentes, se construyeron nuevas cabinas y se pintaron los asientos de la platea cubierta con un gesto que los socios vitalicios del Tomba nunca olvidarán, puesto que cada silla lleva el nombre y el número de socio de cada uno. Finalmente, todas aquellas veces que los fanáticos de Godoy Cruz se despertaban abismados luego de soñar con la vuelta a Balcarce 477 se hicieron realidad. El pueblo godoycruseño volvió al Gambarte.

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Daniel Oldrá:“Para mí, Godoy Cruz es todo”


Si hay algo que ha caracterizado a nuestro querido Godoy Cruz Antonio Tomba a lo largo de sus 100 años de historia, es el desarrollo de un sentido de pertenencia muy fuerte de todos aquellos que se relacionan día a día con la institución de alguna manera. La energía de su gente, su historia, su esfuerzo y sus colores hacen que la Bodega tenga un espíritu atrapante e inspirador. Jugadores, profes, dirigentes, hinchas, padres, abuelos… el Tomba ha logrado ganarse un pedacito del corazón de cada uno, y eso le ha permitido formar la gran familia que hoy festeja este histórico aniversario. Para reflejar ese sentimiento, repasamos la vida de una persona que forma parte del pasado, presente y futuro de nuestro club. Se trata de Daniel Oldrá, que en el año 1987 con 20 años salió de las inferiores y debutó en Godoy Cruz. Más tarde, siguió sus pasos por River Plate y Blooming de Bolivia, pero con el tiempo volvió al Expreso, a su casa, y fue en 1993 cuando el “Gato” Oldrá llegó para ser parte del plantel del 94´. “Mi mejor recuerdo dentro del club, es el ascenso del 94’ y ganarle dos partidos a la Lepra como técnico” comentaba el actual manager del equipo. “El primer ascenso al Nacional B conseguido aquel 19 de junio en Misiones, fue uno de los grandes cimientos que llevó al Tomba al equipo que es hoy en día, pasando del club del barrio a ser uno de los estandartes deportivos de la provincia”, remarcó Oldrá. Luego del inolvidable logro, el marcador central siguió su carrera futbolística en Gimnasia y Tiro de Salta. Sin embargo, una parte de su corazón ya era azul y blanca, por eso, una vez más, regresó a Godoy Cruz hasta su retiro en 2002. “Godoy Cruz para mí es todo, llevo 40 años metido en el club y he crecido junto con él” añadió el Gato. Y así lo confirma la historia, porque luego de ser futbolista, Daniel se incorporó al cuerpo técnico en 2005. Desde entonces, se ha desarrollado como ayudante de campo y director técnico, ha estado en las buenas y en las malas, en momentos difíciles y momentos de gloria. Pero siempre ha dicho presente. Cada vez que el Tomba necesitó de él, ahí estuvo, firme, asumiendo un rol de entrenador interino, porque su trabajo en el club se basa en el sentimiento de nuestros colores. “Hoy siento orgullo y satisfacción de vivir y ser parte del centenario. Deseo que cada día seamos más grandes, que ganemos una liga y que podamos seguir creciendo como club” completó Daniel Oldrá con la misma emoción y energía que cuándo con 20 años debutó con los colores de su club y desde ese día no pudo parar de sentir ese lugar como su casa.


Los héroes que cambiaron la historia


La historia de Godoy Cruz tiene un capítulo obligatorio en 1994. El presente es producto de muchas causalidades pero el quiebre fue el título en el Torneo del Interior para llegar al Nacional B. La vidriera es amplia. Hay de todo para elegir y poder recordar sobre leyendas tombinas, aunque ese año brilla con una luz especial. Quizás por el sacrificio que significó conseguir el ascenso. Quizás por el sentido de pertenencia, el olor a barrio, la continuación en el legado de las “Pandillas” de antaño. Un logro que abrió la puerta al fútbol profesional y que llevó al club a las grandes marquesinas. El plantel estaba conformado en su mayoría por jugadores surgidos de inferiores. Un mix entre juventud y experiencia, calidad, garra y entrega. Ellos mismos decían en ese momento que “hasta la Libertadores no paramos”. Vaya guiño del destino lo que vino después. Disfrutaban lo que hacían y el que se descuidaba perdía con las bromas diarias. Se puede hablar de partidos y de goles pero invocaremos recuerdos y sentimientos. Inmortalizados como los “Héroes del Barro” por la cancha empantanada de Guaraní Antonio Franco en Misiones, donde se consumó el título (0 a 0, luego del 1 a 0 en Mendoza), así recordaron la epopeya:


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Alberto Garro, DT: “Tenía una ventaja por el conocimiento sobre plantel y por el conocimiento entre ellos mismos. Había posibilidades de dar pelea. Íbamos escalón por escalón y nos fuimos consolidando. Tratábamos de que fueran felices de las cosas que hacían, que lo tomaran con naturalidad”.

Claudio Manchado: “Tenemos en nuestra memoria ese partido que fue tan difícil, que íbamos de punto y terminamos siendo banca. Teníamos todo en contra, era un barrial tremendo y no se podía jugar. Lo sacamos adelante poniendo el corazón y por eso quedó grabado. Es lo mejor que nos pudo pasar”. Sandro De Luca: “El camino empezó en 1986 y la frutilla del postre fue el ascenso. Lo principal que tuvo ese plantel fue el sentido de pertenencia, el amor a la camiseta y el hambre de gloria. No había egoísmos, todos nos rompíamos el alma por jugar y apoyábamos desde cada lugar”. Manuel Villalobos: “Teníamos mucha confianza en nosotros, afuera volvíamos locos a todo el mundo pero adentro éramos responsables y nadie nos podía sacar el objetivo de la mira. Me acuerdo cuando pitó el árbitro porque la habíamos pasado mal. Sabíamos que estábamos logrando la gloria. Fue muy emocionante”. Gustavo Lillo: “Viví las dos finales en el túnel del vestuario. Lo sufrí muchísimo, hacía fuerza en cada jugada. Todo lo que se vivió fue algo muy lindo. Son sensaciones que nunca voy a olvidar porque lo compartí con excelentes personas. Éramos más amigos que compañeros”. Daniel Oldrá: “Ese equipo fue único, memorable. Un montón de gente trabajaba para que lográramos el ascenso. El día que le ganamos a Cipolletti nos dimos cuenta que estábamos para otras cosas. El fútbol, los árbitros, las canchas eran difíciles. Todo muy duro. En Misiones era la última estación, no podíamos fallar y defendimos como nunca”. Rafael Iglesias: “La cancha estaba impresentable porque llovió toda la noche. Nos decían que nos iban a meter cinco goles. Al club lo llevo en el alma, en la sangre. Me formó como persona, me dio un nombre y me enseñó a transitar por la vida. Somos un club que no tenemos techo”. Pablo Cuello: “Cipolletti tenía un invicto larguísimo de local. Le pegué desde lejos. La cancha estaba mojada y rápida, salió un tiro rasante y fuerte al lado del palo y el arquero no llegó. Fue un gol hermoso que sirvió para traernos el triunfo, nos dio el empujón para la recta final y nos perfiló para el ascenso. El mejor recuerdo que tengo en el fútbol quedó en esa final en Misiones”.


Claudio Bengolea: “Había un buen plantel, buenos compañeros. Desde los 13 años estaba en el club, me formé con muchos chicos de ese grupo. Fue muy lindo estar en el plantel del ascenso, de tener esa experiencia. Si no lo lográbamos, quizás hoy Godoy Cruz no estaría en donde se encuentra”. Diego Astudillo: “Fue algo especial estar en ese plantel, más para los chicos de las inferiores. Pasábamos momentos espectaculares que se quedan guardados en la memoria, cuando íbamos a los entrenamientos siempre pasaba. Fue glorioso llegar al ascenso”. Osvaldo Almeida: “Hay un montón de recuerdos y haberlo compartido con mi hermano es impagable, no se me borra más. Era un plantel relajado, siempre de buen humor, siempre haciendo chistes para calmarnos. Los más grandes ayudaban para que el resto no sintiéramos presión”. Rubén Almeida: “Me dio una parálisis facial y los médicos me dijeron que no podía pasar nervios ni frío. No les hice caso, el espíritu de ese equipo era ese. No queríamos llegar hasta las últimas instancias y quedarnos con las manos vacías. Nunca pensamos que íbamos a quedar en la historia, aunque siempre lo buscábamos”. Javier Franco: “Godoy Cruz es la institución más grande de Cuyo. Es un ejemplo a nivel nacional. Le doy gracias porque me ha permitido ser una pequeñísima parte de la historia, lo llevo en mi corazón, nunca me voy a olvidar de lo vivido y de los amigos de 1994”. Gerardo Daine: “Me crié en el club. Esa etapa fue hermosa, una experiencia increíble. Jugué de titular contra San Martín de San Juan, vi a mis viejos en la tribuna, pude hacer un gol. Son momentos que no se borran nunca más. El ascenso es inolvidable”. Cristian Vargas: “Lo más importante en mi carrera fue ese ascenso. Fuimos un grupo con hambre de gloria, no nos importaban las horas de entrenamiento. Lo económico pasó a un segundo lugar en un momento difícil. Lo único que nos importaba era jugar a la pelota. Era un plantel de gran nivel y de mucha jerarquía”. Martín Puppato: “El ascenso fue histórico, tuvimos momentos hermosos. Me crié en el club, qué mejor regalo que haber logrado eso. No fue fácil pero logramos el ascenso por el sentido de pertenencia. Fue lo más lindo que me pasó en mi carrera”.


Marcelo Marcucci: “Era el más grande del plantel, con un poco más de rodaje. Los pibes tenían muchas ganas. Se armó un grupo de jugadores con experiencia y juventud y esa fue la clave. La gente todavía nos recuerda y tenemos ese privilegio. Godoy Cruz es mi casa, es mi mundo”. Alberto Núñez: “Empecé a sentir un latido en mi corazón cada vez que tenía que jugar, ese cosquilleo en la panza en cada partido. Me hice muy fanático, amo a Godoy Cruz. No tengo palabras de agradecimiento por haber jugado en el club, me enorgullece”. Carlos Riquelme: “Llegué ese año y fue fantástico. Garro era muy capaz, un sabio, era un padre para el plantel. Había competencia sana. Jugábamos por la camiseta, por amor propio, por el barrio. Donde íbamos nos plantábamos y éramos respetados. Teníamos humildad y sacrificio”. Alberto Naves: “Fue mi mejor experiencia deportiva y tuve la suerte de hacer el gol del ascenso, gol que llevaré en mi corazón para toda la vida. Formé parte de este plantel de grandes jugadores y amigos, con quienes seguimos en contacto y recordamos los momentos vividos”. Alejandro Cuvertino: “Fuera de lo deportivo había muchas bromas. En una concentración en San Juan nos agarramos con matafuegos por el hotel, fue un desastre. Después fuimos a jugar y ganamos. Estábamos muy unidos y pechábamos para el mismo lado”. Daniel Dierna: “Fue una alegría inmensa haber formado parte del plantel y saber que le pudimos dar una alegría a tanta gente tombina. Sabíamos que pasábamos a un fútbol profesional y que dábamos un paso muy grande”. Juan Alejandro Abaurre: “Recuerdo el gol a Villa Cubas en Catamarca, desde cerca del banco de suplentes. Fue el 2 a 2 y aseguramos la clasificación a segunda fase. De Misiones no fuimos conscientes hasta llegar a Mendoza y ver a la gente que nos esperó en el aeropuerto”. Ariel Pereyra: “Era un grupo valiente, atrevido, rebelde y con mucho hambre. Me guió en mi carrera porque era muy joven. Sólo nos importaba jugar y teníamos amor por la camiseta. Dejamos huellas”. Humberto Fabián “Gato” Lentz, en una nota a Diario Uno, contó: “Fue una experiencia inolvidable porque desde chico jugué en el club y que la gente se acuerde hoy me hace sentir orgulloso. Ese Godoy Cruz fue uno de los mejores equipos que integré. Nos conocíamos de memoria”.


Tres goleadores inolvidables: Los romperedes


A lo largo de su historia, Godoy Cruz ha visto pasar una gran cantidad de futbolistas entre sus filas, hoy queremos recordar a quienes nos dieron los mayores gritos de gol. Domingo Godoy, Juan Alejando Abaurre y Santiago García, máximos artilleros en Liga Mendocina, Torneos oficiales y Primera División respectivamente.

Vistiendo los colores de Godoy Cruz, logró 5 títulos en la Liga Mendocina de Fútbol en 1944, 1947, 1950, 1951 y 1954. Su mejor socio fue Luis Amaya, el cordobés que llegó a Godoy Cruz en el año 1942, quien con trayectoria y experiencia, se convirtió en el guía y mentor del equipo. Ambos en varias oportunidades fueron goleadores del equipo.

El primero se convirtió en símbolo e ídolo indiscutido de nuestro club, y cuyas cualidades de garra y corazón lo definían perfectamente: Domingo Rafael Godoy.

Domingo Godoy no sólo hizo historia con la camiseta tombina, sino que también lo hizo a nivel nacional: su mayor consagración fue el 26 de noviembre de 1950, cuando por primera y única vez en la historia la Selección Mendocina de Fútbol se consagró campeona argentina de selecciones, siendo el “Negro” el capitán.

Nació en marzo de 1922 y con el tiempo fue considerado y amado por los hinchas tombinos que se acercaban al “viejo Potrerito” para verlo jugar. Comenzó sus primeros pasos en la posición de centrodelantero, ya que en esa época era común jugar con cinco jugadores ofensivos. Luego, su posición cambió a la de “interior” (hoy sería un “ocho ofensivo”), aunque generalmente solía jugar en varias posiciones. El “Negro” -como era usualmente conocido-, disputó 19 temporadas consecutivas desde 1942 a 1960. No sólo tiene el título de máximo goleador, sino que además es el jugador con más participaciones en la historia del club, convirtiendo más de 240 goles en 375 encuentros entre partidos oficiales y amistosos.

Sin embargo, todo llega a su fin y el día 5 de septiembre de 1960 se retiró formalmente del fútbol, enfrentando por última vez al tradicional rival del barrio, Andes Talleres, dándose el gusto de convertir dos goles en su último partido. Así fue la carrera de nuestro querido y recordado Domingo Rafael “Negro” Godoy, luego de vestir ininterrumpidamente la camiseta bodeguera durante 28 años. En nuestra historia y en nuestros gritos de gol, no podemos dejar de recordar a quienes fueron los máximos goleadores en el Nacional B y Primera División:


38 El primero de ellos es Juan Alejandro Abaurre, nuestro “Cachorro” que desde la cantera hasta Primera División, conquistó el corazón de todos los hinchas tombinos convirtiendo 107 goles en la B Nacional logrando ser el máximo goleador de Godoy Cruz en la segunda categoría del fútbol argentino. El segundo, es nuestro recordado Santiago Damián García. El uruguayo llegó a nuestra institución en el año 2016 y no solo se ganó el amor de los hinchas tombinos sino que también llegó a cada mendocino. El “Morro” convirtió 51 goles en Primera División y es hasta el momento nuestro máximo goleador en esta categoría. Aunque en nuestra historia hemos gritado muchos más goles, queríamos recordar en este centenario a quienes fueron los que más nos hicieron gritar, emocionar y hasta llorar…


El día que el Tomba venció a la Selección Argentina Corría el año 1970 y la Selección Nacional se presentó por primera vez en Mendoza frente a Godoy Cruz en el Feliciano Gambarte. Una Selección plagada de figuras como Cejas, Santoro, Perfumo, Brindisi, Pastoriza -entre otros- y liderada por Osvaldo Zubeldia pisó tierras mendocinas para enfrentar al Tomba. El encuentro se desarrolló el 28 de febrero de ese mismo año y fue victoria del Expreso por 3-2. El DT tombino de aquel entonces, Orlando Cipolla, eligió estos once para enfrentar a la Selección: Héctor Pedone, Juan C. Pereyra, Oscar Trentino, Luis Pedro Solé, Alberto Castro, Hugo León, Alcides Schanz, Orlando Garro, Carlos Gómez, Miguel Albarracín y Mario Puppato. El evento generó mucha expectativa antes de arrancar la disputa, por lo que una multitud acompañó a los jugadores mendocinos


para este amistoso histórico. Godoy Cruz salió a la cancha con vestimenta roja ya que representaba a la Liga Mendocina de Fútbol para medirse ante el seleccionado argentino que venía de vencer al combinado de la Liga Cordobesa de Fútbol. El inicio del partido no fue bueno para el Bodeguero ya que comenzó perdiendo a los 2’ con gol de Carlos Veglio. Igualmente, la reacción del equipo mendocino fue rápida y pudo empatar el marcador 1-1 de la mano de Carlos Gómez a los 7’. En un entretenido primer tiempo, el Tomba aprovechó una buena ráfaga goleadora y a los 35’ ya ganaba 3-1 con los tantos convertidos por Alberto Castro y Orlando Garro. El resultado parcial era una sorpresa en el Gambarte y Aldo Oviedo, el árbitro del encuentro, daba por finalizados los primeros 45 minutos. Ya en el complemento, el conjunto nacional realizó variantes y descontó a los 20’ del segundo tiempo Daniel Onega, quien había ingresado por Veglio. A poco del final del partido, el juez Oviedo sentenció un penal para que la Selección no se fuera de Mendoza con las manos vacías y fue la gran atajada de Héctor “Chalo” Pedone que detuvo el tiro desde los 12 pasos de Oscar “Pinino” Más. De esta manera, los de Cuyo triunfaron en un encuentro para el recuerdo. Dicha velada concluyó con grandes ovaciones para los jugadores y los dirigentes de Godoy Cruz. El antecente más cercano En el año 1981, la Selección Argentina volvería a Mendoza, más precisamente al estadio mundialista de la provincia para jugar nuevamente frente a Godoy Cruz. El equipo dirigido por Cesar Luis Menotti utilizó este amistoso como preparación para el mundial 1982 realizado en España. Por este motivo, el “Flaco” puso lo mejor para el encuentro ante el bodeguero: Ubaldo Fillol; Julio Olarticoechea, Luis Galván, Daniel Pasarella, Alberto Tarantini; José Valencia, Américo Gallego, Diego Armando Maradona; Ramon Diaz, Mario Kempes y Enzo Ferrero. El Tomba no pudo lograr establecerse durante el partido ante el equipo de las estrellas y cayó por 4-0 ante el Seleccionado Nacional. Los tantos fueron de Daniel Pasarella, Diego Maradona y un doblete de Ramón Díaz.


UN LOCO AMOR


Una historia de un loco amor por Godoy Cruz El amor y la pasión del hincha por los colores son parte de la historia de Godoy Cruz, porque el hincha es el alma del club, el hincha deja la vida por los colores, el hincha está en las buenas y en las malas; el azul y blanco tuvo, tiene y tendrá por siempre a ese fanático que forjó una historia de amor y pasión con el club, una historia que llena de orgullo y conmueve. Una historia que dejó huellas, una historia de un loco amor. El hincha número 1, Julio Roque Pérez, el querido y reconocido “Loco Julio”, es una leyenda en la historia del Tomba, en las calles del departamento y en el corazón de la familia bodeguera. Julio, nacido el 21 de febrero en 1940 en el distrito de Ingeniero Giagnoni del departamento de Junín, vivió con sus abuelos hasta los 12 años. Fue a esa edad cuando decidió mudarse al departamento de Godoy Cruz donde conoció al club de sus amores y se enamoró de los colores. Cuenta el mito urbano que con solo 15 años tomó una particular decisión: la suerte lo acompañó ganando la Lotería de San Juan y sin importar las carencias por las que él

pasaba, sin importar si comía o dónde dormía donó el dinero en su totalidad al club para colaborar en la construcción del estadio Feliciano Gambarte, porque el amor no entiende de razón. Cuando Julio llegó al departamento de Godoy Cruz, vivió los primeros años en la calle y trabajaba con sus amigos como recolectores de basura para poder vender cosas y comer, luego se mudó a Maipú con la familia de una mujer que pensó que era su hermana, pero después de un tiempo se enteró que no los unía ningún parentesco; unos años después decidió irse de allí y volvió definitivamente al departamento de nuestro club, donde muchas familias lo ayudaron con un plato de comida y hasta un techo donde vivir. En 1963 lo emplearon desde la municipalidad de Godoy Cruz como barrendero y allí trabajó hasta su jubilación a los 60 años. El 1 Junio del año 2016, un grupo de hinchas de Godoy Cruz inauguró una estatua en honor a Julio Roque Pérez, “Monumento al hincha Julio Roque Pérez, el Loco”, dice la chapa. El fanático bodeguero más querido falleció el 12 de mayo de 2020 a los 79 años por una insuficiencia pulmonar. Con dolor, angustia y mucho cariño los hinchas del Tomba acompañaron los restos de Julio mientras eran trasladados en un coche fúne-


bre por la ciudad para darle el último adiós.

Un loco subido al Expreso. Julio, el hincha más famoso del club, dedicó su vida a seguir al Expreso por todo el país, llevando los colores azul y blanco a todos lados y así fue como miles de anécdotas y experiencias de su loco amor quedaron en la memoria del pueblo tombino. Sus vivencias son infinitas, desde meterse a la cancha a golpear a un árbitro por una tarjeta roja a un jugador tombino, volver de otra provincia herido luego de ver a su equipo, hasta estar presente en el ascenso del 94’ al Nacional B. También en Ben Hur cuando Godoy Cruz salió campeón y en Chile por Copa Libertadores. Su vida, su amor por el club y sus locuras serán por siempre un mito viviente en el barrio de la Bodega. Una leyenda que dejó la vida por los colores.

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El amor de un hincha a otro hincha. El Loco Julio con el tiempo se ganó el cariño de la gente, se llevó los mejores saludos y abrazos de los hinchas que se emocionaban al verlo. Todos lo recuerdan de la misma manera, con emoción, nostalgia, respeto y admiración; según expresa la familia tombina, los sentimientos que genera el Loco en los hinchas son muy difíciles de explicar, pero siempre lo demostraron de la mejor manera, en banderas, pintadas y remeras con su cara. Julio representó al hincha en su máxima expresión con la esencia más pura y fiel, por eso y por todo lo que significa en el club hoy queda inmortalizado con su figura en una estatua, con su nombre y en el Boulevard de calle Balcarce.


El día que el Santos de Pelé jugó en el Gambarte


47 El Santos pisó tierras mendocinas un 29 de febrero de 1964, en vísperas de la Fiesta de la Vendimia con el fin de jugar un amistoso contra el Bodeguero. Al llegar a Mendoza, miles de personas ya esperan en el aeropuerto al plantel del Santos, a quienes les pedían autógrafos y fotos. Pelé y sus compañeros fueron acompañados hasta el hotel Ariosto del centro mendocino por una caravana de autos y al llegar, una multitud de gente esperaba por la estrella mundial. No sólo sus admiradores esperaban por él, sino que también la prensa ya estaba en el lugar para conseguir la palabra del ídolo.


Amistoso en la Bodega El 1 de marzo fue un domingo diferente en el Estadio de Godoy Cruz ya que el equipo del Santos, bicampeón mundial, jugó un amistoso contra el equipo mendocino en dicha cancha. Esa tarde, los aficionados del fútbol colmaron las tribunas del Feliciano Gambarte. En ese entonces, el estadio aún no contaba con la infraestructura que tiene ahora, pero aun así acondicionaron todo para que la gente pudiera disfrutar de dicho evento. Fue la primera y única vez que Pelé jugó en la provincia y también fue el primer encuentro de un equipo mendocino contra un campeón mundial, lo que lo convirtió en un suceso importante y conmemorativo para el fútbol mendocino. Cuando se acercaba el horario de arranque del partido, los jugadores ya se encontraban en el campo de juego llevando con ellos las banderas de Argentina y Brasil y los hinchas se encontraban a la espera del pitido del árbitro mientras exclamaban algunas canciones y a las 17hs en punto, el réferi Pablo Páez dio por comenzado el encuentro. El “Rey’’, como todos esperaban, demostró su magia y brindó un buen show a todos sus admiradores. El partido que se estaba jugando en el Gambarte era digno de toda atención, un gran espectáculo. A pesar del buen juego que proyectaron ambos equipos, el Tomba no pudo el Santos y cayó por 3 a 2. Al terminar el encuentro, muchas personas que se encontraban en el club se acercaron al ‘’Rey’’ Pelé para saludarlo, felicitarlo, pedirle autógrafos y fotos, desde aficionados, policías, periodistas y hasta jugadores. Asado y vino para el Rey El plantel brasileño tenía que partir de la provincia el día martes 3, por lo que los futbolistas tuvieron un día libre en Mendoza y Pelé aprovechó su tiempo para recorrer la ciudad, pasear y conocer sus paisajes, y por supuesto, no dejó pasar la oportunidad de comer un asado y tomar vino mendocino en Chacras de Coria.


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Ese martes por la noche, Ángel Rodríguez (presidente del Club Godoy Cruz en ese entonces), hizo una invitación especial al plantel visitante recibiéndolos con una cena en su casa de Chacras ubicada en la calle Darragueira.

En ese momento, Mendoza se vivía la previa de la Fiesta Nacional de la Vendimia, por dicho motivo Pelé no dejó pasar la oportunidad de probar los vinos y las uvas de viñedos mendocinos. En la historia del club y en la historia de la provincia quedará marcada para siempre la visita del Rey del fútbol mundial.

Foto: Diario Los Andes


Fotos: Diario El Sol


Piel azul y blanca Los colores azul y blanco que tanto identifican a Godoy Cruz, no nacieron precisamente el día de su fundación. Estos tonos fueron elegidos un año después, el 11 de marzo de 1923 donde se dejó constancia del evento en un acta bajo el nombre de Club Sportivo Godoy Cruz. Cuenta la historia que desde la fundación del club, la camiseta que se usaba era de color blanco. Sin embargo, no era el color definitivo dado que las autoridades estaban en busca de un diseño novedoso y particularmente distintivo para adoptarlo como el oficial de nuestra institución. Entonces, ¿cómo surgen los colores? Habían muchos jugadores y deportistas que concurrían a un local comercial ubicado frente a la ex Estación de Ferrocarril en la localidad de Guaymallén para adquirir prendas y artículos deportivos y fue allí donde comenzó la historia. Julio “Polvorín” Sánchez, quien era jugador de inferiores en nuestro club, adquirió en esa tienda una camiseta para poder utilizarla en los entrenamientos -cuya pertenencia hasta el día de hoy no se puede determinar con exactitud- de la cual existen versiones no comprobables que comentan que se trataba de la camiseta que vestía en ese entonces el Fútbol Club Oporto de Portugal, y otras, que era la que utilizaba el Football Club Barracas. Fue en aquel entonces que durante uno de los entrenamientos, a don Feliciano Gambarte le llamó la atención la camiseta que llevaba puesta Sánchez, y este se la pidió en préstamo para poder mos-


53 trarla delante de la Comisión Directiva. En la asamblea donde se trató el tema hubieron varias alternativas, pero finalmente se llegó a dos de ellas: la primera opción era azul y rojo, presentada por el señor Norberto Vargas, y la segunda era la sugerida por Feliciano Gambarte. Finalmente, en dicha asamblea fue aprobada de inmediato para que se empezara a utilizar la versión que hoy todos conocemos, la glamurosa camiseta azul francia con delgados listones verticales en color blanco que se unió para siempre desde el Sportivo Godoy Cruz, hasta Club Deportivo Godoy Cruz Antonio Tomba. Los colores nos dan identidad, sentido de pertenencia y un amor inigualable… “azul y blanco, como mi corazón”

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La Revista del Tomba - Centenario  

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