Issuu on Google+

1

LECCIÓN Nº 6 Estimado estudiante: El objetivo de la enseñanza que estás recibiendo es a todas luces el que consigas a base DE LA PRACTICA, el conocimiento de tí mismo, el despertar de la Conciencia, la integración total de cada una de las partes de TU SER, tu propia AUTORREALIZACIÓN. Es pues esta lección una introducción en la que se puede apreciar una nueva forma de concebir las cosas encerradas entre el mundo y el hombre. Nuestro sincero deseo es que te sirva especialmente en la comprensión profunda hacia nuestro género humano en cuyo seno tendrás que germinar y desarrollar al verdadero hombre. Cada ser humano como ente viviente está provisto de cuerpos lunares, alma y espíritu, con los que desenvuelve su vida física, afectiva e intelectiva, con su grado de conciencia del Ser, vive en este planeta, de diferentes formas, sirviendo a la causa, que siempre es la de sobre vivencia, lo cual resulta ser un ciclo vicioso, perpetuo, que petrifica al hombre a lo largo de los siglos, sujetándolo a un esclavismo de la materialidad cósmica del planeta, y será valientemente trascendido por algunos seres que se propusieron lograrlo y que son en los actuales momentos los GUÍAS conscientes de la humanidad. Cientos de siglos de vida humana en la cual su conocimiento ha sido desperdiciado y aún muchas veces estropeado por estructuras de creación humana, defectuosas e imperfectas. La doctrina síntesis plantea a los seres humanos una sola cosa: es la Conciencia Simiente de donde nacerán como flores verdaderas del alma todas las virtudes y poderes ahora adormecidas profundamente entre los andamiajes de creación humana. Cada hombre, en esta humanidad, proyecta su vida en un pequeño círculo iluminado a veces por su poca conciencia, lo que nos ha hecho analizar al hombre desde dos puntos de vista, partes palpitantes de sí: su saber y su ser.

El progreso del Ser humano se efectúa a través de estas dos paralelas, las cuales deben apoyarse mutuamente, a fin de que ese desarrollo sea completo, interna y externamente. Fácilmente podemos darnos cuenta del saber, en el cual reconocemos de una persona a otra, diversos niveles, en unas más elevado, en otras, menos.

1


2

Sin embargo, con relación al Ser no aplicamos la misma comprensión y hasta desconocemos en la mayor parte de los casos, la idea de ese ser. Sólo podemos llegar a definirlo, como aquello que llamamos “existencia”, que oponemos a la “no-existencia”. No tomamos en cuenta que El Ser se sitúa a muy diferentes niveles. Ejemplo, el ser de una piedra y el de un animal. Son diferentes, como el de una planta o el de un ser humano, pero entre dos seres humanos puede haber más diferencia que entre un animal y un mineral. Esto es lo que debemos COMPRENDER a fondo y que en la mayor parte de los casos no captamos. Es necesario comprender que el Saber depende del Ser. En la estructura del conocimiento occidental se admite al saber como la riqueza intelectual de un ambiente erudito. Damos mayor valor al Saber, pero no le damos al Ser el mismo valor, ni nos avergonzamos del nivel inferior de nuestro propio ser. Si siquiera comprendemos lo que esto significa. No comprendemos que el grado de saber es función del grado de nuestro Ser. Cuando el Saber sobrepasa demasiado al Ser, nos volvemos teóricos, y en lugar de ayudar a la vida y a los demás, empezamos a complicarlo todo, ya no podemos aportar sino nuevas dificultades y problemas que antes no existían. La explicación es que el Saber que no está en armonía con el Ser, se encuentra en un nivel inferior, carece de la suficiente calidad para resolver las necesidades de la humanidad. Es el Saber de una cosa, unido a la ignorancia de otra, el saber de algunos aspectos materiales y el total desconocimiento del resto, incluyendo lo que está más allá de la materia. Esto es precisamente lo que ha sucedido dentro de la Cultura Occidental, opuesta a la Oriental, en la cual es el Ser el que más importancia tiene, lo que es igualmente un desequilibrio, que ha tenido como consecuencia lógica un estancamiento. El hombre moderno en sí presenta características de preponderancia a su saber cuyo resultado ha sido la ausencia de unidad en sí mismo que se atribuye a una conciencia lúcida, libre y vive creyendo que tiene la capacidad de hacer, en general vive un sueño. El hombre moderno y la mujer moderna nacen en el sueño, viven en el sueño y mueren en el sueño. ¿Qué puede saber un sujeto que duerme? Querido alumno, es sobre la base de tu investigación que lograrás comprender a cabalidad este aspecto. El sueño es el rasgo principal de

2


3

nuestro Ser. Con las prácticas que en esta ocasión te estamos dando lograrás que este criterio se te haga evidente. Si un hombre quiere verdaderamente saber, debe reflexionar ante todo, en la manera de despertarse, es decir, de cambiar su Ser. En nosotros el ser exterior tiene muchos lados diferentes: actividad o pasividad, veracidad o mala fe, sinceridad o falsedad, coraje o cobardía, control de sí mismo o libertinaje, irritabilidad, egoísmo, disposición al sacrificio, orgullo, vanidad, presunción, asiduidad, pereza, sentido moral, depravación, todos estos rasgos y muchos más, componen el ser de un hombre. Todo este proceso se manifiesta en el hombre-máquina, de una misma forma siempre, como un círculo vicioso, de repetición constante, en cada día, cada hora y aún en cada minuto de su vida. Una máquina nunca podrá hacer algo que esté fuera de la función de su mecanismo, y mientras no deje de ser máquina, jamás podrá hacer otra cosa. En la mayor parte de los casos, la calidad del ser humano actual es muy inferior, a veces tan inferior que ya no hay posibilidades de cambio. Se puede considerar afortunado aquel cuyo ser tenga posibilidad de cambio. La gran mayoría son definitivamente máquinas rotas con las cuales ya nada se puede hacer. Estudiando a la humanidad en sus distintas etapas, encontraremos a menudo que su destrucción siempre se ha debido a su desequilibrio en su saber y su ser, siendo ésta la principal causa para su desaparición. Es la comprensión un arma para desarrollar y fundamentar el conocimiento, sin embargo, no nos referimos a aquella comprensión accionada simplemente por el saber de una persona, o sea, teorías, hipótesis e ideas que tiene en su cabeza, sino que representa la conjunción exacta y equilibrada de su saber y su ser. No es sólo el cerebro el que capta un determinado conocimiento sino todo su cuerpo y además tiene que sentirlo, sólo así podrá saber hacer. No simplemente saber La humanidad se atribuye, constantemente, cosas que no son parte de ella, por ejemplo, todos creen que saben hacer y creen comprender todo. Generalmente, cuando nos damos cuenta que no comprendemos una cosa, le buscamos un nombre y cuando se lo encontramos, decimos que comprendemos esa cosa. Desafortunadamente nos satisfacemos con

3


4

nombres y se dice muy comprensiva una persona cuando conoce un gran número de nombres o una gran cantidad de palabras. Cabe recordar a propósito que todo en el universo, desde el átomo hasta el mismo cosmos asciende y desciende, se desarrolla y decae, genera o degenera, evoluciona e involuciona mecánicamente, pero para trascender esta mecanicidad, se necesitan esfuerzos en base a la conciencia. Por lo cual, todas nuestras ideas habituales están divididas de acuerdo a las etapas de esos esfuerzos. Tenemos una vez más la idea de “hombre” y sin darle un significado único y exclusivo, de acuerdo a nuestro pequeño nivel concientivo, vamos a introducirnos en la relatividad como ley existente dentro de lo existente y observemos qué conocimientos adquiridos. Si dividimos la palabra “hombre” para analizarle bajo siete aspectos o mejor dicho desde siete gradaciones, tenemos así al hombre Nº 1, Nº 2, 3, 4, etc. hasta el siete. Los hombres número 1, 2, 3 constituyen la humanidad mecánica, permanecen en el mismo nivel en que han nacido. La vida de esta humanidad mecánica se desarrolla en un medio ambiente habitual y de repetición de actos, la vida efectiva de nuestra humanidad no es más que el reflejo de ese constante repetir y toda su vida intelectual no desarrolla más que el que está haciendo en su pequeño círculo de vida proyectada por la mecanicidad. El hombre Nº 1 tiene el centro de gravedad de su vida psíquica en los centros: motor e instintivo. Este centro de gravedad es el cristal con el cual ve. Es el hombre brutal, su instinto predomina sobre el intelecto y su emoción. El hombre Nº 2 es el hombre emotivo, sentimental, el centro de gravedad de su vida psíquica es precisamente el cilindro emocional. Cabe notar que el 70% de toda la humanidad sufre las enfermedades psicológicas por un desequilibrio de este centro. El hombre número 3 está en el mismo nivel de desarrollo, pero su vida psíquica se desenvuelve en base a su centro intelectivo, predominando sobre los demás centros. Todo lo resuelve con el intelecto o trata de resolverlo, aún todo aquello que está fuera del nivel intelectual, es decir, lo espiritual y cuando no le encuentra solución, le busca explicaciones puramente intelectuales. Para todos sus actos tiene una teoría. 4


5

El hombre Nº 4 está en transición entre la humanidad mecánica y de la humanidad que ha desarrollado su conciencia. Son los buscadores de la verdad y hacen esfuerzos en su búsqueda. El hombre Nº 4 nace como hombre Nº 1, 2 o 3 y sólo a base de esfuerzos logra llegar al nivel inmediatamente superior, como producto de un trabajo consciente. El hombre Nº 4 es el eslabón para alzar los niveles superiores de conciencia. Es el que hace una revisión de teorías, conceptos, deducciones, creencias, etc. a través de la investigación y si encuentra las claves, puede llegar a los niveles del 5, 6 y 7. Comienza a auto-observarse y conocerse a sí mismo, a descubrir sus objetivos claramente y a definirse hacia dónde va. Logra crear un centro permanente de conciencia, hecho de sí mismo, producto de los esfuerzos en su trabajo. Es un centro de equilibrio entre todos los centros, constituyéndose así en un hombre equilibrado en todos sus actos, sereno en resolver sus conflictos.

El hombre Nº 5 es producto de una cristalización del Cuerpo Astral Superior. Ya no puede cambiar continuamente como sucede en el caso del Nº 1 y 3. El hombre Nº 6 ha cristalizado en sí el Cuerpo Mental Superior. Estos Cuerpos se forman mediante transformación de energías orgánicas que más tarde enseñaremos a nuestros alumnos. El hombre Nº 7 ha llegado a desarrollar en sí mismo lo que es El Maestro, ha logrado la inmortalidad. Nuestro lenguaje es muy subjetivo, aún cuando hablamos las mismas palabras, generalmente decimos cosas muy diferentes. Cada uno de nosotros tiene su propio lenguaje y muy pocas veces comprendemos lo que otro quiere expresar. Nos imaginamos comprender a determinado autor de algún libro y quizás estamos muy lejos de la realidad. La realidad más pura es que nadie se comprende con nadie. Dos personas pueden utilizar los mismos términos e imaginar que están de acuerdo, cuando en realidad cada uno tiene un concepto diferente, sin comprenderse en lo más mínimo o por el contrario, pueden utilizar términos diferentes para significar la misma cosa y discutir interminablemente, sin caer en cuenta que la idea que ambos sostienen es exactamente la misma. Esa falta de unidad, un dominio del criterio propio nacido de sí mismo, la falta absoluta de comprensión es la que hace del mal llamado hombre una máquina en el sentido más completo de la palabra, que además vive en un

5


6

sueño profundo, pensando siempre que es él el que hace las cosas, que es él el que tiene personalidad e integridad, no se da cuenta de sus continuas contradicciones y ni quiere aceptarlas, se justifica a cada instante y cuando habla no dice cosas nuevas, con un mismo modo de compartimiento, una misma forma de trabajar y de emitir sus ideas y sentimientos y no puede hacerlo de otra manera, no puede ni podrá nunca mientras no deje de ser una máquina y acepte su falta de unidad. Si nos referimos por ejemplo a la palabra “hombre”, cada uno de nosotros tendrá su propio significado con relación a ese término. Involuntariamente enfocaremos el significado desde un punto de vista particular por una y otra razón. Por ejemplo, si no estamos preocupados por la cuestión sexual, pensamos en utilizar el término en forma general en el cual involucramos a la mujer y desde el punto de vista del sexo, al masculino solamente. Otra persona podrá ser devota y pensará: cristiano o no cristiano. Un médico pensará en el concepto sano o enfermo. Un moralista pensará inconscientemente en bueno o malo. Y así por el estilo. Estas realidades que te transmitimos en esta lección deben ser las guías en tu vida diaria, cuando cualquier día en alguna reunión de amigos sometas a discusión algún criterio o palabra, te darás cuenta de la poca proyección de la conciencia que tenemos y que el concepto que damos siempre estará ligado a nuestro pequeño círculo de vida, encerrado a una forma de ideas y pensamientos, a una sola manera de sentir las cosas. Es precisamente esto lo que tenemos que corregir, ampliando la conciencia, no marginándonos por nuestra misma ignorancia, siendo nuestro espíritu investigativo el único que nos sacará de este sueño. Definitivamente es necesario hacer un estudio bien encaminado, con un lenguaje exacto, un lenguaje que haga posible expresar con fidelidad lo que se quiere decir, que el centro de gravedad de ese concepto esté bien determinado. Cada rama de la ciencia se esfuerza constantemente en lograr una expresión exacta para su comprensión, sin embargo cada creación de una rama encarna nuevos términos, nuevas complicaciones para el entendimiento humano, pero estas nuevas nomenclaturas no hacen más que confundir la incomprensión mutua, en lugar de disminuir, va en crecimiento y seguirá creciendo. Cada vez nos comprendemos menos. Se necesita un lenguaje exacto a fin de lograr una comprensión exacta. El objetivo de este lenguaje es el de apreciar en una forma nueva, todos los movimientos existentes en la naturaleza, en función de una conciencia que

6


7

se acrecienta de momento en función de una conciencia que se acrecienta de momento en momento con una proyección evolutiva hacia lo infinito, inalcanzable e imposible, según nuestra concepción mecánica, ensoñativa de nuestra poca aspiración, en la que se justifica nuestra mediocridad. En uno de estos hombres existen el Ser y el Conocer, el saber del hombre Nº 1 se basa en la imitación, los instintos y la memorización de las características del Nº 2 y del Nº 3. Todo su conocimiento es de carácter repetitivo. Su Ser vive a través de sus instintos y sus sensaciones. El saber del hombre Nº 2 es simplemente el saber de lo que a él le gusta únicamente. Siempre y en todo quiere algo que le agrade. Su ser vive de los sentimientos y emociones. Pero no son las emociones que elevan y enriquecen a los artistas, tales como las que se sienten al contemplar la naturaleza, sino aquellos que martirizan y les vuelven esclavos a quien le observa. El saber del hombre Nº 3 es basado en un pensar subjetivo, lógico, es aquel que busca las soluciones en teorías, libros e hipótesis. Son hombres Nº 3 por Ej. los que basan en que todo un sistema de interpretación de acuerdo a la cantidad de veces que se repite determinada palabra en la Biblia. El ser de este hombre es el hombre racional, teórico. Su vida es una teoría más, llena de formalismos y reglas morales adaptadas para su comportamiento. El saber del hombre Nº 4 es del que ha comenzado a liberarse de elementos subjetivos. Está en camino del Saber objetivo. El ser de este hombre se basa en su auto observación, sus propias conclusiones en base a su esfuerzo dentro del trabajo, en otras palabras, su Ser comienza a tener significación práctica dentro de su nueva vida. El saber del hombre Nº 5 es un Saber consciente, objetivo que surge a través de la investigación real en el terreno de los hechos. Lo mismo sucede con el hombre Nº 6. El saber del hombre Nº 7 es completamente suyo y ya no se lo puede quitar. El Ser de este hombre está auto realizado, un solo pensamiento, un solo sentimiento, lo hace con todo su ser. Ama en todos los niveles. Si habla de paz lo hace en todos los niveles, con todo su ser y lo cristaliza igualmente. PRACTICA PARA DESPERTAR CONCIENCIA Comprenderás que es URGENTE despertar nuestra conciencia. Las cosas que existen en nuestro alrededor no siempre nos dan esa facilidad. Siempre 7


8

llaman nuestra atención ya sea por sus coloridos, formas, sonidos, etc. Muchas veces ha pasado, que el mundo exterior “nos ha hecho olvidar” lo que en un momento determinado íbamos a hacer. Si a tu amigo o vecino le preguntas en el momento en que está comiendo: ¿”en qué estás pensando en este instante?” Recibirás una respuesta que te muestra su atención proyectada al pasado o futuro. Tenemos que vivir de instante en instante, para despertar la conciencia, de lo contrario perdemos la oportunidad de CONOCER objetivamente lo que nos brinda ese momento. Recuérdalo: ningún instante se repite. Debes formar el hábito de no olvidarte de tí mismo (SUJETO), de sentirte cómo caminas, cómo eres física y vitalmente, cómo reaccionas instintiva, emocional e intelectualmente. Aprovecha para observar cómo funcionan tus defectos, ellos encierran alguna sabiduría. Jamás olvides lo que tienes que hacer (OBJETO). Cuándo vas a la mesa a comer, ¡vas a comer! Dándote perfecta cuenta de ello, a plena conciencia. Todos tus cilindros estarán en función de la actividad concreta. No te decimos que si alguien te dirige la palabra no le responderás. Cumple todos los requerimientos de la vida, pero sabiendo o teniendo conciencia de que los ejecutas. Fíjate bien en dónde te encuentras (LUGAR) y comprueba si es allí donde tienes que estar para realizar la actividad que te propones. Al principio esta práctica te será difícil, muy poco tiempo después podrás dividir simultáneamente la atención de estos tres aspectos. Si después de experimentar cada vez, haciendo conciencia de estos tres aspectos, piensas inmediatamente en qué dimensión te encuentras, si en el plano físico o en el astral, y tratas de comprobarlo, en cualquier momento puedes llevarte una grata sorpresa. Pero debes dar un pequeño salto con la intención de flotar, aunque creas que estás en el plano físico, debes saltar, a fin de que este hábito se grabe en el subconsciente, y cuando estés en realidad en el plano astral y hagas la práctica, flotarás realmente, entonces podrás viajar al lugar que desees en pocos segundos. Es importante que en el momento que te sientas desdoblado, controles la emoción, de lo contrario despertarás (regresará el Cuerpo Astral al Cuerpo Físico). Atentamente, El Instructor

8


06.