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RESOLUCION NUMERO CINCO En la Ciudad de Córdoba, a los diecisiete días del mes de diciembre de dos mil cuatro, se reunió el Tribunal de Ética Judicial, presidido por el Dr. Rogelio Ignacio Ferrer Martinez (Por el Poder Judicial de la Provincia de Córdoba), con la asistencia de sus Miembros, el Dr. Julio Carlos Gordillo (Por la Federación de Colegios de Abogados de la Provincia de Córdoba), la Dra. Elsa Maradona de Yzet (Por el Colegio de Abogados de la Ciudad de Córdoba), el Dr. Pascual Octavio Podestá (Por la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales), la Dra. María Lidia Spinosa de Ruiz Moreno (Por la Asociación de Magistrados y Funcionarios Judiciales) y el Secretario de Sumarios Administrativos, Ab. Ricardo Néstor Alvarez, a fin de tratar el siguiente asunto: Y VISTOS: Los autos “ACTUACIONES INICIADAS EN RELACIÓN A LA JUEZ DRA. MARIA

NELIDA DEL VALLE MONTOTO DE SPILA CON

MOTIVO DE LA NOTA PERIODISTICA DE LA VOZ DEL INTERIOR DEL 22-09-04” (“A” , 01/04), Y CONSIDERANDO: 1. Que las actuaciones se inician por lo resuelto por este Tribunal de Ética en la sesión de fecha veintidós de octubre del corriente año (Acta Número Diez), por el efecto y la trascendencia que había tenido el hecho protagonizado por la Señora Vocal de Cámara, tal como surge de las constancias obrantes a fs. l/2. En el decreto de la Presidencia de este Tribunal de fs. 3, además, se resuelve pedir a la Fiscal de Instrucción del Distrito Siete, Turno Tres, que interviene en las actuaciones penales referidas a la mencionada Magistrado, si el estado procesal de las mismas lo permite, remita a la brevedad copia certificada de lo actuado, en especial el dosaje practicado a la Juez respecto de su grado de alcoholización y, si hubiere denuncia, también de esta última.


2. A fs. 4 se agrega copia del oficio librado con motivo de lo dispuesto en el decreto mencionado y a fs. 5 la contestación de la Fiscal de Instrucción del Distrito VII Turno 3º, en la que informa que en las “Actuaciones labradas por U. J. Accidentología Vial Srio. 3358/04, con motivo del accidente de tránsito de fecha 21/09/04 - damnificado Saad Pablo Sebastián” (Expte. ACT-114/2004 -Nº 115348- del 26/10/04), que se originaron con motivo del accidente de tránsito ocurrido el veintiuno de septiembre del corriente año en la Av. Rafael Nuñez a la altura del 5900, entre el vehículo remis marca Peugeot 405 dominio DQJ-437 conducido por Pablo Sebastián Saad y el rodado Toyota Rav 4 x 4 dominio CRI-976, conducido por Marta Nélida del Valle Montoto, actuaciones que se encuentran en estado de investigación bajo las prescripciones del C.P.P. 3l2, no resultando hasta la fecha del oficio (28/10/04) evidente la comisión de delito alguno. 3. A fs. 6, por decreto de la Presidencia de este Tribunal, de acuerdo a lo resuelto en la sesión del día veintinueve de octubre pasado, dispone incorporar el informe de la Fiscal de Instrucción y que se solicite a la Dirección de la Policía Judicial fotocopia autenticada de la constancia del dosaje que se le realizó a la Juez Dra. Marta Nélida Montoto de Spila

con motivo del accidente de transito mencionado en estas

actuaciones, en la cual conste su resultado respecto de la ebriedad aludida en la nota periodística de “La Voz del Interior” y la hora en que se practico. A fs. 7 obra copia del oficio librado; a fs. 8 copia de la nota del señor Director de la Policía Judicial por la que se dispone se cumplimente el pedido y a fs.9/14 copias de lo actuado ante la Dirección Policía Judicial y en la ultima foja mencionada que el material para análisis fue sangre, que la recolección de la muestra se realizó el día 21-09-04, a la hora 05:09, que el medico interviniente fue el Dr. Julio Tobares y que la “determinación de alcohol por


microdifusión, Método de Winnick” y que la conclusión fue que “ se determino la presencia de 92 mgr% de alcohol en el material remitido”. 4. A fs. l5 y atento lo resuelto por el Tribunal de Ética con fecha cinco de noviembre próximo pasado, se dispone correr vista a la Dra. Marta Nélida Montoto de Spila a fin de que ejerza su defensa en el plazo de diez días hábiles (Código de Ética, 6.5), lo que se concreta por Secretaria a fs. 16 y a fs. l8 -conforme lo resuelto por este Tribunal en la sesión del 25/11/04- se solicita al

Departamento Personal de la Dirección

de

Superintendencia copia del legajo de la Dra. Montoto de Spila, lo que es cumplimentado a fs. l9, agregándose lo remitido por Personal y el Departamento Medicina Laboral a fs. 20/34 y certificándose que vencido el termino por el cual se le corrió vista a la Dra. Marta Nélida del Valle Montoto de Spila, la misma no fue evacuada, por lo que se le da por decaído el derecho (fs. 17). 5. Con estas constancias queda en condiciones de resolver la cuestión planteada en estas actuaciones y hacer una reflexión previa, lo que se espera del Juez es más prudencia que ciencia. Hay que otorgar garantías a la función real que desempeña actualmente el Juez, ya que ha variado su tarea, pues antes se le exigía que se dedicara a aplicar textos legislativos claros, y bastaba un doble control, jurisdiccional y jerárquico; pero en la actualidad es un buscador de derecho cuyo problema y solución queda en sus manos, sobre todo cuando se está en una emergencia económica. Todo ello ha cambiado no sólo la imagen del Juez, sino también las condiciones que se le exigen y que lo ha llevado a cumplir las funciones de legislador-juez y de juez-administrador. Por ello, ante el cambio de rol, para ser censor de la ética de los demás debe ser responsable de su propia ética. Claro que existen cuestiones muy delicadas al tratar la ética y conducta de los jueces, y sólo destacamos algunas: ¿ esa conducta debe ser objeto de debate ?, ¿quién debe juzgar esas normas éticas?, ¿quién

mantiene el equilibrio?, ¿estas


instancias deben ofrecer garantías y cuales?, ¿se debe renunciar al control de los jueces?. Sin embargo se ha dicho que ”un exceso de ética disuelve la ética”. Las libertades públicas determinan una separación entre la vida privada, por una parte, y la vida pública o profesional, por otra, pero resulta problemático la aplicación de esa diferencia al Juez, por la función que cumple. Cuando se cuestiona a la administración de justicia, una de las causas de ello es la falta de recato en la vida privada del Juez, de allí que la conducta que observe en las actividades privadas, es decir ajenas a su función sean tenidas como una falta de ética. La “virtud de la prudencia”, una vida decorosa, tanto pública como privada, serían en sustancia el principio a que debe ajustar la conducta la persona que cumpla la función de juez. Tenemos conciencia de la tremenda responsabilidad de que estamos juzgando conductas de seres humanos, y dentro de esto, de personas con funciones importantes como es la de resolver y fallar juicios, y por eso creemos que debemos actuar con suma prudencia. Aquí nos encontramos ante conducta privada que puede tener influencia en las virtudes públicas, que son exigidas a quién ocupa el cargo de juez. Esa conducta privada ha transcendido por medio de la prensa y ello hace que debamos entrar al análisis de esa conducta, aunque en nuestro fuero intimo hubiéramos preferido no tener que cumplir con esta obligación. 6. Ha quedado probado que la señora Camarista ha protagonizado un accidente de transito en la fecha y en las condiciones que informan la Fiscalía de Instrucción y la Policía Judicial en las constancias que se agregaron a estas actuaciones y que el grado de alcoholemia sobrepasaba los límites previstos en las normas que reglan la materia (Ley Nacional de Transito - Ley nº 24.449, Código Provincial de Transito - Ley nº 9.022, Ordenanzas de la Municipalidad de Córdoba Reglamentario 5ll/99) y 10.216).

Nros. 9.981 (Decreto


7. Si bien es cierto que en períodos anteriores a la producción del hecho, la magistrada se encontraba en uso de licencia por trastornos de ansiedad, no lo es menos que, al tiempo de acaecer el mismo, estaba en pleno ejercicio de sus funciones; esto quiere decir que su aptitud para juzgar conductas de terceros era válida en ese período y por tanto con mayor razón estaba en condiciones de juzgar sobre su propio comportamiento. De allí que la falta en que incurriera de ingerir bebida alcohólica en grado superior al correspondiente a quién se encuentra en condiciones de conducir su propio vehículo, y con ello provocar un accidente, le hace pasible de una sanción ética de reproche a su comportamiento que debe serle aplicada. Por ello corresponde formularle, de conformidad con el punto 5. 1. del Código de Ética para Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial (Acuerdo Reglamentario nº 693, Serie “A”, del 27-11-03), la recomendación de que no vuelva a incurrir en conductas como la examinada precedentemente y elevar las actuaciones al Tribunal Superior de Justicia a los efectos de su ponderación y resolución en el marco de las facultades constitucionales asignadas. Por todo lo expuesto, SE RESUELVE: I. Formular a la Sra. Juez de Cámara, Dra. Marta Nélida del Valle Montoto de Spila, la recomendación de que no vuelva a incurrir en conductas como la examinada precedentemente y elevar las actuaciones al Tribunal Superior de Justicia a los efectos de su ponderación y resolución en el marco de las facultades constitucionales asignadas (Código de Ética para Magistrados y Funcionarios del Poder Judicial Acuerdo Reglamentario Nº 693, Serie “A”, del 27-11-03 - Punto 5. 1.). II. Comunicar la presente resolución al Departamento Personal de la Dirección de Superintendencia del Tribunal Superior de Justicia. III. Protocolícese y Notifíquese.


Res 5 Montoto de Spila