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2 OPINIÓN

JUEVES 25 DE FEBRERO DE 2010

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ElArgentino

POLÍTICA

ping-pong: Jorge Argüello

* EMBAJADOR ARGENTINO EN LA ONU. TÉLAM

Malvinas en el nuevo escenario geoestratégico POR GERMÁN MONTENEGRO *

E

“El apoyo por Malvinas ha sido contundente” –¿Qué significa el apoyo recibido por Malvinas en las cumbres regionales? –Significa mucho porque ha sido contundente ya que los 32 países de la región han expresado su respaldo a un tema tan importante para nosotros como lo es seguir reclamando por nuestros derechos soberanos sobre Malvinas.

-¿Qué opina de lo dicho por Lula sobre el Consejo de Seguridad de la ONU y su conformación? –El pronunciamiento de Lula adquiere una dimensión elevada, fuerte y vital, porque le da al pronunciamiento mucha más energía viniendo de quien viene.

-En la declaración de apoyo a la Argentina por Malvinas hay también países del Caribe... –Sí y eso vuelve a marcar un cambio porque son 14 países del Caribe algunos muy influenciados por Gran Bretaña en otros tiempos y hoy no dudaron en apoyar el reclamo argentino.

–¿Cuáles son los próximos pasos en la ONU? –Luego del positivo encuentro que mantuvo el canciller Taiana con el secretario general Ban Ki-Moon lo que hay que hacer es seguir trabajando y generando las condiciones propicias para que Inglaterra se avenga al cumplimiento de las resoluciones de las Naciones Unidas.

–¿Y eso cómo piensa que se puede lograr? –Insistiendo con lo que dispone la resolución de las Naciones Unidas y el Comité de Descolonización; es decir que las partes nos sentemos a discutir sobre la soberanía y mucho más ahora en momentos en que Gran Bretaña ha dispuesto acciones en forma unilateral como la exploración de hidrocarburos en la zona en disputa.

–Sin embargo Gran Bretaña parece no estar dispuesta a cumplir nada de lo resuelto... –Es por eso que los apoyos recibidos por los países de la región y en especial lo dicho por el presidente de Brasil adquiere una fuerza importante para seguir reclamando. Ocurre que Gran Bretaña al estar sentada en el Consejo de Seguridad sigue ejerciendo el poder de veto a las resoluciones lo que complica un poco la estrategia.

–¿De qué debe ser capaz la Argentina? –En este contexto debemos ser capaces de generar consenso como para ir reduciendo este margen de discrecionalidad y provocar las condiciones propicias para una negociación bilateral.

l gobierno llevó ayer a la ONU la protesta unánime del espacio geopolítico latinoamericano contra los avances del gobierno kelper y del Reino Unido en la prospección petrolera en nuestras Islas Malvinas. El éxito diplomático argentino en la reunión plenaria del Grupo Río, México el lunes pasado, coronó una prudente pero firme acción argentina, que tendrá un costo para Gran Bretaña si persiste en su tozuda actitud. La decisión del gobierno colonial de otorgar licencias para la exploración petrolífera en el lecho marino en torno a Malvinas y la puesta en operaciones de la plataforma “Ocean Guardian” de la empresa Desire Petroleum, son afrentas al derecho internacional, toda vez que el archipiélago es objeto de un conflicto de soberanía, reconocido como tal por la ONU. Sin embargo, en su política de avanzar sobre hechos consumados, los británicos anunciaron que en los próximos meses se sumaran a la prospección tres empresas más: Falkland Oil & Gas, RockHopper y Border & Southern Petroleum. El gobierno llevó su contundente protesta diplomática a los foros internacionales tras el hallazgo de que una empresa argentina estaba realizando el abastecimiento y la logística a la empresa petrolera británica en Malvinas. Ahora bien, es necesario insertar esta escalada en una perspectiva estratégica que permita evaluar la situación y analizar correctamente el escenario que se está instalando en el Atlántico Sur. Durante los últimos años se complejizó el escenario de la seguridad internacional en el que se inserta la disputa por Malvinas. El cuadro global está caracterizado por la presencia de una gran superpotencia militar, Estados Unidos, de otras potencias con pretensiones crecientes y competitivas, y de actores no estatales con innegable incidencia en los asuntos nacionales e internacionales. En este período se asistió también al deterioro relativo del sistema multilateral y del orden normativo internacional, debido al avance de iniciativas unilaterales que sólo benefician a los países más poderosos. En este contexto, el tema de los recursos naturales se instaló fuertemente en clave de seguridad. Este punto es muy relevante para Latinoamérica. La importancia creciente de los recursos que

aloja el mar y los fondos marinos; la exploración y explotación de nuevas cuencas de petróleo y gas, el descubrimiento de reservorios de litio, el agotamiento de caladeros de los mares del norte y de las reservas petroleras en esa región, instalan una nueva dimensión geoestratégica. Por otra parte, a pesar de que nuestra región es una zona de relativa calma, durante los últimos años tuvieron lugar conflictos diplomáticos e incluso actividades militares relativamente intensas.

pehielos “Almirante Irízar” y la puesta en operaciones de la primera de tres Patrullero Oceánico Multipropósito), son los cursos de acción más adecuados. Sin embargo, no se deben alentar expectativas desusadas. En la arena internacional, pesa de manera significativa el poder relativo de las Naciones y no se puede soslayar que nuestro país es débil con relación al Reino Unido. El camino indicado es el sostenimiento de nuestros reclamos soberanos, como viene

“La decisión del gobierno colonial de otorgar licencias para la exploración petrolífera en torno a Malvinas y la puesta en operaciones de la plataforma petrolera, son afrentas al derecho internacional”. La relación entre Ecuador y Colombia, la tensión entre este último y Venezuela, la activación de la IV Flota de EE.UU. y la instalación de bases norteamericanas en Colombia, la invitación a buques de guerra rusos en Venezuela, y los acercamientos a Irán de muchos países de la región, son algunos de los elementos más combustibles. Por ahora estos factores no plantean un desequilibrio mayor para nuestra región, pero tampoco se puede de dejar de observar estas tendencias que generan tensiones. La coerción política y la amenaza del uso (o el uso efectivo) de la fuerza, se instalan como comportamientos más re-

haciéndolo el gobierno, respaldándonos en el fortalecimiento del Derecho Internacional y de los organismos multilaterales. Esta es la mejor forma de limitar el empleo de la coerción y los actos unilaterales de fuerza de los países más poderosos. Es imprescindible desalentar y descartar activamente cualquier opción que incluya el empleo de las Fuerzas Armadas como medio para recuperar la soberanía sobre el archipiélago. Por eso atinadamente el Ministerio de Defensa quedó afuera de la Comisión Permanente de Evaluación de Regulaciones prevista en el Decreto 256. No deja de ser llamativo que

“Sostener nuestros reclamos soberanos, respaldándonos en el Derecho Internacional y organismos multilaterales, es la mejor forma de limitar la coerción y los actos unilaterales de fuerza de los países más poderosos”. currentes que en el pasado. En ese contexto, la decisión británica de avanzar en la espinosa explotación de recursos en Malvinas generó una tensión en la relación bilateral. La Argentina deberá insistir, como hasta ahora, en una política de hechos que apunte a reforzar los reclamos soberanos sobre el archipiélago y su zona de influencia, empleando y haciendo efectivos todos aquellos recursos simbólicos, diplomáticos, administrativos y funcionales que dispone la administración nacional. La firma del Decreto 256 por parte de Cristina Fernández, la “movilización” diplomática del Grupo Río y la permanente actividad de patrullaje y vigilancia (que será potenciado en 2011 con la recuperación del rom-

hayan sido medios sensacionalistas británicos quienes alentaron perspectivas militaristas de una manera grosera y evidente. La situación en torno a las Islas y el escenario estratégico competitivo y complejo en el Atlántico Sur, impone la recuperación de la credibilidad del derecho internacional y el pleno funcionamiento de los organismos multilaterales. El ejercicio de nuestros derechos en los alrededores de las áreas en disputa y el establecimiento de una estrategia de exploración y explotación racional de nuestros recursos seguirá siendo obligación constitucional e indelegable del Estado. * Ex - Secretario de Estrategia y Asuntos Militares. Profesor /Investigador Universidad Nacional de Quilmes.


Malvinas, escenario recalentado  

El avance ilegal y unilateral británico en la prespección petrolera en Malvinas agrega un factor de tensión e inestabilidad en el Atlántico...

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