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GUÍA SOBRE POLÍTICA, EDUCACIÓN Y ECONOMÍA PARA EL SIGLO XXI

Los Gobiernos de Consciencia <>

La Educación para la Unidad Mundial <>

La Economía Cósmica Manuel López Arrabal

glocalismo@gmail.com 1ª edición: JUNIO-2013

)c( Copia abierta: Los derechos de autor de esta obra están abiertos para usar, copiar y difundir en cualquier medio de reproducción, grabación y difusión. Se ha publicado así para evitar restricciones por considerar que es beneficiosa para tod@s. 1


Índice PRÓLOGO …………………………………………………………………………………..

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INTRODUCCIÓN ………………………………………………………………………..

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LOS GOBIERNOS DE CONSCIENCIA Declaración preliminar ……………………………………………………………….. El Estado Posibilitador Matriarcal ……………………………………………….. La Civilización Progresiva ……………………………………………………………. Los cuatro estadios de la evolución humana …………………………….. ¿Qué es y para qué sirve la política? …………………………………………. Un poco de historia sobre los partidos políticos ……………………….. Facciones, partidos, grupos de interés y movimientos sociales. Pueblocracia en lugar de democracia ………………………………………… Uniones Conscienciales en lugar de partidos políticos ……………… La nueva organización política …………………………………………………… Un nuevo esquema de sufragio universal …………………………………. Las monedas locales y la moneda mundial ………………………………..

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LA EDUCACIÓN PARA LA UNIDAD MUNDIAL La educación para la ciudadanía mundial …………………………………. ¿Cómo alcanzar la unidad mundial? ………………………………………….

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LA ECONOMÍA CÓSMICA ………………………………………………………

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EPÍLOGO ………………………………………………………………………………………. 113 “Glocalismo”: Un camino hacia el Mundo que Queremos …………. 118 Sobre el autor ………………………………………………………………………………. 121

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PRÓLOGO La presente guía que tienes en tus manos no es más que una proyección materializada desde el corazón humano, que podrá servirnos de inspiración a much@s de nosotr@s para proyectar en el mundo exterior todo lo que sintamos útil y beneficioso para la Vida que nos rodea. Esta guía es simplemente una “versión de la realidad” de un ser humano completamente convencido y comprometido en co-crear un mundo mejor y más justo. No es una guía más de las muchas que habrá sobre política, educación y economía para el siglo XXI, ni tampoco será la mejor guía que nos conduzca hasta finales de este siglo, sin embargo es la mejor hoja de ruta que he podido elaborar desde mi capacidad de síntesis y de imaginación para alcanzar la utopía de una Nueva Tierra para una Nueva Humanidad. Para ello me valgo en primer lugar (a modo de prólogo de esta guía), del epílogo de mi primer libro, La Huelga Tranquila, donde describo en 13 enunciados como será lo que yo llamo el “Mundo que Queremos” para nosotros y nuestros descendientes. A continuación (como primera parte de la guía), para saber cómo alcanzar el “Mundo que Queremos” os adentro en algunos contenidos de la obra Glocalismo, cuya autoría comparto con Emilio Carrillo Benito, que nos ayudarán a establecer los itinerarios a seguir para llegar a dicho objetivo. Seguidamente (como segunda parte), encontraréis dos interesantes capítulos sobre la educación para la unidad mundial, cuyos contenidos he extraído, por un lado, de un correo electrónico que recibí de una amiga en el que se explica el interesante concepto de la “educación en la interioridad” y, por otro, del libro “Los problemas de la humanidad” del Maestro Tibetano Djwhal Khul a través de Alice A. Bailey, a los cuales me he permitido añadirle algunas de mis intuiciones sobre la nueva educación para el siglo XXI. Después (como tercera parte), he copiado el maravilloso manifiesto sobre la Economía Cósmica del autor argentino Martín Traverso. Y por último (a modo de epílogo) he copiado el epílogo de Glocalismo, pues contiene una bella historia de amor, en forma de alegoría, entre dos sorprendentes Seres que pronto habrán de conocerse, para beneficio de la Vida en nuestro bello planeta. El epílogo completo del libro La Huelga Tranquila es el siguiente: 3


Aquello que los profetas del final de los tiempos habían recibido, era una intuición de que en nuestra época actual se abriría ante nosotros dos posibles futuros diferentes, siendo nosotros los humanos del siglo XXI los que debemos elegir: podemos escoger la vía del miedo que nos conduciría irremediablemente hacia la autodestrucción, o bien podemos abrirnos a las vibraciones superiores del Amor, a través de las cuales escaparíamos del Apocalipsis y entraríamos en una nueva dimensión donde invitaríamos al Espíritu a que crease a través de nosotros la utopía que habían predicho los profetas de las Escrituras. Evidentemente, la gran mayoría queremos elegir la opción del Amor, pero para ello, antes debemos empezar por amarnos a nosotros mismos. Para poder elegir, también se necesita conocer que sólo tenemos dos opciones, que nos queda poco tiempo para prepararnos, y que finalmente nosotros somos corresponsables del destino de la Humanidad. Igualmente, es necesario saber de qué modo podemos cocrear el Nuevo Mundo de la Nueva Era, y para esto es imprescindible que cada uno de nosotros tenga una “Visión del Mundo que Queremos” muy similar y la mantengamos presente hasta que la bella utopía de un mundo mejor finalmente se materialice. A continuación, y como colofón a este libro eminentemente práctico, me gustaría concluir con los enunciados de mi particular Visión del Mundo, que bien podría hacerse realidad, con la necesaria participación de todos nosotros. Para ello, es preciso que la “Visión del Mundo que Queremos” se visualice como posible de alcanzar. Antes de pasar a enumerar tales enunciados, debemos saber que para crear el Nuevo Mundo, primero debemos sanarlo. Y que para Sanar al Mundo, también debemos ser capaces de sanarnos a nosotros mismos. Sabemos que nuestro cuerpo es capaz de regeneraciones milagrosas en cuestión de poco tiempo; pues lo mismo podría decirse del Gran Cuerpo: la Madre Tierra. Si en el pasado las partes del cuerpo se consideraban sólidas, hoy se las considera verdaderos sistemas de energía susceptibles de rápidas transformaciones. Se ha llegado a comprobar científicamente que la oración y la meditación producen cambios sobre nuestro cuerpo e incluso sobre el de otros. Por simple deducción, igualmente los produciría sobre nuestro planeta si a mayor escala, gran número de seres humanos rezaran o meditaran para su sanación, además de 4


respetarlo y cuidarlo en el día a día, sobre todo con nuestros actos cotidianos de consumo y de relación con el medio ambiente. Pasemos ahora a conocer mi particular Visión del Mundo que Queremos. Sabemos que mientras estamos encarnados, nuestro Hogar es sólo uno: la Tierra. También sabemos que nuestra evolución espiritual nos lleva hacia la Unidad. Por tanto, es fácil intuir que nuestro mundo tenderá a evolucionar hacia el siguiente modelo: I.

A nivel de economía, cuando nos concienciemos en practicar un consumo consciente y apoyemos un comercio más justo y solidario, conseguiremos que finalmente se establezcan las bases del nuevo mercado económico mundial. Mercado que funcionaría inicialmente con decenas o cientos de miles de monedas sociales que reforzarían las economías locales en todo el planeta, hasta que pasado un tiempo se creasen varias monedas continentales (desapareciendo las monedas nacionales) para funcionar de manera paralela a las monedas locales. Finalmente, en sustitución de las monedas continentales y una vez redistribuida la riqueza a nivel mundial, se podría crear una moneda única para todo el planeta que serviría principalmente para la adquisición de bienes tecnológicos y servicios extraordinarios no posibles de producir por las comunidades locales.

II.

A nivel político, tenemos demasiados representantes, excesivas instituciones y gran número de fronteras territoriales, cuando todo podría simplificarse enormemente. Esto solo ocurrirá cuando decidamos ser más activos políticamente en nuestras comunidades respectivas (barrios, aldeas, municipios…). Entonces, dejaremos de votar en los actuales sistemas democráticos, pidiendo alternativamente un nuevo sistema de representación más abierto, flexible, libre, directo, simple y efectivo. Finalmente, todas las fronteras políticas irán desapareciendo hasta no quedar ninguna, siendo entonces la única “nación” que quedará la que se podría llamar Humanidad. Humanidad podría tener un consejo de sabios que guiara y representara al colectivo humano. La elección de tales guíassabios se haría democráticamente desde las nuevas

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plataformas y confederaciones que justamente se constituyan a nivel planetario. III.

A nivel de la salud, cada vez más seres humanos disfrutarán de una excelente salud, y en caso de enfermedad, nos autosanaremos cuando creamos realmente en ello, ayudados por el conocimiento de nuestro cuerpo físico en relación a nuestros cuerpos sutiles. Además de confiar plenamente en el poder de la autocuración y en la eficacia de las terapias y medicinas alternativas, también sentiremos que podemos ayudar en la sanación de los demás. En estos casos, actuaremos como canales de la energía cósmica, que siempre está disponible para ser dirigida hacia dentro y hacia fuera de nosotros.

IV.

A nivel espiritual, todos tenemos contacto directo con nuestro Creador a través de nosotros mismos, porque en esencia todos somos hijos de Él; somos Dioses encarnados. En cuanto a las religiones, todas se irán abriendo y al mismo tiempo acercando e integrando, hasta que se unifiquen y transciendan hacia una Espiritualidad Global Sintetizadora.

V.

Para la medición del tiempo, se puede establecer un único calendario global de base lunar-solar, que nos sincronice con los ciclos cósmicos de forma armónica.

VI.

Para comunicarnos, todos los hermanos humanos aprenderemos un idioma común y al mismo tiempo, conservaremos nuestros idiomas de origen. Asimismo, se desarrollarán y extenderán otras formas de comunicación como la telepatía, las canalizaciones y las invocaciones espirituales.

VII.

Tras la creación del nuevo modelo económico y social, todos los ciudadanos del mundo dispondrán de los recursos necesarios para vivir dignamente. El exceso de horas de trabajo que actualmente soportan un enorme número de trabajadores, se podría repartir entre los desempleados y los trabajadores a tiempo parcial con jornadas muy reducidas. Por tanto, todos 6


podríamos disponer de trabajo suficiente, ingresos dignos y jornadas más reducidas, lo que finalmente nos permitiría disfrutar de más tiempo libre; es entonces cuando podríamos abordar de forma eficaz el nuevo modelo político glocal (globallocal), que en su momento se creará a partir de los múltiples y reducidos sistemas políticos “pueblocráticos” de las futuras comunidades autosuficientes, mediante asambleas horizontales donde todas las decisiones se tomarán por consenso. En esos momentos dedicaremos parte de nuestro tiempo libre a la colaboración y construcción política de nuestro pueblo o ciudad, en base a criterios como el altruismo, el apoyo, la confianza, la transparencia, el dialogo, la cooperación, la solidaridad y, por supuesto, el Amor y la Compasión. VIII.

En todo el planeta se desarrollará el Movimiento de la Autosuficiencia Unida, que apoyará la autosuficiencia cooperativa de los individuos en armonía con la naturaleza, siguiendo la máxima de SERVIR ANTES DE SERVIRSE, entendiendo que si todos damos antes de recibir, finalmente todos quedaremos servidos. La construcción del Nuevo Mundo requiere toda nuestra entrega y determinación, pues cada persona deberá aprender a compartir y cooperar, en lugar de acumular y competir, para poder integrarse plenamente en una comunidad autosuficiente donde cada uno sabrá procurarse su propia autosuficiencia, si bien será ayudado por el resto para conseguir los medios que necesite para alcanzarla.

IX.

La estructura de la nueva sociedad global se basará en el óptimo funcionamiento de las ecoaldeas y ecociudades autosuficientes, en armonía con la naturaleza y abastecidas energéticamente por fuentes de energía libre. Existirán gremios de trabajo en los que se agrupen las personas en función de su oficio para dar servicio, en primera instancia, a la comunidad a la que pertenecen y después a las otras comunidades vecinas. Las relaciones exteriores de las ecoaldeas serán delegadas a los representantes de los diferentes gremios, así como a los representantes del consejo de gobierno de las mismas.

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X.

Se creará un tribunal ético de justicia que se encargue de solucionar las disputas entre personas o grupos de personas. Este órgano no se regirá por leyes sino por ética, procurándose el mayor bien posible o en su defecto, el menor mal entre las partes implicadas. Ante las adversidades que puedan surgir en nuestra comunidad o comunidades vecinas, nos uniremos todos y cooperaremos trabajando en equipo.

XI.

En la Nueva Tierra los ejércitos y las cárceles no existirán puesto que no tendrían razón de ser. En cuanto a los servicios de emergencias y seguridad locales que se puedan libremente constituir en cada comunidad, no precisarán de armas letales, puesto que sus funciones serían exclusivamente de servicio a la comunidad y de salvamento. Solo en determinados casos muy puntuales, los “servidores locales” podrían usar en última instancia, métodos o técnicas inocuas que les permitan reducir a la persona que se muestre violenta. En cualquier caso, la persona que así se comportara no será rechazada ni marginada por sus congéneres, más bien será auxiliada para detectar y solucionar las causas de su comportamiento agresivo, hasta que recupere su estado natural de paz y equilibrio emocional.

XII.

En cuanto a la educación, al igual que hacían los antiguos sabios esenios, se observará por toda la comunidad a los niños con edades inferiores a los seis años para detectar los dones y habilidades en las que cada uno destaca. De esta manera, los niños jugarían y aprenderían guiados por voluntarios vocacionales que enseñarían muy básicamente todo lo relacionado con la vida mineral, vegetal, animal, humana y espiritual, el respeto y la veneración a la naturaleza, el conocimiento del entorno social de la ecoaldea o ecociudad donde viven y su relación con las comunidades vecinas, además de experiencias que guíen a los niños hacia la Vida interior. Los niños hasta los tres años serán guiados y cuidados casi en exclusiva por sus padres. La lactancia se prolongará de forma natural más allá de los dos o tres años de edad según sea su demanda, quedando la madre exenta de otras responsabilidades incompatibles con su maternal función. Una vez detectada la especial habilidad o dones en que el niño 8


destaca, a partir de los 6 ó 7 años, se cultivará y desarrollará sus cualidades con los maestros especializados de su entorno, aunque seguirá vinculado al resto de los niños de edades similares para aprender las enseñanzas comunes, muchas de ellas prácticas: lecto-escritura, astronomía, artesanía, horticultura, mecánica, tecnologías, ética, idiomas, remedios caseros para la salud, alimentación, conocimiento y manejo de las energías a través de la meditación, la oración, la radiestesia, el reiki, tai chi, yoga, etc. XIII.

Las tecnologías y las energías libres pasarán a ser parte del patrimonio de la Humanidad, siempre al servicio de los todos los seres humanos por igual. Las patentes y derechos de autor dejar��n de existir, pues todos desearemos compartir cualquier descubrimiento, tecnológico o sobre la obtención de energías, que beneficie a nuestros coiguales y resto de seres vivos con los que compartimos el planeta.

Para completar esta particular Visión del Mundo que Queremos, quiero aportar además, unos principios rectores para la Nueva Humanidad que surja como consecuencia de la caída de los viejos paradigmas, que bien podrían complementar la actual Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Carta de la Tierra:

1. Todos los hombres y mujeres tienen el derecho a respirar aire puro, a tomar alimentos sanos, a beber agua limpia y a disfrutar de un medioambiente natural y preservado. 2. Todos los seres humanos tienen derecho a la abundancia y a la prosperidad en todos los niveles: a nivel de salud, espiritual, emocional, intelectual y económico. Se valorarán las situaciones de escasez de las familias que temporalmente no prosperen, por sus respectivas comunidades, para poderlas ayudar en la subsanación de sus errores o problemas raíces. 3. Se respetarán las diferencias culturales de todos los pueblos del mundo, así como las distintas costumbres y comportamientos entre hombres y mujeres, como expresiones 9


de la diversidad derivada del libre albedrío del ser humano. Las personas más desarrolladas espiritualmente del planeta, nuestros hermanos mayores, servirán de referencia y guía a sus hermanos menores en sus respectivas comunidades. Los sabios hermanos mayores no necesitarán ser elegidos ni nombrados, pues ellos destacarán por su valía y por su ejemplo de vida ante los demás. 4. La economía estará siempre al servicio del hombre. Para ello podrá utilizarse una moneda única llamada “temp”, cuyo valor será el de una hora de producción efectiva. 5. Funcionarán en lugar de los bancos privados, las cooperativas éticas de crédito gestionadas en cada comunidad por sus habitantes de forma transparente y mediante toma de decisiones por consenso, para prestar servicios a la comunidad en lugar de la búsqueda de rentabilidad económica. Los préstamos se concederán sin devolución de intereses. Asimismo se fomentará y apoyará a las economías locales que se basen en los sistemas de trueque, las gratiferias, las monedas sociales y los bancos del tiempo, valorándose en gran medida los trabajos, donaciones y servicios realizados de forma altruista en beneficio de la comunidad. 6. Toda la naturaleza será respetada y cuidada por todos, por ser patrimonio común de todas las criaturas vivientes del planeta Tierra. Por tanto, el respeto y Amor hacia toda clase de vida será nuestra principal responsabilidad. 7. Los nuevos sistemas de relaciones humanas, dentro y fuera de las comunidades locales hasta llegar al nivel planetario, estarán basados en una nueva forma de hacer política: la política glocal (global-local), dentro del nuevo contexto de la Pueblocracia (en lugar de democracia) y mediante la instauración de los Gobiernos de Consciencia. Todos deberíamos experimentar la Visión del Mundo que Queremos, manteniéndola presente en todo momento, ya sea la que acabo de 10


enunciar o cualquier otra en aras del bien común. Tal Visión nos permitirá recordar de dónde venimos, además de saber hacia dónde vamos. Dios nos inspira a actuar en su lugar para que representemos su Voluntad en la Tierra. Somos emisarios de lo Divino en el planeta. La Visión del Mundo que Queremos es en realidad una plegaria, un deseo profundo revelado por la Divinidad que habita en nosotros para llegar a discernir Su Voluntad e instaurarla en la dimensión física. De esta forma “Su Reino viene y Su Voluntad se hace, así en la Tierra como en el Cielo”. En este sentido, cada pensamiento, cada expectativa y todo aquello que visualizamos como cierto para el futuro, es una plegaria, y como tal tiende a posibilitar que se cumpla ese futuro visualizado. Opuestamente, no existe pensamiento, deseo, ni miedo tan fuerte que pueda superar la Visión de lo Divino. Por eso es importante penetrar en la Visión del Mundo que Queremos y mantenerla, ya que de este modo sabremos por qué rezar y qué futuro visualizar. Con Amor. Manuel López Arrabal – diciembre/2009

“La imaginación lo es todo, es el avance de lo siguiente que atraerá la vida” – Albert Einstein -

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INTRODUCCIÓN TEXTO EXTRAÍDO DE LA INTRODUCCIÓN GENERAL DE LA OBRA “GLOCALISMO”.

Apartándome del protocolo literario y de lo “editorialmente correcto”, voy a comenzar esta introducción general de Glocalismo por lo que considero, sin duda, más relevante e importante de transmitir en estos momentos a cada uno de vosotros. Dejaré, por tanto, para el final de esta introducción lo que inicialmente tenía pensado explicar con mayor detalle: definir y explicar los conceptos y las implicaciones de la globalización y la glocalización. ¿Quiénes son los verdaderos héroes que pueden salvar nuestro mundo? Esta es la pregunta que hace bastante tiempo me hice, tras tomar consciencia del porqué de la actual crisis planetaria que todos estamos viviendo y que, tras un tiempo, la supe responder escuchando mi propio corazón: “El VERDADERO HÉROE QUE NECESITA LA TIERRA Y LA HUMANIDAD ERES TÚ”, fue la respuesta que recibí de mi Maestro Interior. Antes de “revestirme internamente” como héroe debía reconocer que mi principal enemigo era yo mismo y que la principal batalla debía librarla dentro de mí. Me di cuenta de que si me posicionaba en el lugar del “héroe para el mundo”, entonces tendría que enfrentarme también a todos los “antihéroes” que existen en todo el planeta. Dado que en la realidad de mi vida cotidiana solo conocía a unos pocos y célebres “héroes” de la historia de la humanidad y a muchísimos “antihéroes” que me rodeaban por todas partes, llegué a la conclusión de que, o bien, me revestía externamente de ciertos poderes extraordinarios que me diesen a conocer como el esperado “salvador del mundo”, o bien, debería encontrar los poderes internos que todos atesoramos dentro. No sabía cómo hacerlo ni por dónde empezar, pero lo que sí tenía claro era que debía iniciar un camino iniciático de salvación propia y ajena, mediante una búsqueda humilde y discreta, que influyera poderosamente en la mejora de las condiciones para la Vida sobre la Tierra. Empecé trabajando fundamentalmente sobre mí (aprendiendo a amarme cada vez más), para pasar, poco a poco, a incrementar el cuidado (tratando de poner en práctica el Amor Incondicional) del mundo externo a mi alcance: mi pareja e hijo, el resto de mi familia, los amigos, vecinos, compañeros de trabajo y resto de personas con 12


las que diariamente me relaciono, sin olvidar a los animales y el medio ambiente, ni desatenderme a mí mismo. Por mi insaciable sed de conocimientos y mi capacidad de observación, me daba cuenta, cada vez más, del acelerado ritmo de destrucción que sufría la Tierra, principalmente motivado por la ignorancia de la gran mayoría de mis hermanos humanos que se dejan arrastrar de forma inconsciente por la avidez de unos pocos hermanos ricos y poderosos. Fue precisamente en el verano del año 2008, tras conocer parte de la “agenda secreta” del “gobierno secreto de la Tierra”, cuando reaccioné definitivamente y me atreví a asumir mi Gran Responsabilidad (a la que llamo también mi Misión de Vida) “revistiéndome internamente de héroe” para la Tierra y la Humanidad. En esos momentos era totalmente consciente de lo que hacía, y sabía que ya no había marcha atrás. Poco después nació el proyecto “La Huelga Tranquila”, que ideé para neutralizar el devastador efecto del concepto “la guerra tranquila” acuñado por el “gobierno secreto mundial” (según una información que recibí por email en junio de 2008). Desde entonces, hasta hoy, los únicos obstáculos que se han presentado en mi camino de “salvador” han sido mis miedos, a los que poco a poco me he ido enfrentando o, más bien, los he ido sacando a la luz para afrontarlos, aceptarlos y, de de esta manera, también superarlos. El mayor de mis miedos, el miedo a la muerte, desapareció totalmente cuando, a finales de 2007, experimenté en mis propias “carnes” (como una especie de regalo del Cielo) el “sabor” de la Vida Eterna, que a todos los seres humanos nos corresponde. Desde esos momentos empecé a ser totalmente consciente de que estaba conduciendo un “vehículo sagrado” (mi cuerpo) para cumplir alguna Misión, que yo mismo debía averiguar. Desde entonces, también fui consciente de las sincronicidades o señales que la Providencia divina ponía continuamente en mi camino y, solo cuando estaba preparado, iba recibiendo la información que necesitaba interiorizar para cada paso importante de mi camino. Por eso, mientras exteriorizo lo que ahora estoy contando, se que de esta manera sigo soltando lastres (miedos) para poder seguir avanzando mejor y más rápido en mi Misión de Vida. Y te preguntarás, ¿cómo he descubierto los poderes que tanto tú como yo tenemos dentro? Pues muy sencillo, re-conociéndolos a través de la vida y obra de otros “héroes” que caminaron sobre la 13


Tierra (Jesús, Buda, Khrisna, Teresa de Calcuta, Gandhi, Martin Luther King, Nelson Mandela,…) y, luego, practicándolos conmigo mismo y con los demás, para darme cuenta enseguida de que además de “antihéroes” (ya eran cada vez menos los que reconocía), estaba rodeado de otr@s much@s héroes, que, sin reconocerse ellos como tales a sí mismos (o quizás sí, pero no necesitan decirlo), actuaban de la misma forma que yo estaba empezando a hacer también: con Amor Incondicional. La única diferencia, quizás, entre ell@s y yo radicaba en el compromiso interno adquirido, ya sea dirigiendo ese Amor (que todos atesoramos en igual medida) con intención y atención, hacia un animal de compañía, una persona, un pueblo, un proyecto, una empresa, una causa, un país, un continente, la humanidad, la biodiversidad sobre la Tierra, o bien, hacia algunos de ellos o todos a la vez. Me di cuenta entonces, que estaba rodeado en mi vida de muchísimos “héroes anónimos”, que al igual que yo, no se vanagloriaban de ello, más bien sufrían en soledad la incomprensión e injusticias de otros muchos “antihéroes materialistas”. Éstos últimos son los más valiosos hoy día, si se tiene en cuenta que su transformación en héroes repercutiría muy favorablemente sobre la sociedad y el planeta por partida triple: por una parte re-conocerían y valorarían por primera vez a los muchos héroes que antes les estorbaban o molestaban; por otra parte, favorecerían muchísimo la Vida misma con su recién descubierto poder interno del verdadero Amor hacia sí mismo y hacia Todo y Todos; y por otro lado, cesarían totalmente en la emisión de la energía dañina, pesada y densa, que antes proyectaban a su alrededor, permitiendo de esta manera una liberación extraordinaria de las energías amorosas, antes reprimidas por ellos, en sus entornos vitales más inmediatos. Dicho esto, voy a nombrar a tres héroes (de entre los millones que pueblan la Tierra) que viven humildemente entre nosotros, por considerarlos en estos momentos mis modelos arquetípicos a seguir, pues los tres tienen distintos “proyectos” maravillosos para la Tierra y la Humanidad, aunque sustancialmente diferentes en la forma de lograrlos. Esto es así, porque providencialmente son únicos en su forma de entender los problemas que aquejan al mundo y sus posibles soluciones, como así lo sois también cada uno de vosotros, mis amados lectores. Antes que a ellos, he tomado como referencia a muchos otros Maestros que me han servido de guía y apoyo, empezando por mis padres al principio de mis días. Aunque, como 14


digo y diré siempre, el Único y Verdadero Maestro al que debemos seguir sin temor a equivocarnos jamás está en nuestro interior: en nuestro Corazón. Sin embargo, a estas alturas de mi vida, he aprendido a re-conocer a quienes también siguen a su Maestro Interior y, como siento que Todos somos Uno, también re-conozco en los demás corazones al mismo Maestro que mora en mí. Sin embargo, como venía diciendo, las olas de mi vida me han llevado a re-conocer a tres bellísimos seres humanos, tres Héroes de la Vida, a los que honro y de los que hablo en este libro. Ellos son: Emilio Carrillo Benito, Jesús Hidalgo Álvarez y Robinson Alexander Devia González. Emilio Carrillo (exvicealcalde del ayuntamiento de Sevilla, conferenciante y escritor) ha escrito para Glocalismo, en el Libro I, lo siguiente: << Lo esencial es seguirse a uno mismo. Todos tenemos una voz interior, a menudo silenciada, que sabe por dónde nos conviene ir y que a menudo nos orienta a tomar una decisión que desde fuera podría parecer errónea. Es esa intuición que en un momento dado nos lleva a abandonar un empleo que parecía muy conveniente, a trasladarnos a otro lugar o a tomar cualquier decisión que a primera vista podría parecer poco sensata pero que a larga resulta acertada. Si prestamos más atención a nuestras intuiciones, a nuestros sentimientos y no sólo a la racionalidad abstracta, nos pueden llevar a conectar mucho más a fondo con nosotros mismos, con la Naturaleza y con el Universo. >> Sobre Jesús Hidalgo (activista social independiente, premio nacional de los Derechos Humanos en el año 2005 y autor del libro gratuito “El libro de la vida”), su compañera Aire ha escrito en el prólogo de dicho libro lo siguiente acerca del autor: << Las frases más conocidas de esta persona real y justa son: "Mientras que no se comparte todo se tienen ilegítimos privilegios" y la que utiliza como firma para la mayoría de sus escritos y que pongo como final de esta presentación es: “Rompamos la ilógica del capitalismo con el sentimiento. Sentir con los demás es compartir todo con ellas/ellos." >> Y de Robinson Devia (excandidato a la presidencia del gobierno de Colombia en el año 2010 por el Movimiento de la Voz de la Consciencia) he de decir que esta improvisada introducción sobre los 15


“héroes anónimos” y sobre mi abierta declaración de cómo me atreví a “revestirme internamente cómo héroe para la Tierra y la Humanidad”, la decidí esta misma mañana tras leer un bello texto escrito por él, titulado “Manifiesto de consciencia al líder no conocido”, que él mismo me envió pocas horas antes. Copio a continuación un fragmento suyo: << Este es el manifiesto de la inteligencia que llega al oído del que sabe escuchar, es un llamado a las mujeres y hombres, lideres no conocidos, ignorados por los medios de comunicación, engañados y otras veces manipulados por los políticos y poderosos. Es para aquellos a cuyas ideas y propuestas nunca se le han dado espacio ni han sido tenidas en cuenta. Sin embargo, sus acciones perduran multiplicándose en silencio, en favor de las causas humanas, espirituales, ambientales y sociales, siempre al servicio de los demás… >> Además, gracias a mi hermano de Colombia, Robinson, he podido re-conocer y escuchar durante una hora, también esta mañana, a otro “héroe” no tan anónimo, a través de un vídeo que me recomendó ver. En ese vídeo, Manfred Max-Neef, economistaambientalista nacido en Chile en 1932, cuenta al final del mismo que alberga la fundada esperanza de que cualquier persona desconocida (tal y como ocurrió con Ghandi y otros grandes personajes de la Humanidad cuando aún eran “nadies”), tiene en sí mismo el enorme potencial de cambiar el rumbo de la historia de la humanidad, simplemente siendo coherente consigo mismo y haciendo lo que tenga que hacer, en lugar de hacer lo que más le convenga. El señor Manfred nos dice, en la magistral conferencia que impartió en Huelva en diciembre de 2009 titulada “El mundo en rumbo de colisión”, que debemos fluir por la vida sin una meta concreta, simplemente disfrutando del camino como el surfista que se deja llevar por las olas del mar, a sabiendas de que en algún momento éstas le llevarán a algún punto concreto del destino final: la orilla. Él nos dice de una forma muy bella cómo debemos fluir por la vida: “Aprende a derivar en estado de alerta”. Continuando con el “héroe” chileno Manfred Max-Neef, transcribo sus cinco postulados para una nueva economía alternativa mundial más su principio valórico fundamental, por parecerme tremendamente útiles, claros y sencillos:

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1. La economía está para servir a las personas y no las personas para servir a la economía. 2. El desarrollo tiene que ver con personas y no con objetos. 3. El crecimiento no es lo mismo que el desarrollo y el desarrollo no precisa necesariamente de crecimiento (el crecimiento es hacia afuera, es tangible, mientras que el desarrollo, una vez se ha parado de crecer, es interior y no tangible). 4. Ninguna economía es posible al margen de los servicios que prestan los ecosistemas (p.ej.: la fotosíntesis en el reino vegetal o la polinización de las abejas). 5. La economía es un subsistema de un sistema mayor que es finito, la biosfera, y por tanto el crecimiento permanente es imposible. Principio Valórico Fundamental: ”Ningún interés económico, bajo ninguna circunstancia, puede ni debe estar por sobre la reverencia a la Vida”. Ahora voy a transmitiros, a través de las palabras de otro “héroe”, unas bellas frases acerca de la Esperanza escritas por Vaclav Havel, el último presidente de Checoslovaquia y primer presidente de la República Checa, después de haber pasado largos años en prisión como disidente político: “No soy optimista porque no estoy seguro de que todo termina bien. Ni soy pesimista porque no estoy seguro de que todo termina mal. Solo llevo la esperanza en mi corazón. La esperanza es el sentimiento de que la vida y el trabajo tienen significado. Y se puede tenerla con independencia de la situación del mundo que nos rodea. La vida sin esperanza es vacía, aburrida e inútil. No puedo imaginar que pueda luchar por algo si no llevara la esperanza en mí. Es un don tan grande como la propia vida.” Paso ahora, por fin, a definir brevemente los conceptos de globalización y glocalización, haciendo uso de mi intuición y de varios textos que han llegado a mí de otr@s herman@s “héroes”: Según mi “viejo” diccionario manual de la lengua española, globalización significa: “Acción y efecto de presentar algo de forma global”. Como la palabra Glocalización no aparece en mi 17


diccionario, me atrevo a definirla escuetamente de la siguiente manera: “Acción y efecto de preservar lo local de todo aquello que provenga de forma global y no sea beneficioso para la biodiversidad que lo recibe”. Susan George, en su magnífico libro “Otro mundo es posible si…”, define la globalización, desde una perspectiva económica, de la siguiente manera: “Por un lado, la globalización está dirigida por las empresas, por las gigantescas transnacionales que operan con independencia de las fronteras, que participan en la redacción de las directivas de la Comisión Europea y en los acuerdos adoptados bajo los auspicios de la Organización Mundial del Comercio, e incluso influyen en gran parte de los textos finales de las conferencias de las Naciones Unidas. Muchas de ellas tienen cifras de ventas anuales muy superiores al producto interior bruto de la mayoría de los estados. Por otro lado, la globalización está impulsada por las finanzas… A finales de los años 80, los países occidentales habían abolido la mayor parte de las barreras para los movimientos de capital, pero con la caída del Muro de Berlín estos movimientos se aceleraron aún más, también en los países del Sur y del Este… La imaginación sin límites de banqueros y agentes, ha puesto en el mercado un número mareante de productos financieros que van mucho más allá de las acciones y bonos más conocidos.” FranÇois Houtart, en su brillante obra “Deslegitimar el capitalismo. Reconstruir la esperanza” define globalización, también desde el punto de vista económico, de la siguiente manera: “En el presente, la globalización significa la universalización de las relaciones mercantiles capitalistas donde el más fuerte gana, la rentabilidad es la lógica dominante, los intereses de los accionistas priman sobre las necesidades vitales de la humanidad, la función de la economía se ha desviado de su sentido –el de proporcionar la base necesaria para la vida física, cultural y espiritual de todos los seres humanos del mundo- para convertirse únicamente en la producción de un valor añadido y, finalmente, donde una minoría absorbe más del 80% de los ingresos mundiales, mientras que cientos de millones de personas viven en la miseria”. En el polo opuesto, para evitar los perniciosos efectos de la globalización (que sin embargo, también trae consigo el maravilloso 18


potencial de la Unión), se sitúa la glocalización. Este término, según he podido comprobar por internet, lo introdujo, como no podía ser de otro modo, otro “héroe”, nacido en Polonia en 1925. El sociólogo Zygmunt Bauman, de origen judío, que ha vivido la mayor parte del tiempo en Inglaterra, introdujo a finales del siglo XX el término glocalización para ajustar la vista de la globalización a los entornos locales. Según Wikipedia, el término globalización es considerado ambiguo y contradictorio en su universo semántico, por uso y por abuso, motivo por el que Bauman introdujo el concepto de glocalización, sin pretender encontrar un sentido de oposición política a la globalización (como ocurre con el movimiento antiglobalización). “El nivel global y local puede ser visto como dos caras de una misma moneda. Una organización puede ser mejor entendida por el análisis de la naturaleza dual de la glocalización. A menudo se ignora lo local a causa del demasiado énfasis en la globalización. Por otra parte, en muchos casos, las fuerzas locales se esfuerzan constantemente para mitigar el impacto de los procesos mundiales. Estas fuerzas pueden ser reconocidas por los esfuerzos realizados para prevenir o modificar los planes de las organizaciones multinacionales”. Por último, quiero finalizar esta introducción definiendo someramente lo que entiendo por Modelo de Senti-pensamiento y por Suficiencia. Hace pocos días, tuve la oportunidad de asistir al Encuentro sobre Ecología, Espiritualidades y Éticas celebrado en Granada (España), organizado por la Red del Foro Social Español de Espiritualidades y Éticas. En él, aparte de compartir vivencias extraordinarias con varias personas, especialmente con mi hermano Jacinto y con Jesús Hidalgo, asistí a varias mesas redondas muy interesantes en las que comprendí fundamentalmente dos cosas: 1. Todos los Modelos de Pensamiento están agotados y la tendencia, estremecedora, a la que intentan arrastrarnos desde la Democracia-Monárquico-Dictatorial Planetaria, es llegar al Modelo de Pensamiento Único, para ejercer desde el “poder absoluto” un óptimo control sobre la sociedad y un eficaz sometimiento y dirección de las masas humanas. Por tanto, siento con gran fuerza, que el único Modelo Humano que realmente nos permitirá preservar la Tierra y, al mismo tiempo, sobrevivir y desarrollarnos como especie, es el Modelo de Senti-pensamiento Universal, absolutamente abierto a todas 19


las mujeres y hombres del mundo que deseen participar en su construcción, ya sea individualmente o a través de un colectivo. No es tarea fácil esto que propongo, pero seguro que pronto llegará. 2. Suficiencia, como camino medio (el mismo que finalmente encontró Buda y le llevó a la iluminación) entre la abundancia y la precariedad (entendiéndolas éstas como acumulación y escasez material, respectivamente). Tras mucho compartir información y sentimientos con Jesús Hidalgo (que defiende a ultranza a los Precarios de la Tierra) y sentir que, por un lado, a la mayoría de los que vivimos holgadamente no nos apetece decrecer y, por otro, a otros muchos escucho decir que hay abundancia para todos (sobre todo en el “mercado espiritual New Age”), personalmente, siento y pienso que no merecemos buscar la abundancia individual mientras haya un solo ser humano sobre la Tierra que de forma involuntaria viva por debajo del Nivel de Suficiencia (suficiente agua, comida, abrigo, vivienda y educación). Después, ya habrá tiempo para que todos los que lo deseen, crezcan y se desarrollen libremente en la abundancia, eso sí, con respeto y en plena armonía con los demás y la Naturaleza. Por tanto, vayamos todos hacia la suficiencia voluntaria, tomando de la abundancia de recursos que provee la Tierra únicamente lo suficiente para vivir dignamente, en lugar de vernos forzados, tarde o temprano, a vivir la gran mayoría de nosotros en la precariedad. Si aprendemos a reducir y a compartir en lugar de acumular y tirar, orientándonos hacia la suficiencia personal primero y colectiva después, permitiremos que rápidamente crezcan hacia el Nivel de Suficiencia la gran mayoría de hermanos humanos que no han elegido ser pobres en un planeta de abundancia. Podemos hacerlo. Y ellos también podrán. De esto, también estoy seguro. Una cosa más. Siento profundamente que he logrado alcanzar un Modelo del Todo, con la inestimable ayuda de Emilio Carrillo, siendo esta obra, Glocalismo, una buena prueba de ello. Modelo del Todo que nos podría servir a todos de plataforma sobre la que construir el primer Modelo de Senti-pensamiento Universal. Muchos científicos en la historia de la Humanidad han intentado alcanzar la Teoría del Todo, la teoría que explique todas las Leyes que rigen en el Universo 20


conocido (con sus tres dimensiones espaciales más el tiempo), tanto en el microcosmos como en el macrocosmos, sin embargo, solo conozco a un científico que haya dicho públicamente que ha logrado construir la ansiada Teoría del Todo. Seguramente, a lo largo de la historia, también habrán sido muchos los que la hayan logrado, pero al igual que le ha pasado al joven científico disidente Nassim Haramein, todas sus “teorías absolutas” (posiblemente válidas todas ellas aunque fuesen distintas) seguramente habrán sido rechazadas por la comunidad científica ortodoxa internacional, tachándose a sus creadores de locos (tal y como dice Haramein que hicieron con él). Al igual que Nassim, me atrevo a decir públicamente que soy uno de los muchos que ha logrado interiorizar un Modelo del Todo hecho con el lenguaje del Corazón. Este Modelo del Todo, seguramente no será el único en estos maravillosos tiempos de grandes avances y transformaciones por los que discurre la actual Humanidad. Al igual que la Teoría del Todo del ”héroe” suizo Nassim Haramein, que seguramente no será tampoco la única actualmente, el Modelo de Senti-pensamiento Universal que propongo para las buenas relaciones entre los seres humanos de todo el mundo, también será rechazada por muchos de mis hermanos. En realidad, lo maravilloso de todo esto es que finalmente, todos y cada uno de nosotros podría interiorizar su propia Teoría o Modelo del Todo y ofrecerla a la Humanidad cuando estuviésemos preparados para ello. También estoy seguro de que cuando cualquiera de estas Teorías o Modelos se hayan exteriorizado desde el Corazón, aún siendo todas ellas distintas en cuanto a contenidos e ideas, y sean conocidas por muchos a la vez que aceptadas y asumidas por una masa crítica de seres humanos, al final lograrán su principal objetivo: la Unión de Todo por todos. Por último, solo me queda decir que gracias a mi Maestro Interior, he logrado unir todos los fragmentos de mi pequeño universo conocido hasta ahora, en mi mente y en mi corazón. Ahora me toca presentaros mi Modelo del Todo y llevarlo a la práctica junto a tod@s vostr@s. ¿Me acompañáis? Desde mi Consciencia de Unidad Con todo mi Amor En Mairena del Aljarafe, a 26 de febrero de 2011. Manuel López Arrabal

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LOS GOBIERNOS DE CONSCIENCIA TEXTOS EXTRAÍDOS Y ACTUALIZADOS DEL LIBRO II DE LA OBRA GLOCALISMO.

DECLARACION PRELIMINAR Antes de empezar, quisiera dejar claro que con lo que aquí expreso no pretendo crear ninguna doctrina política a seguir, pues entiendo que es la sociedad plural la que debería hacerlo de forma consensuada. Considero que mi labor es principalmente pedagógica e idealista; labor que llevo a cabo con gran fe y mucho entusiasmo, a sabiendas de que algún día mi particular visión (junto a la de otros visionarios) de los Gobiernos de Consciencia puede ser aceptada y compartida, total o parcialmente, por un importante número de personas. Con esta convicción interna abordo el desarrollo de esta primera parte del libro II de la obra Glocalismo. Mi gran esperanza en que un mundo mejor es posible, me ha llevado a continuar con perseverancia y determinación el trabajo que inicié hace más de dos años con la redacción de “La Huelga Tranquila”. Pero en esta ocasión mi intuición me lleva a plasmar en este libro II de Glocalismo, unos instrumentos conscienciales (una serie de innovaciones de carácter político y consciencial) que nos podrían ayudar a alcanzar el Mundo que Queremos a través de lo que denomino la Organización Política Glocal a la que también podríamos llamar Modelo Político Global Multilocal. En dicha Organización o Modelo, las células de acción serían las Uniones Conscienciales en lugar de los partidos políticos y los Servidores del Pueblo (o de la Humanidad) en lugar de los dirigentes o gobernantes políticos. Dicho esto, voy a diferenciar lo que entiendo por doctrina e ideal político. La doctrina política es un sistema completo de pensamiento que descansa sobre un análisis teórico del hecho político, como, por ejemplo, la doctrina política aristotélica, la de Montesquieu, la de Maquiavelo o la de Karl Marx. Sin embargo, un ideal político no trata solo de analizar el hecho político y, al mismo tiempo, crear un sistema de pensamiento político diferente y nuevo que triunfe sobre los sistemas vigentes dominantes, sino más bien trata de instalar lo mejor de estos sistemas ya existentes dentro de un contexto político nuevo (por ejemplo: la política glocal o global-local), teniendo en cuenta la evolución política de la sociedad humana en sus 22


respectivos contextos históricos y, sobre todo, teniendo en cuenta la Visión de hacia dónde se pretende llegar (por ejemplo, hacia una “Pueblocracia” en lugar de la democracia). Mi visión política para la futura humanidad finaliza cuando cada ser humano alcanza la soberanía absoluta sobre sí mismo, es decir, cuando percibimos que podemos interactuar libremente dentro de la sociedad sin necesidad de ser protegidos y guiados desde fuera, conviviendo en perfecto equilibrio con el resto de hermanos humanos y en total armonía con la naturaleza. Evidentemente, para llegar a este utópico ideal (al que llegaremos más pronto que tarde), antes tendrá que pasar bastante tiempo desde nuestro corto punto de vista humano, pero muy poco, si lo comparamos con el tiempo que nos ha costado llegar como raza humana al lugar y momento en que nos encontramos ahora. Pensemos simplemente que lo que antes demoraba cientos o miles de años en conseguirse por la humanidad, ahora se consigue en pocas decenas de años. Para poder alcanzar algún día el ideal de la soberanía absoluta individual dentro de la sociedad humana, antes debemos evolucionar a nivel político, unidos en mayoría, hacia los Estados de Gobierno Reducidos o Gobiernos Locales de Consciencia. Para ello, sería necesario descentralizar progresivamente los poderes ejecutivos y legislativos de la mayoría de las grandes naciones actuales en favor de Estados cada vez más pequeños, tanto en territorio como en número de miembros. Esto sería posible mediante una eficaz coordinación de estos mini-Estados desde unas nuevas estructuras provisionales de Federaciones y Confederaciones de Estados, coordinadas y asesoradas éstas a su vez por una representativa jerarquía planetaria (también provisional) compuesta por un importante número de honorables seres humanos que sabiamente guiarían al conjunto de la Humanidad. Asimismo, estos sabios hermanos, temporalmente ejercerían cierta capacidad de asesoramiento y dirección sobre el conjunto de la Humanidad, hasta que ésta en algún momento futuro se organizase en cientos de miles o, incluso, millones de Comunidades Autosuficientes autogobernadas e interrelacionadas, con seres humanos totalmente empoderados (soberanos absolutos de sí mismos). Bajo mi percepción, siento que los seres humanos somos como las células de un gran organismo (la Humanidad), que habitan sobre un 23


inteligente y amoroso gran Ser Vivo (la Tierra) que nos acoge y sostiene, donde podemos vivir en perfecto equilibrio siempre y cuando, de manera consciente, aprendamos a generar una adecuada sinergia con el resto de células hermanas. En este sentido, voy a definir “Sinergismo” como el perfecto Modelo de Vida Humana hacia dónde dirigirnos partiendo del Modelo Glocalista (el Modelo de Senti-pensamiento Universal que se aborda en esta obra). El neurólogo francés Henri Laborit define perfectamente en la siguiente afirmación el significado de sinergismo: “Si en un organismo no existen jerarquías, es decir, no existe relación de dominio, es porque cada célula, cada órgano, cada sistema, realiza una función cuya finalidad es participar en la conservación de la estructura del conjunto, sin la cual ningún nivel de organización, del más simple al más complejo, podría sobrevivir”. También dice que “a diferencia de la organización jerárquica vertical por la que circulan órdenes, en el mundo orgánico circulan avisos y señales”. Por tanto, a mi modo de ver, el Modelo de Sinergismo se daría de forma natural en un sistema de relaciones humanas a nivel horizontal en forma de red, o bien, dentro de una red de redes. A continuación, y en memoria de un gran ser humano fusilado a los 51 años de edad durante la guerra civil española, quiero hacer mías sus palabras, leídas por él el día 23 de marzo de 1914 en el Ateneo de Sevilla. Se trata de nuestro ilustre hermano Blas Infante Pérez, quién las leyó con motivo de la presentación de su primera obra escrita, “Ideal Andaluz”. Con ellas nos sorprende a todos, a sus 28 años de edad, con sus hermosos pensamientos y sentimientos de hermandad universal, enfocados principalmente sobre su amada tierra, que también es la mía y, por supuesto, la vuestra. Simplemente, que ahora, casi cien años después, las hago extensivas a todo el planeta, con el profundo sentimiento de que su autor me apoya y refuerza en ellas al volver a repetirlas en estos cruciales momentos de la Historia de la Humanidad. Dicen así: Este es el problema: Andalucía (La Tierra) necesita una dirección espiritual, una orientación política, un remedio económico, un plan de cultura y una fuerza que apostole y salve. Voy a presentaros un trabajo hecho de prisa, por quién no pudiera realizar grandes creaciones con mucho tiempo, mucha calma y prolijo estudio. Voy a exponeros unas cuantas verdades sencillas, 24


inducidas de hechos cuya observación y análisis pueden ser efectuados por las inteligencias más simples. Defenderé la virtud de aspiraciones ideales, ya conocidas, a las cuales alcanza la reacción del espíritu, tras su impresión por las realidades contrastadas; y esbozaré, con un elemental criterio político, la concreción circunstancial de aquellos principios, en fórmulas prácticas, moldeadas por las exigencias actuales de la Historia; señalando entre los procedimientos que a su actuación conduzcan, los menos embarazados con dificultades del momento social. En esta empresa de afirmar las conciencias de todos para la gran obra que a todos nos aguarda, ponga cada cual su grano de arena, como yo pretendo ahora, con esta modesta intención de un esfuerzo humilde. Transcribo también dos bellísimas citas del glorioso Blas Infante, extraídas de entre las notas de su obra “Ideal Andaluz”: a) Aunque solo una ínfima minoría de entre los hombres conocen la razón de su libertad y la de su destino creador, hablo de la especie, en general, para no distinguir distintos matices o grados de hombre, y porque indudablemente, es un progreso de la especie el alcanzado por esos sus representantes. Aunque en estos momentos, parece ser que la mayoría de nuestros representantes políticos no encarnan esos ideales de los que habla el señor Infante, considero que muchos de ellos sí se esfuerzan por alcanzarlos. Más bien, son otros hermanos humanos, los muy ricos y poderosos, quienes no nos representan, los que tratan de manipular, instigar y presionar a nuestros representantes políticos para que sucumban sus voluntades ante los egoístas intereses de aquellos. b) La vida hoy goza, principalmente por el hombre, sobre la tierra, de la obra de su propia evolución, recreándose en la perfección de las formas, de las esencias de los mundos, de los seres creados por la evolución de la vida; resúmenes de perfección alcanzados por ella en este momento del mundo. Más allá de éste gozará también de la perfección adquirida en el momento universal. Pero el hombre no sólo goza de la obra de la vida, goce que en cierto sentido puede atribuirse también a los

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demás seres. El hombre goza, además, de su propia obra o creación, elaborada por su especial progreso. Nada más se puede añadir a estas bellísimas palabras nacidas de otro Grande de nuestra historia que caminó sobre la Tierra. Gracias, querido Blas. Por último, quiero decir que para la elaboración de esta parte del libro, me he servido de varios textos obtenidos a través de internet y de los libros: Simplicidad Radical de Jim Merkel, Reinventar el estado del bienestar de Mauricio Rojas y el Libro de Urantia. Estos me han servido de inspiración y he tomado de ellos únicamente lo que mi intuición me decía. Sin embargo, es principalmente el fruto de mi capacidad de imaginar y de síntesis lo que se refleja en buena parte de los capítulos siguientes. Espero que lo que vais a leer a continuación os guste y lo sintáis, al igual que yo, como posible de realizar y de esta manera lo podáis integrar en vuestra Visión del Mundo que Queremos. Así podemos imprimirle a ésta la fuerza necesaria para que algún día, entre muchos, la podamos materializar.

EL ESTADO POSIBILITADOR MATRIARCAL En España, hasta hace poco vivíamos bajo un estado paternalista y benefactor que, de alguna manera, hacía que sus ciudadanos disfrutaran de buenos servicios sociales, menos impuestos y más empleo, sobre todo en las épocas de bonanza económica. Sin embargo, cuando llegan los tiempos de crisis económica, este tipo de estado benefactor no tiene más remedio que recurrir a los recortes sociales, incrementar los impuestos y cubrir mediante subsidios al elevado número de trabajadores que pasan al desempleo. Bajo mi modesto punto de vista, y me sigo refiriendo en este caso a España, solo puedo decir que para llegar algún día al Estado Ideal (el que posibilitará finalmente su propia disolución a favor de la sociedad de las Comunidades Autosuficientes), antes deberíamos evolucionar hacia un tipo de Estado Posibilitador Matriarcal. Para explicarlo mejor, en primer lugar voy a tomar como ejemplos a dos estados democráticos que nos pueden servir de referentes 26


intermedios antes de alcanzar algún día el Estado Ideal: la no necesidad del estado. Me refiero a Suecia, más cercano a nuestra cultura, y a Kerala, el estado número trece de la India. En cuanto a Suecia, lo primero que me hizo fijar la atención en ese país de más de nueve millones de habitantes, fue un correo electrónico que recibí en más de una ocasión sobre la cultura Slow Down (Movimiento Slow) en Suecia. El mensaje de ese correo lo escribe un señor que manifiesta haber trabajado más de 18 años en ese país y que, de forma muy resumida, dice que a principios de los 90 llegó a Suecia por primera vez contratado por la compañía Volvo. Los primeros días acudía a trabajar muy temprano compartiendo coche con un compañero de trabajo. Lo primero que le sorprendió fue observar que al llegar al gran parking de más de 2.000 plazas, su compañero siempre aparcaba lejos de la fábrica. La explicación que éste le dio fue la siguiente: “todos los que llegamos temprano aparcamos los últimos para permitir que los que llegan más tarde aparquen los primeros”. Al igual que Volvo, otras muchas empresas suecas destacan por la calidad de sus productos y servicios, pero sobre todo por su elevada productividad con jornadas laborales reducidas y muy flexibles. Según publicaciones especializadas del sector económico europeo, también algunas empresas alemanas alcanzan hasta un 20% más de productividad con jornadas de trabajo semanales de 28,8 horas, en comparación con sus homólogas norteamericanas e inglesas donde los empleados trabajan más horas y, por consiguiente, en sus vidas suelen estar sometidos a mayor estrés. Continuando con Suecia, en el libro del exdiputado sueco Mauricio Rojas, titulado “Reinventar el estado del bienestar”, publicado en el año 2008, se puede leer lo siguiente: (…) Hace una quincena de años que este país está abocado a una búsqueda profunda y prometedora de una alternativa a su viejo Estado benefactor que se hundió a comienzos de los 90 en medio de una crisis extraordinariamente severa. Así, este país nórdico se está convirtiendo en un nuevo modelo pero no ya de estatismo sin límites sino de una combinación dinámica de la responsabilidad pública por la equidad con un pujante capitalismo del bienestar y una libertad ciudadana de elección cada vez más amplia. De hecho, en ningún 27


país de Europa Occidental se ha llevado un programa de reformas modernizadoras tan amplio como el que sucesivamente ha ido transformando al viejo Estado benefactor sueco en lo que podríamos llamar un Estado posibilitador, es decir, un Estado que no pretende, a la manera de un déspota ilustrado, imponerles a los ciudadanos ciertas soluciones para sus necesidades vitales sino posibilitarles que las resuelvan de acuerdo a decisiones tomadas con amplia libertad. (…) En esta perspectiva es de gran interés estudiar la reforma de las pensiones de Suecia y la creación de un sistema mixto de reparto y capitalización acompañado de una ingeniosa construcción que amplía y hace más sólida la base financiera del sistema, al mismo tiempo que liga el monto efectivo de las pensiones tanto al crecimiento económico como a la situación demográfica. En los sistemas de reparto, como el de España, todo el dinero que se abona en forma de pensiones durante un año, procede de las cotizaciones sociales de los trabajadores en ese mismo año. Sin embargo, en un sistema de capitalización el pago de las pensiones se basa en fondos de ahorro, acumulados por cada trabajador durante toda su vida laboral y gestionados por el sector privado o por el Estado. En el caso de un trabajador que se jubila a los 65 años por el sistema de capitalización o por uno mixto, como ocurre en Suecia, éste puede elegir entre percibir el importe total de lo cotizado durante su vida laboral en un solo pago (en algunos casos), o bien, repartido en un determinado número de mensualidades a partir de que se jubila. Aunque el modelo sueco puede parecernos muy interesante a la hora de recuperar y mantener en España el estado del bienestar, considero que no es el mejor modelo de estado a imitar. Es positivo que tomemos de él lo más favorable y viable para la sociedad española, pero quizás debiéramos pensar más en alcanzar un Estado de la Dignidad (vida digna alcanzable para todos sus integrantes, solidario con otros estados y sostenible) que el desacertado “estado del bienestar” (inalcanzable para todos e insolidario, si sigue basándose en el crecimiento insostenible dentro de la actual dinámica de la sociedad del consumo). Hay, en el mundo, al menos un Estado de la Dignidad en el que podríamos fijar más nuestra atención, para que nos sirva de inspiración en estos delicados momentos que atraviesa no solo España y los españoles, sino la 28


gran mayoría de países del mundo y la humanidad en general. Se trata del Estado de Kerala en la India. El “fenómeno de Kerala” a sido muy estudiado en profundidad por el Dr. Hill Alexander, catedrático emérito de la universidad Cal-Poly en San Luis Obispo (California – EEUU), que en su peculiar línea de investigación llevada a cabo por sus equipos de investigadores se preguntaba lo siguiente: ¿Qué habilidades para el siglo XXI pueden aprenderse de las culturas con rentas más bajas y de menor impacto en la Tierra? El Dr. Alexander se dio cuenta de que Kerala, un estado situado en el extremo suroeste del subcontinente de la India y habitado por más de 33 millones de personas, era un caso único. De él podrían extraerse enseñanzas no sólo para los países pobres del mundo, sino también para los países ricos. Lo que igualmente llamó la atención a Jim Merkel, durante un tiempo miembro de un equipo de investigación del Dr. Alexander y autor del libro Simplicidad Radical, es la siguiente cuestión: ¿cómo es posible que los indicadores del índice de calidad de vida y de fertilidad de Kerala sean similares a los del primer mundo, cuando el indicador de su PIB per cápita equivale a los del tercer mundo? No es nada fácil explicar el “fenómeno de Kerala” pero los datos son muy claros. Los índices de bienestar de Kerala, en cuanto a esperanza de vida, salud y educación, son similares a los de los países ricos. Sin embargo, consumen casi ocho veces menos cantidad de recursos naturales que éstos. Una cultura milenaria orientada hacia la paz, la tolerancia, la solidaridad y la sostenibilidad ha tenido mucho que ver en que la actual Kerala haya elegido para su progreso apoyarse en un modelo de vida rural en lugar de dejarse arrastrar por la industrialización. Y en vez de favorecer la concentración de las riquezas en pocas manos y esperar a que se filtren hasta las capas sociales subordinadas, tal y como hacen los países “desarrollados” con sus modelos capitalistas de “crecimiento económico”, la sociedad keralí ha preferido apoyar la economía de los más desfavorecidos. Así han evitado durante décadas las trampas insostenibles del consumismo, la urbanización, las deudas financieras y la explotación de los recursos naturales y humanos. Saber desarrollar una mentalidad cooperativa es la principal lección que nos puede ofrecer Kerala, que gracias a ello, a lo largo de los últimos cien años, ha roto sistemáticamente las jerarquías de

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castas, siendo el aumento del nivel de bienestar de los más oprimidos una de las prioridades del Estado. Los expertos señalan que el éxito de Kerala en cuanto a sostenibilidad se debe, entre otras causas, a la posición social que ocupan las mujeres. Éstas participan activamente en cómo se reparten los recursos necesarios para vivir. A menudo, deciden tener pocos hijos para ofrecerles el cuidado y el amor que necesitan. Y al contrario que ocurre en otros lugares de la India, no se margina a las niñas. En cuanto a la demografía, en Kerala el tamaño de la familia se ha reducido en los últimos cincuenta años, de una media de seis hijos a una de 1,8 hijos. Tanto las organizaciones gubernamentales como las no gubernamentales dan soporte a las mujeres que quieren hacer una planificación familiar. Además, tanto los hombres como las mujeres keralíes reciben cierta educación acerca del uso de métodos anticonceptivos y toda la población tiene a su disposición diversas opciones para controlar el número de nacimientos. Como las condiciones de vida en Kerala son buenas, las madres saben que sus hijos tienen muchas probabilidades de llegar a la edad adulta y, por tanto, no necesitan tener más hijos para asegurar la supervivencia de la siguiente generación. Una de las consecuencias positivas del éxito de Kerala en la estabilización de su población se puede observar en la relación que existe entre el número de hombres y mujeres: 104 mujeres por cada 100 hombres. En la mayoría de países con rentas per cápita bajas el sesgo se presenta en la dirección contraria: por ejemplo, en Pakistán solo hay 92 mujeres por cada 100 hombres; en China, 94 mujeres; y en la propia India, 93 mujeres. El bajo número de mujeres de un país suele ser resultado de una privación sistemática a las niñas de comida, de atención médica, de educación o incluso de abortos selectivos o entrega de las mismas para adopción. Estos indicadores demográficos son comunes en las sociedades patriarcales con un nivel de renta per cápita bajo. Pero Kerala, aún con su baja renta per cápita, es una magnífica excepción puesto que su sociedad matriarcal valora mucho a la mujer. También ha contribuido a la prosperidad de los keralíes, la existencia de una democracia de base cimentada en la descentralización, en lugar de la concentración del poder en manos de los dirigentes de grandes partidos estatales. Entre 1957 y 1987, un partido comunista democrático distribuyó la tierra entre los 30


campesinos y eliminó las discriminaciones por pertenencia a las castas inferiores. Gracias a estas reformas, hoy día las familias poseen tierras para vivir dignamente con sus propios medios y además pueden vender sus excedentes. A partir del año 1987, el Estado cedió poderes a las autoridades locales, reforzándose de este modo la participación de la gente en las decisiones políticas que más les afectan. Además, nunca se ha olvidado la educación y los programas sociales para ayudar a los pobres y los desheredados. Kerala tiene más bibliotecas que todo el resto de la India. Los centros sanitarios se encuentran a menos de cinco kilómetros de prácticamente todos los hogares. Un plan estatal destinado a la autoocupación concede préstamos a personas para que emprendan pequeños negocios, siendo las cuotas flexibles y si el préstamo se ha devuelto completamente a su vencimiento y el negocio sigue funcionando, entonces se regala al prestatario el 25% de la cantidad prestada inicialmente. Los trabajadores autónomos pagan pocos o ningún impuesto y están sujetos a muy pocas normas. Sin embargo los propietarios de empresas más grandes sí pagan impuestos y también deben pagar salarios justos, tanto a los hombres como a las mujeres, teniendo los trabajadores derecho a organizarse, motivo por el que existen muchos sindicatos. Como vemos, la política estatal keralí incorpora programas prácticos, sencillos y justos que podrían adaptarse a los gobiernos locales y estatales de todo el mundo. La financiación de la solidaridad en Kerala, ha corrido a cargo de los impuestos sobre las grandes empresas y las fortunas. Jim Merkel, según dice en Simplicidad Radical, ha calculado que si todos los habitantes del planeta vivieran como los keralíes, el 60% de la superficie productiva de la Tierra sería todavía virgen. Pero para acercarse al modelo de Kerala, es necesario que el precio de los productos y servicios sirva únicamente para cubrir las necesidades básicas en lugar de intentar obtener el máximo beneficio en el menor tiempo posible. En Kerala se trabaja para vivir, mientras que en Occidente, en la mayoría de los casos, se trabaja para consumir. Un ejemplo sobre los precios en Kerala según cuenta Jim Merkel en su libro, es el de un corte de pelo que le costó diez centavos: “El local adonde fui era una habitación de dos metros y medio por tres. La vida que lleva el barbero en su casa es materialmente simple, y al final de cada mes todas las necesidades de su familia están 31


atendidas. Su familia también cultiva hortalizas. Si el barbero deseara un estilo de vida americano, para ser sesenta o cien veces más rico desde el punto de vista material, el corte de pelo me habría costado seis dólares o más, en lugar de diez centavos. Si cobro por encima de mis necesidades, provoco que los demás también cobren más o que trabajen más horas para poder pagar los precios más altos. Esto comporta una espiral de costes ascendentes. (…) A medida que gastemos menos, necesitaremos ganar menos, compartiendo de este modo los puestos de trabajo, los recursos y la riqueza disponibles”. Por tanto, de Kerala podríamos importar también, tanto a nivel de estado como a nivel personal, todo lo que fuese posible y beneficioso para nuestra nación como para nosotros mismos, logrando así que finalmente nuestras vidas sean verdaderamente sostenibles. Kerala sería nuestro mejor modelo de inspiración para transitar del engañoso “estado del bienestar” al solidario Estado de la Dignidad. Otro paso, importantísimo para la consecución del Estado Ideal, sería el logro de un Estado Posibilitador Matriarcal. Este tendría que darse dentro de un contexto de Estados cada vez más reducidos con una descentralización progresiva de los poderes ejecutivos y legislativos hacia los niveles locales de gobierno, donde todos los ciudadanos serían finalmente partícipes directos de la administración y dirección de sus Comunidades Autosuficientes y de sus municipios y, por tanto, de sus propias vidas. Para una mayor garantía de que esto va a ser así, sería conveniente que en la representación del gobierno estatal y de los gobiernos municipales fuesen mayoría las mujeres a los hombres. Por supuesto, cuando se establezca algún día el nivel de administración, coordinación y asesoramiento planetario, también debería ser el género femenino el más representativo. Esto debería ser así por tres razones fundamentales: 1. Por la deuda histórica del hombre hacia la mujer. En los más de 5.000 años de la civilización patriarcal actual, las mujeres han sufrido la negación de sus virtudes en los asuntos de gobierno. También se les ha negado su participación en las tareas de responsabilidad territorial. Se les ha privado de su derecho democrático al voto. Y por si fuera poco, muchas mujeres a lo largo de la historia e incluso actualmente han sido 32


y son discriminadas, humilladas, sometidas, violadas, asesinadas,… por el hombre.

olvidadas,

2. Por el carácter maternal del gobierno. En los gobiernos donde la mujer asuma en mayoría la administración y dirección de un Municipio, Estado o Planeta, la principal ventaja asociada a ello será la Paz y la Libertad, además de una gran seguridad y bienestar gracias a la sensibilidad y al instinto maternal de las mujeres. Con una presencia mayoritaria de mujeres en los gobiernos, los conflictos por muy graves que fuesen nunca se resolverían con una guerra. 3. Porque la mujer se lo ha ganado. Ha demostrado, pese a las grandes dificultades que el hombre le ha puesto por el camino, que sabe y quiere tomar las riendas de los asuntos de gobierno, puesto que en la mayoría de los casos, tiene hijos dentro del mundo que desea ayudar a gobernar. Se lo merece. Por otra parte, sería conveniente introducir en el lenguaje político los conceptos de Matria y Matriotismo. En el pasado y actualmente, la patria fue y es considerada el lugar donde los grupos de seres humanos ejercen su hegemonía colectiva mediante el control, y la explotación y defensa de su territorio, sirviendo además de plataforma desde la que iniciar conquistas o competir con otros territorios, dando todo ello lugar a un sentimiento de patriotismo beligerante, provocador y motivador de conflictos y guerras. En cambio la consideración del territorio sobre el que se asienta un país o nación como la Matria, le da un nuevo significado más acorde con la ley natural, es decir, todas las personas que sienten su Matria tratarán por todos los medios de conocer y aprender lo mejor de su cultura y, lo que es más importante, de su tierra, tomando de ella de forma inteligente únicamente lo necesario para dar sustento y bienestar a todos sus habitantes. Además el matriotismo, nunca tomaría por solución el iniciar un conflicto bélico con ningún vecino para solucionar un problema, por muy grave que sea. El hermanamiento con otras Matrias también sería lo más fácil, puesto que todas ellas se sentirían, de forma natural, pertenecientes a la única y Gran Matria: la Madre Tierra. De esta manera, las antiguas fronteras territoriales dejarían de tener la importancia histórica que hasta ahora siempre se les ha dado. La permeabilidad entre Matrias sería total, al igual que la solidaridad y cooperación entre ellas.

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LA CIVILIZACIÓN PROGRESIVA Tiene poca importancia la forma política o administrativa de un gobierno con tal de que brinde los elementos esenciales para ayudar al desarrollo de la civilización en el que está inserto. Y ello se puede verificar mediante indicadores tan válidos como son el progreso civil, la paz, la libertad, la seguridad, la educación y la cooperación. El curso de la evolución social está determinado por lo que hace un estado, no por lo que es un estado. A pesar de todo, la ignorancia y el egoísmo garantizan la caída hasta del tipo de gobierno más sobresaliente. De todas formas, por mucho que nos lamentemos, el egotismo nacional ha sido esencial para la supervivencia social. La doctrina del pueblo elegido, ha sido un factor primordial para unir las tribus y edificar las naciones hasta los tiempos actuales. Pero ningún estado puede alcanzar niveles ideales de funcionamiento hasta tanto no domine todas las formas de intolerancia; ésta es perennemente adversa al progreso humano. La evolución social debe ser fomentada por una supervisión gubernamental que ejerza un mínimo control regulador. El mejor estado es aquél que coordina más y gobierna menos. El estado ideal funciona bajo el impulso de tres fuerzas coordinadas y poderosas: 1. La realización de la hermandad humana entre los ciudadanos del propio estado y entre todos los estados del mundo. 2. El matriotismo inteligente basado en ideales sabios. 3. La compenetración con los otros estados en función de los hechos, necesidades y metas de la humanidad y el planeta en su conjunto. Las leyes del estado ideal son pocas y dejan atrás la edad negativista de los tabúes para entrar en la era del progreso positivo de la libertad individual. El estado ideal consigue que todos sus ciudadanos puedan trabajar, pero quizás lo más importante, los incita al uso beneficioso y elevador del tiempo libre. De este modo en el tiempo libre no solo se consume, sino que principalmente se produce. Ninguna sociedad ha progresado mucho permitiendo la 34


ociosidad o tolerando la miseria. Pero jamás podrán eliminarse éstas si el estado las mantiene gratis en sus ciudadanos improductivos. Los ideales del estado se deben lograr mediante el lento desarrollo de la consciencia cívica, principalmente a través del reconocimiento de la obligación y, al mismo tiempo, privilegio del servicio social. Después de una larga administración de oportunistas políticos, ahora sería bueno permitir que los hasta ahora ciudadanos gobernados pasaran a ser ciudadanos gobernantes, mediante una adecuada formación previa. En esta nueva forma de gobernar, las mujeres y los hombres jóvenes por igual, primero asumen las cargas del gobierno como un deber mientras se están formando, para más tarde ir en pos de este servicio porque lo consideran un privilegio, el honor máximo. La condición de cualquier nivel de civilización se refleja claramente en la calidad de los ciudadanos que se ofrecen para aceptar las responsabilidades del estado. En los municipios, en los estados y, sobre todo, en el planeta, la labor de gobernar debe realizarse por expertos, no solo con formación académica, sino también con suficiente experiencia y profunda vocación de servicio. En los estados avanzados, el servicio político se considerará la devoción máxima de la ciudadanía. La ambición suprema de los ciudadanos más sabios y nobles es ganar el reconocimiento civil, ser elegido o nombrado para alguna posición de confianza gubernamental. Luego de ejercer su labor de gobierno por un tiempo limitado, se les dispensarán honores según los resultados logrados por la labor coordinadora y directiva sobre la sociedad. Igualmente se podría hacer con los padres de familia, que gobernando a sus hijos con una acertada educación, gran paciencia y amor, consiguen la excelencia de sus hijos. Sin embargo, los dirigentes puramente religiosos, siendo embajadores del reino espiritual, aunque sus logros sean enormes, no precisarán ni aceptarán ningún tipo de honor ni reconocimiento puesto que ellos recibirán sus verdaderas recompensas en otros niveles de existencia. Por otra parte, la economía, la sociedad y el gobierno tienen que evolucionar si han de perdurar. Las situaciones de estancamiento en un mundo evolutivo como el nuestro son indicativas de decadencia;

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sólo perduran aquellas instituciones que avanzan con la inevitable y maravillosa corriente evolutiva. El programa progresivo de una civilización en expansión abarca: 1. La preservación de las libertades individuales. 2. La protección del matrimonio y la familia: del hogar. 3. La promoción de la seguridad económica. 4. La prevención de las enfermedades. 5. La promoción de la educación, también la de gobernar, con extensión del aprendizaje “desde la cuna a la tumba”. 6. El fomento del empleo vocacional o de libre elección. 7. El aprovechamiento del tiempo libre. 8. La atención a los infortunados. 9. El mejoramiento de la raza humana reconociendo a los seres humanos más sabios. 10. La abolición de todas las formas de esclavitud y cautiverio humanos. 11.

El fin de las guerras.

12. El equilibrio debido entre los gobiernos locales y los de ámbito superior. 13. La conquista de los dialectos: el triunfo de una lengua universal. 14.

La promoción de las ciencias y las artes.

15.

La promoción de la filosofía.

16.

La promoción espiritual.

17. Y la realización de la verdadera hermandad entre los seres humanos.

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La aparición de la verdadera hermandad humana significa que ha llegado un orden social en el cual todas las personas se deleitan practicando “la regla de oro”: sobrellevando los unos las cargas de los otros. Pero no se puede lograr una sociedad tan ideal cuando los malvados están a la expectativa para aprovecharse de modo injusto de los que son motivados fundamentalmente por la devoción al servicio de la verdad, la belleza y la bondad. Los seguidores de la “regla de oro” pueden establecer una sociedad progresiva con unas protecciones adecuadas ante sus semejantes sumidos en la ignorancia, quienes quizás pretenderán explotar las predilecciones pacíficas de los primeros. Nunca puede sobrevivir el idealismo en un planeta evolutivo si los idealistas de cada generación se permiten ser exterminados a manos de las órdenes más viles de la humanidad. Sólo el amor y la hermandad entre seres humanos, pueden impedir que los injustos se aprovechen de los justos y que los fuertes opriman a los débiles.

LOS CUATRO ESTADIOS DE LA EVOLUCIÓN HUMANA En la historia de la humanidad, los seres humanos hemos ido avanzando como especie sobre la Tierra debido a los logros tecnológicos y culturales que se han ido implantando primero, consolidando después y transmitiendo a las siguientes generaciones hasta llegar a los tiempos actuales. En este sentido, el paso de un nivel a otro de la tecnología no parece estar determinado por la voluntad humana, sino que parece estar inscrito en el programa de la evolución cultural de los seres humanos sobre un planeta como el nuestro. Y tal circunstancia debía darse tarde o temprano con el descubrimiento de ciertas técnicas y tegnologías de la producción de alimentos y materiales para poder abastecer a una población humana en constante crecimiento y desarrollo. Tal descubrimiento, unido a los avances sociales gracias a la educación, la economía, la política, la ciencia y la espiritualidad, principalmente, ha motivado el inicio de una civilización progresiva que si no se estanca y autodestruye, pasará de un nivel a otro superior. El dominio de un estadio cultural (o nivel de civilización), parece señalar inexorablemente al siguiente.

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Antes del desarrollo de la agricultura y la ganadería, los seres humanos cazadores-recolectores se organizaban en pequeños grupos autosuficientes. Hoy día, estamos transitando hacia un estadio evolutivo que tiende a organizarnos también en grupos cada vez más autosuficientes, más numerosos y con tecnologías muy avanzadas en relación a los grupos pioneros de la autosuficiencia comunitaria. Esto es así, porque no hay otro camino más sostenible que el de las comunidades autosuficientes para una humanidad que no para de crecer en un planeta limitado como el nuestro. Una comunidad verdaderamente autosuficiente lo debe ser a todos los niveles: alimento, materiales, energía, salud, educación, empleo, cultura, ocio, espiritualidad… Y pareciendo esto último una bella utopía difícil de cumplir es por lo que más adelante se expone el porqué es totalmente necesario que los seres humanos del siglo XXI nos orientemos hacia la autosuficiencia comunitaria. Para ello, vamos a comenzar volviendo la vista atrás, hacia nuestros antepasados, y recordemos los tres estadios de la evolución cultural humana previos al cuarto estadio: el de la Autosuficiencia Unida. Primer estadio: cazadores-recolectores Hemos vivido en comunidades autosuficientes durante la mayor parte de nuestra historia: desde el momento en que apareció el Homo hábilis sobre la faz de la Tierra hace unos 2,5 millones de años hasta que desarrollamos la agricultura y la ganadería, hace tan solo unos 12.000 años. En realidad, algunas tribus de cazadoresrecolectores han subsistido de forma aislada hasta hoy en día, pero la mayoría de ellas están desapareciendo por la presión de la agricultura intensiva y la industria. Durante estos 2,5 millones de años la población mundial apenas creció, estimándose en aproximadamente un millón de habitantes en el año 100.000 a.C., un poco más de los que tiene actualmente la ciudad de Sevilla. Los grupos de cazadores-recolectores vivían en bandas igualitarias de 20-40 miembros, muy separadas las unas de las otras. No debía haber, por lo tanto, más de cincuenta mil de estos grupos en todo el planeta, contando cada uno de ellos con un enorme territorio repleto de recursos minerales, vegetales y animales. Estos grupos vivían aislados unos de otros, siendo los contactos entre ellos muy esporádicos. Las relaciones entre sus miembros se 38


basaban en fuertes lazos afectivos. La cohesión social y la unión con la naturaleza eran los dos grandes pilares que sostenían su forma de vida. Ellos no conocían la desigualdad socioeconómica, los conflictos político-militares ni la degradación medioambiental. Los antropólogos han demostrado que estos grupos de cazadoresrecolectores disfrutaban de mejores niveles de salud, nutrición y ocio que sus descendientes con motivo de la llegada de la agricultura y la ganadería, aunque los primeros tuviesen mayor tasa de mortalidad al estar expuestos a mayores peligros por la presencia de múltiples depredadores o por situaciones temporales de escasez originadas por glaciaciones o sequías. Cada miembro del grupo cumplía una función importante. No existía la política ni la economía, ni siquiera la familia tal y como la conocemo hoy en día, sin embargo todo el grupo era como una gran familia. Los líderes no tenían poder de coacción: la gente les hacía caso mientras sirvieran eficazmente a la comunidad y la mantuvieran unida y próspera. Los recursos se hallaban al alcance de todos, se repartían igualitariamente y no se acumulaban más bienes de los que se podían cargar a la espalda en los frecuentes desplazamientos que realizaban. Segundo estadio: agricultores-ganaderos En el año 10.000 a.C. se empezó a desarrollar la agricultura y la ganadería en varios lugares del planeta. Es algo que tarde o temprano tenía que suceder, por simple evolución cultural. Pero también influyó mucho el cambio climático que siguió al final de la última glaciación. Entonces la Tierra perdió parte de su fauna y flora, desapareciendo innumerables especies de caza, y tanto humanos como animales se apiñaron en las riberas de los grandes ríos, donde se establecieron los primeros asentamientos agrícolaganaderos. Al aumentar el control sobre la producción de alimentos, la población mundial se multiplicó por cien en tan solo 10.000 años, alcanzando sobre el año 1.000 d.C. los 300 millones de habitantes. En esta etapa, las personas tenían menos tiempo libre, pues la agricultura y la ganadería demandan más trabajo y energía que la caza y la recolección.

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Una aldea agrícola-ganadera todavía puede ser una comunidad perfectamente autosuficiente, y así lo fueron las primeras, y lo han seguido siendo en algunos lugares puntuales de la Tierra hasta hoy día. Pero hace unos 5.000 años empezaron a constituirse los primeros estados para organizar los asentamientos humanos y convertirlos primero en estados-ciudad, más adelante en estadosnación y por último en estados-imperio, complicando sucesivamente la estructura político-económica y sociocultural de los grupos humanos. La pérdida de la autosuficiencia ocurrió porque en muchos lugares del planeta las infraestructuras necesarias para practicar una agricultura eficiente eran complejas: construcción de acequias y canales; comercio a larga distancia para obtener metales y materias primas que escaseaban en la zona; almacenaje, administración y defensa de las cosechas... Surgieron así aparatos estatales que se hicieron con el poder político, militar, económico, religioso, cultural, etc... Aparatos estatales que no sólo se adueñaban de los recursos de sus comunidades sino que trataban de apoderarse también de los recursos de las comunidades de otros estados vecinos, generando guerras y creando de este modo naciones e imperios cada vez más poderosos, haciendo cada vez más compleja la vida social, política y económica, creando macrosistemas que esclavizaban cada vez más a los seres humanos e impidiendo que éstos pudiesen organizarse en comunidades autosuficientes y libres. Por medio de los estados, las minorías se hicieron con el poder, se apropiaron de los recursos y convirtieron de manera sucesiva a la mayoría de las personas, en esclavos primero, siervos después y asalariados actualmente. Tercer estadio: producción industrial y revolución tecnológica El progreso en los transportes de los siglos XVII y XVIII favoreció el mercantilismo a través del comercio y permitió a algunas personas independizarse de la tierra, que era la fuente de riqueza tradicional en el estadio agricultor-ganadero. Estas personas viajaron, comerciaron y crearon sus propias fortunas y las acrecentaron mediante la usura. Conquistaron también el poder político porque el

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nuevo modo material de vida era más eficaz y competitivo que el anterior. De modo que los Estados también lo adoptaron. Con la llegada de la Revolución Industrial en el siglo XIX aumentó otra vez el control sobre la producción y la población mundial comenzaría de nuevo a crecer desde entonces hasta ahora de manera vertiginosa, haciendo imposible la vuelta atrás al viejo sistema agricultor-ganadero. Con la Revolución Tecnológica del siglo XX y de las Comunicaciones en lo que llevamos de siglo XXI el mundo se ha ido globalizando y haciendo cada vez más pequeño e interdependiente entre sus partes. El sistema económico capitalista actual es cada vez más depredador, permitiendo que los ricos y poderosos cada vez lo sean más y el resto de la humanidad cada vez más esclava y pobre. Los mercados financieros y las grandes compañías multinacionales no entienden de sostenibilidad pues con sus políticas macroeconómicas salvajes están provocando el acelerado deterioro medioambiental y la escasez de recursos básicos para la mayoría. Sin embargo, casi ninguno de nosotros quiere volver atrás para renunciar a la comodidad y el nivel de vida que nos proporcionan los avances científico-técnicos conseguidos hasta el momento, o los que se esperan conseguir en el futuro. Por eso los experimentos basados en la vuelta atrás, a los sistemas de vida preindustriales o sencillos no pueden triunfar de una manera mayoritaria. El siguiente estadio de la evolución cultural humana pasa por ir migrando de las grandes ciudades a las zonas rurales, creando espacios nuevos de convivencia sostenible en plena naturaleza mediante ecoaldeas, o bien, recuperando pequeños pueblos y aldeas abandonadas o semiabandonadas, todo ello para convertirlas posteriormente en comunidades autosuficientes, valiéndonos para ello de las tecnologías de la autosuficiencia. Cuarto estadio: la autosuficiencia unida El actual sistema de producción avanza hacia una tegnologización y tecnificación cada vez más completa. Así como los tractores vaciaron el campo, la creciente automatización de las fábricas está vaciando el sector secundario y la inteligencia artificial acabará por vaciar el sector terciario. Las empresas-máquina acabarán funcionando solas y la economía podrá prescindir de las personas, lo cual solo puede ser positivo si al mismo tiempo los grupos de personas avanzan hacia la autosuficiencia comunitaria. Y eso sucederá cuando los 41


grupos y las personas de todo el planeta vayan accediendo a las últimas tecnologías cada vez más baratas y autorreproducibles, que finalmente nos permitirán acceder también a las energías libres: sostenibles y gratuitas. Si nos lo propusiéramos, con la tecnología actual y las energías libres, muy pronto podríamos organizarnos para vivir en comunidades totalmente autosuficientes, generando sinergias las unas con las otras. Se está incluso trabajando en la construcción de ciudades espaciales autosuficientes; mucho más fácil será conseguirlo aquí en la Tierra. Ciudades ecológicas, capaces de producir sus propios alimentos, bienes, energía... de manera artesanal en algunas áreas y completamente automatizadas en otras, para que cada uno de sus procesos puedan ser fácilmente gestionados y puedan reproducirse en cualquier lugar y por cualquier grupo que lo desee. El progreso científico-técnico es imparable, el ser humano avanza hacia un dominio cada vez mayor de su entorno físico, biológico, psicológico y social. A esto se une el también inevitable despertar espiritual del ser humano, mediante el autoconocimiento y el autodominio, lo que posibilitará de manera creciente el mejor uso de tales progresos científico-técnicos para el bien común. Llegará un día en que cada grupo humano, de personas soberanas y libres, tenga acceso a tanta energía limpia e inagotable como precise para crearse un entorno totalmente autosuficiente en armonía con la naturaleza. Una comunidad autosuficiente es, hoy por hoy, un proyecto viable desde el punto de vista científico-espiritual-humanista, científico porque nos serviremos de las más avanzadas tecnologías de la autosuficiencia que estén a nuestro alcance, espiritual porque quienes se impliquen conocerán verdaderamente lo que significa vivir en fraternidad con personas de buena voluntad y en armonía con la naturaleza, y humanista porque las comunidades autosuficientes serán creadas para satisfacer todas las necesidades de la comunidad y de cada uno de sus miembros. Se trata de un desafío maravilloso y excitante capaz de estimular enormemente nuestra creatividad, de despertar nuestras habilidades y de desarrollar lo mejor de nosotros mismos como seres humanos. Es un proyecto que nos invita a participar en la construcción del Mundo 42


que Queremos para nosotros y para nuestros hijos y que inevitablemente nos conduce hacia un Nuevo Mundo mejor y más justo. Así que avanzamos, lo queramos o no, hacia un mundo de Comunidades Autosuficientes y llegar a él será solo cuestión de tiempo.

¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE LA POLÍTICA? El término “política” fue ampliamente utilizado en Atenas a partir del siglo V antes de Cristo, en especial, gracias a la obra de Aristóteles titulada, precisamente, Política. El mismo Aristóteles definía al ser humano como un animal político. De forma simple, la política se ha definido como la comunicación dotada de un poder o como el arte de lo posible. Etimológicamente, la palabra “política” deviene de “polis” (ciudad o estado) y “ética” (la ciencia del comportamiento moral), por tanto, podríamos decir que hacer política equivaldría a actuar de manera ética para la correcta administración y gobierno de los asuntos del pueblo. Huelga decir que la interacción entre personas con vista a liderar un grupo para la consecución de una serie de objetivos es intrínseca a la Humanidad desde sus inicios. Confucio, relacionó el buen desempeño como gobernante con la aptitud ética, considerando que solo un hombre virtuoso debe tener autoridad; Platón argumentó que todos los sistemas políticos son corruptos por naturaleza y que el gobierno debía recaer en una clase educada para esa actividad; Aristóteles aseguró que la política es intrínseca a la naturaleza del hombre, que es necesaria para vivir en plenitud moral y que toda forma de gobierno puede tener una vertiente correcta y otra incorrecta; Nicolás Maquiavelo aseveró que el fin justifica los medios, resumiendo una postura consistente en acceder a posiciones de poder mediante la utilización de subterfugios; Thomas Hobbes se refirió a un hipotético estado de naturaleza en que los hombres tendrían libertad absoluta, aspecto que desencadenaría confrontaciones constantes, por lo que sería necesario un contrato social; John Locke se opuso a que el estado de naturaleza implicase una constante lucha; Jean-Jacques Rousseau asignó otros matices a la idea del pacto social desarrollada por Hobbes y Locke; John Stuart Mill ensalzó a la democracia como

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un gran avance; y por último, Karl Marx aseguró que toda forma de gobierno hasta su época representaba a una clase dominante. Más allá de todas estas posturas en lo que respecta al ejercicio de la política, lo cierto es que ésta es necesaria para vivir en sociedad. La opinión extendida que la asocia con situaciones de corrupción es cierta, pero no invalida su relevancia. Solo una buena educación de base sobre esta materia puede asegurar una mejor integración ciudadana, y por ende, una mayor y mejor participación política. En las sociedades modernas de masas, las actividades en el ámbito político se realizan a través de organizaciones, las cuales constituyen grupos estructurados, articulados, jerarquizados y adaptados a la lucha por el poder, que expresan intereses y objetivos de los grupos, de las comunidades locales, de las etnias, de las clases sociales, de los estados y otros. En tal sentido, las organizaciones políticas actuales se pueden clasificar en dos categorías: los partidos políticos y los grupos de presión. Los partidos tienen como objetivo la conquista del poder o la participación en su ejercicio. Los grupos de presión (grupos de interés y movimientos sociales, principalmente), por el contrario tienden a influir sobre quienes detentan el poder y ejercen sobre ellos alguna clase de presión para que ejecuten alguna acción de su interés. Definiendo al partido político se puede decir, que es una agrupación de personas con las mismas concepciones ideológicas cuyos miembros se proponen participar en el poder político o conquistarlo. Otra definición: Un partido político es una organización compuesta de hombres “metidos de lleno” en el mundo de las relaciones humanas, cuya aspiración es la de conquistar la atención pública, obtener mayoría de votos en las elecciones para ganar el poder y luego, desde el poder, aplicar su programa de gobierno y realizar sus ideales.

UN POCO DE HISTORIA SOBRE LOS PARTIDOS POLÍTICOS En términos históricos los partidos políticos tienen una reciente vinculación con la democracia. En sus inicios, la democracia moderna tuvo sus primeras experiencias sin la presencia de los 44


partidos tal y como hoy los conocemos. No obstante, una vez que los partidos surgieron y se consolidaron, adquirieron una vinculación íntima con la democracia representativa, a grado tal que hoy no se concibe ésta sin la existencia y la actuación de los partidos políticos. Es difícil hablar de democracia en los tiempos actuales sin tener en cuenta a los partidos políticos, pues ellos son hasta ahora los principales articuladores y aglutinadores de los intereses sociales. Para precisar su origen podemos distinguir dos acepciones. Una concepción amplia sobre “partido político” nos dice que éste es cualquier grupo de personas unidas por un mismo interés, y en tal sentido el origen de los partidos se remonta a los comienzos de la sociedad políticamente organizada. En Grecia encontramos grupos integrados para obtener fines políticos, mientras en Roma la historia de los hermanos Graco y la guerra civil entre Mario y Sila son ejemplos de este tipo de ''partidos''. Si, en cambio, admitimos la expresión “partido político” en su concepción más simple, que lo define como una agrupación con ánimo de permanencia temporal, que media entre la sociedad y el Estado, y participa en la lucha por el poder político y en la formación de la voluntad política del pueblo, entonces encontraremos su origen en un pasado más reciente. Se discute así si los partidos surgieron en el último tercio del siglo XVIII o en la primera mitad del XIX en Inglaterra y los Estados Unidos de Norteamérica. Una de las opiniones con mayor aceptación sobre la historia de los partidos políticos modernos, afirma que éstos tuvieron su origen en el siglo XVII, evolucionaron durante el XVIII y se organizaron, en el pleno sentido del término, a partir del XIX y, concretamente, después de las sucesivas reformas electorales y parlamentarias iniciadas en Gran Bretaña en 1832. Los partidos modernos, aunque son producto de la peculiar relación de los grupos políticos con el parlamento, fueron condicionados por los procesos de formación de los Estados nacionales y por los de modernización que ocurrieron en el mundo occidental durante los siglos XVIII y XIX. Hoy día, en los albores del siglo XXI, con las crecientes demandas de transformaciones económicas, políticas, sociales, ambientales y culturales, presenciamos un amplio y profundo debate acerca de los partidos, sobre su actuación y su capacidad de procesar los retos

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que les plantean la actual crisis sistémica planetaria: económica, social, medioambiental, institucional, trascendental… Los partidos, han sido hasta ahora actores irremplazables del escenario político. En las democracias desempeñan importantísimas tareas, y en los Estados no democráticos tienen también ciertas finalidades. Se ha dicho, no sin razón, que el Estado moderno es un Estado de partidos por el lugar central que ocupan, no sólo en la integración de los órganos de representación y de gobierno, sino también por sus funciones de intermediación entre el Estado y la sociedad civil. Los partidos son organizaciones que crean y sustentan muchas de las instituciones del Estado. Han desempeñado funciones sociales y políticas imprescindibles en una democracia, al tiempo que, hasta ahora, no han habido entidades capaces de sustituirlos. Sin embargo, cuando no existen los suficientes controles democráticos, algunos partidos pueden apoderarse de las instituciones y constituirse en medios perversos y degenerativos. Al vicio consistente en la desviación de las actividades normales y ordinarias de los partidos en una democracia se le llama partidocracia; esto ocurre cuando los partidos fomentan prácticas clientelares, destinan los recursos de los ciudadanos a finalidades distintas de las previstas y pueden, en casos extremos, llegar a aliarse con sectores contrarios a los principios democráticos (como los de la banca privada y las grandes empresas multinacionales) y encabezar la construcción de regímenes violatorios de los derechos humanos. Pero en lo fundamental, los partidos son los constructores de los regímenes democráticos. Siguen siendo actores distinguidos en los procesos de transición a la democracia y pueden ser los principales garantes de la consolidación de la misma. Y, hasta ahora, en las democracias modernas han sido indispensables, aun cuando en fechas recientes se haya planteado su obsolescencia, su necesaria actualización e incluso sustitución por otras entidades sociales representativas ante las problemáticas sociales, económicas y ambientales a nivel mundial, anteriormente desconocidas. Y sumándose a todo ello, tal actualización y/o sustitución de los partidos políticos se hace cada vez más urgente y necesaria por los desafíos energéticos y tecnológicos que debe afrontar nuestra actual civilización durante el siglo XXI. 46


Además de destacar la importancia de los partidos y los sistemas de partidos para la democracia, hay que señalar sus evidentes deficiencias y proponer, en términos generales, las vías para poder superarlas, que siempre deben tener en cuenta la historia y las condiciones de cada país. Estas vías son dos: el consenso interno y la capacidad de adaptación a los cambios externos que imponen las sociedades modernas. Si los partidos fuesen capaces de desarrollar ambas y evolucionaran en la dirección que demanda la sociedad local sin perder de vista las perentorias necesidades de la sociedad global, entonces se robustecerían y con ellos la vida democrática (más bien “pueblocrática” tal y como veremos más adelante) en su conjunto. Si, por el contrario, no son sensibles a los cambios externos y no profundizan en la toma de decisiones por consenso en su vida interna, probablemente serán sustituidos por influir negativamente en el tejido social e institucional. Hasta ahora, los partidos han permitido que se expresen tanto los intereses nacionales como los particulares pero, al existir en pluralidad, impiden por lo general que los intereses particulares dominen por entero a los nacionales. Su función es por tanto ambigua, incompleta y poco eficaz, pero al no haberse encontrado o aplicado otras alternativas, han sido hasta ahora indispensables en una sociedad plural en la que los distintos grupos e intereses requieren de participación y representación.

FACCIONES, PARTIDOS, MOVIMIENTOS SOCIALES

GRUPOS

DE

INTERÉS

Y

Facciones y partidos En el término facción predomina el sentido peyorativo. La palabra deriva del verbo latino facere (hacer, actuar). La palabra factio definió inicialmente al grupo político dedicado a un facere perturbador y nocivo, mediante "actos siniestros". El término partido deriva también del latín, del verbo partire, que significa dividir; sin embargo, no entró en el vocabulario de la política sino hasta el siglo XVII. La palabra partido tuvo, casi desde su ingreso al lenguaje político, una connotación más suave y menos peyorativa que facción, aunque autores como David Hume utilizaron indistintamente 47


ambos términos. Para Hume, los partidos o las facciones subvierten el gobierno, hacen impotentes las leyes y suscitan la más fiera animosidad entre los hombres de una misma nación, que por el contrario debieran prestarse asistencia y protección mutuas. La distinción entre partido y facción se establece con Bolingbroke (1678-1751), y con mayor claridad con Edmund Burke (1729-1797). Para el primero, los partidos buscan el cumplimiento de unos principios y proyectos que beneficien al pueblo y al propio partido, mientras que en una facción lo que más importa son los intereses personales de sus miembros. Burke, por su parte, define el partido como un conjunto de hombres unidos para promover, mediante su labor conjunta, el interés nacional sobre la base de algún principio particular acerca del cual todos están de acuerdo; al igual que Bolingbroke, distingue el partido de la facción al considerarlo como una organización con fines superiores a los puros intereses mezquinos por obtener poder y emolumentos. Sin embargo, a pesar de la importante defensa de Burke, a los partidos se les siguió viendo durante mucho tiempo con desconfianza. Los revolucionarios franceses los rechazaron apoyados en la incompatibilidad de los partidos con la teoría rousseauniana de la voluntad general. En Estados Unidos, los padres fundadores como Madison o el propio Washington condenaron a los partidos por considerarlos facciones. No fue sino hasta bien entrado el siglo XIX cuando los partidos empezaron a ser aceptados socialmente. Y sólo fue después de la Segunda Guerra Mundial, tras grandes debates teóricos y políticos, cuando comenzó su proceso de constitucionalización en el mundo entero. Grupos de interés La gran polémica sobre los partidos en los siglos XVII, XVIII y XIX tuvo lugar para determinar si éstos debían ser considerados como facciones políticas; en el siglo XX, en cambio, dicha polémica giró sobre su equiparación con los grupos de interés. En 1912. H. Rehm señaló que los partidos políticos son grupos de interés encubiertos. Desde Max Weber existe la intención de distinguir entre ambas categorías. La distinción weberiana y las posteriores de corte sociológico dicen que los grupos de interés tienen la función de articular intereses y los partidos la de su consumación. Los partidos, 48


a diferencia de los grupos de interés y de otros grupos de presión, participan en las elecciones y pretenden conquistar cargos públicos. Una importante distinción entre ambos, insiste en la orientación competitiva de los partidos que los grupos de interés o de presión por sí solos no tienen. Además, los partidos tienen importantes cometidos en los Estados modernos: proponer programas e ideologías a los ciudadanos, articular y aglutinar intereses sociales con finalidades estrictamente políticas, movilizar y socializar a los ciudadanos y reclutar élites y líderes para formar gobiernos. Funciones éstas que sólo ellos pueden realizar. Movimientos sociales Los partidos se diferencian de las facciones y los grupos de interés o de presión, pero también de los movimientos sociales. Estos últimos son corrientes fundadas en un conjunto de valores compartidos para redefinir las formas de la acción social e influir en sus distintas formas de manifestación. Los movimientos sociales permanecen en la esfera de la sociedad civil reivindicando u oponiéndose a decisiones políticas; son organizaciones informales reivindicativas, en ocasiones radicales. Los partidos, en cambio, aun originándose en la sociedad civil, actúan fundamentalmente en la esfera política a través de una organización formal y con la intención de llegar al poder a través de la competencia política y las elecciones. Los movimientos sociales, al institucionalizarse, pueden llegar a ser partidos políticos si se organizan formalmente, adoptan una estructura y participan en las contiendas electorales. Los valores predominantes de los movimientos sociales son la autonomía, la identidad, la descentralización, el autogobierno y la independencia, en oposición a lo que algunos consideran que existe en los partidos: manipulación, control, dependencia, burocratización y regulación. El modo de actuar de los movimientos sociales puede clasificarse en interno y externo. El interno se caracteriza por su informalidad, su discontinuidad y su propensión a los contextos igualitarios. Por lo que se refiere al modo de actuar externo, la táctica de los movimientos son las manifestaciones y otras formas de presencia 49


física y/o virtual. Recurren, generalmente, a estrategias de protesta para movilizar a la opinión pública y atraer su atención con métodos no convencionales aunque legales. Las tácticas y las reivindicaciones de la protesta indican que el grupo de actores movilizado se concibe a sí mismo como una alianza de intereses, a menudo monotemática, que deja un amplio espacio para una gran diversidad de creencias entre sus integrantes. Además, los movimientos sociales rechazan en general su identificación con el código político establecido (izquierda - derecha, liberalismo - conservadurismo, demócratas republicanos), así como los códigos socioeconómicos (clase obrera, clase media, pobres, ricos, etc.), y prefieren utilizar nuevos códigos provenientes de los planteamientos del movimiento.

PUEBLOCRACIA EN LUGAR DE DEMOCRACIA La palabra Pueblocracia junto a su significado me llegó a través de unos correos electrónicos enviados por el colectivo Queda la Palabra con motivo de la organización de la huelga mundial de trabajo y consumo del 21 de diciembre de 2012. En ellos, Jesús Hidalgo (a quién nombro en la introducción de este libro) como portavoz/vocero de la Asamblea del Pueblo para la Huelga Mundial, explica muy claramente el porqué es tan necesario crear un nuevo término que defina sin lugar a confusión cómo se debe desarrollar la vida política de la sociedad para el logro de una verdadera equidad, libertad y justicia social. De manera sintetizada Jesús explica lo siguiente: Pueblocracia significa el Poder del Pueblo, en oposición a democracia que en realidad significa el poder de lo material, del dinero, o lo que es lo mismo, el poder de quienes ostentan el poder económico y financiero. En la democracia, decide el poder de las mayorías que se opone al de las minorías, beneficiándose principalmente de ello un reducido número de “representantes” de esas mayorías. Sin embargo, en la Pueblocracia no se excluyen a las minorías sino que se las integra en todas las toma de decisiones que afecten a los intereses del pueblo, convirtiéndose las minorías en importantes protagonistas decisorios sobre el resultado final de cualquier decisión política a nivel de estado, municipio, mesa de negociación o asamblea popular. Se trata más bien de crear un nuevo paradigma 50


que reafirme con claridad quiénes deben ostentar el poder político y cómo debe administrarse de manera justa y equitativa para beneficio de tod@s sin excepción. El término “democracia” proviene de la antigua Grecia y fue acuñado en Atenas en el siglo V a.C. a partir de los vocablos “demos” (pueblo) y “kratos o kratia” (fuerza o poder). Sin embargo, la etimología de la palabra “demo-cracia” (demos-kratia) es mucho más compleja, pues “demos” proviene de la fusión de los neologismos “demiurgi” y “geomoros” y es aquí donde se esconde el oscuro y viejo paradigma: DEMOS = Demiurgo y KRATIA = Gobierno, es decir, el Gobierno del Demiurgo. A través de internet, en Wikipedia, podemos encontrar lo siguiente: “El concepto platónico del demiurgo es retomado por el gnosticismo. Lo que en el platonismo era imperfección, en el gnosticismo se transforma en maldad. El Universo era para los gnósticos una gradación, desde lo más sutil (Dios) hasta lo más bajo (la materia). Así el demiurgo como creador y ordenador del mundo material, se convierte en encarnación del mal, aprisionando a los hombres y encadenándolos a las pasiones materiales.” Según lo anterior, Demiurgo es la representación del mal y como tal su poder no es divino sino secular. Por tanto, la demo-cracia o Gobierno del Demiurgo, podría definirse también como el “poder del mal” o la “fuerza del demonio”. Visto lo anterior, si nos vamos a los orígenes de la democracia en la ciudad de Atenas en la antigua Grecia, veremos que pese a basarse en una igualdad de hombres de estado, nada tenía que ver con la clase de igualdad que impera en los tiempos presentes pues toleraba la posesión de esclavos, vetaba a las mujeres en la mayoría de actividades sociales y no concedía derechos de ciudadanía a los extranjeros. Paradójicamente, la democracia ateniense en la actualidad no sería considerada una democracia sino una forma de “fascismo”. Aristóteles ya advirtió de su iniquidad y hasta Platón, quien la defendió en un principio, pronto la repudió y alentó retornar al espíritu aristócrata. Actualmente podemos observar que los llamados estados “democráticos” occidentales tratan de instaurar la democracia por la fuerza en aquellos países con regímenes totalitarios que se resisten a ella, ya sea mediante invasiones militares o por embargos económicos que llegan a impedir el acceso de la población a los 51


productos de primera necesidad. La democracia permite formas de gobierno que no rinde honor al maravilloso credo que predica, sino que más bien permite ejercer la política inversa de los verdaderos controladores de la democracia a nivel mundial: una reducida y poderosa élite, con intereses oscuros y egoístas, muy presente en la cúspide de la banca internacional y en la mayoría de las compañías transnacionales. También podemos ver que la democracia, sobre todo en esta etapa de capitalismo salvaje, ha sumergido a la mayoría de países democráticos del mundo en la esclavitud económica, en la desigualdad social, en el pensamiento único, en el aumento de la corrupción política y de la delincuencia, en la discriminación de las minorías, en la dictadura del libre mercado, en el paraíso de la usura, en la nulidad espiritual,… todo ello con tendencia a instaurar finalmente un Nuevo Orden Mundial donde funcionaría una especie de democracia-monárquico-dictatorial: democracia porque, como hasta ahora, cada cierto tiempo se elegirán mediante comicios electorales a los “representantes” del pueblo; monárquica porque siempre se presentarán para ser elegidos los mismos que están en el poder y sus descendientes; y dictatorial porque una vez elegidos gobernarán como les venga en gana. Por tanto, en la gran mayoría de países “democráticos” del mundo, sería más apropiado usar en lugar de la palabra democracia los términos: partidocracia (donde priman principalmente los intereses de los partidos políticos), plutocracia (el gobierno de los que ostentan las mayores riquezas) u oligocracia (el gobierno de los oligarcas, es decir de quienes ostentan el poder económico). Sin embargo la Pueblocracia, tal y como la concibe Jesús Hidalgo y sus compañer@s de la Asamblea del Pueblo, permitiría que todos los ciudadanos pudiéramos organizarnos mediante asambleas horizontales donde la toma de decisiones siempre se harían a través del consenso. Nunca se excluirían a las minorías y siempre se tendrían en cuenta sus opiniones. Estas particularidades tan importantes de la Pueblocracia las he tenido muy en cuenta en la contrucción de los capítulos siguientes, donde también incido en la necesaria vocación de servicio a la humanidad de mujeres y hombres de consciencia que deseen temporalmente representar al pueblo en las necesarias tareas de coordinación y administración, más que de gobierno, mientras dure su mandato. 52


UNIONES CONSCIENCIALES POLÍTICOS

EN

LUGAR

DE

PARTIDOS

La ciencia política ha recogido distintas tipologías de los partidos. Es célebre la clasificación de Duverger, que distingue entre sistemas de partido único, bipartidistas y multipartidistas. Este autor considera que los tipos de sistemas de partidos determinan el sistema político; así, el sistema de partido único correspondería al Estado totalitario o autoritario. Sin embargo, la clasificación de Duverger no corresponde, en ocasiones, con la realidad del sistema político. Por ejemplo, la República Popular China es un “estado democrático pluripartidista”, siendo el Partido Comunista de China, fundado en 1921, el único partido gobernante desde 1949, aunque coexista actualmente con otros ocho partidos democráticos no comunistas. Los partidos democráticos de China no son partidos que estén en la oposición o fuera del poder, puesto que colaboran con el Partido Comunista Chino en una relación de coexistencia duradera, supervisión mutua, trato recíproco e íntima compañía, tal y como se puede leer al consultar por internet acerca de estos partidos. No obstante lo anterior, hay que reconocer que en los inicios del siglo XXI, las diferentes tipologías de partidos políticos dominantes en los diferentes sistemas democráticos actuales están mayoritariamente en entredicho. La actual crisis de civilización que padece la humanidad, nos avisa que ya ha llegado el momento de comenzar la acometida de importantes cambios en los sistemas de representación del pueblo (la Pueblocracia) y de los gobiernos a todos los niveles (los Gobiernos de Consciencia), para salvaguardar el futuro común de los seres humanos y de la vida sobre la Tierra. Es por ello que se hace cada vez más necesario iniciar profundos procesos de transformación política dentro de cada uno de los países el mundo, así como entre ellos. Dada la grave situación geopolítica actual, habría que valorar de manera urgente la viabilidad de avanzar hacia un nuevo sistema de representación popular (la Pueblocracia) basado en una nueva forma de hacer política y de gobernar: la Política Glocal y los Gobiernos de Consciencia. El principal instrumento vertebrador de esta nueva forma de hacer política dentro de la Pueblocracia emergente, sería el de las Uniones Conscienciales en lugar de los partidos políticos. Ya es hora de abrir los ojos y darnos cuenta de que la división, la 53


oposición y la confrontación de las fuerzas políticas, beneficia principalmente a otros intereses, distintos a los del pueblo. Todos conocemos la famosa sentencia que dice “divide y vencerás”. Pero también conocemos otra que dice “la unión hace la fuerza”. De esto trata la Política Glocal, de establecer unas nuevas reglas de juego dentro de la arena política y favorecer de este modo la sustitución de los actuales partidos políticos por las Uniones Conscienciales, donde hombres y mujeres de consciencia se unen, convirtiéndose en Servidores/as del Pueblo y en Precursores/as de la Vida. Los miembros de una Unión Consciencial lo serán por un gran llamado interno que les empuja hacia el Servicio a la Humanidad. La principal diferencia entre un partido político y una Unión Consciencial, a mi modo de entender, es que en el primero priman sobre todo los intereses del partido más que los del pueblo, mientras que en el segundo priman únicamente los intereses del pueblo debido principalmente a que la Unión Consciencial nunca tendrá pretensión de perpetuarse ya que, desde su origen, se conocerá cuál será su momento de disolución una vez haya cumplido su función. Un lema que podría regir en todas las Uniones Conscienciales que se vayan creando podría ser: “SERVIREMOS A LOS DEMÁS ANTES DE SERVIRNOS, ENTENDIENDO QUE SI TODOS DAMOS ANTES DE RECIBIR, FINALMENTE TODOS QUEDAREMOS SERVIDOS”

La Política Glocal, por tanto, funcionaría dentro de un Sistema Pueblocrático Glocal donde tanto a nivel local al principio, como estatal e incluso planetario más tarde, los habitantes de cualquier parte del mundo, podrían elegir a sus gobernantes a través de un Nuevo Esquema de Sufragio Universal, mediante elecciones libres y directas de los candidatos que se presenten a través de una Unión Consciencial. De entre las múltiples opciones de Uniones Conscienciales que presenten su candidatura junto a su programa de gobierno, solo gobernaría una, la más votada. En este nuevo sistema, la Unión Consciencial elegida gobernaría por un período máximo de ocho años a nivel local y estatal (dos legislaturas), y de 13 años a nivel planetario, sin posibilidad de reelección. Tras ese tiempo de gobierno, las Uniones Conscienciales se disolverán y todos sus miembros cesarán en sus funciones. Sin embargo, dichos miembros, 54


exgobernadores-legisladores salientes, pasarían a ser unos valiosos colaboradores de sus sucesores, haciéndose más fácil de esta manera los delicados periodos de transición post-electoral y enriqueciéndose los nuevos gobernadores-legisladores de las experiencias de sus antecesores. No obstante lo anterior, el pueblo siempre tendría mecanismos eficaces (a través de la Plataforma Consciencial desde donde nació la Unión Consciencial, o bien, a través de páginas de internet que permitan usar la firma electrónica, o incluso, mediante la recogida de firmas para la celebración de un referéndum o consulta popular) para provocar la rápida destitución de cualquier representante del pueblo, e incluso de la Unión Consciencial al completo en el caso de que estos demostraran una clara incompetencia e ineficacia en el ejercicio de sus funciones. La Plataforma Consciencial (PC) de un pueblo o ciudad se creará con el asentimiento de todas las mujeres y hombres de consciencia que acepten participar en la creación de una Unión Consciencial representativa que aspire a Gobernar en su localidad durante un tiempo máximo de ocho años. La creación de una PC representativa de una población requerirá más o menos tiempo según el número de habitantes de dicha población y según el número de voluntarios que participen en tal creación. Dicho proceso sería tan fácil y divertido como salir periódicamente por las calles y barrios a informar sobre la creación de una PC Local con capacidad de generar posteriormente una Unión Consciencial que, con un programa de gobierno consensuado, aspirará a ganar las elecciones municipales. Todas las mujeres y hombres que acepten formar parte de la PC, firmarán la adhesión a la misma y facilitarán sus datos de contacto para estar puntualmente informad@s de todo el proceso constituyente de la Unión Consciencial. Cada miembro de la PC será al mismo tiempo elector como también elegible, de manera que en unas elecciones primarias serían elegidos todos los integrantes de la pretendida Unión Consciencial. En la PC sería conveniente que hubiera un porcentaje representativo de la población total, tanto en número como de sectores de la misma. También sería conveniente que en dicha PC se incorporen muchos de los integrantes de las diversas asociaciones, agrupaciones y movimientos éticos y espirituales de la localidad. De esta manera las personas de reconocida valía social, se convertirían en líderes naturales con 55


muchas posibilidades de ocupar los puestos vacantes de la Unión Consciencial en formación. Las Uniones Conscienciales, tanto en el origen de muchos de sus integrantes como en la elaboración y ejecución de sus programas de gobierno, tendrían una base ética y un techo espiritual que enriquecerían y, a la vez, limitarían eficazmente el ámbito y las maneras de actuación de los Servidores del Pueblo. De esta manera, se ejercería desde fuera una importante supervisión y control sobre los integrantes de las Uniones Conscienciales por parte de las asociaciones y movimientos éticos y espirituales de origen. Tales asociaciones y movimientos podrían notificar a la PC sobre aquél o aquellos Servidor/es del Pueblo que se hayan manifestado incompententes y desleales en sus funciones, para que se adopten las medidas oportunas que permitan la ejecución de las correcciones necesarias o la/s destitución/nes correspondiente/s, pudiéndose llegar incluso a la destitución de todos los miembros de la Unión Consciencial, si tal circunstancia fuera necesaria para beneficio del pueblo.

LA NUEVA ORGANIZACIÓN POLÍTICA La Organización Política Glocal que presento en esta obra, con funcionamiento en cinco niveles de coordinación y administración política más dos de gobierno ejecutivo y legislativo (local y estatal), empezaría a tener validez en cuanto se someta a debate, se acepte y se ponga en marcha aunque sea en un solo municipio del planeta. El municipio o municipios que se atrevan a dar el primer paso hacia la profunda transformación política, económica, social e institucional que requerirá la nueva Pueblocracia emergente, servirán de referencia a todos los que vengan a unirse a ellos más tarde. Tras los municipios, la Nueva Organización Política, podría implantarse en el nivel básico de las Comunidades Autosuficientes que se vayan formando en dichos municipios, pero también en los niveles superiores por orden y de manera escalonada, es decir, una vez que en la mayoría de municipios de una provincia se hubiese implantado el nuevo sistema de Organización Política Glocal, también se implantaría en dicha provincia. Y de esta misma manera, se seguiría implantando posteriormente en los siguientes niveles (Estado, Federación de Estados, Confederación de Estados y Planeta). Con 56


este Modelo Político Global Multilocal, lo que se pretende principalmente es la descentralización del poder ejecutivo-legislativo nacional e incluso continental, para transferirlo eficazmente y de manera progresiva hasta los gobiernos de ámbito territorial de menor tamaño. Por ejemplo, en una nación como España todo el poder ejecutivo-legislativo iría trasvasándose en primer lugar hacia todas sus Comunidades Autónomas (convirtiéndose éstas en Estados), transformándose España en una Federación de Estados. Luego, los Estados irían vaciándose de poder al transferirse progresivamente hacia los municipios y, finalmente, éstos se vaciarían de igual manera de todo su poder para cederlo finalmente a las Comunidades Autosuficienes y a cada uno de sus miembros, llegando entonces a desaparecer la institución del Estado que ya no tendría razón de ser. De esta manera, todos los ciudadanos podrían participar en la política local y acercarse más a sus representantes para dialogar y cooperar con ellos. Al cabo del tiempo, la política local terminaría ejerciendo mucha mayor influencia sobre las personas que integran las comunidades y los municipios que la propia política estatal o planetaria, quedando éstas relegadas a la mera coordinación y administración de los ámbitos territoriales de mayor tamaño. Por tanto, podríamos decir que la finalidad principal de cualquier clase de Gobierno de Consciencia es la de aprender a gobernar menos y a coordinar más. Como he nacido y vivo en España, voy a referirme en ocasiones a los esquemas de gobierno local y estatal que podrían funcionar dentro de la posible Federación Nacional Española con sus posibles 17 Estados, a sabiendas de que éstos esquemas podrían ser totalmente exportables a cualquier otra nación del mundo. En cuanto a Ceuta y Melilla, éstas serían devueltas a Marruecos al mismo tiempo que el Sahara Occidental conseguiría la plena libertad de sus gentes y la plena autonomía de su territorio. Asimismo, Gibraltar sería devuelta por los británicos al Estado de Andalucía. En nuestro planeta habría siete niveles de acción política, pero solo dos de gobierno ejecutivo-legislativo. En cuanto a la justicia, el más elevado poder judicial mundial estaría justo por debajo del nivel planetario, es decir, en el nivel Confederacional o NacionalContinental. Sin embargo a nivel planetario también existiría un Tribunal de Justicia Supremo meramente consultivo y de carácter moral, compuesto por mujeres y hombres íntegr@s y sabi@s, con 57


reconocida experiencia en el ámbito judicial continental. Para tener una visión más completa de todo lo que voy a exponer a continuación, voy a enumerar en primer lugar los siete niveles de la futurible organización política planetaria, en función al número de habitantes y al territorio, empezando por las Comunidades Autosuficientes (CA) y terminando por el planeta. Los datos que se exponen a continuación son meramente orientativos: NIVEL COMUNITARIO: Las Comunidades Autosuficientes son el ámbito más sagrado y, sin duda, el mejor lugar donde practicar y aprender las artes del Buen Gobierno Colectivo. Serían como grandes familias extendidas, conformadas por personas de gran afinidad ético-espiritual y de fluidas relaciones tanto internas como externas. Los integrantes de cada una de ellas podrían rondar entre las 1.300 y las 2.100 personas. NIVEL MUNICIPAL: Este sería el nivel donde nacerían los primeros Gobiernos Locales de Consciencia. Y en un futuro, no muy lejano, serán las vecinas Comunidades Autosuficientes de cualquier territorio las que, a modo de células (así como lo son las células de nuestro cuerpo respecto de nuestros órganos vitales), darán cuerpo a un Municipio. Pero actualmente serían los actuales municipios los que deberían orientarse hacia la Autosuficiencia Colectiva para tratar de conformar y al mismo tiempo permitir, con absoluta libertad, que sus ciudadanos se organicen, relacionen y produzcan de la manera más autosuficiente posible. Por indicar una cifra aproximada, podríamos hablar de municipios integrados por 10 a 15 Comunidades Autosuficientes cada uno, es decir, por unos 25.000 habitantes. NIVEL PROVINCIAL: Cada provincia estaría compuesta por unos 10-20 municipios y unos 400.000 habitantes en total. Sus funciones serían muy autónomas y específicas al servicio, principalmente, de los municipios que la integran, muy parecido a cómo funcionan actualmente las Diputaciones Provinciales. En este ámbito podría establecerse, entre otras competencias, el control y la gestión de los recursos naturales 58


del territorio provincial, así como la protección óptima de los espacios naturales y del medio ambiente. NIVEL ESTATAL: Este sería el nivel de los Gobiernos Estatales de Consciencia, constituyéndose cada Estado por unas 5-15 provincias y unos 4 millones de personas. Por analogía ascendente respecto a los Movimientos Municipales, aquí hablaríamos de órganos en lugar de células, es decir, los órganos (los Estados) pueden funcionar bien (con salud) si cuidan de que cada una de sus partes (los Municipios) se gobiernen bien a sí mismas. Por tanto, un Estado podría ser, por ejemplo, cualquier Comunidad Autónoma de más de cinco provincias de la España actual. NIVEL FEDERACIONAL O NACIONAL: Cada Federación de Estados o Nación podría estar compuesta por unos 10-20 Estados, siendo la Asamblea Federal Nacional su órgano superior de gobierno, cuya principal función será de apoyo a los Estados y de intermediación entre los Gobiernos Municipales y el Gobierno Planetario. Este nivel de influencia planetaria podría encargarse de la gestión y desarrollo de las energías limpias y renovables y, paralelamente, de la gestión y protección de determinados Parques Naturales. En número de personas, podríamos hablar de unos 50-100 millones de habitantes dentro de cada Federación-Nación. NIVEL CONFEDERACIONAL O NACIONAL-CONTINENTAL:

Cada Confederación de Estados o Nación Continental podría estar compuesta por unas 10-15 Federaciones o Naciones o, lo que es lo mismo, por unos 1.000 millones de habitantes dentro del territorio confederacional o continental. Por tanto, serían siete las Confederaciones de Estados que existirían en el planeta. Sus órganos de gobierno principales a nivel mundial estarían representados por las siete Asambleas Confederacionales Internacionales. Las principales funciones de las siete Naciones Continentales serían, por un lado, de intermediación entre los Gobiernos de los Estados y el Gobierno Planetario y, por otro, la administración de la Justicia mediante los siete Tribunales Supremos Continentales. 59


NIVEL PLANETARIO: En este nivel reside la principal responsabilidad sobre el conocimiento, el control y la coordinación de las partes del gran Cuerpo Planetario. Por analogía ascendente respecto a los gobiernos municipales y estatales, aquí estarían conformados los sistemas vitales del planeta en relación a las células y órganos que lo componen. Por tanto habría un Consejo Sistémico Planetario por cada sistema vital (por ejemplo: económico, informativo, educativo, tecnológico, …) y en el centro de ellos un único Consejo de Gobierno Planetario conformado por 21 personas de todo el mundo (sabios honorables de reconocido prestigio) que voluntariamente acepten guiar y representar a nuestro planeta Tierra. Sus funciones serían principalmente de asesoramiento y coordinación en materia de educación, distribución de la información, ética y espiritualidad. También en este nivel existiría un único Tribunal Supremo Planetario consultivo de carácter moral. Igualmente desde este nivel, en caso necesario, se tomarían todas las medidas necesarias para proteger al planeta de las interferencias cósmicas no beneficiosas para la Tierra y la Humanidad. En esta novedosa Organización Política Glocal, cada ocho años se elegirían, sin posibilidad de reelección, los gobernadores y legisladores de todos los Municipios y Estados del planeta. De la misma forma, cada trece años, se elegirían a los altos representantes de la esfera planetaria. Ahora explicaré en primer lugar, la visión que tengo sobre las dos formas de gobierno que están dentro de la esfera nacional, para luego terminar esbozando el nivel de asesoramiento y coordinación planetario. En el nivel municipal, de la Unión Consciencial ganadora en las elecciones locales, podrían salir elegidos 13 gobernadoreslegisladores (hay que tener en cuenta que estoy hablando sobre la hipótesis de municipios con una media de 20.000 a 30.000 habitantes), es decir, un alcalde y doce concejales, aunque en las asambleas plenarias municipales también estarían presentes, al menos, la misma cantidad de miembros procedentes de los Movimientos Éticos y Espirituales que conformaban a las Uniones Conscienciales más votadas. De esta manera, a las asambleas plenarias municipales asistirían al menos 26 miembros, además de 60


todos los ciudadanos que libremente quieran asistir con derecho a participar. No obstante, todos los acuerdos que se tomen se deberán asumir por consenso de todos los presentes, tarde lo que se tarde, teniéndose de esta manera siempre en cuenta la opinión y las discrepancias de las minorías. En el nivel estatal, de la Unión Consciencial elegida en los comicios estatales, saldrían 21 gobernadores (tres Jefes de Estado, de igual rango, y nueve parejas de ministros) más una cantidad representativa de diputados (p.ej: 1 diputado por cada 100.000 habitantes). Al igual que en las asambleas municipales, en todas las sesiones ordinarias y extraordinarias del congreso estarían presentes igualmente un número representativo de compañeros de los paternales y maternales Movimientos Éticos y Espirituales de origen. Aunque estos compañeros habrían podido pertenecer a las Uniones Conscienciales más votadas, a partir de que tomen posesión de sus nuevos cargos en el congreso volverán a representar a sus respectivos Movimientos de origen. Por ejemplo, en un Estado de cuatro millones de habitantes saldrían elegidos 40 diputados, incluidos los 21 gobernadores provenientes de la Unión Consciencial ganadora, siendo ésta la única Unión que quedaría en representación del gobierno estatal. Tras las elecciones, las demás Uniones se retirarían, dejando tras de sí a otros 40 de sus miembros como colaboradores y supervisores del nuevo gobierno y, como ya dije, representando cada uno de ellos a sus paternales y maternales Movimientos de origen, no existiendo de este modo “Uniones de la oposición” sino Movimientos Éticos y Espirituales que colaborarían con la Unión Política ganadora y controlarían el cumplimiento de su programa de gobierno. En el nivel planetario, cada trece años, también saldrían elegidos 21 honorables sabios (siete coordinadores planetarios y siete parejas de ministros) más un diputado por cada siete millones de habitantes (es decir, unos 1.000 diputados planetarios actualmente). Igualmente a los niveles de gobierno municipal y estatal, aquí también habría el mismo número de representantes de los Movimientos Éticos y Espirituales de origen que el de diputados planetarios, para ejercer su imprescindible labor de colaboración y supervisión. Cabe destacar que anualmente habría tan solo cuatro asambleas generales ordinarias, más las extraordinarias que fuesen necesarias, en la sede mundial, puesto que la mayoría del trabajo 61


de asesoramiento y coordinación se realizaría en las zonas continentales, es decir, los 21 sabios más los restantes 979 diputados planetarios, junto a los 1.000 representantes éticos y espirituales, se repartirían por las sedes centrales de las siete naciones continentales de la siguiente manera: un sabio, una pareja de ministros, un número representativo de diputados planetarios (según sea el número de habitantes de la confederación) y el correspondiente número de “miembros éticos y espirituales”, por cada nación continental. Asimismo, cada trece años la sede mundial de asesoramiento y coordinación iría rotando de una nación continental a otra en un orden predeterminado. No obstante, todo lo anterior, también se podría designar a un Estado del planeta, de manera estable y permanente, como la Capital Ético-Espiritual de la Matria Tierra. Para concretar, desde mi punto de vista y desde mis sentimientos actuales, cuáles podrían ser las siete naciones continentales, voy a nombrarlas para que podamos tener una idea inicial de cómo se podría subdividir el nivel de asesoramiento y coordinación planetario en siete grandes zonas de actuación: 1. Norteamérica y Groenlandia 2. Iberoamérica (España, Portugal, Andorra y Latinoamérica) 3. Europa (a excepción de España, Portugal y Andorra) 4. China 5. Resto de Asia 6. África 7. Oceanía y Antártida Según mencioné antes, el Poder Judicial sería totalmente independiente de los poderes ejecutivos-legislativos, estando la máxima autoridad judicial planetaria representada por los siete Tribunales Supremos Confederales (o Continentales) dirigidos por sus concejos judiciales continentales respectivos, con 21 jueces en cada uno de ellos. Tan solo existiría un Tribunal Supremo Planetario de carácter consultivo en relación, principalmente, a las tres Cartas Universales de la Tierra: La Carta de la Tierra, La Carta de los 62


Derechos Humanos y La Carta de las Comunidades Autosuficientes. Los jueces de estos ocho Tribunales Supremos serían elegidos cada 13 años, pudiendo darse aquí la reelección voluntaria de estos altos cargos, por sus especiales características, en determinados casos. En los Tribunales Supremos, el resto de cargos judiciales podrían ser en muchos casos vitalicios, debido principalmente a las altas cualidades vocacionales y formativas que requieren tales puestos de alta responsabilidad. No obstante, a nivel local la máxima autoridad judicial estará representada, en los propios municipios y en sus Comunidades Autosuficientes, por los Tribunales Éticos de Justicia que no se regirán por leyes sino por ética, procurándose siempre el mayor bien posible o el menor mal entre las partes implicadas. Por último, cada Municipio y cada Estado, para una mayor eficacia de gobierno, convendría que tuviesen su centro representativo (Ayuntamiento o Capital) en una ubicación geográficamente céntrica de manera estable. Sin embargo, como expliqué anteriormente, la Sede Mundial de asesoramiento y coordinación tendría una ubicación móvil cada 13 años, pasando de una Nación Continental a otra hasta completar un ciclo completo de 91 años. No obstante, la Capital de la Matria Tierra (de carácter Ético y Espiritual), sí que debería tener una ubicación estable y duradera en algún lugar de la geografía planetaria, de fácil acceso para todo el mundo, en cuanto a comunicaciones terrestres, marítimas o aéreas se refiere, y con un clima benigno durante todo el año. En dicha Capital podría establecerse, por ejemplo, de manera permanente, el Tribunal Supremo Planetario. En mi caso, me permito la licencia de imaginar que dicha Capital Mundial podría ser el futuro Estado de Andalucía, integrada en la Nación o Federación Española y, a su vez, dentro de la Confederación Iberoamericana.

UN NUEVO ESQUEMA DE SUFRAGIO UNIVERSAL Para que el Modelo Político Global Multilocal, que someramente acabo de describir, evolucione dentro de una Civilización Progresiva (Civilización que lleve a toda la Humanidad por los mejores caminos posibles para su desarrollo y evolución), es necesario que los representantes políticos municipales, estatales y planetarios sean elegidos de manera cualificada mediante el Sistema de Votos 63


Múltiples. Los referéndums y consultas populares, por motivos de vital importancia para la sociedad, también serían resueltos mediante el Sufragio Cualificado o de Votos Múltiples. Para que una Civilización no involucione, considero que el disfrute del voto solo debería estar en manos de personas cualificadas con mayor o menor valor según su grado de cualificación. Dicho grado se podría medir y cuantificar por un Tribunal Electoral Estatal. Posteriormente, en la superior instancia del Tribunal Electoral Central, a nivel nacional, sería donde se aprobaría y asignaría a cada persona el número de votos que por méritos propios le corresponda. Asimismo se podría suspender o disminuir la capacidad de voto de cualquier persona deficiente, ociosa, indiferente o delincuente. Este sistema evitaría el predominio del voto mediocre (o voto ignorante), que probablemente conllevaría unos resultados electorales perjudiciales para el conjunto de la sociedad. La capacidad de voto no debería ser la misma para todos los miembros de la sociedad, sobre todo si en ésta destaca un amplio sector de personas poco cualificadas (analfabetas, deficientes, ociosas, indiferentes y delincuentes) e ignorantes de los asuntos políticos, de la administración y del gobierno. Con este sistema, que voy a desarrollar a continuación, también se motivaría sobremanera a todas las personas con capacidad de voto para que participen en todos los comicios electorales, referéndums y consultas populares. Básicamente, el Sufragio Cualificado permitiría que cualquier persona cualificada pudiese participar con un número de votos inferior, igual o superior a uno. Cualquier votante podría ejercer su derecho al voto con un valor que oscilaría entre 0,5 y siete votos, en función a ciertos parámetros personales fácilmente medibles y cuantificables. El parámetro básico de la edad, permitiría votar entre 0,5 y dos votos teniéndose en cuenta únicamente la sabiduría y experiencia acumulada de cualquier ser humano conforme va avanzando en edad (generalmente, la madurez intelectual y emocional se va logrando conforme se alarga la vida de cualquier persona). Asimismo, a los efectos del voto y quizás también para otros efectos, la mayoría de edad podría situarse en el cumplimiento de los 21 años. Los posibles cinco votos adicionales que podrían añadirse a los de la edad, se obtendrían en función de los méritos y logros personales reconocidos socialmente y aprobados oficialmente. 64


Por tanto, el Sufragio de Votos Múltiples, que estaría respaldado por los mencionados Tribunales Electorales, incentivaría a cada persona en el desarrollo de sus capacidades personales, estimulándola a cultivarse intelectualmente, a aprender autodisciplina, a trabajar el autoconocimiento y a servir a los demás. Esto sería así, porque además del derecho al voto múltiple, las personas que tuviesen un multivoto elevado, socialmente estarían muy bien consideradas a la hora de encontrar empleo o para obtener cualesquiera otras ventajas sociales. No obstante, para evitar una competencia poco saludable en el logro del multivoto personal, se premiarían principalmente los logros personales que asimismo beneficien a otros, como por ejemplo, en el caso del padre o madre que deja de trabajar para cuidar de un hijo menor de tres años o mayor discapacitado. Este esquema de Sufragio Cualificado se aplicaría en las elecciones gubernamentales municipales y estatales cada 4 u 8 años y del planeta cada trece años; también en los referéndums y consultas populares que se convoquen desde los Gobiernos de Consciencia municipales, estatales o planetario, o bien porque se soliciten por petición popular mayoritaria para ciertas decisiones de vital importancia para el conjunto de la sociedad. Fuera de estos supuestos, el resto de elecciones o votaciones (por ejemplo: en las comunidades orientadas hacia la autosuficiencia dentro de los Municipios) serían de voto unitario, es decir, por cada persona mayor de veintiún años, un voto. No obstante, se hará todo lo posible e “imposible” para que todas las tomas de decisiones en cualquier consejo de gobierno o mesa de negociación colectiva, dentro de cualquiera de los siete niveles de la organización política planetaria, se adopten por consenso. Voy a describir a continuación, como ejemplo, un baremo de puntuación para la asignación y acumulación de votos en beneficio de cualquier persona cualificada mayor de 18 años: • 0,5 votos al cumplimiento de los 18 años de edad. • 1 voto al cumplimiento de la mayoría de edad, es decir, a los 21 años. • 1,5 votos al cumplimiento de los 50 años. • 2 votos al cumplimiento de los 80 años. • 0,5 votos para madres con uno o dos hijos. 65


• 0,5 votos para padres y madres que no trabajen profesionalmente durante 6 años por cuidado de hijos menores de 3 años y/o hijos mayores discapacitados. • 0,5 votos para quién deje de trabajar 6 años para dedicarse al cuidado de cualquier familiar (excepto hijos) o allegado que necesite ayuda de tercera persona. • 0,5 votos para quienes deseen colaborar pagando voluntariamente el doble de impuestos durante 8 años. • 0,5 votos para los que voluntariamente presten servicios humanitarios o de preservación de la naturaleza durante 10 años en su Estado de residencia. • 0,5 votos para los voluntarios que trabajen en labores humanitarias o de preservación de la vida natural fuera de su Estado durante al menos 7 años. • 0,5 votos para las personas que habiendo sido privadas de libertad (obligadas a trabajos sociales y a formación para la reinserción), y que una vez hayan cumplido satisfactoriamente su condena, hayan continuado voluntariamente vinculadas a la prisión por tres años más, en régimen de libertad condicional, para mejorar su formación cívica y capacitación profesional y/o ayudar en la formación de otros presos (téngase en cuenta que durante la condena obligatoria los presos estarían suspendidos en su derecho al voto). • 0,5 votos para quienes tras haber superado los estudios en la Escuela Superior de Administración y Gobierno o en la Universidad Judicial, presten voluntariamente sus servicios a cualquier Administración Pública o Judicial al menos durante tres años en la modalidad de aprendizaje en prácticas. • 0,5 votos para los gobernadores municipales y estatales que hayan prestado 8 años de servicios y un voto para los asesores-coordinadores planetarios que finalicen sus 13 años de servicios. • 0,5 votos para quienes voten sin interrupción en todas las elecciones y referéndums que se celebren durante 20 años seguidos. • 0,5 votos para quienes hayan logrado tres títulos universitarios. • 0,5 votos para quienes dominen 5 idiomas hablados y escritos. • Y cualesquiera otros méritos dignos de honor para incrementar el multivoto personal. 66


Como he dicho anteriormente, la máxima baremación posible es de 7 votos por persona, teniéndose en cuenta que no se pueden superar 5 votos por méritos distintos a la edad. Esto quiere decir que alguien menor de 50 años no podrá sumar más de 6 votos y que únicamente los mayores de 80 años tendrán opción de votar con el máximo de 7 votos. Desde mi punto de vista, entiendo que la acumulación de edad en una persona equivale, en la gran mayoría de los casos, a mayor sabiduría. Por este motivo, creo que una Civilización Progresiva debe ser dirigida por personas sabias y saludables, que han sabido cultivar su salud física así como su vida espiritual, logrando una merecida longevidad y demostrando su valía personal en su vida familiar, profesional y comunitaria. Asimismo, el voto cualificado de nuestros sabios mayores y su participación activa en los distintos niveles de gobierno ejecutivo-legislativo y del poder judicial, garantizarán que la Humanidad y la Tierra tengan aseguradas su porvenir. Más aún si esa sabiduría la encabezan las mujeres, quienes además de vivir por lo general algunos años más que los hombres, también han podido incrementar su multivoto personal al haber satisfecho su instinto maternal con solo uno o dos hijos (único privilegio del que no podría disfrutar el hombre), cooperando de esta manera en la estabilización de la población mundial. Si además se cumpliera lo que propongo en el capítulo del “Estado Posibilitador Matriarcal” en relación al gobierno mayoritario de mujeres cualificadas, la Paz Mundial definitiva se podría alcanzar en un breve período de tiempo. Si predominara el instinto maternal en los gobiernos de todo el mundo, las guerras nunca más se verían como una posible solución. Es más, la sensibilidad de la mujer hacia la Madre Tierra y hacia sus hijos, los seres humanos, posibilitaría que en poco tiempo todas las personas necesitadas lograsen un hogar digno donde vivir además de suficiente alimento, agua y abrigo, dotándose simultáneamente a sus respectivos gobiernos de los medios necesarios para el acceso a la educación de tod@s ell@s, orientándoles hacia la autosuficiencia colectiva y enseñándoles, si fuese necesario, la adecuada gestión de sus propios recursos. Asimismo, se podría tutelar o asesorar, en base a criterios de solidaridad internacional, a los Estados más subdesarrollados para que se integren fácilmente en el nuevo Modelo Global Multilocal. 67


Además, la intervención directa de las mujeres, junto a los hombres, en los principales puestos de gobierno en todo el mundo, posibilitaría también en relativamente poco tiempo una eficaz protección de la naturaleza así como la recuperación de sus recursos y de las especies en peligro de extinción. Por tanto, la sociedad matriarcal que vislumbro y deseo para la Nueva Era es tremendamente prometedora, teniendo en cuenta que la mujer y el hombre trabajarán juntos en la misma dirección y aprenderán a convivir por fin, a pesar de las diferencias (o en virtud de ellas), de forma pacífica y armoniosa entre ellos. Por último, copio un fragmento de texto del Movimiento La Voz de la Consciencia acerca de los referéndums y las consultas populares: “No podemos continuar con el actual modelo político porque está agotado. Muy pocos son los que creen que el gobierno les representa y sucede lo mismo con los partidos políticos. En La Voz de la Consciencia apoyamos los referéndums o consultas populares para los asuntos importantes y, a este efecto, como pueblo debemos responder masivamente a esas consultas cuando se convoquen porque ahí está nuestro poder y el autogobierno real. Porque ése es el camino para conseguir que los dirigentes y los políticos se acerquen a la calle, estén en contacto con el pueblo y no se separen de él. Porque mediante las consultas obligamos al Poder a tenernos más en cuenta. Porque mediante las consultas haremos que el perfil del político cambie desde el actual demagogo bienintencionado -o no-, hasta hombres y mujeres de honor, libres y no dominados por partidismos. Porque mediante las consultas podemos orientar nuestros pasos y hacer del país lo que nosotros queramos en vez de aquello que quieran los políticos. Y porque mediante las consultas podemos conseguir algo de vital importancia como sociedad: superar los enfrentamientos que tanto nos impiden alzar el vuelo.”

LAS MONEDAS LOCALES Y LA MONEDA MUNDIAL Para lograr una economía más solidaria, más estable y más justa, voy a plantear de manera muy escueta la posibilidad de que coexistan siempre dos clases de monedas de curso legal en cualquier lugar del planeta. Pero antes voy a replantear el 68


funcionamiento de tres instituciones muy poderosas, cuya gestión actualmente está al servicio de las élites financieras y empresariales del planeta: el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y la Organización Mundial del Comercio. En primer lugar, el Banco Mundial podría convertirse en el Banco Central Mundial (BCM); sería el coordinador de los siete Bancos Centrales Continentales tal y como explico un poco más adelante. La OMC pasaría a ser la OMAC (Organización Mundial para la Autosuficiencia Comunitaria), es decir, un organismo al servicio de los Estados más pobres y menos desarrollados; su normativa favorecería en primer lugar a las naciones continentales o federaciones de Estados (naciones) más desfavorecidas, restringiendo el flujo de materias primas desde los países pobres hacia los países desarrollados y favoreciendo la autosuficiencia de todos los Estados del planeta. Para esto último, la OMAC facilitaría a cualquier Estado del mundo que lo solicite, los conocimientos y los medios necesarios para acceder a las tecnologías de la autosuficiencia. Y el FMI se transformaría en el Fondo Solidario Internacional (FSI), cuyas principales funciones serían: 1) La de exonerar la deuda de las naciones y Estados más pobres. 2) La de custodiar la riqueza obtenida tras la supresión de los paraísos fiscales del planeta. 3) La recaudación de impuestos a la banca internacional y a las empresas multinacionales por todas sus transacciones económicas a nivel internacional. Y 4) Redistribución de la riqueza y de los fondos obtenidos según lo previsto en los dos puntos anteriores, en beneficio de los Estados más necesitados, hasta equilibrarlos con la mayoría de los Estados de su nación continental, o bien en beneficio de las naciones continentales más desfavorecidas. En cuanto a las dos monedas que siempre podrían coexistir en cualquier lugar del planeta, voy a dar unas simples pinceladas sobre lo que intuyo que en líneas generales puede realizarse. Por un lado, tal y como ocurre ahora, estarían las monedas nacionales o continentales (como el euro para una parte de Europa) y por otro, las monedas locales dentro de los Municipios. Si tomamos como ejemplo las siete naciones continentales que he enumerado anteriormente, éstas podrían crear sus propias monedas continentales para extenderlas por todos sus Estados, una vez se hayan cumplido ciertos requisitos mínimos en cada uno de ellos para la exitosa implantación de la moneda continental. De hecho, la solidaridad y la cooperación entre las naciones y Estados de una 69


misma nación continental, unido a las ayudas del Fondo Solidario Internacional, lograrían que tarde o temprano los 200 a 300 Estados integrantes de una nación continental pudieran funcionar con una sola moneda continental. En una fase posterior, cuando las siete naciones continentales hubiesen conseguido instaurar en todos sus Estados miembros la moneda continental, podría asumirse la unidad monetaria mundial, contando asimismo con la ayuda del Fondo Solidario Internacional. En las fases de implantación de las monedas continentales coordinarían dicha tarea los Bancos Centrales Continentales. Finalmente, sería el Banco Central Mundial quién asumiría la responsabilidad de los siete Bancos Centrales Continentales en el momento que se logre implantar la moneda mundial en todos los Estados del planeta. Eso sí, en todas las fases anteriores (desde la evolución de las monedas nacionales actuales hasta el logro de la moneda mundial) y de manera simultánea, podrían funcionar en todos los Municipios del mundo que así lo decidan, las monedas locales y los Bancos Locales como facilitadores y reguladores de sus economías locales. Si cada Municipio crea su propio Banco Local para que los ciudadanos puedan cambiar las monedas nacionales, continentales o la moneda mundial por otras con validez exclusivamente dentro de la localidad, favorecerían enormemente a sus economías locales, máxime si se combinara con los beneficios de otras economías alternativas como, por ejemplo, los bancos del tiempo, los mercados de trueque y las gratiferias. Téngase en cuenta que todos los pequeños comercios, los productores locales, los artesanos y resto de profesionales que ejerzan su actividad dentro del área de influencia de una moneda local, favorecerán a sus clientes con algún descuento en los precios o cualquier otra ventaja para incentivar el uso de la moneda local. Y aunque no hubiese ventajas económicas o de otra índole, muchos ciudadanos comprometidos y conscientes de las ventajas de apoyar a las economías locales, cambiarían gustosamente sus monedas para favorecer el desarrollo local y por tanto, la sostenibilidad global. Las grandes superficies comerciales de empresas multinacionales, los grandes supermercados y las franquicias nacionales e internacionales, no podrían beneficiarse del uso de la moneda local. Asimismo, los Bancos Locales se considerarán entes públicos al servicio de la comunidad local, 70


principalmente para el cambio de monedas, sin que pueda haber en ningún caso ánimo especulativo; ni siquiera en los casos en los que concedan préstamos y siempre en moneda local. Como todos sabemos, los pequeños comercios son especialmente valiosos para las economías locales, pues son el punto habitual de venta para muchas de las pequeñas empresas locales: productores de alimentos, artesanos, servicios de reparación, etc. Al igual que ocurre en los pequeños huertos en relación a las grandes superficies cultivables, los pequeños comercios tienden a emplear a más personas en relación a los grandes comercios. Por eso no podemos creer a los responsables de las cadenas de supermercados cuando dicen que son ellos los que "crean" empleos: es difícil que sea así desde el momento en que están forzando a que los comercios minoristas tengan que cerrar. Esta afirmación no pasa el examen de "ética empresarial" puesto que la reducción de costo, sobre todo de salarios, es crucial en las cadenas de supermercados. Perder los pequeños comercios locales es nefasto para sus dueños y para sus trabajadores, pero también lo es para los proveedores locales y para todos nosotros, ya que perdemos la posibilidad de consumir en ellos. Por otro lado, los comercios locales mantienen la salud de la comunidad. El paseo diario hasta la tienda puede ser la única actividad de tipo social de los ancianos que viven solos o de las personas con ingresos limitados y sin coche. Pero puede serlo incluso para aquellos que pueden permitirse ir a comprar más lejos, porque es en la tienda del pueblo, en el pequeño supermercado, en la frutería, panadería, pescadería, droguería, ferretería…, donde las personas de la comunidad local se encuentran y relacionan. Según algunos estudios comparativos realizados a este respecto, aquí tienes un ejemplo de la importancia del consumo local: En un hipermercado el 80% del dinero gastado se marcha de la economía local, beneficiándose ésta sólo del 20% restante en sueldos e impuestos locales; por el contrario, si el consumo se realiza directamente a productores locales, en pequeños comercios o en cooperativas locales con proveedores locales, entonces el 80% del dinero gastado permanecerá en la economía local y se iría sólo el 20%.

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LA EDUCACIÓN PARA LA UNIDAD MUNDIAL LA EDUCACIÓN PARA LA CIUDADANÍA MUNDIAL En la educación del presente se está empezando a educar a los niños y a los jóvenes en la interioridad, es decir, a conocer la dimensión interior que les permite lograr el verdadero autoconocimiento. Cada vez son más los centros educativos y padres que apuestan por una educación holística en la que se integran y desarrollan simultáneamente la inteligencia operativa, la inteligencia emocional y la inteligencia espiritual. Pero ¿cómo favorecer en los niños el acceso a la interioridad o el descubrimiento de su dimensión espiritual? Pues de distintas formas, a través de diversas “herramientas”, para que los más jóvenes puedan empezar a experimentar la dimensión profunda de la realidad, comenzando a vivir desde ella y comprobando que es “desde dentro” como se operan los cambios eficaces que luego se plasman afuera. Por tanto, aprenderán que la verdadera felicidad solo se podrá alcanzar buscando, trabajando y descubriendo desde el interior. Si hace tan solo unos años, a nivel educativo se ha empezado a tener muy en cuenta la inteligencia emocional, es ahora y a partir de ahora cuando hay que incidir en la inteligencia espiritual. Hablar de inteligencia espiritual no significa hablar de religión, sino de profundidad y de consciencia transpersonal. Significa, poder experimentar que somos mucho más que nuestros pensamientos y emociones y que cuando accedemos a esa dimensión, todo es percibido de un modo radicalmente nuevo. Y cuando los niños y jóvenes crecen, llegan a darse cuenta que el desarrollo de la inteligencia espiritual les ha potenciado ciertas capacidades como la serenidad, la observación desapegada de lo que ocurre dentro y fuera, la libertad interior, la paz mental, el amor incondicional, la compasión… Incluso un filósofo que se reconoce ateo, como André Comte-Sponville, afirma abiertamente que “la espiritualidad es el aspecto más noble del ser humano”. En la inteligencia espiritual, de lo que se trata principalmente es de ayudar a los niños y jóvenes a desarrollar lo que llamamos “atención plena” o capacidad de vivir en el “aquí y ahora”, mediante la meditación. De hecho, en aquellos centros educativos en los que se 72


ha empezado a trabajar la “educación de la interioridad”, hasta los profesores más escépticos han terminado reconociendo que tanto la vivencia personal de los muchachos como las relaciones entre ellos se han enriquecido notablemente. Y que, para sorpresa de muchos, terminan siendo los propios alumnos quienes reclaman la práctica de la meditación como modo de acallar la mente y aprender a vivir en el presente. Genéricamente, se suele hablar de “Educación de la interioridad” debido a que para muchos de nuestros contemporáneos la palabra “espiritualidad” viene cargada de connotaciones negativas, ya sea porque se asocia a algo anacrónico, obsoleto, doctrinario o confesional. Sin embargo, al mismo tiempo, se está empezando a revalorizar aquello a lo que la espiritualidad genuina se refiere: la dimensión interior y profunda sin la que todo lo humano se empobrece dando lugar al vacío existencial. Debido precisamente a esta nueva consciencia que está emergiendo, y superados los arcaicos y reductores prejuicios materialistas de dónde veníamos, son cada vez más las personas que están saliendo de la temida experiencia del vacío existencial. Quizás nos estamos haciendo cada vez más conscientes de que el olvido de esa dimensión profunda conduce a una “anemia espiritual insoportable” (Mónica Cavallé), que hace que “la epidemia más grave del mundo moderno sea la superficialidad” (Raimon Panikker), cuya consecuencia es el egocentrismo y el vacío interior. Si junto con la “inteligencia operativa” (o capacidad de resolver problemas mediante el razonamiento lógico), ayudamos a desarrollar la “inteligencia emocional” (o capacidad de nombrar y gestionar las propias emociones y de relacionarnos con los otros constructivamente) y la “inteligencia espiritual” (o capacidad de trascender el “yo” separando la consciencia de los pensamientos), estaremos favoreciendo eficazmente un crecimiento integral, armonioso y solidario sobre los fundamentos más firmes. El desarrollo de la “inteligencia espiritual” requiere ejercitar la atención al momento presente y, más en general, la práctica de la meditación. Meditar significa aprender a aquietar la mente: habitar el momento presente, prestando atención a todo lo que está aconteciendo aquí y ahora. Son cada vez más los colegios que están iniciando a los niños en esta práctica; y son también cada vez más 73


los padres y madres que lo están haciendo con sus hijos. Si bien es cierto que esta práctica sólo puede enseñarla quien la practica y vive, no lo es menos que también hay “materiales” o “herramientas” que pueden ayudar a quien quiere introducir en ella a los niños y jóvenes, como por ejemplo libros y cursos que ofrecen “recursos” en este campo. En este punto, recomiendo el libro “Inteligencia Espiritual” del filósofo y teólogo Francesc Torralba (magnífico su vídeo presentación del libro en youtube, donde en pocos minutos explica magistralmente el interesantísimo concepto de la inteligencia espiritual: http://www.youtube.com/watch?v=LpyfYURViEo ). Igualmente, recomiendo el siguiente enlace de internet donde podemos acceder a muy buena información para orientarnos en cómo y porqué iniciar a los niños (y a nosotros mismos) en la práctica de la meditación: http://www.proyectopv.org/2-verdad/105marcosensmeditar.htm Por otra parte, y continuando con la educación holística, a los jóvenes del futuro se les enseñará a pensar de sí mismos como personas relacionadas con el grupo, la familia y la nación que el destino les ha deparado. Se les enseñará también a pensar en términos de relaciones mundiales y a considerar a su nación en relación con otras. La educación debería ser un proceso mediante el cual se enseña a la juventud a razonar de la causa al efecto, a conocer la razón de por qué ciertas acciones se hallan inevitablemente sujetas a producir ciertos resultados. La nueva educación considerará a los niños y jóvenes de manera holística, teniendo en cuenta su herencia, posición social, condiciones nacionales, medio ambiente, capacidad mental y emocional individuales; tratará además de abrirle las puertas a su mundo interior y de indicarle que las barreras aparentes que se oponen a su progreso son únicamente oportunidades de crecimiento que les motivaran para realizar renovados esfuerzos. Durante la infancia y en los primeros grados de la escuela debe vigilarse y cultivarse el desarrollo de las correctas reacciones instintivas; en los grados posteriores, equivalentes a los de la escuela secundaria, se acentuará el desarrollo intelectual y el control de los procesos mentales; mientras que en la universidad y en la 74


enseñanza superior se fomentará el desarrollo de la intuición, la importancia de los ideales e ideas y el desenvolvimiento del pensamiento abstracto y de la percepción; este último aspecto debe basarse firmemente en el sólido cimiento intelectual anterior. Estos tres factores (instinto, intelecto e intuición) configuran la base de las tres instituciones escolares a través de las cuales deberán pasar todos los jóvenes. En las escuelas modernas (primarias, secundarias y universidades) tenemos un cuadro simbólico del triple objetivo de la educación venidera: Civilización, Cultura y Unidad Mundial. Las escuelas primarias deberán considerarse como custodios de la civilización; tendrán que comenzar por entrenar al niño sobre la naturaleza del mundo en el cual deberá desempeñar su parte, enseñarle el lugar que ocupa en el grupo, prepararlo para vivir inteligentemente y mantener correctas relaciones sociales. Se le enseñará lectura, escritura y aritmética, historia elemental (acentuando la historia universal), geografía, poesía y ciertos hechos básicos e importantes de la vida, además de guiarle en el autocontrol. Las escuelas secundarias deberán considerarse como los custodios de la cultura; acentuar los más grandes valores de la historia y de la literatura y enseñar algo sobre arte. Comenzarán a entrenar a los niños para esa futura profesión o modo de vida, que evidentemente los condicionará. Se les enseñará el concepto de la ciudadanía en términos más amplios y se iniciará el cultivo del idealismo de forma consciente y definida. Nuestras escuelas superiores y universidades deberán ser una ampliación superior de todo lo que ya se ha realizado. Tendrán que embellecer y completar la estructura ya constituida y tratar más directamente con el mundo de los significados, del pensamiento abstracto y de la intuición. Deberán ser considerados los problemas internacionales (económicos, sociales, políticos y religiosos) y vincular más estrechamente al hombre y a la mujer con la totalidad. El programa de estudios para los tres ciclos que deberá planificarse para la juventud de las próximas generaciones podría ser el siguiente: I.

Enseñanza primaria (6 a 12 años de edad): La Civilización. 75


II. III.

Enseñanza secundaria (12 a 18 años): La Cultura. Enseñanza superior (18 a 25 años): La Ciudadanía Mundial.

En el futuro la educación utilizará la psicología mucho más ampliamente que hasta ahora. Se investigará cuidadosamente la naturaleza física, vital, emocional y mental del niño; se le enseñará a reconocerse como el que siente, piensa y actúa. Así se le enseñará la responsabilidad del “Yo” central, el habitante del cuerpo. Esto hará cambiar por completo la actual actitud de la juventud del mundo hacia su entorno y fomentará desde temprana edad el reconocimiento de la parte que debe desempeñar y la responsabilidad a asumir. La futura educación podría definirse, en un sentido nuevo y más amplio, como la Ciencia de las Correctas Relaciones Humanas y de la Organización Social. Esto otorga un propósito relativamente nuevo a cualquier programa de estudios y, no obstante, indica que nada de lo que hasta ahora fue incluido debe excluirse, a no ser que sea evidente un móvil mejor y se evite una presentación nacionalista y egoísta. La educación deberá preocuparse cada vez más, tanto de la totalidad de la vida como de los detalles de la vida individual cotidiana. Se desarrollará, capacitará, entrenará e impulsará al niño como individuo, y se le enseñará sus responsabilidades para con la totalidad y el valor de la contribución que puede y debe dar al grupo. Quizás sea una trivialidad decir que la educación debería ocuparse necesariamente de desarrollar la capacidad de razonar del niño y no dedicarse especialmente a entrenar la memoria y a recordar hechos mecánicamente, fechas e informaciones sin relación entre sí. La aptitud creadora del ser humano debe también recibir una atención más profunda en la nueva era y se estimulará al niño para que realice un esfuerzo individual que convenga a su temperamento y capacidad. De ésta manera se lo inducirá a contribuir con la parte de belleza que es capaz de dar al mundo y el correcto pensar que pueda aportar a la totalidad del pensamiento humano; se lo alentará para que investigue, dándosele acceso al mundo de la ciencia.

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Finalmente, la educación planteará la hipótesis de la existencia del alma en el hombre, como el factor interno que produce lo bello, lo verdadero y lo bueno. En consecuencia, la educación se dará con el fin de despertar el interés humano, el logro humano y la posibilidad humana. El contenido de la mente del estudiante no sólo se enriquecerá con los hechos históricos y literarios, sino que su imaginación se iluminará y su ambición y aspiración se despertarán en líneas veraces y correctas. Así se le presentará en su perspectiva, el esfuerzo humano realizado en el pasado y se le abrirá el futuro como un llamado a su esfuerzo individual y su contribución personal. Por lo tanto, debe elaborarse un sistema de educación mejor que el actual, que presente a la humanidad la posibilidad de vivir de tal modo que se destruyan las barreras existentes, desaparezcan los prejuicios y se le dé un entrenamiento al niño en desarrollo, que le permitirá, cuando alcance su mayoría de edad, vivir en armonía y buena voluntad con los demás. Esto puede hacerse si se cultiva la paciencia y la comprensión, y si los educadores se dan cuenta de que “donde no hay visión, los pueblos perecen”. La Pueblocracia mundial (en lugar de democracia) tomará forma cuando todos los hombres se consideren en realidad iguales, cuando se enseñe a los niños que no importa si un hombre es asiático, americano, europeo, británico, judío o gentil, sino que cada uno tiene un trasfondo histórico que le permitirá contribuir de alguna manera al bien del todo, siendo el principal requisito la actitud de buena voluntad y el esfuerzo constante para fomentar correctas relaciones humanas. La Unidad Mundial será una realidad cuando se enseñe a los niños del mundo que las diferencias religiosas son en su mayor parte una cuestión de nacimiento; si se nace en España o Italia, será probablemente cristiano católico; si nace entre judíos seguirá las enseñanzas judaicas; si nace en Asia es probable que sea musulmán, budista o hindú; si nace en otros países puede ser protestante, y así sucesivamente. Aprenderá que la mayoría de las diferencias en materia religiosa son el resultado de las polémicas originadas por las diversas interpretaciones que se hacen de la Verdad. Así, gradualmente, nuestras reyertas y diferencias serán contrarrestadas y suplantadas por la idea de la Humanidad Una.

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El educador del futuro deberá tener un mayor entrenamiento psicológico. Además de impartir la enseñanza escolar común, deberá darse cuenta que su tarea principal consiste en despertar en sus estudiantes el verdadero sentido de responsabilidad, no importa lo que deba enseñar (historia, geografía, matemáticas, idiomas, las diversas ramas de la ciencia o filosofía), pues lo que sea, deberá relacionarlo a la Ciencia de las Correctas Relaciones Humanas. Cuando la juventud del futuro (educada bajo estos principios) sea civilizada y culta y responda a la ciudadanía mundial, tendremos un mundo de hombres despiertos y creadores, que poseerán un verdadero sentido de los valores y una perspectiva sólida y constructiva, respecto a los asuntos mundiales. Lo que debe hacerse ahora es tender puentes entre lo que existe hoy y lo que podrá existir en el futuro. Si durante los próximos años desarrollamos la técnica de eliminar las numerosas divisiones que existen en la familia humana y neutralizar los odios raciales y las actitudes separatistas de las naciones y pueblos, habremos logrado establecer un mundo en que la guerra será imposible y la humanidad se verá a sí misma como una sola familia y no como un conglomerado agresivo de muchas naciones y pueblos, que en forma competitiva tratan de aventajar a los demás, fomentando prejuicios y odios. El hombre ha evolucionado, de un animal aislado impulsado sólo por los instintos de la autoconservación, alimentación y procreación, a través de las etapas de la vida familiar, tribal y nacional, hasta llegar al punto en que puede captar un ideal aún más amplio: el de la unidad internacional, es decir, el equilibrado funcionamiento de la Humanidad Una. Es difícil para el hombre moderno concebir una época en que no existiera en el pensamiento humano, conciencia racial, nacional o religión separatistas. Le fue igualmente difícil al hombre prehistórico concebir una época en que predominara el pensamiento nacional. Está todavía algo distante la época en que la humanidad pueda pensar en términos universales, pero el hecho de que podamos hablar de ello, desearlo y planearlo, es la garantía más segura de que no es imposible. La humanidad ha evolucionado siempre de una etapa de iluminación a otra y de una gloria a otra. Actualmente nos encaminamos hacia una civilización mucho mejor que la que el 78


mundo ha conocido y hacia condiciones que aseguren una humanidad mucho más feliz, que verá el fin de las diferencias nacionales y de las distinciones de clases, asegurando para todos una vida más plena y rica. Evidentemente transcurrirán aún varias décadas antes de que sea posible tal estado de cosas (pero serán décadas y no siglos) siempre que la humanidad aprenda la lección de las guerras e impida que los grupos reaccionarios y conservadores de todas las naciones hagan retroceder la civilización a los antiguos moldes. La Vida Sencilla debe ser nuestra consigna, porque eliminará nuestro antiguo modo materialista de vivir. La buena voluntad colaboradora es sin duda la primera idea que debe darse a las masas y enseñarse en las escuelas como garantía de una nueva y mejor civilización. El principio fundamental de la nueva educación es, esencialmente, la correcta interpretación de la vida pasada y presente del género humano, y su relación con el futuro; el principio fundamental de la nueva religión deberá ser y lo será, el correcto acercamiento a Dios, trascendente en la naturaleza e inmanente en el hombre; mientras que el principio fundamental de la nueva ciencia política y de gobierno, será el del establecimiento de las correctas relaciones humanas. El estado duradero se basa en la cultura, está dominado por ideales y motivado por el servicio a sus ciudadanos y al mundo. El propósito de la educación debe ser la adquisición de conocimientos, la consecución de la sabiduría, la autorrealización, y el logro de valores espirituales. En el estado ideal, la educación continúa toda la vida, y la filosofía algunas veces se convierte en el objetivo principal de sus ciudadanos. Los seres humanos de la Nueva Humanidad deben lograr la perspectiva de una sociedad cultural superior y nueva. La educación alcanzará nuevos niveles de valor al superarse el sistema de economía motivado puramente por el lucro. La educación, hasta ahora, ha sido demasiado tiempo provinciana y militarista, exaltando el ego y buscando el éxito. Sin embargo, a partir de ahora, tendrá que ser global, idealista, de auto-realización y de comprensión del cosmos. Históricamente, la educación pasó del control del clero al del estado y, más recientemente, a manos de la cultura global capitalista. En 79


un futuro próximo, se tendrá que entregar a educadores librepensadores. Los maestros deberán procurar una enseñanza bien dirigida a fin de que la filosofía, la búsqueda de la sabiduría, pueda convertirse en el objetivo básico de la educación. La educación es la tarea de la vida; ha de continuar toda la vida para que la humanidad pueda experimentar gradualmente los niveles ascendentes de la sabiduría mortal, que son: 1. El conocimiento de las cosas. 2. La comprensión de los significados. 3. La apreciación de los valores. 4. La nobleza del trabajo: el deber. 5. La motivación de las metas: la moralidad. 6. El amor al servicio: el carácter. 7. La visión cósmica: el discernimiento espiritual. Luego, mediante estos logros, muchos ascenderán al máximo grado humano de la realización mental, el conocimiento de Dios. Los nuevos sistemas de enseñanza podrían desarrollarse principalmente fuera de las aulas de los edificios. Cada tres años de aprendizaje, todos los alumnos podrían convertirse en maestros auxiliares, ayudando en la instrucción de los que les siguen. Se utilizarán libros sólo para obtener información que sirva para resolver problemas que surjan en los talleres y huertas escolares. En estos talleres se desarrollaría la creatividad e inventiva de los estudiantes, pudiéndose producir muebles y artefactos mecánicos para beneficio de sus comunidades respectivas. Igualmente, los cursos de horticultura y permacultura durante todo el período de enseñanza, en las huertas adyacentes a las escuelas, darían como fruto ciertas cantidades de alimentos frescos recolectados por los propios alumnos, que llevarían orgullosos a casa para el consumo familiar. Asimismo, en las escuelas de zonas rurales o de la periferia de la ciudad, podrían habilitarse también amplias granjas ecológicas de gallinas, cabras y ovejas para crear vínculos afectivos entre los estudiantes y estos animales, al tiempo que se obtendrían huevos, leche y lana. Además, en los talleres habilitados, se podrían elaborar productos lácteos e incluso tejer prendas de lana. Una cuarta parte del tiempo en las escuelas e incluso en las universidades, podría dedicarse al entrenamiento y perfeccionamiento de los juegos deportivos o concursos, es decir, 80


todos los estudiantes pueden elegir voluntariamente progresar en dichos juegos o concursos desde los niveles locales hasta los niveles continentales o mundiales, pasando por los nacionales. Dichas pruebas podrían servir de acicate a todos los alumnos para progresar en las disciplinas que les permitan alcanzar sus metas mediante el entrenamiento de la faceta que más les guste o desarrollando sus mejores dones hasta convertirlos en virtud. Los juegos podrían desarrollarse con cualquier actividad deportiva y los concursos podrían ser de oratoria, música, creación literaria, danza, pintura, escultura, ciencias, filosofía, inventos relacionados con los talleres y huertos o granjas escolares, gastronomía, etcétera. El objetivo final de este tipo de enseñanza sería conseguir que todos los alumnos salgan formados como ciudadanos dotados de excelentes virtudes para beneficio de su comunidad y del mundo. Todo niño que se gradúa del sistema escolar preuniversitario a los dieciocho años de edad, sale con unos conocimientos generales medios y con mucha experiencia en áreas muy útiles para la autosuficiencia comunitaria, como son la artesanía, la mecánica, la tecnología energética, la horticultura-permacultura y, en su caso, cuidado y aprovechamiento de los animales de granja. A partir de aquí comenzaría el verdadero estudio con libros en pos de los conocimientos especiales de las escuelas adultas o de las universidades. Por otra parte, cuando un estudiante brillante supera los objetivos escolares o universitarios antes de tiempo, se le otorga una beca especial de tiempo y fondos para poder ejecutar algún proyecto especial de su propio ingenio. Todo el sistema de enseñanza está concebido para preparar personas de buena voluntad para su comunidad y para la ciudadanía mundial. Por encima de todo lo anterior, hay que tener en cuenta que el hogar es la institución básica de la civilización. Los niños deben obtener de sus padres, en el hogar, la parte más valiosa de su educación y la formación del carácter. Otro factor importantísimo es la presencia del padre en la vida de sus hijos. El padre debe tratar de dedicar la misma atención a la crianza de su hijo tal y como suele hacer la madre. Los padres o tutores podrían impartir a sus hijos una completa instrucción sexual dentro del hogar. Los maestros, no obstante, ofrecerían a sus alumnos una buena base de instrucción moral durante sus clases, pero éste no sería el caso en cuanto a la 81


preparación espiritual o religiosa, la cual se estima que también es privilegio principalmente de los padres, considerándose la religión como parte integral de la vida hogareña. La instrucción puramente religiosa y espiritual también podría darse públicamente, no solo en las iglesias, sino también en lugares abiertos en plena naturaleza o en lo que podrían llamarse templos de filosofía. En estos templos se trataría de conocer a Dios desde distintas perspectivas, considerando y debatiendo sobre lo mejor y lo peor de cada una de las distintas religiones del planeta. Básicamente, en ellos se trabajaría la manifestación del amor y servicio al prójimo como premisa fundamental para encontrar a Dios. Como hemos dicho, la religión es un asunto que formaría parte casi en exclusiva de la familia, la cual estaría totalmente abierta para intercambiar sus creencias y experiencias espirituales o religiosas con otras familias. ¿CÓMO ALCANZAR LA UNIDAD MUNDIAL? Hay gran número de librepensadores, educadores, escritores y conferenciantes de elevada consciencia en todos los países del mundo. Éstos tratan de demostrar al pueblo cuán práctico es el ideal, cuán abundante es la buena voluntad en la humanidad y cuán fácil es aplicar estos ideales porque hay en el mundo hombres y mujeres de buena voluntad en número suficiente para hacerlo. Hay también científicos, médicos, eclesiásticos, agricultores,… que han dedicado su vida al mejoramiento del vivir humano; hay muchos millones de hombres y mujeres en el mundo con visión de futuro, que piensan con claridad y trabajan sin descanso en sus comunidades, para establecer correctas relaciones humanas. Estos deberían ser los elementos esenciales para el diario vivir de todo hombre y mujer sobre la Tierra. Todo el mundo desea seguridad, bienestar y relaciones pacíficas. Pero no podrá haber paz hasta que las grandes potencias, en colaboración con las naciones pequeñas, hayan resuelto el problema económico y comprendido que los recursos de la Tierra no pertenecen a ninguna nación en particular, sino a toda la Humanidad. El petróleo, la riqueza mineral, el agua, los granos del mundo y todos los frutos que provee la naturaleza, pertenecen a todos los seres humanos por igual. En cuanto a la problemática actual de las Naciones Unidas, ésta es doble: la distribución adecuada de los recursos del planeta a fin de 82


que se cubran las necesidades básicas de todo el mundo y, en segundo lugar, dar igual oportunidad y educación a las mujeres y hombres de todas partes. Las naciones que poseen grandes recursos en realidad no son sus dueños, sino más bien los custodios de sus riquezas naturales y depositarios de las mismas para el bien de todo el mundo. Llegará inevitablemente el momento en que, por el bien de la paz y de la seguridad, los capitalistas de las diversas naciones se verán obligados a darse cuenta de ello y a reemplazar el viejo principio (que los ha regido hasta ahora) de adueñarse codiciosamente de los recursos, por el principio de compartir. En cierta época (hace cien años o más) la justa distribución de la riqueza hubiera sido imposible. Hoy no es así. Existen estadísticas, se han hecho cómputos, se han investigado todos los campos de los recursos de la tierra, y tales investigaciones, cómputos y estadísticas han sido publicados y están a disposición del público. Los hombres que ocupan el poder saben con exactitud en toda nación cuáles son los alimentos, minerales, petróleo, carbón y otros productos necesarios que están disponibles para el uso mundial y que podrían ser distribuidos sobre una base justa y equitativa. Pero las naciones que poseen tales productos los reservan para sí, y los utilizan como punto de “discusión y regateo”. El problema de la distribución ya no será difícil cuando la alimentación del mundo esté libre de la política y del capitalismo; debe recordarse además que contamos con adecuados medios de distribución por mar, tierra y aire. Sin embargo, nada de esto se podrá realizar hasta que las Naciones Unidas empiecen a hablar en términos de una única Humanidad, en vez de hablar de fronteras, objetivos nacionales, temores, desconfianza, suspicacia, especulación y sospecha. No es posible dar al mundo un ejemplo de perfección, ni solución alguna que traiga un alivio inmediato. Para los guías éticos y espirituales de la Humanidad, las siguientes líneas de acción pueden ser muy acertadas y garantizar actitudes constructivas: 1. La Organización de las Naciones Unidas, con su Asamblea y sus Comités, debe ser apoyada; no existe aún otra organización mundial en la que el ser humano pueda volcar sus esperanzas. Por lo tanto, se debe apoyar a las Naciones Unidas, y al mismo tiempo llevar a conocimiento de los líderes mundiales lo que hoy es necesario. 83


2. El público de todas las naciones, debe ser educado sobre las correctas relaciones humanas en base a la Hermandad que nos une a todos los hombres y mujeres, hijos todos de la Madre Tierra que nos acoge y sustenta. Sobre todo, debe enseñarse a los niños y a los jóvenes que hay que demostrar buena voluntad hacia toda mujer y todo hombre de todas partes, cualquiera que sea su raza o credo. 3. La Humanidad tiene que aprender a ser inteligentemente paciente; debe enfrentar con valor y optimismo el lento proceso de construir la nueva civilización. 4. Se debe desarrollar en cada país una opinión pública inteligente y colaboradora. Hacerlo, constituye un importante deber espiritual. Requeriría mucho tiempo, pero si los hombres y mujeres de buena voluntad son muy activos, se podría lograr en pocos años. 5. El Consejo Económico Mundial (Banco Mundial, Fondo Monetario Internacional, Organización Mundial del Comercio, o cualquier otra institución que represente los recursos del mundo) debe estar libre de la política fraudulenta, de la influencia capitalista y de sus tortuosos planes; debe evolucionar para ayudar a liberar los recursos de la Tierra para uso de toda la Humanidad. Es una tarea larga, pero será posible cuando sean apreciadas mejor las necesidades del mundo. Una opinión pública esclarecida hará que las decisiones del nuevo Consejo Económico sean prácticas y posibles. Se debe enseñar a compartir y a colaborar en vez de practicar la codicia y la competencia. 6. Debe haber libertad para viajar a todas partes; mediante el libre intercambio, los miembros de la familia humana llegarán a conocerse mejor y se apreciarán mutuamente; los pasaportes y las visas deben desaparecer porque simbolizan la gran herejía de la separatividad. 7. Las personas de buena voluntad de todo el mundo deben movilizarse y ponerse a trabajar; el porvenir de la Humanidad depende de sus esfuerzos; hay millones de personas de buena voluntad en todas partes y, cuando se los organice y movilice, representarán un vasto sector de la Humanidad con gran capacidad de transformación sobre todo el planeta.

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Por medio del constante, persistente y organizado trabajo de las personas de buena voluntad de todo el mundo, se llegará finalmente a la unidad mundial. Estos hombres de buena voluntad deben encontrarse y organizarse para descubrir su potencia numérica, porque existe. Han de constituir un grupo mundial que fomente correctas relaciones humanas y eduque al pueblo sobre la naturaleza y el poder de la buena voluntad. De esta manera, crearán una opinión pública mundial tan potente y tan franca en favor del bienestar humano, que los dirigentes, los estadistas, los políticos, los comerciantes y los eclesiásticos, se verán obligados a escuchar y a cumplir la demanda. Se debe enseñar, firme y regularmente, al público en general, un internacionalismo y una unidad mundial fundada en la simple buena voluntad y la interdependencia cooperativa. Cuando el grupo de hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo esté formado por millones de personas, éste se ubicará entre los explotados y los explotadores, entre los traficantes de armamentos y los pacifistas, entre las masas y sus dirigentes, sin inclinarse ni a uno ni a otro lado, ni manifestar un espíritu partidista, ni fomentar perturbaciones políticas o religiosas, ni nutrir odios. No será un grupo negativo sino positivo, que interpretará el verdadero significado de las correctas relaciones humanas, representará la unicidad de la Humanidad y aplicará una práctica hermandad. La propagación de estas ideas, por todos los medios disponibles, y la difusión del principio de buena voluntad, producirá un poderoso grupo internacionalmente organizado. Entonces la opinión pública se verá obligada a reconocer el poder del movimiento. Con el tiempo la fuerza numérica de los hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo será tan grande, que influenciará los acontecimientos mundiales. Su voz unificada se hará oír en todas partes. Este movimiento está tomando impulso. En muchos países este plan ya ha pasado la etapa del anteproyecto para la formación de un grupo de personas entrenadas en la buena voluntad, que poseen una clara percepción de los principios que deben regir las relaciones humanas en los asuntos mundiales. El núcleo para este trabajo ya existe. Sus funciones pueden resumirse de la siguiente manera: 1. Restablecer la confianza en el mundo, para que se conozca cuánta buena voluntad organizada hoy existe en él. 85


2. Educar a las masas sobre los principios y la práctica de la buena voluntad. Las palabras “buena voluntad” son empleadas cada vez más por muchos partidos políticos y grupos nacionales e internacionales. 3. Aglutinar y coordinar en un todo funcionante a todos los hombres y mujeres de buena voluntad en el mundo, que reconozcan estos principios como un ideal de orientación personal y que estén dispuestos a aplicarlos a los actuales acontecimientos mundiales o nacionales. 4. Formar en cada país listas con los nombres de hombres y mujeres de buena voluntad con los cuales se pueda contar para respaldar la unidad mundial y las correctas relaciones humanas mediante la difusión de estas ideas en el país que residan, ya sea a través de la prensa, la radio o mediante conferencias. Con el tiempo este grupo mundial deberá tener sus propios medios de comunicación, a través de los cuales se intensificará el proceso educativo y se demostrará que el principio de buena voluntad es universal y técnicamente viable. 5. Establecer en cada país, y con el tiempo en cada ciudad importante, una oficina central para proporcionar información sobre las actividades de los hombres y mujeres de buena voluntad de todo el mundo. Así se irá descubriendo a quienes quieren cooperar con ellos, en su particular esfuerzo de promover la unidad mundial. 6. Trabajar, como hombres y mujeres de buena voluntad, con todos los grupos que postulan un programa mundial que contemple la eliminación de las diferencias mundiales y las disputas nacionales, así como para poner fin a las diferencias raciales. No es necesario tener mucha imaginación para darse cuenta que si se trata de difundir buena voluntad y educar a la opinión pública para que desarrolle todo su poder, y que si los hombres y mujeres de buena voluntad son descubiertos y organizados en todos los países, se podrá hacer mucho bien en el corto plazo de cinco años. Hoy día en el mundo, millones de personas pueden ingresar a las filas de los hombres y mujeres de buena voluntad. Esta es la tarea inicial. El poder de un grupo así, respaldado por la opinión pública, es inmenso y alcanzará resultados extraordinarios.

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LA ECONOMÍA CÓSMICA Esta parte final de la guía, es para mí de vital importancia conocerla para tomar consciencia de cómo funciona la Ley Universal de la “Economía Cósmica” y así poder practicarla en el día a día. Dicha Ley a todos nos rige por igual y funciona de igual manera, la conozcamos o no. El autor de “La Economía Cósmica”, Martín Traverso de nacionalidad argentina, dice en su blog: “En los últimos tres años, tras una intensa búsqueda interior, combinada con crisis existenciales, salí muy fortalecido. En una de esas crisis tomé papel y bolígrafo y dejé salir todo; allí empezó a fluir una conferencia en mi cabeza, donde yo hacía preguntas y también encontraba las respuestas… dejé salir todo… no dejé nada sin preguntar ni sin responder… y eso fui transcribiendo”. Desde el siguiente párrafo hasta el final del texto, es todo fruto del joven Martín Traverso. La manera en que se organiza el universo para que todos los seres se relacionen entre sí, es a través de una gran “Ley Cósmica” que regula todo lo que recibimos en nuestra vida. Así como se entiende en el capitalismo que el mercado regula los precios y la producción, a nivel cósmico, existe una ley que regula todo lo que recibimos en nuestras vidas, más allá de los simples bienes materiales y el dinero. La cuestión es que lo que recibimos solo en concepto de bienes materiales y dinero (como parte de todo lo que recibimos en nuestra vida), no es una excepción a esta gran organización cósmica, pues todo obedece a una misma ley y todo tiene una causa, nada es por casualidad. Lo interesante es que, queramos o no, todos formamos parte de esa gran Economía Cósmica, nadie puede salir de ella, y por ignorancia de su funcionamiento caemos en una vida de carencias y sufrimientos totalmente evitables, aunque también, muy útiles para nuestro aprendizaje. Ley Cósmica: Dar = Recibir Es la ley que hace que todos obtengan lo que se merecen. Es la famosa frase: “uno cosecha lo que siembra”. Es por ello que muchas religiones aceptan la frase “no hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti”. Aquí descubrimos que la ley de la 87


física de “acción y reacción” que descubrió Newton es totalmente cierta y que va más allá del campo de las fuerzas de la física. Pero para quienes no lo entiendan de esa manera, y necesiten una teoría, podríamos estudiar la siguiente igualdad matemática: Dar = recibir. Esa es la gran Ley Cósmica. Cuando alguien “da”, en el universo se genera un vacío que debe ser rellenado, entonces debe “recibir”, y ese mecanismo opera independientemente de que nosotros lo conozcamos o queramos intervenir. Es más, opera a cada minuto y segundo de nuestras vidas. Cada día que despertamos podemos sonreir y decir: ¿qué será lo que tiene el universo preparado hoy para mí?

Lo que recibimos: nuestro “haber cósmico” Los orientales lo suelen llamar “karma”, palabra que significa “acción”, y representa todo lo que nos corresponde como resultado de nuestras “acciones”. En términos simples, es nuestro haber cósmico. Es decir, lo que recibimos constantemente día a día en nuestras vidas no es más que el resultado matemático de esa ley: “dar = recibir”. A veces nos quejamos porque no nos gusta lo que recibimos de la vida. Estamos disconformes con el trato de otras personas hacia nosotros, con alguna enfermedad que nos ha tocado vivir, con alguna situación difícil que debemos afrontar, con el desempleo no deseado o el salario insuficiente que obtenemos por nuestro trabajo, con el escaso amor y comprensión que recibimos de otros, etc. Lo que sucede a fin de cuentas es que “ignoramos” que todo ello es el resultado de lo que “nosotros mismos hemos generado”. Somos responsables al 100% de lo que nos ocurre en la vida y esto, lejos de desanimarnos, es una gran noticia, pues con el conocimiento necesario y la intención apropiada podemos tomar las riendas de nuestra vida para dirigirla hacia dónde queramos. Todas las cosas buenas y malas que nos pasan, el trato que recibimos de los demás, el amor que recibimos, los bienes materiales y comodidades, son todos resultado exclusivamente de lo que nosotros “dimos en el pasado” al universo. O de nuestras 88


“acciones del pasado” como dicen los orientales en su concepción del karma. Reflexión personal: Esta situación que rechazo, ¿ocurrió por casualidad? ¿Puedo encontrar su raíz en alguna acción mía del pasado? O bien, esta situación que me gusta, ¿ocurrió por casualidad? ¿o soy yo mismo el responsable de ella? Nosotros mismos podemos comprender la Ley Cósmica con el solo hecho de observar nuestro pasado y nuestro presente, solo debemos observar.

¿Qué es dar? El “dar”, es el primer lado de la igualdad matemática. El “dar” es lo que los orientales llaman “acción”. Son todas las acciones que controlamos nosotros y “damos” al universo, dirigiéndolas a cualquiera de los seres que lo integran, incluso a nosotros mismos. El “dar”, matemáticamente va agrandando nuestro haber cósmico. En la “contabilidad cósmica” que todo lo registra y nada se escapa, cada cosa que damos, se encuentra del lado del debe. De esa manera, también aumenta nuestro “haber cósmico”, que es lo que el universo tiene para darnos como resultado de nuestros pensamientos, palabras y acciones que damos. Podríamos decir que Fray Luca Paccioli descubrió en la contabilidad comercial y la partida doble algo que en verdad existe a nivel cósmico. ¿Cuáles son las formas en que damos al universo? Los orientales, al concebir el karma, hablan de “acciones” que damos y que son de tres tipos (mentales, verbales y físicas). Podemos simplificar que cuando damos algo al universo (a una persona, a la naturaleza o a nosotros mismos) puede ser alguna de estas tres cosas: • Pensamientos • Palabras • Acciones

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Todas tienen un resultado equivalente de retorno para nosotros. Pero como podemos apreciar, detrás de toda palabra y de toda acción, existe primero “un pensamiento”, y muy importante de destacar, “con una intención de quién lo crea”. Por tanto, otra manera de ver lo que damos es que, siempre damos “intenciones” y “pensamientos”. A veces materializados en palabras o acciones y a veces no materializados, quedando como simples pensamientos. Y lo que el universo realmente toma en cuenta es eso: “la intención del pensamiento” más que la “cáscara que vemos” que es la palabra y la acción. Observemos nuestras últimas palabras y acciones del día: ¿de qué intenciones estuvieron impregnadas?, ¿qué resultados produjeron? Puedo hacer el siguiente experimento: hacer una “misma acción” pero con diferentes intenciones, como por ejemplo, darle un abrazo a alguien sintiendo (con la intención) que la queremos mucho, y luego, dar un abrazo a otra persona sintiendo que la despreciamos, pero deseamos que piense que la queremos… ¿qué conclusiones saco? Cuando probamos estos experimentos, nos volvemos verdaderos científicos de nosotros mismos, al igual que hacía uno de los mayores científicos de sí mismo que ha tenido la humanidad: el buda. Un “dar invisible”, pero poderoso Además, a veces podemos no dar algo visible o apreciable como son las palabras y las acciones, y sin embargo podemos estar dando algo más poderoso: pensamientos. Si simplemente damos “pensamientos amorosos”, esto constituye la forma más poderosa de dar que tenemos como seres humanos. Además es el embrión de toda futura “palabra o acción amorosa”. Algunos ejemplos podrían ser: cuando vemos un niño pidiendo monedas en la calle y en vez de juzgarlo, solo lo miramos con amor y le “deseamos” lo mejor para su vida. O podemos hacer una “meditación”, visualizando que damos amor a algún ser humano (o a toda la humanidad) que lo necesita, o salud, o fuerza para que resuelva su difícil situación, o bien enviamos luz y amor al planeta entero. Otros lo podemos hacer desde “la oración”, no importa la religión o la creencia, solo importa los pensamientos amorosos que damos al universo. Podemos tener diferentes religiones o no tener 90


ninguna, ser ateos o agnósticos, creer en muchas o pocas cosas, pero hay algo que ningún ser humano desconoce: ¡¡¡el poder del amor!!! Y todo ello es un “dar extremadamente poderoso” que el universo retribuye de manera muy generosa. Pero no tenemos que pensar en la retribución para no teñir nuestra intención con algo menos elevado, sino solo disfrutar el dar pues lo demás ocurre solo. El verdadero dar: “el dar virtuoso” ¿Cómo me doy cuenta que estoy dando de manera virtuosa? Pues muy simple. El dar de esta manera, nos hace felices, nos da alegría. Es como pensar: que alegría siento al ver que pude dar esto que está a mi alcance para este ser que lo recibe y que para él es tan importante. ¡Qué alegría me produce su alegría! Por el contrario, si no somos felices al dar, es un síntoma de que estamos con miedos y enfocados en el recibir. Nos damos cuenta de esto cuando nos hacemos la pregunta: ¿Qué sentí al dar? Y quizás la respuesta puede ser: sentí que la persona fue ingrata, no me dio ni las gracias (esperé la gratitud), o no me pagó lo suficiente; en fin, que “no recibí lo que yo esperaba”. Y si esperaba “recibir”, entonces mi foco de atención no estaba en el dar, sino en el recibir. Solo iba a ser feliz dando si además recibía aquello que esperaba, por tanto, no disfruté del acto de dar. Y para saber si tuve un acto de dar virtuoso, puedo preguntarme luego de cada acción, palabra o pensamiento que di: ¿qué me hizo sentir? ¿me sentí feliz al hacerlo? ¿disfruté del acto? ¿sentí que no necesité nada a cambio? ¿que sólo la felicidad de ese acto fue justificativo de hacerlo? Si la respuesta es sí, ¡¡¡felicidades!!! Has hecho un acto de dar de manera virtuosa. Fue un dar que has disfrutado de manera desinteresada y por tanto fue un acto de amor. ¡Has aumentado enormemente tu haber cósmico! Pero lo más importante, es que ¡¡¡has sido feliz!!! al dar. Doble alegría: feliz en el presente y feliz en el futuro (que te depara como resultado de ese dar virtuoso). Cuando descubrimos que somos felices al dar, en ese instante empieza a cambiar nuestra vida. Es más, quizás hayas estado en el 91


“círculo vicioso del dar” que generalmente funciona de manera más miedosa, más mezquina, esperando siempre algo a cambio, pero cuando experimentas una primera acción desinteresada de dar, de dar virtuoso, puedes emocionarte, sentir algo fuerte en el corazón y hasta llorar por haber descubierto esta nueva forma de dar. En la India es bastante común ver esto y ellos lo ven de la siguiente manera: “nuestra vida es un servicio para los demás”. Y podríamos pensar en nuestros términos: “nuestra vida es un constante dar al universo”. Aunque no queramos, aunque nos propusiéramos no dar nada a nadie, invito a la reflexión personal: ¿alguien puede estar en estado de “no hacer, no hablar y no pensar”? o sea, ¿en estado de “no dar nada al universo”? En este momento ya nos habremos dado cuenta que nuestra vida es un “dar continuo de pensamientos, palabras y acciones”, solo que no lo habíamos visto antes de ese modo, y quizás al pensar en “dar”, solo imaginábamos “acciones” como dar limosnas o regalar cosas materiales sin siquiera observar la intención. Solo debemos cambiar el viejo enfoque que teníamos centrado en el recibir y pasarlo a otro centrado en disfrutar lo que estamos dando, ya que además no nos queda otra opción si queremos ser felices. ¿Quieren ejemplos? Digo solo algunos, el resto se les ocurrirá a ustedes: Me propongo disfrutar cuando me lavo la cara y los dientes por la mañana o cuando me peino. Me estoy dando higiene a mí mismo, y por tanto, al universo, y ¡disfruto al hacerlo! Lo hago contento. ¡Qué hermoso es asearme y cuidarme! ¡Qué alegría! Si trabajo de mañana y tengo que pagar para desplazarme, pago disfrutando, sabiendo que estoy dando dinero a alguien (a un taxista o a quién carga combustible a nuestro medio de transporte) y ese dinero, le permite vivir. No le estoy dando dinero, le estoy dando una intención amorosa que dice: “me encanta colaborar en tu sustentamiento y el de tu familia, lo hago con mucha satisfacción”. Es imposible no sonreír cuando se siente esa satisfacción desde el corazón, y por supuesto, le regalo esa sonrisa también. En mi trabajo, disfruto al trabajar, y ¿cómo lo hago?, como los hindúes, sabiendo que lo que yo hago (ya sea barrer la oficina, cocinar, limpiar, organizar papeles, dirigir una empresa o a un 92


equipo de personas,...), es “sumamente aliviarle problemas a otros. Todo trabajo necesario. No hay trabajo indigno o comprendo esto, disfruto de contribuir a los demás a través de mi trabajo.

necesario” y contribuye a es importante, ya que es no importante. Cuando aliviarles los problemas a

Cuando compro cosas con dinero, disfruto de “fomentar” que las personas vivan de su trabajo. Si es una empresa, de contribuir a que favorezca el empleo de muchas familias. Si es una persona individual, de contribuir a su sustentamiento y al de su familia. En ese momento que estoy dándole el pago en dinero, lo miro a los ojos con mucha satisfacción, sabiendo que soy uno de los que le permite sustentarse materialmente en este mundo. Es muy gratificante pagar con dinero de esta forma. ¿Lo sintieron alguna vez? ¿Sintieron la alegría de pagar sabiendo que están contribuyendo al sustentamiento de ese ser humano? Encontré en mi armario una prenda de vestir muy linda que nunca la he usado ni la pretendo usar, pero conozco un chico necesitado de la calle al que acostumbro a ver y es de mi misma talla. ¡Qué alegría al ver sus ojos cuando recibe su nueva prenda de vestir! No espero ni las gracias, su mirada de amor es un regalo para mí. ¡Realmente, soy yo el agradecido! Qué alegría es darle una contribución a ese chico que limpió el parabrisas de mi auto, que no sabe sustentarse de otra forma, y yo, con mi abundancia, tengo el privilegio de contribuir con su sustentamiento. ¡Qué alegría la de ver su rostro y mirarlo a los ojos en el momento de darle esa contribución! En mi casa, con las personas que vivo, siento ganas de cocinar y agasajar a todos con una rica comida. Disfruto al lavar las verduras, picar la cebolla y hervir unas pastas. Seguramente me escucharán cantando o silbando. Mientras lo hago sé que estoy “dando” algo a otros y a mí mismo. Como no voy a disfrutar de cocinar sabiendo que gracias a que yo cociné en mi casa van a disfrutar de una deliciosa comida y, además, ¡la disfrutaré yo mismo! Disfruté del momento presente al cocinar, pero también disfruté al comer. Esa es una acción poderosa, desinteresada, cargada de amor, que el universo la premia de la misma manera. Y aparte, para mí ¡fue un momento de mucha felicidad! 93


Un amigo me llama llorando porque una persona muy querida de él ha fallecido y yo descubro que tengo el sábado libre para estar con él. ¡Qué alegría es poder darle ese abrazo y consuelo que tanto necesita en ese momento! ¡Qué gratificación su rostro y su sensación de calma al verme! Estoy yo agradecido de tener el honor de darle ese momento tan agradable que es en verdad mutuo. Recuerdo que alguien de mi familia está muy enfermo y, en momentos de tranquilidad que me siento tan bien conmigo mismo y con la vida que llevo, puedo detenerme un rato y pensar en algo lindo para esa persona. Le envío un pensamiento amoroso con intención de ayudarle en su sanación. O desde mi religión, le hago una oración, o una meditación dirigida a él. Qué bien me hace sentir que desde la distancia lo estoy abrazando con mis pensamientos, dándole una energía positiva para su vida. Y cuántos ejemplos más podrían venir a nuestras mentes. Cada uno de nosotros, una vida distinta, un trabajo distinto, costumbres distintas, creencias distintas, pero todos tenemos algo en común: todos queremos estar en paz, ser felices y disfrutar del amor en nuestras vidas. En nuestro vivir, todos vivimos en estado de “dar”, sólo que muchos hasta ahora no comprendíamos porqué el universo no era generoso con nosotros. Era simplemente por nuestra ignorancia, estábamos dormidos, girando en una rueda, como un pequeño hámster en su rueda giratoria...

Me cuesta dar de manera desinteresada ¿cómo puedo hacerlo? Primer paso: Abro los ojos y comprendo la Ley Cósmica. El primer paso es “haberse dado cuenta de ello” y tener la “intención de salir” de la ignorancia. Este es un paso de sabiduría: reconocimos nuestra ignorancia respecto a la Ley Cósmica. No debemos sentir culpa, solo fuimos ignorantes, y por ello sufrimos con nuestra propia ignorancia, pero hoy algo cambió en nosotros. Ahora que salimos de la ignorancia podemos hacer algo: tener la intención de cambiar nuestra vida a través de nuestros pensamientos, palabras y 94


acciones, pero sobre todo, siendo conscientes del poder de nuestros pensamientos. Recordemos que la Ley Cósmica de “dar = recibir” es matemática y al universo nada se le escapa en su contabilidad cósmica. O sea, no puedo disfrazar acciones y palabras con intenciones negativas para que parezcan amorosas. Ni tampoco puedo esconder mis pensamientos que no se han materializado en acciones y palabras mías. Todo esto tiene un resultado cósmico para mi vida. Recordemos la frase: “Sonríe, Dios (o el universo) te está filmando”. Para quien le gusta las matemáticas: Podemos crear unas equivalencias de conceptos: “pensamiento, palabra o acción = dar”, “dar = recibir”, “acción = reacción”, “lo que uno siembra = lo que uno cosecha”, entonces “reacción = recibir = lo que uno cosecha”. Finalmente las ecuaciones serían: “acción (de newton)= dar (pensamientos, palabras o acciones) = lo que uno siembra= debe cósmico” es el primer lado de la igualdad; y por el otro lado tenemos “ el recibir (haber cósmico) = karma (budista) = reacción (newton) = lo que uno cosecha”. De alguna de estas maneras, o de todas, debo comprender la Ley Cósmica. Aunque lo más importante es la experimentación, sin ella, solo la comprenderemos de manera intelectual. Por ello, debemos dar el siguiente paso. Segundo paso: Borrón y cuenta nueva. Una vez que comprendimos esta ley, nos decidimos internamente a hacer un borrón y cuenta nueva. O sea, aceptamos los resultados buenos y malos de nuestro “dar” del pasado y empezamos “ahora mismo” a sembrar nuestro nuevo futuro, para nosotros y para los demás seres. Esto es algo que cuando empezamos a aplicar, nuestra vida empieza a cambiar en el mismo momento presente, sin enfocarnos en los resultados del futuro; eso ocurre cuando empezamos a disfrutar el proceso del “dar cósmico”. Es importante en el “borrón” el hecho de “no quejarnos” ni “rechazar” los resultados desagradables del pasado, porque recordemos que si lo hacemos, estamos dando “un nuevo pensamiento negativo al universo” y seguiremos en una rueda que se retroalimenta a sí misma. Por ello es necesario el borrón. 95


Y “cuenta nueva”, son los nuevos pensamientos, palabras y acciones que cambiarán nuestra vida ahora mismo en el presente y, también, en el futuro. Ya no importa el pasado, solo importa el presente. Tercer paso: Salgamos del círculo vicioso y entremos en el “círculo virtuoso”. Generalmente la traba que tenemos para dar de manera desinteresada, es que nuestro foco de atención suele estar en “lo que vamos a recibir a cambio” (dinero, reconocimiento, etc.), en vez de solo disfrutarlo y nada más, sabiendo que el recibir es algo que escapa a nosotros. Si lo analizamos, nuestro foco de atención está exactamente en el lado contrario de la ecuación: en el recibir. Lo podemos ver hasta en acciones muy simples. Pensemos cuando damos una pequeña limosna a alguien en la calle, ¿lo hacemos disfrutando? ¿nos ofendemos si no nos lo agradecen? ¿lo hacemos solo cuando hay alguien cerca que puede vernos? Así comprenderemos uno de los tantos ejemplos de nuestros “dar enfocados en el recibir”. Y ¿qué nos lleva a enfocarnos en el “recibir”? El miedo. Es miedo a la carencia, a no tener en el futuro. Cuando comprendemos la Ley Cósmica del dar y recibir, comprendemos que debemos dejar de preocuparnos por el “recibir”, ya que ello vendrá solo, según lo que el universo nos asigne. Nuestro foco debe estar solo en el “dar”. Para quien está con muchos miedos, cuesta que de un día para otro logre ver su vida de este modo y suelte esos miedos, pero seguro que si lo intenta poco a poco lo irá logrando; cada uno a su tiempo. Alguno leerá el párrafo anterior y se asustará pensando: “esto me recuerda a la Madre Teresa y eso parece muy lejano para mí”. Y la respuesta sería: querer parecerse a la Madre Teresa de Calcuta es una meta interesante, aunque ambiciosa. Eso, realmente no se busca, sino que llega solo como parte de la evolución personal espiritual. Querer ser como ella, cuando recién estamos aprendiendo nuestros primeros pasos de “dar de manera desinteresada”, sería como quien no puede correr un km y pretende correr una maratón de 42 kms. Seguramente se frustraría bastante rápido y pensaría que no puede...

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Debemos saber también que cuando nuestra vida se vuelva un constante “dar amor” incluso a seres desconocidos, es porque realmente hemos entrado en la verdadera abundancia cósmica, nos hemos convertido en “millonarios cósmicos”. Es matemático: si nuestro dar es abundante, desinteresado y amoroso, entonces, nuestro recibir también es abundante, desinteresado y amoroso, aunque no nos lo propongamos; todo ocurre debido a esa gran Ley Cósmica. Entonces, para entrar en el “círculo virtuoso” debemos hacerlo aprendiendo a “dar disfrutando al dar”, que sería el “dar de manera virtuosa”. O sea, nos enfocamos solo en esa parte de la igualdad: “dar”. Y, a pesar de saber que el universo siempre nos va a premiar, “no enfocar nuestro dar en ello” porque caeríamos en lo mismo: “enfocarnos en el recibir” y por tanto volveríamos al círculo vicioso y seguiremos sintiendo miedo a la carencia. En vez de sentirnos abundantes y completos, seguiremos vacíos y carentes. Suena redundante, pero esa frase encierra una gran verdad: “dar disfrutando al dar”. Es muy simple dar, para ello lo único que necesito es recordar lo abundante que soy y cuando se presenta una situación en la que puedo compartir mi abundancia, me engrandezco por tener el honor de hacerlo. Sin esperar nada a cambio, ni las gracias. No importa lo que di: desde un abrazo, una acción gentil, una sonrisa, unas palabras bondadosas, mi trabajo, dinero en pago por un trabajo de otra persona, dinero en donación o un simple pensamiento positivo. Todo lo que debemos hacer es dar, disfrutando del hecho de dar y sin pensar en el recibir.

La nueva economía consciente Vivimos en un mundo de materia, donde tenemos un cuerpo, vivimos en la tierra y nos alimentamos de ella. En fin, mientras estamos en este mundo de materia, necesitamos de la materia, es algo que todos sabemos como seres humanos. Y en esa necesidad de la materia, nos vimos obligados a organizarnos en sociedades, organizamos la producción y distribución de lo que necesitábamos para vivir: alimentos, vestimenta, viviendas, etc. ¿Qué hicimos como civilización a lo largo 97


de nuestra historia? “Organizar nuestra casa”. De ahí la palabra “economía” que viene del griego: “oikos nomos” que significa “organización de la casa”. Pero algo nos ocurrió y perdimos el enfoque. Nos olvidamos de que éramos abundantes. Nuestra casa, nuestro planeta, es abundante. El universo es abundante. Somos seres abundantes. Pero nos perdimos en el miedo y toda nuestra vida se enfocó de esa manera. Cada ser humano del planeta está afectado por nuestro sistema económico y político basado en el miedo. Afortunadamente, tengo una buena noticia: podemos salir de la vibración del miedo y la carencia, siguiendo en el mismo lugar que estamos, sin necesidad de ninguna guerra contra ningún sistema, sin necesidad de discutir con nadie, de manera totalmente pacífica, siendo dueños de nuestra propia voluntad. Lo único que necesitamos hacer es conectarnos a la verdadera Economía Cósmica, una economía consciente, una forma de relacionarnos entre nosotros (seres humanos, animales, vegetales y minerales) y, llegado el momento, con seres de otros mundos, de manera amorosa y pacífica, siendo felices a cada instante de nuestras vidas. Esta es la verdadera revolución en nuestro planeta: una revolución silenciosa de amor y paz en cada uno de nosotros. Como dijo el Dalai Lama: “la paz no es un camino, es el único camino”. A continuación vamos a analizar los distintos aspectos de nuestro sistema actual que pueden generarnos contradicciones en relación a nuestra esencia de amor y de paz, y paralelo a ello, conozcamos un poco sobre la sabiduría de nuestra Economía Cósmica, para darnos cuenta que “todo tiene solución”. Son solo sugerencias, guías, pero luego cada uno podrá encontrar su propia manera de superar sus contradicciones provenientes de la vida material.

¿El dinero es malo? Nada es bueno ni malo en verdad. La bondad o la maldad son la intención con que impregnamos nuestro continuo “dar”. Cuando somos inconscientes y tenemos miedo a la carencia, impregnamos nuestros actos de ese miedo. Somos más mezquinos, no a propósito, sino por nuestro propio miedo. Entonces el dinero no es malo. El dinero es solo un elemento de nuestra “organización de la 98


casa actual”, una moneda o papel que decidimos aceptar para intercambiarlo por bienes o servicios, nada más. El significado y la importancia de ese dinero en nuestras vidas será de nuestra exclusiva responsabilidad. El dinero entra en nuestras vidas y se va. Pasa por muchas manos. Pasa con muchas intenciones, generalmente de miedo a la carencia. Y en algún momento llega a nosotros para que se lo demos a otras personas, también con otra intención. Por tanto, tenemos los dos grandes momentos en relación con el dinero: cuando lo recibimos y cuando lo damos. Cuando lo recibimos, podemos ver de quien viene y sentir su intención. Si no es amorosa, podremos limpiarlo con una nueva intención, solo tocándolo y deseando que a partir de ahora solo tenga impregnado intenciones positivas y beneficie a todas las personas que en el futuro lo reciban. Recordemos que el dinero viene y luego se va, su función es el intercambio. No vale por sí mismo, sino por las cosas que con él se adquiere. Cuando lo damos, ya sea en pago de algo que hemos comprado o en donación, lo daremos con una intención virtuosa, entonces estaremos haciendo nuestro acto de “dar virtuoso” y seremos felices en ese instante, sin preocuparnos por nuestro merecido haber cósmico que estará esperándonos para darnos felicidad en nuestro futuro, además.

¿Cómo puedo sentirme bien en un mundo que se maneja con dinero y con miedos? 1)Saliendo del sistema económico actual: Siempre es una opción salir del sistema monetario y generarse una economía de “auto-abastecimiento”, donde uno pueda fabricar su propia ropa, su alimento, su vivienda y no tener que relacionarse a través del dinero con nadie. También podemos pensar en vivir en un monasterio donde no toquemos el dinero, solo dedicando nuestra vida a la espiritualidad, o sea, a dar pensamientos, palabras y acciones positivas al mundo para ayudar al resto de los seres humanos a salir del sufrimiento, lo cual también es muy necesario. Y 99


es una de las ayudas más poderosas que podríamos brindar a la humanidad. Pero en verdad, todos podemos ayudar, aunque no salgamos del sistema, desde donde estamos ahora, solo cambiando el enfoque de nuestro “dar”. 2)Decidiendo permanecer en el sistema económico actual resolviendo las contradicciones: En este sentido, podemos pensar que mientras aún persista el sistema económico que tenemos en el planeta, basado en el miedo, que se maneja con dinero, nosotros podemos insertarnos pero “bajo nuestros propios principios”, no bajo los principios del sistema. O sea, “como verdaderos integrantes de la Economía Cósmica”, mucho mayor que la pequeña economía capitalista terrestre.

En la producción: el trabajo que nos permite sustentarnos Aquí pasaremos de ser meros trabajadores a ser verdaderos trabajadores cósmicos, donde dejaremos que fluya el amor en nosotros. ¿Y cómo lo lograremos? Como decíamos antes: disfrutando de “hacer lo que hacemos”, sabiendo que es una tarea muy importante para el resto de la sociedad. Y recordando de no estar enfocados en nuestra retribución económica (el recibir) porque ello nos impediría disfrutar el dar. Este constituye un cambio muy revolucionario y cada caso individual presenta sus particularidades y dificultades. Es importante no frustrarnos si no podemos lograrlo de un día para otro, lo importante es “tener la intención de lograrlo”. Esto es posible en todos los ámbitos de nuestra economía actual: desde el que actualmente es dueño de una empresa con empleados, como el que es empleado de una empresa, o trabaja para el estado, o es trabajador por cuenta propia. Todos pueden enfocar su trabajo como “un dar acciones que otros necesitan”. Sería bueno pensar lo siguiente: “ya que estoy trabajando, puedo hacerlo de la mejor manera y además disfrutando”. En este ámbito lo importante es ser pacientes y no olvidarnos que estamos funcionando dentro de una Economía Cósmica mucho mayor que la economía meramente terrestre y material. Debemos 100


mantener nuestro enfoque en el “dar” y no perderlo al ver el miedo de las demás personas que siguen enfocadas en el “recibir”. De ese modo, nosotros también seremos el ejemplo de que una economía mejor es posible, sin ninguna revolución con armas, simplemente mediante una revolución interior, basada en la paz y el amor. La contradicción de quienes son empleados Lamentablemente, sabemos que cualquier persona que trabaje como empleado de cualquier empresa, no recibe el total del valor de su trabajo, por el simple hecho de que existe “la ganancia del empresario”. Ni tampoco es dueño de su tiempo, al no tener la opción de no ir a trabajar un día que se sienta sin energías o sin ganas, ni de establecer sus vacaciones con total flexibilidad, etc. En fin, si todo esto no representa contradicciones a la persona, está bien que siga allí trabajando. Pero, si solo lo mantiene “el miedo a la carencia”, quizás sea el momento de iniciar cambios. Los cambios serán de acuerdo a la persona, desde renunciar y dedicarse a algún trabajo por cuenta propia, o formar parte de algún otro trabajo por cuenta ajena sostenible y solidario, o donde no existan dueños como por ejemplo un trabajo tipo cooperativa, o incluso, manteniéndose en su puesto de siempre pero con la intención puesta en la aceptación de lo que hace, aprendiendo a disfrutar de ello y generando, por tanto, un contagio positivo sobre los compañeros, jefes, clientes y sobre el propio empresario. En definitiva, toda una empresa podría terminar transformándose por la influencia de un solo “trabajador cósmico”. A pesar de que el sistema económico capitalista es explotador, en el sentido de “extraer” al trabajador parte del valor de su trabajo transformándolo en ganancias del empresario, también existen empresas que son muy justas y muy flexibles, conocedoras de la realidad del mercado capitalista. Empresas con departamentos de recursos humanos muy desarrollados, que dan más flexibilidad de horarios a sus empleados, más servicios, mejores tratos, salarios justos, más democráticas,… La contradicción de quienes son empleadores Este quizás sea uno de los casos más difíciles. Quien es empleador, es decir, quien es empresario y da trabajo a muchas personas, por 101


lo general vive en un cúmulo de problemas que ello genera. La gran mayoría de los problemas derivan de su “dar enfocado en el recibir” (suele pagar poco a los empleados y a cambio les pide que produzcan mucho), generando esto en muchas ocasiones su propia desconfianza hacia ellos o la falta de estima de los trabajadores hacia él. En fin, generando al fin y al cabo un clima de trabajo en desarmonía, de no-paz y de no-amor. Este caso particular, en el que el empresario se ha dado cuenta de que “extrae el valor del trabajo de los demás” y que eso le genera contradicción en su vida, le hace comprender que “no está dando de manera virtuosa” y por ello desea salir de ese círculo vicioso que ya ha comprendido como funciona. Existen muchas soluciones. El primer paso es “querer cambiar”. Para ello es necesario “no tener miedo”, no temer a lo desconocido, al futuro, al cambio. Debe tener mucha seguridad en sí mismo y en lo que busca: la paz y el amor en su empresa. Para ello debe recordar que somos seres abundantes, integrantes de la Economía Cósmica abundante, y que podemos proponernos un cambio radical. Los empresarios que decidan cambiar la realidad de sus empresas para que estén en sintonía con la Economía Cósmica, volviéndolas más democráticas, pacíficas y amorosas, serán grandes ejemplos a seguir por muchos. Siempre existirán pioneros de este tipo de cambios a quienes les podremos consultar sobre sus experiencias. El termómetro para medir esos cambios será infalible: “la nueva vibración o armonía que existirá en esos lugares de trabajo”; con solo ir a conocerlos, nos daremos cuenta de ello. Por todo ello, hay una buena noticia para el empresario que tenga alguna contradicción interna y no lo deje dormir: “calma, todo tiene solución”. Si usted está leyendo esto, es porque ya ha entrado en un sendero de evolución hacia la nueva economía. Las respuestas, finalmente serán encontradas por usted mismo, pero puedo sugerirle a modo de ejemplo los siguientes: Hablar de manera sincera con todos sus empleados, haciéndolos partícipes de toda la empresa, iniciando un proceso de cambios graduales donde todos puedan opinar, estando dispuesto a abrir un debate participativo, convirtiendo la empresa en relación a las decisiones más importantes que afecten a los trabajadores en una verdadera democracia, donde entre todos (empresario y 102


trabajadores) decidir también la remuneración de cada integrante. Esto podría parecer muy difícil de realizar al principio, pero una vez iniciado el proceso evolutivo de cambios graduales, todo irá rodando por sí solo. Otra solución podría ser convertir su empresa en una organización solidaria, como una cooperativa. Donde se implanten leyes internas que contemplen mecanismos de decisión democrática, transformándola gradualmente en una organización donde nadie es dueño y todos son socios, pasando a ejercer el empresario (como socio principal) las funciones de coordinador y portavoz de la empresa, siempre que mantenga la mayor cuota de participación y responsabilidad sobre la misma. Si no se siente preparado para comandar esta nueva forma de organización democrática y esto le va a generar más desarmonía en su vida, puede “pasar la pelota a otro” traspasando la empresa y esperando que otro pueda resolver esa contradicción. No importa que le paguen menos de lo que vale su empresa, ya que lo importante es poder llegar a ser el dueño de su tiempo completo para disfrutar de su vida plenamente en la nueva sintonía que está comenzando a vibrar la humanidad: la paz y el amor. Finalmente, mi mensaje para usted es: “se puede”, no tema. Usted quiere entrar en la nueva vibración de la paz y el amor, y puede hacerlo ¡ahora mismo! En esta transición hacia la nueva humanidad (que ya existe actualmente en el todo el planeta), otros seguirán viviendo aún con los viejos patrones y seguirán siendo víctimas de su propio “dar vicioso”, pero ello no debe frenar su decisión firme de conectarse a la Economía Cósmica, relacionándose en armonía con todos los seres que le rodean. Lo importante es que ante lo desconocido, “no temer”, tener en claro el objetivo de querer entrar en la nueva vibración, sin dar excesiva importancia al “cómo”.

¿Cómo establezco el precio de mi trabajo? Esta es una gran inquietud de muchos, seguramente de quienes el dinero les genera gran contradicción en sus vidas, ¿no es cierto? Yo diría que es una de las preguntas del millón. ¿Por qué? Porque al 103


poner un precio a nuestro trabajo al final caemos en la cuenta de que “en verdad algo nos interesa del recibir” y de ese modo nos alejamos del enfoque en el “dar”. Es allí donde se genera la contradicción. Sentimos algo de miedo por si es poco lo que vamos a recibir, tenemos miedo de que “no sea suficiente”, entonces queremos asegurarnos un “mínimo” y eso lo hacemos fijando un precio a nuestro trabajo. Una enseñanza que dejó el buda tiene que ver con nuestras acciones, en definitiva, con nuestro dar: “palabra recta, acciones rectas y recto sustentamiento”. El dice que debemos vivir de la caridad, esto quiere decir, “de lo que los demás voluntariamente quieran darnos”. Ahora podemos repasar un poco. Recordemos siempre lo más importante en nuestros actos: “la intención”. Esa es la gran sabiduría que no debemos olvidar para ser seres felices y abundantes, nuestro dar depende de ella. Cuando tengamos alguna duda de la rectitud de cualquier cosa que hagamos, observemos sólo la intención, y la respuesta aparecerá en nosotros mismos. Dijo el Buda también: “no necesitamos que nadie nos diga qué está bien y qué está mal, simplemente debemos saber que cualquier acción nuestra que perjudique o perturbe la paz o armonía de otros, es una acción pecaminosa y, por el contrario, cualquier acción que ayude a otros o contribuya a su paz y su armonía, es una acción virtuosa”. Quizás la mejor manera de sentirnos bien y de quitarnos de encima la necesidad de establecer un precio y cobrar, sería tener una cajita de colaboraciones voluntarias, donde quien quiera pagarnos por nuestro trabajo lo haga de manera voluntaria y con amor. De esa manera la contradicción en nosotros no existirá. Esa cajita podría contener una leyenda explicando su función o lo que sintamos escribir para que el “comprador o colaborador consciente” contribuya. Para quienes no sientan hacerlo de esa manera, podrían experimentar poniendo “precios conscientes”, es decir, poniendo un precio transparente, donde el que compra pueda conocer el costo y elegir el precio a pagar, a su discreción, en función de sumarle un adicional al costo. Y contemplando también que si alguien llegara a necesitar el producto y no puede pagar ni siquiera su costo, podríamos vendérselo por debajo del mismo o incluso regalárselo, ya que nuestra intención es “dar nuestro trabajo de manera 104


virtuosa”. En este caso podrían aparecer muchos que nos paguen mucho, otros que nos paguen poco y otros a quienes les regalemos el producto. Pero nosotros solo debemos pensar en “dar nuestro trabajo”, el recibir no lo manejamos nosotros. En fin, la contradicción de “establecer un precio y cobrar” se irá resolviendo de manera “evolutiva” y cada uno irá encontrando su manera. Las que nombré son grandes ejemplos, pero existen muchos intermedios que cada cual los irá encontrando para no enfocar su trabajo en el recibir. Lo que de verdad importa no es cuánto nos pagarán por nuestro trabajo, pues ello nos haría perder el objetivo de “disfrutar el hacer nuestro trabajo de manera desinteresada”, más bien sería recordar el hecho de que lo que recibamos es el universo quién nos lo asigna.

En el consumo: al comprar los bienes y servicios para nuestra vida Aquí hay dos grandes sabidurías que comprender. 1)¿Qué necesitamos realmente para vivir? Primero la auto-observación personal de las necesidades. Es un proceso que lleva un tiempo de maduración diferente en cada uno, pero debe ser realizado. Cada cosa que “sentimos que necesitamos” debe ser sometida al siguiente análisis: “¿realmente necesito esto? ¿para qué lo necesito? ¿puedo prescindir de ello?” Nosotros mismos al hacernos estas preguntas descubriremos nuestras verdaderas necesidades. Es importante no comprar basados en el miedo, por ejemplo: el creer que necesitamos una vestimenta de una marca prestigiosa solo para sentirnos más importantes ante los demás, eso habla de nuestro miedo a no ser aceptado por los otros. Quizás cuando soltemos ese miedo, ya no necesitemos comprar cosas por ese motivo. Y así muchos ejemplos de muchas cosas que creíamos que necesitábamos y en verdad nos damos cuenta que no las necesitamos. Pensemos además que “cuantas más cosas creamos que necesitamos, pues más dinero necesitaremos para comprarlas y finalmente más deberemos trabajar para ello”, o sea, seremos más 105


esclavos aún del sistema de producción material. Está en cada uno de nosotros el ir encontrando ese punto de equilibrio personal. 2)Nos volvemos consumidores conscientes, consumidores con amor: Al comprar ¿Nos hemos puesto a pensar alguna vez que nosotros al comprar cosas somos los que generamos toda la producción? Si decidimos dejar de comprar algún bien, y muchos siguen la misma conducta, ese bien disminuirá en producción o dejará de ser producido. Así funciona nuestro sistema de producción y consumo actual. Entonces, por ejemplo, quizás puedo estar comprando un calzado, que para ser producido, tuvo que ser bajo condiciones muy indignas para muchos seres humanos que lo han producido en algún lugar lejano del planeta, y todo para que yo lo pague más barato que otros calzados producidos de manera local con salarios justos, pero sobre todo, para que una o varias personas, dueños de una gran empresa, tengan mucho más dinero. Podemos también ver el caso de que un producto que yo compro, se produce contaminando el planeta, o bien, el caso de alimentos muy baratos a razón de tener elementos muy nocivos para nuestra salud. O puede ser que por pagar más barato el paquete de arroz, voy a un hipermercado que concentra las ganancias en una sola persona, en vez de ir a la tienda del barrio, que permite que una familia viva dignamente de ello. Y así sucesivamente… Entonces debemos saber, que con nuestro acto de compra estamos diciendo: “yo estoy de acuerdo con esta forma de producción y por eso elijo comprar este bien o servicio”. Al pagar Por otro lado, al pagar estamos haciendo nuestro acto de “dar”. Esa es una acción que tiene una intención, como todas. Y aquí es donde nos volvemos verdaderos consumidores cósmicos. ¿Cómo lo hacemos? Muy sencillo, al momento de hacer ese acto tan bello, contribuimos con esa persona que recibe el pago para su propio sustento, la miraremos a los ojos (seguramente estaremos sonrientes, si lo estamos disfrutando) y simplemente tendremos la siguiente intención: “deseo que con esta suma de dinero que te 106


otorgo a cambio del bien o servicio que me has brindado, puedas vivir plenamente y feliz, porque tu felicidad contribuye también a mi felicidad”. ¡Cuantos más seres humanos felices existan, más feliz seré yo también!

Si estamos fuera del sistema: los desempleados Los desempleados debemos comprender que somos seres abundantes y debemos recordar que tenemos algo muy privilegiado que las personas que trabajan no tienen: la disponibilidad total de nuestro tiempo. Eso significa que podemos hacer lo que queramos. Sólo debemos ver qué es lo que nos hace más felices, haciendo todo aquello que esté a nuestro alcance y que además podamos dárselo a otros. Ese hacer puede tener que ver con alguna habilidad manual, con algo que podemos fabricar nosotros mismos, o con alguna capacidad que tengamos de ofrecer algún servicio de cualquier tipo. Hoy en día, ya se puede ver cada vez más algo de lo que está de moda hablar: los “microemprendimientos”. Éstos no son más que el resultado de algunas personas que no tenían nada de dinero y querían vivir de algo en nuestra economía actual. De esa manera uno puede encontrar muchos artesanos hoy que exponen sus artesanías en ferias, personas que fabrican algo en su casa (comidas, ropa, complementos, juguetes,…) y lo venden a otros, personas que hacen algún servicio para otros (doméstico, arreglar jardines, enseñar algo, …), quienes encuentran y desarrollan algún talento artístico que se atreven a expresar, además de otros posibles ejemplos. Lo importante aquí es no perder de vista el enfoque de nuestro trabajo: “enfocarnos en dar de manera virtuosa”. Hacer nuestro trabajo con amor, sabiendo que otros lo valoran y/o lo necesitan. Las abuelas siempre fueron muy sabias en afirmar cual era el secreto de sus comidas: “las hacían con amor”. Como todo esto que cuento es totalmente experimentable, aquí propongo un pequeño experimento para el lector: 1) Pruebe a cocinar algo apurado y con mal humor, no disfrutando del acto de cocinar. Si ya lo ha hecho esto antes, este experimento 107


debe estar en su memoria. Lo interesante es responder a esta pregunta: ¿cuán rica ha salido la comida? 2) Ahora pruebe el caso contrario: cocine algo, no importa lo sencillo que sea, pero hágalo disfrutando de cada acto, siendo feliz. Por ejemplo: supongamos que haremos un arroz hervido con algunos condimentos y algo más, por nombrar alguna comida sencilla, pero puede ser cualquier otra comida dulce o salada. Lo importante es disfrutar cada acto, cuando hiervo el agua, cuando la remuevo con la cuchara, cuando pruebo el sabor y le agrego condimentos, cuando sirvo la comida en el plato, etc. Al final vuelvo a hacer la siguiente pregunta: ¿cuán deliciosa ha salido esta otra comida? Si fuimos buenos científicos de nosotros mismos y probamos ambas experiencias, entonces habremos descubierto en cuál de los dos casos nos sentimos mejor. Entonces, habremos aprendido la manera de hacer el trabajo que deseamos hacer: ¡¡¡Disfrutándolo!!!

Si queremos ayudar a las personas sin ingreso de dinero, los llamados “excluídos del sistema” La realidad actual es que existen personas que viven en la carencia extrema. Lamentablemente, ellas siguen regenerando su carencia por una sencilla razón: su ignorancia. Y lo hacen con un “dar carente”, un “dar enfocado en el recibir”, puesto que están con muchos miedos. Observaron mucha carencia en sus vidas y la siguen observando. Al observarla, la siguen pensando y reproduciendo en su futuro (recuerden que los pensamientos son parte de lo que damos al universo). ¡Pero sus vidas pueden cambiar! Ellos ignoran que son parte de una Economía Cósmica abundante, de que no necesitamos pedir permiso a nadie para integrarla y ser abundantes, está en nuestra propia naturaleza: ¡Nacemos con ese privilegio! En principio nuestra forma de ayudarlas son varias, por nombrar algunas: Dándoles una donación consciente: lo que queramos donarles (dinero, comida, vestimenta, etc), pero más importante que la donación, es la “intención”. Debe ser una acción de dar virtuosa, 108


esto es, sin esperar las gracias. Sabremos que lo hemos logrado si nos sentimos felices simplemente al ver a la otra persona que recoge y recibe nuestra ayuda. Y en ese mismo momento, si logramos un dar virtuoso, quizás sintamos: “el universo es tan generoso conmigo, soy un ser tan abundante, que me siento privilegiado de poder compartir mi abundancia con este otro ser. ¡Qué felicidad es para mí satisfacer su necesidad! y ¡qué alegría en poder contribuir con su felicidad!” Dándoles un pago consciente: en el caso de personas que intentan vender algo para salir de su situación de carencia, podemos hacerles un pago virtuoso. Recordemos que el pago de dinero, es un acto de dar como todos, lo importante es su intención. Entonces pensemos al pagar: “¡Qué alegría es poder contribuir con tu sustentamiento y permitir que salgas de la carencia, te entrego este dinero con mucha alegría!”. Actos sin dinero: A veces estas personas se sienten excluidas, sienten que uno pasa y no las mira, nadie quiere conversar con ellas y nosotros somos seres abundantes, que podemos “darles un momento de felicidad”, podemos darles “palabras amorosas”, podemos conocer un poco de sus vidas y sentir la alegría de haberlos hecho sentir hermanos nuestros, iguales a nosotros. Este es un acto tanto o más poderoso que cualquier donación que les hagamos. ¿Alguien experimentó esto alguna vez? Pensamientos positivos: Como decíamos antes, la ayuda más poderosa al final, es el pensamiento. Es lo que está detrás de todas nuestras palabras y acciones. Y aquí también, puede ser que no les demos ni digamos nada. Solo pensemos “algo lindo para ellos”. Los visualizamos “sonrientes, felices, saliendo de sus miedos, de sus carencias”. O hacemos una oración o meditación para ellos. De esta manera estamos dando una contribución muy positiva que se registra en el universo. Invito a experimentarlo. Palabras de sabiduría: Una vez que nos volvemos “seres cósmicos conscientes”, que sabemos integrar esta Economía Cósmica de amor y que somos seres felices que viven siempre en la abundancia del universo, entonces ya estaremos en condiciones de transmitírselo también a ellos. Nuestras palabras saldrán solas y los ayudarán a salir de su ignorancia y del miedo a la carencia, para ser 109


verdaderos seres cósmicos como nosotros. ¡Qué alegría tener un hermano más despierto! ¡¡¡Que inmensa alegría me da!!! Y una buena noticia para quienes sienten pena al ver a las personas que vibran en el miedo. ¡Ustedes ya los están ayudando! ¿No se dieron cuenta? Lo único que necesitan ustedes es ¡¡¡ser felices!!! y aplicar en sus vidas las leyes de la Economía Cósmica. Con ello las ayudan a salir de la ignorancia y les están dando el mejor ejemplo. “Seamos el cambio que queremos ver en el mundo” - Mahatma Ghandi -

Camino a la civilización planetaria Vamos camino de una nueva civilización planetaria, elevada espiritualmente, relacionada en armonía y vibrando en la paz y el amor. Por tanto, una comunidad de seres felices en sintonía con todo el cosmos. Quizás muchos piensen en John Lennon y sientan que esto es una utopía, pero no importa. Ya los cambios no dependen de que alguien los crea o no los crea, pues la fuerza del cambio es mucho mayor en este momento. Así que los invito a vivir este nuevo mundo de paz y amor que ya está aquí. Nuestro futuro va a ser muy parecido a lo que describió el pensador Marx, lo que el vio realmente fue “nuestro futuro”, el problema que tuvimos es que quisimos llegar a él de manera violenta, lo cual es una verdadera contradicción: buscar la paz a través de la “no-paz”. Esa forma de organización de nuestra casa (economía) va a llegar de modo natural, cuando espiritualmente una masa crítica de seres humanos esté en esa sintonía; va a ser algo muy natural para nosotros. Cuando digo de manera “natural”, me refiero específicamente, de manera “democrática”, sin guerras, sin pelearnos con nadie y sin siquiera enojarnos con nadie… ¿alguien puede ver esto en su mente y sentirlo en su corazón? Una vez que hayamos recuperado la confianza en nosotros mismos y nuestros miedos hayan desaparecido, volveremos a disfrutar de nuestra abundancia, por lo que no necesitaremos títulos de propiedad, dinero o ganancias, y ya no existirá más pobreza, ni depresión, ni nada relacionado con la antigua vibración: el miedo. 110


Llegaremos a vivir todos en este planeta abundante de manera armoniosa.

La transición Sin embargo, la armoniosa civilización planetaria llegará de manera evolutiva. Hacia eso vamos. Pero en medio, hay una transición que es la que estamos viviendo en este momento: muchas realidades diferentes. Es natural que el proceso de liberación de cada ser humano, de sus propios miedos, para integrarse en armonía a la Economía Cósmica, llevará un tiempo diferente en cada uno de nosotros. Por tanto, existirán muchas realidades en nuestra “casa” hasta llegar a la civilización planetaria. Lo bueno, es que cada uno estará “en la pista de baile según la música que esté bailando”. O sea, quienes estén más miedosos, estarán juntos con los seres que estén en esa realidad, quienes estén más libres del miedo, o sea, que estén viviendo en estado más pacífico y de amor, estarán en esa otra realidad. Y la buena noticia, es que la realidad de la vibración de paz y de amor es mucho más potente que la vibración del miedo, por tanto ¡el efecto de contagio es inevitable! Cada vez habrá menos realidades de miedo en el planeta. Por consiguiente, es “fundamental” comprender que coexistirán las diferentes realidades en esta transición. Y no debemos “juzgar” a los que estén con más miedos, debemos comprender que aún no han comprendido la Ley Cósmica y por eso, sumidos en su ignorancia, continúan sufriendo. Nosotros, como seres más libres y sabios, podremos comprenderlos. Eso nos permitirá no bajar nuestra vibración de amor y de paz, y de esa manera, siempre los ayudaremos. Podremos ayudarlos con “acciones y palabras” cuando ellos nos lo pidan y si no, solo con nuestros pensamientos y nuestra vibración ya los estaremos ayudando. Esto es lo que está ocurriendo ahora mismo en todo el planeta. Podemos imaginar nuestro planeta hoy como una discoteca con muchas pistas de baile, con una música diferente en cada una. Algunas más tendientes al amor y otras al miedo. Hay muchas 111


pistas de baile. ¿En qué pista estás bailando? ¿Estás contento con tu música? La conclusión final es: “No necesitamos esperar que el resto cambie su vibración. Nosotros podemos cambiar la nuestra a pesar de que a nuestro alrededor aún exista la vibración del miedo. Así ingresamos en nuestra nueva pista de baile: la de la paz y el amor. Nuestra realidad, entonces será la de ser seres felices y plenos”. Y como resumen, debemos recordar que lo importante siempre es “la intención” de nuestro dar. No importa a quien demos: un cliente, un jefe, un chico en la calle, un familiar, un amigo… Y no importa qué demos: pensamientos, palabras o acciones. “Yo decidí cambiar el mundo, y decidí empezar por mí mismo” - Mahatma Ghandi -

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EPÍLOGO

En la primavera del año 2010, redacté un texto en base a una idea que me surgió tras leer en la prensa que “el capitalismo salvaje es un gran monstruo cuya cabeza es la banca, su corazón lo conforman las empresas multinacionales, siendo su sangre el capital”. Esto me inspiró a desarrollar una alegoría mediante la creación de dos Grandes Seres, que representan por un lado al Capitalismo y por otro al Glocalismo. Finalmente, de la unión de ambos surgiría el Sinergismo. El texto dice así: El capitalismo neoliberal es el “gran gigante de la globalización”, que a modo de “colosal parásito” de la Tierra, se nutre sólo y exclusivamente del capital que generan los seres humanos consumidores y trabajadores. Este “gigante” crece mucho más rápido a como lo hace el número de miembros de la población mundial, de tal manera que a mayor número de éstos, mucha mayor cantidad de capital necesita el gran monstruo devorador capitalista. De los recursos naturales de la Tierra se obtiene su alimento, siendo sus habitantes humanos los que se lo proporcionan. Al ritmo de crecimiento actual, se necesitarán a finales de este siglo al menos tres planetas como el nuestro para satisfacer sus necesidades. A este ficticio “ser” le voy a asignar el nombre de Ripo en “homenaje” a todos sus creadores y defensores, cuales son los ricos y poderosos. La fisiología del “gran monstruo capitalista” Ripo podría describirse del modo siguiente: El “megaparásito terrestre” tiene al igual que sus creadores un cuerpo formado por cabeza, tronco y cuatro extremidades. Posee un sistema digestivo, un sistema circulatorio, un sistema nervioso y un aparato locomotor, siendo su sexo masculino por afinidad al de sus creadores y por desarrollarse dentro de la actual civilización patriarcal. Para alimentar a tan enorme “bestia”, millones de “microorganismos humanos esclavos” le suministran a cada instante toneladas de recursos naturales que devora con gran ansiedad. Una vez ingerido el alimento, otros “microorganismos humanos esclavos” se encargan de transformar la materia prima en las fábricas de su enorme estómago para luego pasar a su intestino, lugar que 113


podríamos llamar “el mercado” por ser la zona donde se produce el metabolismo del intercambio, es decir, los productos elaborados y transportados al mercado son intercambiados por dinero, siendo este el preciado capital que, a modo de sangre, pasa al sistema circulatorio; mientras tanto el gigantesco aparato digestivo produce inmensas cantidades diarias de residuos que contaminan e intoxican a la ya esquilmada “Gran Huesped”: la Madre Tierra. Por las arterias y venas de Ripo circula su sangre, compuesta por las distintas divisas planetarias, a las que llamamos capital. Bien es verdad, que una buena parte del capital deja de fluir por su torrente sanguíneo debido a su acumulación en determinadas zonas, enquistándose precisamente cuando pasa por las manos de unos pocos “ricos y poderosos microorganismos humanos”, produciendo por tanto a la “criatura” unos enormes tumores de capital estancado. Ese estancamiento impide que el capital llegue a enormes áreas del planeta donde millones de “microorganismos pobres” lo necesitan para sobrevivir, o mejor aún, necesitan que no les exploten por su barata mano de obra, ni les arrebaten los preciados recursos naturales de los lugares donde viven. La “piel” de la Tierra está habitada por los reinos mineral, vegetal y animal, pero son sus “inteligentes” y preciados hijos, los “microorganismos humanos”, los que con gran poder destructor están provocando graves sufrimientos y calamidades en todo el planeta, inclusive al robusto y poderoso Ripo. El órgano fundamental del sistema circulatorio de Ripo es su corazón, conformándolo la banca internacional, siendo unos pocos “microorganismos financieros” los que con un complejo sistema de finanzas lo hacen latir. Sus manos son las poderosas empresas multinacionales, dirigidas también por unos pocos “microorganismos empresariales” de gran olfato para los grandes negocios. Los enormes pies sobre los que se sustenta lo componen las diversas instituciones internacionales que, gobernadas “democráticamente” por otros “microorganismos políticos”, dirigen sus pasos a través de complejas leyes internacionales. Luego están los músculos y el esqueleto del protagonista de esta historia, conformados por la mayoría de los “microorganismos humanos”, también llamados “microorganismos consumidores”, los cuales alimentan y dan vida al protagonista de esta historia, participando principalmente en el gran intercambio que ocurre en el 114


intestino de Ripo (el mercado). Por último, en su cabeza hay un pequeño cerebro controlado por la “élite de los microorganismos”, formado por un reducido y selecto grupo de inteligentes y eficientes “microorganismos financieros, empresariales, militares, políticos y religiosos” al servicio de intereses ocultos, privados y egoístas. Esta “élite” es muy poderosa porque controla la gran mayoría de los medios de comunicación del planeta y dispone de las más altas tecnologías, que a modo de sistema nervioso de Ripo, usan para manipular y dirigir a la gran masa de “microorganismos humanos”. Y por si esto no fuera suficiente, también disponen del recurso de la fuerza militar para proteger a su “inconsciente criatura”, siendo además las guerras una de las mejores formas de producción de capital. Hasta aquí, el artículo que redacté el año pasado. Desde entonces he pensado en varias ocasiones que RIPO se parece al horrible, pero a la vez noble y solitario, monstruo de Frankenstein. Si consideramos las tres fases de la evolución del sistema capitalista, que Emilio Carrillo plantea en el Libro I de la obra “Glocalismo”, hasta llegar a la mutación actual del sistema, entonces RIPO habría nacido como un roedor, habría crecido como un felino y, finalmente, se habría transformado en un enorme y horrible monstruo con forma de reptil. Y aunque en sus inicios podía ser controlado y dirigido por sus creadores, ahora RIPO pervive peligrosamente descontrolado y en la más absoluta soledad. Al igual que Frankenstein, RIPO espera tener algún día una compañera con quién poder relacionarse, pero a diferencia del primero, los creadores de la compañera de RIPO no serán los RIcos y POderosos. RIPO, muy pronto disfrutará de la dulce y bella compañía de una “novia” a la que he llamado SOLI, por ser sus creadores las personas SOberanas y LIbres de la Tierra. Aunque SOLI actualmente es un bebé, está creciendo muy rápido, tanto como lo hace el número de seres humanos que van despertando y siendo conscientes de su verdadero poder, de su soberanía y libertad personal alcanzadas. Si RIPO representa al actual Capitalismo destructivo, SOLI representa al recién nacido Glocalismo constructivista, que además recupera y preserva todo lo que RIPO ha empezado a destruir y erosionar o intenta manipular. Algún día, cuando SOLI haya crecido lo suficiente y se haya convertido en una hermosa criatura de rasgos femeninos, RIPO también habrá decrecido lo suficiente y mejorado su aspecto a través de la actual mutación que está sufriendo. Dada la celeridad 115


de los acontecimientos mundiales actuales, quizás SOLI y RIPO inicien muy pronto una romántica relación. Tras un noviazgo que se prevé muy intenso, la prometedora relación amorosa entre RIPO y SOLI dará lugar a que se fundan el uno con la otra, hasta que finalmente no pueda distinguirse quién es quién, puesto que ambos habrán dejado de existir por separado y se habrán convertido en un único y nuevo SER. Este nuevo SER, fruto del intenso Amor entre ambas Criaturas, podría representar al nuevo sistema de relaciones humanas que reinará durante la Era de Acuario: el Sinergismo. Por lo importante que es recordarlo, traslado aquí, de nuevo, la definición que sobre Sinergismo efectúa el neurólogo francés Henri Laborit: “Si en un organismo (la Tierra) no existen jerarquías, es decir, no existe relación de dominio, es porque cada célula (cada Ser Humano), cada órgano (Comunidad Autosuficiente), cada sistema (Nación Continental), realiza una función cuya finalidad es participar en la conservación de la estructura del conjunto (la Tierra), sin la cual ningún nivel de organización, del más simple al más complejo, podría sobrevivir” Si el Capitalismo nació de una prolongada civilización patriarcal y el Glocalismo está emergiendo de una reinventada civilización matriarcal, el Sinergismo surgirá en algún momento futuro de forma progresiva y natural, cuando los dos sistemas de los dos tipos de civilización anteriores se hayan compensado mutuamente hasta alcanzar el perfecto equilibrio. Esto ocurrirá únicamente cuando el aspecto femenino de la Humanidad, por tanto tiempo reprimido, explotado y minusvalorado, se alce y florezca glorioso por sobre los dominios masculinos de la anterior civilización patriarcal y, todo ello, durante el tiempo que sea necesario para el correcto crecimiento y desarrollo de la nueva civilización humana. Con estos ficticios “seres”, lo que pretendo es hacer ver que de todos nosotros depende que SOLI crezca lo suficientemente rápido para atraer y seducir a tiempo al inconsciente y destructivo RIPO. Pero antes de que las dos criaturas se conozcan también podemos hacer que RIPO decrezca, sane de sus tumores y tome una forma humana, para que ambos se atraigan mutuamente y puedan coexistir muy pronto en armonía y equilibrio al servicio de sus creadores: los seres humanos. Para que todo esto sea posible, es 116


necesario que muchos de nosotros descubramos y ejercitemos libremente nuestra Soberanía Individual, enfocándola hacia la construcción de un nuevo modelo global de relación entre iguales. El marco legal para la creación de dicho modelo, donde temporalmente RIPO y SOLI coexistirían, podría ser, por ejemplo, el establecido por las tres Cartas Universales: la Carta Universal de los Derechos Humanos, la Carta de la Tierra y la Carta Universal de las Comunidades Autosuficientes. Ésta última, además, puede servir de referencia a todas las comunidades, aldeas, localidades e incluso ciudades que deseen orientarse hacia la Autosuficiencia Comunitaria. Por último, merece la pena recordar que si cada vez somos más las personas que nos orientamos hacia la Suficiencia Personal y la Autosuficiencia Comunitaria, posiblemente muy pronto logremos disminuir la insaciable voracidad del “gigante capitalista salvaje”, posibilitando de esta manera que éste llegue a decrecer lo suficiente como para ser “domado” y regulado con criterios éticos para la humanidad y sostenibles para el planeta. En Mairena del Aljarafe, a 13 de mayo de 2011 Manuel López Arrabal

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ARTÍCULO ELABORADO EN SEPTIEMBRE-2011 PARA LA PRESENTACIÓN DE LA OBRA “GLOCALISMO”: Glocalismo: Un camino hacia el Mundo que Queremos Aunque el término Glocalismo ha sido utilizado, y lo sigue siendo, por otros autores, en especial, por el filósofo y sociólogo polaco Zigmun Bauman, en mi caso, llegué a él tras concebirlo en mi interior sin saber de su existencia previa. Bien es verdad, que unos meses antes supe del lema “piensa globalmente, actúa glocalmente”, quedándoseme grabado el interesante concepto de lo glocal (global y local). Pues bien, a principios del año 2011 comprendí que el título que tenía reservado para la obra, que en esos momentos estábamos escribiendo Emilio Carrillo y yo, se quedaba corto, y fue entonces cuando afloró con gran fuerza en mi mente la idea de lo glocal. Tras reflexionar un tiempo sobre ello, pensé en desarrollar el concepto Glocalismo para usarlo como título de dicha obra, compuesta actualmente por dos libros. Tras consultar por internet y comprobar que glocalismo y glocalización ya existían como conceptos enriquecedores y complementarios de globalismo y globalización, traté de encontrar una definición de los mismos. Al no encontrarla, decidí definir Glocalización como: “acción y efecto de preservar lo local de todo aquello que provenga de forma global y no sea beneficioso para la biodiversidad que lo recibe”. No obstante, tras esta definición corta, las implicaciones que le doy a Glocalismo son mucho más amplias y profundas. Aparte de tomar en consideración que lo local y lo global (lo glocal) son las dos caras de la misma moneda (la acción local produce efectos globales y la acción global produce efectos locales), he querido dar un significado más completo y definitivo al término Glocalismo. Pretendo definir con dicho concepto el nuevo sistema de relaciones humanas (a nivel social, político y económico) que está emergiendo en todo el planeta, como modelo alternativo del actual sistema capitalista. Y esto está siendo posible gracias a que cada vez son más las personas que apuestan por vivir una vida más sencilla, consumiendo únicamente lo necesario para llevar una vida digna (sobre todo productos ecológicos y locales, que sean de comercio justo o de segunda mano), compartiendo con los más necesitados, cooperando en la creación de economías alternativas (como los bancos del tiempo, los mercados de trueque, la economía del bien común, las cooperativas integrales, las monedas sociales, 118


las gratiferias…), y sobre todo reverenciando y regresando a la naturaleza para construir nuevos modelos de convivencia en zonas rurales, ya sea recuperando pueblos y aldeas abandonadas o en estado progresivo de abandono, o bien, creando ecoaldeas en plena naturaleza. En ambos casos, el abastecimiento de los productos de primera necesidad sería de producción propia, es decir, la nueva organización social glocalista evolucionará hacia un mundo de comunidades autosuficientes, apoyadas en las tecnologías de la autosuficiencia, generadoras de riqueza local (salud, educación, empleo, cultura, energía, alimentos, abrigo, calzado, artesanía,…) y amparadas en una política glocal. Antes de profundizar más sobre el título que encabeza este artículo, quiero aclarar que la obra “Glocalismo” se debe entender dentro del contexto de continuidad del libro “La Huelga Tranquila”, sobre todo de su epílogo, donde mi Gran Esperanza de que un mundo mejor es posible, se materializa desde mi interior en una versión de la realidad que deseo para mí, pero sobre todo para mi hijo y para las generaciones venideras. A esta, mi versión particular de la realidad, la he llamado la Visión del Mundo que Queremos. En una ocasión, hace bastante tiempo, leí que todos los pensamientos que son acompañados por ciertas emociones y sentimientos, terminan materializándose en la realidad de quién los crea, sin que haya ningún tipo de limitación. Tanto es así que cuanto mayor sea el número de personas que piensen y sientan que un mundo mejor está a nuestro alcance, tanto más fácil será que se pueda lograr. Pero, de igual manera, si hay gran número de personas que no creen en un mundo mejor, o bien, sí que creen, pero no saben qué tipo de mundo mejor quieren ni como llegar a él, o bien, sí que lo saben pero se enfocan en los miedos, es decir, prestan más atención a lo que no quieren del mundo en el que viven (crisis económica, desempleo, guerras, terrorismo, hambre, destrucción medioambiental,…), entonces de igual manera se impedirá o retrasará el logro de ese mundo mejor. Dicho de otra manera: mientras más personas creamos que un mundo mejor es posible, que además sepamos cómo podemos construirlo, deseándolo de todo corazón primero y entregándonos a su realización después, entonces, más fácilmente lograremos hacerlo realidad. Para ello es necesario que cada cual comparta su versión de la realidad (o Visión del Mundo que desea) y se interese por 119


conocer la de los demás. De esta manera, lo mejor de las versiones más conocidas y apoyadas por personas de buena voluntad, tendrá muchísimas posibilidades de llevarse a cabo. La Visión del Mundo que Queremos (mi versión de la realidad), expresada con Gran Sentimiento y Esperanza para su cierta materialización presente y futura, la he decidido compartir y difundir, principalmente a través de los libros “La Huelga Tranquila” y “Glocalismo”, con la intención de que todas las personas que aún no tienen claro qué clase de mundo mejor desean ni cómo conseguirlo, encuentren en ellos ideas para construir su propia versión de la realidad como ideal sobre el que orientarse y trabajar. Es cada vez más urgente y necesario sentir y pensar en que cada uno de nosotros es tremendamente útil y necesario en la construcción de un mundo mejor y más justo. Creer es crear. Y creer juntos en una misma o similar versión de la realidad, es cocrear. Lo importante no es creer en mi Visión del Mundo que Queremos, que desde el año 2009 vengo desarrollando y, al mismo tiempo, enriqueciendo con otras versiones de la realidad de otros muchos autores. Lo importante es que cada cual tenga suficiente fe (creer con mucho sentimiento y con gran convicción) en la realización de la Visión del Mundo que desea para sí y para los demás. Una vez que tengamos claro hacia qué clase de mundo mejor queremos ir, pongámonos en marcha y avancemos con determinación hacia su logro. Compartamos con los demás la forma de hacerlo. Cooperemos, en la medida de nuestras posibilidades, con todas y todos los que avancen en el mismo sentido, sin perder tiempo ni energías en la denuncia o destrucción del viejo sistema patriarcal que por sí solo terminará desmoronándose. De esta manera construiremos algo nuevo y mejor. Pero para ello es preciso, además, que primero seamos coherentes en nuestras vidas cotidianas, sobre todo en lo relacionado con el consumo consciente y con el estilo de vida que llevamos. Con la absoluta certeza de que juntos conseguiremos materializar, algún día no muy lejano, el Mundo que Queremos. Con mucha Esperanza y Amor Manuel López Arrabal

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SOBRE EL AUTOR: Soy Manuel López Arrabal, nací en la ciudad de Málaga en diciembre del año 1967, vivo en la provincia de Sevilla desde 1991 y trabajo para la Administración Pública desde ese mismo año. Casado y con un hijo, me autodescribo como “un ser humano especialmente sensible, buscador incansable de la Verdad, enamorado de la naturaleza, la familia, los amigos, el deporte, la cocina, la lectura, la escritura y la intimidad del hogar”. Soy autor del libro “La huelga tranquila”, cuya primera edición se publicó en septiembre de 2010. En 2012 lo edité, una vez revisado y ampliado, como libro gratuito al que puedes acceder a través de: www.librolahuelgatranquila.blogspot.com.es Soy también coautor, junto a Emilio Carrillo Benito, de la obra “Glocalismo”, también editada por la editorial Ituci Siglo XXI en el año 2011 en formato de libro electrónico. Para leer o descargar gratuitamente cualquiera de las dos partes de Glocalismo, lo puedes hacer en: www.actuaglocalmente.blogspot.com.es Igualmente, soy autor de tres guías publicadas entre diciembre 2012 y junio 2013: “Guía sobre cómo mejorar tu salud y la del planeta” “Guía sobre cómo lograr una vida larga, llena de significado, creativa y feliz” “Guía sobre Política, Educación y Economía para el siglo XXI” Para leer o descargar gratuitamente cualquiera de las guías anteriores lo puedes hacer en: www.guiassiglo21.blogspot.com.es

Para contactar con el autor: glocalismo@gmail.com 121


GUÍA SOBRE POLÍTICA, EDUCACIÓN Y ECONOMÍA PARA EL SIGLO XXI