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DERECHO CONSTITUCIONAL

(PARTE GENERAL)

EL CONCEPTO DE ESTADO


CAPITULO

I

ALCANCE DE LA CUESTIÓN Una respuesta técnicamente seria a la pregunta: ¿qué es el Estado? implica, precisamente, la obtención del concepto de éste. Para ello es necesario lograr dos objetivos intelectuales: 1?) determinar a qué género de fenómenos pertenece el Estado (ese es, precisamente, el tema de la "naturaleza del Estado"); 21?) detectar los caracteres específicos que individualizan al Estado frente a otras especie^ dentro del mismo género de fenómenos (lo que se intenta analizando entre otras cosas, sus elementos, su estructura, etc.). Como se sabe, estando en posesión de ambos resultados, se obtiene un concepto, concretable incluso en una "definición". Cuesta al recién iniciado imaginar los motivos por los cuales se producen tantas discrepancias doctrinarias en torno al concepto del Estado, siendo que se trata de un fenómeno con el que se tiene un "contacto" permanente, por lo que su conocimiento debiera ser tan "accesible". En efecto, toda persona "vive" en un Estado, o lo integra, o lo deja, etc.; todos los habitantes de la tierra, de un modo u otro pertenecen a un Estado. Hay pues una ineludible "experiencia" del fenómeno, lo que aparentemente facilitaría su conocimiento y la elaboración del concepto resultante. Sin embargo, existen múltiples razones que complican la elaboración de una idea unívoca del Estado. Explico la más importantes: I?) Hay una razón general, muy trabajada en el campo de la Filosofía —que enseña las dificultades que siempre se presentan cuando se trata de elaborar científicamente un concepto cualquiera, del que sólo se tiene una idea corriente o vulgar; pídase por ejemplo a un comerciante que "siente" constantemente los tributos que abona, que brinde una definición de "tributo"; salvo que se trate de un experto en Finanzas, la respuesta será muy poco precisa, probablemente ni aproximada (o acaso insólita, si se le encuestare a poco de algún aumento de sus cargas fiscales); 2"?) El propio vocablo "Estado" y parte de la terminología referida a sus elementos, se usan con acepciones variadas; muchas veces las discrepancias doctrinarias resultan más de cuestiones "de vocabulario" que de concepto;


EL CONCEPTO DE ESTADO

CAPITULO I I

31?) "Observando" un Estado, advertimos que es el resultado de una gran complejidad de componentes: pueblo, gobierno, normas, territorio, símbolos representativos, roles que cumple en lo interno, papeles que juega internacionalmente, etc. Y cada uno de esos "componentes", puede ser apto para intentar una idea del Estado, lo cual naturalmente conducirá a una diversidad de ".conceptos" del Estado; 4<?) El Estado no es un fenómeno éticamente "neutro", ni en su existencia ni en las diversas formas que puede adoptar. En la primera reflexión quiero explicar que se trata de un producto humano, históricamente situable, que no existió siempre en la tierra (92), que para muchas doctrinas constituye un hecho "deseable" y para algunas un fenómeno no deseable o por lo menos evitable dentro de ciertas circunstancias. Cuando afirmo que tampoco es "neutro" en cuanto a las diversas formas que puede adoptar, aludo a la existencia de una variada tipología de organizaciones estatales, cada una de las cuales cuenta con "adeptos" y recibe la crítica de sus "contrarios". Las formas del Estado y las diversas modalidades de algunos de sus componentes —especialmente del Gobierno— responden siempre a determinadas concepciones políticas. Por todo ello es frecuente encontrar definiciones doctrinarias que se dirigen a un determinado tipo o forma de Estado y no "al Estado" es decir a cualquier Estado; o estudios que se dirigen "al Estado", pero limitando la generalización a un cierto período histórico, aun a ciertas áreas culturales (93).

(92) Algunas teorías sobre la esencia estatal pretenden tal amplitud, que terminan atribuyendo el carácter de Estado aún a las organizaciones humanas más primitivas. Pero aún así, por lo menos deben admitir que antes de la aparición del hombre, no existían los Estados. (93) H. HELLER por ejemplo, limita su teoría al "Estado como se ha formado en el círculo cultural de occidente a partir del Renacimiento" (ob. citada, página 43).

EL VOCABLO 1. — PRIMERAS

"ESTADO 55

APROXIMACIONES

Para razonar con coherencia en un tema tan complejo, conviene partir de una elemental aproximación: se trata de exponer el significado del vocablo, referido a la organización política de las comunidades humanas (94). Esta primera aproximación es muy necesaria, por cuanto el término, en su sentido natural y obvio, tiene como primeras significaciones otras totalmente distintas, referidas a la situación ("status") en que está una persona (por ejemplo "estado civil") o cosa (verbi gracia "estado líquido o gaseoso"), o grupos de personas (caso de "los nobles", "los plebeyos", "los eclesiásticos", en el sentido de "estamentos"). Puede llamar la atención que el Diccionario de la Lengua Española —y así ocurre también en los libros idiomáticos de otras lenguas— no incluya entre los primeros significados de la voz "Estado", el que interesa a nuestra ciencia (95). La explicación es sencilla: el vocablo recién comenzó a usarse con cierta frecuencia para designar a la organización política de las comunidades, probablemente a partir del siglo XVI. Suele concederse a NICOLÁS MAQUIAVELO y a su famosa obra "El Príncipe" (96) —escrita en 1513— el mérito "de haber introducido en la literatura científica la voz Estado" (97). (94) Esta frase no pretende, de modo alguno ser una "definición" del Estado. Apenas permite salir al encuentro inicial del concepto, como punto de partida para desarrollar el tema. (95) En el Diccionario de la Lengua Española, la acepción que nos interesa es recién la 4». (96) MAQUIAVELO, que había sido separado de sus cargos diplomáticos por la restauración de los Mediéis en 1512, dedicó no obstante esta famosa obra a Lorenzo de Mediéis (Duque de Urbino); se suele aceptar que con ella intentaba recobrar la confianza de esa familia, a la vez que impulsar al Duque a sublevar a Italia contra los bárbaros (Conf. Jean TOUCHARD, "Historia de las ideas", ed. de F.C.U., Montevideo, 1971, N<? 12, página 6) (97) JELLINEK, obra citada, página 106; BLUNTSCHLI, "Teoría del Estado Moderno", México 1946, Parte I, página 20; SMITH, "Estado", en Ene. Jur. OMEBA, T. X, página 816. Sin embargo se admite que, aunque de manera aislada, el vocablo se usó en el moderno sentido ya en el siglo XVI en Inglaterra. Algunos romanistas pretenden que eso mismo ya ocurría en Roma desde el siglo IV, aunque no es la posición más recibida.


El concepto del estado capítulo 1