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Entrevista con:

Patricia Moon Está de vuelta con “Oxytocin”, un disco de rock potente y elegante con el que nos demuestra su poliédrica personalidad como artista, siendo capaz de pasar sin sonrojarse de la música clásica al rock crudo. Semanas atrás tuvimos la oportunidad de compartir unas horas con ella. Esto fue lo que nos contó.

O

xytocin” es un álbum radicalmente distinto a su predecesor “Patricia Moon”. ¿A qué es debido? El cambio es producto de una evolución natural; el primer disco se grabó en acústico, aunque después, en la medida de lo posible, intenté presentarlo con banda, por lo que era normal que éste trabajo fuera trabajado de otro modo. No sé si habrá tenido algo que ver también tu estancia en Berklee a la hora de afrontar el cambió. ¿Cómo fue la experiencia? Puede que “Oxytocin” tenga una mayor influencia del sonido americano por mi estancia en Estados Unidos. Cuando uno viaja a algún lugar intenta llevarse consigo la mayor cantidad de información posible para después utilizarla. Recuerdo que el poco tiempo que tenía libre lo ocupaba en crear, de ahí que quizás tenga cierta esencia americana. La experiencia fue increíble, aprendí muchísimo de gente de todo el mundo, absorbí mucha cultura de músicos de onda totalmente diferente a la mía. Entre en contacto con gente veterana de la escena neoyorkina que habían sido teloneros de Nirvana y The Hole, dos grupos que me encantan. “Oxytocin” es un disco decididamente valiente con un sonido muy elegante, pero a la vez cálido y rockero. ¿Era eso lo que buscabas antes de entrar a grabar el mismo? Compongo lo que me gusta y me convence, sin más. Estoy muy contenta con éste disco porque refleja lo que es Patricia Moon al cien por cien. Ahora he llegado a lo que tenía en la cabeza, algo que defino como “Rock Lunático”. Canto y toco como considero que debo hacerlo. En éste disco hablo de cosas íntimas y personales hay guiños a mi ciudad, Vigo, en una canción y en otra, “This is my Life”, hablo de la muerte, que es un miedo que tengo desde pequeño y del que culpo a Disney por pintar la muerte como un muñeco negro, muy oscuro. Sabemos que Patricia Moon es tu proyecto, pero por momentos éste parece un disco de banda. Tardé bastante en encontrar la banda que tengo ahora, creo que fue porque quería que entendieran mi música y que también tuvieran presencia en el escenario. Con la gente que me acompaña ahora, lo he conseguido. Quizás

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suene mucho a banda porque es un proyecto muy cerrado con el que por fin he encontrado lo que llevaba mucho tiempo buscando. Aunque debo confesar que a mí la parte que más me fascina del proceso de hacer un disco es la de arreglar los temas. Lo veo como la última pincelada a un cuadro. El álbum encierra un gran conglomerado de elementos cercanos al rock, algo paradigmático sabiendo que has recibido una formación clásica. Empecé a los ocho años con la carrera de violín, pero al poco tiempo descubrí a Nirvana, dándome cuenta de que lo mío era el rock. Después colaboré con distintos grupos, algo que para mí suponía una evolución natural. He tenido la oportunidad de trabajar con gente como Siniestro Total, Piratas o Eladio y Los Seres Queridos o Matt Elliot, creo que todas esas colaboraciones han ayudado a que sea como soy hoy en día, por lo que se lo agradezco muchísimo. Por otro lado, nunca he abandonado la técnica clásica, creo que es una herramienta muy depurada para hacer música llevándola a mi terreno. Hablando de grupos y artistas. ¿Cuáles son los que más te han marcado a lo largo de tu vida? Me gustan mucho los grupos de antes, la verdad. De lo más actuales, por decirlo de algún modo, me llama la atención lo que hace Radiohead. Aunque debo confesar que soy que lo que realmente me encanta es la música americana de hace unos años, la que hacían gente como Nina Simone, Ella Fitgerald o Little Richard. Las referencias al rock clásico son claras en una composición como “Blue Note”. Los cincuenta son una época que me encanta. “Blue Note” es la última canción que compuse para el disco. Hay que entenderla como un pequeño agradecimiento a los Estados Unidos por la oportunidad brindada, especialmente a Boston. Es una canción que habla de que ojalá nos volvamos a ver, a pesar de que parezca una composición de amor. >> Por Javier González. Foto de Iván González

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