Page 25

¿Cuál es tu primer recuerdo relacionado con la música? Mi padre siempre ha sido melómano por lo que de pequeño tenía acceso a muchos vinilos en casa. Tuve la suerte en que en un momento en que no había Spotify ni Youtube, podía escuchar muchos grupos y discos distintos. ¿Qué grupos eran los que sonaban en casa de tus padres cuándo eras niño? Sobre todo lo que escuchaba eran los clásicos de siempre, Beatles, Stones, Bob Marley, The Kinks o The Who. La verdad que eran bandas anglosajonas en su inmensa mayoría, casi nada de música española. ¿En qué momento entraste en contacto con el rock nacional?

Pocos años después ya formabas parte de Buenas Noches Rose, una banda que llegó a ser mítica en el underground capitalino. ¿Cómo surgió la idea de montar un grupo? Apenas teníamos quince o dieciséis años y éramos los colegas del instituto, creo que estábamos en segundo de B.U.P. Yo era compañero de clase de Jordi Skywalker, y además coincidimos con Alfredo que era repetidor, quien nos comentó que tenía una guitarra eléctrica. A mí me parecía un flipe que él tuviera una eléctrica cuando yo solamente tenía una española. Nos empezamos a juntar de forma un poco precaria en el año 1992, para trastear y hacer nuestras primeras canciones. En el año 1995 editasteis vuestro primer disco, “Buenas Noches Rose”, al que siguieron el seminal “La Danza de la Araña” y el postrero “La Estación Seca”. ¿Qué recuerdos tienes de ese período?

Fue al llegar al instituto a través del intercambio de cintas con otros compañeros de clase. Empecé a conocer a grupos como Barricada, Extremoduro, Radio Futura y Los Ronaldos. Se podría decir que por parte de mi viejo me viene toda “la parte musical”, porque no entendía nada de lo que cantaban las bandas que él me enseño, ño, y después por mi cuenta descubrí las letras ras de grupos que sonaban peor, pero quee me gustaban por lo que decían. En el fondo eso es lo que trato de hacer yo en mis canciones; unir la música que me encantó de yankees y anglosajones con las letras de los de aquí.

Recuerdo todo aquel período con mucho cariño, no puede ser de otra forma. El grabar el primer disco nos permitió tocar fuera de Madrid, porque hasta antes de eso actuábamos mucho en sitios como “Al Lab´ oratorio” o “Siroco”. Allí teníamos bastantes seguidores que venían a ver nuestras actuaciones con asiduidad. En una nuest ocasión tocando en “Al Lab´ oratorio” vioca nnieron a vernos Los Rodríguez, pero nosotros en esa época nos conectábamos con ellos. Nos decían “que están aquí Ariel Rot, Andrés Calamaro y Julián Infante”, pero casi ni nos inmutábamos. Si nos hubieran dicho “están aquí los Barricada”, la cosa hubiera sido distinta porque en ese período lo que nos iba más era el rock urbano. Ahora lo pienso y flipo, sinceramente.

de “Honky Tonk Woman”, no paraba de ponerla. Cada vez que entraba a cantar Mick Jagger pasaba la aguja hacia atrás para volver a escuchar el guitarreo. Recuerdo que por casa había una guitarra española que era de mi madre, estaba echa polvo. Le compré cuerdas, las puse como creía que se ponían y por mi cuenta la afiné como Dios me dio a entender. A partir de ahí empecé a sacar cosas de oído. Al principio las tres notas del “Satisfaction”, y después otras más complicadas.

del grupo, truncándose el sueño del estrellato y fracturando el proyecto, que acaba por terminar de manera abrupta un disco después. ¿Por qué terminó todo de manera tan repentina cuando parecía que podíais triunfar a nivel comercial?

“Empezamos a hacer versiones de uno de nuestros grupos favoritos y después En todas las bandas en que has mimutamos a ser una litado te has hecho cargo de las guitarras. ¿Cuándo surgió tu flechazo con dicho instrumento? banda con personali- SSin embargo el espejismo se desvaneen plena gira de “La Danza Estando en la E.G.B. escuchaba los discos cos dad propia” decela ccuando Araña”, Jordi Skywalker se marcha de los Rolling y flipaba con la introducción ucción

Por aquel entonces tu madre te regaló una guitarra con la que a día de hoy sigues tocando en alguna de las canciones de los discos que has firmado. ¿Puedes contarnos la curiosa historia que hay detrás de esa guitarra? En octavo me quedaron tres asignaturas para Septiembre y tenía que aprobar todas para pasar a B.U.P. La historia fue que como no paraba de dar la tabarra con el tema de la guitarra, mi madre me prometió que si sacaba el curso me la compraba. Al final aprobé y nos fuimos a un Luthier que había en la calle Chueca, y me pillaron una guitarra española que nos costó quince mil pelas. Esa sí la conservo y suelo tocarla de manera habitual, es más, siempre trató de incluirla en una pista en cada uno de mis discos. Me da mucha alegría hacerlo, la verdad.

Después del primer disco con una compañía independiente como Discos Madison nos fichó BMG. Ellos nos dieron un buen presupuesto para hacer “La Danza de la Araña”; un trabajo con el que pasó menos de lo que todos esperábamos y que casi precipitó el final de Buenas Noches Rose. La verdad es que después de “La Estación Seca”, nuestro tercer disco, sabíamos que lo íbamos a dejar. La cosa no iba hacia ningún lado, ni para adelante ni para atrás. Y en ese momento entras en contacto con Leiva y Tuli, surgiendo el embrión de Pereza. Ya en las últimas bocanadas de Buenas Noches Rose me llamaron Leiva y Tuli, dos chavalillos del barrio que no conocía demasiado, aunque sabía que tocaban en Malahierba y Guernica, respectivamente. Habían conseguido mi número de teléfono para proponerme tocar en una de las noches tributo que organizaba el “Siroco” y que iba a tener como protagonista a Leño. Me dijeron que si me interesaba la historia para montar 25

El Giradiscos.com  

Music magazine

Advertisement