Issuu on Google+


AUTOBIOGRAFIA. Me llamo Giovanna Sinead Sánchez Inda, soy de Fresnillo Zacatecas. Mi primera experiencia académica fue en el Preescolar Beatriz González Ortega, solo fui el ultimo año es decir hasta tercero, no recuerdo mucho acerca de lo que viví en esa etapa quizá porque fue muy poco tiempo el que estuve allí, antes no era tan obligatorio asistir al preescolar, te aceptaban en la escuela sin ir al kínder, es por eso que yo no fui los tres años que ahora ya se volvieron obligatorios, aunque aún hay excepciones ejemplo de esto son las escuelas que aceptan al niño a cambio de favores o por alguna cantidad monetaria, y creo que deberían las autoridades ponerle más atención a este asunto, que se cumpla que la educación preescolar sea obligatorio los tres años como se tiene ya estipulado en el diario oficial , es una etapa muy importante para el niño, ya que adquiere sus mayores conocimientos y se desempeña mejor en muchos ámbitos por ejemplo socialmente, cognitiva y motora, adquieren habilidades y destrezas, sirve también para que en un futuro tengan las bases para enfrentar los retos de la vida cotidiana. Durante esta etapa yo no adquirí grandes conocimientos ya que lo poco que aprendí fueron los colores y unos que otros números y letras pero sin saber para qué son útiles, muchos de esos conocimientos ya los traía desde casa y siento que debieron ampliar mas mi conocimiento a partir de lo ya conocido, puedo respaldar lo dicho porque me acuerdo que al entrar a la escuela la mayoría de mis compañeros sabían ya contar y escribir, incluso aprendieron a leer muy rápido y yo me tarde un poco más, ahora el programa educativo viene más completo y un fundamento que viene es que un desafío del educador es ver los conocimientos que saben los niños y a partir de ahí reforzarlos, pero no basta con que sepa más cosas si no que entienda para que le va a servir y como aplicarlo. Después del preescolar estuve en la primaria Beatriz González Ortega, fue en primero donde me enseñaron bien todos los números y letras y supe la utilidad que tienen. Aquí tuve experiencias muy agradables pero también desagradables y empezando desde primero, me toco una maestra que no era nada parecida a la de el preescolar, tenía un carácter bastante duro, aun llevaba su metodología tradicionalista los alumnos que no obedecían lo que ella decía eran castigados, por ejemplo si no obedecías te mandaba al rincón, si no contestabas bien algo que te preguntara te pegaba en las manos con la regla y si veía que alguien platicaba te lanzaba el gis en la cabeza. Afortunadamente a mí nunca me castigo pero recuerdo que le tenía miedo. Después los años que siguieron, cada ciclo escolar me iban asignando una maestra nueva, a mi punto de vista eran buenas maestras pues yo lograba aprender y comprender todos los aspectos que nos enseñaban.


Desde que entre a la primaria hasta sexto fui muy aplicada todos los años obtuve el primer lugar en aprovechamiento, también era muy participativa, si sacaban convocatorias para algún concurso yo siempre me inscribía y participaba, también si había un taller extraescolar yo asistía, pero cuando pase a Quinto tuve una experiencia muy desagradable, como dije cada año nos cambiaban de profesor y para este año nos asignaron una nueva, ella marcó mucho esta etapa de mi vida, las características que tenia era las tradicionalistas a pesar de que ella joven, pero aparte de esto era muy discriminativa y déspota. Algunas anécdotas que en mi tuvo repercusiones fueron que cuando yo quería participar siempre me bajaba los ánimos pues se burlaba de nosotros si nos equivocábamos como consecuencia de esto agarre miedo al participar y poco a poco fue desmotivándome de la escuela pues yo era de las que siempre tenía ganas de ir , en otra ocasión recuerdo que a mí me llamaba la atención siempre porque me juntaba con un niño, el era mi mejor amigo y desde segundo hasta sexto me junte con él, el era de otra religión pero a mí, siempre me enseñaron que todos somos iguales y que mientras allá respeto todo estaba bien, pero esa maestra siempre me decía que las niñas se juntaban con las niñas y los niños con los niños, que no debe de juntarse conmigo porque no éramos iguales llego a tal grado de hablarle a mi mamá diciéndole que yo no la obedecía y que no era correcto lo que hacía, hasta ahora no se que tenia de incorrecto pues no hacíamos nada malo. Afortunadamente pase a sexto y nos asignaron otra maestra yo iba temerosa de que fuera igual a la anterior, pero por suerte esa maestra fue todo lo contrario y poco a poco agarre la misma confianza al participar, me motivo para agarrar sentido el ir a la escuela e incluso nos prometió que si le echábamos ganas nos llevaba a un viaje al fin del ciclo escolar al final nos lo cumplió, fuimos a México. Estuve después en la Secundaria General Benito Juárez, seguí siendo aplicada pues le seguía echando ganas a la escuela y mis calificaciones eran buenas, pero lo más importante de esta etapa fue descubrí lo que quería hacer de mi vida. Estaba en tercero ya casi por terminar entonces yo tenía que tener una idea de lo que iba a seguir estudiando pues depende a donde me metiera me iba a ayudar a la Universidad pero yo aun no tenía idea de lo que quería hacer. Reflexionando sobre eso me acorde de un día que un primo no sabía cómo era la tarea, entonces me dijo que si le explicaba, y yo con lo que supe le explique, a raíz de eso mi primo siempre quería que jugara con él a la escuelita, a mí siempre me ponía como maestra y a él como el alumno después le hablaba a mis demás primos a que jugaran con él y yo les tenía que dar clase, los ponía a colorear, les explicaba y cantamos, casi como lo que hacen en preescolar y a ellos les gustaba mucho jugar a eso, también recordé que de niña uno de mis juegos favoritos era que junto con mi hermana jugábamos a los muñecos y consistía en que yo les daba clases y planeaba muchas actividades para que según yo los muñecos lo hicieran, aunque


mi hermana era quien los manipulaba , y reflexionando fue cuando me surgió la idea de ser maestra, después investigue todo acerca de la carrera y me empecé a interesar por ese tema, investigue que podía estudiar para ser maestra, y solo supe que en las escuelas Normales era donde se formaba para maestros, pero como era una Universidad tenía que estudiar la preparatoria primero. Entonces me inscribí a un bachillerato general al CBTis #1 y estudie la carrera de Técnico en Puericultura ahí fue donde se potencializo mi deseo de ser maestra y confirme lo que quería hacer. Desde el principio los maestros te enseñan todo acerca del cuidado del niño que abarca desde los 0 a los 12 años, también nos orientan sobre las responsabilidades y los compromisos que conllevan trabajar con niños, me di cuenta que no es nada fácil como antes pensaba, pero aun así persistía con la idea de ser educadora. Para poder titularte y certificarte te exigían que tenias que hacer el servicio y las practicas, entonces yo fui a la guardería del ISSSTE a prestar mis servicios, estuve en todas las áreas que son lactante, maternal y preescolar, pero donde dure más fue en preescolar, entonces ahí fue donde realmente supe lo que era trabajar con niños, para mí fue una experiencia inolvidable, me encanto trabajar con ellos y me hizo sentir plena al aportarles un poco de lo que yo sabía, aparte que también cada día que pasaba junto aquellos niños aprendía muchas cosas nuevas, tenía claro lo que quería hacer por el resto de mi vida. Analizando el libro de María de la Luz Jiménez Lozano y Felipe de Jesús Perales Mejía Aprendices de maestros la construcción de sí, parte del libro se centra en las motivaciones que llevaron al alumno la decisión de ser maestro, basándome en esto puedo decir que mi decisión para ser maestra se concreto cuando me proyecte en el escenario educativo durante el periodo que hice mi servicio y mis practicas y mediante esta experiencia digo que el sentir gusto por convivir y trabajar con ellos, el deseo de propiciar aprendizajes y trasmitírselos tener las relaciones y compromisos con los niños que para mi eran como mis alumnos, me hacen pensar que son mis razones de porque quiero ser docente. Termine el CBTis, y mi siguiente paso era entrar a la Universidad, saque ficha para la Normal Manuel Ávila Camacho, llego el día del examen de admisión y de cientos que presentaron el examen solo quedarían 25, estaba muy nerviosa, hice mi examen y lo único que quedaba era esperar para ver los resultados. El día que los publicaron estaba desde muy temprano viendo haber si ya habían subido los resultados pero nada, fue hasta la tarde casi noche cuando los publicaron empecé a ver desde el uno y me fui bajando llegue por último hasta el veinticinco y no era mi nombre el que estaba ahí, baje mas y encontré mi nombre eran pocos los puntos de diferencia para llegar al veinticinco, pero los suficientes para no quedar


en esa Universidad, me sentí muy mal y decepcionada, se me había cerrado una puerta y yo no tenía otra alternativa, no sabía qué hacer, estuve viendo muchas universidades pero ninguna me gustaba ni me convencía, paso el tiempo y los estudiantes que si habían quedado en la Normal ya habían entrado, paso una semana y me iba a inscribir a una universidad privada en la que impartían Lic. En Educación, no me convencía mucho, pero era la única opción que tenia iba camino a ella ya que iba a empezar el primer día de clases, cuando de repente me hablan de la escuela Normal y me dicen que hay un cupo para mí, no lo podía creer entonces me explicaron que no se habían inscrito varios y otros se salieron porque no era lo que buscaban, me puse muy contenta pues era casi un milagro que yo haya entrado, al día siguiente lleve todos mis papeles y ese mismo día entre a clases. Según Emilio Tenti en su libro El arte del buen maestro dice que hay dos tipos de vocación: La natural que es la deseable y la Artificial que se construye, yo digo que mi vocación fue natural porque siempre mostré actitudes que tenían que ver con ser maestra y lo reflejaba en el juego, pero yo no me había puesto a pensar que yo quería ser maestra ya que lo descubrí hasta finales de la secundaria que me gustaba la docencia, otra razón es que siempre he tenido en primer plano cumplir mi meta y escogí al magisterio como primera opción y única. Ahora me estoy preparando para ser una buena maestra soy de la idea que la futura sociedad está en parte en manos de nosotros los educadores y es ahí donde o se educa para bien de la sociedad o se hace inútil a las personas, y es ahí donde quiero marcar el cambio. En base a mi experiencia supe identificar los maestros buenos de los malos y me va a servir para tomar las cosas buenas de ellos y las cosas mala tomarlas como referencia de lo que no debo hacer. En el mismo libro de Jiménez Aprendices de maestros menciona también los imaginarios que se tienen hacia la profesión docente algunos que a mí me han dicho son, que ser maestro ya no me conviene, que ya no va a tener un buen futuro para mí, dicen que los maestros no hacen nada, que les pagan por pararse solamente en un grupo, que solo van a enseñarles cancioncitas a los niños y a bailar, entre otras cosas, pero el objetivo que nos compete a los docentes es desmitificar estos imaginarios sociales o mecanismos que originan el fetichismo Ahora que estoy en el curso me estoy dando cuenta de cosas que en la profesión como docente están pasando, se está viviendo muchos cambios en la educación un ejemplo de esto es la nueva reforma educativa, espero que en verdad esta sea para bien y que en realidad el objetivo sea tener educación de calidad, mientras tanto yo le seguiré echando ganas hasta cumplir mi meta y en un futuro visualizarme ya como una educadora capaz de emprender mi vocación.


Autobiografia Sujeto