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TEORÍAS DEL APRENDIZAJE


CONTENIDO  Introducción.

 Neurociencia del aprendizaje.

 Conductismo.

 Teoría cognoscitiva social.

 Teoría procesamiento de la información.

 Constructivismo.

 Proceso de aprendizaje cognoscitivo.


INTRODUCCIÓN La gente coincide en que el aprendizaje es importante, pero tiene diferentes puntos de vista sobre las causas, los procesos y las consecuencias de él. No existe una definición de aprendizaje aceptada por todos los teóricos, investigadores y profesionales (Shuell, 1986). Aunque las personas no coinciden acerca de la naturaleza precisa del aprendizaje, la siguiente es una definición general del ese proceso que es consistente con el enfoque cognoscitivo de este libro y reúne los criterios que la mayoría de los profesionales de la educación consideran centrales para el aprendizaje. El aprendizaje es un cambio perdurable en la conducta o en la capacidad de comportarse de cierta manera, el cual es resultado de la práctica o de otras formas de experiencia. El aprendizaje es el proceso a través del cual se adquieren o modifican habilidades, destrezas, conocimientos, conductas o valores como resultado del estudio, la experiencia, la instrucción, el razonamiento y la observación. Este proceso puede ser analizado desde distintas perspectivas, por lo que existen distintas teorías del aprendizaje. El aprendizaje es una de las funciones mentales más importantes en humanos, animales y sistemas artificiales. En el aprendizaje intervienen diversos factores que van desde el medio en el que el ser humano se desenvuelve así como los valores y principios que se aprenden en la familia. En ella se establecen los principios del aprendizaje de todo individuo y se afianza el conocimiento recibido que llega a formar después la base para aprendizajes posteriores.


NEUROCIENCIA DEL APRENDIZAJE ORGANIZACIÓN Y ESTRUCTURAS El sistema nervioso central (SNC) está conformado por el cerebro y la médula espinal, y es el mecanismo central del cuerpo para el control de la conducta voluntaria (por ejemplo, el pensamiento y el comportamiento). El sistema nervioso autónomo (SNA) regula las actividades involuntarias, como las que se involucran en la digestión, la respiración y la circulación de la sangre. Estos sistemas no son completamente independientes. Por ejemplo, las personas pueden aprender a controlar su frecuencia cardiaca, lo que significa que están manejando de manera voluntaria una actividad involuntaria.

Organización neuronal Neuronas: El cerebro y la médula espinal contienen alrededor de 100 mil millones de neuronas que envían y reciben información a lo largo de los músculos y órganos (Wolfe, 2001). La mayoría de las neuronas del cuerpo se localizan en el SNC, y estas difieren de otras células corporales (por ejemplo, las de la piel o las de la sangre) en dos aspectos importantes. Celulas gliales: El segundo tipo de células del SNC son las células gliales, las cuales son mucho más numerosas que las neuronas. Estas células se podrían considerar de soporte, ya que apoyan las funciones de las neuronas. Las células gliales no transmiten señales como las neuronas, pero ayudan en el proceso. Sinapsis: El proceso mediante el cual se comunican las neuronas es complejo. En el extremo de cada axón se encuentran neurotransmisores químicos, los cuales no están en contacto directo con las dendritas de otra célula. A este hueco entre las dendritas y el axón se le conoce como espacio sináptico. Cuando las señales eléctricas y químicas alcanzan un nivel suficiente, se liberan neurotransmisores en ese espacio, los cuales activan o inhiben una reacción en la dendrita con la que tienen contacto. Por ello, el proceso comienza como una


reacción eléctrica en la neurona y el axón, después se convierte en una reacción química en el espacio y por último se convierte nuevamente en una respuesta.

ESTRUCTURA DEL CEREBRO Corteza cerebral. El cerebro está cubierto por la corteza cerebral, que es una capa delgada, con un grosor similar al de la cáscara de una naranja (menos de un cuarto de pulgada). La corteza cerebral es la “materia gris” arrugada del cerebro. Tallo cerebral y formación reticular. En la base del cerebro se encuentra el tallo cerebral, que se encarga de las funciones del SNA (involuntarias por medio de su formación reticular, que es una red de neuronas y fibras encargadas de regular el control de funciones corporales básicas como la respiración, la frecuencia cardiaca, la presión sanguínea, el movimiento ocular, la salivación y el gusto. Cerebelo. El cerebelo, localizado en la zona posterior del cerebro, regula el equilibrio corporal, el control muscular, los movimientos y la postura del cuerpo. Tálamo e hipotálamo. Arriba del tallo cerebral se encuentran dos estructuras del tamaño de una nuez: el tálamo y el hipotálamo. El tálamo actúa como un puente por el cual se envía la información desde los órganos de los sentidos (con


excepción del olfato) hacia la corteza. Amígdala. La amígdala participa en el control de las emociones y la agresividad. La información sensorial (exceptuando al olfato, que viaja directamente a la corteza) va al tálamo, el cual a su vez envía la información al área apropiada de la corteza y a la amígdala. Hipocampo. El hipocampo es la estructura cerebral responsable de la memoria del pasado inmediato. Cuerpo calloso. A lo largo de todo el cerebro (encéfalo), del frente hacia atrás, existe una banda de fibras conocidas como cuerpo calloso, la cual lo divide en dos mitades o hemisferios y los conecta para el procesamiento neuronal. Lóbulo occipital. Los lóbulos occipitales del cerebro participan principalmente en el procesamiento de la información visual. Al lóbulo occipital también se le conoce como corteza visual. Lóbulo parietal. Los lóbulos parietales, localizados en la parte superior del cerebro, son responsables del sentido del tacto, y ayudan a determinar la posición del cuerpo y a integrar la información visual. Lóbulo temporal. Los lóbulos temporales, localizados en un costado del cerebro, son responsables del procesamiento de la información auditiva. Lóbulo frontal. Como su nombre lo indica, los lóbulos frontales se localizan en la zona frontal del cerebro y conforman la parte más grande de la corteza. Sus principales funciones son el procesamiento de la información con respecto a la memoria, la planeación, la toma de decisiones, el establecimiento de metas y la creatividad.


Aunque muchas funciones cerebrales están localizadas, las distintas partes del cerebro participan incluso en las tareas más sencillas. Por lo tanto, no es razonable afirmar que algunas funciones del cerebro residen en una sola área,

CONDUCTISMO El conductismo surgió para convertirse en la principal disciplina psicológica (Rachlin, 1991). John B. Watson (1878-1958), quien suele ser considerado el fundador y defensor del conductismo moderno (Heidbreder, 1933; Hunt, 1993), creía que las escuelas de pensamiento y los métodos de investigación que manejaban el concepto de la mente eran poco científicos. Si la psicología quería convertirse en una ciencia, debía adoptar una estructura similar a la de las ciencias físicas, que examinan fenómenos observables y medibles. El material que los psicólogos debían estudiar era la conducta (Watson, 1924). La introspección era poco confiable, las experiencias conscientes no eran observables y no se podía confiar en que las personas que las experimentaban las informaran con exactitud (Murray, Kilgour y Wasylkiw, 2000). El inicio de la terapia conductista como disciplina científica aplicada a la comprensión y tratamiento de los problemas psicológicos se ubica a comienzos del siglo XX. Como ya se ha mencionado, John B. Watson fue el primer investigador que trabajó con lo que él mismo denominó "conductismo". En aquel entonces, en la psicología predominaba el estudio de los fenómenos psíquicos internos mediante la introspección, método muy subjetivo. Watson no negaba la existencia de los fenómenos psíquicos internos, pero insistía en que tales experiencias no podían ser objeto de estudio científico porque no eran observables. Podemos distinguir dos aspectos en el conductismo de Watson. En primer lugar, el conductismo metafísico por el cual sostenía que la mente no existe y que toda


actividad humana incluyendo pensamientos y emociones, se pueden explicar a través de movimientos musculares o secreciones glandulares. Por otra parte, Watson negaba el papel de la herencia como determinante del comportamiento ya que consideraba que la conducta se adquiere casi exclusivamente mediante el aprendizaje. Watson propuso un método para el análisis y modificación de la conducta, ya que para él, el único objeto de estudio válido para la psicología era la conducta observable. Quiso hacer científico el estudio de la psicología empleando sólo procedimientos objetivos como los de las ciencias naturales para el estudio de los comportamientos humanos. De esta manera, sentó las bases de lo que hoy conocemos como "conductismo metodológico".

Aunque actualmente el conductismo no se limita al estudio de fenómenos observables sino que también incluye sucesos internos (pensamientos, imágenes), se mantiene el criterio de relacionar los postulados teóricos con la conducta manifiesta mediante un enfoque experimental.


TEORÍA COGNOSCITIVA SOCIAL El psicólogo Albert Bandura es la figura más representativa para explicar la transición entre el conductismo y el cognitivismo. Gracias a su perspectiva sobre la idea que dominaba la época conductista, se cambió de paradigma hacia la psicología cognitiva, siendo ésta la más aceptada actualmente. En la teoría cognitivo-social de Bandura destaca el modelo del determinismo recíproco que viene a decir que los factores ambientales, los cognitivos, personales, de motivación, emoción, etc, interactúan todos entre sí recíprocamente. Se sitúa por lo tanto en contra de los más extremistas con respecto a la localización de las causas de la conducta, rechazando el extremo ambientalista y el determinismo personal, Bandura establece una interacción entre las distintas corrientes, por lo que los factores ambientales, personales y conductuales, no son entidades separadas, sino que interactúan mutuamente entre sí. Ante el conductismo clásico, Bandura declara que el organismo no responde solamente a los estímulos del medio de forma autómata, sino que también reflexiona y responde de forma significativa. Considerando que en el proceso de aprendizaje hay que tener en cuenta las siguientes capacidades básicas: Capacidad simbolizadora, para ensayar simbólicamente soluciones, sin que sea necesario ejecutarlas y sufrir las consecuencias de sus errores. Capacidad de previsión, al proponerse metas se ensayan las posibles acciones y consecuencias, que se pueden convertirse en motivadores y reguladores de la conducta previsora. Capacidad vicaria, mediante la observación de modelos se puede aprender vicariamente de lo que otros hacen y las consecuencias de dichas acciones, sin necesidad de pasar por la ejecución de las mismas. Capacidad autorreguladora, el hombre puede controlar su propia conducta manipulando el ambiente y utilizando estrategias cognitivas proponiéndose metas, objetivos e incentivos a sus propias acciones.


Capacidad de autorreflexión, analizar sus propias experiencias, contrastándolas con los resultados obtenidos, analizar sus ideas, y desarrollar la percepción que tienen ellos mismos sobre su eficacia.

TEORÍA DEL PROCESAMIENTO DE LA INFORMACIÓN Los teóricos del procesamiento de la información desafiaron la idea inherente al conductismo de que el aprendizaje implica formar asociaciones entre estímulos y respuestas. Sin embargo no rechazaron las asociaciones ya que postulan que el asociar trozos de conocimiento ayuda a que sea más fácil adquirirlo y almacenarlo en la memoria. Lo que los distingue de los conductistas es, más bien que se interesan menos en las condiciones externas y se enfocan más en los procesos internos (mentales) que intervienen entre los estímulos y las respuestas. Los aprendices son buscadores activos y procesadores de información. A diferencia de los conductistas, que afirmaban que las personas responden cuando los estímulos los afectan, los teóricos del procesamiento de la información plantean que las personas seleccionan y atienden ciertos aspectos del ambiente, transforman y repasan la información, relacionan la información nueva con el conocimiento que ya poseen y lo organizan para darle significado (Mayer, 1996). Las teorías del procesamiento de la información difieren en los procesos cognoscitivos que consideran importantes y en la manera cómo piensan que operan, pero comparten algunos supuestos. Uno de ellos es que el procesamiento de la información ocurre en etapas que transcurren entre la aparición del estímulo y la producción de la respuesta. Un corolario es que la forma de la información, o la manera en que se representa en la mente, difiere dependiendo de la etapa. Cada una de las etapas es cualitativamente diferente de las demás. Otro supuesto es que el procesamiento de la información es análogo al procesamiento de las computadoras, por lo menos metafóricamente. Entonces, el sistema humano funciona de manera similar a la computadora: recibe información, la almacena en la memoria y la recupera cuando la necesita. El procesamiento cognoscitivo es muy eficiente, ya que hay


muy poco desperdicio o traslape. Los investigadores no coinciden en cuanto al grado en que se puede extender esta analogía. Para algunos la analogía con la computadora no es más que una metáfora; otros utilizan computadoras para simular las actividades del ser humano. El campo de la inteligencia artificial se interesa en programar computadoras para que realicen actividades humanas como pensar, utilizar el lenguaje y resolver problemas (véase el capítulo 7). Los investigadores también suponen que el procesamiento de la información participa en todas las actividades cognoscitivas: percibir, repasar, pensar, resolver problemas, recordar, olvidar e imaginar (Farnham-Diggory, 1992; Matlin, 2009; Mayer, 1996; Shuell, 1986; Terry, 2009). El procesamiento de la información va más allá del aprendizaje humano, como tradicionalmente se ha delineado.

CONSTRUCTIVISMO El constructivismo es una perspectiva psicológica y filosófica que sostiene que las personas forman o construyen gran parte de lo que aprenden y comprenden (Bruning et al., 2004). Una influencia importante para el surgimiento del constructivismo es la teoría y la investigación sobre el desarrollo humano, especialmente las perspectivas de Piaget y Vygotsky. En años recientes el constructivismo comenzó a aplicarse cada vez más al aprendizaje y la enseñanza. La historia de las teorías del aprendizaje revela que las influencias ambientales como explicaciones del aprendizaje fueron sustituidas por los factores humanos. Este cambio comenzó con el surgimiento de la psicología cognoscitiva, que puso en duda la aseveración del conductismo en cuanto a que los estímulos, las respuestas y las consecuencias eran adecuados para explicar el aprendizaje. Las teorías cognoscitivas ponen gran énfasis en el procesamiento de información del aprendiz como una de las principales causas del aprendizaje. A pesar de la elegancia de las teorías cognoscitivas del aprendizaje, algunos investigadores creen que no logran captar la complejidad del aprendizaje humano, lo cual resalta por el hecho de que algunas perspectivas cognoscitivas utilizan terminología conductual como el “automatismo” del desempeño y la “formación de conexiones” entre los elementos en la memoria. El constructivismo es una corriente pedagógica basada en la teoría del conocimiento constructivista, que postula la necesidad de entregar al estudiante herramientas (generar andamiajes) que le permitan construir sus propios procedimientos para resolver una situación problemática, lo que implica que sus ideas se modifiquen y siga aprendiendo.


PROCESOS DE APRENDIZAJE El desarrollo cognitivo del ser humano ha significado el transcurrir de centenas de miles de años; las capacidades cognitivas como la memoria, la atención, el lenguaje, la percepción, la solución de problemas o la inteligencia y la planificación involucran funciones cerebrales sofisticadas y únicas. Además implican los procesos de control, como por ejemplo los que se utilizan cuando se persigue una meta y se requiere impedir las diferencias del ser humano. Aunque se describen funcionalmente de manera individual, interactúan en conjunto para obtener un comportamiento determinado. Para tener una idea de las implicaciones sociales y biológicas del desarrollo evolutivo del ser humano que mencionar brevemente algunos de los puntos más de las funciones cognitivas.

hay relevantes

Memoria La neuropsicología y la ciencia cognitiva han hecho imprescindible la ampliación de la definición de memoria. En ella se debe incluir todo el conocimiento adquirido, recuperado y utilizado sin el uso de la conciencia. Además, debe incluir las destrezas motoras así como el conocimiento perceptivo, la mayoría de la cual se utiliza inconscientemente. En resumen, la memoria incluye un enorme trasfondo de experiencia que el organismo ha almacenado a través de su vida en el sistema nervioso para adaptarse al medio. Atención En el caso de la atención, su característica fundamental es la asignación de recursos neuronales en el procesamiento de información. La focalización, la selectividad y la exclusividad son atributos de la atención que se logran gracias a la activación de ciertas redes neuronales dentro de una mirada de conexiones que


se entrecruzan y se sobreponen. La asignación selectiva de estas redes permite analizar un estímulo discreto de relevancia biológica. Por lo tanto, la atención está implicada directamente en la recepción activa de la información, no sólo desde el punto de vista de su reconocimiento, sino también como elemento de control de la actividad psicológica. La capacidad selectiva de la atención permite comprender el mundo que se presenta con múltiples estímulos simultáneos. En el caso del ser humano, éste puede dirigir su atención hacia el mundo interior que, aunque se encuentra fuera del contexto de los estímulos sensoriales del medio, no deja de estar poblada de información. Cuando pensamos tomamos en consideración aquello que se asienta presente y, metafóricamente podemos decir que dirigimos nuestra mirada hacia dentro. Lenguaje El lenguaje en sentido amplio incluye a un léxico (capacidad semántica) y una sintaxis (un sistema formal para manipular símbolos). Es considerado el “espejo de la mente” y se basa en una gramática combinatoria diseñada para comunicar un número ilimitado de pensamientos. No existe una operación mental que el lenguaje no pueda reflejar. Se utiliza en tiempo real mediante la interacción del examen de la memoria y la aplicación de reglas. Se implementa en una red de regiones del centro del hemisferio cerebral izquierdo, que debe coordinar la memoria, la planificación, el significado de las palabras y la gramática, Léxico y memoria de trabajo De acuerdo con Joaquín Fuster, el significado de la expresión del lenguaje, al igual que la ejecución de una acción dirigida por una meta, está precedido por la formulación mental de un plan o de un esquema más amplio que la intención destinada, por más que sean simples o mal definidos. Tal plan está hecho por componentes léxicos de unidades cognitivas ejecutivas, en particular verbos. Lo que quiere decir que el cerebro del parlante debe tener la posibilidad de acceder a un léxico y tener la capacidad de memoria de trabajo. La dinámica cortical de la sintaxis requiere la participación de estos dos mecanismos neuronales que se encuentran en el lóbulo frontal del cerebro. Sin ellos, la capacidad de organizar palabras con significado sería nula y la funcionalidad sintáctica del lenguaje se perdería. La incapacidad de acceder a la red cortical que contienen los


componentes léxicos ejecutivos hace imposible la expresión de un lenguaje con significado. Este proceso evolutivo dio pie a la conciencia. El paso crítico para una conciencia de orden superior dependió del surgimiento evolutivo de conectividades neuronales paralelas (reentrantes) entre estas estructuras y las áreas que son responsables de la formación de concepto. Percepción Es el proceso de organización, integración e interpretación que implica el uso de la memoria, esquemas y reconocimiento de patrones y conllevan a la acción. Las sensaciones más relevantes a los intereses del individuo, en un momento dado, son comparadas con experiencias anteriores y procesadas de forma más compleja. El resultado del procesamiento de la sensación es que los neurocientíficos denominan percepción. La percepción, pues, es el proceso que transforma la sensación en una representación capaz de ser procesada cognitivamente. Según Fuster, cada percepción es un evento histórico y la categorización de una impresión sensorial actual estaría enteramente determinada por memorias previamente establecidas. Este punto de vista es mucho más plausible sí aceptamos que todas las sensaciones, aun las más elementales son la recuperación de una forma de memoria ancestral, memoria filogenética o memoria de la especie. Inteligencia En el caso de la inteligencia humana, Fuster opina que es la culminación de la evolución de un mecanismo cerebral dedicado a la adaptación del organismo a su ambiente. Su evolución ha ocurrido en un continuo evolutivo de los medios para adaptarse al mundo. En humanos, la adaptación al mundo involucra e incluso requiere la persecución de metas que transciendan al individuo. Estas metas están basadas en el procesamiento de una gran cantidad de información que se extienden sobre grandes expansiones de tiempo y espacio. Por lo tanto, en principio, el desarrollo de la inteligencia humana es el desarrollo de redes cognitivas y de la eficiencia con que éstas procesasen la información. Fuster hace hincapié en señalar que, si la inteligencia es el procesamiento de información cognitiva tocante a metas comportamentales o cognitivas, el grado de inteligencia es la "eficiencia con la cual puede ser procesada esta información". Eficiencia, en este caso, se refiere a la habilidad para usar los medios disponibles, incluidos los conocimientos previos, para atender metas como, por ejemplo, la solución de un problema.


Centro universitario de Tijuana campus Mexicali Doctorado en educación Docente: Dr. Sandra Santos Díaz Alumna: Mtra. Giovanna Díaz Lara Revista: “Teorías del aprendizaje”


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