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MI QUERIDO VECINO


Todo comenzó cuando Don Barrigón se mudo a la calle Resentidos, al lado de la casa de Don Sinpelos. Don Sinpelos era un hombre muy testarudo, le molestaba todo, desde el ruido de una mosca zumbando hasta el olor de las flores de su vecina Doña Margarita. Imagínense lo que fue para él aceptar tener un nuevo vecino, esto implicaba ruidos de todo tipo, además iba a tener que compartir el tacho de basura de la esquina ¡era una gran molestia esa nuevo integrante!


Pero Don Sinpelos no se quedó tranquilo, intentó hacer que Don Barrigón se mude. Lo primero que hizo fue tirarle toda su basura en la puerta de su casa, así sus propios residuos tenían el espacio

suficiente.


Pero a Don Barrig贸n no le gust贸 que su vecino sea tan ego铆sta y maleducado, entonces decidi贸 vengarse.


Cuando Don Sinpelos entró a su casa se encontró con una granja en su comedor. ¡Se re asustó! Las aves volaban sobre su cabeza y los chanchos lo miraban esperando comida… Obviamente que no se quedó tranquilo, y tuvo que vengarse

de

Don

Barrigón.


Entonces, Don Sinpelos hizo lo que más le molestaba a él, contrató una murga, alquiló una sirena, explotó una bomba,

les

tiró

piedras

a

sus

ventanas

hasta

romperlas… Pero tanto fue el escándalo y la distracción que el conductor del camión se distrajo y termino chocando

contra

la

propia

casa

de

Sinpelos.


Finalmente, las dos casas quedaron destruidas, al igual que sus propietarios, que se lastimaron y quebraron por todas

partes,

cuando

estas

se

derrumbaron.


A pesar de todo, ellos seguĂ­an peleados y sin dirigirse las palabras, hasta que un dĂ­a comprendieron que todas las

venganzas

no

sirvieron

para

nada.


Decidieron comenzar a ser amigos, Don Sinpelos prometi贸 dejar de ser tan malhumorado, y Don Barrig贸n se

comprometi贸

a

ser

m谩s

tolerante.


Para sellar su compromiso los dos nuevos amigos, construyeron

sus

casas

ayudรกndose

mutuamente.



Mi querido vecino