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ítrica año 1 * nro 0 diciembre 2010

REVISTA ECOLOGÍA

Lluvia Química COOPERATIVISMO

Escriben Braceli Rodolfo

Deportivo La Equidad INTERNACIONALES

Dilma Rousseff

Olguín Sergio Grinberg Miguel

Osvaldo BAYER

“Tenemos que lograr una democracia adulta”


ítrica Sumario Espacio reservado para publicidad.

REVISTA

Click ! . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 Agenda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 Entrevista . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 24 hs. con . . . . . . . . . . . . . . . . . 12 Contame tu primera vez . . . . . 14 REP . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 15 Ecología . . . . . . . . . . . . . . . . . . 16 Nota de tapa . . . . . . . . . . . . . . 20 Cooperativismo . . . . . . . . . . . . 26 Comunidades . . . . . . . . . . . . . . 30 Internacionales . . . . . . . . . . . . 32 Críticas cítricas . . . . . . . . . . . . . 36 Relato . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38 Viajes . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40 Moda . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 42 Cocina . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 44 Chic@s . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 46

Staff

Germán Alemani Gaston Bourdieu Alicia Botana Rodolfo Braceli Pablo Bruetman Eduardo Carrera

Editorial Esta revista se propone informar y comunicar, sin ataduras institucionales o ideológicas. Busca lectores atentos y sensibles, en estos tiempos de cambios sociales profundos y de búsqueda efectiva de certidumbres y justicia comunitaria. Constituye un punto de encuentro entre sus redactores y ustedes, basado en la sinceridad y las ganas de compartir. Fuimos parte de un diario independiente, publicado en Buenos Aires, que ya no existe. Su colapso fue consecuencia de un cínico vaciamiento empresarial y de una serie de vaivenes de la prensa corporativa, que sumados a la pasividad judicial y política incidieron en el penoso cierre del medio que nos congregaba profesionalmente. Asumimos este nuevo emprendimiento sintiéndonos parte de una amplia corriente de empresas recuperadas y de asociaciones cooperativas que están dando respuestas laborales a situaciones críticas que padece una gran parte de la sociedad argentina. Y al mismo tiempo, como contribución a los ideales progresistas de nuestro país. Enarbolamos un derecho inequívoco: la libertad de expresión. Somos periodistas diversos y convivenciales. Estrictos y afectuosos. Abiertos al descubrimiento y a la solidaridad. Y buscamos llegar a quienes acepten ser parte de una siembra colectiva de verdades no negociables.

LA REDACCIÓN DE CÍTRICA

Agustín Colombo Karen Elizaga Juliana Giménez Maximiliano Goldschmit Miguel Grinberg Emiliano Gullo Claudio Herdener Luis María Herr

Cooperativa Ex Trabajadores del Diario Critica de la Argentina

Natalia Laube Esteban Martínez Milton Merlo Sergio Olguín Diego Paruelo Nicolas Peralta Diego Pintos Guillermina Ríos

Presidente: Alejandra Acuña Berrenechea // Secretaria: Paula Buentes // Tesorero: Luis Quaglia


Click ! Historia de una foto

Espacio reservado para publicidad.

Foto y Texto por Eduardo Carrera∗

E

l Bañista es mi hit. No creo que vuelva a hacer otra fotografía que atraiga tanto. Alrededor de El Bañista pienso en las rotundas, imperfectas simetrías del natatorio; en el reflejo del agua, que propone un doblez turbio en la representación realista de lo real; la forma en que la luz dibuja los volúmenes, luz clásica que aprendimos a amar sin ponerla en cuestión. El Bañista seduce desde el mismo momento en que nacio como una transparencia de 120mm. Me la entregó Héctor, dueño del laboratorio, que jamás incluía comentarios sobre las fotos que procesaba y entregaba, mucho menos opiniones. Ese día de 2005 me dijo “usted ha hecho una trabajo

importante, quiero que lo sepa. Por favor no guarde la foto en un cajón” y nunca abrio otra vez la boca para dar su opinión sobre una foto. La figura humana de El Bañista tiene fragilidad, suspenso, poder, soledad, en buena medida al actor Nahuel Pérez Biscayart, el hombrecito del trampolín. La clave de la imagen, creo que sería la identificación que produce el hombrecito atrapado por la arquitectura y la indecisión. ¿Quién no ha estado alguna vez en ese trampolín, consciente de que lo que haga o deje de hacer será decisivo en el resto de su vida?

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La Negra no se va

Adelanto del libro de Rodolfo Braceli

LA NEGRA

no se va

Seis años antes de su muerte, la cantante tucumana creyó que debía contar su vida y se junto con el periodista y escritor Rodolfo Braceli para escribirla. Producto de esos encuentros surgió el libro Mercedes Sosa, La negra que Revista Cítrica adelanta en exclusiva.

C

uando lo escribí, ni La Negra ni yo imaginábamos que iba a ser no sólo la primera sino la única biografía realizada con ella, con su palabra viva. Hice este libro en 5 meses. Y en 40 años. Todo empezó en Mendoza, el día que conocí a Mercedes: llegó de visita a la redacción de Los Andes. Allí yo trabajaba con Antonio Di Benedetto como jefe. Ella vino acompañada de su marido mendocino, el notable compositor Oscar Matus, y del poeta, tan extrañado, Armando Tejada Gómez. Estaban lanzando nada menos que el Manifiesto del Nuevo Cancionero. Nada menos. Después se fue gestando la amistad. En 1972 asistí a la inolvidable velada de la Negra en el teatro Colón, la noche que hasta el general Lanusse se puso de pie para cantar Canción con todos. El libro estaba germinando y no me daba cuenta. Mercedes Sosa es una artista imponente y es una criatura desguarnecida; indomable siempre. ¿Cómo resolver su biografía? Ella no cayó en la ten-

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tación de mandarse la parte y hacer como que escribía sus memorias. Dejé que esta biografía inventara sus leyes: la protagonista, con sus impulsos, determinó los ritmos. Muy por afuera de lo ortodoxo, este es un libro desde y sobre Mercedes Sosa. Ella cuenta y se cuenta. Se escribe en voz alta. Cuando calla emergen las voces de madre, hijo, hermanos y amigos. No sólo estos personajes entran y salen: cada tanto aparecen figuras que retratan a la otra Mercedes (la pícara, la intuitiva, la vehemente o la desguarnecida). Retratistas son León Gieco, Horacio Molina, Víctor Heredia, Liliana Herrero, Carlos Alonso, Charly García. A esas vertientes se suman crónicas mías que rescaté a lo largo de los años. El azar es también autor de este libro: porque la mayoría de los episodios cronicados los viví, como dije, por ser periodista y por la cercanía de la amistad. Con la Negra compartimos celebraciones, muertes, nacimientos, vinos, los terrores de la Triple A y de la dictadura criminal. Transitando este camino dejamos de lado la minuciosa memoria atada al almanaque, para dejar fluir los

impulsos del almanaque que obedecen a la memoria del corazón. Así nos salió esta biografía en voz alta, para ser leída primero con la oreja del corazón y después con la oreja del cerebro. Una confesión: en los encuentros para la escritura, nos reunimos muchas tardes con Mercedes. Su entrega desgarrada me hizo temer por la continuidad del libro. Con frecuencia ella terminó esas jornadas atravesada en llanto, por el recuerdo de episodios dolorosos o de días felices con seres luminosos ausentes. Es que la Negra tiene la costumbre de estar siempre en carne viva.

ta qué punto era mundial, hasta qué hondura venerada. El 4 de octubre del 2009 después de Cristo pudimos ver para creer. Ante su muerte, o perdimos el habla o caímos en la ciénaga de los lugares comunes. Por ser autor de la biografía tejida con Mercedes Sosa presente, desde distantes lugares de las tres Américas, y de Europa, me llegó, reiterado, el pedido: que escribiera “el último adiós” a La Negra” Debo confesarlo: cometí la imprudencia de escribir la palabra adiós pensando en Mercedes Sosa, y se me saltaron los tapones. No hubo, no hay caso. El adiós es para los que se van, y La Negra, desde siempre, cantando, no ha hecho otra cosa que quedarse. Suena a gastadísimo lugar común, perdón, pero lo digo: ella no podría ser olvidada, aunque nos organizáramos para eso. La famosa muerte no es perfecta, no siempre se sale con la suya. No es metáfora de ocasión esto de que la muerte, en algunos casos, pierde la partida. Con nuestra Mercedes la muerte no podrá. ¿Afirmación temeraria, ingenua? La realidad, que a veces es la mejor verdad, nos hizo ver. Un ejemplo entre tantos: sabido es que las hinchadas del fútbol se nutren del enfrentamiento y de la insultación al

rival-enemigo. Esto, que siempre es así, tuvo una excepcional pausa. El 4 de octubre de 2009, en varias canchas de fútbol de la Argentina, durante lo que debía ser un minuto de silencio, las siempre enconadas hinchadas se juntaron para la unanimidad de un repentino ¡La Negra no se vaaaa! / ¡La Negra no se vaaaa! ¿Cómo se consigue eso? ¿Hay quién lo pueda organizar? La Negra pudo. Milagro que no cayó del cielo. Milagro sembrado por ella. La Negra no ha muerto, basta de eso. Pienso que la dimensión de lo significó, significa y significará, nos exige otro ángulo de reflexión. Lo intento ahora: Nuestro planeta, tan ofendido, y saqueado, pese a todo insiste en vivir, sigue con pulso.

¿Cómo es posible? Es posible porque, además de genocidios preventivos, además de misiles con efectos colaterales, de hambre contra natura, de analfabetismo y analfabetización, además de tanta destrucción organizada, enfrente, sosteniendo una ardua pulseada, sin feriados, existe una multitud que no tiene nombre ni nombres, tejida por la tenacidad de

Milagro, pero terrenal Nació apenitas después de la partida de Gardel. El azar sabe lo que nos hace. Murió, dicen que murió, el día del natalicio de la Violeta Parra. El azar sigue sabiendo lo que nos hace. Gracias pues. Gracias a la vida. Sabíamos que La Negra, cantante y cantora, era mundial y venerada por todas las clases sociales habidas y por haber. Pero no teníamos idea de has-

mujeres y hombres que trabajan y estudian y sueñan a destajo y hacen el amor de los amores a rajacincha.

La Negra, entre otras cosas, consiguió, cantando, el amor de todas las clases sociales. Pienso, y siento: no la vamos a perder jamás. No es una expresión de deseo. La Negra no se va, entre otras cosas, porque consiguió, cantando, otro imposible milagro: el de coagular el amor de las cuatro clases sociales que los argentinos sembramos desde la atroz dictadura cívico militar de Jorge Rafael Videla asociado con Martínez de Hoz. Lo vimos en el incesante desfile en el Congreso de la Nación Argentina. Por allí pasaron todas las vestimentas, colores de piel, edades. Por allí pasaron los ricos, los clase media, los pobres de siempre y también los que ni a pobres llegan, los desgajados pasaron. Un hombre de unos 60 años –zapatillas, voz lijada por la intemperie– se demoró segundos frente al ataúd. Y dijo, austero y bramante: “Permiso. Negra querida, gracias por todo, gracias. ¡Y no, y no me le afloje eh!” Una desesperante desesperación lo ahoga a uno cuando la escucha: ¿cómo es posible que esta mujer cante así, desde y hacia tan lejos? / ¿cómo es posible que cante tan hondo, desde y con semejante eco? ¿Con qué harina se hizo ese pan de panes, ese pan único que es La Negra en estado de canción? ¿Se puede explicar lo inexplicable? ¿Se pueden revelar los secretos de un don? Se puede, en todo caso, vislumbrar ciertos secretos evidentes. El don de una voz no consiste sólo en sus cualidades, en su excelencia. Vale la voz, sí, pero con su semblante más íntimo, con su tuétano, con ese eco que emer-

Sosa y Braceli en una charla en el living de La Negra

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La Negra no se va

La Negra no se va

Mercedes Sosa recibiendo el pañuelo blanco de las Abuelas y Madres de Plaza de Mayo

ge de la trama compuesta por goces y sufrimientos, sueños y frustraciones, exilios y retornos, desgarramientos y esperanzas, amores y desamores. El don de esta Voz, proviene hasta del sabor y los aromas de las comidas hechas en la casa. Entre los pliegues de esta biografía se podrá encontrar la materia menuda que, entretejida, produce ese prodigio que es La Negra en estado de canción.

Detrás, debajo, adentro de la Voz Dice La Negra de sus padres: “Me gusta volver a mis padres. Sin ellos, ¿quién sería yo? Menos que nadie

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sería… Dura la vida de mi padre: fue estibador, hombreó troncos, en el horno del ingenio trabajó en pleno verano, pobrecito… Pero nunca sufrió como en el aserradero. Allí no había vaso de leche, ni máscaras. Hasta que mi madre dijo: ‘Será lo que Dios quiera, pero ahí no trabajás más’. Mi papá era un cadáver que caminaba. Ay, cómo esperábamos los sábados: ese día él traía su sueldito. Para entonces mi madre sólo tenía agua con sal para hervir. Hacía milagros en la cocina ella. De un kilo de harina y un huevo salían tortitas, pan, fideos… Hubo un tiempo que mi padre se quedó sin trabajo… Al final le dieron un lugarcito en el infierno: alimentaba las terribles calderas del ingenio. Quienes más lo

ayudaron fueron los santiagueños… traían comida y apartaban un plato para él. Pobres ayudándose entre pobres. Mi papá no se llevaba su ración de comida por… porque en mi casa no alcanzaba. Pobrecito.” (Pausa y pregunta: ¿Por estas cosas vividas, será que La Negra canta así de hondo?) Sigamos escuchándola: “Mi madre lavaba para casas de gente con buen pasar. Había que vernos a nosotros, sus hijos, vestidos siempre como los mejores, porque mi mamá aceptaba la ropa vieja y la inventaba de nuevo. No me gusta hacer alarde de pobreza, la cuento en homenaje a mis padres. Hubo noches en que nos acostábamos con ese dolor de estómago que viene del hambre. Mi mamá bromeaba, nos

daba un bollito, mate cocido y nos sacaba a jugar al Parque 9 de Julio. Mordíamos aire, comíamos inocencia… Mi papá y mi mamá se las arreglaban para alumbrar cada día. Si tuviera que meter toda mi niñez adentro de una palabra, elegiría ‘felicidad’. Fuimos tan pobres pero ¡tan millonarios! Mis padres fueron sabios: jamás nos hicieron sufrir su sufrimiento. En la casa había alegría. Y adentro de la alegría estaba la felicidad, como pan de cada día”. Esa Voz que canta desde tan lejos y tan hondo, ya vemos, anida sus claves en aquella pobreza que no extravió la primordial alegría. Cuando Mercedes está en el escenario crucial, en el salto al vacío que impone a sus canciones, ve cosas. ¿Qué ve? Ve a su madre lavar y planchar infinitas ropas ajenas… Ve cómo con un puñado de harina, mezclado con risas por partes iguales, hace de nuevo la multiplicación de los panes… Otra vez: ¿Cómo, cómo es posible que se pueda cantar así: así de hondo, así de lejos? Mientras la respuesta se cocina con la paciencia del rescoldo, sigamos escuchando a esta mujer, tan sola y tan acompañada: “Una soledad acompañada por un río de veneradores no deja de ser soledad. Qué paradoja la mía. Como diría el poeta Serafín Andrés: Estoy sola, tan amada por una multitud hecha a mi imagen y semejanza… Así es la cosa, así es mi cosa. ¿Qué es la felicidad? Para mí es respirar el olor de las comidas mientras se están hacien-

do. ¿Y la soledad? Es esto que siento desde hace tantos años cuando baja la noche. Es mi cama tan vacía... Puedo acostarme mirando para acá o mirando para allá, lo mismo da, porque estoy sola... No, la soledad no le hace descuento a los famosos. Hay momentos en que uno cambiaría aplausos y fama por el sonido de la respiración del compañero compartiendo los días y las noches... Siento que la soledad es mi enemiga; tal vez tenga que aprender a ser amiga de mi enemiga... Pero no soy una desagradecida: siento también algo muy en el fondo de mi corazón, y no sé si llamarlo alegría... Alegría porque estoy viva, y estando viva he aprendido a oler cuando respiro y a ver cuando miro”. Todos tenemos cinco sentidos y a veces un sexto. Ella al revés. Será por eso que en su último disco, Cantora, reunió a cantantes tan distantes, tan distintos. Fue el coagulante de las diversidades más intensas. Será por eso que en la biografía personal de infinitos miles, cada etapa de esas vidas tenga de fondo, siempre, un disco de esta hermana mayor. Así va siendo la cosa: su Voz viene haciendo nidos en el corazón de millones. Qué prodigiosa alquimia: ella, tan solita de compañero, cantando puede alzar nuestros sueños, puede volverse panadera repartidora de felicidad sin mirar a quién. Todo lo consiguió y lo consigue con ese sexto sentido que en

ella es el primero. No hay caso, no ha muerto: respira de otra manera. La Negra no se fue, la Negra no se va.

Rodolfo Braceli dice que necesita un epígrafe

* * * * * al toque

Braceli

Poeta, dramaturgo, cuentista, periodista, traducido al inglés, italiano, francés y polaco. Escribió, entre otros libros: El último padre; De fútbol somos; Don Borges, saque su cuchillo porque…; La Misa humana; Vincent, te espero desnuda al final del libro. Para el cine escribió

y dirigió el mediometraje Nicolino Intocable Locche. Sus libros más recientes: Perfume de gol, la biografía Mercedes Sosa. La Negra y Escritores descalzos.

rbraceli@arnet.com.ar www.rodolfobraceli.com.ar

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Lluvia Química

Ecología

Lluvia

QUÍMICA Archivo

REVISTA CÍTRICA dialogó con Jorge Rulli, del Grupo de Reflexión Rural (GRR), autor del libro Pueblos Fumigados, que expone un traumático impacto en la salud pública Texto por Miguel Grinberg∗

H

ace cuatro años que el GRR, junto al Centro de Protección de la Naturaleza de Santa Fe y otras entidades comunitarias de las provincias de Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos, requieren una revisión total del modelo sojero implantado en el país. ¿en base a qué postulados? Nosotros llevamos una campaña a la que le pusimos de nombre ”Paren de fumigar” cuyo objetivo consiste en modificar el modelo productivo. O sea, el modelo basado en el concepto de agribusiness que Implantó las cadenas agroalimentarias del agronegocio en la Argentina, y también el modelo agroexportador de soja transgénica. Se trataba de cambiar el encuadre de la sojización creciente y biotecnológica de la Argentina. Para impulsar esta campaña comenzamos a viajar. Realmente recorrí todo el país, especialmente las provincias sojeras. Era convocado de diferentes localidades, se hacían reuniones, hacíamos prensa, radio, y tratamos de que la gente vinculara las enfermedades que sufría, con las fumigaciones. Por donde

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anduvimos, se nota muy claramente que la gente empezó a relacionar y a sacar consecuencias y a elaborar ideas. En especial en la provincia de Buenos Aires, donde hay leyes específicas que prohíben que los aviones fumigadores se laven dentro del pueblo, que circulen por el pueblo, aún limpios, si no tienen un certificado municipal. Y también prohíben que esos aviones crucen por arriba del pueblo, inclusive cuando están con los tanques vacíos. Bueno, esto no se cumple en absoluto. Incluso hay provincias que tienen leyes sobre hasta qué cercanía del pueblo se puede fumigar: eso tampoco se cumple. Ya no se trataría sólo de un tema de seguridad ambiental sino que también habría un trasfondo político, ¿verdad? Efectivamente. A propósito de estas reflexiones que nosotros conducíamos con la gente reunida, y sobre todo con las víctimas y sus familiares, surgía inevitablemente una reflexión política acerca del valor de la ley, de los problemas del poder, de los proble-

mas de quienes deciden, de cómo las promesas pre-electorales luego se olvidan, y rigen los modelos económicos y las razones económicas… Esto fue muy agotador, pero muy interesante. En algún momento soñamos con organizar una especie de movimiento de pueblos fumigados que es lo que da el título al libro que publicamos el año pasado gracias a la Editorial del Nuevo Extremo. ¿Han tratado de llegar a las máximas autoridades del país? Esta campaña la culminamos con una gran marcha en la ciudad de San Lorenzo que es punto más débil del embudo por donde se van todas las riquezas argentinas, o en este caso la maldición argentina, que es la soja. También se va buena partede los lodos que provienen de la minería por cianurización. Es San Lorenzo y los puertos vecinos a la ciudad de Rosario. Esa marcha contó con el respaldo de la Unión de Asambleas y de muchos otros grupos que se sumaron, y fue un gran broche para esa campaña. Luego de esa marcha lo que hicimos fue pre-

La gente los bautizó “Mosquitos”: no chupan sangre, diseminan agroquímicos.

sentarnos ante las autoridades y entregar este informe. En primer lugar a la presidente de la República con una carta personal donde yo le rogaba que prestara atención al informe, que lo leyera, porque tenía la certeza de que en diez o veinte años muchas de las situaciones que nosotros estábamos develando ahora iban a ser objeto de tribunales por crímenes de lesa humanidad, semejantes a los que estamos viviendo ahora con los genocidas del Proceso. Hasta donde sabemos, el tema quedó en manos de Homero Bibiloni, actual Secretario de Medio Ambiente. ¿Qué siente un ecologista cuando se topa con un panorama así? A propósito de ello, le diría también que cuando pusimos en marcha la campaña nosotros mismos no imaginábamos lo que íbamos a encontrar, o sea, la cantidad de niños deformes y de gente discapacitada que habíamos encontrado, la cantidad de muertos por cáncer, incontables, que la gente nos trasmitía como una experiencia directa de cada pueblo que visitábamos. Inclusive algunos pueblos pe-

queños, como Libaros (Entre Ríos) de 80 a 90 habitantes, donde todos están enfermos, dicho por el médico, por el farmacéutico, en situaciones desgarradoras. Todos tienen alergias, problemas oculares. Nos indicaron que los daños, que no son “impactos”, porque el “impacto” le quita sentimiento, direccionalidad. En realidad era la consecuencia que podría haber sido prevista, de un modelo que se aplicó impiadosamente. Estas consecuencias superaban todo lo que nosotros habíamos podido imaginar, todo lo que habíamos previsto. A tal punto, que yo a finales del 2008 tuve serios problemas de depresión, y debí abandonar durante muchos meses, sino la campaña, al menos los viajes al interior, porque me destrozaban las experiencias.

ca inteligentísima, bella, que hablaba como si no tuviese nada porque a los 9 ó 10 años vive con pañales porque no controla esfínteres. Y vive ataba a sus bastones, a sus muletas. En Larroque, un pueblo de Entre Ríos. El intendente es sojero. Y su mezquindad, apenas le da una pensión municipal, que no va más allá de los 800 pesos. Y así lava su conciencia. Cuando realmente los sojeros están amasando fortunas. Y todo esto es muy terrible de verificar. Junto a este costado doloroso, que es la crucifixión de una parte importante de nuestra población que está sometida a las zonas de sojización, nos encontramos con una riqueza tremenda, exponencial, que se multiplica de una manera desmesurada.

¿Cómo pueden acceder a mayores datos quienes se preocupan por estas temáticas? Hay algunas películas que colgamos en nuestra página (http://www.grr. org.ar/), sobre todo una de la pequeña María Carla, nacida con hidrocefalia y parálisis (mielomeningocele). Una chi-

¿Podría dar ejemplos de estas circunstancias? Hallamos que la mayor parte de los sojeros aprovecharon la crisis del campo, que supuestamente ellos mismos impulsaron, y la acomodaron para mantener las exportaciones cuando los ca-

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Lluvia Química

Ecología

Pueblos Diego Paruelo

Jorge Eduardo Rulli: ecologista, escritor y veterano imaginador de comunidades solidarias.

minos no estaban cortados, trayendo soja de Paraguay, de Brasil y de Santa Cruz de la Sierra, y aprovechando ese momento de la crisis para extenderse a los países vecinos del Cono Sur, con lo cual ahora los principales sojeros tienen campos de un lado y del otro del río Uruguay. Y gran parte de la soja de la Argentina, según se dice, la exportarían como soja de los países vecinos, sin pagar las retenciones y el impuesto IVA que se paga aquí. Entonces allí la manera de enriquecerse es realmente desmesurada. Esto lo denuncié en una radio uruguaya y toda la gente presente se reía. Pregunté el motivo. Yo había planteado si el presidente Mujica lo sabría. Se reían porque me dijeron: “Rulli, aquí todo el mundo lo sabe.” Antes, Nueva Palmira era un puerto de yates, ahora es un puerto internacional. Y lo que todo el mundo sabe es que todo lo que sale por ahí es soja argentina que

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en vez de pagar el 35% de retenciones, el 35% de IVA y el 10% por ser blanqueada, paga sólo el 10% al gobierno uruguayo.” Basta acceder por Internet al sitio de la zona franca de Nueva Palmira, para leer que oficialmente la soja lidera sus exportaciones. Asimismo, la página del Grupo de Reflexión Rural ofrece una gran variedad de documentos y testimonios filmados sobre lo aquí conversado. En la otra punta de una candente polémica científica, días atrás un matutino porteño entrevistó al doctor Keith Solomon, director del centro de toxicología de la Universidad de Guelph (Canadá), bajo el título “El glifosato no genera riesgos para la salud”. Ese especialista descalificó como “irreales” a los técnicos argentinos del Conicet que sostienen lo contrario y por extensión a los pediatras que han denunciado al herbicida durante el

primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados (véase recuadro). Otros científicos canadienses y franceses, entre ellos el biólogo Rick Relyea de la Universidad de Pittsburg (EE.UU.) y el doctor Gilles-Eric Seralini de la Universidad de Caen en Francia, han verificado serios impactos del glifosato (cuya fórmula comercial incluye una docena de agentes químicos complementarios) en los anfibios y en la placenta humana.

Fumigados

A fines de agosto pasado se realizó en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) el primer Encuentro Nacional de Médicos de Pueblos Fumigados. Allí, profesionales de la salud de las provincias de Santa Fe, Chaco, Misiones y Córdoba ofrecieron un inventario de enfermedades causadas por el uso de productos agrotóxicos, o sea, variados plaguicidas y el herbicida glifosato. En particular, cánceres y otros males severos detectados hoy con mucha frecuencia, como abortos espontáneos, trastornos de fertilidad y nacimiento de hijos con malformaciones congénitas de índices muy elevados. Sostuvieron que “los trastornos respiratorios, endocrinos, hematológicos, neurológicos y psíquicos son ahora mucho más frecuentes en las poblaciones sistemáticamente fumigadas. Fumigadas porque comparten el mismo espacio geográfico que los cultivos agroindustriales y transgénicos que actualmente se explotan”. El pediatra Rodolfo Páramo presentó sus hallazgos en Malabrigo, al norte de la provincia de Santa Fe y resumió los problemas respiratorios y de piel que presenta la población de esa región. El vínculo entre el cáncer y los insumos químicos fue descrito por Coni Fita, directora del Registro de Tumores de Córdoba; Analía Otaño, integrante de la Red Salud Popular y delegada del Ministerio de Salud de la Nación

en el Chaco; y María del Pilar Díaz, directora de Epidemiología Ambiental del Cáncer de la UNC. Gladys Trombotto, genetista en la Maternidad Nacional brindó datos específicos sobre el aumento de malformaciones por la utilización de insecticidas: sostuvo que de 700.000 niños que nacen en Argentina, 21.000 tienen malformaciones. Añadió que a nivel provincial, no hay vigilancia epidemiológica en barrios como Ituzaingó y Montecristo. Agregó que en Córdoba y Santa Fe se utilizan anualmente más de 160 millones de litros de agrotóxicos, con efectos como pubertad anticipada, diabetes, daño renal hepático e intestinal. Por su parte, Hugo Gómez Demaio, Jefe del Servicio de Pediatría de Posadas, Misiones, cuestionó a los productores de soja, e incluyó otros productos químicos letales vinculados a la actividad agropecuaria.

páginas: 48 editorial: bla bla

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Nota de Tapa

Osvaldo “Tenemos que lograr una democracia adulta” Texto por Alicia V. Botana∗ Fotos por Luis Herr

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l Tugurio es un chalecito acogedor en el barrio porteño de Belgrano, de luces tenues, abarrotado de libros, papeles y recuerdos: un lugar con historia. Osvaldo Bayer nos recibe en una pequeña sala donde ofrece el sillón más cómodo al visitante. Es difícil hacerle preguntas originales. (se ríe) Ya no sé qué responder, por eso me repito tanto. Usted que vive entre Europa y América Latina ¿cómo ve la democracia argentina? Todavía tenemos mucho que aprender para lograr una democracia adulta. Para mi no hay una verdadera democracia mientras existan niños con hambre, villas miserias y gente sin trabajo. Por lo menos, la democracia tiene que lograr esas cosas, más en un país como la

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Argentina. Cuando vino Rubén Darío dijo “Argentina, la tierra de las espigas de oro que puede alimentar a todo el mundo”. Ni siquiera alimentamos a nuestros niños. ¿Cree que las medidas para bajar los niveles de pobreza del equipo Kirchner son eficaces? Ayer pasé por la villa 31 y está cada vez más grande. Es una cosa impresionante. No es como los que viven en chozas independientes, con cierta dignidad; ahí son casitas de material, sí, pero de uno por dos metros, una sobre otra, y tienen que subir con escaleras de mano. Son sucuchos. Sinceramente te digo que ¡hacen muy poco! Tendrían que ofrecer planes de viviendas a las familias con hijos. Ni siquiera hay lugares nocturnos suficientes donde los indigentes puedan pasar la noche, bañarse, tener una comida al día.

Personas en situación de calle cuentan que los albergues son sucios, los colchones tienen chinches, que les roban sus cosas, que no hay lugar suficiente. El gobierno de la ciudad de Buenos Aires tampoco tiene voluntad de solucionar el tema de los niños abandonados en la calle y de las familias que duermen bajo cartones. En 1903, Buenos Aires votó al primer diputado socialista de América; cien años después vota a Macri cuyo único mérito es haber presidido Boca Juniors y ser hijo de un magnate que llegó a millonario durante la dictadura y el menemismo. ¿Cristina Kirchner puede ganar en el 2011? Dependerá de los dos meses previos a las elecciones. Hoy, en octubre de 2010, sí podría ganar por un ajustado margen, pero pueden ocurrir desgra-

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Osvaldo Bayer

Nota de Tapa

cias como el asesinato de este chico del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, que pueden influir en el voto. Creo que es muy buena la posición del gobierno al exigir una total investigación, poniendo todos los medios para el esclarecimiento. Hay que terminar con este sindicalismo eterno que tenemos: un dirigente sindical no debe permanecer más de cuatro años al frente de un sindicato, tiene que volver a la empresa y bañarse de nuevo en el trabajo.

¿Cómo evitar el autoritarismo del poder? Combatiendo el personalismo. Hay que limitar el mandato presidencial a cuatro años; nadie puede sentirse imprescindible. Tal vez iremos más despacio, pero habrá más democracia. Así, como estamos, se enquista la burocracia y aparecen los amigobios y el acomodo familiar.

Perón Y Los Peronismos

¿Usted es anarquista o marxista? Yo soy socialista libertario. Quiero el socialismo logrado en libertad y no a través de una dictadura como pretendían Lenin y Trostky.

Sueños Libertarios

¿Qué rescata de Perón Y Eva? Conocí a fondo el primer peronismo porque cuando subió Perón yo tenía dieciocho años. Perón estuvo muy pegado a la iglesia católica; el suyo fue un modelo nacionalista y católico. Quise estudiar filosofía y lo único que te enseñaban era Santo Tomás de Aquino. Por eso me fui a estudiar a Alemania. Existía una práctica fascista porque a los grupos socialistas nos fajaban tremendamente.Perón fue un socialista de derecha, que no cometió ni los errores de Mussolini ni las barbaridades de Hitler. Como Hitler, terminó con la desocupación, hizo clubes de verano para madres solteras y obreros, es decir, tomó medidas sociales que beneficiaron a la gente. Perón imitó la política social de Mussolini y de Hitler pero no hizo la guerra contra nadie ni se metió contra los judíos, salvo pequeños sectores de su equipo. Hay que reconocerle leyes sociales como el estatuto del peón. ¿Qué piensa del Perón que regresa del exilio? Ni hablar del Perón que acepta un secretario privado como López Rega al que nombra ministro, sabiendo que es de extrema derecha ni del Perón que rechaza a la juventud que había ayudado tanto con su lucha para que él pudiera regresar. No es que yo acuse a Perón de los crímenes de la Triple A, pero él estaba informado de su existencia. Eso es imperdonable, así no se hace ni una gran nación ni un gran gobierno.

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¿Cómo sería el modelo de organización social? El de las asambleas populares, vecinales, como las que se organizaron cuando cayó De La Rúa. ¡Cuánta alegría me dieron!, pero se fueron perdiendo porque se metieron los partidos de izquierda y la gente se asustó y se fue. Yo participaba de las asambleas de mi barrio y era precioso escuchar a las mujeres del mercado hablar por primera vez de sus sentimientos, explicando cómo querían que se hicieran las cosas en el país.

Bayer en bli bla blu, esto debería tener 4 líneas... ahí va, casi casi eeeeso

Está la famosa orden de Perón “ahora yo me ocupo de la política, Gelbard de la economía y usted, Camporita, de la relaciones públicas”.

nal de Panamá, y la República Dominicana, donde estaba Trujillo, el peor y más barato de los dictadores. Al final, termina en la España de Franco.

Yo me tengo que exiliar al morir Perón, cuando Isabelita prohíbe La Patagonia Rebelde y aparezco en una lista de la Triple A. Tampoco le perdono a Perón los lugares que eligió para sus exilios: el Paraguay de Stroessner, la Venezuela de Pérez Jiménez, el Ca-

¿Hay doctrina peronista en el kirchnerismo? Sí. Cristina intenta imitar a Evita y el populismo ha vuelto con fuerza. A los Kirchner hay que reconocerles que fueron capaces de juzgar a los militares.

¿Fue una oportunidad perdida para construir algo diferente? Sí. Imaginate a los representantes elegidos por las asambleas y no por los partidos políticos. Esto que tenemos no es democracia, aquí el partido que tiene más dinero o mayor apoyo de los empresarios o de los grandes diarios es el que gana porque inunda a la opinión pública con su ideología. Hay que establecer igualdad de financiación para combatir el bipartidismo.

Los Pueblos Originarios ¿Cuándo nace su defensa de los pueblos originarios? Cuando leí lo que fue esa enorme injusticia basada en el racismo y en el dinero. Las matanzas llevadas a cabo por Roca son inaceptables. Lo de Rosas,

también, porque él ejecutó la primera campaña del desierto y en su primer comunicado oficial escribió “matamos a mil indios y logramos tantas miles hectáreas de tierra”. Con menos muertos que Roca, hizo exactamente lo mismo desde el punto de vista ético. Por eso, yo le diría a Scalabrini Ortiz y a Jauretche, dos grandes defensores de Rosas, “sí, pero ustedes no hablaron de lo que se hizo con los pueblos originarios”. Félix Luna fue un defensor de Roca, tal es así que escribió el libro Soy Roca. Yo dije por radio que había que preguntarle a Freud por qué ese autor ponía semejante título a su libro. Uno siempre ha buscado la ética en la Historia y yo, a medida que investigaba, más me convencía del crimen feroz. Sobre todo, leyendo en los Documentos de Mayo, los escritos de Manuel Belgrano: cuando él lleva a cabo su expedición al Paraguay, les devuelve las tierras comunitarias y los derechos a los pueblos originarios, prometiéndoles que les va a conseguir “dinero para la compra de instrumentos para la agricultura y ganado para las crías”; y les expresa que “yo, como hijo de europeos, que he tenido la felicidad de nacer en tierras de las provincias unidas del río de la plata, les pido perdón por cómo han sido tratados por el europeo”. Extraordinario Belgrano, como Castelli y Moreno. Además, después de la Asamblea de 1813, en que queda abolida la esclavitud de africanos y pueblos originarios, terminando con la mita y el yanaconazgo, es inconcebible no denunciar el exterminio de 20.000 indios por Roca y la esclavitud que impone a otros 20.000 más. Leé en los diarios de 1879 los avisos del gobierno nacional: “Hoy, entrega de indios. A las familias que lo requieran, se les entregará un indio varón como peón, una china como sirvienta y un chinito como mandadero”. Y eso lo hace el presidente Avellaneda, que es el gran culpable; nunca se nos dijo eso. Roca hizo su campaña porque Avellaneda le aprobó su plan de exterminio. Roca le dice a Avellaneda “tenemos que aprender de Estados Unidos que inventaron el Remington para eliminar a los sioux, así que pido la compra de 10.000 Remington para terminar con los bárbaros,

los salvajes”. Sarmiento, muy pícaro él, se pregunta -porque a la campaña del desierto fueron solamente 2.000 soldados- “¿qué hizo con los otros 8.000 fusiles el general Roca?”, descubriéndolo en sus grandes negociados. El hermano de Roca era el que cobraba las coimas, inventó el verbo atalivar. Todavía hay una ciudad en La Pampa que se llama Ataliva Roca en su honor. Así somos los argentinos. ¡Fue un genocidio total!.

Los Amigos Combatientes ¿Qué diferencias políticas tenía con Rodolfo Walsh? Sobre la lucha armada. No estuve nunca de acuerdo porque, después de lo de Cuba, ya se sabía que los ejércitos latinoamericanos se preparaban y los Estados Unidos estaban alerta. Me negué a criticar públicamente el movimiento armado porque era traicionar a esa juventud que murió de modo tan cruel. Yo le dije a Rodolfo “no sé cómo vos sós peronista habiendo vivido el primer peronismo, tan católico y de derecha” Y él me contestó “vos te equivocás, yo no soy peronista, yo soy marxista, pero ¿dónde está el pueblo?” Yo le repliqué “sí, el pueblo es peronista, pero no los va a acompañar, no se equivoquen”. Desgraciadamente, los hechos me dieron la razón. Era un tipo valiente, mirá, ¡el mejor de todos!. Él podría haberse ido al exilio, haber seguido escribiendo las cosas profundas que escribía. Él, vivo, hubiera sido una gran ayuda para todos nosotros. ¿Era amigo de Haroldo Conti? Siempre me acuerdo de que, cuando llevábamos nuestras notas a Crisis, después nos tomábamos un café y él me hablaba del Delta. Era un enamorado del Delta y en cuanto empezaba a describirlo yo veía dibujado en sus ojos al río Paraná con sus islas. ¡Qué gran tipo!. ¿Y viste cómo lo mataron?. Le rompieron las piernas, tenía que arrastrarse hasta el plato de comida que le ponían lejos a propósito. Ni los nazis fueron tan crueles porque los nazis lo organizaron todo de manera matemática, con

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Nota de Tapa

las filas de los condenados al crematorio. Acá torturaban para disfrutar con el dolor de las victimas. ¡Tirar viva a la gente al río desde los aviones fue de un sadismo sin parangón. ¿Y Osvaldo Soriano? Era un gran escritor, y un provocador. He pasado momentos hermosos con él cuando me iba a visitar a Berlín durante mi exilio. Tengo un montón de anécdotas cómicas con él. Cuénteme alguna. Estábamos en Berlín un domingo, las nueve de la noche y me pide hablar por teléfono a Buenos Aires con su editor. Eran las cuatro de la tarde en Argentina, yo pensé “éste quiere saber cómo va el partido tde San Lorenzo, cómo terminó el primer tiempo”. Me di cuenta que me estaba metiendo la mula y pensé “ya va a ver éste”. Volvió contento, se ve que iba ganando su equipo. Una hora después me dice “vos sabés que me olvidé de preguntarle una cosa al editor, ¿puedo llamar otra vez?” y calculé “un cuarto de hora de descanso más cuarenta y cinco minutos de juego, ya terminó el partido”. Yo había hecho la cena, volvió contentísimo y yo, señalándolo con el dedo le digo “no sé cómo podés ser hincha de un club que tiene nombre de cura”; ahí se dio cuenta de que lo había descubierto y me replica “no es por el cura Lorenzo Mazza, sino por el combate de San Lorenzo”. ¡Se lo inventó!, y le digo “peor, ¡militarista!”. Me mandó a la puta madre y se levantó de la mesa sin cenar. A la mañana siguiente le compré unas medialunitas alemanas para ganarme de nuevo al amigo. Se ve que estuvo pensando toda la noche porque abrió la puerta, desgreñado, medio dormido, se tomó el café -yo soy hincha de Rosario Centraly me suelta “yo no sé cómo podés ser hincha de un club que se llama como el artefacto con el que rezan las viejas”. Para que se quedara tranquilo, le dije “¡me ganaste!”.

1. Bayer en bli bla blu, esto debería tener 4 líneas... ahí va, casi casi eeeeso 2. Bayer con su amigo tal o cual, también 4 líneas, eso eso... adjdywerasd, ay 3. Bayer de jovencito, y ya que estamos, 4 líneas tb, por qué no, hdye, que facil

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Bayer, retratado por REP

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La Equidad

Cooperativismo

LA EQUIDAD Una cooperativa que fabrica goles

Los proyectos cooperativos también llegan al futbol. En la ciudad de Bogotá, Colombia, existe un club, formado por una cooperativa de seguros, que participa del campeonato de Primera División

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Texto por Agustín Colombo ∗

C

olombia ofrece una curiosidad poco conocida en el negocio mundial de la pelota: ahí, de la tierra del café y de la cumbia que ahora gobierna el derechista Juan Manuel Santos, surgió Deportivo La Equidad, el único club cooperativo del fútbol sudamericano. Leyó bien: ni asociación civil ni sociedad anónima, un club de fútbol con una estructura cooperativa, en la que los jugadores tienen participación –poca, pero participación al fin- en las decisiones del equipo. Se lo advertimos para que no se confunda: no crea que La Equidad es una aventura romántica liderada por hinchas o una revolución silenciosa comandada por deportistas colombianos. Detrás de los jugadores y del técnico Alexis García está la aseguradora más grande de Colombia, homónima del club, que empezó en 1970 con seis cooperativistas, y hoy, cuarenta años después, se convirtió en un megaproyecto que cuenta con un millón y medio de asociados. Se trata de La Equidad Seguros, que nació por iniciativa de la Asociación Colombiana de Cooperativas (ASCOOP) y tuvo dos objetivos iniciales: cubrir los riesgos de los cooperativistas de Colombia y financiar proyectos autogestionados. Con los años creció tanto que fundó nuevas empresas, creó redes cooperativas en más de 20 ciudades y se afilió a organizaciones internacionales que predican esta modalidad de gestión. El rubro de seguros le quedó chico y se amplió a los mercados de la salud, el turismo y el deporte. Fue ahí, entonces, que se fundó Deportivo La Equidad, que comenzó con un grupo de futbolistas aficionados que querían participar en el Hexagonal de Olaya, un certamen amateur que se disputa todos los años en Bogotá. Como le había sucedido a La Equidad Seguros, el club también empezó a expandirse: en 1993 se afilió a la Liga de Bogotá, creó la escuela de formación y sus divisiones inferiores; diez años más tarde ingresó en la esfera profesional del fútbol colombiano; y en 2007 ascendió a la A. Pero La Equidad se hizo conocida por la mayoría de los futboleros co-

lombianos cuando subió a la Dimayor, la Primera División de ese país, en 2007. En tan sólo tres años obtuvo dos subcampeonatos y se coronó campeón de la Copa Colombia, lo que le permitió acceder a la Sudamericana 2009, su primera participación en un torneo continental, toda una proeza para un equipo que reunía apenas siete años de historia en el profesionalismo. El meteórico ascenso futbolístico tuvo incidencias en la faceta social del club, que construyó canchas de fútbol, tenis, un microestadio de básquet, gimnasio, un campo de de golf, un colegio y un hotel. ¿De dónde sacó el dinero para hacerlo? La Equidad Seguros, a través de Saludcoop, una de sus vertientes, otorgó el millonario financiamiento, siempre con el propósito de ampliar sus ganancias (de romanticismo cooperativista, como usted ve, nada). “Tomamos al club para darle viabilidad a las acciones de nuestra cultura cooperativa. Es una estrategia: en los últimos tres años y medio, a través del equipo pudimos posicionar la marca, porque por supuesto tenemos el interés de ampliar el mercado”, explica el presidente del club Clemente Jaimes. La prensa de Colombia asegura que Jaimes, a diferencia de otros dirigentes, maneja con prolijidad y seriedad

las cuentas del club. Pero algunos se ríen cuando se vincula al presidente con la palabra cooperativista. “De eso no tiene nada”, bromean. Como toda cooperativa que crece a grandes escalas –aquí, en Argentina, conocemos a varias-, La Equidad se olvidó de los métodos que pregonaba en sus orígenes.

Con los años creció tanto que fundó nuevas empresas y creó redes cooperativas en más de 20 ciudades ¿Una prueba de que algo cambió? En 2008, cuatro jugadores de La Equidad denunciaron en la Asociación Colombiana de Fútbolistas el acoso laboral y la discriminación del técnico García, que ordenó no entregarles ropa y les impidió ingresar al entrenamiento. No obstante, en Bogotá, La Equidad resulta un ejemplo si se lo compara con Millonarios y Santafé, los clubes capitalinos más populares. “Lamento mucho sus crisis y realmente quisiera tener sus hinchadas o su historia. Pero nuestra principal bandera es la trans-

Los jugadores de La Equidad festejan los goles con originalidad

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Coooperativismo

La Equidad

Breves

parencia, nuestras instituciones son absolutamente claras como el agua y son vigiladas por la Superintendencia Financiera”, destaca Jaimes. Así, en menos de un lustro, La Equidad empieza a hacerse importante en el fútbol de su país. Y aunque algunos cuestionen su rótulo de cooperativa, son muchos los que veneran su administración. La realidad social del club, en definitiva, les da la razón.

Nuevo mapa de la Economía Social. (Ansol).- El presidente de la

El Deportivo La Equidad ascendió a Primera División en el año 2007

Corinthians “Libertad con responsabilidad” Ese era el lema de la Democracia Corinthiana. Liderada por el entrenador y sociólogo Atilson Monteiro Alves y por el mítico doctor Sócrates, llevaron a cabo la utopía futbolística e ideológica de la autogestión. Jugaban un fútbol de encantos en jornadas memorables como las del campeonato paulista de 1982 o el Brasileirão de 1983. Un año antes, mientras el Brasil llevaba 20 años de yugo militar, los jugadores del Corinthians llenaban estadios y ya vislumbraban el regreso de las libertades individuales. Entraban al terreno con pancartas como: “Ganar o perder pero siempre en democracia” o el famoso “día 15, vote” instando al pueblo a participar de los comicios estatales. Vladimir, ídolo histórico del Timão resumió la idea de aquellos momentos: “Votábamos

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para todas las cosas, y la suma de la mayoría era la que vencía. Por ejemplo: las concentraciones del plantel. Nosotros las abolimos”. Entonces, todo el interés grupal era decidido en asambleas, como los premios, los horarios de entrenamiento y las contrataciones. Ser campeones era un detalle, rezaba el pensamiento de esos años. Sócrates, uno de los máximos exponentes de aquel equipo y a la postre, del fútbol mundial, expresó que “jugábamos con música; por las noches tomábamos una cerveza, nos relajábamos. Cada uno estaba en su casa con su mujer. Nos levantábamos a la mañana y después del almuerzo, junto a la familia entera íbamos para el partido. La tensión de mi vida era sólo el juego en sí”. Democracia Corinthiana, conquistas dentro y fuera de la cancha.

Federación de Cooperativas de Trabajo (FeCooTra), José Orbaiceta, habló del crecimiento de las cooperativas de trabajo en América y de la necesidad de construir una agenda conjunta. “Esto implica un nuevo paradigma en el cual los trabajadores no se resignan a renunciar a sus puestos de trabajo cuando cierran las empresas”, señaló.

Reconocimiento mundial a empresas recuperadas. (Ansol).- El pre-

sidente de la Organización Internacional de Cooperativas de Trabajo (Cicopa), Bruno Roelants, afirmó que centenares de miles de empresas están cerrando en el mundo y tienen la chance de que los trabajadores se organizen en cooperativa, como empresas recuperadas, para mantenerlas en funcionamiento, como ocurre, tantas veces en Argentina.

Campaña de motivación educativa. (Ansol).- El Foro Argentino de

Radios Comunitarias fue seleccionado por el Ministerio de Educación para desarrollar la estrategia de comunicación de un proyecto que promueva la finalización de la educación secundaria y la capacitación laboral de jóvenes. La campaña se ejecutará en 150 localidades de provincias norteñas así como en Entre Ríos, La Rioja y San Juan.

Espacio reservado para publicidad.

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La Revolución en bicicleta

Comunidades

La revolución

en bicicleta

Se trata de una reunión de ciclistas que se lleva a cabo el primer domingo de cada mes frente al Obelisco y recorren parte de la Capital. No se avisa oficialmente, ni tiene líderes u organizadores. Personas de todas las edades se enteran por el “boca a boca” Texto por Diego Pintos ∗

Primer domingo de noviembre, 15:30 hs. El Obelisco oficia de faro. Una veintena de ciclistas comparten agua, algunas frutas, ajustan detalles, comentan los modelos de bicicletas poco convencionales y aguardan que arranque la pedaleada. Sin líderes, sin agrupaciones, sin organizadores, son ciclistas que recorrán más tarde Puerto Madero, luego el centro, más tarde Montserrat, y terminando en Palermo. “No interesa el recorrido, lo importante es andar. Y no tenemos objetivos, sino que nuestro objetivo es

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lo que estamos haciendo ahora”. dice Juan Manuel, uno de ellos: “En este país cortoplazista que tenemos, lo nuestro es algo que apunta al largo plazo. Tanto, que no queremos que se acabe. Andamos por la alegría de andar”. La idea comenzó en San Francisco (California) en septiembre de 1992 y, rápidamente, se difundió a otras ciudades alrededor del mundo. El nombre “Masa Crítica” se tomó del documental sobre ciclismo de Ted White (1992), “Return of the Scorcher”. En el film, el especialista George Bliss describe una típica escena en China, donde un grupo de ciclistas no consiguen cruzar por la cantidad de autos que circulan y la falta de semáforos. Lentamente, más y más bicicletas se amontonan hasta que se reúne un numero suficiente (una “Masa Crítica”) que, moviéndose aglutinados, pueden avanzar sobre los autos y cruzar la calle. Así, desde entonces y una vez al mes, se reúnen en el mismo lugar a la misma hora. No hubo necesidad de organizar o dar publicidad, la cita quedó programada por sí sola. Tampoco fue necesario pedir permiso, ya que los encuentros eran espontáneos. “No está organizado, se trata de una coincidencia” dicen. Masa Crítica made in Argentina no solo hay por las calles porteñas. Hay en Rosario, Mendoza, Córdoba, Mar del Plata, La Plata, Pinamar y ,a nivel mundial, en España, Chile, México, Colombia, Francia, EEUU, Italia y Brasil, entre otros. La frase se repite una y otra vez para que no quedan dudas: “No es una organización sino una coincidencia no organizada, es un movimiento de bicicletas en las calles, un paseo mensual para celebrar el ciclismo y para afirmar los derechos del ciclista en las calles”, según el sitio web http:// masacriticabsas.com.ar es así como sucede cuando muchos ciclistas se reúnen en el mismo lugar, a la misma hora y

Eduardo Meneghel

E

l tránsito enloquecido en Capital Federal ya no es novedad. La superpoblación del parque automotor, tampoco. Las reglas de transito, bien gracias. Y en medio de esta ley de la selva, donde el pez grande se come al chico, donde cada vez hay más peatonales en el microcentro, y al mismo tiempo se aglutina el tránsito semi pesado de colectivos por las restantes arterias, las soluciones de traslado de personas parecen lejanas. En ese núcleo de la multicontaminación, en ese crisol de ruedas, ruidos y combustiones, se abren paso los ciclistas revolucionarios, que el primer domingo de cada mes intentan cambiar las cosas con una acto rivindicador y espontáneo llamado masa criti ca. Esta reunion se celebra, hace tres años, para decir las cosas como son: Las dos ruedas es una alternativa, sana y ecologica para moverse. La escasa practicidad de las bicisendas, el hacinamiento en los furgones de los trenes; y los ciclistas no siendo considerados por sus pares de mayor envergadura como partícipes del tránsito regulares son un problema. Los partícipes de La Masa Crítica dicen “El problema de los ciclistas en la ciudad son muchos, pero no nos detienen. Nosotros andamos”.

La Masa Crítica en acción. Al grito de “adelante masa” todos arrancan sin destinos.

deciden pedalear juntos el mismo recorrido por un rato. Algunas bicis tienen un cartelito que dice: “Un auto menos”, “Bicis sí, autos no” y “Bicicleta es libertad”. Mientras Juan Manuel, uno de ellos, reparte unos pequeños autoadhesivos plateados reciclados, cuenta: “son como los espejitos de colores de Colón, pero no para reflejar mentiras, sino para que cada uno vea lo que desee. Esa es la libertad que profesamos”. Algunos amenizan la espera con instrumentos de percusión. Tres chicas llegan con sus bicis atiborradas de bultos. Adentro de los bolsones quechuas llevan el equipo de mate, las galletitas y botellas de agua. Muchos se abrazan efusivamente, quizá tienen meses sin verse. La Masa crítica es el punto del reencuentro. “Una vez no nos poníamos de acuerdo a la hora de salida. Escribimos destinos en papelitos. Dimos vuelta una bici, los pusimos en los rayos y la rueda ofició de tómbola. Así elegimos” Casi son las 16 y las bicicletas se cuentan por montones. Son casi 800 ciclistas, se baten todos los récords previos de convocatoria en Buenos Aires. Decoradas con globos, cintas de colores y molinetes, arriban a la plaza de la República en forma incesante. Los transeúntes advierten el

desacostumbrado y singular escenario. Se escuchan voces foráneas entre ingleses, franceses, alemanes y brasileros. Gente de todas las edades que se suman a la fiesta mensual del pedal por la libertaciond de las cadenas del piñon fijo de la sociedad. Una gran expresión de la comunión en medio de la diversidad. “Celebramos la desfachatez de la libertad de andar en bici. Y eso nos une ”, dice Pedro, de 62 años. “Como podés ver, hay gente de todos los estratos sociales que viene a festejar una suerte de impunidad de ser libres. Libres del petróleo, de la nafta y de la contaminación. Y rendimos culto a lo más maravilloso que tenemos: nuestro cuerpo, nuestra casita”. 16:30 hs. Plaza Tomada.” Los centenares de bicicletas con sus jinetes disfrazados, y transeúntes preguntándolo todo y asombrándose más es una imagen atractiva. Los turistas filman y registran a una masa compuesta por cientos de individualidades bien definidas. Carros con parlantes y banderas que hacen sonar a Los Beatles y música trance. Una rave sobre dos ruedas, sin motores.

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A la manera de Laura Cymer

Estilo Moda

A la manera de LAURA CYMER Paseando por el barrio de Palermo, la actriz luce algunas de sus prendas favoritas y nos cuenta su relación con la moda.

Texto por Alicia V. Botana ∗ Fotos por Emiliano Gullo

Pedigree Es taurina, tiene 26 años. Es dte Boca Juniors. Juega al fútbol como delantera derecha. Estudió dramaturgia y teatro con Mauricio Kartun, Julio Chávez, Nora Moseinco, Marcelo Savignone y Deby Watchel. En televisión estuvo en Magazine For-Fai; Reacción Mantú; Costumbres Argentinas; No hay 2 sin 3; Hechizada; El Capo; Por amor a vos; Enseñame a vivir y Guita Fácil (en proceso). En teatro participo en Chamuyo de Hadas de Watchel; Cenicienta, la historia continúa, de D. Casablanca; Vengo por el aviso, de Evaristo; Princesa Cenicienta, de Zanca; Segundo Set y Destino Motel de Tronconi, y Valientes, de Carlos OLiveri. Actuo en la película Anita, de Marcos Carnevale.

soy ni del oro “ No ni de la plata

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La moda no la mata “Mis marcas preferidas son Rapsodia, María Cher y Levi`s. Me encanta mezclar lo nuevo con lo antiguo. Uso ropa de mi abuela y mi vieja. Me fascinan las carteras de Prüne, pero no soy muy marquera.

Me copan los aros grandes. No corro detrás de la moda; la moda me la hago yo. Salgo de shopping como terapia, pero sólo compro cuando estoy bien. No usaría estampados con mariposas o flores, ni volados, ni pantalones abullonados. Sentirme có-

moda con la ropa equivale a gusto personal. Mi época favorita, los años 50. Me encanta bailar, cantar y estar con amgos. Mis perfumes son Bulgari y Scada Sport, aromas cítricos y de flores blancas”.

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Cocina

fideos TOSTADOS Hay secretos y porciones de nuestra historia en ese territorio de las casas donde nacen los sabores. En este caso, Josefina, desde un cuarto piso en el barrio de Flores, nos revela cómo produce una de sus especialidades: fideos tostados. “Un plato económico, sabroso y sencillo de hacer”, apunta con una sonrisa, e imitando a los cheff de la tele, Navy, como la llaman quienes la conocen. “Esta receta la aprendí de mi mamá, y a ella se la pasó una madrina árabe, Eter Mustafa, cuando vivíamos en Paraguay”. De aquella su tierra natal, mientras prende una hornalla y pone al fuego una sartén, rememora paisajes, momentos, personas y, sobre todo, a su padre revolucionario que fue asesinado, mientras dormía, por orden de Stroessner.

“ Un plato económico, “

sabroso y sencillo de hacer

De él habla, mientras corta en rodajas finitas una cebolla mediana. No

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llora, aunque sus ojos celestes delatan la emoción que siente cuando su marido, sus hijos, sus nietos o sus bisnietos le insisten para que les cocine este plato que, según explica, se hace de la siguiente manera:

* Los fideos nido o cintita se trituran y se fríen en una sartén con aceite. * Se le agrega agua hasta cubrir los fideos. * Luego se agregan cuatro puños de arroz y un poquito más de agua y sal. * Se deja cocinar a fuego lento hasta

* Se puede agregar queso rallado.

Ingredientes

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Aceite

Fideos nido o cintita Arroz

que estén a punto el arroz y los fideos.

1 cebolla mediana

* Se corta la carne en pedacitos, como

Y después para hacer la salsa:

3 o 4 cabezas de ajo

*

1/2 kilo de paleta o roast beef

para un guiso. Lo mismo con la cebolla y el ajo. Todo eso, a una cacerola con ½ taza de aceite, una de agua, sal a gusto y una hoja de laurel. Y se cocina a fuego lento. Cuando se nota que la salsa está espesa se saca del fuego y se le agrega otro condimento. Tomillo, orégano u otro. Se deja reposar unos minutos y se sirve.

* *

Sal Hoja de laurel Tomillo u oregano

*

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n° 0 de la revista cítrica