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Siguiendo los supuestos neoclásicos, la curva que representa el equilibrio en el mercado de bienes (IS) y la que representa el del mercado de dinero (LM) se cortarán en el punto E, donde la tasa de interés y el nivel de renta es tal que la cantidad de dinero deseada por el público es la vigente y donde el gasto planeado por los consumidores es igual a la producción. Partiendo desde este equilibrio estático, nos proponemos analizar el efecto de una baja en el gasto del gobierno, que repercute en el nivel de demanda agregada de la economía. Esta situación es acorde a las recomendaciones de la “troika” para con el Estado griego, pero, en este caso, estaremos siguiendo los efectos que tendría en el marco de los supuestos neoclásicos.

i

LM

i

E

LM´

IS

IS´

Ype

Y

De acuerdo con el modelo IS-LM, esta situación se correspondería con un corrimiento de la curva IS hacia la izquierda, debido a que la DA estaría disminuyendo y el nivel de producto sería menor al potencial, registrándose desempleo voluntario. Esta caída de la demanda efectiva sería temporal, dado que cuando los trabajadores acepten rebajas salariales, que serían acompañadas por una baja en el NGP, a fin de volver al producto potencial de la economía (gracias a la generosidad de la flexibilidad de precios y salarios), se produciría un aumento de los saldos reales de dinero existentes porque la oferta monetaria no ha variado. En el gráfico, se verificaría un corrimiento de la curva LM hacia la derecha, cortando a la curva IS en E', coincidente con un tipo de interés más bajo. La baja del interés es producto del “ajuste” del mercado monetario, dado que una mayor oferta de saldos reales sólo es aceptada por los agentes económicos si el costo de oportunidad de la tenencia de dinero disminuye. A su vez, la disminución del gasto público es compensada por una mayor inversión de los privados, que se ven tentados por un tipo de interés más bajo. Como consecuencia de los sucesivos ajustes de los mercados de dinero y de bienes, la economía se encuentra nuevamente en equilibrio (E'), en el largo plazo. Este punto es coincidente con una menor tasa de interés, la composición de la DA agregada ha cambiado al disminuir el gasto público y aumentar la inversión privada, pero no se registran cambios en los salarios reales (siguen a su nivel de equilibrio). Lo que está sucediendo actualmente, dista mucho de asemejarse a lo que sucede bajo al paraguas neoclásico. Representando el mercado de trabajo como lo hacen los manuales de macroeconomía más utilizados:


W

Ls

Desemp. volunt.

W*

Ld = PMgL

N*

N

Una situación de desempleo sería temporal, dado que la flexibilidad de precios y salarios permitiría retornar al equilibrio en el mercado de trabajo. En este contexto, el desempleo posible sería unicamente voluntario, ya que los trabajadores estarían desocupados por no aceptar el “salario de equilibrio” vigente (W´). Como los salarios se determinan por: P. PMgL=W Al descender los salarios, sin modificarse la productividad marginal de trabajo, necesariamente van a seguir el mismo camino los precios. En términos reales, no cambia el poder adquitivo de los ingresos. El diagnóstico de la ortodoxia, para la situación griega, indica que una reducción de los costos salariales y la flexibilización de las condiciones vigentes va a llevar a un aumento del empleo. En términos gráficos, se puede reprsentar:

W

Ls Desemp. involunt.

W´ W*

Ld = PMgL

N*

N


Donde W´ representa las “rigideces” que impiden el ajuste normal del mercado a las condiciones de equilibrio, como pueden ser salarios mínimos, indemnizaciones y la legislación orientada a proteger los derechos de los trabajadores. Por lo tanto, los salarios se encuentran por encima del nivel que vacía el mercado laboral y se registra desempleo involuntario, ya que las fuerzas de oferta y de demanda de trabajo no se igualan al salario vigente. Así podemos observar que las reacciones “esperadas” de las curvas de oferta y demanda de trabajo no se corresponden con lo que está sucediendo en Grecia. En la realidad, sólo se registran bajas continuas de salarios en términos nominales, sino que también se observa una tendencia creciente en el NGP, lo que acentúa aún más la baja en los salarios reales. El caso griego nos demuestra que salarios y desempleo pueden tener una relación inversa, al tiempo que los precios suben.


Keynes vs IS-LM