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-Análisis crítico a la teoría ricardiana del comercio internacional desde la teoría del intercambio desigual-

Integrantes: Bazán, Nadia Daiub, Tamara García, Gustavo López Crespo, Facundo


Abstract Nuestro trabajo va a girar en torno a la teoría del comercio exterior clásica, específicamente desde la teoría de David Ricardo. En primer lugar vamos a presentar el contexto histórico donde

se enmarca dicha teoría, sus implicancias políticas y económicas (Ej.: Ley de Granos). Para luego

desarrollar sus postulados teóricos específicos. Centrándonos fundamentalmente en los supuestos de ventajas comparativas, teoría cuantitativa del dinero y el de inmovilidad del capital. A partir de dichos supuestos, realizaremos la crítica orientada desde la Teoría del Intercambio desigual, ya que la teoría ortodoxa del comercio exterior postula que el intercambio es beneficioso para todos.

Por otro lado, dentro de la teoría ortodoxa, tomaremos el modelo Hecksher-Ohlin, ya que consideramos que es una continuación de la teoría ricardiana, debido a que predetermina a los países desarrollados y subdesarrollados. Ricardo se atrevió solamente a afirmar que el comercio

libre es mejor; mientras que, la teoría neoclásica puede asegurar audazmente que la desigualdad internacional es lo mejor. Parafraseando a Ha-Joon Chang esto equivale a decir que los países

desarrollados con las políticas económicas que promueven estarían “retirándoles la escalera” a los países en desarrollo. Tomaremos a este autor con el fin de relacionar nuestra crítica a la teoría ricardiana con la teoría del desarrollo heterodoxa.

Introducción Cuando estudiamos la materia Economía Internacional se nos presenta una única visión de la teoría del comercio internacional y sus beneficios. Esto nos llevó a

querer ampliar nuestra mirada ya que, sólo desde el sentido común algo de aquella


teoría no nos convencía. Sumado a esto, la teoría es presentada desde un manual y no

directamente de la obra de los propios autores. Krugman 1 plantea que cada país se especializa en aquel bien cuyo trabajo tiene una mayor productividad relativa. Con los siguientes supuestos: una economía con dos países, que producen dos bienes y posee

un factor. Al existir un solo factor solo cabe encontrar una única fuente de ingresos, el salario. Como no existe el capital, el beneficio por interés tampoco existe. Entonces lo que permite el comercio es sacrificar menos unidades de un bien, para producir más unidades de otro bien. Llegando a la conclusión de que existe un costo de oportunidad

mayor en la producción del bien que en el comercio internacional. De esta manera, se

equipara el comercio con la producción. El salario percibido por los trabajadores de este mundo ideal, será igual al precio del bien por el cual se especializa la economía,

dividido la productividad. Entonces todo el valor del producto son salarios. Además los precios relativos en el comercio internacional de ambos bienes están determinados por

las demandas relativas nivel global. Demostrando con esto que la teoría presentada en el libro “Economía Internacional: Teoría y política” es la misma teoría presentada hace siglos atrás por Ricardo en “Principio de economía política y tributación”.

Entonces nos preguntamos ¿Se trata del mismo planteo el de Ricardo y el de la

teoría neoclásica simplificada por Krugman? Decidimos concurrir a las fuentes de la teoría de las ventajas comparativas, específicamente a la obra Principio de Economía Política y Tributación de David Ricardo.

Para comprender mejor primero veamos la teoría del valor de Ricardo. Según

Ricardo hay que dividir al valor en dos, el valor de uso y el valor de cambio. El valor de

uso de los bienes es el grado en que nos permiten los bienes satisfacer nuestras necesidades. Por otro lado el valor de cambio, es el valor que poseen los bienes al ser

intercambiados. Cuanto más valor de cambio posea un bien, mayor cantidades de

otros bienes se pueden adquirir en contra posición. Además se da la particularidad de que los bienes con gran valor de cambio poseen poco valor de uso, y viceversa. El agua con gran valor de uso, por su gran posibilidad de satisfacción de necesidades básicas, tiene poco valor de cambio. Tal vez este ejemplo, Ricardo lo puso sobre la mesa

porque: “la utilidad no es la medida del valor en cambio” 2. Pero cabe preguntarnos entonces: ¿Qué genera el valor de cambio de los bienes para Ricardo? El trabajo contenido. Aún así Ricardo diferencia entre bienes reproducibles, en donde su valor de

cambio está determinado por el trabajo contenido, y los bienes no reproducibles o escasos, donde su valor está determinado por su propia escasez. Pero estos últimos bienes no son la mayoría, y además en el mundo de Ricardo de plena industrialización,

los bienes que se destacan fueron, son y serán los bienes reproducibles mediante el trabajo humano. “La mayoría de los bienes que son objetos de deseo se procuran mediante el trabajo, y pueden ser multiplicados, no solamente en una nación, sino en

muchas, casi sin ningún límite determinable, si estamos dispuestos a dedicar el trabajo

necesario para obtenerlos”3. Además como el valor del capital es trabajo acumulado los bienes producidos por este capital poseerán más valor si se emplea cantidades 1

Paul R. Krugman, Maurice Obstfeld, Economía Internacional: Teoría y Política, Cap 2 Productividad del trabajo y ventajas comparativas: el modelo ricardiano. 2 David Ricardo, Principios de economía política y tributación : vol. I ., pag. 9, México-Buenos Aires : Fondo de cultura económica, edición 1959. 3 David Ricardo, Principios de economía política y tributación : vol. I ., pag. 10, México-Buenos Aires : Fondo de cultura económica, edición 1959.


sucesivas del mismo. Entonces en el ejemplo de los venados y castores de Smith, si el cazador de venado dedicó una hora para obtener la presa, y además dedicó dos horas

en construir un arco y flechas, pero en contraposición el cazador de castores dedicó una sola hora para atrapar su presa, entonces el venado posee mayor valor de cambio. El capital empleado o trabajo acumulado transmite valor al bien. Además como Ricardo percibía que el capital no es homogéneo, diferenció entre capital circulante, capital fijo

y capital duradero. Por supuesto no vamos a abordar toda su teoría del valor por cuestiones de espacio, aunque solo destacar que cuanto mayor capital circulante se emplee o de menor duración sea, mayor será el valor que se le transmitirá al bien. En

contraposición el capital duradero menor valor-trabajo transmitirá al bien. Entonces si tenemos dos bienes de capital y “(…) la duración de ell(o)s fuera desigual; solamente

una pequeña porción del valor del instrumento durable sería transferida al bien, y una mayor porción del valor del instrumento menos duradero sería agregada al valor del

bien que contribuyó a producirlo”4. En cuanto a la utilización del capital fijo, además de la ganancia que el capitalista obtendrá del empleo de mano de obra, querrá conseguir una utilidad adicional por el empleo del capital fijo, aumentando el valor del bien.

Solo cabe destacar que el valor del bien no está determinado por la cantidad de

salarios que se le pagan a los trabajadores, sino por el trabajo contenido en los mismos: “(…) la cantidad comparativa de bienes producidos por el trabajo es la que

determina su valor relativo presente o pasado, y no las cantidades comparativas de

bienes que se entregan al trabajador, a cambio de su trabajo” 5. En tanto según Ricardo y los clásicos, el valor de los bienes están determinados en la producción, ya que a partir de la misma se le asigna valor al producto.

De esta manera diferenciamos a Ricardo de Krugman en los siguientes

aspectos: Primero es mentira que Ricardo emplea solo un factor en su aporte de

comercio internacional. El valor-trabajo está determinado tanto por el empleo de trabajo como de capital, o que es lo mismo, de trabajo acumulado. Cuando

expliquemos más abajo la teoría del comercio internacional de Ricardo y veamos, por ejemplo, que Inglaterra le cuesta 100 Hs hombre (valor-trabajo) producir tela, no quiere decir que esas horas sean exclusivamente del empleo de trabajo “vivo” (como podría decir un marxista), sino también contiene trabajo acumulado (o trabajo muerto,

en los términos marxistas). Segundo, los clásicos como Ricardo, no son a-historisistas,

el mundo de Ricardo es un mundo donde existen clases sociales: Los capitalistas, los terratenientes y los trabajadores. Si Ricardo diría que solo existen la clase trabajadora,

estaría pecando de ridículo. Además el concepto clase de social es diferente al concepto de factor de producción. Aquí los neoclásicos confundieron trabajador con

trabajo. Ya que Ricardo comprendía a los sujetos individuales determinados por los intereses de su clase, y no como meros recursos aditivos que aumentan la producción. Tercero y como conclusión de lo anterior, el valor del producto nacional, como dijimos

más arriba no está determinado por la cantidad de salarios pagados sino por el trabajo contenido. Por último según Ricardo el valor está determinado en la producción, 4

David Ricardo, Principios de economía política y tributación : vol. I ., pag. 18, México-Buenos Aires : Fondo de cultura económica, edición 1959. 5 David Ricardo, Principios de economía política y tributación : vol. I ., pag. 13, México-Buenos Aires : Fondo de cultura económica, edición 1959.


mediante el trabajo contenido, y no como cree Krugman, que este proviene de la demanda relativa a través del mercado.

El problema de Krugman y de los demás neoclásicos, era ver como asimilaban

la teoría ricardiana a una teoría neoclásica, que no nombrase en absoluto el valor trabajo. Acusando vilmente a Ricardo de que empleó un solo factor en su formulación.

Pero solo podemos decir que no hay nada más lejano a este planteo. Solo sería una torpeza de gente que no ha leído a Ricardo. Por lo tanto existe poca honestidad y

seriedad intelectual poner en boca de otros, palabras no dichas por él mismo. Las conclusiones podrán ser las mismas. Sí, pero de Ricardo no queda nada.

1. La realidad en que teorizó Ricardo En Inglaterra, el periodo de treinta años que va desde la aprobación de las leyes sobre el trigo (1816) a su abolición (1846) puede definirse como “la era de Ricardo”. Es en el comienzo de este periodo en el cual, Ricardo propone su cuerpo teórico.

Reinaba un gran conflicto que marcó a la sociedad inglesa en el periodo de su

industrialización: implicó a terratenientes y capitalistas. Este conflicto se manifestaba en formas de luchas por el control del Parlamento, pero el verdadero objeto de la

disputa era si Inglaterra debía mantener una economía agrícola, o por el contrario, había que acelerar el ritmo de su desarrollo industrial. La postura de Ricardo que brinda en su capitulo sobre la renta es obvio que toma partido por la redistribución del ingreso hacia los capitalistas industriales.

En 1816, los terratenientes lograron en el parlamento, la famosa ley del grano.

Las tarifas aduaneras se fijaron a un nivel tan alto que el trigo, cuyo precio exterior

era mucho más bajo que el mercado ingles, no podía de hecho entrar al país. Así las barreras proteccionistas permitieron mantener elevadas las rentas terratenientes en detrimento de los beneficios en las áreas industriales. Esta ley impedía que la industria

inglesa se beneficiase en los mercados mundiales de su mayor productividad respecto de la competencia europea. Treinta años después la burguesía logra abolirla.

2. Teoría ricardiana sobre el comercio exterior La teoría de los costos comparativos de Ricardo parte de los siguientes

supuestos: inmovilidad del capital “a este respecto la diferencia entre un solo país y muchos se explica con facilidad considerando la dificultad con que se mueve el capital de un país a otro en busca de empleo mas lucrativo, la actividad con que pasa

invariablemente de una provincia a otra del mismo país.” 6; existencia de la teoría cuantitativa del dinero: “el precio relativo aumentaría a causa de la acumulación del dinero”7, a consecuencia la no existencia de la teoría valor trabajo en el intercambio internacional: “la norma que rige el valor relativo de las mercancías en un país no

gobierna el valor relativo de las que se cambian entre dos o mas países” 8. Por último 6

David Ricardo, Principios de economía política y tributación : vol. I ., pag. 116 , México-Buenos Aires : Fondo de cultura económica, edición 1959. 7 David Ricardo, Principios de economía política y tributación : vol. I ., pag. 105 , México-Buenos Aires : Fondo de cultura económica, edición 1959. 8

Ibid, pp. 113-115


en el pensamiento de Ricardo podemos encontrar la igualación de los salarios reales,

no por movilidad de los trabajadores, sino por la condición demográfica malthusiana en la cual el salario no puede ser distinto del de subsistencia. Salarios reales por

encima de los de subsistencia significaría la activación de deseos reproductivos por las cuales aumentaría la población hasta que los mismos caigan. Explica la teoría a partir del popular ejemplo: Inglaterra

Portugal

Tela

100 hs. 50 onzas de oro

45 onzas de oro 90 hs.

Vino

120 hs. 60 onzas de oro

40 onzas de oro 80 hs.

Inglaterra produce tela con 100 horas hombre y vino con 120 horas hombre,

además para producir ¼ de onza de oro se necesita ½ de hora hombre. Entonces los precios de la tela y el vino serán de 50 onzas y 60 onzas respectivamente. Por otro

lado, suponiendo el mismo tiempo de trabajo para el oro en todos los países, Portugal produce tela con 90 horas hombre y vino con 80 horas hombres. Portugal tiene entonces, ventaja absoluta en los dos bienes.

Se observa que a ambos países les convendría especializarse, Portugal en la

producción de vino, Inglaterra en la de tela. Pues, Portugal puede cambiar su vino producto de 80 horas hombre, por tela inglesa, obteniendo así con un costo de 80 horas hombre una mercancía que le hubiera costado 90 horas hombre si la hubiera

producido por sí mismo. Del mismo modo, Inglaterra se beneficia también por el

comercio, pues con un costo de 100 horas hombre obtiene una cantidad de vino que solo podría haber producido por si misma en 120 horas. Las importaciones pueden ser

provechosas en términos de valor de uso incluso si el bien importado pudiera ser producido localmente a mejor precio.

De esta forma, el comercio se rige por la ley de los costos comparativos, que

significa que si dos países tienen costos relativos en los bienes diferentes convendrá especializarse en el producto más eficiente de los dos que produce.

Para Anwar Shaikh9 la ley de costos comparativos funciona porque detrás de

ella opera la teoría cuantitativa del dinero. Como Portugal tiene ventaja absoluta,

existirá una salida de oro de Inglaterra disminuyendo su oferta de dinero, bajando los

precios de los productos ingleses. Al contrario, entrará oro a Portugal, lo que hará subir sus precios. Modificando, en consecuencia, los precios relativos entre los países. Aún así no sufren modificaciones los precios relativos en sus mercados internos. Es en

este momento, cuando uno de los productos ingleses empieza a ser relativamente más competitivo. Pero, en términos de eficiencia Portugal sigue siendo superior en los dos bienes. El bien inglés, que se convierte en el producto de exportación, será aquel que

cuente con la menor desventaja (ventaja relativa), en este caso será la tela, acortando la brecha entre el vino portugués y la tela inglesa.

3. Desde una perspectiva del intercambio desigual

9

En Valor, acumulación y crisis, más adelante abordaremos su crítica a Ricardo.


Samir Amin, dinamiza el modelo de Ricardo, considera que las 80 horas

hombre contra las 100 es un intercambio desigual. Supone que existen 500 horas hombres en total entre los dos países, Portugal habrá ganado en unidades de uso ya

que habrá dedicado 500 horas a obtener paño que le hubiese costado 600 horas, pero Inglaterra lo habrá producido en 400 horas. Entonces, Portugal habrá cambiado en el comercio internacional su hora de trabajo por 0,8 horas es decir, valdrá menos.

“Si Portugal pudiese modernizar su producción de vino a las horas hombre de

Inglaterra el comercio desigual se mantendría. Por lo que, el interés superior estriba, pues, en desarrollar las ramas de la producción donde el progreso posible es mayor y someter sus opciones en materia de comercio exterior a las exigencias prioritarias de este desarrollo.”10

De esta forma, en el modelo estático de Ricardo, a Inglaterra le conviene

especializarse aunque no sea eficiente en términos de productividad. En cambio, en el análisis dinámico de Samir Amin, se encuentra que la ventaja primera que da lugar a una especialización va a dirigir el desarrollo comparativo de manera que, el que se especialice en la producción menos dinámica perderá a largo plazo.

Desde una óptica más empirista, Emmanuel propone la no existencia de la

inmovilidad del capital. Sin embargo aclara que en los tiempos de Ricardo era legítimo

hablar de inmovilidad de capital, pero solo en ese momento. El mundo moderno no

solo se caracteriza porque las mercancías se mueven en grandes magnitudes sino también el capital. ¿Por que entonces el capital fluye a distintos países? Por la existencia de diferentes tasas de rentabilidad entre estos. Y como consecuencia la

fluidez del capital permite la igualación de la tasa de ganancia entre los mismos. En el

ejemplo de Ricardo si Portugal es absolutamente más eficiente que Inglaterra en la producción de ambos productos, entonces el capital fluiría al país más avanzado, ya que este último sería más rentable. Pero según Ricardo es ahí donde existen barreras que separan a las dos naciones, e impiden la movilidad del capital. “La no perecuación

de los beneficios es en Ricardo una condición necesaria y suficiente para el funcionamiento de la ley de los costos comparativos, y éste es un punto importante

que no parece haber sido tomado en consideración hasta ahora” 11. Pero: ¿Por qué existen distintas tasas de ganancias? Por la existencia de abundancia de recursos naturales y el bajo costo de la mano de obra en la periferia. “(…) las prestaciones

sociales directas e indirectas, el salario promedio de los países desarrollados es de alrededor de 30 veces mayor que el de los países atrasados y, teniendo en cuneta la

diferencia de la intensidad del trabajo, alrededor de 15 veces mayor.” 12 Por lo tanto Emmanuel

encuentra

fallas

empíricas

en

los

supuestos

de

Ricardos

antes

mencionados. Primero existe movilidad de capital, lo que permite la igualación de las

tasas de ganancia, y además existen diferencias de salarios entre los países subdesarrollados y los países desarrollados: la “fuerza de trabajo encierra, desde el

punto de vista del valor, un elemento moral e histórico” 13. Esto último es clave para entender al autor. De aquí parten el comercio desigual y las transferencias de valor de

los países subdesarrollados a los países desarrollados. El propio juego del mercado 10

Samir Amin, El desarrollo desigual, editorial Planeta-De Agostini SA, 1986, Pág. 107 Ibíd. pp.,110 12 Arghiri Emmanuel. “El intercambio desigual”. Ed. Siglo XXI. 1972. pp. 89. 13 Samir Amin. Op. Cit., pp.110 11


profundiza la brecha entre países desarrollados y países subdesarrollados. Contrario a

lo que nos podría decir una teoría neoclásica, ya que partiendo flujos de capitales hacia los países subdesarrollados, en un futuro se igualarían las condiciones entre los

países desarrollados y subdesarrollados. Dado que el mayor crecimiento de estos en comparación a los países desarrollados tendería al rápido desarrollo. Veamos con ejemplos como toma consistencia la teoría:

Primero planteamos el comercio totalmente igualitario o sin transferencias de

valores. Este tendría lugar cuando, tanto los salarios reales (o tasas de plusvalía: p/v), como las composiciones orgánicas del capital (c/v) son iguales. c

v

p

Plusvalía

V

Valor

b

Ganancia

X

Capital

Capital

Precio

Constante

Variable

Inglaterra

10

10

10

30

10

30

Portugal

10

10

10

30

10

30

Total

20

20

20

60

20

60

de

Producción

Entonces con igual tasa de plusvalía (tanto en Inglaterra como Portugal es igual

a 1), e igual composición orgánica del capital, los precios de producción son iguales y la plusvalía en ambos países se realiza, sin mediar transferencias. Como consecuencia

el intercambio en este caso es igualitario ya que los productos se intercambian 1 a 1 (30/30).

Ahora pasemos al comercio de los mismos países cuando las composiciones

orgánicas del capital, son diferentes y las tasas de plusvalías son iguales a 1. Siempre recordando que aquí Portugal es el país desarrollado: c

v

p

Capital

Capital

Plusvalía

Inglaterra

10

10

10

Portugal

16

7

Total

26

17

Constante

Variable

V Valor

b

X

Ganancia

Precio

30

8

28

7

30

9

32

17

60

17

60

de

Producción

Vemos que por el solo hecho de que Portugal posea una composición orgánica del capital más elevada que Inglaterra (16/7 en contraposición a 10/10 de Inglaterra),

al igualarse las tasas de ganancia [b/(c+v)] por la movilidad del capital, se provoca transferencia de valor. La desigualdad en el intercambio empeora la situación de

Inglaterra, ya que los términos de intercambio varían de 1 (30/30) a 1.14 (32/28). Pero aquí Emmanuel aclara que “…aunque el intercambio no asegura a la hora de trabajo

total de la misma cantidad de productos, no es desigual, porque este tipo de intercambio desiguales caracteriza las relaciones internas de la nación” (Emmanuel; 1972). Samir Amin dice: “Como destacó Charles Bettelheim, el intercambio aquí es

desigual, esencialmente, porque las productividades son desiguales y, accesoriamente,


porque las composiciones orgánicas diferentes determinan, a través del juego de la perecuación de la tasa de ganancia, precios diferentes de los valores aislados” 14.

Ahora veamos el último caso. Siempre tengamos en cuenta que la idea de

Emmanuel es que los países atrasados transfieren valor a los países adelantados a través de los mecanismos del mercado, y que la razón fundamental son los bajos

salarios que se pagan en el tercer mundo. El esquema de Emmanuel podría contemplar una rama de Portugal que produce un bien cualquiera, con tecnología estándar, y otra

rama de producción de Inglaterra que produce otro bien, con tecnología estándar (esto es, en ambas ramas se emplea el tiempo de trabajo socialmente necesario para

producir los respectivos bienes). Los precios de producción respectivos serán los precios por los cuales se vendan los productos en el mercado, una vez que se tiene en

cuenta la igualación de la tasa de ganancia. Por esta razón, en el esquema de Emmanuel una hora de trabajo simple en la rama, o empresa, del país atrasado, genera tanto valor como una hora de trabajo simple en la rama, o empresa, de país adelantado. El intercambio desigual ocurre porque en los países atrasados, al ser los

salarios muy bajos, la tasa de plusvalía es mucho más alta que en los países adelantados; y al igualarse las tasas de ganancia, o sea, al establecerse los precios de producción, inevitablemente una parte de la plusvalía generada en el país atrasado es apropiada en el país adelantado. Se produce así la transferencia de plusvalía desde Inglaterra a Portugal. c

v

p

Plusvalía

V

Valor

b

Ganancia

X

Capital

Capital

Precio

Constante

Variable

Inglaterra

10

2

18

30

10,5

22,5

Portugal

10

10

10

30

17,5

37,5

Total

20

12

28

60

28

60

de

Producción

Por lo tanto aquí, podemos ver que como consecuencia de salarios cinco veces

menores en Inglaterra, y tasa de plusvalía por ende de 9 en contraposición a la tasa de

plusvalía igual a 1 en Portugal, la desigualdad en el intercambio pasa de 1 (30/30) <

1.4 (32/28) < 1.67 (37,5/22,5). “El intercambio desigual es la relación de precios de equilibrio que se establece en virtud de la perecuación de las ganancias entre regiones

con tasas de plusvalía ‘institucionalmente’ diferentes”15. Por lo tanto el excedente generado por el tercer mundo es transferido por el capital extranjero, beneficiando a

los países desarrollados. Samir Amin nos dice que “… si las exportaciones de la periferia son del orden de los 35 mil millones, su valor, en caso de que las remuneraciones del trabajo fueran equivalentes a lo que son en el centro, con la

misma productividad, debería ser del orden de los 57 mil millones. Las transferencias enmascaradas de valor desde la periferia hacia el centro, debidas al mecanismo del intercambio desigual, son del orden de los 22 mil millones de dólares, dos veces el

importe de la ayuda pública y de los capitales privados que la periferia recibe. Se

14 15

Ibíd. pp, 111. A. Emmanuel. Op. Cit. , pp 104


puede, pues, hablar de un auténtico pillaje del Tercer mundo” 16. Como consecuencia el centro desarrollado posee tasas más altas de ganancia, precios más altos, mayor crecimiento y prosperidad, y pleno empleo. Pero como contra cara la periferia subdesarrollada

posee precios bajos,

menores ganancias,

menor crecimiento,

estancamiento, desempleo y dependencia extranjera.

4. Análisis de la relación entre el centro y la periferia: Samir Amin Samir Amin menciona la insuficiencia de la teoría economicista para

caracterizar al comercio internacional. Ya que se han inusitado cambios en los patrones de comercio internacional a lo largo del tiempo. En el siglo XIX el comercio de Francia e Inglaterra aumentó varias veces. El patrón del mismo se explicaba porque el

comercio con las colonias y con la periferia era cada vez más grande. Pero entrado el siglo XX este patrón cambia el comercio entre el centro y la periferia disminuye

relativamente, mientras que se intensifican los intercambios interiores en el centro. Por lo tanto, desde un punto de vista dinámico, las ventajas comparativas no explican el

comercio dado entre países desarrollados que se da a partir de 1880, fecha clave para

el análisis de Amin. El crecimiento del comercio, en el siglo XX, entre países desarrollados (de centro a centro) fue muchísimo superior al crecimiento del comercio entre países desarrollados y en desarrollo (de centro a periferia). Este comercio tiene la

particularidad de que los bienes intercambiados poseen productividades similares.

Citemos a Amin para estudiar el tipo de relación comercial que se da entre los países , “Mientras que los países desarrollados realizan un 80 % aproximado de su comercio

entre ellos mismos y solo un 20 % con los países subdesarrollados, la proporción es inversa en los países de la periferia, que realizan un 80 % de su comercio con los

países desarrollados (...) Este hecho traduce la tendencia a la ampliación del mercado inherente al capitalismo, que no tiene en cuenta la teoría de las ventajas comparativas”.

Otra característica que descartan los modelos economicistas, es que la

periferia a través del tiempo desarrolló empresas capitalistas modernas, productoras de materias primas con elevada productividad, pero con salarios mucho más bajos.

Como destacó Emmanuel los bajos salarios provocan transferencias de la periferia al centro a pesar de que el primero esté produciendo el mismo producto que el segundo. Según Amin con salarios inferiores en la periferia, para que el intercambio sea igual la

tasa de ganancia de los países en desarrollo debería ser más grande que la tasa de

beneficio de los países desarrollados. Pero, en base al pensamiento de Emmanuel, como existe perecuación de las ganancias, solo podrá existir intercambio igual cuando las técnicas de producción (composición orgánica del capital), y los salarios sean iguales. Las funciones de la periferia

16

Samir Amin. Op. Cit.. , 113-114


Continuando con la separación en etapas de la historia del capitalismo,

mencionaremos las principales características de las relaciones observadas por Amín entre los países desarrollados y los países en desarrollo.

Con la revolución industrial se produce la clásica división del comercio mundial

entre centro y periferia, la mayor parte del comercio de mercancías se da entre países

con distinto grado de desarrollo. El centro exporta a la periferia productos manufacturados (textiles, por ejemplo) e importa de ellos alimentos y materias primas.

Esta etapa corresponde con el capitalismo competitivo. El provecho que saca el centro de la periferia, consiste en obtener alimentos y materias primas más baratos que si se

autoabasteciera, teniendo en cuenta que los primeros son bienes salarios, se reduciría la remuneración de la mano de obra que en conjunto con la disminución del costo de

las materias primas producen la reducción del valor del capital constante que trabaja. Esta idea dio pie a las políticas económicas que se implementaron en el centro,

tendientes a lograr la conquista colonial y la apertura de los mercados de productos primarios protegidos por la metrópoli. Nos remitimos a la propuesta de Ricardo, de derogar la ley de granos en Inglaterra para apoyar lo anteriormente dicho.

Con la aparición de los monopolios entre 1880-1890 comienza otra etapa, la

del capitalismo imperialista. A la exportación de mercancías se la acompaña con la exportación de capitales desde el centro a la periferia. En el centro las oportunidades

de realización de la plusvalía tan necesaria para el capital, comienzan a agotarse, y la inversión en los recursos naturales abundantes en la periferia obtiene elevadas rentabilidades que evitan una caída de la tasa de ganancia. Esto también se refuerza por los bajos salarios pagados en la periferia. La localización de estas inversiones en

la periferia reconfiguran el tipo de establecimiento dedicado a la actividad exportadora, de la empresa tradicional de reducida capitalización se pasa a la empresa moderna de elevada productividad. En definitiva, el centro

requiere del desarrollo

capitalista de la periferia. Una nueva característica de esta etapa es el incremento del

comercio centro-centro, el intercambio es de productos industriales por productos industriales, básicamente.

Las relaciones establecidas entre el centro y la periferia cumplen una doble

función, por un lado la extensión del mercado capitalista y la absorción del excedente

y por otro lado elevar la tasa media de ganancia. La etapa imperialista del capitalismo corre en una primera instancia desde 1880 hasta 1945, año en que se producen algunos cambios estructurares del capitalismo: el surgimiento de las multinacionales, los cambios tecnológicos que dan surgimientos a nuevas ramas de la actividad

económica (átomo, espacio, electrónica) y un incremento relevante de la importancia del trabajo calificado en el desarrollo económico. Por otro lado, estos nuevos

conocimientos tecnológicos se concentran en las firmas transnacionales. La revolución tecnológica redefine la división internacional del trabajo y la periferia pasa a ser proveedora de capital para el centro.

La evolución de los términos de intercambio En segundo lugar, Samir Amín analiza la evolución de los términos de intercambio encontrando dos períodos marcados, uno que se extiende desde 1800


hasta 1880 y el otro posterior a 1880. En tanto en el primer período los términos de

intercambio beneficiaron a la periferia, ya que la evolución de la productividad fue mayor en el centro

que en la periferia, bajando los precios de los primeros en

comparación a los segundos. Pero el problema suscita en el segundo período (luego de 1880), ya que la productividad del centro siguió creciendo a mayor tasa que la de la

periferia, no verificándose su correlato en la evolución de los términos de intercambio. Ahora sí, los defensores del libre comercio no podrían decir que el aumento de la productividad del centro beneficia a todo el mundo.

Desde una óptica neoclásica este hecho podría estar determinado por la

demanda, independientemente de toda evolución del costo de producción, ya que la

demanda de bienes primarios disminuye en relación a la demanda de manufacturas. Pero desde un análisis

cercano a Prebisch se puede explicar que “el progreso

engendra en un país la baja de los precios, y en el otro el alza de la renta sin baja de los precios”

y esto es lo que ocurrió en los términos de intercambio, aunque nos

queda explicar porque ocurre esto. Según Prebisch los salarios aumentaron en el

centro gracias a la mayor productividad pero en la periferia existe un excedente de mano de obra, lo que impide que aumentos de productividad se traduzcan en mayores salarios. Samir Amin le da un complemento al análisis, que a Prebisch se le escapa.: A

partir de 1880 se inusitó “la transformación del capitalismo central a través de los monopolios que hizo que el sistema económico se resistiera a la baja (...) el monopolio posibilita el alza de los salarios puesto que la competencia ya no se basa solo en los

precios”17. Al no competir por precios estos monopolios pueden absorber mano de obra, lo que explica la baja tasa de desempleo. Por otro lado la periferia reacciona ante aumentos del progreso técnico, expulsando mano de obra y aumentando las reservas rurales. Flujo de capital Otro comportamiento que describe Amin sobre el capitalismo, es la búsqueda

por parte del capital en el centro, tasas de ganancias que garanticen su reproducción.

En la periferia se observan salarios más bajos, aún con una productividad del trabajo

similar a la existente en el centro, debido a una menor organización de los trabajadores, permitiéndose así, tasas de ganancias mayores a las existentes en el centro. Los monopolios del centro, como dijimos antes, se caracterizan por generar grandes excedentes (“superganancias”) que según Baran y Sweezy son absorbidos por el despilfarro, lo que permite la realización de los beneficios. Explicándose así los

aumentos de gastos públicos, civiles y militares, que se han dado en el siglo XX. Pero otra parte de los beneficios se remiten a la periferia en forma de exportación de capital permitiéndole al centro que la periferia produzca los bienes que necesita el centro. Estos

capitales de los monopolios

buscan en el exterior tasas de ganancias más

elevadas, así, parte de los beneficios son generados en la periferia, a través de subsidiarias. Pero esta situación agrava las diferencias de tasas de ganancia ya que los países del centro son enormes importadores de capital. Pues el reflujo de beneficios de

los monopolios del centro, proveniente de la periferia, es ampliamente superior a la 17

Ibíd. pp. 135.


exportación de capital de los mismos monopolios. Además la revolución tecnológica

potencia más esta situación de diferencias en las tasas de ganancias, ya que la inversión o exportación de capital, se torna cada vez más eficiente en cuanto a retornos de beneficios.

Entonces como conclusión, la exportación de capital no solo permite absorber

el excedente, sino que cumple la función de elevar la tasa de ganancia, pues el capital

del centro se beneficia de tasas de plusvalía superiores en la periferia que en su país de origen. Marx afirma que: “Si se exportan capitales, no es porque no se pueda

hacerlos trabajar en el país, sino porque se pueden hacerlos trabajar en el extranjero

con una tasa de ganancia elevada” 18. Así las exportaciones de capitales se complementan, con transferencias de valor de la periferia al centro y peores términos de intercambios.

5. Crítica de Shaikh a Ricardo La ley de “costos comparativos” de Ricardo funciona por el mecanismo

automático y equilibrado de la famosa “teoría cuantitativa clásica del dinero”. Siguiendo el ejemplo de Ricardo en un primer momento Portugal tiene ventaja absoluta en ambos bienes, entonces los exportará a Inglaterra. Esta última tendrá una salida de oro

por la compra de dichos bienes y la contraparte será una entrada de oro a

Portugal, en este momento, está implícitamente en funcionamiento la teoría cuantitativa del dinero. En Inglaterra disminuirán los precios, dada la salida de oro y es aquí

donde

uno

de

los

productos

se

vuelve

relativamente

competitivo.

Simultáneamente Portugal presentará aumentos de precios.

Los factores que hacen funcionar el anterior mecanismo automático de Ricardo

son los niveles de precios y/o las tasas de cambio o sea, variables monetarias que se

ajustan de tal manera que, transforman la ventaja absoluta en ventaja comparativa. Es entonces, la ventaja relativa y no la absoluta la que determina el patrón de comercio.

Además el comercio es para la teoría de Ricardo de beneficio mutuo para los países. No conviene avanzar sin antes recordar que, la ley de los costos comparativos nace como parte de la polémica contra las leyes de grano, por lo tanto, está asociada al “libre comercio”.

Shaikh, desde una óptica marxista argumenta que los fenómenos del desarrollo

desigual internacional se originan directamente en el llamado libre comercio de

mercancía (Shaikh;2006). A diferencia de otros marxistas que, para explicar la desigualdad entre las naciones capitalistas se apoyan en factores adicionales como: el monopolio, la inversión extranjera, poder político, la conspiración, etc.

Siguiendo este razonamiento, el libre comercio asegurará que los países

capitalistas avanzados dominarán el intercambio internacional y los países en vía de desarrollo, terminaran con déficit y deuda crónica.

Volviendo al ejemplo de David Ricardo, al mismo tiempo que uno de los

productos de Inglaterra se convierte en ventajoso, sigue teniendo la misma desventaja

en lo que respecta a la eficiencia. Contrariamente, la mayor eficiencia en Portugal será compensada por un aumento en los precios en ese país, en comparación con los de 18

Ibíd. pp. 145.


Inglaterra. De esta manera no existe, ningún parámetro objetivo para la especialización ya que es en ambos productos que Inglaterra tiene menor eficiencia. Se puede pensar,

que Inglaterra se especializa en un bien que en términos absolutos es menos eficiente para producirlo que en Portugal. Solo una ventaja relativa provocada por el efecto

intrínseco de la ley cuantitativa del dinero permitirá a Inglaterra comercializar con Portugal mejorando así su posición comercial.

“Cuando se afirma que el libre comercio es provechoso para ambos países o

para cada nación es lo mismo que afirmar que lo que es bueno para General Motors es

bueno para los Estados Unidos”19. Lo anterior es en el sentido de que Inglaterra no se beneficia como nación sino, en una rama de su industria.

Shaikh arma su crítica basándose en los fundamente de la ley del valor de Marx

y también de la teoría del dinero de éste. Comenzando por la ley del valor, “los valores trabajo dominan y regulan los precios de mercado debido a que los valores trabajo

regulan los precios de producción, lo que a su vez configuran los centros de gravedad de los correspondientes precios de mercado” 20. En cuanto a la teoría del dinero, se debe distinguir entre el valor y el precio del dinero. El primero tiene que ver con la causa intrínseca del valor cuantitativo y el segundo, es la expresión de este valor en

términos de un equivalente universal (el oro). Entonces, para que una mercancía tenga el precio en dinero debe poseer ya un valor. Aquello que determina el valor intrínseco

de la mercancía, también determinará su precio en dinero. A su vez lo que determina el valor intrínsico es la cantidad y la distribución del tiempo del trabajo social.

Desde esta perspectiva, si existe una afluencia de oro por sobre la demanda de

éste, a través del intercambio, éste será atesorado o transformado en artículos de lujo.

En tiempos más modernos, éste atesoramiento se produce en los bancos otorgándole a éstos la posibilidad de prestarlo, ya que sino existiría un capital bancario ocioso. Un aumento en la reserva de los bancos se acompaña por una disminución en la tasa de interés.

Siguiendo el razonamiento de la teoría cuantitativa del dinero seria que esta

entrada de oro, la que por medio de sus propietarios se genere un consumo mayor o porque incrementen los fondos prestables para los bancarios, es lo que empujará a un aumento de la demanda efectiva y de esta forma aumenten los precios en general. He

aquí la disyuntiva, Shaikh hace hincapié en que, aunque pueda ocurrir lo anterior, debe también elevar la producción para satisfacer esa demanda. Entonces a mayor producción, menores precios, volviendo así al nivel de precios original. “Así, en la medida que un incremento bruto en la oferta de oro genere un incremento en la

demanda efectiva (es decir en tanto que no expanda simplemente las reservas bancarias o entre la producción de artículos de lujo), también generará un incremento

en la necesidad de monedas de oro a la circulación” 21. Por lo tanto, una parte del exceso de oro se va a dirigir a incrementar las reservas bancarias, otra parte será

consumida en la producción de artículos de lujo y a satisfacer la mayor demanda de dinero para el intercambio.

19

A. Shaikh. Valor acumulación y crisis. Ediciones RyR. 2006. pp. 215 Ibíd. pp. 222 21 Ibíd. pp. 227 20


Retomando el ejemplo de Ricardo, la conclusión a la que arriba depende del

funcionamiento de la teoría cuantitativa del dinero, la cual acabamos de demostrar,

que bajo los supuestos que expone Shaikh es falsa. Por lo cual no funciona tal mecanismo automático y por ende la ley de costos comparativos tampoco.

Según Marx Inglaterra verá disminuir su oferta de capital-dinero prestable, la

producción de tela y vino sede ante la competencia extranjera, la demanda capital-

dinero también disminuirá; se incrementará la tasa de interés, se reduce la inversión y

también la producción de otras mercancías. En Portugal los efectos serán los opuestos. La entrada de oro aumentará la reserva bancaria, expandirá la producción y bajará la tasa de interés.

En conclusión, según este análisis las desventajas absolutas de Inglaterra se

traducirán en un déficit comercial crónico compensado por una salida de oro continuo.

Este proceso traerá como consecuencia directa la pérdida de confianza en la

moneda inglesa, lo cual dañaría al comercio bilateral entre los dos países. Pero

también puede considerarse la posibilidad que desde Portugal se realicen préstamos a Inglaterra. Si esto ocurre, la tasa de interés de este país se invertirá y empezará a bajar, mientras que la de Portugal subirá hasta que a cierto nivel de flujo de capital de

corto plazo las dos se igualen. Pero Inglaterra tendrá que pagar el préstamo mas los intereses (lo que significará otra salida de oro). De esta forma estará deficitaria y con deudas acrecentadas. Puede

pensarse

lo

anterior

en

términos

de

países

desarrollados

y

subdesarrollados: “En el libre comercio, la ventaja absoluta del país capitalista subdesarrollado tendrá como resultado déficit comerciales crónicos y prestamos internacionales acrecentados. Tal país estará con déficit y crónicamente endeudado” 22 .

Para terminar, dejando de lado la simplificación de la producción de dos bienes

y ampliando el análisis a todos los bienes posibles que pueden ser producidos, en general, Shaikh postula que ante la superioridad de los países desarrollados, sólo les

será ventajoso, es decir, menos costoso, producir bienes que los primeros, no pueden fabricar por no contar con la disponibilidad de recursos naturales o derivados de ellos.

Entonces, teniendo esto presente, “las únicas exportaciones posibles del país

subdesarrollado serán precisamente de los tipos ya mencionados arriba: mercancías que se pueden producir a menor valor y/o que sólo dicho país posee” 23.

En esta situación, los países aun exportando estos productos, no cubrirán su

déficit y seguirán siendo deudores. “El comercio no servirá para eliminar la desigualdad sino para perpetuarla”24.

6. Discusión entre autores A la hora de hablar de la teoría del intercambio desigual, tanto Emmanuel, Shaikh y Amin toman como punto de partida a la teoría clásica de Ricardo. Criticando

22

Ibíd. pp. 233 Ibíd. pp. 233 24 Ibíd. pp. 234 23


la postura de éste, en relación a que el comercio internacional es beneficioso para todos. Dichas críticas no fueron abordadas desde una misma perspectiva.

Como vimos más arriba, Emmanuel critica los supuestos de Ricardo, la inmovilidad del capital, la igualdad de los salarios, desde hechos observados en el mundo moderno. Concluyendo que el intercambio desigual existe porque los salarios de la periferia son

menores. Termina aceptando la ley de ventajas comparativas sobre sus propios fundamentos y dando como solución la igualación de salarios. Emmanuel supone que los países se especializan según las ventajas comparativas y que los países subdesarrollados tienen técnicas atrasadas distintas de los países desarrollados, pero para llegar a esta conclusión entra en la misma lógica que Ricardo y simplifica la realidad a través de un modelo (cuadro de valor a precio de Marx).

Shaikh interpreta de Emmanuel, que los salarios más bajos de los países

subdesarrollados son el principal factor que determina la inversión extranjera directa.

Por lo tanto, “Emmanuel debe argumentar que la solución al problema del desarrollo desigual es nivelar los salarios entre países” 25 , motivo suficiente para que la periferia comercie en los mismos términos que el centro. una

Por otro lado, para Shaikh la ley de costos comparativos es incorrecta desde

crítica

interna

al

modelo

(teoría

cuantitativa

del

dinero),

ya

que

independientemente de la inversión directa, el comercio de mercancías por sí mismo, tendrá como resultado la pobreza en los países subdesarrollados. De todas formas, la inversión directa actúa compensando, en el sentido que la entrada de capital extranjero son una fuente de préstamo para hacer frente al déficit de comercio crónico; pero al final intensificará la desigualdad del desarrollo.

Entonces, ¿a qué se refiere Shaikh cuando habla de desigualdad? En primer

lugar se refiere a desarrollo desigual y no a comercio internacional desigual. Entiende que hay que buscar la desigualdad no en el comercio, sino en la producción de los

bienes. El intercambio libre entre países refleja e intensifica las diferencias entre las capacidades para producir.

Samir Amin, retorna a Emmanuel, entiende que la desigualdad se da por

diferencias de salarios, pero no se queda con solo esa conclusión, sino que hay que

interpretar el papel que juegan los monopolios, la inversión directa, los términos del intercambio y la periferia. Encuentra los peores términos del intercambio en la periferia

porque existen monopolios en el centro que se resisten a la baja de precios, en cambio Emmanuel acentúa la diferencia en los términos del intercambio en los diferentes niveles de salarios.

Amin concluye que los obreros del centro no explotan a los obreros de la

periferia, como sí lo postula Emmanuel. La periferia tiene una función determinada

dentro de la estructura capitalista y ésta, está marcada por el centro. Además las transformaciones que ha sufrido el capitalismo, tendieron a cambiar las funciones de cada variable, ante mencionadas.

Es decir, las inversiones a la periferia jugarán el

papel que más le convenga al centro. Esta postura se enmarca dentro de una concepción imperialista.

Pero, por otro lado, Shaikh, desde su línea marxista-ortodoxa no entiende que

la periferia tenga una función determinada específicamente por el centro. Sino que 25

Ibíd. pp. 242


encuadra dentro de la periferia a aquellos países cuya producción está relegada a un

menor nivel de eficiencia en base a una ventaja absoluta en la producción de mercancías que impliquen tener dotaciones naturales y ubicación estratégica.

Siguiendo con Amín, éste entiende al monopolio como una concentración de

poder y este puede determinar a la periferia una función específica. Por otro lado, para Shaikh, al no existir el monopolio y tener una concepción de competencia y por ende

todos los países tienen el mismo poder, solo existen diferencias por condiciones externas, como por ejemplo, características climáticas, entre otros. A su vez, como

consecuencia de tal competencia los países desarrollados siempre van a dominar y así se profundizarán las desigualdades.

¿Cuál es la causa de la llegada de capitales extranjeros a la periferia? Desde

Shaikh la inversión busca rentabilidades mayores. Existen diferencias de tecnología entre países desarrollados y subdesarrollados, sumado a que los primeros tienen mayor disponibilidad de capital para invertir, y que los segundos poseen determinados

factores que no favorecen la modernización. También, los países subdesarrollados

tienen salarios bajos, favoreciendo aún más la inversión directa. Si se admite que existe movilidad de capital, el salario entre los países se vuelve un factor importante,

pero no es la única fuete de atracción, ya que pueden considerarse a las materias primas baratas, condiciones climáticas y un lugar estratégico para el comercio exterior. Pero, la mano de obra barata es una cualidad de la región subdesarrollada, en cambio,

los otros factores, arriba mencionados, pueden ser considerados para ramas específicas de la producción.

Al contrario de Shaikh que no le da un papel preponderante a la inversión

extranjera directa en su análisis del intercambio desigual, Emmanuel utiliza las inversiones y los flujos de capital para justificar la utilización de los cuadros valor a

precio. Para Amin, el capital excedente es generado por la súper ganancia producida por los monopolios, que son exportados a la periferia para la producción de bienes que el centro necesita. Pero, a su vez, los beneficios de la periferia son remitidos al

centro profundizando más aun la diferencia de tasa de ganancia. Por lo tanto, la inversión extranjera tiene una función asignada a la periferia. No es lo mismo la IED hacia países desarrollados que a países subdesarrollados.

7. ¿Como

contribuye el modelo de Heckscher- Ohlin a la teoría del

comercio internacional? En este apartado mostraremos las falencias que tiene el modelo de Heckscher-

Ohlin (en adelante H-O), desde varios ángulos, tanto teóricos como prácticos. Dicho modelo pretendió ser una extensión neoclásica de la teoría Ricardiana de las ventajas

comparativas, pretendiendo eliminar el condimento ideológico de la teoría del valortrabajo, como lo habíamos mencionado al principio en las críticas a Krugman.

La teoría neoclásica crítica dos hipótesis de Ricardo, una es que no explica por

qué los países tienen diferentes niveles de productividad no pudiendo predecir por

esto, los patrones de comercio internacional, cosa que si lo hace la teoría como lo explicaremos mas abajo; y la otra crítica es que limitaba el modelo de comercio


internacional de las ventajas comparativas al supuesto de único factor, el trabajo. Pero como vimos al principio Ricardo no habla de factores sino de clases sociales y mucho menos interpreta al comercio internacional desde esta limitación. Shaikh dice que la teoría del valor de Ricardo “no depende de ninguna manera del supuesto de un factor

único de producción como se dice tan frecuentemente. Es difícil creer que alguien que

haya leído a Ricardo pueda hacer esa aseveración; aún para una mente saturada con las marginalidades del pensamiento neoclásico, debe de ser difícil confrontar con Ricardo y salir con semejantes tonterías” 26. Dejaremos en claro que el modelo de H-O solo es una proposición ideológica, que no cumple con las condiciones necesarias para

ser considerado parte de una teoría, ya que no tiene ni consistencia interna, ni externa. Empezando por las inconsistencias internas, los supuestos abajo efectuados por la

teoría para simplificar la realidad, no hacen más que distorsionarla. Estos son: 1) Es posible transportar libremente materia prima en todo el mundo

2) Todos los países utilizan la misma tecnología durante la producción 3) Es posible trasladar los factores de la producción domésticamente pero no internacionalmente

4) Los gustos son los mismos en todos los países 5) No hay economía de escala

6) Hay competencia perfecta en todos los mercados 7) No hay costo de transporte

8) Todos los recursos se utilizan al máximo. Es decir, pleno empleo de factores

9) Los países tienen diferente factores de dotación y por lo tanto distintos factores de precios

Partiendo de diferentes dotaciones factoriales entre los países, expresadas en la relación capital-trabajo. Si Inglaterra tiene el doble de capital que de trabajo, es decir

por cada unidad de trabajo se cuenta con dos unidades de capital y Portugal tiene el triple de capital que de trabajo, por cada unidad de trabajo existen tres unidades de

capital, el primero será intensivo en trabajo y el segundo intensivo en capital. Cada nación exportará el bien que hace uso intensivo del factor mas abundante del país, e

importará los artículos que requieran uso intensivo del factor relativamente escaso del país y más caro para su producción. Entonces, los países intensivos en mano de obra (intensivo en capital), donde tienen sueldos mas bajos (intereses mas abajo) producirán y exportarán productos intensivos en trabajo (intensivos en capital).

Un complemento a esta teoría la hizo Samuelson al concluir que vía el comercio

internacional, la retribución de los factores se igualará en todo el mundo. Entonces el comercio reasignará una nueva distribución del ingreso para los factores. Pero esto

pretende que en el sentido de clase, los trabajadores de los países que producen en base a mano de obra abundante aumentarán su retribución apoyando la política de libre comercio, en cambio los capitalista de este país verán caer su beneficio abogando por un cierre de la economía. Pero por supuesto esta conclusión suena raro desde una teoría neoclásica.

Es importante detenernos a estudiar como la teoría considera las distintas

dotaciones factoriales, desde un punto de vista estático. Partiendo de una dotación 26

Anwar Shaikh, Valor, acumulación y crisis, Ensayos de economía política, Ediciones ryr, Buenos Aires 2006, pág. 213.


inicial, pareciera que éstas “caen del cielo” o se dan naturalmente, pretendiendo que

no son el resultado de una política económica o de un proceso de crecimiento económico. Por lo tanto, siguen la lógica neoclásica donde el problema es maximizar

utilidades u organizar la economía de una forma eficiente desde el supuesto que los recursos son escasos. ¿Por qué considera escasos a los recursos, o con que fin se

realiza esta hipótesis? Siguiendo esta lógica, no es más ni menos que para no estimular la industrialización de los países abundantes en trabajo. Además como los países desarrollados se caracterizan por tener abundante stock de capital y los países

subdesarrollados al poseer pequeños stock de capital. La conclusión de H-O aboga

que la eficiencia se encuentra en que existan países desarrollados y subdesarrollados. Esta es la división internacional del trabajo que pretenden. En definitiva, toda la teoría de las ventajas comparativas dificulta el desarrollo de los países de ingresos bajos,

cuando les recomiendan que focalicen sus producciones en bienes intensivos en mano de obra. capital,

La escuela neoclásica descarta la posibilidad de que los bienes, inclusive el sean reproducibles, esto es ni escasos ni abundantes. Es decir descarta la

posibilidad de que tanto el capital como la mano de obra pueden producirse, entrenarse y educarse. Pero si el capital es reproducible y todos los países tienen la

misma tecnología, no habría razones para que el comercio esté basado en la dotación

del capital. En contraposición a la idea de Menger sobre los bienes, se encuentra la de Ricardo. El primero veía a la economía como dada, y por ende todos los bienes son para él escasos. Así surge la idea de bienes económicos, es decir bienes escasos. Por lo tanto, la única forma de valuarlos es a través de la demanda, determinados por la

utilidad marginal. Pero el mundo industrial poco tiene que ver con esto y Ricardo lo sabía. En realidad, todo bien es reproducible, y nada está dado en la economía. La

teoría del valor subjetiva es inconsistente tanto interna como externamente. Hasta el propio Menger admitió que si los bienes se valúan por su escasez, esta escasez está

determinada por el trabajo invertido en el producto, siendo el último determinante del valor, el trabajo contenido.

Volvamos al modelo de H-O y tratemos qué es lo que determina la abundancia

o escasez de mano de obra, y por ende nos preguntamos: ¿Una persona es productiva

por sí sola? Es decir ¿Podemos producir bienes sin en el empleo de capital circulante o capital fijo? En el mundo moderno sería una tarea imposible. Entonces ¿Qué determina

la escasez o abundancia de mano de obra? Por supuesto que el capital. Por lo tanto la mano de obra no es abundante, ni escasa por sí sola, ya que está relacionada con el capital. Cuanto más capital exista por mano de obra, más escaso será la misma, y viceversa. Pero entonces el precio de la mano de obra está determinado por la

disponibilidad de capital. Y es así como en los países de altos ingresos el salario es mayor, no porque la mano de obra sea escasa por sí sola, sino en relación al stock de

capital. Pero donde existe mayor capital en relación a la mano de obra, también existe mayor productividad, permitiendo que los salarios sean altos en dichos países. Igual, más que por su escasez, hay que admitir que los salarios están determinados por el poder de los mismos trabajadores y el de la burguesía. La controversia de Cambridge


Desde sus bases la teoría neoclásica asegura o pretende medir absolutamente

todo, y de esta forma asignar los recursos escasos eficientemente. Pero el problema surge cuando se quiere medir el capital, como lo han expresado ya los poskeynesianos

en la controversia de Cambridge. Según Joan Robinson el problema radica en que el capital no es homogéneo y no se puede agregar. Pero si no se puede agregar: ¿Cómo

sabemos qué país es abundante en capital? Imposible saber, ya que no se pueden sumar tornillos con máquinas, o hierro con electricidad, y así sucesivamente. Es lo primero que se nos enseña en estadística: “No se puede sumar chanchos con bicicletas, sería absurdo”. Aún así una manera sería conformar un índice de precios, es

decir sumar el precio del tornillo con el precio de las máquinas, y así sucesivamente. Sin embargo para conocer los precios de los tornillos, y de las máquinas, etc, debemos

conocer la tasa de interés, dado que la producción requiere tiempo. Pero para conocer su costo, es necesario saber la cantidad de capital. Y así llegamos a una imposible salida de un problema circular.

Después de años de debate los neoclásicos fueron incapaces de resolver el

problema. Por ejemplo Solow pretendió resolverlo utilizando una única mercancía,

pero ¿quién osaría intercambiar en el comercio intencional chanchos por chanchos, o tornillos por tornillos, etc? Nadie, para eso sería más plausible quedarse en su casa,

antes que ir al mercado. Además ¿En que mundo vive Solow, cuando afirma la

existencia de una única mercancía? Imposible saber. El mismo Solow en defensa de su incoherencia dijo: “si dios hubiera querido que hubiera más de dos factores de

producción, nos hubiera hecho más fácil dibujar diagramas en tres dimensiones” 27. Alternativamente los neoclásicos quisieron tratar al capital como gelatina, mecano, masilla, tratando de hacerlo homogéneo y así resolver el problema de la agregación, “eliminando el problema de la agregación”.

En fin, Joan Robinson realizó una crítica desde la pura lógica, sin el empleo de

matemáticas y supuestos sin sentido. En contraposición la escuela neoclásica a cada crítica

las

ha

respondido

con

más

supuestos

inexistentes

y

matemáticas,

empantanándose cada vez más. En todo caso sería cuestión de mirar la realidad y no de fe. Por cierto, Samuelson ni menciona la crítica poskeynesiana en su manual de

economía. Y eso que él mismo fue activo partícipe del debate junto a Solow en la Cambridge de Massachusetts. Pero por supuesto, así es como se construye el mainstream. Ricardo si predice el patrón de comercio Como habíamos adelantado ahora pretenderemos demostrar, en un breve

espacio, como el aporte de Ricardo también predice el patrón de comercio entre países. Por lo tanto concluiremos que realmente el modelo neoclásico H-O no fue un avance con respecto a Ricardo, sino más bien un retroceso desde múltiples ángulos. En

todo caso para tirar los cimientos de las ventajas comparativas ricardianas, requirió de

un arduo debate marxista en torno al intercambio desigual. Pero no así con la teoría

27

Blog Astarita, http://rolandoastarita.wordpress.com, Dificultades neoclásicas debajo de la alfombra.


neoclásica, ya que como vimos, solo hace falta el sentido común para saber que sus postulados son pura falacias.

Entonces empecemos con el razonamiento, por el cual veremos que el modelo

de Ricardo también predice que los países de ingresos bajos exportarán bienes de mano de obra intensiva. No hay duda que los precios de los bienes de mano de obra intensiva son menores en los países de bajos ingresos que en los países de altos

ingresos, realizándose así la ventaja comparativa en los bienes de mano de obra

intensiva, para estos países. Pero esto no es el resultado de precios relativos de los factores de producción, sino del bajo promedio de productividad en los países en desarrollo. Si los precios de los bienes están determinados por su contenido de mano

de obra o productividad, cuanto mayor sea el contenido de trabajo o menor sea su productividad, mayores serán sus precios. Así, como en el ejemplo en que Portugal es el país desarrollado e Inglaterra es el país de bajo ingresos, donde solo existe el vino

(intensivo en trabajo) y la tela (intensivo en capital). Además para simplificar la fórmula, se considera que tanto el vino como la tela tienen mismas productividades en ambos países, y por lo tanto iguales precios. Entonces los precios son función de: (P Tela/ P Vino) = (Horas hombre Tela/ Horas hombre Vino) Donde: P Tela (PT): Precio de la tela P Vino (PV): Precio del vino

Horas hombre Tela o Vino (HhT/V): Productividad

Y si suponemos que el capital requerido para producir tanto el vino como la tela son iguales (K Tela (KT) = K Vino (KV), entonces en Portugal: K Tela/Horas hombre Tela > K Vino/ Horas hombre Vino Por lo tanto,

HhT < HhV y PT < PV Por definición, los bienes de capital intensivo son los bienes de alta productividad, y los bienes de mano de obra intensiva son los bienes de baja

productividad. Concluimos que si tanto Portugal como Inglaterra tienen los mismos niveles de productividad en términos del producto del vino, pero Portugal es más productiva en términos del bien intensivo en capital (tela), entonces:

PV en Portugal = PV en Inglaterra, porque HhV en Portugal es igual al HhV en Inglaterra. Pero PT en Portugal < PT en Inglaterra. Conformándose así la ventaja relativa en ambos países ya que:

PT/PV en Portugal < PT/PV en Inglaterra De esta manera, los bienes de mano de obra intensiva en los países de altos ingresos son más caros que en los países de bajos ingresos. Pero esto se da no porque

la mano de obra sea escasa, sino porque los bienes de capital intensivos, son relativamente más productivos que los de mano de obra intensiva. Pero acá cabe


destacar que estos bienes no son en términos absolutos más caros, como pretende

demostrar H-O, sino que son más caros en términos relativos. Así cuanto más productiva sea Portugal en ambos bienes, y aumente la brecha de productividad entre el bien intensivo en capital y el bien intensivo en mano de obra,

más caros

relativamente serán en estos países de altos ingresos, dando lugar a la ventaja relativa

de los países de bajos ingresos en la producción de los mismos. Quedando demostrado que incluso la teoría de Ricardo puede predecir el patrón de comercio entre países.

La validez empírica del modelo Repasemos los hechos económicos que tiran abajo esta teoría: 1) Paradoja de Leontief. El estudio de la estructura de la balanza comercial en E.E.U.U

durante la década del sesenta arrojó que la mayor parte de la exportación de bienes era intensiva en mano de obra y no en capital, yendo en contra del patrón que predice la teoría. A esta contradicción entre lo que dice la teoría y lo que realmente ocurrió se la conoce como la “paradoja de Leontief”.

2) También durante esa década el crecimiento del comercio entre países de parecidos índices de desarrollo creció a una tasa distinto desarrollo.

mayor que la que lo hizo, entre países de

3) Tampoco hubo una tendencia hacia la igualación del precio de los factores de la producción.

Seguir creyendo en esta teoría ya pasa a ser una cuestión de fe religiosa, no tiene ni consistencia interna ni externa. Deja de ser una teoría para convertirse en una receta de política económica que

defiende el libre comercio como la vía

hacia el

desarrollo, aconsejando la especialización en una rama de la economía, dependiendo esta de la dotación de los factores. Llevando este argumento a la práctica, los países subdesarrollados que son aquellos que buscan alcanzar a los desarrollados, deben

producir bienes primarios (asumiendo que estos bienes son intensivos en mano de obra). La “teoría” desconoce que el desarrollo consiste en dejar de producir esos bienes y reemplazarlos por bienes de capital. Para desarrollarse, hace falta una política

industrial, y el libre comercio no forma parte de la misma. Aquellos países que

tuvieron una dotación intensiva en mano de obra y se comportaron como la “teoría” dijo que debían comportarse se los siguen llamando subdesarrollados, y se lo seguirá haciendo.

8. Retirar la escalera “La pobreza no está escrita en los astros, el subdesarrollo no es el fruto de un oscuro designio de Dios.” Eduardo Galeano ¿Cómo de verdad se hicieron ricos los países ricos? Los países hoy desarrollados no llegaron a tal condición como supuestamente aconsejan hacerlo a los países subdesarrollados. Existe un mito detrás del libre comercio por el cual se cree


que a través de este los países en vía de desarrollo del siglo XIX llegaron a ser

desarrollados. Si no que, en su mayor parte, aplicaron políticas comerciales e industriales, como por ejemplo políticas de protección a la industria insipiente y subsidios a la exportación. Prácticas que serian impensadas de ser recomendadas hacia los países en desarrollo actualmente. Por el contrario, los países desarrollaros

contaron con muy pocas de las instituciones hoy consideradas esenciales para el desarrollo de los países atrasados, como por ejemplo los bancos centrales y las sociedades de responsabilidad limitada. Es decir, predican el libre comercio como la

única forma posible de estar en el mundo siempre que se tenga como objetivo la confianza, la eficiencia, el desarrollo, las “buenas instituciones”, “buenas políticas”, etc.

Hace más de un siglo, un canciller de Guatemala había sentenciado proféticamente: sería curioso de que del seno mismo de los Estados Unidos, desde donde nos viene el mal, naciese también el remedio. Eduardo Galeano Falsas verdades arraigadas en nuestro saber Ha Joo Chang nos muestra la historia económica “oficial” que

nos cuentan

acerca del surgimiento del libre cambio: Inglaterra en el siglo XVIII bajo el éxito de las

políticas industriales del laissez faire y con medidas que promovieron el desarrollo de la industria, nuevas técnicas, descubrimientos científicos, etc lograron desarrollarse.

En 1846, abandonaron “las leyes del trigo” y es ahí cuando se corona como la

potencia “hegemónica liberal”. Dejando sin efecto las políticas recomendadas por el mercantilismo, siempre y cuando no se requirieran nuevamente…

El proyecto de Inglaterra recibió una ayuda intelectual de sus economistas

clásicos Smith, Mill, y Ricardo, quienes teorizaron para demostrar los beneficios y la superioridad del libre comercio dando un final al mercantilismo. Así nacía un nuevo orden liberal...

Puede demostrarse desde la historia empírica, sin embargo, que es recién en el

periodo de finales del siglo XIX que puede considerarse como la era del libre cambio. El cuadro que muestra los aranceles medios de los productos manufacturados que

aporta Chang en su exposición28, nos permite corroborar lo anterior. Debe tenerse en cuenta que para esta época los aranceles eran un elemento de política económica

relevante, ya que el aparato del estado no estaba desarrollado y el banco central no existía como institución.

Es luego de la derogación de la ley del trigo, cuando Gran Bretaña da un

verdadero vuelco hacia el libre comercio, permitido por el adelanto tecnológico obtenido hasta ese momento.

Tomaremos entonces a Gran Bretaña para demostrar que no fue bajo la

doctrina del libre cambio que este pías se transformó en potencia y en un país de desarrollado.

Antes del 1600 era importadora de tecnologías proveniente de la Europa

continental y principalmente exportadora de lana virgen (a los Países Bajos) y de tejidos de lana de bajo valor añadido. Eduardo III es el primer rey que intentó

28

Ha Joo Chang, Retirar la Escalera, edición 2004, Pág. 53


desarrollar la industria de la lana: trajo tejedores flamencos, centralizó el comercio de la lana virgen y prohibió la importación de tejidos de lana.

Luego, es recién Enrique VII (1485-1509) el que transforma a Gran Bretaña en

la principal exportadora de lana virgen. Entre otras medidas trajo trabajadores

cualificados de los Países Bajos, se prohibieron las exportaciones de lana virgen y se

aumentaron los impuestos. No fue hasta la época de Isabel I que Gran Bretaña tuvo confianza en la competitividad internacional de su industria manufacturera de lana, como para prohibir por completo la exportación de esta última.

Esto tuvo como consecuencia directa al cabo de un tiempo, la ruina o la

destrucción de los fabricantes de tejidos de los Países Bajos.

Existieron otros factores que ayudaron a la conquista en la producción británica

(durante el gobierno de Isabel I). Algunos fueron fortuitos: inauguración de fábricas

textiles flamencas y protestantes tras la guerra de la independencia en España en 1567. Otras fueron creadas deliberadamente por el Estado para abrir nuevos mercados,

Isabel I despachó enviados comerciales al Papa y a los emperadores de

Rusia, Mongolia y Persia. Las inversiones masivas británicas para lograr la supremacía naval le permitieron irrumpir en nuevos mercados y en el mundo colonizado, mantenerlos como mercados cautivos.

y

No es sin esta industria clave, la textil, que la Revolución Industrial hubiera

resultado posible, ya que ésta explica casi la mitad de los ingresos británicos en concepto de exportaciones durante el siglo XVIII.

Las políticas introducidas después de 1721 tenían como objetivo promover la

industria manufacturera.

 Se rebajaron e incluso se eliminaron por completo, los impuestos a la importación sobre materias primas usadas por los fabricantes.

 Se abolieron los impuestos a la exportación para la mayor parte de las manufacturas.

 Se

subieron

los

impuestos

sobre

bienes

manufacturados

extranjeros

significativamente.

 Los subsidios a la exportación se extendieron a nuevos artículos y los ya existentes aumentaron.

 Se introdujo una regulación para controlar la calidad de los productos manufacturados, especialmente los productos textiles.

Aún en estos años, el principal componente de la política de promoción industrial era la protección arancelaria. Además se pusieron en prácticas otras

medidas. En primer lugar, Gran Bretaña prohibió las importaciones de productos de calidad superior de algunas de sus colonias en caso que éstas supusieran un peligro

para las industrias británicas. En 1699 la Ley de la Lana prohibió las exportaciones de productos de lana de las colonias y acabó con la industria de la lana irlandesa. En 1700

se impuso una prohibición a las importaciones de productos indios de algodón de calidad superior, debilitando el que en ese momento era, el sector de manufactura de algodón más eficiente del mundo.

Es a principios del siglo XIX cuando los fabricantes británicos comienzan a

exigir el libre comercio, ya que los avances en la industria obtenidos como

consecuencia de todas las medidas anteriormente nombradas, le sustentaron esta


firme y decidida postura. Pero, no fue hasta 1846 cuando la ley del trigo fue derogada

y los aranceles de muchos bienes manufacturados fueron abolidos. Aun así, el verdadero giro hacia el libre comercio no tuvo lugar hasta 1850-1860 cuando se firmó el tratado de libre comercio anglo-francés y se terminó por eliminar la mayor parte de los aranceles. En este sentido podemos decir que “el liderazgo que le permitió dar un vuelco hacia el libre comercio fue obtenido detrás de unas altas y duraderas barreras

comerciales”29. De todas formas no duró mucho, ya que en 1880 los mismos

fabricantes que demandaban 30 años antes por el “libre cambio”, exigían volver a la protección.

Para concluir, la idea fundamental a transmitir en este apartado es que se mire

la historia desde un lado crítico, dejando de lado los mitos y falsedades que se nos enseña desde la ortodoxia.

De este modo, los países desarrollados al recomendar políticas contrarias a las

que los hicieron desarrollar, estarían retirando la escalera a los países en desarrollo.

9. Conclusión Entonces, ¿Cómo es posible que el comercio sea beneficioso para todos? Difícil

de creer, ya que la mayoría de las teorías que intentan demostrarlo fueron formuladas

desde países desarrollados con una intencionalidad clara y no considerando las dificultades de los demás países.

Nuestro análisis crítico nos permitió posicionarnos desde la economía política,

tanto marxista como de ideas ricardiana, para tirar abajo los cimientos creados por el libre comercio.

Desde Ricardo criticamos la teoría neoclásica y desde el marxismo

criticamos al propio Ricardo. De esta forma, no quisimos plantear las teorías de manera evolucionista sino tratamos de profundizar cada problema que iba surgiendo.

Es la misma formación neoclásica que recibimos, la que nos llevó a

cuestionarnos sus conclusiones, ya que como vimos, éstas son inconsistente por

donde se las mire. Es hora de descartar estas teorías si queremos entender el intercambio comercial y las realidades que determinan cómo se dará el mismo.

Vemos con este trabajo, la importancia de recurrir a las obras puras de los

autores, para ahondar en la discusión e interpretar sus postulados. Con el objetivo de entender el contexto en que escribieron y de esa forma el por qué de sus

fundamentos. El mayor beneficio de plantear una discusión desde múltiples perspectivas es que nos permite posicionarnos en diferentes visiones para entender la realidad, no existiendo así, verdades absolutas para explicarla.

29

Ibid. pp. 63


Bibliografía Anwar Shaikh, Valor, acumulación y crisis, Ensayos de economía política, Ediciones ryr, Buenos Aires 2006 Arghiri Emmanuel. “El intercambio desigual”. Ed. Siglo XXI. 1972. David Ricardo, Principios de economía política y tributación : vol. I ., México-Buenos Aires : Fondo de cultura económica, edición 1959.

Fernández López, Historia del pensamiento económico, ediciones a-Z, 1998 Ha Joo Chang, Retirar la Escalera, edición 2004 Paul R. Krugman, Maurice Obstfeld, Economía Internacional: Teoría y Política, 2001 Samir Amin, El desarrollo desigual, editorial Planeta-De Agostini SA, 1986 SUBASAT - What Does the Heckscher-Ohlin Model Contribute


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