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Lluvia y Ríos de Sangre

del panorama social, o sea: “[...] la sustitución de una especie humana por otra especie humana [...]” (Ibíd.). Es la descosificación del colonizado, es hacer realidad la frase: “[...] Los últimos serán los primeros [...]” (Ibíd.). Teniendo en cuenta lo anterior, podemos decir que el objetivo de la descolonización es la des-alienación2 y la reivindicación de los pueblos colonizados con sus condiciones materiales y culturales para poder autodeterminarse como naciones independientes, sin embargo, su objetivo principal es sobre todo erradicar de la faz de la Tierra las múltiples jerarquías heterogéneas e imbricadas de raza, etnia, clase, género, religión, especie... que perviven en el mundo moderno / colonial (Fanon, 1963; Grosfoguel, 2006). Para lograr estos objetivos (sobre todo en cuanto a la independencia nacional), los pueblos colonizados históricamente han usado métodos violentos y no-violentos3 . Según Fanon el método no-violento mediado por negociaciones diplomáticas con los colonizadores, tiende fácilmente al neocolonialismo, razón por la cual él defendió el método violento no sólo como una estrategia útil para mantener a distancia al colonizador y a sus intereses neocoloniales (Fanon, 1965), sino también para superar la “tensión muscular”4 que produce la situación colonial en los colonizados (Ibíd., 1963). Sin embargo el profesor afrochocoano Chonto Abigail Serna piensa lo contrario, que el método violento tiene igual y aun más propensión al neocolonialismo: “[...] la violencia no acaba con la guerra, la violencia es la teoría de los Estados 2. Para un individuo o colectivo, la des-alienación es la toma radical de conciencia de las relaciones de poder y de las realidades económicas y psicosociales que atraviesan a dicho individuo o colectivo en el actual sistema-mundo (Fanon; 1973, Grosfoguel, 2006). Para los pueblos de África y su diáspora, la des-alienación implica la lucha por la cohesión comunitaria (Dei, 1994; Nascimento, 1981: 42-45); y la reformulación socio-cultural de la historia y de la identidad autóctona (Ibíd.). 3. El pionero la no-violencia o resistencia pacífica fue Mohandas Gandhi, quien la implementó en sus luchas en Sur África y la India. La resistencia Gandhiana o militancia no-violenta, la podemos definir como un rango de acciones directas de protesta que van desde la simple expresión de insatisfacción a través de vías legales, hasta el uso directo de la fuerza física evadiendo hacer daño corporal al oponente político. Este rango comprende: boicoteos al consumo de productos elaborados a través de relaciones de poder injustas, huelgas, marchas, manifestaciones y acciones planeadas de desobediencia civil. Vale decir que realizar acciones de resistencia pacífica, no necesariamente implica profesar la ideología de la no-violencia. Pues aunque existan muchos grupos sociales que realicen este tipo de acciones, son los ideólogos de la no-violencia quienes profesan que este método es más efectivo que la revolución violenta. (Fredrickson, 1995). 4. Fanon argumentó que la situación que experimenta el ser colonizado, en la cuál cotidianamente sufre brutalidad, violencia, injusticia, explotación, hambre, entre otras situaciones que lo agobian; provoca en él o ella un estado de “tensión muscular”. Esta “tensión muscular” va es ser aliviada temporalmente –pero no superada- a través de ejercicio de la violencia contra otros colonizados, o en el deporte, o en la “parranda”, o en la enajenación religiosa, o en una protesta... Entonces, Fanon propone que la única forma de liberar a los colonizados de su tensión muscular, es que estos realicen un acto colectivo de violencia organizada contra los colonizadores, para recuperar su tierra, su autonomía y poder ejercer la autodeterminación (Fanon, 1963).

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Revista negarit n06 2010