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Los dioses o Dios nos hacen favores Memorias de Ofelia Por Dr. Gerson Villa González

Leyendo libros te das cuenta, lo que es una leyenda romántica o religiosa no es otra cosa que atrocidades contra los humanos de esos llamado dios o dioses de esos otros que le sirven incondicionalmente. En el relato de Helena de Troya como se maquina una sarta de ideas estúpidas para llevar a la guerra a dos contrincantes y estos a su vez jalar a un sin número de hombres, mujeres y niños, cuyo objetivo era rescatar a una mujer y castigar a su raptor. Otro en el que dios al ver tanto sufrimiento de los humanos porque habían mucho se compadeció y les mando la guerra. Una forma de diezmarlos y hacer espacio para que viviéramos mejor. Estos y cuantos más hay en leyendas, relatos, cuentos, epopeyas, etc., que los escriben o los relatan de tal manera para que haga mella en tus sentimientos y termines aceptando estas matanzas sin sentido hasta ofrecernos en pos de estos fines. Vamos al matadero como corderos inflados con sentimientos patrios. Que benevolentes son, dioses, realeza, políticos, militares y otros que manipulan a las multitudes encantándola como víboras para hacer lo que ellos quieran en el momento que lo deseen, no importa los medios, lo importante son el resultado: MANIPULACIÓN Y CONTROL y finalmente guerra y destrucción. Han hecho tal manipulación y control que nosotros mismos somos los policías no solo del vecino sino de todo aquel que no esté dentro del cuadro estipulado por ellos. Como se llevan a la gente en esas guerras, guerras que son provocadas por esa clase de dirigente con ideas heredadas de dios para hacer espacio.


Las guerras se producen cuando la población planetaria ha aumentado monstruosamente en ese momento se ocasionan por una u otra estupidez, desencadenando conflictos que llegan a la guerra y por consiguiente la muerte de millones de personas. La historia nos enseña que estos eventos aparecen de forma cíclica y aun así no aprendemos, volviendo a recorrer los mismos pasos para llegar al mismo resultado. Que nos hace ciegos y cometamos los mismos errores una y otra vez, no solo en conjunto sino también de forma individual. Quienes se benefician de que estemos empantanados, estancados y no podamos progresar. Porque no podemos despertar de este mal sueño para morder la mano del amo y así poder ser libres o por lo menos tratar. La libertad en un sueño que solo existe en las historias más aun la perseguimos y no la alcanzamos, probablemente porque no nos esforzamos lo suficiente o porque nuestra mente realmente no se abre más allá del horizonte. Cuando preguntas a cualquier gente que si es libre, ellos contestan de forma instantánea. Que sí Realmente nos han mentido porque si te pones a ver y a pensar no somos libres es una ilusión, desde que nacemos estamos sujetos a ciertas reglas ya establecidas con antelación, reglas que no pueden saltarte, ni mucho menos omitirlas. Reglas que te dicen que camino debes tomar, si te sales de él, puedes con ciertas sanciones regresar a ese camino que debes seguir incondicionalmente, si persistes en no seguirlo ocasionara un castigo muy severo y serás descartado disque de esa felicidad falsa. Cuántas veces hemos sido felices y cuanto nos ha durado. A veces son momentos o instantes que no duran mucho, y a veces lo intentamos con tenacidad para volver a sentir ese instante de felicidad pero muchas veces se nos niega entonces lo solucionamos pensando que dios nos castiga porque hemos obrado mal y no merecemos ser felices por consiguiente libres.


Cuanto lastre arrastramos en nuestra vida, lastres innecesarios sin razĂłn de ser que hemos ido recogiendo en el transcurso de nuestra existencia, escritos en nuestro cerebro como verdades ciertas por dios y sus aliados incondicionales para hacernos la vida mĂĄs difĂ­cil y penosa para que nunca alcancemos esa dicha verdadera y asĂ­ poder conocer realmente la libertad.


Los dioses o Dios no hacen favores