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La violencia sufrimiento recurrente Memorias de Ofelia Por Dr. Gerson Villa González

La violencia está presente en todo momento de nuestras vidas desde que nacemos hasta que nos morimos nos hemos acostumbrado, a ella como el pan de todos los días, forma parte integral de nosotros, del vivir cotidiano como una amante que la detestamos pero no podemos dejarla. En una de las películas de Matrix dicen una verdad, hicieron un programa donde la felicidad era absoluta y el hombre pudiera vivir en paz y armonía pero que fallo este ya que el humano no se adaptó. En cambio al hacer otro programa donde el sufrimiento era necesario entonces así hubo aceptación y equilibrio. Entonces es necesario el sufrimiento como parte integral del humano solo de esta manera podemos apreciar la felicidad ¡Que ironía! ¿Por qué? No lo sé, me gustaría ser siempre feliz y nunca sufrir. ¿Dónde reside el centro de sufrimiento? El que nos creó lo considero indispensable. ¿La humanidad en conjunto al sufrir genera algo muy importante que es necesario para otros? Es por esa razón que siempre tienen a la humanidad de rodillas y con padeceres de toda índole. Como es posible que unos pocos provoquen tanto caos a tantos y tantos millones de humanos. Parecemos como una inmensa granja de ganado. En un principio eran palos y piedras con la tecnología se fueron desarrollando armas más sofisticadas para someter y matar. Uno de los medios actualmente más eficaces son los medios de comunicación, controladores y manipuladores. Se invierten grandes cantidades de dinero para el desarrollo de armas de destrucción masiva como prioridad. Se entrenan de forma inconsciente a la gente de todas las


edades para matar. Le hacen ver y sentir que matar es un juego, es lo más normal entonces porque se asombran cuando matan en la vida real. Echarle la culpa a alguien es la forma más elegante de toda tragedia pero nunca serán los que planifican y desarrollan este tipo de productos dañinos, ni nunca los sancionaran, ni mucho menos castigaran por crímenes cometidos a la humanidad todo lo contrario los premiaran y se llenaran de dinero. Los países que se autonombran árbitros del planeta que en realidad son los promotores de todas las calamidades existentes, trabajan echando manos de todos los recursos tecnológicos para envolver a millones de gente, trabajarlas física y mentalmente, y cuando lo tienen en un punto tal de control y manipulación entonces son utilizados para sus fines para después desecharlos al abandono, sin ninguna protección y ayuda. La violencia genera más violencia, miedo, dolor y destrucción. Nunca te has puesto a pensar que el asesino perfecto puede ser un niño, matar a uno o a millones e irse a comer y dormir sin ninguna culpa. No pienses que estoy loca, observa a tu alrededor como se entrenan de forma automática con juegos, películas y noticias sin salir de sus casas y aplicándolas sin pudor, ni recato en escuelas, calle e incluso dentro del mismo hogar. Solo aplican lo aprendido. Este entrenamiento es manipulado de tal forma que la violencia es un factor primordial para que sea aceptado, comprado y demandado. Dicen llamarse juegos de estrategia pero no es otra cosa que violencia centrada en la manipulación de las mentes para llevarlas a un estado tal de psicosis y embrutecimiento que no hay estrategia únicamente la habilidad de matar y destruir al mayor número de contrincantes. Y quienes son los más hábiles en estos juegos, en su mayoría la gente más jóvenes, jóvenes que le deforman las mentes en formación, incapacitándolos para distinguir lo real de los ficticio, lo bueno de los malo, infando y llenándolos de ideas malsanas


y retorcidas entonces no me negaras que se está programando a asesinos en potencia como si fuera una célula dormida que en cualquier momento puede detonar en contra de su propia raza. Los padres somos los primeros solapadores y compradores de productos que generan violencia. Al no estar presentes en las importantes etapas de desarrollo y aprendizaje de nuestros hijos, lo dejamos solo a su suerte. No importan en la situación en la que estemos, tenemos la obligación moral de guiar nuestros hijos, estar presentes en todo momento de sus vidas, estar siempre para ellos en las buenas y las malas de lo contrario es mejor no traerlos para que sean pasto de sujetos sin escrúpulos. NO NECESITAMOS REPRODUCIRNOS para sentirnos completos y después abandonarlos. Nos propiciemos ni generemos más violencia desde dentro y fuera de nuestras casas. No nos dejemos manipular por conformismo o flojera. Haz la diferencia para ti y los tuyos.


La violencia sufrimiento recurrente