Page 201

Kobe se sintió conmovido por mi interés por su bienestar y el vínculo entre nosotros se reforzó. En los entrenamientos solíamos comentar diversas ideas y en los vuelos en el avión del equipo solíamos dedicar tiempo a estudiar vídeos de partidos. Con el tiempo desarrollamos esa clase de estrecha camaradería que yo ya había mantenido con Michael Jordan. En el caso de Kobe, la conexión fue menos formal. Con Michael solía organizar reuniones por adelantado para hablar de estrategias, mientras que Kobe y yo charlábamos constantemente. A Kobe le gusta decir que aprendió el noventa por ciento de lo que sabe de liderazgo viéndome actuar. «No solo se trata de una forma de liderazgo en baloncesto, sino de una filosofía de vida. Consiste en estar presente y disfrutar cada momento tal cual llega, dejar que mis hijas se desarrollen a su ritmo en lugar de tratar de imponerles que hagan algo con lo que, en realidad, no se sienten cómodas; se trata de nutrirlas y guiarlas. Todo eso lo aprendí de Phil». Agradezco esas palabras.

Al comienzo de los play-offs, Kobe tendría diversas oportunidades de poner a prueba sus aptitudes como líder. Durante la temporada regular las lesiones acosaron al equipo, no solo a Kobe, sino a otros jugadores. Tanto Pau Gasol como Andrew Bynum se perdieron diecisiete partidos debido a varios problemas y Luke Walton estuvo de baja la mayor parte de la temporada a causa de un intenso dolor de espalda. La mayor parte del tiempo la química del equipo fue buena, lo que nos permitió conservar el primer puesto de la Conferencia Oeste, con un balance de 57-25, pese a que a finales de temporada sufrimos una racha negativa de 4-7. Nuestro adversario en la primera ronda fueron los Oklahoma City Thunder, equipo que nos presionó más de lo previsto. Con el propósito de inquietar a Kevin Durant, su joven y prometedor alero, declaré a los periodistas que, en mi opinión, los árbitros lo malcriaban concediéndole un montón de canastas fáciles, como si fuera una superestrella (Lo digo porque durante la temporada lanzó la mayoría de los tiros libres, en gran medida debido a la jugada que empleaba, enganchando el brazo con el que lanzaba por debajo de los brazos de los defensores, jugada que desde entonces ha sido prohibida por la NBA). Con ese comentario Durant se puso a la defensiva, que era exactamente lo que yo pretendía, y la NBA me multó con 35.000 dólares, algo que no entraba en mis planes. Tal como sucedieron las cosas, Durant no tuvo un gran rendimiento en la serie, aunque sospecho que en esto tuvo más que ver la defensa que aplicó Ron que no mi verborrea. La estrategia de los Thunder consistió en dejar libre a Ron en las esquinas con la intención de recuperar los rebotes cuando fallaba e iniciar rápidos contraataques. Ron les dio el gusto y falló veinte de sus veintitrés lanzamientos en los cuatro primeros encuentros. El veloz ataque de los Thunder, así como nuestra lenta defensa de transición, permitieron que Oklahoma City ganase dos partidos en su cancha y empatara la serie a dos. En los cuatro primeros partidos Kobe había tenido que hacer un gran esfuerzo, pero en el quinto renació después de que le extrajeran una considerable cantidad de líquido de la rodilla. Una de nuestras mejores estrategias consistió en encomendarle que marcara a Russell Westbrook, el base libre de los Thunder, que había hecho lo que le daba la gana con nuestros bases y escoltas. Kobe no solo mantuvo a Westbrook en quince puntos en cuatro de trece lanzamientos, sino que activó nuestro ataque convirtiéndose en facilitador del juego y moviendo el balón por dentro para pasárselo a Pau, que anotó veinticinco puntos, y a Bynum, que consiguió veintiuno. Marcador final: Lakers 111,

Once anillos phil jackson  

MOTIVACION

Once anillos phil jackson  

MOTIVACION

Advertisement