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Comunidad Cristiana de Fe y Fuego Barranquilla Cra. 49C # 76-144 Alto Prado Tels. 358 0083 - 360 3126 e-mail:iccffbquilla@gmail.com Marzo 2010 - 045

POR: Roberto y Edelmira Durante los últimos quince meses la vida nos ha dado una enseñanza ejemplar, fuimos atacados fuertemente por la langosta que se llevó todo lo que habíamos conseguido con tanto esfuerzo y dedicación. Perdimos nuestros negocios y tuvimos que vender cada uno de los activos para poder subsistir. Teníamos que aferrarnos de algo o de alguien para evitar los deseos de la carne, en varias ocasiones la situación era tan adversa que deseamos atentar con nuestra vida, porque sentíamos que no valía la pena vivir. Después de haberlo tenido todo, no teníamos absolutamente nada; fue una situación tan difícil, quedando ante nuestros ojos un futuro incierto. Vivimos ese tiempo llenos de escasez y privaciones; lo que sí abundaba eran las humillaciones, el desprecio, las burlas y la indiferencia de aquellos que una vez creímos que eran nuestros amigos. Aun así y pese a todas las vicisitudes, el Señor tenía un propósito con nosotros y nos llevó a Luz María Gutiérrez, quien al conocer nuestro sufrimiento y angustia nos abrió sus brazos y su corazón y comenzó a hablarnos de un Dios grande y misericordioso que sabíamos que existía pero que no conocíamos; fue de esta manera que nos invitó por primera vez a la Comunidad Cristiana de Fe a un seminario de parejas. Fueron muchos meses de lucha para creerle al Señor y creer lo que nos había profetizado a través del profeta David Wagner “CREE Y VERÁS”. Atravesando este desierto, hallamos personas con una excelente actitud de servicio al Señor, cabe mencionar a los esposos Duarte, el señor Jesús Visbal (q.e.p.d.) la sra Bellita y otros, quienes con su apoyo y colaboración nos dieron todo lo que estuvo a su alcance y mucho más, no sin antes mencionar lo importante que fueron los mensajes de los pastores, y las alabanzas, que poco a poco fueron nos llenaron de esperanzas y de fe en el Señor. Cuando nos abandonamos completamente a él y le dejamos todas nuestras cargas, fue precisamente en ese momento que Dios comenzó a actuar de una manera sobrenatural en nuestras vidas, damos testimonio de esa gran verdad “Pacientemente esperé en Jehová” Hoy estamos gozosos en el Señor ya que se ha manifestado grandemente en nuestras vidas, ha sanado nuestras heridas especialmente las del alma y nos ha dado nuevamente un negocio y un buen trabajo y estamos confiados que tiene muchos más tesoros guardados que poco a poco nos irá dando, porque declaramos que el Señor nos devolverá lo que perdimos al ciento por uno.

Viviana San Juan Olivia Torres Cindy P. Sanchez David Peterson Ruby De Cuentas Ana L. Correa G. Héctor Holguin Daniela Ballesteros Julian Mosquera Paola Bernal Adela G. De Duarte Wilbina Cantillo Brayan Pacheco Graciela Ferreira Jose L. Torres Lilia Visbal

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Andrés Hernandez (17) Silvio P. Vergara (17) Jhonatan Hernandez(17) Edelmira Barranco (19) Angela Uribe (20) Inés Maria (21) Felicidad Navarro (22) Karen P. Nieto (22) Yomaira Ruiz (26) José M. Padilla (27) Libia De Espinosa (28) María J. Palencia (29) Erika Garcia (29) María Pulido (29) Leonor Castañeda (29) Rafael Mutis (29) Pierre (30)

Mensaje del Mes Pastor: Harold Beltran

Cuando de guardar cosas valiosas se trata, el hombre se ha ideado toda clase de artefactos y de trucos para camuflar, esconder y así de muchas formas proteger lo que considera importante. Por eso encontramos en nuestro país, y en el mundo, una industria dedicada a la seguridad y protección de bienes y personas que genera una gran cantidad de empleos y por otro lado mueve una inmensa cantidad de dinero. Sin embargo hay algo que debemos guardar con gran empeño y sumo cuidado más que cualquier cosa, en Proverbios 4:23 dice: Sobre toda cosa guardada, guarda el corazón, porque de él mana la vida. Y nos dice la razón para tener ese especial cuidado: el corazón es la fuente de la cual brota la vida. Desde el punto de vista físico, la advertencia cobra cada día más relevancia ya que las enfermedades del corazón son la cuarta causa de muerte entre personas de 30 a 44 años y la primera entre los 45 a 70 años. Por eso es necesario eliminar los factores de riesgo como el sobrepeso, el sedentarismo, el estrés, el tabaco, el alcohol. Sin embargo de lo que queremos escribirles hoy es de guardar el corazón, el centro de nuestra vida espiritual, de un arma sutil y a la vez letal que ha causado más debilidad y enfermedad en el Cuerpo de Cristo que cualquier otra; la ofensa. La verdad es que la mayoría no tropieza con rocas grandes sino con piedras pequeñas; así es la ofensa, algo pequeño que comienza a interponerse en la relación de unos con otros. Un comentario, un olvido voluntario o involuntario, una mirada, una promesa no cumplida, la personalidad de la figura de autoridad, etc. La posibilidad de ser ofendidos está latente todos los días y en todas partes; en especial donde desarrollamos relaciones significativas como en el hogar, en la iglesia, en el trabajo. (Lea por favor Eclesiastés 10:4) El asunto de la ofensa tiene dos lados. El lado ofensor y el lado ofendido. Ambas partes tienen su nivel de responsabilidad. El que ofende debe reparar y el ofendido perdonar. Con el paso del tiempo en Cristo, las personas y las relaciones deben madurar, el que ofendía no debe volver a hacerlo y el ofendido aprende a ser responsable consigo mismo y no se deja ofender con facilidad. En Proverbios 19:11 dice: La cordura del hombre detiene su furor, y su honra es pasar por alto la ofensa. Éste es un consejo de medicina preventiva. Para no tener dolores y problemas debiéramos echar mano de la naturaleza de Cristo en nosotros, quien cuando le maldecían, no respondía con maldición, cuando padecía no amenazaba, sino encomendaba la causa la que juzga justamente. 1 Pedro 2:23 Si te ofendes con facilidad es señal de que tu vida espiritual está inmadura y necesitas crecer a la semejanza de Cristo. Un corazón sin ofensa es el corazón conforme al corazón de Dios y Él tiene ese corazón a disposición de todo aquél que se humilla para reconocer que lo necesita.

Nuestra

Visión

Personas, fa milias, co m u n id ad es y c iu da de s transformadas, a tr avés de la presencia y el pode r de Dios

MARZO 19-20: ESCUELA DE PROFETAS III ABRIL 1-2: LA VERDADERA PASIÓN ABRIL 9-10: Hacia Una Vida Abundante (H.U.V.A.) MAYO 1-2: ENTRENAMIENTO DE PADRES ESPIRITUALES MAYO 21-22: ESCUELA DE LA PALABRA II MAYO 30: ORACIÓN CONGREGACIONAL


No es

Reír Pecado Los Grandes Mandamientos El Gran Mandamiento Mateo 22: 37 40. "Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente" le respondió Jesús. Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. El segundo se parece a éste: "Ama a tu prójimo como a ti mismo." De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.

Alrevés

La Gran Comisión Mateo 28: 18 20 Jesús se acercó entonces a ellos y les dijo: Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a obedecer todo lo que les he mandado a ustedes. Y les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo. Traer la Gloria de Dios “Para nosotros declarar su alabanzas” 1ª Pedro 2:9

Noticias

«ES DEMASIADO BELLO PARA QUE MUERA»

Venga a nosotros tu Reino y hágase tu voluntad aquí en la tierra como se hace en el cielo…. Continuará

por Hermano Pablo

El bebé sacó una mano del seno materno: una mano pequeña, no más grande que la uña del pulgar del cirujano. El bisturí y las agujas trabajaron rápidamente. El cirujano debía cerrar una hernia en el diafragma que impedía a los pulmones crecer normalmente. Así que operó dentro del útero materno al futuro Blake Schultz, que no había nacido todavía. Fue la primera operación exitosa de hernia del diafragma, hecha a un bebé que aún no había nacido. Cuando el médico Michael Harrison vio el rostro del bebé de seis meses de gestación, dijo: «Es demasiado bello para que muera.» Aquí tenemos otro de los geniales éxitos de la cirugía moderna. Un bebé, con una malformación congénita, fue operado sin ser removido totalmente del vientre materno. Las posibilidades de que la operación tuviera éxito eran de uno en mil, pero siempre hay fuerzas intangibles e imponderables actuando en ciertos casos en los que no hay esperanza. En este caso todos reconocieron el poder de la oración. Aparte del éxito maravilloso de esta intervención quirúrgica, no deja de llamarnos la atención la reflexión del médico cirujano: «Es demasiado bello para que muera.» Quizá fue por eso, impresionado por la belleza, o tal vez aun más, por la dignidad de un ser humano aunque todavía sin nacer, que el doctor Harrison redobló sus esfuerzos y echó mano de toda su ciencia y de toda su pericia. Dios dice lo mismo acerca de cada ser humano: «Es demasiado bello para que muera.» Y aunque nosotros seamos rebeldes, desobedientes, malos y depravados, y estemos plagados de vicios y de malas pasiones, Dios, Creador supremo, nos ve siempre bellos, porque Él ve la imagen de lo que podemos llegar a ser. «El Señor no quiere que nadie perezca afirma el apóstol Pedro sino que todos se arrepientan» (2 Pedro 3:9). Dios quiere salvar a toda la humanidad, y ya lo ha hecho en potencia por medio del sacrificio de su Hijo Jesucristo. Por eso Cristo murió, resucitó y ascendió triunfante a los cielos, para corregir cualquier deficiencia que nos ha dejado el pecado, para darnos una vida de victoria y paz, y para prepararnos para su gloria eterna. Él quiere que tengamos un nuevo corazón. Hoy puedes ser tu día de salvación; haga suya esta oración y dígala en voz audible: Señor Jesús, te doy gracias por morir en la cruz por mí. Te pido por favor que me perdones y me limpies de todos mis pecados con tu sangre. Me arrepiento de haber vivido alejado de ti y hoy te recibo en mi corazón. Creo que Tú eres el Hijo de Dios y te confieso como mi Señor y Salvador. Amén.

Jesús Visbal Cabrera, el hombre, el hijo, el esposo, el padre, el hermano, el amigo. Todo un ejemplo de vida que deja como legado, a todos lo que tuvimos el privilegio de conocerlo. Amoroso, íntegro, fiel, disponible, servicial, enseñable, generoso, sujeto, servicial, alegre, comprometido, y muchas virtudes y cualidades más, hacen que al recordarle haya motivos suficientes para agradecer y alabar al Señor que le dio la vida y que le llamó a Su presencia para que disfrutara desde ya la plenitud del descanso y de la felicidad junto a él. Para su amada esposa Luz Marina y sus queridos hijos, Lilia, Brenda y Jesús Andrés, todo nuestro amor y admiración por su fe y fortaleza en esta hora de dolor. (Proverbios 20:7)

Destino Marzo 2010  

Comunidad Cristiana de Fe, Barranquilla, Cr 49C No 76-144 Alto Prado