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Borrachitos de yema y almíbar.

Para realizar esta receta, vamos a trabajar en 3 fases: la elaboración de las yemas; el almíbar; y por último, la mermelada para napar las yemas. Para empezar, necesitamos 6 yemas de huevos medianos que pondremos en un bol junto con 1 huevo entero. Este bol lo calentamos en un baño-maría y batimos las yemas hasta que tripliquen su volumen. Os recomiendo usar una máquina eléctrica si no queréis sudar bastante. Una vez que las yemas estén montadas, añadimos tamizando, 12 gramos de harina de avena (puede ser de trigo) y 12 gramos de Maizena. Mezclamos con cuidado y movimientos envolventes de arriba a abajo. La mezcla resultante la introducimos en cápsulas de papel para magdalenas pequeñas. A mí me han salido cerca de 40 cápsulas rellenadas 2/3 partes de su capacidad. Metemos en el horno precalentado a 220º y esperamos 5-6 minutos. Sacamos, esperamos a que enfríen y desmoldamos las yemas de sus cápsulas con la ayuda, si es necesario, de una pala pequeña o una puntilla. Reservamos. Seguidamente hacemos un almíbar: En un cazo pequeño ponemos 1/2 vaso de agua y 1/2 vaso de azúcar. Llevamos a ebullición y dejamos cocer unos minutos hasta que el azúcar


se disuelva completamente en el agua. Añadimos un chorro de ron negro y dejamos que hierva durante un par de minutos más. Reservamos. Es el momento de hacer la mermelada que usaremos para napar: En otro cazo pequeño puesto a fuego lento, mezclamos unos 100 gramos de una mermelada de melocotón con una cucharada rasa de azúcar y un chorrito de agua, y dejo que cueza unos 10 minutos. Trituramos con la túrmix y reservamos. Ya solo queda finalizar el plato y comérselo:

Introducimos las yemas de una en una en el cazo con el almíbar de ron. Le damos la vuelta rápidamente a la yema, la sacamos, y la colocamos sobre una rejilla apoyada en un plato o fuente; así no manchamos demasiado. Es importante que la yema no esté mucho tiempo en este almíbar, es decir, vuelta y vuelta y a la rejilla. Con un pincel limpio (preferiblemente de silicona) untado con la mermelada que hemos hecho anteriormente, napamos las yemas emborrachadas. Esperamos unos minutos y repetimos la operación. De una en una o de tres en tres, comerlas todas qué fácil es!!


Borrachitos de yema y almíbar