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Reseña El municipio de Quinchía se encuentra localizado aproximadamente a 110 Km. al norte de la ciudad capital de Risaralda, sobre terrenos montañosos, regados por las aguas de los ríos Cauca, Oprama, Quinchía, además de numerosas quebradas y fuentes menores. Fue fundado en 1888 y sus fundadores fueron indígenas de las tribus Guaqueramá, Irra y Tapasco. En el contexto natural el Jardín Botánico de Quinchía, es uno de los centros que mejor cuidado recibe por parte de sus moradores, quienes con orgullo recurren, convocan a la práctica de la observación de las aves locales y migratorias. Lugar que además del observatorio ornitólogo, posee una diversa oferta ambiental, destacándose principalmente la gran biodiversidad en flora, cuyo origen proviene principalmente de la siembra de árboles, actividad que se realiza desde hace 25 años en el que se identifican 67 familias, 143 géneros y 161 especies en el área recorrida. En cuanto a fauna se encuentran 5 especies de peces, 2 especies de tortugas, el oso perezoso, comadrejas, ardillas y zarigüeyas El Ecoturismo representa uno de los fuertes turísticos de Quinchía, puesto que se puede disfrutar de la práctica del senderismo recorriendo y observando los Cerros

tutelares de la localidad, como lo son: Cerro Batero, Cerro Gobia o Cerro Caramba (veredas de Batero y Mareta) Punta de Lanza, Canta monos, Paramillo (vereda Opiramacorregimiento de Irra); Jardín Botánico ubicado en el corregimiento de Ira y paisajes naturales, Minas de Oro (vereda Miraflores), Minas de Carbón (veredas Encenillal y Opiramá.) Lugares aptos para el turismo y el deporte de aventura que convocan y cautivan al turista. La gastronomía adquiere gran importancia para el turista que visita esta localidad en la que puede disfrutar desde el fiambre Carambará, las frijoladas Aloja (chicha), lo Chiqui-choques y las Nalgas de Ángel (envuelto.) Tierra fundada por los indígenas de las tribus Guaqueramáes, Írras y Tapascos de la familia de los Ansermas y los Írras, curiosamente con lenguaje y costumbres. Sembrada de leyenda y poseedora de una gran variedad étnica; brinda al turista una diversidad de climas en una misma zona en la que se observa diferentes especies de flora, fauna como el mono niche, traído de las selvas del Putumayo y la tortuga mediana, especies que aquí han encontrado un hogar, gracias al apoyo y cuidado de los habitantes del municipio quienes los han adoptado para su protección y preservación. Desde el contexto turístico cultural, en Quinchía se destaca, por la importancia de


su contenido, el Museo Arqueológico y Costumbrista Xixaraca, nombre que rinde homenaje al mito de la inmortal diosa indígena también incluida en su Himno; exhibiciones que poseen más de 250 piezas precolombinas y de antigüedades de valor histórico regional. Quinchía, grupo de artesanos orfebres de reconocimiento nacional por su variedad y diversa filigrana, además de la alta calidad de su proceso artesanal en oro y plata. El campo de la arquitectura civil y religiosa también prima para Quinchía, con la Iglesia San Andrés construida con tendencia neogótica en 3 naves con cúpula de bahareque. La Casa de la Cultura, lugar que además de albergar el grupo de danza Caramba con varios reconocimientos nacionales en su modalidad. Otro atractivo turístico de Quinchía está representado en la explotación minera de oro socavón o veta en las minas de Juan Tapao, Minarica, Los Alacranes, Miraflores, Pizcas, Río Arriba, La Cumbre, La Trinidad y Aguas Claras, la esmeralda, cruz cal bajo y alto. LA CELEBRACIÓN DE UN NUEVO ANIVERSARIO Quinchía está cumpliendo 124 años y sus habitantes se unen para recordar el 29 de noviembre de 1888, fecha en que los ancestros abandonaron el caserío fundado en 1539 al lado de una misión franciscana, y se trasladaron al

moderno pueblo; la localidad que sobrevivió a los ataques de noanamaes y tatamaes y fue asolado por la viruela y la langosta, había muerto de sed; la deforestación de los alrededores había cobrado un doloroso tributo, pues el riachuelo que surtió las ollas de barro y los calabazos durante siglos, era un hilo que desaparecía en tiempos de verano. Para escoger un sitio adecuado para la nueva aldea, las parcialidades indígenas delegaron en la Virgen Inmaculada la delicada tarea: después de recorrer trochas y atajos, los cargueros llegaron a un sitio que se humedeció de repente e hizo que resbalaran y que la imagen se recostara sobre un pequeño barranco. Esa fue la señal esperada para construir allí una iglesia y trazar las calles y las plazas del moderno pueblo. UN PROCESO AUTÓNOMO Sin pedir permiso ni contar con nadie, las parcialidades indígenas iniciaron trabajos a partir de 1875; todos colaboraron en la empresa: la gente de Naranjal abrió caminos, los de Mareta cortaron las maderas, los vecinos de Sausaguá levantaron las chozas y los vecinos de Guarguará llevaron el agua por tubos de guadua hasta la plaza principal. El cabildo indígena contrató un maestro montador y a cambio de la mitad del carbón del


Resguardo, Protasio Gómez dirigió la obra del templo con el apoyo de los sacerdotes José Domingo Sánchez, Clemente Guzmán y Simón de Jesús Herrera, que durante una década se unieron a la comunidad en las mingas y convites. LA MISA DE DIFUNTOS Con las últimas luces del 28 de noviembre de 1888, el sacerdote José Joaquín Hoyos congregó a la comunidad para celebrar una misa de difuntos en la capilla de Quinchia viejo. Don Antonio Bermúdez, hijo del capitán Zoilo Bermúdez, fue testigo del impresionante acto litúrgico tres candelabros iluminaban el altar y las sombras de los feligreses se proyectaban sobre las paredes de bahareque como danzando en medio de la penumbra. Era una despedida; los recuerdos se agolpaban y las lágrimas corrían por los rostros de los feligreses que dejaban las cenizas de los seres queridos; atrás quedaban las luchas de las generaciones de Ari capas y Guarumos, de Tapascos y Guapachas y el sudor de los Trejos, los Bermúdez y Vinascos cuya sangre caucana se había entremezclado con la nativa para formar el alma quinchieña.

ornamentos; el capitán Zoilo Bermúdez encabezó el desfile con la imagen del arcángel San Miguel, después iba La Inmaculada y el padre Hoyos con el Santísimo Sacramento rodeado por la abigarrada feligresía. Al contrario de la víspera, en esa mañana los quinchieños estaban radiantes, iban a un altozano verde, se dirigían a un sitio fresco y bello, acurrucado en las laderas del Cerro Gobia, y rodeando por las colinas de Cantamonos, Puntelanza y Yarumal. En el horizonte se recortaban los nevados del Ruiz y de Santa Isabel y al fondo se erguía majestuoso el Cerro Batero, morada de Xixaraca, el dios tutelar de los ancestros, y de Michua, la Señora del Valor y de la Guerra.

EL DESFILE TRIUNFAL Al aclarar el alba del 29 de noviembre de 1888 empezó el traslado de las imágenes y de los

Quinchia viejo nació del caserío de Nuestra Señora de La Candelaria levantado a mediados del siglo XVI al lado de una doctrina franciscana;


la aldea desapareció en un incendio y la refundaron como Quinchía que era el nombre del resguardo que incluía las parcialidades vecinas. Los exilados patriotas de Antioquia y también el sabio Boussingaut, describen el caserío: según ellos era un pueblo miserable. Sin embargo a mitad del siglo XIX ese paupérrimo rancherío adquiere importancia al aliarse con los liberales radicales del Cauca y convertirse en su punta de lanza en las confrontaciones con los conservadores de Antioquia. La Regeneración de Núñez tuerce nuevamente la historia: de distrito municipal con jurisdicción sobre Anserma viejo, Guática y Arrayanal los conservadores rebajan a Quinchía a corregimiento de San Clemente y dejan a las parcialidades a merced de los invasores paisas que intentaron quitarles las minas y las tierras. En 1919 Quinchía recobró la dignidad de municipio y siguió adelante venciendo todo tipo de vicisitudes. Todo ha cambiado, es un municipio con identidad, con posibilidades y realizaciones que puede enseñar muchísimo al resto de los municipios del departamento. Jardín botánico

Parque Natural Cerro Gobia

El parque Natural cerro Gobia está Ubicado en la parte superior de la Cabecera Municipal goza de gran diversidad en fauna y flora. Parque Principal

Creado desde que el Municipio de Quinchia se consolido como


Municipio de Risaralda, es el parque mas antiguo del Municipio donde se consolida un busto de Simón Bolívar algo distinto a los demás, en el se encuentran las 5 banderas de los cinco Países que el libertador libero de la opresión española.

Imponente cerró ubicado en el área rural de nuestro municipio, específicamente en el corregimiento de Batero.

Jardín Botánico

Reservas naturales. Cerro Batero El Jardín Botánico es uno de los lugares más hermosos del Municipio de Quinchia en el cual se pueden observar las más diversas clases de árboles, plantas y flores de la región.


el turismo en quinchia