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Entrevistas completas en la audioteca de aquienvalladolid.com

arte, y que el capitalismo tiende a la cultura del consumo rápido y en cambio el arte requiere serenidad y esfuerzo

Curiosamente es el momento, como ninguno en la historia de la humanidad, en el que se dispone de más medios para conseguir lo que no se pudo en otras épocas por imposibilidad matérica; quiero decir a través de sistemas audiovisuales e informáticos. Y sin embargo en gran parte, al menos en la gente que gestiona políticamente las cosas, no se está haciendo en esa dirección. No se está insistiendo en educar en la libertad y que siendo libres no se tenga ni que elegir, que se pueda discurrir bondadosamente por la vida, aportando. Se va tras crear una clara sociedad individualista e insolidaria, aunque haya gestos solidarios en una gala benéfica o ante un tsunami, pero no ante una condición natural que haga que yendo por la calle, en el autobús, en un estadio… la gente considere, no sólo que los demás existen, sino que como poco son iguales que cada uno de nosotros, es decir, no que los demás están ahí para que yo crezca y me aproveche. Pero de esta manera nos tienen mucho más agarrados por las partes blandas.

¿A qué te refieres cuando dices que las gentes de Valladolid te enseñaron a comportarte cívica y políticamente? Lo dices en un concepto donde además pones como injusto ese apelativo de ´fachadolid`

Mis padres y mis hermanos ya habían ejercido una influencia muy potente sobre mí en el sentido de formación como ciudadano del Mundo, solidario, todo lo sincero que fuera posible… En ese sentido también abundaron maestros y amigos, pero eran momentos de niñez. La formación de la adolescencia ya aparece cuando aterrizamos en Valladolid y recuperamos la línea de la enseñanza pública, y aquí es cuando tengo la ocasión, a lo largo de los años, con esa visión diferente de la adolescencia de los 15 o 16 años en adelante, de conectar con movimientos vecinales, movimientos políticos… que te da una visión del mundo distinta. Con el paso de los años el primer movimiento de la liberación de la mujer tuvo una de sus primeras sedes en la calle López Gómez, en la librería Perspectivas, que incluía una sala de exposiciones, y eso te hace ver que una sala de exposiciones no es sólo una galería de arte o un circuito institucional, sino que pueden ser otros lugares, algo que posiblemente dio origen a que al cabo de los años fuera uno de los fundadores de exponer en bares, que ahora está tan de moda.

Los circuitos institucionales condicionan más que exponer en un bar, ¿no?

Alguna vez hay que hacerlo, el exponer en cuestiones institucionales, pero poco. Yo a la administración le pido que esté lo más alejada de mí, creo que debe cuidar a todos pero mucho más, no a los autores que mejores o peores pero ya estamos en ello, sino que dedicar todos los esfuerzos que pueda a potenciar a la gente que está empezando o que tiene dificultades. Los autores que estemos en esto de hoz y coz hay que insistir en la idea que el oficio lo tienes que ganar en la calle, hay que bregarlo y patearlo y no esperar a que te caiga leche de la teta de mamá administración.

“Para mí la clave fue el movimiento vecinal, ejemplo de que o empujamos todos o esto se va al traste” Siguiendo con lo que te encontraste a tu llegada a Valladolid…

Pues me encontré con el primer movimiento de insumisión, la primera huelga general la vi aquí, pero antes los grandes planteamientos de enfrentamiento frontal de la construcción, el metal, Fasa… impresionante. Y el movimiento vecinal para mí fue clave, pasaban la punta de la lanza y la iban teniendo sucesivamente Delicias, la Victoria… y fue la gran escuela de colectivismo, de civismo en el sentido de los demás existen y empujamos todos o esto se va al traste. La Rondilla es como mi casa, en muchas ocasiones tuve que estar escondido porque tuve algunas búsquedas y capturas, y esa desgracia de estar perseguido era a la vez la suerte de estar escondido por los sitios que veías que eran maravilla de bellezas, como las huertas de las monjas de los conventos de clausura que hay por ahí, monjas con las que tengo ahora muy buena relación. Entonces te encuentras con todo eso, con los primeros movimientos de presos aquí importantes, movimientos de condi-

ciones sexuales distintas a la heterosexual vaticana y ortodoxa, que es como lo de la aconfesionalidad del Estado, que es más confesional que la leche… Bueno, pues por todo eso me parece muy injusta la frase esa, lo de fachadolid. Claro que había fachas, y los hay y los veremos mucho más de ahora en adelante, pero era entre otras cosas porque había rojos; quiero decir que esas cuestiones no surgen porque sí, los lugares no son feudos de uno u otro, aquí dejaron la piel mucha gente y yo creo que eso es injusto con el movimiento estudiantil, el movimiento vecinal, las grandes organizaciones políticas que trabajaron, las huelgas; son cosas que no se hacen por gusto, se hacen a pesar de todo.

¿Cómo ves el Valladolid actual?, decías que se han recuperado espacios para el paseo

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Todo eso tiene que tener de fondo, para la normalización, la bandera de la república, porque se refiere a esa gente que por el hecho de ser republicanos, y nada más, se los pasearon a tiros. El Alcalde es así y lo borró, y la comisión de patrimonio le dijo que ojo al parche, y ese documento lo tengo yo, que ese mural que decía despectivamente que era una pintada y que se iba a borrar, y de hecho borraron el primer cuarterón con alevosía por la noche, lejos de ser una pintada era un mural de autor con un valor artístico y económico, y que no solo no desprestigia a la ciudad, como decía él que la ensucia, sino todo lo contrario. De ahí surge la multa, que es la ridiculez de 12 x 3 que es el tamaño de mi firma en uno de los cuarterones.

¿Por qué te instalas en Simancas?

Calculo que fue hace ya 20 años, que me da vértigo. Yo con Simancas siempre tuve relación por la gente del restaurante los Curros, y con algunos de los pintores que tenían allí sede, también intelectuales de la escritura y otra gente, y era un foco de atracción y de mucha atención. Eran tiempos muy interesantes, porque los munícipes se dejaban influir también por la opinión de la gente del pueblo, de la villa en este caso. Los fines de semana llegaba allí mucha gente: porrón de vino, queso de Valoría y pan, y eso me fue atrayendo allí hasta el extremo, aunque pasan muchas cosas a lo largo del tiempo, que acabé comprándole a Gabino, que tenía anteriormente el mismo planteamiento que tengo yo ahora, por esa necesidad de estar en un pueblo cerca de una ciudad. Él se hartó de aquello y quería ciudad, lío, ruido, polución y estaba cansado de los pájaros, del silencio y tal, y quería vender la casa. Manuel Sierra pintando el mural para la Universidad en 2012. Igual que en un momento determinado dejas de trabajar en otras cosas y te la juegas para Has comentado también que tenemos ciudades llenas ver si no sólo quieres a la pintura, además puedes vivir de ella, de edificios institucionales, pero no de contenidos pues esto fue de la misma manera. Esa casa me estaba esperando Por ejemplo, los centros cívicos es una conquista de hace a mí, con luz genial, orientada al sur, sobre el río… y le pedí un muchísimos años, no tiene que ver con este ayuntamiento ac- buen precio, y una moratoria, y así lo hicimos. Me retiré de expotual, que también, pero es muy anterior a todo esto. Esos espa- siciones, que siempre es un gasto que si te sale lo recuperas pero cios bienvenidos sean porque tienen una programación desde si no te sale bien te lo comes, y me puse a lo que nunca hice, salvo dentro y fuera muy interesante; las asociaciones de vecinos con- contadas ocasiones, que era a concursar; no tanto en pintura, trolan mucho eso y le da forma el municipio… Lo que me da que eso nunca me gustó, pero sí a concursos de carteles, y levanté pena es que edificios que están hechos no se utilicen más o no la tira de esos concursos de fiestas de ciudades, que lo pagaban se haga nada. Esa manzana gigantesca de la Academia de Caba- muy bien; también me subí a muchos andamios. llería, Capitanía… enormes lugares con capacidad para el tema dotacional o lo que sea, por supuesto no especulativo, para todos pero no nominativamente, sino en la práctica y efectivamente. Si construyes todas esas cosas en el caso cultural y deportivo, y luego no lo programas, ¿qué pasa con todo eso? Y esos contratos constantes con arquitectos estrella, cosas faraónicas que luego cada vez que se abren las puertas nos cuestan millonadas. Ojalá fuera un pan que traiga debajo del brazo la llamada crisis, que de crisis nada, esto es una estafa en toda regla. El pan debajo ¿Es un lujo vivir y trabajar en el mismo espacio? del brazo sería que no ocurra más, que no vuelva a pasar, el deYo, los talleres, no puedo tenerlos en un sitio que sea ajeno rroche cada uno de lo suyo, pero del dinero público no. a la cama y a la cocina. Son dos espacios muy amigables donde Por ejemplo lo de la Ribera la presencié yo desde dentro, espacios destinados a ser basureros ilegales, y esas transformaciones son consecuencia de la presión y la lucha vecinal.

“No puedo tener el taller ajeno a la cama y la cocina, dos espacios donde se hacen las mejores cosas”

Cuéntanos aquel momento tan poco agradable, en 2012, cuando el Ayuntamiento te borró un mural, por el que además te multó, pintado en una pared propiedad de la Universidad y con autorización de ésta

Eso fue una idea del Ateneo Republicano en fusión con el Colectivo contra el Olvido y la asociación de Memoria de la Transición, que son dos colectivos de corte universitario que revisan la reciente transición, y el Colectivo contra el Olvido está en esa gama de sociedades o colectivos que tienen que ver con la recuperación de la memoria histórica. Yo pertenezco a ese colectivo. Ambas propuestas se pasaron a la Universidad y la pretensión era afrontar unos cuarterones que estaban hechos una porquería. Si hubiéramos querido hacer algo que no fuera pacificador, y sobre todo normalizador y así se lo decía a Javier León de la Riva, que habrá ocasión de ver murales en esa línea a no mucho tardar… pero ese mural; unos pájaros blancos sobrevolando una bandera tricolor que es la república, para referirse a los maestros republicanos represaliados que era a lo que se estaban dedicando esas jornadas que se convocaron en el corazón de la universidad, con toda la publicidad, con todos los permisos y que yo al menos lo planteé así…

se hacen las mejores cosas, y por lo tanto llegas a los caballetes con el mejor de los ánimos, o saliendo de la cama o viniendo de la cocina. Y después, en relación con la cocina, muchos de los tiempos para guisar tienen que ver con los tiempos de espera en la pintura, por eso muchos pintores somos bastante buenos cocineros.

Entre tus aficiones, entonces, estará la cocina

María guisa habitualmente pero yo también, y eso desde siempre; nos enseñaron nuestros padres, aunque más mi madre, mi padre era muy hábil para todo pero para cocinar imposible.

¿Qué pides a la vida?, ¿cuál es el futuro que buscas?

Que nos dejen vivir en paz, y que se vayan toda esta panda canalla que nos está haciendo la vida imposible antes de que sea tarde, porque esto, como salte una chispa, no hay Dios que lo pare y están apretando demasiado las tuercas. Pido un mundo mejor, más justo, más equitativo, más generoso, y que dejemos los móviles y los ordenadores.

Bueno, de eso tú no usas

Ni ordenador, ni nada; pero tengo una página web.

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