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Suplemento especial

2014


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SUPLEMENTO ESPECIAL

Entrevistas

Ángel Fernández

Fotografías

Alberto de la Cal y archivos

Caricaturas

Miguel Asensio

Maquetación

Samuel San José

Rodrigo López

Localización y seguimientos

José Luís Pastor

Carmen San José

Publicidad

Javier Calles

David Pintado

Técnicos de sonido

Juan Zaera

Héctor Galindo

Todas las entrevistas se pueden escuchar en la audioteca

aquienvalladolid.com/audioteca-premios-entre-amigos/

Son ya cuatros años desde que presentamos Aquí en Valladolid, y por ende es la cuarta celebración de los Premios Entre Amigos. Desde aquel primer acto de presentación, en el hotel NH, hemos celebrado nuestros tres aniversarios en el Museo Patio Herreriano, extraordinario entorno, y hemos desembocado en estas magnificas instalaciones de la Feria de Valladolid. En aquel mayo de 2010 la pregunta era, ¿cómo editar un periódico con la que está cayendo? Pero nosotros éramos suficientemente conscientes, al menos de algunas cosas. Por supuesto de la crisis, sin lugar a dudas, sabíamos dónde nos metíamos, nos avalan los 26 años de empresa que en estos momentos llevamos a nuestras espaldas. Quizás lo que nos ha asombrado más es la falta de apoyo recibido por las instituciones locales, al final debe ser cierto que nadie es profeta en su tierra (vaya por delante que nunca hemos pedido nada que, por

menos, no se les esté dando a otros) Pero hay que quedarse con lo positivo y eso es sin duda todos los colaboradores que con gran esfuerzo se vuelcan para hacer de este medio, tanto en prensa como en radio, una realidad. Y por supuesto los lectores y los anunciantes, sin los que no podríamos estar aquí. Llegamos por lo tanto a esta cuarta edición de nuestros Premios Entre Amigos, o entre paisanos como otros les han definido, que se han convertido en un referente en nuestra provincia fuera de lo institucional, y que se otorgan por la valoración directa de los ciudadanos. Con las nuevas incorporaciones de este año son ya 50 los premiados que pertenecen a éste Club Entre Amigos. Enhorabuena a todos.

Ángel Fernández

Editor - Director

“Muy popular” y “muy democrática” fueron opiniones generalizadas

Así fue la elección de los premios Entre Amigos 2014

valorado por todos los presentes. AQUÍ en Valladolid Radio también estuvo en este acto y aprovechó para preguntar sobre el cambio en la forma de elección “ideal, por lo menos es un sistema democrático que nos estábamos olvidando de este término últimamente. Creo que es bueno, porque entre los que hemos sido premiados, y que nos sentimos muy orgullosos, ver nuevas caras y poder dar un voto a aquellos personajes de Valladolid que han hecho muchas Foto del jurado. De izquierda a derecha: Pedro del Cura (Figón de Recoletos), Pedro Zamora (Amigos de la Zarzuela), Joaquín Diaz (músico), cosas, me parece una Miguel Ángel Tapia (imaginero), Ángel Martín (imaginero), Rita Clara (bailaora), Fran Sardón (Aspaym), Ángel Fernández (Aquí en Valladoidea fantástica”, comenlid), Juan Ramón Galván (seguros Galván), José Oliveri (Cidaut), Paco Ramos (Guía Color), Carlos Flores (SER), Pablo Álvarez (Vega Sicilia) taba Vicente Ballester y Vicente Ballester (Onda Cero), a los que se unió Fernando Bravo (El Norte de Castilla) (premio Entre Amigos Cada año nuestro medio concede estos premios a vallisoletanos Comunicación 2012) de nacimiento o ´sentimiento`, que son un reconocimiento a su trabajo y su trayectoria, en once ámbitos distintos: comunicación, cine y teatro, empresas e innovación, hostelería y gastronomía, agricultura y ganadería, deportes, cultura, gestión pública, otras artes, música y ciencia e investigación, además de una duodécima categoría de premio especial. El sistema de elección de estos premios intenta ser un reflejo de lo que opinan los ciudadanos. Cualquier persona ha podido mandar la propuesta con sus candidatos, lo cuáles para serlo deben cumplir tres requisitos: Que sean personas que estén vivas y que hayan nacido en Valladolid o hayan desarrollado aquí una parte importante de su trayectoria, que no hayan sido premiados en ediciones anteriores y que su labor sea destacada de forma relevante como para ser merecedoras de este reconocimiento. De todas las propuestas recibidas se realizó una selección en la que figuraba la persona más votada en cada categoría, la propuesta de aquella persona quizás menos relacionada de forma habitual con nuestra provincia y la propuesta de la redacción. De esta forma quedaba equilibrado la presencia de protagonistas locales con las propuestas más populares de gente más mediática.

Más de 600 candidatos propuestos y un jurado de quince personas

El día 22 de febrero se realizaba, en la Estación Gourmet, la reunión definitiva para conocer quiénes eran los premios Entre Amigos 2014. Para ello se reunió al jurado de los premios que lo componen nuestros Entre Amigos de años anteriores y el director de Aquí en Valladolid. En total el jurado estuvo compuesto por quince personas y el voto de calidad, que se reserva el periódico para utilizarlo en caso de empate en las votaciones, solo tuvo que ser utilizado en una ocasión, en concreto en la categoría de cine y teatro. Era el primer año que nuestro medio utilizaba este sistema de votación, complejo y largo, pero sin duda más justo, y fue muy bien

“Me parece genial que se haga al descubierto y no en un despacho” (Pedro Zamora) “Una idea estupenda. Congregar a más amigos y que se haga al descubierto y no en un despacho, me parece genial. Todo muy popular”, nos decía Pedro Zamora (premios Entre Amigos Especial 2013). También Joaquín Diaz (premio Entre Amigos Cultura 2013) opinaba al respecto que “me parece muy bien, muy democrático. Yo creo que todos los candidatos están muy bien para cada categoría, cualquiera tiene suficiente nivel como para ser premiado”. También dio su opinión en nuestros micrófonos Fran Sardón (premiado Entre Amigos Especial 2012). “El periódico AQUÍ en Valladolid va progresando cada vez más en esa línea de transparencia y dar participación, y que los premiados sean entre los lectores y que luego los antiguos premiados podamos también opinar, da lugar a una mayor participación. Mi enhorabuena”.

Ahora es el turno de los lectores Para los Entre Amigos 2015, donde celebraremos el primer lustro de estos premios, es tu turno de opinar. ¿Quién consideras que merece ser reconocid@ con el Premio Entre Amigos? Mándanos tus propuestas a entreamigos@aquienvalladolid.com Recuerda que para ser candidatos deben cumplir estos tres requisitos: Que sean personas que estén vivas y que hayan nacido en Valladolid o hayan desarrollado aquí una parte importante de su trayectoria, que no hayan sido premiados en ediciones anteriores y que su labor sea destacada de forma relevante como para ser merecedoras de este reconocimiento.


Entrevistas completas en la audioteca de aquienvalladolid.com

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Su visión positiva queda plasmada en el título de su libro ‘Me quedo con lo mejor’

‘Cinco horas con Mario’, de Miguel Delibes, y la película ‘Función de Noche’ fueron fundamentales en su carrera

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Cine y Teatro

Lola Herrera nació en la cocina de la casa de sus padres, un ferroviario y un ama de casa, y es la mayor de seis hermanos. “Entonces casi todas las mujeres daban a luz en casa y mi madre me parió en casa. Se complicó el parto y acudió un médico, y necesitaba ponerla en una mesa, no había las facilidades de ahora, y vine al mundo encima de la mesa de la cocina”. En su niñez tuvo momentos muy difíciles, como la muerte de sus hermanos y la guerra, los fusilamientos…“La guerra fue terrible, y la postguerra mucho más. En casa no es que no llegásemos a fin de mes, es que ni a medio mes. He vivido con necesidades desde que abrí los ojos”.

“Mi abuela era un regalo toda ella, una persona desprovista de rencor”

No obstante considera que “he crecido muy bien, he aprendido bastante porque he tenido buenos profesores. Nací en una casa donde tuve una infancia feliz, lógicamente con los problemas de la Guerra Civil y la postguerra, que es malo pero como todo el mundo, y con una dictadura que es algo horrible”. Una persona a la que quiere homenajear es su abuela. “Sufrió muchos abortos por las palizas que le metía su marido. Mi abuela fue un ser maravilloso, la mujer más importante que he conocido, un regalo toda ella, una persona desprovista de rencor. Entonces de los malos tratos no se hablaba, se tenían que callar las mujeres, y salvo las cuatro vecinas que salían a la ayuda…”

Sus comienzos, a los 12 años, fueron en Radio Valladolid

Ella comenta que de su vida no se quita nada, “todo me ha enseñado algo y me quedo con lo mejor”, y ese ha sido el nombre que ha dado al libro que recoge “ráfagas de mi vida. Con este libro me he enfrentado a hablar de mi misma y a deshacerme de todo lo que está en el trastero, eliminar lastre”. Comenzó a cantar en Radio Valladolid. “Unos vecinos me apuntaron a un concurso de la radio y gané. Empecé a los 12 años y a los 14 dije que ya no cantaba más porque no quería imitar a nadie. Quería ser yo, buena, mala o regular”.

En Madrid, una maratón constante en el trabajo

Cuando llegó a Madrid fue un impacto. “Fue con 20 año y pasé del calorcito de mi casa, que era la de un obrero sin lujos, pero con mucho calor de hogar, a la casa de una tía lejana de mi padre, Ricarda, encantadora, pero en una casa donde tenía una habitación pequeña, interior, que para abrir la ventana tenía que tirar de un cordel. Me quedé muerta, sentada en el borde de la cama sin saber qué hacer, pero la ilusión puede con todo”. Era todo un maratón. “Yo no sé entonces como podíamos hacerlo, porque no es un caso excepcional el mío, lo hacían los que se dedicaban a esta profesión. Los que no hacían televisión tenían esas dos funciones y los que hacíamos televisión hacíamos las dos funciones, más los ensayos de televisión y la televisión”.

“No sé las horas que le habré dedicado al trabajo, todas y más”

En la parte amorosa tuvo menos fortuna. Con Daniel Dicenta, el padre de sus dos hijos, las cosas no fueron bien. “Sé que era

Lola Herrera (Dolores Herrera Arranz) Valladolid, 30 de junio de 1935

Actriz

Premiados en años anteriores:

2011 – Fernando Cayo (cine) y J.J. Vaquero (humor) 2012 – Diego Martín (cine) y Leo Harlem (humor) 2013 – Enrique Gato (cine) y Patricia Conde (humor)

Cuando hizo ´Función de noche` no pensó el alcance que, en todos los sentidos, podía llegar a tener En 1981 hubo un momento importante en su carrera, la película ‘Función de noche’. “Surgió de forma absolutamente casual y yo confié porque estaba en las mejores manos: las de Josefina Molina y Pepe Sámano. Les conté mi vida en un momento de crisis, y juntos pensamos que mi experiencia personal podía servir de algo y sirvió para mucho, ponían las películas hasta en terapia de psiquiatras”. No en vano se trata de los sufrimientos personales de una mujer de 45 años, contada frente a las cámaras por su protagonista real, y en conversación directa con Daniel Dicenta del que ya llevaba separada 15 años. “Era importante para mí sacar toda la mierda que llevaba dentro”, llegó a confesar.

buena persona, se casó convencido de que era lo mejor, pero al casarnos aquello fue un desastre. Lo quería mucho, y en aquel momento tardé mucho en comprender que me dijera un día que al día siguiente se iba. Fue un trago tremendo, pero muy lejano ya”. En aquellos tiempos tuvo que trabajar para sacar adelante a sus hijos. “Trabajé todas las horas y más. Como era joven, y tenía mucha energía, también quería divertirme de vez en cuando y a veces iba de un flamenco, llegaba a casa, me duchaba, me iba a grabar a televisión, me hacía dos funciones de teatro, estudiaba los papeles, que a veces me he quedado dormida con ellos en la mano y hasta que se me caían… yo no sé las horas que he trabajado, desde los 12 años que empecé a cantar y ya empecé a trabajar, no se las horas que habré podido dedicar”.

En esto de los hombres si tiene un compañero de vida perfecto, en el teatro, que es Héctor Alterio, con quien triunfa en ‘El estanque dorado’. Con 78 años y todos estos éxitos actuales, lo que tiene claro es que no se va a retirar. “No, no lo voy a hacer. La pasión se reconduce a veces, se lleva por caminos insospechados, pero a mí mi gran pasión es mi trabajo, sobre todo encima de un escenario, y he trabajo siempre. Ahora estoy más agotada, y he hecho muchas giras, pero me encanta estar aunque sólo sea de pasada por mi país, que es tan hermoso, por tantas zonas que me gustan, echar un ojo cada año o un par de años porque tengo amigos, conocidos, y me gusta encontrarme con ellos”.

“La mujer no debe perder el más mínimo derecho, que ha costado mucho conseguirlos”

Pero a mayores de sus proyectos propios están los familiares. “Mi hija Natalia ha presentado su primer disco, que es como mi nieto ya que no ha tenido hijos. Se lo ha producido ella. Me están pasando muchas cosas en los últimos años muy bonitas, el vídeo lo ha hecho su hermano”. También tiene proyectos con su hijo Daniel, un espacio de moda, Babada, con trajes que ella misma diseña. “Siempre estuve cerca del oficio de modista”

Parece sencillo, pero no lo es ahora, y en aquellos tiempos por supuesto lo era mucho menos. Por las leyes de la época la podrían haber quitado incluso a los niños. “Yo hago hincapié en que no se olviden los derechos de las mujeres, que ha costado muchos años en conseguirse. Debería ser una asignatura para que las niñas en los colegios lo estudiasen y exigieran esos derechos y que no se pierdan, que estamos cerca. No perder ni el más mínimo derecho, que se han quedado muchas mujeres por el camino para conseguirlos”. Cierto es que, a pesar de todos los problemas, siempre ha dado esa sensación exterior de seguridad. “No sales a la calle con la carga y esparciendo. Yo aprendí a apoyarme mucho en mi misma y a buscar esos refugios para tener serenidad y fuerza para batallar. No existían los divorcios pero sí el ahí te quedas, pero luego en esos momentos tenías que contar con un hombre para todo”.

“Meterme en la vida y la piel de otra persona es un descanso de mi misma”

Pero, por ejemplo, cuando llenaba con ‘Cinco horas con Mario’, conseguía disimular esa tristeza interior. “El trabajo para mí ha sido mi tabla de salvación, lo tuve claro desde siempre. Yo digo que es un descanso de mi misma, meterme en la piel y en la vida de otra persona, y creo que me ha ido ayudando mucho en mi vida. A los 45, cuando Mario, que entonces eran más que ahora que es casi la edad de la maternidad, y estaba ese exitazo y esa cosa desbordante y no lo podía compartir con nadie, estaba sola y creo que tampoco me dejaba acompañar, y por eso estaba un poco deprimida”. Además, con ‘Cinco horas con Mario’ se la jugó. “La versión era un horror, estaba llena de simbolismos. La nueva versión quedaba pendiente de lo que dijera Delibes, que podía decir que no”.

Ahora comparte los proyectos de sus hijos Natalia y Daniel

La cierto es que teniendo en cuenta los genes, afortunadamente tenemos Lola para rato. “Mi madre murió con 95 años, me dejó un vacío terrible. Hay gente que no deja nada, y gente que deja una estela maravillosa” Y a ella no le importa cumplir años. “Es absurdo no querer cumplir porque es querer morirse”. La situación actual la desconcierta por completo. “Se me parte el alma con el paro, y no digo con los desahucios. Vivimos en un mundo inhumano. Me asusto, no puede ser lo que está pasando. Esto es una guerra sin bombas, una guerra económica”


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SUPLEMENTO ESPECIAL

La voz del deporte nacional tiene el nombre de un vallisoletano

“Dirigir Carrusel Deportivo es como el sueño de todo periodista que empiece y le guste la información deportiva”

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Comunicación

Como cada año, uno de los premios más cercanos, por profesión, es el que se entrega en el apartado de comunicación. Este año ha sido para un profesional que ha tenido una carrera imparable y al que además, por su edad, seguro que aún le queda mucho por decir.

Como muchos de nuestros premiados, tú también eres otro que saliste de las Delicias.

Ahí estuve unos años; primero en el colegio Fray Luis de León, muy cerquita de donde yo vivía, en ese barrio de las Delicias, en la calle Canterac, y ahí empecé a aficionarme al deporte. Comencé en el centro cívico Delicias a dar mis primeros pasos, en ese taller de radio en Canal 10 Onda Delicias.

Por aquel entonces empezó tu afición por jugar al baloncesto, también le das al tenis… ¿algún otro deporte?

Me gustaría hacer más de lo que hago, porque al final te quita mucho tiempo el trabajo, pero una buena pachanga de baloncesto, un 4 contra 4, una canasta, eso sigue siendo lo mejor; y el tenis, el pádel, nadar… Tengo un hijo muy deportista, y entre los amigos y tal, siempre estás intentando hacer algo. Gimnasio poco, no he sido nunca de gimnasio.

Es decir que no sólo es narrar, también practicar…

De hecho vino primero practicarlo, y la afición al deporte como puro consumidor, antes que contarlo. De pequeño ya estaba en casa pegado a la tele muchas horas para ver los Juegos Olímpicos, mundiales de fútbol, de baloncesto, de natación, de atletismo… los grandes eventos; si había que trasnochar se trasnochaba, reconozco que ha sido una pasión por el deporte desde muy pequeñito. La revista Gigantes, el Marca, el As, José María García en la radio, eran compañeros míos habituales desde muy pequeño. Supongo que todo eso lo vas absorbiendo y se mezcla un poco con tu afición al deporte.

Y el estudio también, ¿o lo tuyo era el deporte?

Compaginando las dos cosas. El deporte te quitaba más tiempo que ninguna otra cosa, siempre he dicho que si te quita algo tiempo de estudio mejor que sea el deporte. Buscabas un hueco para entrenar por la mañana, tenías examen por la tarde, entrenar a última hora… la verdad que quitaba tiempo a los estudios, a quién no, si te gusta una cosa. El castigo siempre era el mismo “como no haya buenas notas habrá menos deporte”, y yo “no por favor, cualquier cosa menos quitarme el deporte”. Y mis hermanos igual, yo soy el mediano pero igual el mayor y sobre todo el pequeño, teníamos verdadera pasión por el deporte.

De tu primer entrevistado, Marcos Fernández, comentas que es una de las mejores personas que has conocido en esto del deporte.

Por aquel entonces era el presidente del Real Valladolid, cuando yo empecé en el taller de Onda Delicias. Tenía un programa los lunes, de 7 a 8, que se llamaba ‘Desde el banquillo’, y tú entrabas y te tenías que organizar la vida, y en una hora hacías lo que te diera la gana. Yo ahí llamé al jefe de prensa del Valladolid, me puso con el presidente, le solicité una entrevista pensando que seguro que me iba a decir que no en cuanto le dijera para quien era, pero me sorprendió su amabilidad y su cercanía; empezamos a tener más contacto, al poco tiempo le pedí otra entrevista, luego empecé en la tele local, en Canal 48, y aprovechando que ya le conocía le pedí la primera entrevista para la tele, y surgió una relación que fue más allá de lo profesional. Me sorprendió su cercanía y la amabilidad que tuvo.

Tu progresión es de película, de llegar de botones a director general. Por tu parte ha sido de una radio de

Manu Carreño (Manuel Carreño) Valladolid, 6 de agosto de 1969

Periodista

Premiados en años anteriores: 2011 – Carlos Flores 2012 – Vicente Ballester 2013 – Fernando Bravo

barrio, currículum para ir de becario a Madrid en el 97, entrar en Canal + y hasta hoy que diriges ‘Carrusel Deportivo’

Ya no he salido de Madrid. Pensé que me iba una temporadita, me acoplé en casa de mi hermano mayor que vivía en Leganés y sigue allí, y le dije “Ángel, hermano, hazme un hueco en tu casa que durante este verano voy a estar en Madrid y me acoplo ahí”. Me dijo que bien tres meses, pero pasados ya le dije que creía que me iba a tener que buscar una casa, porque esto igual se alargaba un poco, y hasta hoy. Toco madera y que siga mucho tiempo, que no falte el trabajo, que tenerlo, a día de hoy, ya es una suerte.

¿Qué diferencias viste en aquel momento entre Valladolid y Madrid?

En Valladolid es verdad que había cuatro sitios, literales, a los que llamar para intentar que te dieran una oportunidad para trabajar, y en Madrid es un campo mucho más amplio de teles locales, autonómicas, nacionales, privadas, de pago, en abierto y en radios también hay muchas más posibilidades. También es verdad que se dice que en Madrid hay muchas más cosas y es cierto, pero hay mucha más gente y al final se reducen mucho las posibilidades.

“Mi paso por aquellas teles y radios locales fue un máster impagable, una buena base para conocer el periodismo desde abajo” Pero sobre todo la diferencia es que cuando sales de una tele como Televisión Valladolid, que éramos cuatro amigos, y de la radio en la que estabas después de Canal 10 que era FM Express, una radio que también intentaba tener una licencia para empezar, y te metes en Canal Plus, dices “esto es Disney”, un equipo de producción, de realización, de técnicos, de periodistas, de iluminación, maquillaje, lo que es una tele de verdad. La nuestra era una tele de juguete, pero siempre he dicho lo mismo, doy gracias de haber empezado en aquellas teles y en aquellas radios porque fue una academia y un máster impagable en el que tienes que hacer tú de todo y luego, con los años, te das cuenta que te ha servido para tener una buena base y para conocer bien lo que es el periodismo desde abajo.

¿Qué recuerdas de aquellos tiempos, en el 94, cuando hacías el programa ‘La Cuenta Atrás’ en Tv Valladolid?

Siempre lo he dicho, y no es por quedar bien, que me he sentido, me siento y me sentiré vallisoletano, por razones obvias, uno es de la tierra donde nace. Pero yo siempre me he considerado ciudadano del mundo, y me he adaptado igual de bien a vivir en Cigales, donde estuve dos o tres años viviendo, me compré una casita cuando me casé, y que era un pueblo de 4.000 o 5.000 habitantes, y donde era el hombre más feliz del mundo; valoraba la tranquilidad, el mesón para comer una buena tortilla y un buen chorizo con una cerveza y un vinito de Cigales, con tus amigos y tu familia… y luego llegas a Madrid y piensas que va a ser una cosa de locos y tampoco, no tengo

“Manu Carreño es un gran comunicador, uno de los mejores que hay en los medios tanto en televisión como en radio. Su trayectoria es intachable y se vuelca con pasión en todo lo que hace. Pero lo más importante de todo es que es una gran persona y muy buena gente. Tenemos muchísima química y eso creo que se refleja en el programa que hacemos a diario, Deportes Cuatro. Lo importante es que nunca impostamos, no mentimos y decimos la verdad. Pero sí tengo que añadir un defecto suyo: no apoya lo suficiente al Real Valladolid, tiene que mojarse más y sacar la bufanda por el club pucelano.”

Manolo Lama Periodista

esa sensación. Al final la gente siempre ve por la tele los atascos de la M-30 o la M-40, los claxon sonando, y se piensa que todo es dos horas para llegar a trabajar, y en mi caso no es así. Es cierto que depende del horario, si tienes un horario de entrada a las ocho de la mañana, y te pilla vivir a las afueras, una hora no te la quita nadie, pero a cambio te da otras cosas. Madrid es una ciudad mucho más grande, con muchas más posibilidades de todo tipo, de trabajo, de ocio y si quieres tranquilidad la tienes también, si quieres más ruido y barullo lo tienes, la oferta gastronómica, de teatro… en todo tienes más y Valladolid es una ciudad más tranquila, que también tiene su encanto y que será siempre mi ciudad, esté donde esté y viva donde viva.

Ante todo en la vida hay que saber adaptarse, ¿no?

Creo que es importante saber vivir en un pueblo de mil habitantes, y saber vivir en Nueva York. Al final se trata de tu circulo, tu entorno, tu vida, tu día a día y que eso sea lo más saludable y lo más feliz posible, el resto está un poco de atrezo, te acompaña en tu día a día.

De Canal +, en 2001, te ficha Antena 3, pero no para deportes. ¿Cómo fue ese cambio?

Aquello fue la mayor sorpresa en mi trayectoria profesional. Llevaba cuatro años haciendo deportes en el Plus, sobre todo fútbol, y antes había hecho todo deportes en Valladolid. De pronto me llamó Manuel Villanueva, que estaba en Canal Plus y se marchaba a Antena 3, y me dijo que le gustaría que fuera a Antena 3. Pensaba que era para deportes, quedé para comer, me hizo una propuesta, una oferta económica, contrato y tal, y la sorpresa para mí es que no era para hacer deportes, era para hacer un programa que se llamaba ‘el Show de los Records’ que es lo primero que hice en entretenimiento; me pareció que me estaba asomando a un precipicio, pero en la vida hay que tomar decisiones y al final, con el paso de los años, no me arrepiento de ninguna, de todo aprendes.

Presentar el informativo con Olga Viza es otro de esos máster impagables, y si encima te pagan… Fue una etapa que duró un año y al año siguiente me pasaron justo al otro extremo, también en Antena 3, a información general que hice con Olga Viza, y creo que en el término medio está el deporte, que es un poco una mezcla de un cosa y de otra. Aquello es de esas cosas que se producen y que no te esperas que van a pasar, ni que vayan a pensar en ti cuando pasan, pero cuando alguien te dice de presentar el informativo con Olga Viza pues dices “yo no sé si lo haré bien o lo hare mal, pero esto para mí es un máster impagable.”


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En 2003 vuelves a la radio, a Onda Cero, nada menos que para cubrir el hueco dejado por José María García, y nace ‘Al primer toque’… todo ello en seis años Hubo un año de transición, no fue justo cuando se marcha García; la temporada siguiente la hizo Miguel Ángel García Juez y luego ya es cuando me proponen ir a Onda Cero. Después de un año de entretenimiento, y otro de información general, me surge la posibilidad de radio y deporte, que era un poco volver a los orígenes de Valladolid.

Sólo un año más tarde regresas a Canal +, pero de nuevo fuera de deportes.

Sí, era el último año de ‘Lo + Plus’, el año puente al inicio de Cuatro. A veces lo pienso y es que para mí ‘Lo + Plus’ era… recuerdo estar en casa con mis hermanos y mis padres, y lo dejaba grabando, era cuando lo hacían Máximo Pradera y Fernando Schwartz. Es verdad que era otra etapa, y que sabíamos que iba a ser el último año, era un paso previo al inicio de Cuatro y entendí que era interesante estar hasta que éste naciera, había que hacer algo en ese año previo y estar en ‘Lo + Plus’ conociendo a gente de la cultura, del cine, de la política, del deporte, me pareció también un año espectacular.

“Supongo que no es fácil tener esa química y entendimiento profesional y personal como el que tenemos Manolo y yo”

¿Te condiciona saber que hay muchos millones de personas escuchándote, por ejemplo en algún partido de la selección?

La verdad que nada. Evidentemente eres consciente, y hemos tenido la suerte de vivir momentos importantes en la selección y cuanto te ha tocado contar alguno de ésos eres consciente del momento importante del fútbol español que está viviendo, pero nada más. No tiene nada que ver con si te están oyendo no sé cuantos millones de personas. Es difícil hablar de uno mismo, pero creo que hago el programa exactamente igual en Canal 10 Onda Delicias, cuando empecé a hacer el primero, y con la misma ilusión, que los de ahora.

En 2010 ya te propusieron la dirección de ‘Carrusel Deportivo’ ¿qué pasó?

Había mucho lío en la tele y además creo que no era el momento; luego ya la segunda vez era imposible decir que no. Era una espinita que tenía ahí y que quería sacarme, porque desde pequeño, cuando te empiezas a dedicar a esto, ¿a quién no le gusta trabajar en Carrusel Deportivo?, y ya si te dicen dirigirlo es como el sueño de todo periodista que empiece y que le guste la información deportiva. A veces también es la suerte el que pase dos veces el tren por tu puerta y que a la primera no te subas, y te puedas subir a la segunda… había que subirse porque si no a lo mejor ya no te subes nunca.

Lo de Cuatro es una apuesta arriesgada: a las tres, que es la hora de los informativos, con una duración mayor a la habitual, un formato muy informal, llevado entre dos personas…

Sí era arriesgada. En su momento empezamos a las dos y cambiamos varias veces de horario, y ya decidimos finalmente que la apuesta era a las tres y ahí llevamos años. Empezamos haciendo 20 minutos y luego se fue ampliando y ahora estamos haciendo ya una hora neta de deporte cada día al mediodía.

No te voy a preguntar si mejor radio o tv porque ya has dicho que todo al final es información, ¿pero la prensa? Me gusta más tanto la radio como la tele, que la prensa. Pero dicho esto tampoco nadie nunca me ha ofrecido nada para la prensa, quitando alguna columna esporádica, pero no la he echado de menos, nunca he tenido ese gusanillo.

En ese ‘matrimonio’ con Manolo Lama, ¿nunca te tienes que morder la lengua para quedarte algo que soltar luego en la radio?

No, porque en la tele no tenemos esa pelea de dar noticias, tiene mucho más poder y más peso la imagen, ver los goles, captar la imagen más curiosa de nuestras cámaras y hacer esos vídeos que montamos en minuto y medio, una mini peliculita de lo que ha pasado en la grada, en el banquillo o en el campo. El tono es otro, no es buscar la noticia ni la primicia que es más tema de radio donde hay más opinión y más información. Creo que hemos sido los dos lo suficientemente inteligentes como para no entrar en esa pelea de si yo tengo algo aquí la doy en la tele o me la guardo para la radio; en Cuatro somos un equipo, buscamos como hacer un mejor programa cada día y, a partir de ahí, cada uno se va a su radio y busca como hacer el mejor programa de radio, cada uno en su emisora.

entre semana, la radio y la tele. Tienes que tener verdadera devoción y pasión por este oficio y eso es lo más importante, pero luego, además de eso, de que te llene y que era tu hobby convertido en tu trabajo, no dejas de tener claro que es una responsabilidad que tienes también y que estás trabajando en un programa que tiene unas publicidades y unas audiencias.

Eres la voz del deporte en Mediaset, y desde que estás ahí has dado mucha suerte a la Selección

Algún día dejaremos de ganar porque no es normal tampoco ganar todo desde 2008, igual que no era normal tampoco perder todo antes. Creo que la base del equipo se mantiene y que hay equipo para intentar pelear por el título otra vez, pero también lo tiene Alemania, Brasil que juega en casa o Argentina, y nunca ha habido un país europeo que haya ganado en suelo sudamericano, jamás en la historia; es también un reto bonito para España, pero los años pasan y esta selección es ocho años más vieja de lo que era en el mundial de Alemania, cuando empezó esta generación con Luis Aragonés. Lo que hemos tenido es la suerte de vivir este momento, y muchas veces hablamos con algún compañero de Televisión Española y nos dice “madre mía, la de campeonatos que hemos hecho, la de Eurocopas y mundiales, y llegáis vosotros, hacéis tres seguidos y ganáis los tres”. Es la suerte de haber estado en el momento oportuno y en el lugar adecuado, pero la suerte de tener esta generación de jugadores que es la mejor de la historia del fútbol español.

Los datos de audiencia… ¿te preocupan o sólo los miras de paso?

Nos debemos a ella, y la miramos todos los días. En una tele en abierto si la audiencia de tu programa va mal sabes que va a caer, dependes de ella y si ‘los Manolos’ no tuvieran buena audiencia no llevarían nueve años por muy bonito que parezca el programa. Dicho lo dicho, que es cierto y que es un poco lo que marca tu futuro y tu día a día, es una realidad que tampoco es una cosa que me vuelva loco, no me levanto y digo a ver qué tal ayer. Supongo que también porque estamos en un programa que está bastante estable y que tiene unos índices de máximos y mínimos de cuota de audiencia bastante establecidos.

Cuando llega Cuatro haces tú feudo, y ya son diez años dirigiendo deportes en los informativos, habiendo creado una redacción de deportes muy reconocida y una marca: ‘los Manolos’

Manolo Lama estaba en Telemadrid y yo empecé sólo haciendo el bloque de deportes de la noche, 6 o 7 minutos con Iñaqui Gabilondo que hacia el informativo, y pasados unos meses llamaron a Manolo para que se viniera al bloque del mediodía. Entonces Cuatro compró el Mundial de Alemania 2006 y unos meses antes de que empezara se les ocurrió a nuestros jefes de entonces, Elena Sánchez y Fernando Jerez, que nos juntáramos para hacer al mediodía algo más largo de deportes. Manolo y yo ni nos conocíamos, apenas de vernos en algún estadio, pero poco más. Nunca nos dijimos que había que hacer ni que no había que hacer, simplemente nos sentamos y, supongo que no es fácil tener esa química, y ese entendimiento en lo profesional y en lo personal con alguien, pero allí empezamos y hasta hoy.

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Igual que con la prensa, tampoco has sentido una llamada especial por las redes sociales

Manu Carreño entrevista al ‘Cholo’ Simeone.

Pues dirigiendo ‘Carrusel Deportivo’ estás desde agosto de 2011. ¿Cómo se prepara un programa de más de 16 horas en dos días, teniendo en cuenta que además ahora no existe concentración de partidos?

Como todo: reunión, equipos y cabezas pensantes. Es verdad que Carrusel depende mucho del directo, de lo que está ocurriendo en ese mismo instante, pero también tienes que prepararte tus cosas, tus entrevistas y tus momentos puntuales que vas salpicando durante el programa; conexiones con otros temas a parte del fútbol. Se prepara con reunión de trabajo, de equipos y con ideas, porque al final lo más importante es pensar que hacer, porque si no te paras a pensar que hacer pues sale lo que sale. Que todo el mundo se estruje un poco los sesos y de siete o diez cabezas salen muchas más ideas que de una. No hay ninguna pócima mágica, simplemente el martes ya tenemos la reunión para ver que hacemos el fin de semana y empezamos a trabajarlo.

Para compatibilizar la tele, la radio y la vida privada, lo que sí tienes que ser es una persona organizada Hay que gestionar bien el tiempo, también el profesional. Por ejemplo hay reunión y empieza a esta hora y acaba a esta hora, y cuando se acaba me voy para estar con mi pareja, con mi hijo, con mis amigos, o estar en casa viendo una película o yéndome al cine o a cenar. Como hay muy poco tiempo libre, precisamente eso te exige ser más estricto con los horarios de trabajo y cumplirlos a rajatabla tanto unos como los otros, y al final te queda tiempo.

En cualquier caso dices que intentas pasártelo bien y transmitir eso al oyente o al espectador

Para dedicarte a esto, y echarle tantas horas como le echamos, lo primero que tienes que tener es pasión por este trabajo, y si no es imposible echarle tantas horas el sábado y domingo,

Tengo Twitter, que es lo único que uso y de vez en cuando; tampoco tengo mucho tiempo. Tampoco es lo más importante del mundo, parece que ahora Twitter se ha convertido en el parlamento de los españoles y lo que te dice va a misa, y es una pata más de todo este tinglado de los medios de comunicación donde nos mezclamos un poco más los profesionales con los oyentes o tele espectadores, y me parece bien, pero también ahí, en las redes sociales, hay que marcar la línea y la diferencia que separa a un lado al periodismo y los periodistas y al otro lado a los aficionados, que pueden decir lo que quieran que para eso son libres de hacerlo y hay que tener en cuenta sus opiniones.

Con el panorama actual, ¿qué va a pasar con el deporte de Valladolid?

Habrá que buscar cuando hemos tenido un año tan malo en el deporte vallisoletano en general, sobre todo en deportes de equipo. Yo siempre presumo de tener una ciudad muy polideportiva. Es un poco la crisis económica en una ciudad en la que se reparten las ayudas a los equipos, y cuando han venido mal dadas lo han notado mucho. No hay patrocinadores, no hay gente que mete dinero, y hay ciudades donde solo hay un equipo en la élite y es más fácil ayudarlo. También ha habido mala gestión en algunos casos, muy mala gestión en otros, y al final te lleva a lo que te lleva, esto no es casualidad. Se ha corrido el riesgo de pensar que las instituciones lo pagan todo, y muchos son sociedades anónimas, empresas privadas, y tienen que saber gestionar también su dinero, y si no eres capaz de mantener esas cuenta saneadas te puede llevar a lo que está ocurriendo, en muchos de los casos.

Futuro de momento, me imagino, te planteas el más inmediato, que es el Mundial de Brasil

Nunca me he planteado el futuro; ni ahora, ni cuando estaba en Valladolid. Siempre me he planteado hacer el mejor programa posible; parece que ahora está de moda lo del ‘Cholo’ Simeone de partido a partido, pero es que es así. Me planteo el Carrusel de esta tarde, mañana al mediodía en Cuatro, y lo que quizás me gustaría es tener un poco más de tiempo libre. Pero doy las gracias por tener el trabajo que tengo, es una suerte trabajar y encima estar en deportes Cuatro y Carrusel Deportivo, que no podía pensar esto así ni en el mejor de mis sueños cuando empezaba en Valladolid.


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SUPLEMENTO ESPECIAL

Correr es parte de su naturaleza

“Ver toda una trayectoria culminada con una medalla, es algo indescriptible”

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Deporte

Mayte es, y será siempre, atleta. “Que me quiten la coletilla de profesional si quieren, pero que me dejen la de atleta”. Ya retirada, y dedicada en estos momentos a su familia, es una de las deportistas de todos los tiempos que con mayor nivel ha representado a Valladolid.

Naciste en Valladolid, pero tu pueblo es Santovenia de Pisuerga

Viví en la ciudad hasta los cuatro años y luego ya me fui a Santovenia. Allí realicé también los estudios hasta lo que era EGB, y luego en Valladolid realicé el BUP y COU.

¿Qué recuerdas de esa infancia en Santovenia?

Lo recuerdo como una infancia muy feliz, creo que es un privilegio para mí el haber vivido en un pueblo porque allí muchos de los niños nos criábamos, en el buen sentido de la palabra, en la calle; no había ningún tipo de peligro y no es como ahora, que me da mucha lástima que los niños apenas se mueven de sus casas porque no levantan la vista del ordenador o de los videojuegos.

Dicen que ibas corriendo a todas partes, ¿es algo que se dice para justificar la vocación?

No es una frase bonita, simplemente refleja la verdad porque, desde bien pequeña, me gustaba ir corriendo a todos los sitios, cuando salía de casa. Desde que era jovencita quería tener esa independencia, y decía a mi madre que no me acompañara al colegio e iba corriendo a clase, o si tenía que ir a por el pan, a por la leche que también antaño íbamos allá a las lecherías, o cuando quedaba con mis amigas iba hasta su casa corriendo. Era una niña muy nerviosa, muy inquieta y mi manera de expresarme y estar bien era ir a todos los sitios como una bala. Mi madre me decía que si no podía ir andando, pero lo mío era patológico ir a todos los sitios corriendo.

Empezaste a practicar atletismo con once añitos, como una actividad extraescolar.

Empecé con once años a lo que es la práctica del atletismo porque inicialmente, antes de esto, había estado haciendo gimnasia rítmica y karate. Lo que pasa es que no me llenaban y cuando pusieron este deporte en el colegio me apunté, tampoco sabía lo que era atletismo, sabía que se corría y como lo que a mí me gustaba era eso pensé que se podía ajustar a lo que a mí me hacía disfrutar, y desde entonces ha sido algo que ha ido pegado a mí y que seguí practicando de una manera escolar, luego pasé a ser semiprofesional, profesional y ahora, otra vez, de una manera popular y lúdica.

A los doce años empiezas de una forma más seria, ¿en qué pensaban los chicos de tu edad? Los años que empiezan a ser un poco delicados, y que creo que marcan la diferencia entre que sigas haciendo deporte o no, es cuando tienes 15 o 16 años, que es cuando empiezan a aparecer otros intereses en tu vida. Es en ese momento cuando pasas de hacer atletismo como un juego, empiezas a tener otro tipo de amistades, a salir de fiesta, y como no tengas muy claro que quieres hacer un deporte y que no te importa sacrificarte, y dejar otras cosas que para esa edad pueden ser muy atractivas…

El deporte requiere ser disciplinada. ¿También lo eras en casa y en la escuela?

He atravesado diferentes periodos. Con catorce años empiezas a lo que era BUP y luego COU, sobre todo empecé a ser un poco mala estudiante porque a nivel atlético empecé a tener buenos resultados en campeonatos de España, fui en categoría junior al campeonato de Europa un año, al año siguiente al campeonato del mundo y empiezas a tener becas. Entonces te crees que es muy fácil, y como para mí correr siempre ha sido muy

Mayte Martínez Valladolid, 17 de mayo de 1976

Atleta

Premiados en años anteriores:

2011 – Juan Carlos Pastor (balonmano) 2012 – Ángel Ruiz (hockey) 2013 – Javier y Rubén Baraja (fútbol) fácil, no lo valoras, “aquí vengo a entrenar dos horas al día y para mí no supone ningún esfuerzo, disfruto y me pagan”. Yo creo que pierdes un poco el norte y que eso hizo que dejara los estudios un poco de lado. Luego, por otro lado, una lacra que me ha acompañado toda mi vida, que han sido las lesiones. En ese momento hizo que me diera cuenta, porque desde muy joven empecé a sufrir estos problemas, que en el deporte de repente estas arriba pero al día siguiente estás abajo. Me hizo valorar que también es importante forjarse un futuro, aunque tengas una carrera deportiva, porque nuca sabes hasta donde puedes llegar. Es verdad que a veces me costó compaginar estudios y deporte, sobre todo cuanto estaba dedicada al 100% a una de las dos cosas. Es complicado, pero si tienes ganas, con esfuerzo y disciplina, se pueden compaginar ambas cosas perfectamente.

“Lo duro no es correr, es no poder hacerlo por estar lesionado” Es verdad que han sido muchas lesiones, incluso en 2008 pasaste dos veces por el quirófano, ¿cómo has llevado todo esto?

Estar lesionado es muy duro. Con este fenómeno tan bueno, del running popular, todo el mundo te dice que ahora les gusta correr, que es bonito, pero que es duro y sacrificado. También compañeros de otros deportes cuando hacen la pretemporada, que corren mucho, te dicen que es dura esta disciplina. Y es verdad que es dura, pero cuando algo te gusta no lo ves de esa manera. Yo siempre decía que lo duro no es correr, lo duro es estar lesionado y no poder hacerlo. En mi caso, por desgracia, es verdad que mi trayectoria deportiva se ha visto acompañada de numerosas lesiones y quién sabe, si no las hubiera tenido, si hubiera podido llegar a más; yo creo que sí, es verdad que la vida no me lo ha puesto fácil, que he tenido que pelear, he pasado por momentos muy duros y eso ha hecho que quizás valorase que cuando quieres hacer una cosa no te importa el sufrimiento, no te importa el dolor, el esfuerzo y quieres volver a hacer lo que te llena. A mí las lesiones, y la enfermedad del tiroides, hizo que valorase mucho más lo que yo anhelaba, y que me esforzase, y ha hecho que por un lado lo haya pasado mal pero también haya conseguido buenos resultados.

Has cursado estudios relacionados con el deporte, como maestra en la especialidad de educación física, en la Universidad de Valladolid

Es verdad que hice magisterio, terminé por el año 2000 o 2001, pero la única docencia que ahora tengo no es como maestra, sino como monitora en la escuela de atletismo que tenemos. No he ejercido la docencia en un colegio, sólo cuando hice las prácticas, pero de forma remunerada no, aunque tampoco he tenido tiempo porque me he dedicado al 100% al atletismo. He compaginado con estudios, pero con un trabajo hubiera sido imposible.

También has estudiado psicopedagogía

Cuando empecé a estudiarlo tenía claro que me apetecía seguir realizando algo que estuviera relacionado con la educación. Antes me planteé hacer INEF, que estaba relacionado con el deporte y que también era lo que a mí me gustaba, pero entonces

“Mediante estas líneas quiero poner de manifiesto mi pequeño homenaje a ‘a Mayte’. Es conocido su espectacular currículo deportivo, que sin lugar a dudas hubiera sido aún mejor si las malditas lesiones le hubieran respetado, pero lo que más me ha impactado siempre ha sido su talante y la manera afrontar este maravilloso deporte. Es admirable su capacidad competitiva, y la fuerza interior para sobreponerse a las adversidades con su enorme sonrisa. Mi felicitación también a su entrenador Juan Carlos Granados. Mi enhorabuena y un fuerte abrazo.”

Ramón Cid

Director técnico de la Real Federación Española de Atlestismo “Lo primero que se me ocurre en esta introducción es agradecimiento a Mayte, algo que puede parecer normal por su extraordinaria carrera deportiva, pero en mi caso se lo doy por su maravillosa forma de ser y porque siempre fue conmigo la ‘niña traviesa y cariñosa’ que conocí de ‘cadete’ en una concentración en 1991. La concentración era en la Residencia Blume de Madrid en la Semana Santa, y allí me acompañaba como entrenadora una atleta que había sido la referente en el mediofondo en la década anterior, Montse Pujol. Cuando vio a Mayte y a sus compañeras (Nuria Fernández, Dori García y Marta Domínguez) no daba crédito y su comentario fue; “Jorge ¿siempre hay niñas de este nivel?”. Mi contestación fue que “ojalá fuese así”. Y el hecho fue que nunca tuvimos un grupo come ese y nunca más volvimos a tener una Mayte. Mayte es IRREPETIBLE.”

Jorge González

Responsable de mediofondo de la Real Federación Española de Atletismo

no lo había aquí en Valladolid y me apetecía también seguir vinculada a algo que tuviera que ver con la educación, y también tener una licenciatura. Educación social me hubiera gustado más que psicopedagogía, ya tenía educación física, pero en este caso miré un poco más hacia el futuro, hacia el día de mañana, y para el currículum mejor que tener dos diplomaturas es una licenciatura y una diplomatura. He ido haciendo otras cosas que estuvieran relacionadas con mi faceta deportiva, como el año pasado un máster en gestión deportiva.

En alguna entrevista decías que eras consciente de esa ‘jubilación’ que llega sobre los 35 años A medida que vas madurando, vas evolucionando en el pensamiento. Cuando eres más pequeña, por ejemplo a los 20 años, te preguntan cuándo quieres dejar el atletismo y hablas un poco desde la ignorancia… “pues cuando tenga 30 años puede estar bien, o cuando tenga 35, porque como media ya es una edad para dejar de hacer atletismo de élite en medio fondo, que era la disciplina que yo realizaba. Es difícil seguir estando en lo más alto. Pero si a mí con 35 años, que fue casi cuando lo tuve que dejar, me preguntan que hasta cuando me hubiera gustado seguir practicando atletismo de élite, pues hubiera dicho que hasta que el cuerpo aguante si es hasta los 37, 45 o los que sean.


Entrevistas completas en la audioteca de aquienvalladolid.com

Vas creciendo y vas viendo que cada vez te queda menos tiempo y en esto te invade una pena enorme, no es como una jubilación cuando tienes 65 años que has trabajado toda la vida y ya quieres disfrutar, en el deporte cuando nos jubilamos nos queda toda una vida por delante, somos personas muy jóvenes. He tenido suerte que, a pesar de las lesiones, he conseguido prolongar mi carrera durante un tiempo largo para los 800 metros.

Has sido la reina de los 800 metros, 17 veces campeona de España. ¿Por qué esa especialidad?

Aunque al principio puede que sí, al final más que elegir tú la disciplina es la disciplina la que te acaba eligiendo a ti. También decide mucho tu entrenador, que es una persona que te conoce, que sabe que características y que capacidades tienes y cuáles son las que más se pueden ajustar; en mi caso, en categorías inferiores no se me daba mal correr Cross, iba a campeonatos de España y quedaba quinta o sexta, no llegaba a conseguir medallas pero no se me daba mal, y también en 1.000 y en 2.000 metros tenía buenas marcas. Pero es verdad que, a raíz de mi problema de tiroides, me cambió, no el cuerpo, pero si a nivel aeróbico que antes se me daba bastante bien pero empecé a tener muchísimos problemas, era incapaz de realizar sesiones largas de entrenamiento y de hacer muchos kilómetros y al final nos tuvimos que ir adaptando y ajustando a lo que mi cuerpo era capaz de asimilar, y en este caso era 800. Tengo el record de España de 800 en pista cubierta y la segunda mejor marca española de todos los tiempos al aire libre. También tengo el record de España tanto al aire libre como en pista cubierta en los 1.000 metros.

“En el 99 pasé de estar desahuciada para el atletismo, a estar en la élite” En el 2000 campeona absoluta en las dos especialidades, hasta la ronda de semifinales en los JJ.OO. de Sídney… ¿cómo se recibe todo esto después de tanto esfuerzo?

El año 2000 para mí fue un año muy importante, porque venía de estar casi tres años lesionada, de intentar recuperarme del tiroides y de estar prácticamente desahuciada para hacer atletismo de alto nivel. Empecé, y después de estar un tira y afloja con la endocrina para ver que medicación, cual era la dosis correcta ya que si me daban mucha me quedaba hiper y si me daban poca me quedaba hipo, y fueron meses muy largos y muy duros hasta que vieron más o menos la dosis que podía asimilar y la que hacía que tuviera la función tiroidea normal. Tanto mi entrenador como yo nos lo planteamos, lo de volver a hacer atletismo, y para nada nos habíamos planteado ya no unos Juegos Olímpicos, ni siquiera casi ir al campeonato de España. Era intentar volver a correr, disfrutar con algo que a los dos nos gustaba muchísimo, y fue poquito a poco. Empecé en pista cubierta y quedé subcampeona de España de 400, que nos sorprendió gratamente, y eso nos animó e hizo que empezáramos a entrenar cada vez con más ilusión, con más ganas y después de tantos años de pensar que no podía volver a hacer atletismo pensamos en la posibilidad de ir al campeonato de España para ver que tal. Empecé a entrenar en abril y sorprendentemente empecé a correr en mítines, hice muy buenas marcas, tenía de marca de 2,5 en categoría junior, con 18 años, y tres años después empecé a correr en 2,2 y en 2,1 y alucinamos, porque para los dos fue una gran sorpresa, no porque no pensara mi entrenador que no tenía potencial para hacerlo, sino porque después de venir de donde veníamos para nosotros era una utopía al menos ese año. Eso nos motivó, llegó la hora del campeonato de España de 800 y lo gané, y conseguí hacer la mínima para los Juegos Olímpicos de Sídney. Por eso digo que para mí fue un antes y un después, porque pasé de estar en el 99 casi desahuciada del atletismo, a empezar a estar en la élite esa misma temporada.

Y además hasta la ronda de semifinales en esos JJ.OO.

Sí, bajé de los 2 minutos, que en España exceptuando Maite Zúñiga jamás ninguna mujer había bajado en 800, gané mi eliminatoria y, al día siguiente, corrí en 1:59,60 que no se me olvida la primera vez que bajé de los 2 minutos; luego para el resto de veces que lo he hecho he sido más despistada. Al día siguiente tuve que correr las semifinales pero ya estaba destrozada porque claro, me había dejado la vida para correr tan rápido, pero para mí ya estar en semifinales fue un auténtico regalo.

Dos veces bronce en los mundiales, uno en 2003 bajo techo y otro en 2007 al aire libre. Esos son los momentos por los que merece la pena el esfuerzo… Como tú bien has dicho yo creo que es una alegría inmensa, una gran satisfacción a nivel personal tanto por uno mismo, como por todo el entorno que te rodea y que te ha estado apoyando durante todos estos años, que te ha aguantado todos tus momentos buenos y los malos que también en la vida de un deportista son muchos. Creo que cuando consigues ver que el esfuerzo, la disciplina, la constancia de toda una vida… porque al final para llegar ahí, desde los once años que empiezas como un juego y se empieza ya a forjar un poco el carácter, y ver todos los resultados, toda una trayectoria que al final se ve culminada con una medalla, eso es algo indescriptible.

La marca personal, que ya quedará para la historia, es 1:57,62 Esa ya quedará para los anales del atletismo español. Me encantaría si hubiera la más mínima posibilidad de que pudiera volver a correr a esos ritmos, no me importaría volver a llevar la vida espartana que tenía que llevar antes, pero la rodilla por desgracia no me quedó bien y afortunadamente puedo seguir haciendo atletismo a nivel popular, pero ya para la exigencia y la dureza que tiene una disciplina como el 800 mi rodilla no me aguantaría, y con casi 38 años no me apetece volver a pasar por el quirófano.

Todo ese proceso es muy duro

Sí, fue duro a nivel físico, pero lo fue más a nivel personal. Ahora tengo otras ilusiones y otras motivaciones que me llenan igual que en su día el atletismo, y soy plenamente feliz en mi nueva etapa ya no de deportista de élite, sino como persona.

Conocer tanta gente que luego sabes que posiblemente no vas a volver a ver…

El deporte, aparte de poder conseguir buenos resultados, creo que otras de las cosas más bonitas que quedan es la gente. Ya no los lugares, porque a éstos puedes volver más adelante aunque no seas deportista, pero todo la gente y las experiencias vividas. Es verdad que he viajado mucho, pero tampoco conozco mucho porque cuando vas a competir estás tan centrada en tu prueba que aunque vayas una semana antes, sobre todo cuando viajas a países lejanos, estas tan concentrada antes de tu prueba que, yo por lo menos no salía del hotel, como mucho a dar un paseo por los alrededores, tomar un café o un refresco, pero no hacía excursiones.

Dónde se convive mucho es en la villa olímpica, al menos con los del mismo país

Son experiencias muy gratificantes e inolvidables las que presencias en los Juegos Olímpicos. En los campeonatos del Mundo o los campeonatos de Europa estás con atletas de todos los países, pero sólo son atletas, y es verdad que en los Juegos Olímpicos es muchísimo más enriquecedor porque conoces otras disciplinas, puedes ir a ver las que a lo mejor en la vida has ido, y creo que la experiencia es muy enriquecedora a nivel deportivo y personal.

Me imagino que te gustaría seguir ligada al atletismo, ¿qué futuro le ves con la crisis?

Estamos atravesando un momento muy complicado, sobre todo para deportes minoritarios; no en cuanto a gente que lo practica, sino en cuanto a recursos económicos y a la hora de poder verlos en los medios, a la hora de retransmitirlos. En este caso el atletismo es un deporte que practica muchísima gente, pero por desgracia ahora hay veces que hasta las grandes competiciones no son ni televisadas por la televisión pública, y eso nos hace un daño enorme, a lo que sumas momentos muy complicados de la economía. Los patrocinadores al final lo que buscan, aparte de apoyar al deportista, es un retorno económico y, si no sales en los medios, sufres de una invisibilidad que a ellos no les interesa. Eso está haciendo que muchos deportistas estén impedidos para poder dedicarse al 100% al deporte, y si quieres destacar e intentar conseguir medallas es muy complicado el compaginar con trabajar, porque tan importante es entrenar como descansar.

¿Cuál sería el futuro ideal para ti?

Antes me pasaba en el atletismo, que conseguías una cosa y en lugar de disfrutarla estabas ya pensando en el siguiente ob-

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jetivo, que es algo que me he reprochado a mí misma muchas veces, y ahora es verdad que quiero vivir el futuro inmediato y disfrutarlo. En estos momentos de lo que más disfruto es de mi pareja y de mi hija, y es ahora lo que me planteo, en un futuro a medio plazo me encantaría trabajar en algo que esté relacionado con el deporte y con mi ciudad, que es lo que más me gusta; pero de momento me he planteado que estos meses futuros quiero seguir disfrutando de mi niña que tiene sólo ocho meses, quiero por lo menos intentar estar otro año más y es algo que le tengo que agradecer al atletismo, que he podido tener unos ahorros para poder tener ahora una hija, disfrutarla, cuidarla y no perderme ni un minuto de su infancia.

¿Te has puesto al día con el inglés y la informática?

Con el inglés no, y noto muchísimo llevar prácticamente desde el año 2010, que fue mi última competición internacional, en Barcelona, y que estos tres años y medio lo poco que sabía prácticamente se me ha olvidado. Con la informática sí me estoy poniendo las pilas y estoy yendo cuatro horas semanales a la academia, necesitaba un pequeño reciclado de informática y ahí estoy en ello.

¿Y qué tal llevas las redes sociales?

En Facebook me meto bastante, además tengo muchos amigos y es una manera muy útil, al hilo de lo que preguntabas antes de conocer a personas a las que muchas veces no vas a volver a ver en la vida, para por lo menos seguir en contacto con aquellas que tenías más afinidad. Por lo menos vas viendo como las va la vida, si tienen familia, lo que hacen, y ellas van viendo como es el trascurrir ahora mío; creo que eso también es bonito. También tengo Twitter, pero es verdad que me meto poquísimo y estoy pensando en dar de baja la cuenta.

No es algo a lo que estés enganchada

Todo en su justa medida. Por ejemplo WhatsApp es un grandísimo invento pero ya han pasado varios años y ya, quienes llevamos mucho tiempo, lo vemos como una herramienta útil, pero no es la obsesión del principio, que a veces salías con la panda que éramos ocho o diez y había momentos que levantabas la vista y estabas todos tomando algo en una cafetería, y todos ‘whatshappeando’.

Por cierto, con las compañeras de otros países, ¿en qué idioma te entendías?

Cuando hablaba con ellas en inglés; no sé cómo me traducían porque en plan indio, pero al final entre gestos… Competía mucho fuera, porque me gusta mucho salir a competir al extranjero, y entonces durante unos siete u ocho años los meses de competición prácticamente todas las semanas estaba fuera, y había competiciones en las cuales apenas ibas con españoles, y no veías otra manera de salir a flote, sino querías estar callada, que practicar en inglés aunque a nivel muy básico. Conseguía mantener conversaciones con mis compañeras, ellas intentaban utilizar frases sencillas para poder entenderlo, pero cuando a veces hablaban entre ellas yo no me enteraba de nada.

Conociendo tantos sitios, ¿qué opinas de Valladolid con respecto a otros lugares del Mundo?

No soy objetiva, porque al ser vallisoletana y vivirlo, pues para mí es la ciudad que más me gusta y de la cual no me quiero mover jamás, salvo que surgiera una oportunidad que no pudiera renunciar, pero a mí me encantaría pasar el resto de mis días en Valladolid. Es una ciudad y una provincia que creo que tiene de todo; es verdad que a veces hechas en falta un poco el mar o el tener más parajes naturales, pero creo que también los tenemos muy cerquita y tenemos una grandísima cultura, gastronomía… A todos les digo que vengan a conocerla, porque Valladolid es una ciudad que no hay que perderse.

Fuiste galardonada con la Medalla de Plata – Real Orden del Mérito Deportivo en 2008, y un año antes con el Premio Nacional del Deporte a la mejor deportista del año Son dos reconocimientos y dos premios muy importantes, porque el Premio Nacional de Deporte se entrega al mejor deportista nacional, hay dos categorías la masculina y la femenina, y haber obtenido ese galardón es quizás el más importante de mi carrera deportiva. El reconocimiento que me dais ahora a nivel local también me llena muchísimo el corazón y se agradece enormemente.


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SUPLEMENTO ESPECIAL

Juglares con denominación de origen

“Tocar música tradicional con la Sinfónica, con 80 maestros, y llenar el Miguel Delibes, es algo que no se puede narrar” A cualquier persona de Valladolid que se le pregunte por Candeal seguro que sabe decirte que se trata de un grupo de música tradicional. Y es que son ya casi 40 años los que llevan dedicados a la música, tienen 21 discos editados y han dado más de 1.500 conciertos. En esta entrevista vamos a intentar conocer a estos dos grandes de nuestra música que son Félix y Toño.

¿Por qué de Toro te vienes para Valladolid?

Félix (F)- Fue a los 16 años y me vine a estudiar a los Jesuitas, a Cristo Rey, donde aprendí de todo y no aprendí de nada. Hice transformación, que era un curso de adaptación del antiguo método y que eran trabajos manuales de electrónica, electricidad, mecánica… y luego ya pasé a electrónica, que fue lo que realmente estudié. Después hice Bachiller Superior, empecé a estudiar económicas y ahí llegó un banco y me ‘rescató’. Luego, por cosas de la vida, me metí en la banca y yo no cambié de sitio pero por allí pasaron primero Banca Castilla y León, luego Banco de Fomento y por último Caja España.

Lo tuyo fue más temprano, ¿no?

Toño (T)- Yo nací en Rueda pero de una manera casual. Mi padre era guardia civil y, entre los destinos que iba rodando, le tocó Rueda y a mí me tocó nacer allí, pero al año escaso le trasladaron a Valladolid. Estoy encantado de ser de Rueda, pero no tengo una referencia de familiares para volver. Y ya aquí vine a un sitio muy bonito, que viví un par de años, y que era la plaza del Coso, al lado del palacio de Fabio Nelli, y luego al Puente Colgante. La plaza del Coso era donde estaba el economato de la Guardia Civil y los críos corríamos libremente porque, al estar cerradito y ser cuartel, estaba muy protegido, había caballos, motos… un sitio muy entrañable. Estudié Bachiller Superior y enseguida, antes de cumplir los 16 años, tuve la suerte de entrar de botones en el entonces Banco Castellano. Entrar de botones en aquella época era la solución de vida, si te dedicabas al banco podías llegar lejos. Las chicas decían “échale mano a ese que está en un banco, que tiene futuro”, era una fiesta en casa porque habías resuelto tu futuro.

Los dos nacisteis en zona de vino

F- Nos teníamos que haber llamado ‘Clarete’. Mezclas uno y otro y sale un clarete estupendo, sin lugar a dudas.

¿Y cómo era esa infancia en Toro?

F- Con los amigos. Nos íbamos a donde no teníamos que ir, a los melonares a robar melones, quitábamos el aire de los tractores que aquellos primeros les rellenaban con agua… haciendo 50.000 trastadas, de cada casa el mejor; viví una infancia feliz de verdad, muy contento. Muy gamberro, aunque no hacíamos las cosas que hacen ahora que rompen farolas, nosotros no teníamos ánimo destructivo, lo que cogíamos lo comíamos… Ahora vuelvo de vez en cuando, tengo allí a mi familia, a mi madre.

También en Valladolid ha cambiado todo mucho

T- Muchísimo. Yo he vivido muchísimos años al lado de donde he venido a charlar con vosotros, en el Puente Colgante, y aquí estaba el estadio y todo era descampado, el Cuatro de Marzo se estaba empezando a hacer, y de críos pues hacíamos las trastadas y si podíamos nos colábamos al fútbol, o saltábamos la tapia de la hípica… En el Pisuerga había cierto peligro, pero nos metíamos hasta que alguien le decía a tus padres que te habías estado bañando y te daba una paliza y a lo mejor 15 días sin salir de casa. Luego, también, paseos por el Campo Grande para ligar… era otra historia muy distinta y hay que aceptar cada tiempo, algunas veces nos parecen que eran mejor los nuestros pero seguramente

Candeal

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Música

Félix Pérez y Antonio ‘Toño’ Ortega Toro (Zamora), 13 de septiembre de1952 y Rueda (Valladolid), 18 de noviembre de 1952

Músicos

Premiados en años anteriores:

2011 – Alfonso Pahino 2012 – Jesús Cifuentes ‘Cifu’ (Celtas Cortos) 2013 – Paco Díez cuando se los cuentas a tus hijos te miran con la boca abierta y dicen que eso es prehistoria.

Eso pasa hasta con Internet, que ahora parece que no podríamos vivir sin él

F- Es vedad, ahora no asumes la vida sin Internet porque te lo han inculcado. Fíjate lo bonito que sería no tener tantos medios de comunicación y vivir placenteramente de una forma donde puedes hacer no lo que quieras, pero si lo que te apetece. Pero en la vida actual no es posible. T- Pero eso es porque no lo elegimos. Todos los adelantos son imprescindibles, lo malo es abusar de ellos. Si te pasas 24 horas enganchado al ordenador es muy triste, pero puedes elegir vivir a gusto y dedicar unas horas a cada cosa.

¿Nos hace más difícil la vida cosas que se suponen son para lo contrario? T- Hay un vídeo, de esos que te mandan, de cinco amigos que quedan para tomar algo y están los cinco alrededor de la mesa cada uno con su móvil. Al final están dos horas juntos y han hablado tres minutos.

¿Cuándo os conocéis?

F- Pues Toño estaba en la mili, les faltaba un guitarra y yo fui a suplirle. Yo no le conocía entonces, pero cuando volvió le dio pena echarme. T- Redondeando, hace unos 40 años, 36 de Candeal y otros cuatro o cinco anteriores en Trigo Verde que era un grupo de críos de 15 o 16 años al estilo de nuestro pequeño mundo, cinco chicos y dos chicas. Hubo un momento en que decidimos que no había más posibilidades con ese grupo que había nacido en la panda, y el compromiso para hacer algo más serio no le había en todos los trabajos, y al final Félix y yo decidimos hacer el dúo y dedicarnos un poco más profesionalmente. F- Empezamos en Laguna de Duero, recuerdo nuestra primera actuación, compramos un laúd y junto con la guitarra hicimos maravillas.

“La música la llevas dentro, tienes esa sensibilidad especial” ¿Por qué esto de la música?

F- Por mi padre que vino aquí, a Cristo Rey, y me compró una guitarra y estupendo. Estuve en la tuna, en grupos mezclado y viviendo la música mientras estudiaba, y eso me dio las ganas de vivir la música. T- La música la llevas dentro, tienes esa sensibilidad especial. Cantas más o menos bien, una habilidad para tocar la guitarra y luego que te puedas dedicar profesionalmente son las casualidades y la suerte.

Y el estilo, ¿por qué este en concreto?

T- Félix porque entró ya en un grupo de música tradicional, y yo porque el que me enseñó a tocar la guitarra, que hoy ya no vive con nosotros, que era de nuestra edad, José Luis Volado, le gustaban muchos las canciones tradicionales, las de aquí y las de medio mundo. Tenía una colección grande de discos y en prin-

“Mi amistad con Candeal parece que viene de otra vida anterior. Mi admiración por su trabajo también viene de lejos. He seguido sus pasos -no todos, porque han andado mucho y a mí ya me fatiga caminar- durante todos estos años en que su dedicación a la difusión y valoración de lo tradicional ha servido para despertar conciencias identitarias tanto como para divertir. Su jocundidad es ya proverbial y su trabajo ejemplar: Félix y Toño están presentes con la misma alegría en una fiesta de pueblo que en una sala de conciertos. Y siempre dando buena música y derrochando entusiasmo.”

Joaquín Díaz

Músico y folclorista español cipio eran más facilitas de aprender las canciones en castellano que en inglés. Todo esto nos llevó a hacer el grupo Trigo Verde, que éramos José Luis, su novia Toñi y yo, y cantábamos hasta en catalán, en vasco o en un inglés chapurreado. Había canciones populares muy bonitas en catalán y dentro del repertorio, de las diez o doce canciones, dos eran en catalán. También teníamos un disco del legendario Mocedades, que en sus inicios cantaban folk vasco, y copiamos una de ellas, y luego alguna canción americana de folk o de country, hasta que nos centramos un poco más en la música de nuestra región.

…Y de Trigo Verde a un trigo concreto: Candeal

F- Tuvimos la suerte de mi suegra, que ha fallecido hace poco, nos lo indujo porque nos dijo que trigo candeal es el que daba la harina más blanca, el más puro, el que mejor pan hacía, y tantas cosas buenas… T- Como el grupo era Trigo Verde quisimos dar continuidad a eso, y tenía que ser una clase de trigo que fuera un nombre que nos sonara y que nos gustara, y Candeal sonaba muy redondo, muy bonito.

En 1980 llega vuestro primer disco. ¿Cómo surge la oportunidad?

F- Primero solicitamos a Joaquín Díaz una entrevista, y llevamos un rabel de los que hemos utilizado siempre, de calabaza. Le gustó nuestra forma de ser, nosotros íbamos como alumnos a querer aprender, y allí se abrió nuestro horizonte. De ahí surgió una gran amistad, hasta el día de hoy. Nos dio la posibilidad de grabar los dos primeros discos y fue muy importante. Creó un sello, que se llamaba Serano, y ahí grabamos en principio una canción con otros muchos grupos, unos discos estupendos grabados entre 1970 y 1980. Hasta que nos tocó grabar un disco entero. T- Teníamos un contrato de tres discos e hicimos dos porque Movieplay, que era la casa madre de discos que tenía ese subsello de Serano, no daba mucho ámbito a la música tradicional. Te ponían todos los medios para grabar pero luego muy poca publicidad y pensamos en decirles que ese tercero no le queríamos grabar, en aquella época se estilaba mucho decir si no grabáis te retenemos y no puedes grabar con otra casa, pero nos dijeron “si no queréis grabar pues no pasa nada”. Empezamos con casas más pequeñas, con menos posibilidades, pero que te atendían mucho mejor.

¿Cómo investigáis para obtener esas canciones de siempre? T- Ahora un poco menos, pero nosotros hemos estado muchísimos años viajando muy a menudo. Lo hacíamos con gusto, era nuestra materia prima y lo que nos gustaba, e íbamos más cerca o más lejos dependiendo del tiempo que tuviéramos. Nos dedicábamos a recopilar, charlar con la gente de los pueblos e irla entresacando… es una labor muy bonita, a veces difícil y otras sencilla dependiendo de la suerte que tengas, y que caigas en un


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sitio donde tengas un informante que sea como un libro y sólo tengas que grabar lo que te canta, o en otro donde la gente sea más remisa o le falte un poco la memoria. Luego comparar con otras recopilaciones, al principio las contrastábamos con Joaquín. F- En nuestra fonoteca podemos tener 5.800 temas, muchos son romances repetidos, pero fíjate la labor que hemos hecho, y que seguimos haciendo.

¿Sois fieles en la reproducción de esas recopilaciones?

T- Sí, muy fieles. Elaboras, porque cuando las recoges te las canta un hombre o una mujer sólo con la voz o acompañado de una sartén o una cuchara, y luego lo adornamos con guitarras, laúdes, acordeón, unas percusiones… pero siempre respetando la música y la letra. Quién nos la ha cantado reconoce que es la suya nada más que la oye.

Mucho recorrido por Castilla y León, pero también por otros rincones del Mundo. Por ejemplo en 2006 hicisteis un hermanamiento de Castilla y León con Sudamérica

T- Tuvimos la suerte de hacer una serie de actuaciones en Argentina, y quisimos plasmar un poco la influencia de nuestra música en la música latinoamericana. Llevamos mucho bagaje allí, por la gente que emigró por trabajo o por motivos políticos, y allí llevaron canciones y costumbres que algunas arraigaron y se repiten allí, y a la vuelta muchos volvieron, o sus descendientes, y trajeron también parte de lo que allí aprendieron y algunas han quedado aquí arraigadas. Con otras zonas más cercanas también hicimos otro disco, que se llamó ‘Ancha es Castilla’, en el que incluimos canciones de lo que era antes Castilla, es decir, con lo que ahora es la Rioja, Cantabria, Castilla La Mancha… Y otro disco fue con canciones de ambos lados de la frontera con Portugal, que llamamos ‘Canciones de la Raya’, que es como llaman ellos a la frontera, Zamora y Salamanca con zonas de Portugal; otra experiencia bonita.

“Aquí tenemos un sentimiento más provincial que regional” ¿Se hace realmente política para crear comunidad o, como habéis dicho en alguna ocasión, la gente se siente castellana por oposición a otras zonas del país y no por apego a la tierra?

F- La referencia la tienes el día 23 de abril en Villalar, que es un acercamiento del pueblo de Castilla y León, y se citan allí los que quieren ser regionalistas, los que quieren a su tierra. Pues León no va, Salamanca va poco, Ávila… Se ve que es una región de provincias, cogida por la mano. T- Pero región sí existe, los únicos que tal vez participan menos de región son León. Pero luego hay un sentimiento más provincial que regional, preguntas a alguien y primero te dice la provincia y luego Castilla y León, a la inversa de como es en otros sitios como Cataluña o País Vasco. Tenemos ese sentimiento más provincial, que no es malo mientras sepamos aunar luego esfuerzos. Lo malo es que seamos pequeños reinos de taifas y queramos todos todo, y luchar unos con otros. F- Es una región de circunstancias, no sabían dónde meter a unos y a otros y todos al saco. Yo creo que si León quiere ser León, pues déjalo que sea uniprovincial.

¿Qué os parece esa idea de hacer Villalar itinerante?

T- La verdad, tendría que haber sido las dos cosas, porque a Villalar va mucha gente, mucha menos de la que nos gustaría y ojalá fueran un millón en vez de 50.000 o 200.000 en las mejores ocasiones, pero tampoco es fácil. No ir a Villalar no quiere decir que no sientas la región, siempre hay gente mucho más animada que otros. Como fiesta principal Villalar es importantísima y siempre debe haber algo, pero yo sí estaría de acuerdo en que cada año fuera en una ciudad distinta o que hubiera pequeñas fiestas alrededor en cada sitio, porque todo el mundo no puede ir a Villalar.

Tenéis un importante equilibrio entre la espontaneidad de Félix y el estilo más recio de Toño

F- Yo le digo a Toño que yo soy el payaso de la bola en la nariz, y él es el payaso pintado de blanco; y congeniamos. T- Lo que sí es importante en Candeal, y siempre lo ha sido, es la espontaneidad y la manera de transmitir que ha sido siempre

muy alegre y entretenida, nunca muy rígidos en el escenario, y siempre con bromas e involucrando un poco a la gente para que cantara con nosotros. Ese desparpajo, y esa forma de transmitirlo, nos parecía que era mucho mejor y que iba a llegar más a la gente que hacerlo de otra manera más seria. Cada uno tiene unas virtudes o unos defectos y así les emplea.

También utilizáis comentarios, con esas pinceladas de humor…

T- Es porque lo queremos hacer así, pero tampoco lo forzamos. Somos así en realidad, jamás hemos hecho guión para decir “cuando yo te diga esto, tú contestas esto”. Es todo espontáneo, en escena, luego es vedad que si algo te ha hecho gracia lo repites alguna vez más, pero nunca está preparado para hacerlo.

Vuestro aspecto también os acompaña desde siempre

T- Sí, Félix con la gorra y en mi caso la barba. No es que busquemos que nos conozcan así, es que nos apetece estar así.

Os habéis hinchado a dar pregones, aunque no es lo vuestro

F- Tengo una relación, y me faltan todavía, de unos 40 pregones. En los pregones Toño hace un comentario de un romance sobre la historia del pueblo, y yo hago una canción sobre el pueblo, y todos diferentes, algunos con músicas muy bonitas, y le he dicho a Toño que porque no hacemos un disco. T- Los pregones no es lo nuestro, pero cuando te lo solicitan no deja de ser un honor. Lo que sí ponemos de antemano es que si nos contratan para actuar encantados de dar el pregón, pero sólo dar el pregón, salvo en ocasiones muy especiales, no lo hacemos porque no es lo nuestro y además suele ser en verano y tapa fechas de actuaciones.

Hablando de actuaciones, habéis hecho ya más de 1.500 conciertos

F- Más, ahora estos tiempos son más flojos, la crisis ha influido, pero había épocas que dábamos al año más de 100. T- Sobre todo cuando los dos íbamos a todos los sitios, que era más fácil moverse. Luego nos hemos ido complicando un poco la vida y hemos ido incorporando músicos, con lo cual gana mucho ese panorama musical, pero también encarece un poco todo y los equipos de sonido, y llegas a menos sitios de los que quisieras.

Habéis actuado con la Orquesta Sinfónica de Castilla y León

F- Estar dentro de una orquesta es algo especial que sólo viven los músicos y los invitados, que éramos nosotros. Es algo que yo no lo puedo narrar, hay que vivirlo. T- Es especial, y la respuesta de la gente también porque llenaron el Miguel Delibes en dos ocasiones. Luego lo que se consigue, porque es una orquesta con 80 maestros, y esas canciones que la abuelilla te ha cantado o que cantamos nosotros con los tres músicos que nos acompañan habitualmente, cobran una trascendía que es subir un nivel a la música tradicional, que se merece también. En el caso de la orquesta cobra una dimisión impresionante, es una posibilidad preciosa que esperamos repetir.

Otro recuerdo bonito es un concierto con Los Sabandeños en Canarias

T- Muy bonito; ellos hacen, o hacían, todos los años un festival Sabandeños con un grupo de la península, uno de Sudamérica, un grupo de las islas y ellos como organizadores, y hemos estado en dos ocasiones y fenomenal, porque es un festival muy bonito.

Aunque es difícil elegir, ¿es quizás el doble cd ‘Los Cancioneros de la Música Tradicional’ del que estáis más orgullosos?

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F- Son 21 discos y escoger alguno… pero buscar esas partituras llevó mucho tiempo de trabajo. T- Aquel era un trabajo importante porque era un doble disco, y era buscar en cancioneros.

En el ámbito editorial tenéis un libro con 600 coplillas, llamado ‘Rabeladas’ que es un estilo que os gusta mucho

F- Cuando íbamos a los pueblos nos decían que buscáramos y reuniéramos más. Pero para llenar un libro queríamos que fueran 600 o 700, porque para hacer 100 no merecía la pena, y es muy difícil cuando ya llevas 300 conseguir agregar. T- Las rabeladas son la parte más entretenida del repertorio, son las que suelen gustar más a la gente, con ellas se ríen y las buscan el doble sentido y a su vez nosotros nos recreamos un poco. En directo cantas 12 o 14 coplas y, como querían conocer muchas más, y aunque lo habitual son los discos, decidimos hacer un libro.

¿De dónde viene esa afición por la construcción de instrumentos tradicionales? F- Me vino de un taller cercano a donde vivía yo, y me puse a hacer cosas. Me fui a París, a los luthiers de allí, y aprendí con ellos algo. Es un trabajo de artesanía, y yo empecé a estornudar, a tener problemas con los pulmones, con las maderas, y lo tuve que dejar. Tengo una buena colección de instrumentos y con unos cuantos de ellos tocábamos en directo, hacía cosas que sonaban. Lo cambié por el estudio que tengo ahora, que también me agrada, pero me gustaba más hacer instrumentos.

¿Qué otras cosas os quedan por hacer?

T- Hemos hecho muchas… seguir mientras el cuerpo aguante y la gente nos siga aceptando. F- Hay un proyecto que es ir por las nueve provincias con la orquesta, y que nos graben un disco, pero es muy difícil. T- La orquesta tiene su programa aparte y tiene tres años ya casi cerrado, una serie de discos contratados, y no pueden grabar más que uno o uno y medio al año…

Si os tuvierais que definir, ¿os gusta más como juglares, o como cronistas de la historia?

T- Sí, juglar es muy bonito. Cronistas en algún momento lo éramos un poquillo, porque hicimos muchísimos romances con el Norte de Castilla, que eran con cierta ironía. F- También hemos hecho programas de televisión, que al final fueron 33 en la delegación de Castilla y León de TVE, y luego en la siete y la ocho hicimos otra serie. Miras para atrás y hemos hecho bastantes cosas, por ejemplo con Luis del Olmo que íbamos con él en directo y hacíamos coplillas donde nos refrescábamos y hablábamos de la Pantoja y de cualquier cosa de actualidad que se le pudiera sacar una broma, una chispa.

“Tras 18 años cerrando las Fiestas, y llenando, la decisión nos dolió un poco” Después de tantos años cerrando las Fiestas, ¿se entienden éstas sin vosotros?

T- Era muy bonito. Nos contrataron y fuimos repitiendo y ya la quinta o sexta vez pensábamos que la gente no vendría, pero cada vez eran más y estuvimos 18 años cerrando y ya creyéndonoslo, porque prácticamente se llenaba la plaza. Tomaron la decisión de cambiar y sí nos dolió un poco, porque nos gustaba mucho y acudía la gente. El Ayuntamiento pensó que la música tradicional la iba a sacar de las fiestas de septiembre para llevarlas a las de mayo, las de San Pedro Regalado, y después de un paréntesis de un año o dos, en las que no cerramos, llevamos ahora unos siete cerrando en mayo. Es verdad que no es lo mismo, porque hay menos ambiente.


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SUPLEMENTO ESPECIAL

Un arqueólogo es un historiador de los tiempos pretéritos

“El 99% de la historia transcurre antes del acceso a la escritura, y para conocerla hay que recurrir a la arqueología”

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Ciencia e Investigación

Nos comentaba Germán, antes de empezar esta entrevista, que le ha hecho especial ilusión el premio en esta categoría de ciencia e investigación, “porque habitualmente, la ciudadanía, suele pensar que la ciencia son las ciencias experimentales, que son la física, la química, la biología y por norma general a las llamadas ciencias humanas no las consideran ciencia, ciencia dura al menos. La arqueología es investigación y la historia también, como cualquier otro”

Eres el tercero de los siete hijos de Miguel Delibes y Ángeles de Castro. ¿Cómo se lleva el transcurrir diario, en la infancia, dentro de una familia tan numerosa? Trascurre de forma muy fácil. A mi padre le preguntaron una vez como se había apañado para educar a siete hijos, y él decía que se habían educado solos un poco por fricción. Recuerdo mi infancia, aquí en Valladolid fundamentalmente, y en el pueblecito de Burgos donde íbamos en verano, en Sedano, y la recuerdo muy feliz y muy fácil, no recuerdo que tuviera quebrantos especiales. Allí vivíamos en familia, comíamos juntos, cenábamos juntos, charlábamos habitualmente en familia y lo recuerdo muy gratificante.

Y una forma muy distinta a la actual

Es posible; la calle la vivíamos más que los chicos de ahora, yo me acuerdo que al volver del colegio, a no ser que hubiera mucho que estudiar, uno acababa saliendo a la calle prácticamente a diario y estaba esperando a salir del colegio para colocar la gabardina al lado de un árbol, hacer una portería, y jugar un partido de fútbol hasta que se hiciera de noche. Eso era un poco la infancia con los amigos.

¿Tenías clara esta vocación por la arqueología?

Recuerdo que en el colegio siempre nos insistían mucho sobre si ya teníamos una vocación, y yo no lo tuve muy claro y, a base de preguntármelo cada semana y no saberlo, llegó a convertirse en una preocupación. Estoy hablando de la segunda mitad de los años 60, y recuerdo que en la universidad nos dejaban matricularnos hasta prácticamente mediados de noviembre y yo, como no sabía muy bien lo que quería estudiar, había estudiado letras en el colegio, fui a la aulas de la facultad de Medicina, a las de Derecho y a las de Filosofía y Letras, y acabé quedándome en ésta última que eran la que me gustaba.

“Me preocupaba no saber a qué quería dedicarme, pero llegó la arqueología y sentí un auténtico flechazo” Pero no supe que quería ser arqueólogo y prehistoriador hasta dos años más tarde, cuando me vi en la obligación de dilucidar si lo mío era la filología, la literatura o la historia, y ya cuando encontré dos asignaturas en tercero de carrera que era prehistoria y arqueología me di cuenta de que aquello era lo mío, sentí un auténtico flechazo.

¿Y qué tal eras como estudiante?

Particularmente bueno estudiando a partir del momento en que supe lo que quería estudiar. En general sí que había sacado buenas notas en el bachillerato, sobre todo los primeros años de la carrera y a partir de tercero realmente ya sí puedo hablar que tenía un expediente más o menos brillante.

Con 30 años, en el 79, obtuviste plaza de profesor de prehistoria en la Universidad Complutense, y marchas para Madrid

Germán Delibes Valladolid, 25 de mayo de 1949

Prehistoriador y arqueólogo español Trabajé aquí, en Valladolid, desde que terminé la carrera, como ayudante hasta tal vez el año 1979. Debí sacar las oposiciones en el 77 o 78 y me marche a Madrid donde estuve cinco años. Yo ya tenía dos hijos y me traslade a Madrid, mi mujer también tenía trabajo en Valladolid, y me costó, pero no me arrepiento nada. Me da mucha pena mis compañeros de universidad que no han tenido la oportunidad de conocer otros sitios de trabajo distintos de la propia universidad de Valladolid, hay que moverse y aquella fue una muy buena experiencia.

¿Te dio mucha pereza ese traslado a Madrid?

Sobre todo me dio mucha pereza por tener que trasladar. El primer año estuve yendo y viniendo, me iba en tren los domingos por la noche y volvía el viernes por la tarde, y ya me di cuenta que aquello iba para largo y no estaba dispuesto a sacrificar mi relación familiar por aquello. Mi mujer y yo adoptamos la decisión de que nos íbamos a vivir a Madrid y estuvimos hasta el año 84 o 85.

“Decir lo que siento y pienso de Germán Delibes no es nada fácil, pues como castellano viejo que es no llevaría de buen grado la menor relación de los méritos y elogios que le cumplen. Por ello, me limitaré a decir, que, si hiciéramos una encuesta entre los arqueólogos españoles, Delibes estaría a la cabeza de nuestros científicos. Si preguntáramos a sus discípulos y alumnos nos dirían que es el mejor Maestro. Y, para mí, lo principal, si preguntáramos a sus amigos y a las personas de su entorno nos dirían que es un ser excepcional. Su sabiduría y su magisterio están casi a la altura de su sentido de la justicia, ecuanimidad y compromiso social. Y no lo digo yo, que le admiro y le quiero infinitamente, es lo que pensamos cuantos tenemos el honor y el placer de disfrutarle.”

Enrique Baquedano

Director del Museo Arqueológico Regional de la Comunidad de Madrid.

¿Era allí la vida muy diferente?

enterraban fundamentalmente a las personas adultas pero no a los niños, es decir había un reclutamiento del osario un poco especial, pero son cosas a las que he ido llegando poco a poco después de preguntarme sobre ellos, no fui a excavar un dolmen para ver que era aquello, más o menos sabía lo que era y en realidad iba con un cuestionario en la cabeza de las cosas que me podían resolver: a que época correspondía aquello, cómo se podían construir, cómo funcionaron, si eran lugares de enterramiento colectivo y si se habían depositado todos los muertos al tiempo o de manera sucesiva, y supe que funcionaban como panteones familiares, que enterraban a las gentes con ofrendas o con ajuares, que el reclutamiento era selectivo porque a los niños no se les destinaba al mismo destino que a los adultos… Todo eso son preguntas, y respuestas a esas preguntas que te has ido haciendo poco antes.

Dicen que en 1983 te convertiste en uno de los catedráticos más jóvenes de la universidad española

Es una forma de reescribir la historia

Gratificante por una lado, y a lo mejor mortificante por el otro porque a mí la gran ciudad no me gustaba mucho. Pero yo trabajaba en la Universidad Complutense y tuve la oportunidad de vivir relativamente en una zona próxima, y luego gratificante por las enormes posibilidades que tenía aquello para mí, como arqueólogo, de trabajar en el Instituto Arqueológico Alemán, en el Museo Arqueológico Nacional, en el Instituto de Arqueología Rodrigo Caro y son oportunidades que no tenía aquí en Valladolid. Luego, entrar en contacto con muchísima gente; en Valladolid ser arqueólogo, por lo que yo veo, sólo lo puedes vivir en la universidad y con una docena de personas que son mis compañeros de departamento, mientras que en Madrid hay centeneras de personas que se dedicaban a esto, y las posibilidades de relacionarte y enriquecerte fueron mucho mayores allí.

Eso no lo creo. A lo mejor en el ámbito de la prehistoria y de arqueología sí, pero ser catedrático a los 33 años, que debí serlo yo, creo que está al alcance de mucha gente.

Una persona con la que tuviste gran amistad fue con Manuel Fernández-Miranda

Él era asturiano y falleció bastante temprano. Éramos compañeros de departamento en la Complutense y en los años en los que yo llegué él además fue subdirector general de Arqueología y luego director general de Bellas Artes. Efectivamente, fuimos muy buenos amigos, trabajamos en equipo unos cuantos años, sobre todo en cosas baleares, y disfrutamos mucho. La pena es que falleció hace ya veinte años, en el 94, muy pronto; a mí en aquel momento no me parecía tanto pero hoy, con un poco de perspectiva, pensar que alguien muere a los 40 años sí es pensar en una muerte prematura.

¿Qué es lo que más te ha sorprendido en estos años de excavaciones? Si estás vivo, y vives de manera apasionada tu trabajo, prácticamente no hay nada que te sorprenda del todo, porque lo estás buscando. Las excavaciones no son simplemente algo a relacionar con la suerte, con la fortuna de encontrar o no encontrar, sino que por regla general lo que planteas son unas excavaciones en función de unos problemas que intentas resolver. He tenido a lo mejor suerte excavando, siempre me ha parecido tener fortuna en los yacimientos en los que he intervenido, pero así sentirme muy sorprendido es difícil. He excavado dólmenes y sabido cómo funcionaban como casas de muertos en el norte de Burgos, he podido saber que se

No cabe la menor duda que un arqueólogo es un historiador de los tiempos pretéritos que tiene una particularidad, lo hace utilizando unas fuentes que no son las convencionales. Un historiador convencional, por norma general, analiza documentos escritos, digamos que, en nuestro caso, iría a trabajar a Simancas con los documentos allí guardados, y los documentos escritos sólo aparecen en un momento dado de la historia. Hoy podríamos decir, sin temor a equivocarnos, que el 99% del proceso histórico trascurre antes que los hombres accedan a la escritura, y si queremos conocer ese 99% de tiempo tenemos que recurrir a fuentes arqueológicas. Entonces sí, siempre digo que no soy arqueólogo; soy historiador en primer lugar, intento reconstruir la historia de los tiempos pretéritos, y luego a veces también tengo la tentación de decir que soy un poco antropólogo cultural porque de las etapas anteriores a la aparición de las fuentes yo creo que lo que hacemos es una reconstrucción, sobre todo del comportamiento y de la conducta de los hombres. No es una historia de acontecimientos, de esto ocurrió tal año, esta batalla; normalmente lo que estudiamos es cómo se comporta aquella gente, como eran las casas en las que vivían, como distribuían el espacio, como fabricaban las herramientas…

¿Es importante explicar a los ciudadanos lo que se va descubriendo? Es muy importante que el trabajo de los arqueólogos, como el de cualquier investigador, al final trascienda a la sociedad. Los arqueólogos hemos vivido mucho tiempo de espaldas a la sociedad, de manera que excavábamos un yacimiento, analizábamos su estructura, su funcionamiento, hacíamos un libro que llegaba a nuestros colegas y considerábamos la arqueología como el objeto de un afán científico. Hoy nos hemos dado cuenta de que es fundamental que todos estos conocimientos lleguen a la ciu-


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parte, pero esos fueron retos muy ilusionantes.

Tu sitio es el campo, y no sólo por los yacimientos

Germán Delibes durante las excavaciones de Matallana en el año 2007 dadanía, en eso que podríamos llamar difusión. En este sentido tengo que decir que mis compañeros excavadores de Atapuerca han sido fundamentales para que nos hayamos dado cuenta, los arqueólogos españoles, que la difusión es algo esencial.

“El museo no puede ser una cosa fría, hay que darle alma ¿Parece que a veces queda todo en un montón de piezas dentro de un museo?

Alguna vez los arqueólogos, reflexionando sobre esto, veníamos a decir lo decía un arqueólogo canario que se llamaba Celso Martín de Guzmán, que parecía que el objetivo de la arqueología era únicamente llenar de objetos las vitrinas de los museos. En realidad no, lo que intentamos es saber que pasó en esa época y qué papel juegan esos materiales que llegan al museo. No puede ser una cosa fría, hay que darle alma, los materiales arqueológicos no hablan por sí mismos y tienen que interpretar los arqueólogos que es la información que llega luego al público.

Un yacimiento que tenemos aquí, quizás no siempre bien cuidado, es Pintia

Tiene la suerte de tener al frente un arqueólogo que es Carlos Sanz Mínguez, compañero mío de departamento, que lo ha convertido en bandera de todas sus actividades arqueológicas y gracias a eso Pintia es hoy un yacimiento muy bien conocido; se conoce su necrópolis, y es verdad que en su momento no gozó tal vez de la necesaria protección, pero aquellos desmanes llevando a cabo excavaciones clandestinas, utilizando previamente detectores de metales para localizar las tumbas, afortunadamente, y gracias también al esfuerzo del Seprona y de la brigada de patrimonio de la Guardia Civil, están relativamente controlados. Es uno de los grandes yacimientos prerromanos de la meseta.

“Una excavación arqueológica es una destrucción controlada, por eso es importante legar patrimonio saneado a los arqueólogos del

futuro”

Eso demuestra que tenemos una amplia historia

Sí, pero en esto tampoco podemos ufanarnos demasiado. En la Península Ibérica no habría un espacio que no tuviera una historia prácticamente parecida o de tanto brillo como la nuestra; hay muchos yacimientos arqueológicos en toda la zona mediterránea, la densidad de yacimientos es más alta que en el resto de la Europa templada, por ejemplo. Los yacimientos están ahí para intentar sacarles partido, otra cosa es que se deban excavar muchos, hay que ser un poco cautos porque tenemos la obligación de legar un patrimonio saneado a los arqueólogos del futuro, si les excavamos todos ahora… Lo que es evidente es que hoy, en la excavación de un yacimiento, obtenemos mucha más información de la que obtenían nuestros padres, y no quiero decir de la que tenían nuestros

abuelos; pero por esa misma regla de tres sabemos que nuestros hijos y nuestros nietos va a excavar mejor que nosotros. Una excavación arqueológica es una destrucción controlada del yacimiento, una vez excavada ya no existe, está en nuestra cabeza, en nuestros apuntes, en nuestras fotos y en nuestros planos, por eso es importante que ellos también tengan la oportunidad de excavar.

¿Qué opinas de la ampliación del museo Arqueológico Nacional de cuyo patronato eres vocal?

Todavía no he ido a verlo; me invitaron a la inauguración pero lo hicieron con muy poco tiempo y tenía comprometidos esos días. En todo caso, era una cosa bastante necesaria, se había convertido en eso que decía antes, en un depósito de objetos para ser adorados y para ser guardados, y le faltaba un poco de discurso para hacer una lectura de los distintos periodos. He vivido un poco de cerca la nueva concepción del Museo, el nuevo diseño, los contenidos y los recursos didácticos, y es evidente que se ha conseguido.

“El estudio de las sociedades pretéritas es saber dónde vivían, su organización, pensamiento, qué comían o qué enfermedades tenían” Se ha conseguido hacer del Museo un lugar mucho más cálido, un lugar con alma como decía antes. Si a mí me preguntaran ahora cual es el objetivo de mi trabajo diría que comprender el funcionamiento de las sociedades del pasado y comprenderlas desde todos los puntos de vista, saber en qué lugares vivían, cómo se organizaban, acceder también un poco a su pensamiento, qué comían o qué enfermedades tenían. Ese es el estudio de las sociedades pretéritas.

Entre los muchos cargos ocupados al margen de la cátedra, ¿cuál es el que más te ha llenado? No sabría que decirte muy bien. Fue muy ilusionante, por ejemplo, presidir el Consejo de Arqueolog��a de Castilla y León en los primeros años de autonomía, porque teníamos un reto, que era que desde la administración central se transferían competencias en materia de arqueología y el problema que teníamos es que no conocíamos el patrimonio arqueológico, con lo cual difícilmente le podíamos proteger y difícilmente le podíamos administrar. Aquella fue una etapa en la que el Consejo se reunía, era director general de patrimonio en aquella época Enrique Baquedano, y nos convocaba con mucha frecuencia porque había que hacer normativas y había que pensar en dotar plazas de arqueólogos territoriales en las provincias, y la necesidad de hacer convocatorias para hacer excavaciones arqueológicas. También se trabajó mucho para desarrollar lo que se llamó el Inventario Arqueológico de Castilla y León, en definitiva, cómo íbamos a proteger los yacimientos, como obligaba la ley, si no sabíamos los que había. No digo que conozcamos todos ahora mismo, pero el resultado de ese inventario lleva a que haya veintitantos mil yacimientos conocidos, con seguridad absoluta sólo una

Me gusta mucho el campo sí; mi padre escribió un libro que se titulaba ‘Mi vida al aire libre’ y luego la subtitulaba, con el humor y la ironía que le caracterizaba, ‘Memorias deportivas de un hombre sedentario’. Él no era un gran deportista, pero le gustaba el aire libre y el deporte, y eso que él lo había heredado de su abuelo, que era francés. El apellido Delibes es de allí, mi bisabuelo vino de Toulouse a contribuir a las trazas del ferrocarril Santander – Alar del Rey, y este hombre se casó con una santanderina, y de allí venimos todos los Delibes. A ese señor ya le gustaba mucho la vida al aire libre, la naturaleza y el campo, y a mi abuelo también, y eso lo llama mi padre la educación francesa en este libro. No sólo yo, todos mis hermanos somos muy partícipes de esta afición a la naturaleza, al aire libre y al deporte, y seguramente a influido mucho en lo que hemos sido. Soy arqueólogo desde el momento en que me doy cuenta que es un tipo de historia que se puede hacer al aire libre, yo excavo todos los años un mes o mes y medio, es un tiempo que paso en el campo con mis alumnos y es muy gratificante. Luego también es verdad que hago bastante deporte, todos los hermanos hacemos bicicleta, piragüismo, corremos… nos gusta el deporte.

¿Qué opinas de todos los cambios que está sufriendo la universidad?

La universidad es muy distinta de aquella que yo conocí siendo joven, y hay algunas cosas que sí me parecen preocupantes. Lo que me parece muy positivo es que la gente está mucho más preparada, los jóvenes sobre todo. Pero por otro lado me parece preocupante lo avejentado de las plantillas en mi facultad, en mi área de conocimiento, prehistoria, donde la edad media es de unos cincuenta y tantos y los más jóvenes tienen cuarenta y tantos. Es decir, la tasa de reposición ésta de un profesor por cada diez que se jubila, no soluciona este tipo de problemas, y ese es un problema gravísimo. Lo que va a ocurrir dentro diez años, cuando nos jubilemos los que estamos, es que contratarán repentinamente a gente sin demasiada preparación, y en eso yo creo que la universidad pasada ha sido un poco mejor, a lo mejor invirtiendo más recursos de los que disponían, pero ha ido realimentando un poco las plantillas con gente joven. Y otra cosa que me gusta poco de la universidad actual es que está terriblemente burocratizada, hay un momento que uno piensa que ya no puede con tanta burocracia como hay detrás. Por lo demás, me sigue pareciendo una institución enormemente atractiva, me encanta dar clase. Mis compañeros de clase de este año me decían que pidiera un año sabático, que era la manera de dedicarme a la investigación, y he dicho me quedan sólo seis para jubilarme y de momento no me quiero perder las clases de esos seis años, me gusta, nos da la oportunidad a la gente mayor de estar en contacto con la gente joven y realmente yo disfruto mucho con mi trabajo.

¿Se conserva adecuadamente el patrimonio arqueológico?

Todos los yacimientos arqueológicos del inventario tienen ya algún tipo de protección desde el mismo momento que están en el catálogo, de manera que si en un determinado momento alguien decide construir una nave sobre uno de los yacimientos, a la hora de pedir el permiso correspondiente se va a ver si hay coincidencia o no. Otra cosa es que estamos hablando de más de 20.000 yacimientos en Castilla y León y soy consciente que es muy difícil que todos ellos tengan toda la protección necesaria.

¿Te has negado a tener móvil?

Para mí, lo de no tener móvil, es un recurso defensivo. Obliga a trabajar más por unidad de tiempo. Veía que mis compañeros de facultad, en los 25 minutos que nos llevaba llegar a casa andando, recibían 15 llamadas cada uno, y eran casi todas laborales; yo me había pasado ya seis horas por la mañana en la facultad, e iba a seguir por la tarde, y no tenía necesidad de seguir contestando consultas.

Entre los muchos reconocimientos que te han dado está el Premio Castilla y León de Restauración y Conservación del Patrimonio en 2012

Yo decía que no sabía muy bien porque me lo habían dado; antes te decía que probablemente la etapa más feliz de mi vida, profesionalmente hablando, fue aquella del Consejo de Arqueología de Castilla y León, los primeros años de autonomía, y no lo sé, tal vez de pensar en algún mérito para recibir ese premio, tener algún esfuerzo recompensado, tendría que pensar en aquella etapa.


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SUPLEMENTO ESPECIAL

La pintura mural: el reflejo de un deseo colectivo

“Eres del mundo entero o no eres de ninguna parte” Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Otras Artes

Vallisoletano de adopción, realiza su trabajo en la casa-taller que tiene en Simancas. Comprometido y claro en sus opiniones.

¿Te consideras un hombre de la montaña?

Parece ser que el día que nací había una gran nevada y mi madre no pudo llegar hasta León, donde vivía un hermano médico y querían llegar por esa confianza que les daba a ellos el nacer en un hospital, pero no pudo ser porque no se podían mover los coches. No me considero de la montaña, me considero del Mundo porque o eres del mundo entero o no eres de ninguna parte. Pero de ser de algún sitio, que no sea de todas partes, sí, de la montaña de León, con un pie en Babia y otro en Laciana, porque siempre hay celos de una región sobre otra.

¿Y te gustaba vivir más en esos espacios abiertos o en las ciudades?

Cuando viví en espacios urbanos, en ocasiones, fue dentro de las ciudades, en pleno núcleo, pero siempre tuve la tendencia de buscar un pueblo cerca ya fuera en Soria, Santander, Madrid, Valladolid… Algún sitio cerca de la ciudad que no tuviera los inconvenientes que puede tener la ciudad de ruido, polución, distracción y esas cosas, pero que estuviera muy cerca porque la necesito por efecto de distribución, entre otras cosas.

¿Cuentan que a los doce años ya te gustaba pintar?

Yo creo que pinté como cualquier otro niño, quizá con una predisposición un poco mayor, con una facilidad también mayor, pero no creo que fuera muy distinto a otro chaval. Todos los críos tienen ilustrados los libros con garabatos, aparecen papeles por todas partes o sino alguna tía o alguien los tienen guardados y cuando aparecen te hacen creer que había como una llamada a ser pintor, pero yo creo que no.

Pero esa niñez más rural te inspiró parte de tus obras, al menos las primeras…

Sí, y ahora mismo precisamente tengo una exposición en León, de las pocas que quedan porque yo me muevo en circuitos privados profesionales de galerías, y de once galerías que me movía en España cerraron ocho, y en ella reaparece otra vez más el paraíso perdido. Creo es un poco el discurso; sin querer emergen, salen a los lienzos, a las tablas, a los grabados y a los dibujos, entre otras cosas, que no solo eso. Aparecen las montañas, la orilla de los ríos y la nieve que es una constante, el carro rojo, y creo que eso es un efecto muy recurrente en mi pintura desde el principio. Lo que pasa que eso simultaneado con otra serie de cosas; por ejemplo, no hace mucho inauguré en Valladolid una exposición que se titulaba algo como ´Pacífico Vuelo` y era como un agradecimiento a esta tierra de Castilla, tierra llana que llamamos allí desde la montaña, en la que siempre me encontré muy acogido y querido, y también muy odiado. Son pájaros, como decía el poeta, “de anchuroso vuelo”, que siempre me llamaron la atención, cuando llegan en bandadas las cigüeñas, los patos y las garzas, y ese paso por los trigos…

En los estudios tu proyecto era continuar la trayectoria de tu padre e ibas para abogado, e incluso para juez

Mi padre se murió hace poco, y desde luego yo empecé a estudiar una carrera tan inhóspita y tan desagradable, lo digo claramente, por admiración a él y por su conducta, su manera de vivir, la honestidad que tuvo siempre, tratando con una materia muy delicada que no solo es la ley, sino la aplicación de la ley. Él tenía dos oposiciones por abogacía: judicatura y administración local, y entonces alternaba el trabajo como juez y cada siete o diez años cambiaba, pasaba a administración local y viceversa.

Manuel Sierra

Villablino (León), 22 de enero de1951.

Pintor, muralista, ilustrador y diseñador gráfico. Premiados en años anteriores:

2011 – Rita Clara (bailaora) 2012 – Ángel Martín (imaginero) 2013 – Miguel Ángel Tapia (imaginero) Yo admiré mucho eso y su condición de hombre bueno y conciliador, y radical a la vez.

“A Franco le debo que me echó en manos de la pintura” Franco te expedientó y te metió en la cárcel, ¿por qué?

A Franco yo le debo que me echó en manos de la pintura, porque el trabajo en la universidad no solo era académico. Era un momento muy convulso políticamente, y o estabas de un lado o del otro, y entonces dentro de la oposición antifranquista estabas metido de hocicos y me acabó interesando más que la propia carrera, que enseguida me di cuenta de la trampa que era aquello y se lo dejé a gente de mejor voluntad que la mía, y más constantes; buenos amigos que tengo entre jueces, abogados y demás. En toda la lucha universitaria hubo un momento en que hubo expedientes que impiden durante años matricularte en ningún distrito universitario del país, amén de cárcel, procesos, etc. hasta que vino la amnistía del Rey y me permitió volver, y estuve estudiando derecho hasta que por avatares de todo tipo lo volví a dejar, cuando estaba harto de nuevo, pero ya estaba pintando a troche y moche y lo deje con asignatura y media.

¿Cómo admitieron en tu casa ese cambio de abogado a pintor?

Él y mi madre, y también mis hermanos, son universitarios. Ellos siempre trabajaron mucho porque estudiáramos los tres y hubo un momento en que no hicieron bien la digestión de lo que iba a ser yo, era tirarse a la piscina, ser pintor y dedicarse solo a ello les daba miedo, con razón, y tardaron en admitirlo. Pero cuando lo admitieron dijeron: con este hijo nuestro perdimos un abogado, pero ganamos un pintor.

“Una pintura del paraíso relajada y que oxigena, y otra política que es muy desagradable” Y llevas dedicándote en exclusiva a ello desde finales de los 70, ¿cómo definirías tu arte?

Desde el punto de vista así canónigo de clasificaciones, y todas estas cosas vaticanas, sería un arte figurativo, muy influido por el cubismo y también en algunos momentos un poco por el expresionismo y algo de naif. Creo que es una pintura básicamente emotiva y después tiene dos grandes bloques, aunque no lo hago intencionadamente, está la pintura del paraíso en la que evoco espacios y convoco a los observadores a una pintura relajada, un sitio donde poder estar mejor y escapar durante un tiempo, darte oxígeno frente a lo que te rodea; y luego la pintura del infierno completamente distinta en el lenguaje, en los formatos, que es la pintura política y esa es muy desagradable.

En el 74 comentabas: “pinto con rabia en tablas sin valor ni atractivo alguno…”. ¿Por qué esa rabia?

Es que en el 74 es cuando a Franco se le ocurre rematar su faena fusilando a unos cuantos militantes antifranquistas. Es una

“En cierta ocasión lo definí como un centauro, pero entonces sólo quería hablar del cartelista, de cómo su otro lado -el pintorafloraba en sus carteles, y el conflicto permanente que reflejaban aquellas imágenes, toda la verdad que habita en el combate interior de un ser de naturaleza doble. Cuando, como aquí, he de simbolizar todo lo que admiro en Sierra, es decir, del pintor y el cartelista, pero también del ilustrador, del muralista, del combatiente, del cocinero, del narrador, del dibujante, del carpintero (su otra vocación), y quizás lo más importante, del amigo sin fisuras, no encuentro otra imagen que la del polytropos, el hombre “de muchos recursos” (o senderos, o tretas, es decir, el hábil, el astuto), que decía Homero en el verso que inicia la aventura más hermosa de Occidente.”

Enrique Gavilán

Profesor de Historia Medieval en la Universidad de Valladolid pintura que yo la observe ahora, en una última exposición que hice en la galería ´la Maleta` en la que había una parte de mi propia colección y otra parte de pintura reciente, y la pintura de tu colección solamente la ves en esas situaciones. Lleve unos cuadros de ese momento, que son unos cuadros de los pocos momentos abstractos que yo tuve, y es una pintura hecha con una rabia salvaje por el brochazo, por el tipo de pintura en tablas que encontraba por cualquier lado, porque todo eso coadyuva a contar lo que quieres contar, con la sinceridad suficiente para que le llegue al otro.

Si algo te diferencia es la pintura mural, de la que alabas su carácter colectivo

En la pintura de caballete construyes un objeto, pero es una pintura privada, tú pintas a tu capricho y después surge si aciertas o no aciertas; en la pintura política es otro discurso en el que el colectivo está presente como destinatario y como motivador. Pero el mural es otra cosa; surge de un dictado expreso de los demás, es decir, de un deseo colectivo que puede ser gozoso, airado… y tú eres la correa de transmisión. Tienes que tener muy buena puesta a punto en controlar grandes formatos y las herramientas y conocer, a efectos del lenguaje, cuales son las imágenes que hacen falta para contar una determinada cosa, las imágenes que sintetizan todo para a ese deseo colectivo darle tu forma y, después, devolvérselo a los demás en formato pared para siempre.

Has tenido una etapa en la que estabas involucrado con el teatro

Llegué también de manera muy accidental. Empiezas a estar ligado afectivamente a una persona, que es actriz, y acabas sustituyendo a alguien que falta, les vas haciendo los carteles, les ayudas en la escenografía y te enseñan ellos claves escenográficas a efectos de figurines, de vestuario, de maquillaje de los actores… en el sentido espacial de la caja escénica. Aprendí muchísimo y acabe haciendo de actor en bastantes ocasiones, con papeles muy pequeños porque no tengo yo muchas condiciones, pero me resulto muy enternecedor por una parte y muy formativo.

También eres editor habitual de grabados, serigrafías, litografías…

De estar en esto hay que tocar todos los palos, es como un flamenco que solo cante seguidillas; pues tendrá que cantar todo tipo de arte.

Acusas de la falta de entendimiento del arte abstracto a la ausencia de educación colectiva en lo referente al


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arte, y que el capitalismo tiende a la cultura del consumo rápido y en cambio el arte requiere serenidad y esfuerzo

Curiosamente es el momento, como ninguno en la historia de la humanidad, en el que se dispone de más medios para conseguir lo que no se pudo en otras épocas por imposibilidad matérica; quiero decir a través de sistemas audiovisuales e informáticos. Y sin embargo en gran parte, al menos en la gente que gestiona políticamente las cosas, no se está haciendo en esa dirección. No se está insistiendo en educar en la libertad y que siendo libres no se tenga ni que elegir, que se pueda discurrir bondadosamente por la vida, aportando. Se va tras crear una clara sociedad individualista e insolidaria, aunque haya gestos solidarios en una gala benéfica o ante un tsunami, pero no ante una condición natural que haga que yendo por la calle, en el autobús, en un estadio… la gente considere, no sólo que los demás existen, sino que como poco son iguales que cada uno de nosotros, es decir, no que los demás están ahí para que yo crezca y me aproveche. Pero de esta manera nos tienen mucho más agarrados por las partes blandas.

¿A qué te refieres cuando dices que las gentes de Valladolid te enseñaron a comportarte cívica y políticamente? Lo dices en un concepto donde además pones como injusto ese apelativo de ´fachadolid`

Mis padres y mis hermanos ya habían ejercido una influencia muy potente sobre mí en el sentido de formación como ciudadano del Mundo, solidario, todo lo sincero que fuera posible… En ese sentido también abundaron maestros y amigos, pero eran momentos de niñez. La formación de la adolescencia ya aparece cuando aterrizamos en Valladolid y recuperamos la línea de la enseñanza pública, y aquí es cuando tengo la ocasión, a lo largo de los años, con esa visión diferente de la adolescencia de los 15 o 16 años en adelante, de conectar con movimientos vecinales, movimientos políticos… que te da una visión del mundo distinta. Con el paso de los años el primer movimiento de la liberación de la mujer tuvo una de sus primeras sedes en la calle López Gómez, en la librería Perspectivas, que incluía una sala de exposiciones, y eso te hace ver que una sala de exposiciones no es sólo una galería de arte o un circuito institucional, sino que pueden ser otros lugares, algo que posiblemente dio origen a que al cabo de los años fuera uno de los fundadores de exponer en bares, que ahora está tan de moda.

Los circuitos institucionales condicionan más que exponer en un bar, ¿no?

Alguna vez hay que hacerlo, el exponer en cuestiones institucionales, pero poco. Yo a la administración le pido que esté lo más alejada de mí, creo que debe cuidar a todos pero mucho más, no a los autores que mejores o peores pero ya estamos en ello, sino que dedicar todos los esfuerzos que pueda a potenciar a la gente que está empezando o que tiene dificultades. Los autores que estemos en esto de hoz y coz hay que insistir en la idea que el oficio lo tienes que ganar en la calle, hay que bregarlo y patearlo y no esperar a que te caiga leche de la teta de mamá administración.

“Para mí la clave fue el movimiento vecinal, ejemplo de que o empujamos todos o esto se va al traste” Siguiendo con lo que te encontraste a tu llegada a Valladolid…

Pues me encontré con el primer movimiento de insumisión, la primera huelga general la vi aquí, pero antes los grandes planteamientos de enfrentamiento frontal de la construcción, el metal, Fasa… impresionante. Y el movimiento vecinal para mí fue clave, pasaban la punta de la lanza y la iban teniendo sucesivamente Delicias, la Victoria… y fue la gran escuela de colectivismo, de civismo en el sentido de los demás existen y empujamos todos o esto se va al traste. La Rondilla es como mi casa, en muchas ocasiones tuve que estar escondido porque tuve algunas búsquedas y capturas, y esa desgracia de estar perseguido era a la vez la suerte de estar escondido por los sitios que veías que eran maravilla de bellezas, como las huertas de las monjas de los conventos de clausura que hay por ahí, monjas con las que tengo ahora muy buena relación. Entonces te encuentras con todo eso, con los primeros movimientos de presos aquí importantes, movimientos de condi-

ciones sexuales distintas a la heterosexual vaticana y ortodoxa, que es como lo de la aconfesionalidad del Estado, que es más confesional que la leche… Bueno, pues por todo eso me parece muy injusta la frase esa, lo de fachadolid. Claro que había fachas, y los hay y los veremos mucho más de ahora en adelante, pero era entre otras cosas porque había rojos; quiero decir que esas cuestiones no surgen porque sí, los lugares no son feudos de uno u otro, aquí dejaron la piel mucha gente y yo creo que eso es injusto con el movimiento estudiantil, el movimiento vecinal, las grandes organizaciones políticas que trabajaron, las huelgas; son cosas que no se hacen por gusto, se hacen a pesar de todo.

¿Cómo ves el Valladolid actual?, decías que se han recuperado espacios para el paseo

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Todo eso tiene que tener de fondo, para la normalización, la bandera de la república, porque se refiere a esa gente que por el hecho de ser republicanos, y nada más, se los pasearon a tiros. El Alcalde es así y lo borró, y la comisión de patrimonio le dijo que ojo al parche, y ese documento lo tengo yo, que ese mural que decía despectivamente que era una pintada y que se iba a borrar, y de hecho borraron el primer cuarterón con alevosía por la noche, lejos de ser una pintada era un mural de autor con un valor artístico y económico, y que no solo no desprestigia a la ciudad, como decía él que la ensucia, sino todo lo contrario. De ahí surge la multa, que es la ridiculez de 12 x 3 que es el tamaño de mi firma en uno de los cuarterones.

¿Por qué te instalas en Simancas?

Calculo que fue hace ya 20 años, que me da vértigo. Yo con Simancas siempre tuve relación por la gente del restaurante los Curros, y con algunos de los pintores que tenían allí sede, también intelectuales de la escritura y otra gente, y era un foco de atracción y de mucha atención. Eran tiempos muy interesantes, porque los munícipes se dejaban influir también por la opinión de la gente del pueblo, de la villa en este caso. Los fines de semana llegaba allí mucha gente: porrón de vino, queso de Valoría y pan, y eso me fue atrayendo allí hasta el extremo, aunque pasan muchas cosas a lo largo del tiempo, que acabé comprándole a Gabino, que tenía anteriormente el mismo planteamiento que tengo yo ahora, por esa necesidad de estar en un pueblo cerca de una ciudad. Él se hartó de aquello y quería ciudad, lío, ruido, polución y estaba cansado de los pájaros, del silencio y tal, y quería vender la casa. Manuel Sierra pintando el mural para la Universidad en 2012. Igual que en un momento determinado dejas de trabajar en otras cosas y te la juegas para Has comentado también que tenemos ciudades llenas ver si no sólo quieres a la pintura, además puedes vivir de ella, de edificios institucionales, pero no de contenidos pues esto fue de la misma manera. Esa casa me estaba esperando Por ejemplo, los centros cívicos es una conquista de hace a mí, con luz genial, orientada al sur, sobre el río… y le pedí un muchísimos años, no tiene que ver con este ayuntamiento ac- buen precio, y una moratoria, y así lo hicimos. Me retiré de expotual, que también, pero es muy anterior a todo esto. Esos espa- siciones, que siempre es un gasto que si te sale lo recuperas pero cios bienvenidos sean porque tienen una programación desde si no te sale bien te lo comes, y me puse a lo que nunca hice, salvo dentro y fuera muy interesante; las asociaciones de vecinos con- contadas ocasiones, que era a concursar; no tanto en pintura, trolan mucho eso y le da forma el municipio… Lo que me da que eso nunca me gustó, pero sí a concursos de carteles, y levanté pena es que edificios que están hechos no se utilicen más o no la tira de esos concursos de fiestas de ciudades, que lo pagaban se haga nada. Esa manzana gigantesca de la Academia de Caba- muy bien; también me subí a muchos andamios. llería, Capitanía… enormes lugares con capacidad para el tema dotacional o lo que sea, por supuesto no especulativo, para todos pero no nominativamente, sino en la práctica y efectivamente. Si construyes todas esas cosas en el caso cultural y deportivo, y luego no lo programas, ¿qué pasa con todo eso? Y esos contratos constantes con arquitectos estrella, cosas faraónicas que luego cada vez que se abren las puertas nos cuestan millonadas. Ojalá fuera un pan que traiga debajo del brazo la llamada crisis, que de crisis nada, esto es una estafa en toda regla. El pan debajo ¿Es un lujo vivir y trabajar en el mismo espacio? del brazo sería que no ocurra más, que no vuelva a pasar, el deYo, los talleres, no puedo tenerlos en un sitio que sea ajeno rroche cada uno de lo suyo, pero del dinero público no. a la cama y a la cocina. Son dos espacios muy amigables donde Por ejemplo lo de la Ribera la presencié yo desde dentro, espacios destinados a ser basureros ilegales, y esas transformaciones son consecuencia de la presión y la lucha vecinal.

“No puedo tener el taller ajeno a la cama y la cocina, dos espacios donde se hacen las mejores cosas”

Cuéntanos aquel momento tan poco agradable, en 2012, cuando el Ayuntamiento te borró un mural, por el que además te multó, pintado en una pared propiedad de la Universidad y con autorización de ésta

Eso fue una idea del Ateneo Republicano en fusión con el Colectivo contra el Olvido y la asociación de Memoria de la Transición, que son dos colectivos de corte universitario que revisan la reciente transición, y el Colectivo contra el Olvido está en esa gama de sociedades o colectivos que tienen que ver con la recuperación de la memoria histórica. Yo pertenezco a ese colectivo. Ambas propuestas se pasaron a la Universidad y la pretensión era afrontar unos cuarterones que estaban hechos una porquería. Si hubiéramos querido hacer algo que no fuera pacificador, y sobre todo normalizador y así se lo decía a Javier León de la Riva, que habrá ocasión de ver murales en esa línea a no mucho tardar… pero ese mural; unos pájaros blancos sobrevolando una bandera tricolor que es la república, para referirse a los maestros republicanos represaliados que era a lo que se estaban dedicando esas jornadas que se convocaron en el corazón de la universidad, con toda la publicidad, con todos los permisos y que yo al menos lo planteé así…

se hacen las mejores cosas, y por lo tanto llegas a los caballetes con el mejor de los ánimos, o saliendo de la cama o viniendo de la cocina. Y después, en relación con la cocina, muchos de los tiempos para guisar tienen que ver con los tiempos de espera en la pintura, por eso muchos pintores somos bastante buenos cocineros.

Entre tus aficiones, entonces, estará la cocina

María guisa habitualmente pero yo también, y eso desde siempre; nos enseñaron nuestros padres, aunque más mi madre, mi padre era muy hábil para todo pero para cocinar imposible.

¿Qué pides a la vida?, ¿cuál es el futuro que buscas?

Que nos dejen vivir en paz, y que se vayan toda esta panda canalla que nos está haciendo la vida imposible antes de que sea tarde, porque esto, como salte una chispa, no hay Dios que lo pare y están apretando demasiado las tuercas. Pido un mundo mejor, más justo, más equitativo, más generoso, y que dejemos los móviles y los ordenadores.

Bueno, de eso tú no usas

Ni ordenador, ni nada; pero tengo una página web.


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SUPLEMENTO ESPECIAL

La tranquilidad en hacer las cosas, una virtud para el éxito

“El enólogo puede saber hacer vinos, pero hay que tener una mente muy abierta, viajar y probar todo lo que hay”

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Agricultura y Ganadería

Teniendo en cuenta que nació y dio sus primeros pasos en la bodega de Vega Sicilia, parece que era lógico que Mariano García se dedicase a algo relacionado con el vino. Pero de ahí a llegar a los niveles de éxito obtenidos, eso ya requiere de otros muchos conocimientos, riesgos y capacidad que es la que nuestro premiado ha demostrado con el paso de los años.

Tu padre trabajaba de encargado en Vega Sicilia y allí naciste. Luego, tras estudiar en Valladolid, marchaste a Madrid…

Nací y me crie en Vega Sicilia y entre viñas, y allí fue parte de mi vida cotidiana. Luego, cuando alcance la mayoría de edad, tenía el impulso y la necesidad de encaminar la formación hacia un mundo que conocía y que me apasionaba. En el año 68 fui para Madrid y allí, en la escuela de enología, acabé lo que había empezado. Me adapté perfectamente a esa escuela del vino y de la vid de Madrid, era algo que ya conocía, sobre todo el viñedo. Eran unos años donde se practicaba una enología distinta a ahora; antes era más paliar defectos y ahora ya, afortunadamente, tiene un tema más hedonista.

En aquellos años, en esa infancia, sería casi la única bodega de la zona

Estaban bodegas con prestigio como Murrieta, Riscal o López Heredia, había alguna bodega catalana que empezaba… como grandes vinos Rioja, Protos aquí en la Ribera de Duero, y estaba con sus claretes Pablo Barrigón, que es un hombre que merece sus recuerdos y cariños porque creo que en aquellos años era el que daba a conocer aquel clarete de Cigales por media España, sobre todo el norte, en el País Vasco.

Con sólo 24 años, en el 68, Jesús Anadón te dio la oportunidad de intervenir en tu primer Vega Sicilia, con Juan José de Castro

Efectivamente, Juan José de Castro era un químico y farmacéutico y entonces hacia lo que era los postgrados, y coincidimos como un año en Madrid. Al acabar el enológico y vitivinícola los dos hicimos la cosecha del 68, hasta enero o así que él se fue, le fichó Codorníu y se fue allí como director técnico.

Que privilegio saber que uno va a salir de la escuela a elaborar vinos en una bodega como Vega Siclia

El estar en una bodega, y sobre todo hacer unos vinos con una personalidad, con un estilo y un respeto hacia la viña, te da una conciencia distinta, ya vas a elaborar grandes vinos y eso, por supuesto, ayuda mucho.

“No quería ser un productor de bata blanca, quería estar en contacto con la tierra y con el suelo” Casi 30 años dedicado a Vega Sicilia… es toda una vida

Fueron aquellos años donde la importancia que ahora tiene la viña se daba más valor. Me acuerdo que nos llamaban los químicos al tema enológico, que era que no se estropease el vino. Entonces eran unas condiciones distintas a ahora, empezar a tomar conciencia de la importancia de la viña era lo primero que había que hacer y yo tenía claro una cosa, que yo no quería ser un productor de bata blanca, sino quería estar más en contacto con la tierra y con el suelo y, sobre todo, no perder de vista esa perspectiva cultural y del consumo del vino que es algo que tenía que ser importante.

Mariano García

Valbuena de Duero (Valladolid), 28 de marzo de 1944

Enólogo

Premiados en años anteriores:

2011 – Isabel Aguilar (ganadera) 2012 – Luis Sanz (Dehesa de los Canónigos) 2013 – Pablo Álvarez (Vega Sicilia) De esos años los últimos 20 lo compatibilizas con tu propio vino

En aquellos años Vega Sicilia empezó, no es el momento a que ha llegado hoy. Había que empezar primero por la viña y luego ir poco a poco, y con los medios que había intentar sacar lo mejor, y lo nuestro era otra cosa direfernte.

En 1978 creas Bodegas Mauro. ¿Pones ese nombre en homenaje a tu padre que había fallecido?

Sí. Tengo la suerte de encontrar un viñedo en Tudela de Duero con unas condiciones perfectas, y empiezo alquilando una bodega y, en el año 78, fueron unas 5.000 botellas. El vino que no tenía el perfil para embotellar lo vendía a granel.

Empezaste con unas viñas que iban a ser arrancadas

En aquellos años, desgraciadamente, el viñedo no se valoraba, no había bodegas que vendiesen el vino a un nivel de calidad y con unos precios buenos, con lo cual el viticultor lo que hacía era arrancar la viña porque no le era rentable, y sobre todo en Tudela de Duero. Lo podían llevar a las cooperativas, sobre todo a Protos, y él ya en aquel momento veía que le era difícil vender la uva, y yo tenía muy buena relación con él porque hacia un vino en el pueblo que era muy peculiar, y luego lo vendía como podía, sobre todo en verano, en las fiestas. Llegó un momento que el hombre me dijo que ya no se complicaba la vida, que me quedase con ella y que no me preocupase, que ya se la pagaría cuando pudiera. Me quedé con la viña para hacer un vino, con unas perspectivas muy distintas a Vega Sicilia que tiene una personalidad, y de esta forma yo podía hacer algo distinto y no estar encorsetado en hacer un gran vino como era ese de Vega Sicilia.

La historia de los vinos de la zona se remonta a 1562, cuando Felipe II eximió de pagar tributos por la calidad de sus vinos, pero en cambio quedó luego fuera de la Denominación de Origen (D.O.) ¿Eso te afectó en algún sentido?

La D.O. siempre viene bien, lo primero por las ayudas económicas, que en aquellos años sólo recibían las D.O. En el 82, cuando se fundó dicha D.O., ésta sólo llegaba hasta Peñafiel porque esto lo hacen los de Burgos pensando más en los claretes que había entonces y en ponerles una normativa ya que había que embotellar y vender. Copiaron toda la D.O. de la primera que hubo en España, que fue Rioja. Pesquera y todo lo demás quedó fuera, tanto es así que Vega Sicilia entra unos dos años después cuando se dan cuenta que lo que pita es el tinto, y que tienen que llevar una locomotora como era Vega Sicilia.

“Estar fuera del paraguas de la D.O. hace que te tengas que esforzar mucho más en todo” Entra hasta donde están los viñedos de Vega Sicilia, que es Quintanilla de Onésimo, y de ahí hasta Tudela, que hay mucho Duero, como la Abadía de Retuerta donde el Duero abarca todos sus viñedos, queda fuera. Lógicamente el estar fuera del para-

“A Mariano García le conozco desde el año 1968, que hice lo que ahora se llamaría un máster sobre viticultura y enología y me tocó ir a hacer las prácticas de vendimia en Vega Sicilia, y en aquel entonces el señor Mauro, su padre, era el encargado de la bodega. Después, a final del 68 o principios del 69, estuve de profesor ayudante en la escuela de la Vid en Madrid y Mariano estaba haciendo una formación profesional sobre viticultura y enología, y le tuve de alumno de prácticas. Mariano García ha sido uno de los responsables de ese despertar de la enología nueva y moderna. Mis recuerdos con él han sido relativamente cortos, pero positivos. Se ha convertido en una figura señera del mundo del vino en toda Castilla y León y de aquellos inicios se ha dedicado a esto con gran acierto.”

Juan José de Castro

Enólogo

guas de la D.O. hace que cueste mucho más, te tienes que esforzar mucho más en todo, en hacer las cosas mejor y luego, sobre todo, ya digo, en esas ayudas económicas y en las promociones que hace una D.O. Lo primero que hace la gente cuando va a un restaurante es mirar en la carta las D.O. y si son Rioja y Ribera de Duero, y luego quedan los otros atrás que se tienen que esforzar mucho más y buscar una personalidad y un estilo.

Mauro es de indudable prestigio y es cierto que choca que esté como Vino de la Tierra, que parecen como vinos de segunda

Si suena de segunda fila, pero esto es más aquí, en el exterior no, la D.O. también tiene su peso pero están más abiertos. Los vinos de la tierra de Castilla y León también suena muy bien, las D.O. están bien y tienen que tener ahí su reducto, pero primero creo que habría que promocionar la marca España.

¿Quizás aquí nos empeñamos en dividirnos y eso provoca que fuera seamos menos importantes, y que a veces destaquen vinos malos solo por estar en una D.O.? Creo que teníamos que ir más juntos. Hoy en día todo el que sale al ruedo tiene valor, vinos deficientes, no voy a decir malos, no hay, porque el consumidor es muy exigente y ya nadie puede sacar a la venta un vino que no esté bien. Ahora, dentro de lo que sale, son esos vinos que destacan, que tiene un sello, una personalidad y donde reflejan el terruño de donde vienen y también esa impronta del que lo hace. Pero somos afortunados y en España vinos malos no hay.

Desde finales de los 90 tienes tu sello de la Ribera con Aalto, ¿te quitaste esa espinita? En el momento que yo estoy fuera lógicamente tengo ofertas, y yo tenía bastante con lo que tenía, y sobre todo lo que tenía que hacer era potenciar. Además ya estaba en Toro desde el año 94, que había visto allí unos viñedos y ya estaba haciendo el proyecto de San Román, y no me quería complicar la vida. Sí había echado una mano a algunos amigos, pero no tenía intención de meterme en ningún tinglado más. Pero surgió lo del proyecto de Aalto con Javier Zaccagnini, director del consejo regulador y que fue quien le impulsó y le dio ese aire más cosmopolita e internacional, que me lo propuso con unos inversores y donde él se encargaba del tema gerencial y de ventas, y yo del tema técnico. Empezamos poco a poco, porque yo los proyectos creo que


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hay que empezar primero por la base, tener viñedos, los mejores, y luego el tiempo es el que va marcando cómo va el vino y lo que puedes hacer y donde puedes llegar. Empezamos en Roa con una bodega alquilada, vendiendo en principio muy pocas botellas, y ya a los cuatro o cinco años hicimos la bodega en Quintanilla de Arriba con un diseño pensado sobre todo para trabajar cómodo, no me gustan esas bodegas faraónicas que son para enseñar, prefiero que sea una bodega muy funcional. Empezamos también a plantar viñas, a comprarlas, y es un proyecto que hoy en día es muy importante, tanto es así que, sobre todo en el exterior, es un vino que está muy valorado.

Muchos consideran que eres un maestro al que no se le escapa nada. ¿La pasión que tienes por la gastronomía te ayuda a cultivarte constantemente?

definitivamente, que no tiene nada que envidiar a otras zonas.

Tu hijo Eduardo en Maurodós desde 2001 y junto a otro hijo Alberto en el Bierzo con Paixar… ¿es una suerte poder compartir con ellos?

No solo con ellos, sino con amigos e incluso con colegas del mundo del vino, es algo que hay que hacer y tengo la gran suerte que tanto Alberto como Eduardo tienen una gran pasión por el vino. Catan bien y, sobre todo, han tenido siempre la inquietud de saber lo que hay por ahí. Últimamente hacemos pedidos de todo lo que se mueve; Eduardo tiene amigos de Borgoña y todos los vinos que salen Borgoña, Burdeos, Ródano e incluso estos vinos chilenos y tal, pues les tenemos y es muy interesante probarles, y eso sobre todo hay que hacerlo con amigos.

En el vino lo primero es que tienes que concebirlo como placer; un enólogo que no disfrute del vino, y que lo haga simplemente sea por sacar un vino, sin disfrutar y sin que le guste la gastronomía, anda un poquito cojo. Soy amigo de la mayoría de los cocineros de este país, y viajar y probar vinos es muy importante. El enólogo puede saber hacer vinos pero hay que tener una mente muy abierta, no quedarte en tomar únicamente tu vino, hay viajar y probar todo lo que hay.

Yo soy muy parco y puedes buscar algunas expresiones como mineralidad, color recubierto, pero entrar ya en todo eso… yo estoy en muchas catas, en muchísimas, con gente que describe y cuando uno dice “es que me huele a latas de sardinas”, ahí no llego, u otro dice “es un poco como a pólvora”… Cuando se explica hay que dar una cierta explicación como si tiene más fruta, fruta madura, pero no meterse en ciertas expresiones. Yo cuando voy a los sitios siempre digo que hay dos cosas: que los vinos les tienen que tener a muy buena temperatura, porque a veces es una pena como los sirven, y con buen copa, y luego explicarlo mucho más sencillo.

Sabemos que eres un viajero impenitente, conductor apasionado que ama la velocidad Estás bien informado, hago unos 80.000 kilómetros al año con Audi, que es mi marca desde hace muchos años.

“Una cata a ciegas es una cura de humildad”

También eres aficionado a la gastronomía, capaz de disfrutar con un plato refinado pero enamorado de una buena tortilla de patata

Como anécdota curiosa has contado que alguna vez no has identificado tu vino entre otros

En el año 94 empiezo ya a ver unas viñas. Todos los proyectos poquito a poco, tanto es así que los dos primeros años elaboré en la Cooperativa de Morales y además se portaron bien, ellos querían que elaborase allí porque siempre iba a resurgir la zona. En el 99 ya empecé a construir la bodega, aunque estuve todavía dos años elaborando en la Cooperativa, y empecé primero con la viña. Toro, para mí, tienen un potencial enorme, es un vino que siempre ha tenido fama de ser un vino rudo, vasto y para mí no es así; hubo unos momentos que quizás, cuando la uva no se valoraba, la vendimia no se hacía en el momento idóneo, no se cuidaba… pero Toro tiene un potencial, y sobre todo una personalidad. Estamos con una bodega, que últimamente la estamos remodelando un poco, no para producir más sino para trabajar mejor, y estamos muy contentos. Exportamos, es un vino que en ciertos países se valora más que aquí en España, e intentamos mejorar cada vez y que ese vino de Toro esté en todos los sitios y se empiece a ver,

¿Sería posible involucrar a más personas para que les gustase el vino si no se utilizase a veces un lenguaje tan técnico, y sólo se tratase de disfrutarlo?

Para mí es un honor y una satisfacción, y fue mayor por estar vinculado a la viña, al vino y a la gastronomía. Yo espero que sigan haciendo estos reconocimientos porque siempre están bien y hay que promocionar el vino; el vino la gastronomía son dos pilares importantes que tenemos aquí en España y les tenemos que aprovechar al máximo. Somos afortunados en tener esta gastronomía y estos vinos.

¿Cuál es la perfección en las cosas? A mí un vino perfecto no me emociona, a lo mejor no me dice nada, y un vino con ciertas imperfecciones me puede transmitir y emocionar más. Por imperfección me refiero, por ejemplo, a un vino que tiene una acidez algo más elevada y un tanino más presente, que no es lo correcto, pero a lo mejor te dice algo y sin embargo uno que tenga la acidez equilibrada, el tanino perfecto, no te emociona. Todos los grandes vinos que he probado siempre me han emocionado, de hecho no creo que haya un gran vino que tenga esas perfecciones que se piden al vino.

En 1996 llegas a Toro y un año después nace el primer San Román, del que estás tan orgulloso, y además en unas tierras que estaban abandonadas

puedes ir en contra de la naturaleza y de lo que es el vino. Si tú intentas sacar un vino en Toro con un concepto borgoñón, pues dónde vas… Lo que hay que hacer es respetar al máximo ese producto, esa uva, y luego te lo va marcando; eso sí, tienes que dar tu impronta y saber lo que quieres hacer.

En 2012 recibiste el premio especial a toda una vida, de la Real Academia de Gastronomía

¿Existe el vino perfecto?

Si tú tienes una serie de vinos que ya ha pasado tiempo y tienes, imagínate, vinos de la Ribera tempranillos, de un perfil muy parecido, pues no es tan fácil. De hecho una cata a ciegas es una cura de humildad porque todos estos catadores que puntúan ninguno cata a ciegas, Parker y todos estos lo hacen ha etiqueta vista. Y sí me ha pasado; puedes reconocer tu vino cuando tienes dos diferentes, pero cuando tienes de un perfil en un momento dado y ya ha pasado un tiempo, no es tan fácil.

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Así es, las dos cocinas están ahí y tienen que estar, de hecho no tienen porque chocar.

En 2003 lanzáis, también en Toro, ´Prima`, una propuesta desenfadada y moderna. ¿Se le ocurrió a Eduardo o a ti?

Fue entre los dos. Nosotros teníamos una serie de viñedos de viñas más jóvenes, terrenos más sueltos, de un perfil de menos arcilla y ese no entra dentro del tipo de San Román que necesita un vino de más mineralidad, de una crianza más larga y que, sobre todo, tiene esa mayor concentración. Tuvimos unos años que estos vinos les vendíamos a granel, y esa experiencia nos resultó muy positiva porque al final eran vinos de Mariano García. Fue cuando Eduardo dijo de controlar bien los viñedos y sacar un vino distinto, de un perfil de crianza más corta y que venga de estas viñas que tienen menos concentración, pero suficiente para percibir que es Toro. Creo que los tres primeros años fueron muy pocas botellas, empezamos con unas 15.000 o 20.000, y se vendió toda al exterior porque no podíamos sacar un vino aquí con ese número de botellas tan reducido ya que no se podía atender a todos nuestros clientes, y estuvimos como tres años vendiendo básicamente en Estados Unidos y algo en Japón. Luego nos fuimos extendiendo y al tercer año, con una producción ya más alta, teníamos para poder atender a distribuidores, clientes y amigos y lo sacamos ya aquí en España.

¿‘Prima’ es un ejemplo de lo que dices, de la necesidad de escuchar al vino?

Tienes que tener una impronta y tu filosofía, pero luego no

Además eres buen conversador, algo que se está perdiendo por la falta de esas tertulias después de comer, que han ido a la baja con los controles de alcoholemia

El otro día estaba oyendo en la radio que una mujer con una copa de vino ya daba positivo, y el hombre con dos. Pero, ¿quién lo decía? eso es una burrada, incluso llame para que lo rectificasen. Cuando se habla del alcohol se habla del vino, y no sé por qué no de unas bebidas más fuertes, que son las que realmente influyen luego en la conducción. Estoy convencido que entre dos personas tomarse tranquilamente una botella de vino, depende quien, no da positivo. Ahora, si luego te tomas un montón de copas de otro tipo, ahí ya puedes dar; pero realmente no tienen que meter tanto miedo con el vino, si se toma con moderación.

¿Qué piensas que te va a deparar el futuro?

Espero que seguir haciendo lo que me gusta. Tengo la suerte de poder hacerlo, tener mis dos o tres bodegas y algunas cosas más, y creo que soy un privilegiado en todo esto. Mientras pueda voy a seguir ahí, me considero que me quedan todavía muchos años, y ahora estoy ahí con los dos renacuajos, los dos hijos de Alberto, y salir por ahí con ellos cuando ya sean un poco mayores, si sus padres me dejan, a algunos sitios gastronómicos.

Algún proyecto más, por ejemplo en Galicia

Estamos con un proyecto con unas plantaciones que tenemos, ahí en el noroeste de España, y quizás para un blanco… pero despacio.


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SUPLEMENTO ESPECIAL

Dos de sus obras se estudian en los institutos desde hace más de 30 años

“Si preguntas quién es José Luis Alonso no tienen ni idea, pero por ‘Bajarse al Moro’ te pueden responder en todo el mundo”

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Cultura

Hace ya muchos años que José Luis Alonso se convirtió en uno de esos autores cuyos textos se analizan en las escuelas, generación tras generación. Es, sin duda alguna, uno de los grandes de la literatura.

¿Cómo recuerdas tus lugares de la infancia?

Nací justamente en la esquina donde se despedían entonces los entierros, que iban a caballo en aquella época, en la plaza de Amor de Dios haciendo esquina con el camino del Cementerio. Allí había unos bloques de vivienda, enfrente de la cárcel y de unas huertas, y digamos que a este lado del Esgueva. La frontera estaba en el Esgueva, y luego estaba lo del otro lado que es donde estaba lo peligroso por esa zona, la ciudad sin ley, y ahí yo de jovencito participaba con mi pandilla para mantener un poco a los del otro lado del Esgueva.

¿Era muy diferente entonces?

Yo pertenecía a una clase social relativamente humilde, pero lo verdaderamente humilde estaba al otro lado del Esgueva. Iba al instituto, al Zorrilla, y antes fui al colegio Macías Picavea, que está enfrente de San Pedro Apóstol.

¿Cuándo sales de Valladolid?

Mi padre era funcionario y le destinaron a Jerez y de ahí luego a Segovia, pero hasta los 13 o 14 años vivía en Valladolid y luego volví constantemente porque mis padres fijaron la casa aquí, ya de mayores, y estaban mis hermanos. A los 18 años ya me instalé en Madrid, donde empecé a estudiar en la universidad

¿Y cómo se lleva eso de viajar, cambiar de colegio, de amigos, etc.?

He sido una persona que, por mi profesión de creador y artista, me he pasado toda la vida con las maletas en la mano. Desde muy jovencito el viaje para mí ha sido parte de mi vida. Ahora, cuando veo que se escandalizan nuestros jóvenes si tienen que ir al extranjero, es que en mi época ir a Cuenca era mucho más que ahora a Nueva York. He viajado constantemente por España y por el mundo, sin parar, y me sorprende el que no lo haga. La gente más cabezona es la que es de un solo sitio, cuando viajas ves otra gente, otras costumbres, otras formas de vivir y eso te enriquece.

Como persona culta imagino que eras buen estudiante

Regular. Cuando me pregunta la gente que porque acabé escribiendo, les digo que porque desde pequeñito sacaba diez en literatura y un uno en matemáticas. En el instituto se estudiaba latín y griego, la literatura y todo eso se me daba muy bien, y las ciencias muy mal, estaba destinado a entrar en el mundo del arte y de la literatura ya por mis notas.

Al menos tuviste la opción de estudiar

Mi familia era bastante humilde, y a partir de los 15 años empecé a ganar dinero, a trabajar. En Madrid empecé a estudiar y trabajar al tiempo, nunca me pagó nadie los estudios. Yo estudié cuatro carreras y trabajaba, por eso cuando mis hijos me dicen que no pueden estudiar una me enfado. Curiosamente, y es absurdo decirlo, cuando yo tenía 18 años, en aquella época terrible de la postguerra de Franco, había más trabajo que ahora; otras cosas sí, pero trabajar no era tan difícil.

¿Cómo te defendías cuando llegaste, solo, a Madrid?

Siempre estuve en contacto con Valladolid, mi familia vivía aquí y volvía, cuando estaba malo me venía a casa de mis padres, de mis hermanos. Madrid era como Nueva York donde tus sueños podían ser realidad, trabajar y estudiar en muchos sitios, el mundo era tuyo y, en ese sentido, o me comía el mundo a mi o yo a él, y no me dejé comer.

José Luis Alonso Valladolid, 23 de agosto de 1942

Escritor

Premiados en años anteriores: 2011 – Ángel María de Pablos. 2012 – Gustavo Martín Garzo. 2013 – Joaquín Díaz.

Realizaste varias carreras. ¿Qué relación tenían?

Estudié imagen, filosofía, psicología… En aquella época según salías te ofrecían trabajo, cuando salí de la facultad de Información me lo ofrecieron aunque no quise, era la primera promoción y me querían llevar a televisión. Pues igualmente, cuando salí de la facultad de Psicología me llevaron a Ciempozuelos a trabajar de psicólogo. La gente que estudiaba en la universidad era menor, ahora estudia todo el mundo, pero en aquella época estudiaba un porcentaje más pequeño y tenía casi asegurado el puesto de trabajo.

“Si cada año salen, por ejemplo en periodismo, 10.000 licenciados… ¿dónde van a trabajar? Ese desajuste lo estamos pagando” Ahora, al haberse masificado más, es diferente. Fíjate por ejemplo periodismo, cuando se inventó la facultad de Periodismo teóricamente era un avance social, y luego ha sido un caos, ¿qué hace España con miles y miles de periodistas que salen cada año?, si no es posible, no hay cauce para que puedan trabajar. Mi primera promoción éramos 10, la segunda ya fue de 200 y la tercera de 1.000… pero, ¿qué es eso? Se crearon muchas facultades y en todas las ciudades, todo el mundo entró ahí pero luego no ha habido una relación entre la titulación y las posibilidades laborales y ese desajuste lo estamos pagando.

“¿Cómo definir a este genio? Mientras ensayaban ‘La Semana Cultural’ en su casa un valioso elenco de actores, le dije muy serio que era la reencarnación del espíritu de Molière (con lo bueno y lo malo). Él, que además de ya clásico del teatro es un gran psicólogo, se quedó en silencio un rato -en Alonso de Santos los silencios y la mirada valen tanto como las palabras- y por una vez en su vida, no dijo nada. Aún me trata, no debió considerarlo un insulto. Así como hay gente en lugares remotos y extraños del mundo que conocen Valladolid por Zorrilla, en el futuro habrá otros sitios remotos, con Cátedras extrañas, en los que unirán el nombre de la ciudad al de Alonso de Santos. No se extrañen, igual sucede con Leonardo da Vinci, Michelangelo Buonarroti y Florencia, y nadie se extraña.”

Miguel Ángel de Rus Editor

vas especializando porque los demás te especializan. Empecé haciendo versiones, arreglando obras de Lope de Vega, Calderón… y acabé escribiendo yo las mías propias.

Eran grupos de ideología antifranquista, te la jugabas, incluso llegaste a pasar por la cárcel

Eso en aquella época era normal, estábamos casi todos en la cárcel, el que no había pasado por la cárcel es que vivía en una isla. Participabas de la lucha antifranquista porque era una lucha clara, todo el mundo participaba, digamos que luego las luchas políticas son todas muy confusas, cuando estas cerca de un partido si abres los ojos ves que hay cosas de otros que son mejor y ves que el tuyo no, y que esto cambia; las ideologías son muy discutibles, pero hay una que no lo es, luchar contra el dictador.

¿La parte de psicología te ha sido útil para crear historias?

¿Han decepcionado luego los partidos políticos?

También estudias teatro y en el 64, con 22 años, comienzas en los grupos de teatro independiente

También tienes una etapa docente y fuiste director de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid, y catedrático de Escritura Dramática

En mi época yo iba a la facultad de Bellas Artes y a la de Medicina. Tuve claro que quería estudiar en la universidad y aprender cosas para otra cosa, porque yo quería ser creador, yo no me quería dedicar ni a psicología, ni a la filosofía, ni a la literatura. Estudiaba para tener cosas en mi maleta, porque hay del creador que solo aprenda arte, el arte es una forma de comunicar otras cosas y como no tengas unos conocimientos de esas otras cosas, ¿qué vas a comunicar?

Era un joven latoso, de esos que no van a la discoteca ni nada, sino que están todo el día estudiando y trabajando, de un lado para otro. Tal vez a mis hijos nos les recomiendo del todo la juventud que yo tuve, pero el problema es que luego la vida es muy larga y lo que lleves en la juventud, los primeros años, es lo que va a pasar después. O te sacrificas antes o después, el tema del corto y el largo plazo en la vida es tremendo, no se puede ser feliz siempre, o trabajas y te esfuerzas y luego tienes unos resultados, o te lo pasas estupendamente y luego no los tienes, casi seguro que las dos cosas no es posible.

Empezaste haciendo un montón de adaptaciones de textos para la representación de obras de teatro

Cuando estás en el mundo del teatro siempre, cuando coges un texto, tienes que ajustarlo un poco a tus posibilidades, al tiempo y a los actores que tienes. La especialización te viene; tú estás en un grupo de seres y acaban dándole que clave al que mejor clava, que escriba al que mejor escribe, etc. Los compañeros siempre daban por hecho que el que escribía era yo, y te

Cuando la gente dice que no hay democracia… conviene leer los textos que explican el origen de la democracia en Grecia. Los que inventan la democracia dicen que no es posible que haya un sistema democrático si no hay un cuerpo social que soporta la esclavitud. Ha cambiado la palabra, pero la esclavitud sigue siendo o los que ganan menos, o los parados ahora. La democracia se basa en una capa de población que sufre y otra que disfruta, esa es la democracia, luego a partir de ahí tiene muchas ventajas pero se basa en la desigualdad.

He dado clase como psicólogo primero, luego como profesor de interpretación, de escritura… A lo largo de mi vida he compaginado la creación con la pedagogía, porque las escuelas es donde se hace constantemente creación, las escuelas de teatro, de arte… El problema de la pedagogía artística es que hay cosas que se pueden enseñar y otras que no: puedes enseñar la técnica, pero no la parte del talento, del misterio, de la creatividad, y ahí siempre estás un poquito engañando.

¿Qué crees que falta para mejorar la educación?

La ventaja que tiene la edad, y haber pasado muchas cosas, es la serenidad para ver la paja y el trigo, que en la vida cotidiana están muy mezcladas por pasión y por odio al contrario. Para ir hacia mejor hace falta sentido común, esa cosa tan elemental que es la sensatez. Hay principios de sensatez como el que no se puede gastar más de lo que se tiene, da igual tu ideología o edad, porque si gastas más estas en manos de tus deudores ya sea una nación, un banco, un vecino…


Entrevistas completas en la audioteca de aquienvalladolid.com

También fuiste director de la Compañía Nacional de Teatro Clásico

Hay encargos que no he aceptado, porque cualquier encargo de las administraciones tiene muchas pegas, pero hay encargos muy bonitos, y dirigir a Lope o Calderón, lo enriquecedor que es meterte en una urna y cuando el mundo se hunde tu estarte dedicando a investigar a Tirso de Molina y hacer espectáculos… Cuando trabajas con la administración ganas más dinero, haces espectáculos caros, todo el mundo cobra… es una maravilla.

Tu primer estreno como autor es en el 75, con ¡Viva el Duque, nuestro dueño!

En esa obra sale Valladolid, algo habitual en mis obras, y se representa delante del castillo de Simancas. En un momento determinado yo tenía una compañía, un grupo que recorría España con una camioneta y que hacíamos versiones; lógicamente la censura nos maltrataba, peleamos contra el sistema, y hacíamos lo que podíamos y donde podíamos, en unos sitios te pagaban y en otros te detenían. En un momento determinado yo no sabía que obra hacer, por los actores que tenía, y me planteé escribir una y nos empezaron a dar premios, y eso te da confianza en ti mismo que es un factor esencial.

Esa obra además se estrenó el mismo día que murió Franco. Una casualidad que tu éxito llegue con su muerte Estábamos estrenando la obra y había guardas civiles en los laterales del escenario, y estábamos esperando para ver si se podía o no, porque estaba Franco agonizando. Algunos me sitúan como el último autor del franquismo, porque estreno con Franco muriéndose, y otros como el primero del postfranquismo, porque estreno justamente mientras el agoniza. Empiezo la obra muriéndose, y cuando la termino ya se ha muerto. Es una obra que precisamente representa el final de la dictadura, habla del arte y del poder, y justamente se está muriendo el poder en ese momento, por eso adquiere una dimensión histórica al margen de las intenciones del autor.

“No soy una persona de cine, cuando estoy en un rodaje no encuentro mi hueco” Cuándo han adaptado tus obras al cine, ¿te ha gustado el resultado?

He tenido siempre un pequeño problema con el cine. Así como en el teatro me he sentido como pez en el agua, empecé como joven haciendo todo eso y ahora mismo soy el presidente de la Academia de las Artes Escénicas de España, por edad y por circunstancias he ocupado todos los cargos en la vida… pero eso no se ha dado en televisión, o en cine o en novela. Se han hecho y hacen películas de mis obras, pero desde el primer momento, y estudie en la facultad de imagen, descubrí que yo no era una persona del cine porque cuando estoy por allí estoy que no sé dónde ponerme, cuando estoy en un rodaje no encuentro mi hueco.

¿Quizás al cine le faltan esos nervios y verdad que da el directo en el teatro? No es un problema de falsedad, el cine es el arte de nuestro tiempo, creo que es más importante que el teatro, los libros, la música y todo el arte de nuestro tiempo, la punta de lanza de la cultura. Hoy día si se quiere saber lo que sucede en el mundo hay que ver las buenas películas, no las malas que esas no son el arte de nada, pero con las diez grandes películas de cada año se ve por donde va el mundo. Otra cosa es que yo no me siento bien ahí.

¿Sigues alguna metodología a la hora de escribir?

Yo soy un escritor profesional; quiero decir que puedo ser, y he sido muchas veces en mi vida, un escritor de oficio; Ahora mismo me siento y escribo una obra de lo que sea, o un guion o un discurso, porque es mi trabajo, escribo con normalidad, igual que un fontanero arregla grifos. Otra cosa es escribir con gran calidad, eso solo pasa cuando se dan ciertas circunstancias. La técnica la tienes a mano, pero la capacidad de expresar cosas importantes la tienes a veces y otras no.

¿Has tenido buena relación profesional con Valladolid?

He hecho pre-estrenos, estrenos y obras en gira, la vida es muy larga. También se ha hecho una exposición de ‘50 años de

mi vida profesional’ y es verdad que soy muy querido y reconocido en Valladolid, tengo grandes amigos y nunca me quejaré de nada. Pero trabajo menos con las compañías de Valladolid que con las de Madrid o Levante o Andalucía o Cataluña ¿Por qué?, porque son pequeños reinos de grupitos, he trabajado alguna vez hace años pero no es fácil.

¿Qué tal es la afición al teatro en Valladolid?

No está mal, pero es en proporción pequeña respecto al número de habitantes; quiero decir que vas por ejemplo a Zamora, que es mucho más pequeña, y tiene una afición paralela a la de aquí. En Valladolid hay un 80% de población que no asiste a nada, lo cual es muy doloroso, y el que va a las exposiciones, a los conciertos, a los actos culturales y al teatro es el 20%, y eso es una de las tareas de las autoridades culturales, no recuperarles a todos que es cosa imposible e innecesaria, pero que no sea el 80%

¿Las obras más aclamadas por los espectadores son las basadas en el humor?

Básicamente los autores siempre tenemos dos o tres obras por las que se nos reconocen. Dile a la gente cuales conocen de Zorrilla aparte de Don Juan Tenorio, o de todo un Lope de vega, que tiene cuatrocientas setenta y tantas obras que se pueden leer y la gente conoce diez como mucho. Entonces se conocen dos, tres o cuatro obras, y las más conocidas mías son inevitablemente ‘Bajarse al Moro’ y ‘La Estanquera de Vallecas’. Se da el fenómeno extraño que sales a la calle y preguntas quien es José Luis Alonso de Santos y no tienen ni idea, lo normal, pero si preguntas si saben que es ´La Estanquera de Vallecas` todo el mundo lo sabe, pero no en España, en el mundo entero. He visto estas obras en Japón, Turquía, Senegal, Cuba, Rusia… es imposible que haya un país que no haya puesto ‘Bajarse al Moro’. La cultura tiene una cosa curiosa, hay algunos títulos que se extienden como la pólvora y otros que no; no hay una enorme diferencia de calidad, pero hay una diferencia de oportunidad.

Debe ser curioso ver tu obra en japonés o coreano

He visto ‘Bajarse al Moro’ en quimono; es muy curioso porque en cada país lo del bajarse al moro es en el sur. Cuando se hace en Egipto el moro es bajarse a Sudán, cuando se hace en Estados Unidos es bajarse a México… para ellos el mundo de la droga, de la aventura, del sol, etc. siempre es el sur. El sur es una dimensión de la vida y el norte la dimensión trabajadora, seria y responsable; el norte es Alemania y el sur es Grecia, España… los países arruinados.

También se han publicado muchas ediciones críticas de tus obras

Date cuenta que a los autores no les hacen famosos el público sino los profesores, que son los que deciden meterte en el canon y una vez que te meten allí explican tus obras mejor que tu mismo, lo racionalizan; tu lo has escrito porque te apetecía y nada más, y ellos tienen la obligación de racionalizar tus obsesiones. ‘Bajarse al Moro’ lo han dado en el instituto los padres, luego los hijos y se siguen dando… lleva dándose 30 o 40 años, eso significa que año tras año explican bajarse la moro como un fenómeno social que explica la España, la transición, y del que luego se explica el lenguaje y el argot.

Cuándo interpretan tus obras no quieres que se añada nada, pero era lo que tú hacías en los inicios con las obras de otros

He modificado y he hecho cada cosa; he escrito versos a Calderón, a Lope de Vega, a Moreto… Me he encontrado manuales que dicen y explican del erotismo en Moreto porque miran versos más eróticos, y todos los ejemplos que ponen en ese manual los había hecho yo porque Moreto me parecía frío y seco como autor, y para estrenar le puse sonetos que ponían un poco de erotismo. De lo mío me preocupa que manipulen, no que corten, porque a veces no tienen el actor indicado o es muy larga. Para respetar la obra es mejor quitar cuanto más texto mejor, cuando los actores son malos. Pero cuando los actores tienen libertad para decir lo que quieren hay un problema, a veces han añadido cosas con talento, pero a veces han añadido cosas estúpidas. No es porque sean estúpidos, es porque anticipan; cuando

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yo creo una obra la divido en partes en las que evolucionan los acontecimientos y los personajes, pero el actor quiere que le rían nada más salir y si puede empieza a hacer chistes que a mí, como autor, me viene mal porque eso no cuenta el papel. Cuando han cortado mis textos no me ha parecido mal, pero cuando he visto añadidos en el 99% de las veces me han parecido espantosos o muy retóricos, muy explicativos.

¿Cómo se trata esa diferencia necesaria entre el teatro para adultos y para niños?

El teatro infantil es muy bonito. En el teatro siempre tienes que estar jugando con la vida y la muerte, con el sufrimiento incluso aunque sea una comedia, sería el sufrimiento por amor, con la amargura y con cosas negativas. Sin embargo en el mundo infantil tienes que hacer un discurso sobre la euforia, la alegría, la felicidad y valores positivos, y eso es bonito porque te obliga a trabajar materiales frescos.

Sé que es difícil de responder pero, ¿cuántos libros puedes haber leído?

He leído muchos, pero es que un escritor si no lee mucho más que cualquiera no es escritor. Procuro leer de todo: lo bueno, lo interesante, lo que lee la mayoría, y saber un poco de que va… Tengo unas bibliotecas muy buenas, presumo de eso.

Has recibido muchísimos premios, y muchos de ellos de tu tierra

En general agradezco a la vida esa parte porque luego la muerte, la enfermedad, los sufrimientos básicos los tienes igual, pero en la parte profesional he sido bien tratado en general, me han valorado y me han cuidado. En mi tierra me han tratado muy bien y me han dado premios que siempre son bonitos. Pero hay que tomárselo todo un poco deportivamente, no hay que alegrarse mucho cuando se gana porque sino también sufres cuando se pierde, y hay que procurar tener un término medio.

¿Crees que habría sido muy distinta tú vida si te hubieras quedado en Valladolid?

En aquella época, y sospecho que en ésta, dedicarse en Valladolid al teatro tiene unos muros más grandes que en Madrid, menos espacio. No estoy echando solo la culpa a las autoridades y a los responsables, si no que se van creando tradiciones. Hay ciudades en que hay gente que canta muy bien, o que se torea muy bien, en la Coruña no hay buenos toros pero si en Sevilla. La tradición del teatro en Valladolid no está mal como espectador, pero deja bastante que desear en cuanto a los resultados artísticos, no se puede presumir en estos momentos de tener varias compañías de Valladolid triunfando por el mundo.

“El creador debe tener una ambición enorme, otra cosa es que consiga sus metas o no” Habría que ayudar a que esos horizontes fueran más ambiciosos. Sospecho que si me hubiera quedado en Valladolid mis horizontes hubieran sido más pequeños y así han sido todo lo ambiciosos que han podido ser. El mundo no es mi barrio, es muchísimo más, y el creador debe tener una ambición enorme, luego otra cosa es que consiga sus metas o no.

¿Cómo ha transcurrido tu vida, al margen de los libros?

Con absoluta normalidad; soy un hombre normal, corriente, gris en el buen sentido del término, que además creo que lo cotidiano, la rutina y la normalidad, como psicólogo que soy, es lo mejor para aprender a vivir. Uno debe ser lo más artista que pueda en su obra y lo menos artista que pueda en su vida, no al revés.

¿Y qué esperas del futuro personal y general de la sociedad?

El mundo es muy grande y España se está quedando un poquito pequeña. Que España normalice sus estupideces, que volver atrás, que si la Guerra Civil, que si la izquierda y la derecha, ¡que pesados! Te angustia un poco los telediarios y los periódicos, parece que no hemos pasado al siglo XXI. Me gustaría que España tomara conciencia de estar en el siglo XXI, con eso sería suficiente.


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SUPLEMENTO ESPECIAL

El lema del IOBA es ‘Investigamos para curar mejor’

“Si un país no apuesta globalmente por la investigación, está muerto”

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Gestión Pública

Es fundamental la gestión pública en muchos de los temas de un país, para todos los ciudadanos, y especialmente en lo referente a educación y salud. Y si algo cumple esos dos principios es el Instituto de Oftalmobiología Aplicada (IOBA) que además crea 90 empleos y factura 4.000.000 de euros. Este es uno de los éxitos de nuestro premio Entre Amigos, al que vamos a conocer mejor en esta entrevista.

Nacido en Madrid, pero realmente en movimiento constante…

Nací cerca de la plaza de Roma, que se llamaba plaza Manuel Becerra, en el distrito de Congreso, en el centro de Madrid. Pero en realidad mi padre era inspector de la Seguridad Social, era médico, y mi infancia no transcurrió en Madrid. Al poquito de nacer me llevó mi padre a Asturias, donde estuvimos casi un año, luego algo más de tres en Toledo, siete años y pico en Huelva, 17 en Pamplona, dos en Santiago de Compostela y casi 33 años aquí. Por lo tanto Madrid la veo como mucha gente, cuando me toca ir para hacer gestiones o alguna cosa de esas.

El referente para dedicarte a la medicina, ¿te lo inculcó tu padre?

Probablemente, pero porque mi padre no me dijo nunca que fuera médico, si no, por esa cosa que tenemos los hijos, pues seguramente hubiera hecho cualquier otra cosa. Mi madre es abogada, pero sí creo que fue mi padre el que me inoculó la vena de la medicina.

En Navarra llegas en el 68 para realizar los estudios de medicina, ¿cómo te vas adaptando a tanto cambio geográfico?

En aquella época no nos preguntaban a los niños. Recuerdo que nuestra llegada a Pamplona fue el día 2 de enero, veníamos de Huelva y yo estaba todavía chocado por ver el hielo y la nieve y cosas de esas que no había visto nunca. Quizás te hace arraigarte poco a un sitio, pero también te da una enorme flexibilidad, una gran capacidad de adaptación y también, con el tiempo, aprendes a sacarle jugo al lugar donde estás como si fuera a ser ya el último donde ya realmente vayas a estar, pero es verdad que yo no tengo en Valladolid mis raíces y tampoco tengo mis amigos de toda la vida, porque realmente no sé donde tengo mis amigos de toda la vida.

¿Les tienes esparcidos por la geografía?

Sí, esa es la ventaja, que tengo amigos en Santiago de Compostela, en Pamplona, en muchos sitios, pero cuando me comparo con gente que lleva toda la vida viviendo en Valladolid, y que son de varias generaciones, realmente mi vida y mi formación, y

José Carlos Pastor Madrid, 28 de agosto de1951.

Catedrático de oftalmología en la UVa y director del IOBA Premiados en años anteriores:

2011 – Luis Minguela 2012 – Ramiro Ruíz Medrano 2013 – María Bolaños (Museo Nacional de Escultura) quizás mi forma de ver la vida, es un poco diferente.

Teniendo en cuenta que conseguiste el título de Doctor, en el 75, con la calificación de ´Sobresaliente cum laude`, imagino que eras buen estudiante Siempre he sido el prototipo de niño empollón, más bien tirando a indigesto, y que no jugaba al fútbol, hacía cosas rarísimas y jugaba al béisbol; no fumé nunca por el hecho que los demás fumaban y yo les llevaba la contraria, hacia cosas de estas. He tenido siempre muy buenas calificaciones, de hecho sólo recuerdo un aprobado en toda mi carrera.

Aprovechando el título de tu trabajo de aquel momento, ¿qué importancia tiene en la diabetes el estudio oftalmológico, y que avances se han conseguido y se esperan? Me alegra mucho esta pregunta porque estamos realmente preocupados con este tema. La diabetes está aumentando a marchas forzadas; mi padre que estudió medicina, cuando él estudió oftalmología, la retinopatía diabética que es la mayor complicación que tiene la diabetes, le dedicaban escasamente quince líneas e incluso se dudaba que existiera, porque como la gente se moría no le daba tiempo a desarrollar lesiones. En este momento se acepta que el 12 % de la población española tiene diabetes, y un porcentaje alto de ellos, cercano al 40%, tienen lesiones en los ojos. Estamos realmente preocupados y abrumados porque se nos viene encima un trabajo ingente de poder controlar a toda esta gente, para que no se quede ciego; hay medidas suficientes, pero tienen que ser aplicadas en tiempo, hay que diagnosticar precozmente a los diabéticos y hay que verlos de forma rutinaria con una periodicidad que, en principio, es cada año.

12 de cada 100 son muchísimos, imagino que lo primero es concienciar

Es una barbaridad lo que está aumentando, en general en toda Europa pero muy especialmente en España. Hay que concienciar, sobre todo, porque no duele al principio y cuando afecta a la visión muchas veces es tarde, y entonces muchos diabéticos no lo entienden y yo siempre que puedo, sobre todo diabéticos jóvenes, les animo a que se asocien. El movimiento de asociacionismo en España está poquito desarrollado, cuando en cualquier país ha habido siempre fuertes asociaciones de pacientes porque contribuyen, por ejemplo, a

“Le han concedido el Premio ´Entre Amigos` en Gestión Pública al Profesor Carlos Pastor. Con ese motivo me piden unas palabras que, según me dicen, han de ser necesariamente breves. Cumplo encantado el encargo y eso es así por dos razones principales. Una es porque creo que en una sociedad civil y avanzada el reconocimiento social constituye un importante factor de motivación. Porque lo cierto es que biológicamente nacemos solo una vez pero socialmente lo hacemos cada día en la mirada y el afecto de los demás. La segunda y principal razón de estar contento deriva de la justicia de esta distinción. ¿Qué es lo que José Carlos Pastor ha gestionado de modo tan excelente y eficaz para merecer este premio? Pues yo creo que el mayor mérito deriva de haber sabido gestionar su propio Imaginario. Todos andamos siempre predicando sobre la importancia de integrar docencia, asistencia e investigación. Pero resulta que ni la Universidad ni el Hospital suelen ofrecer las condiciones y estructuras necesarias para esa integración. La Universidad

educarse los unos a los otros; un chaval joven diabético seguramente no entiende su enfermedad, tienen esa especie de rebeldía que tienen los jóvenes de negar la enfermedad, “yo no quiero ser diferente”, entonces al final se descuidan y tienen gravísimos problemas. Yo se lo puedo decir, pero si se lo dice un paciente que sabe que es diabético igual que él, y que ha pasado por un mal trance, seguramente la comunicación es mucho más efectiva y tiene mucho más impacto.

Llegas a Valladolid el 31 de marzo del 81, hace ya más de 33 años, como catedrático numerario de oftalmología. ¿Por qué Valladolid? Yo tengo una fecha muy importante en mi vida que es el 23 F, porque yo iba a ser catedrático ese día y estaba en Madrid el 22 F y pasó lo que pasó. En aquella época había una figura que se llamaba agregado, que yo creo que era una figura bastante inteligente, copiada de los alemanes, y era que una persona no accedía directamente a la cátedra, sino que pasaba por una fase que se llamaba agregaduría, que era una especie de segundo de abordo y que aprendías a ser catedrático, de alguna manera, hasta que quedaba una vacante. En mi situación estaba yo solo y tenía para elegir Murcia, la Laguna, Málaga, Córdoba y Valladolid. En ese momento de decidir estaba en Santiago de Compostela, con el profesor Sánchez Salorio, que es una de la figuras referentes de la oftalmología española, y yo siempre he hecho caso a las personas mayores, y él me dijo que eligiera Valladolid porque es la ciudad con la universidad más antigua, de más solera, está relativamente cerca de Madrid, y le hice caso. No había estado

“Hay mucho tópico en eso de la frialdad del castellano” nunca en Valladolid y me vine para acá.

Al sitio más frío de todos los que has dicho

Seguramente, pero también está el calor humano, que con el tiempo uno aprende que hay mucho tópico en eso de la frialdad del castellano.

¿Cómo afectan esos traslados, ya también en tu época adulta, a la vida personal y familiar?

Afecta muy profundamente. Yo estuve casado con una persona que vive aquí, en Valladolid, y a la que tengo un enorme cariño, que fue mi primera mujer. Para ella fue un poco calvario trasladarse con dos niños pequeñitos, mis dos hijos mayores que son navarros y se sienten muy navarros, a pesar que han vivido muy poco en Pamplona. Pero tanto traslado al final termina afectando a la familia y, por razones que no vienen al caso, nos separamos. Volví a casarme con una persona que es de aquí, de Castilla y León, y tengo con ella dos hijas a las que por supuesto adoro, igual que a los otros mayores, pero es verdad que a los pequeños también se les traumatiza, no sé si tanto por la separación, que supongo que en parte, como por el hecho de no tener esa especie de referencias que tienes cuando vives en la misma ciudad, tu familia es de la misma ciudad, tus amigos, tus familiares… todo está cercano. Aquí no, mi madre vive en Madrid, mi hermana vive en Puerto Rico, estamos absolutamente dispersos por toda la geografía y eso hace que las referencias sean diferentes.

se ha convertido en una especie de ´República de la Queja`. Y al Hospital le ha ocurrido lo mismo que le sucedió a los dinosaurios. Le ha crecido el esqueleto mucho más que el cerebro y ahora le cuesta mucho adaptarse al cambio y a las nuevas necesidades. Ante esta situación: ¿qué se puede hacer? Pues o tirar definitivamente la toalla o inventarse la estructura necesaria. Y eso es lo que hizo José Carlos Pastor: estrujar la propia imaginación y dedicar tiempo y esfuerzo para convertir en realidad lo imaginado. El resultado a la vista está: el IOBA, ejemplo donde mirarse y, lo que es más importante, donde aprender. Querido José Carlos: ahí te va mi enhorabuena y con ella el deseo con el que los antiguos petrucios gallegos se despedían: “que siga cantando o merlo”.

Prof. Sánchez Salorio

Catedrático de Oftalmología y Director de la Fundación Instituto Gallego de Oftalmología


Entrevistas completas en la audioteca de aquienvalladolid.com

“Hay muchas estructuras administrativas obsoletas, cuando no patéticas”

José Carlos Pastor en la academia del Colegio de Médicos

…tu mujer actual que también es oftalmóloga

Es catedrática de oftalmología, la primera mujer en la historia centenaria de la Universidad de Valladolid; es la primera mujer catedrático en medicina, y para mi es un lujo.

¿Cómo percibes tu primer contacto con nuestra ciudad?, ¿cómo es la adaptación?

La verdad es que, como yo siempre he ido muy deprisa, porque mi vida es como una especie de aceleración permanente, pues venía con prisas, por decirlo de alguna manera, y me encontré con una cierta resistencia a la llegada. Creo que, retrospectivamente, era lógica por aquello que venía un tipo muy joven que se suponía que no sabía hacer muchas cosas, y todo el mundo pensaba que yo era una especie de empollón y que me conocía muy bien los libros, pero que la medicina es mucho más. Pasé una larga temporada en el hospital, siendo examinado por los que entonces eran mis compañeros, y tenía que operar de todo y luego miraban los pacientes a ver si quedaba bien, y así estuve casi dos años. Se ve que aprobé el examen, de lo cual me alegro profundamente, y a partir de ese momento cambió completamente la situación y la gente se hizo mucho más receptiva, realmente formamos un auténtico equipo, y tuve la fortuna de empezar a dirigir un montón de tesis doctorales que forman ya parte de mi trayectoria vital.

Tienes claro que la docencia y la investigación deben de ir unidas

Eso yo lo tenía muy claro desde un principio. Creo además que es un error brutal que se ha cometido como norma general, y no estoy culpando a nadie. La sanidad pública, que está en general volcada en las listas de espera, aunque de vez en cuando vienen políticos con buena fe que intentan de alguna manera que eso no sea así. Pero en la buena medicina la sanidad no se divide en pública o privada, eso es una división totalmente absurda, la medicina es buena o mala, y hay medicina muy buena pública y medicina muy buena privada y muy mala en las dos partes. Lo que está claro es que en cualquier país de nuestro entorno la buena medicina está pegada siempre a la investigación, entonces tanto en cuanto en los hospitales, en los lugares donde se hace medicina, no se fomente la investigación, la medicina española no será lo buena que cualquiera de nosotros quiere que sea, porque ahí nos jugamos mucho todos los ciudadanos. Eso yo lo comprobé en el año 1977, que es la primera vez que estuve en los Estados Unidos, y me di cuenta que aquí los oftalmólogos, que tenemos unas largas historias de familiares como los Barraquer, Castroviejo, Arruga… eran muy buenos artesanos, pero la investigación real estaba en los Estados Unidos donde el modelo era completamente diferente. A partir de ese momento me empeñé en que hubiera un lugar donde se pudiera hacer investigación traslacional, la que va directamente hacia el paciente y que intenta solucionar los problemas de éste.

De hecho el lema del IOBA es ‘Investigamos para curar mejor’

La enfermedad en general crea un montón de angustia en la gente, y más en las enfermedades que te pueden quedar ciego. Es importante que la ciudadanía sepa que aquí hay un montón de gente que se parte el cobre todos los días por intentar que dentro de uno, dos o tres años haya menos enfermedades que sean incurables, y que se pueda solucionar problemas que a lo mejor a un paciente de ahora no le va a solucionar la vida, pero tiene que tener la certeza de que contra viento y marea, con crisis o sin crisis, se sigue haciendo investigación.

La crisis te ha dado la razón respecto a que había que apostar por la investigación, pero quizás, en esa contradicción, con la crisis se apuesta menos Desde luego si un país no apuesta globalmente por la inves-

tigación está muerto, eso lo tenemos claro todos los ciudadanos. Lo que pasa es que luego, a la hora de priorizar, no parece que los poderes políticos lo tengan tan absolutamente claro. Estamos asistiendo a un cambio en el modelo de financiación de la investigación, pero los grupos muy básicos deben de ser financiados con fondos públicos porque no pueden ser competitivos, porque necesitamos una gran base de buenos investigadores básicos. Pero muchos de los investigadores aplicados lo que se nos tiene que facilitar es la vida para poder competir y para poder obtener recursos hacia el exterior, y ahí todavía hay mucho camino por recorrer, hay muchas estructuras administrativas obsoletas, cuando no patéticas.

En febrero del 91 pones en marcha el IOBA que une docencia, investigación y atención al paciente, ¿te costó hacerlo entender?

Uno es fruto de su historia y yo me acuerdo muy bien con los orígenes de la Universidad de Navarra, donde existía un proyecto copiado de otros y cuyo inicial fue la Clínica Mayo. A mí me parece un modelo que tenía mucho sentido cuando además la oftalmología es bastante autosuficiente y no necesitamos grandes instalaciones como la UVI, UCI, etc. Me parece una manera sensata e interesante de gastar mi vida, y así lo he hecho. Ha costado mucho que la gente lo entendiera, sin duda, de hecho hay alguno todavía de estos carpetovetónicos que tenemos de vez en cuando, en entornos cercanos, que se van a morir sin entenderlo y que aun siguen pensando que el IOBA es privado, porque los pacientes pagan. Es un instituto universitario de la universidad pública de Valladolid, y los pacientes pagan, pero también pagan la matrícula y cuando vas a hacer los cursos de inglés… la diferencia entre público y privado es la titularidad de las cosas, y no el hecho de que pagues o no.

¿Un reconocimiento a la labor del IOBA fue ese nuevo edificio inaugurado en el 2009?

Es mucho más que un reconocimiento. La Universidad siempre nos ha tratado muy bien, y fue un gesto de confianza y una apuesta por ésta idea. A nosotros, naturalmente, nos ha dado visibilidad, tenemos un sitio que la gente conoce, este año acabamos de pasar de las 50.000 personas, ajenas al entorno de la Universidad, que han venido para tratarse del ojo. Es muy importante tener un edifico, pero lo más importante son las ideas y las personas, sin ellas habría pasado como en otros sitios, donde han tenido que cerrar porque no era viable. Ese es el reto que asumimos todos los que estamos aquí, en el Instituto, que tenía que ser autofinanciado para que no fuera una carga para la universidad.

En definitiva, es una iniciativa empresarial

Yo oigo historias, en general negativas, de la universidad, y me duelen, porque amo a la universidad profundamente. Me gusta la idea de universidad como filosofía, aquí he contribuido a crear la primera empresa de la universidad de Valladolid, que también la creamos nosotros, y creo que hay más iniciativa de la que parece dentro de la universidad, más creatividad sin ninguna duda, y lo que falta son las estructuras administrativas que realmente en muchos casos algunas son insoportables y otras inaceptables para estar en el año 2014. Si un profesor se encuentra con que dentro de tu propia universidad, o de elementos cercanos, no entienden lo que es que una persona se dedique a emprender y sólo te ponen pegas, pues termina desanimando a cualquiera.

Mucho talento que se debe de aprovechar y evitar que se pierda

Claro; ahora tenemos un ejemplo que es patético, está todo el mundo animándonos para que nos presentemos a Europa y venga conferencias, charlas, reuniones… ¿Cuántos grupos tenemos en la universidad de Valladolid capaces de competir por un proyecto europeo?, cinco, diez, quince… pues concéntrate en ellos y dales todo el apoyo posible, porque si nosotros tiramos para adelante, nosotros rescatamos para la universidad y para la fundación lo que se llaman costes indirectos, que son alrededor del 15%. La gente no se si se hace una idea de lo que es competir con Europa, porque estamos compitiendo con los mejores de Europa, y esa cultura todavía falta. Tendrían que pegarle, agitar algunas estructuras de la universidad, para que eso cambiara, porque la universidad de Valladolid, lo digo de corazón y lo digo con toda el alma y siendo de Madrid y no habiendo nacido aquí en Valladolid, es una muy muy buena universidad.

Entre los hallazgos que habéis conseguido, uno de los

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más llamativos es el ensayo con células madre para reparar determinados casos de ceguera corneal

Hay muchas cosas, esto es complejo. Pero sobre las células madre creo que desgraciadamente ha coincidido con el advenimiento de la crisis económica y la reducción brutal de fondos públicos para la investigación. A mí me da pena porque hay enfermedades que pueden ser mejoradas, en algún caso bastante, con la utilización de células madre. Nosotros seguimos en la brecha y es posible que antes que acabe el año podamos dar una buena noticia y abramos la esperanza a unos pacientes de una patología en el ojo que hoy no tiene cura. Pero habrá que esperar a ese momento, porque a nosotros no nos gusta vender la piel del oso antes de haberlo cazado.

Además vosotros lo hacéis cumpliendo la normativa y en otros países no

La verdad es que Europa no nos lo pone fácil, han restringido la investigación en células madres hasta extremos a veces muy complejos de entender, sobre todo lo que es en la producción celular, es decir, la producción de las células cuando quieres que esto no sea sólo un experimento de una cobaya, sino ya lo quieres hacer a nivel de escala de humano. Eso tiene que ser aprobado por la Agencia Española del Medicamento, como no puede ser de otra manera porque para eso está la agencia, para proteger a los ciudadanos y a nuestra salud, pero exageran y se consumen demasiados recursos y eso está limitando el crecimiento, la expansión y la búsqueda de nuevas soluciones. Creo que ni como en algunos países, donde ha habido una ligereza enorme, y voy a poner un ejemplo que sorprenderá a más de uno que es Alemania donde se han hecho las cosas muy a la ligera, ni tampoco una excesiva rigidez como la que tenemos aquí, que nos impide abordar algunas enfermedades y los pacientes están reclamando soluciones.

Seguro que es difícil elegir entre docencia, investigación y ejercicio de la medicina, pero ¿si tuvieras que hacerlo?

Hay otra faceta que es la de gestión. Yo diría que en estos momentos a mí me encanta dar clases, es una actividad apasionante; ver pacientes, y por supuesto hacer investigación, pero a lo que más me dedico últimamente es a la gestión y es donde yo creo que los conocimientos que he ido adquiriendo a lo largo de la vida ahora pueden ser mas útiles para mi entorno, para la sociedad de Valladolid y para mis compañeros.

El IOBA compite con grandes grupos de otros países, ¿podría ocurrir que acabe trasladándose a Madrid? Sinceramente creo que no; la gente que viene detrás de mí, que son los que tienen que garantizar el futuro de esto, creo que tienen bastante claro que el IOBA es lo que es porque está en Valladolid que ha tenido como ciudad, como entorno y como sociedad, la enorme generosidad de acogernos y no creo que esto vaya a cambiar. Yo creo que esto no se deslocalizará nunca, pero tienen que cambiar alguna cosas. El próximo rector, si es que es el mismo equipo rectoral, tiene que dar un cambio en algunos aspectos de la gestión porque si se hace más compleja eso sí que sería la única cosa que podría poner en peligro la viabilidad del Instituto.

¿De qué depende el futuro más inmediato?

Los pacientes ya nos tienen suficientemente ubicados, en esta parte no hay mucho problema, pero hay que dar un salto cualitativo. Ahora mismo tenemos dos o tres ideas en ciernes, hemos organizado un clúster de empresas nacionales y por lo que he podido leer por la prensa el estado quiere reorganizar los clústeres y que tenga más masa crítica, supongo que eso no es bueno para algunos regionales, pero si se nos apoya desde la consejería correspondiente pues seguramente aquí se podría impulsar más la creación de ese clúster nacional, y que Valladolid cada vez fuera más conocida por el ojo. La otra parte que hay que intentar consolidar es la investigación, porque se hace buena oftalmología en muchas partes en España y seguramente cualquier ciudadano español tiene en la cabeza nombres de clínicas, que son compañeros nuestros y que lo hacen todo muy bien, pero la investigación del nivel que la hacemos aquí nosotros ya no hay tantos, y eso es lo que hay que cuidar y mimar en estos momentos.

Y a nivel personal, con todo esto… ¿te queda tiempo para otras dedicaciones?

Siempre he hecho mucho deporte; he sido cinturón negro de karate, de lo cual me enorgullezco porque además ha sido una lección vital en un momento importante de mi vida, luego corrí maratones y medias maratones hasta que me lesioné y, desde hace algunos años, hago bici de montaña, voy con un vecino y es a lo que me dedico los fines de semana.


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SUPLEMENTO ESPECIAL

La más moderna maquinaria para controlar un queso de receta tradicional

“Una empresa familiar funciona mejor, las decisiones son más fáciles y eso da más fluidez de inversión”

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Hostelería y Gastronomía

Toda una vida dedicada al queso, y toda una gran marca de quesos reconocida tanto en España como internacionalmente.

Naciste en un pueblecito de unos 180 habitantes, zona quesera donde en 1910 tus padres pusieron una fábrica artesanal Ahí comenzaron mis padres y montaron su primera fábrica y parte de los hijos hemos seguido esa tradición.

Tú entras a trabajar allí a los 14 años

Más o menos 14 o 15. Me quedé sin padre y tuve que hacerme cargo, como hermano pequeño, de la infraestructura pequeña que había entonces en la fábrica.

¿Cómo hermano pequeño?

Yo me metí de lleno en la elaboración del queso. Estaban mis hermanos mayores, pero delegaron bastante en mí. Cuando tenía 17 o 18 años ya tenía yo el manejo de todo el negocio.

Allí se mantiene esa tradición quesera y sigue existiendo un queso de oveja, J.M. Tapioles. ¿Cuál es tu relación actual con tu pueblo?

Ese que mencionas es de un hermano mío. Yo el pueblo lo frecuento una o dos veces al año, ya muy poco, al no vivir allí los padres voy menos.

Trabajando desde tan pronto, ¿pudiste compatibilizarlo con los estudios?

Estaba interno en un colegio y, efectivamente, a esa edad tuve que dejar los estudios y los conocimientos les he ido adquiriendo a través del trabajo que he ido realizando y he procurado estar al día con los conocimientos que pueda necesitar el cargo. Efectivamente quien quiera ser industrial si tiene una buena formación, si trabaja, lo hará mejor, pero no obstante la mejor escuela es el trabajo.

A los 20 años decides independizarte, ¿por qué?

Me quedé con otro hermano y montamos una fábrica en Benavente, nos trasladamos allí y estuve varios años. Luego, cuando montamos queserías Entrepinares en Valladolid lo hice yo solo; llegamos a un acuerdo mi hermano y yo y él se quedó con una de las fábricas de Benavente, y yo vine aquí que es donde he aprendido todo este negocio.

Era como una segunda independencia, ya caminar solo… Esto es vocacional. Yo entré a trabajar muy joven dentro de esa pequeña empresa artesanal y eso me iba motivando, cuando monté en Benavente estaba más industrializada y montar en Valladolid era industrializarlo mucho más. Precisamente la vocación que te haces desde pequeño, la sigues fomentando y cultivando de mayor.

¿Qué ciudad te encuentras cuando llegas a Valladolid?

Ya la visitaba y conocía bastante, siempre he estado muy hermanado con Valladolid, con muy buenos amigos y muy buena gente.

En aquel 1984 también iniciaste aquí estando en plena crisis

En efecto era una crisis bastante fuerte, y otra me parece que fue en el 77. Por mi edad he vivido ya varias crisis. No era tan fuerte como la actual que tenemos, pero por la duración.

El nombre parece claro el motivo, ¿no?

Tantos pinos que hay en Valladolid, pues dije Entrepinares que es bastante ecológico y creo que queda bastante bien, y ese fue el motivo.

Antonio Martín Tapioles (Zamora), 13 de junio de 1943

Empresario (Quesos Entrepinares) Premiados en años anteriores:

2011 – Pedro del Cura (Figón de Recoletos) 2012 – Gabino González (Restaurante Gabino) 2013 – Jesús Sanabria (Rte. Campo Grande) Y de entonces a ahora, con esa estructura de cuatro fábricas

En Benavente es una fábrica de transformación del producto del residuo que tenemos en el resto de las fábricas, y transforma el suero que llega líquido a polvo. Pero la fabricación de queso es en Vilalba (Lugo), Fuenlabrada (Madrid) y aquí en Valladolid que también está el centro logístico que se ha montado últimamente, y que es donde está la sede para hacer loncheado y la transformación de todo el producto del resto de las fábricas.

¿Cómo inicias la salida hacía el extranjero?, ¿y cómo consigues introducir un producto y adaptarlo a los gustos de las diferentes zonas del Mundo? Ya sabes que somos una empresa familiar y siempre funciona bastante mejor que en una multinacional, las decisiones siempre son más fáciles de tomar y por eso te da más fluidez de inversión. Hay que salir con un buen producto, pero lógicamente es difícil porque competimos con países de mayor producción que nosotros pero, como todas las cosas, tiene su nicho de mercado y hemos ido implantándonos poco a poco en bastantes sitios del Mundo. No obstante es algo que se decide poco a poco y ya en el año 84 o 85 hicimos nuestros pinitos de salir al extranjero y luego se va fomentando. Hay que adaptarlo a cada sitio según las necesidades.

“Nos quitaron el apellido de ‘manchego’ por temas políticos” ¿Cuál es vuestra especialidad?

La especialidad siempre ha sido el queso curado de oveja, que nos quitaron el apellido de manchego por temas políticos, o queso de mezcla de oveja, vaca y cabra que es el fuerte de fabricación actualmente nuestro. Pero también estamos fabricando ahora en Galicia unos quesos buenísimos que son los untables, que tradicionalmente aquí no se conocían, pero que estamos dándole un auge bastante fuerte.

Es imprescindible pasar por catas y catas, ¿cuáles son las más influyentes?

Luego dan sus satisfacciones. Yo creo que en la zona de Estados Unidos es donde más hay que estar presente, porque ese mercado es más exigente. El europeo es difícil, hay que luchar con unas producciones de leche y de quesos muy fuertes, pero poco a poco se les va haciendo el cambio de sabores y lo van apreciando también bastante bien.

Todo un recorrido por el Mundo, pero siempre apostando por lo rural y por Castilla y León

En eso que duda cabe que apostamos muchísimo. Movemos la leche de unos 2.500 ganaderos a nivel nacional, y fundamentalmente en la región de Castilla y León que es de donde más leche recogemos.

Cuando montaste el negocio dices que los bancos apostaban por financiar y confiar en proyectos…

“Antonio Martín Castro no sólo tiene asegurado un lugar en la historia de la industria agroalimentaria castellano-leonesa y española, como fundador, en 1984, de Queserías Entrepinares, líder nacional de la producción de quesos, sino que también se ha ganado –a pulso- un sitio en la historia del deporte de nuestro país, y en el corazón de los vallisoletanos, por su decidida vocación de patrocinio del deporte, del rugby vallisoletano, desde hace prácticamente 25 años, apoyando al club que presido, el VRAC (Valladolid Rugby Asociación Club) Quesos Entrepinares, conocido popularmente, por obvias razones, como “el Quesos”. Un apoyo constante que ha sido determinante para convertir en líder actual del rugby hispano al VRAC. Como buen Zamorano, mantiene intacta su vitalidad y energía, y, pese a que, entre ensayo y ensayo, en los partidos, cuenta “que se está jubilando…” sigue encabezando nuevos e ilusionantes proyectos de elaboración de vinos, aceites… Gracias, Antonio!”

José Antonio Garrote. Presidente del VRAC

¿qué opinas de la situación actual?

Los bancos a las empresas que ven que tiran, que trabajan y gana dinero, no les falta crédito. Yo te hablo del caso nuestro concretamente, sabes que hemos terminado unas inversiones muy importantes y hemos tenido que recurrir lógicamente a financiación de bancos, y no hemos tenido ningún tipo de problemas, eso es lo que te puedo contar. Sé que las empresas que no tengan sus balances boyantes lo van a pasar bastante peor, que es lo que ocurre.

También participas en otras empresas y entidades, como por ejemplo en Cartif cuyo director general es uno de nuestro premiados Además es un buen amigo mío, de hecho yo soy presidente de Cartif. Son centros tecnológicos donde una empresa buena debemos de estar siempre, hay novedades a las cuales hay que recurrir para hacer cosas nuevas y ese es el motivo de encontrarme yo allí.

Desde 1991 patrocináis el VRAC, que ya se conoce más por “El quesos”, y además sois el patrocinador más longevo de la división de honor de rugby, y seguro que de casi todos los deportes. ¿Cómo se inicia esa relación?, ¿eras seguidor habitual?

Casual todo. Uno de mis vecinos era el famoso jugador, Cano, y un día me lo encontré en el ascensor y comentando de dónde venía me dijo: “de entrenar al rugby, por cierto, no nos podéis patrocinar”, y le contesté que me iba a enterar un poco de que iba eso y que contase con el patrocinio. Y ahí se inició todo, porque yo la verdad es que afición a ese deporte no tenía ninguna, aunque ahora lo he cogido cariño y asisto a verles jugar con mucha frecuencia. Es un deporte amateur con lo cual nos encontramos muy a gusto. Creo que son gente muy sana y procuraremos seguir mientras la economía lo permita. Es buena gente, no tienen ambiciones económicas y eso es lo que les da prestigio. Ahora van dejando un poco el amateur y se van haciendo más profesionales, pero es bueno para que puedan competir y seguramente ganar títulos.

Volviendo al queso, ¿cuántos millones de kilos pro-


Entrevistas completas en la audioteca de aquienvalladolid.com

duce Entrepinares?, ¿cuántos tipos de queso?

Estamos aproximadamente en unos 40 millones de kilos entre las tres factorías. En cuanto a tipos la gama que tenemos es amplísima: oveja tierno, curado, viejos, añejos, mezclas también con todas esas categorías, para untar, para sándwich, para fundir…

¿La empresa seguirá siendo familiar?

Mis cuatro hijos están dentro de la empresa, cada uno lleva un departamento distinto y si ellos se llevan bien no van a tener ningún tipo de problemas para poder llevar esto adelante.

Tradición artesanal e innovación. ¿Cómo juntáis ambos conceptos?

Las recetas son artesanales y para mejorar los procesos se mete maquinaria que hace que esté todo muchísimo más controlado, toda la producción, desde el inicio de la leche hasta el final donde sale el queso, con un seguimiento exhaustivo que solo puede hacerse con un proceso y una maquinaria moderna.

¿Sigues apostando por la reinversión?

Sí, en nuestra empresa se reparte algún dividendo pero fundamentalmente va todo a reinversión en maquinaria, porque hay que renovarla de vez en cuando, las cosas quedan obsoletas, y también en los edificios para poderlas ubicar…

“La leche debe tener un precio que sea justo para el ganadero” ¿Qué opinas de la polémica del uso de la leche como producto reclamo en las grandes superficies?

Creo que se debería de evitar. Efectivamente hay empresas de distribución que utilizan la leche como reclamo y eso no es bueno, la leche lineal debe de tener su precio justo para que el ganadero también pueda llevar el precio que merece.

¿Hay un antes y un después de entrar en Mercadona?

Hace aproximadamente doce años que entramos a ser sus

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proveedores. Vi que esta funcionaba y ellos también vieron que yo funcionaba y hubo un hermanamiento. Estamos encantados los dos, ellos de distribuir y yo de fabricar para ellos.

Ibais a instalar en Villamarciel el centro logístico, ¿qué trabas hubo al final?

Creo que hubo un malentendido y una mala gestión por parte de la alcaldía de Tordesillas, y cuando nos quisimos dar cuenta vimos que aquello no se podía hacer allí. Sí se podía y seria un sitio ideal para tenerlo, pero como intervino un poco el tema político vimos que aquello se estaba deteriorando y decidimos abandonar la ubicación de Villamarciel. Hablamos con el Alcalde de Valladolid y nos proporcionó la venta de terrenos dentro de Valladolid, en las Arenas, y como no soy un hombre de problemas opté inmediatamente de pegar cerrojazo allí, aunque había unas inversiones hechas, y lanzarnos a este nuevo sitio donde estamos encantados.

Esa zona de Tordesillas parece abocada a que fracasen los planes, ya ocurrió hace poco al lado, en Villavieja del Cerro, con el proyecto fallido de Meseta Ski

Menos mal que me di cuenta, porque viendo la denuncia de los ecologistas sino a mi me arruinan, no se puede soportar tener unas inversiones hechas sin estar trabajando. Pero la inversión que se había hecho era sólo de los terrenos, se había movido un poco la obra y por lo tanto anduvimos a tiempo de poder ubicarnos aquí.

Además esta zona dice el Alcalde que quiere convertirla en un eje del sector agroalimentario

Hay previstos proyectos creo que importantes, supongo que cuando pase la crisis se comenzará a mover el tema. Habría que arreglar un poco los accesos, la ronda exterior ya se va a poner en marcha muy pronto, con lo cual la ubicación es ideal para montar nuevas empresas.

¿Cómo se puede compatibilizar todo este trabajo para llegar hasta aquí con la vida familiar?

Bastante bien, soy un hombre organizado. Lógicamente aho-

ra ya, debido a mi edad, dedico más al tema familiar casi que al negocio, con lo cual quedan compensados aquellos años que tuve que restar tiempo de estar con la familia, pero todo con buena voluntad se puede llevar y se puede compartir una cosa y la otra.

¿Te dedicarás ahora a otras cosas? Un hijo mío es muy aficionado al campo y hemos montado una almazara, que no tiene que ver con Entrepinares, en una finca que tenía desde hace treinta y tantos años en Medina de Rioseco, y allí tenemos un olivar con una plantación de 130.000 olivos. En Rueda también había propiedades de viñedo y se ha hecho una bodega, todo esto del grupo Valdecuevas, y yo de vez en cuando me paseo por allí y me lo paso muy bien viendo cómo van los olivos y las cepas. Como ves no me aburro, a mi hijo le veo aficionado y es el que está al cargo de todo ello, con la ayuda mía lógicamente.

aciertos delÊDuero

FrutosVillar BODEGAS


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SUPLEMENTO ESPECIAL

La diversidad de conocimientos es básica para ser polifacético y saber adaptarse

“Sin el desarrollo tecnológico nuestro nivel de vida no tendría nada que ver con el que tenemos”

Premio Entre Amigos 2014 en la categoría de Empresas e Innovación

Apostar por la innovación es apostar por el futuro, y eso lo sabe muy bien nuestro premiado. No fueron fáciles sus inicios, pero los malos momentos contrastan con una trayectoria brillante.

¿Los primeros años de tu vida fueron duros?

Mi padre era el jefe de meteorología de la República y tenían la base en Murcia, en los Alcázares. A los cinco meses de nacer yo terminó la guerra, en marzo del 39, y toda mi familia se trasladó al pueblo de mi madre en Granada, Albuñuelas, donde estuve hasta los 16 años. Con lo cual mi infancia corresponde al principio de los años de la postguerra, muy difícil, con todo tipo de dificultades económicas y otras existentes en aquel momento. Mis padres no sufrieron persecuciones especiales, pero eran licenciados, catedráticos de instituto y personas relevantes, y les hizo que perdieran su cartera. Una situación muy difícil que es mejor olvidar..

¿Has regresado a Albuñuelas?

Antes, cuando estaban mis abuelos vivos, iba con más frecuencia; con una tía mía hasta hace 10 o 15 años siempre iba a pasar las navidades allí. Ahora hago un par de visitas al año.

“Ir a Madrid fue un cambio radical que necesitaba para salir adelante” A los 16 años te fuiste a estudiar a Madrid, vaya cambio…

Después del instituto de Granada fui a Madrid a estudiar Ingeniería Industrial. Tuve la suerte de conseguir una beca de colegio mayor en el Santamaría de Europa, en Cea Bermúdez, y aquellos fueron años muy felices. En aquel momento para mí era muy necesario, había perdido a mis padres poco antes de ir a Madrid y necesitaba un estímulo y un cambio radical para poder salir adelante.

“Simultaneé Ingeniería Industrial, Ciencias Físicas y Ciencias Económicas, y de hecho terminé las tres carreras el mismo año” En Madrid hiciste tres carreras al unísono con calificaciones como Sobresaliente Cum Laude

Cuando perdí a mis padres una de mis salidas, para hacer frente a las dificultades psicológicas de la vida, era estudiar mucho; el conocer la ingeniería, la ciencia… Simultaneé las tres carreras en Madrid, y de hecho terminé en el año 64 las tres: Ingeniera Industrial en las especialidades eléctrica y mecánica, Ciencias Físicas y Ciencias Económicas. Tras unos meses trabajando de profesor en la escuela de Ingenieros Industriales de Madrid, me vine a Valladolid a trabajar a FASA, en abril del 65; curiosamente mi padre era de Valladolid así que me reencontré con mi familia vallisoletana, y en ese año se lanzó aquí la carrera de Ciencias Físicas y empecé a trabajar de profesor en la universidad el 1 de octubre de ese año.

“Por la mañana trabajaba de 7 a 3 en Fasa y por las tardes en la Universidad” Trabajaba mucho en ese momento, por la mañana estaba en la fábrica de 7 a 3 y por la tarde en la universidad, en la facultad de Ciencias, y ahí pude hacer el doctorado de Ciencias Físicas.

José Ramón Perán

Los Alcázares (Murcia), 13 de noviembre de1938.

Director General de Cartif y catedrático emérito en la UVa Premiados en años anteriores: 2011 – Paco Ramos (Guía Color) 2012 – Pedro Muñoz (Justo Muñoz) 2013 – José Oliveri (Cidaut)

Estuviste como catedrático interino en la facultad de Ciencias de la universidad de Valladolid desde el 65 a junio del 72

Al principio sí, como catedrático interino que era una forma de profesor no numerario. Realmente mi cátedra la saqué en el año 72, en la entonces universidad autónoma de Bilbao, donde estuve tres años y medio, uno en el lanzamiento de la Universidad a Distancia (UNED) que se lanzó en aquel momento, y después volví ya a Valladolid donde alcancé la tranquilidad de trabajar en Renault, pero también en la Universidad ya sin moverme del sitio.

En la UNED estuviste 30 años, del 74 al 2004, y de ellos 22 como director…

Eso fue porque el rector de la UNED, don Manuel García Garrido, cuando yo me trasladé desde la Universidad a Distancia de Bilbao a Valladolid, que para mí era mi paso definitivo, me pidió que le ayudara a lanzar la UNED en Castilla y León. La ciudad elegida fue Palencia que no tenía estudios universitarios, unos muy modestos, y se lanzó como centro regional de Castilla y León. Eso era un trabajo relativamente secundario y que yo hacia los fines de semana y algunos días por la tarde, y que estaba pensado para ayudar a aquella gente que no podía asistir a las clases de por la mañana, por eso todas actividades y las tutorías las teníamos por la tarde.

¿Elegir Valladolid fue por estar aquí la familia por parte de tu padre?

No fue por razones familiares. Como tenía un número relativamente bueno, y un amigo me recomendó que trabajaba en Renault, me vine a trabajar a FASA Renault, que en aquel momento representaba una magnifica opción desde el punto de vista de desarrollo profesional. Cuando llegué a Valladolid ya la conocía, porque mi padre había estado aquí, y era una ciudad mucho más pequeña, mucho más rural… en el año 65 todavía no se había transformado, no había recibido el impacto de una industria que estaba en pleno desarrollo como era FASA. Yo tenía el número 1.730 y sólo tres o cuatro años después habíamos saltado el número 12.000 o 13.000, fue una inyección completamente distinta de lo que era la vida económica y social de Valladolid.

Eres director de Cartif desde el 18 de noviembre de 2005, es decir desde su fundación, y has comentado varias veces la limitación de la actividad investigadora por falta de medios

La actividad investigadora en la universidad ha estado limitada siempre, ha tenido una gran escasez de medios; la vocación investigación básica de la universidad española ha sido una constante muy brillante y quizá no suficiente reconocida, los medios eran muy escasos y, además, la legislación no permitía la cooperación. No es que fuera ilegal, simplemente no existían precedentes de poder colaborar universidad y empresa. Luego se estableció un mecanismo pero, a pesar de eso era muy difícil en las relaciones y por ello, con la ayuda de la propia Universidad, lanzamos el centro tecnológico Cartif que, estando muy ligado a la universidad, de hecho la dirección de CARTIF está impulsada por profesores universitarios de diferentes especialidades, daba

“Escribo estas líneas en testimonio de reconocimiento y admiración por la gran labor realizada por Don José Ramón Perán como director del Centro de Palencia y su extraordinaria colaboración en los primeros y difíciles años de la fundación de la Uned. A su gran prestigio profesional unía su labor como docente, sus grandes cualidades como organizador y su extraordinaria valía para las relaciones públicas. La instalación provisional en un piso de la Caja de Ahorros de Palencia albergaba despachos y aulas para 17 profesores que impartían las enseñanzas de Económicas, Derecho, Ciencias e Ingeniería industrial. Estos primeros ensayos en ingeniería industrial fue el germen del gran desarrollo que esta especialidad ha tenido después en la Uned. En el cuadro de los Directores de Centro, a los que la Uned rindió homenaje en el 40 aniversario, debe ocupar un destacado lugar el Profesor José Ramón Perán.”

Manuel García Garrido

Catedrático emérito de Derecho Romano y rector-fundador de la UNED la facilidad para contactar con las empresas y para ir a los proyectos nacionales e internacionales.

¿Qué nivel tenemos, en ese sentido, respecto a otros sitios de España?

En gran cantidad de aspectos científicos la universidad de Valladolid está al nivel, sin embargo hemos tenido una infradotación en aspectos concretos, por ejemplo en capacidad de cálculo, en alguna instalación singular científica que en ese terreno Valladolid ha sido descuidado. Ahora bien, desde el punto de vista de investigación aplicada, los centros de Castilla y León, que fueron muchos pero ahora se han reducido a tres o cuatro, no tienen en general que envidiarle a ningún centro tecnológico de España; hay centros tecnológicos que están a nivel de Cartif, y en algún caso inferior o superior, pero no hacemos mal papel en el panorama nacional.

¿Cuántas personas forman Cartif?

150 trabajadores con contrato laboral, de los cuales hay entre un 25 y un 30% de doctores, luego hay unos 25 profesores que dedicamos el tiempo de investigación al Cartif como investigación aplicada, y luego otros 30 becarios aproximadamente, que pasan por nuestro laboratorio, por nuestros talleres y hacen su trabajo fin de carrera, sus tesinas, a veces su doctorado y después siguen su camino.

¿Cuáles han sido los mayores logros conseguidos por este centro tecnológico?

Quiero destacar que fue creado con una ayuda, y muy importante, de la administración regional. Pero esa ayuda se ha secado hace tres años y lo que quiero destacar de Cartif es que solamente con las convocatorias internacionales, con los contratos para empresas y con las convocatorias nacionales, estamos subsistiendo desde entonces. Esto es una cosa anómala, en otros centros similares, en Alemania por ejemplo, un tercio de la financiación siempre es pública, y si tienen éxito sus relaciones con los pretendientes internacionales o con las empresas, puede llegar hasta la mitad; es decir, es una tranquilidad extraordinaria, porque en situaciones como la nuestra la investigación, para que se consiga poder dedicar unos recursos suficientes de manera continuada, necesita un cierto grado de ayuda oficial.


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Creo que no se puede vivir en absoluto del dinero público, pero sí que tiene que estimularnos para conseguir que seamos capaces de dedicar una parte de nuestro tiempo a la investigación básica o a investigación aplicada genérica, no solo aplicada a puntos concretos. En Cartif dedicamos un 20%, y la verdad es que las dificultades que hemos tenido en estos años han sido grandísimas.

Si se ha demostrado que invertir en investigación es bueno incluso en época de crisis, ¿cuál es el motivo de esa falta de apoyo? Es algo que no sé porque olvidan las administraciones con gran facilidad, y también las empresas españolas. Entre mediados del siglo dieciocho, cuando la revolución industrial, y la actualidad, han cambiado muchas técnicas de organización empresarial; hay infinidad de cosas de tipo humano, pero lo que ha cambiado radicalmente es el nivel tecnológico. Sin el grado de desarrollo tecnológico nuestro nivel de vida no tendría nada que ver con el que tenemos actualmente, es decir, la única variable independiente que actúa positivamente siempre es la investigación básica y aplicada, que una y otra se necesitan mutuamente y si dedicas recursos a esta investigación los frutos a corto, pero sobre todo a medio y largo plazo y los resultados son espléndidos.

“La potencia industrial de Alemania viene por su deseo de innovar. Esto parecen olvidarlo las administraciones públicas” La potencia industrial de Alemania está ligada a la capacidad de las grandes empresas, pero sobre todo de sus medianas y pequeñas empresas, en su deseo de innovar todos los días en procesos y productos, mejorarles, adaptarse y adelantarse a los cambios que vienen. Esto parecen olvidarlo las administraciones públicas y, desgraciadamente, también muchas empresas acostumbradas a vivir siempre bajo el paraguas del papá Estado con aranceles, subvenciones… dinero público en definitiva.

Hablando de esa etapa en FASA Renault, llama la atención que entre los años que estuviste, del 75 al 93, pasaste por seis puestos de jefatura y dirección diferentes. Eso demuestra una gran capacidad polifacética Los estudios me fueron utilísimos tanto por los conocimientos, como por la capacidad de adaptación de la mente de unos problemas a otros, de problemas puramente técnicos a problemas organizacionales que siempre estaban relacionados. Siempre había realimentación entre unos y otros, y pasar de una especialidad como es carrocería, chapa, soldadura, a una especialidad como montajes de motores, no me hubiera sido posible sin una gran capacidad de adaptación y unos conocimientos básicos suficientes para, en muy poco tiempo, ponerme al día de las tecnologías correspondientes.

¿Qué actividad consideras más relevante: privada, docente, investigadora, empresa pública…? Para mí han sido todas muy importantes y, en general, muy satisfactorias. Tengo la suerte de haber tenido siempre unos ambientes muy agradables, muy comprensivos, mi jefe de FASA Renault, ya jubilado como yo, Juan Moral, Lucio Gabriel de la Cruz, no me tuvieron solamente en su estima, sino que me ayudaron mucho en el desarrollo de mi carrera académica aparte de la profesional. También en la universidad, con los diferentes rectorados, he tenido mucha suerte en que siempre me han dado ánimos a tirar para adelante, a trabajar, a empujar más. Para mí han sido muy satisfactorios todos los puestos. Por supuesto que siempre hay contrariedades, sinsabores, siempre sapos o sapitos que hay que tragarse cada día, pero como norma general he sido muy feliz tanto en la universidad como en la empresa privada y, ahora mismo, que estoy de retirada, en impulsar la renovación de la cooperación técnico empresarial desde Cartif.

“La vida tiene claroscuros y eso hay que entenderlo así”

José Ramón Perán en la entrega del Premio Castilla y León de Investigación Científica y Técnica en 2009

¿Esos sapitos ayudan a que lo bueno se aprecie más?

Sí, por supuesto, esos sapitos hay que saber además que son de la vida misma, que no son pecados personales que le caen a uno, ni penitencias, que es la vida misma que es así, que la vida nunca es clara, tiene claroscuros y eso hay que entenderlo y así los sapitos son mucho más fáciles de tragar.

Aparte de todo lo anterior, tienes más de 100 proyectos I+D, más de 100 libros y artículos… ¿y tiempo para la vida personal?

Pues para la vida personal por supuesto tienes menos tiempo, pero para mí ha sido también extraordinariamente agradable; mi mujer también es catedrática de la universidad, de política económica en la facultad de Económicas, ya jubilada, y fue catedrática de la escuela de Comercio y profesora titular en Derecho. He tenido un hijo que me ha dado muchas satisfacciones personales. He podido compatibilizarlo, aunque escasamente, siempre la vida familiar se me ha quedado corta, pero era admitido por todos.

¿Qué significan para ti los muchos premios recibidos como la Medalla de Plata de la UNED, el del Consejo Social de la UVa o el de Castilla y León de Investigación Científica y Técnica?

Por supuesto el más importante es el que uno recibe de la región donde vive, no he nacido aquí pero me considero un español más que vive aquí en completa plenitud y me lleno de alegría el premio de Castilla y León. Pero el premio del Consejo Social de la Universidad, que es de los compañeros con los que vives cada día, y el premio de la Real Sociedad de Física, que es de ciencia e industria, ese me ha dado mucha satisfacción personal por provenir de compañeros que estiman la labor personal y que lo conocen a uno. Agrada mucho el reconocimiento de los colegas, de los iguales, eso es lo que más enorgullece.

Has sido parte protagonista, y vivido en primera persona, de nuevas creaciones en la universidad de Valladolid como el claustro

En el claustro he estado hasta que me jubilé. Toda la vida habíamos estado pensando que la universidad debía ser autónoma, sin embargo la Ley de Reforma universitaria (LRU) no fue perfecta precisamente, y a determinado, con las leyes posteriores, que no corresponden al ideal que yo tengo de universidad. En las universidades tiene que brillar la excelencia en el amplio sentido de la palabra, la excelencia en el arranque y en el comienzo, para llegar a ser funcionarios y ser catedráticos de la universidad era, en mi época por lo menos, un salto de gigante en que había que demostrar unos conocimientos, una capacidad de aprender, de investigar que desgraciadamente la LRU banalizó completamente, y luego las dos leyes de reforma universitaria (LOU). Eso, junto con una banalización de la carrera, el aprovechamiento que han hecho los ministerios del protocolo de Bolonia para modificar las carreras en la universidad… yo creo que ha sido absolutamente desastroso. Las carreras universitarias tienen

“Las diferentes leyes y el aprovechamiento del protocolo de Bolonia, en su conjunto ha sido un desastre”

que ser exigentes y generalistas, la especialidad viene después; la carrera que yo hice, que era de siete años, a lo mejor era excesiva, pero la de Ingeniero Industrial de seis años, aquí, era una carrera magnifica que daba unos magníficos profesionales y sin embargo ahora, los grados y las diferentes historias que dan el nivel de exigencia y de selección, hacen de lo bueno y del estímulo al estudio que sea muy muy inferior.

También en el 75 formas parte de la puesta en marcha de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales, de la que fuiste director varias décadas Eso fue decisión de un rector que ha sido vilipendiado, José Ramón del Sol, que cuando se creó la universidad autónoma de Bilbao absorbió la facultad de Ciencias Económicas de Valladolid, que estaba en Bilbao, y la escuela de Ingenieros Industriales. Este rector me encargo personalmente, sabiendo que era ingeniero a pesar de estar entonces en la facultad de Ciencias Físicas, que redactara la memoria de creación de la escuela de Ingenieros Industriales que en el distrito académico de Valladolid se había perdido, al crearse el distrito académico de Bilbao. Lo trabajamos juntos. Después este rector se marchó a Madrid, pero el que le sucedió empujó también mucho. Para mí fue una tarea ardua durante dos años, porque ponían unas condiciones muy exigentes para poder lanzar en el curso 76 / 77 la escuela de Ingenieros Industriales que creo que ha sido una excelente herramienta y salida, no solo para la gente de Valladolid, si no para todas las personas de Castilla y León que venían, y que alcanzo un grado de calidad y eficiencia realmente magnifico, y del cual me siento muy orgulloso.

Eres catedrático emérito en la universidad de Valladolid, ¿qué esperas del futuro, ahora ya jubilado? Ir lentamente abandonando las actividades científicas, en sentido de estar en primera línea, y procurar mantener la cabeza suficientemente bien ya no para investigar y aportar nuevos conocimientos, sino para entender los que lleguen, que no es poco ahora, y dedicar tiempo a la familia y a leer. También hacer cosas que durante todo este tiempo no he podido hacer, cosas no científicas, conocer otros mundos, poder estar un periodo de tiempo en alguna universidad importante, ver algunos parajes naturales o sociales que quería conocer y no he podido… hay muchas cosas para hacer, seguramente en la vida que me quede no me dará para poder hacer todo. No quiero que la pereza de la vejez me invada tan pronto.


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