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COMMON BOOK(S) Fortnight 2. Custom – Dario Utreras


I M A G E N A N T E R I O R : D E T A L L E A M P L I F I C A D O D E F O T O G R A M A D E B L O W - U P.

RON:

« ¿ Qué viste en el parque?» « Nada».

THOMAS:

Blow-up (1966). Director Michelangelo Antonioni

İ.

Un fotógrafo camina por un parque de Londres. Cámara en mano, dispara ávidamente, fotografiando a una pareja en medio de un abrazo. Más tarde en su estudio, amplía las imágenes y se da cuenta que contienen más de lo que se ve a primera vista. Cuando Thomas, el protagonista fotógrafo de Blow-up de la película de Michelangelo Antonioni que marcó un hito en el cine, se da cuenta que sin querer registró imágenes de un cadáver con su cámara, se plantea la práctica fotográfica dentro de una dinámica del descubrimiento. Es más, su capacidad para revelarnos el mundo formó uno de los ejes centrales de la fotografía desde sus inicios. En el siglo diecinueve, los comentaristas prefiguraban la fotografía como una suerte de prótesis de la percepción y sugerían que la imagen fotográfica sería capaz de ofrecernos el acceso a una versión aumentada de la realidad. Como teoriza William Fox-Talbot en su texto, El lápiz de la naturaleza ₍1844 ₎: Una ventaja del descubrimiento del arte fotográfico será el permitirnos introducir en nuestros cuadros una multitud de minúsculos detalles que se sumarán a la veracidad y al realismo de la representación. ₍ … ₎ Está bien tener a nuestra disposición los medios para introducir estas minucias sin esfuerzo adicional, pues descubriremos que éstas, a veces, dan a la escena representada un aire de variedad más allá de lo esperado. William Fox-Talbot, El lápiz de la naturaleza (1846), en Estética fotográfica, Joan Fontcuberta (ed.) 3ra edición, (Barcelona: Editorial Gustavo Gili, 2007), pág.51

Mientras que la imagen promete ofrecer una resolución triunfal al enigma del crimen gracias a las minucias reveladas en las impresiones fotográficas, el desenlace de Blow-up, al contrario, resulta proponer una analogía de las limitaciones de la representación fotográfica. No solamente las fotografías de Thomas son robadas, las ampliaciones se distorsionan a tal punto que parecen pinturas abstractas, cuya capacidad comunicacional se desplaza del dominio concreto de la evidencia a las contingencias resbaladizas de la experiencia. ¿Qué vio el fotógrafo? Nada. La cámara se anula. El momento de revelación fotográfica queda contundentemente clausurado. İ İ.

Un parque en Londres, unos cuarenta años más tarde. Un fotógrafo deambula por la maleza, cámara desechable en mano, fotografiando de manera sistemática el mismo punto genérico. Las fotografías que Darío Utreras tomó durante tres años en el parque, en diversos momentos del día y la noche, construyen una narrativa de fatiga en relación con el potencial de la imagen para capturar momentos significativos de eventos más complejos que se desarrollan ₍ como lo hace la vida ₎ en el tiempo. En la sucesión ₍ no secuencial₎ de imágenes, el espectador se enfrenta a la negación del descubrimiento y el descubrimiento del no-cambio, donde la cámara funge como registro reiterativo de la constancia que subyace la ausencia de encuentros significativos o asombrosos. En cambio, da cuenta de un doble agotamiento: el de la capacidad de la cámara de marcar el tiempo, y de la fatiga física de Utreras. La temporalidad de las fotografías de Utreras rechaza sutilmente la búsqueda antropológica o científica de conocimiento resaltante y privilegia los caóticos ciclos de insomnio que prefiguran el descubrimiento repetitivo del no-cambio. Dentro de esta narrativa personal, la habitación y el parque intercambian lugares constantemente y así señalan el acortamiento de un adentro y de un afuera que podrían formar el relato coherente de la vida cotidiana. Como escribe Georges Perec: El tiempo que pasa ₍ mi Historia ₎ deposita residuos que van apilándose: fotos, dibujos, carcasas de bolígrafos-rotuladores ya secos desde hace tiempo, carpetas, vasos perdidos y vasos no devueltos, envolturas de puros, cajas, gomas, postales, libros, polvo y chucherías: lo que yo llamo mi fortuna. Georges Perec, Especies de espacios, trad. Jesús Camarero, (Barcelona: Montesinos, 2001), pág. 49. Primera edición en francés publicado en 1974.

Sin embargo, a diferencia de la cartografía meticulosa que Perec hace de las minucias de su vida, los restos que se acumulan en las repetidas tomas de la habitación de Darío forman constelaciones caóticas y cambiantes. De esta manera, el interés no reside en registrar cómo ni por qué estos elementos cambian, ya que no hay un ángulo fijo en la cámara que denotaría un registro disociado u objetivo. Al contrario, la cámara funciona íntimamente con su cuerpo, cuyo tamaño rige el ángulo repetido y la perspectiva de cada toma, mientras que también nos señala los cambios imprevisibles e incontrolables que el cuerpo impone sobre la práctica de la vida cotidiana de Utreras. İ İ clausura / fin İ. Algunas escenas finales. La costumbre dictaría un desenlace, alguna forma de resolución, pero como apunta Darío: ‘Los lugares y el peregrinaje se extendieron. Pero al final, todo lo mismo.’ De este modo, la imagen ampliada ₍«blown-up»₎ del parque no ofrece mayor detalle, ni colores más agudos, ni un ángulo más fortuito. Asimismo, la imagen de un aparente monumento en la distancia, minimiza el punto obvio de interés e invierte la escala para colocar en primer plano el cuerpo oculto del fotógrafo andante. De modo parecido, un viaje al fin de la tierra ₍ la costa de Sussex y Land’s End en el condado de Cornwall ₎ – una coyuntura narrativa brusca y literal en la unión de la tierra de la isla con el mar – sólo ofrece visiones de clausura, mas no de catarsis psicológico. Constantemente ₍ mas no finalmente, ya que el desarrollo de las fotografías impide su propia evolución ₎ , en vez de presentarse al lector como una invitación a explorar, especular o deambular por la imagen hacia algún tipo de comprensión, en Fortnight 2.Custom (Costumbre ) la imagen fotográfica simplemente sirve para prevenir, reiteradamente, su propia resolución. Lisa Blackmore. Caracas, 2011


COMMON BOOK(S) Fortnight 2. Custom – Dario Utreras


© All rights reserved. 1st edition. October, 2011 commonbooksbooks@gmail.com edicionesgbg@gmail.com

Concept, edition and design by Dario Utreras, Ricardo Báez, Andrea Gámez 500 copies printed by La Galaxia in Caracas,Venezuela

a COMMON BOOK(S) edition, London in co-edition with GBG ARTS , Caracas


FORTNIGHT 2: DARÍO UTRERAS, CUSTOM. 2011